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Carlos Aires Luto


El Centro de Arte Alcobendas exhibirá la obra del malagueño Carlos Aires, un artista destacado en el panorama nacional e internacional en los últimos tiempos. Un nuevo privilegio para esta ciudad, que ya conoce su obra al contar en sus fondos artísticos con fotografías de su autoría. Los trabajos que ahora podemos contemplar nos proporcionan una amplia perspectiva sobre su obra. Aires nació en Ronda en 1974, pero su inquietud le llevó a estudiar fuera de España, destacando sus estancias en Holanda, Bélgica o Nueva York. Es uno de los artistas jóvenes españoles más conocidos internacionalmente. Ha expuesto en Viena, Bruselas, Alemania, Eslovenia... y en importantes museos y galerías de arte contemporáneo españolas y a las que ahora tiene el orgullo de sumarse el Centro de Arte Alcobendas. La muestra lleva por título «Luto», palabra relacionada con el nombre de alguna de las obras que se mostrarán en esta exposición, compuesta por fotografías, videos e instalaciones. Aires nos invita a ser protagonistas y a elaborar nuestro propio discurso a partir de sus propuestas. Lo biográfico está indisolublemente ligado a su producción y se aprecia en cada uno de los trabajos del artista. Visitando esta exposición vamos a hacer un recorrido por la trayectoria vital de sus últimos años, sin que falten temas recurrentes en su peculiar mirada: la música, la muerte, el amor, la ceguera... Todo ello, presentado desde la perspectiva de un hombre cargado de optimismo, ironía y fino sentido del humor, algo nada fácil de ver en los tiempos que corren. Una nueva oportunidad para llenarnos de imágenes y sensaciones en Alcobendas. Luis Miguel Torres Hernández Concejal de Cultura, Juventud, Infancia y Adolescencia


A bailar, a bailar... Rafael Doctor Roncero

El mundo está lleno de fotografías. Billones y billones de imágenes que, desde hace ya casi dos siglos, cada día se crean, se expanden y luego se acumulan en diferentes tipos de memorias que a modo de archivos los seres humanos contemporáneos, de diferente manera, poseemos y guardamos. Engullimos imágenes, vivimos a través de lo que nos muestran, nos hemos hecho adictos a la desaforada comunicación que establecemos con ellas e incluso no somos capaces de concebir una vida en la que no estén presentes. La historia reciente ha ido acompasada con esta avalancha visual que ha conseguido finalmente que hoy en día cada ciudadano conviva con una cámara en su mano, como si de una prótesis perfectamente acoplada se tratara, y que se comunique a través de ella con una agilidad inimaginable hace tan solo una década. Y así, la historia, como un gran pez que atraviesa el lago del tiempo, avanza desprendiendo una gran estela repleta de rastros que nosotros observamos, valoramos e incluso custodiamos como pilar para construir lo que somos y seremos desde lo que hemos sido. Gigante e inasible pez que nunca se detiene y deja a su paso infinidad de escamas como muestra de su incesante movimiento: escamas del tiempo pasado, de una vida ya vivida, reflejos de lo que siempre se escurre, lugar donde mirarnos para sabernos, al fin y al cabo, perdidos en lo que somos mientras observamos lo que irremediablemente quedó atrás. El artista contemporáneo es absolutamente consciente del reto que supone construir una obra en mitad de esta avalancha incesante de imágenes siempre dispuestas a estallar. Ya nadie se plantea ser fotógrafo pues todos somos fotógrafos, hacedores o consumidores de esa ingente cantidad de información visual fijada en infinidad de soportes, acumuladas en cualquier lugar, accesibles siempre y dispuestas para sorprendernos a pesar del tiempo. Mundo imagen, planeta Niépce, planeta escama que ha dispuesto de una nueva dimensión de la realidad a través de esta representación del pasado que nos aguarda desde cualquier lugar o desde cualquier recuerdo. Ruido visual que impone un mundo paralelo regido por un absoluto caos del que no podemos escapar y ante el que, queramos o no, debemos tomar partido. Ante esta situación algunos claman por un cierto silencio visual y proclaman la necesidad de hacer una obra capaz de repudiar a la propia imagen y trascenderla de diferente manera y así poder escapar de la trampa que esta comunicación directa ejerce sobre todos sin excepción por el mero hecho de ser habitantes de este mundo. Sin embargo la evidencia clama y es imposible obviar que habitamos el planeta imagen, el planeta de las sombras persistentes, el planeta de los reflejos de restos de lo siempre vivido... planeta confuso ante la verdad relativa que esconde pero siempre ávido de consumir vorazmente 9


lo que no paran de crear y ofrecer. ¿Es posible una obra que no sea imagen de nada concreto, una obra que trascienda la imagen y se sitúe directamente en una esfera del pensamiento que no precise del hecho contemplativo de la representación fijada y renuncie al mismo tiempo a la estética inherente de las diferentes herramientas de construcción visual y a la propia compostura de su hacedor? Sí, sí es posible, como casi todo, pero en su propia esencia de negación esconderá siempre su evidente asunción de la saturación visual imperante. Hoy en día, la mayor parte de los artistas contemporáneos optan por zambullirse directamente en el mundo de lo infinito visual y a partir de allí definir una lectura propia desde la relectura o reordenación de ese campo inabarcable que es el inmenso archivo que como seres civilizados nos hemos acostumbrado a portar, proteger y custodiar. Una mirada amplia sobre la obra de Carlos Aires (Ronda, Málaga, 1974) de una manera clara nos responde a cuál es la actitud que él, ante la problemática visual, ha adoptado. Desde un principio se lanza a la imagen y lo hace a través de la asunción de ese gigantesco imaginario colectivo del que como artista no solo no quiere desprenderse, sino del que no cesa de regodearse para la consecución de sus propias obras. De esta manera vemos cómo, en todo momento al artista le interesan los lugares comunes para construir una comunicación a través de trampas visuales con las que convive como ser contemporáneo. En ese regodeo existe un acercamiento valiente a la imagen, a la que le gusta aislar, tipificar, resumir en sombra, en silueta, comprimir en icono de lectura clara y directa, y a través de allí invadir de una manara diferente su propio espacio: de esta forma en muchas de sus obras encontramos replanteados los espacios comunes de la representación con el doble objetivo de, tanto cuestionar la propia lectura obvia de la imagen como el de poner de manifiesto la importancia de esos espacios como verdaderos baluartes del significado final de la lectura. Como en tantos otros artistas contemporáneos, el borde de la imagen, su envoltorio, su marco esencialmente, se convierte en un aspecto tan importante como la propia información icónica de la misma imagen. En tercer lugar y como forma lógica de desarrollo de lo que es su acercamiento a lo propiamente visual, el artista da un paso más y se sitúa en el universo literal de las formas, estableciendo un puente particular, y ya perfectamente definitorio de su trabajo, a través del cual se amplían los recursos espaciales, visuales y en general formales del que dispone para construir todo tipo de obras que sin complejos han sido capaces de evolucionar desde la bidimensionalidad de la imagen fotográfica hacia la asunción absoluta del espacio tridimensional de la representación en el que la danza de los estímulos formales o visuales son capaces de generar el objetivo comunicativo buscado. Así, y tras una trayectoria de constante investigación personal que dura ya una década y media, Carlos Aires ha sido capaz de llegar al momento actual con una 10


amplísima paleta de recursos que posibilita un acercamiento cada vez más acertado al objetivo de comunicación que persigue en cada uno de sus retos. Si al principio de su carrera podría parecer abrumadora la lectura tan directa y frontal de sus obras, en estos momentos vemos, como una vez experimentados todo tipo de recursos visuales y formales con la imagen y el espacio, se decanta por establecer una tensión en cada una de sus creaciones. Creaciones en las que, sin renunciar a lo propiamente visual, este aspecto es domado con el fin de provocar mayores y contundentes trampas con las que atrapar al espectador y agudizar el sentido de comunicación final. Es sin duda Mar Negro (2012) la obra en la que todo esto confluye. El paseo por la exposición constituye por sí misma la perfecta encrucijada donde el artista nos ha situado para hacernos no solo caer en la perfecta trampa planteada, sino también hacernos partícipes de la problemática tan atroz que plantea en la misma. Paseamos por un suelo de parquet de madera de diferentes texturas y colores, perfectamente alineado, de nuevo como las escamas de un pez, una perfecta, cotidiana e inocente alienación de tablas sobre las que caminar. La extrañeza de ese suelo, sin embargo, empieza a estallarnos en el momento que nos preguntamos el porqué de esas variaciones y descubrimos que lejos de ser una simple combinación aleatoria geométrica nos encontramos ante los restos literales de la gran tragedia que como ciudadanos de esta parte del mundo, mucho más como ciudadanos del sur de este país, nos hemos acostumbrado a vivir. Perfecta tela de araña construida con restos perfectamente cortados de las pateras y cayucos abandonados, tanto los que llegaron a su fin como los que naufragaron, en los que miles y miles de ciudadanos de otro mundo tan cercano como lejano han intentado acceder a este nuestro, arriesgando todo lo que tenían con la esperanza de topar con un mundo que soñaban mejor y que, en gran medida, solo ha sido la continuación de una pesadilla y en muchos casos la muerte en el mismo intento. Mientras esta exposición será presentada en el Centro de Arte Alcobendas tendrá lugar, seguramente de una manera silenciosa, el veinticinco aniversario del inicio de esta tragedia continua con la que ya desde este lado del mundo nos hemos acostumbrado a convivir. El 1 de noviembre de 1988 los medios de comunicación informaban de la aparición de un inmigrante en la playa de Los Lances de Tarifa; en los días siguientes, en playas cercanas aparecieron ocho cuerpos muertos más, todo ellos provenientes de la misma patera. Cinco marroquíes encontrados vivos aseguraron ser los únicos supervivientes de una embarcación precaria que intentó cruzar el Estrecho en la que viajaban veintitrés personas. Nueve cadáveres más nunca aparecieron. Aquí se inicia una de las páginas más tristes y negras de nuestra historia reciente, la de una batalla por la supervivencia en la frontera que, hasta día de hoy, según las estimaciones con mayor credibilidad deja un balance 11


de más de 22.000 muertos y desaparecidos. Miles y miles de víctimas, todas con nombre, con una vida, con anhelos, con esperanza en un futuro mejor, pero todas ellas anónimas en esta guerra silenciosa entre los dos únicos verdaderos países que pueblan el mundo. Es difícil atravesar este Mar Negro que ante nuestros pies ha dispuesto Carlos Aires sin sentir un escalofrío que nos recuerda la complicidad y cobardía que como habitantes del país de los privilegiados sentimos. El tacto de nuestro calzado sobre estas tablas afecta a todo el cuerpo y empezamos incluso a saborear y oler el salitre y el sudor, y sobre todo a ver de una vez por todas, tantas y tantas imágenes con las que hemos digerido esta tragedia a base de minutos frenéticos en telediarios y páginas y fotos en los diarios que siempre van a dar paso a otras y así sucesivamente. Esta vez, tal y como estamos acostumbrados, vamos a volver a escapar, como hacemos siempre, pero sentimos que adheridos a nuestro cuerpo portamos parte de lo que realmente no sabemos afrontar. No queremos sabernos ni responsables ni culpables de algo para lo que hemos decidido autoengañarnos, convenciéndonos a nosotros mismos de que es algo que nos excede y que ni como individuos ni como sociedad podemos resolver. Esta instalación, perfecta metáfora de un tiempo y una problemática, trasciende lo propiamente artístico como toda verdadera obra de arte, y nos provoca desde lo más profundo de nuestro ser una reacción de evidencias e interrogaciones capaz de desnudarnos y afectarnos mucho más que todas las informaciones ordenadas que durante estos años hemos y vamos a seguir digiriendo. No hay ninguna imagen, solo ese abstracto parquet ante nuestros pies, y sin embargo es la obra más repleta de información visual que Carlos Aires ha creado hasta la fecha: el artista, sabedor de estos veinticinco años de información visual atroz, ha sido capaz de crear esta trampa haciendo uso de pocos elementos pero apelando directamente al archivo que cada uno de los espectadores acumula en su interior. Pero el espectáculo siempre continúa. La inercia del mundo se impone y la fiesta no cesa. Del suelo nos vamos al cielo y en él, en una nueva obra Opnening Night (2013), dos mil quinientos farolillos lucen y muestran imágenes de un archivo periodístico de guerras y tragedias del siglo XX. Intentamos leer independiente cada uno de ellos pero es casi imposible. La luz se apaga y se impone la oscuridad durante unos segundos en los que no vemos nada. De nuevo la luz alumbra todo y las imágenes vuelven a mostrarse dispuestas a su lectura desde la incomodidad de la arruga industrial que marcan los pliegues del objeto en el que han sido impresas y de la altura en la que están dispuestas en el espacio. Estamos en la feria, en la gran feria del mundo vivido, en el constante espectáculo sin fin del que formamos parte irremediablemente y del que de nuevo nos es imposible escapar. Ese cielo jocoso, de nuevo se convierte en una trampa, pues no deja de ser en ningún momento un reflejo nuestro que nos recuerda constantemente que todo ha devenido ya 12


en pura ficción y que posiblemente esa es la única forma en la que podamos digerir la historia y el comportamiento que hemos desarrollado como seres humanos. Y siempre, detrás de todo, la luz dando sentido a las cosas, procurando que las imágenes sean posibles, que incluso el espacio sea habitable. Pero la luz se apaga y todo se trasforma en nada y en esa nada es donde la avalancha de imágenes que pende sobre nosotros se comprime en pensamiento. La trampa que el artista ha tendido, esta vez desde el exceso, ha funcionado en el instante que ha sido capaz de destilar en nosotros una esencia que trasciende en todo momento el siglo, los millones de imágenes y nos confronta directamente con nuestro papel como protagonistas de la historia que desde el presente estamos observando. Estas dos obras dispuestas en el suelo y en el cielo, suponen la apertura de un amplísimo camino en la trayectoria de un artista que durante toda su carrera no ha dejado de tender caminos visuales cada vez más complejos. A través de ellas, Carlos Aires abre una línea inmensa de pensamiento en la que sin miedo abandona la pared y se establece en el uso del espacio como elemento esencial en el que dar sentido a las trampas visuales que son la base de su metodología particular en la construcción de la obra de arte.Todo está dispuesto entre estos dos ejes opuestos y en ellos el gran universo de la representación se dispone para dar paso a lo esencial: la comunicación y el pensamiento. El espectáculo del mundo, de la vida, de la historia, del exceso y de la amnesia al unísono, está servido y estamos en el epicentro del mismo sin escapatoria. A bailar, a bailar, sobre un suelo que no queremos pisar, bajo unas luces que no queremos mirar. A bailar a bailar... todo el mundo a bailar. Rafael Doctor Roncero

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Dance, dance‌ Rafael Doctor Roncero The world is full of photographs. Billions and billions of images which, for nigh on two centuries now, are being created everyday, expanding and then gathering in different types of memories, which we, as modern man, hold and save as files in different ways. We devour images, we live through what they show us, we have become hooked on the reckless communication that we establish with them, to the extent of even being incapable of conceiving life without them. Recent history has unfolded to the beat of this visual avalanche, which has now seen everybody these days living with a camera in hand, as if it were a perfectl implanted extension of ourselves through which we communicate at a speed that would have been inconceivable a mere ten years ago. Thus history, like a great fish crossing the sea of time, progresses, leaving behind a jet stream abounding in traces that we see, value, and even hold on to as a cornerstone on which to build what we are and will be from what we have been. A gigantic and elusive fish that never stays still and leaves in its wake an infinity of scales attesting to its ceaseless movement: scales of times past, of a life already lived, reflections of that which always slips away, a place to look at ourselves to get to know ourselves, lost, in the last analysis, in what we are, as we gaze on that which has been irretrievably left behind. The contemporary artist is fully aware of the challenge to be faced in creating a work in the midst of this unrelenting avalanche of images, always prone to explosion. Nobody thinks of becoming a photographer any more. We are all photographers now; makers and consumers of that prodigious amount of visual information materialising in an infinity of media, accumulating everywhere, always to hand and ready to surprise us in spite of time. Image world, NíÊpcean planet, a planet of scales that possesses a new dimension of reality by way of this representation of the past that awaits us in any place or from any memory.Visual noise that imposes a parallel world governed by complete chaos from which we cannot escape and before which, whether we like it or not, we must take sides. Faced with this situation, some are crying out for a certain visual silence and promulgating the need to create a work capable of renouncing the image itself, transcending it in a different way so as to be able to escape the trap that this direct communication exerts over us all without exception, simply because of the world in which we live. Nevertheless, one cannot fly in the face of the facts. It is impossible to overlook the fact that we live in a world of images, the planet of the persistent shades, the planet of the reflections of the remains of what has always been experienced... the planet bewildered in the face of the relative truth that it conceals, but always eager to voraciously consume that which is being endlessly created and offered. Is it possible to have a work that is not the image of something in particular, a work that transcends the image, and which is directly situated in a sphere of thought that has no need of the contemplative fact of fixed 14


representation, while at the same time rejecting the aesthetic inherent to the different tools of visual construction and the composition of its maker? Yes, it is possible, as is almost anything, but its very essence of negation will always conceal its clear assumption of the prevailing visual saturation. Nowadays, most contemporary artists choose to immerse themselves directly in the world of the visual infinite, thereof defining their own particular reading from the rereading or reordering of that immense archive that as civilised beings we have become used to carrying, protecting and safekeeping. A comprehensive look at the work of Carlos Aires (Ronda, Mรกlaga, 1974) clearly reveals his approach to the visual issue. From the outset he tackles the image and does so by way of taking on that vast collective imagery that as an artist he not only wishes to divest himself of, but in which he unfailingly delights in order to create his own works.Thus we see how the artist interests himself in the commonplace to frame communication by way of the visual traps in which he lives as a person of his time. This delight brings with it a bold approach to the image, which he likes to isolate, typify, summarise in shade, in silhouette, to compress in a clear and direct icon to be read, and from there to invade its space in a different manner: thus we find many of his works reconsidering common spaces of representation with a dual goal in mind, both that of questioning the obvious reading of the image, as well as that of revealing the importance of those spaces as genuine bastions of the end meaning of the reading. As is the case with many other contemporary artists, the edge of the image, its packaging, its frame, has essentially become as important as the iconic information of the image itself. Furthermore, and as a logical development of his approach to the visual, the artist ventures that little bit further and situates himself in the literal universe of forms, thus setting up a particular bridge, and one perfectly defined throughout his work, by means of which the spatial, visual, and in general formal resources that he disposes of are extended in order to create all types of works that have been freely capable of developing from the two-dimensionality of the photograph towards completely assuming the three dimensional space of representation in which the dance and play of the formal or visual stimuli are capable of provoking the communicational aim that is sought. In this way, and with a record of persevering personal research, which has been ongoing now for over fifteen years, Carlos Aires has managed to arm himself with an extensive range of resources that enable an increasingly unequivocal approach to the communication goal he is after in each one of the challenges he has taken on. If, at the outset of his career, the direct and head-on reading of his works may seem overwhelming, at present we see how he has opted to establish a tension in each one of his pieces, after having explored all types of visual and formal resources with the image and space. Works in which, without necessarily rejecting that which is 15


visual, this aspect has been reined in with a view to provoking greater and more forceful traps with which to ensnare the viewer and sharpen the sense of the end communication. Without a doubt Mar Negro (Black Sea) (2012) is a work in which all of the foregoing comes together. A walk around the exhibition is in itself the perfect crossroads where the artist has placed us not merely to have us fall into this perfectly set trap, but also to involve us in the deadful problem posed by the same. We stroll around a wooden parquet floor made of up different textures and colours, perfectly aligned, once again like the scales of a fish; a perfect, everyday and innocent alignment of boards on which to walk. The strangeness of that floor begins to dawn on us as soon as we ask ourselves the reason for those variations and discover that far from being a simple, random geometric combination, we are faced with the literal remains of a great tragedy which we as the people from the south of this country have become used to experiencing. A perfect spider’s web made of the perfectly cut remains of abandoned small boats and Indian canoes used by illegal immigrants trying to reach our shores; vessels manned by the thousands of people from another world, so close and yet so far, who risk everything they have in the hope of encountering a world they dream of as a better one and which, to a great extent, merely results in the continuation of a nightmare, not to mention those whose lives are lost in the attempt. During the time in which this exhibition is on show at the Alcobendas Art Centre, we will be marking, no doubt silently, the 25th anniversary of the beginning of this ongoing tragedy with which we from this side of the world have become accustomed.The media informed us of the appearance of the corpse of an immigrant on the beach of Los Lances in Tarifa on the 1 November 1988. The following days saw eight more bodies washed ashore on nearby beaches, all of whom had tried their luck on the same boat. Five Moroccan men found alive claimed to be the only survivors of a precarious craft that tried to cross the strait. Twenty-five people had originally set out on the crossing. The nine other bodies were never found. Thus begins one of the saddest and darkest pages of our recent history, that of a struggle for survival along the border which, to date, has caused over 22,000 deaths and missing persons according to the most reliable estimates. Thousands and thousands of victims, all with a name, a life, yearnings and hope of a better future, but all of whom prove anonymous in this silent war among the only two real countries that populate the world. It is difficult to cross this Black Sea which Carlos Aires has laid out before our feet without a shiver going down one’s spine, reminding us of the complicity and cowardice that we feel as inhabitants of the country of the privileged. The touch of our shoes against these boards affects the entire body. Indeed, we even begin to taste and smell the saltpetre and sweat, and above all to see, once and for all, the numerous images with which we have digested this tragedy by way of frenzied 16


minutes on TV news programmes and pages and photos in the newspapers that will soon give over to other news items, and so on. This time, as is our wont, we are going to escape again, as we always do, but we feel part of that which we really do not know how to cope with clinging to our body. We do not want to hold ourselves responsible or to blame for something about which we have decided to deceive ourselves, convincing ourselves that it is something beyond us, something that neither as individuals nor as a society we can fix. This installation, the perfect metaphor of a problem and a time, transcends that which is purely artistic, as all genuine works of art do. From the very core of our being it causes a reaction of facts and questions capable of laying us bare and affecting us to a much greater extent than all the ordered information that we have digested, and continue to digest, over the years. There is not a single image, only that abstract wooden parquet floor before our feet, yet it is the most visually informative of Carlos Aires’s works to date. The artist, aware as he is of these twenty-five years of dreadful visual information, has managed to create this trap, making use of few elements, but appealing directly to the memory bank that each one of the viewers has accumulated in their inner self. But the show always goes on. The inertia of the world prevails and the party continues. From the ground we turn to the sky. There, in a new work entitled Opening Night (2013), two thousand five hundred small lights glow, revealing images of a newspaper archive covering 20th century wars and tragedies. We try to read each one separately, but it is practically impossible.The light goes out and darkness envelops us for a few seconds during which we can see nothing. Once again the light comes on and reveal everything, enabling us to read the images from the uncomfortable industrial crease that marks the folding of the object on which the images have been printed and the height at which they are positioned in space. We are at the fair, at the great fair of the experienced world, at the unrelenting spectacle of which we irremediably form part and from which, once again, we are unable to escape. That jocular sky once again becomes a trap. Not even for a single moment does it leave off being a reflection of ourselves that constantly reminds us that everything has become pure fiction and that quite possibly that is the only way in which we can digest history and the conduct we have developed as human beings. And always, behind it all, we have the light affording meaning to things, trying to make the images possible and even the space liveable. But the light goes out. Everything becomes nothing, and it is in that nothing where the avalanche of images suspended above us is condensed into thought. The trap the artist has set, this time by way of excess, begins to weave its spell as soon as it has been able to distil in us an essence that transcends any particular moment in the century, in the millions of images and directly confronts us with our role as players in the history that we are contemplating from the present. 17


Both of these works, one arranged on the ground, the other in the sky, represent the opening of the broadest of directions of an artist whose development has not left off laying increasingly more visually complex paths before us. By way of these, Carlos Aires opens out a vast line of thought in which, fearlessly forsaking the wall, the use of space is established as an essential element in giving meaning to visual traps that form the basis of his particular manner of constructing the work of art. Everything is arranged between these two opposing axes and therein the great world of representation readies itself to take that step towards the essential: communication and thought. The spectacle of the world, of life, of history, of excess and of amnesia all at one and the same time is served, and we are at the very heart of it with no way out. Dance, dance, on a floor that we do not want to step on, under lights at which we do not wish to look. Dance, dance,‌ everyone out onto the floor. Rafael Doctor Roncero

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Mar Negro, 2012 Instalaci贸n. Videoproyecci贸n Ciclo (HIPER)vincles. Casal Solleric. Palma de Mallorca


Mar Negro, 2012 VĂ­deo


Mar Negro, 2012 VĂ­deo


Mar Negro, 2012 VĂ­deo


Mar Negro, 2012 Instalación. Maderas extraídas de barcos y pateras abandonados en Cádiz. Ciclo (HIPER)vincles. Casal Solleric. Palma de Mallorca


Mar Negro, 2012 Detalle de la instalaciĂłn. Maderas extraĂ­das de barcos y pateras abandonados en CĂĄdiz.


Tenía mucha curiosidad por saber a qué sabía. Recuerdo que tenía mi rodilla desgarrada y me agaché para chupar la sangre de la herida. Y recuerdo haberme sorprendido porque no sabía nada mal. Sabía muy salada, claro, y estaba espesa porque empezaba a coagularse, y pensé «uhh, no está mal». Y también me gusta recordar que era muy joven cuando pasó. La gente reaccionó con mucho asco por estar chupándome mi propia sangre. Era un niño y me gustó causar esa reacción. (Extracto del video)

Cataracts (Cataratas), 2007 Video 7,35 min. Loop Voces en inglés con subtítulos en castellano Proyección en el muro. Dimensiones variables.

El video muestras imágenes reales de diferentes catástrofes ocurridas recientemente obtenidas a través de Internet. Todas las imágenes aparecen borrosas, de forma similar a como las vería una persona con cataratas. Simultáneamente se escuchan voces en off pertenecientes a personas totalmente ciegas. Ellos dan sus propias definiciones de palabras como sangre, catástrofe, un muerto, la guerra, la oscuridad, el horror, la muerte... Uso el título cataratas por su doble significado, metáfora del llanto y la caída del agua. [Translation on page 65]


Cataracts, 2007 VĂ­deo


In the Glass Darkly, 2005 Instalación. Young Belgium Art Prize, BOZAR, Bruselas.

El visitante accedía a la instalación a través de uno de los armarios situados en las habitaciones contiguas. Una vez dentro, se encontraba con dos muros donde colgaban más de 800 fotografías de personas sonriendo o riendo. Estas imágenes provienen de periódicos, revistas y web (en su mayoría belgas) coleccionadas durante dos años: escaneadas, reeditadas, impresas de nuevo en blanco y negro y enmarcadas. Las imágenes en ambos muros estaban colocadas a modo de espejo, es decir, cada fotografía estaba situada enfrente de otra misma copia (al revés) en el muro opuesto. [Translation on page 65]


In the Glass Darkly, 2005 Instalaci贸n. Young Belgium Art Prize, BOZAR, Bruselas.


Face to Face with Death, 2011 375 x 200 cm Discos, metacrilato, tornillos negros, cajas de dj CortesĂ­a: Mario Mauroner gallery


Luto Ibérico, 2011 Instalación Dimensiones variables Tricornios hechos en cerámica esmaltada, plantas exóticas, tierra, fotografías, marcos de madera y cristal Realizado con la colaboración de los Archivos ABC Cortesía ADN Galería


Luto Ibérico, 2011 Instalación Dimensiones variables Tricornios hechos en cerámica esmaltada, plantas exóticas, tierra, fotografías, marcos de madera y cristal Realizado con la colaboración de los Archivos ABC Cortesía ADN Galería


Opening Night, 2012 Instalación Dimensiones variables Cortesía CAC Málaga

Farolillos realizados con 2.500 fotografías clasificadas bajo la palabra «catástrofe» en los Archivos de Fotografía ABC. Se intercalaron algunos retratos de personas teniendo un orgasmo (la petite mort). Todas las luces que iluminaban los farolillos se apagaban cada 7 minutos quedando la sala completamente oscura durante 15 segundos, volviendo a encenderse posteriormente.


Long Play, 2011 Serie de fotografĂ­as con bajo relieve y pan de oro, marcos de madera


Sometimes I feel like a motherless child (by Jimmy Scott) Serie Long Play 42 x 48 x 4 cm FotografĂ­a con bajo relieve y pan de oro, marco de madera


Last night a DJ saved my life (by Indeep) Serie Long Play 60 x 53 x 4 cm FotografĂ­a con bajo relieve y pan de oro, marco de madera


Cry me a river (by Julie London) Serie Long Play 43 x 50 x 4 cm FotografĂ­a con bajo relieve y pan de oro, marco de madera


Doble pĂĄgina anterior:

De Natura Deorum (Sobre la naturaleza de los dioses), 2013 Medidas variables Bastidores de madera estucados con pan de oro bruĂąido de 24 kilates, pintura, impresiĂłn digital ,papel de empapelar impreso


Réquiem, 2010-2013 Instalación Dimensiones variables Materiales: pasta de madera, pan de oro, pintura de coche, madera, billetes originales cortados, alfileres, discos de vinilo, bola de espejos, motor, metacrilato, marcos de madera con pan de oro, fotografía digital, cristal Cortesía: Mario Mauroner gallery, Viena


Desastre I (serie Desastres I), 2013 20 x 30 cm (enmarcado) Impresión digital en papel Hahnemüler, billete original, cartón, parpastú, marco de madera con cristal antirreflejos

I want to break free (detalle), 2010 180 x 80 x 15 cm Letras recortadas de billetes originales de 50 euros, marco de madera con pan de oro, cristal Cortesía: Aeroplastics Contemporary, Bruselas


Desastre I (serie Desastres), 2013 20 x 30 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre IX (serie Desastres Turquía), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresión digital en papel Hahnemüler, billete original, cartón, parpastú, marco de madera con cristal antirreflejos


Money makes the world go round (detalle), 2012 155 x 184 x 7 cm (marco) Billetes originales de los 30 países más ricos del mundo (según Wikipedia y el PIB, Producto Interior Bruto, del año 2012), alfileres dorados, paspartú, cartón, marco de madera cubierto con pan de oro, cristal.


Money makes the world go round, 2012 155 x 184 x 7 cm (marco) Billetes originales de los 30 países más ricos del mundo (según Wikipedia y el PIB, Producto Interior Bruto, del año 2012), alfileres dorados, paspartú, cartón, marco de madera cubierto con pan de oro, cristal.


Desastre II (serie Desastres), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre X (serie Desastres), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre III (serie Desastres I), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre IV (serie Desastres I), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre VIII (serie Desastres Mujeres), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Desastre VI (serie Desastres I), 2013 30 x 20 cm (enmarcado) Impresi贸n digital en papel Hahnem眉ler, billete original, cart贸n, parpast煤, marco de madera con cristal antirreflejos


Your Money Stinks Like Mine Does, 2013 88 x 33 x 7 cm Billetes originales de los 30 países más ricos del mundo (según Wikipedia y el PIB, Producto Interior Bruto, del año 2012), alfileres dorados, paspartú, cartón, marco de madera cubierto con pan de oro, cristal antirreflejos.


After I’m gone (by Jimmy Scott), 2011 Instalación Caja de madera con texto grabado en su interior, televisión, video, sonido. Cortesía Aeroplastics Contemporary, Bruselas https://vimeo.com/60091771


Hace dos años aproximadamente me vi en el taller en una de esas ocasiones cuando el trabajo te supera. No me refiero a la parte artística en sí misma sino a toda la logística que la rodea. Era agosto y el calor en Madrid era realmente insoportable. Sin duda hubiera preferido estar en alguna playa de Cádiz. Había cajas de madera por todas partes unidas al caos habitual de mi taller. No se cabía. Estas cajas me parecen preciosas tanto por el material como por su sencillez. Sonaba Little Jimmy Scott, a quien esos días no me cansaba de escuchar. Me senté y dije «esto va a acabar conmigo». Entonces pensé en hacer mi propio ataúd como si fuese una caja de embalaje, exactamente como las que tenía frente mí. Tenía que ser una caja que viajase conmigo y mis obras cada vez que hiciera una exposición importante. Sería una caja que viajase vacía de un sitio a otro. Cada transporte dejaría en ella alguna huella, alguna pegatina con direcciones, algún golpe... Esta caja formaría parte de mis futuras exposiciones, en el espacio expositivo o el almacén del mismo. Al fin y al cabo, nos guste o no la idea, todos necesitaremos un ataúd. Dentro de la caja, en los laterales de madera, grabé con láser la letra de la canción «After I’m gone» cantada por Little Jimmy Scott. El vídeo que la acompañaba muestra estas letras grabadas. Se realizó de noche, totalmente a oscuras, con una cámara infrarroja. Me acababa de ir de Bélgica, justo después de terminar una relación de siete años. La obra se presentó por primera vez en una galería de Bruselas, años después de dejar el país.


After I’m gone, after we break up After I’m gone, you’re gonna wake up You’ll feel blue, you’ll feel sad You’ll miss the best guy you ever had Oh, there’ll come a time And don’t forget it There will come a time When you’ll regret it Oh baby, think of what you doin’ You know my love for you will drive me to ruin After I’m gone After I’m gone away (cantada por Jimmy Scott)


Translations

[Page 24]

I was very curious to know how it tasted I remember my knee had been slashed open So I leant down to lick the blood from the wound and I remember being surprised that it didn’t taste bad at all. It tasted very salty, of course and… thick, as it was already clotting at that time, and I thought “oh, this isn’t bad”. And I also like remembering that I was very young. I liked that people reacted with such disgust to the fact I was licking my own blood. I was a child and I enjoyed making them react that way. (Extract from the video)

Cataracts (Cataratas), 2007 Video and sound 7.35 min. Loop Wall-projection. Variable dimensions

The video shows real images of recent catastrophes which have been sourced from the internet. All the images are blurred, giving the viewer the impression of having cataracts. At the same time there are voiceovers from blind people giving their own definitions of words related to catastrophes and blindness: blood, dead bodies, war, darkness, horror, death and so on. The title of the video is a play on words - in Spanish, “cataratas” means both “cataracts” and “waterfall”, providing a metaphoric link between crying and a cascade of water. [Page 25]

In the Glass Darkly, 2005 Installation BOZAR. Palais des Beaux- Arts Brussels

The visitor enters the installation through one of the wardrobes situation in adjacent rooms and emerges into a corridor full of more than 800 photographs of laughing and smiling people. These images are taken from (mostly Belgian) magazines, newspapers, websites and so on. They have been collected over a period of two years and scanned, re-edited, reprinted in black and white and framed. The images on opposite walls mirror each other, with each photo facing its own reversed copy.

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Carlos Aires

Nace en Ronda, Málaga, el 8 de marzo de 1974.

Vive y trabaja en Madrid (España).

2012 Es Pain. Casal Sorrellic, Palma de Mallorca (cat.).

Estudios 1992-1997.  Licenciado en la especialidad de Artes Plásticas por la Facultad de Bellas Artes Alonso Cano de Granada.

Love is in the Air (remixed). Cda project. Estambul, Turquía. (cat.).

Opening Night. CAC. Centro de Arte Contemporáneo, Málaga (cat.).

2011 Lets get Physical. Galería ADN. Barcelona.

2000-2001. De Pont Atelier. De Pont Foundation. Tilburg, Holanda.

2004-2005. Master en Fotografía. The Ohio State University. Columbus, Ohio, Estados Unidos. 2004-2008. Doctorado en Bellas Artes. Facultad de Bellas Artes Alonso Cano de Granada.

Exposiciones inviduales 2013 Luto. Centro de Arte de Alcobendas. Alcobendas, Madrid (cat.). 68

1997-2001. Licenciado en la especialidad de 3D y Master of European Arts and Cultures por Fontys Academie. Tilburg. Holanda.

2001-2003. HISK. Hoger Instituut voor Schone Kunsten. Amberes. Bélgica y HISK Studio. Nueva York, Estados Unidos.

Este barco se hunde conmigo dentro. La Naval, Cartagena, Murcia (cat.).

Bilis Negra. MAS. Museo de Bellas Artes de Santander (cat.).

I’ve got you under my skin. Aeroplastics Contemporary. Bruselas, Bélgica.

2010 Pena, Penita, Pena. Galería Álvaro Alcazar. Madrid. Golden Tears. Mario Mauroner gallery. Vienna, Austria.

2009 Danzad, danzad, malditos. Galería ADN. Barcelona.

Non si uccidono così anche i cavalli? Galería Allegra Ravizza, Milán, Italia.

2007 A night without sunshine is like night. Aeroplastics Contemporary. Bruselas, Bélgica. 2006 Y Fueron Felices. Galería Sandunga. Granada.

As hard as it can get. Brakke Grond. Amsterdam, Holanda.

2005 Cataracts. OSU. Hithcock Hall. Columbus, Ohio, Estados Unidos. 2004 Happily Ever After. Kusseneers gallery. Amberes, Bélgica. 2003 Continuará. Caja San Fernando. Itinerante (cat.). 2002 Mister Hyde. Palacio de los Condes de Gabia. Diputación de Granada (cat.).


Exposiciones colectivas (últimos años) 2013 WATOU 2013 KunstenFestival. Watou, Belgium (cat.).

Sex, Lies & Photos. Nit del’Art 13. Sala Pelaires. Palma de Mallorca.

Coup de Ville. Attracted by another level. Sint-Niklaas, Belgium (cat.)

Relato de bellas cosas falsas. Lo Pati Centre D’Art. Amposta, España (cat.).

Glory Hole. LLS 387. Amberes, Bélgica.

Inner Journeys. Maison Particulière Art Center, Bruselas, Bélgica (cat.).

De madonna a Madonna. DA2, museo Domus Artium, Salamanca (cat.).

Din A33. Galería Louis 21, Palma de Malloca.

Matar al Mensajero. Galería Fernando Pradilla, Madrid.

2012 Nuevas Adquisiones 2009-2012. Centro de Arte Alcobendas. Madrid

Struggle(s). Maison Particulière art center. Bruselas, Bélgica (cat).

2011 Humanos: acciones, historia y fotografía. Centro de arte Alcobendas, Madrid. (cat)

Espíritu de época. MIAC. Museo Internacional de Arte Contemporáneo. Lanzarote, Spain (cat).

Space collection. Halle aux Viandes. Liege. Brandweer. Masstricht.

2010 That’s all Folks. Stadshallen, Brujas, Bélgica (cat.).

Kontroversen. Kunst Haus Wien. Museum Hundertwasser. Viena, Austria (cat).

Cinema X: I like to watch. Museo de Arte Contemporáneo de Canadá. Montreal, Canadá (cat.).

Parcour Saint Germain. En colaboración con Sonia Rykiel. París (cat.).

Presente Perfecto. Centro Cultural Caja Granada.Granada.

Tardor de l’art festival. Adn gallery, Barcelona, Spain (cat.).

After Post. Más allá de la fotografía. Espacio Iniciarte. Junta de Andalucía. Sevilla (cat.).

SChriftuur/Scripture. De Bond museum, Brugge, Belgium.

Die Erfindung des Jenseits. Residenzgalerie Salzburg, Mario Mauroner gallery, Salzburgo, Austria.

Dreams. Collective exhibition. Mario Mauroner gallery. Salzburg, Austria.

Mundos Propios. Fundación Madariaga (Sevilla) y CAF (Almería).

Artium Collection. Based on real events. Artium Contemporary Art Museum, Vitoria (cat.).

Intersections on paper. Galería Sherin Najjar. Berlin, Alemania.

GOLD. Exposición colectiva. Palacio Imperial Belvedere. Viena, Austria (cat).

El Pensamiento en la Boca. Salas Vimcorsa. CajaSol Bank. Córdoba (cat.).

La Palabra Visual. Sala Puerta Nueva. Córdoba (cat.).

Knives for dark nights. Iselp, Bruselas (cat). 69


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2009 How innocent is that? Pavilion Unicredi. Bucharest Biennale. Rumanía.

Inicial 08. Selección de obras colección Iniciarte. Junta de Andalucía. Espacio Iniciarte. Sevilla.

JERK OFF. Festival des Cultures Alternatives. París, Francia..

Rock my Religion. Museo Domus Artium. Salamanca (cat.).

II Muestra de Videarte Andaluz SURVIDEOVISIONES. Espacio Iniciarte, Sevilla (cat.).

Eutopía 09. II Muestra de Videarte Andaluz. Filmoteca de Andalucía. Córdoba (cat.).

Deadly Serious. Festival de Arte Contemporáneo «Printemps de Septembre». Exprmntl gallery. Toulose (Francia).

Uit-thuis-eten. Artistas españoles en Holanda. Embajada Española. La Haya (Holanda) (cat.).

Certamen Andaluz de Arte Contemporáneo. Itinerante. Junta de Andalucía (cat.).

Scarpia. Proyectos en espacios públicos. El Carpio, Córdoba.

ALTERARTE. Festival de Arqueológico. Murcia.

Fuori_Nonluego. Novalis Contemporary Art. Turín, Italia (cat.).

Coleccion de fotografía Alconbedas. Centro Andaluz de la Fotografía. Almeria (cat.).

Procesos del Paisaje. Sala de exposiciones Caja Sol. Jerez. Itinerante (cat.).

Edith Fergus Gilmore Award. Department of Art. The Ohio State University. Columbus, Ohio. 2005.

2008 The Trickster. Art Extra Gallery. Johanesburgo. South Africa.

Ayuda a la Creación Artística Contemporánea. Iniciarte 2002 y 2006. Junta de Andalucía. Sevilla.

Generación 2008. Caja Madrid. La Casa Encendida. Itinerante (cat.).

Now or Die. Spac Collection. Hotel de Vielle. Liège. Belgium.

2º premio Prix de la Jeune Peinture Belga-Langui 2005. Jóvenes Creadores Belgas. Palais des Beaux–Arts BOZAR. Bruselas, Bélgica.

Espejos del alma. El retrato fotográfico en la España de nuestros días. Itinerante. Red Itiner. Concejalía de Cultura de la Comunidad de Madrid (cat.).

Arte

Emergente.

Museo

Premios Unicaja. Palacio Episcopal. Málaga (cat.,).

The No problem show. Colectiva. First floor gallery. Amberes, Bélgica.

Becas y premios 1er Premio Generación 2008. Caja Madrid.

Finalista y adquisición de obra. Jóvenes Creadores Andaluces 2004. Instituto Andaluz de la Juventud. Sevilla, 2004. Beca Fulbright para estudiar en los Estados Unidos. Master de Fotografía en The Ohio State University. Ohio. Ministerio de Educación y Cultura Español. Madrid. 2004. Premio Walter Debrock. AZ-VUB. Bruselas.


Premio Joven Autor Andaluz 2001.Modalidad fotografía. Caja San Fernando. Sevilla 2001.

CAC. Centro de Arte Contemporáneo. Málaga.

1er premio modalidad de artes plásticas (1998) y fotografía (2001) Muestra de Jóvenes Creadores Malagueños. Area de Cúltura. Ayuntamiento de Málaga.

Museum Biedermann. Alemania.

Art Premier. Premios anuales de rtistas europeos. Dodrecht. Holanda. 2001. Beca Manuel Rivera para realización de estudios en el extranjero. Diputación de Granada. 2000.

MAS. Museo de Bellas Artes de Santander. MAK. Museo de la Artes Aplicadas y Arte Contemporáneo de Viena, Austria. Ministerio de Cultura de España. 21 Century Museum, Kentacky, USA. Progress Art, Arabia Saudí.

Premio De Pont Museum. Obtención de estudio y vivienda gratuita durante un año. Tilburg. 2000

Colección Caja Madrid.

Studentenfinanciering. Beca para realización de estudios en Holanda. Gobierno Holandés.2000-2002

Colección DKV.

Ayudas para producción artística. Nord Brabant Fonds. Breda. Holanda.

Colección de fotografía de Alcobendas.

Beca Master in European Arts and Cultures. Fontys Academie. Tilburg. Holanda.

Frans Masereel Centrum. Bélgica.

1er premio de Artes Plásticas. Muestra de Arte Joven: Jóvenes Creadores Malagueños 1998. Málaga. Beca de escultura Alfonso Ariza. La Rambla. Córdoba. 1997.

Nacional Belgium Bank. Bélgica. Colección Centenera Jaraba. Iniciarte. Junta de Andalucía. Caja Sol, Sevilla. Diputación de Huelva. Diputación de Málaga. La Naval, Cartagena.

Obras en coleccion

Ayuntamiento de Málaga. IAJ. Instituto Andaluz de la Juventud.

ARTIUM . Museo Vasco de Arte Contemporáneo. Álava.

Space Collection. Bélgica.

Fondation Francès, Francia.

Unicaja.

ARTER Collection, Estambul. Maison Particulière. Bruselas. 71


FICHA TÉCNICA Carlos Aires Luto Centro de Arte Alcobendas Del 17 de octubre de 2013 al 4 de enero de 2014

EXPOSICIÓN / CATÁLOGO AYUNTAMIENTO DE ALCOBENDAS IGNACIO GARCÍA DE VINUESA / Alcalde LUIS MIGUEL TORRES HERNÁNDEZ / Concejal de Cultura, Juventud, Infancia y Adolescencia Organización y edición / CENTRO DE ARTE ALCOBENDAS Comisaria / BELÉN POOLE QUINTANA Textos / RAFAEL DOCTOR RONCERO Y CARLOS AIRES Diseño / CARLOS AIRES Fotografías / FERNANDO MAQUIEIRA, ROBERTO RUIZ , IGNACIO DE LA RIVA, CARLOS AIRES Y ARCHIVO ABC Maquetación, producción e impresión / MOONBOOK Asistencia montaje / MERINO Y MERINO, S.L. Seguro / MARSH S.A. ISBN: 978-84-941906-0-5 Depósito legal: M-29236-2013 © de la edición, Ayuntamiento de Alcobendas © de los textos, sus autores © de las fotografías, sus autores

AGRADECIMIENTOS Cristina Álvarez, Paulo Olveira, Galeria ADN, Galería Aeroplastics, Galería Mario Mauroner, Olga Ruano, La Ecomónica, Jesús Castillo, Manuel Navarro, Álvaro Pastor, Carmen Hidalgo, Pepo Ruiz, Rubén García, Federico Ayala (Archivo ABC), Juan Lara, Pedro Aires, Teo Vázquez, Raúl Fuentes, Frances Goodman, Javier Garcerá y Juan José Llorens.

Centro de Arte Alcobendas Mariano Sebastian Izuel, 9 Alcobendas, Madrid 91 229 49 40 www.centroartealcobendas.com


FECHA INICIO: 22/10/13 CLAUSURA: 04/01/14 LUGAR:_CENTRO DE ARTE ALCOBENDAS

< SCAN QR CODE >

http://www.alcobendas.org/

http://www.centrodeartealcobendas.es/


Luto. Carlos Aires  
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