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Centros vacacionales en sitios de alto valor ceremonial amenazan la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial de las comunidades indígenas: caso de la arquitectura serrana de madera del occidente de México María de Guadalupe Zepeda Martínez Profesor Investigador Titular C Instituto Nacional de Antropología e Historia Coordinadora del Comité de Jalisco del ICOMOS MEXICANO A.C. Coordinadora del Comité de Madera del ICOMOS MEXICANO A.C. Resumen El presente trabajo presenta el caso de la arquitectura serrana de Jalisco, Michoacan y Nayarit construida con madera, explicando la urgente necesidad de dotar a esta porción del patrimonio cultural arquitectónico de nuevos criterios y principios para su conservación. Se presentan los proyectos vacacionales promovidos por gobiernos estatales en sitios de comunidades indígenas como una probable fuente de deterioro que amenaza el patrimonio inmaterial de estos centros ceremoniales. Los objetivos del presente trabajo: son por un lado, mostrar la riqueza del patrimonio inmaterial que, las comunidades wixaricas como Tateikie y la de San Andrés Cohamiata en los municipios de Colotlán y Bolaños asi como; en la región costera de Michoacán; de Santa Teresa, Tawexikta, en el embalse de la Presa Ahuamilpa en Nayarit ; por otro explicar cómo se presenta este fenómeno que amenaza además nuestro patrimonio arquitectónico en regiones rurales; y finalmente señalar las carencias normativas nacionales e internacionales en materia de conservación de patrimonio cultural inmaterial y material en la arquitectura rural de las comunidades indígenas en nuestro país. Se presenta un análisis de los documentos normativos internacionales y nacionales aplicables en México: la Carta de Venecia y sus modificaciones y Principios que deberán regir la conservación de las Estructuras históricas de madera del ICOMOS ratificada en 1999 y la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas reformada en 2012 respectivamente.

Introducción


La pérdida de monumentos arquitectónicos construidos con madera en México a diferencia de los que se construyeron con piedra, ha sido constante y acelerada, y por ello es urgente registrar, estudiar, y analizar los ejemplos sobrevivientes a fin de salvaguardarlos como testimonios de identidad cultural de los grupos humanos que los han producido. La naturaleza vulnerable propia del material lígneo asociada a la incuria, el deterioro de la madera, el uso inadecuado de las estructuras construidas con el material, en el marco de la globalización económica y cultural, la contaminación del medio ambiente y la depredación de las masas boscosas endémicas ponen en riesgo la salvaguarda no solo de monumentos aislados construidos con este material sino de poblados enteros cuya arquitectura está construida con madera. Me refiero a las poblaciones todavía existentes en la región serrana de Jalisco, de Michoacán y de Nayarit: poblaciones de asentamientos indígenas. Estos asentamientos son testimonios de sistemas constructivos tradicionales documentados desde el siglo XVI1 pero existentes desde mucho tiempo atrás2.

Fig. 1 Secuencia constructiva según la descripción de las Relaciones Geograficas de la Nueva Galicia (RGNG) del siglo XVI.3

Fig. 2 Vivienda en la Misión de San Andrés Cohamiata, Jalisco

Las Relaciones Geográficas de la Nueva Galicia del siglo XVI traducidas por René Acuña describen las técnicas constructivas para la arquitectura de las zonas serranas que se utilizaban: bajareque con cubierta de paja y zacate, adobe con cubierta de paja que daban por resultado cubiertas a dos aguas, y adobe con cubierta de paja. 1

2 Las construcciones destinadas a habitación en la Meseta purépecha son denominados, de forma

indistinta por los lugareños como: el troje, la troje o la troja, son las casas de madera que han utilizado desde la época prehispánica, algunos trojes tienen más de tres siglos de edad, y que con el tiempo, en menoscabo de los purépecha, fueron exportados al extranjero y a otros sitios de la República; hoy día, atinadamente, están protegidos de su traslado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia. 3

En la cita de las RGNG siglo XVI, “Las casas desta provincia, algunas son de adobes las paredes y otras son de cañas embarradas y los cobertizos que tienen son como las casas de paja de España salvo que las atan con unos mecates a manera de tomizas de esparto. Dicen que no gasta clavos para clava las tijeras porque toda la madera con el dicho mecate la atan” p. 81

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Fig. 3 Secuencia constructiva según la descripción de las Relaciones Geográficas de la Nueva Galicia (RGNG) del siglo XVI.4

Fig, 4 Troje en San Antonio Aguas Blancas en la sierra purépecha, Michoacán

Se ha estudiado que los pobladores mayores de estos lugares todavía conocen y aplican empíricamente de estas técnicas constructivas pero son al mismo tiempo consumidores de madera endémica cuya extinción y depredación avanza aceleradamente; ellos en aras de dar mantenimiento a sus viviendas al no tener disponibles los insumos lígneos respectivos van sustituyendo elementos deteriorados madera por otros de

diferente

material. En los últimos veinte años se ha observado como paulatina e incesantemente los sistemas constructivos tradicionales de madera de estas poblaciones se han sustituido por construcción de cemento, ladrillo y asbesto lo que ya es una pérdida concreta del patrimonio construido con madera de la región del occidente de nuestro país. Localidades en estudio como ejemplo, las comunidades wixaricas como Tateikie y la de San Andrés Cohamiata en los municipios de Colotlán y Bolaños asi como; Anguahuan en la sierra purépecha en Michoacán; de Santa Teresa, Tawexikta, en el embalse de la Presa Ahuamilpa en Nayarit presentan este fenómeno que amenaza nuestro patrimonio arquitectónico en regiones rurales en comunidades indígenas.

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Las RGNG del siglo XVI, dicen al respecto: “ Las casas y edificios que hay en esta comarca son hechos de tapiería y adobes; las cubiertas son de una forma de tablas muy angostas y delgadas que llaman tejamanil y estas se clavan en unas latas de pino con mucha corriente a trecho de una vara de medir que su largor es poco más y por ellas corre el agua sin mojarse las casas: sirve en lugar de la teja con que se cubren las casas en Castilla generalmente” p. 126

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Foto 5. Calle de Angahuan Mich.se observan las trojes con paredes y

Foto 6. Calle de Angahuan Mich. Se observan las calles con asfalto se

cubiertas de madera y tejamanil. Tomada de bmw.paricutin.com el 02 de

observan la troje aislada entre construcción de ladrillo rojo y cemento que

julio de 2003

interrumpe la secuencia del poblado. Foto de geo-mexico.com/wpcontent/uloads/2013/03/angahuan-houses jpg

Foto 7. Vivienda Wixarica en Mezquitic Bolaños Jalisco con paredes de

Foto 8. Aula Wixarica en Mezquitic Bolaños Jalisco se aprecian las

piedra y armadura de madera rolliza y paja, de acuerdo con las fuentes del

paredes con ladrillo rojo y cubierta con estructura metálica y asbesto.

siglo XVI. Foto Valeria Prieto Vivienda Campesina

Foto tomada de wrikuta.blogspot.com el 02 de julio del 2013.

Foto 5. Troje nayarita en la zona serrana en el embalse de la Presa

Foto 6. Vivienda construida con ladrillo rojo y cubierta de asbesto Tomada

Ahuamilpa, Nayarit.

de ru.iis.sociales.unam.mx 02 de julio del 2013.

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Una gran parte de los Criterios y principios con los que se cuenta en nuestro país, para conservar y restaurar el patrimonio arquitectónico construido con madera proviene de los acuerdos internacionales que ha firmado con la UNESCO, con el ICOMOS, con la Convención del Patrimonio Cultural y Natural y otros organismos creados exprofeso para la salvaguarda del patrimonio cultural a nivel internacional. Pero otra parte de estos lineamientos han sido los ordenamientos nacionales, estatales y municipales resultado de la experiencia de los expertos de los institutos Nacional de Antropología e Historia y Nacional de Bellas Artes y Literatura a nivel nacional, de igual manera de las universidades en los estados y de las asociaciones civiles y otros grupos organizados de manera más local. Los criterios internacionales son resultado de simposios donde los diferentes países presentan una visión general del estado que guarda la protección del patrimonio cultural y se discuten llegando a acuerdos. El Instituto Nacional de Antropología e Historia5 compiló y publicó 87 documentos internacionales comprendidos en el periodo 1883-2008 para la conservación de monumentos. Los documentos internacionales que se refieren al asunto de la conservación de monumentos de madera son dos: la Carta de Venecia México en 1964 y los Principios que deben regir la conservación de las Estructuras Históricas de Madera ésta última ratificada, en Morelia, México en 1999, es el documento que se discutirá durante el presente simposio. Los documentos nacionales para la protección del patrimonio edificado son de orden federal, estatal y municipal. De estos últimos el más aplicable en este tipo de arquitectura es la Ley Federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, históricas y artísticas con las últimas reformas en noviembre del 2013. Documentos Internacionales La Carta de Venecia y sus posteriores modificaciones. Este documento se refiere a la definición de monumento en el Artículo 1 donde dice que “comprende la creación arquitectónica asilada así como en el conjunto urbano ó rural que da testimonio de una civilización particular, de una evolución significativa o de un acontecimiento histórico. Se refiere no solo a las grandes creaciones sino también a las obras modestas que han

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Gómez Consuegra Lourdes (Compiladora) y Angélica Peregrina Vázquez (Coordinadora). Documentos Internacionales de Conservación y Restauración. Editado por el INAH. Primera Edición 2009. Impreso en México.

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adquirido con el tiempo una significación cultural”. En el resto de los artículos no se menciona el caso de monumentos modestos de vivienda donde se deban atender considerando la presencia humana como usuario del mismo. La aclaración de la Carta de Venecia de 1981, agrega a estas definiciones en el mismo artículo 1 en su párrafo segundo la siguiente: “Tal noción se extiende a los sitios o conjuntos históricos y tradicionales, grupos de construcciones aisladas o reunidas que constituyen un asentamiento humano, un ambiente urbano o rural (sitios urbanos, centros históricos, barrios urbanos antiguos, poblados sitios arqueológicos comprendidos los submarinos, jardines y parque de interés particular etc…) así como aquellos que son obra de la naturaleza o de la naturaleza y el hombre conjuntamente en el tiempo-es reconocido desde el punto de vista histórico, arqueológico, arquitectónico, estético, social o científico” de importancia es el artículo 66 donde se establece que la conservación del monumento implica la conservación de su entorno inmediato y el artículo 147 a partir de las tercera línea y el segundo párrafo da la pauta para la intervención de conjuntos de monumentos donde habita la población indígena. El documento Complementación de la Carta de Venecia formulado en Eger 1983-84 menciona las amenaza del desarrollo del siglo XX en la conservación de los poblados históricos, cuando menciona “El rápido incremento de la urbanización y al aplicación de ciertas técnicas de construcción moderna han desequilibrado el desarrollo armónico de los pueblos y han destruido su orden espacial e histórico8” y nos presenta la explicación de porqué estos asentamiento humanos están un proceso de franco deterioro.9 Esta explicación coincide con lo que se ha observado en los poblados serranos del occidente de México. Establece que para preservar los centro histórico, que en fin cuentas son asentamientos humanos se deben satisfacer los requerimientos y las aspiraciones humanas de los habitantes y por otro lado los conjuntos arquitectónico y los edificios de valor cultural y nacional y sus habitantes o resientes 6

Idem, p, 71.El artículo 6 a la letra dice: “La conservación de un monumento en su conjunto implica la de su entorno. Cuando el entorno tradicional subsiste, este será conservado y toda construcción nueva, toda destrucción y todo arreglo que pudiera alterar las relaciones de volumen y color deben prohibirse.” 7 Idem, P. 72. El artículo 14 a la letra dice: “Los sitios monumentales deben ser objeto de cuidados especiales a fin de salvaguardar su integridad y asegurar su saneamiento, su ordenamiento, y su puesta en valor. Los trabajos de restauración y conservación que en ellos se efectúen deben inspirarse en los principios enunciados e los artículos precedentes. La salvaguarda de tales sitios solo puede ser asegurada a través de la integración de la vida social en el marco físico, al cual en esta forma, les es aportado la necesaria presencia del pasado como factor de identidad y de cultura. Particular atención debe ser dirigida al respecto de los derechos propios de la población local. La conservación y la restauración ni son eficientes, ni deben concebirse fuera del marco de la planificación económica y urbana extendida al territorio del cual los sitios constituyen parte esencial y prioritaria dándole un carácter excepcional e insustituible.” 8 Idem, p. 73 9 Idem, p. 73

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deben de ser protegidos10, en una sana y necesaria dinámica de cooperación entre los habitantes y las autoridades. En la última modificación de la Carta de Venecia en 1987: la carta Internacional para la Conservación de las ciudades Históricas, en general ofrece una pauta para conservar y mantener los sitios históricos habitados sean en zonas urbanas que rurales11. Los Principios que deben regir la conservación de las estructuras históricas de Madera del 1999, es el otro documento que norma sobre este particular12. Este documento se inspira en la Carta de Venecia y su estructura cuenta con una serie de considerandos generales para enmarcar su ámbito y luego desarrolla aspectos generales como: el diagnóstico y documentación, vigilancia y mantenimiento, intervenciones, reparación y sustitución, las reservas de bosques históricos, materiales y técnicas de construcción contemporánea y la formación. Establece que la inspección, y acopio de datos y la documentación debe ser el primer acercamiento al patrimonio construido con madera, sin referirse a aspectos de autenticidad. En esta parte debe integrarse el concepto de especie maderable de valor cultural13, para su investigación específica, y para fundamento del valor de la autenticidad del bien que se diagnostica. El Documento de Nara sobre la Autenticidad establece que “la conservación del patrimonio cultural en todas sus formas y periodos está arraigado en los valores atribuidos al patrimonio cultural. Nuestra habilidad de entender esos valores depende en parte, del grado de credibilidad o

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Idem, p. 74 Idem,p. 75 12 Idem, p. 353 11

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Con base en un estudio realizado por la autora como parte de su tesis doctoral, de fuentes históricas sobre las

especies maderables y técnicas de manufacturas tradicionales utilizadas en la construcción arquitectónica en la Nueva Galicia como lo son para el siglo XVI en la Historia General de las Cosas de la Nueva España o el Códice Florentino de Fray Bernardino de Sahagún las Relaciones Geográficas de la Nueva Galicia traducidas por Acuña, las Relaciones Geográficas de la Nueva España. Posteriormente se revisaron otras fuentes para los siglos XVII al XIX donde se obtuvo un registro de 104 especies útiles para la construcción de templos, palacios, puentes y casas consistoriales y las carpinterías; pisos, puertas ventanas, entrepisos y cubiertas. Se hizo de igual manera un registro de las principales especies presentes en los monumentos conservados hasta la fecha. Con ambos registros se hizo un estudio cruzado para conocer aquellas especies registradas por las fuentes históricas y las especies presentes en los monumentos que datan de los siglos XVIII-XIX y XX conservados actualmente. Se obtuvieron 10 especies que cumplieron con estas exigencias, que se denominaron Especies Maderables de Valor Cultural y son las siguientes: Prosopis sp. (mezquite), Taxodium Mocronatum (sabino), Pinus (pino), Abies Religiosa (oyamel), Swetenia macrophilla (caoba), Quercus (Encino), Cedrella (cedro), Tabebuia Smithii (primavera) Frasinus sp. (fresno), Enterolobiujm Cyclocarpum (parota).

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veracidad de las fuentes de información sobre estos valores,”14 este es el fundamento para estudiar las especies de valor cultural basados en estudios de fuentes históricas documentales y de campo, siendo estas fuentes las físicas escritas, orales, y figurativas que hacen posible conocer la naturaleza, especificidades, significado e historia del patrimonio cultural.15 En el punto del mantenimiento y vigilancia tratándose de poblaciones construidas con madera debe obligarse a realizar un monitoreo periódico donde se evalúe el estado de conservación de los monumentos en lapsos de tiempo y las necesidades de la comunidad. La parte de las intervenciones debe en su punto cuarto, integrar que las acciones se debe hacer en coordinación con los habitantes del asentamiento. Las reparaciones y sustitución de igual manera deben ser precedidas por la elaboración de proyectos aprobados por ambas partes y acordes a los planes parciales municipales y cuyo objetivo sea el mejoramiento de las condiciones de vida de los usuarios al mismo tiempo que la preservación de los monumentos donde habitan; de manera sustentable y respetuosa con el medio ambiente natural inmediato. Consecuentemente en el rubro de las reservas de bosques históricos, se debe considerar el estudio previo de las especies maderables de valor cultural con base y fundamento en el estudio de las fuentes históricas. Un acuerdo entre las autoridades y los institutos de investigación debe establecerse para garantizar que la información sea confiable. Máxime que las reservas de especies maderables de valor cultural varían con relación a las regiones geoclimáticas y cada una debe conocer sus propias especies a fin de integrar materiales adecuados en intervenciones a fin de preservar la autenticidad de éstas. En cuanto a los materiales y técnicas de construcción contemporánea donde se utilizan materiales modernos y sintéticos para la restauración de monumentos de madera, es menester decir que para las poblaciones indígenas construidas con este material es indispensable seleccionar aquellos productos inocuos, no tóxicos para el contacto humano. Consecuentemente para estos casos, deben ser descartados algunos fumigantes, banices y preservadores de ataques de insectos por su alta toxicidad al ser humano.

14 15

Gómez Consuegra, op. cit pp. 154 Idem, p. 155

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El último punto sobre la formación y capacitación en el caso de México deber ir más allá de “un plan integre las necesidades de producción y consumo durables”16, debe ser un trabajo interdisciplinario para el estudio, registro y reproducción de las técnicas tradicionales de construcción, que todavía es un conocimiento empírico en la memoria de la propia comunidad usuaria. Documentos nacionales En la revisión de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas arqueológicas, artísticas e históricas reformada en 2012, se observa que no se menciona el rubro del patrimonio cultural arquitectónico en zonas rurales habitado por comunidades indígenas; fenómeno donde el patrimonio se construye actualmente con técnicas tradicionales pervivientes por más de 400 años, ¿A cuál instituto corresponde su protección y control al INAH o al INBAL? Según parece este patrimonio cultural que sigue construyéndose en el siglo XXI de las zonas rurales fabricado con madera para vivienda de sus respectivas comunidades indígenas se encuentra en estado de indefensión legal. Esta arquitectura rural, a diferencia de las réplicas que puedan construirse de estos bienes culturales cuenta con la carga cultural, de sus moradores-constructores que de manera empírica han recibido por transmisión oral la sabiduría constructiva por más de cuatrocientos años; la madera utilizada es parte del bien y del medio ambiente natural y las herramientas tradicionales dan los acabados respectivos a los espacios arquitectónicos así concebidos. En los capítulos III y IV donde esta ley define las categorías de patrimonio protegido: arqueológico, histórico y artístico, queda sin definir en qué categoría se ubica este tipo de arquitectura cuyo valor estriba, no en su significancia individual sino en su participación en la zona de monumentos que constituye el conjunto construido. Esta arquitectura comunitaria indígena construida con madera precisa para su conservación por un lado de un enfoque antropológico cultural por otro; de sustentabilidad de la arquitectura y el insumo maderable del entorno natural del contexto y finalmente la dotación de servicios básicos eficientes a estos asentamientos promoviendo la conservación y salvaguarda de estas zonas de monumentos. La falta de estos lineamientos tanto en los documentos internacionales como en los nacionales, hace necesaria la revisión de los actuales Principios que deben regir la conservación de las estructuras históricas de Madera del 1999. 16

Idem, p. 355

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Revisión de los Principios. Para los países latinoamericanos como México, estos principios adolecen de partes fundamentales desde la perspectiva socio-antropológica. Se propone que los principios incluyan el reconocimiento y conservación de las prácticas rituales de la sociedades productoras que están asociadas a la producción de la arquitectura de madera y sus costumbres ya que son parte de la salvaguarda y reproducción de este patrimonio ligneo tal y como se expresó en el simposio anterior desarrollado en Guadalajara México los días de 14-19 de Noviembre del 2012. En esa reunión varios expertos mexicanos expresaron la importancia que tienen las costumbres de las comunidades indígenas en la preservación de la arquitectura tradicional como las trojes que son singulares monumentos construidos con madera en la localidad de Angahuan, en la sierra purépecha de Michoacán. De igual manera en la parte de la inspección, registro y documentación deben incluirse los trabajos de valor antropológico que se asocian o relacionan con la producción de arquitectura patrimonial de madera. En esta misma parte es deseable la formación de un banco de datos de las características de la arquitectura y las maderas utilizadas en su construcción. En la parte de la reparación y de la sustitución debe hacerse insistirse en los mecanismos para promover la reforestación con especies maderables de valor cultural para cada país. Así como la capacitación en el oficio de la carpintería tradicional de grupos de técnicos que desarrollen acciones de conservación y restauración de madera. Considero que uno de los temas más importantes de los Principios es la cooperación y colaboración entre los países que forman parte de este comité. La retroalimentación con las experiencias en restauración entre los países miembros. La cooperación y gestión de apoyos económicos como un tema toral para el funcionamiento del comité, con asesorías técnicas, proyectos especiales, capacitación de personal especializado, publicaciones, difusión y exposiciones, redes de comunicación entre los expertos y los países con patrimonio construido con madera que es urgente implementar.

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Propuestas para actualizar los Principios de 1999. 

Incluir en los fundamentos los aspectos antropológicos que le dan fundamento y garantizan la preservación de la arquitectura tradicional de madera: costumbres y rituales indígenas asociados a estos testimonios.

Incluir en la protección las zonas naturales forestales con especies maderables de valor cultural que históricamente se les asocian.

Ampliar la visión de la preservación del monumento de madera e incluir de manera holística todos los aspectos del entorno natural y social que se le asocian y afectan su conservación.

Integrar el rubro de la cooperación y colaboración entre países miembros como un compromiso del comité científico internacional para fomentar el intercambio de experiencias y elevar la calidad y cantidad de las intervenciones.

Integrar un comité de gestión de apoyos económicos a fin de contar con posibilidades reales de activar acciones urgentes, importantes y necesarias para la salvaguarda del patrimonio cultural construido con maderas.

Incluir como principio la difusión de inventarios de monumentos, especies maderables de valor cultural, intervenciones y restauración de monumentos, educación y capacitación.

Conclusiones Los actuales documentos de principios, criterios y normas para proteger el patrimonio construido con madera internacionales y nacionales se habían referido a obras monumentales, en algunos casos se trata de obras únicas, o aisladas de arquitectura desvinculada de la dinámica de ser espacios habitados. La conservación del patrimonio cultural producto de comunidades indígenas en pleno siglo XXI, nos pone un desafío que puede ser atendido, si se amplía la visión de la intervención y la gestión del patrimonio hacia aspectos de orden antropológico y de sustentabilidad en el contexto natural. Se puede constatar que los aspectos técnicos de la conservación de este tipo de arquitectura, deben ser orientados a satisfacer estos aspectos del monumento-

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morada, y del entorno natural satisfactor de los insumos del mismo bien cultural. El estudio de la arquitectura serrana del occidente de México construida con madera por grupos indígenas, ha servido para observar, analizar y proponer caminos viables de salvaguarda y de conservación hacia el futuro, aplicables a otras regiones del país.

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T2.1 Guadalupe Zepeda