Páginas: 84. Tamaño 21x 21 cm.
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La relación entre la fotografía y el cine surge como algo inextricable; una madeja muy difícil de desenredar, hasta de cortar, en alguno de sus hilos.
Si bien una precede al otro, no puede afirmarse que el cine sea una consecuencia
directa o una etapa más evolucionada –como desprendimiento–de la fotografía. Su vocación de imagen en movimiento viene de antes,
de más de mil años, cuando en Oriente ya se practicaban las sombras chinescas. Juego de luces y sombras, a partir de muñecos construidos y manejados por los artistas, espectáculo que incorpora la pantalla como
lugar donde efectivamente toma cuerpo y tiene lugar.