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«Que se redoblen los esfuerzos y las iniciativas para crear las condiciones de una paz estable, basada en la justicia, en el reconocimiento de los derechos de cada uno y en la recíproca seguridad» Francisco pidió a Dios «la sabiduría y la fuerza necesaria para emprender el precioso camino de la paz, para que las espadas se transformen en arados y esta Tierra vuelva a florecer en la prosperidad y en la concordia» Fuente:www.lanacion.com.ar PEREGRINACIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO EN TIERRA SANTA [24 al 26 mayo 2014]

Una magnífica lección para toda Comunidad Cristiana

SS Benedicto XVI

En el día de Pentecostés el Espíritu Santo descendió con fuerza sobre los Apóstoles; así comenzó la misión de la Iglesia en el mundo. Jesús mismo había preparado a los Once para esta misión al aparecérseles en varias ocasiones después de la resurrección (Hch 1,3). Antes de la ascensión al cielo (Hch 1,4-5) les pidió que permanecieran juntos para prepararse a recibir el don del Espíritu Santo. Ellos se reunieron en oración con María en el Cenáculo, en espera del acontecimiento prometido (Hch 1,14). Permanecer juntos fue la condición que puso Jesús para acoger el don del Espíritu Santo. Así nos da una magnífica lección para toda comunidad cristiana. A veces se piensa que la eficacia misionera depende principalmente de una esmerada JUNIO: MES DE BENDICIÓN programación y de su sucesiva aplicación inteligente mediante un compromiso «El Señor ordenará que la bendición esté concreto. Ciertamente, el Señor pide nuestra colaboración, pero antes de cualquier contigo en tus graneros y en todas tus respuesta nuestra se necesita Su iniciativa: su Espíritu es el verdadero protagonista empresas, y te bendecirá en la tierra que de la Iglesia. (…) Pero, ¿cómo entrar en el misterio del Espíritu Santo? (…) Terminada Él te da.» [Deuteronomio 28:8] la última Cena, los Apóstoles se sienten tristes y desconcertados. El motivo es que las palabras de Jesús suscitan interrogantes inquietantes: habla del odio del mundo JUNIO… ¡DE BENDICIÓN! hacia Él y hacia los suyos, habla de su misteriosa partida y queda todavía mucho por decir, pero por el momento los Apóstoles no pueden POR ENCIMA DE LA HUMANA CIENCIA soportar esa carga (Jn 16,12). Para consolarlos les explica PERIÓDICO SE LE DEBE A DIOS, LA OBEDIENCIA… «EL PODER DEL ESPÍRITU» el significado de su partida: se irá, pero volverá; mientras ¡DICHOSO QUIEN CUMPLE SU VOLUNTAD! tanto no los abandonará, no los dejará huérfanos. Enviará SERÁ BENDECIDO POR EL SEÑOR al Consolador, al Espíritu del Padre, y será el Espíritu quien CON SU PAZ Y SU ETERNO AMOR CON SU PROTECCIÓN Y PROSPERIDAD… les dará a conocer que la obra de Cristo es obra de amor: amor de Él que se ha entregado y amor del Padre que lo ha «PRESTARÁ Y NO PEDIRÁ PRESTADO» dado. Este es el misterio de Pentecostés: el Espíritu Santo POR EL ALTÍSIMO SERÁ EXALTADO ilumina el corazón humano y, al revelar a Cristo crucificado *Dirección General: Y CONDUCIDO A LA VIDA ETERNA… y resucitado, indica el camino para llegar a ser más Juan Carlos Hovhanessian BENDITO SERÁ EN SU CAMINAR semejantes a Él (…) ¡Ven, Espíritu Santo! Llena los Diego Hovhanessian TANTO AL SALIR COMO AL ENTRAR… corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu «¡LA PALABRA SERÁ SU LINTERNA!» amor. Amén. *Asesor Espiritual: Extracción-Homilía Pentecostés 2006 EN LA COMUNIDAD SANTA MARÍA Monseñor José Guido Pesce

STAFF

CON AMOR Y ECLESIAL COMUNIÓN… EN EL PODER DEL ESPÍRITU Y SU GUÍA, MES DE JUNIO, MES DE BENDICIÓN!!!

*Redacción: Alba Acosta Carmen Alviña Miriam B. de Mavilian Lourdes Chiappetta Liliana Escouteloup Laura Gómez Lucía Hovhanessian Lidia I. de Papazian Geraldine Miguel Lic. Anahí Raggio Lic. Valeria Salinas Agustina Spegazzini *Diseño: Roxana B. de Hovhanessian Lucía Hovhanessian Geraldine Miguel Agustina Spegazzini Miriam B. de Mavilian *Coordinación de contenidos: Dra. Mónica V. de Adanalian *Coordinación General: Roxana B. de Hovhanessian PUBLICACIÓN MENSUAL GRATUITA LA COMUNIDAD «SANTA MARÍA» NO ES RESPONSABLE DE DISTRIBUCIÓN ALGUNA HECHA POR TERCEROS

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JUAN CARLOS

Miércoles 20:30hs.


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«No os dije esto desde el principio porque estaba yo con vosotros. Pero ahora me voy donde Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta «¿Adónde vas?» Es que, por haberos dicho esto, estáis embargados de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque, si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio. En lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia, porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el príncipe de este mundo ya está juzgado. Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga y os explicará lo que ha de venir. Él me dará Gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío y os lo explicará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros.»(Juan 16:4-15). ¡La Verdad! ¡Cuánta necesidad tiene este mundo de «Ella»…! ¡Cuán grande y dolorosa es la realidad contraria a «Ella»…! La mentira, la hipocresía, parece haberse convertido en el «lenguaje universal», en la sociedad humana.

ESPÍRITU DE VERDAD Y VIDA SANADOR DEL ALMA HERIDA… ¡DERRAMA TU FRESCA UNCIÓN! UNCIÓN DE PODER Y DE AMOR DE VIVO, APOSTÓLICO FERVOR EN LA ECLESIAL COMUNIÓN… ESPÍRITU DE PAZ Y DE ALEGRÍA DE LA FRATERNAL ARMONÍA EN LA CRISTIANA COMUNIDAD… ESPÍRITU DE FORTALEZA Y LUZ DEL PADRE ETERNO Y DE JESÚS… ¡ENCAMÍNAME A LA SANTIDAD! COMO EN «AQUEL GLORIOSO AYER» MANIFIÉSTATE CON TU PODER ENTRE NOSOTROS, HOY, OTRA VEZ… «SÍGNOS Y PRODIGIOS» DE TU AMOR, «ESPÍRITU SANTO, CONSOLADOR»… ¡VIDA DE UN NUEVO PENTECOSTÉS! JUAN CARLOS

Lo «políticamente correcto», lo «protocolar», es lo que es motivo de atención y preocupación; es decir: «QUEDAR BIEN». Contra viento y marea, el «posmodernismo humanista» exige ese tipo de conducta, que algunos llaman «diplomática»… Otros hablan de «decir con altura»… y no pocos hablan de «ser inteligente», en definitiva, «quedar bien». No importa tanto «obrar bien», como el «quedar bien». A esta «moda» no escapan los cristianos, ni siquiera en ámbitos eclesiales. A mayor autoridad, pareciera a veces, que se hubiera conferido una especie de «licencia» para este tipo de práctica, tan común, lamentablemente, entre personajes de la sociedad: «quedar bien»… ¿Será que el Espíritu de la Verdad no está guiando esas vidas…? ¿Será, acaso, que no se lo escucha…? La Escritura dice «CUANDO ÉL VENGA CONVENCERÁ AL MUNDO EN LO REFERENTE AL PECADO, EN LO REFERENTE A LA JUSTICIA Y EN LO REFERENTE AL JUICIO…» Si el Espíritu de la Verdad guía, hay conciencia de pecado y conciencia de justicia… «Pecado es lo que no proviene de la fe en Dios», de Su Palabra. Justicia, es Vida en la Gracia de Cristo… «El justo, por su fe, vivirᅻ (Habacuc 2:4) citado en Nuevo Testamento en Romanos 1:17, Gálatas 3:11, Hebreos 10:38. Es el alma siguiendo a la guianza del Espíritu Santo, el camino de la Verdad en el Amor. Al observar ciertas conductas, pareciera que «no hubiera venido» el Espíritu de la Verdad, por el contrario es como si se le permitiese a quien es «el padre de la mentira», que siempre actúa en la oscuridad, tomar las riendas. Pueblos, cristianos en su mayoría, ¿y…? Lo peor; si hay algo peor, es el acostumbramiento casi inconsciente a la mentira, a la promesa falsa, al «disimulo», al «quedar bien». Después, «violencia»; después, «perversión»; después, corrupción; ¿después…? El cristiano verdadero -hoy hay que aclararlo- no puede permitirse el acostumbramiento a una «hipocresía reinante». El cristiano verdadero no solo no se acostumbra a ella, sino la combate, siendo testimonio de la Verdad con su propia vida, pues el cristiano verdadero es «GUIADO HASTA LA VERDAD COMPLETA» en la Palabra de Dios, por la Acción del Espíritu de la Verdad: EL ESPÍRITU SANTO. El cristiano verdadero, tiene claro que «impuros, idólatras, adúlteros, afeminados, homosexuales, ladrones, avaros, borrachos, ultrajadores, explotadores, no heredarán el Reino de Dios» (Ver 1 Corintios 6:9-10). El cristiano verdadero es «Templo de Dios y el Espíritu Santo habita en Él…» (Ver 1 Corintios 16:19). Si el Espíritu Santo habita en el cristiano, y esto es así porque lo dice la Palabra de Dios, entonces el cristiano será conducido por el Espíritu Santo, el Espíritu de la Verdad, hasta la Verdad completa. Eso es lo que celebramos en Pentecostés: «¡LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO!» El Glorioso «Dios Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo y junto al Padre y al Hijo recibe una misma Adoración y Gloria»… (CREDO NICEO-CONSTANTINOPLA). Celebramos la Venida del «Espíritu de la Verdad», que irrumpió entre los hombres, discípulos de Jesús, que junto a María, Nuestra Madre, esperaban la «Promesa del Padre», como el mismo Señor la llamó y los llenó de Fuerza con Su Poder y Su Amor, derramando Su Presencia en los corazones, para hacerlos IGLESIA, sobre el Fundamento de Pedro, la ROCA sobre la cual se Edifica y Permanece y Permanecerá hasta la Venida del Señor Jesucristo, en Gloria y será «trasladada» al cielo, para las Bodas del Cordero, «como Novia sin mancha, ni arruga…» pues el Espíritu de la Verdad, habita en ella, santificándola por la fe, que obra en el Amor, en la firme espera de la Venida del Esposo: Cristo. Su Iglesia, que en la Oración Colecta de la Misa de Pentecostés, se une para pedir: «…Espíritu Santo realiza entre nosotros los mismo signos y prodigios que obraste al comienzo de la predicación Evangélica». Espíritu Santo, Fuente y Vida del impulso apostólico, guíanos Señor a la Pesca Milagrosa, anunciando a Jesús, Muerto y Resucitado, Exaltado y Glorificado, a todos los hombres… Espíritu de la Verdad llénanos de Ti, llénanos de Tu Amor y de Tus Dones, para que seamos Testigos de Cristo en el mundo, portadores del mensaje de Salvación y Herederos de la Vida Eterna… ¡Amén! ¡Amén! ¡Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo…! ¡Feliz Cumpleaños, Iglesia! ¡Feliz Pentecostés!

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Cuando participamos de la Eucaristía, recibiéndola con la debida Reconciliación, y creyendo que es el Verdadero Cuerpo de Cristo y la Verdadera Sangre de Cristo, estamos diciéndole a Jesús: «quiero ser partícipe de Tu Vida, de Tu Salvación y de Tu Libertad». Porque cuando recibimos Su Cuerpo y Su Sangre, estamos afirmando y confirmando el Pacto, la Alianza entre Jesús y nosotros. Esta es una realidad poderosa, hay una verdadera manifestación de la «Nueva Alianza». Cuando comulgo confirmo que estoy en Pacto con Jesús, en Alianza con Jesús, Unido a Jesús. Significa que todo lo de Él es mío: Su Salvación, Su Liberación, Su Poder, Su Autoridad, Su Unción. Pero también significa que todo lo mío es de Él: mi vida, mi alma, mi mente, mi corazón, mi tiempo... Como dice Jesús en Juan 6:56: «El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él». Esto es «Comunión en la Comunión». Según 1 Corintios 11:25-26, cuando recibimos la Comunión estamos «recordando» –no una sola vez sino cada vez que bebemos de Su Copa– Su Muerte y Su próxima venida. ¿Qué es lo que recordamos en la Eucaristía? Su Muerte, nuestra Salvación, nuestra Santificación, por Su Obra Redentora en la Cruz del Calvario. En este «recuerdo» (Memorial) Eucarístico estamos viendo, palpando, comiendo el Pan partido que se transformó en Su Cuerpo, que fue herido, lastimado, traspasado por nosotros para nuestra Salvación. Y cuando bebemos el vino que se hizo Su Sangre, estamos bebiendo la Sangre derramada por nosotros para el perdón de nuestros pecados y para nuestra liberación. Por eso cada vez que comemos Su Cuerpo y bebemos Su Sangre estamos «recordando» (v.25) y «anunciando» (v.26) Su Muerte y Su Venida. Cuando tomamos la Comunión estamos manifestando que seguimos a Jesús, que se hizo carne y que dijo que quien ponga su fe en

Él y en Su Sacrificio, será reconciliado con Dios, será salvado, será sanado, será restaurado. Esto es el Evangelio. Todo eso estás «anunciando» en la Eucaristía. Ahora bien, junto al milagro del Cuerpo de Cristo en la Comunión, también el apóstol Pablo nos dice que la Iglesia es «Cuerpo de Cristo» (ver Efesios 1:22-23) y que somos Sus miembros; muchos miembros de un solo Cuerpo (Colosenses 1:18 / Colosenses 1:24 / Efesios 4:10-13 / Efesios 5:29-30). Al recibir la Comunión estamos manifestando que somos un solo Cuerpo, una sola Iglesia, el Cuerpo de Cristo. Cuando comulgamos estamos manteniendo una unidad con todos los cristianos del mundo formando un solo Cuerpo. Leemos en 1 Corintios 10:16-17: «La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? Porque uno solo es el pan, aun siendo muchos, un solo cuerpo somos, pues todos participamos del mismo pan». La clave es: «comunión (unión) en la Comunión». Dice el Catecismo de la Iglesia Católica (N° 1368): «La Eucaristía es igualmente el sacrificio de la Iglesia. La Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, participa en la ofrenda de su Cabeza. Con Él, ella se ofrece totalmente. Se une a su intercesión ante el Padre por todos los hombres. En la Eucaristía, el sacrificio de Cristo se hace también el sacrificio de los miembros de su Cuerpo. La vida de los fieles, su alabanza, su sufrimiento, su oración y su trabajo se unen a los de Cristo y a su total ofrenda, y adquieren así un valor nuevo. El sacrificio de Cristo presente sobre el altar da a todas las generaciones de cristianos la posibilidad de unirse a su ofrenda». Jesús mismo se revela en el Banquete Eucarístico. No es sólo pan: «…Éste es mi cuerpo que se entrega por vosotros…» (Lucas 22:19). Hay una transformación espiritual (TRANSUBSTANCIACIÓN). Esta es la «Primera Pascua Cristiana», instituida por Jesús, que nos encomienda celebrarla hasta que Él vuelva. «En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están «contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero» (Concilio de Trento: DS 1651).» (CIC N° 1374). Dice San Cirilo: «No te preguntes si esto es verdad, sino acoge más bien con fe las palabras del Señor, porque Él, que es la Verdad, no miente». Querido hermano, nunca olvides las palabras de Jesús en el capítulo 6 del Evangelio según San Juan (vs.51,53,57): «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo. (…) Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. (…) Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí». EXTRAÍDO DE LA PRÉDICA DE DIEGO HOVHANESSIAN



Periódico EL PODER DEL ESPÍRITU [Junio 2014]