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18 de Noviembre de 2011 | Nยบ1 | 1er FORO por un Proyecto Emancipador


///¿POR QUÉ UN FORO? Diez años nos separan de las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001. Una rebelión popular que expuso todo un ciclo de resistencias al modelo neoliberal, donde el pueblo argentino salió masivamente a las calles para frenar el atropello al que venía siendo sometido desde la larga noche iniciada el 24 de marzo del ‘76. Una respuesta explosiva al agotamiento de la clase política. Y al mismo tiempo, el punto de inflexión de toda una generación, la apertura de un período excepcional de protagonismo y experiencias inéditas: fábricas recuperadas, asambleas barriales, movimientos sociales, redes de solidaridad.

Convocamos entonces a participar este 18 y 19 de Noviembre del l FORO POR UN PROYECTO EMANCIPADOR, para compartir nuestras ideas, experiencias y avanzar en una alternativa de país que exprese los deseos, necesidades e iniciativas de las grandes mayorías.

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Hoy, los movimientos populares no sólo seguimos en pie, sino que escampamos al conformismo, al posibilismo y asumimos la enorme tarea que de construirnos en alternativa de país. Nuestro recorrido nos ha servido para madurar y crecer en organización, buscando fortalecer una propuesta emancipadora desde los debates que nos atraviesan y nos proponemos dar:

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El I FORO POR UN PROYECTO EMANCIPADOR se propone llevar adelante estos debates, desde la reflexión y la participación, como así también desde la experiencia de diversos movimientos y organizaciones populares; muchas de las cuales integramos la Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina (COMPA).

ÍNDICE

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En estos 10 años hemos dado pasos importantes, recuperando derechos perdidos, organizando nuestras fuerzas, instalando nuevos debates en agenda. Logros que ningún gobierno podrá adjudicarse…. El recorrido nos obliga a reflexionar sobre el camino transitado, pero ante todo, nos invita a proyectarnos para fortalecer un proyecto alternativo de país.

Pág 3 EDITORIAL: Los movimientos populares tenemos un proyecto de país

Pág 5 AMBIENTAL: ¿Qué movimiento socio-ambiental para que proyecto de país?

Pág 6 GÉNEROS: El debate sobre el derecho al aborto en Argentina

Pág 7 SINDICAL: Recuperemos nuestra dignidad de laburantes

Pág 8 NUESTRA AMÉRICA: Nuestramérica lucha y acumula fuerzas desde abajo

Pág 10 ESTUDIANTIL: Defendiendo la educación pública, construyendo la educación popular


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1er FORO POR UN PROYECTO EMANCIPADOR 18 y 19 de Noviembre de 2011

/// EDITORIAL

A 10 años del 2001

Los movimientos populares tenemos un proyecto de país Una década después de la rebelión popular que puso de manifiesto la crisis de las principales herramientas políticas, económicas y culturales que habían apuntalado la avanzada capitalista de fines de siglo y demostró las potencialidades de un pueblo decidido a organizarse y a crear nuevas formas de acción colectiva, el escenario actual nos habla de un momento particular en el proceso de recomposición del orden social que las clases dominantes han logrado imponer en nuestro país en esta última década. Por un lado, los resultados electorales nos hablan del alto consenso que el proyecto político, económico y social encabezado por el Gobierno nacional ha logrado entre diversos sectores sociales. Se trata de un respaldo, más o menos activo, que no es ajeno ni a las derivaciones positivas de un crecimiento económico logrado a costa de la expansión de los agronegocios, la consolidación del monocultivo de la soja y de mantener la precarización laboral como dato estructural. Menos aún de las medidas que favorecen directamente a los grandes grupos transnacionales y locales ni de las políticas estatales que reconocen demandas históricas de los sectores populares. A lo que habrá que sumarle la construcción de un relato épico que convoca a sumarse a dar grandes batallas históricas, por más que se trate de conflictos que involucran a grupos que forman parte del remozado bloque de poder y que la participación popular tenga allí asignado un rol subordinado y hasta instrumental. Por otro lado, ese nivel de consentimiento convive con ciertos procesos que aportan un importante nivel de incertidumbre para el futuro inmediato. Una crisis económica cuya profundidad y extensión es difícil de prever comienza a generar señales de alerta entre las entidades empresarias y en el propio Gobierno. Las últimas resoluciones fiscales y los planes anunciados en materia económica y productiva adelantan que será difícil seguir combinando las medidas que garantizan los altísimos niveles de rentabilidad para todos los sectores del capital con políticas puntuales orientadas a generar un mínimo de condiciones materiales para las mayorías. La incertidumbre acerca de los efectos de la crisis

internacional también involucra a las posiciones que terminarán asumiendo organizaciones que forman parte del armado del oficialismo con la expectativa de empujar la tan mentada “profundización del modelo”.

{

{

(...) quienes formamos parte de la COMPA entendemos que lo que hace falta no es “profundizar el modelo”, sino poner en discusión sus pilares fundamentales.

Sin embargo, lo que más nos lleva a referirnos a una legitimidad no totalmente garantizada en el mediano plazo tiene que ver con los límites intrínsecos de una propuesta política cuyo horizonte remite, en definitiva, a la posibilidad de generar un capitalismo con cierto nivel de autonomía en el marco internacional y que establezca un conjunto de mecanismos que permitan “amenguar” los efectos de la voracidad mercantil. En otras palabras, son las luchas que los sectores populares seguimos protagonizando en relación a la tierra y la vivienda, la igualdad de género, los derechos de las mujeres, la educación y la salud públicas y contra la precarización laboral y el derecho a organizarse, lo que pone freno a un mayor avance de ese proyecto de un “capitalismo serio”, que se cae a pedazos en los países centrales y que es depredador de la naturaleza, expropiador de la participación en la toma de decisiones generales y que promueve al consumismo como única forma de vida posible. Son esas luchas, finalmente, las que ponen en evidencia la necesidad de avanzar en transformaciones de fondo orientadas a poner los intereses populares en primer plano. Orientación que, de hecho, no parece estar en la agenda de un gobierno que llegó a un nivel de respaldo impensable hace apenas un año atrás. En este sentido, quienes formamos parte de la COMPA entendemos que lo que hace falta no es “profundizar el modelo”, sino poner en discusión sus pilares fundamentales. Consideramos imposible


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avanzar en una sociedad más justa si sostenemos un modelo económico basado en los agronegocios, la primarización de la economía, la dependencia de las materias primas y una industria de enclave cuyo único fin es la realización de ganancias extraordinarias. Pensamos que no vamos a alcanzar la vida que queremos sin terminar con el saqueo y la contaminación y sin recuperar nuestros recursos estratégicos. Creemos que es imposible acercarnos a la sociedad a la que aspiramos sin modificar la estructura tributaria regresiva que castiga al pueblo y no a los ricos, y que deja sin gravar la renta financiera. Estamos convencidos de que con trabajo precario y flexibilizado, y sin democracia sindical, no construimos el país al que aspiramos. Tampoco podemos avanzar en ese sentido si no refundamos el sistema público de salud, construimos una educación liberadora y desterramos el problema de la vivienda.

{ { (...)son las luchas que los sectores populares seguimos protagonizando en relación a la tierra y la vivienda, la igualdad de género, los derechos de las mujeres, la educación y la salud públicas y contra la precarización laboral y el derecho a organizarse, lo que pone freno a un mayor avance de ese proyecto de un “capitalismo serio”

Como señalamos en la convocatoria al PRIMER FORO POR UN PROYECTO EMANCIPADOR, como campo popular “dimos pasos importantes, recuperando derechos perdidos, organizando nuestras fuerzas, instalando nuevos debates en agenda”. Pero ahora ese recorrido “nos invita a proyectarnos para fortalecer un proyecto alternativo de país”. En ese sentido, como parte de los miles de compañeros y compañeras que militan día a día por un cambio social profundo, que sueñan con un país soberano, justo, y sin opresiones de ningún tipo, en el camino de la Patria Grande, desde la COMPA asumimos transitar el gran desafío del momento que implica la creación de las herramientas y las articulaciones necesarias para darle materialidad a un proyecto de construcción de poder popular, que adquiere sentido pleno en las luchas anticapitalistas y anti patriarcales en el seno de la sociedad actual y trasciende las construcciones locales en la medida que asume una proyección socialista.


/// EDITORIAL

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¿Qué movimiento socio-ambiental para que proyecto de país? El movimiento de las luchas socioambientales ha crecido y se ha fortalecido en los últimos tiempos, de la mano de las m ú l t i p l e s resistencias de nuestro pueblo. Los conflictos de mayor resonancia han sido las luchas de las asambleas contra la mega-minería a cielo abierto. A éstas, se suman las resistencias al avance de la frontera agropecuaria y a la utilización de agrotóxicos, así como también se asoman los conflictos contra los emprendimientos que afectan la calidad de vida de los sectores populares en las ciudades, etc. Asimismo, la articulación en torno a la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) ha permitido potenciar la lucha contra los gobiernos provinciales y el mismo gobierno nacional que subordinan la política ambiental a la implementación de su modelo extractivo-exportador. La anunciada “profundización del modelo”, como augura la implementación del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) en pos de sostener de la entrada de divisas no hace más que profundizar la dependencia, el saqueo y la contaminación que sufre nuestro pueblo y el remate del futuro de nuestro país. Las respuestas que nuestra resistencia recibe por parte de las clases dominantes y de su fracción dirigente han sido una combinación entre represión, criminalización y estigmatización de las luchas, acusándonos de estar en contra del bienestar de los pueblos, frenando el desarrollo o impidiendo la creación de puestos de trabajo. Complementando estas respuestas, se encadenan otras desde Universidades y ámbitos científicos supuestamente “neutrales”, donde las empresas multinacionales hacen pie financiando investigaciones que fundamenten el extractivismo. Desde una ecología tecnocrática y cientificista, se plantea que los procesos de saqueo y contaminación podrían desaparecer con algunas medidas correctivas y nuevas tecnologías. Desde esta ecología, la de los poderosos, por un lado se ofrece la tecnología como solución y por el otro se responsabiliza al Hombre de la destrucción de la

/// AMBIENTAL

naturaleza, es decir a todos, sin señalar las responsabilidades concretas. Esa estrategia se completa haciendo pagar los costos de la depredación a los sectores justamente perjudicados por el sistema que depreda. Así, se acusa a los campesinos de no utilizar tecnologías sustentables y deteriorar suelos, se los acusa de producir comida poco saludable al no estar certificada por los organismos de salud, etc.; se acusa a los pobres de las grandes ciudades de generar basura, cuando esta es generada por el superconsumo de las clases altas y por las grandes empresas. Esta ecología de la clase dominante, puede venir disfrazada de verde, como sucede con los proyectos conservacionistas (como el de Douglas Tompkins) donde se desplaza y despoja a miles de familias campesinas. Puede disfrazarse de sostenible o sustentable, como titulan todas las empresas y organismos del estado a sus actividades económicas. Incluso, en sus versiones más progresistas, puede mostrar formas alternativas a las que organizan la vida bajo el capitalismo (sin llegar nunca a cuestionarlo). Frente a esta ecología burguesa, surge una verdadera ecología popular desde el seno de los sectores populares y sus organizaciones. Porque la defensa del medio ambiente no puede quedar en manos de especialistas y técnicos, sino del pueblo en su conjunto; sobre todo de aquellos sectores más afectados por el capitalismo. Una ecología popular no puede ser otra cosa que una ecología anticapitalista: entiende que el problema no es técnico sino sistémico, ya que el sistema capitalista coloca al crecimiento como meta de la economía (productivismo). Debe también cuestionar la lógica que está detrás de la apropiación desigual de la naturaleza (agua, tierras, semillas, etc), y la desigualdad con la que son distribuidos costos y beneficios de la producción mercantil, donde los efectos de la contaminación los pagan los pobres, y los beneficios son apropiados de manera unilateral por las clases altas. Por tanto una ecología popular, debe concebirse como parte de la lucha de clases, contribuyendo a los procesos de lucha en diferentes sectores y ámbitos específicos (urbanos y rurales). Debe también intentar superar los localismos y las fragmentaciones a las que el capital nos lleva. Nada de esto podrá ser logrado si no se basa en el poder popular que emerge de nuestro pueblo.


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/// GÉNEROS

El debate sobre

el derecho al aborto en Argentina Encarar profunda y estratégicamente el debate sobre la despenalización y la legalización del aborto en la Argentina es fundamental para los movimientos populares que luchamos día a día por acabar con todas las formas de opresión y construir un proyecto emancipador de nuestro pueblo. Años de lucha y exigencia por parte del movimiento de mujeres y las organizaciones populares, han signado la posibilidad de que hoy el debate se instale en la agenda pública a partir de la discusión del proyecto de ley presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que cohesiona a diversas organizaciones del campo popular en el reclamo integral de educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir. El debate no debe abstraerse de la realidad de nuestro país, en donde aún no se ha alcanzado la ampliación de los derechos de las mujeres jóvenes a una educación sexual libre, lo que contribuye a que se multipliquen los casos de mujeres en situación de embarazos no deseados. Son alrededor de 400 mil los abortos que se realizan en la Argentina anualmente, al tiempo que muere al menos una mujer por día, mientras que otras tantas ven comprometida su salud a causa de las condiciones precarias e inseguras en que se lo practica. Así, el aborto es una problemática que discrimina según la clase social a la que se pertenezca. Si bien en todos los casos es clandestino, somos las mujeres que no disponemos de los recursos económicos para pagar miles de pesos en clínicas privadas, las de los barrios más postergados, las jóvenes a las que se les niega el acceso a la salud sexual y los métodos anticonceptivos, quienes estamos en situación de mayor vulnerabilidad . Por otro lado, el debate visibiliza la disputa por la soberanía de nuestros cuerpos, el derecho de las mujeres en tanto sujetas autónomas capaces de tomar decisiones sobre nuestras vidas. Sujetas de derecho, capaces de cuestionar la maternidad y la heterosexualidad obligatorias, de poner en juego todo un sistema que está basado en la opresión de las mujeres, y cuestionar en todos sus dimensiones al patriarcado. El Estado, en su ausencia absoluta respecto de la salud integral para las mujeres, la falta de políticas

públicas reales y masivas, es el primer responsable de esta problemática. Ausencia que se constituye en presencia condenatoria mediante la judicialización de quienes deciden no continuar un embarazo. Es en este plano en el que quienes nos gobiernan, tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo y el Judicial, tienen una deuda pendiente con la sociedad. El tratamiento institucional del proyecto de despenalización y legalización del aborto da cuenta de la importancia del momento histórico en el que estamos, no sólo porque por que más de 50 diputados han avalado el proyecto, sino y sobre todo porque se ha instalado públicamente el debate. La disputa que se abre toca los intereses de múltiples actores sociales, entre las posiciones clásicamente conservadoras están las jerarquías eclesiásticas que aún mantienen amplio poder en nuestro país, una iglesia cómplice que no sólo ha encubierto las desapariciones cometidas por la dictadura militar sino también encubre hoy los actos de abuso sexual cometidos por sus propios clérigos. Invocando “el derecho a la vida” intentan seguir condenando a la muerte a miles de mujeres pobres en nuestro país A decir verdad, nunca estuvo en la agenda del oficialismo la despenalización y legalización del aborto, empezando por declaraciones de la Presidenta que pareciera provocar un mar de silencio al interior del bloque K, expresado esto por las representaciones parlamentarias del kirchnerismo, y las organizaciones políticas afines que no se han manifestado a favor de la aprobación del derecho al aborto, sino más bien, han titubeado ausentándose del debate en las comisiones del Congreso así como en la manifestación en las calles. Así las cosas, no son muchas las expectativas que podemos depositar en los logros institucionales en los tiempos que se avecinan, sin embargo, ha sido un gran paso el que hemos dado visibilizando, presionando y exigiendo desde abajo al Estado para generar cambios profundos que se expresen en la conquista de nuestros derechos. Dependerá de nuestra fortaleza, organización y articulación como movimiento de mujeres y organizaciones populares seguir dando la batalla y conquistar de una vez por todas el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en la Argentina.


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/// SINDICAL Roberto entró a trabajar en una empresa chiquita pero que en realidad hace trabajos para una multinacional, el contrato es por poco tiempo aunque “dicen que se renueva”. Laura es docente, y trabaja en muchas escuelas distantes, tiene tantas clases que el tiempo para planificar, no llega a conocer bien a sus alumnos que están desbordados de problemáticas, y el salario apenas le alcanza para llegar a fin de mes. Esteban es estudiante universitario y "gracias a la facultad”, consiguió una pasantía en una empresa donde le pagan muy poco, pero "le ayuda para los estudios". Gabriela al fin consiguió trabajo en el estado, pero es raro, le piden que tramite el monotributo para que le puedan pagar... Historias como se repiten a montones. Son la base estructural en la que se apoya el “crecimiento” económico en este modelo kirchnerista de acumulación del capital. Trabajo en negro, tercerización, contratos basura, monotributistas, pasantes, becarios, programas de empleo insuficientes, son realidades con las que nos hemos acostumbrado a convivir desde los años 90, y que mantienen continuidad en el sistema actual. El “nuevo modelo” si bien intenta desprenderse del discurso neoliberal, igualmente se apoya en bajos salarios que no llegan a cubrir la canasta familiar y obligan a dos o mas jornadas laborales por familia para llegar a fin de mes. Se basa también en altísimos ritmos de producción que aceleran la cantidad de trabajo por tiempo, a costa de la salud de los laburantes. En síntesis, este modelo se estructura en la precarización del trabajo. Hoy, el 36% de los trabajadores tienen un trabajo en negro, sin ningún beneficio de lo que sería la seguridad social. Es más, casi la mitad de los trabajadores de empresas privadas son contratados sin recibir obra social, jubilaciones, ni vacaciones pagas. Otro grave problema es la tercerización de actividades, tanto a nivel estatal como privado. Así entonces existen trabajadores de primera y de segunda trabajando dentro de una misma empresa o dependencia, y haciendo una misma tarea. También siguen siendo desiguales las condiciones de trabajo, y de doble explotación de las mujeres. Entre los trabajadores estatales, es aún más grave. El Estado, que debería controlar y modificar esta situación, es el principal precarizador. Como evidencia la lucha de los/as trabajadores/as del Ministerio de Trabajo

Recuperemos nuestra dignidad de laburantes de Nación, que mostró este año con claridad la contradicción que en el propio ministerio, donde el 70% de los trabajadores /as están bajo contratos precarios. Los puestos que se han creado a través del Programa Argentina Trabaja, son también una nueva tercerización y precarización del empleo público, con sueldos devaluados en subsidios muy bajos, y ni siquiera vinculados al salario mínimo. Y la actual dirigencia sindical, aliada de este gobierno y de los patrones, sostiene prácticas antidemocráticas y llega a los extremos de asesinar compañeros que luchan para cambiar esta situación, como ocurrió el año pasado con Mariano Ferreyra. No solo son cómplices, sino que además son socios de este gran negocio. Sobran ejemplos en el manejo de las obras sociales y la estructuración como sindicatos-empresa. Hay más trabajo, es real, pero la mayoría de los puestos que se crean, esconden alguna forma de precarización. La relación es muy sencilla y directa; palpable en cada lugar de trabajo: “cuanto menos derechos tengamos los laburantes, mas se enriquecen los patrones con nuestro trabajo. Y a eso, este gobierno lo llama “crecimiento económico.” El punto es claro, sin los trabajadores/as no hay riqueza. Nosotros somos los que ponemos el trabajo, por lo tanto tenemos que poder elegir las condiciones en las que desarrollamos ese trabajo. Mientras no pase eso, nadie podrá salvarnos y nadie podrá salvarse solo. Por eso la propuesta es juntarnos y organizarnos para la lucha, en la forma en que podamos y desde donde sea, pero siempre defendiendo los intereses de los trabajadores. Entendemos que el poder se construye cuando nos ponemos en movimiento. Desde las organizaciones que formamos la COMPA, pensamos que es necesaria la articulación de compañeros y compañeras que estén interviniendo en comisiones internas, agrupaciones de base, sindicatos, seccionales, cooperativas, empresas recuperadas, corrientes de trabajadores/as, o que anden sueltos nomás; para empezar a elaborar de conjunto una propuesta de acciones que enfrenten masivamente las políticas precarizadoras de las empresas y los gobiernos, que nos encuentre en la calle y en los lugares de trabajo, luchando por nuestros derechos, para así poder empezar a re-conquistar nuestra dignidad de laburantes.


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/// NUESTRA AMÉRICA

Nuestramérica lucha y acumula fuerzas desde abajo El texto que presentamos es un fragmento del documento de análisis de coyuntura latinoamericana “América Latina: Presente y perspectivas para las luchas de nuestros pueblos” elaborado a partir de la exposición y los debates celebrados en ocasión de la última reunión plenaria del Capítulo Argentino de la Articulación Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA. Dicho documento presenta ordenado a partir de cinco señalamientos, algunos de los principales elementos para caracterizar el nuevo período de confrontación social abierto a nivel regional a partir de 2008 y sus principales tendencias así como la actualidad de las mismas y los desafíos que plantean hacia adelante para los movimientos populares y las luchas emancipatorias del continente. Por una cuestión de extensión solo seleccionamos aquél relacionado el desarrollo de las luchas populares en Nuestramérica así como recomendamos la lectura del documento en su integralidad.

El desarrollo desigual de las luchas: pisos y techos de la acción de las clases subalternas En relación a la dinámica de confrontación social y la fuerza con que cuenta el movimiento popular en Nuestra América, a partir de 2008-2009 parece iniciarse un período que, lejos de la capacidad destituyente de períodos anteriores y de la potencialidad del desarrollo de un proyecto propio de las clases subalternas- las luchas se mueven en un contexto más defensivo. Pero ello está lejos de significar la ausencia de conflictividad social o que la misma siga el mismo curso decreciente para cada contexto nacional. Por el contrario, en algunos casos la movilización social se ha reavivado en los últimos meses mostrando la complejidad de un escenario caracterizado por un desarrollo desigual de las luchas que no altera, por lo menos aún, el carácter general de una etapa de acumulación y reagrupamiento de fuerzas. En este sentido, debe destacarse que: 1) Donde la hegemonía la detenta el proyecto neodesarrollista y en el marco de un descenso de la conflictividad social o de procesos de integración y/o cooptación de las direcciones o fracciones de las clases y grupos subalternos, la lucha tiende a aparecer fragmentada, quedar circunscripta en el terreno socialcorporativo o cuando se expresa en términos políticos ha tendido a quedar restringida a las disputas al interior del bloque dominante. Los ejemplos de esta realidad resultan los casos de Brasil y la Argentina. 2) Pero otro es el caso de las experiencias en aquellas regiones donde primó el neoliberalismo de guerra. Allí se

registran en el último año procesos de conflictos muy significativos (en algunos casos como en el de Chile reciente que son caracterizados como históricos respecto de lo acontecido en la última década) y de cambios de gobierno con derrota del continuismo neoliberal (como el triunfo de Humala en Perú). A lo que debe sumarse, entre otros ejemplos, la reaparición del zapatismo luego de un largo tiempo de silencio y su apoyo a la marcha nacional por la paz con justicia y dignidad que tuvo lugar en México contra la guerra y la espiral de violencia resultado del gobierno de Calderón; y también la tenaz y vigorosa resistencia popular al golpe de estado en Honduras. La derrota de Fujimori en Perú así como la caída de la popularidad de Piñera en Chile y de Calderón en México parecen señalar que, más allá de la perdurabilidad y estabilidad trágica del modelo colombiano, en el resto de América Latina las políticas neoliberales aún bajo un formato “armado” no han logrado consolidar un nuevo ciclo de hegemonía estable. Todo ello puede ser entendido como un piso ganado por los movimientos populares y los pueblos en estas décadas y que todavía parece seguir vigente. 3) Por otra parte, en los procesos de cambio más profundos en curso en la región y luego de la derrota de las coaliciones más conservadoras y refractarias a los mismos (2004/2005 en Venezuela tras el referendo revocatorio presidencial; 2008 y 2009 en Ecuador y Bolivia respectivamente luego de la aprobación de las nuevas Constituciones) la conflictividad de las clases subalternas tendió a concentrarse en la disputa sobre el rumbo adoptado por las políticas públicas y el gobierno. En estos


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casos, y frente a la afirmación de una agenda más neodesarrollista o al sesgo más conservador que fue tiñendo algunas políticas públicas en estos países, se ha vivido un proceso de reagrupamiento de fuerzas de los movimientos populares, tensiones y conflictos con los gobiernos y al interior del proceso de cambio que tendió a expresarse de maneras, intensidades y con suertes distintas en cada caso. Esta realidad de ralentización y dificultades de los procesos de cambio en Nuestra América parece marcar el techo de la confrontación social en esta etapa, que las luchas sociales y los movimientos populares no hemos podido traspasar. En relación a ello, como capítulo argentino de la Articulación Continental de los movimientos sociales hacia el ALBA durante este último año hemos expresado nuestra preocupación y cuestionamiento a la política de extradiciones de militantes de la izquierda colombiana llevada adelante por el gobierno venezolano así como también criticamos firmemente el reconocimiento del gobierno de Porfirio Lobos en Honduras y señalamos las nocivas consecuencias que está decisión tiene en el terreno regional y nacional hondureño, más aún ante la continuidad de la represión y persecución de líderes, movimientos populares y comunidades que está teniendo lugar en ese país. Afirmamos esta posición sabedores de la importancia de la defensa de la autonomía de los movimientos populares frente a los gobiernos como aporte a la marcha popular de los procesos de cambio y tal como lo expresa la propia Carta de Belem que nos convoca. Y también sabedores de que los movimientos populares no somos independientes ni indiferentes ni ajenos ante la suerte de los gobiernos que han cristalizado y encabezado los procesos de cambio en la región. Así también ratificamos nuestro profundo compromiso militante con la defensa de la revolución bolivariana –y de todo proceso de transformación social en el continentefrente a las amenazas del imperialismo y los poderosos locales así como somos concientes de las relaciones de fuerza donde se inscriben estos procesos, lo que convoca a nuestra inteligencia y convicciones en la defensa de lo conquistado y la lucha por las transformaciones necesarias. Como capítulo argentino de esta articulación continental hemos expresado también nuestra solidaridad y apoyo al presidente Hugo Chávez ante la enfermedad que padece -expresión del reconocimiento a su significativo rol en el proceso de cambios- así como al pueblo y los movimientos populares de la Venezuela bolivariana ante los nuevos desafíos que todos ellos enfrentan en el camino de la defensa de las bases de la revolución, del fortalecimiento y profundización del protagonismo popular y de los sueños emancipadores continentales. El desarrollo desigual de las luchas sociales en el

continente y el contexto general en el que se mueven que hemos intentado reseñar en las líneas precedentes supone una dificultad y un reto particular a nuestros esfuerzos de coordinación continental. Creemos que debemos ser conscientes de ello, debe ser materia de nuestra discusión y elaboración de iniciativas, para poder desarrollar propuestas de trabajo que contemplen estas diferencias nacionales-regionales y permitan potenciar las energías populares del continente. El proceso más intenso de luchas sociales y cuestionamiento al neoliberalismo capitalista en la región vivido entre el 2000 y el 2005, las luchas contra el ALCA, el imperialismo yankee y la mundialización neoliberal, los procesos destituyentes y los cambios sociopolíticos acontecidos en ese período, todo ello contribuyó al renacer de un horizonte común para los pueblos de Nuestra América que supo interpelar y movilizar a importante franjas de los sectores populares del continente. Creemos que ese sueño martiano está lejos de haberse agotado. Por el contrario, los desafíos que afrontamos en nuestros países y la sombra de la crisis global vuelven más necesaria la construcción de una efectiva integración desde los pueblos que no puede ser impulsada por las clases dominantes ni por las élites políticas de la región que no dudan en apelar cada vez más al fascismo societal y al nacionalismo de pacotilla para preservar sus intereses. Creemos así que uno de los aportes de nuestra articulación continental debe ser contribuir a defender, reactualizar y energizar este proyecto popular de Nuestra América, de esa Nuestra América, latina y caribeña, mujer, indígena, mestiza, t r a b a j a d o r, m i g r a n t e , c a m p e s i n a , j o v e n y afrodescendiente, que se levanta y se nutre rebelde y emancipatoria.


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/// ESTUDIANTIL

Defendiendo la educación pública, construyendo la educación popular Varias de las organizaciones que conformamos la COMPA apostamos a la construcción desde la(s) universidad(es), los institutos terciarios y los colegios secundarios. Cuestionamos el conocimiento que las diferentes instituciones educativas producen y reproducen a lo largo y ancho del país, no aceptamos la concepción mercantilista impuesta por la Ley de Educación Superior (LES) y luchamos contra la intromisión del mercado en nuestra formación. Por esto, no nos conformamos con resistir, sino que entendemos que es un terreno más de disputa y apostamos a construir otro tipo de conocimiento. Peleamos día a día en cada facultad, en cada escuela, en cada universidad por el aumento presupuestario en materia educativa, por más becas, por más comedores, por boletos estudiantiles, para garantizar que así puedan entrar los millones que aún hoy quedan fuera. Por eso, las mejores condiciones de acceso y permanencia son para nosotros luchas inclaudicables. También apostamos a (re) construir las organizaciones gremiales y a dar la disputa también en el terreno institucional. Este 2011 nos encuentra celebrando varios triunfos a lo largo y ancho de la Argentina: logramos ser parte de la conducción de los Centros de Estudiantes de Ciencias Sociales, Filosofía y Letras y Ciencias Exactas en la UBA, los centros de Veterinarias, Agronomía y Bellas Artes en La Plata además de obtener el segundo lugar en otras ocho facultades de la misma universidad, ganamos el Centro de Estudiantes de Filosofía y Humanidades de Córdoba, los Centros de Estudiantes de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, Psicología, y Humanidades y Artes de Rosario, el Centro de Estudiantes de Trabajo Social en la Universidad de Lanús, el Centro de Estudiantes de Agronomía en Luján, obtuvimos un segundo e importante lugar en la facultad de Humanidades de Mar del Plata, así como en Humanidades de la Universidad del Litoral y numerosas representaciones en los Consejos Directivos de varias facultades en diferentes puntos del país. Pero fuimos por más y accedimos también a la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), la más grande de Latinoamérica, la Federación Universitaria de La Plata (FULP) y la Federación Universitaria de Rosario (FUR) así como a la Secretaría General de la Federación de Mar del Plata y la Secretaría de Integración

Latinoamericana en Córdoba. Al mismo tiempo logramos llegar a la conducción de centros de estudiantes emblemáticos del movimiento estudiantil secundario como el del Colegio Nacional Buenos Aires. Los resultados de las elecciones fueron el reflejo de nuestro trabajo cotidiano en cada uno de los espacios donde participamos, así como también de haber impulsado y participado en diferentes luchas importantes en estos años: en septiembre los estudiantes obtuvimos el medio boleto universitario en la ciudad de La Plata; logramos un rotundo no a la CONEAU en Ciencias Exactas y conseguimos el edificio único para la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, y participamos de las decenas de tomas de colegios secundarios contra las políticas privatistas del macrismo durante el “estudiantazo”. Pero por supuesto no hicimos nada de esto solos. Nuestro desafío fue y sigue siendo refundar las herramientas gremiales, llenarlas de vida y compañeros. Enfrentamos así a las fuerzas más grandes del movimiento estudiantil como la Franja Morada (UCR) y el Movimiento Nacional Reformista (PS), pero también a las distintas variantes del kirchnerismo, que siguen con obsecuencia los dictados del Ministerio de Educación de la Nación y de las gestiones oficialistas, impidiendo la construcción de un movimiento independiente y autónomo. Con las mismas inquietudes y las mismas necesidades de las que surgió la COMPA, nace también el Espacio Nacional de Estudiantes de Organizaciones de Base (ENEOB) hace más de tres años. Este 2011 nos encontró organizando juntos la tercera edición del Foro de Educación para el Cambio Social, que contó con la presencia de más de 6000 compañerxs de todo el país y varias delegaciones de jóvenes latinoamericanos (de Chile, Colombia, Uruguay, Brasil y Venezuela, entre otros), decenas de luchadores e intelectuales . El final del 2011 nos encuentra fortalecidos y con nuevos desafíos por delante. No tenemos recetas mágicas ni somos portadores de la verdad, pero este mundo nos duele y nuestra educación necesita ser cambiada y puesta al servicio de los oprimidos, por eso comprometemos nuestra vida en su transformación, caminamos juntos, nos organizamos, inventamos nuevas formas de lucha y andamos siempre preguntándonos sobre los pasos dados y los muchos que hay por dar. Entendemos que si bien no somos gigantes, juntos podemos hacer cosas grandes.


///¿DONDE ENCONTRARNOS? Región Buenos Aires Cátedra Abierta de Estudios Americanistas; Centro Cultural de los Trabajadores; Colectivo de Educación Popular en Cárceles - Atrapamuros; Comedor Germinal; Cooperativa de Educadores e Investigadores Populares (CEIP); Espacio Chico Mendes; Estudiantes Críticos Lanús; Frente Popular Darío Santillán; Garabatos la Aceitera; Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe (GEAL); Juventud Rebelde 20 de Diciembre (La Mella, Lobo Suelto, La Trifulca, Corriente Sindical Agustín Tosco); Organización Popular Fogoneros; Rebelión - Corriente Universitaria; Socialismo Libertario; Casa de la cultura Los compadres del horizonte; Asamblea popular de Beccar); Grupo AMAICHA. Región del NOA (Salta, Jujuy, La Rioja y Tucumán) Colectivo de trabajadorxs "PANGEA"; Frente Popular Darío Santillán; Frente Riojano de Organización Popular (FROP); Grupo Ecologista Pro Eco; Movimiento Libertario Anarquista; Organización Feminista Anticapitalista La Otredad; TIERRHA. Región de Cuyo (Mendoza, San Luis y San Juan) Colectivo La Minga; El Espejo; Frente Popular Darío Santillán; Organización de Trabajadores Rurales de Lavalle (OTRAL); Retamo; Minga - Grupo de Educación Popular. Región Patagónica (Neuquén y Río Negro) Frente Popular Darío Santillán. Región del NEA (Chaco y Formosa) Cátedra Abierta de Estudios Americanistas; Frente Popular Darío Santillán; La Otra Voz. Región Centro (Santa Fe, Córdoba y La Pampa) Córdoba se Mueve; Frente Popular Darío Santillán; Socialismo Libertario; Asamblea Permanente por los Derechos de la Niñez de General Pico (APDN).

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COMPA

Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina

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Son estas las reivindicaciones por las que seguimos luchando y son estas las propuestas que queremos compartir y debatir, para forjar unidad y organización con todos/as aquellos/as que, como decía el Che, sientan “en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”


Revista COMPA | 1er Foro por un Proyecto Emancipador