Monseñor Francisco Javier Zaldúa
La Devoción en Colombia y su importancia desde la Catedral Primada En Colombia, el primer convento de Madres Carmelitas se fundó en Santa Fé de Bogotá en 1.606 y el de Padres en Popayán en 1.688. “...la Primera Fundación se establece en la casa de Doña Elvira Gutiérrez viuda de Padilla, quien conoció la vida y obras de Santa Teresa de Avila; apenas habían transcurrido cuatro años de la muerte de la santa Doctora, cuando sus obras eran leídas ya en América, suscitando admiración y deseos de seguirla (…) La fuerte atracción y admiración por Santa Teresa, llevó a Doña Elvira y a sus hijas a hacer de las obras doctrinales de la Santa su lectura favorita”. “La casa de Doña Elvira estaba situada en el barrio de la Candelaria, en la actual carrera 5, entre calles 8 y 9. El primer Carmelo Colombiano fue fundado el 6 de Agosto de 1.606, fiesta de la Transfiguración del Señor(…) El 11 de Agosto el Arzobispo Loboguerrero, Prelado Arquidiocesano dio el hábito Carmelitano a doña Elvira de Jesús, a sus dos hijas: Ana Manuela de la Concepción y Elvira de San José, a sus sobrinas Francisca e Isabel Pimentel y a las dos hijas del Corregidor de la ciudad Juana e Isabel”. (CARMELITAS DESCALZAS de Bogotá, “Ecos de un Centenario” #2.)
Santa Teresa de Avila
Postal de la imagen venerada en la Catedral de Bogotá
Desde ese entonces en nuestro País y pese a algunas interrupciones de diverso orden (tal como la expulsión y expropiación de las comunidades religiosas por parte del presidente Tomás Cipriano Mosquera), se ha extendido muchísimo el culto a Nuestra Señora del Carmen. Igualmente se le conoce como “Stella Maris” (Estrella del Mar), la Virgen es la estrella que nos conduce a Jesús. En la oscuridad de la noche los navegantes por siglos confiaban en las estrellas para orientarse hacia el puerto seguro. De ahí la referencia a su protección de los conductores, quienes la han convertido en su patrona y con gran profusión de su imagen por todos los caminos de nuestro país tanto de transporte marítimo, fluvial terrestre y aéreo. También Nuestra Señora del Carmen es Patrona del Ejército Colombiano, para proteger a sus miembros devotos en los peligros que les corresponde afrontar en el ejercicio de su actividad. La divulgación de esta devoción en nuestra patria, se debe en gran parte al canónigo Monseñor Francisco Javier Zaldúa, hijo del Presidente de la República (1.882); quien le pide su intercesión para la auténtica conversión de su padre (quien era incrédulo) antes de fallecer. En la promesa le dice llevar su imagen a la Catedral (estaba en la Iglesia de San Juan de Dios) difundiendo su culto y especial veneración para su fiesta cada 16 de Julio, siendo ésta, una de las fiestas de mayor tradición en el pueblo Colombiano. Se dedicó con todo empeño a cumplir su promesa y logró numerosísimos milagros, consiguiendo promover el Culto a Nuestra Señora del Carmen con generosidad cada año, en la Catedral Primada de Bogotá, continuando la tradición hasta el día de hoy. Al fallecer el canónigo, legó la herencia de sus cuantiosos bienes para el sostenimiento del culto y cuya imagen permanece desde 1.913 en la iglesia Catedral de Bogotá con sus respectivos ornamentos, así mismo fue coronada solemnemente el 16 de Julio de 1.946, por S.E.R. Ismael Perdomo -Delegado Papal para esta ocasión-. Placa ubicada en la Capilla de Nuestra Señora del Carmen en la Catedral de Bogotá. En esta capilla está sepultado Monseñor Francisco Javier Zaldúa, de inolvidable y venerado recuerdo, Canónigo Arcediano de la Catedral e insigne propagador de la devoción a la Virgen del Carmen.