Page 1

EL DILEMA DE LAS VICTIMAS 9 de marzo de 2013


El próximo 6 de marzo se conmemora en Colombia el día de las victimas del Estado y del paramilitarismo, en este día se reconoce a una facción de las diversas victimas que deja el conflicto armado. Colombia es un país lleno de víctimas, y de victimarios, un país en el que cohabitan generaciones sumidas en olas de violencia donde el derramamiento de sangre no ha parado y donde los diferentes actores del conflicto intentan recrear su propia verdad sobre las víctimas. Afrontar este temas es uno de los más difíciles en Colombia porque se debe partir de la base que las victimas están hoy politizadas ideologizadas y categorizadas. Las victimas más visibles y más reconocidas son los soldados y policías que pagan con sus vidas y cuerpos los rigores de la guerra, en segundo lugar las victimas más visibles son las de las Farc y las Guerrillas que han sufrido durante más de 50 años la violencia más feroz por parte de estos grupos , asesinatos, despojos de tierras, secuestros y todo a lo que nos tiene acostumbrados las Farc y el ELN, en tercer lugar están las víctimas del paramilitarismo, que se han hecho visibles por lo salvaje y crueles que fueron sus victimarios, las historias de moto sierras, masacres, descuartizados, torturas, cremaciones

, hizo que ganaran visibilidad, y por último y las menos visibles son las victimas del Estado. Victimas que carecen de visibilidad ya que pese a que han pagado con la vida misma , sus muertes no fueron escandalosas, por el contrario se hicieron con el mayor silencio sin dejar ningún tipo de huella ni sospecha, razón por la cual no gozan de visibilidad ya que comprobar su estado de victimas es muy difícil. El concepto de victimas de Estado, ha tenido una visibilidad importante después de la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional durante la guerra fría y el paso de las dictaduras militares en el cono sur. En un principio en América Latina y Colombia no fue la excepción se intento crear una matriz de opinión que promulgaba la no existencia de víctimas del Estado y se negó ese concepto hasta que se fueron comprobando judicialmente la participación de agentes del Estado en homicidios torturas y desapariciones. La comunidad internacional reacciono frente a estos hechos y las organizaciones supranacionales hoy califican las actuaciones de los Estados en Derechos Humanos, Colombia por ser un país en conflicto está sometido a la vigilancia especial de diferentes organismos que auditan y vigilan el cumplimiento y respeto por los

1


derechos humanos, hecho que de por si no hace que se cumplan, ni por lo actores armados al margen de la ley y en muchas ocasiones ni por el mismo Estado. El último informe de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, emitió en días pasados una calificación negativa para el Estado Colombiano en cuanto al respeto y aplicación de los derechos humanos. Según las cifras de Naciones Unidas hoy en Colombia se adelantan la alarmante cifra de 4716 procesos por ejecuciones extrajudiciales o Falsos Positivos. En informe publicado en Semana.com agrega “Respecto al uso excesivo de la fuerza militar y a los falsos positivos, el informe explica con preocupación que “El Ministerio de Defensa Nacional sostiene que los ‘errores militares’ u homicidios no intencionales de civiles en el contexto del combate son ‘ilegales pero legítimos’”. La reforma constitucional del fuero militar, el asesinato y persecución de defensores de derechos humanos por las Farc y Bacrim son algunos de los problemas que más preocupan a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Sumado a esto la estrategia jurídica del Estado de no reconocer los desaparecidos del Palacio de Justicia es un golpe bajo a la imagen que intenta dar el país ante organismos

internacionales de respeto por las víctimas, la verdad y los derechos humanos. Cuál debería ser El papel de las victimas En primer lugar es el de exigir una respuesta por parte de sus victimarios de conocer realmente que paso, y entender algo muy doloroso para ellos y es que para procesos de paz es muy difícil y casi que imposible pedir justicia, pero si se debe exigir verdad. El caso del paramilitarismo y de la concepción de la ley de verdad justicia y reparación es el mejor ejemplo, penas de 8 años para comandantes paramilitares que tienen más de 2000 víctimas a su haber no representaba ningún tipo de justicia, pero para que pueda existir la justicia transicional se deber ceder en este punto, pero en lo que no se debe ceder es en exigir la verdad y reparación para las víctimas. Lo lamentable es que para justicia y paz es que muchos comandantes paramilitares se negaron a contar toda la verdad, no repararon o algunos repararon parcialmente a sus víctimas y aun así se hicieron beneficiarios a penas mínimas. En palabras de José Miguel Vivanco director de Human Rigth Watch, “La regla general en Colombia es la impunidad” La politización de las victimas

2


Sumado a lo anterior las víctimas han caído en una polarización, y se han convertido en botines políticos de los diferentes actores del conflicto y actores políticos, las victimas se dejaron dividir y hoy cada actor sea de derecha o de izquierda tiene a su haber su propio movimiento de victimas que refuerza su discurso contra su antagonista. Se ha llegado a tal grado de la politización del concepto de victimas, que hasta las mismas Farc se han catalogado como “ victimas” de este conflicto , cuando ellos han sido los victimarios por más de 5 décadas. Sin lugar a dudas los más interesados en que las victimas no se unan son los mismos actores que intervienen en el conflicto, consecuencia de esta politización de las victimas hizo que estas terminaran estigmatizadas, y en muchas ocasiones enfrentadas, las victimas del paramilitarismo y del Estado terminaron estigmatizadas como auxiliadores de la guerrilla y las víctimas de la guerrilla como auxiliadores del paramilitarismo, razón por la cual muchas de estas para evitar cualquier tipo de estigmatización han preferido no denunciar o huir de sus zonas para no ser perseguidos no solo por sus victimarios sino por una estigmatización que en muchas ocasiones ha llegado a ser más perjudicial que la misma violencia física desatada contra ellos.

Un paso nacional

a

la

reconciliación

Pese a que hoy se adelanta un proceso de paz con las Farc Colombia está hoy más que nunca alejada de una verdadera y real paz, ya que ha esta no se llega con un simple acuerdo con las Farc, que es uno de los mayores actores generadores de violencia mas no el único, para dar inicio a un verdadero camino hacia la paz se debe dar un proceso de reconciliación nacional que hoy es inviable. Al lado de las víctimas se tejen intereses políticos de toda índole, discursos radicales, violentos, y fanáticos mueven las redes sociales y los medios de comunicación, en donde se estigmatiza a las víctimas y estás como es lógico por su dolor responden a las ofensas y en muchas ocasiones en este conflicto armado hemos visto como las víctimas se han convertido en victimarios. Uno de los primeros pasos para pensar en una verdadera paz es respetar a las víctimas por su condición misma de víctimas, no usarlas, no estigmatizarlas, no ideologizarlas, por el contrario acompañarlas, No importa el victimario lo que importa es su papel de victimas que exigen a los diferentes actores vengan de donde vengan la verdad y reparación, lo que debe importar es el ser humano y respetar su dolor este si sería uno de

3


los verdaderos pasos para auténtica reconciliación nacional.

El

reciente

elaborado analista

por

documento Néstor

político,

la

fue

Rosania,

Director

del

Centro de Estudios en Seguridad, Defensa y Asuntos Internacionales. Cesdai. En twitter @nestorrosania

Foto portada: distintaslatitudes.net

4

El dilema de las victimas  

El reciente documento fue elaborado por Néstor Rosania, analista político, Director del Centro de Estudios en Seguridad, Defensa y Asuntos I...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you