Egipto. Lugares de interés

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El Cairo es un sitio asombroso y lo es por un sinfín de razones. En primer lugar, por su tamaño: sus casi 18 millones de habitantes la convierten en la ciudad más grande del mundo árabe y del continente africano, y en una de las diez urbes más pobladas del planeta. En segundo lugar, por su incomparable patrimonio histórico y cultural que incluye templos, mezquitas y edificios monumentales. En tercer lugar, por el animado ambiente que reina en sus mercados y bazares, así como por la amabilidad y hospitalidad de sus habitantes… Cairo significa literalmente “la fuerte”, aunque hay quienes escogen traducciones más rimbombantes, como “invencible”, “poderosa” o “victoriosa”. Es oficialmente la capital de Egipto desde 1952 y su centro histórico ostenta la categoría de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1979.
La capital de Egipto ofrece innumerables rincones por los que perderse, pero son ineludibles los paseos por los barrios copto y cristiano o por la pintoresca y divertida Ciudadela de Saladino, visitar el apasionante Museo Egipcio o ir de compras por el célebre Mercado de Jan el-Jalili.
Si, además de todo eso, queda tiempo para más, algunos de los puntos clave de la ciudad son la Mezquita de Alabastro, la Iglesia de Santa María o “Colgante” , el monasterio de San Jorge, la fortaleza de Babilonia, la puerta de Bab Zuwayla o las mezquitas de Ahmad Ibn Tulun y del Sultán Hassan
La hermosa mezquita Al Rifa’i es una edificación de gran belleza y aspecto imponente que está estrechamente vinculada a la historia de El Cairo. En su interior alberga las tumbas del Shah de Persia (Mohamed Reda Bahlawy) y la tumba del rey Faruk. A escasos metros, se encuentra la mezquita del Sultán Hassan, tan cerca que parecen parte del mismo complejo. Sin duda son dos de los templos más importantes de la ciudad. Otro de los monumentos islámicos más antiguos y bellos es la mezquita de Ibn Tolon que sigue intacta a pesar de haber sido construida entre los años 876 y 879, siendo el templo más grande de la ciudad de El Cairo.
Otros monumentos funerarios que merece la pena visitar son la ciudad de los muertos que es el lugar de enterramiento de califas, emires y otros sultanes mamelucos o la tumba de Sadat, expresidente egipcio.



Cuando pensamos en Egipto, la silueta de las pirámides de Guiza es la primera imagen que acude a nuestra mente. Y no es para menos, ya que estamos hablando de uno de los enclaves más visitados y fotografiados del mundo entero.
Consideradas una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y declaradas oficiosamente la octava del Mundo Moderno, las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos se encuentran unos 20 kilómetros al sur de El Cairo y forman parte de la Necrópolis de Guiza, junto a la Gran Esfinge y otros templos y pirámides de gran antigüedad y aún mayor relevancia histórica.


En el desierto y cercano a las pirámides de Guiza se encuentran Menfis y Saqqara.
Menfis fue la capital más esplendorosa y antigua de Egipto y contiene monumentos que corresponden a la Era Antigua, al principio de la Historia. Entre estos destaca una estatua de 13.5 metros del faraón Ramses II Saqqara fue la antigua ciudad necrópolis de Menfis donde fueron enterrados reyes, altos dignatarios y también animales sagrados. Entre estos monumentos funerarios destaca la Pirámide Escalonada dedicada al rey Zoser y la tumba de Meriruka, gobernador de Menfis.

Su antigüedad, que supera los 4.000 años; su tamaño, que en el caso de la Pirámide de Keops es de más de 136 metros de altura y más de 5 hectáreas de superficie; su importancia arqueológica, y el espectacular marco en el que se hallan, en pleno desierto y rodeadas de las brillantes y misteriosas arenas del Sahara, convierten a las Pirámides de Guiza en un enclave que todos, absolutamente todos, deberíamos visitar al menos una vez en la vida.

Disfruta de una vista panorámica de una de las ciudades más llenas de atracciones del mundo durante paseo en globo aerostático sobre Lúxor.
Contempla monumentos antiguos como la Estatua de Tebas desde arriba mientras navegas por la ciudad iluminada por el sol de la mañana.

En el valle de los Reyes se encuentra la inmensa Ciudad de los Muertos donde podemos admirar las magníficas tumbas esculpidas en las rocas, decoradas de forma minuciosa y completadas con lujosos ajuares para facilitar la vida de los faraones después de la muerte. Esta impresionante necrópolis fue construida por obreros que vivían en un asentamiento próximo al valle, Deir elMedina, y que eran sacrificados al concluir su trabajo para garantizar el secreto de la ubicación de las sepulturas. Fuera del desierto se encuentran el templo de la Reina

Hatchepsut (la única faraona del Antiguo Egipto) y los Colosos de Memnón. Parece que la naturaleza hubiera construido este extraordinario monumento al encontrarse situado sobre unas terrazas y rodeado de escarpados acantilados de piedra caliza.
El nuevo Gran Museo Egipcio, se ubica cerca de las pirámides de Guiza. Al acercarte al edificio, sus impresionantes dimensiones y su moderna arquitectura no dejarán de asombrarte.
En el interior harás un recorrido fascinante por las antiguas civilizaciones de Egipto, con una increíble selección de pieza, que van desde estatuas monumentales hasta los tesoros de las tumbas faraónicas
Junto al lago Nasser, Abu Simbel, está formado por los templos tallados en roca de Ramsés II y su primera esposa Nefertari.
Este complejo de 3.400 años de antigüedad tardó 20 años en realizarse y es una obra maestra de la ingeniería del antiguo Egipto. Maravíllate ante los dos templos, embellecidos por los Colosos de Ramsés II y su esposa Nefertari, y recorre las salas adornadas con estatuas y los relieves de batalla del Gran Templo. Ambos templos fueron trasladados en 1960 a su emplazamiento actual para protegerlos de las inundaciones tras la construcción de la presa de Asuán.
En las salas, iluminadas a la perfección, destacan piezas únicas como la monumental estatua de Ramsés II, que representa la grandeza de los faraones y su legado arquitectónico.
Mientras el museo aún espera la inauguración oficial de su exposición completa, recorrerás las áreas abiertas al público, descubriendo fragmentos de la historia de Egipto

La luz del atardecer, entrando a través de las grandes ventanas, aporta un toque mágico al ambiente. Mientras lo exploras, sentirás la profunda conexión entre el pasado y el presente, convirtiendo esta visita en una experiencia inolvidable, en la que, no solo admirarás las riquezas de Egipto, sino también comprenderás la enorme profundidad de su historia.
