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Título: “La sombra del puente” Autor: Pedro Vidal Conesa Primer capítulo: “El nacimiento de la sombra”

Dirección: Avd. Atlántico, 19 C.P.:30730 San Javier – Murcia -España E-mail: pacovidalc@yahoo.es Telf. Móvil: 658105540

TITULO “La Sombra del Puente” CAPÍTULO I “El Nacimiento de la Sombra” AUTOR Pedro Vidal Conesa

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Título: “La sombra del puente” Autor: Pedro Vidal Conesa Primer capítulo: “El nacimiento de la sombra”

Dirección: Avd. Atlántico, 19 C.P.:30730 San Javier – Murcia -España E-mail: pacovidalc@yahoo.es Telf. Móvil: 658105540

Mi nombre es Francisco Armero y hasta ahora tenía una buena vida, una esposa perfecta, una niña preciosa, hasta que un día, el destino me deparó algo que nunca elegí, un fatal accidente, que trunco mi “vida “, para toda la eternidad. Ahora…, ni tan siquiera tengo un nombre, he pasado a ser una leyenda, algo irreal. La gente habla de mí como una sombra…, la sombra del puente y en eso me he convertido, en el reflejo de la oscuridad más absoluta de mi alma. Cuando uno mira a su alrededor y vemos la gran cantidad de injusticias, ¿Pensamos realmente que vivimos en un mundo perfecto, o un infierno? Vemos la muerte como una condena, que muy al contrario, sin saberlo, es en muchos casos una liberación. Con el paso del tiempo nuestras buenas acciones limpiaran nuestra alma…, hace ya mucho tiempo que limpié la mía y sin embargo, no se…, no se…, que hago aquí. La gente viene a mí, “a la sombra”, sin odio ni rencor, ni tan siquiera con ánimo de venganza, solo buscan en mí aquello que se les negó, JUSTICIA. Esta es mi historia. Soy oficial de policía, especialista en artes marciales mixtas, y entreno desde hace tiempo, con mi cuñado Román, un noble gigante de más de 2 metros y 150 kilos. Esa fatídica noche , estuvimos entrenando, durante una horas y como siempre antes de entrenar me quité mi crucifijo y cuando terminamos, seguí con mi manía y lo besé y me colgué nuevamente. Siempre llevaba el crucifijo colgado, me lo regalo mi abuela poco antes de morir, cuando aun era un niño, para mi ese crucifijo era muy especial. Sandra y mi niña María, nos esperaban en la puerta del gimnasio, tras despedirnos de mi cuñado Román con un “buen viaje, nos vemos el lunes”, nos montamos en el coche y nos dirigíamos a pasar el fin de semana en casa de mis padres, alas afueras En aquel mismo instante comenzó, para mí, un viaje a ninguna parte… Íbamos hablando en el coche, por la autovia, cuando pasamos por debajo de un puente y de repente…., no recuerdo más…, de momento. ******* Sobre el puente un grupo de muchachos, bebiendo y riendo, uno de ellos dice: “¡Eh!, vamos a mear a los coches que pasan por debajo” Mientras un grupo de ellos lo hacen, otro compañero, como poseído, tira una piedra de gran tamaño desde el puente hacia la carretera.

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Título: “La sombra del puente” Autor: Pedro Vidal Conesa Primer capítulo: “El nacimiento de la sombra”

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Se escucha un gran crujido y seguidamente un gran estruendo. Los chicos salen corriendo despavoridos, asustados por la raccion del su amigo. “Estas loco, ¡Qué has hecho!!! Les gritan sus compañeros, corriendo y alejándose rápidamente del lugar. Al día siguiente, en una de esas discotecas abiertas todo el fin de semana, aparece Frank, entrando con su credencial policial. Se queda mirando a un grupo de chicos y en concreto a uno de ellos (los chicos del puente), se acerca a el. Y le pregunta. “cual es tu nombre” y el chico contesta: “Mi nombre es Juan, ¿Por qué lo quieres saber colega?” Frank, monta en cólera y cogiéndole entre el cuello y la clavícula le dice: “Yo no soy colega de nadie, en todo caso amigo y tú no tienes ese título. Dime: ¡¡¡Por qué te busco, sé que no es por algo bueno!!!!. Los amigos del chico, intentan atacarle y Fran se gira diciendo:”alegrarme el día” (Señalándoles con el dedo). Frank, se aleja de los chicos diciendo: “Te vigilo”. Domingo por la mañana, “¡Juan! ¡Juan! ¡Mira el periódico! Juan (El chico que tiró la piedra en el puente), coge contrariado el periódico y lee: “Oficial de policía y esposa mueren en accidente de tráfico, el viernes por la noche, cuando unos desconocidos arrojan un gran pedrusco desde un puente…; “ En el periódico aparece una foto…, de Frank. “Mira la foto, es el tío del otro día”, dice su compañero, “el de la discoteca”. Juan responde: “No puede ser, ¿estas loco?, eso fue después del accidente, si es el mismo tío…, está muerto!!!! Juan, alza la mirada por encima del periódico y aparece al fondo la imagen de Frank; mirándolo fijamente. El chico huye despavorido, y en su loca carrera un coche le golpea violentamente, quedando tendido en el suelo, inerte. Más tarde, Frank, camina solo y confundido por el puente, de repente, un fuerte dolor recorre su cuerpo y cae arrodillado y de su cuerpo sale la imagen de Sandra, su esposa. Extrañado le pregunta: “¿Qué me ocurre?, ¿Qué haces aquí? Sandra le dice: “Recuerda cariño, tu fuiste el primero, una gran piedra te destrozó, tu gran corpulencia evitó que no llegase a tu hija, a ti te mató en el acto y luego a mí, al perder el control del vehículo y estrellarse contra el arcén. En el momento de nuestro fallecimiento mi espíritu entró en tu cuerpo. Con tus propios brazos sacaste a tu hija del coche y le colgaste tu crucifijo.”. Cuando llegaron los servicios de asistencia, uno de los auxiliares exclama:

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Título: “La sombra del puente” Autor: Pedro Vidal Conesa Primer capítulo: “El nacimiento de la sombra”

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“¿Cómo es posible que haya llegado ésta niña aquí? Apareciendo la niña tumbada en el suelo con un crucifijo colgado”. Frank tira de su camiseta hacia abajo y en mitad de su pecho mira, con gran asombro, como aparece su piel quemada con la forma de la cruz… Sandra le dice: “Cariño, he de abandonarte, hemos de seguir caminos distintos, te quiero…, Sigue tu camino, e irás descubriendo en qué te has convertido. Cuida de la niña, he de abandonaros”. Frank, aún confuso, arrodillado, con los puños clavados al suelo, se levanta y le dice a Sandra: “te quiero y jamás te olvidaré”,

Es una noche oscura, van pasando vehículos, uno tras otro, de pronto uno de ellos proyecta la sombra de su imponente figura sobre la carretera. Frank exclama: “Bueno, creo que tengo trabajo”. Recordar: “La gente viene a mí, sin odio ni rencor, ni tan siquiera con ánimo de venganza, sólo buscan en mí aquello que se les negó, JUSTICIA”. Mi espíritu vaga por la carretera. Cuando otro espíritu viene a mí, mi ser, se convierte en materia y vuelvo a cobrar vida y cuando me abandona, algo de ese ser, queda dentro de mí, que cada vez me hace más fuerte. En otro lugar, un periódico sujeto entre dos manos en el que se lee: “Aparecido muerto el causante del grave accidente en el que murió el oficial de policía Frank Armero y su esposa Sandra Vera. Sus compañeros detenidos como cómplices de asesinato y por omisión de socorro dijeron que su amigo estaba siendo seguido por el oficial muerto. Probablemente delirios a consecuencia del consumo de gran cantidad de drogas.” Dos manos arrugan el periódico y una gran figura que dice: “Mejor final tuvieron” Aparece la figura de Román caminando…

FIN CAPITULO 1: “EL NACIMIENTO DE LA SOMBRA.”

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