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Juan Carlos Palacios


El programa Soy Autor: Escritura Creativa Para La Paz es una experiencia de lecto escritura que nos invita a explorar nuestra identidad y descubrir el poder de nuestra historia. El proceso de escritura permite abrir espacios de diálogo y colaboración para crear una comunidad de autores que dicen y escriben lo que piensan y sienten con valentía, vulnerabilidad y autenticidad. La presente obra busca crear puentes entre lectores de todas partes del mundo.

En colaboración con:


El tesoro mรกs preciado Juan Carlos Palacios


Ellos son mi inspiraciรณn, son mi motivaciรณn para seguir luchando


Mi papá es un hombre muy trabajador e inteligente, algo así como una hormiga obrera.

Mi hermano es un joven muy educado y le gusta mucho el futbol.

Y mi hermosa compañera de vida, que en su vientre lleva a un pequeño angelito que es toda mi felicidad…


La felicidad invadió mi corazón y mis ojos se llenaron de lágrimas al saber que nuestro amor está dando su primer fruto.

El regalo más hermoso que Dios nos ha dado, “nuestro hijo”.


El tesoro más preciado para mí.

Y así comienza una nueva aventura, así como en una caricatura.

Algo muy especial porque tengo mucho que aprender, de cómo cuidar, educar y de cómo ser un buen amigo para mi hijo.


Y llegó el momento más esperado, el día que mi hijo nació, un jueves 6 de junio de 2013.


Finalmente, el día de visita en el lugar donde estoy recluido llegó.

Ya habían pasado algunos meses después del nacimiento de mi hijo

y solo conocía a mi bebé por medio de una fotografía.


Para mi sorpresa, vi entrar por la puerta principal de área de visita a mi mamá junto con mi amada compañera de vida y mi hermoso hijito.

En ese instante, me quedé paralizado, las lágrimas inundaron mis ojos y mi corazón comenzó a latir con una rapidez que sentí que quería salir de mi pecho.


En un instante me desconecté del mundo y me sentí volar en el espacio de pura felicidad.

Al aterrizar nuevamente, corrí a toda velocidad hacia donde se encontraban mis tres amores.

Lo primero que hice al llegar fue admirar a mi bebé.


No salía del asombro de ver lo guapo que es mi hijo.

Luego de todo eso, saludé a mi mamá y a mi compañera de vida, les di un enorme abrazo y un gran beso, las llevé a mi respectiva

base y allí ya no soporté más y dejé salir todo lo que sentía, lloré de felicidad al tener entre mis brazos a mi hijito y a mi gordita, como le digo de cariño a mi compañera.


El tiempo transcurría y yo no paraba de jugar con mi hijo, de abrazarlo y de decirle cuán orgulloso me sentía en ese momento.

Y así transcurrieron los meses y mi felicidad cada vez crecía más y más al escuchar la voz de mi bebé.

Cuando de su boquita salió por primera vez las palabras “Te quiero mucho papi”, me sentí el papá más feliz del mundo, la emoción y las lágrimas fluían como el agua en un río, como las olas en el mar, así de impresionante es ser papá.


Hasta este día, mi hijo sigue siendo toda mi felicidad.

Es el integrante más pequeño de la familia, que cada vez se hace más grande.


Así que esta es mi familia, algo extraña, pero es mi familia, y después de Dios, ellos son toda mi felicidad.


Yo soy el olor a tortillas recién hechas. Yo vengo de la frase “Solo de vago andas.” Yo soy el cantar de los gallos al amanecer. Yo vengo de el susurro de los grillos al anochecer. Yo soy el que lleva el nombre de su madre tatuado al lado izquierdo del pecho. Yo vengo de un cuadro bordado con mucho amor. Yo soy el tiempo que se desvanece en la distancia. Yo vengo de un regalo hecho sin interés alguno. Yo soy el olor a tierra mojada después de un día de lluvia. Yo vengo de una sonrisa que inspira confianza.

El tesoro más preciado  
El tesoro más preciado  
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