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Historia de la

Cultura Campesina Santandereana y su arraigo en el departamento de Santander

Fidel Castillo Blanco


Más tarde cual relámpago vivaz, de noche en duelo, rasga el pavor con gesto soberbio la beltrán. Y un grito, que aún retumba por el cárdeno cielo, vibra desde la mútila cabeza de Galán

(Tomado del libro “Temas Históricos” de Horacio Rodríguez Plata

Paisaje típico rovirense


Con el apoyo de la

Gobernaci贸n de Santander


Campesino del Magdalena Medio Dirección General:

Ing. Fidel Castillo Blanco Coordinación Editorial:

riatiga creatividad & estrategia www.riatigacreatividad.co.cc Apoyo periodístico:

Marly Jasmín Corzo Rodríguez marlycorzo88@hotmail.com

Concepto gráfico y diagramación:

Christian O. Riátiga Novoa director@riatigacreatividad.co.cc Fotografía:

Christian O. Riátiga Novoa Víctor Hugo Morales N. Supervisión:

Magdalena Hernández Gutiérrez

Todos los derechos reservados. 2012

Preprensa e Impresión:

La reproducción total o parcial de esta obra debe hacerse citando la fuente.

Carrera 23 No 32 - 53 PBX: (7) 6343616 prograf10@gmail.com Bucaramanga - Santander - Colombia

Primera Edición

PRODUCCIONES GRAFICAS PROGRAF / 2012

Febrero de 2012


Historia de la

Cultura Campesina Santandereana y su arraigo en el departamento de Santander

Fidel Castillo Blanco


Aprisco :::4 t铆pico en la regi贸n del Ca帽贸n del Chicamocha


A la memoria de mis padres y de mi hermano Alberto. A mis hermanos. A María Cristina por su invaluable compañia. A mis hijos. A mis nietos y en especial a Juan Pablo. A mis sobrinos y en especial a Javier Enrique, por su querer tan hermoso de mantener unida la familia. A toda mi familia.


Agradecimientos A Horacio Serpa Uribe, el amigo de más de 60 años y en donde nos ha unido el trabajo por disminuir la injusticia social imperante en nuestro pais, el querer de todo corazón la paz para Colombia y el eterno agradecimiento a nuestro inolvidable Colegio de Santander y a las calles del barrio Modelo, donde transcurrió nuestra primera infancia. Especial agradecimiento al colega Víctor Hugo Morales, con el cual en largas sesiones estudiamos documentos de historia y de la cultura de la utilización de la tierra en Santander. Por la corrección del texto y por facilitarme valiosas fotografías sobre la vida del campo en Santander. Mil gracias Víctor Hugo. A los colegas Carlos Peluha, Luis Martin Uribe, Gustavo Bedoya y Pedro María Sánchez, por los aportes en los temas de sus especialidades. A las personas que me colaboran en la oficina y conviven con mi arraigo santandereano, en especial Blanca Manrique, persona muy valiosa :::6

en el desarrollo de mis actividades profesionales, a Melissa Ortega, Oscar Mauricio Rivera, Kandy Johanna Rincón, practicantes del Colegio de Nuestra Señora Del Pilar y a Damerson Villalba Núñez. Al Gerente del Banco de la República, Luis Fernando Blanco y a la Coordinadora del Area Cultural, Carolina Rueda, por su eficaz colaboración y palabras de aliento. Damos gracias a Juan Corzo, Roberto Villamizar y Eli Prada Camacho, los cuales nos llevaron a conocer a través de la tradición oral, la forma sencilla y sincera de su diario vivir. A Christian Orlando Riátiga Novoa, por su valiosa e invaluable colaboración A la periodista Marly Jasmín Corzo por su corrección en redacción. A la Gobernación de Santander, por cuanto sin su colaboración no se hubiese hecho posible la edición de esta obra.


Panorámica del Cañón del Chicamocha

Fidel Castillo Blanco. Oriundo de Bucaramanga, nace en mayo de 1939, inicia su formaciòn en el Colegio de Santander, de alli pasa a la Universidad Nacional de Medellín, donde se gradua de Ingeniero Forestal; posteriormente en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, con sede en Tunja, obtiene el grado de Ingeniro Agrónomo. Durante su epoca de estudiante, ya era polemico por su participaciòn como representante de los estudiantes y por su interes por plasmar en palabras sus pensamientos, anhelos, recuerdos y dudas, lo que le ha permitido participar en diferentes escenarios de la economía y política regional y nacional. En su vida profesional ha estado vinculado con el sector ecológico y agronómico del país a través de la Secretaría de Agricultura del Departamento, en la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos), al hoy desaparecido Inderena y al Banco de la República, a través de Proexpo, como Promotor de exportaciones de frutas y maderas.

El Autor Adicionalmemte ha sido miembro de la Junta Directiva de la Corporación Autónoma Regional de Santander -CAS-; Presidente de Asohofrucol de Santander y miembro de su Junta Directiva Nacional; Integrante del Consejo Profesional Nacional de Ingeniería y Afines -COPNIA- por el Sector Agropecuario; miembro de la Junta Directiva de la Sociedad de Agricultores de Santander; miembro del Comité de Gremios de Santander; Secretario de la Fundación de Ex-alumnos del Colegio de Santander; Presidente de la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Santander -SIAS- y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Ingenieros Forestales, entre otras distinciones. Hoy, llega con esta obra, con la cual quiere que se siga conservando la osadia y pujanza de su querido sector campesino. (Nota del Editor) 7 :::


Cocina típica campesina

Contenido

Memorias del Autor Prólogo.

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Origen e historia. /

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/ 25 Costumbres y tradiciones. / 37 Creencias, mitos y leyendas. / 47 La tierra y sus labranzas. / 55 Sones y cantares de nuestra tierra. / 71 Cocinas y terruño. / 79 Al abrigo de nuestras tierras. / 89 La mujer y la familia. / 95 El legado cultural campesino. / 99 Las hablas de nuestra tierra. / 105 Referencias bibliográficas. / 115 El campesino y su diario vivir.

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Memorias del Autor

Cuando pensé en relatar la historia de la cultura campesina desde el inicio de nuestra historia, comencé a recopilar las memorias de historiadores, las crónicas de la época, las entrevistas a nuestra gente del campo, es decir no quería dejar detalle por sencillo que fuera, pero que transmitieran un mensaje que debía ser conocido por las generaciones futuras. Cuando empecé a escribir, supe que ninguna cantidad de hojas seria suficiente para entregar por completo la visión de la vida en el campo, de los afectos de su gente, de sus actividades cotidianas y que sus relatos llegan hasta donde nace el horizonte. Y al empezar a narrar, he encontrado que su memoria, se vuelve retozona, alegre y dicharachera, al hablar de su niñez, luego se vuelve sincera, alegre y emotiva al recordar su historia familiar y luego es dolorosa por los hechos desbordados contra su familia y su comunidad, por las actuaciones de gente sin corazón y las más de las veces procedentes de otras regiones, alterando la serena calma de sus días y que no pueden expresarlos por diversas y personales razones y solo esperan en el 9 :::


fondo de su alma, como creyentes a su doctrina católica y amor a sus antepasados, que no vuelvan a ocurrir actuaciones que les han marcado la vida. Quien no conoce la historia está condenado a repetirla y cuando no conocemos nuestro origen, no sabemos a donde ir y es aquí, que se dice como es la cultura santandereana y como se construyó y se encuentra la realidad, que como hijos de esta tierra hemos tenido en nuestras manos la riqueza, la oportunidad de ser de los pueblos más pujantes, más aguerridos y más osados, pero al mismo tiempo hemos fallado al ignorar la forma de ser de nuestro vecino, de nuestro amigo y de la comunidad en general y pensamos que solos podemos hacerlo todo, es decir que no necesitamos ninguna ayuda, que somos autosuficientes y esta actitud nos ha traído consecuencias graves para nosotros y los cuales han perdurado a través de los años. Santander, mi tierra, ha visto crecer en su seno a grandes héroes, ha visto levantar monumentos, imperios, hemos estado en la cima de la ingeniería. Al construir telares con maquinaria francesa, en una época que no existían vías, puertos y a lomo de mula se construyó esta :::10

tecnología y hemos producido café para abastecer ciudades y continentes y de todo esto en Santander no queda nada de nada, porque nos hemos negado la oportunidad de trabajar conjuntamente, es decir en equipo, quitándonos la oportunidad de construir colectivamente. Reconozco, que no he hablado de todo lo que significa cultura campesina, de momentos exitosos y ruinosos como el caso de la quina, en describir la práctica tecnología utilizada y hacer un parangón con la eficiente maquinaria que hoy se tiene en el mundo de la agricultura. Quedan varios temas para un próximo trabajo. Si puedo asegurar, que he sido uno de los pocos técnicos de la tierra, que ha tratado este tema de por sí muy difícil y lo he realizado con toda la verraquera del santandereano, al querer que las actuales generaciones conozcan las vicisitudes a las cuales se encuentra abocado el campesino santandereano a lo largo de su tortuosa y meritoria existencia y estoy convencido de que este escrito va a ser el inicio, para que otras personas se interesen en el tema y lo narren, para bien de Santander y de sus gentes.


Camino Real en Barichara 11 :::


Prólogo. Por: Víctor Hugo Morales N. Ingeniero Agrónomo

En pleno comienzos de este siglo XXI, de la alta tecnología en la información y la comunicación, que alguien se motive a escribir sobre la cultura campesina de nuestra región santandereana, suena como de extraterrestres. Cuando la guabina, la copla, el bolo criollo y el jijuepuerca, sólo van quedando en los anecdotarios de quienes encontramos en nuestra cultura campesina, la esencia de los principios y valores, que han labrado el sentido de la diversidad y autenticidad de sus gentes, para preparar sus futuras generaciones hacia lo impredecible. Por esta razón, el trabajo que nos presenta el Ingeniero Agrónomo e Ingeniero Forestal, para más añadidura, Fidel Castillo, santandereano que con su trasegar durante más de 50 años por los oficios de la agronomía, bajo la sombra de los :::12

Semblanza de nuestro campesino

bosques y su contacto con el comercio internacional en la promoción de Colombia en el extranjero; además de su labor gremial como Presidente de la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Santander y su apoyo al desarrollo empresarial del sector hortifrutícola; permite recrearnos en poco tiempo de lectura, partiendo de los laberintos en la conformación y desarrollo de la cultura campesina santandereana; desde las raíces del mestizaje regional y su trasegar por senderos, caminos, estancias, hatos, haciendas y minifundios en los oficios de artesanos y jornadas de campesinos en la explotación del tabaco, el café, el algodón, el fique, la caña panelera, el cacao y las frutas; al ritmo de pasillos, y bambucos, bajo el brindis de un guarapo en totuma o un aguardiente, ojalá del Supe-


rior, en compañía de un mute o un plato de cabrito con todas las herramientas, como dicen; para enfilarse de la montaña al valle y contemplar la belleza de nuestra región santandereana. Protagonistas de este trabajo son las ariscas tierras de nuestras montañas andinas y el trabajo de la familia; son el fundamento en la conformación de nuestra cultura; no hay campesino santandereano “arrecho” que no encuentre en su mujer santandereana el ímpetu aguerrido con su flor de romero, que le den el reposo para continuar en su lucha por la existencia campesina para sacar adelante sus calabazos. Gracias Fidel por recordarnos en estos breves pasajes, que hoy más que antes, necesitamos revalorizar la palabra como parte de nuestra herencia cultural campesina; para sobreponernos con valor a las preocupaciones de la vida moderna y encontrar el sendero para alcanzar una sociedad más justa, donde el papel del campesino deje de ser sueño y añoranza; convirtiéndose en real protagonista de su futuro y de una sociedad santandereana que marcha a nuevos horizontes sin dejar el arraigo en su origen común; la cultura campesina.

Curioseando el fruto del café

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Ni単o :::14campesino Santandereano


I. Origen e historia. Una de las regiones de Colombia con mayor riqueza histórica y cultural es el Departamento de Santander. Desde la época prehispánica el territorio estaba habitado por indígenas Yarigüíes, Chitareros, Laches y Guanes. El primer conquistador español en llegar al territorio fue Antonio de Lebrija, en 1529. Posteriormente ingresaron el alemán Ambrosio Alfinger (1532), Martín Galeano y Gonzalo Jiménez de Quesada, quien fundó el municipio más antiguo de la región, Chipatá, en 1537. A partir de entonces, los santandereanos han estado presentes en la totalidad de pasajes históricos del país, siendo escenario de la revolución de los Comuneros, primer movimiento armado durante la independencia en contra del dominio español. Durante la época colonial los hombres de los actuales Santanderes se concentraron sólo en el estrecho corredor central

Manos campesinas

“Desde los confines de Vélez hasta los de Bucaramanga, en lo que pudiera llamarse el corazón del territorio, constituido por tierras templadas, se extendía el pueblo de los GUANES, el que más contribuyó con su sangre y sus costumbres, a la formación de lo que hoy se llama, con más orgullo que propiedad, la raza santandereana”. Eduardo Sierra Barreneche. (Santander tierra con pasado, presente y futuro). 1986

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formado por las cuencas de los ríos Suárez, Chicamocha, Pamplonita y Cucutilla. Por lo cual, el espacio histórico del poblamiento santandereano se localizó sólo en las cuencas de la vertiente occidental de la Cordillera Oriental. El resto del territorio estaba en su estado natural; al occidente, los bosques y las ciénagas del valle medio del río Magdalena, asolados por las fiebres y los indios flecheros (Guanes) al oriente, los fríos y húmedos páramos que se interponían como una pared en la ruta hacia los llanos orientales y hacia las selvas de la cuenca del río Zulia, asoladas también por indios flecheros. 1 La zona santandereana tradicional ha sido su parte montañosa, mezclando la belleza con la rudeza de sus paisajes, como puede apreciarse en el gran cañón del río Chicamocha, en las estrechas cuencas de San Joaquín y Onzaga, en el páramo de Guantiva o en los muros que dominan el río Sogamoso en la jurisdicción de Betulia. Fue en este terreno donde se trazaron los dos caminos en dirección norte-sur, que concentraron la circulación de los hombres y las mercancías por siglos. El primero entraba a la región por Capitanejo y paralelo al río Servitá se dirigía hacia Pamplona, desde donde conectaba con Cúcuta para pro:::16

Socorro - Camino Real

seguir hacia Caracas o Maracaibo. El segundo ingresaba por Vélez y corriendo paralelamente al río Suárez pasaba por las villas del Socorro y San Gil, cruzando el río Chicamocha por Sube para ascender a la Mesa de los Santos y de allí bajar a Girón o a Bucaramanga, desde donde podía proyectarse hacia la Costa por los ríos Sogamoso o Lebrija. Al occidente de Santander los ríos Carare, Opón, Sogamoso y Lebrija entran en contacto con la cuenca media del río Magdalena, zona con mayores niveles de fertilidad y abundancia de bosques. Su poblamiento sólo se produjo en este siglo después de la instalación del enclave de la explotación petrolera en Barrancabermeja. Sin embargo, el aumento de la población hispa-


Socorro - Calle 15

na de la región tuvo su origen por dos motivos principales, en primer lugar controlar la entrada al Nuevo Reino, fundando la primera ciudad con el nombre de Vélez, y en segunda instancia la búsqueda de oro. En este entonces, 1539, se dio inicio al reparto de los indios y de las tierras de la provincia de Vélez entre los soldados quesadistas. Pronto hicieron su negocio con el abastecimiento de conservas, carnes, quesos y panes a los pasajeros que entraban y salían del territorio del Nuevo Reino por el río Magdalena. A partir de ese momento, la manufactura del dulce (conservas, azúcares y mieles) definió la vocación del trabajo veleño, junto con la ganadería.

Pero es a finales del siglo XVI cuando termina la expansión minera y la economía regional se orienta a la producción de los frutos que daba la tierra. Como resultado se suscita una movilización de los indios desde sus asentamientos originales hacia el nuevo territorio de producción. Allí, los estancieros o hacendados, no pararon en buscar domésticos y aparceros para sus trapiches, mercados urbanos, ganadería y minería. No obstante, la base de la economía eran los bienes de consumo, proceso por el cual se siguió el curso de la artesanía en los hogares campesinos, subsidiada con la producción de las parcelas familiares. De esta manera, surgieron centros de depósito impulsados por nuevos grupos de comerciantes. La forma administrativa que el vecindario blanco y mestizo usó con mayor

Panorámica de Vélez

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facilidad para establecer trazas urbanas fue la parroquia, mercado de acopio de la producción artesanal y agrícola, experimentada tempranamente por los feligreses de Capitanejo, San Gil y Socorro. Sumado a ello, las colonizaciones santandereanas de los siglos XVIII y XIX, ayudaron a completar el poblamiento del actual territorio. La minería fue una de las actividades más importantes en la prematura economía colonial de la región, todo gracias a la presencia del Río de Oro y las vetas existentes cerca de Pamplona, lugar donde se dió inicio a la extracción de tan deseado metal. Pero, con el paso de los días la abundancia del oro desapareció, dejando como resultado el surgimiento de nuevos centros urbanos como Ocaña,

Niño campesino transportando fique

Girón, Málaga, Villa de San Gil y la parroquia del Socorro, además de la conformación de rutas comerciales que levantarían en un futuro la economía colonial, por medio de la agricultura campesina y el auge de la artesanía doméstica.

Campesino laborando en la extracción artesanal de oro

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Ya en el siglo XVIII la Dinastía Borbónica, lo cual significaba el retorno de una nueva forma de gobierno al renovar la administración y la economía, tanto en la Península como en América, donde Santander no fue la excepción. Nuevas actividades, actores y centros de desarrollo se orientaron hacia la producción campesina y artesanal. En consecuencia, la agricultura estuvo principalmente en manos de pequeños y medianos campesinos que en sus parcelas y estancias producían lo necesario para su propia subsistencia. Por su parte, la producción artesanal fue creciendo, convirtiendo a la provincia del Socorro en la más dinámica, poblada y rica de la región. Los motivos que fortalecieron tal fin, radican en la estratégica ubicación en relación con las vías de comunicación, el estado de las tierras o la habilidad en la mano de obra, las cuales poseía en su totalidad la provincia del Socorro, pues producía algodón y fique, y además contaba con personal capacitado en el manejo del azadón, la rueca y el telar. Es así como las provincias de San Gil y especialmente la del Socorro, antiguo asiento de los Guanes y con una numerosa población mes-

Alpargata típica campesina

tiza de agricultores y artesanos, se especializaron en la producción de tejidos de algodón, fique y alpargatas, de clara estirpe prehispánica, y abastecieron durante todo el siglo XVIII y buena parte del XIX más del 75% de la demanda neogranadina. 2 Mientras tanto, Vélez, que antiguamente era poseedora de una importante economía sustentada en las haciendas, el ganado, cueros, mulas, panela, miel, azúcar y conservas, pudo hacerle frente a su economía, a través del mercado de Tunja, Santa Fe y Antioquia. 19 :::


Ya fortalecido el periodo de la independencia, la apertura comercial tuvo efectos diferenciados sobre los distintos sectores en que se dividía por ese entonces la producción artesanal santandereana. Mientras los productos socorranos entraban en crisis, los sombreros jipijapa y los

Producción artesanal de tabacos

sacos de fique estaban próximos a vivir su mayor auge. Sin embargo, con la quiebra de los textiles, aumentó la ruina para numerosas familias de agricultores y artesanos, lesionando mayormente a la :::20

población femenina de la provincia, que realizaba este oficio como única fuente de ocupación remunerada que conocían. Por su parte, los hombres se refugiaron en sus parcelas y se dedicaron a producir lo necesario para sostener a sus familias. La crisis del textil, dio apertura a nuevos sectores de producción artesanal, que surgieron en reemplazo de los tejidos. Así, las zonas que vieron en la producción de sombreros jipijapa una alternativa conquistaron mercados internacionales en ese entonces. Las principales razones del éxito fueron el incremento de la producción algodonera en la zona esclavista de los Estados Unidos y con destino a las grandes fábricas textileras del norte y de Inglaterra, hicieron crecer la demanda de sombreros baratos. Dentro de ese contexto quienes producían el algodón para las fábricas de telas que llevaron a la quiebra a los tejedores socorranos, los compensaban comprándoles los sombreros para sus esclavos. El segundo factor de crecimiento de la demanda de sombreros, fue el auge de las plantaciones de caña de las islas caribeñas y los primeros intentos de independencia de Cuba, pues tanto los esclavos de las plantaciones como los soldados españoles encargados de sofocar


la insurrección cubana se convirtieron en habituales consumidores de sombreros para aminorar la severidad del sol antillano. A su elaboración se dedicaban unas 15 mil mujeres de Barichara, Bucaramanga, Zapatoca y Girón. Pero además del sombrero jipijapa, el costal de fique logró soportar las agresiones del libre comercio, debido a la relación con el crecimiento cafetero y el volumen de sacos exportados, producto de la producción artesanal santandereana. Con el triunfo del libre comercio, amplios sectores de la economía de la región debieron orientarse hacia la explotación y comercialización de aquellos productos agrícolas y silvestres de mayor demanda en el mercado internacional. Más tarde, en efecto durante el siglo XIX las exportaciones regionales se inclinaron hacia el tabaco, la quina y el café. Respecto al tabaco la mayor parte de la producción regional estaba destinada a abastecer la industria artesanal de cigarros, supliendo las necesidades del mercado nacional. Sorprende comprobar que existió un transitorio incremento exportador tabacalero entre el periodo de 1863 y 1866, pero dada la irregular calidad del tabaco santandereano,

producido, procesado y empacado en las dispersas parcelas campesinas de la región, no se cumplieron las exigencias impuestas por el estricto mercado externo, razón por la cual se tuvo que seguir incursionando en el mercado nacional más flexible y seguro.

Campesino cultivador de café

Por su parte la quina, tuvo su mayor auge durante el periodo de 1877 y 1882, llegando al punto de convertirse en el principal producto de exportación nacional, principalmente por sus bondades curativas, pues su amarga corteza fue, durante varios siglos, uno de los remedios más efectivos para tratar la malaria. En esta bonanza, la quina en Santander movilizó aproximadamente unos 21 :::


7 mil trabajadores, que se encargaron de enriquecer a los exportadores afincados en Bucaramanga, aumentando así el crecimiento comercial de la ciudad. Sin embargo, como había ocurrido con el tabaco la quina entró en declive debido al establecimiento de grandes plantaciones por parte de los ingleses en sus colonias del sureste asiático, particularmente en Java y Ceilán, las cuales comenzaron a ser preferidas por sus menores costos y mayor productividad. En cuanto al cultivo del café, el cual representó una notable fuerza agraria y de prosperidad comercial de la región, durante el periodo comprendido entre 1863 y 1915, Santander figuró como el primer productor nacional del precioso grano, gracias a un crecimiento de 60 mil a más de 300 mil sacos aproximadamente, lo cual permitió el desarrollo de vías, así como la consolidación de las ciudades capitales como centros urbanos. Infortunadamente las guerras civiles y la carencia de vías, despojaron a Santander a comienzos del presente siglo de su lugar de privilegio en la producción cafetera nacional. Un nuevo avance tecnológico de la época lo protagonizó la llegada del ferrocarril, pues anteriormente :::22

Locomotora de Ferrocarriles de Colombia

el sistema de transporte era costoso y poco efectivo para llevar los productos y mercancías de los puertos fluviales a las ciudades del interior, de esta manera fue con los trenes como se hizo posible que entre 1885 y 1914 se tendieran más de 500 kilómetros de rieles. Avance que significó para la región integrarse con el resto del país. Ya en la segunda mitad del siglo XIX, la acumulación de capital fue la que hizo posible el surgimiento del sector financiero, primer intento serio de modernización económica en la región. Fruto de ello fueron los bancos fundados en Bucaramanga y Cúcuta y los frustrados intentos de industrialización en la producción de bebidas y alimentos que realizaron audaces empresarios extranjeros.


Ya el siglo XX, marca un nuevo rumbo en la región, pues aunque la existencia de yacimientos petroleros era conocida desde la Colonia, fue durante el gobierno de Rafael Reyes que se otorgaron las primeras concesiones. Tras esta situación, los beneficiarios optaron por negociarlas con empresas norteamericanas frente a la indiscutible incapacidad de ponerlas a producir. Estos hechos dan inicio a la llamada época dorada del petróleo santandereano, donde el mayor favorecido fue Barrancabermeja, que no dudó en convertirse en un dinámico puerto petrolero por su ubicación. Tanto así, que logró posicionarse como la sede principal de la primera refinería nacional. Con su puesta en marcha se consiguió abastecer de combustible al país, contando con una infraestructura industrial que permitiera servir de motor a la eco-

nomía regional. Cabe resaltar que la modernización que venía acompañada del auge petrolero, permitió además rediseñar el estado de las vías por unas más eficientes, esto se evidencia en el cruce de rieles del ferrocarril de Puerto Wilches y el Magdalena, y el desarrollo de empresas de transporte terrestre, sumado al avance en la agricultura de la región del Magdalena Medio con los cultivos de palma de aceite, arroz, sorgo y la ganadería. Santander hoy, concentra su economía en los sectores primario y terciario, de los cuales se resaltan la minería, el petróleo, el comercio, el transporte, las finanzas, pero sigue siendo la agricultura y su agroindustria el gran potencial. La palma de aceite, el cacao, el café, el caucho, la avicultura, la caña y las frutas entre otros lo confirma.

Rio Magdalena en el puerto de Barrancabermeja

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Campesino de la provincia de Mares


II. El campesino y su diario vivir. Son las 5:00 a.m., como de costumbre don Juan Corzo se despierta, antes de que el sol ilumine el nuevo día, y se prepara para salir a paso lento de su humilde hogar, con el alma llena de viva esperanza, a realizar la labor que desde hace más de 50 años ejecuta con placentera pasión. Este campesino nacido en la Provincia de García Rovira, el 1 de diciembre de 1932, de estatura media, rostro envejecido por el correr de los años, cuenta con tímida amabilidad, la historia que lleva marcada en sus manos, ya fruncidas por el azadón. “Mi pasado está embadurnado de labranza, este oficio lo aprendí desde pequeño, gracias a mi padre, pues como ellos vivían de la agricultura nos enseñaron a labrar la tierra desde niños. Los terrenos de los cultivos eran de mi papá, por eso no recibíamos remuneración, porque era una empresa familiar. La finca estaba ubicada cerca de

Manos campesinas en día de descanso

“Desde las primeras luces que despuntan al alba hasta los últimos reflejos del atardecer, la vida del campesino no conoce otro horizonte que el de su labranza, su pequeña era, el corral o el atajo, que lo lleva al bosque o aquel que señala la ruta hacia el mercado. Así, lenta, paciente, humildemente, día tras día el campesino ha forjado un país rural que a decir verdad ha sido desplazado a medida que la nación se industrializa y sus ciudades nacen a un ritmo vertiginoso”. Manuel Mejía Vallejo (Colombia Campesina)

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Enciso, más o menos reunía unas 12 hectáreas. Allí cultivábamos tabaco, maíz y frijol. Para el cultivo del tabaco se hacía el semillero, se preparaba la tierra, hacíamos los lomos, después se echaba la semilla, se asistía con agua durante un mes, o mes y medio. Cuando ya estaba para trasplantar, entonces se preparaba la tierra, con bueyes, porque cuando eso no existían los tractores. Y una vez preparada la tierra, se regaba y se sembraba con barretón. Ya a los 25 ó 30 días se deshierbaba, después se le ponía una cantidad de abono, químicos y dentro de 15 días se le ponía otro deshierbo. A medida que iba creciendo tocaba fumigarlo, luego venía la recolección de la hoja. Después de eso se picaba con agujas y en cabuya de fique se colgaba en caney, una vez se marchitaba entonces se secaba. Recuerdo que en esa época lo recibían alisado, entonces tocaba abrir la hoja y se llevaba a la Colombiana de Tabaco y allá nos lo compraban. En cuanto al maíz, se prepara la tierra, se sembraban tres granos de mata, al mes se deshierbaba, se abonaba. Ya a los 3 ó 4 meses había mazorca y a los 5 meses se hacía la recogida en seco. :::26

Jornada de molienda de caña de azucar

Para la labor diaria nosotros nos alimentábamos con sopa de maíz, arepa, papa y yuca. En el trabajo, cuando eso uno desayunaba a las 6 de la mañana, a las nueve daban la media, que era un chocolate o café con pan, al mediodía el almuerzo, sopa de maíz con alverja y papa. El puntal, que era a las 3 de la tarde, papa cocida con aguapanela o café y arroz. Y a la comida ya era en la casa generalmente sopa o lo que prepararan. Mientras tanto mi mujer, que toda la vida se dedicó a las labores del hogar, criaba a nuestros 9 hijos, producto de un matrimonio de ya 57 años.”


Muchos de los campesinos del país, tienen que abandonar el lugar que los vió nacer y partir a las grandes ciudades en búsqueda de una mejor calidad de vida, es así como relata don Juan, con mirada de desconsuelo, cómo por motivos personales tuvo que dejar su “tierrita”, y venir a encontrar nuevas oportunidades de vida y trabajo en Bucaramanga. “Este cambio me asentó, porque venir del campo a la ciudad es templado. Aquí teníamos que pagar arriendo, ya no me beneficiaba de mi propia vaca lechera, ni mis pro-

ductos para la alimentación diaria, que yo podía sembrar en la huerta. Sin embargo, buscando trabajo me di cuenta que podía seguir ejerciendo las labores del agro. Desde hace ya varios años trabajo en una finca ubicada en el municipio de Piedecuesta, es grande y queda cerca del Seminario. La tarea es en cultivos de aguacate, naranja tangelo y banano. Ahí nos toca fumigar, echar abono, ahora incluso están acabando de hacer el riego gota a gota, por manguera se riega el aguacate y el naranjo, al plátano no le tienen riego. El patrón va cada ocho días

Campesino santandereano en su diario 27vivir :::


a traer el resultado de la cosecha, para luego venderlo en las plazas de mercado. La forma de pago es semanal, nos dan $ 140.000 por la semana y sábado a medio día. Ya el domingo, día de descanso, asisto a la sagrada eucaristía y comparto el tiempo libre con mi familia”. Evaluando lo que ha sido su vida, don Juan se detiene a pensar y expresa que la sociedad ha tenido muchos cambios. Asegura que ya no se consigue gente para trabajar en el campo, en palabras más sencillas “nadie quiere ponerle las costillas al sol”. Por eso, afirma que él tiene una parte del cielo heredada con su experiencia, pues supo ganarse “la mazamorrita con el sudor de la frente”, no le hizo mal a nadie, y con ese sacrificio pudo sacar a sus hijos adelante, con poco estudio, pero sí con una formación llena de valores y respeto hacia la familia. Lo cual le ha permitido gozar de sus 18 nietos y 3 biznietos que le alegran la existencia y son su motor para seguir adelante. Nacido en Charta, en 1930, Roberto Villamizar Sánchez, campesino de la vereda la Cristalina, lleva en su sangre la viva expresión de una raza humilde, extrovertida, trabajadora, que se caracteriza por el respeto, sin importar el andar de los :::28

Caficultor seleccionando el grano

años, por las buenas costumbres y las tradiciones que dejaron sus antepasados. Este vivo representante del hombre rural de la Provincia de Soto Norte, relata, con extrema lucidez y natural agrado, cómo ha sido su vida en el campo santandereano. “Mi niñez fue al lado de mis padres, desde que tenía 8 años me enviaron a la escuela, distante del pueblo, porque era como a hora y media de camino, a estudiar. Rea-


licé hasta cuarto de primaria por falta de recursos y tiempo. Entonces, me dediqué a trabajar en el campo y ahí estoy todavía. Así empecé a laborar desde muy pequeño, colaborándoles a mis papás, mi mamá me decía - mijo tráigame un palito de leña-, y cuando eso, tocaba cargar el agua para el consumo humano. Ya estando más grandecito entonces mi papá me dijo, - bueno mijo camine conmigo vamos a trabajar-, me arregló un azadón pequeñito y nos fuimos para el campo.

papa o caldito con leche de desayuno, dos pedazos de arepa hechas con el mismo maíz que se cultivaba. Luego su buen pocillado de café o aguapanela, a las 9 y media otro pocilladito de café con un trozo de arepa con queso, a las 11 era el almuerzo, un plato de sopa de maíz y arveja. Después a eso de las 3 de la tarde un plato de sopa de maíz, a veces de dulce o de sal, y finalmente la comida. Para el trabajo en el cultivo, en ese tiempo no se utilizaban fumigantes, sólo se preparaba la tierra con bueyes, se pasaba el azadón, luego

Nosotros trabajábamos en la finca propia, en ese lugar mi padre nació, creció, ahí vivió con mi mamá, esa era la herencia que le habían dejado los viejos, por eso no nos trasladamos nunca, allí nos crió y ahí mismo murió. Éramos 4 hermanos, sólo quedamos dos. En la finca se cultivaba el maíz, la arveja, la arracacha o apio, cebolla y repollo. Normalmente solíamos despertarnos muy temprano, las comidas del día eran las que nos daban la fuerza para labrar la tierra con agrado, por eso desde temprano en la mañana nos daban café con un trocito de pan o de maduro cocinado, al cabo del rato, por ahí a las 7 de la mañana, nos servían el caldito de

Hacia la labranza

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se sembraba la mata, eso no había que fumigar porque no existían ni plagas, ni enfermedades, todo era sano. Recuerdo que en ese entonces eran los tiempos medidos para cultivar. En enero y febrero no se cultivaba porque era verano, no se utilizaba riego, tocaba esperar a que “Diosito Santo” nos enviara el agua. Luego en marzo y abril se preparaba la tierra, se sembraba, ya en agosto, septiembre y a veces

Rostros :::30 de nuestra tierra

hasta octubre se recolectaban los productos. Por eso, nuestros padres nos enseñaron que la cosecha que se sembraba de marzo, abril y mayo se le llamaba cosecha del año, y la que se sembraba de octubre, noviembre y diciembre era atraviesa, porque cruzaba el año. Entonces, se trabajaba de lunes a sábado, el domingo no, porque recuerdo que papá no nos dejaba ni ir a buscar leña, él decía - el


domingo es día de descanso, destinado a Dios, hay que hacer más bien oración-. Con lo que se producía en la finca hacíamos para nuestro consumo propio, porque en ese tiempo casi no se vendían las cosechas, todo el mundo tenía y en abundantes cantidades. En cuanto a la labor de la mujer era solamente la cocina, tanto mi madre y luego mi esposa, tenían que prepara la comida para la familia y los obreros. Yo me casé a los 24 años, entonces mi papá me dijo,- bueno hijo usted construya su casita allá en esa loma de este mismo terreno- , y allí construí mi casa. Anteriormente para edificar se cortaban postas de palo, se llamaban horcones, se hacían los trazos, luego se techaba, habían tres clases de techos, se utilizaba primero paja, extraída del trigo, con eso se hacia la cubierta, se cortaban palos de nogal en trozos de 50 cm de largo, se rajaba, se sacaban tablitas y se ponían en la casa. Luego se clavaban esos cuatro postas, se le ponían palos a través, se hacían de piedras cimientos en la base, de un metro o metro y medio, de ahí para arriba se le amarraban palos en los postas de lado a lado y luego se sacaba tierra, se hacía lodo o barro y se llenaba todo has-

ta la parte alta. Después se inventó hacer tableros de madera, se armaba una especie de cajón, entonces se le echaba una tierra especial, luego poníamos palos, se machucaba y se hacían bloques, y de ahí se iban construyendo las casas. Ahora ya no se utiliza eso, ahora es con bloques de cemento. Cuando construí mi hogar, las casas no tenían luz ni agua, entonces, cuando se acababa la tela de la cotiza de caucho, la suela servía para las velas, se le metía candela y daba luz. Otra forma era con la pepa de la higuerilla, de la cual se sacaba el aceite de recino. Para eso se partían palitos, se colocaban las pepas ahí y se prendía y esa era la luz. Ya después vino el petróleo, después el ACPM y finalmente el bombillo eléctrico.” Cuenta Roberto Villamizar, que una de sus pasiones, además de cultivar los campos de su tierra, era la elaboración de artesanías en fique, motivo por el cual decidió aprender una técnica traída del exterior y aprovecharla para abastecer las necesidades de su hogar y obtener un dinero extra para poder sacar adelante a sus hijos. “Ya con mi hogar formado, llegó un sacerdote al pueblo que le gus31 :::


taba mucho la artesanía, entonces se pudo comunicar con una muchacha por allá de los Estados Unidos y vino a enseñarnos a elaborar el fique, esto hablando de los años cincuenta. Aprendimos a realizar costales, mochilas, pero para eso, como yo siempre he sido inteligente, fui y me fijé como era el trabajo. Ahí me di cuenta que la muchacha lo hilaba con el torno, aprendí a hacer el telar, se hacía con la técnica de urdido, elaborando un paño de hebras, una tira larga, que se envolvía en un palo. Sin embargo, había problema porque de todas formas se desperdiciaba mucho. Con los días, vino otra modalidad de telar donde se trabajaba por carretas, es decir, un costal común y corriente para echar un bulto de papa. Para ello, se necesitaban 150 hilos, entonces se hacía el telar y en una mesita se ponía la carretica con el hilo, uno rodeaba la carreta en un aparato especial, envolvía el hilo ahí y seguía tejiendo, a medida que se terminaba la carretilla, se ataba y se seguía el oficio. Confieso que a mí me encantó ese trabajo, sacábamos costales en fique y en lana hacia cobijas de distintos colores, con figuras. Pero dejé a un lado las artesanías porque lo tuve mientras levantaba la familia, después que mis hijos cre:::32

El machete, la herramienta del campesino

cieron y se casaron, no tenía tanto gasto , entonces cuando se casó mi segunda hija para la fiesta del matrimonio lo orillé a un ladito y ahí se quedó orillado. Recuerdo que para esas fiestas de casorio, como lo menciona las sagradas escrituras en la Boda de Caná, se preparaba la bebida, en ese tiempo el masato, se molía el maíz, se cocinaba un poco de masa, se ponía a fermentar guarapo, a lo que estaba fuerte se echaba a una vasija, luego se ponía el cocimiento del maíz y el guarapo en una molla y se tomaba a ver qué tan dulce, que tan fuerte, hasta que llegara al punto. Y se preparaban de dos hasta tres términos, uno fresco, uno medio y uno fuerte. En ese tiempo no había discos, sólo era con tiple, chuchas y cucharas, se cogían dos


cucharas, se ponían en medio de los dedos y espalda con espalda daban la música. El baile moviendo los pies y el cuerpo. Ya para la comida se daba papa, arracacha, gallina y ovejito. Pero las épocas han cambiado, ahora es diferente, cuando yo estaba pequeño en la navidad se apostaban los aguinaldos, un dulce, todo el mundo festejaba en familia, programas de teatro, pero ya no es igual. En cuanto al respeto, ya los hijos ni saludan, antes de rodillas uno tenía que quitarse el sombre-

ro y pedir la bendición y no se decía nono y nona sino papá señor y mamá señora. Las costumbres y tradiciones se han perdido”. En Potrero Grande Molagavita, en los terrenos que colindan con San José de Miranda, nació Campo Elí Prada Camacho, un campesino de 72 años, de noble corazón, quien narra con añoranza, sentado en una de las bancas del parque principal del municipio de Piedecuesta, la historia de su vida.

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Compadres en dia de mercado


Caminos de la Provincia de Soto

“Mi familia estaba conformada por 11 hermanos y mis padres. Mi papá siempre trabajó en el campo, en esa época se cultivaba café, caña, yuca, plátano, maíz, papa, alverja y cebada. La finca donde vivíamos tenía más o menos unas 30 ó 40 hectáreas. Yo viví con mis papás hasta que se murieron. Luego me vine para Pamplonita, allá estuve administrando una hacienda de 650 hectáreas, me arrendaron 30 hectáreas para cultivar lo que quisiera, entonces tenía cultivos de trigo, cebada, alverja, maíz, tenía un frijol andino, mejor :::34

dicho de todo. Pero cuando eso el dueño vendió y se fue para Cali. Me pagaban en esa época 900 pesos, eso fue en el año 1972. Luego me vine para La Vega, me casé, tuve 4 hijos. Compré una finca de 36 hectáreas me costó 150 mil pesos, cuando la compré estaba abandonada, después sembré café, aguacate, tomate, alverja, frijol, habichuela. La producción que se saca de ahí la traíamos y aún la traemos a los cafeteros, a veces recogemos 20 ó 30 cargas, dependiendo del verano, si hay buen verano recogemos buena cosecha, porque florece el café.


Recuerdo que en mi tiempo libre, cuando estaba aún en Molagavita, se hacían fiestas de gallera, pelea de gallos, para eso nosotros hacíamos un cerco de madera, de “guauda”, ahí se metían los gallos y los ponían a competir y se apostaba. Tomábamos guarapo de caldo de pata, ese era el que se preparaba moliendo la caña en el trapiche, y luego se hervía el guarapo. Para la música tocaba cargarse una vitrola con una maleta de discos al hombro, y eso teníamos que

hacerle con aguja y darle cuerda. Se bailaba toda la noche y se mataban gallinas para el sancocho, o cabro sudado con cerveza. Pienso que ahora se han perdido las costumbres. Ya no se puede corregir como se debe a los hijos, no se ve ese respeto por el sagrado matrimonio. Por eso yo sí le doy gracias a Dios y a mi padre porque me enseñó todo lo que sé, me enseñó a trabajar, conseguir todo con esfuerzo, no robarle nada a nadie, a ser una persona de bien”.

Molienda tradicional

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Campesinos rovirenses :::36


III. Costumbres y tradiciones. Las costumbres y tradiciones de un pueblo aglutinan el conjunto de cualidades, vocaciones y ritos que forman el carácter distintivo del habitante de una región. Estos modos de vida se van transmitiendo de generación en generación, alrededor de las creencias populares, la música, los bailes típicos, trajes, la literatura popular, y la comida típica. Las manifestaciones más sobresalientes de las costumbres y tradiciones santandereanas, se reflejan en cada una de las provincias que conforman el departamento, las cuales tienen su origen en las formas administrativas de los españoles en la época de la colonia y hoy representan los núcleos de desarrollo y planificación departamental.

TRAJES TÍPICOS Trajes Guane En la época de los Guanes, hombres y mujeres vestían con mantas de hilo de algodón, una ceñida a la cin-

“Santander es así: contradictorio, antitético. Con frecuencia veis cómo una inmensa extensión desierta y asolada, la industria del hombre se ha hecho un pequeño mundo aparte, pulido, tierno, suave. Pues debe advertirse aquí que todo lo que en Santander existe es cultura: cultura ese naranjo que hunde sus raíces en una tierra estéril y sin embargo se cubre en mayo de su fragante azahar; cultura aquel regato que desciende por la loma calcinada a fecundar un valle mínimo; cultura aquella maceta de rosas que alegra el portal de un rancho campesino”. Tomás Vargas Osorio, Segundo Agelvis (Santander, alma y paisaje) 2001

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ta, cuando se dió inicio a la fabricación de alpargates. Los gorros de fique, algodón o piel acompañados de adornos como narigueras, orejeras, collares, brazaletes diseñados en oro, cobre o piedra complementaban el atuendo.

Trajes Campesinos

Campesino típico

tura y otra colgada del hombro izquierdo. Los principales de la tribu y sus mujeres unían la manta con un alfiler de oro. Por su parte, las mujeres usaban una manta cuadrada conocida como chirgate, que junto con una faja o chumbe iba apretado a la cintura. Sobre los hombros se usaba una manta pequeña llamada líquira, prendida en el pecho junto con un alfiler grande de oro-plata en forma de cascabel, quedando el busto casi al descubierto. El color cotidiano era el blanco y para el luto se usaba el rojo. El calzado no se usó hasta la época de la conquis:::38

El campesino en Santander utilizaba para sus trabajos el traje de laboreo, el cual se encuentra conformado por un delantal, usado generalmente por las mujeres para evitar ensuciar la falda. En el caso de los hombres su uso es ocasional para la recolección del café o fique protegiendo así el pantalón, acompañado de camisas generalmente con pecheras. Un componente primordial que no puede faltar es el sombrero, catalogado como el amigo fiel del campesino, con él no sólo se resguarda del fuerte sol, sino además sirve para guardar dinero e indicar el estatus social de quien lo lleva puesto. Existen diferentes clases, entre los más usados se destacan los de iraca, de lana o jipa, el cinta negra y el sombrero de fieltro en colores negro, verde, azul, gris y café. En cuanto al calzado, las cotizas o alpargates son un elemento que identifica a la región. Sumado a ello, no pueden faltar los accesorios que complementan el traje como el


cinturón elaborado en tejido de fique o correas con hebillas fabricadas en cuero crudo; el pañuelo indispensable para limpiarse el sudor; raboegallo en climas cálidos y las ruanas en los fríos, habitualmente elaborados en lana virgen.

hasta el tobillo, alpargates de fique atados con cinta negra de seda o algodón, pañolón negro con flecos en contorno. Asimismo, adornaban la cabeza con moños, cintas de colores y peinetas, o se hacían las tradicionales trenzas.

Un elemento indispensable en el traje de laboreo es el machete, por su importancia en los trabajos del campo, por cuanto es herramienta de trabajo y además se emplea como medio de protección.

Por su parte, los hombres usaban camisa blanca de manga larga, cuello cerrado, amplios pliegues en la espalda, pechera y puños dorados, sombrero de jipa con cinta negra, alpargates iguales a los de la mujer, pantalón de paño en colores oscu-

En cuanto a la vestimenta femenina, se usaban las enaguas, camisas bordadas y ajustadas con caída en los hombros, pañuelo cruzado, sombrero jipijapa y alpargatas. Pero en las clases altas las damas vestían de muselina o lino, de colores claros, elegantemente confeccionados.

Trajes tradicionales de fiesta Los atuendos usados por las mujeres en las fiestas estaban compuestos por el sombrero jipa, adornado con cinta negra y pluma de pavo, aretes pequeños de oro, una cinta negra que cumple la función de gargantilla con una medalla, blusa siempre blanca o pastel, manga ¾ bordada, falda negra de paño de gran vuelo, con pliegues en la cintura logrados al ceñir la jareta ( dobladillo), larga 39 :::

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Campesina típica


ros amarrados con cordel de fique, de bota holgada y rematados en guardapolvo y ruana de lana.

MÚSICA Y DANZAS Desde el siglo XVII aparecieron nuevos lenguajes de habla, música y danza en todas las regiones

Campesina veleña

del país. Pero, en cada pueblo esta mezcla adquirió matices especiales. En el contexto de la música tradicional, el valor del sonido instrumentales resultó fundamental para la creación de cada ritmo regional.3

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En el departamento el torbellino, música tradicional arraigada principalmente en la provincia de Vélez, posee una estructura básica instrumental que puede ser complementada con el orden poético-musical, al alternar segmentos con coplas recitadas. Por lo tanto, existen diferentes clases de torbellino, el instrumental, compuesto por el tiple y requinto como base melódica, una pequeña percusión constituida por pandereta, zambumbia, quiribillos, carraca, cuesca de armadillo, chucho, raspa, esterilla y la flauta; el cantado, acompañado de coplas con múltiples sonadas. La guabina es otro de los legados musicales de Santander, en sus melodías la copla juega un papel trascendental, por medio de la cual se expresa toda clase de emociones, alegría, desamores, historias picarescas, entre otros componentes que integran la lírica de tan pegajoso ritmo, interpretado con guitarra, tiple, requintos, caña, chucho, carrasca, quiribillo, aspa, pandereta, cucharas y puerca. No se puede olvidar el bambuco como género musical, pues ha sido catalogado como uno de los más importantes del país. Para algunos historiadores su origen se deriva de raíces africanas, para otros chibcha


o español, lo que sí se tiene claro es que cuenta con un estilo netamente colombiano adaptado según sus intérpretes a cada una de las regiones del país. El pasillo por su parte, surge de la síntesis entre el vals colombiano y el torbellino, este ritmo significa el aire de la libertad, pues se originó como expresión de alegría durante el periodo de la independencia. En él, las guitarras, bandolas, liras, arpas y violines, además de las flautas, piano y bajos se conjugan para que con su melodía los danzantes alegren las reuniones. Uno de los fenómenos más importantes de la ribera santandereana son los cantos de tambora, que surgieron en el departamento durante el festival regional de 1984 en el municipio de Barrancabermeja, capital de la Provincia de Mares. Este ritmo cantado se convierte en una sinfonía de versos que identifican los pueblos, veredas y rancherías.

LITERATURA POPULAR El alma santandereana, tan española y tan india, al correr de los siglos ha ido recogiendo en trovas y coplas todo aquello que interpreta de su gente, desde Vélez hasta Pincho-

te, desde la ardiente ladera hasta la paradisiaca región de García Rovira. 4 La literatura tradicional del departamento se refleja en sus innumerables leyendas, cuentos folclóricos y sin lugar a dudas el romance popular, sin embargo, es la copla la expresión más típica de la tradición oral santandereana, la cual tiene una estructura rígida, con giros elaborados en un amplio abanico temático. Comúnmente puede improvisarse con ritmos como la guabina y el torbellino, por lo tanto, existen provincias catalogadas como copleras como Vélez, García Rovira y la Comunera. Dentro de las coplas más conocidas se encuentran: No quiero aguardiente en copa ni amasijo en servilleta, no quiero que por tu amor otra me arrisque la jeta. Esta es la dicha guabina que cantamos puallá abajo, por aquí también la cantan pero con mucho trabajo. Aquí me siento a cantar en esta piedra caliente, a ver si la dueña ‘e casa se porta con aguardiente.

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Yo canto por divertirme, no por divertir a nadie, el que quiera divertirse que lo divierta su madre. Pedío le tengo a Dios y a las ánimas benditas, que mi mujer y la otra se queran como hermanitas.

los habitantes de cada municipio en torno sus fiestas populares. Carnavales, danzas, festivales de música, peregrinaciones religiosas, muestras gastronómicas, comparsas y cantos que evocan la verdadera esencia del folclor campesino. Entre las principales festividades que forman parte de la rica expresión cultural de Santander se encuentra:

Cierto jue que yo la quise y en ella tuve un chiquillo, si Dios me priesta la vida le acotejo el paresito. Este tiple ya no suena porque tiene cucarachas, la vergüenza no me deja darle un beso a las muchachas. Si me siguen molestando y me la hacen calentar, bajo los santos al suelo y me trepo yo al altar. Para cantar y bailar pa ‘eso sí que valgo, yo, cuando es para trabajar mi hermano el que se murió.

FIESTAS POPULARES La diversidad cultural del departamento es el vivo reflejo de su tradición folclórica, religiosa e histórica. Importantes eventos reúnen a :::42

Feria de las Florez - Velez

La Feria Bonita, como la conocen nacionalmente, la cual se celebra durante el mes de Septiembre, allí se realizan actividades como el Festival Nacional de Colonias, el Carnaval de la Santandereanidad, la Elección y Coronación de la Rei-


na de la Feria, La Feria Ganadera, Equina, de Especies Menores y Artesanal en Cenfer. El Festival Nacional de la Guabina y el Tiple, en Vélez, dentro de sus principales eventos se destaca la Ronda Folclórica, La Parranda Veleña, el desfile de las Flores y la Exposición Nacional de Bocadillo. Las Fiestas y Reinado Nacional del

Semana Santa en Piedecuesta

Petróleo, en Barrancabermeja, estas festividades cuentan con actividades como el reinado nacional del Petróleo, presentación de Orquestas, desfiles de carrozas alusivas al petróleo, la cultura y la paz.

Festival del Rio Suárez y Concurso Miss Tanga Latina, en Barbosa, allí el visitante puede disfrutar en el día de actividades culturales y deportivas, y en la noche de la presentación de artistas y grupos musicales nacionales e internacionales. Además el concurso Miss Tanga reúne candidatas del país y el exterior. Concurso Nacional de la Canción Inédita José A. Morales, en el Socorro, el cual busca exaltar la vida y obra del maestro José A. Morales por su gran aporte a la música tradicional colombiana, con el fin de estimular a los nuevos compositores de aires tradicionales y nuevas expresiones musicales en el país. La Semana Santa en Piedecuesta, considerada una de las fiestas religiosas más famosas que se celebran en Santander, por sus procesiones y celebraciones litúrgicas que recuerdan la vida, pasión y muerte de Jesús. Festival del Torbellino y el Requinto, en Puente Nacional, del cual cabe destacar el Concurso Nacional de Intérpretes del Requinto, el Reinado Nacional del Torbellino y el Requinto, el Concierto de Música Colombiana al Aire Libre y El Desfile de Andas.

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El Carnaval Onzagueño, el cual se realiza cada año en el mes de diciembre, allí se realiza el desfile de comparsas y disfraces tradicionales por las calles del municipio de Onzaga. Cada día de feria es amenizado por reconocidas orquestas y grupos musicales, acompañado de espectaculares juegos pirotécnicos.

yema del dedo corazón y darle un efecto a la bola a la hora de lanzarse. Sin embargo, lo más importante del bolo es pasar una tarde agradable y diferente. Para conocer mejor las reglas de este deporte santandereano de pura cepa, que nació en la Provincia de García Rovira, cuando unos campesinos de la región desarrollaron un

DEPORTES POPULARES El bolo criollo es el deporte tradicional de Santander por excelencia, su capital mundial es Bucaramanga y en algunas poblaciones rurales del departamento la práctica es permanente al son de un buen éxito popular y una cerveza para mejorar la puntería, como lo aseguran quienes lo practican. Esta disciplina consiste en tumbar tres palos con una bola de aluminio o madera, arrojada a 20 metros del tablero, actividad similar al conocido bolo americano. Las condiciones para jugar se determinan dependiendo de la selección de un buen lugar, la llegada y la asignación del carril, pero primordialmente por la pedida de la primera ronda de cerveza. Luego comienza el juego de la fuerza y precisión, cada bola cuenta con una especie de concavidad suave que permite colocar la :::44

Jugando tute

juego para pasar su tiempo libre, se debe tener claro que la cancha debe tener una medida de 20 a 24 metros, las bolas deben estar hechas de madera o aluminio, los palos elaborados en maderas duras. Cada equipo decide el número de jugadores que quiere tener, los cuales deben estar apostar la partida.


La pelea de gallos, combate que se lleva a cabo entre dos gallos de un mismo género o raza de aves denominada “aves finas de combate”, es una práctica traída a América por los conquistadores españoles. Habitualmente se realiza en un ruedo, palenque o coliseo donde el ave que demuestre mejores cualidades y deje a su rival inhabilitado para seguir peleando se declara ganado-

Pelea de gallos

ra. Lo atrayente de este deporte o afición tradicional son las apuestas que se realizan sobre el resultado de la pelea. El tute, más que un deporte es un juego de naipes, el cual posee varias modalidades y se puede disputar entre dos, tres o cuatro jugadores. Su objetivo principal es sumar tantos, para lo cual se emplea la

baraja española de 40 cartas. Su orden de mayor a menor es as, 3, rey, caballo, sota, 7, 6, 5, 4 y 2. Dentro de las reglas básicas el tute se juega por bazas, en una baza cada jugador por turnos juega una carta. El jugador que comienza se llama “mano”, el orden del jugador continúa de acuerdo al que esté ubicado a su derecha y la primera carta se denomina “carta de salida’’. La carta más alta del mismo palo de salida gana la baza, pero si la baza contiene cartas del palo de triunfo gana la carta de mayor valor. Los jugadores están en la obligación de ganar la baza si tienen cartas para hacerlo, de manera que, en orden de prioridad deben asistir (jugar una carta del palo de salida) y montar (superar el valor de la carta de salida), en caso de no poder asistir, un jugador deberá fallar, es decir que tendrá que jugar una carta del palo de triunfo. Si ya ha sido jugada alguna otra carta del triunfo, el jugador tendrá la obligación de pisar (jugar una carta de triunfo superior), pero si no se puede pisar, todavía se está en la obligación de fallar. Finalmente si no se tiene una carta que permita asistir o fallar se podrá contrafallar, es decir, se podrá jugar cualquier otra carta. Si se descubre que un jugador no cumple con la obligación de asistir, montar, fallar y pisar, pudiendo hacerlo, se dice que comete renuncio y pierde la partida. 45 :::


Cementerio en Puente Nacional :::46


IV. Creencias, Mitos y Leyendas. Los mitos y leyendas son las narraciones que tienen más acogida en la literatura popular. Cuando se habla de mito, se hace referencia a una situación viviente, que la gente cree y siente, por lo tanto, no es simplemente una historia contada en forma legendaria, ya que se ha encargado de influir en las creencias de los pueblos y el campo. 5 Por su parte, las leyendas son narraciones de sucesos, personajes o hechos históricos que ocurrieron en un lugar y tiempo determinado, pero con una explicación fantástica que hace parte de la cultura popular. Por tal razón, la mayoría de historias tienen que ver con la naturaleza, dando un especial protagonismo al sol, los ríos, las montañas, el viento, los animales, entre otros. Estos relatos, que se transmiten de generación en generación, en forma oral o escrita, describen historias sobre los orígenes de los pueblos, creencias, fenómenos naturales y hechos legendarios, cuya explica-

“Yo soy más que la Sirena, en el mundo vivo sola: y nadie se me resiste porque soy la Patasola. En el camino, en la casa, en el monte y en el río, en el aire y en las nubes todo lo que existe es mío”. Javier Ocampo López (Leyendas Populares Colombianas)2006

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ción se realiza en forma mitológica por la carencia de documentos y testimonios que puedan comprobar su veracidad. En su mentalidad popular el Santandereano tiene numerosos mitos y leyendas. En esta tierra se cree en los duendes, brujas y espantos. Asimismo, las lagunas tienen su misterio como la Laguna de Galápagos en Rionegro, el Pozo de San Antonio en California, la Cascada del Duende en Los Santos. Unas historias están relacionadas con las cuevas misteriosas que guardan tesoros o son lugares de fantasmas, como las cuevas de San Gil, el Tesoro de la cueva de Jéridas en la Mesa de :::48

Los Santos y el Hoyo de Mamayo en San Vicente. Sumado a ello, están las narraciones de personajes como La Serrana del Opón, el Conde de Cuchicute en San Gil y el Mohán de los Hoyos en Málaga. Para los campesinos de la región, son comunes los mitos folclóricos de La Mancarita, mujer manca que distrae a las gentes inventado cuentos. La Madre Monte, deidad de las selvas y los montes, rige los vientos, las lluvias y todo el mundo vegetal. Cuando se enfurece es la causante de las inundaciones y borrascas de los ríos, su aspecto es desagradable, pues se caracteriza por sus ojos brotados como de candela, colmillos


Salto del Duende - Mesa de los Santos

grandes como los saínos y manos largas. La Patasola, se manifiesta como una mujer con una sola pata que termina en pezuña de bovino, es metamórfica, puesto que cambia según las circunstancias. Existen también mitos con personajes que se revelan como espantos en los campos y caminos de las veredas, entre ellos La Llorona, mujer identificada por sus lloriqueos angustiosos y profundos, que va deambulando en busca de sus niños perdidos. La Rodillona, bruja atormentada por sus enormes rodillas, a quien le gusta asustar los amantes en las campiñas. La Mechuda, quien debe su nombre a su larga ca-

bellera y uñas largas, asusta sólo a las mujeres. Otro de los mitos populares entre los pescadores de Santander es el Subiendero, quien se presenta en las épocas de la subienda. Los cuales cuentan que escuchan un silbido aterrador que invade el ambiente, seguido de una luz penetrante que se expande por las regiones ribereñas. El Subiendero sigue por el río indicando a los pescadores que comienza la época de la subienda. Dentro de las leyendas más conocidas y legendarias de Santander se encuentran:

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Casa del Conde de Cuchicute

LA SERRANA DEL OPÓN Durante el viaje de la conquista por el río Opón, los expedicionarios españoles encontraron un pueblito con ocho cabañas de bejuco y paja, cuyos moradores eran tributarios del Cacique del Opón, un joven apuesto que tenía enamoradas a las indígenas más bellas de la región. Una de ellas, La Serrana del Opón, quedó hechizada por aquel Cacique, pues desde que recibió su mirada lo amó con pasión. Cuenta la tradición indígena de la región, que un día nefasto para la Serrana llegó el rumor del matrimo:::50

nio del Cacique con una mujer extraña. La india enamorada entró en desesperación, motivo por el cual juró venganza ante el viejo jeque. Cuando pasaron los españoles por el pueblito indígena tomaron varios prisioneros, entre ellos La Serrana del Opón, quien denunció al Cacique traicionero y señaló el camino para que lo hicieran prisionero. A pocas horas, atados a los codos llegó sorpresivamente el Cacique, ignorando que el corazón de la Serrana del Opón, con celos de amor, le había hecho la traición. 6


LA MANCARITA Hace muchos años existió en esta tierra una mujer manca llamada Rita, que distraía mucho a las gentes inventando cuentos, haciendo chismes y atizando discordias. En las noches, cuando la oscuridad es intensa, la Manca Rita se convierte en el terror de los desolados caminos. De lejos se perciben sus alaridos que son una extraña mezcla de llanto de mujer y aullidos de perro en pena. Según la creencia campesina, la Manca Rita es la encargada de fomentar la discordia influyendo en los chismes de la gente. Y son los campesinos los que la describen como una especie de mujer salvaje, de cabellera larga y desgreñada, y de un sólo seno en la mitad del pecho. De cuerpo peludo como el de los animales selváticos y los pies vueltos hacia atrás. 7

EL CONDE DE CUCHICUTE “Hijo de grandes señores con pergaminos y golas, nació don José María en tiempos de gratos soles: mujeriego, adinerado, con haciendas y valiente, de Napoleón fue soldado y en Madrid muy aprecia-

do por la Corte de los Reales. Una tarde de cigarras y horizontes despejados en la ciudad de abolengo y de los grises tejados, vi al caballero audaz con binóculo empinado, con sus zapatillas negras y calzón embombachado, con capa, guante y bastón de empuñadura de oro que parecía en mi ilusión gentil hombre en su decoro. Mírelo de cerca ahora, me sorprende con un guiño, pues en la cuenca de un ojo tiene en vez de uno de vidrio, porque un día de un explosivo a cambio de quedar cojo dijo: - Por ver a otro tuerto yo, por gracia me saco un ojo-. Unos decían que era “Don Juan”, otros “Casanova”, pero la verdad que no: era Quevedo de Agora. Un día se fue para España, la España de sus mayores, y título allí adquirió de todas sus ilusiones. Volvió a San Gil hecho Conde y pásmense las mujeres, que los hombres rabien donde hay golilla en las paredes. Era el seductor de oficio y provocador de duelos, elegancia de artificio y de hombría sin señuelos. El otro día en San Gil, en su condado ilusorio de “Majavita” flor de lis le alzaban para el velorio. Cruzado su cuerpo augusto por un puñal asesino, murió el Conde desangrado en la vera del camino. El Conde José 51 :::


María de San Gil, nadie discute, era oriundo y a porfía, “El Conde de Cuchicute”. (Poesía popular - Anónima)

LA PATASOLA Algunos campesinos creen que la Patasola es la personificación de una madre, que mató a su hijo y fue condenada a vagar por los montes. Pero según cuenta la leyenda, era una bella mujer pretendida por los hombres, pero perversa y cruel, que se dio al libertinaje. Por esta razón, le amputaron una pierna con un hacha y la arrojaron al fuego en una hoguera hecha con tuzas de maíz. LA LLORONA Es una mujer con rostro huesudo de calavera, de ojos rojizos, cabello desgreñado, con largas vestiduras, sucias y deshilachadas, llevando en sus brazos un niño muerto. Se distingue por sus lloriqueos angustiantes y profundos. Se trata de un espíritu de una mujer que mató a su hijo y como castigo fue condenada a vivir llorando y con lamentos que provocan inmenso terror. LAS BRUJAS Ellas son protagonistas en cada uno de los pueblos de Santander, nadie las ha visto, ni mucho menos creen en ellas, pero se dice que “de que :::52

las hay, las hay”. Según cuentan los campesinos, suelen aparecer en forma de chulos en las casas donde hay muchachos bien parecidos, y en las noches caen sobre el tejado una y otra vez. Se dice que son mujeres enamoradas de hombres ajenos, que se desdoblan de su cuerpo y en estado de inconsciencia salen a visitarlos en noches de luna llena. Aseguran además, que hay quienes les han dado tremendas golpizas y al día siguiente la bruja de carne y hueso aparece con enormes moretones. EL JINETE ANTÓN GARCÍA. Cuenta la leyenda que cada cuaresma en su caballo Antón García, abandona su morada para recorrer las orillas del Río de Oro, y las principales calles de Girón, cuidando las reliquias que fueron abandonadas por sus antepasados. Quienes lo han visto deambular aseguran que primero se oyen los cascos del caballo y cuando voltean la mirada no hay nadie, luego en frente de ellos aparece la sombra de tan misterioso jinete. LA LAGUNA DE LOS ORTICES Relatan los habitantes del lugar, que sus antepasados contaban que la la-


guna fue “creada” por una señora de nombre Juana de Ortices, quien se enamoró de la tierra donde hoy está ubicada esta maravilla natural. Doña Juana, al parecer, recibió una herencia que constaba de unas naranjas de oro, tabaco y aguardiente. Sin embargo, el dueño del terreno no quería vender por ningún motivo, por lo que la señora tuvo que embriagarlo y tras darle una naranja de oro se quedó con las tierras. Entonces la mujer cavó un hueco para llenarlo de agua y darle de beber

a los animales, y con el tiempo se convirtió en la laguna. Al principio, aseguran los campesinos de la zona, la laguna era tan brava que sus aguas turbulentas impedían el paso por el lugar, hasta un día en el que un sacerdote que viajaba desde el municipio de San Andrés, para oficiar una misa en el caserío, se vio obligado a lanzar a las aguas el cáliz y las hostias, que no sólo le permitieron el paso, sino que además la calmaron de manera definitiva.

Laguna de los Ortices

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Transporte de madera en Santa Helena del op贸n :::54


V. La Tierra y sus labranzas. Los primeros habitantes de nuestro país, fueron integrantes de la familia Chibcha e ingresaron a este territorio a través del istmo de Panamá en el siglo V, a. C. Este grupo por tener diferencias religiosas, físicas, de lenguaje y de costumbres, se separaron en tres grandes familias: Muisca, Caribe y Arawak. Los Muiscas se ubicaron en las zonas frías y templadas del país, en los actuales departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Santander. Su cultura y organización social fue la más avanzada de todas y su actividad económica fue la agricultura, especialmente el cultivo de maíz y de la papa. Los Indígenas Guanes, ubicados en el centro del territorio, hoy el departamento de Santander, eran agricultores y desarrollaron un sistema de riego que les permitía obtener abundantes cosechas y sembraban maíz, ahuyama, habas, frijol, ají, yuca, fique, coca, tabaco y algodón, que les permitió tener un comercio

“El porvenir de Santander está vinculado a la feracidad de sus valles y a la exuberancia de sus bosques, que el esfuerzo persistente y tenaz de sus hijos habrá de remover y descuajar, para cimentar sólidamente, no ya su engrandecimiento material y su riqueza, sino el progreso moral, pues como ha dicho Tolstoy: “El olor de la tierra removida purifica las almas”. Juan F. Pestico (Estado Actual de la Agricultura en el Departamento de Santander)

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activo con otras etnias y con las culturas del litoral Atlántico, en donde la forma de mercado era el trueque. Además de la agricultura, los Guanes impulsaron el aprovechamiento de las “hormigas culonas” y su consumo a nivel local fue bastante importante, tal como sucede hoy en día y muy seguramente fue una actividad económica que se involucró en el comercio de manera regional. En la comarca de Santander como en el resto del territorio nacional la población precolombina practicaba una agricultura de ´´autoconsumo´´, cuyos principales productos eran el maíz y la papa, tenían menor importancia la batata, el tomate, la yuca, el cacao, el tabaco y se tenía grandes variedades de frutas tropicales entre las que se destacaban el aguacate, el ciruelo, la granadilla, la piña, la guayaba y la chirimoya entre otros. Con la llegada de los españoles, la agricultura se intensifica, se extiende a nuevas tierras y se diversifica. En efecto, a partir de entonces se introducen los Cereales como arroz, millo, avena, cebada, centeno y trigo; entre leguminosas y hortalizas encontramos arveja, cebolla, ajo, acelga, alcachofa, apio, haba, nabo, entre otras; en frutales ya se conocía el limón, mango, naranjo, ciruelo, cerezo, manzano. Los españoles :::56

importaron además, animales de tiro y carga, como el bovino, caballar, mular, cerdos, ovejas y cabras ausentes en la cultura Prehispánica. En el siglo XII aparece el árbol de la chinchona, que crece espontáneo en los bosques de la región de Santander y de la cual se extrae la quinina.

Caficultor Santandereano

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, comienzan a presentarse grandes cambios en la explotación agrícola, provocados por causas externas e internas, que van a de-


terminar el desarrollo económico del país, durante el siglo XIX y las reformas borbónicas iniciadas, la extinción de los resguardos, la producción de alimentos comienza a ser realizada por la hacienda y la expansión territorial efectuada por la misma hacienda, lleva a la pérdida de las áreas territoriales de los indios.

venta o por remate, lo que provoco la rápida adquisición de las tierras del reino por una pequeña minoría. De esta manera la gran masa de la población rural y desposeída, tenía que transformarse en gran fuerza de trabajo disponible para la hacienda es decir, la brecha entre pobres y ricos empiezan con nuestros tiempos primitivos y sigue su curso a través de los tiempos.

El café

Secado del tabaco

Simultáneamente con la disminución de los resguardos, se presento un aumento considerable de la concentración de las tierras, debido a la adjudicación de baldíos por

El Café se conoció por primera vez en África y el uso de la bebida se propago por Europa, Asia y América en los siglos XVII y XVIII. Dicen los cronistas, que los sacerdotes de la Compañía de Jesús, introdujeron el café a la Región del Orinoco en 1723 y que fuimos el principal productor en Colombia durante el siglo XIX. Por el año de 1874, Santander y el Norte de Santander procesaban el 87% de la producción cafetera colombiana y así continuamos hasta 1932, en donde por falta de vías de comunicación y carencia de una clase dirigente pujante y emprendedora, nos han relevado a el noveno puesto en la producción nacional. Digno de recordar al respecto, es el impulso dado a la caficultura por el sacerdote Francisco Romero, quien 57 :::


Despulpando café

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primero como Capellán del Ejército en 1859 y luego como párroco de San Laureano en 1896, tuvo la felíz ocurrencia de colocar como penitencia a las personas que acudían a confesarse, la obligación de sembrar matas de café y según la gravedad de las faltas confesadas, era el número de plantas que debían sembrar. De esta manera el cultivo se generalizo en todo el departamento y los alemanes y extranjeros residentes en el área de Bucaramanga, compraron grandes extensiones de tierra en Matanza y Rionegro para la plantación de café.

dos los esfuerzos para ubicarlo en los primeros lugares en la economía del Departamento.

Para el año de 1.890, ya se tenían en el departamento, una área plantada de 13.400 hectáreas y en la actualidad se siembra el café en 73 municipios del departamento, hay 31.000 familias cafeteras, 41.000 hectáreas plantadas y se hacen to-

El café representó la fuerza agraria y bonanza comercial en las zonas climáticas plantadas principales y fomento una cultura de arraigó popular, ya sea en la siembra o en la recolección, por cuanto habían espacios para las relaciones humanas

Los hermanos Eugenio y Mariano Penagos, de procedencia española, empezaron a fabricar maquinas descerezadoras o despulpadoras, que cumplían la misión de limpiar el café, para su posterior secamiento y con gran éxito en el cultivo, en la industria cafetera y en la oferta exportadora. Debemos anotar, que en la década 1920 y 1930, Santander se consolidó como el primer exportador de café colombiano.


entre aparceros, mediadores, recolectores , arrieros, portadores de las comidas, fonderas, lavanderas, pesadores del grano entre otros y en los días de fiesta y en las noches, en reuniones amistosas se contaban chistes, se tejían matrimonios, se deshacían matrimonios, se empezaban amores, se tomaba, se bailaba, se fumaba, se discutían ideas, pero todo dentro de un ambiente de camaradería; a excepción de cuando los excesos en el consumo del guarapo o el aguardiente acaloraban los ánimos.

La caña de azúcar La caña de azúcar es uno de los cultivos más antiguos del mundo. Según historiadores se cree que empezó hace unos 3000 años, como

un tipo de césped en las islas de Nueva Guinea, Borneo, Sumatra y la India. Cristóbal Colon introdujo la caña en América en su segundo viaje realizado en 1493 y estas cañas no prosperaron al plantarlas en la isla la Española; en 1501 fueron introducidas nuevas plantas, que se desarrollaron en la isla de Santo Domingo y luego el cultivo se expandió a la zona Caribe y América del sur. Merece especial atención, la utilización de la caña para la elaboración del aguardiente, hecho que impulsó una nueva bebida alcohólica, bastante apetecida en todas las actividades de la época, tanto religiosas, cómo de trabajo, en bailes, fiestas, amores y desamores.

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Trapiche santandereano en Barbosa


En Bucaramanga, Piedecuesta, Rionegro, Floridablanca, Girón y la zona conocida como la Hoya del río Suárez, sitio este último donde convergen los municipios del sur de Santander y Norte de Boyacá, están localizadas unas 50.000 hectáreas en producción del cultivo. Debemos anotar que en la zona del río Suárez, se encuentran presente dos culturas comunes, ignorando los limites departamentales, en toda la extensión de la palabra, pues nos olvidamos del origen de donde provenimos, usamos el mismo vestido, la misma comida, las mismas costumbres, es decir es la expresión de la cultura de una región, basada en los cultivos, y en este caso la caña de azúcar. La caña de azúcar ofreció un gran aporte a la industria trapichera en las provincias de Los Santos, Guanentá y Comunera, donde existían numerosos trapiches, cuya producción alcanzaba a abastecer los mercados del departamento. Las moliendas, que duraban aproximadamente quince días laborando día y noche, se empezaba una semana antes con la actividad llamada apronte, en donde los corteros cortan la caña, para que los cargadores la lleven en las mulas hasta el trapiche; consiguen cocineras, pro:::60

visiones, entre otros. En el proceso de la molienda trabajan tres prenseros, uno se encarga de alimentar el molino que extrae el jugo de la caña y lo conduce a una paila o fondo, el otro recoge el bagazo depositándolo en la zona de secado y el otro lleva caña al que está alimentando el molino y estas actividades son rotatorias entre ellos. El hornillero prende el fuego y empieza a repartir el jugo en las pailas. Luego cuando el jugo está listo para hacer la panela, entra el re-limpiador, que es la persona que coge el jugo de la fonda y lo lleva hasta el punto de ebullición, agregándole baba de valso que es un limpiador natural, cal o bicarbonato y se lleva al punto de ebullición o de melado, transfiriéndolo a la batea donde el tolincero, es el encargado del batido y moldeo de la panela, deposita el melado en las gaveras, dejando enfriar el producto, luego desocupa las gaveras y empaca la panela.

El trigo El trigo tiene sus orígenes en la antigua Mesopotamia y data del año 6700 a. C. según los rastros de restos carbonizados encontrados en Iraq. La importancia lo confirma la biblia, por cuanto se contaron en su texto, 40 veces la palabra trigo, 264 veces la palabra pan y 17 veces la palabra panes.


La provincia de García Rovira se constituyó, por su clima, en un lugar ideal para el cultivo del trigo, junto con varios municipios en la Provincia de Soto. La industria harinera en Santander tuvo un notable incremento, gracias al establecimiento de molinos de gran rendimiento, equipados con los elementos necesarios para producir un artículo de calidad igual al ofrecido en el exterior, gracias a las pulidoras, clasificadora y cilindros que preparaban el grano y lo iban transformando en harina de diversas clases. Es un cultivo que prácticamente desapareció de la economía regional y solo se reportan siembras como cultivo de pancoger en los municipios de San Miguel, San José de Miranda, Carcasí, Macaravita, Cerrito y Málaga. En esta

ciudad se celebran a principio de año las ferias de San Jerónimo, que datan de la época de la Colonia y en donde se reunían los habitantes de la región para ofrecer los frutos de la tierra.

El cacao El árbol de cacao, se cree que es originario de la Cuenca Amazónica de donde se propago, a México antes de la llegada de los españoles, que cuando ingresaron a México en 1516 encontraron, que los indios aztecas usaban sus semillas como moneda. Los españoles consideraron el chocolate como un licor reconfortante y los aztecas decían que las semillas provenían del sol y que habían venido a la tierra para darles a los humanos un manjar propio de los dioses.

El fruto del61 cacao :::


Santander ocupa el primer puesto en la producción del cacao, con casi 50% de la producción nacional y los principales productores son el Carmen de Chucurí, San Vicente de Chucurí, Landázuri, Rionegro, Lebrija, El Playón y Cimitarra, con un área aproximada a 50.000 hectáreas. La industria santandereana de chocolates procesa de 6 a 8% de la producción nacional, en pequeñas y medianas fábricas en Bucaramanga, Girón y San Vicente. Es digno de mencionar la producción del cacao de bola, con asiento principal en el municipio de Girón y las mujeres, eran las encargadas de su producción en un alto porcentaje. Su comercio, tuvo un gran impulso en la época de la Colonia, hasta finales del siglo XX, en donde fue reemplazado por compañías económicamente más solventes.

y han sido el renglón más económico de algunos países del mundo y en Santander, con los habanos, fue la fuente de mayores ingresos de la Colonia, por cuanto se consideraba como cultivó oficial. En 1776, el gobierno español estableció el monopolio del tabaco en parte del territorio de Ambalema, Palmira, Zapatoca y Pore. El 13 de Agosto de 1778, el virrey Manuel Antonio Flores, proclamó una real prohibición dirigidas a las autoridades de la villa de San Gil y la villa del Socorro, prohibiendo la siembra del tabaco a sus pobladores y únicamente era permitido cultivar, donde hubiesen autoridades de aduana para cobrar el impuesto sobre la cosecha.

Todavía priman en los recuerdos de las personas adultas, las palabras de la estancia de cacao, que es un cultivo cercano a los centros poblados y tiene como sombra al árbol llamado caracolí.

El tabaco Es una planta de origen americano al parecer de las Islas Antillas. Sus hojas se fuman, se mastican, se aspiran en polvo, sirven de medicina :::62

Caney para secado del tabaco en Girón


Este cultivo que desde épocas ancestrales despertó el interés de vulgos y nobles, atraídos por su apetecida demanda y valor, al punto que al alto gravamen impuesto por la corona española, al tabaco y al aguardiente, generó entre otros aspectos uno de los motivos de la revuelta comunera. Desde entonces Santander ha mantenido amplio predominio en el cultivo, sosteniéndose como el primer productor del tabaco negro del país. Su agroindustria que es artesanal, ha logrado importantes avances gracias a la adaptación de tecnologías, tanto en la fase de producción como en procesos postcosecha, los cuales fueron traídos de Cuba y

República Dominicana y jalonados por un gremio fuerte y organizado, le han permitido elaborar puros de buena calidad, logrando llegar a mercados internacionales con destacado grado de aceptación Santander produce más del 90% del tabaco negro en Colombia y por el año de 1929 la afición al tabaco y al cigarrillo era muy grande en el departamento y a pesar de competir con el famoso cigarrillo Pielroja, las fábricas de cigarros o chicotes eran muy abundantes en Santander. En Bucaramanga estaba la de David Puyana y 57 más, en el Socorro estaba la fábrica la Patria y cinco más, en Barichara estaba la Deliciosa y seis mas, en Zapatoca estaba la cubana y trece fábricas más y en Piedecuesta se encontraba la fábrica la Estrella y veinticinco más. Desde esa época, la industria artesanal en el tabaco, ha logrado importantes avances basado en la tecnología de producción y en los procesos post-cosecha en la industria tabacalera. Con la admiración, que se tiene en nuestra tierra por esta planta, entra por decisión oficial a formar parte del Escudo de Santander. En cuanto al tabaco y la mujer santandereana, debemos hacer especial énfasis en la cultura del trabajo, que 63 :::


le llegó intempestivamente a la mujer, pues era la encargada de la elaboración de los cigarros en todos sus procesos. En Bucaramanga, las 20.000 cigarreras, solicitan al gobierno educación a la cual pudieran tener acceso sus hijos y fruto de esta necesidad, fue la creación del Colegio de Santander de Bucaramanga, impulsado por el cambio de gobierno de 1930 y abriendo paso a la educación gratuita para las clases menos favorecidas y lo mismo pasa en Socorro, Zapatoca, Barichara y Piedecuesta y además demandan mas servicios públicos, que el gobierno tenía que atender.

En la Colonia la industria casera de tejidos y el cultivo del algodón proporcionaron bienestar en la población. Dicen los historiadores que los tejidos fueron símbolo de trabajo, tradición y cultura en las mujeres, a las cuales se les conoce con el nombre de artesanas y descienden de los guanes, primeros pobladores

El algodón Esta valiosa planta ocupa un lugar esencial en la agricultura santandereana, por ser base del tejido, oficio de mayor desarrollo desde lejanas épocas y se remonta su historia entre los años 800 a 1500 D.C. Debemos recordar aquí que la hoya del río Suárez, cuya ubicación incluye a Santander y Boyacá, fue una de las mayores zonas agricultura de algodón y figura de un sorpresivo desarrollo en la industria textil. En la región se cultivaban varias especies de algodón, tejían sus mantas y las exportaban a tierras frías.

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El fruto del algodón

de la región. La mujer para obtener el diario vivir, ayudaba en los gastos de la casa con la fabricación de los tejidos, esa firmeza y esas ganas de salir adelante de la mujer Santandereana, es la base de nuestra cultura. La historia en San José de Suaita, comienza en 1912, cuando Lucas Caballero Barrera, Ministró de Ha-


cienda del Presidente Reyes, administración conocida como la era de la industrialización en Colombia, adquirió un préstamo para fundar la empresa textil, convenciendo de su viabilidad a banqueros Franco-Belgas con quienes pactaron un mutuo comercial para sacar adelante el proyecto. Este proyecto agroindustrial de comienzos del siglo XX, en las tierras de esta comarca de Santander, las cuales fueron consideradas hasta el año 1940, como una de las mejores para el cultivo del algodón, material que fuera altamente estimado como tributo en las primeras empresas colonizadoras. Fue así como nació la fábrica de hilados y tejidos de Suaita. La empresa participó del periodo más próspero de toda la economía nacional del siglo XX. Llegó la década de 1970 y también la crisis mundial de los precios de la energía, el auge de las fibras sintéticas, el ímpetu de las plagas y la inclinación hacia el desmonte industrial en favor de la industria terciaria, junto a mediocres administraciones, en donde los sindicatos adquirían exagerados derechos laborales, dada la situación de la empresa. La falta de disciplina laboral y de manejo de los recursos, reflejaron el destino de la compañía, cerrada en 1980, entre otras razones como resultado de una larga huelga laboral.

Actualmente se retomo la siembra del cultivo del algodón en muy pequeña escala en el municipio de Charalá, para la fabricación artesanal de lienzo.

El maíz El origen de la planta del maíz sigue en el misterio. Existen dos teorías diferentes con respecto a su origen. La primera y más creíble, tuvo su origen en una evolución de la planta Teosinte, cultivo anual que posiblemente sea el más cercano al maíz y la segunda teoría comenta que se desarrollo a partir de un maíz silvestre, hoy desaparecido. Con las pruebas del carbono 14, se concluye que el maíz era consumido en México desde hace 7000 años. Unos mil años más tarde éste maíz ya estaba domesticado y según los cronistas el maíz, era un alimento básico de las culturas indígenas americanas, antes que los europeos llegaran a América. En Colombia se han recolectado 2.000 razas o especies de maíz, de las cuales 76 son de origen Santandereano y las razas plantadas eran pira, sabanero común, costeño, puya y el maíz cacao. Se utiliza como fuente de nutrición en seres humanos y animales 65 :::


y es materia prima indispensable en la fabricación de productos alimenticios, farmacéuticos y de uso industrial. Sus granos, sus hojas, sus tallos, es decir toda la planta es aprovechada para la fabricación de muchos productos entre otros el almidón, el aceite, bebidas alcohólicos, papel, endulzante alimenticio, pegamentos, cosméticos, forraje , levaduras, jabones, antibióticos, caramelos, plásticos e incluso se emplea como combustible alterno a la gasolina. El cultivo de maíz tradicional en Santander ha sido el principal productos de colonización de las tierras. El maíz fue el producto ali-

Cocecha de maiz

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menticio más popular, debido, sin duda, a sus cualidades nutritivas, al uso de sus granos tanto verdes como maduros, a su adaptabilidad a diferentes pisos térmicos y a su facilidad para el almacenamiento, siembra y cosecha. A pesar de ser las tierras templadas las más aptas para su cultivo, pudiéndose recoger dos cosechas anuales, los Muiscas al habitar los valles fríos, probablemente lo cultivaron anualmente por la facilidad en el almacenamiento del grano y por las condiciones saludables de las regiones. Siendo el departamento, destacado productor avícola, sector que demanda importantes volúmenes de


maíz, existe un rezago en su producción, situación muy lamentable, por cuanto Santander consume 700.000 toneladas de maíz anuales.

Otros cultivos Igualmente existen otros cultivos que aunque no han tenido la trascendencia histórica de los anteriores, en la actualidad tienen arraigo e importancia socioeconómica y son representativos de la agricultura regional mereciendo reconocimiento en el contexto nacional. Entre los principales se destacan:

Piña Cultivo que identifica al Departamento, especialmente por la variedad perolera, de excelente aroma y exquisito sabor, ancestralmente desarrollado en los municipios de

Palma aceitera Cultivo de rápida expansión localizados especialmente en el Magdalena medio Santandereano y en los municipios de Puerto Wilches, Sabana de Torres, Barrancabermeja, San Vicente de Chucurí, Bajo Rionegro y Bajo Simacota. El cultivo dió origen a una próspera agroindustria que se destaca a nivel nacional.

Mora Piedecuesta es el primer productor a nivel departamental y le sigue Matanza junto con Tona, Floridablanca, Surata, Santa Bárbara, San Vicente, El Peñón y Bolívar. Santander se posiciona en el segundo lugar a nivel nacional.

Cultivo de palma aceitera

Lebrija y Girón y posteriormente incursionó en Rionegro, Los Santos y Villanueva. Santander se distingue por ser el primer productor nacional. 67 :::


Guayaba Cultivo líder y representativo de la provincia de Vélez, especialmente por la agroindustria del bocadillo, que goza de reconocimiento nacional e internacional. Son frutales silvestres regionales de gran calidad agroindustrial, pero ha tenido problemas fitosanitarios que han diezmado más de un 30% de los huertos. El cultivo está localizado en los municipios de Guavata, Jesús María, Puente Nacional, Vélez, Bolívar, Barbosa, San Vicente de Chucurí, Mogotes, Oiba y Guadalupe. Santander es el primer productor nacional.

Mandarina Cultivos localizados en la mayoría de los municipios de las provincias de Soto, Comunera y Vélez. Se ubica como primer productor en el contexto nacional. Los municipios de Lebrija y Rionegro producen la reconocida mandarina criolla, lisa o santandereana que se distribuye a todos los rincones del país y Venezuela.

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Guayaba lista para el consumo

Dulce mandarina santandereana

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Tipleros :::70 santandereanos


VI. Sones y cantares de nuestra tierra. En la etapa primitiva nuestros aborígenes danzaban al ritmo de tambores y palmas, ejecutadas con sencillez y espontaneidad, sin embargo, la primera mención conocida sobre la música en Santander es de finales del siglo XVIII, en donde se habla de las espléndidas celebraciones que en el Socorro se realizaron entre el 7 y el 15 de febrero de 1784 con motivo del nombramiento como Virrey y Capitán General de Santa Fe del arzobispo Antonio Caballero y Góngora. Se cuenta que hubo toda suerte de manifestaciones escénicas: teatro (Caer para levantar, Con amor no hay amistad, Primero es la honra), un sainete y una zarzuela (El veneno de la hermosura). 8 La música en el folclor santandereano puede considerarse como el patrimonio más querido del pueblo, ya que a través de sus letras y ritmos se expresan modos y circunstancias de la vida local, con vigor y fuerza, como fruto de aquella herencia ancestral que dejaron los antepasados

Ferias de San Isidro en Guavatá

“Campesina Santandereana, eres mi flor de romero, por tu amor yo vivo loco, si no me besas me muero, me muero porque en tus labios, tienes miel de mis cañales, que saben a lo que huelen, las rosas de mis rosales, que saben a lo que huelen, las rosas de mis rosales…”. José A. Morales (Bambuco Santandereano)

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sus cantos, danzas y ritmos tienen origen hispánico, con adaptaciones y creaciones autóctonas, en las cuales se emplean instrumentos como el tiple y la guitarra.

Presentación del torbellino

en el correr de la historia. Esta tradición oral colectiva, es patrimonio de un pueblo que la canta, danza y ejecuta con verdadero orgullo regional y nacionalista; su espíritu de autenticidad se puede percibir con gusto en las fiestas campesinas, en los bailes de casorios, fiestas veredales, romerías, carnavales, fiestas tribales, y otras expresiones de alegría popular. En el folclor santandereano predomina la cultura mestiza, con influencia de las supervivencias españolas sobre las indígenas. La mayoría de :::72

En esta tierra se escuchan torbellinos, bambucos, guabinas y pasillos, que el campesino interpreta a su gusto, compone al oído y ejecuta por tradición. Muchos de ellos lo han aprendido de sus padres y abuelos, y estos de sus antiguas generaciones, llegando a formar parte de las melodías, ritmos y danzas que componen el saber popular de la región. Es común además, en los conjuntos folclóricos campesinos, confeccionar sus bailes por medio de canciones anónimas que se han transmitido por tradición, pero también de artistas reconocidos que han dejado su legado.

El torbellino Es la danza más representativa del departamento, popularmente suele acompañar los bailes de casorios, fiestas patronales, entre otros. Considerada la tonada por medio de la cual los campesinos expresan, en sus coplas, la sencillez de sus reacciones ante el amor, la desilusión, el sentimiento religioso y el paisaje variado. Su origen se le atribuye a los cantos de viajes de los indios


motilones de la Serranía del Perijá y a la danza española del galerón. Sin embargo, como la expresión torbellino, indica movimiento acelerado, algunos le encuentran semejanza con las tonadas andaluzas.

Al son de nuestro bambuco

En general el torbellino es una danza que se realiza entre dos personas, en donde los bailarines dan vueltas, con la particularidad del movimiento femenino como el de un trompo. El hombre por su parte, persigue a la mujer, pero ella se escapa haciendo giros en remolino. Es común que mientras se realiza la presentación se cante, se entone una copla y se siga bailando. Los instrumentos musicales que más se utilizan para su interpreta-

ción son el tiple, el requinto, el chucho, las carracas o quijadas. 9

Bambuco Baile folclórico mestizo, considerado la danza nacional. Sobre su origen se destaca la fusión entre el aporte indígena, africano y español. En las primeras décadas del siglo XIX se empieza a mencionar este ritmo como un aire criollo de especial autenticidad nacional. El mejor bambuco interpretado es aquel que se desarrolla en los bailes campesinos de garrote y en las fiestas veredales de auténtico sabor folclórico. Respecto a los tonos utilizados se ha llegado a describir el estilo de los más antiguos, en donde se inicia en tono menor, triste y nostálgico, y se culmina con un tono mayor, alegre y juguetón. La coreografía del bambuco tiene diferentes formas, entre las más comunes se encuentra la invitación, el hombre incita a la mujer a danzar con él; los ochos, en donde los bailarines se entrecruzan describiendo la figura del ocho; los codos, allí los danzantes con las manos en la cintura se mueven en círculo tocándose los codos derechos, para luego girar entre sí y hacerlo con los izquierdos; los coqueteos, se realiza el simulacro del beso; la perseguida, en 73 :::


la cual la mujer huye formando un círculo; el pañuelo, la mujer entra a perseguir al hombre que hace el simulacro de burla con el pañuelo; la arrodillada, dando paso a la mujer que danza alrededor del hombre y finalmente el abrazo, con el cual culmina la presentación.

La guabina Es una danza típica del folclor musical andino, el cual incluye a Santander. Este aire folclórico con ascendencia europea y adaptaciones regionales se presenta como un baile popular acompañado de coplas. El instrumento típico para su ejecución es el tiple y el requinto, la bandola y el chucho o guache, a veces reemplazado por la pandereta.

El pasillo Popular desde el siglo XIX, es una de las variantes del vals europeo. En su interpretación se destacan dos clases de pasillo. El primero, fiestero instrumental, considerado el más característico de las fiestas populares, se confunde con la típica banda de música de los pueblos. El segundo, pasillo lento vocal o instrumental, es característico de los cantos de enamoramiento, desilusiones, luto y recuerdos, típico en reuniones y serenatas. De este ritmo musical se origina la contradanza. :::74

Pasillo fiestero

Conocido como el ritmo de la libertad, pues se gestó como expresión de alegría durante el periodo de la independencia, se baila en pareja tomándose las puntas de los dedos o en “capuchinada”, donde los danzantes se convierten en poseídos por el ritmo y toda extravagancia es bien recibida. Estas son algunas de las canciones, más representativas, legado de


exitosos compositores que con sus letras y melodías describen las más profundas tradiciones, paisajes y sentimientos de los santandereanos.

Es el volcán de tus senos, al ritmo de tu cintura, campesina santandereana, sabor de fruta madura, campesina santandereana, sabor de fruta madura.

Campesina Santandereana Autor: José A. Morales Ritmo: Bambuco

Campesina santandereana, eres mi flor de romero, por tu amor yo vivo loco, si no me besas me muero. Me muero porque tus labios, tienen miel de mis cañales, que saben a lo que huelen, las rosas de mis rosales, que saben a lo que huelen, las rosas de mis rosales. Cuando bailas la guabina, con tu camisón de olán, hay algo entre tu corpiño, que tiembla como un volcán.

Si pasas por San Gil Autor: Jorge Villamil Ritmo: Vals

Si pasas por San Gil, amigo mío, por las bravas tierras de Santander, ahí tu paso al detener admirarás el Fonce en su raudo transcurrir y cruzarás por el puente que no olvido, que conduce hacia el camino del parque Gallineral. Y cruzarás por el puente que no olvido, que conduce hacia el camino del parque Gallineral.

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Intérpretes de nuestro folclor


Sus ceibas gigantescas adornadas, con musgos de magníficos festones, que el rio temblando besará, o copian los lagos de cristal. Paseando por entre las avenidas que forman retorcidos gallineros. Se escucha del requinto su rasgar, voces lejanas entonar guabinas santandereanas, visitarás el Cerro de la Cruz, a Bella Isla y Pozo Azul, y le llevas mis recuerdos.

Señora Bucaramanga Señora de las cigarras que tienes mujeres bellas y esbeltas como sus palmas De piel color de tabaco y ojos de cielo en calma Ay caramba carambita ayayay caray caramba.

Al paso por sus calles empedradas se adornan sus iglesias coloniales, balcones de clásico español portales que invitan al amor. En noches van errantes cabalgando espíritus de nobles y escuderos, se oye el grito de la rebelión que a esa tierra estremeció, grito de los Comuneros. El fuego de Galán y de Alcantuz que en fiera llama se extendió hacia las tierras del sur. Se oye el grito de la rebelión..... Siguiendo el paso de los mayores

Señora Bucaramanga Autor: José A. Morales Ritmo: Pasillo

Señora Bucaramanga Señora de las cigarras que tienes mujeres bellas y esbeltas como sus palmas. De piel color de tabaco y ojos de cielo en calma Ay caramba carambita ayayay caray caramba. :::76

Quien ha pisado tu suelo nunca te podrá olvidar en su corazón señora para ti tendrá un altar. Suspirando porque un día como cantara el trovero pueda dormirse por siempre frente a tu parque Romero. Señora Bucaramanga


Señora de Palonegro la de don Gabriel Turbay y don Camacho Carreño dejad que con emoción yo te cante con el alma Ay caramba ay!carambita ayayay caray caramba. Quien ha pisado tu suelo nunca te podrá olvidar en su corazón señora para ti tendrá un altar. Suspirando porque un día como cantara el trovero pueda dormirse por siempre frente a tu parque Romero.

Preciosa Santandereana Autor: Carlos Castillo Zabala Ritmo: Bambuco

Vengo a decirte mujer que estoy preso entre tus ojos apiádate de mi querer no desoiga mis antojos porque si tú me negaras la miel de tus labios rojos yo tendría que morir de llanto pena y enojos.

Pueblito Viejo Autor: José A. Morales Ritmo: vals- canción.

Lunita consentida colgada del cielo como un farolito que puso mi Dios, para que alumbrara las noches calladas de este pueblo viejo de mi corazón. Pueblito de mis cuitas, de casas pequeñitas, por tus calles tranquilas corrió mi juventud; por ti aprendí a querer por la primera vez y nunca me enseñaste lo que es la ingratitud. Hoy que vuelvo a tus lares trayendo mis cantares y con el alma enferma de tanto padecer quiero pueblito viejo morirme aquí, en tu suelo, bajo la luz del cielo que un día me vió nacer.

Despierta si estás dormida y escucha mi serenata que a ti te vengo a cantar los bambucos de mi patria. Porque eres sencilla y buena preciosa santandereana quiero decirte al oído que te quiero con el alma.

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El renacer de los recuerdos

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Como :::78cambian los tiempos


VII. Cocinas y Terruño. El régimen aborigen se fundaba en el maíz y la yuca, complementados con alguna proteína animal producto de la caza y de la pesca, y con el edulcorante natural de la miel. No incluía grasas en sus preparaciones culinarias y el condimento por excelencia era el ají. Al depender la mayoría de las tribus de la caza, la pesca y la recolección, no existía entre ellas un horario fijo de comidas, ni se hacían preparaciones culinarias sofisticadas. Por el contrario, el patrón de consumo europeo, que era el que caracterizaba a las huestes conquistadoras, tenía como base la carne (vacuna, porcina y ovina), el trigo, el vino y las grasas vegetales (aceite de oliva) o animales (manteca de res o de cerdo) y empleaba el azúcar de caña, la sal y las especias de uso tradicional en el Viejo Continente. En este sentido, la gastronomía santandereana reúne herencias culturales, esencialmente indígenas y españolas, que se reflejan en cada uno de los ingredientes utilizados para

“Un consejo magistral, en la época moderna, a la mujer de hoy, aquí se los voy a dar. Déjense de dietas feas que las puedan adelgazar, volverlas como un chamizo, de una manera brutal. Y verán el resultado si aprenden bien la lección, que tendrán lindo su cuerpo y contento su corazón…Si quieren estar alegres y tomar la vida en broma, métanse sus aguardientes y coman hormiga culona”. Horacio Rodríguez Plata. (Las hormigas culonas en la historia y el folklore)

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elaborar los platos que hoy forman la comida típica de la región. Las verduras, especias, carnes, pescados, dulces, pero en especial las hormigas culonas, constituyen un inmemorable y nutritivo regalo al paladar para buena parte de los colombianos y extranjeros que no dudan en probar y llevar como muestra representativa del departamento a sus familiares, amigos y conocidos. El menú típico en Santander es quizá uno de los más ricos del país, existen platos representativos que marcan la diferencia frente a otras regiones. Entre los más destacados se encuentra el cabrito, su carne se pude comer asada, a la plancha, sudada o frita, acompañado con yuca o papa; los campesinos de Cepitá han logrado posicionar la preparación del cabrito del Cañón del Chicamocha porque se alimenta de “oreganillo” una especie endémica que le confiere un agradable sabor condimentado a su carne, es decir cuando se sacrifica el cabrito ya va suficientemente adobado; carne oreada o seca, adobada con especias, sal, limón o naranja y cerveza, para luego dejarla al sol por uno o dos días; el mute, sopa preparada con carne de res, cerdo, maíz blanco, papa, pasta, yuca, garbanzo, tomate y especias; la pepitoria, plato :::80

Preparación típica de nuestros alimentos

hecho con las vísceras y la sangre del cabro, se prepara mezclando estos ingredientes con huevo, queso, arroz, miga de pan y especias. Si de postres se trata, Santander fabrica el mejor bocadillo de guayaba que se prepara en el país e infinidad de dulces caseros con variados sabores y texturas, como los dulces en pastilla, de apio, de cidra, de piña, de arroz; la fruta cristalizada con azúcar, las maicenitas y las panuchas, dulces cuyos orígenes se remontan tal vez a la fabricación artesanal del pan de azúcar o azúcar en bloque en las haciendas del siglo XVII.


Arepa Santandereana La arepa forma parte de nuestro patrimonio cultural y puede ser considerada como un símbolo de unidad gastronómica nacional. En Colombia existen 75 recetas para prepararla y Santander tiene la suya. 10

Arepa santandereana

No debemos olvidar el ingrediente típico de la comida santandereana, el ají, no hay campesino en nuestra tierra que no lo agregue a un “piquete” de carne asada con yuca o en general a todas las comidas. La provincia de Vélez es famosa por la producción de diferentes clases de ají, el más famoso el ají campana, servido con sal y crudo al paladar, hasta el más valiente escupe candela y se obliga a pedir un “totumao” de guarapo para apagar el fuego. Para conocer en profundidad la elaboración y los ingredientes que identifican la cocina tradicional de este vasto territorio, es necesario describir la forma de preparación típica campesina que hace especial y deliciosa cada una de las recetas.

“Cúpula digna de estar en el Duomo de Florencia (o de Milán, que es allí donde tal pasmo se encuentra) viene la arepa amarilla – que es la sabrosa y la auténtica quien quitó la lejía, el hollejo y la dureza y sobre el tiesto se dora a fuego lento en la hoguera-. Diera Brillat-Savarin todos sus platos por ella y consagrara un capítulo de la “Memoria” arcangélica para decir sus virtudes y loar sus excelencias el gran Gutiérrez González, emperador de las letras, a quien llaman los sabios “Virgilio en lenguas de América”. Aurelio Martínez Mutis

Mute “Desde el viernes por la tarde se pone en agua el maíz blanco, que se pila en el pilón ( para que no se confunda con el maíz pelado con lejía, que es el amarillo, el de la arepa santandereana…). Al día siguiente se pone a cocer el maíz en la olla con el menudo y la pata de res. A medida que va hirviendo, se va po81 :::


niendo agua, cada rato, porque los granos esponjosos se la chupan. Se cuece todo el día. El domingo, tempranito, se le pone la carne de cerdo, y el garbanzo ( el cual se ha echado en agua la noche anterior). En seguida, sin bajar la olla, se le va poniendo la papa, el repollo, la auyama. Se hace, aparte, un guiso de cebolla cabezona, tomate, culantro y perejil, el guiso se fríe en la sartén. Se pica en pequeños trozos la pata, el menudo y la carne de cerdo, y se les pone un poco de caldo de la misma olla. Se revuelve todo esto en una sopera, y, servidos ya los platos de sopa, se aderezan con este picadillo, a voluntad… y según la demanda, gusto y apetito de cada uno. En la enumeración me faltó la sal… Pero ésa se la pondrá al mute el lector benévolo”. Aurelio Martínez Mutis

Mute santanderano

Cabro Se mata un cabro introduciéndole el cuchillo al borde del cuello, con el fin de no cortar el tragadero y de esta manera evitar el almizcle en la carne. Seguido a ello se recoge la

Carne oreada o seca Para elaborar este plato se recomienda utilizar carne de capón con un grosor uniforme de un centímetro, la cual se debe adobar con ajo machacado, cebolla cabezona rallada, sal y comino. Una vez aderezada se le agrega el jugo de una naranja y un poco de panela raspada. Se deja conservando una noche y luego se expone al sol durante uno o dos días. Se consume asada a la brasa. :::82

Cabrito con pepitoria


ajo, cebolla y cilantro. Después se deja enfriar y se adoba con comino, ajo machacado, color y manteca de cerdo.

Pepitoria

Callos con garbanzo

sangre en una vasija para preparar luego la pepitoria. Posteriormente se quita el cuero, se abre por la panza para sacarle el menudo y por último se despresa. Se pone a cocinar por tres horas y media con sal,

Se cocina la sangre del cabro con agua y sal, luego se desmorona. En una olla aparte se cocina la tripa, el hígado y el corazón, por una hora y media aproximadamente. Una vez cocidos se pican en pedacitos y se revuelve con la sangre desmoronada. Se agrega comino, pimienta, color, ajo machacado, manteca de cerdo y huevos cocidos y picados. Se pone la mezcla a baño de maría y para servir se cubre con tostado semimolido. Este plato sirve para acompañar las carnes, junto con yuca frita o cocida, arepa santandereana, ají y cebollas picantes.

Callos con garbanzo

Carne oreada

Luego de remojar los garbanzos desde la noche anterior, se cocinan en una olla a presión con suficiente agua, bicarbonato y sal durante 45 minutos. Una vez cocidos los callos se pican en trozos pequeños y se sofríen con tomate, cebolla, ajo, pimentón, achiote, sal, comino y pimienta. Finalmente se mezclan los callos y el guiso con los garbanzos y una cerveza, dejándolos cocinar por 20 minutos. 83 :::


Capón relleno Carne de contextura dura, se presenta en forma de rollo alargado, cubierto por una membrana blanca que debe ser retirada y tiene un peso que oscila entre las tres y ocho libras. Para su elaboración, el capón debe tener una pizca de sal de nitro, la cual le da el color rojo característico. Al comprar el capón se recomienda que sea perforado en el centro, de extremo a extremo. La carne que se extrae de la perforación se muele y se mezcla con cebolla cabezona, ajo, pimentón, zanahoria, habichuela, huevos, cubos de caldo de gallina y sal. Una vez mezclados los ingredientes con la carne molida, se procede a rellenar el interior del capón con zanahoria, habichuelas y huevos cocidos. Terminado este proceso, con una aguja grande e hilo grueso se cosen los extremos. Se coloca la carne envuelta en lienzo de algodón, se vierte caldo de gallina hasta que cubra la mitad del capón y se lleva a cocción durante 3 horas, terminada esta, se deja enfriar y lista para el consumo.

Capón relleno

dejándolo en reposo una noche. Al siguiente día se bota el agua y se recoge el almidón que se encuentra en el fondo. Este almidón se condimenta con ajo molido, comino, chicharrón frito, sal, achiote, color y manteca de cerdo. Se cocina el

Tamal santandereano Para preparar este plato, se sancocha el maíz amarillo, se deja enfriar, se muele y se cuela con agua, :::84

Tamal santandereano


almidón condimentado, revolviendo continuamente para que no se pegue, hasta que la masa empieza a espesar. Luego se moldea a mano la masa y se rellena con garbanzos, cebolla cabezona, perejil, pimentón rojo, tocino, pierna de cerdo y pollo. La masa ya rellena se tapa bien para que no se salgan los ingredientes y se envuelve en hojas de plátano soasadas, dándole la forma rectangular característica. Se amarra con una cabuya y se pone a cocinar durante tres horas.

Sancocho En una olla se ponen las carnes, tomate picado, cebolla picada, zanahoria partida en cuatro, las mazorcas, cominos, repollo, berenje-

na partida, ajo, ahuyama, cilantro, perejil, sal y caldo de gallina. Estos ingredientes se cubren con suficiente agua y se llevan a cocinar en una hoguera de leña, hasta que empiecen a ablandar las carnes. Después se agrega plátano verde, yuca, papa pelada, apio, cilantro y se deja hervir hasta que todo esté blando.

Sopa de venas A una olla de agua fría, se agrega un hueso carnudo de res, garbanzo, venas picadas en pedacitos, cebolla cabezona, tomates previamente picados, perejil, cilantro y sal al gusto. Se pone a fuego medio, hasta que el garbanzo esté blando, se le agrega arveja verde y papa pelada. Cuando se cocina todo, se adiciona

Sancocho de gallina

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ten su manipulación y evitan que se quemen en el proceso. Mientras se asan, se mojan esporádicamente con agua sal.

Bocadillo veleño Conserva realizada con guayaba y azúcar, considerado el postre más representativo de la región. El bocadillo se puede consumir solo o acompañado con arequipe, cuajada, pan y galletas.

Obleas Comiendo hormigas culonas

pan desmenuzado y se saca el hueso antes de servir.

Hormigas culonas Considerado el más excéntrico y curioso plato del menú santandereano, tiene su origen en la tradición indígena. Son hormigas del género Atta, de las cuales sólo son comestibles las hormigas reinas y se capturan durante nueve semanas del año en las temporadas de lluvia. Su preparación consiste en dorar las hormigas, previamente condimentadas, a las cuales se les quita la cabeza, las patas, las alas y se ponen a azar en lozas delgadas que permi:::86

Delgada tortilla de harina rellena de arequipe, queso y dulce de mora. Las más famosas se pueden conseguir en el parque principal del municipio de Floridablanca, el cual es catalogado como “La ciudad dulce de Colombia”.

Bocadillo veleño


Panuchas Empanadillas de arequipe tradicionales del municipio de Málaga, las cuales traen tiras de coco en su interior y se recubren con azúcar.

Cortados de cabra Delicioso postre elaborado con leche de cabra, limón y azúcar.

Chicha Bebida tradicional del departamento y el país, tiene como base el maíz, al que se le mezcla azúcar o panela, después de hervir, se pone a fermentar en un recipiente de barro. Es ideal para acompañar los almuerzos típicos.

Masato Para esta deliciosa bebida, se pone a cocinar el arroz con suficiente agua para que quede blandito, se le adiciona clavos y canela al gusto. Aparte, se disuelve el azúcar en agua. Luego se procede a batir el arroz con el agua hasta que se mezcle y quede espeso. Se vierte en una vasija de barro y se deja un día tapado con un lienzo. “Ta´ güena” la chicha

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Casa campesina en Concepci贸n


VIII. Al Abrigo de Nuestras Tierras. Los primeros inicios de la vivienda rural, del siglo XVII, hacen referencia a aquellas construcciones modestas que no eran diseñadas, sino que se construían para aprovechar los recursos naturales. La razón principal de su origen es la forzosa presencia de una vivienda provisional, aposentos de los encomendaderos, que le permitiera al indígena, tener una conexión con las ciudades. Pero también, se muestran otras condiciones en los centros dedicados a la producción agraria, que influyeron notablemente en el tipo de construcciones de la época. 11 Las condiciones climáticas de la región, fueron determinantes en las construcciones por los cultivos que se producían en la zona. En las tierras frías, la producción de papa o de maíz sólo requería de espacios de almacenaje. Este tipo de construcciones no involucraban a la vivienda, sino que se situaban en un lugar adecuado topográficamente.

“Un camino polvoriento, un patio untado del mismo barro seco y un corredor tan largo como la casa misma. Helechos colgantes, helechos y helechos en el corredor de la casa. La puerta abierta de par en par y las ventanas abiertas a pleno sol del día. Un viento fresco pasa de largo y anida en el jardín del patio. Un perro criollo que dormitaba bajo la sombra de un brevo, se levanta y exhibe sus colmillos con un gruñido desafiante…” Armando Martínez Garnica, Amado Guerrero Rincón. (Libro de Girón)

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Este sistema de construcción imponía la participación de operarios conocedores de las labores especializadas (canteros, carpinteros, albañiles, entre otros). 12 Para el caso del aprovechamiento de tierras templadas y cálidas, puede señalarse que cuando se trataba de cultivos tradicionales como tubérculos y plantaciones de cacao, las necesidades generadas por el cultivo se reducían a proporcionar ocasionalmente alojamiento a los indígenas.

Asimismo, surgen los Hatos, para poder atender la ganadería vacuna, junto con lugares de albergue para los vaqueros. Las técnicas y materiales utilizados durante este siglo fueron la tapia, empleada en las iglesias, casas y haciendas. Las paredes de barro se convirtieron en una técnica fundamental; la utilización de las maderas en puertas, ventanas, tablados. El ladrillo por su parte, ofrecía una

No obstante, con la aparición de la caña de azúcar, la cual requería de una labor intensiva, compleja y variada, en la cual, debía intervenir un grupo numeroso de trabajadores, para atender cada una de las etapas del proceso de transformación, desde la recolección de la cosecha, hasta lograr la obtención de mieles, panelas y azúcares, se da como resultado la conformación de un complejo de edificios destinados a cumplir con un claro objetivo funcional. De manera que, se crean los trapiches cubiertos, dotados de hornillas, fondos y chimeneas, para la cocción del jugo, canoas para el batido, mesas y moldes para el producto final, sitios abiertos para el secado del bagazo, y cuando se trataba de obtener azúcares, salones especiales para las hornas. :::90

Casa típica campesina


solución para la realización de formas y acabado de los pisos, mientras que en los techos se intensifica el uso de la teja de barro y la paja. Si en los primeros años bastaba con satisfacer las necesidades de los dueños de los predios, con espacios para realizar las labores específicas, y separar a los terratenientes de la servidumbre. Ya en el siglo XVIII, el incremento paulatino de la actividad agraria, desemboca en

la creación de amplios conjuntos conformados por la vivienda de los señores de la tierra, los trabajadores y las instalaciones necesarias para realizar trabajos en el campo. Por tal razón, se empiezan a crear las haciendas, diseñadas arquitectónicamente por sus dueños. Estas contaban con una especialización en los recintos, para lo cual se establecía un salón, estudio u oficina, comedor, alcobas, cocina, depósitos y patio interior. Esta zonificación, respondía a la estratificación social en las viviendas de los amos de la época. Por otra parte, se construyeron los ranchos, que por lo general empezaron a aparecer dentro de las grandes haciendas, cuando el proceso de transformación étnica permitió la aparición de mestizos. De allí surge el trabajador rural como aparcero o partidario, o simplemente como arrendatario, quien construye la vivienda con esfuerzo propio en tierras ajenas, a cambio de poder sembrar alguna parcela, o cuidar animales. La solución arquitectónica adoptada, resume la experiencia indígena con la española. De los primeros, el empleo de los materiales naturales del lugar, la ausencia de ventanas, 91 :::


la utilización de una sola puerta para el ingreso, y de los hispanos el uso de la planta rectangular. En cuanto a los materiales empleados, se manejaban los mismos utilizados en el siglo XVII, como la tapia, el adobe, la piedra tosca, la piedra labrada y la madera, entre otros. Cabe anotar que se evidencia un mayor empleo de la teja de barro, destinándola no sólo a obras como los conventos, iglesias, sino que su uso alcanzó niveles más populares, sin que ello significara la eliminación de la paja como material para las cubiertas. También se evidencia el empleo del hierro en las cerraduras, pero lo más significativo fue la aparición del vidrio, dándole un especial protagonismo a las ventanas. En la actualidad, la vivienda rural en Santander cumple una variedad de roles, por una parte es el alojamiento familiar y por otra el espacio para cultivar los alimentos, en algunos casos los animales se alojan en ella o en sus inmediaciones. Cuando se presenta actividad artesanal, como la elaboración de tejidos, así como realizar el procesamiento de productos agrícolas en el mismo predio, la vivienda es el lugar de trabajo. Balcón santandereano

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En el aspecto de la noción de disposición y uso de las partes de la vivienda, se reconoce, que el límite influye considerablemente en la manera como el campesino aprecia el espacio habitable. La zona de la vivienda que no se destina a habitaciones, es en la mayoría de los casos lugar de trabajo, de las cuales la más utilizada es la cocina, puesto que la preparación de los alimentos constituye una actividad de gran importancia relacionada directamente con las labores agrícolas. En algunas viviendas existe espacio para el depósito de víveres y herramientas utilizadas en los cultivos. 13

Los materiales que se evidencian en las construcciones de las fincas campesinas en el departamento son los techos de paja, teja de barro y caña brava, paredes de bahareque, con amplios patios, jardines y corredores. Las macetas de flores que penden de los techos y se mecen en los corredores de la casa campesina, son símbolos de identidad. Las puertas y las ventanas permanecen siempre abiertas de par en par, para que el viento entre y salga libremente por ellas, sin pedir permiso. 14

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Fachada típica campesina


Campesina santandereana en el mercado

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IX. La mujer y la familia. El trabajo en el campo casi siempre ha sido como una extensión del trabajo doméstico y por tanto, formaba parte de las actividades de las mujeres. La contribución de la mujer a las faenas agrícolas es una constante en todas las sociedades a lo largo de la historia. La mujer campesina se despierta muy temprano en la mañana y dedica los primeros minutos de su día a orarle a Dios. Reza por sus hijos, por su marido, por su cosecha. Sobre esta mujer campesina gravitan grandes responsabilidades como esposa, madre, ama de casa y eje de la economía familiar. La mujer del campo es una trabajadora incansable, una mujer de señorial porte y sonrisa franca, de recia personalidad y gran corazón humano, es testigo excepcional de la memoria histórica de nuestro desarrollo y pilar fundamental de nuestra cultura, valores y tradición, la vida del campo es impensable sin una mujer.

“Vengo a decirte mujer, que estoy preso entre tus ojos, apiádate de mi querer, no desoigas mis antojos, porque si tú me negaras la miel de tus labios rojos, yo tendría que morir de llanto, pena y enojo. Despierta si estás dormida, y escucha mi serenata, que a ti te vengo a cantar los bambucos de mi patria, porque eres sencilla y buena, preciosa santandereana, quiero decirte al oído que te quiero con el alma.” Carlos Castillo Zabala (Preciosa Santandereana)

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Como productora la mujer campesina ayuda a cultivar y a cosechar. El 80% del cultivo de flores, el segundo renglón de exportación en Colombia, lo hacen las mujeres. Pero, igualmente, toma parte importante en la cría y levante de animales, tareas de secado y lavado de café, fique, cacao, molienda de caña y desgrane de maíz; son las

procesadoras de alimentos lácteos, de frutas y verduras; son jornaleras en café, cacao, tabaco, cebolla, son productoras también de cestería, esteras, costales, artesanías, cerámica y tejidos; esa mujer rural es vital para el desarrollo de nuestro país, nadie mejor que la mujer para fomentar la convivencia pacífica, para enseñar las buenas costumbres y valores que han sido la base e identidad de nuestra raza santandereana. Por tal razón, el hogar campesino fue una empresa que siempre involucró a todos sus miembros, sin distingo de edad o sexo, y en ella la producción de una parte del sustento, cultivos de yuca, ají, frutas, entre otros, aumentaba el ingreso familiar. Con la disciplina, el ahorro, la templanza y el sacrificio personal, se forjaba el sustento familiar. Entorno en el cual, nuestra mujer campesina siempre juegó un papel predominante, no solo en la formación de la familia, sino además en la economía familiar y el trabajo artesanal. 15

Semblanza de la mujer campesina

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Uno de los oficios en donde las mujeres santandereanas tuvieron un fuerte impacto y aún lo conservan, es el de los tejidos, herencia de la cultura Guane. De igual manera, los trabajos con fibras sombrere:::96


ras como el jipijapa, se realizaron con gran auge en los pueblos santandereanos de cordillera, con la finalidad que las mujeres pudieran aportar al ingreso de sus maridos, quienes cultivaban la tierra. Estos trabajos se llevaba a cabo durante las horas de descanso, intercalado con las labores domésticas. Aunque en municipios como Zapatoca, municipio catalogado en ese entonces como “la tierra de los sombreros”, las mujeres se negaban a lavar la ropa o a cocinar para otras familias, pues su posición de sombrereras les daba prestigio. Ellas trabajaban todo el día y usualmente terminaban el sombrero a la luz de la vela, para que estuviese listo el día de mercado, que era para las mujeres como el día de fiesta. Vestidas con sus mejores galas caminaban hasta la plaza, donde iban de comprador en comprador buscando la mejor oferta. Con la llegada de la noche, finalizadas las transacciones, retornaban a sus casas cargadas con atados de nacuma, que compraban en el mercado para la labor de la semana siguiente. Es de resaltar el rol social de la mujer campesina en Santander, pues ha tenido doble valor, en primer lugar, porque en la conformación del hogar su presencia ha dado seguridad

Herencia campesina

a los hijos y es ella la que cohesiona el núcleo familiar, y en segundo lugar, porque su figura ha sido visible y determinante en el trabajo. En el campo desde muy niña se ha venido formando en el manejo del hogar y las labores domésticas. Si el Santandereano se caracteriza por ser un trabajador infatigable, para el cual su núcleo familiar lo es todo, las mujeres de la región han construido la memoria popular de las costumbres familiares de lucha, respeto, tradición y constancia.

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Todo el legado de nuestra raza santandereana

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X. El legado cultural campesino. Durante épocas pasadas, el campesino habitaba su finca, era en ese terreno donde cultivaba y producía lo necesario para vivir. Ahí creció, vio envejecer a sus padres, aprendió a labrar la tierra y dejó el legado a sus hijos, los cuales educaba de manera estricta, pero con una formación en valores y respeto hacia el trabajo, las personas y la vida misma. Para el campesino actual el pueblo es parte complementaria de su territorio. Allí hace sus fiestas, viven algunos familiares y ocupa una fracción de su trabajo. En él, construye algunos de sus espacios vitales: el parque, la cafetería, la plaza, la tienda, la casa de sus parientes. Por lo tanto, no significa sólo el sitio donde compra su mercado y vende sus productos, sino que es una parte fundamental de su identidad como ciudadano. 16 Quizá la principal deuda que tiene la sociedad de hoy con el campesinado es reconocerlo como un importante productor, que contribuye

“Cada pueblo tiene sus características que lo hacen diferente a los otros. Es la identidad. A pesar de las transformaciones que sufre el mundo por virtud de la tecnología, la educación y los diferentes procesos de cambio, se conservan situaciones que lo hacen especial… En Colombia tenemos un país de regiones con características propias e identidad regional... Santander es una región de amplias tradiciones y con una identidad regional muy definida... Infortunadamente, mientras en otros lugares del país se fortalece la identidad regional, nosotros hemos volatilizado nuestra forma de ser”.

Gustavo Galvis Arenas. (Columna de opinión Vanguardia Liberal, enero 2012)

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esencialmente en la alimentación, la economía, la cultura regional y en las buenas tradiciones, que parecieran olvidadas en el tiempo. Si se recuerda la historia, se puede decir que las principales labores que sacaron adelante a Santander y le dieron su protagonismo, se deben indudablemente a los hombres rurales, humildes y trabajadores, que cultivando sus parcelas con técnicas primitivas, marcaron el destino económico del departamento. Por lo tanto, la tierra para un campesino ha sido desde siempre su patrimonio económico, familiar y única opción de vida. Sin embargo, el desplazamiento forzado, el cual han tenido que vivir numerosas familias rurales, ha significado el desarraigo de múltiples seres que tenían su propio mundo y habían construido una parte de nación en los campos de este vasto territorio. Pero a pesar de los notables cambios, sería erróneo pensar que todo está olvidado, porque la herencia de los antepasados, en Santander se lleva en la sangre. Empezando por el habla popular y el movimiento de las manos, que caracteriza a esta región del resto del país. Aquí se posee un inconfundible acento, sobrio y muy marcado, reflejo del :::100

Niño campesino de Guaca


temperamento regional. Asi mismo, la raza santandereana se moldeó en las laderas de la cordillera del trabajo, por tanto es un trabajador infatigable, para el cual su estructura familiar ha sido el pilar fundamental y la razón de ser. En este núcleo se construye la memoria popular, se edifican los sueños y se proyecta la cultura empresarial, herencia del hogar campesino, que siempre fue una empresa que involucró a todos sus miembros, sin diferenciar sexo

o edad, pues las mujeres desde niñas aprendieron las labores del hogar y los hombres por su parte, a tomar con firmeza el azadón. Pero todo no ha sido trabajo, el sentido del humor de las gentes de Santander tiene manifestaciones particulares en cada una de las provincias que conforman la región, por eso el legado de la literatura popular conserva sus raíces en las coplas, música y bailes típicos que

Herederos de nuestro legado cultural campesino

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engalanaban las fiestas veredales y hoy forman parte de las representaciones artísticas más destacadas del departamento. En esta tierra se escuchan torbellinos, bambucos, guabinas y pasillos, representación del campesino que los interpretaba a su gusto, componía al oído y ejecutaba por tradición. Muchos de ellos lo habían aprendido de sus padres y abuelos, y estos de sus antiguas generaciones, llegando a formar parte de las melodías, ritmos y danzas que componían el saber popular. Y qué decir de la comida santandereana, tan auténtica en el país. Aquí se come carne, yuca, productos a base de maíz y hormigas culonas, únicas en el mundo. Este menú típico se lo debemos a la tradición indígena y española, a la producción agrícola del campesino y su legado de recetas tradicionales que hoy son un manjar para el paladar. Esto es Santander, tierra de profunda belleza natural, reflejada en cada una de las Provincias que conforman el territorio, el cual se ha construido con la pujanza de sus campesinos, quienes caminan siempre adelante y no dan un paso atrás.

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Ni単os campesinos en Zapatoca

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El ordeĂąo, iniciando el dĂ­a

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XI. Las hablas de nuestra tierra La lengua presenta variantes en las diversas zonas donde se emplea. Esas diferencias se llaman variantes regionales o dialectales. En Latinoamérica este influjo hacia el fraccionamiento, está impuesto por la extensión del territorio. Así podemos observar en las distintas zonas geográficas, el desarrollo de variantes del español latinoamericano, como el dialecto santandereano, que por su acento, para los oídos de los habitantes de las demás regiones, puede sonar un tanto seco y fuerte. Entre sus principales características se destaca el uso casi exclusivo de “usted”, tanto en circunstancias formales como informales, al igual que, la ausencia de yeísmo, diferenciando la pronunciación entre la “y” y la “ll”. Otra es que no hay diferencia en la pronunciación entre “S” y “C”, de la “S” se hace siempre, aunque en la zona norte, no es extraña la eliminación de la “S” final debido a la cercanía con la región costeña. Este dialecto se reconoce también por la sonoridad de su pronunciación. Aquí un resumen de algunos términos propios de la región:

Sonrisa campesina

“Las patas pa’ dar patadas; las manos pa’ manotear; los dedos pa’ persinarse y el machete pa’ matar! Yo soy claro como el agua de firme como el acero; que palabra que yo diga de no cumplida me muero” Refran popular Santanderano (Anónimo)

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A. A JURO: Obligado. A LA CIEGA: Va sin saber A LA PATA: Seguir muy de cerca. A LA TOPA TOLONDRA: Hacer una cosa sin pensar. A LO QUE: Cuando. A MEDIO VIOLIN BANDOLA: A medias. A PATA: Caminarr a pie A TIRO: A punto A TIRO DE CAÑON: Cerca A TUCHE: Cargar a alguien en la espalda A UN TABACO O CHICOTE: Respuesta dada cuando se pregunta sobre una distancia A VER?: Expresión usada para contestar el teléfono. ABRIGAR: Calentar ACHACAO: Estar enfermo. Estar débil ACHANTAR: Apenar ACHICOPALADO: Desanimado ACHILAO: Triste, Desmadejado. Atrasado ACOTEJAR: Arreglar una cosa ACURRUCARSE: Poner el cuerpo en posición fetal. Encogerse AGUARDE TANTICO: Espere AGUADULCE: Guarapo AGUELITO(A): Abuelito(a) AGUEVAO: Atontado, Asustado AH GRANJIJUELAPUIRCA: Admiración AH GRANITO DE ORO: Admiración AHORITA: En este momento AHUCHAR: Incitar AJUERA: Afuera AL PELO: Preciso, a la medida ALARGAR: Alcanzar ALBERCA: Tanque de agua ALBIRISCADO: Alborotado ALCANZADO: Le hace falta ALEBRESTARSE: Agitarse ALGOTRA: Alguna otra ALISTA EL PERRO: Alistar maletas AMACHINADO: Pareja que vive en la misma casa sin ser casados ALMAGALAFA: Prenda real en Guane AMAGAR: Hacer que va a intentar

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algo AMAÑARSE: Encariñarse AMAÑAO: Estar a gusto en el sitio AMARGAR: Causar molestia, disgusto AMARRADO O AMARRETE: Tacaño AMARRAR CONEJO: No pagar una cuenta AMASIJO: Pudin. Torta ANDA CON EL ARREMUESCO: Anda con el novio(a) ANDO: Anduvo ANTIER: Ante ayer ANTON: Entonces APAÑAR: Coger una cosa con la mano APENITAS: Justo. Completo. Cabal APEÑUSCADO: Apretado. Incomodo APERARSE: Comprarse APETO: Apetito APIARSE: Bajarse APICHAR(SE): Dañarse la comida. Las frutas APILAR: Amontonar APLASTARSE: Sentarse APOSENTO: Habitación APOSTA: Adrede. Hacen algo con malas intenciones APURE MANO: Vámonos rápido. AQUI NOMASITO: Cerquita AREPAZO: Palmada AREPIAR: Dar Palmadas ARISCA: Persona áspera, ARGOLLERO: Amigo de sacar ventaja ARMATOSTE: Mueble grande y viejo ARTAS: Bastantes ARRECHA LA JODA: Complicado ARRECHAR: Disgustar ARRECHO: Bravo. Fuerte. Valiente ARREJUNTAO: Conviviendo ARREMEDA: Imita ARREMUESCO: Fastidioso ARREQUINTADO: Apretado ARRETRONCA: Parte de los aparejos de las mulas de carga ARREVOLVERADO: Insolente. Estar de mal genio ARRIAO: Estar quebrado. ARRISCAR: Atreverse. Lograr. ARROPAO: Estar cubierto con una cobija

ARROPARSE CON LA MISMA COBIJA: Disculparse mutuamente. Encubrirse ARRUGARSE: Darle miedo ARRUMACOS: Cariños. Consentir ARRUMARSE: Acostarse al lado de alguien ARRUNCHAITO: Estar acostado o sentado bien pegado a una persona ARRRUNCHAR: Abrazar. Consentir ASENTARSE: Sentarse ASINA SEMOS: Así somos ASUETO: Puente festivo. Vacación ATALAYAR: Mirar, Observar, Esperar ATAIMADO: Medio Bobo ATARVAN: Mal educado. Descortés ATENTO: Estar pendiente. Cortez. ATISBAR: Encontrar. Ver de lejos ATIZAR: Mover la leña cuando hay fuego ATOLONDRADO: Aturdido ATORTOLAO: Asustado ATULAMPADO: Tonto. Bobo. Pobre de espíritu ATURUGAR: Rellenar. Llenar AVICHUCHOS: Pollos. Patos. Demás aves que se tienen en una finca AVIO: Comida para llevar AVION: Sagaz AVISPADO: Inteligente AVISPON: Inteligente AYACO: Envuelto. Bollo de maíz con carne en el interior

B. BAJAR EL MORRO: Humillarse BALURDO: Ordinario BARBACHAS: Unos pesos de mas BASTOS: Ordinarios. Mal educados BATIR CACAO: Molestar. Mortificar mucho BEBETA: Fiesta BECHEREQUE: Se refiere a un animal que no está en las mejores condiciones de desarrollo, estatura, etc. BEJUCO: Disgustado BENDAJE: Poner algo más. Ñapa BERENJENO: Niño que molesta BERRINCHERA: Hacer ostentación de mal genio. Mala educación BERRIONDERA: Mal genio.


BICHO: Palabra despectiva. BIEN SAPO QUE ES: Metido en lo que no le importa BITUTE: Comida BIZCOCHO: Hombre, mujer, buen(a) mozo(a) BOCHINCHE: Tumulto, Bulla, Ruido BOCHORNO NI EL VERRACO: Se refiere a estar muy caliente el día y sin brisa BOLERA: Dificultad, Molestia BOJOTE: Bulto, Paquete BOLO: Piedra BOLSON: Palabra despectiva para referirse a una persona BONCHE: Pelea, Trifulca BREGAR: Intentar. Tratar BREGUE: Intente. Trate BRENCHA: Piquete producido por una picada de insecto. BRILLA HEBILLA: Baila Pegado BRIZNA: Llovizna BUCHE: Estomago, Barriga BUENA PAPA: Buena persona BUSCARLE LA COMBA AL PALO: Buscarle solución a un problema BUTACA: Silla

C.- CH. CABRESTO: Asa o agarradera de los canastos CACA: Voz para apartar a los niños al contacto con algo. CACHAPLA: Arepa de mazorca tierna, rellena de queso, azada en hoja de plátano CACHAR: No asistir, Faltar CACHIPORRO: Persona que pertenece al Partido Liberal CACHUMBO: Bucle, Rizo del cabello CAIDO DEL ZARZO: Despistado CALABAZO: Persona Tonta, Ofensiva CALABAZOS: Niños CAMASTRON: Voz despectiva para referirse a alguien, Joven alto CAMPECHE: Campesino CAMPO: Finca CANCHARSE: Ponerse CANGALETO: Flaco

CANILLAS: Se le dice a los huesos de las Piernas CANILLUDO: Persona flaca, alta CAPORAS: Macheta corta CARAMELIAR: Engañar. ARCANAL: Talón CARGUE LA MALETA Y NO ARRUGUE LA JETA: No proteste, después de haber tomado una decisión CARAJO: Tiene varios significados, puede expresar admiracion, se usa en vez del nombre de una persona, expresa susto. CARILARGO: Estar triste. Desilusionado CARRACAS: Mandíbula. Quijada. Mentón. Instrumento musical CARRANCIO: Muñeco de tamaño real, relleno de pólvora, que se quema el 31 de Dic. CARRACO: Esqueleto CARRAMAN: Con esta palabra se refiere despectivamente a una persona CARRANCHIN: Alergia CARRAMPLÓN: Media luna metálica que se pone en la suela del zapato para evitar su desgaste CARRETA: Mentira CARTABÓN: Instrumento para medir CARRUMBO: Alcohólico CASCAR: Pegarle a algo o a alguien CASORIO: Matrimonio CATABRA: Canasto de caña para recoger café CATANO(A): Viejo(a) CATORCERA: Muchas cosas CATRE: Cama CATURRO: De baja estatura CENEGUERO: Variedad de Banano CEPILLAR: Adular CERRADO DE CACHOS: Torpe. Tarado. Ignorante CERRERO: Sin dulce CHABACAN: Tosco. Rudo. De mal gusto CHACOTA: Relajo CHAGUALA: Cicatriz. Herida CHAGUALOS: Zapatos viejos, feos CHALEQUIAR: Molestar. Mortificar CHALOMITA: Transporte por un trayecto corto CHAMBA: Oportunidad. Canal. Desagüe

CHAMBON: Poco hábil CHANCLETAS: Pantuflas CHANCHIRO: Ropa vieja, harapos CHANCHITOS: Pedazos de ropa, Andrajos CHANFAINA: Nombre de un plato de diferentes tipos de tripa de res CHANGALETO: Persona que cojea CHANTARSE: Ponerse algo. CHAPA: Caja de dientes CHATO: De nariz pequeña CHANGUA: Caldo CHÉCHERE: Trasto viejo CHENGO: Persona coja CHICHIGUA: Pequeña. Escasa CHICHONERA: Pelea. Desorden CHICHO: Bravo. Molesto CHICHÓN: Hematoma CHICOTE: Tabaco CHICOTEAR: Fumar tabaco CHICUCA: Mentira CHIFLORETO: Que padece locura benigna CHIFONIER: Closet. Alacena CHINGUA: Caldo con papa, natas y huevo CHITE: Retírese CHILINGOS: Ropa vieja. Restos, Palabra despreciativa CHILLAR: Llorar CHILLETAS: Que llora mucho CHILOSA: Desaliñada CHIMBO: De mala calidad. Falsificado CHINA: Niño, niña. Especie de lagartija pequeña que se encuentra en las casas CHINITA: Aparejo para avivar el fuego en el fogón CHINCHOSO: Antipático. Repulsivo CHINGUE: Traje de baño CHIPOLO: Manojo de pelo que cae sobre la frente CHIQUERO: Lugar sucio y desordenado CHIRIPA: Casualidad CHISGA: Oportunidad CHISGUETE: Que se mete en todas partes, que interviene en todo CHIPA: Medida que se emplea para alambre o soga CHIQUERO: Suciedad, lugar lleno CHIRRINCHE: Aguardiente destilado clandestinamente

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CHITA: Orines CHITA CON CHEVA: Expresión que se usa para indicar que se reúnen dos personas opuestas o enemigas CHITIARSE: Grietarse CHITO: Cállese CHOCATOS: Alpargatas, Cotizas CHOCHO: De mal genio, Necio CHOMPA: Chaqueta CHONETO: Torcido, Desviado CHORACA: Cara CHOROTA: Masa de maíz que se rellena para sancocho CHOROTE: Vasija de barro para hacer chocolate CHORRERA: Fila, muchos. CHUCHO: Tinaja pequeña. Tienda pequeña y poco surtida CHUECO(A): Niño(a), Persona menor, Muchacho, Cojo, Patán, Persona que no es de confiar en los negocios CHULO: Gallinazo CHUNCHULLAS: Intestino de res. CHUPAFLOR: Enamorado o Enamorador CHUPARSE: No cumplir con un compromiso CHUPE CHURUPE: Me alegro, Bien hecho, Cuando alguien se cae o le sucede algo CHUPE: Sóbese CHURRIAS: Diarrea CHURUMBA: Boca CHURUBICO: Cono, Embudo CHURUMBELA: Boca, Pipa de fumar CHUTA: Patea la pelota CHUZO: Almacén de mercancías caras y de mala calidad CHUZOS: Brochetas, Pedazos de carne insertadas en un pincho. CICLA: Bicicleta CIERTAS YERBAS: Se usa para no mencionar el nombre de una persona que está cerca o conocida CLAVAR EL PICO: Dormirse CLOSER: Closet COCO: Le dicen a una persona muy inteligente COCOROTA: Hormiga grande y roja, También le dicen a la cabeza COGER A BOTES: Rodar, Deslizarse COGER LA CAÑA: Aceptar COGOTE: Parte baja de la cabeza

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COJAME ESE TROMPO CON LA UÑA: Admiración COLGAR EL CACHO: Colgar el teléfono COLOCA: Puesto, Empleo COMER PAVO: Cuando una mujer se queda sin bailar en una fiesta COMIENDO FLECHA: Ir en contravía COMISO: Pequeña porción de alimentos COMO NO!: Equivale a una afirmación COMO SE TOPA?: Como estas? COMO VA SER?: Sorpresa, Admiración COMODA: Closet, Guardarropa CONCHUDO: Sinvergüenza, Descarado CONTRATA: Obligación COÑAZO: Puño CORCHETO: Persona que no cumple lo prometido COROTIAR: Trastear COROTOS: Cosas de la casa CORTAR LA CARA: Negar, Dar evasivas COSA(SO): Reemplaza el nombre de un objeto COSCORRIA: Persona de mala fe COSCORRON: Golpe dado con la mano cerrada en la cabeza COSIANFARO: Persona. Parte especifica de algo COSIANFIROLO : Cosa COSTILLA: Esposa(o) COTIZA: Alpargata COTORRA: Guacamaya, Persona que habla mucho o hace bulla COTUDO: Que tiene Coto, Que le ponen los cuernos CUADRIL: Cadera CUAL ES LA BOLERA?: Que pasa? CUAL ES LA JODA?: Que pasa CUANDO TOQUE: Cuando sea, En el momento preciso CHUSPA: Talego o Bolsa CUCAYO: Pega del arroz CUCHO(A): Persona vieja CUELLO: Preferencia CUESCAZO: Puño CULEQUEAR: Dar vueltas sin un fin, Indecisión CULICAGAOS: Hijos, Niños

CULILLO: Miedo, Temor CULI PRONTA: Mujer promiscua CUNCHOS: Restos, Poquito, Saldo CURA: Fruto del árbol del Aguacate CURRUCA: Pequeño, Diminuto CURSIENTO: Malo del estomago CUSPETEADERO: Baño. Inodoro. Sanitario CUTARROS: Ollas CUTES: Trastos

D. DANDO LA PATICA: Poniéndose de acuerdo, Aceptando DANDO PATADAS DE AHOGADO: Usando el último recurso, pero casi imposible de conseguir DAR EN EL CLAVO: Acertar DAR MUELA: Comer DAR LATA: Fastidiar DARLE POR LA MULA: Darle por la cabeza DARSE UN TOTAZO: Caerse DARSELAS: Aparentar lo que no es, Vanidoso DE APOSTAS: Adrede DE A DEVERAS: Verdad DE GOLPE: De imprevisto DE MALAS PULGAS: De mal genio DE TODAS CUATRO: Estar muy ocupado DEJAR MAMANDO: Quedar mal, No cumplir DEJAR PLANTADO: Quedar mal, No cumplir DEJE LA BOLERA: No moleste DEJE LA JODA: No moleste DELICAR(SE): Disgustar, Disgustarse DESBORONARCE: Caerse a pedacitos DESCOCOROTAR: Quitar la cabeza en los objetos, juguetes etc. DESECHO: Camino para acortar la distancia DESENTEJARSE: Quedarse calvo DESGALAMIA: Sin gracia. Simple DESGUALAJAO: Mal vestido DESPAVILADO: Salir huyendo rápido. Medio sonso DESPABILAR: Despertar, Entender algo


DESPOTRICAR: Hablar mal de algo o de alguien DESTAPESE A VER: Frase utilizada como reto DESTORTOLADO: Despistado DESVARE: Salir de un problema. DIGA A VER: Hable DIIIIGAME: Cierto, Claro que si, Respuesta afirmativa enfática DIZQUE: Duda, Dar un Dato,

E. ECHAO PA’ LANTE: Arriesgado ECHAR CEPILLO: Adular ECHAR OJO: Mirar, Ver ECHAR PATA: Caminar ECHAR PUYAS: Ofender ECHAR QUIMBA: Caminar ECHAR VAINAS: Decir indirectas, EL MUERTO YA ESTA LISTO: Terminado un trabajo EMBARRADA: Quedar mal. EMBEJUCADO: Disgustado EMBUTIR: Meter a la fuerza. ENCABRONARSE: Desconfiar. Embejucar. Sacar la Piedra ENCARAMAPINGOS: Se refiere a la persona que le gusta montársela a otros ENCIME: Dar de más EMPACHADO: Indigesto, Lleno EMPELOTO(A): Desnudo(a) EMPUERCARSE: Ensuciarse EMPUTARSE: Disgustarse EN EL CULECO DE LA MULA: Se refiere a cuando un sitio queda lejos EN UN DESPABILAR: En un momento, En un instante EN UNA PEA: Esta Borracho ENCHICHARSE: Disgustarse ENCHOCOLAR: Meter un objeto dentro de un orificio ENCHUFLE: Toma Corriente ENCOPETAO: Persona que se las da de mejor clase ENDE: Desde ENGARIPOLAO: Estar bien vestido. Bien arreglado ENGÜESADO: Engañado. Que no tiene salida ENJERIDO: Débil, Enfermo ENJUTO: Flaco en extremo ENLOCA: Enloquece

EPALE: Opale, Admiración EMPEÑON : Empujar ENROSCARSE: Llenarse de ira ENSEÑAR AL TAITA A HACER HIJOS: No es posible menospreciar la experiencia ESTA BUSCANDO QUE LE VOLTEE EL MASCADERO: Se usa en una discusion. ENTECARSE: Desmejorar, Enflaquecerse ENTERAMENTE: Adverbio que utilizamos para dar a entender que no es mas o procurar ser mas hábil ENVAINADO: Emproblemado ENVERRACARSE: Disgustarse ES CORRIENTE: Afirmación ES MUCHO: Superlativo. ES PA’LAS MERAS VERGÜENZAS: Algo penoso o de no mostrar ESAS ZANCAS DE MIRLA EN PALITO: Flaca. Para referirse a una persona despectivamente ESBIROLAO: Distrido. ESCACHALANDRADO: Desordenado, Desajustado ESCALZURRIADO: Mal vestido, descuidado, con los calzones caídos ESCAPARATE: Closet, Guardarropa ESCORCHADOR: Saca corchos ESCOTE: Descote ESCUNCHADO: Exprimido ESCUERAR: Hablar de alguien ESCULCAR: Registrar ESGUALAMBILAO: Mal vestido, descuidado ENCARAMARSE: Montarse. Subirse ESOJAR: Deshojar ESPATARRADO: Abierto de piernas ESPELOTAO: A toda velocidad ESPEREME UN TANTICO: Espéreme ESO FUE EN VALDE : Eso fue en vano ESPICHAR: Presionar ESTA ARRECHA LA JODA: Difícil ESTA COSA CUAJA: Esto se llevara a cabo ESTA PIPONA: Esta embarazada ESTAN ALTAS Y EL PALO VERDE: Todavía no se puede

ESTAR ENVARADO: Tener molestias estomacales ESTAR MAMAO: Estar cansado ESTE, QUE MOSCO LE PICO: No se meta donde no lo llaman ESTORCIJON: Cólico ESTRANCAO: Abierto ESTREGARSE: Frotar con fuerza una cosa contra otra, Restregarse

F. FAROLEAR: Chicanear, Creerse más que otro FILIMISCA: Creída, Orgullosa FILO: Hambre FINAO: Muerto FREGAO: Difícil, Complicado FREGAR: Molestar FRESQUIAR: Recibir fresco FUNDAMENTO: Juicio. Motivo

G. GAJO: Racimo GANADIAR: Cuidar el ganado GANAR CREDOS CON AVEMARIAS AJENAS: Que se aprovecha del esfuerzo ajeno GASNATE: Garganta GARABATO: Implemento para colgar o mover cosas GARLA: Habla GAZAPERA: Pelea GOROBETO: Hambre GORRERO: Persona colada GOTA: Algo en cantidad pequeña. GORGORIAR: Hacer gárgaras GRAMAR: Llorar GRIMA: Lastima GUACHAFITA: Relajo, Desorden, Ruido GUACHE: Grosero, Persona pesada GUAMAZO: Golpe fuerte, Caída GUAMBITO: Niño pequeño GUANDOLO: Guarapo, Agua dulce fermentada GUAPUCHA: Bebedor, Amigo de borrachera GUARAPERIA: Tienda de mala muerte, Venta de licor GUARAPIAO: Borracho GUARICHO: Término para referirse a una persona de mala calaña

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GUARGUERO: Garganta GUASAJARA: Macheta, Rula GUMARRAS: Gallinas GURBIA O GURRIA: Hambre. Agonía

H. HABLAN PAJA: Dicen mentiras HAIGA: Degeneración del verbo haber HASTA LOS TUETANOS: Hasta lo más profundo HAY TELA D’ONDE CORTAR: Hay mucho de qué hablar. Sobra HIJUEMIL: Gran Cantidad HIJUEMADRE: Palabra despreciativa HIJUELA GRAN PELONA: Adverbio de admiración. HIJUEPUERCA: Palabra que denota admiración, desprecio, dolor, etc. Un eufemismo y de las más usadas en nuestra tierra HORA SI FUE LA MUERTESITA DE LA CONEJA: Se usa cuando alguien se metió en un lio HORITA: Otra forma del adverbio ahora HUY GRANJIJUELAMADRE: Admiración

I. INGRIMO: Solo, Abandonado INSORNIA: Expresión usada para referirse a una persona fastidiosa, cansona, que molesta.

J. JAILOSO: Aristocrático JALSO: Puerta de un potrero JARTAR: Beber, Tomar trago JASPIADO: Con pintas JAYANASO: Joven o muchacho que ha crecido JECHO: Maduro. Viejo. Respetable JEDER: Oler. JEDIONDO: Persona que molesta. Problemática. Oloroso JERINGAR: Molestar JETA: Boca

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JETON: Habla demasiado JIESTAS: Fiestas JINCHO: Borracho JODA: Cosa. Molestia JODIDO: Persona de mal genio. Ventajoso JONDIAR: Botar, Lanzar JONJOLIAR: Consentir, Preferir JOTIADA: Mal hecha, Mal presentada JOTOS: Paquetes o bolsas JUAGAR: Enjuagar JUELAPELONA: Expresión de admiración. Exclamación JUELDIABLO: Expresión de admiración. Exclamación JUELITA: Expresión de admiración. Exclamación JUEMICHICA: Admiración JUEPUCHA: Expresión de exclamación JUEPUCHICA: Admiracion JUEPUENTE: Expresión de exclamación JUEPUERCA: Expresión exclamativa JUETE: Cinturón. Correa JUGAR RUNCHO: Jugar trompo JUGARRETA: El juego constante de los niños. Juego de naipes JUMA: Rasca. Borrachera JURGO: Montón. Abundancia JUSTELE: Ustele. Admiración. Sorpresa

K. KIKIRICA: Se le dice a la persona que comete muchas embarradas

L.- LL.LA EMBARRO: Cometió un error LA GENTE LE CREYE: La gente le cree. LA PAILA GOCHA: El Infierno LAMBER: Lamer LAMBON: Persona aduladora. metida. LANGARUTO: Persona muy flaca. También se le dice al perro LARGAR: Alcanzar una cosa. LARGUEME ESA JODA: Pásame esa cosa

LE CANTARON LAS 40: Le dijeron la verdad, Le llamaron la atención. LE COGIO LA TARDE: Le coge la noche LE DIO SOPA Y SECO: Usado cuando se refiere a que se propaso en algo LE SACAN LA PIEDRA: Lo hacen disgustar LE TIENEN TIRRIA: Lo envidian. Lo acosan LE TOCA: Obligarlo a algo LECHOSA: Papaya LEJURA: Lejanía LIGERO: Rápido LISO: Que no tiene intensiones de casarse. No se compromete LO DEJARON POR PUERTAS: No lo tuvieron en cuenta LO DEJARON MIRANDO UN CHISPERO: No le cumplieron LO HACEN ARRECHAR: Lo hacen disgustar LO TIENEN ENTRE OJOS: Lo vigilan. Le tienen envidia LO TUMBARON: Lo engañaron LO VIDE: Lo ví QUE BOLERA: Admiracion LOS TOPE: Los encontré

M. MACHACO: Mal hecho MACHETA: Machete MACHETA ESTATE EN TU VAINA: Quédese quieto. No intervenga MACHIN-MACHON: Juego del sube y baja MAJADERIAS: Decir cosas sin ningún valor MAL DE OJOS: Daño o enfermedad. Brujería MALANGA: Persona despreocupada. Ociosa MALDINGA SEA: Expresión de fastidio. Disgusto MALHAYA: Palabra de sorpresa. Disgusto MAMAO: Cansado MAMÁ SENORA: Abuela MAMAR GALLO: Tomar el pelo. Molestar. Burlarse MAMERA: Cansancio. Pereza MAMOLA: Interjección. Ni crea que


se vaya a hacer MAMON: Cansón MANO: Término para referirse a un amigo MANDINGA SEA: Impaciencia. Disgusto MANGUALA: Trama. Confabulación MANIAR: Atar MANIFLOJO: Pródigo. Generoso. Botaratas MAQUETIAR: No estudiar. Vagar MARAS: Canicas MARUZA: Bolso MARRANEAR: Causar problemas MASCADERA: Boca MASCAR PERO NO PASAR: Poca simpatía por una persona MATA: Planta MATACHITOS: Dibujos animados MATACHO: Palabra despectiva. Juguete. Estampa o figura de los álbumes de colección MATADA: Fea. Sin Gracia ME LA PUSO DE PA’ RRIBA: Poner trabas MECATO: Alimento que se come entre comidas MEDIA PANELA: Mediocre. Regular MENESTER- MENESTIAR: Hacer falta, Faltar. Necesitar MENTAR: Decir. Nombrar MERAS(OS): Solos. Únicos MESMA(O): Mismo. Igual METASE DEBAJO DE LAS COBIJAS: Váyase a acostar MESTIZA: Pan de salvado que se amasa con panela METIO LA PATA: Cometió un error MICA: Vasinilla MIGAJA: Un poquito de algo MIJA: Palabra que se usa para llamar a la esposa, hija o persona querida MINCHA(ITA): Cosa pequeña. Insignificante MIRAR RAYADO: Mirar feo MISIA: Para referirse a una mujer casada o de edad MOCOSO: Niño. Joven. Persona MOIMA: Cabeza MOLESTOSA: Fastidiosa MOLIENDO: Trabajando MOGOLLO: Fácil. Posible MONO: Persona de pelo Rubio

MORRACO: Persona MOSQUIARSE: Estar atento. Darse cuenta MOTOLA: Cabeza MOTOSO: Sueño o siesta cortica MUCHA GUEVA: Muy tonto MUCHA PAVA: Mala suerte MUCHA SAL: Mala suerte MUCHAREJO: Muchachito. Jovencito. Niño grande MUCHILIAR: Recoger carga o pasajeros en el viaje MUCHO FREGAO: De mal genio MUCHO LO....: Termino que se usa cuando una persona ha hecho algo mal. Cuando a actuado pendejamente MUCHO LO BUENO: Muy bueno. Mejor. Me gusta MUCHO LO PERRO: Persona viva. Ventajosa MUCHO LO VIVO: Tipo Sagaz MUCHO MATRACO: Embobado. La embarro MUCHO PINGO: Bobo MUCHO SER ORDINARIOS Y CALABAZOS: Ser muy mal educados y ofensivos MUENDA: Castigo MUERGANO: Déspota. Creído. Sinvergüenza. Pillo MUERTO QUERES MISA?: Cosa obvia MUGRE: Mala persona MUGROSA: Persona descuidada y mal educada

N. NI DANDOLE CON QUE: Dicho que significa pereza, desinterés NI PUEL DIABLO: Negación enfática NO ARRISCA: No es capaz. No se atreve NO DA PIE CON BOLAS: Una persona incapaz NO REBUSNE: No alegue NO SE ME ADELANTE, PERO TAMPOCO SE ME ATRASE: Se le dice a una persona cuando es muy apurada. NOMACITO: Cerquita

NOVELIAR: Curiosear

Ñ. ÑAPA: Poner algo mas. Añadidura NEJA: Vieja

O. OIGA: Palabra muy utilizada para llamar la atención OLE: Llamar a alguien. Pronombre. Afirmación OLER EL TOCINO: Prever el peligro ONTA? Donde está? OOORA!: Que va OPALE: Admiración ORITA: Ahora OTIAR: Mirar. Ver

P. PACIENCIA PIOJOS QUE LA NOCHE ES LARGA: Estudiar con detenimiento alguna cosa que merece atención PA’CHUCHO BENDITO: Por Dios. Para dar fuerza a una afirmación. PALANCA: Influencia PAILAS: Estar mal económicamente. Sentimentalmente PALOMIAR: Atacar a alguien en despoblado PAÑAR: (Verbo) Agarrar. Atrapar. Coge PALO DE AGUA: Aguacero fuerte PARIENDO BORUGOS: Resistir. Sufrir PARAR BOLAS: Prestar atención. PARTO DE MULA: Cuando una cosa es demorada o Extraña PATORICAS: Piernas. Pies PATI PAL MONTE: Persona que camina echando los pies hacia los lados PATOJOS: Personas PAYO: Cuando un alimento sale doble.

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PECUECO: De mala calidad PEGACHENTO: Inoportuno. Que no se desprende fácilmente PEGAR CON BABAS: Arreglar a medias. Cosa mal hecha PEINILLA: Machete PELARSE: Equivocarse PELERA: Bonita. Agradable PELOTERA: Pelea. Desorden PENCA: Buena. Hermosa. Elogio PENDEJO: Palabra despreciativa. Tonto PEPA: Persona inteligente. Semilla PERCATAR: Notar PERCHA: Lujo. Adorno PEREQUE: Molestia. Mortificación PERO A TRONCAS Y MOCHAS: Término usado cuando se termina algo con poca o mucha dificultad. Ej.: “paso el año pero a troncas y mochas” PEROLES: Ollas PESA: Expendio de Carne o Fama PESCUESO: Cuello PETUSTE: Palabra ofensiva PICHAS: Lagañas PICHO: Dañado. Mal oliente. Fácil de hacer PICHON: Se le dice a una persona bastante joven PILINCHOS: Pedacitos de carne o de alguna cosa PIMPINA: Galón o recipiente para almacenar leche, agua etc. PINGADA: Cosa vana. Tontería PIQUETE: Fiambre o comida de llevar pequena. PISTIAR: Mirar PITOSO: Creído. Remilgado. Engreído. Patán PONER ALTAR PARA QUE OTRO DIGA MISA: Hacer un oficio para que otro disfrute PONER ARANDELAS: Poner trabas PONERSE LA DE BAJAR AL PUEBLO: Vestirse elegante PONERSE LA PINTA: Vestirse elegante PONGASE LOS PANTA-

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LONES!! Llamar la atención a alguien para que haga valer sus derechos. POSTIGO: En las ventanas antiguas de madera que se abrían por la mitad, había otra ventanita en cada uno de sus lados y que se podía abrir también PRENDA EL FOCO: Encienda el bombillo PRESTO: Temprano PRINCIPIO: Nombre dado al primera plato de la comida PRETIL: Pretina PUCHO: Resto. Parte PURRUNDUM: Término utilizado para contar de una caída. PUYE EL BURRO: Término de aliento

Q. QUE BOLERA: Expresión de disgusto QUE CARAJOS: Que importa QUE CASPITA: Se le dice a la persona que molesta. Que no es correcta QUE ME COMA EL TIGRE: Frase usada cuando unos se siente defraudado QUE SE CALLEN LA JETA!: Silencio QUE VAINA TAN ARRECHA: Dificultad QUEDAR COMO DOS DE QUESO: Fracasado, Arruinado QUEDAR COMO UN PITO: Comer hasta llenarse QUESQUE: Duda QUI’UBO: Saludo. Qué hay de nuevo QUITAR EL PELLEJO: Hablar contra el honor de una persona QUITE: Retírese QUIUBO MANO: Hola amigo

R. RABIALEGRE: Persona muy alegre RAJAR: Desaprobar RAMAL: Carretera secundaria

RAMPLA: Rampa RANCIO: Olor desagradable RANCHO: Casa fea RAPAR: Corta el cabello muy bajito RASPACHO: Residuo que se queda pegado en las ollas RAGAÑONA: Galleta hecha de harina de maíz y panela REPECHO: Subida corta y pendiente REPELENTE: Antipático RESONGAR: Reclamar. Protestar en privado RESUME: Sumerge ROMBOI: Glorieta RULA: Machete RUSIO: Pálido, Descolorido

S. SABER A CACHO: Hostigar. Estar cansado de lo mismo SABRA MOYA!: Incredulidad SACARSE EL CLAVO: Vengarse SALIR CON EL RABO ENTRE LAS PIERNAS: Humillado. Regañado SAMPAO: Entrado. Metido SAMPAR: Pegar a alguien SAPORRETO: De cuerpo pequeño SARAVIADO: Raza de pollo SE ARRUGA: Se asusta SE LE METIO AL RANCHO: Se piso su intimidad SE LE SALE LA ANEMIA: Cuando una persona come y suda SE VA DE JETA: Se cae SECO: Nombre dado a la comida sólida SERRERO: Falto de dulce SINAJIL: Cordón de los zapatos SORBER: Tomar algo caliente de manera que no se queme la boca SORONGO: Tonto. Bobo SUICHE: Interruptor eléctrico SURRUNGUIAR: Hablar en voz baja SURA: Enfermedad en los


niños que produce fuegos alrededor de la boca SUTE: Nina o niño desnutrido. de baja estatura

T. TACAR BURRO: No lograr lo que se persigue TAITA: Papa TAIMADOS: Calmados. Solapados TALEGO: Saco largo y estrecho TANDA DE JUETE: Castigo con correa TANGANAZO: Golpe. Totazo TANGARA: Juego de la rayuela TAQUIAO: Lleno TATUCO: Caja angosta en forma de cilindro TENIDO: Tacaño TANTICO: Un poco TARATIN: Tienda. Miscelánea no muy grande creada para solucionar el desempleo TASTASIARSE: Encontrase. Entrevistarse TATARETO: Tartamudo TAYMAOS: Bobos TENTAR AL DIABLO: Hacer o decir algo que pueda traer consecuencias malas TESE: Inflexión santandereana del verbo estar TIESTAZO: Golpe. Puno TIRADERA: Burla. Picardía TIRAR LA BURRA: Desechar algo TIRARSE: Irse. Largarse TIRRIA: Aversión a otra persona TINTIAR: Tomar café negro. TOCA O TOCARA: Hacer algo por qué no hay remedio. Es preciso. Obligación TOCHADA: Tontería. Sin importancia TOCHINGO: Medio Toche. Medio pingo TODO LOS MAS: Principalmente. Generalmente TOMENONOS UNA VOLA-

DORA: Invitar a una cerveza. TOPA TOLONDRA: Va sin saber a dónde TOPAR: Encontrar TOPETEAR: Dar golpes con la cabeza TOREAR: Provocar TOTAZO: Golpe fuerte. TRUJIERON: Inflexiones santandereanas del verbo traer TRIPONES: Niños pequeños TROILO: Tonto TROMPIARRIESCADO: Cara seria TURMAS: Testículos TURURIAR: Mecer a los niños TURUPE: Absceso. Inflamación

U. UCHAR: Instar a los perros que ataquen ULTIMADAMENTE: Últimamente UN TANTICO: Un momento. Una cosa pequeña UNA LINGA: Un poquito. Una migaja UPALE: Palabra de admiración. Sorpresa URGAR: Esculcar URIBISTA: Amasijo de maíz se fabrica en Bucaramanga

V. VACIAR: Reganar VAINA: Molestia. Contrariedad VALE UNA GUACA: Cosa costosa VAMOS A VER SI CUAJA: Expresión que se usa para ver si se puede realizar un negocio VAYA COMA MUTE: Expresión de rechazo VAYASE A LA PORRA: Significa que esta mortificado, que se vaya VEJIGOS: Niños VEJUCO: De mal genio VENDAJE: Dar de mas VERGAJO: De mal carácter. Déspota. Individuo

VERIJAS: Nombre dado a los testículos. VERRACO: Estar de mal genio. Estar excitado. También se usa para magnificar una cosa, una persona VERRAQUERA: Excelente. Muy bueno VISITA DE MEDICO: Visita social muy corta VITUTE: Comida VIVIR DE GORRA: Persona aprovechada, que vive de lo que pueda quitarle a otra VUELTOS: Devolución de dinero

Y. Y PORQUE TANTO BRINCO, SI EL EL SUELO TA PAREJO: Especie de reclamo en una discusion YA CASISITO: Diminutivo del adverbio casi, Muy pronto Y SE TIRARON: Se fueron. Se largaron

Z. ZANCAS: Piernas ZAPATOS DE MATERIAL: Zapatos de cuero ZARNICARO: Persona flacuchenta ZARZO: Desván trasero ZOPETÓN: De repente ZOQUETE: Impertinente, tonto ZURRON: Persona desleal. Malvada. Cansona. Recipiente para líquidos, hecho de cuero cosido con rejo y se tapa con una tusa ZURRONES: Niños

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Prensa rudimentaria para queso

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El trigo... otro cultivo en decadencia


1. CINEP. Colombia País de Regiones Tomo II. Santa Fe de Bogotá. COLCIENCIAS 1998. Consultar en: http://www. banrepcultural.org/book/export/ html/75589 2. Ídem. 3. Instrumentos de la música tradicional. Consultar en www. colombiaaprende.edu.co/html/.../ articles-83197 4. Arias, Juan de Dios. Folklore Santandereano, Volúmen 1. Fondo Rotatorio de Publicaciones. Universidad de Texas. 5 Sep. 2007. Pág. 9. 5. Ocampo López, Javier. Mitos, Leyendas y Relatos Colombianos. Editores Colombia S.A 2006. 6. Fray Pedro de Aguado. Recopilación historial. Bogotá. Presidencia de la República, 1956. 7. Juan Crisóstomo García, Juan de Dios Arias: “ La MancaRita, interpretación del mito”. 8. CINEP. Colombia País de Regiones Tomo II. Santa Fe de Bogotá. COLCIENCIAS 1998. Consultar en: http://www. banrepcultural.org/book/export/ html/75589 9. Ocampo López, Javier. Música y Folclor de Colombia. PLAZA Y JANES. 10. Consultar en : http://www. semana.com/especiales/ arepa/95469-3.aspx 11. Corradine Alberto. Historia de la Arquitectura Colombiana. Biblioteca de Cundinamarca. Agosto de 1989. Pág 128- 220. 12. ídem. 13. Orozco Farfán, Blanca Rubí;

Notas al Pie de Página Rojas Otero Eduardo. Vivienda Rural y Medio Ambiente. Pág. 2-5. Consular en: http://lunazul. ucaldas.edu.co/downloads/ a2d1fe54Revista9_10_6.pdf 14. Martínez Carreño Ayda, Armando Martínez Garníca,… Santander la Aventura de Pensarnos. Publicaciones UIS 2005. 15. Consultar en: http://www. banrepcultural.org/blaavirtual/ geografia/region2/cap4a.htm 16. Forero Álvarez, Jaime. El Campesino Colombiano. Entre el Protagonismo Económico y el Desconocimiento de la Sociedad. Pontificia Universidad Javeriana. 2009. Pág 7-12

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Ventanas :::118 de mi tierra


A la sombra del cafetal :::120


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Apoyo Institucional

sociedad de ingenieros

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Cultura Campesina Santandereana ::: Su historia y arraigo