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SABER ESTAR, SIEMPRE SE AGRADECE Por REFA/CNJ: Comisión de Marcha Desde la posición del Juez de Marcha debemos tener presente que, habitualmente, somos blanco fácil de las críticas, algunas veces con motivos y la mayoría de las veces sin justificación alguna. Hemos de entender que somos los únicos Jueces que podemos “excluir” a un atleta de una prueba, durante el desarrollo de la misma. Es cierto que el Juez Árbitro o el Juez Árbitro de Salidas pueden excluir a un atleta, pero nunca se produce esta exclusión en una prueba ya comenzada, o en medio de un intento en concursos. Pero nosotros, los Jueces de Marcha, somos los únicos que indicamos a un atleta que debe abandonar la pista o circuito durante el desarrollo de la misma. Esta situación hay que saber administrarla, ya que debemos de entender, que no es plato de buen gusto para el atleta ser invitado a abandonar la prueba cuando se está esforzando en llegar a meta. Y si hablamos de una competición de clubes, la pérdida de puntos para el equipo, seguro que es un foco de frustración mayor. Debemos poner todo nuestro empeño en que por nuestra parte, todo se haga de un modo correcto, evitando que el atleta, su entrenador, su familia o miembros de su equipo, puedan achacarnos actitudes “chulescas” o de desconsideración. Evidente, aun poniendo nuestro esfuerzo en evitar situaciones violentas, siempre habrá quien nos “mire mal”. Pero si nosotros tenemos la conciencia tranquila y estamos convencidos de que nuestra actuación ha sido correcta, no debemos preocuparnos, y sobre todo no entrar en enfrentamientos personales, bien con el atleta, su entrenador, delegado de club o familia. También debemos ser muy cuidadosos con nuestros comentarios dentro de la pista o circuito, ya que estamos expuestos a que nos escuchen. Y frases que, a lo mejor en un contexto en concreto y que entre Jueces podamos entender que no son ofensivas o que no dejan de ser un comentario normal entre Jueces de Marcha, si las oye un entrenador, puede hacer mucho daño a nuestra imagen y poner en duda nuestros conocimientos. Frases como: " es que los niños no pueden ir tan rápido”, o al revés “ese niño va andando”, seguidos de una paleta amarilla o una descalificación, no nos ayudan a crear una atmósfera de confianza en el Juez de Marcha. Por poner solo un ejemplo de los muchos que se podrían contar sobre comentarios hechos por Jueces de Marcha durante la competición. Procedimientos o situaciones que desde fuera algunos pueden interpretar como no adecuadas, hay quien las ha calificado de chulescas. Comentarios reales que nos han llegado: “Me sentí insultado por (nombre de juez) su manera de juzgar, por su chulería al llegar a la competición apropiarse de la paleta roja de descalificación y amonestar a diestro y siniestro. “ “Esta persona es la que se encarga de estropear la jornada y el buen ambiente reinante aparte de desprestigiar nuestro deporte con su actuación, a mi entender, nada profesional.” “También fue insultante la manera chulesca de enseñar la tarjeta roja a los niños una vez cruzada la línea de meta buscándolos entre el público para alcanzar mayor notoriedad.”


Por supuesto, no compartimos en absoluto la interpretación de esta persona, ya que está adjudicando un propósito concreto a la manera de actuar del Juez, posiblemente hechas con la mejor intención del mundo por el Juez en cuestión, pero que esta persona interpretó de la peor manera posible, sin pararse a pensar que cada uno somos diferentes y tenemos una personalidad distinta. Seamos siempre respetuosos. Si tenemos que mostrar una tarjeta roja, que no parezca que “disfrutamos” haciéndolo. Mostremos en lo posible nuestra comprensión al atleta.. No entremos en enfrentamientos personales, por mucho que escuchemos comentarios subidos de tono. No busquemos a los atletas para notificarles su descalificación, pasada la meta, como si nos fuera la vida en ello. Si los tenemos cerca, basta con acercarse a él y decírselo de palabra. No es necesario “esgrimir” delante de él/ella la paleta. Y si no está cerca, ya aparecerá en los resultados. No nos obsesionemos. Lo bien hecho, bien parece.


Saber estar, siempre se agracede