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ACTAS 24 y 25 NOVIEMBRE

2015

Con la colaboraciรณn de:


Edita Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Aragón Año de publicación: 2016 ISBN: 978-84-608-8580-1 Depósito Legal: Z-757-2016 Impreso por SNOWFALL4POD Diseño y maquetación Ana Durán Boldova

© Autores de los textos Recoge los contenidos presentados a I Congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés (CAPA)


ACTAS

24 y 25 de noviembre de 2015

Organizadores

Colaboradores


EDITORES

Dr. José Ignacio Lorenzo Lizalde Dr. José María Rodanés Vicente


PRÓLOGO

I-CAPA Hace tiempo que la comunidad de profesionales dedicados a la arqueología demandaba una reunión en la que se pudieran intercambiar opiniones, presentar los últimos proyectos e investigaciones, debatir sobre nuevas tecnologías aplicadas a la investigación del pasado o sobre el futuro de una profesión cada vez más difícil de ejercer y a la que la crisis ha afectado con enorme dureza. La brevedad de este encuentro, celebrado entre los días 24 y 25 de noviembre en el marco del CaixaForum Zaragoza, no ha podido tratar en profundidad gran parte de los temas planteados. Tampoco era nuestra intención cuando lanzamos la propuesta y organizamos las jornadas. No queríamos, ni podíamos, ser tan ambiciosos. Después de décadas sin una reunión de estas características no sabíamos cual sería la respuesta. La gran acogida por parte de profesionales y estudiantes, cuyos resultados se pueden ver en las actas que acompañan estas breves palabras, nos hacen ser optimistas de cara al futuro. La amplitud de los contenidos y el formato generalista del I-CAPA hace que se convierta en el heredero natural del Congreso sobre el Estado actual de la Arqueología en Aragón, celebrado en Zaragoza entre el 12 y 14 de noviembre de 1987, organizado por la Cátedra Galiay de la Institución Fernando el Católico y publicado tres años más tarde. A su vez, como se dice en la introducción de M. Beltrán, deudora en cierto modo del espíritu que auspició la Reunión de arqueólogos excavadores del distrito universitario de Zaragoza, en 1960. Supuso un hito y es quizás el momento que podríamos elegir como punto de partida de las que se sucederán a lo largo de más de medio siglo. Esto no significa, en modo alguno, que no se hayan celebrado citas periódicas y reuniones. En todo este tiempo transcurrido han tenido lugar numerosas jornadas, encuentros, simposios o congresos dedicados a problemas y aspectos parciales, temáticos o cronológicos, que no citaremos de manera exhaustiva pero que han supuesto, cada una en su momento y lugar, una puesta al día y una referencia imprescindible sobre el tema abordado. No podemos dejar de mencionar en el marco de la Prehistoria la Primera reunión de Prehistoria Aragonesa auspiciada desde el Museo de Huesca en 1981 y que ha sido durante décadas obra indispensable para el conocimiento del pasado mas remoto y, todavía en la actualidad, cita obligada para determinados periodos. A ella le siguieron, con temática más restringida y diversa los Congresos organizados en Caspe bajo la dirección de A. Álvarez: Primeros encuentros de Prehistoria Aragonesa: Las industrias líticas del Bajo Aragón y sus relaciones con el Valle del Ebro; I Congreso Internacional de Arte Rupestre o los Segundos encuentros de Prehistoria Aragonesa. La desaparición de la revista Bajo Aragón prehistoria unida al devenir de estas reuniones supuso una gran perdida para la investigación prehistórica no solo el Bajo Aragón si no del Valle del Ebro en general. La culminación de estos trabajos de los años ochenta y noventa del siglo pasado vendría de la mano del Congreso: Aragón/Litoral Mediterráneo: intercambios en la prehistoria, coordinado por P. Utrilla y editado por la Institución Fernando el Católico, acontecimiento único y sin continuidad hasta 2008. En este año P. Utrilla y L. Montes coordinan y editan el coloquio celebrado en Jaca sobre el Mesolítico Geométrico en la Península Ibérica que, como su nombre indica, trasciende ampliamente el marco que estamos tratando, si bien reivindica con varias ponencias la relevancia de las industrias mesolíticas aragonesas y la intensidad de las investigaciones. Excepcionales son los casos de los Coloquios de Arqueología Espacial celebrados en Teruel y los Simposios sobre celtíberos de Daroca. Gracias al tesón, constancia y dedicación de su director F. Burillo se han mantenido hasta


la actualidad. En el caso de los primeros La Revista de Arqueología Espacial alcanzó en 2009 su número 27, mientras que los segundos han celebrado su séptima edición en 2008, en ambos casos con una gran participación e impacto a nivel nacional. El Arte Rupestre, con una gran tradición en la investigación a partir de la obra de A. Beltrán, ha sido objeto de varias reuniones en las que no solo se trataban aspectos exclusivamente científicos si no que se abordaban problemas como la conservación y restauración, divulgación y gestión, o su integración en Parques Culturales. Des tacaremos las primeras Jornadas sobre Parques con Arte Rupestre celebradas en Zaragoza en 1989 y publicadas un año después; el II Encuentro Internacional de Doctorandos y Postdoctorandos: El arte de las sociedades prehistóricas, organizado en Zaragoza en 2011; las Jornadas técnicas para la gestión del arte rupestre, Patrimonio Mundial, celebradas en Alquezar (2011) o los diferentes cursos en Ariño durante 2004, 2008, 2012 y 2016, que junto al ciclo de conferencias organizado con motivo del centenario del descubrimiento de Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz 2013) son un reflejo de la importancia y relevancia que han adquirido las manifestaciones rupestres aragonesas desde que el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica fuera incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1998. Zaragoza ha sido sede de numerosas acontecimientos, nacionales e internacionales, relacionados con el mundo clásico. Un buen ejemplo para glosar sus inicios es la celebración del Bimilenario de Zaragoza. Simposio de ciudades augusteas en 1976. Desde entonces y durante los años ochenta se suceden los relacionados con las intervenciones urbanas, en las que Zaragoza se mostrará pionera en la gestión patrimonial. Así en 1983 tuvieron lugar las Primeras Jornadas de Arqueología en las ciudades actuales o la dedicada a la Arqueología de las ciudades modernas superpuestas a las antiguas. Cerrará la década el Coloquio: La casa urbana hispanorromana (1988). En 1992 se organizó el primer congreso dedicado a epigrafía: Roma y las primeras culturas epigráficas del Occidente mediterráneo (s.II a.C.-I d.C.) y años después (1997) el VII Coloquio sobre Lenguas y Culturas Palaeohispánicas, ambas con la colaboración de la Institución Fernando el Católico que es la institución de referencia, que acogió y sigue acogiendo este tipo de iniciativas. La preocupación por los problemas del patrimonio, su gestión y musealización toman protagonismo en los inicios del siglo XXI. Así queda reflejado en las Jornadas de Arqueología en suelo urbano, celebradas en Huesca en 2003 o el que tuvo lugar al año siguiente en Zaragoza: III Congreso Internacional sobre la musealización de yacimientos arqueológicos, y el IX Congreso Internacional de la Association Internationale pour la Peinture Murale Antique (UNED-Calatayud), finalizando el ciclo con El patrimonio arqueológico a debate: su valor cultural y económico, Jornadas también celebradas en Huesca (2007). A nivel nacional debemos destacar, por la consolidada tradición que tuvo la Universidad de Zaragoza y A. Beltrán en la organización de los Congresos Nacionales de Arqueología, los celebrados sucesivamente en TeruelAlbarracín en 1991, Zaragoza 2001 y Huesca 2003, a los que se sumarían en 1997 el II Congreso Nacional de Arqueometría, también organizado por la Universidad de Zaragoza. Como iniciativas singulares debemos tratar Los caminos en la Historia de las Cinco Villas (Ejea de los Caballeros) de 1985; las I Jornadas sobre Íberos


en el Bajo Aragón (2004) o las Primeras jornadas de arqueología medieval en Aragón (Teruel 2006). Buenos ejemplos todos ellos de la importancia que adquieren los Centros de Estudios Locales, dependientes de las Diputaciones, o los propios Institutos de Estudios sin cuyo apoyo no hubiera sido posible la celebración de numerosos acontecimientos culturales. No podemos acabar sin aludir, como ya hiciera M. Beltrán en 1987, a uno de los empeños más duraderos: las reuniones periódicas que desde 1978 organiza el ICE y coordina Agustín Ubieto sobre el Estado actual de los estudios sobre Aragón, que junto a las dedicadas a la Metodología de la investigación científica sobre fuentes aragonesas han contado con interesantes contribuciones en el área de la prehistoria y arqueología redactadas por diferentes autores y que se pueden consultar en las sucesivas publicaciones de las actas. Este breve e incompleto resumen de congresos, jornadas o reuniones de cualquier tipo relacionadas con la arqueología y el patrimonio nos sirve, como anunciábamos al inicio, para reflexionar sobre el sentido e intención de un congreso como el propuesto. La oportunidad, idoneidad y evaluación de los resultados han de estar necesariamente ligados a los objetivos. Por ello, al hilo de lo expuesto, queríamos que este I-CAPA fuera “generalista”, que tuviera cabida la investigación, divulgación y conservación del patrimonio, con un carácter marcadamente local. La falta de publicaciones periódicas que informaran de las actuaciones desarrolladas en el territorio aragonés desde el 2005 y que cubrieron en un primer momento la revista Arqueología Aragonesa con una vigencia desde 1984 a 1994, completada con el resumen de las intervenciones autorizadas en Aragón desde 1995 a 2005 publicadas en un libro con CD, se veía truncada desde éste último año hasta nuestros días. El profesional necesita saber al menos donde y quien esta trabajando en Aragón para orientar su trabajo. Pretendíamos reivindicar con ello la importancia de este tipo de investigación y de estudios. Frente a la moda y casi obligación – la mayoría de las veces nominal - de la aparición del término “internacional” para asegurar un impacto más que dudoso en este tipo de acontecimientos, consideramos más importante la puesta en valor del trabajo cotidiano de una serie de profesionales, cuya labor es necesaria para la integración del conocimiento en la sociedad. Esto en modo alguno supone renunciar al impacto y relevancia de estas investigaciones que estos mismos profesionales pueden presentar – y de hecho se presentan - a nivel nacional o internacional en los foros correspondientes. Deseábamos, igualmente, que fuera abierto: que pudieran participar todos aquellos que tuviesen algo que decir o aportar en estos campos, evidentemente con un criterio selectivo que debería marcar el Comité Científico. Por ello no se establecieron ponencias en las que “nuevamente” se volviesen a realizar “nuevos” estados de la cuestión con “nuevos” investigadores”, que dado la escasa inversión en investigación durante los últimos años no podrían, salvo excepcionales casos, aportar grandes novedades. Por otra parte, esta labor ya había sido acometida, con buenos resultados, en otros formatos como las Crónicas del Aragón Antiguo, I y II (1997 y 2002) coordinadas por M. Beltrán. Que sea periódico y tenga continuidad es un deseo de la organización y de gran parte de los participantes que así nos lo han transmitido. Nace con vocación de celebrarse cada dos años, de manera que las novedades más destacadas puedan ser conocidas y debatidas por la comunidad científica y trasladadas a la sociedad de forma rápida y directa. Esperamos que el éxito de esta primera convocatoria ayude a su consolidación. Zaragoza 5 de mayo de 2016 José Ignacio Lorenzo Lizalde y José María Rodanés Vicente


COMITÉS

Comité Organizador Presidentes Dr. José Ignacio Lorenzo Lizalde Dr. José María Rodanés Vicente

Secretariado Dr. Carlos Sáenz Preciado D. Hugo Chautón Pérez D. Luis Fatás Fernández.

Comité Científico Dra. María Ángeles Magallón Botaya, Dr. Manuel A. Martín-Bueno Dra. Pilar Utrilla Miranda y Dr. Juan Ramón Castillo Suárez

Colaboradores Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Aragón, Grupo URBS, Grupo de investigación Primeros Pobladores del Valle del Ebro, Instituto Universitario de Aragón de Ciencias Medioambientales de la Universidad de Zaragoza, Obra Social “La Caixa”, Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.


RecreaciĂłn de la piscina porticada con las esculturas al fondo. Termas pĂşblicas de Caesaraugusta.


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PATRIMONIO, GESTIÓN Y DIVULGACIÓN


TÍTULO. AUTOR/AUTORES 64. Modelo para la gestión de un patrimonio frágil: Los Parques Culturales con Arte Rupestre Prehistórico. Autor/es: Mª Ángeles Hernández Prieto, Abigail Pereta Aybar. 65. La conservación de un bien declarado Patrimonio Mundial y el Proyecto de Monitorización del Arte Rupestre en Aragón. Autor/es: Ramiro Alloza Izquierdo; José Ignacio Royo Guillén; Blanca Latorre Vila. 66. Arqueología y patrimonio en la alta montaña. Resultado de las prospecciones en el valle de Góriz (Fanlo, Huesca). Autor/es: Sara Díaz Bonilla, Ignacio Clemente-Conte, Ermengol Gassiot Ballbè, David García Casas, David Rodríguez Antón, Laura Obea Gómez, Manuel Quesada Carrasco, Javier Rey Lanaspa. 67. San Juan Bautista de Rasal (HU). Restauración, arqueología y paisaje. Propuesta de un proyecto integral. Autor/es: Guillermo Torres Llopis, Eduardo Díez de Pinos López, Pedro Rodríguez Simón. 68. La ruta de los Túmulos funerarios del Matarraña: Una nueva intervención de puesta en valor del patrimonio ibérico bajoaragonés. Autor/es: Salvador Melguizo Aísa, José Antonio Benavente Serrano. 69. El Parque Arqueológico de Fréscano. Autor/es: José Ignacio Lorenzo Lizalde, José María Rodanés Vicente, Paloma Aranda Contamina, Antonio Salvatalle Fauré. 70. Una apuesta por la conservación y difusión de nuestro patrimonio cultural: la musealización de los restos arqueológicos de la sede comarcal de Daroca (Zaragoza). Autor/es: José Delgado Ceamanos, José Ignacio Royo Guillén, Sergio Sebastián Franco. 71. Combatientes olvidados en el frente del Guadalope de 1938: una fosa en la “Cota 238”, Caspe (Zaragoza). Autor/es: Salvador Melguizo Aísa, José Ignacio Lorenzo Lizalde. 72. Arqueología de la Guerra Civil en la Batalla de Belchite. International Brigades Archaeology Project. Autor/es: Pedro Rodríguez Simón, Alfredo Gónzalez Ruibal, Xurxo Ayán Villa, Carlos Marín Suárez, Manuel Antonio Franco Fernández, Candela Martínez Barrio, Alejandro Laíño Piñeiro, Salvatore Garfi. 73. Arqueología del conflicto en Aragón. Los escenarios de la Guerra Civil. Desarrollo de las investigaciones. Autor/es: Hugo Chautón Pérez. 74. Rompiendo el silencio: Intervenciones arqueológicas sobre fosas comunes de la Guerra Civil Española y las posguerra de Aragón. Autor/es: Francisco Javier Ruiz Ruiz, José Ignacio Piedrafita Soler, Francisco Javier Ortiz Lejarza. 75. Ecomuseo de…: Turismo y Didáctica del Patrimonio. Autor/es: Jesús Gerardo Franco Calvo, Antonio Hernández Pardos. 76. Percepción social de la Arqueología. Autor/es: J. Miguel Bayón Gimeno. 77. ¿Un nuevo tipo de Arqueología urbana? Los seguimientos arqueológicos en los viales de los cascos históricos. Dos casos singulares: Jaca y Huesca. Autor/es: Julia Justes Floría, José Ignacio Royo Guillén. 78. El lenguaje universal de las imágenes. Dos producciones virtuales en los museos del Foro y las Termas públicas de Caesaraugusta. Autor/es: Carmen Aguarod Otal, Lucía Alonso Valero. 79. Nuevas perspectivas de divulgación para el Patrimonio Aragonés. Autor/es: Romina Luesma González. 80. La difusión del Patrimonio Romano en Aragón. Autor/es: Alicia Escanilla Martín. 81. La divulgación del Patrimonio Arqueológico Aragonés a través de los talleres didácticos de Calatayud. Autor/es: Ana Mª Royo Sasot, María Luisa Royo Sasot. 82. Zaragoza en guerra. Didáctica del Patrimonio Arqueológico en la Zaragoza de los Sitios (1808-1809), para ESO y Bachillerato. Autor/es: Sergio Sánchez Martínez, Enrique N. Vallespín Domínguez. 83. Propuesta didáctica sobre el Yacimiento Arqueológico de Labitolosa para ESO y Bachillerato. Autor/es: Enrique N. Vallespín Domínguez. 84. De la práctica a la teoría. Reflexiones Sociológicas sobre una nueva divulgación en Arqueología prehistórica. Autor/es: Héctor Conget Vicente, Andrés García­Arilla Oliver, Abel Berdejo Arcéiz, Alberto Obón Zuñiga, Hugo Ábalos Aguilar..

pp. 627-634 635-642 643-650

651-659 661-674 675-683

685-694 695-709 711-721

723-729 731-741 743-751 753-755 757-767 769-778 779-787 789-792 793-798 799-805 807-814 815-821


Reproducciรณn usada en el taller de juegos y ocio romanos del Museo de Calatayud (Zaragoza).

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

64. MODELO PARA LA GESTIÓN DE UN PATRIMONIO FRÁGIL: Los Parques Culturales con Arte Rupestre Prehistórico Mª Ángeles Hernández Prieto1, Abigail Pereta Aybar1 1

Gobierno de Aragón

Abigail Pereta Aybar apereta@aragon.es

RESUMEN Existen dos factores determinantes que afectan directamente al Arte Rupestre Prehistórico, por un lado se trata de un patrimonio frágil y vulnerable, dada su ubicación, generalmente, en abrigos y cavidades poco profundas y abiertas al exterior, expuestas a las inclemencias meteorológicas y a riesgos antrópicos; y por otro lado, el valor y trascendencia de las representaciones rupestres no son posibles de comprender sin tener en cuenta el medio físico donde se encuentran emplazados, habitualmente en lugares de excepcional belleza y riqueza natural. Dada la importancia de este tipo de bienes, así como su reconocimiento como Patrimonio Mundial por la Unesco y Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, hizo que la Comunidad Autónoma de Aragón legislará una nueva figura jurídica denominada “Parque Cultural”, con el objetivo de establecer en el territorio una herramienta, tanto para la conservación y protección de los sitios rupestres, como para la promoción y difusión del patrimonio, logrando un producto cultural para el desarrollo sostenible del ámbito rural aragonés. Los Parques Culturales en Aragón han jugado un papel relevante en la presentación “in situ” del Patrimonio Cultural, ya que son la perfecta combinación de medio físico y producción humana. Su principal ventaja radica en la gestión ágil del territorio y sus recursos, lo que ha permitido la generación de infraestructuras, equipamientos, servicios y actividades didácticas asociadas al Arte Rupestre Prehistórico, siendo capaces, actualmente, de planificar una oferta cultural de calidad en los Parques Culturales del Río Vero, Río Martín, Maestrazgo y Albarracín. PALABRAS CLAVE: Arte Rupestre Prehistórico, Parques Culturales, Territorio, Gestión, Divulgación.

ABSTRACT There are two determinants that directly affect the Prehistoric Rock Art on the one hand it is a fragile and vulnerable heritage, given its location, usually in coats and shallow and open to the outside cavities, exposed to the weather and anthropogenic risks; and on the other hand, the value and significance of rock art are not possible to understand regardless of the physical environment where they are deployed, usually in places of exceptional beauty and natural wealth. Given the importance of this type of property and its recognition as a World Heritage Site by UNESCO and European Cultural Route by the Council of Europe, it made the Aragon legislate a new legal concept called “Cultural Park”, aiming to establish in the territory a tool for both conservation and protection of rock art sites, and for the promotion and dissemination of heritage, achieving a cultural product for sustainable development of rural Aragon. Cultural Parks in Aragón have played an important role in the presentation “in situ” of Cultural Heritage, as they are the perfect combination of physical environment and human production. Its main advantage is the flexible management of the land and its resources, allowing the generation of infrastructure, equipment, services and educational activities associated with Prehistoric Rock Art, being able currently planning a cultural quality in the Parks Vero River cultural, Rio Martin, Maestrazgo and Albarracín. KEYWORDS: Prehistoric Rock Art; Cultural Parks; Territory Management; Disclosure.

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“En recuerdo de José Antonio Lasheras, que siempre entendió la filosofía de nuestros Parques Culturales y difundió sus bondades allí donde fue. Gracias y hasta siempre amigo.”

1. INTRODUCCIÓN El modelo de los Parques Culturales de Aragón, que lleva en marcha más de veinte años, es bien conocido en ámbitos nacionales e internacionales y presenta algunos aspectos de especial relevancia en este Congreso de Arqueología y Patrimonio, ya que, como es sabido, el origen de esta figura cultural esta en directa relación con el Arte Rupestre Prehistórico.

especialmente sensible, por parte de instancias tan aparentemente distantes como el colectivo investigador y las entidades locales de los municipios donde se encuentran estos enclaves. Desde 1989 se inician reuniones y trabajos que dan como resultado la puesta en marcha de proyectos territoriales basados en el patrimonio prehistórico, de tal manera que cuando la Ley de Parques Culturales de Aragón se promulga en 1997, ya serán realidades asentadas en espacios como el Río Vero, el Río Martín, Maestrazgo y Albarracín, territorios que como sabemos contienen el mayor número de lugares con arte rupestre prehistórico que conocemos en Aragón.

La normativa cultural del Estado ha considerado desde siempre el Arte Rupestre Prehistórico como un patrimonio singular con importantes valores, hasta llegar a la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español que recoge ese espíritu en su artículo 40.2, en el que se establece que “quedan declarados bienes de interés cultural por ministerio de esta Ley las cuevas, abrigos y lugares que contengan manifestaciones de arte rupestre”, es decir, adquieren el carácter de bienes culturales de especial relevancia y por tanto son objeto de la máxima protección legal. Dentro del marco de la normativa estatal, las Comunidades Autónomas y en nuestro caso la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés han mantenido ese reconocimiento para todas aquellas manifestaciones artísticas prehistóricas realizadas en soporte rocosos que sean identificadas como tales, en un reconocimiento genérico de esta fenómeno cultural. Uno de los valores fundamentales del Arte Rupestre Prehistórico lo constituye el hecho de ser la única manifestación cultural de la Humanidad que se ha desarrollado sin interrupción hasta el presente, constituyendo la expresión artística de mayor duración y universalidad; la única con más de 30.000 años de vigencia ininterrumpida y presencia en todo el planeta. A este hecho hay que añadir que constituye un documento excepcional sobre la vida de de las comunidades prehistóricas y, especialmente, sobre su mundo simbólico. Por todo ello, buena parte de los enclaves con Arte Rupestre Prehistórico de España cuentan con el máximo reconocimiento internacional ya que en diferentes momentos han obtenido el distintivo de Patrimonio Mundial otorgado por la UNESCO y, desde el año 2010, conforman un Itinerario Cultural del Consejo de Europa bajo la denominación “Caminos de Arte Rupestre Prehistórico”. Ambas marcas de calidad coinciden en los enclaves rupestres aragoneses. El origen de los Parques Culturales parte de la preocupación por la conservación de este patrimonio arqueológico,

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Figura 1. Parques Culturales de Aragón: 1. Parque Cultural Río Vero 2. Parque Cultural de San Juan de la Peña 3. Parque Cultural del Río Martín 4. Parque Cultural del Maestrazgo 5. Parque Cultural de Albarracín 6. Parque Cultural de Sierra Menera

2. UN PARQUE CULTURAL Esta figura, que no constituye una protección en sí misma, presenta como novedad el tratamiento territorial y paisajístico que conlleva todo el proyecto, compartiendo criterios de gestión patrimonial y de ordenación del territorio.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Obviamente, en el caso del arte rupestre prehistórico el entorno físico en el que lo encontramos es especialmente relevante para su comprensión, lo que requiere que sea tenido en cuenta a la hora de gestionar la producción artística prehistórica, por tanto la fórmula que se propugna desde los Parques Culturales tiene dos ejes claramente definidos:

de actividades de promoción y difusión para todo tipo de público, etc).

• Por una parte, planteamientos de desarrollo económico

Dado que el proyecto de Parques Culturales lleva implementado en el territorio más de 20 años, podemos confirmar que se han desarrollado programas de promoción y difusión de forma ordenada y estable, basándose en un plan de trabajo de prioridades y necesidades a corto, medio y largo plazo que está dando unos excelentes resultados. A modo de ejemplo podemos citar que la oferta sobre abrigos con Arte Rupestre en el Parque Cultural del Río Vero es el destino más solicitado en la Comarca después del Museo Diocesano de Barbastro.

territorial basados en el Patrimonio Cultural. Por otra, la gestión del territorio desde el propio territorio, implicando de forma real a la población local y sus instituciones, ayuntamientos, comarcas, pero también asociaciones y entidades públicas y privadas con intereses culturales y económicos.

Recapitulando brevemente sobre la figura de los Parques Culturales sus principales rasgos son los siguientes:

• Constituye un espacio cartográficamente delimitado. • Integra elementos patrimoniales relevantes en un marco físico con valores paisajísticos y ecológicos.

• Con objetivos de promoción del patrimonio cultural

y de desarrollo socio económico de los territorios afectados, fomentando la iniciativa privada y la creación de empleo.

• Concebida como herramienta de gestión y no como figura de protección.

• Basada

en una política de interadministrativa integral e integrada.

coordinación

• Implicando tanto a la población local como a sus instituciones.

Por lo tanto, este programa de actuación constituye un modelo de gestión con un altísimo grado de corresponsabilidad por parte de todos los agentes implicados (Administraciones Públicas, población local, iniciativa privada,…), asumiendo el deber de tutelar y garantizar la protección, conservación y difusión de este patrimonio para generaciones futuras, pero favoreciendo el desarrollo territorial, económico y poblacional actual por medio de los valores patrimoniales de la zona.

3. ACCIONES SOBRE ARTE RUPESTRE PREHISTÓRICO Son multitud las acciones que se desarrollan en materia de Patrimonio Cultural desde los Parques Culturales (elaboración de inventarios, recuperación de bienes patrimoniales de todo tipo, salvaguarda de tradiciones y patrimonio inmaterial, adecuación de espacios naturales, creación de rutas y senderos, creación de infraestructuras, apoyo a la iniciativa privada para la instalación de pequeñas empresas en el territorio, elaboración de programas formativos, desarrollo

Sin embargo, dado el tema de esta reunión, nos centraremos, única y exclusivamente, en aquellas acciones que se han desarrollado en materia de Arte Rupestre Prehistórico.

Las principales líneas de acción en la gestión del Arte Rupestre Prehistórico dentro de los Parques Culturales están englobadas en diferentes ámbitos, siempre en coordinación con la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón.

4. ESTUDIO E INVESTIGACIÓN - Actualización de inventarios. Permanente revisión de los enclaves e incorporación de los nuevos hallazgos que se producen. En este momento el inventario de Arte Rupestre tiene más de 500 enclaves en toda la Comunidad Autónoma de los cuales más del noventa por ciento están ubicados en territorios Parque. - Estudios e investigaciones sobre Arte Rupestre, entre los que cabe destacar a modo de ejemplo los siguientes proyectos:

• Nuevas metodologías de documentación para la

investigación y difusión del Arte Rupestre que Manuel Bea y Jorge Angás han presentado en una sesión anterior.

• Estudio del significado e interpretación de los conjuntos

rupestres que llevan a cabo diferentes equipos de investigación como el dirigido por Pilar Utrilla, de la Universidad de Zaragoza o Hipólito Collado, de la Junta de Extremadura y Presidente de IFRAO, entre otros.

- Elaboración de Corpus y publicaciones como el “Corpus de Arte Rupestre del Parque Cultural del Río Martín” o la publicación resultado de las “Jornadas Técnicas para la gestión del Arte Rupestre, Patrimonio Mundial” celebradas en Alquézar, dentro del Parque Cultural del Río Vero. - Edición de guías divulgativas sobre el Arte Rupestre Prehistórico y de rutas y senderos con esta misma temática en los Parques Culturales del Río Vero, del Río Martín y de Albarracín.

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5. CONSERVACIÓN

• Elaboración de expedientes individualizados de Bien de

- Diagnóstico del estado de conservación de soportes y pinturas y su entorno de afección, detección de patologías y riesgos, prescripción y medidas preventivas, intervenciones y controles de accesos, siendo significativos en estos aspectos los siguientes proyectos:

• Incorporación a los Catálogos de Patrimonio Cultural

• Monitorización de un conjunto de enclaves con Arte

rupestre, seleccionados en función del soporte rocoso con toma mensual de temperatura y humedad y realización periódica de termografías, cuya eficacia ya ha resultado probada. Todo el programa es objeto de una intervención de nuestros compañeros Ignacio Royo, Ramiro Alloza y Blanca Latorre en este mismo foro.

• Tratamientos de limpieza y consolidaciones como las

realizadas en Lecina Superior y Arpán en el Parque Cultural del Río Vero por parte del equipo de Eudald Guillamet, especialista de reconocido prestigio internacional.

• Estabilización de soportes rocosos cuyo desprendimiento afectaba a los paneles pintados en el abrigo de la Cañada de Marco en el Parque Cultural del Río Martín, también bajo la dirección especializada de Eudald Guillamet.

• Instalación y toma de datos por medio de ecocontadores,

ubicados en los accesos a los abrigos visitables, para valorar la afluencia de visitantes y la capacidad de carga de los enclaves. Estos mecanismos están instalados, por el momento, en los Parques Culturales del Rio Vero y del Río Martín.

Interés Cultural de cada enclave con manifestaciones de Arte Rupestre y su entorno de protección con su correspondiente delimitación cartográfica, así como la documentación de su contexto arqueológico. de los Planes Generales de Ordenación Urbana y demás instrumentos urbanísticos.

• Informes preceptivos en los Estudios de Impacto Ambiental.

Física (Gobierno de Aragón – Parque Cultural) El cerramiento de los abrigos rupestres en Aragón se lleva a cabo exclusivamente cuando se incluyen en las rutas culturales, en función de su accesibilidad física y facilidad de comprensión. Sólo excepcionalmente, en casos de riesgo (como el paso de una vía ferrata) se cierran los enclaves, aunque no estén integrados en ninguna oferta divulgativa. La instalación de cerramientos en los abrigos rupestres ha ido emparejado con la organización de las visitas con guías cualificados. Esto no supone la eliminación absoluta de visitas, ya que las de carácter individual se pueden seguir produciendo, pero limita considerablemente la vista masiva, peligrosa en muchos casos por desconocimiento. En líneas generales, existe protección física en un total de 92 enclaves, en los términos anteriormente expuestos, el resto de lugares no poseen dicha protección debido a que la dificultad en su acceso ya supone una salvaguarda y evita la presencia de elementos ajenos en el paisaje, que pueden llamar la atención y provocar un efecto contrario a la protección pretendida. Además estos lugares no se contemplan ni en las rutas de difusión ni en los planes de señalización. El número de enclaves con manifestaciones rupestres inventariados en Aragón, responde a un criterio amplio en la consideración de las expresiones sobre roca, incluyendo en las preceptivas relaciones no solo las prehistóricas, sino también todas aquellas que, por sus características, son especialmente relevantes en sus ámbitos culturales como puede ser el caso de la inscripción celtibérica de Peñalba en Villastar o de los numerosos conjuntos grabados que, desde la Prehistoria hasta bien avanzada la Edad Media, están documentando rutas ganaderas y lugares de paso.

Figura 2. Abrigo de la Cañada de Marco. Alcaine. Parque Cultural del Río Martín. Consolidación de bloques.

6. PROTECCIÓN Jurídica. (Gobierno de Aragón)

• Legislación en materia de Patrimonio Cultural.

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Esta razón justifica la diferencia que se aprecia entre el número global de enclaves rupestres inventariados frente a las estaciones con manifestaciones prehistóricas reseñadas en la siguiente relación:

• Enclaves rupestres inventariados: 504 (2013) • Abrigos con pintura rupestre prehistórica: 337 • Conjuntos con grabados rupestres: 167


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación • Yacimientos con protección física: 92 (20%) con la

siguiente distribución: • Huesca: 23 (todos ellos con pintura prehistórica y casi todos en el Parque Cultural del Río Vero). • Zaragoza: 3 (2 con pintura prehistórica y 1 con grabados al aire libre de cronología pre y protohistóricos). • Teruel: 66 (60 con pintura prehistórica ubicados en los Parques Culturales de Albarracín, Río Martín, y Maestrazgo, así como el conjunto del Bajo Aragón y 6 enclaves con grabados prehistóricos, protohistóricos y medievales).

7. FORMACIÓN Una de las principales preocupaciones de la gestión de los Parques Culturales desde su origen ha sido la formación sistemática tanto del personal implicado en la gestión del Parque Cultural, como de la población local, de la cual se pretendió que desde el principio fuese la receptora directa de los beneficios del desarrollo del territorio Parque a través de los valores patrimoniales. Era fundamental para el éxito del programa que el esfuerzo que se le requería a la comunidad local, tuviese las compensaciones adecuadas, en la mejora de la calidad de vida de sus gentes, favoreciendo los beneficios económicos y el desarrollo de la iniciativa privada en pequeñas empresas de servicios, artesanías o de gestión cultural básica, entre otras. Por ello, prácticamente desde los inicios de la andadura de cada uno de los Parques Culturales con manifestaciones artísticas prehistóricas, se pusieron en marcha todo tipo de cursos, jornadas técnicas, seminarios y demás experiencias formativas que favoreciesen el intercambio de prácticas entre profesionales.

una atención personalizada, al tiempo que se favorecía a las iniciativas económicas el refuerzo de sus ofertas con el recurso cultural. Otras experiencias se han orientado hacia la formación en gestión de pequeños negocios, atención al público e información sobre los valores patrimoniales de su zona. Las primeras experiencias piloto sobre estos temas se llevaron a cabo en el Parque Cultural del Río Martín. El Parque Cultural del Rio Vero llevo a cabo una serie de encuentros entre los responsables de diferentes iniciativas económicas (empresas sobre deporte de aventura, alojamientos de turismo rural, hostelería artesanía tradicional y alimentaria entre otras) a fin de intercambiar información sobre las características de cada una de ellas y la posibilidad de poner en marcha ofertas combinadas en las que incluir, además, la oferta cultural generada por el Parque. El objetivo último de todas estas iniciativas formativas es generar un consolidado tejido de profesionales capaces de trabajar en red, rentabilizando recursos, conocimientos y medios. Asimismo, la formación y el conocimiento de los valores patrimoniales permiten mayor sensibilización, incremento en la autoestima de la población local y toma de conciencia de su identidad, favoreciendo la conservación y protección del Patrimonio al que consideran como suyo. Esa implicación social ha resultado ser el mejor agente de protección que se puede tener sobre el territorio, ya que su propia sensibilización con este tipo de recursos y el beneficio percibido a través de ellos hace que sea la propia población la que alerte de las posibles afecciones que puedan producirse sobre su Patrimonio.

En este sentido cabe señalar los seminarios celebrados en Ciudad Rodrigo y Cangas de Onís para los guías de enclaves prehistóricos que forman parte del Itinerario Cultural Europeo “Caminos de Arte Rupestre Prehistórico” o las “Jornadas técnicas sobre gestión del Arte Rupestre Prehistórico Patrimonio Mundial”, celebradas en Alquezar y organizadas por el Parque Cultural del Río Vero en colaboración con el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y en las que se incluyó la elaboración del documento marco para el Plan de gestión aplicable al bien seriado reconocido Patrimonio Mundial “Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica” (ARAMPI) y en el cual están incluidos los yacimientos aragoneses.

8. PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN

La campaña de sensibilización de la población local puesta en marcha en el Parque Cultural de Albarracín con la denominación “El Parque puerta a puerta”, constituyó una experiencia de gran éxito, ya que realmente se visitaron prácticamente todos los domicilios de los municipios del Parque así como de los diferentes negocios existentes, lo que sirvió para que la población sintiera que se le brindaba

Teniendo en cuenta que estamos ante una oferta basada en el Arte Rupestre, cuya ubicación en el medio físico es determinante, la adecuación de rutas y senderos es fundamental. Al mismo tiempo las características de algunos de los enclaves visitables requieren medidas que faciliten los accesos y garanticen la seguridad de los visitantes.

La filosofía que sustenta el programa de Parques Culturales tiene entre sus principales objetivos la promoción y difusión de la oferta generada a fin de favorecer la divulgación de los valores culturales, patrimoniales y paisajísticos. Para ello, las intervenciones en los Parques se han planificado a lo largo del tiempo en dos líneas complementarias: la creación de infraestructuras y la producción de programas divulgativos. Creación de Infraestructuras (Parque Cultural)

▪ Rutas y Senderos

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Con ese propósito se han llevado a cabo la adecuación de accesos por medio de sendas, escaleras, barreras, pasarelas, lo que además permite canalizar las visitas hacia los enclaves con mejor capacidad de carga, al tiempo que se palian los impactos en el medio natural, al favorecer las circulaciones por zonas predeterminadas.

Figura 3. Abrigos de Mallata. Colungo. Cerramientros y adecuación de accesos. Parque Cultutal del Río Vero

para las actividades programas con grupos. Fue el primer centro creado y se ha renovado recientemente, incluyendo puntos tecnológicos de gran éxito.

Figura 4. Recreación de la Cueva de la Fuente del Trucho. Centro de Interpretación del Arte Rupestre. Colungo. Parque Cultural del Río Vero.

Complementariamente, se ha generado una señalización indicativa e informativa, tanto del elemento patrimonial como del medio físico, evitando en la medida de lo posible la sobrecarga de señales, gracias a la coordinación interadministrativa que se fomenta en el territorio Parque. Actualmente, los Parques Culturales ofrecen cerca de una veintena de rutas específicas de Arte Rupestre. ▪ Centros de Acogida y de Interpretación del Arte Rupestre El Arte Rupestre como hilo conductor de buena parte de la oferta que se hace desde estos ámbitos y por extensión la vida en la Prehistoria, ha demostrado, a pesar su complejidad, ser de gran interés para el público. La mejor referencia de este hecho la tenemos en los datos que proporciona el Parque Cultural del Río Vero, en el cual los abrigos con Arte Rupestre constituyen el segundo destino más demandado, solo superado por el Museo Diocesano de Barbastro, como ya habíamos comentado en otro punto de esta intervención. Las características y situación de los enclaves visitables permiten aportar únicamente una información reducida, que debe ser completada en Centros de Acogida y de Interpretación del Arte Rupestre Prehistórico. En este momento contamos con centros de estas características en los siguientes puntos: - En el Parque Cultural del Río Vero, en la localidad de Colungo, con una instalación específica para la Cueva de la Fuente del Trucho, único enclave en Aragón con pinturas paleolíticas. Cuenta además con una amplia zona exterior

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Figura 5. Centro de Interpretación del Arte Rupestre. Colungo. Parque Cultural del Río Vero.

- En el Parque Cultural de Río Martín, el Centro de Interpretación de Arte Rupestre “Antonio Beltrán” de Ariño es el de más reciente instalación, con una museografía que facilita la comprensión tanto de Arte Rupestre y la vida de sus autores, como del entorno físico en el que se creó. - En el Parque Cultural de Albarracín, se encuentra un pequeño centro de acogida e interpretación ubicado en las proximidades de los abrigos visitables. Esta situación permite la orientación de los visitantes hacia las diferentes rutas establecidas.

Elaboración de programas de divulgación Además de la programación que habitualmente se dirige al público escolar dentro de la llamada educación formal, los Parques Culturales tiene una importante vocación de divulgación de carácter no formal, siendo muy diversas las


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación ofertas, que en diferentes momentos del año, se dirigen a familias, grupos y visitas individuales. ▪ Visitas guiadas y talleres complementarios constituyen una oferta de éxito, que se complementa con actividades especificas sobre astronomía como “Prehistoria bajo la luna llena” (Río Vero), observación del amanecer en el equinoccio de otoño en el Barranco de la Tía Chula y su representación en el abrigo del mismo nombre (Río Martín), prehistoria “La música en la Prehistoria” (Vero), o naturaleza, “Taller de biología” (Albarracín).

Figura 6. Centro de interpretación del Arte Rupestre “Antonio Beltran”. Ariño. Parque Cultural del Río Martín.

Figura 9. Frontón de de la Tía Chula. Oliete. Amanecer en el equinoccio de otoño. Parque Cultural del Río Martín

Figura 7. Centro de interpretación del Arte Rupestre “Antonio Beltran”. Ariño. Parque Cultural del Río Martín

Figura 10. Taller sobre la música en la Prehistoria.

Figura 8. Centro de visitantes. Prado del Navazo. Albarracín. Parque Cultural de Albarracín.

▪ Eventos muy especiales son los campeonatos de armas prehistóricas que también cuentan con sus talleres complementarios sobre la talla de sílex, la obtención del fuego y las técnicas de la pintura rupestre.

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vida en la Prehistoria desde las investigaciones que se han ido realizando y que por su temática ha itinerado por diferentes lugares como en el Parque Cultural del Río Martín, Jaraba en Zaragoza y su próxima instalación en el Principado de Asturias, dentro del programa de divulgación del Itinerario Cultural Europeo CARP.

Figura 11. Campeonato con armas prehistóricas

Figura 14. Exposición divulagativa del Itinerario Cultutal Europeo “Caminos de Arte Rupestre Prehistorico”.

Figura 12. Taller sobre la obtención del fuego.

Figura 15. Exposición conmemorativa del Centenario del descubrimiento del abrigo de Val del Charco del Agua Amarga3. Alcañiz. ▪ Edición de materiales didácticos (comics y cartillas), Guías, APPs sobre los enclaves visitables, además de las propias páginas web de cada unos de los Parques y de la información que se proporciona desde las webs de la UNESCO sobre Patrimonio Mundial y del Itinerario Cultural Europeo. Figura 13. Taller sobre pintura rupestre. ▪ Exposiciones temáticas como las elaboradas para la divulgación del proyecto CARP o la celebrada con motivo del Centenario del descubrimiento del abrigo de Val del Charco del Agua Amarga de Alcañiz, que trataba sobre la

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A modo de conclusión podemos decir que el modelo aplicado en los Parques Culturales de Aragón ha sido capaz de unificar criterios de gestión integral y comprometida de un patrimonio frágil, como es el Arte Rupestre Prehistórico, garantizando la conservación de estos bienes y convirtiendo estos recursos en un producto cultural de calidad para un ocio inteligente y un consumo turístico responsable.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

65. LA CONSERVACIÓN DE UN BIEN DECLARADO PATRIMONIO MUNDIAL Y EL PROYECTO DE MONITORIZACIÓN DEL ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN Ramiro Alloza Izquierdo1, José Ignacio Royo Guillén2, Blanca Latorre Vila2

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1 Profesional independiente Dirección General de Cultura y Patrimonio. Gobierno de Aragón

José Ignacio Royo Guillén, jiroyo@aragon.es

RESUMEN El objetivo de este trabajo es presentar un avance de los resultados obtenidos en las sucesivas campañas de seguimiento del estado de conservación de abrigos con arte rupestre al aire libre, o dicho de otra manera, de su monitorización. A partir de la experiencia acumulada entre 2011 y 2013 en la monitorización del abrigo de Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz, Teruel), se decidió establecer un protocolo de monitoreo en seis abrigos repartidos entre el Bajo Aragón y los Parques Culturales de Albarracín y del río Martín. En dichos enclaves se han medido la humedad y la temperatura superficiales de la roca, así como la humedad y temperatura ambientes, además de realizarse diversos estudios termográficos. Los resultados obtenidos parecen confirmar que la humedad superficial de la roca se mantiene en valores relativamente constantes, sin que este hecho guarde correlación, ni con la estación climatológica, ni con ninguna otra de las variables estudiadas. Las termografías, por otro lado, han permitido descubrir, por un lado problemas no visibles a simple vista relacionados con la conservación y estabilidad del soporte, y por otro lado, confirmar la eficacia de los tratamientos realizados por profesionales en los conjuntos de arte rupestre, sobre todo en lo referido al sellado o consolidación de grietas y/o fisuras. PALABRAS CLAVE: Conservación del arte rupestre; Monitorización; Soporte rocoso; Temperatura; Humedad; Termografía.

ABSTRACT The objective of this paper is to present a preview of the results obtained in the successive campaigns of monitoring the preservation of open air shelters with rock art. Afther the experience acquired by monitoring of the shelter of Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz, Teruel) between 2011 and 2013, it was decided to establish a protocol for monitoring six shelters scattered all over Aragon and the cultural parks of Albarracín and the river Martin. In these enclaves, the humidity and temperature have been measured, not only on the surface rock but in their environment too, in addition to several thermographic reports. The results obtained seem to confirm that the surface moisture of the rock keeps relatively constant values without being realted this fact with the season or any other of the variables studied. On the other hand, infrared thermography has allowed to discover not only some invisible problems of conservation and stability of their bases but confirm the efficiency of the treatments applied on some rock art sets by professionals, especially regarding sealing chinks or consolidation of cracks and crevices. KEYWORDS: Conservation of rock art; Monitoring; Rocky base; Temperature; Humidity; Thermography.

1. INTRODUCCIÓN La conservación del arte rupestre al aire libre, ha sido y es un tema recurrente entre los especialistas en esta manifestación gráfica, pero es bien cierto que hasta el último cuarto del siglo XX esta problemática no se abordó desde una óptica científica (Whitley 2001), primando en este campo los trabajos de varios equipos de investigadores anglosajones (Loubser 2001; Rowe 2001) o franceses (Brunet y Vouvé 1996).

Si nos ceñimos a la Península Ibérica o incluso al territorio aragonés, existen muchos estudios de carácter teórico, basados en la mera observación y análisis documental (Beltrán 1989; Royo 2001; Royo y Benavente 1999) pero muy poco trabajo experimental y como consecuencia muy poca bibliografía, a excepción de algunos trabajos previos sobre el soporte geológico de los abrigos pintados o sobre la geomorfología de los mismos (Arias et alii 1994; Sancho et alii 1998). La situación cambia a partir de la declaración del arte rupestre aragonés como Patrimonio Mundial en Diciembre de 1998,

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cuando algunos equipos de investigadores españoles, han llevado a cabo diversos estudios encaminados a establecer un diagnóstico real y científico del estado de conservación del arte rupestre localizado en nuestro territorio (Alloza et alii 2012), de su soporte (Alloza 2013), de los pigmentos (Alloza et alii 2009; Pitarch et alii 2014; Resano et alii 2007; Rogerio et alii 2009) y de las alteraciones biológicas (Portillo et alii 2009) o antrópicas (Roldán, 2012) que contribuyen a su degradación y de cuya experiencia se han extraído enseñanzas que ya se están aplicando en la conservación y/o consolidación de nuestros paneles pintados (Royo Lasarte et alii 2013). Dichos estudios, suficientemente conocidos en la bibliografía científica, no hubiera sido posible llevarlos a buen puerto, de no ser por la creación de equipos multidisciplinares integrados por arqueólogos, geólogos, biólogos, químicos y restauradores y por supuesto por la colaboración, a veces totalmente desinteresada de algunos laboratorios, como el ya desparecido Laboratorio de Análisis e Investigación de Bienes Culturales o el Laboratorio de Calidad de la Edificación, ambos del Gobierno de Aragón, además de distintos investigadores de la Universidad de Zaragoza, País Vasco, Barcelona o Castilla-La Mancha, cuyo trabajo ha permitido la aplicación de nuevas tecnologías para conseguir una mejor documentación sobre el arte rupestre y su conservación y protección (Agnew et alii 2015). Superadas ya las reuniones de Albarracín y Alquézar en 1987, o la de Zaragoza sobre parques culturales en 1989, en donde se plantearon algunos de los problemas de conservación del arte rupestre aragonés, en los últimos años estamos viendo una nueva metodología de trabajo de campo y documentación de dichos problemas, plasmada en reuniones de expertos como la de Valencia en 2008, la de Alquezar en 2012 o la de Salamanca en 2013 (Hernández y Royo 2015) (fig. 1).

2. OBJETIVOS La experiencia acumulada en más de 30 años de estudio y gestión del arte rupestre, nos ha permitido plantearnos una serie de preguntas clave para abordar la problemática de la conservación del arte rupestre al aire libre y para eso hemos tenido que acudir a otras disciplinas más relacionadas con la geografía, la geología, la física y la química o la biología, una serie de ciencias que aplicadas al trabajo de campo, permiten un acercamiento mucho más objetivo que la observación previa del “experto en arte rupestre” que dependía de su buena vista o en el mejor de los casos, de su prestigio nacional o internacional. Para ello, hemos tenido que “reciclarnos” y estudiar otras disciplinas, hasta hace muy poco totalmente alejadas de la arqueología o del arte rupestre. El diálogo constante entre distintos expertos, integrados en equipos multidisciplinares, permite plantear las preguntas necesarias y como consecuencia intentar buscar las respuestas adecuadas, aunque en muchos casos este camino es mucho más difícil de recorrer de lo que pueda parecer a priori. De este modo, uno de los objetivos de nuestro trabajo, ha sido crear equipos estables de investigación, aunando esfuerzos, experiencias, equipamiento e infraestructuras, como único medio de conseguir un análisis objetivo y real del estado de conservación de nuestro arte rupestre al aire libre. De nuestro trabajo y experiencia en estos últimos años surge el principal objetivo de estas páginas que es en definitiva, presentar un avance de los resultados obtenidos en las sucesivas campañas de seguimiento del estado de conservación de abrigos con arte rupestre al aire libre, o dicho de otra manera, de su monitorización.

3. METODOLOGÍA La necesidad de contar con los medios necesarios para poder llevar a cabo el trabajo de campo que obligatoriamente debíamos realizar para poder documentar el estado real y objetivo de conservación del arte rupestre al aire libre en la Comunidad Autónoma de Aragón, trajo consigo el diseño de una metodología específica ajustada a los objetivos propuestos. Para ello, se decidió llevar a cabo un trabajo experimental en un solo abrigo, de fácil acceso y bien conocido y que además fuera representativo de un determinado soporte y de una problemática similar a otros yacimientos de una zona amplia. Por esta razón se seleccionó el abrigo de Val del Charco del Agua Amarga, en Alcañiz (Teruel), representativo de una comarca, el Bajo Aragón y de una determinada geomorfología, la de las areniscas terciarias.

Figura 1. Portada de la edición de las Jornadas de Salamanca.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 3.1. La experiencia previa: Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz, Teruel) A la vista de esta situación y de cara a la elaboración posterior de un protocolo que normalice los estudios en materia de conservación del arte rupestre, se inició, con el patrocinio y financiación de la entonces Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, una exhaustiva campaña de monitoreo entre los años 2011 y 2013, en el abrigo con pinturas levantinas de Val del Charco del Agua Amarga (Alcañiz, Teruel). La elección había sido sencilla: se trata de un abrigo muy accesible con lo que se reducen los costos de desplazamiento, cuenta con un panel pintado de enorme trascendencia científica y su composición geológica es plenamente representativa de la mayor parte de los abrigos con arte rupestre del Bajo Aragón. Los trabajos de campo en dicho abrigo consistieron en la medición de temperaturas y humedades superficiales del soporte rocoso, temperatura y humedad ambiente y realización de estudios termográficos, todo ello complementado con diversas analíticas fisico-químicas realizadas por el laboratorio de Calidad de la Edificación de la Dirección General de Vivienda y Rehabilitación del Gobierno de Aragón que prestó toda su infraestructura para este proyecto.

En la bibliografía examinada se señalan múltiples factores que pueden causar el deterioro del soporte rocoso, pero entre todos ellos, en opinión de diversos autores, dos parecen ser determinantes: la humedad y la temperatura. Por ello se eligió medir estos parámetros. Las mediciones de temperaturas y humedades se llevaron a cabo mediante termómetros de infrarrojos (sin contacto), conductivímetros, termohigrómetros y cámaras termográficas. En este punto debemos señalar que el material de medición utilizado tiene un coste muy asequible, salvo en el caso de la cámara termográfica. El control y seguimiento de las mediciones se realizaba una vez al mes y para que las medidas se tomaran en el mismo punto, se generó una cuadrícula virtual proyectada sobre el propio panel pintado, con lo que nos asegurábamos la exactitud de las citadas mediciones. Las tomas de datos, para que fueran lo mas objetivas posible, se llevaron a cabo a las mismas horas. Los resultados obtenidos, después de casi dos años seguidos de monitorización exhaustiva, arrojaron unos resultados sorprendentes en algunos aspectos:

• Las mediciones de temperatura y humedad dieron unos datos hasta cierto punto coherentes para la mayor parte de la superficie del panel pintado. La temperatura

Figura 2. Val del Charco. Detección de humedades

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superficial de la roca sigue los parámetros diarios y estacionales relacionados con la insolación y la época del año, con ascensos y descensos constantes pero moderados, al estar el interior del abrigo a la sombra durante gran parte del día.

• En cuanto a la humedad, una vez analizadas las

mediciones pudimos comprobar que el panel pintado del abrigo está seco en general, salvo una zona concreta que se encuentra en el ángulo inferior derecho del mismo, como aparece señalada en la fotografía (fig. 2).

• En esta área, se tomaron datos que confirman mediciones de humedad hasta cinco veces superiores al resto del abrigo y no se trata de humedad por capilaridad. Este comportamiento no lo hemos observado en los otros abrigos estudiados.

• Por último, se utilizó una cámara termográfica para

comprobar el estado de alteración del soporte, en especial las fisuras o desprendimientos del soporte. Se controlaron las fisuras, desprendimientos y grietas selladas con morteros de cal en 1999 por E. Guillamet (Beltrán et alii. 2002) y se comprobó que todas las áreas consolidadas se comportaban como el resto del soporte, lo que demostraba sin género de dudas la fiabilidad de dicho tratamiento preventivo.

4. LA MONITORIZACIÓN DEL ARTE RUPESTRE EN ARAGÓN Las experiencias recabadas en el abrigo de Val del Charco, nos permitieron abordar el proyecto de monitorización del arte rupestre al aire libre de Aragón. A partir del año 2014 y con el apoyo en ese momento de la Dirección General de Patrimonio Cultual del Gobierno de Aragón, se inició el proyecto, todavía en curso. Para ello, se seleccionaron un total de seis abrigos plenamente representativos tanto

Figura 3. Localización de los abrigos del proyecto.

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desde el punto de vista geográfico, como climático. Dos de ellos se localizan en el Bajo Aragón, Plano del Pulido (Caspe, Zaragoza) y Cuevetas de Poyuelo I (Torrecilla de Alcañiz, Teruel); otros dos se encuentran en el río Martín, Los Chaparros (Albalate del Arzobispo, Teruel) y Cañada de Marco (Alcaine, Teruel); y los dos últimos, se ubican en la sierra de Albarracín, Los Toricos del Prado del Navazo, Albarracín, Teruel) y Ceja de Piezarrodilla (Tormón, Teruel) (fig. 3). Los abrigos se eligieron en función de diversas características, buscando que los soportes rocosos fueran distintos entre si, desde el punto de vista geológico y climático. Otro aspecto importante a tener en cuenta fue su facilidad de acceso, detalle de importancia, dado que al tener que realizar medidas manuales periódicamente, era preciso minimizar el tiempo empleado en los desplazamientos. En todos los abrigos seleccionados se han medido la humedad superficial de la roca, la temperatura de la misma, la humedad y temperatura ambientes, además de llevarse a cabo diversos estudios termográficos. Para llevar a cabo las tomas de datos y asegurarnos de que siempre se obtendrían en los mismos puntos, se generaron “cuadrículas virtuales” en cada abrigo con una dimensión aproximada de 1x 0,5 m. El día que se realizaba la primera medición, se realizaban fotografías de detalle de los puntos en los que se habían tomado. Con estas fotos se elaboraba un cuaderno de campo, con lo que en la siguiente toma de muestras (aproximadamente, una vez al mes) se podía identificar el punto donde se había tomado el dato anterior. Lógicamente, el número de puntos muestreado, cambia de abrigo a abrigo, en función de las dimensiones del mismo. El equipamiento necesario para llevar a efecto estas mediciones, es prácticamente idéntico al utilizado en el abrigo de Val del Charco, pero ahora hemos incluido un sistema de medición continuo de temperaturas, mediante la instalación en cada abrigo de unos data loggers del tipo i-button, baratos y fiables para su uso al aire libre, además de su correspondiente programa informático de tratamiento de datos THEcla ExpressThermo 2007 Basic, de fácil adquisición, instalación y manejo en un ordenador portátil (fig. 4).

Figura 4. Instrumentos de medición utilizados en el proyecto


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación La elección de los puntos en los que se colocaron los data logger para el registro continuo de temperaturas de la superficie de la roca, supuso algunos pequeños problemas derivados de la geometría de los instrumentos, dado que son cilindros de unos 2 cm. de diámetro y unos 5 mm. de altura, con un peso de unos gramos. Había que colocarlos en lugares no visibles por los visitantes, donde pudieran asentarse de un modo estable y sin riesgo de que el viento o la lluvia los arrastrase. Todo esto se traduce en el hecho de que no se colocaran en los mismos paneles pintados, sino lo más próximos posible a éstos, por lo que su orientación, asoleamiento, etc. no se corresponde exactamente con los de las pinturas, aunque las mediciones son plenamente válidas para los propósitos que perseguimos.

las temperaturas subían o bajaban gradualmente, a pesar de registrarse algunos valores muy altos (más de 50ºC en el abrigo del Plano del Pulido en pleno verano).

4. 1. Avance de resultados Como un avance de los resultados obtenidos hasta ahora, se exponen a continuación los datos obtenidos en el abrigo de La Ceja de Piezarrodilla (Tormón, Teruel), al ser lo suficientemente representativos del total de los conjuntos monitorizados y ser similares a ellos. Las mediciones y controles realizados se corresponden a dos variables: Humedad y temperaturas superficiales del soporte rocoso del panel pintado (fig. 5). A esta variable, debemos sumar los estudios termográficos realizados.

4. 1. 1. Humedad superficial de la roca

Los datos obtenidos hasta el momento, muestran que la humedad superficial de la roca es bastante baja y estable, ya que las mayores diferencias registradas no superan el 5%. No varían en función de las estaciones, ni con las oscilaciones climáticas del día a día (fig. 6). Este resultado nos sorprendió y para verificarlo llevamos a cabo un pequeño experimento. En una roca próxima a uno de los abrigos monitorizados, se midió su humedad superficial, que arrojó un valor del 13% y a continuación se humedeció un área de la misma de unos 20x20 cm. Inmediatamente, se tomó la medida de la humedad superficial que arrojó un valor del 50% y se continuaron tomando medidas a intervalos regulares. Al cabo de unos 30 minutos, la roca volvió a mostrar los valores iniciales de humedad

Figura 5. Ceja de Piezarrodilla. Medición de humedades con higrómetro.

4. 1. 2. Temperatura superficial de la roca

En términos generales, la temperatura superficial de la roca sigue las mismas variaciones que la temperatura ambiente; es decir, durante el día va creciendo desde el amanecer hasta el ocaso, cuando comienza a decaer, para iniciar un ciclo similar al día siguiente. Otro tanto puede decirse del ciclo anual (fig. 6). En cuanto a los datos proporcionados por los data loggers, hay que decir que esos se colocaron no tanto para tener un registro continuo de las temperaturas, sino para comprobar si había cambios bruscos en las mismas y por tanto riesgos de shock térmico. Así se programaron para tomar una medida cada 10 minutos, lo que permitió comprobar que

Figura 6. Media anual de temperatura y humedad del abrigo de Ceja de Piezarrodilla (Tormón).

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Figura 7. Ceja de Piezarrodilla. Tablas de temperaturas y humedades En ningún caso se revelan saltos térmicos importantes (mas de 2ºC/min). Así pues la conclusión es que existe stress térmico en el soporte rocoso de los paneles pintados, pero no shock, lo que impide la aparición de grietas o fisuras por dilatación o contracción (fig. 7). Nuestra experiencia indica que sólo parece producirse shock térmico en los abrigos con arte rupestre, cuando éstos son afectados por un incendio forestal (caso de Mequinenza en 2004).

4. 1. 3. Termografía

Los estudios termográficos, por otra parte, han revelado la utilidad de esta técnica para detectar la existencia de numerosos huecos, grietas o fisuras, desplacaciones, descamaciones, etc., que no siempre son apreciables a simple vista, lo que convierte el uso de la cámara termográfica en una excelente ayuda para comprobar objetivamente el estado físico del panel, máxime si se tiene en cuenta que su uso no requiere contacto físico con la superficie (fig. 8). El uso de esta técnica ha permitido también comprobar que las consolidaciones preventivas mediante el uso de mortero de cal efectuada en algunos abrigos, como sería el caso de Val del Charco del Agua Amarga, son plenamente eficaces.

1.- La humedad superficial de los paneles pintados de los seis abrigos monitorizados, es baja y muy estable. Los trabajos arriba descritos, han permitido constatar que la superficie de la roca, está relativamente seca y que las variaciones de humedad son mínimas, lo que reduce el peligro de circulación del agua y los riesgos de que se generen procesos de disolución y recristalización de sales que son una amenaza para la estabilidad de la superficie rocosa. Este comportamiento de la humedad superficial, es sorprendente toda vez que no parece correlacionarse con ninguna otra de las variables estudiadas, especialmente no se correlaciona con la humedad ambiente.

5. CONCLUSIONES De todo el trabajo realizado entre mediados del año 2014 y durante todo el 2015, podemos extraer las siguientes conclusiones provisionales:

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Figura 8. Ejemplo de termografías aplicadas al arte rupestre


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 2.- Las temperaturas siguen el ciclo diario/anual. No hay temperaturas bajo cero, a pesar de ser un lugar frío, de montaña, con lo cual el riesgo de gelifracción es bajo. Tampoco hay cambios bruscos, lo que supone que existe stress térmico pero no shock. La humedad y la temperatura no están correlacionadas. Si se correlaciona la temperatura ambiente con la temperatura de la superficie rocosa (coeficiente de correlación 0,94). 3.- La técnica de la termografía pone de manifiesto las zonas en las que hay desplacaciones, descamaciones, fisuras, etc., a menudo no detectables a simple vista. Por otra parte nos ha permitido comprobar que la consolidación con mortero de cal es totalmente efectiva y no tiene ningún efecto adverso para la conservación de las pinturas rupestres al aire libre. 4.- Los datos aquí mostrados para el abrigo de la Ceja de Piezarrodilla, se repiten para el resto de los abrigos estudiados. Por el momento, no podemos extraer más conclusiones que las que más arriba se han descrito, lo que nos obliga a continuar realizando estas mediciones durante periodos más prolongados de tiempo y a comenzar a considerar otras variables. Por otra parte, los estudios termográficos que se iniciaron con la intención de tener una visión global de la humedad superficial en los abrigos, han mostrado para nuestra sorpresa, que son capaces de identificar defectos en la superficie rocosa, como descamaciones, desplacaciones, fisuras, etc., inapreciables a simple vista y que tienen una aplicación práctica inestimable para tener diagnósticos fiables del estado del soporte rocoso y por lo tanto, poder establecer protocolos de actuación tendentes a un posterior tratamiento de conservación o consolidación preventivas (fig. 9).

AGRADECIMIENTOS Deseamos expresar nuestro agradecimiento a la Dirección General de Cultura y Patrimonio por su apoyo incondicional, al Laboratorio de Calidad de la Construcción por su colaboración en las analíticas fisico-químicas realizadas, a la Universidad del País Vasco y en especial a su Departamento de Química, por su ayuda desinteresada en la determinación de problemas relacionados con el soporte o los pigmentos, a José Royo Lasarte, Gerente del Parque Cultural del río Martín, por su colaboración en la monitorización de los abrigos de su entorno competencial, a Hilario Dalda, guarda de Patrimonio Cultural de la sierra de Albarracín, por su ayuda en la toma de mediciones de los abrigos de Albarracín y Tormón, a Eudald Guillamet, restaurador, por sus amables consejos técnicos relativos a las cuestiones que aquí se plantean, al igual que a Juan Francisco Ruiz, por su ayuda prestada en cuestiones relativas a la arqueometría. Por último queremos expresar nuestro reconocimiento a la Confederación Hidrográfica del Ebro por su diligencia al aportarnos los datos climatológicos de la cuenca en el área del Bajo Aragón.

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Figura 9. Consolidación de bloques del abrigo de Cañada de Marco.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

66. ARQUEOLOGÍA Y PATRIMONIO EN LA ALTA MONTAÑA. RESULTADOS DE LAS PROSPECCIONES EN EL VALLE DE GÓRIZ (FANLO, HUESCA) Sara Díaz Bonilla1, Laura Obea Gómez1, Ermengol Gassiot Ballbè1, Ignacio Clemente Conte2, David García Casas1, David Rodríguez Antón1, Manuel Quesada Carrasco1, Javier Rey Lanaspa3 Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Prehistoria. Grupo GAAM. CSIC- Institución Milá y Fontanals (IMF), Departamento de Arqueología y Antropología. Grupo AGREST y GAAM. 3 Departamento de Educacion, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragon (DGA). 1

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Sara Díaz Bonilla, saradiaz1992@gmail.com

RESUMEN Investigaciones llevadas a cabo en los últimos 20 años en las dos vertientes de los Pirineos han evidenciado la existencia de un importante patrimonio arqueológico en las zonas altas de la cordillera. Estos vestigios se localizan en muchas ocasiones por encima los 2.000 m. de altitud en zonas vinculadas, en los últimos siglos, a actividades ganaderas. Generalmente se tratan de restos de construcciones, cabañas y cercados. No obstante también se han localizado elementos funerarios, arte rupestre, depósitos de cerámica, explotaciones mineras, etc. El año 2015 el grupo de Arqueología de Alta Montaña (GAAM) inició en el valle de Goriz, dentro del Parque Nacional de OrdesaMonte Perdido, prospecciones arqueológicas siguiendo una metodología similar a la que lleva implementando desde hace más de 10 años en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Fruto de esta primera intervención se han registrado diversos yacimientos arqueológicos inéditos, aparentemente vinculados a actividades ganaderas. Este registro se ha llevado a cabo siguiendo los parámetros consensuados en el marco de la red internacional DEPART Dinámicas de los Espacios Pirenaicos de Altitud. Un SIG del patrimonio arqueológico y la modelización de los territorios pastorales. Además de la exposición de los resultados obtenidos, el trabajo presentado detalla tanto la metodología seguida en el campo de reconocimiento del terreno y de registro de las evidencias arqueológicas. Así mismo ilustra la integración posterior de los datos en una geobase de datos espacial. PALABRAS CLAVE: Prospección arqueológica; Alta Montaña; Arqueología del Paisaje; Pirineos Centrales; Valle de Góriz.

ABSTRACT Research carried out in both sides of the Pyrenees for the last 20 years have demonstrated the existence of an important archaeological heritage in some high areas of the mountain range. Such traces are frequently located above 2.000 m of altitude, in areas that have been linked to cattle activities in past centuries. They usually are the remains of some constructions like shacks and enclosures. Moreover, some funerary evidences have also been located, as well as rock art, pottery deposits, mining installations, etc. In 2015, the group of High Mountain Archaeology (GAAM) began a series of archaeological prospecting in the valley of Góriz, inside the National Park of Ordesa-Monte Perdido, using a similar methodology to which has been used for more than 10 years in the National Park of Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. As a result of this first research, many unpublished archaeological sites have been reported, and they are apparently linked to cattle activities. This archaeological register has been carried out according to the parameters agreed by the international network DEPART: Dynamics of Altitude Spaces of the Pyrenees – a GIS for archaeological heritage and modelling the pastoral territories. In addition to the recapitulation of these results, this paper details the methodology implemented in the fields of surface prospecting and recording of archaeological evidences. Finally, it illustrates the later integration of the information in a spatial geo-base of information. KEYWORDS: Archaeological Prospecting; High mountain; Landscape Archaeology; Central Pyrenees; Goriz Valley.

1. INTRODUCCIÓN En el presente artículo exponemos los resultados preliminares de la campaña de prospección arqueológica realizada el pasado verano en el valle de Góriz, situado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (en adelante PNOMP). Concretamente la zona comprendida entre el Barranco de Góriz y el Collado Millaris, por encima de la cota 2000

m.s.n.m. y que correspondería con la zona de pastos actual del “Puerto Medio”. El valle, de origen glaciar, se caracteriza por un relieve de pendientes relativamente suaves que, en algunos puntos, se ven truncadas por la presencia de farallones rocosos los cuales definen las distintas “fajas” características del valle de Ordesa. Debido al sustrato calizo que conforma esta parte

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de los Pirineos, las zonas más altas son bastante áridas ya que el agua, generalmente procedente del deshielo, se filtra rápidamente en el subsuelo para emerger en cotas más bajas. Así, la vegetación predominante en la zona prospectada son los prados alpinos endémicos, típicos de suelos calcáreos. A partir de los resultados obtenidos en otras zonas del Pirineo (Gassiot et al. 2014a y 2014b, Le Couédic 2010, Orengo et al. 2014, Rendu 2003), hemos considerado el PNOMP como zona de interés para poder ampliar los datos de ocupación humana a lo largo de la cordillera y comparar las dinámicas existentes a lo largo del tiempo y el espacio. Otra razón que nos ha llevado a elegir esta zona geográfica para las prospecciones es que se trata de la zona más visitada del PNOMP, por el acceso al macizo de Monte Perdido y otras cumbres y por la ubicación del refugio de Góriz. Por orientación de la dirección del PNOMP queríamos también comprobar si esa masificación de excursionistas podría tener cierta influencia en la conservación y reconocimiento de determinadas estructuras con valor patrimonial.

2. OBJETIVOS

en el pasado: pastoreo, caza, agricultura, elaboración de alimentos, etc. (Gassiot et al. 2014b); así como por ciertas dificultades igualmente comunes de las que cabe destacar la ausencia absoluta de datos. Ésta es fruto de la carente investigación previa en estas zonas, lo que hace imposible comparar diversos espacios de alta montaña y extraer conclusiones hasta el momento. Estos programas tienen un carácter multidisciplinar e integran iniciativas de estudio y reconstrucción paleoambiental como apoyo complementario para la identificación de presencia humana así como el grado de incidencia de la misma en la conformación de los espacios de alta montaña a lo largo del tiempo (Gassiot et al. 2013). Su importancia reside en romper con la preconcepción del paisaje como mero “escenario” donde se desarrollan las prácticas sociales. Al contrario de lo que se pensaba, éste emerge como elemento activo, y en constante interacción con los grupos humanos, de ahí que sea tan importante conocer la dinámica del clima, de la ocupación humana y de la vegetación (Fig.1). De este modo, arqueología y paleoecología se hacen igualmente necesarias a la hora de abandonar el tradicional fetiche arqueológico basado en el yacimiento como causa de sí mismo.

La campaña de este verano de 2015 se inserta en una línea de investigación desarrollada por el Grup d’Arqueologia d’Alta Muntanya (GAAM-UAB-CSIC) formado por miembros de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de la IMF-CSIC, desde 2004 en el Pirineo central. Dicho grupo ha llevado a cabo trabajos especialmente en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (PNAESM), en Lleida, donde se han documentado numerosas evidencias de actividad humana desde el IX milenio cal. ANE. La arqueología ha sido y es una herramienta de gran alcance que permite generar conocimiento sobre las dinámicas históricas y sociales del pasado, más allá de la mera recuperación y análisis de materiales y artefactos. Entender las sociedades a lo largo del tiempo, sus dinámicas de cambio, y la interacción con su entorno ambiental son nuestros objetivos principales (Gassiot et al., 2015). Sin embargo, los espacios de alta montaña en muchas ocasiones han sido obviados en la investigación al ser concebidos como zonas marginales e inhóspitas, no aptas para el desarrollo de las prácticas sociales llevadas a cabo por grupos humanos. Afortunadamente, a nivel europeo se promueve cada vez más la investigación arqueológica en zonas altas de los Alpes, Apeninos y otras sierras (Angelucci et al., 2013; De Pascale et al. 2006; Fau, 2006; Fedele 1999; Garcia et al, 2007), y este interés también se ha concretado en el área pirenaica por parte de diferentes proyectos y grupos de investigación de ambos lados de la cordillera (Gassiot et al., 2012; Gassiot et al., 2014a; Gassiot et al. 2014a; Le Couedic, 2010; Jouffroy-Bapicot 2010; Orengo et al., 2014; Palet et al. 2012; Rendu, 2003; Rendu et al., 2013; Rey, 2006; Walsh y Mocci, 2003). Estos programas se caracterizan por sus objetivos comunes, tales como la documentación, el estudio y reconstrucción de las actividades humanas desarrolladas

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Figura 1. Diagrama sobre la interacción de las diversas dinámicas en la investigación. Siguiendo este planteamiento multidisciplinar (Catalan et al. 2013), este verano se ha iniciado la primera fase de investigación, que conlleva las tareas de prospección y registro en el PNOMP, con el objetivo de poder llegar a conocer el desarrollo de las actividades humanas a lo largo del tiempo en esta zona de los Pirineos. Hasta el momento, ésta ha sido una zona poco estudiada desde el punto de vista de la arqueología, pero desde el GAAM creemos que tiene un gran potencial y así parecen confirmarlo los datos preliminares. La integración de los mismos en una geobase de datos permitirá definir y modelizar las dinámicas de ocupación y utilización de los valles que conforman el PNOMP a lo largo del tiempo así como comparar dichas dinámicas con otras zonas del Pirineo. (Gassiot et al. en prensa).


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 3. METODOLOGÍA Como se ha señalado con anterioridad, la escasa existencia de documentación arqueológica en zonas de alta montaña hace necesaria la recogida de información para poder, así, construir un sistema de base de datos sólido. La ordenación de la empiria y la capacidad de generar y recuperar nueva información arqueológica e insertarla en Sistemas de Información Geográfica (SIG) es una herramienta de análisis sumamente útil para afrontar los objetivos de la investigación planteados. La casi inexistencia de evidencias arqueológicas en zonas de alta montaña, ha llevado a los equipos mencionados más arriba a empezar el proceso de investigación por la localización y registro de vestigios mediante la prospección superficial del terreno. En algunos casos, la actividad de la prospección arqueológica se ha dirigido a la búsqueda de restos concretos o a responder preguntas específicas, lo que ceñía el muestreo a una zona o zonas muy concretas. Esta visión ha ido evolucionando y en los últimos años se propone cubrir áreas geográficas de extensión más amplia y significativa, lo que también implica la documentación de una mayor diversidad empírica y abrir el abanico cronológico, incluyendo sitios de épocas prehistóricas hasta estructuras medievales y modernas (Gassiot et al., 2013 y en prensa). Este proceder permite recoger abundante información que, posteriormente, nos llevará a plantear problemáticas más acotadas y responder preguntas concretas. Como siguiente paso, tras los trabajos de prospección y topografía superficial está la realización de catas estratigráficas que permitan documentar la ocupación reiterada de las estructuras así como situar dichas ocupaciones en el tiempo

Figura 2. Abrigo (FL-014)

de manera absoluta. Para ello, se hace una valoración de los sitios encontrados y se seleccionan aquellos que puedan tener mayor potencial. A través de los materiales susceptibles de ser datados hallados en los programas de sondeo podrá construirse una secuencia de dataciones por C14. Finalmente, para poder definir las actividades llevadas a cabo en los diferentes sitios y así poder modelizar las dinámicas de ocupación de los espacios de alta montaña a lo largo del tiempo, habrá que estudiar los yacimientos y materiales recuperados mediante excavaciones arqueológicas en extensión y el trabajo de laboratorio. Incorporando toda la nueva información generada a un modelo de análisis social y económico más amplio, que permite comprender los yacimientos y materiales estudiados dentro de un sistema de producción y en un territorio y medio ambiente concretos (Catalan et al. 2013, Gassiot et al. 2013 y 2014b). Por lo que respecta al Valle de Góriz, la investigación se sitúa en la primera fase, la de la localización de vestigios arqueológicos. Ésta se ha llevado a cabo a partir de la prospección superficial extensiva del área comprendida entre el Collado Millaris al Oeste, la zona de Tobacor al Sur, Sierra Custodia al Este y el macizo del Monte Perdido al Norte. Este área cubre unas 2450 Ha. que, a causa de la presencia de nieve en el momento de la prospección, no ha podido ser cubierta en su totalidad. La prospección se ha hecho a pie y de manera intensiva mediante transeptos para así cubrir todo el terreno accesible. Tras los trabajos desarrollados en el PNAESM, se han definido algunos criterios generales que los equipos aplican a la hora de prospectar. Debido a sus características físicas, son evitadas aquellas zonas a las que es necesario acceder mediante técnicas de escalada, los canchales inestables, o aquellas con una pendiente muy pronunciada, ya que se

Figura 2. Abrigo (FL-014)

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presupone que éstas serían zonas con poca o nula actividad humana. Sin embargo, sí hay que tener en cuenta lugares como pedregales, terrenos rocosos, crestas y cimas, terrenos en los que, en diversas ocasiones, se han documentado hallazgos (Gassiot et al. 2013 y en prensa). Las áreas con gran densidad de vegetación presentan una dificultad añadida porque ésta oculta los restos arqueológicos y aunque en otras áreas no han sido descartadas las zonas forestadas, en el caso de Góriz éstas son prácticamente inexistentes.

Figura 3. Conjunto ganadero (FL-024)

Para la realización de los transeptos se tiene en cuenta la zona a cubrir en cada momento así como el número de personas que se sitúan a una distancia de entre 10-20 metros unas de otras. El objetivo es cubrir el máximo de terreno posible con el mayor detalle y, por ello, en algunos casos la prospección extensiva se combina con la prospección dirigida de zonas de acceso difícil como son las crestas de las montañas, las imágenes aéreas de zonas concretas en las que se sospecha que puede haber alguna evidencia así como el detenimiento a la hora de observar estructuras específicas del relieve como pueden ser los bloques erráticos y/o cavidades bajo algunas cornisas. En estos casos ha sido la propia experiencia la que ha ayudado a definir el potencial arqueológico de dichas zonas ya que se han encontrado láminas de sílex en crestas

Figura 4. Mapa de la distribución de yacimientos documentados entre el Valle de Góriz y el Collado Millaris

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación y numerosos abrigos y otras estructuras aprovechando las cavidades bajo bloques y cornisas (Gassiot et al. 2013, 2014a y en prensa). Como ya se ha dicho, todas las evidencias observadas se documentan de forma exhaustiva tanto por lo que respecta a su localización (punto GPS) como a sus características físicas: fotografías, ficha de yacimiento donde se recogen datos referentes al medio, a las características arquitectónicas, su posible función y los materiales encontrados. También se hace una descripción detallada de todas las estructuras y, finalmente, se dibuja un croquis a escala que luego se georreferencia para poder trabajar con SIG (Gassiot et al. 2013).

4. RESULTADOS Habiendo realizado un repaso por los distintos métodos de trabajo e investigación que nos aproximan al conocimiento del pasado histórico de las sociedades, presentamos los resultados preliminares fruto de la interpretación de los datos empíricos que nos brinda el trabajo de campo. En total, para la campaña de prospecciones 2015, se han documentado un total de 38 yacimientos arqueológicos distribuidos por el espacio comprendido entre el Valle de Góriz y el Collado Millaris. Así mismo se han localizado numerosos vestigios que, por sus características, no han sido considerados como yacimientos arqueológicos. Entre éstos se encuentran hallazgos de objetos aislados, zócalos muy poco sedimentados que se asimilan a evidencias de vivacs de excursionistas y evidencias del s. XX como basureros o las fortificaciones de la Guerra Civil de la sierra Custodia. En total, se han podido diferenciar nueve tipos de yacimientos: -Abrigo (Fig. 2): Cavidad bajo roca, generalmente de reducidas dimensiones que presenta un muro de cierre. - Cueva / cornisa: Cavidad natural formada por la erosión del sistema kárstico. Generalmente de mayores dimensiones que los abrigos. -Cueva con estructuras: se trata de cavidades localizadas bajo cornisas rocosas que han sido delimitadas con muros de cierre y que tienen una o más estructuras asociadas (cercados, fuentes, almacenes, etc.) -Cabaña aislada: Estructura arquitectónica, tanto de planta circular como cuadrangular de dimensiones “reducidas” (48m2). -Cercado aislado: Estructura arquitectónica de planta irregular (a menudo aprovechando elemento naturales para el cierre) de dimensiones mayores a las de una cabaña y sin presencia de derrumbe en su interior -Conjunto ganadero. (Fig. 3.) Conjunto de estructuras arquitectónicas que pueden, o no, estar adosadas entre sí

Figura 5. Gráfico de frecuencia de los yacimientos a las que se atribuye una función ganadera, generalmente por la presencia de uno o más cercados y/o estructuras para ordeñar el ganado. -Círculo de piedras: Piedras dispuestas formando un círculo. Se aprecia su carácter antrópico por el hecho de que han sido trasladadas y/o clavadas en el suelo. -Despensa aislada: Cierre y acondicionamiento de un pequeño espacio entre dos o más bloques sin conexión aparente con otras estructuras. (1-3 m3) -Estructuras modernas (p.e Guerra Civil): Estructuras con diferentes características morfológicas pero un buen estado de conservación. En el caso de los restos encontrados en la cima de Sierra Custodia, elementos tales como muros perimetrales (en algún caso de una anchura considerable), presencia de trincheras y puntos de vigilancia nos llevan a pensar que pudiera ser un lugar de defensa de la Guerra Civil. Como se puede observar en la figura 5, los cálculos estadísticos nos hablan de una preponderante presencia de cuevas con estructuras (15), seguida por los conjuntos ganaderos (5), mientras que estructuras como abrigos, cabañas aisladas, cercados aislados o círculos de piedras han aparecido de manera más puntual. Empleando el paquete de soporte informático ArcGis se han situado los hallazgos en mapas a partir de la información GPS obtenida en el mismo proceso de prospección y documentación (Fig. 4). La muestra de yacimientos es todavía limitada y se circunscribe a un espacio muy reducido como para poder buscar tendencias generales en su distribución espacial por tipos.

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Como se puede observar, principalmente se encuentran en la parte baja del valle de Góriz. Sin embargo este fenómeno puede responder a las características del muestreo que excluyó las franjas medias y altas de la ladera sur de las Treserols. En general, todos los tipos de yacimientos se encuentran a una altitud media comprendida entre los 2175 y 2450 m. de altitud. Aunque aparentemente las diferencias entre los promedios son de escasa entidad, eso no es del todo correcto puesto que el área prospectada, con algunas excepciones puntuales (en la Punta Tobacor, Sierra Custodia y por encima de la Cola de Caballo), se encuentra plenamente dentro de este rango altitudinal. Destacan ya algunas diferencias entre tipos de yacimientos (Fig. 6). Las cuevas y cornisas con vestigios arqueológicos, principalmente de uso como redil, presentan altitudes promedio por debajo de los 2.200 m. y con una varianza relativamente reducida, especialmente si en la categoría de cornisas excluimos la del Rincón dera Flaire, situada a unos 2430 m. De la misma manera, los cercados y los conjuntos de construcciones vinculadas a la ganadería también tienden a concentrarse alrededor de los 2250 m., claramente en el segundo grupo si, igualmente, excluimos el caso puntual situado a 2.400 m (FL-024). En el extremo opuesto, los vivacs de excursionistas, las despensas aisladas y las cabañas aisladas se emplazan en la franja alrededor o poco por encima de los 2.400 m. En definitiva, se empieza a esbozar una cierta especialización altitudinal de los restos arqueológicos.

Cuando observamos la distancia de los mismos restos a los ríos, la imagen que se desprende es menos nítida. En general, la variabilidad dentro de cada categoría de yacimiento es mayor, hecho que limita la representatividad de los valores centrales. No obstante, las cavidades con ocupaciones tienden a localizarse a menos de 100 m. de un curso de agua permanente (aquí nuevamente, para el caso de las cornisas, esta percepción es mucho más evidente si se excluye el valor máximo, muy desplazado de la mediana). En el otro extremo, las despensas son las estructuras más alejadas de los ríos, de los que se alejan entre 220 y 420 m. En cambio, los datos de las cabañas aisladas están alterados por la cabaña de la Punta Tobacor que, por su emplazamiento en una cresta, dista mucho de las fuentes de agua. Según la cartografía de usos del suelo del propio Parque Nacional, todos los vestigios documentados se localizan en únicamente dos unidades de vegetación. Una es la de pastos de los pisos montano superior y subalpinos, e incluye los pastos discontinuos de gramíneas duras (Festuca gautieri) sobre calizas, en mosaico con vegetación de gleras, y los pastos discontinuos de gramíneas duras, sobre suelos silíceos o acidificados, en solanas muy inclinadas sometidas a solifluxión. La segunda es la de la vegetación de las rocas y gleras, las crestas con roca triturada, gleras o peñascos del piso alpino hasta el subnival (Saxifragion mediae, Iberidion spathulatae, Elynion myosuroidis) y, en menor medida, vegetación glareícola de los pisos subalpino y alpino (Iberidion spathulatae: Crepidetum pygmaeae y

Figura 6. Gráfico de altitudes según el tipo de yacimiento documentado. 1- Abrigo, 2- Cueva/Cornisa, 3- Cueva con estructuras asociadas, 4- Cabaña aislada, 5- Cercado aislado, 6- Conjunto ganadero, 7-Círculo de piedras/Megalitos, 8- Despensa aislada y 9- Vivac.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación comunidades de Borderea pyrenaica) (Villar et al.1996). Ambas son las cubiertas que cubren la gran mayoría del área prospectada. Los abrigos, las cuevas con estructuras asociadas y los cercados aislados se encuentran, en la gran mayoría de los casos en zonas de pastos. En una situación inversa, la totalidad de las despensas se localizan en áreas de vegetación de rocas y gleras, así como 2 tercios de las cabañas aisladas y las cuevas/cornisas, y también en los vivacs modernos. En el resto de tipos de yacimientos las proporciones entre ambos tipos de cubierta del suelo están más igualadas.

5. DISCUSIÓN Los resultados aquí presentados son preliminares y falta aún desarrollar un programa de sondeos estratigráficos y dataciones radiocarbónicas para poder valorar mejor la ocupación a lo largo del tiempo en el Valle de Góriz. De este modo, también podremos documentar las reutilizaciones que han tenido lugar en algunos de los sitios, sobre todo en los abrigos bajo las cornisas de los farallones. En ellos, las características arquitectónicas hacen pensar en ocupaciones recientes las cuales, muy posiblemente, oculten ocupaciones anteriores. Este programa de dataciones también nos permitirá situar en el tiempo algunos yacimientos así como la posible contemporaneidad de diferentes tipos de vestigios. Las distintas estructuras encontradas nos llevan a pensar que la actividad principal desarrollada en el valle de Góriz ha sido la ganadería hasta hace pocos años. Las mallatas, conocidas con anterioridad a la campaña de este verano, son un ejemplo de ello así como los cercados documentados este verano. Las despensas aisladas nos llevan a pensar que éstas serían utilizadas por los mismos pastores del fondo del valle en un periodo concreto del año; de forma tal que llevaran una gestión integral de todo el territorio. En el caso de que se llegue a excavar alguna de las estructuras documentadas, será posible definir mejor las actividades llevadas a cabo en las zonas de altura más allá del pastoreo así como definir, como ya se ha hecho para el PNAESM, rutas hacia las zonas del llano. A pesar del carácter provisional de los datos obtenidos, podemos ver de qué modo la actividad humana ha sido, y todavía es, un factor clave para la definición del paisaje de alta montaña. Definir cuáles han sido estas actividades así como la manera en que se han desarrollado nos permitirá conocer mejor las sociedades humanas pasadas y romper con el “mito” de las montañas como frontera y/o territorio deshabitado. Es más, si los cotejamos con los ya obtenidos en otras zonas del Pirineo nos permitirá valorar la ocupación de los espacios de alta montaña a lo largo del Holoceno y cómo la actividad humana, a través del aprovechamiento de los recursos disponibles, ha supuesto un factor importante en la configuración del paisaje desde el Neolítico (Cunill et al. 2012, Catalan et al. 2013, Gassiot et al. 2012, 2013 y 2014a).

AGRADECIMIENTOS Queremos agradecer al Geoparque de Sobrarbe-Comarca de Sobrarbe por sus ayudas constantes al desarrollo y gestión del proyecto financiado por el Ministerio de Educación y Cultura: “Proyecto de estudio y difusión del pastoralismo en el bien Pirineos Monte Perdido Patrimonio Mundial”. Este trabajo se inserta también en los proyectos: Dynamiques des Espaces Pyrénéens d’Altitude. Un SIG sur le patrimoine archéologique et la modélisation des territoires pastoraux. Project de développement de réseaux thématiques interrégionaux (DEPART) Generalitat de Catalunya, Govern d’Andorra, Comunité de Travail des Pyrénées – CTP (2014 - 2015), dirigido por E. Gassiot y en Análisis ecológico de la culturización del paisaje de alta montaña desde el Neolítico: los Parques Nacionales de montaña como modelo. Financiado por el Ministerio de Medio Ambiente y dirigido por Jordi Catalán. Este trabajo se inserta también en el proyecto de I+D (HAR2015-66780-P). Modelización de los espacios prehistóricos de montaña. Un SIG del patrimonio arqueológico y los territorios pastoriles. Agradecemos también la ayuda del PNOMP y a los guardas que nos acercaron con la carga hasta la zona más próxima a las prospecciones.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

67. SAN JUAN BAUTISTA DE RASAL (HUESCA). RESTAURACIÓN, ARQUEOLOGÍA Y PAISAJE. PROPUESTA DE UN PROYECTO INTEGRAL Guillermo Torres Llopis1, Eduardo Díez de Pinos López2, Pedro Rodríguez Simón2 1

Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón 2 Arqueólogo Guillermo Torres Llopis, gtorres@educa.aragon.es

RESUMEN El presente proyecto posee una perspectiva compleja. No entendemos la conservación del conjunto mural de san Juan Bautista de Rasal, Huesca, sin considerarlo como parte de un ámbito ecológico y arqueológico con todo lo que ello conlleva. El contexto geotécnico, la naturaleza del suelo, el paisaje, la diversidad biológica y la misteriosa historia del valle son imprescindibles para una propuesta de intervención y conservación a largo plazo. La ermita es BIC desde 2004, pero el espacio protegido abarca sólo una pequeña porción del yacimiento del que forma parte, y exige un análisis macroespacial exhaustivo. Es necesario acometer la prospección del poblamiento, lugar de frontera habitado al menos desde el siglo X, con objeto de delimitar correctamente su extensión. Hasta ahora, hemos realizado dos campañas de intervención multidisciplinar, en las que se han descrito la personalidad geológica del suelo, la correspondencia de morteros interiores y exteriores, la flora, la dinámica termohigrométrica y el contexto histórico de la repoblación en el valles de las Sierras Exteriores, y hemos descubierto el valor arqueológico del enclave: nos hallamos ante un conjunto sincrético que abarca un proceso histórico completo, desde la ocupación romana hasta la consolidación del dominio cristiano y la recuperación de la Ruta Jacobea. Respecto a los trabajos de conservación propiamente dichos, estamos acometiendo la consolidación estratigráfica sistemática de morteros interiores y exteriores, la eliminación de materiales superpuestos y la monitorización de las condiciones internas y externas. Nuestra propuesta de intervención contempla la prospección sistemática del lugar, y su puesta en valor para la recuperación de la actividad económica sostenible del valle, puesto que constituye el eslabón mejor conservado de un tejido sociocultural aún reconocible en la ruta convergente Alto Gállego-Garona PALABRAS CLAVE: Mínima intervención; Análisis macroespacial; Técnica pictórica; Transversalidad; Arqueología.

ABSTRACT This project has a complex perspective. The conservation of the mural paintings of San Juan Bautista (Rasal, Huesca) cannot be understood without considering it as part of its own ecological and archaeological context. Its geotechnical context, nature of the soil, landscape, biodiversity and the mysterious history of the valley are essential for a proposal of interdisciplinary intervention and long-term conservation. The chapel is BIC since 2004, but the protected area covers only a small portion of the archaeological site, so it needs a more extensive and comprehensive macro-analysis, andd it must be also carried out the necessary archaeological prospectings and a survey of the landscape, a border area inhabited since the 10yh century A. C. at least, in order to delimit its expanse properly. Up to now, we have made two campaigns with multidisciplinary interventions, which have described several aspects such as the geological characteristics of the soil, the correspondence between inside and outside mortars, the thermo hygrometrical dynamics and the historical context. Regarding the historical context, the archaeological value of the enclave must be stood out: we are facing a syncretic complex covering a complete historical process, from the Roman occupation to the consolidation of Christian conquest and the recovery of the Jacobean Route. With respect to preservatioin works, we are undertaking the systematic stratigraphic consolidation of inside and outside mortars, the disposal of overlapping materials and monitoring of the inside and outside conditions. Our proposal of interdisciplinary intervention considers the systematic prospecting of the place and the restoration and conservation of the cultual heritage in order to achieve a sustainable economic activity in the valley of Alto Gállego-Garona. KEYWORDS: Minimal Intervention; Macro spatial Analysis; Pictorial Technique; Transversality; Archaeology.

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1. INTRODUCCIÓN La ermita de san Juan Bautista de Rasal, en Huesca, posee un potencial comunicativo y una complejidad formal difíciles de abarcar. Sus revestimientos policromos aún se conservan en parte bajo las distintas capas de mortero y cal aplicados a lo largo de los siglos. Aunque la representación pictórica podría datarse hacia el siglo XIII, sus características la entroncan con una tradición anterior, configurando un complicado conjunto sincrético entre la tradición plenamente románica de la llamada “Escuela de Larrede”, vinculada a modelos constructivos subpirenaicos, y una representación iconográfica evolucionada, aunque aún no asociada a la “Nueva Alianza” característica del lenguaje plástico francés de finales del siglo XII. Se trata de una obra de transición de características peculiares, aunque predomina la potente personalidad del ábside, magníficamente conservado, a pesar de la ruina de la techumbre acaecida en fecha incierta, con su friso de baquetones, arquería ciega perimetral, y dos poderosos contrafuertes en el apeo del arco. Estamos en presencia de un conjunto paisajístico de excepcional valor ecológico, arqueológico y monumental. La cobertura vegetal en toda el área es un elemento confluyente con el carácter que creemos descubrir en el edificio; los tradicionales cultivos de viña y cereal han dado paso a un realojo de especies silvestres autóctonas relacionadas con las que constituían el panorama del valle del río Garona1.

Figura 1. San Juan Bautista. Rasal.

Hacia el siglo XI., la ermita se encontraba en el corazón de un bosque profundo, rodeada de terrazas cultivadas y apriscos en medio del camino del valle, y serviría de refugio a peregrinos, caminantes y mercaderes antes de llegar al Gállego.

románico, del siglo XI, según las fechas de ocupación cristiana del valle por Sancho Ramírez, y la nave ortogonal, construida en sillarejo con dos accesos visibles. Las reformas identificadas sugieren cambios de uso sobre los que esperamos se abra un fértil debate académico.

La ermita es BIC, beneficiaria de toda la normativa de conservación de monumentos con su contenido y su entorno inmediato, y la techumbre fue ya rehabilitada en 2004 tras una campaña de concienciación y apoyo llevada a cabo por los propios vecinos de Rasal en colaboración con el Dirección General de Patrimonio del Gobierrno de Aragón.

La prospección arqueológica del entorno y el interior del templo nos ha permitido comprobar que la ermita de san Juan fue en origen un centro de gestión territorial de carácter monástico vinculado a instituciones de repoblación.

La documentación recabada2 hace mención a una comunidad de dependencia eclesiástica que recibió la encomienda del abadiado de Montearagón, en 1093, con una pormenorizada lista de cultivos y actividades productivas, entre las que hemos de destacar las viñas y los bosques, los molinos y las fuentes, embalses y acequias. Además, poseemos el nombre de los usufructuarios del alodio: Fortunio Lup de Arrasal y Enneco Asnar de Bentué. Para el desarrollo de este proyecto se ha tenido en cuenta que la comprensión del contexto medioambiental y ecológico es la clave para establecer cuáles son los parámetros de conservación sostenibles y deseables, en los que se pretende implicar a los custodios no profesionales que conviven con el bien cultural y le dan uso: los vecinos de Rasal. La ermita posee un perfil misterioso, puesto que existen interrogantes acerca de la coherencia entre el ábside

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Los añadidos laterales de la mesa de altar proceden de hacia 1870, pero son posteriores al recrecimiento del suelo en el presbiterio y del propio altar. De la intervención del XIX datan, en función de la correspondencia de morteros, los revestimientos que cubren la totalidad de la nave y parte del ábside. Esta es la configuración final que nosotros conocemos, heredera del abandono del lugar para construir Rasal a partir de poblaciones dispersas que aún se recuerdan, como Ocoro y Omiste. Los revestimientos pictóricos descubiertos son especialmente interesantes por su participación en varios cambios de índole litúrgica y morfológica. Se trata una rara representación iconográfica de la Sedes Trinitas Maiestatis con Dios Padre presentando al Hijo crucificado en su regazo en el interior de la Mandorla (presumiblemente coronada por una representación del Espíritu Santo).


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación laboratorio realizados hasta ahora sí nos dejan interpretar la técnica pictórica asociada a un momento de transición, puesto que lo que denominamos gótico lineal está, al menos en el ámbito geográfico que nos ocupa, y en el contexto del siglo XIII, ligado al empleo de aglutinantes oleosos que permitían explotar los recursos cromáticos con una intención plástica muy diferente de la tradición anterior. Los restos de la prensa romana, los apriscos junto a la linde meridional, los cimientos de numerosas dependencias de habitación, y los pavimentos en el entorno de la ermita son pruebas de que no se trataba de un monumento aislado, sino de un lugar de poblamiento y explotación lleno de vida.

Figura 3. Prensa de viga. Quintal. Figura 2. Lipsanotecas. Rasal. Foto: A.G. Omedes. Junto a las desgastadas pinturas han aparecido algunos hallazgos que aún han de ser interpretados, y cuyo carácter exige un importante proceso de reflexión y debate: cinco lipsanotecas, entre las que destaca una de aspecto primitivo consistente en un bloque de madera con un orificio circular, que podría ser la clave para fechar por aproximación la consagración original del templo. Las prendas habrían sido devueltas paulatinamente al centro más activo del alfoz con objeto de custodiarlas, quizá a la espera de un nuevo proceso de fundación que no se llegó a producir. Si se trataba de una comunidad de villa y tierra, no hemos podido documentarla hasta ahora, aunque no deja de ser una opción muy verosímil en el contexto descrito. Otros hallazgos son los bloques de toba caliza, labrados para constituir un cofre o receptáculo, que podrían haber sido el primer estuche de la lipsanoteca original, un cilindro metálico de función desconocida, depositado en uno de los mechinales del ábside, y los grafitos que rodean la mesa de altar. Estos últimos consisten en una serie, aparentemente sistemática, de representaciones de ballestas, con o sin estribo, todas ellas cargadas y apuntando hacia arriba. Es importante señalar que el modelo de ballesta con estribo de carga representado es de carácter militar y bastante evolucionado desde el punto de vista técnico, lo que nos inclina a pensar en un momento bastante tardío: segunda mitad del siglo XII o principios del XIII. En cuanto a los aspectos formales y técnicos de las pinturas, las calificamos, en una primera aproximación, como de transición, puesto que no poseemos aún evidencias estilísticas o referencias iconográficas o morfológicas que nos permitan emitir un juicio claro al respecto. La impresión de frontalidad y distanciamiento que sugieren la composición pictórica y los modelos iconográficos se ve reforzada por la pérdida significativa de materiales pictóricos, cuyos estratos más externos se han desprendido o desgastado a lo largo del tiempo. No obstante, los resultados de los análisis de

2. ESTUDIO CIENTÍFICO-TÉCNICO 2.1. Estudio Geológico y Botánico. La experiencia estética que proporciona la obra está ligada tanto a la conservación y a la contemplación de los restos artísticos y los témpanos polícromos, como al impresionante entorno natural en el que se yergue el conjunto. Los aspectos de los que poseemos datos relevantes que nos permiten establecer las más importantes interrelaciones son: La cobertura vegetal, que es característica del emplazamiento y el área de ocupación. La frondosidad de la masa vegetal no es muy amplia, puesto que hay pocos macizos vegetales de envergadura y antigüedad, aunque el sotobosque sí constituye un cuerpo bastante compacto que de hecho, dificulta el movimiento en el entorno. La rotación de cultivos, y el uso agropecuario del suelo en esta vertiente, especialmente el cultivo de viñas y el empleo como dehesa, se han mantenido hasta comienzos del siglo XX. La naturaleza del suelo y de la dimensión geotectónica del lugar tiene una importancia capital por dos razones fundamentales: por un lado, nos permite comprobar que la construcción del edificio se realizó con materiales extraídos de zonas bastante alejadas del lugar, y además con dos modelos de corte distintos, que delatan sendos momentos constructivos del ábside y sección oriental de la nave, y la sección occidental y tercio superior de los paramentos. Por otro lado, nos encontramos con un asiento edafológico complicado, constituido por numerosos estratos aluviales o sedimentarios poco consistentes y con una capa de arcillas yesosas que podrían dificultar la obra de aislamiento por su carácter expansivo. En todo caso, las aguas intersticiales se acumulan contra el lienzo norte, produciendo filtraciones y ascensión capilar que han dañado severamente las pinturas y el pavimento.

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2.2. Estudio Geotécnico. El comportamiento estructural del edificio es correcto. La presencia de humedades ascendentes en el muro septentrional, cuyo flujo se está monitorizando estacionalmente con termografías de IR hace necesaria, en todo caso, una intervención perimetral de drenaje. El edificio ha recuperado la techumbre y el tejado, con medidas de aislamiento adecuadas. Solo hemos hallado un punto de filtración, o retención de aguas en la esquina NE, en el encuentro entre ábside y nave, que creemos necesario revisar. El arquitecto de la DGA Antonio García Cid ha emitido un pequeño informe acerca del agrietamiento de la esquina SO en el que se da cuenta de estas cuestiones, pero se valoran con indulgencia relativa, puesto que parece que el inmueble está correctamente asentado en el suelo geológico. En todo caso, en la 1ª fase de intervención se ha levantado un escáner 3D del interior de la ermita cuyo valor principal es el de actuar como herramienta de diagnóstico, puesto que permitirá realizar una comparación fidedigna de la apertura de la grieta y valorar su estabilidad. La restitución funcional de la armadura de la techumbre es el mecanismo adecuado para garantizar la estabilidad de la fábrica.

Figura 4. Imagen termográfica. GEOARTEC.

Figura 5. Fases de la labra pictórica. P. Uceda

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Los paramentos exteriores se hallan en buen estado desde la perspectiva geotécnica, aunque adolecen de una serie de problemas a los que creemos que hay que ofrecer solución: El friso de baquetones, muy expuesto a la acumulación de


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación agua del goterón del tejado está muy deteriorado, habiéndose perdido parte del material y de los morteros de revestimiento; su posición a contralecho los hace muy vulnerables al desplacamiento y pérdida de materia. Además, los morteros de revestimiento se han perdido en parte, y algunos están separados de la piedra del muro y entre sí. Las fases constructivas aún no están bien definidas, aunque sí sabemos que el perímetro es original, y que la nave es de época posterior al ábside como demuestra la correspondencia de morteros.

La segunda acometida se llevaba a cabo con pigmentos resistentes al ambiente alcalino, como tierras ocre y rojo, blanco de cal y negro de carbón, diluidos en una solución fluida de cal grasa o agua de cal; lo que comúnmente entendemos por temple de cal. Posteriormente, se continuaba con pigmentos más sensibles como verdes de cobre, bermellón, blanco de plomo, o incluso lacas y lámina metálica, aglutinados con yema de huevo, cola o aceite de nueces o lino. Nos hallamos ante un conjunto que ha perdido gran parte de la última acometida, por lo que la impresión visual es de cierta simplicidad procedimental.

2.3. Materiales Pictóricos. Los análisis químico-estratigráficos permiten describir los procedimientos técnicos de ejecución de las pinturas. La caracterización de los pigmentos se ha realizado también con un estudio colorimétrico paralelo que cumple dos objetivos: por un lado, se ha cotejado con los resultados analíticos con objeto de crear una base de datos y de identificar alteraciones opticocromáticas. Por otro lado, se trata de conservar datos que permitan la revisión periódica de la densidad cromática para evaluar los ritmos de pérdida o desvanecimiento del color.

Figura 7. Sección estratigráfica. P. Uceda.

2.4. Correspondencia de morteros.

Figura 6. Carta colorimétrica. Pigmentos. R. Carcas. Los pigmentos identificados son muy resistentes al paso del tiempo y a las condiciones impuestas por el sustrato calcáreo, aunque la presencia en los estratos exteriores de trazas de ácidos orgánicos, y de Albayalde, o Blanco de Plomo, permiten pensar en una técnica compleja con acometidas sucesivas empleando aglutinantes orgánicos. Sobre los revestimientos recién aplicados, aún receptivos por el proceso de carbonatación inicial, se extendían las capas de color uniforme que habrían de actuar como fondo de las áreas coloreadas. Esta primera acometida se realizaba con los pigmentos sencillamente dispersos en agua.

El estudio realizado por Geoartec, spin-off del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, y las catas de inspección llevadas a cabo por el equipo de intervención de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón (ESCRBCA) han permitido establecer una nítida correspondencia de morteros. La interpretación resultante confirma la presencia de morteros originales en el exterior, y la existencia de un tendido anterior al revestimiento pictórico del ábside. Del mismo modo se ha localizado en el entorno inmediato de la mesa de altar una serie de grafitti que representa ballestas y venablos. Todos ellos apuntando hacia arriba. Las ballestas son de dos modelos diferentes: ballestas de caza simples ballestas de estribo, mucho más potentes y complejas, empleadas como arma de guerra y que requieren garfios de recarga o armatoste para tensarlas. Este último modelo de ballesta es característico de finales del XII y el XIII.

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4. DIAGNÓSTICO La interpretación de los síntomas de alteración detectados y documentados en el despliegue mural de la ermita de san Juan Bautista de Rasal se ha hecho en función de su pertenencia al conjunto que comprende el comportamiento geotécnico del edificio y las condiciones impuestas por el entorno arqueológico, medioambiental y ecológico del enclave con objeto de acogerse al principio de Mínima Intervención. La rehabilitación de 2004 cortó radicalmente el acceso de filtraciones al interior y detuvo la fractura de la fábrica, aunque introdujo materiales poco apropiados para la conservación, como el cemento Portland. Figura 8. Distribución de los grafitti. Interpretación . Hemos de hacer mención especial al pavimento de trabadillo bajo el que ya solo se distingue un relleno de tierra y cerámica medieval; es un dato relevante, porque este desgastado piso es lo que queda del original, o al menos, contemporáneo del revestimiento de las pinturas. En cuanto a los morteros exteriores, también dañados y erosionados, encontramos dos revestimientos distintos, ambos coincidentes con los morteros interiores más antiguos, por lo que creemos imprescindible su inclusión en el proyecto de intervención integral que proponemos.

3. ESTUDIO HISTÓRICO ARTÍSTICO Los aspectos formales que definen la ermita, como ya hemos indicado, constituyen un conjunto sincrético en que se integran varias sensibilidades artísticas asociadas a objetivos comunicativos muy distintos e incluso contradictorios. Esta situación no ha producido anastilósis o distorsión comprensiva o visual, especialmente si entendemos el conjunto como integrante de un paisaje natural tan sugerente como rico. Se trata de un núcleo de poblamiento y explotación agropecuaria abandonado, que entre los siglos XI y XIII desarrolló una intensa actividad y poseía capacidad de control sobre esta parte del valle del Garona, puesto que se halla enfrentada a los accesos directos de las sierras exteriores a la Hoya y cumplía un papel defensivo.

3.1. Intervención arqueológica. La apertura de catas en el perímetro exterior, con objeto de medir la proximidad del sustrato geológico ha topado en el campo N con las lajas de una necrópolis de cistas de piedra. En el campo S se extiende lo que parece un amplio pavimento seguramente asociado a un atrio. La colaboración con la Sección de Arqueología del Servicio de Patrimonio de la DGA, bajo la dirección de Javier Rey Lanaspa, ha permitido abrir catas en el interior de la nave que han delatado la conservación del pavimento original, muy importante por su rareza.

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Figura 9. Estado de conservación.

4.1. El edificio. Las líneas de fractura que se detectan en el ábside y en la esquina S.O. proceden de la situación previa a la intervención. La techumbre de pares atirantados ha sujetado los lienzos de muro, y es constatable la estabilidad del resultado. A pesar de lo dicho, las grietas han dejado parte de la mampostería interior y exterior parcialmente desvinculadas o con áreas de disgregación que pueden derivar en desprendimientos parciales, y que, en algunos casos, se abren al exterior, potenciando la influencia de los cambios termohigrométricos, incluyendo nuevas filtraciones. Los revestimientos policromados reflejan esta situación, y presentan numerosos puntos de pérdida o desprendimiento inminente por la pérdida de continuidad estratigráfica. El problema más grave de que adolece la ermita es la falta de aislamiento frente a las aguas subterráneas que fluyen por la pendiente norte, que tropiezan con el cimiento y el arranque del edificio, provocando una filtración recidivante que se manifiesta a simple vista. La ascensión capilar externa no supera los 60 cm desde el suelo de la nave, lo que indica que el nivel freático no es alto respecto al edificio. Se han realizado catas de exploración edafológica en el perímetro inmediato al inmueble, que no han podido concluirse por la presencia de una necrópolis y un pavimento. La


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación filtración detectada se produce por empapamiento del nivel edafológico inmediato y acumulación de agua contra el muro por el gradiente natural, y no por escorrentía entre estratos o por ascensión freática, por lo que debiera ser fácil realizar un drenaje externo que desvíe la afluencia hídrica y evite el acceso de las humedades al muro. La detección de cloruros en los análisis químicos realizados sobre las muestras de morteros pictóricos plantea uno de los principales problemas que habrá que encarar en fases ulteriores de la intervención. La presencia de varios morteros de intervención, de diferente naturaleza, con función constructiva, revela que el perfil interno del edificio se ha visto sometido a modificaciones que han podido ser causa del aporte de sales, como los cloruros. En todo caso se hace prioritario el control de las humedades y la atención a la ventilación interna, pues el estancamiento de humedades en el interior podría provocar una removilización de las sales solubles. En lo que se refiere al material pétreo, se detectan áreas de disgregación en las calcarenitas de baquetones del tambor superior y en las arquerías ciegas del contorno. Muchos de los elementos pétreos muestran síntomas de fatiga y deformación, con apertura estratificada y exfoliación, especialmente en aquellos colocados a contralecho. Muchos de los elementos de perfil estructural, como las pilastras de la arquería ciega, han comenzado a separarse del paramento del fondo, e incluso dejan algunas buhederas cerca del basamento. Los revestimientos de mortero han protegido el conjunto eficazmente, pero los daños son muy significativos en la zona orientada al NE.

4.2. Morteros y revestimientos. La consistencia de los morteros originales que sellan las llagas del sillarejo es escasa como consecuencia de la acción de ls filtraciones. La desvinculación de los revestimientos respecto al soporte pétreo es masiva, y el desfase entre mortero y paramento se origina en un comportamiento mecánico muy distinto entre ellos, que se puede interpretar en el modelo de cuarteamiento característico de aquel, influido por ciclos de hinchamiento y evaporación.

4.3. Estado cromático. Según el análisis químico realizado sobre las muestras tomadas del mortero pictórico, estamos en presencia de un estrato cromático aglutinado con algún tipo de sustancia filmógena de origen orgánico, hoy tan desvirtuado químicamente que resulta irreconocible.

Figura 14. Abside en fase de tratamiento colorimétrico. Normalmente se trata de un temple de huevo (emulsión, por la composición de la yema), y las valoraciones cromáticas finales de lacas y veladuras que exigen un aglutinante oleoso. Hemos de insistir en el hecho de que las técnicas medievales de pintura mural son muy mal conocidas en el ámbito ibérico, y falta mucho trabajo de síntesis por hacer. En cuanto al estado de conservación, parte de esta capa se manifiesta friable o pulverulenta, con una estabilidad mecánica mínima, y una alta porosidad. Las pruebas de resistencia mecánica demuestran que la capa que definimos como especialmente sensible se configura como aluvión arrastrado por la escorrentía previa a la intervención de rehabilitación de la techumbre, y que el material cromático restante resiste bien la acción mecánica. Los pigmentos reconocidos son exclusivamente tierras, roja y ocre, y negro de carbón, todos ellos compatibles con técnicas alcalinas. Estamos, por tanto, ante una policromía mural muy deteriorada y en una situación muy comprometida por su escasa consistencia. Incluso una acción de limpieza mecánica superficial eliminaría cantidades significativas de materiales cromáticos, lo que obliga a considerar un seri tratamiento de consolidación. En el área próxima a la grieta que dio acceso a las humedades se nos muestra una fase de intensa carbonatación que posiblemente haya fosilizado los estratos pictóricos, ocultándolos.

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5. PROYECTO DE ACTUACIONES ARQUEOLÓGICAS. Inherente al proyecto de restauración y puesta en valor de la ermita, se han de plantear necesariamente una serie de actuaciones arqueológicas que podrían englobarse en dos bloques. Un primer bloque sería el más directamente relacionado con la propia restauración del bien inmueble y el acondicionamiento de zonas anejas, y que evidentemente sería el que se realizaría de una manera más inmediata en una primera fase. Estas actuaciones se englobarían dentro de estrategias de arqueología preventiva y consistirían, principalmente, en el control, seguimiento y posterior excavación arqueologica en el marco de todas las obras que se realizaran en la ermita o en su entorno inmediato. Las primeras intervenciones deberán coordinarse con trabajos prioritarios como la construcción de una cámara bufa que alivie los problemas de humedad de los paramentos o la adecuación de caminos de acceso hasta el inmueble. Los resultados de estas intervenciones arqueológicas permitirían además elaborar una secuencia estratigráfica y cronológica aproximada de la ocupación del yacimiento. Estas actuaciones vendrían acompañadas de un registro general fotogramétrico y topográfico del inmueble y todas los posibles restos que vayan apareciendo. El segundo bloque ampliaría su campo de acción, al centrarse en actuaciones arqueológicas de investigación encaminadas a esclarecer el papel que pudo tener el enclave en el proceso de poblamiento del entorno del eje Gállego-Garona y su salida a zonas mas llanas de las estribaciones del valle del Ebro desde el S.X en adelante, y de este modo poder refrendar con datos arqueológicos aspectos históricos que hasta la fecha han sido tratados casi exclusivamente desde un punto de vista documental.

Figura 11. Propuesta de zona de intervención sobre modelo fotogramétrico. Necrópolis y atrio. A finales del siglo X, cambios en las relaciones entre los reyes de Pamplona y Córdoba hicieron que la importante figura de Muhammad Ibn Abi Amir, Almanzor, realizara una serie de incursiones muy destructivas en territorios cristianos, que llegaron en 998 y 999 a la zona del Gállego. Esta acción tuvo como consecuencia la ocupación, o al menos el control, de

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tierras que formaban parte del condado de Aragón, alterando las estructuras cristianas existentes hasta el momento. Este control del territorio pudo durar hasta al menos el año 1006. Este momento de inicios del siglo XI coincidió doblemente con el inicio de la desintegración del estado califal musulmán y su conversión en reinos de taifas, y con el surgimiento de la figura de Sancho Garcés III el Mayor, que comenzó la expansión de los feudos cristianos, al estar directa o indirectamente bajo el mismo mando los territorios de Pamplona, Aragón, Sobrarbe, Ribagorza, Castilla, León, Barcelona, Pallars y Gascuña.

Figura 10. Distribución espacial del poblamiento en el valle del Garona. Producto de este contexto de razzias islámicas, la situación era de gran desolación, con campos abandonados, monasterios destruidos y población escasa. Sancho Garcés III estableció una serie de estrategias para reactivar sus posesiones aragonesas, comenzando por el establecimiento de una frontera estable mediante la construcción y remodelación de una red de fortalezas que custodiaran especialmente los pasos fluviales y que se enfrentaran a las fortalezas musulmanas. Posiciones claves de esta frontera fueron, entre otros, Ruesta, Sos, Biel, Agüero, Murillo o Loarre, y dentro del entorno inmediato que nos ocupa, Cacabiello. Esta nueva situación de seguridad propició que los monasterios volvieran a ser focos espirituales (coincidiendo con la reforma cluniacense) y económicos. Así, muchos de los pequeños centros surgidos en el siglo IX fueron absorbidos por otros centros mayores que concentraron el poder y las funciones de reorganización. Es este el momento en que comenzó la hegemonía de San Juan de la Peña, monasterio que controlaría buena parte del territorio en el que se ubica san Juan de Rasal. El paisaje histórico y geográfico en el que se inserta san Juan conserva una enorme riqueza arqueológica vinculada a este proceso. A pesar de que el territorio no ha sido nunca objeto de una campaña intensiva de prospecciones que hayan podido catalogar en detalle este patrimonio., contamos con una serie de puntos de partida de importancia. A nivel de estudios artísticos, el paisaje relacionado con Rasal ha demostrado contar con un elevado número de iglesias románicas (entre otras, Virgen de la Peña, Santiago, San Juan y San Martín en Santa María; San Martín y San Bartolomé en Triste; San Felices y San Andrés en Yeste; San


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Felices, San Miguel, San Andrés, San Dionisio, San Julián, Santos Cosme y Damián, San Esteban, San Cristóbal, San Urbez, Santa Marina, Santa Cecilia, Santa Cruz y Santa Engracia en Salinas de Jaca y Santa María, tanto en Ena como en Centero). Estas ermitas e iglesias parroquiales tienen un doble valor, tanto en relación a su calidad artística como a su papel como centros aglutinadores de población. Sin embargo, de la mano de estos edificios religiosos, contamos con otro elemento que sirve como testimonio del poblamiento medieval en la zona: las pardinas4. Estas pequeñas “masías” o casas de explotación aisladas dedicadas a la explotación agrícola, ganadera y forestal, en ocasiones, se mantuvieron como poblaciones, pero en otras muchas desaparecieron. Actualmente pueden contabilizarse un número superior a la treintena solo en el término municipal de Las Peñas de Riglos. Tanto ermitas e iglesias como pardinas constituyen potenciales localizaciones para yacimientos de cronología medieval, que podrían sumarse a los despoblados ya catalogados. Por lo tanto, el análisis del poblamiento y la configuración del paisaje medieval (que puede extenderse a otros campos como la Arqueología de la Arquitectura, la Arqueología Agraria o el estudio de los procesos productivos) resulta capital para la comprensión y el estudio de san Juan en relación a su contexto y a la configuración espacial, socioeconómica y política del territorio rural. Para ello se plantearán inicialmente prospecciones ar-queológicas en dos dimensiones. Por una parte, de manera intensiva, en el entorno inmediato del bien, con el objetivo de determinar la extensión real del posible establecimiento monástico, mediante la localización, registro y contextualización de estructuras y áreas antropizadas directamente relacionadas con la ermita. Por otra, de manera extensiva, en el marco formado por el valle del Garona y zonas circundantes, con el planteamiento de localizar y registrar los posibles despoblados existentes y así poder determinar el papel del establecimiento de Rasal en la articulación administrativa del territorio, así como zonas de influencia y explotación propias del conjunto monástico. Todos los datos recogidos en estas dos fases de actuaciones podrían propiciar ulteriores actuaciones a largo plazo, en la forma de nuevas prospecciones intensivas, prospecciones geofísicas o excavaciones arqueológicas, dependiendo del interés y la relevancia del registro.

6. CONCLUSIONES La ermita de san Juan tiene casi un milenio de existencia, y los revestimientos polícromos que la visten, sólo ciento cincuenta o doscientos años menos. Su capacidad de supervivencia en el entorno natural está fuera de toda duda, aunque haya llegado el momento de corregir algunas situaciones y revisar algunas soluciones previas. Es la primera vez que nos planteamos la posibilidad de estudiar en profundidad una obra como esta, que no ha

sido alterada por intervenciones anteriores, si no es por las coberturas de mortero que la ocultan. El edificio y su contenido pertenecen al paisaje, y participan del ámbito ecológico del valle del río Garona, una zona con escasa actividad humana que constituye un precioso escenario natural lleno de vida y de belleza incomparable.

Figura 12. Eliminación del revestimiento extemporáneo Vemos como una oportunidad, y también una responsabilidad ineludible, la posibilidad de adoptar un enfoque articulado con esta visión conservacionista. Una intervención poco invasiva, un mantenimiento delicado, y el compromiso de los vecinos de Rasal en las medidas elementales de atención al bien cultural que constituye este enclave, son un objetivo al alcance del proyecto que queremos impulsar con el presente estudio, así como una garantía para su supervivencia en el futuro, sin destruir ni modificar las características y cualidades que constituyen su personalidad y su identidad material en toda su complejidad. Como ya hemos descrito, el edificio está en buenas condiciones después de la intervención de 2004, aunque existen problemas como filtraciones de cierta entidad y una ventilación deficiente. Respecto a los revestimientos pictóricos, su situación exige una consolidación y una revisión de su relación con el muro. Toda la película pictórica de las fases de labra y retoque ha desaparecido, lo que otorga al conjunto un aspecto mucho más primitivo que el que le corresponde por atribución estilística. La pérdida masiva de continuidad estratigráfica y de consistencia mecánica de los morteros pictóricos, la desaparición de los aglutinantes orgánicos, y el deterioro del pavimento medieval, se deben al flujo continuo de humedades provenientes de la ladera del monte en que se ubica el conjunto, y que ha desencadenado procesos de lixiviación directa de los componentes solubles (yesos) y la remoción y recristalización de sales expansivas como los cloruros en las interfaces intersticiales y en el seno poroso de los morteros de revestimiento. También es significativa la pérdida de parte de los tendidos exteriores y la escisión estratigráfica entre ellos.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

68. LA RUTA DE LOS TÚMULOS FUNERARIOS DEL MATARRAÑA: UNA NUEVA INTERVENCIÓN DE PUESTA EN VALOR DEL PATRIMONIO IBÉRICO BAJOARAGONÉS. Salvador Melguizo Aísa1, José Antonio Benavente Serrano2 1

Universidad de Zaragoza, Grupo de investigación PPVE 2 Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón

Salvador Melguizo Aísa, smelguizo@gmail.com José Antonio Benavente Serrano, jabenavente@hotmail.com

RESUMEN Durante los años 2012 y 2013 se realizaron diversas tareas de limpieza, conservación, estudio y señalización de un total de 16 estructuras funerarias y un panel de grabados rupestres en las inmediaciones de la cabecera del Barranco de Valdecretas, junto a los antiguos caminos entre las localidades de Cretas a Arens de Lledó y de Lledó a Calaceite (Teruel). Esta intervención tuvo como finalidad la puesta en marcha de una nueva Ruta señalizada en relación con una serie de túmulos funerarios y poblados de la Primera Edad del Hierro y Época Ibérica situados en ese territorio. El reconocimiento de estos complejos funerarios en el área del Matarraña, que conserva un importante conjunto de tumbas de la Primera Edad del Hierro (siglos VII-VI a.C), comenzó en 1897 si bien los trabajos de excavación y documentación de los mismos no tuvieron lugar hasta principios del siglo XX. Desde entonces, y en un periodo de casi un siglo, el abandono de las numerosas estructuras excavadas ha sido generalizado, lo que ha afectado tanto a su conservación como a su correcta localización. Como consecuencia del estudio de estas necrópolis se han localizado varios lugares de hábitat de distintas fases de la Primera Edad del Hierro y Periodo Ibérico que permanecían inéditos. PALABRAS CLAVE: Difusión cultural y patrimonial; Necrópolis tumulares; Primera Edad del Hierro; Periodo Ibérico; Matarraña; Bajo Aragón turolense.

ABSTRACT In 2012 and 2013, it was carried out several tasks of cleaning, preserving, studying and signposting the whole 16 burial structures and a rock engraving panel in the surrondings of the headwaters of Barranco de Valdecretas, near the ancient paths between the villages of Cretas and Arenys de Lledó, and from Lledó to Calaceite (Teruel, Spain). The goal of these task was to implement a new signposted route related to a series of burial mounds and settlements from the First Iron Age and the Iberic Culture located in this territory. The identification of these funeral facilities within the Matarrana area, which keeps a whole complex of graves belonging to the First Iron Age (7th-8th centuries B.C.), began in 1897 although the digging out and documentation work did not start until the early 20th century. Since then, for nearly a century, the abandonment of many excavated structures has been generalized and therefore it has affected both their preservation and accurate location. As a consequence of the studies about these necropolis, several living sites belonging to different stages of the First Iron Age and the Iberic Culture have been discovered. KEYWORDS: Cultural and heritage diffusion; Burial mound necropolis; First Iron Age; Iberic Culture; Matarraña; Bajo Aragón.

1. INTRODUCCIÓN. En octubre de 2012 comenzaron los primeros trabajos de limpieza y desbroce de cobertura vegetal en una serie de túmulos funerarios y yacimientos de la Primera Edad del Hierro y Época Ibérica emplazados en las inmediaciones del antiguo camino que comunica las localidades de Cretas y Arens de Lledó (Teruel). Estos trabajos, promovidos por la comarca del Matarraña, formaban parte de las acciones piloto del Proyecto europeo INTERREG para la creación de una red de senderos de contenido cultural y patrimonial, entre los cuales se incluye el proyecto de la “Ruta de los túmulos

funerarios del Matarraña”. Así mismo, esta actuación se integra en el programa de recuperación y puesta en valor del patrimonio ibérico que promueve desde 2007 el Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón dentro de la Ruta de turismo cultural y arqueológico “Iberos en el Bajo Aragón”. La Comarca del Matarraña se hizo cargo de la ejecución de los trabajos citados mediante la aportación de una brigada de limpiezas forestales así como de los medios materiales y técnicos para su ejecución. En el proyecto han colaborado también otras entidades como el Ayuntamiento de Cretas y el Taller de arqueología de esa localidad, cuyos miembros

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ya habían realizado previamente tareas de prospección arqueológica en toda la zona. Queremos agradecer desde aquí la permanente colaboración y apoyo de todas estas entidades y de forma especial a Juan Luis Camps y Joaquín Llerdá, de Cretas, que han facilitado en gran medida el desarrollo de los trabajos.

y documentación sobre estos túmulos y yacimientos y la realización de un trabajo de campo intensivo para su identificación, se han propuesto denominaciones concretas para todos ellos, teniendo siempre como especial referencia la primera con la que fueron publicados.

2. NECRÓPOLIS PROTOHISTÓRICAS EN LA CUENCA DEL MATARRAÑA.

Figura 1. El túmulo de Mas de Toribio 1 tras la intervención de consolidación y señalización. La actuación que presentamos ha tenido como principal objetivo la documentación y recuperación de una serie de estructuras funerarias que fueron investigadas y excavadas en su mayor parte por el Institut d´Estudis Catalans entre los años 1915 y 1922 (Colominas 1915a y 1915b). Desde entonces, exceptuando la revisión de campo así como la posterior y amplia tesis doctoral de Joaquín Tomás Maigi (1949, 1959, 1960), las estructuras funerarias protohistóricas del área del Matarraña han permanecido en un total abandono, sin ningún tipo de intervención de conservación y protección, lo que ha supuesto, en algunos casos, no solo la pérdida de la memoria de este importante conjunto de tumbas por parte de la población local, sino la destrucción irreversible de algunas de ellas. No ha sido hasta principios de este siglo cuando varios estudios han incidido en este interesante conjunto patrimonial casi olvidado (Rafel 2003, Fatás y Graells 2010) conformando la base documental del proyecto que ahora presentamos. Su ejecución ha resuelto aspectos tan importantes como la ubicación exacta de las estructuras y una denominación definitiva para cada una de ellas. Al mismo tiempo, se han localizado varios pequeños asentamientos de la Primera Edad del Hierro - Ibérico Antiguo, con los que cabe relacionar estas necrópolis, que permanecían inéditos. Uno de los problemas que surgieron al elaborar el presente catálogo de yacimientos y túmulos funerarios (Benavente y Melguizo 2013) fue el de su identificación, ya que estas estructuras suelen aparecer con distintos topónimos en la historiografía arqueológica y con una localización imprecisa o distinta a la real. Si a ello sumamos que parte de la toponimia de principios del siglo XX ha desaparecido del acervo cultural de la zona, se puede comprender perfectamente el hecho de renombrar enclaves arqueológicos ya existentes. Tras la revisión detallada de las diversas publicaciones

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En la cuenca del Matarraña, especialmente en su tramo medio-alto así como en el interfluvio hacia el río Algás, se ha documentado la mayor concentración de necrópolis de los siglos VII y VI a.C. del área bajoaragonesa (Fatás y Graells 2010, 12; Benavente et alii 2015, 58-59). Las tumbas, que pueden aparecer agrupadas o aisladas, tienen generalmente planta circular tamboriforme (con algunos ejemplos poco frecuentes de planta cuadrangular) y en el caso bajoaragonés, suelen presentar la particularidad de la posición excéntrica de su cámara sepulcral, construida con grandes losas de piedra en disposición vertical en cuyo interior se depositaban urnas de cerámica con las cenizas, ajuares y restos incinerados de los difuntos. Las cistas siempre aparecen apoyadas en el suelo frente a las construidas dentro de la altura del tambor y en posición más centrada de la vecina cuenca del Guadalope (Benavente et alii 2015, 59). Se encuentran docenas de este tipo de tumbas, generalmente expoliadas desde hace mucho tiempo. Algunas de ellas presentan grandes dimensiones con diámetros que en ocasiones, alcanzan los cinco metros, pero la mayoría varían entre los 2 y 4 m. Próximas a estas agrupaciones de túmulos se suelen localizar lugares de hábitat y pequeños yacimientos de la Primera Edad del Hierro y del Ibérico Antiguo que en su mayor parte no han sido objeto de excavaciones arqueológicas. El reconocimiento de estos complejos funerarios en la zona se debe a las pioneras investigaciones desarrolladas en Mazaleón a partir de 1897 por Lorenzo Pérez Temprado (Vallespí 2010, 150). Juan Cabré ampliaría al poco tiempo la dispersión de estos elementos hasta el río Algás, dentro

Figura 2. Dibujo de un túmulo de cista excéntrica según Cabré, 1909.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación de los términos de Arens de Lledó, Calaceite, Lledó, Cretas, Mazaleón, Valdeltormo, Torre del Compte, Vaderrobres, Valjunquera, Valdealgorfa y La Fresneda (Cabré 1909). Para la historia de las investigaciones y el estado actual de los estudios sobre estas estructuras funerarias del área bajoaragonesa nos remitimos a los trabajos recientes de Rafel (2003), Fatás y Graells (2010), Benavente et alii (2012) y Benavente et alii (2015), por lo que en el presente trabajo nos centraremos exclusivamente en el pequeño sector objeto estudio entre las localidades de Cretas y Arens de Lledó (Teruel).

3. LOS TÚMULOS FUNERARIOS DEL CAMINO DE CRETAS - ARENS DE LLEDÓ. Los trabajos de limpieza superficial y desbroce de la espesa cobertura vegetal del área objeto de estudio realizados en el último trimestre de 2012 afectaron a un total de 16 túmulos funerarios y tres yacimientos ubicados en las siguientes partidas y términos municipales: - Pedrafita (Arens de Lledó y Lledó, 2 túmulos) - Mas de Toribio (Arens de Lledó, 6 túmulos) - Vinya d´en Valle (Arens de Lledó, 6 túmulos y 3 yacimientos). - Moleta (Lledó, 2 túmulos). - La Canterada (Cretas, 1 yacimiento indeterminado). En la campaña de 2013 se procedió a la excavación parcial y consolidación de uno de esos túmulos (Mas de Toribio 1) en dos fases. En la primera participó un grupo de jóvenes de un campo de trabajo organizado por la Comarca del Matarraña. En la segunda, en colaboración con la brigada comarcal de patrimonio y medio ambiente, se realizaron los trabajos de consolidación de la estructura. Posteriormente se instalaron las mesas y paneles informativos e indicadores direccionales que configuran la “Ruta de los túmulos funerarios del Matarraña” en la que se incluye en su tramo final un pequeño conjunto de grabados en la partida de Mas d´en Xerra.

losas de arenisca perimetrales que conforman un espacio rectangular de aproximadamente 1,15 x 1,05 m de medidas exteriores. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771678, Y: 4538378, Cota: 582. El topónimo asignado hace referencia al cercanísimo mojón que sirve como hito antiguo en la confluencia de los términos municipales de Arens de Lledó, Lledó y Cretas. La bibliografía consultada determina la existencia cercana del grupo tumular de Mas de Toribio (Arens de Lledó). Entre ellos hemos identificado los numerados del 1 al 4, así como 6 y 7, en los trabajos de Colominas a medio kilómetro hacia el norte, pero no el túmulo 5. La descripción de ellos (Rafel 2003, 39-42) tampoco coincide con el presente ejemplo. Igualmente las fotografías publicadas por Fatás y Graells (2010, 114-119) de Mas de Toribio 4 a 6 (que parecen corresponder en realidad a Mas de Toribio 5 y 6, más otro indeterminado) así como Mas de Toribio 2 que figura bajo el epígrafe de ¿La Clota? (Fatás y Graells 2010, 90-91), no muestran ninguna similitud con este de Pedrafita 1. En los recientes trabajos de delimitación de yacimientos arqueológicos del término municipal de Cretas, M. Bea indica la probable situación de los túmulos de El Fossanet del Moros a unos 300 metros al noroeste (Martínez-Bea 2009, 177-182), pero hemos de tener en cuenta que se consideran destruidos y que J. Tomás, en la cartografía de sus publicaciones, los coloca casi un kilómetro hacia el oeste. En todo caso, la descripción de ellos (Rafel 2003, 42-44) no parece corresponder con el presente. Tampoco cabe duda de que pudiera relacionarse con los cercanos y conocidos tras las recientes prospecciones de C. Polo, en el área de Mas de Felipet, Mas de Pascual Jaume y Mas del Rei en Calaceite. Por todo ello, consideramos que se trata de un nuevo ejemplo de estas estructuras tumulares, hasta ahora inédito.

En el transcurso de los trabajos de limpieza se procedió a la catalogación de todas las estructuras descubiertas elaborando para cada una de ellas una ficha en la que se incluye información sobre su localización exacta mediante GPS, denominación del lugar, dimensiones y descripción de la estructura, bibliografía y diversa información gráfica y planimétrica. Los túmulos funerarios en los que se ha intervenido son los siguientes:

3.1. Túmulo Pedrafita 1 (Arens de Lledó) Se sitúa en una elevación muy ligera sobre rocas de arenisca al este de la carretera A-1413 que une las poblaciones de Calaceite y Cretas, entre los kilómetros 8 y 9. Se trata de un túmulo de planta de tendencia circular cuyos ejes mayores son de 4,45 x 3,90 m. La cista excéntrica conserva las cuatro

Figura 3. Vista general y detalle de la cista del túmulo de Pedrafita 1.

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3.2. Túmulo Pedrafita 2 (Lledó) Se sitúa a unos 100 metros al norte del túmulo anterior, sobre el mismo paleocanal de arenisca. Los ejes aproximados del perímetro construido de planta de tendencia circular (tal vez de un conjunto mayor de túmulos) son en la actualidad de 10 x 7 m, teniendo en cuenta que el terreno aparece cubierto por un importante nivel de mantillo de pinar, lo que impide apreciar con precisión sus dimensiones exactas. Sus coordenadas de situación geográfica (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771637, Y: 4538300, Cota: 582. La cista conserva tres de sus lados, es de planta rectangular y sus dimensiones exteriores son de 1,50 x 1,30 m. El lado noroccidental presenta una laja en cuya cara superior ha sido labrada una cruz. La de la cabecera es una losa de menor tamaño. El lateral largo suroriental está constituido por un tramo de mampostería al que se añade una laja. De esa parte de piedras, colocadas como un murete, se aprecia en superficie una continuidad de mampuestos hacia el sureste, sin que se pueda definir a qué tipo de estructura responde. A unos cinco metros al oeste del conjunto se encuentra una roca arenisca en cuya superficie aparece un grupo de pequeñas cazoletas labradas. Se trata del único túmulo localizado en el término municipal de Lledó dentro de esta parte del proyecto. Como Pedrafita 1, no se identifica a partir de la bibliografía consultada y por consiguiente también es inédito.

publicadas por N. Rafel ubican a su primer ejemplo (y por extensión a los otros 6) a unos 350 m al noroeste del que aquí identificamos. J. Tomás Maigí en sus estudios de 1959 de nuevo indicó el mismo número de componentes y su situación al occidente del Mas de Toribio o Torubio, como se denomina en la actualidad. Esa posición vendría a coincidir con la señalada después por N. Rafel y con la apuntada en 1980 por P. Atrián et alii. A la vista de la real, se ha de descartar, pues todos los aquí indicados se hallan desde el noreste al sureste. En los recientes trabajos de delimitación de yacimientos arqueológicos del término municipal de Cretas, M. Bea desplazó a la misma posición que nosotros proponemos, el primer túmulo del conjunto, aunque utilizó el topónimo más reciente de “Mas de Torubio” (Martínez-Bea, M. 2009 178-180). Por todo ello, proponemos que los diversos topónimos se unifiquen al de las primeras investigaciones y que las diferentes localizaciones propuestas sean igualmente unificadas en las que a continuación expondremos. Este primer ejemplar se halla, en solitario, sobre una pequeña elevación de roca arenisca a la derecha e inmediata al camino de Cretas a Arens de Lledó. Es el único que ha sido objeto de excavación y consolidación dentro del conjunto de la Ruta de los túmulos funerarios del Matarraña. El diámetro de la planta circular es de 4 m. Las medidas exteriores de su cista (rectangular), construida con grandes lajas de piedra, es de 1,70 x 1,05 m. Las coordenadas de situación geográfica son (Datum ED50, Huso 30 N) X: 771520, Y: 4538830, Cota: 580. Tanto las dimensiones como la descripción general de la estructura parecen coincidir perfectamente con el Sepulcre 27 (Mas de Toribio 1) (Rafel 2003, 39-42).

Figura 4. Cista del túmulo de Pedrafita 2.

3.3. La agrupación tumular “Mas de Toribio”. Mas de Toribio 1 (Arens de Lledó) El trabajo arqueológico realizado a comienzos del siglo pasado describe la actuación sobre siete túmulos denominados como “Mas de Toribio”, entonces atribuidos bien al término de Arens de Lledó (Rafel 2003, 39-42), bien al de Cretas (Rafel 2003, 93). Las coordenadas de situación

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Figura 5. Vista general del túmulo y cista de Mas de Toribio 1 antes de iniciar los trabajos de excavación.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Posiblemente, cuando esta estructura fue documentada y excavada parcialmente por J. Colominas, A. Duran y P. Bosch Gimpera en 1915, ya debía encontrase hacía mucho tiempo expoliada tal como parece deducirse de la posición estratigráfica de los fragmentos cerámicos recuperados. Así, mientras a nivel superficial se recogieron algunos que parecen pertenecer a las mismas vasijas descritas por Bosch (entre ellos los pertenecientes a un vaso ibérico a torno), a una profundidad mayor, y bajo una capa de sedimentos compactados de más de 30 cm de espesor, producido por el derrumbe y la erosión de la estructura, se recuperaron otros de vasos hechos a mano. Un centenar de restos cerámicos, pertenecientes a varios recipientes distintos, al menos dos de ellos hechos a torno. Como comentamos, todos han aparecido dispersos cerca de la boca de entrada de la cámara funeraria y proceden con toda probabilidad de las anteriores intervenciones de excavación y de expolio de la tumba. Se ha podido confirmar también que la estructura original era cilíndrica o tamboriforme, posiblemente de más de 1,50 m de altura. El anillo se construyó con mampuestos de arenisca bien dispuestos, levantándose sobre un suelo preparado previamente mediante una gruesa capa de arcilla para regularizar la base.

Figura 7. El túmulo de Mas de Toribio 1 tras los trabajos de consolidación. B). Un anillo perimetral de planta claramente circular de 4 metros de diámetro construido mediante un paramento de mampuestos toscos de arenisca trabados con barro o arcilla. Aunque la máxima altura conservada de este murete apenas supera los 60 cm, es muy probable que originalmente cubriera al menos la cista megalítica, por lo que cabe suponer que pudo superar ampliamente el metro y medio de altura. Este perímetro constituye el armazón del túmulo y sirvió de contención para el relleno interior de piedras y tierra que rodean la cista. C). Un pavimento o preparación del suelo de barro o arcilla de espesor variable entre 25 y 10 cm que se extiende alrededor del anillo con pequeña pendiente en talud hacia el exterior. Esta capa de arcilla parece continuar por debajo de todo el monumento, por lo que constituye una preparación y/o regularización intencionada del suelo de forma previa a su construcción.

Figura 6. Vista cenital del túmulo de Mas de Toribio 1 tras su limpieza.

Entre los materiales recuperados, la mayoría son paredes hechas a mano pertenecientes a urnas funerarias y vasijas del ajuar. Destaca un pequeño conjunto de cerámicas a torno, posiblemente lento, entre las que se encuentra un borde exvasado, varios fragmentos de asas dobles de sección cilíndrica y paredes con arranque de asa. Estos elementos, pendientes de estudio, coinciden con los recientemente descritos por N. Rafel (2003, 39-40).

Los elementos estructurales detectados en los trabajos arqueológicos realizados en 2013 son los siguientes:

3.4. Túmulo Mas de Toribio 2 (Arens de Lledó)

A). Una gran cista o cámara funeraria de aproximadamente 170 cm de longitud, 70 de anchura y 100 cm de altura. Es de planta rectangular formando una caja construida con tres grandes losas de piedra y una cuarta de cobertura, que se conserva desplazada y en cuya parte superior se grabó posteriormente una cruz. Esta cámara debió albergar el ajuar y las urnas cerámicas con los restos incinerados del difunto. Su eje presenta una orientación este-oeste con la abertura hacia poniente.

A doscientos metros al noreste del anterior, también sobre una elevación muy ligera a la derecha del camino de Cretas a Arens de Lledó, inmediato a los túmulos de Mas de Toribio 3 y 4 con los que forma una agrupación. De todos ellos se observa bien la cista pero no los anillos. Los ejes máximos del perímetro del conjunto del amontonamiento de túmulos, es de 9 x 6,60 m, teniendo en cuenta que el terreno aparece cubierto por un grueso nivel de mantillo que impide reconocer perfectamente sus dimensiones individualizadas.

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de J. Colominas y A. Duran (Rafel 2003, y 39-42) se menciona una estructura cuyo estado de conservación no permitía determinar el diámetro del túmulo. Se conservaban en su lugar una de las losas laterales y otra de la cabecera, la tercera aparecía caída en un lado, lo que viene a coincidir perfectamente con las observables en la actualidad, matizado todo ello por los nuevos rellenos y tierra vegetal que lo cubren. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771687, Y: 4538953, Cota: 580.

3.6. Túmulo Mas de Toribio 4 (Arens de Lledó)

Figura 8. Cista del túmulo de Mas de Toribio 2. Las medidas exteriores de esta cista de planta rectangular son de 1,10 x 0,80 m, con anchura interna de 0,4, siendo parejas a las del Sepulcre 28 (Mas de Toribio 2). Se trataría de una estructura tumular circular de unos tres metros de diámetro con cista excéntrica. Las medidas publicadas eran de 1,10 m de longitud, 0.40 de anchura y 0,75 de profundidad (Rafel 2003, 40-42). Recientemente una fotografía de ella, correspondiente a las excavaciones del siglo pasado, ha sido identificada (con algunas razonables dudas) como de “¿La Clota?” (Fatás y Graells 2010, 90-91). Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771687, Y: 4538953, Cota: 580.

Figura 10. Túmulo de Mas de Toribio 4

3.5. Túmulo Mas de Toribio 3 (Arens de Lledó)

Igualmente junto a los túmulos de Mas de Toribio 2 y 3. La descripción y el estado de la estructura es similar al conocido como Sepulcre 30 (Mas de Toribio 4) (Rafel 2003, 42). Se trataría de una estructura en la que sólo se apreciaba una única losa del lateral de la cista en su posición. De hecho, no existe descripción alguna, salvo un croquis y la enumeración de materiales arqueológicos hallados (Rafel 2003, 42).Tras la presente intervención de limpieza se ha constatado la presencia de una de las piedras de cierre de cabecera, así como otra lateral desplazada, que podría pertenecer al mismo conjunto. Dada la inmediatez física de Mas de Toribio 2 y 3 pensamos que es lógico considerar a éste como Mas de Toribio 4, a pesar de lo escueto de los datos conocidos, a ello hay que sumar que ninguna de sus características lo identifica con los de Mas de Toribio 5 a 7. Resultaría poco razonable deducir que habiendo excavado y descrito los inmediatos, éste hubiese sido desechado o ignorado.

Inmediato a Mas de Toribio 2 y 4. Las proporciones de esta cista en concreto y su planta exterior, casi cuadrada, de aproximadamente 1,10 m de lado, son asimilables al conocido como Sepulcre 29 (Mas de Toribio 3) (Rafel 2003, 42). En los diarios inéditos de 1915 sobre las excavaciones

Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771687, Y: 4538953, Cota: 580.

3.7. Mas de Toribio 6 (Arens de Lledó) Figura 9. Cista y túmulo de Mas de Toribio 3.

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A unos quinientos metros al noreste del trio anterior, también sobre una pequeña elevación de arenisca muy próxima al poblado de Vinya d’en Valle III, en la margen izquierda de la


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Valdecretas. El tamaño del perímetro del túmulo no se puede determinar con certeza, dada la vegetación que lo rodea. No ha sido objeto de limpieza al no obtener permiso del propietario de la finca en el que se emplaza. Las dimensiones y la descripción general de la estructura coinciden con el Sepulcre 32 (Mas de Toribio 6) (Rafel 2003, 42) así como su comparación con la fotografía antigua a pesar de la fractura de alguna de sus lajas (Fig. 11) (Fatás y Graells 2010, 119). Se trataría de una estructura tumular circular (3,75 m de diámetro), con cista excéntrica de lajas (1,45 m, 0,92 m, y de 0,75 m a 1 metro de profundidad aproximada). Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772066, Y: 4539299, Cota: 560.

Figura 11. Cista del túmulo de Mas de Toribio 6.

3.8. Mas de Toribio 7 (Arens de Lledó) A unos diez metros al este del anterior. En la actualidad, el tamaño del perímetro del túmulo es indeterminable dada la espesa vegetación que lo rodea. Tampoco ha sido objeto de limpieza. Las medidas y la descripción general del túmulo parecen coincidir plenamente con el Sepulcre 33 (Mas de Toribio 7) (Rafel 2003, 42). Se trataría de una estructura tumular circular de 5 m de diámetro, con cista excéntrica de lajas (1.80 m a 2 m, por 0.85 m a 0.95 m y 1.25 m de profundidad). Ya se indicó, como ahora también se observa, que en el interior se encontró la piedra de cubierta caída (1.70 m por 1.15 m y 0.20 m de anchura).

Figura 12. Mas de Toribio 6. Estado actual y vista similar a principios del siglo pasado.

Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772074, Y: 4539298, Cota: 560.

3.9. La necrópolis de Vinya d´en Valle Sobre la partida hace años conocida como de Vinya d´en Valle en el término de Arens de Lledó (topónimo localmente olvidado hasta esta revisión) existen distintas referencias en la historiografía arqueológica no siempre coincidentes en su ubicación y descripción (Vid. Infra Apartado 4). Por lo que respecta a los túmulos, se señalaron dos, denominados Vinya

Figura 13. Cista del túmulo de Mas de Toribio 7. d’en Valle 39 y 39 bis (Colominas 1915a y 1915b), que no han sido localizados en las presentes tareas. Quizás hayan sido destruidos, pero hay que hacer constar también la dificultad de prospección en un entorno de bosque cerrado mediterráneo

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en esta zona del Matarraña que impide la percepción visual del terreno e incluso un simple desplazamiento a pie. El radical cambio del entorno ambiental, en el que ya no se realizan tareas de corta para leña desde hace décadas, queda claramente reflejado en la comparación con las fotografías de principios del siglo XX (Fatás y Graells 2010). Nuestra propuesta de denominación para estas estructuras, una vez revisada la documentación existente al respecto, atañe a los túmulos ya conocidos y a los seis nuevos sobre los que se ha intervenido. Quedaría como sigue: • Túmulo Vinya d’en Valle 1 (Sepulcre 39 de Colominas). No encontrado • Túmulo Vinya d’en Valle 2 (Sepulcre 39bis de Colominas). No encontrado.

3.11. Túmulo de Vinya d´en Valle 4 (Arens de Lledó) Se encuentra junto al túmulo anterior (Fig. 14). De planta circular, los ejes miden 5 x 4.70 m. La cista, de planta rectangular, conserva en pie dos de sus lados. Uno de sus laterales largos se conforma con una gran laja, mientras que la enfrentada aparece desplazada y desplomada sobre el relleno del túmulo. Mantiene uno de los cierres cortos, mientras que el contrario ha desaparecido. Estructura tumular inédita. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772373, Y: 4539561. Cota: 560.

Túmulos inéditos ubicados todos ellos en una agrupación a unos cien metros al sureste del Poblado Vinya d’en Valle I. • Túmulo Vinya d’en Valle 3. • Túmulo Vinya d’en Valle 4. • Túmulo Vinya d’en Valle 5. • Túmulo Vinya d’en Valle 6. • Túmulo Vinya d’en Valle 7. • Túmulo Vinya d’en Valle 8.

3.10. Túmulo de Vinya d´en Valle 3 (Arens de Lledó) Sobre una elevación rocosa en la margen izquierda del barranco de Valdecretas, muy próxima al antiguo camino de Cretas a Arens de Lledó y al poblado de Vinya d’en Valle I. No se aprecia a simple vista el perímetro del túmulo. La cista conserva tres de sus lados, distribuidos de acuerdo a una planta rectangular. Uno de sus laterales largos cuenta con dos lajas, mientras que el enfrentado se completa con una sola. Uno de los cortos deja entrever, entre la tierra, lo que parece corresponder con su cierre, mientras que el contrario está destruido. Estructura tumular inédita. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772365, Y: 4539561. Cota: 560.

Figura 14. Distribución de la agrupación tumular Vinya d’en Valle junto al poblado (Arens de Lledó).

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Figura 15. Cista del túmulo Vinya d´en Valle 3.

3.12. Vinya d´en Valle 5 (Arens de Lledó) Junto a los anteriores (Fig. 14). El diámetro aproximado del túmulo es de 5 m. La cista conserva en pie uno de sus lados realizado con una gran laja de arenisca. El resto de la estructura perimetral parece destruida, si acaso corresponde con la oquedad de saqueo que se aprecia. Queda la duda de la existencia de otras dos grandes lajas hacia el norte, de las que

Figura 16. Túmulo de Vinya d´en Valle 4.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación habría que establecer su correcta relación con la más visible. Estructura tumular inédita. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772370, Y: 4539564, Cota: 560.

3.13. Vinya d´en Valle 6 (Arens de Lledó)

Misma agrupación que los anteriores (Fig. 14). De planta circular el diámetro aproximado de la estructura es de 4 m. La cista parece completamente destruida o bien no está saqueada pero sí cubierta por la vegetación y el relleno del túmulo. En todo caso sólo se atestigua una laja desplazada y caída. Junto al túmulo, al este, se halla una roca del terreno con una cazoleta circular artificial. Túmulo inédito.

Misma agrupación que los anteriores (Fig. 14). El diámetro aproximado del túmulo es de 3.50 m. La cista conserva en pie tres de sus laterales: dos largos compuestos por una laja y uno de los cortos, el contrario no está o permanece enterrado. Igual que el resto es inédito.

Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772378, Y: 4539574. Cota: 560.

Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772370, Y: 4539573. Cota: 560.

A unos 35 metros al noroeste del conjunto definido por los túmulos de Vinya d’en Valle 3 a 7, y entre la gruesa cubierta de tierra vegetal, asoman dos grandes piedras de arenisca coronando una acumulación artificial. Lo visible parece indicar la esquina de una estructura cuadrangular o rectangular, asociada bien al perímetro de la planta de un túmulo, bien a su cista. No se identifican sus medidas. Túmulo inédito.

3.15. Túmulo Vinya d´en Valle 8 (Arens de Lledó)

Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772340, Y: 4539589. Cota: 560.

4. LOS POBLADOS DE VINYA D´EN VALLE (ARENS DE LLEDÓ)

Figura 17. Túmulo de Vinya d´en Valle 5.

3.14. Túmulo Vinya d´en Valle 7 (Arens de Lledó)

Figura 18. Túmulo de Vinya d´en Valle 6.

En la partida denominada Amprius, en el término de Arens de Lledó, se sitúa un poblado y varios túmulos inmediatos a los que la toponimia local actual atribuye el nombre de Mas d’en Gerra o d´en Xerra. El análisis bibliográfico al respecto confirma que el entorno fue prospectado ya con anterioridad y parcialmente excavado de acuerdo al topónimo: Vinya d’en Valle.

Figura 19. Túmulo de Vinya d´en Valle 7.

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En los diarios inéditos de J. Colominas fechados en 1915 se indica la intervención arqueológica en dos túmulos: Sepulcre 39 y 39bis. Si bien se describe la planta y hallazgos relacionados, carecemos de su concreta situación geográfica, salvo la información de que se hallaban en el término municipal de Arens de Lledó en un petit morrot rocós (Rafel 2003, 38). Años después, durante las investigaciones de Joaquín Tomás Maigi, se complementa y concreta la noticia. En 1949, y dentro de la introducción de su artículo dedicado al Cabezo del Cuervo de Alcañiz (Tomás 1949, 150 nota 1) se indica el descubrimiento de un nuevo poblado “hallstáttico”: Viña de Valle en Arens de Lledó. Su plasmación cartográfica quedaría reflejada en un artículo posterior (Tomás 1959, lámina sin

La solución, finalmente, se ha complicado al prospectar las elevaciones en torno a las zonas indicadas para la situación de los dos túmulos publicados, dado que en primer lugar no los hemos encontrado y en segundo hemos hallado allí dos nuevos poblados pre o protohistóricos. Así pues, proponemos: - Considerar el enclave de hábitat que corresponde con las coordenadas de Atrian et alii, como el asentamiento original aunque añadiéndole un número romano: Poblado Vinya d’en Valle I (Primera Edad del Hierro). - El que correspondería con el entorno en el que deberían encontrarse los túmulos 39 y 39bis de J. Colominas, como Poblado Vinya d’en Valle II (con hallazgos cerámicos a torno que pueden plantear su existencia ya en los inicios de la iberización). - Al sur, otro pequeño hábitat con escasos hallazgos de cerámica a mano, tal vez asociable a una ocupación de la Edad del Bronce: Vinya d’en Valle III.

4.1. Poblado Vinya d´en Valle I (Arens de Lledó)

Figura 20. Túmulo de Vinya d´en Valle 8. numerar entre las páginas 80 y 81). En ella, mediante un rectángulo (poblado) y un círculo (túmulos) dibujados y bajo la abreviatura de VV (referida a La Vinya d’en Valle) se localiza el conjunto entre los hallazgos de Mas de Toribio al suroeste y la edificación rural de Mas d’en Gerra al noreste e inmediatos al camino de Arens de Lledó a Cretas. La carta arqueológica de Teruel (Atrian et alii 1980, 107) recoge ambos elementos y establece unas coordenadas para el poblado algo al noreste del rectángulo indicado por J. Tomás, sin que se señalen las que pudieran corresponder con los túmulos. Posteriormente, tanto Rafel (2003, 38) como Fatás y Graells (2010, 124), centrados en los análisis de los elementos funerarios, plantean para los dos túmulos una posición similar a la ya publicada por J. Tomás. Dados estos antecedentes, creemos lógico descartar los topónimos de Mas d’en Gerra, o Mas d’en Xerra como aparece en la cartografía, para evitar la confusión con el panel de grabados sobre roca, que ya poseen esa denominación y que se encuentran mucho más cercanos a la edificación rural abandonada. Por otro lado, en un intento de clarificar si los actuales elementos arqueológicos corresponden con los ya citados por la bibliografía, hemos realizado una prospección en aquellas zonas inmediatas susceptibles de albergarlos.

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Se encuentra en una elevación en la margen izquierda del barranco de Valdecretas, inmediato al antiguo trazado del camino de Arens de Lledó a Cretas. Sobre su cima y laderas se observan restos de muros, entre los que se reconocen los de cierre del poblado hacia sus vertientes noroeste y suroeste. En ésta última, la estructura queda en evidencia conformada por grandes piedras de arenisca (algunas superan el metro de longitud) dispuestas en un doble paramento de unos 0.80 m de grosor. En el sector septentrional vuelven a aparecer los restos de grandes paramentos que se alinean y complementan con importantes trabajos de excavación de la roca base. Tras el proceso de limpieza vegetal, y en las zonas más elevadas se han encontrado áreas de antiguas excavaciones clandestinas en las que aún afloran importantes niveles de cenizas y materiales constructivos desplomados. Como acabamos de señalar en el punto anterior, consideramos que este enclave de hábitat corresponde con las coordenadas establecidas para el de Vinya d’en Valle por Atrian et alii (1980, 107), un poco al noreste del rectángulo indicado con anterioridad por J. Tomás (1959). Las coordenadas geográficas de su centroide (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 772302, Y: 4539632. Cota: 567.

4.2. Poblado Vinya d´en Valle II (Arens de Lledó) Localizado en parte de una elevación de la margen izquierda del barranco de Valdecretas e inmediato al antiguo trazado del camino de Arens de Lledó a Cretas. En la cima y laderas cercanas a una pequeña masada, y entre una espesa


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación vegetación mediterránea, se aprecian numerosos restos de construcciones, pudiéndose comprobar la existencia de alineaciones de muros y trabajos de extracción y regularización de la roca arenisca base.

comprobar la existencia de alineaciones de muros y trabajos de extracción y regularización de la roca arenisca base. En la vertiente septentrional, un poco al noreste de un antiguo pozo de agua en uso, se hallan alineaciones de grandes mampuestos, paralelos y perpendiculares a la pendiente, que forman posibles habitaciones. Sobre la cima se observan igualmente los mismos elementos que continúan por el lado meridional. Al suroeste, y cerca de la edificación rural mencionada, la roca base aparece fracturada. En ese hueco se encuentra un cierre construido con varios bloques. La vegetación no ha permitido hallar muchos restos cerámicos, aunque se determina la presencia de cerámica a mano, entremezclada con otras medievales y contemporáneas procedentes de las basuras y la reforma que ha sufrido el mas. De esta forma, y con cierta inseguridad, parece razonable que el poblado, inédito, pueda corresponder con una ocupación de le Edad del Bronce. Las coordenadas geográficas de su centroide (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771952, Y: 4539258. Cota: 580.

Figura 21. Restos constructivos en el yacimiento de Vinya d´en Valle I.

En el área suroccidental definida en nuestra delimitación, y en la linde con una finca agrícola en cultivo, encontramos un gran muro de cierre con una longitud visible de al menos treinta metros realizado con grandes piedras de arenisca (algunas superan el metro de longitud) dispuestas en un doble paramento de un metro de grosor. Al llegar a la ladera meridional, su dirección se quiebra en una esquina, ampliándose la anchura hasta los 1,20 m. Muy cerca, hacia el este, se acumula una gran cantidad de mampuestos lo que pudiera indicar la presencia de un edificio de notable altura. Al este, y sobre la masada, nuevos restos arqueológicos denotan la continuidad del poblado. La espesa vegetación no ha permitido hallar muchos restos cerámicos, aunque sí un borde engrosado de jarra de cerámica a torno que podría indicar su ocupación en el Ibérico Antiguo. Alrededor de esta zona deberían encontrarse los túmulos de Vinya d’en Valle 1 y 2, de acuerdo a la bibliografía consultada, pero no los hemos hallado. Por el contrario, hemos detectado la presencia de este poblado que consideramos inédito.

Figura 22. Vista del poblado Vinya d´en Valle II desde el sur.

5. NUEVOS HALLAZGOS EN EL TÉRMINO DE LLEDÓ: LA MOLETA.

4.3. Poblado Vinya d´en Valle III (Arens de Lledó)

Desde el área anterior, cruzando algo más de un kilómetro al sureste y sobre la otra margen de la cabecera del barranco de la Valdecretas, encontramos en la cima y las laderas del vértice geodésico Moleta (593 m) alineaciones de grandes piedras que debían formar la base de los muros de viviendas con planta rectangular. Entre la espesa vegetación se hallan bastantes fragmentos de cerámica a mano, con gruesos desgrasantes. Algunos de ellos cuentan con decoraciones de cordones digitados.

Localizado hacia la parte oriental de una suave elevación en la margen izquierda del barranco de Vall de Cretas e inmediato al antiguo trazado del camino de Arens de Lledó a Cretas. En la cima y laderas cercanas a un pequeño mas, conocido como Mas de Tarzán, y entre una espesa vegetación mediterránea se aprecian numerosos restos de construcciones, pudiéndose

En las vertientes también se localizan espacios de hábitat, aunque muy erosionados. En el área nororiental se han realizado tareas de extracción de piedra y tierra, que parecen responder a los restos de una cantera moderna. Las rocas de arenisca y conglomerado muestran claros indicios del trabajo realizado.

Las coordenadas geográficas de su centroide (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 771895, Y: 4539475. Cota: 583.

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También encontramos escombros contemporáneos dejados tras la elevación del hito del vértice geodésico. Los restos muebles prehistóricos hallados no permiten concretar más a qué fase de la Edad del Bronce pertenece el poblado. A unos doscientos metros al sureste, sobre un escarpe rocoso, se han hallado otros dos ejemplos tumulares.

Figura 23. Estructuras del poblado de Vinya d´en Valle III. Figura 24. Cista del túmulo de La Moleta 1.

5.1 Túmulo La Moleta 1 (Lledó) Se sitúa en un cerro muy próximo al antiguo trazado del camino de Lledó a Calaceite. De los dos ejemplos conservados es el más septentrional. El diámetro aproximado del túmulo es de 3,80 m. La cista mantiene tres lajas: dos de sus lados largos y una del corto. Túmulo inédito. Sus coordenadas geográficas (Datum ED50, Huso 30 N) son: X: 773373, Y: 4538495. Cota: 570.

5.2. Túmulo La Moleta 2 (Lledó) Al sur del anterior, a una veintena de metros. No se puede apreciar el tamaño de su perímetro. La cista conserva tres lajas: dos de sus lados largos y una del corto, así como otros mampuestos del relleno tumular. Inédito. Sus coordenadas geográficas Datum ED50, Huso 30 N son: X: 773372, Y: 4538473. Cota: 570.

crecimiento de la citada encina. La roca, que tiene pendiente hacia la fuente, presenta una serie de pequeñas cazoletas de menos de 10 cm de diámetro unidas con canalillos distribuidos en un conjunto de carácter geométrico y abstracto con aspecto de constelación. Aunque este conjunto de grabados está todavía pendiente de estudio, en el panel informativo instalado junto al mismo se menciona su posible carácter ritual relacionado con la circulación y almacenamiento de agua en una zona ubicada junto a una surgencia natural orientada al este o al sol naciente. Así mismo se le atribuye, según I. Royo, una cronología del Ibérico Antiguo. Aunque es evidente la dificultad de datar con seguridad este tipo de manifestaciones

6. LOS GRABADOS DE MAS D´EN XERRA (ARENS DE LLEDÓ) La Ruta de los túmulos funerarios del Matarraña finaliza en el Mas d´en Xerra (también denominado d´en Gerra o d´en Jerra). Junto a las ruinas de esta antigua masada, y justo debajo de una espectacular y monumental encina situada a unos 100 metros al este de la misma, se conserva una roca de arenisca, de unos 5 x 1,5 m, en cuya superficie aparece un interesante conjunto de grabados. Esta roca se sitúa encima de un pequeño pozo o fuente natural que ha favorecido el

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Figura 25. Cista del túmulo La Moleta 2.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación rupestres, en nuestra opinión, y por las características de las cazoletas y, sobre todo, de los canalillos que parecen poco erosionados y presentan una clara sección en V, realizada posiblemente con un objeto metálico, nos inclinaríamos más por una datación postmedieval. En todo caso, se trata de un interesante elemento que se suma a otros conocidos ejemplos de grabados rupestres hasta ahora documentados en la comarca del Matarraña (Bea 2012: 76).

Figura 26. Vista general de los grabados de Mas d´en Xerra.

7. CONCLUSIONES El proyecto de creación de una ruta de contenido cultural en la comarca del Matarraña ha dado pie para acometer la revisión detallada de un importante conjunto de monumentos funerarios de la Primera Edad del Hierro - Ibérico Antiguo, algunos de ellos excavados en las segunda década del siglo XX, que permanecían olvidados y en estado de abandono. El trabajo de campo ha sido realizado en la cabecera del Barranco de Valdecretas. Por un lado, en su margen izquierda, junto al antiguo camino entre las localidades de Cretas y Arens de Lledó, en una longitud de apenas dos kilómetros, se han podido documentar un total de 14 túmulos funerarios (generalmente agrupados en pequeños conjuntos) junto a los cuales se han detectado dos yacimientos protohistóricos que permanecían inéditos y cuya presencia explicaría mejor la localización de las tumbas y necrópolis. Mientras, en la margen derecha, sobre el vértice de La Moleta se ha localizado otro poblado prehistórico y a sus pies, dos nuevos túmulos. La combinación del trabajo de campo y la revisión documental de los estudios realizados sobre estas estructuras funerarias ha dado algunos resultados imprevistos. Mientras se han identificado varias de las tumbas documentadas

Figura 27. Plano de situación de túmulos y yacimientos mencionados en el texto.

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por J. Colominas, A. Duran i Sanpere y Bosch Gimpera a principios del siglo XX, otras no se han localizado (o han desaparecido) y una buena parte de ellas han resultado ser inéditas y no documentadas hasta ahora. Al mismo tiempo, se ha confirmado una confusión en la denominación de las estructuras (en ocasiones con topónimos distintos para unas mismas tumbas) y algunos errores de ubicación geográfica. El presente estudio ha intentado resolver ambos cruciales aspectos proponiendo la denominación de las estructuras localizadas con el topónimo con el que fueron mencionadas por primera vez y ubicando todas ellas mediante sistema de localización GPS. El estudio de este sector del Matarraña parece confirmar una densa ocupación del territorio en torno a los siglos VII-VI a.C. con la existencia de pequeños asentamientos urbanos (pendientes de excavación) ubicados en elevaciones de terreno junto a los cuales se emplazan una serie de tumbas y monumentos funerarios. Habitualmente los túmulos, en realidad cuidadosas construcciones de planta circular tamboriformes, edificadas con mampostería trabada con barro, alcanzan mayoritariamente entre los 2 y 4 metros de diámetro (aunque también los hay mayores o menores), pueden superar 1,5 metros de altura y presentan a menudo cistas megalíticas excéntricas construidas con grandes losas que suelen superar el metro de longitud y anchura. Así pues, se trata de monumentos funerarios de considerable tamaño que serían claramente visibles en su entorno inmediato, no solo por sus dimensiones sino también por su ubicación en elevaciones del terreno desde las que se domina el paisaje circundante. Junto a estas tumbas no es raro encontrar rocas con cazoletas o cubetas hechas por el hombre que quizás pudieron tener un uso ritual. En líneas generales, el trabajo realizado para la creación de la “Ruta de los túmulos funerarios del Matarraña” se ha limitado a la limpieza superficial de las tumbas y de su entorno inmediato para facilitar su contemplación y puesta en valor como elementos singulares del patrimonio cultural de este territorio. Al mismo tiempo, se ha pretendido contribuir a su recuperación y futura conservación y protección. Tan solo en un caso, en el túmulo de Mas de Toribio 1, en el inicio de la Ruta, se ha intervenido para realizar trabajos de excavación, consolidación y restauración parcial con la finalidad de mejorar su lectura y comprensión y trasladar esta percepción visual a los restos de otros monumentos funerarios de los que la comarca del Matarraña conserva un importante conjunto. La señalización del itinerario y la información instalada frente a las tumbas y otros elementos de interés cultural (como los grabados de Mas d´en Xerra) han completado la intervención.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

69. EL PARQUE ARQUEOLÓGICO DE FRÉSCANO José Ignacio Lorenzo Lizalde1, José María Rodanés Vicente1, Paloma Aranda Contamina1, Antonio Salvatalle Fauré2. 1

Universidad de Zaragoza 2 Arquitecto

José Ignacio Lorenzo Lizalde, 976123037@telefonica.net

RESUMEN El Parque arqueológico de la I Edad del Hierro de Fréscano está concebido bajo el concepto de “paisaje cultural” (CONVENIO EUROPEO DEL PAISAJE, presentado en Florencia el 20 de octubre de 2000). El Parque arqueológico de Fréscano engloba todo el territorio de su término municipal, habiendo incorporado medidas de protección tanto de ámbito estatal, como son la declaración de seis Bienes de Interés cultural (los cinco yacimientos arqueológicos y la ermita de Nª Sª de la Huerta)así como otros elementos protegidos (protección del cordel de San Gil, de ámbito Autonómico, los 3 Monumentos de Interés Local y los ámbitos de protección del río Huecha y del Canal de Lodosa y los de ámbito municipal, al incluir un amplio territorio de protección de cada uno de los bienes indicado). También están protegidos en el planeamiento las fuentes naturales, y quedan protegidos por la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés 3/1999 los yacimientos arqueológicos existentes en el municipio, que en el planeamiento aparecen como suelo de especial protección. El Parque está definido con unos puntos de interés específicos (algunos en proceso de creación) como son: El Museo de Arqueología y de la I Edad del Hierro del Valle Medio del Ebro y Centro de Acogida de Visitantes del Palacio de Villahermosa. El EcoMuseo del Agua y la transformación de territorio del Palacio de Villahermosa. El Centro de investigación sobre el Patrimonio del Parque Arqueológico de Fréscano (pendiente). El Centro Clases de Patrimonio Europeo del Palacio de Villahermosa de Fréscano (pendiente). El Albergue de Fréscano (pendiente). El Parque del Patrimonio Cultural y Natural de Burrén. Este espacio se localiza en el Monte de Utilidad Pública de Fréscano, reducto en donde se ha practicado una reforestación que en la actualidad garantiza una mancha verde, refugio de la fauna del Valle medio del Ebro. El Parque Burrén cuenta con las infraestructuras siguientes: o Arqueódromo. o Sendero botánico. o Sendero de trazas de fauna. o Sendero natural que alcanza el hito geodésico de Burrén. o Mirador del Valle Medio del Ebro. o Campo de tiro. o Aula de la Naturaleza. o Ágora de la Naturaleza. o Taller de excavaciones arqueológicas. o Recreación de necrópolis. o Museo Industrial: Casa de elevación de agua para el riego. Junto a la labor de investigación, amparada en el equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza, se desarrolla una labor didáctica dirigida fundamentalmente a los estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria. Más de mil alumnos pasan todos los años por sus talleres, contando con la organización y manejo de un grupo de monitores especialistas en didáctica y la arqueología. También se organizan eventos específicos como es el Curso Campus Burrenix de Inglés, la marcha senderista y visionado de estrellas, la ruta arqueológica de Fréscano, andando y de media maratón o el día de puertas abiertas con actividades especiales. PALABRAS CLAVE: Didáctica del Patrimonio; Parques arqueológicos; Edad del Hierro.

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ABSTRACT The Archaeological Park of the First Iron Age at Fréscano was believed under the concept of “cultural landscape” (EUROPEAN CONVENTION ON LANDSCAPE, presented in Florence on October 20th, 2000). Fréscano Archaeological Park extends over all the territory of this village, including some measures to protect, not only the State sector, such as the declaration of goods Cultural Interest of five archaeological sites and the chapel of Nª Sª de la Huerta, but the autonomous scope as “el Cordel de San Gil” (a sort of track for lambs at San Gil) other three monuments of Local interest and some areas of protection of the river Huecha and the irrigation Canal de Lodosa, as well as their large surrounding areas of protection of each of the aforesaid goods. Their natural springs are also protected in the planning, and every archaeological site at the village is also protected by law 3/1999 Aragonese Cultural Heritage, appearing in planning as special protection places. This Park can be defined up to now by some of their specific points of interest, some of them are still in process of drawing up, such as: The Museum of Archaeology and the First Iron Age of the Middle Valley of the Ebro and Center of Reception of Visitors, in the Villahermosa Palace. The Eco-Museum of the Water and the Transformation of the Territory, in the Villahermosa Palace. The Research Center on the Heritage of the Archaeological Park at Fréscano (still pending). The European Heritage Teaching Centre in the Palace of Villahermosa, Fréscano (still pending). Hostel (still pending). The Cultural and Natural Heritage Park of Burren is located on an area of public utility within the scrunbland belonging to Fréscano, in which some reafforestation task have been carried out in order to guarantee a green place and wildlife refuge in the middle of the Ebro Valley nowadays. The Burren Park has the following infrastructures: o Archeodrome. o Botanical trail. o Fauna trace trail. o Natural path to the geodesic point of Burrén. o Superb view of the Middle Valley of the Ebro. o Sports shooting range. o Nature classroom. o Agora of nature. o Practical workshop of archaeological excavations. o Simulated recreation of a necropolis. o Industrial Museum (A building with a couple of engines inside to raise water for irrigation). Apart from the work of research covered by the research team of the University of Zaragoza, it is developed an educational task mainly addressed to school students. More than a thousand students pass over every year attending lectures and practical workshops, whose organization and development are managed by a group of experts at didactics and archaeology. Several specific events are also arranged such as “Campus Burrenix” English Course, the Hiking March hiker and Star Viewing, Archaeological Route Around Fréscano, walking and half marathon, or the open door day with special activities. PALABRAS CLAVE: Didactics of Heritage; Archaeological Parks; Iron Age.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 1. El PARQUE ARQUEOLÓGICO DE FRÉSCANO. ANTECEDENTES El Parque Arqueológico de la I Edad del Hierro de Fréscano fue aprobado por la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza, del Gobierno de Aragón en el 2005, y cuenta con cinco yacimientos pertenecientes a la I Edad del Hierro declarados Bien de Interés Cultural. Fréscano ha apostado hace años por la revalorización de su rico patrimonio arqueológico y cultural.

integrando el territorio, la evolución del paisaje, la población y sus tradiciones y su patrimonio cultural, uniendo el patrimonio arqueológico e histórico-artístico con el etnológico e inmaterial. La investigación es uno de los ejes vertebradores de este proyecto de Parque Arqueológico de Fréscano, pasando a formar parte de ese reducido grupo de yacimientos que, desde hace algunos años, están siendo estudiados sistemáticamente en Aragón y en el territorio nacional.

Es el único municipio de Aragón que tiene 5 yacimientos arqueológicos del mismo periodo (I Edad del Hierro) que disfrutan con la categoría de Bienes de Interés Cultural (BIC), el mayor grado de protección que otorga el Gobierno de Aragón y que existe en la legislación española España.

El estudio del poblamiento indígena, del urbanismo, presente en el cabezo del Morredón I y sus distintas fases de ocupación durante la I Edad del Hierro es el principal objeto de estudio, centrado especialmente en todo lo que el poblamiento y su urbanismo lleva implícito en la ordenación del paisaje cultural y es ya objeto de estudio de una Tesis doctoral.

En uno de estos yacimientos, en Burrén, se ha construido un “Arqueódromo” es decir, un complejo en el que se levantan dos cabañas, de tamaño natural, una de las cuales reproduce cómo eran las viviendas de los primitivos pobladores del Valle del Ebro, hace 3000 años.

La investigación se ampliará al conocimiento del resto de yacimientos arqueológicos del Parque arqueológico: Burren, Burrena, Morredón II, La Cruz y San Gil.

El Plan Director del Parque arqueológico de la I Edad del Hierro de Fréscano contemplaba con dotarse de un Museo Arqueológico y un Ecomuseo del Agua. Desde un principio se determinó que el mejor emplazamiento para el Museo sería el Palacio de los Duques de Villahermosa, con lo que se dotaba de contenido la necesaria rehabilitación del arruinado palacio. El Municipio ha dedicado sus esfuerzos, en los últimos años a la consolidación y rehabilitación del emblemático edificio, sito en la Plaza de España de Fréscano. El edificio disfruta de la protección como Monumento de interés Local. Su ubicación en el centro de la localidad, contando con unas amplias plazas, con abundante espacio de aparcamiento y señalización adecuada, justifica su instalación en estos espacios.

2. HISTORIA DE LAS INVESTIGACIONES. En 1968 se produjo el colapso de la estribación noreste del cabezo de Morredón, de Fréscano. Un vecino de Borja, Gregorio Viamonte, miembro del grupo de espeleología de Borja, integrado en la Federación de montañismo de Aragón, se puso en contacto con la vocalía de arqueología del Comité espeleológico de Aragón, dirigida por José Ignacio Lorenzo. Se organizó una visita de inspección a varios yacimientos de la zona, entre los que destacan el Cabezo de Morredón I y el Cabezo de la Cruz I al que se llamó Cabezo Botana. En esta visita también se visitó la Cueva Esquilar de Borja y poblado celtibérico de El Cinto en Borja, las cuevas 1 y 2 de Moncín, el Castillo y la Torre de Pedernal, el Cabezo de los Moros y la denominada Piedra de Sacrificios.

El Palacio cuenta con tres plantas, pero se ha considerado adecuado instalar en la planta baja el Museo arqueológico y de la I Edad del Hierro y el Ecomuseo del Agua, de Fréscano para garantizar la directa accesibilidad de todos los públicos, eliminando las barreras arquitectónicas. La magnificencia del espacio principal en donde esta instalado el Museo, su luminosidad, el control ambiental y las condiciones de seguridad planteadas, consideran como idóneo este espacio para su dedicación a un fin social, recreativo, didáctico, abierto a un público general. La filosofía del Parque Arqueológico es compatibilizar la investigación de su rico patrimonio con la difusión del mismo, contando con instrumentos que desarrollan los conceptos de Museo, en la concepción de los Ecomuseos,

Figura 1. Visita en el Cinto de Borja de una estancia romana 1968.

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Figura 2. Descubrimiento de Moncín I (Borja) 1968. Del mismo modo, el Profesor Frago y algunos vecinos de Magallón recogieron materiales en Burrén que llevaron al Profesor Antonio Beltrán Martínez y publico D. J. A. Hernández Vera (1979, 1980). En 1985 José Ignacio Royo presenta su tesis de Licenciatura en la Universidad de Zaragoza, sobre los materiales depositados en el Centro de Estudios Borjanos, lugar en donde se depositaron gran parte de los materiales de procedencia irregular y los recogidos en catas de comprobación realizadas por J. I. Royo en Morredón I y Cabezo de la Cruz.

Figura3. Localización de Morredón I. 1968. Se puso en conocimiento del Museo de Zaragoza la existencia de estos importantes yacimientos. El profesor D. Ignacio Barandiarán, acompañó a los miembros de la Sección de arqueología del Grupo exploraciones subterráneas de Aragón (GESA) a visitar la cavidad de Moncín 1 y 2 en Borja, localizando posteriormente este grupo el primer fragmento de campaniforme en Aragón, que publicó el Prof. Ignacio Barandiarán (1968). Con posterioridad, D. Santiago Carroquino, profesor de Física y Química en el Instituto de Borja realizó excavaciones sin control desde 1970, del mismo modo que el maestro de Fréscano, un médico del vecino Cortes y Bienvenida Gil Jiménez, maestra de Mallén.

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En 1985 se realiza una reforestación de los cabezos de Burrén y Burrena, que ocasionan importantes afecciones sobre sus yacimientos. El Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón envía a su técnico J. I. Royo y al arqueólogo Jesús Ángel Pérez quienes realizaron una valoración de los importantes daños, localizando una necrópolis. En 1987 se presenta el proyecto de creación de un embalse regulador en la cima de Burrén, promovido por el Departamento de Agricultura de D.G.A. que puede paralizarse por las gestiones del Departamento competente en materia de arqueología de D.G.A. Se publican diferentes artículos en los que se hace indicación de la importancia de los yacimientos de Burrén y Burrena, La Cruz y Morredón I y Morredón II, este último descubierto por J.I. Royo e Isidro Aguilera.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 4. Excavaciones en Morredón año 2000-2001. En 1992 el firmante lleva a cabo por encargo del Departamento de Cultura de D.G.A. la excavación de la ermita de Nuestra Señora de la Huerta, momento en que conoce a su Alcalde D. José Valentín Cuartero Tabuenca, indicándole la importancia de los yacimientos arqueológicos de su localidad (Lorenzo 1994). En 1999 se realiza un Proyecto de creación de un Centro de Interpretación sobre la I Edad del Hierro en el yacimiento de Burrén promovido por la Corporación Municipal y redactado por el J.I. Lorenzo y A. Salvatella. Este proyecto se presentó al programa FEDER gestionado por la DPZ y fue aprobado. En el año 2000, la Empresa Arqueología y Restauración realiza tres campañas de excavación con el objetivo de regular las catas clandestinas y delimitar el yacimiento de Morredón I. Del mismo modo realiza la delimitación de los yacimientos arqueológicos del Término Municipal y redacta el proyecto Museológico del Centro de interpretación. En el 2004 el arquitecto Municipal, Antonio Salvatella y José Ignacio Lorenzo presentan el “Proyecto de creación de un Parque Arqueológico”, en el Bien de Interés Cultual de Burrén y Burrena (en el paraje Burrén, polígono 8,

parcela 166), que es aprobado por la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza, en su sesión de julio de 2005. Este proyecto también fue aprobado por la Comisión de Ordenación del Territorio y por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón. En el 2005 comienzan la ejecución de la cabaña de la I Edad del Hierro y de la cabaña de servicios. También se ejecuta el aparcamiento para autocares y vehículos, la mejora de caminos, el acondicionamiento del mirador, la instalación de postes de protección y el sendero de acceso al mirador. Se encarga la realización de réplicas de los materiales arqueológicos aparecidos en los diferentes yacimientos de Fréscano y la confección de maquetas. También se lleva a cabo la traída de agua potable desde el punto de captación de Fréscano, hasta el Arqueódromo. En el 2006 se ejecuta el sendero botánico, tras su aprobación por la CPPC (Exp. 297/2005. Resolución de 29 de diciembre de 2005) y se instala un digestor o planta de tratamiento de aguas residuales para el Arqueódromo.

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Figura 8. Espacio de tiro. Figura 5. Construcción de la Cabaña en 2005.

Figura 9. Sendero de huellas y trazas de fauna. Figura 6. Panel de inicio del sendero botánico.

Se crea un Blog o Cuaderno de bitácoras, sobre el Parque: (http://parquearqueologicodefrescano.blogspot.com.es/). En el 2007 se ejecuta el Aula de Naturaleza y el Ágora así como las fuentes públicas. Se diseña y realiza el sendero de huellas y trazas de fauna y se crea el campo de tiro de armas de arco y prehistóricas. El en 2008 se realiza el plan de imagen corporativa y señalética y se encargan la materialización de la señalética del Parque, diseñada por el Director científico. Se realiza la preinauguración del Parque en el recinto de la Provincia de Zaragoza de la Exposición internacional de Zaragoza. Se abre una página Web del Parque.

Figura 7. El Ágora en el espacio de Naturaleza.

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En el 2009-2010 se instalan las señales direccionales en los caminos de acceso al Parque. Comienza la reconstrucción del Palacio de Villahermosa, realizandose el primer año el derribo y la consolidación de la estructura y el segundo la cubierta, fachadas y derribos interiores.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación En el 2010 se colocan los carteles en las carreteras autonómicas de dirección del Parque arqueológico. Del mismo modo se edita un Video sobre el Parque arqueológico, dirigido por Eugenio Monesma. Durante el 2010 se abre al público escolar el Parque con la afluencia de 400 escolares. También se efectúa una preinauguración oficial con la presencia del Vicepresidente del Gobierno de Aragón. En el 2011 se construye el taller de arqueología en el espacio de Naturaleza del Parque Arqueológico. El Centro de interpretación ubicado en el casco urbano de Fréscano también abre sus puertas.

3.1. El Museo del Agua. Jugando con el concepto de Paisaje arqueológico y del Patrimonio Cultural versus Patrimonio Natural, en la galería que discurre a media altura de la sala de exposiciones se puede ver una exposición que vehicula sobre el Patrimonio Natural y específicamente sobre el Agua. El Agua como elemento de vida, transformador del paisaje, como elemento que acompaña la antropización del territorio. Fréscano reúne una serie de elementos que permiten que se convierta en el paradigma de la importancia del agua como elemento transformador.

En el 2012 se realiza la versión francesa del Video promocional del Parque, se desarrolla el Taller de arqueología funeraria en el Parque Burren y se realiza la Primera Jornada de Puertas Abiertas.

En las proximidades de su término municipal discurre el Ebro, autopista de comunicaciones a lo largo de la historia y flujo de vida. El Ebro fue el medio mediante el que Zaragoza recupero el puente de Piedra, sirviéndose de la cantera de piedra campanil de Burren y Burrena, trasportando en barcazas los sillares hasta la Capital del Reino.

En 2013 se abre el Museo Industrial de Aguas Elevadas y se establece un Campus de Ingles y Patrimonio arqueológico en verano.

La comarca cuenta con balsas endorreicas que permiten la existencia de una flora con endemismos únicos en la Península y una fauna avícola importante.

En el 2014 se potencia la vista de Centros educativos consiguiendo una frecuencia de más de 1000 estudiantes y estableciendo un 2º Campus de Ingles en verano. Se celebran las II Jornadas de Puertas abiertas.

El uso de balsas para los diferentes usos esta documentado en Fréscano y permitieron en la antigüedad el denso poblamiento que hemos documentado.

En 2015 se aprueba el proyecto Museológico y se realiza el montaje del mismo en el Palacio de Villahermosa. Se celebran unas jornadas enológicas en el palacio. Se realiza el II Visionado de Estrellas, con conferencias en el Museo arqueológico. Se inicia un Proyecto de Investigación con la Universidad, liderado por J. M. Rodanés Catedrático de Prehistoria y J. L. Peña, Catedrático de Geomorfología, con J. I. Lorenzo Director técnico del Parque y Paloma Aranda como doctoranda. Se han realizado dos vuelos con drones en los yacimientos de Morredón I y II y en el Cabezo de la Cruz, consiguiendo una reproducción milimétrica de ambos yacimientos.

3. EL MUSEO ARQUEOLÓGICO. La filosofía del Museo es convertirse en Museo Arqueológico, con una visión desde el Origen del Hombre y realizando un recorrido por toda la Prehistoria, presentando una importante referencia sobre la I Edad del Hierro y de esta manera que el Museo tenga una proyección no sólo para un público local o Comarcal, sino de ámbito trans-regional e incluso europeo. El recorrido se articula mediante maquetas, paneles explicativos, vitrinas con piezas originales y réplicas, dioramas y audiovisuales.

Fréscano disfruta de unas fuentes naturales que motivaron, sin duda, su localización y desarrollo futuro. El agua permitió el cultivo extensivo de cereales durante toda la edad media y las acequias y canalizaciones el cultivo de huerta que garantizó la supervivencia durante la Edad Media de una importante población, que comercio con sus excedentes. El Canal de Lodosa, iniciado durante la Dictadura de Primo de Ribera supuso la trasformación completa del territorio, introduciendo la agricultura intensiva e industrializada. El Museo Industrial de Sitio de la Casa de elevación de aguas es un elemento que completa el discurso del Museo del Agua. El Museo orienta a los visitantes para realizar una visita sobre el territorio en donde, según los diferentes intereses, podrán realizar un itinerario natural: balsas, fuentes, cultivos diversos, canal de lodosa, Casa de elevación de aguas, o una visita arqueológica: Arqueódromo de Burrén, visita por los yacimientos arqueológicos. La visita mixta, de elementos culturales y naturales es la oferta original que ofrece el Parque Arqueológico de Fréscano. El Nuevo Museo utiliza una discurso lineal que comienza con la descripción de la importancia de la arqueología para la interpretación del pasado y realiza un recorrido por los homínidos y su evolución hasta el hombre actual, apoyado

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Figura 10. Sala de exposiciones del Museo Arqueológico de Fréscano.

Figura 11. Museo Arqueológico de Fréscano.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación por cómics, maquetas y diagramas, de intenso colorido que sean un aliciente para los escolares, para todos los públicos. El salto realizado en los últimos 10 años nos permite situarnos como la oferta didáctica más completa de un municipio aragonés que ha podido llevarse a cabo gracias a contar con un municipio y una corporación liderada por su alcalde José V. Cuartero Tabuenca que ha pesar de contar con medios muy limitados ha creído en un proyecto que sitúa a Fréscano en el mapa como líder en la conservación del patrimonio cultural y su difusión a la sociedad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS AGUILERA, I Y ROYO, J. I. (1978) Poblados Hallstátticos del valle de La Huecha. Cuadernos de Estudios Borjanos II, Borja, pp. 9- 44, Zaragoza. BARANDIARAN, I. Y BLASCO, C. (1968). Nuevos materiales de prehistoria aragonesa. Caesaraugusta 31-32: 251-256. Za ra go za. FRAGO, J.A. (1976) Toponimia de raíz -Bur en el Occidental del Aragón Medio: Un punto de contacto léxico vasco-ibérico. Fontes Linguae Vasconum. Inst. Fernando el Católico. Zaragoza. FRAGO, J.A. (1980) Toponimia del Campo de Borja. Estudio Lexicológico. Inst. Fernando el Católico. Zaragoza. I. HERNÁNDEZ VERA, J.A. (1979). El yacimiento hallstático de Morredón (Fréscano, Zaragoza). XV Congreso Nacional de Arqueología, pp. 691-698. Zaragoza.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

70. UNA APUESTA POR LA CONSERVACIÓN Y DIFUSIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL: LA MUSEALIZACIÓN DE LOS RESTOS ARQUEOLÓGICOS DE LA SEDE COMARCAL EN DAROCA (ZARAGOZA) José Delgado Ceamanos1, José Ignacio Royo Guillén2, Sergio Sebastián Franco3 Arqueólogo. Profesional autónomo. Director de las excavaciones Arqueólogo. Dirección General de Cultura y Patrimonio. Gobierno de Aragón 3 Arquitecto. Universidad de Zaragoza. Director del proyecto arquitectónico y de musealización 1

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José Ignacio Royo Guillén, jiroyo@aragon.es

RESUMEN En este trabajo se presenta un avance de resultados de los sucesivos trabajos arqueológicos realizados en la actual sede de la Comarca de Daroca entre 2002 y 2011. En primer lugar se expone la secuencia estratigráfica del solar que documenta hasta cinco momentos de ocupación entre época celtibérica y el siglo XV, con importantes estructuras domésticas y un abundante elenco de materiales arqueológicos extraídos de cada una de las fases estudiadas. A continuación se describe el proyecto de musealización, su justificación y su ejecución hasta el momento actual, en el que los restos arqueológicos no sólo se encuentran protegidos, sino incluso integrados en el nuevo edificio, lo que ha merecido el reconocimiento nacional e internacional a través de las menciones y premios recibidos. PALABRAS CLAVE: Arqueología urbana; Celtibérico; Romano; Islámico; Medieval cristiano; Musealización.

ABSTRACT This paper presents a preview of the results of the consecutive archaeological excavations carried out where the present headquartes of the Daroca Region are housed between 2002 and 2011. First, it is exposed the stratigraphic sequence of the urban plot which documents, even up to five times, its use between the Celtiberian time and the 15th century A. D., with some important domestic structures and a plentyful catalog of archaeological remains taken out of each different stage studied. Then, it is ecplaned project of musealisation, its justification and implementation up to now, when their archaeological remains found are already, not only protected, but even integrated into the new building, which has been deserving its own national and international recognition by the mentions and awards that has been receiving. KEYWORDS: Urban archaeology; Celtiberian; Roman; Islamic; Christian medieval; Museological conservation.

1. INTRODUCCIÓN Aunque las actuaciones arqueológicas en el casco histórico de Daroca ya nos tenían acostumbrados a la recuperación de vestigios arqueológicos relacionados con su pasado islámico, ha sido durante la primera década del siglo XXI cuando se ha llevado a cabo un importante hallazgo que permite remontar su fundación prácticamente doce siglos, desde la hipótesis inicialmente aceptada sobre su origen musulmán, hasta la cultura celtíbera del siglo III a. C. Con este descubrimiento y su posterior investigación, Daroca ha pasado a incorporarse al exclusivo catálogo de ciudades aragonesas bimilenarias, en las que el paso de los siglos no ha sido capaz de borrar la impronta de las distintas culturas que las habitaron. Ahí están conjuntos urbanos como Zaragoza (Galve 1996), Huesca (Royo et alii. 2009), Jaca (Royo 2004; Justes y Royo 2012), o la vecina Calatayud (Cebolla et alii. 1997), para dar buena cuenta de este hecho de enorme significación histórica y patrimonial.

El proyecto de construcción del nuevo edificio para la sede de gobierno de la Comarca de Daroca, iniciado en 2002 y localizado en la calle Mayor nº 60-62, dentro de su casco histórico (fig. 1), nos permitió iniciar una actuación arqueológica que debido al interés de sus hallazgos, acabó derivando en un proyecto integral de documentación, estudio, conservación y exposición pública de los restos allí descubiertos. La conclusión del proyecto arquitectónico y la fase avanzada que en estos momentos tiene el proyecto de musealización nos permite avanzar en las páginas que siguen algunos de los descubrimientos allí realizados, su significación para la historia de Daroca y su conservación y exposición para el disfrute público, como una muestra del buen hacer de algunas instituciones y de un equipo en el que arqueólogos, arquitectos y políticos han sabido “leer entre líneas” y lo que es más importante, “remar” en la misma dirección.

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Figura 1. Localización de la Sede Comarcal de Daroca.

Figura 2. Corte estratigráfico de la excavación

2. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA

3. RESULTADOS

En un primer momento de la intervención arqueológica en el solar de la futura sede comarcal, se plantearon los mismos objetivos que habitualmente se plantean en toda intervención en cascos urbanos de carácter histórico, es decir, la documentación exhaustiva de los restos arqueológicos existentes y la recuperación de la totalidad de las evidencias materiales, todo ello en un plazo de tiempo que respete la calidad técnica y científica de los trabajos, a la vez que no dilate demasiado los necesarios planes de obra que cumplen a su vez con trámites administrativos y económicos muy ajustados (Royo et alii, op. cit. 2009, 128-131, fig. 3).

Las actuaciones arqueológicas en la sede de la Comarca de Daroca se desarrollaron entre los años 2002 y 2009 como parte del proceso constructivo, tanto del edificio administrativo de la sede comarcal, como del espacio arqueológico anexo, construido posteriormente. Las sucesivas campañas arqueológicas, realizadas de forma concienzuda y exhaustiva en la totalidad del espacio disponible para la nueva construcción, permitieron recuperar casi 17.000 evidencias (cerámicas, metales, restos constructivos y decorativos, monedas, adornos, restos óseos) pertenecientes a los diferentes ajuares domésticos de las distintas ocupaciones, pero fundamentalmente documentar una secuencia estratigráfica completa de las principales fases históricas de la ciudad, desde época celtibérica hasta época moderna, reflejando los momentos más importantes del desarrollo urbano darocense y permitiendo así elaborar un nuevo planteamiento sobre el origen prerromano del hábitat humano en el solar de la actual ciudad (fig. 3).

La construcción de la citada sede y sus excavaciones arqueológicas previas convirtieron lo que hasta ese momento era otra actuación de arqueología urbana en un nuevo proyecto en el que se planteaba -a tenor del interés de la secuencia estratigráfica documentada, de sus restos estructurales y de la abundancia de material arqueológicouna intervención integral, en la que se propuso a la Comarca de Daroca -y ésta aceptó-, la completa excavación del solar afectado por las obras, su exhaustiva documentación y en última instancia, la conservación y musealización de una parte significativa de lo descubierto. Para ello fue necesario coordinar todas las actuaciones entre el Ayuntamiento y la Comarca de Daroca, con la necesaria supervisión administrativa y técnica del Gobierno de Aragón a través de su Dirección General de Cultura y Patrimonio. Sin perder en ningún momento la calidad del trabajo arqueológico, las intervenciones fueron acompasándose al ritmo del proyecto arquitectónico, sin que en ningún momento se produjeran más problemas que los estrictamente técnicos derivados de una obra tan compleja. Y como a continuación se verá, el resultado mereció la pena (fig. 2).

Figura 3. Planimetría de las ocupaciones del solar de la Sede Comarcal de Daroca

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación La actuación arqueológica ha permitido además evidenciar no sólo una de las secuencias estratigráficas más prolongadas e interesantes del valle medio del Ebro, sino además un hecho extraordinario en la arquitectura histórica aragonesa: la fosilización del parcelario desde época andalusí, cuyos muros medianiles de delimitación de las viviendas adosadas han sido recrecidos como cimientos de las casas de las fases cristiana, moderna y contemporánea de manera sistemática hasta la última fase de construcción documentada, que se fecha en el siglo XVIII y que corresponde a la actual fisonomía urbana del conjunto urbano de Daroca.

3.1. La ocupación celtibérica La primera ocupación humana documentada de Daroca se remonta a finales del siglo III o inicios del siglo II a. C., en un momento clave para el desarrollo de los oppida celtibéricos de esta zona de la Celtiberia y de la concentración de la población indígena del valle medio del Ebro, pasando de una sociedad rural a la construcción de una organización urbana más compleja, a través de un proceso de sinecismo, o de traslado de la población a las ciudades en proceso de expansión política y territorial. Los restos localizados en el solar, a unos cinco metros de profundidad bajo la cota actual, carecen de monumentalidad, pero documentan a la perfección los elementos inmuebles de carácter doméstico característicos de este momento, con presencia de silos de almacenamiento asociados a estructuras domésticas que vienen a complementar los hallazgos de época celtibérica realizados en otros solares de Daroca (fig. 4).

Los restos se identifican con tres fondos de silos, así como una alineación pétrea de desarrollo curvo, de dirección norestesuroeste y que se identifica con un muro de contención o aterrazamiento, asentando directamente en las gravas naturales. Dos de estos silos aparecen juntos y sellados por el vial de cronología romana, mientras que el tercero, muy cerca de los anteriores, lo está por un muro romano. Estos silos circulares o ligeramente ovalados, de un metro de diámetro, con las paredes revestidas de una arcilla roja muy compacta para la mejor conservación del grano, presentan una tipología similar a los localizados en el yacimiento de El castro de La Coronilla (Chera). Posibles restos de silos de época celtibérica también se documentan en la Comarca de Daroca, aunque con matices, en los yacimientos de San Pedro de Las Cuerlas, El Castillejo de Mainar, Pozanco de Cubel y Las Eras de Lechón (Aranda 1986, 347-384), al detectarse ocupaciones espaciales posteriores de época medieval. Acompañando a estos elementos se recuperó un importante lote de cerámicas celtibéricas (fig. 5) asociadas a muy escasas aunque significativas piezas correspondientes a producciones romanas procedentes de la Campania (Galve 1996).

Figura 5. Cerámica celtibérica del siglo II a. C. Figura 4. Silos y resto de muro celtibéricos

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La presencia de producciones de importación es anecdótica, y entre las producciones cerámicas indígenas encontramos vasijas de perfiles cefálicos, vasos caliciformes y crateriformes, sítulas, cuencos y páteras, así como fichas discoidales sobre cerámica recortada. Las decoraciones pintadas suelen ser sencillas tanto en rojo como en manganeso (aunque en menor porcentaje), a base de bandas y segmentos de círculos concéntricos. En conjunto, las producciones cerámicas localizadas en Daroca presentan gran similitud con las conocidas de otros yacimientos celtibéricos del entorno inmediato, como sería el caso de Turiaso (Cebolla y Ruiz 2008-2009), Bilbilis I (Cebolla y Royo 2006), o Segeda (Burillo 2001-2002), entre otros y nos sitúan en un marco cronológico que habría que fechar a finales del siglo III a. C. o primera mitad del siglo II a. C.

El vial conserva en un tramo losas de variado tamaño que presentan un ligero perfil en “V” hacia el centro de la calle siguiendo la tradición romana. Esto nos hace hipotetizar sobre la posible anchura del mismo, que podría estar entre los 3-4 metros, ya que no se han conservado restos de la acera o muro fachada que cerrara el vial hacia el Este. Donde no aparecen losas, el pavimento está realizado mediante gravas compactadas y cementadas, con algunos aparejos de tamaño pequeño/medio (fig. 6).

3.2. La ocupación romana altoimperial Sobre los restos celtibéricos y durante el cambio de era se documenta el levantamiento de nuevas estructuras de cronología romana altoimperial, que hemos identificado con evidencias constructivas de varias viviendas, incluida la fachada exterior de una de ellas, y a la que se asocia un tramo de acera y de vial empedrados con losas calizas. Este conjunto, parcialmente conservado, se abandona a finales del tercer cuarto del siglo I d. C. durante la dinastía Flavia, quedando esta fase sellada bajo un potente estrato de gravas producto de los procesos erosivos de las laderas que rodean la ciudad. Este abandono temprano parece ser generalizado y no se vuelve a documentar una nueva ocupación romana del solar darocense, coincidiendo esta circunstancia con un hecho bastante generalizado en la cuenca media del Ebro y que se ha constatado también en la vecina ciudad de El Poyo del Cid, en el Alto Jiloca. Los muros presentan unos basamentos realizados con sillarejo de alabastro trabados con tierra o barro de hasta 6-7 hiladas de altura, estando posteriormente recrecidos en altura con adobe. En algún caso se ha podido constatar que, al interior, estos muros presentaban preparados de cal y enlucidos de tonalidad blanca. Los pavimentos eran de tierra o arcilla apisonada y en algún caso de gravilla mezclada con cal. No se evidencian indicios de que pudiera existir una segunda planta. En cuanto a las cubiertas, no se han localizado tégulas e imbrices por lo que cabría pensar que siguiendo la tradición indígena pudieran rematarse con cubiertas vegetales, aunque hay que plantearse la posibilidad de que, al tratarse de un proceso de abandono de las estructuras, se hubiera reaprovechado la mayor parte del material constructivo fácilmente extraíble. La acera presenta un desarrollo paralelo al muro de fachada, con una anchura variable que oscila entre 0,80-1,00 m. mediante la colocación de una hilada de aparejos de regular tamaño marcando el bordillo y rellenando el espacio hasta la fachada con capas de gravilla compactada con cal.

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Figura 6. Tramo de calle empedrado del nivel romano altoimperial A pesar del escaso material recuperado, la erección de estas estructuras parece tener lugar en el entorno del cambio de era. Más claro parece vislumbrarse el momento final de la ocupación, al que pertenecen producciones de mesa importadas tanto de Italia (Terra Sigillata Itálica de los talleres de Arezzo) como de la Galia (Terra Sigillata Gálica de los talleres de Le Rozier y La Graufesenque) junto a producciones hispánicas de primera época imitando a las primeras, y que nos sitúan entre los momentos finales del reinado de Nerón y comienzos de la dinastía Flavia (Beltrán Lloris et alii., 1998; Gómez Lecumberri et alii. 2015), a finales del tercer cuarto del siglo I después de Cristo (fig. 7). Al tratarse de momento de un “unicum” en el panorama darocense, es muy arriesgado extrapolar este comportamiento al resto del conjunto urbano, aunque bien pudiera plantearse para el sector más próximo de la ciudad, ya que los restos descritos parecen prolongarse más allá de los límites Norte y Oeste del solar. Todos los restos de cronología romana altoimperial quedan, en general, amortizados por unos niveles masivos de gravas


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación arqueológicamente estériles, de hasta un metro de espesor y que a su vez sirven de base y asiento a la Daroca islámica.

en las que están excavadas, se evidencian una serie de niveles de aterrazamiento y nivelación que se fechan en la segunda mitad del siglo X d. C. y que, junto con las gravas subyacentes, sirven de base de cimentación a las primeras evidencias de un urbanismo complejo que desemboca en la actual ciudad de Daroca.

Figura 7. Material cerámico representativo del nivel romano.

3.3. El asentamiento islámico y sus restos

Figura 8. Cerámicas, azabache y hueso decorado de los niveles islámicos

Tras un paréntesis de más de ocho siglos, durante la segunda mitad del siglo X asistimos a la urbanización sistemática de este sector de la ciudad, con la presencia de tres viviendas adosadas de cronología andalusí y un área destinada a actividades económicas. Las viviendas remiten a modelos urbanísticos de las principales ciudades islámicas del valle medio del Ebro, construidas con materiales del entorno (piedra caliza, yeso y tapial), que se desarrollan en torno a un patio abierto al que abren el resto de habitaciones, en especial, la cocina, las alcobas y los salones, que presentan entradas geminadas y zócalos pintados a la almagra. Los restos materiales de esta fase son muy abundantes, pertenecientes al ajuar doméstico de las viviendas, destacando las producciones de cerámicas de cocina, mesa y almacenaje, procedentes de los alfares locales y peninsulares, junto a otros elementos de industria ósea y un amuleto en azabache (fig. 8).

Estas estructuras se identifican con cuatro viviendas (o al menos tres casas y una zona para actividades artesanales) que parecen seguir el modelo, ya implantado desde época califal, de vivienda con patio abierto central al que se abren habitaciones en tres de sus lados. Las estructuras más antiguas parecen corresponder al sector Sur y Oeste, ya que en la vivienda más septentrional, conservada parcialmente, parece estar mucho más generalizado el uso del yeso como material constructivo, elemento que también está presente en las distintas reformas que se realizan a lo largo del siglo XI d. C. en el resto de las viviendas. Asimismo, los restos conservados en la zona central del solar parecen pertenecer a una estructura de posible carácter artesanal erigida en época taifal, ya que en un primer momento éste espacio se utiliza como vertedero intraurbano.

No obstante, las primeras evidencias que se detectan se corresponden con una serie de silos para el depósito de grano excavados en los niveles de gravas que amortizan los restos de cronología romana, llegando a perforar hasta la cota en la que se encuentran los mismos, alterando tanto éstos niveles arqueológicos subyacentes como parte de las estructuras asociadas. Estos silos presentan perfiles acampanados de cuello más estrecho y zona inferior más ancha y que, una vez abandonada su función primigenia, se colmatan con tierras y productos de desecho, entre los que se localizan algunos lotes cerámicos que se fechan en la primera mitad del siglo X d. C. (Royo y Justes 2006-2008; Ortega 2007). Tanto sobre estas subestructuras como sobre las gravas

Los muros en sus cimentaciones presentan cantos y aparejos de cuarcita trabados con barro en hiladas tendentes a la regularización y en algunos casos con disposición de los aparejos en espiga. Estas cimentaciones presentan unas alturas de 5-6 hiladas de piedras, recreciéndose el resto del muro en tapial. Las habitaciones al interior podían tener las paredes revestidas en yeso, con pavimentos del mismo material. La habitación principal de la casa presenta una entrada geminada, con un acceso de lajas de pizarra desde el patio, pudiendo tener un zócalo estucado pintado a la almagra de unos 60-65 centímetros de altura, tal y como se evidencia de manera frecuente en otras ciudades islámicas. Los patios, con habitaciones en al menos tres de sus lados, presentan de manera clara en dos casos un corredor perimetral de lajas de pizarra y el jardín central parece estar a

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una cota ligeramente inferior, siguiendo ejemplos conocidos como Zaragoza y Murcia (Gutiérrez 2006; Navarro Palazón y Jiménez Castillo 2007). En cualquier caso, a lo largo del siglo XI d.C. el área estudiada aparece plenamente urbanizada, advirtiéndose cómo a lo largo de una centuria, se producen continuas transformaciones en las viviendas, algunas de cierto calado. Así, no es extraña la superposición de suelos, ya que se han detectado estancias con hasta cuatro pavimentos de yeso superpuestos. En la vivienda ubicada más al Sur se detecta una importante elevación de la cota de suelo, la aparición de nuevas habitaciones ganadas a costa del patio y la amortización de los vanos de acceso a algunas habitaciones con la apertura de otros nuevos (fig. 9).

amortizadas por una serie de instalaciones destinadas a un uso artesanal o industrial y que no afectan a la totalidad del espacio ya que únicamente se aprovecha como base de cimentación algún muro maestro de la fase anterior, construyéndose otros a escasa distancia de los islámicos, que a su vez se presentan arrasados y amortizados como consecuencia del replanteamiento general del espacio.

Figura 9. Restos de vivienda islámica del siglo XI A finales del período de taifas o ya en época almorávide (finales del siglo XI-principios del siglo XII d.C.) corresponde las últimas reformas detectadas en el conjunto. Así, algunas de las habitaciones principales de las viviendas sufren nuevas compartimentaciones, y en la crujía norte de la vivienda localizada en el sector sur se detecta el engrosamiento de algunos muros, lo que pudiera evidenciar la aparición en este momento de una planta superior en esta zona de la casa, aunque no puede afirmarse categóricamente este extremo (fig. 10). Tras la reconquista cristiana se produce de manera generalizada un abandono de las estructuras mencionadas y una nueva elevación de cotas del entramado urbano. No obstante, se evidencia que alguno de los muros de cronología islámica se mantiene en uso, convenientemente reformados y recrecidos, quedando fosilizados en el parcelario prácticamente hasta nuestros días.

3.4. Los restos altomedievales cristianos Tras la reconquista cristiana de Daroca por parte de Alfonso I de Aragón en el año 1120 se producen cambios estructurales significativos, anulándose casi por completo las estructuras islámicas de habitación, quedando totalmente selladas y

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Figura 10. Reconstrucción planimétrica de las viviendas musulmanas. Las estructuras más importantes pertenecientes a este momento se identifican con los restos conservados de una serie de tres depósitos de decantación (aunque al menos serían cinco) que presentan una disposición en batería, con paredes de tapial revestidas en yeso y con pavimento del mismo material, y que presentan en los muros medianiles aberturas en la zona inferior, comunicando los espacios entre sí (fig. 11). Adosada por el norte a estos depósitos aparece una gran sala rectangular, con paredes y suelo revestido de yeso. En una posición central, se localiza la impronta de una parrilla o brasero junto a la que parecieron algunas tejas hincadas en el pavimento, utilizadas a modo de anafe (hornillo), junto con abundantes restos de cenizas y carbones. Inmediatamente al Norte de esta sala, se localizaron los restos de un potente lagar rectangular, con paredes de tapial e igualmente revestido en yeso y que encauzaba el líquido obtenido a través de un canalillo situado en su base a un segundo depósito rectangular localizado al sur del mismo y situado a una cota inferior, y que en el momento de su exhumación se encontraba completamente colmatado de limos.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Al margen de este complejo de estructuras, en el extremo norte del solar y coetáneo de los anteriores se detecta un nuevo espacio que presenta muros de piedra trabada con yeso y un pequeño murete de compartimentación interna que delimita la presencia de un pavimento, también realizado con yeso. Sobre éste se detectaron los restos de una hoguera.

arcos están realizados con ladrillo. En el lateral Norte se conserva en altura el entalle de una viga de sección cuadrada, intuyéndose la existencia de otras dos, y que servirían de base para la solera de la planta superior, a cota de calle. El suelo de este espacio lo formaba una gruesa capa de arcillas, y con toda seguridad los arcos estaban cegados mediante muretes de tapial o arcilla. En el interior de este espacio y en contacto con la solera se localizaron restos del hundimiento de la planta superior, levantada con muros de tapial de 0,80 m. de grosor, revestidos de yeso y entre los que se detectaron muy fragmentados los restos de un vano o apertura circular.

Figura 11. Depósitos de decantación del nivel altomedieval cristiano.

3.5. Los restos bajomedievales A partir de fines del siglo XIII o en los inicios del XIV se producen importantes transformaciones en la práctica totalidad del solar, advirtiéndose una nueva elevación de las cotas de suelos. En el sector Norte es donde estos cambios se detectan de forma más radical, con la exhumación de las cimentaciones y estructura subterránea tipo sótano o bodega de un edificio singular con arcos de descarga en todos sus muros laterales, y que en el momento de su localización se encontraba colapsado por un potente relleno de tierras y material constructivo. Esta subestructura presenta una planta ligeramente trapezoidal, con una longitud de 6 metros en su lado norte y 7,30 metros en su lado sur, y una anchura de 4,50 metros en su lateral Oeste y 4,75 metros en su lateral Este. No obstante, en origen es posible que la planta del mismo fuera más regular, ya que en el muro de cierre sur de esta estructura se advierte un importante retranqueo y la existencia de dos arcos, mientras que en el resto de los laterales presentan un único arco. Asimismo, se advierte en el extremo suroeste de este muro el arranque de un arco, posteriormente amortizado y que nos indica la existencia en origen de un único vano, al igual que en el resto de los laterales. Muy posiblemente esta reforma hay que achacarla a problemas estructurales del edificio, colocándose también en este muro un contrafuerte en la zona intermedia de arcos y un refuerzo de la cimentación en la esquina sureste hacia el exterior (fig. 12). Los muros, de una anchura media de 0,80 m. están realizados con aparejos pétreos trabados con yeso, mientras que los

Figura 12. Arcos de descarga de un edificio mudéjar. Los muros de las plantas superiores estaban decorados, ya que se recuperaron restos de pinturas murales que presentan en su zona superior una serie de sencillas arquitecturas escalonadas de tipo heráldico con castillos con vano de entrada (en un caso enmarcada en rojo) y remate de torre con motivos vegetales, todo ello en negro. Debajo de estas estructuras y sirviéndoles de base, se localiza una banda horizontal de color negro, e inmediatamente por debajo de la misma se localiza una banda paralela de color rojo que a su vez enmarca una cenefa decorativa de escritura cúfica en color negro. También se han recuperado fragmentos de motivos vegetales en rojo y negro. La vajilla doméstica de este periodo, es plenamente representativa de las producciones de los siglos XIV y XV, destacando las fabricadas de los alfares de Teruel (VVAA 2002). Los restos arquitectónicos descritos, de carácter público, podrían identificarse con dos posibles edificios singulares de época mudéjar: el Almudí o el Hospital, ambos citados en las documentaciones medievales y cuya localización se sitúa en el entorno. Otros vestigios, tanto de esta época como inmediatamente posteriores, a partir del siglo XV, han quedado documentados en forma de pozos o bolsadas, fechándose los estratos superiores de la excavación en épocas modernas y contemporáneas, en algunos casos ya asociadas a los restos de las edificaciones existentes en el solar antes de su derribo

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para la construcción de la nueva Sede Comarcal y de la plaza y espacio museístico.

4. EL PROYECTO DE MUSEALIZACIÓN En el año 2007 la Comarca de Daroca emprende la ampliación de su sede en el solar trasero, y ante los hallazgos producidos en la excavación arqueológica, decidió actuar de forma ejemplar, poniéndolos en valor y buscando una solución que coordinase su presencia con los usos inicialmente previstos. El proyecto del espacio arqueológico recoge este espíritu de respeto al hallazgo histórico y crea un nuevo edificio público para la ciudad y la comarca, entendido como un palimpsesto, una superposición de capas que pertenecen a diferentes etapas, desde hace más de 2.000 años, hasta la actualidad y donde la relevancia de ellas no es tanto individual, como del conjunto de las mismas. No se trata de rescatar el pasado, sino proponer una manera de convivir con él y ayudar a entender cómo somos a partir de nuestro propio acontecer histórico (Sebastián 2013).

Figura 13. Cubierta y patio del espacio arqueológico.

Como un museo abierto a la calle, el suelo de Daroca se pliega y se levanta para mostrar al ciudadano la riqueza de su propia historia. Se trata de una cubierta-plaza que protege y enseña los valiosos restos arqueológicos que aparecieron bajo ella. Su capa superficial se convierte en un nuevo espacio público en continuidad con el tejido urbano, construida con la misma piedra procedente del arado de los campos que cubre las calles de la ciudad. La iluminación recoge en color las trazas de las estructuras históricas y el mobiliario se dispone como un divertido tangram móvil de bancos y jardineras que permiten múltiples actividades (fig. 13). Debajo de ella, los nuevos usos públicos e institucionales establecen un rico diálogo con las estructuras históricas, desarrollando un espacio articulado en múltiples niveles, que albergan una sala polivalente sobre el estrato medieval, una sala de reuniones entre los arcos de la bodega del antiguo edificio mudéjar y un pequeño museo en los niveles celtíberos y romanos que muy pronto guardará una selección de las piezas más importantes halladas en la excavación (fig. 14). El edificio se genera desde el tejido urbano, como un nuevo espacio público que cubre y protege la historia de esta ciudad y el carácter representativo de la institución comarcal fundada sobre este antiguo lugar. Cubriendo y protegiendo todo, la cubierta-plaza incorpora los usos exteriores de las oficinas comarcales y un aparcamiento temporal. Concebido como la principal fachada del edificio, se desarrolla en continuidad con las estrechas calles de la histórica ciudad, expandiendo su misma textura pétrea en una nueva plaza pública, e integrando una interpretación contemporánea de las trazas de los antiguos muros de las capas inferiores, mediante luminarias que aparecen por la noche dando color al lugar (fig. 15).

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Figura 14. Sección transversal del espacio arqueológico. Construir en la ciudad histórica demanda una meticulosa elección y uso del material, y lo que es más importante, la adopción de una actitud sobre ello, que en este caso se basa en la elección de la coexistencia en lugar del mimetismo, desde una construcción de hormigón y acero delicada con el lugar, atenta con la memoria histórica y coherente con las necesidades contemporáneas. Un fuerte caparazón de hormigón protege el interior, y permite completar la excavación cómodamente soportando los empujes laterales. Su esfuerzo se muestra de forma natural como la textura interior. El uso de planchas de acero corten permite delimitar el área, articular los recorridos y preservar los restos arqueológicos (fig. 16). Una singular imagen se genera dentro de la ciudad, un silencioso palimpsesto que nace desde el respeto, no desde una mera estrategia de conservación sino desde el entendimiento del lugar.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 15. Estructuras celtibéricas y romanas conservadas “in situ”.

5. CONCLUSIONES A modo de recapitulación y como hitos más importantes de todo este proyecto, podemos señalar los siguientes puntos:

• La excavación del solar de la actual Sede comarcal de Daroca ha descubierto una secuencia de ocupación que abarca más de 2000 años, desde el siglo II a. C. hasta la actualidad.

• También se ha constatado la presencia de un

asentamiento urbano u oppida de época celtibérica (s. II a. C.) con categoría de ciudad (más de 11 Has), a juzgar por la dispersión de restos de esta cronología por el casco histórico de Daroca.

• A finales del siglo I a. C. se establece un hábitat romano

claramente urbanizado que desaparece a finales del siglo I d. C.

• Tras una etapa de 800 años sin ocupación, se evidencia

en el lugar a partir del siglo X un urbanismo andalusí complejo, creando un espacio urbano cuyo parcelario ha perdurado “in situ” hasta nuestros días.

Figura 16. Estructuras y estratigrafía iluminadas para su comprensión.

• La ciudad cristiana altomedieval mantiene la trama urbana que poco a poco se transforma en época bajomedieval con la construcción de edificios públicos y privados de carácter civil.

Sólo queremos añadir, que con este edificio, Daroca se ha convertido en un referente a escala nacional e internacional, como muestran los diferentes premios de ámbito autonómico o internacional recibidos entre 2013 y 2014, demostrando una vez más que la colaboración de un equipo interdisciplinar es capaz de llevar a buen puerto un proyecto novedoso, que el dialogo entre la arquitectura y la arqueología no sólo es posible sino imprescindible y que cuando se aúnan las voluntades, una pequeña población de menos de 1.500 habitantes, es capaz de colocarse a niveles que muy pocas ciudades en Aragón han sido capaces de concretar. La difusión y promoción de este edificio y de su contenido es ahora labor de todos.

AGRADECIMIENTOS Sólo resta expresar nuestro sincero agradecimiento a las instituciones que han hecho posible con su comprensión, apoyo y coordinación, la realización de este proyecto: La Comarca de Daroca y la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón.

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Asimismo queremos expresar nuestro reconocimiento a las instituciones y jurados que han considerado premiar este esfuerzo, como es el caso de la medalla de oro de los premios DOMUS Restauro e Conservazione de la Universidad de Ferrara, el Trofeo Ricardo Magdalena de Arquitectura del año 2013, el premio Rethinking The Future Award 2014 de La India, el premio MADA 2015 de Moscú, o las menciones especiales del premio Europa Nostra 2014, o del premio Piranesi de la Accademia Adrianea de Architettura de Roma, entre otras distinciones nacionales e internacionales.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

71. COMBATIENTES OLVIDADOS EN EL FRENTE DEL GUADALOPE DE 1938: UNA FOSA EN LA “COTA 238”, CASPE (ZARAGOZA). Salvador Melguizo Aísa1, José Ignacio Lorenzo Lizalde2 1 2

Universidad de Zaragoza, Grupo de investigación PPVE Universidad de Zaragoza, Grupo de investigación PPVE Salvador Melguizo Aísa, smelguizo@gmail.com José Ignacio Lorenzo, jilorenzo@aragon.es

RESUMEN Planteamos un avance sobre las tareas arqueológicas, forenses y documentales desarrolladas entre septiembre y octubre de 2015 en una fosa de Brigadistas hallada en la ladera meridional de la conocida como “Cota 238”, en el término municipal de Caspe (Zaragoza). En ese enclave, los tres soldados encontrados, murieron en los combates durante la Segunda fase de la Batalla desarrollada en el entorno de la ciudad bajoaragonesa, entre el día 26 y 27 de marzo de 1938. Sus restos fueron enterrados, pero la existencia de estas tumbas nunca fue (o ha sido) explicitada de manera oficial y su cuantía o situación siguen siendo absolutamente desconocidas. La documentación consultada indica que los soldados pueden pertenecer a la XII o XIV Brigadas Internacionales y, dentro de ellas al Cuarto Batallón de la primera o al Tercero de la segunda. PALABRAS CLAVE: Guerra Civil Española; 1938; Brigadas Internacionales; Fosa común; Caspe (Zaragoza).

ABSTRACT We are explaning an advance of the archaeological, forensic and documentary work developed in a grave of Brigadists in September and October 2015, which was found on the southern slope of the hill “Cota 238” at Caspe (Zaragoza). There, the three corpses found, had died fighting during the second phase of the struggle developed near that city between 26th and 27th March 1938. Their mortal remains were buried, but the existence and location of these burials has kept absolutely unknown. The documentation indicates those soldiers might have belonged to the XII or XIV International Brigades and, within them, to the Fourth Battalion of the first one or the Third of the second one. KEYWORDS: Spanish Civil War; 1938; International Brigades; Common grave; Caspe (Zaragoza).

1. INTRODUCCIÓN. Desde 2011, la Asociación Bajoaragonesa de Agitación y Propaganda (BAP) ha invertido buena parte de sus esfuerzos en investigar, recuperar y divulgar todo lo referente a las víctimas de la Guerra Civil española en el ámbito local y comarcal del entorno de Caspe (Zaragoza). En el desarrollo de esas tareas, uno de sus miembros, D. Manuel García Barceló, en una colina cercana al cauce del río Guadalope, observó que en las inmediaciones de la cima, descendiendo por su ladera meridional, afloraban algunos restos humanos. Desplazados al lugar, constatamos igualmente su presencia. Conforme a lo previsto en el punto 1 del artículo 13 de la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, comunicamos (el 17 de agosto de 2015) su existencia al Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte de la Diputación General

Figura 1.”Cota 238” vista desde el sureste. de Aragón. Igualmente y a petición de la mencionada asociación, presentamos la solicitud para la realización

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Figura 2. Panorámica desde la cima oriental de la “Cota 238”. Indicadas la situación de la fosa, otras de las elevaciones citadas en el texto y la actual carretera. de actividades arqueológicas. El 20 de agosto de 2015 recibimos de la Dirección General de Patrimonio Cultural la Resolución de Autorización. Las tareas de campo se desarrollaron los días 26 y 27 de septiembre, completándose finalmente el 2 de octubre de 2015. La elevación (Fig. 1) está situada inmediatamente al norte de la actual carretera A-221, entre los hitos kilométricos 61 y 62, presentando sobre la cartografía 1:25000 del Instituto Geográfico Nacional una altura máxima de 239 metros sobre el nivel del mar. Su cima está formada por niveles de gravas, conglomerados, arenas, arcillas y limos, de naturaleza aluvial, originados en el periodo Cuaternario. Por debajo se suceden estratos de areniscas, calizas y margas de época Oligocena. Era bien sabido que en toda aquella zona se habían producido violentos combates durante el mes de marzo de 1938, pero los estudios de carácter militar realizados hasta la fecha han sido muy parcos en detallar los acontecimientos y todavía más silenciosos al respecto del destino final de los soldados republicanos que quedaron muertos sobre el campo de batalla. Podíamos imaginarlo a partir de una pequeña nota del arqueólogo Antonio Beltrán, quien a principios de los años cincuenta del siglo pasado, durante las tareas desarrolladas en el inmediato poblado prehistórico del Cabezo de Monleón (Cota 201), apuntaba escuetamente: “En nuestras excavaciones alternábamos el hallazgo de las casas hallstátticas con trincheras republicanas, muertos de esta época y proyectiles del mismo tiempo” (Beltrán 2003, 223). Por nuestra parte, D. Amadeo Barceló Gresa, presidente de la asociación BAP, ha recopilado varios testimonios en Caspe que apuntaban a que muchos de los cadáveres abandonados fueron recogidos días o semanas después de los combates durante el desarrollo de trabajos forzados por presos republicanos, siendo depositados en fosas sin señalizar cuya existencia nunca fue o ha sido explicitada en forma alguna, ni por supuesto legalmente reconocidas.

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La aproximación a las fuentes documentales relativas a las Brigadas Internacionales parecía augurarnos una difícil trayectoria. Depositadas en 1939 en el Instituto Marx-Lenin de Moscú, han resultado inaccesibles para los investigadores hasta fechas muy recientes (Skoutelsky 1998, 13). Además tampoco disponíamos de medios para costear tal desplazamiento. Por suerte para nosotros la situación ha cambiado no hace mucho tiempo. El Archivo del Estado Ruso de Historia Político-Social (RGASPI/РГАСПИ) se puede consultar desde marzo de 2014 a través de internet mediante el portal «Архивы России»!1 Para el presente trabajo (como vemos necesitado de datos muy concretos) hemos analizado en la medida de nuestras posibilidades dentro de su Segundo Complejo Documental (Organizaciones e instituciones: archivos de la Komintern) el Fondo 545 (Novena Sección) referido a las Brigadas Internacionales del Ejército Republicano de España. También el Fondo 495 (Segunda Sección-Cuarta Subsección-Inventario 12). A partir de la información recopilada hemos podido determinar que en esa colina, durante la Segunda fase de la Batalla de Caspe de 1938, en principio se situó el Primer Batallón de la XII Brigada Internacional a partir del 17 de marzo de 1938, siendo sustituido a las pocas horas por el Cuarto. La zona era el área de contacto entre la anterior y la XIV, por lo que en las laderas, hacia el oeste y hacia el sur, se debía encontrar su Tercer Batallón André Marty. Entre el día 26 y la noche del 27 de marzo tuvieron lugar los violentos combates en los que presumiblemente debieron fallecer los soldados enterrados en la fosa de la Cota 238. Hemos señalado que la cartografía actual le atribuye una altura de 239 metros, pero en los planos 1:50000 de las


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación primeras ediciones del Instituto Geográfico y Catastral que en aquellos años se utilizaron, figura la de 238 metros. Por todo ello, de acuerdo a la terminología militar del momento, fue siempre así denominada, hallándose por aquel entonces entre los kilómetros 33 y 34 de la antigua carretera de Escatrón a Gandesa.

1.2 Primera Fase de la Batalla de Caspe de 1938 (Fig. 3) El día 9 de marzo de 1938 comenzaba la Batalla de Aragón (Maldonado 2007). El despliegue de las fuerzas comprometidas por el ejército golpista aplastaba a las tropas gubernamentales que en principio podían oponerse. Como demostración de su éxito y para el sector de nuestro interés, en menos de una semana el Cuerpo de Ejército Marroquí, iniciando su avance en Fuendetodos, alcanzaba los alrededores de la población de Chiprana, con el objetivo puesto en la conquista de la inmediata capital del Aragón republicano. El día 13 de marzo (o más bien a primeras horas del 14), comenzaban a llegar algunos refuerzos gubernamentales para detener la ofensiva sobre el norte del sector CaspeAlcañiz: dos batallones de la 38 Brigada Mixta y tres de la 139 (RGASPI. F.495. Op.12. D.164-d.24) intentan taponar el hueco dejado por el desplome de las unidades que ocupaban el anterior frente y de la 224, acantonada hasta entonces en Nonaspe y Maella. Al día siguiente, caía Alcañiz (RGASPI. F.495. Op.12. D.164-d.29) y la situación en Caspe estaba al límite, puesto que dos de los batallones de refuerzo destinados a su defensa se habían desbandado, aunque parece que habían retenido al enemigo durante algún tiempo en las inmediaciones de Chiprana (RGASPI. F.495. Op.12. D.164-d.57). Además ya se había cursado la orden para evacuar hacia la orilla izquierda del río Ebro y volar los puentes sobre su cauce (RGASPI. F.495. Op.12. D.164-d.31 y 35). En esos mismos momentos, durante una retirada poco ordenada hacia Alcañiz, al encontrar la ciudad ya tomada, la 35 División (reducida a unos dos mil hombres) se encaminó hacia Caspe al mando del Comisario Inspector de las Brigadas Internacionales Luigi Longo (Gallo), sin saber con certeza si seguía en su campo o estaba ya en manos del enemigo (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.151-152). Según relata el recién nombrado Comisario de la 45 División François Vittori (RGASPI. F.545. Op.3. D.399-d.203-208), la situación se pudo solventar gracias a la llegada el día 15 por la mañana de una parte de las unidades que constituían esa entidad militar. Con ellas y los pocos restos de la 35 División, se estableció un perímetro de defensa de la ciudad bajoaragonesa. La XIV Brigada Internacional desplegó su Batallón André Marty en la entrada occidental de Caspe, defendiendo el cruce de las carreteras de Escatrón y Alcañiz. Desde esta última ruta, protegiendo el flanco sur de la ciudad y la carretera

hacia Maella, se distribuyeron las tropas de las Brigadas Internacionales: apenas un tercio de la XIII Dombrowski, la muy mermada XV2 y la presencia testimonial de la XI, así como el primer y cuarto batallones de la XII Brigada Garibaldi y la mitad del Domingo Germinal de la XIV3 (RGASPI. F.545. Op.3. D.375-d.126 y RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.159). Los mandos de ambas divisiones, el reincorporado Karol Wacław Świerczewski (alias Walter) y el recién llegado Hans Kahle, durante los días 15 y 16, transmitieron órdenes confusas, por no decir que contradictorias, lo que llevó a la desorientación y la falta de coordinación en el desarrollo de las operaciones. Con toda premura se emprendían la jornada del 15 una serie de contraataques contra las tropas de Yagüe, caso del realizado con relativo éxito por el Batallón André Marty a mediodía. La jornada siguiente, sobre las 11 y media, se desata un furioso intento de las tropas franquistas por aislar Caspe mediante un avance por el este, con el objetivo de tomar la carretera de Maella. La tentativa, en principio, fue rechazada por la mitad del 10 Batallón de la XIV Brigada Domingo Germinal, pero la ofensiva se amplió a los sectores que defendían los dos batallones de la XII Brigada Garibaldi, dos compañías de la XV y el Batallón André Marty, alcanzando su cénit de violencia sobre las 18:00 horas. El efecto final fue la retirada del perímetro de defensa republicano con el consecuente riesgo de perder la ciudad sitiada. En ese proceso y como señalaba el Teniente Coronel Hans Kahle, la dudosa actuación del Comandante de la XII Brigada, Arturo Zanoni fue determinante (RGASPI. F.545. Op.6. D.532-d.40). El repliegue supuso que el día 17, la División 5ª de Navarra del Cuerpo de Ejército Marroquí, al mando del General Juan Bautista Sánchez, tomara la que había sido capital del Aragón republicano para el bando sublevado. Mientras, por el lado gubernamental, la 35 División abandonaba la primera línea para ser reconstruida en áreas más orientales y la 45 tomaba posiciones para defender el río Guadalope. Ese día, la XIV Brigada Internacional pudo desplegar sobre el frente por primera vez tres de sus batallones: el 10 Domingo Germinal, el 12 André Marty y el 13 Henri Barbusse. El 9º Commune de Paris carecía de armamento y quedó en reserva. La jornada del 18, tras el regreso del comandante de brigada Marcel Sagnier (herido con anterioridad en un accidente), fue rearmado con el material de otras unidades que seguían huyendo y sería emplazado sobre la orilla izquierda del Guadalope, en torno a Miraflores, sobre la Cota 211, para sustituir a la 100 Brigada de la XI División de Lister. El 10 Batallón pasaba a la reserva en el Km. 36 de la carretera Escatrón-Gandesa. Desde esa jornada comienzan los dos bandos a fortificar ambas orillas del Guadalope. Por el lado rebelde, se desplaza a otro sector la 5ª División de Navarra, siendo sustituida por la 1ª, reforzada aún con más hombres y materiales (García Valiño 1949, 62-64). Mientras, la 45 División republicana se constituye definitivamente con el despliegue de sus tres brigadas relativamente completas.

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Figura 3. Plano de la evolución del frente durante las dos fases de la batalla de Caspe y río Guadalope según la memoria del Comandante de la XIV Brigada Internacional Marcel Sagnier (detalle retrato). (RGASPI. F.545. Op.3. D.375-d.126). Así: la XII Brigada (Fig. 4) Internacional ocupa la margen derecha del Guadalope desde la misma orilla del Ebro hasta precisamente la cota que es de interés en nuestro estudio, la 238, justo al norte de la carretera de Caspe a Maella, tras el paso por el puente de El Vado. Allí y en su entorno, en principio se situó su Primer Batallón, siendo sustituido al poco tiempo por el Cuarto dedicándose inmediatamente a tareas de fortificación. La unidad se completó en la noche del 17 al 18, cuando llegaban desde Extremadura su Segundo y Tercer batallones, a los que se sumaría después el Vaillant Couturier, que aunque pertenecía a la XIV Brigada, fue agregado a la XII. Su capacidad operativa era bastante deficiente, pues carecía de armamento adecuado. El 18 por la mañana las recién llegadas tropas de la 1ª División de Navarra (2º Regimiento) intentan romper el sector septentrional y penetrar a través de la carretera hacia Mequinenza, pero la línea garibaldina pudo resistir tras violentos enfrentamientos 5 . Lo mismo se intentó en torno al puente de El Vado y la Cota 238 con idéntico resultado6. En continuidad hacia el sur, hasta el área de Miraflores, se encontraba la XIV Brigada Internacional que enlazará por fin, a partir del día 19 de marzo, por su flanco meridional con la 139 Brigada Mixta (reducida a dos batallones). Ese mismo día y en esa zona de unión entre ambas unidades se produjo un ataque de las tropas sublevadas que pudo ser de nuevo rechazado7. El relato de los acontecimientos continúa siguiendo las notas del comandante de la XIV Brigada

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Marcel Sagnier (RGASPI. F.545. Op.3. D.399-d.210-222). Entre el 20 y 25 de marzo de 1938 se suceden los bombardeos aéreos y artilleros sobre las posiciones republicanas. El 25 al anochecer era evidente que se preparaba un ataque de gran envergadura, el Estado Mayor de la XIV Brigada declara el estado de máxima alerta y el mando de la División ordena el fuego artillero disponible sobre las concentraciones enemigas. La desproporción de hombres y medios empleados entre los dos ejércitos se ponía más que en evidencia8.

1.3 Segunda Fase de la Batalla de Caspe de 1938 (Figs. 4 y 5) El día 26 comienza la Segunda Fase de la Batalla de Caspe. La XIV Brigada se encontraba en el centro de las posiciones ocupadas por la 45 División. Protegía la carretera principal de Caspe a Gandesa y las secundarias que pasaban por el antiguo puente de Masatrigos y la pequeña población de Miraflores. Sobre esas vías de comunicación las tropas franquistas concentraron el principal de sus esfuerzos (García Valiño 1949, 64-65), puesto que además era de los pocos sectores del entorno del Guadalope en los que se podían emplear tropas motorizadas. A las 8 de la mañana se iniciaba una masiva descarga de artillería de los sublevados, proseguida por intensos bombardeos y ametrallamientos aéreos. A las 10 se lanzaban al ataque las primeras oleadas de tropas carlistas y norteafricanas, apoyadas por un nutrido grupo de


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación blindados (una compañía de Bandera de carros de combate de la Legión) que habían vadeado las zonas más llanas, principalmente hacia las posiciones del 13 Batallón y una compañía del 12 que defendían la Cota 201 (llamada Cabezo del Vado y más tarde renombrado a Cabezo de Monleón9). Al mediodía los tanques llegaron a la carretera y desde una posición ventajosa, lograron diezmar (sólo sobrevivieron 15 hombres) a la compañía del 12 Batallón situada sobre el cerro, que hasta el momento había conseguido resistir a los bombardeos y rechazar los asaltos de la infantería10.

la mañana con el concurso del Décimo y Decimotercer batallones de la XIV Brigada, a los que se debe sumar el 1º procedente de la XII Brigada. Éste llegaba a sus posiciones demasiado tarde y debió suspenderse la operación. La falta de coordinación y los reproches hacia el Comandante Zanoni abundan entre los informes de la XIV B.I. Durante el día 27 se intenta otro movimiento ofensivo con el apoyo de un Batallón balcánico recién llegado de la 129 Brigada Internacional, pero en el momento de iniciarlo, ante el estupor del resto de tropas, esa unidad se dispersa por su propia iniciativa y se retira del frente con dirección a Maella. Por la tarde y ante la presión enemiga, las tropas de la XIV se deben retirar hacia posiciones más orientales. Por la noche el 10º Batallón se encontraba en el km 34 y el 12º dejaba la Cota 238 y ocupaba la parte oriental de la inmediata 236 enlazando con la Garibaldi que estaba en su parte oeste. El 28 por la mañana se atacan todos los sectores de la XIV, el 12 Batallón se encuentra en una posición muy crítica, una columna motorizada avanza por la carretera y se debe emplear como último recurso la tropa del Estado Mayor y la del Depósito. Se envían tres tanques para contrarrestar a la columna, dos explotan y el tercero debe regresar. Se pide a la XII Brigada que envíe dos de los que dispone, pero los tanques han huido, de hecho en esos momentos gran parte de la Garibadi está ya en desbandada.

Figura 4. Líneas de defensa de la XII y XIV Brigadas internacionales entre el 17 y 26 de marzo de 1938. Las flechas indican los ejes del ataque franquista. Perdida la Cota 201 la situación del 13 Batallón quedó muy comprometida, debiéndose retirar hacia unas pequeñas lomas al este (Cota 189). En su ayuda llegó el 10 Batallón que se encontraba en reserva, atravesando desde su posición de origen un nutrido fuego de artillería y ataques aéreos. Pero ahora la situación había cambiado y se encontraban en seria desventaja frente a la mayor altura que ocupaban los enemigos. Al otro lado de la carretera, sobre la Cota 238 en la que hemos hallado la fosa, el 12 Batallón sufrió grandes pérdidas, aunque consiguió mantener la posición al final del día, eso sí, con apenas 25 hombres en línea. En su informe, el Comisario de la Brigada Jeannot Hemmen, hace constar que la 12ª Brigada no había ocupado realmente su puesto junto a ellos y se encontraba algo más al este (RGASPI. F.545. Op.3. D.374-d.71). Mientras, en la orilla izquierda del Guadalope, ya por la tarde, en la zona de la Plana Cabrera al norte de Miraflores, la acción de los sublevados se reactivaba realizándose un asalto por parte del Primer Regimiento de la 1ª División de Navarra (García Valiño 1949, 65) sobre el 9 Batallón de la XIV Brigada Internacional, en cuyo desarrollo moriría su Comandante, el argelino Rabah Oussidhoum. Por la noche el mando de la División ordena un contraataque para recuperar la Cota 201. Debería comenzar a la 1 de

Lo mismo ocurrirá al día siguiente en el flanco izquierdo de la XIV, la 139 Brigada Mixta desaparecía. El Batallón André Marty, completamente aislado, consigue retirarse por la carretera durante la noche del 28 al 29. Esa última jornada por la mañana, sólo quedan luchando en el frente algunas unidades de la XIV Brigada de la 45 División en torno al Km 36 de la carretera. El 29 de marzo se recibe la orden de retirada hacia el km 38 y establecer allí una línea fortificada, no se consigue y en la noche del 29 al 30 se debe abandonar incluso la defensa de Maella. También contamos con la perspectiva de los acontecimientos desarrollados (en ocasiones algo discordante con lo anterior) en torno a la zona concreta de nuestro interés (Cota 238), realizada por el Comisario inspector de las Brigadas internacionales Luigi Longo (Gallo) en su memoria sobre la XII Brigada: El día 25 se intensificó el bombardeo sobre las cotas 238 y la 201 que flanqueaban la carretera y que permitían batir con ventaja el puente de El Vado, mal volado días atrás. El día 26 los franquistas atraviesan el río por la parte suroeste del puente y se apoderan de las cotas 201 y 184. Mientras, desde las posiciones del 4º Batallón, próximas al lugar donde se ha encontrado la fosa, se causaron al enemigo fuertes bajas, dada su posición dominante por altura11. El macizo sur de la Cota 238, al norte de la carretera Escatrón-Gandesa, también correspondía en su despliegue a parte de la XIV Brigada, pero no estaba perfectamente cubierto por falta de fortificación, según las comunicaciones del 4º Batallón de la XII Brigada. Así mismo, por la noche se intentó efectuar un contraataque

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Figura 5. Evolución del frente y las unidades militares en el área del puente de El Vado (Caspe) entre el 26 y 28 de marzo de 1938. Las flechas indican los ejes de ataque franquista. a la Cota 201 por fuerzas de la XIV Brigada y dos compañías del Primer Batallón garibaldino, éstas últimas bajo el mando del comandante Domenico Tomat. El intento resultó fallido y el enemigo mantuvo la posesión de tan importante loma que constituía la llave del sistema defensivo republicano (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.170-171). El ataque franquista por el sector de la XIV (relata el parte de operación de la Brigada Garibaldi) persistió durante la jornada del 27 de marzo con gran intensidad, logrando el enemigo apoderarse de las Cotas 239 y 227 al sur de la carretera Escatrón-Gandesa. Ante el peligro de infiltración por la retaguardia, se ordenaba al Primer Batallón de la XII B.I. que ocupara las lomas situadas al norte de la carretera, entre el Cuarto Batallón y el Camino de Ifesa, es decir, inmediatamente al este de la Cota 238. A las 17:00 horas resulta herido el jefe del Primer Batallón, comandante Domenico Tomat. La situación de esta unidad no era muy segura por encontrarse batida de frente y de flanco por la artillería y hallarse las posiciones sin fortificar. Tampoco ofrecía muchas garantías al mando el Batallón Vaillant Couturier, por no haber entrado nunca en combate (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.173). Como hemos visto y de nuevo Luigi Longo repite, las fuerzas de la XIV B.I. del Batallón André Marty que tenían encomendada la defensa del macizo sur de la Cota 238 se retiraban y se colocaban en la inmediata 236 y otras más orientales (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.172). En la versión francesa el movimiento tenía lugar por la noche del 27, pero según el parte de Quinto Battistata, alias Raimondo, Comisario de la XII B.I., a las 13 horas del día 26 la compañía de reserva del 4º Batallón ocupaba la colina (ya en tierra de nadie) e incluso a las 15 horas, junto

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a dos compañías del 1er Batallón, impedían desde allí al enemigo cruzar por el puente de El Vado (RGASPI. F.545. Op.3. D.149-d.74). Todo esto choca frente a los informes de quienes estaban de hecho en el terreno, el Comisario del 4º Batallón Emilio Suardi, señala que en la noche del 27-28 (y sin referir tales movimientos), el 4º Batallón “permanecía en sus posiciones originales” desde las que observaba y confirmaba que la Cota 238 había sido abandonada por el André Marty (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.174). Dado que veía la Cota 238, debía estar en las elevaciones inmediatas al norte y/o al este. Tampoco el Comisario del 1er Batallón, Virgilio Oliva Alcántara, alude a la realización de tal acción y sí escribe que tras el intento fallido de contrataque contra la cota 201 en la madrugada del 27, se desplazaron como reserva en el entorno del 4º Batallón (RGASPI. F.545. Op.3. D.187-d.13). Así pues, cotejando los relatos discordantes de ambas Brigadas, podemos suponer que el 12º Batallón de la XIV se mantuvo en la Cota 238 entre los días 26 y 27 de marzo por la noche, mientras que el Cuarto Batallón de la Garibaldi se situaba en las elevaciones inmediatas al norte y al este hasta la mañana del 28, manteniendo dudas al respecto de que estuvieran realmente en la cima. Volviendo a las palabras de Suardi “Lo que se sospechaba como peligroso […] fue comprobado el día 28. Cerca de las 10, los fascistas12 habían ascendido la loma y lanzaban bombas de mano sobre nuestras trincheras. Fue en ese momento en el que comenzó la desbandada, replegándose nuestras fuerzas en desorden en posiciones de atrás” (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.174). Todos los esfuerzos por evitar la caótica retirada fueron vanos, como lo confirma el informe del Comisario del Segundo Batallón Salomón Elguer, alias Carlos González Díaz (RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.174-175). El desplome definitivo de todo el sector del Guadalope se produjo entre los días 28 y 29 de marzo de 1938. En ese tránsito hasta


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación la caída de Maella y Fabara, ya en el vecino río Matarraña, los escuetos partes de guerra del ejército sublevado, sobre todo lo anterior, señalaban: 26 de marzo de 1938: “Otra columna ha pasado el río Guadalope, al sureste de Caspe, y venciendo la resistencia del enemigo, ha ocupado las Cotas 201, 184 y 187, recogiendo más de 300 muertos de los rojos y abundante material” (Gárate 1977?-1978?, 278). Por su parte, el entonces coronel García Valiño, registraba (sólo en ese día y entre sus tropas) unas “[…] sensibles bajas (unas trescientas cincuenta)” (García Valiño 1949, 65-66). En la siguiente jornada se vuelve a apuntar en los comunicados rebeldes: “En la carretera de Caspe a Gandesa el enemigo, que opuso bastante resistencia, ha sido arrollado y se han tomado las Cotas 269 [sic], 227 y 211, de las que huyó desordenadamente, dejando en nuestro poder más de 250 muertos, unos 100 prisioneros y mucho material” (Gárate 1977?-1978?, 279). El 28 continúa el avance “arrollando al enemigo que hizo resistencia y que dejó en nuestro poder cuatro carros rusos, mucho armamento y gran número de muertos”, y el 29 “En el sector de Caspe, después de vencer brillantemente fuerte resistencia en la que fue aniquilada una brigada enemiga que dejó el terreno cubierto de cadáveres y al que se hicieron 350 prisioneros”13 (Gárate 1977?-1978?, 279). De todo ello podemos deducir que si bien en los primeros momentos, la recogida de los cadáveres sobre el campo de batalla pudo realizarse por ambas partes, pronto y a causa de sus derrotas, las tropas republicanas debieron dejar de hacerlo.

2. OBJETIVOS Como ya hemos señalado al principio de la introducción, conforme a lo previsto en el punto 1 del artículo 13 de la LEY 52/2007, de 26 de diciembre, solicitamos y obtuvimos el permiso de excavación arqueológica a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón. Los objetivos se han ceñido a lo expuesto en los artículos 12 a 14 de la citada Ley, así como al Protocolo de exhumación de restos humanos relacionados con la Guerra Civil dentro del proyecto Amarga Memoria del Patrimonio Cultural de Aragón.

Nueva York en 1991, en especial en lo referido en su apartado V sobre el Protocolo modelo de exhumación y análisis de restos óseos14.

4. RESULTADOS Dada la premura en la redacción de este avance de la intervención, restan por completar algunos de los análisis forenses. A pesar de ello hemos querido realizar un adelanto sobre el resto del proceso arqueológico y documental. En el tercio superior de la elevación que constituye la “Cota 238” (Fig. 2) afloran sobre la ladera varios bancos horizontales de arenisca de mediana potencia separados por estratos de margas. La erosión diferencial socaba las tierras más blandas dejando así minúsculos abrigos bajo los niveles más resistentes. Aprovechando este endeble parapeto, parece probable que durante las jornadas de los combates o en las anteriores, los soldados de las Brigadas Internacionales que allí se encontraban, intentaran construir algún tipo de defensa. Hemos apuntado con anterioridad como los informes de la Garibaldi señalaban que el macizo sur de la colina estaba completamente abandonado y sin fortificar. Pero justo encima del lugar del hallazgo de la fosa, encontramos una oquedad en el farallón que fue cerrada con algunas piedras colocadas en seco y que pudo servir como posición para algún tirador. También entra dentro de lo probable que a sus pies se excavase una improvisada trinchera en la tierra (con apenas dos metros de longitud en su eje máximo) y que ésta fuera después reutilizada para arrojar los cadáveres hallados en el entorno. A ello apunta la planta de la fosa en forma de media luna con su lado convexo orientado hacia la carretera por la que llegaría el enemigo. Aunque tampoco se ha de descartar que fuese obra de quienes los enterraron. En todo caso, ambas hipótesis asumen el traslado de los cadáveres desde el lugar en el que ocurrió su fallecimiento al de la deposición conjunta y sin ningún tipo de señalización. La estratigrafía refleja que sobre esta interfacies simple y sin cuidado alguno, se lanzaron los cuerpos de los tres soldados uno tras otro. Al menos fueron dos las personas que lo hicieron, repitiendo similares gestos

3. METODOLOGÍA A pesar de las carencias materiales por la total falta de apoyo institucional que acompañan en el momento actual a las exhumaciones relacionadas con la Guerra Civil, se han seguido los procesos técnicos que marca la metodología arqueológica en materia de intervención en contextos con hallazgos de restos óseos humanos. En lo relativo a muertes violentas como es el caso, se han combinado con métodos específicos propios del ámbito de las Ciencias Forenses. De ahí que ha sido de aplicación la sistemática de trabajo establecida por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, conforme al Manual sobre la prevención e investigación eficaces de las ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias suscrito en

Figura 6. Secuencia estratigráfica sobre el corte noreste.

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en su tarea. Así los pies quedaron todos amontonados en el extremo suroriental del hoyo donde los soltaban, mientras que la parte superior se acomodaba al fondo disponible o a su nueva superficie tras golpear sobre el cadáver anterior. Todo ello fue cubierto someramente con tierra que con los años se ha ido deslizando hasta dejar casi al aire algunos de los huesos del brazo derecho del Soldado nº2. Esa pista sirvió a alguien, en un momento indeterminado pero no muy lejano, para removerlos y realizar un pequeño agujero (UE 1001). Entre la tierra revuelta hallamos ocho cartuchos 7.62 x 54 R Russian Mosin-Nagant, uno de los cuales permanecía aún cubierto con el basto papel de los envoltorios de esta munición cuando era destinada para cargar las cintas de las ametralladoras. Presentan sobre el anillo del culote las marcas: л/26, fábrica de Lugansk (U.R.S.S) y П/26, fábrica de Podolsk (U.R.S.S), ambas hechas en 1926 (Дмитрий и Андрей 2010, 62). Junto a ellos algunos trozos más de ese papel y de una cartuchera de cuero bastante destruida.

Durante la limpieza de la superficie del área que delimitamos para excavar (2,5 x 2.3 m) se recogieron bastantes restos de metralla procedentes de mortero y de proyectiles de artillería de gran calibre, así como balas aplastadas por impacto, lo que constata el violento bombardeo y ataque al que fue sometida la ladera. Por lo que respecta a la tierra que rellenó la tumba (UE 1004, Fig. 6), aparte de los hallazgos que llevaban los soldados entre sus uniformes, destaca un fragmento de cuello y borde de botellita de vidrio decorada sobre el cuello con una moldura pellizcada. Por debajo se observan una serie de motivos agallonados en relieve. El modelo corresponde perfectamente con el utilizado en aquellos años por la empresa de “Anís Machaquito”, Rute (Córdoba)15. Es interesante destacar que en todo el paquete de tierra no se encontraron casquillos disparados, aunque sí un lateral de hierro galvanizado de una caja de munición. Estos datos llevan a pensar (respecto a los supuestos que antes planteamos) que bien la trinchera no fue utilizada en combate o que la fosa fue obra de los enterradores.

4.1. Soldado 1 (Figs. 7, 8 y 9) Fue el último en ser enterrado, cayendo directamente sobre el Soldado 3 y parcialmente sobre el nº 2. Aparece en posición de decúbito prono. Al ser arrojado, su cráneo golpeó contra una gran piedra que había en uno de los extremos del hoyo y se fracturó. Como consecuencia las vértebras del cuello quedaron dislocadas. Durante el proceso de excavación no se pudo determinar otra herida anterior, aunque deberemos esperar a finalizar completamente los análisis forenses.

Figura 7. Planta de la fosa: soldados superpuestos. Nº 1 en verde, nº 2 en azul y nº 3 en naranja.

Figura 8. Vista desde el sureste tras finalizar la excavación de los soldados nº 1 y 2.

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Bajo y junto al cuerpo, en la zona comprendida entre su cabeza, pecho y buena parte de su brazo derecho, fueron apareciendo diversos elementos que le pertenecían (Fig. 9). En primer lugar un distintivo en latón de tirador de las compañías de ametralladoras republicanas (Figs. 9.1 y 10.4).

Figura 9. Situación hallazgos junto al Soldado nº1: 1Distintivo, 2- Botón de guerrera, 3- Botón de guerrera, 4- Navaja, 5-Portaminas y lapiceros, 6- Anillo, 7- Estuche papel de fumar, 8- Botones de guerrera.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Fue estampado para mostrar en relieve sobre su cara frontal una ametralladora modelo “Maxim”16. Ésta aparece con el cañón hacia la izquierda, colocada sobre su afuste con ruedas y escudo protector. Se detallan además algunos otros mecanismos que componían el conjunto. El reborde de la pieza también está en relieve. Las zonas planas entre las resaltadas están cubiertas por restos de pintura de color rojo. Conserva una perforación en su cara frontal izquierda con trozos de un cordón y tela para su sujeción sobre el uniforme. La parte derecha está en peor estado. La cara posterior muestra los mismos motivos que la frontal pero en hueco (Altura 3.2 cm, grosor 0.2 cm, anchura fracturada 4.8 cm). Parece probable que la pieza estuviera cosida sobre el bolsillo derecho de una guerrera que ha quedado atestiguada por cuatro botones circulares metálicos de sección convexa con pie incorporado (Figs. 9.2-3-8 y 10.10). La parte exterior es de latón, mientras que el interior y el pie son de hierro (Diámetro 2.1 cm, grosor 0.5 cm y grosor con pie 1.3 cm). En correspondencia con la posición que debía ocupar el bolsillo superior derecho apareció un conjunto de materiales que debían encontrarse en su interior: Anillo metálico del Partido Comunista con aro aplanado y extremos separados (Figs. 9.6 y 10.3). Chatón rectangular con los bordes en relieve. En el interior (también en resalte) estrella de cinco puntas cobijando una hoz y un martillo entrecruzados. En la parte superior, a izquierda de la estrella, letra “P”. En la misma posición, pero a la derecha, letra “C”. Adheridos a él por el óxido, varios trocitos de tela y cordel que pudieron ser parte de un pañuelo, tal como demuestran algunas fotografías de Brigadistas Internacionales que los utilizaban (además de en su función evidente anular) como sujeción y decoración al cuello17. Dos láminas de revestimiento y otra del centro en latón de una navaja multiusos (Figs. 9.4 y 10.5). Las piezas de acero se han corroído por completo y sólo permanece un poco de la base de la hoja principal, su pasador así como el punzón y anclaje en su parte inferior derecha. En ese lado, pero en la parte superior, una hendidura para acomodar el abrelatas plegado y a su derecha rebaje para facilitar la apertura del destornillador. La parte inferior izquierda muestra el hueco para el sacacorchos desaparecido. Todas estas características más la presencia de vestigios de fibra o celuloide del revestimiento exterior, así como la distribución de los tres pasadores restantes, corresponden bastante bien con el modelo de “couteau d’officier et de sport” patentado en 1897 por la actual empresa suiza Victorinox fundada por Karl Elsener18. Portaminas metálico (Figs. 9.5 y 10.2) similar al modelo de los años veinte y treinta de la marca norteamericana “Eversharp”19. La parte baja del cuerpo aparece rajada y doblada, dejando ver parte del mecanismo interior. El cuerpo o barril muestra una decoración de estrías paralelas a lo largo de toda su longitud. La parte de agarre es lisa y cónica. No se aprecian en su estado actual marcas de fabricante. Se encuentra pegado por óxido a un cordel y un trozo de tela del uniforme.

Tanto la navaja como el portaminas no formaban parte del equipo estándar asignado a los soldados de las Brigadas Internacionales. Pudiera ser que los hubiera adquirido por su cuenta, pero es de señalar que precisamente ambas cosas eran parte de las que se entregaban como recompensa “à ceux qui ont le mieux combattu” durante algunas celebraciones y homenajes (RGASPI. F.545. Op.3. D.399-d.75-76). Completan el conjunto dos lapiceros de madera muy gastados (Figs. 9.5 y 10.6), con apenas cinco cm de longitud, restos de tela de la camisa, un corchete metálico y un estuche doblado de papel de fumar (Figs. 9.7 y 10.8) de arroz marca Bambú 20 . Bajo el tronco también hallamos botones de concha de la camisa (Fig. 10.11). En las partes que debían corresponder con los puños de las mangas y en ambos brazos había sendos gemelos de metal, cuyo botón visible es de forma rectangular con los lados cortos redondeados (Fig. 10.7). Presentan un monograma de “S”. El borde externo está rebajado y decorado con una esquematización de guirnaldas. El botón interno (sólo se conserva en uno) es más ovalado y el pasador de ambos es de sección rectangular. No fue extraño el uso de parte de la vestimenta civil entre la de las tropas de las Brigadas Internacionales (Bradley 1994, 12), pero no parece habitual llevar estos concretos complementos durante el combate. Lo que sí pudiera ser trascendente a la hora de poder identificar al soldado es si esa letra “S” correspondiera con la inicial del nombre o apellido del fallecido. Rodeando la cadera encontramos un cinturón de cuero (Fig. 9 y 10.1) que se cerraba con una hebilla metálica (M 1931), en la que aparece en relieve el emblema de infantería compuesto por una corneta entre espada y mosquete cruzados (Quesada 2015, 43). En ella ya no está la anterior iconografía monárquica que remataba con una corona. Dos cartucheras rectangulares (también de cuero) se sujetaban en la correa hacia el frente del cuerpo. A la espera de un trabajo de restauración, hemos podido observar el contenido de una de ellas: dos paquetes de papel recio sujeto y atado con finas cintas tejidas, en cuyo interior se almacenan (en cada uno) 15 cartuchos 7.62 x 54 R Russian Mosin-Nagant sueltos (Fig. 10.9), tal como correspondería a la munición destinada a su uso para las ametralladoras Maxim (Кулин 1935). Los cartuchos accesibles (sin romper su envoltorio) muestran marcas л/26 de la fábrica de Lugansk (U.R.S.S.) hechos en 1926 (Дмитрий и Андрей 2010, 62), coincidiendo con las halladas en la UE 1001. Por último y sobre los pies, dos botas de cuero con caña un poco por encima de los tobillos, pequeña oreja posterior, talonera, lateral y pala de una pieza, anudadas con cordones sobre el empeine, suela lisa con ligero tacón.

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Figura 10. Soldado nº 1: 1-Hebilla con emblema de infantería, 2-Portaminas, 3-Anillo del P.C., 4-Distintivo de Compañía de ametralladoras, 5-Navaja multiusos, 6-Lapicero, 7-Dos vistas de un gemelo, 8-Papel de fumar, 9-Cartucho 7.62 x 54 R, 10-Botones de guerrera, 11-Botones de camisa.

4.2. Soldado 2 (Figs. 7, 8 y 11) Segundo en ser enterrado. La parte inferior de las piernas quedó sobre la del nº 3 y bajo las del nº 1, pero al contrario que éstos, fue transportado boca arriba. Quien llevaba sus pies los dejó caer tal cual a peso, mientras que el que lo portaba por sus hombros lo lanzó con más fuerza, de manera que hizo girar hacia la izquierda la parte superior del cuerpo. Éste se adaptó al fondo de la fosa en su área más convexa, quedando el brazo izquierdo extendido hacia arriba y apoyado sobre el soldado nº 3, con tronco y cráneo también rotados en el mismo sentido. El brazo derecho fue afectado por el agujero reciente (UI 1001) y sus huesos desplazados antes de nuestra intervención.

A la altura del bolsillo izquierdo del pantalón, junto al fémur, encontramos varios trocitos de papel impreso (Figs. 11 y 12). En una primera impresión a falta de restauración, se observan partes de palabras en negrita, seguidas por texto en cursiva entre paréntesis y el resto en tipografía normal. En su estado actual no hemos podido reconocer nada legible, pero el esquema compositivo hace razonable pensar en que se tratase de un diccionario de bolsillo. Ello no obliga a que su portador procediese de fuera de España, pero en el entorno del que estamos relatando de marzo de 1938 y en la Cota 238, parece bastante posible.

Sobre la parte posterior de las vértebras cervicales se encuentra incrustado un gran fragmento de metralla de obús, lo que seguramente pudo ser una de las causas de su fallecimiento. Igualmente y tal vez indicando así su cercanía a una explosión, no hemos encontrado su pie derecho desde la altura de los maléolos de tibia y peroné. Por último, junto a las vértebras lumbares, había parte del anillo de una espoleta de plomo. Ninguna pertenencia fue detectada sobre el tronco y cadera, salvo cinco trozos de tejido de camisa. Eso contrasta con los materiales de la UI 1001 que le afectó en parte y entre los que había trozos de cartuchera y cartuchos sin disparar. Lamentablemente esa información se ha perdido. En todo caso, también es posible que no llevase este tipo de correajes por haberlos perdido por la onda expansiva u otra causa.

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Figura 11. Soldado nº2. En rojo junto al cuello, fragmente de metralla. Nº 9- Restos de papel impreso.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación A la misma altura que lo anterior, entre las piernas, encontramos una cinta de 1.5 cm de anchura formada por tejido entrecruzado que deja áreas romboidales caladas. Nos recuerda a las empleadas para extraer el primer paquete de munición para ametralladora 7.62 x 54 R de sus latas de almacenaje. Junto a ella una pieza pequeña de cuero ovalada. La única bota conservada del pie izquierdo es similar a la del soldado 1, aunque con la diferencia de que los laterales están formados por dos piezas cosidas a la pala.

Figura 12. Fragmento de papel impreso sin restaurar.

4.3. Soldado 3 (Figs. 7, 13 y 14) Primer soldado enterrado. Después fue cubierto parcialmente por el nº2 y casi completamente por el nº 1. Como este último, fue arrojado boca abajo, aunque esta vez su brazo derecho quedo ligeramente flexionado por encima de la cabeza mientras que el izquierdo se doblaba por el codo hasta quedar la mano bajo el tronco. Las piernas también se flexionaron por las rodillas para adaptarse al irregular fondo de la fosa. Si bien la extremidad izquierda quedó en una posición natural, la derecha está girada en exceso hacia la izquierda, sobre todo tobillo y pie. La dislocación pudo ser anterior al depósito, pero también pudo producirse por el impacto contra el suelo y/o ayudada por otro elemento bastante pesado que había enredado en ese pie. Rodeando la bota hallamos los restos de un cinturón con tirantes de cuero, hebillas y remaches metálicos, así como dos cartucheras que debían pertenecer a este soldado. Una de ellas contiene (en bastante mal estado por la corrosión) cinco peines cargados cada uno con cinco cartuchos 7.62 x 54 R (Ordenance Corps 1954, 19). Los visibles indican marcas 60/31 de la fábrica de Frunze (U.R.S.S.) (Дмитрий и Андрей 2010, 62) hechos en 1931. La otra, completamente llena, con diez peines y cincuenta cartuchos, sólo permite observar algunos culotes con marcaje 25/У de Uliánovsk (U.R.S.S.) (Дмитрий и Андрей 2010, 62) de 1925. Es de destacar que en ambas cartucheras y para optimizar su distribución, los peines aparecen perfectamente alternados hacia arriba y abajo en dos hileras de cinco.

En el trabajo de campo no hemos podido determinar la existencia de heridas aparentes que hubiesen causado la muerte del soldado. Por detrás del cuello se sostenía lo que interpretamos como una bandolera dada su amplia longitud (Fig. 13). A ella iban sujetas dos cartucheras que tras los movimientos a los que se sometió al cuerpo, quedaron retenidas por sus extremos. La mayor parte de este cinto estaba bajo el cuerpo, aunque los contenedores de cuero terminaron junto a su lado derecho. La más cercana a las costillas contiene diez peines cargados con cincuenta balas 7.62 x 54 R. La mayoría aparecen distribuidos como acabamos de comentar, alternados hacia arriba y abajo, pero en una de las hileras no se mantuvo ese precepto, quedando dos con las balas hacia abajo, otros dos al contrario y uno como el primer par. De nuevo sólo hemos podido observar algunos culotes debido a la corrosión de los peines. Se trata de П/23 fabricados en Podolsk en 1923 y 60/35 en Frunze (U.R.S.S) en 1935 (Дмитрий и Андрей 2010, 62). La otra “cartuchera” hallada junto al fémur derecho contenía dos granadas de mano (al parecer de fabricación española) a las que se denomina “saleret”21. Su cuerpo o tonelete de hierro es muy similar a los modelos F1 franceses y rusos de la Primera Guerra Mundial (Rottman 2015, 19 y 30). En uno de sus extremos se encuentra atornillado el artificio cilíndrico con un tubito central de toma de fuego hecho en latón y en el que se alojaba una mecha que debía ser encendida antes de lanzarla. Bajo el pecho se ha conservado buena parte del tejido y botones de una camisa, así como de los bolsillos de la guerrera. El derecho contenía cinco paquetes de papel de fumar de las marcas Pay-Pay y Bambú (Fig. 16.2 y 16.4). Un mechero (Fig. 16.1) de gasolina hecho en latón niquelado de forma rectangular con los lados cortos redondeados, muy similar a los ejemplos austriacos y alemanes de inicios del siglo XX manufacturados por “Hahway”. Posteriormente alcanzarían una amplia difusión a través de otra empresa norteamericana: MEB (Max E. Bernhardt). Sobre las caras más anchas de los capuchones superior e inferior, existen unos motivos grabados que recuerdan al modelo Art Decó de mujer-mariposa. Dieciocho monedas (Fig. 16.3) unidas entre sí por la corrosión. Sólo se puede apreciar algunos detalles de ellas en las dos de un extremo del apilamiento, aunque ello ha permitido identificarlas (por el momento) como cinco “perras gordas” de diez céntimos y trece “perras chicas” de cinco, acuñadas en Barcelona en 1870. Por último dos gemelos (Fig. 16.3 y 16.4) de camisa con broche de presión. Los botones son ovalados y se decoran mediante cuatro barras paralelas en relieve rellenas con minúsculos motivos de flores. Entre las dos rodillas (Fig. 13) hallamos una corta leontina de bronce formada por una cadena de eslabones ovalados en cuya parte media se enlazan a tres aros soldados. En uno de los extremos posee un cierre de reasa, mientras que en el contrario otro aro sostiene (a través de una perforación) una moneda de plata de 10 centavos de Patacón argentino de 188322 (Fig. 15).

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En el cono sur americano ha tenido y tiene un valor real y simbólico que la hace digna de atesoramiento y ostentación23. En el caso de un soldado perteneciente a las Brigadas Internacionales, la destacada presencia de la efigie de la Libertad podría ser aún más icónica. ¿Hemos de suponer que el portador procedía de Argentina o de un país vecino? No necesariamente ha de ser así, por muy diversas circunstancias pudo haber acabado entre sus pertenencias.

Para finalizar, se han conservado las dos botas, similares en su factura a las de los Soldados 1 y 2. En el caso de la derecha hallamos incluso un calcetín de color negro.

5. CONCLUSIONES Tras la aproximación a las fuentes documentales y la descripción de los hallazgos arqueológicos realizados en la fosa de la Cota 238 junto al río Guadalope, creemos que tenemos suficientes certezas como para afirmar que los tres soldados hallados pertenecían a las Brigadas Internacionales. Su fallecimiento debió producirse en las inmediaciones, durante la Segunda Fase de la Batalla de Caspe, entre los días 26 y 27 de marzo de 1938. El Soldado nº 1 podría pertenecer a la compañía de ametralladoras del 12º Batallón André Marty de la XIV B.I. La Marsellaise, aunque no descartamos su vinculación al Cuarto de la XII B.I. Garibaldi.

Figura 13. Soldado nº 3. Entre las rodillas nº10- Leontina.

Figura 15. Anverso y reverso de 10 centavos de Patacón argentino de 1883 hallado junto al Soldado 3. Figura 14. Final de la excavación del soldado nº 3. Lo que sí puede resultar sintomático del momento y el lugar es que precisamente en la XII B.I. lucharon bastantes de los voluntarios procedentes de esa zona de América. De hecho, a no mucha distancia de la Cota 238 (en la que recordemos debió estar su Cuarto Batallón), un poco al norte, estaba su Segundo Batallón, cuyo Comisario Político era el anteriormente citado (vid. supra Apartado 1.3) Salomón Elguer, alias Carlos González Díaz, natural de Buenos Aires24 que sobrevivió a la batalla y regresó a Argentina. Por otro lado el listado de desaparecidos argentinos de las Brigadas Internacionales no indica esa circunstancia o la muerte de alguno de ellos entre el 26 y 27 de marzo de 1938 en Caspe (RGASPI. F.545. Op.6. D.220-d.44 y 47).

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Pocas dudas se plantean a la hora de identificar su ideología política al ser portador de un anillo del Partido Comunista. El Soldado nº 2 tenía entre sus pertenencias un diccionario de bolsillo, cuya necesidad, fuera cual fuese su nacionalidad, sólo tenía sentido entonces y allí para un voluntario de las Brigadas Internacionales. El Soldado nº 3 guardaba una leontina con una moneda de diez centavos de Patacón argentino de 1883, circunstancia que le aproximaría quizá hacia su pertenencia a la XII B.I. Garibaldi. El resto de sus uniformes y armamento corresponden perfectamente con los que debían llevarse en aquellas fechas por el Ejército Popular de la República. Respecto a su origen, sabemos que más o menos la mitad de los componentes de esas dos Brigadas eran de


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación ninguno de ellos coincide con el margen temporal que manejamos, ni con el lugar. Otro recurso lo constituyen los resúmenes estadísticos de cada una de las Brigadas. Una vez revisados, observamos que pueden coincidir, o no, con los anteriores. Los partes que se acumulan tienen importantes lagunas coincidentes generalmente con los peores días de combate, en los que difícilmente debía haber posibilidad de hacerlos, o incluso de que se conservaran si sobrevivían sus redactores. De la XII B.I. encontramos apuntes entre los días 16 al 20, saltando al 26 de marzo para inmediatamente pasar al 15 de abril.

Figura 16. Soldado nº 3: 1- Mechero de gasolina, 2- Papel de fumar marca Pay-Pay, 3- Monedas y gemelo unidos por corrosión, 4- Papel de fumar marca Bambú, 5- Detalle de la decoración de un botón de los gemelos. nacionalidad española, siendo el resto mayoritariamente italianos, franceses y belgas, aunque también los había de otros países como el caso citado de Argentina. Con fecha de 9 de marzo de 1938 se indica que en la XIV Brigada, el 60% de sus componentes eran españoles (RGASPI. F.545. Op.3. D.375-d.105). Para nuestro mayor interés el 24 de marzo de 1938 (dos o tres días antes de que murieran los militares hallados), en un informe del Batallón André Marty de la XIV B.I. se contabilizan 76 franceses, 85 belgas, un suizo, un portugués, un polaco y un alemán, aparte de los españoles (RGASPI. F.545. Op.3. D.412 - d.7). Otro asunto más complejo va a resultar el reconocimiento personal de los fallecidos. En primer lugar no hemos hallado chapa de identificación alguna. Bien pudo ser que se las quitaran, o lo que es más factible que no las tuviesen, porque de acuerdo con lo expuesto en una carta del 12 de agosto de 193825, su distribución no había sido hasta entonces sistemática y por lo tanto ineficaz. En el escrito se solicitaba el apoyo del Syndicat des Métaux francés para disponer de una cantidad importante, así como de suficiente calidad26.

Aun así para esa jornada del 26, hemos encontrado la noticia del fallecimiento en un sitio muy próximo a la Cota 238 del soldado español Ángel Mejías Corral (4ª Compañía) por causa de un bombardeo artillero, así como la del capitán italiano Primo Segalini (3ª Compañía) por herida de bala en la cabeza, los dos pertenecientes al 4º Batallón de la XII Brigada Garibaldi (RGASPI. F.545. Op.3. D.163-d.51)28. En el caso de la XIV B.I. la redacción se hizo a mediados de abril y sin referencias excesivamente concretas, salvo en el caso de los oficiales (RGASPI. F.545. Op.3. D.385-d.102-120). No por todo lo anterior perdemos la esperanza, puesto que dispersos entre miles de otros documentos y catalogados en otras secciones, hemos encontrado notas sobre defunciones que en el futuro podrían aclarar la identidad de los fallecidos. Mientras llegue el momento de comunicarlo a sus familias y tras el análisis forense, en atención al artículo 13, párrafo 4º de la Ley 52/2007 los tres soldados serán inhumados en el cementerio municipal de Caspe29, acto que será organizado por la Asociación Bajoaragonesa de Agitación y Propaganda. Sin duda aquellas jornadas entre las colinas cercanas al río Guadalope fueron de las más crueles y sangrientas en la Guerra Civil española. Hoy apenas son un apunte rescatado a través de los cuerpos de quienes dejaron su vida.

Nuestra siguiente vía de análisis ha sido la consulta de los listados referidos a prisioneros y desaparecidos ordenados por nacionalidades que existen en el fondo RGASPI27. Por desgracia (aunque es algo comprensible dado que refleja el caos que se vivió) la mayoría de los datos referentes al lugar de la desaparición/muerte y sus fechas son muy amplios o difusos. Así en muchos de los casos asientan: “fin de marzo, principios de abril 1938 / Aragón”, mientras que son pocos los que indican específicamente “Caspe”. Por el momento

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Abreviatura de Archivo. RGASPI/РГАСПИ. Russian State Archive of Socio-Political History // Архивная Российский государственный архив социально-политической истории. Москва.

Libros, revistas y manuales. Beltrán, A., (2003) “Recuerdos intrascendentes del Cabezo de Monleón, de Caspe, y sus excavaciones arqueológicas. Medio siglo de arqueología” en Cuadernos de Estudios Caspolinos, número 25, pp. 215-231. Bradley, K., (1994) International Brigades in Spain 1936-39. Oxford. Elite 53. Osprey Publishing. Calandrone, G. (1962) La Spagna brucia: cronache garibaldine. Roma. Editori riuniti. Дмитрий aka Адеев T. и Андрей aka Донец, P., (2010) “Наш, трехлинейный. Продолжение истории патрона 7.62х54R”. Мир увлечений: Охота&оружие, 1/2010, pp. 52-62. Duguet, E., (1994) Avec les brigades internationales sur les routes d’Espagne. Nîmes. C. Lacour. Gárate, J.M., (1977?-1978?) Partes Oficiales de Guerra 1936-1939. Tomo I: Ejército Nacional, Madrid, Editorial San Martín.

García Valiño, R., (1949) Guerra de liberación española: campañas de Aragón y Maestrazgo, Batalla de Teruel, Batalla del Ebro (1938-1939), Madrid. Кулин, A. (ответственность редактор), (1935) Наставление по стрелковому делу РККА. Книга 2. Оружие станковопулеметного взвода и роты (станковый пулемёт системы Максима). Киев. Издательство Воениздат. Maldonado, J. Mª, (2007) El frente de Aragón. La Guerra Civil en Aragón (1936–1938). Zaragoza. Mira Editores. Ordenance Corps, (1954) Manual for soviet Mosin-Nagant Models of 1891-1910-1891/30-1938-1944. Rifles, carbines & sniper rifles. Arizona. Firing Pin Enterprizes & D.R. Morse. Quesada, A., (2015) The Spanish Civil War 1936–39 (2). Republican forces. Oxford. Men-at-Arms 498. Osprey Publishing. Revilla, C., (1975) Tercio de Lácar. Madrid. Rottman, G. L., (2015) The hand grenade. Oxford. Weapon 38. Osprey Publishing. Skoutelsky, R., (1998) L’espoir guidait leurs pas: les volontaires français dans les Brigades internationales, 19361939. Paris, Graset. Wolff, M., (2005) Otra Colina. Barcelona. Barataria Ediciones.

NOTAS ACLARATORIAS 1

http://sovdoc.rusarchives.ru/#main (consultado el 15 de diciembre de 2015).

2

Autobiografía novelada de los acontecimientos desde la perspectiva de un brigadista norteamericano en Wolff 2005, 270-307.

3

Autobiografía de los acontecimientos desde la perspectiva de un brigadista francés en Duguet 1994.

4

Durante la noche del 16 al 17 “el Mayor Don Arturo Zanoni, que ejercía el mando de la XIIª Brigada Internacional perteneciente a la G. U. de mi mando, me facilitó informaciones falsas, según las cuales el enemigo había conseguido ocupar la Ciudad de Caspe. En virtud de la orden facultativa que había recibido del Jefe del Vº Cuerpo de Ejército para el caso de que esta eventualidad pasara a realizarse, y dando crédito a las informaciones de dicho Mayor, ordené el repliegue de las fuerzas para que tomaran posiciones en la margen del río Guadalope” (RGASPI. F.545. Op.6. D.532-d.40).

5

El relato republicano en RGASPI. F.545. Op.1. D.74-d.164-170. La versión de los sublevados atribuye una mayor amplitud al avance, aunque se indica la gran dificultad para lograrla: (García Valiño 1949, 63).

6

Realizado por el 4º Regimiento de la 1ª División de Navarra (García Valiño 1949, 63) y rechazado por el Batallón André Marty de la XIV BI (RGASPI. F.545. Op.3. D.412-d. 1-2 y 6).

7

Realizado también por el 4º Regimiento de la 1ª División de Navarra (García Valiño 1949, 63). Se opuso el Batallón Commune de Paris de la XIV BI (RGASPI. F.545. Op.3. D.410-d. 97).

8

Aparte de la total superioridad aérea de los sublevados, mientras por parte de toda la 45 División republicana se dispuso únicamente de cinco cañones (RGASPI. F.545. Op.3. D.399-d.202), los golpistas desplegaban “21 baterías en un frente de un kilómetro” (García Valiño 1949, 65).

9

Tan sonoro nombre fue atribuido al lugar a principios de los años 50 del siglo pasado por el profesor Antonio Beltrán, al comienzo de sus excavaciones en el poblado del Bronce Final que ocupa la cima de la elevación (Beltrán 2003, 220).

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 10 Desde la perspectiva del enemigo: “[…] irrumpe también por el vado, la compañía de carros, que decidió definitivamente el resultado victorioso del combate” (García Valiño 1949, 65). 11 El requeté Carmelo Revilla describe, aunque desde la perspectiva del otro bando, la peligrosidad y las grandes bajas causadas desde la cota 238 (Revilla, 1975, 168-169). 12

2º Regimiento de la 1ª División de Navarra según García Valiño 1949, 66.

13 “El enemigo había dejado el campo materialmente cubierto de cadáveres, armas, municiones y artefactos de todas clases. De los primeros se contaron más de 400 y se habían hecho 350 prisioneros. La victoria había sido completa y compensaba de todos los esfuerzos y sacrificios, que no fueron pocos, ya que por nuestra parte tuvimos más de 700 bajas, algunas muy sensibles” García Valiño 1949, 66-67). 14 United Nations manual on the effective prevention and investigation of extra-legal, arbitrary and summary executions, U.N. DOC. E/ST/CSDHA/.12 (1991). http://www.unrol.org/doc.aspx?d=2757 (consultado el 21-7-2015). 15

http://www.machaquito.com/ (consultado el 21-12-2015).

16

El distintivo anterior al inicio de la Guerra Civil mostraba una ametralladora Hotchkiss. Ese modelo fue utilizado en la contienda tanto en el bando sublevado como en el gubernamental, pero en este último se fue cambiando por el que aparecía la Maxim, posiblemente a partir de la Circular del 9 de julio de 1936 en la que se adjudicaba (entre otras cosas) la fabricación de 2286 distintivos especiales de ametralladoras. Diario Oficial del Ministerio de la Guerra. Año XLIX-Nº 157. T. 3, p.90. 17

Como puede verse en las capturas de Robert Capa con referencia PAR115512 y PAR115508 en http://www.magnumphotos.com (consultado el 21-7-2015).

18

Catálogo Karl Elsener 1903 en http://www.sakwiki.com/tiki-index.php?page=Victorinox+Swiss+Army+Knife+Catalogs (consultado el 10-12-2015).

19 Si bien como marca desapareció a finales de los años cincuenta del siglo pasado, recientemente ha sido relanzada. https://www.wahleversharp.com/ (consultado el 15-12-2015). 20

Texto cara solapa: MAR[CA] / Bambú / SOBRINOS de / [R. ABAD] SANT[ONJA] / [•ALC]O[Y]. La cara posterior es ilegible por hallarse cubierta con parte de tejido del uniforme. 21

http://www.amonio.es/granadas.htm (consultado el 15-12-2015).

22

Moneda circular. Diámetro: 18 mm, grosor 1 mm, peso 2.5 g. Anverso: Cabeza de La Libertad (a izquierda) con gorro frigio. Nombre en la base del cuello: OUDINÉ. Leyenda: (borde superior) LI [BE] RTAD. Desaparecidas las letras BE por la perforación. A izquierda y derecha, y en la base tres estrellas de 6 puntas como separadores. Abajo a la izquierda: 10 CENTᵒˢ. Abajo a la derecha: 9Dᵒˢ FINO. Reverso: escudo de armas bastante desgastado con 14 banderas y dos cañones. Leyenda: REPUBLICA ARGENTINA. Exergo entre dos separadores de estrellas de 6 puntas 1[88]3. Desaparecida buena parte del primer 8 y todo el segundo por la perforación. Canto: acordonado con estrías. Borde Elevado, encadenado en ambas caras. Alineación Moneda ↑O↓ 23

Federico de Ansó: El Patacón. En la web del Centro Numismático de Buenos Aires: http://www.cnba.org.ar/el_patacon.html (consultado el 17-12-2015).

24

Sus informes sobre esos combates en RGASPI. F.545. Op.3. D.188-d.17-23 y su biografía de militante en RGASPI. F.545. Op.6. D.225-d. 63-70.

25 Dirigida al Inspector General de las Brigadas Internacionales André Marty, firmada por el Comandante de la XIV Brigada Marcel Sagnier y el Comisario Político Henri Tanguy. 26 Antes, el trabajo se había encargado a una fábrica de Madrid, pero al salir de urgencia hacia el frente de Aragón, no se pudieron recoger. Entonces se trataron de obtener de otra empresa de Barcelona cuyo producto resultó inservible. Al final se optó por hacerlas en el mismo campo de batalla, a partir de cajas de munición y otros restos, aunque aquello no era en absoluto fiable (RGASPI. F.545. Op.3. D.375-d.161). 27 Nos hemos centrado principalmente en los franceses (RGASPI. F.545. Op.6. D.1045), Belgas (RGASPI. F.545. Op.6. D.241), italianos (RGASPI. F.545. Op.6. D.486) y españoles (RGASPI. F.545. Op.6. D.450 a 453). 28 Mencionado también en Calandrone 1962, 282 y 430. En los posteriores listados de Pietro Pavanin se indica su fallecimiento durante los combates en la zona del río Ebro de septiembre de 1938 (RGASPI. F.545. Op.6. D.505-d.90). En todo caso, parecen más seguros los informes directos en Caspe de Emilio Suardi. 29 Expediente 6204/2015 de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Caspe. En sesión ordinaria celebrada el 30 de septiembre de 2015 acordó acceder a la solicitud de la Asociación BAP para la adecuación de un terreno adecuado en el cementerio. Comunicado el 6 de octubre de 2015.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

72. ARQUEOLOGÍA DE LA GUERRA CIVIL EN LA BATALLA DE BELCHITE. INTERNATIONAL BRIGADES ARCHAEOLOGY PROJECT. Pedro Rodríguez Simón1, Alfredo González Ruibal2, Xurxo Ayán Vila3, Carlos Marín Suárez4, Manuel Antonio Franco Fernández1, Candela Martínez Barrio1, Alejandro Laiño Piñeiro1 y Salvatore Garfi 5 International Brigades Archaeology Project (IBAP) Instituto de Ciencias del Patrimonio-Consejo Superior de Investigaciones Científicas (INCIPIT-CSIC) 3 Grupo de Investigación en Patrimonio Construido, Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (GPAC, EHU/UPV) Grupo de Investigación en Arqueología Forense (GIAF), Universidad de la República de Uruguay y Agencia Nacional de Investigación e Innovación (Uruguay) 5 University of Nottingham 1

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Pedro Rodríguez Simón, prsarqueologia@gmail.com RESUMEN El proyecto Arqueología de la Guerra Civil Española viene desarrollando su actividad desde el año 2006 en diferentes escenarios del conflicto de toda España. Desde el año 2014, en el contexto especifico del estudio de la presencia de las Brigadas Internacionales dentro del International Brigades Archaeology Project (IBAP), los trabajos se han centrado en Belchite y su entorno, habiéndose realizado dos campañas arqueológicas que han estudiado diferentes aspectos relacionados con la guerra y la postguerra. PALABRAS CLAVE: Guerra Civil Española; Arqueología del conflicto contemporáneo; Franquismo; Brigadas Internacionales: Materialidad.

ABSTRACT The Archaeology of the Spanish Civil War Project has been developing on different conflict sites throughout Spain since 2006. From 2014, the study of the presence of the International Brigades in Spain, within the specific context of the International Brigades Archaeology Project (IBAP), has focused the research on on Belchite and its surroundings, having carried out two archaeological campaigns that have studied not only some different aspects of the war but the postwar, too. KEYWORDS: Spanish Civil War; Archaeology of Contemporary Conflict; International Brigades; Francoism; Materiality.

1. INTRODUCCIÓN Desde el año 2006 un amplio equipo de investigación dirigido por Alfredo González Ruibal (INCIPIT-CSIC) lleva desarrollando una línea de investigación centrada en la Arqueología de la Guerra Civil Española1. Dentro de este proyecto se han abordado diferentes escenarios del conflicto bélico y de la inmediata postguerra: trincheras de primera línea, fortificaciones estables, campamentos militares, basureros, posiciones secundarias, campos de concentración, fortines, destacamentos penales, poblados de familiares de presos, prisiones, monumentos, enterramientos de soldados o fosas comunes. En todos estos espacios se ha aplicado una metodología arqueológica rigurosa, idéntica a la utilizada en otros contextos de mayor antigüedad. Durante los años 2014 y 2015 este equipo ha llevado a cabo dos campañas arqueológicas en el entorno de la localidad zaragozana de Belchite, en el marco del International Brigades Archaeology Project2 (de ahora en adelante IBAP). Esta iniciativa busca, por un lado, estudiar las huellas materiales de la presencia de los brigadistas internacionales

en la guerra civil y, por otro, abordar arqueológicamente los escenarios de la famosa batalla de Belchite librada en el verano de 1937.

Figura 1. Intervenciones (2006-2015)

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Figura 2. Plano de operaciones en Belchite. Archivo Histórico Nacional. Fondo Vicente Rojo. (ES.28079.AHN/4.2.59.4// DIVERSOS-VICENTE_ROJO,Car.8,N.13)

2. OBJETIVOS La arqueología del pasado contemporáneo en general3 y la del conflicto en concreto4 han sido disciplinas con un amplio desarrollo en América y Europa desde finales de los años 80 y sobre todo principios de los años 2000. Sin embargo, en España hemos tenido que esperar hasta bien entrada la década de 2000 para que este marco teórico-metodológico se aplicase de manera directa al caso de la Guerra Civil española. Así pues, ha primado en las últimas décadas una visión historiográfica de inspiración rankeana que priorizaba el documento como herramienta generadora del conocimiento verdadero sobre el conflicto. El predominio de esta perspectiva es una de las causas, a su vez, del lento desarrollo de la Historia Oral en nuestro país, ya que desde ámbitos académicos inicialmente se minusvaloraba la aportación de los protagonistas de los hechos narrados, testimonios supuestamente lastrados por la volátil memoria y la manipulación ideológica. Dentro de este marco, no es extraño que la materialidad

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generada por la Guerra Civil Española5 no interesase a la Academia. La prueba más evidente de esta actitud es la nula valoración patrimonial de estos restos desde un punto de vista legal a lo largo de, al menos, toda la segunda mitad del siglo XX. Esta despreocupación científica con respecto a las ruinas del conflicto ha generado un vacío que ha sido ocupado por otros agentes manipuladores de patrimonio como eruditos locales, aficionados o detectoristas. Afortunadamente este panorama ha comenzado a cambiar en la última década. La arqueología del conflicto ha ido abriéndose paso en el ámbito español, alcanzando cada vez más relevancia tanto pública como académica. Un buen ejemplo de ello ha sido la celebración en VitoriaGasteiz del I Congreso Internacional de Arqueología de la Guerra Civil Española (9-13 de diciembre de 2014), organizado por la Universidad del País Vasco. En esta línea, comienzan a leerse trabajos de fin de grado, de máster y tesis doctorales sobre esta temática en las universidades españolas, se organizan cursos de verano y se llevan a cabo


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación proyectos de Arqueología de campo dirigidos a poner en valor diferentes escenarios de la Guerra Civil Española. El trabajo que aquí presentamos se enmarca de lleno en esta dinámica, en una línea de investigación planteada con un objetivo claro: complementar y contrastar la información aportada por los documentos y los testimonios orales con vistas a rescatar microhistorias cotidianas, el vivir diario del conflicto en búnkeres y trincheras, en la primera línea de frente y en la retaguardia. Es nuestra intención resituar históricamente a aquellos protagonistas subalternos obviados por la Historia militar, esos hombres, mujeres y niños (a menudo víctimas de la violencia) anónimos, que se esconden detrás de un registro arqueológico fragmentario y humilde, pero capaz de desmontar mitos y redescubrir pasados ocultos.

3. BELCHITE. INTERNATIONAL BRIGADES ARCHAEOLOGY PROJECT El asalto republicano a Belchite de agosto y septiembre de 1937 se ha fijado en el imaginario colectivo como la “Batalla de Belchite”, episodio central que destruyó en buena parte un pueblo que ha mantenido hasta nuestros días las huellas de esos combates.

banderas de falange y requetés, asentándose un frente estable en la línea Quinto-Belchite-Azuara. En esa línea de frente, la columna Sur-Ebro realizó sucesivos ataques sobre la zona de Belchite entre agosto de 1936 y junio de 1937. Incluso en marzo de 1937, los anarquistas A. Ortiz y V. Castán plantearon una ofensiva coordinada sobre Zaragoza, que nunca llegó a realizarse. Así pues, no solo existieron batallas de Belchite, sino también intentos de ofensiva anteriores a la del verano de 1937. Fue en ese momento cuando tuvo lugar el elemento central del conflicto en la zona de Belchite. Con el propósito principal de desviar fuerzas de la ofensiva que Franco desarrollaba en el frente norte, los mandos republicanos plantearon una compleja maniobra a ambos lados del Ebro, que debía llegar a Zaragoza en tres días. Pronto la operación fracasó en relación al objetivo principal, centrándose los combates en núcleos concretos, como Belchite, que terminó convirtiéndose en uno de los elementos centrales de la ofensiva.

Sin embargo, el contexto y la historia de Belchite en la Guerra Civil son mucho más complejos, existiendo en realidad varias batallas de Belchite, además de numerosos sucesos bélicos relacionados. La población, después de la sublevación militar de julio de 1936, quedó rápidamente encuadrada en zona franquista. Ya desde esos primeros momentos se produjeron enfrentamientos entre columnas milicianas que avanzaban hacia Zaragoza desde Cataluña y las fuerzas militares sublevadas, junto con Figura 4. General Walter Inspeccionando Fortificación. Belchite 1937. Archivo de la Imagen de Castilla la Mancha, Fondo fotográfico de las Brigadas Internacionales. 65029/77

Figura 3. “Approach road to Belchite, to church and Fabrica. Taken in direction of Lincoln-Washington attack from Battalion’s first position, Belchite”. XVth International Brigade Photographic Unit Photographs Collection, Abraham Lincoln Brigades Archive, Tamiment Library, New York University. 11-1229

Aunque existieron algunas aproximaciones previas, el 28 de agosto comenzó el ataque a la población desde todos los frentes, conquistándose hasta el día 31 el conjunto de defensas exteriores y cerrándose el sitio al casco urbano, con excepción del seminario. Ese mismo día, Sánchez Plaza, jefe del XII Cuerpo de Ejército y responsable del asalto al pueblo fue relevado por el general Walter, jefe de la 35 división. A partir de este momento, las Brigadas Internacionales de esa unidad se incorporaron a los combates, participando en la dura conquista final. Ese mismo día 31 se inició en el sector de Mediana de Aragón el intento de contraataque franquista, tanto por tierra como por aire, interviniendo de manera decisiva la Legión Cóndor y la Aviazione Legionaria. Los combates continuaron en el interior del casco urbano (el seminario cayó el día 3 de septiembre), quedando el día 5 los defensores cercados en la comandancia militar, situada

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Figura 5. Mediana de Aragón. Sector del “Parapeto de la Muerte”. Análisis de dispersión sobre fragmentos de metralla y granada registrados en prospección, que documentan combates a corta distancia. 2015. en la parte central del pueblo. Después del episodio de la rotura del cerco, en el que algunos de los sitiados intentaron romper las líneas enemigas para huir hacia Zaragoza, el día 6 de septiembre, Belchite fue definitivamente tomado por los republicanos. No fue esta la última batalla librada en Belchite. En marzo de 1938, en el marco de la batalla de Aragón, las fuerzas franquistas, arrollaron el día 10 a las tropas republicanas, entre las que, de nuevo, se encontraban las Brigadas Internacionales XI y XV. La Gesta Heroica6 de los defensores fue rápidamente utilizada por la propaganda franquista, creándose un mito historiográfico de gran calado y una serie de símbolos y prácticas del régimen que han estado vigentes hasta fechas recientes. Finalizada la guerra, la población de Belchite inició un proceso que llega hasta nuestros días. La decisión de Franco de no reconstruir el pueblo, manteniéndolo como testimonio de la “barbarie roja”, y de edificar una nueva población junto a esos restos como símbolo de la nueva España, originó un proceso de reconstrucción complejo y dilatado en el tiempo con los trabajos del Servicio Nacional de Regiones Devastadas, acompañado de un uso propagandístico y simbólico de las ruinas7.

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4. RESULTADOS8 4.1. Prospección. A pesar de la intensa presencia de las Brigadas Internacionales en el entorno de Belchite9, su huella material resulta difusa, por lo que el acercamiento metodológico en cuanto a trabajo de campo ha resultado complejo. Los brigadistas combatieron principalmente en el propio casco urbano de Belchite, espacio que tuvo un uso continuado en el tiempo y que actualmente presenta un fuerte grado de destrucción. A pesar de esta alteración del paisaje y del registro superficial, contamos con algunos precedentes10 en los que se ha comprobado cómo campos de batalla muy afectados pueden todavía estudiarse eficazmente con prospecciones micro. El entorno de la iglesia de San Agustín fue el sector por el que los brigadistas, principalmente los americanos del Batallón Lincoln, iniciaron el asalto al casco urbano de Belchite. A pesar de los condicionantes existentes, esta zona del Pueblo Viejo de Belchite mantiene una morfología similar a la de 1937, por lo que se planteó realizar una prospección intensiva de visu apoyada con detector de metales y con registro de todo el material mediante GPS y estación total


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación en las inmediaciones de la iglesia. Teniendo en cuenta los fuertes factores de antropización existentes, los resultados fueron positivos, ya que los restos materiales registrados, aunque parcos, aportaron datos valiosos para interpretar el desarrollo de los combates. Además, indirectamente, fue posible realizar un acercamiento a la dimensión histórica del Belchite viejo. Las prospecciones no solo documentaron elementos del conflicto, sino también restos de la cultura material que usaron los habitantes de Belchite, tanto de los años 30 del siglo XX, como también del conjunto del dilatado e importante pasado histórico de la población.

y en donde tuvieron lugar los combates más duros, ha sido donde se han centrado los trabajos de la campaña de 2015. En este sector, en el conjunto de elevaciones situadas al oeste de la carretera que une Mediana con Belchite se ha desarrollado una prospección intensiva de las líneas de frente que ha permitido obtener valiosa información de cómo se desarrollaron los combates. En ella se han documentado más de 1800 elementos de todo tipo, entre los que destacan gran cantidad de material bélico (especialmente restos de granadas), que son indicativos de las características y la crudeza de los combates.

Otro escenario en el que ha sido posible rastrear las huellas de los brigadistas internacionales ha sido el entorno de Mediana de Aragón. El intento de contraofensiva franquista iniciado el día 31 de agosto obligó a los mandos republicanos a desplazar efectivos a esta zona del frente. Los encargados de frenar ese avance fueron unidades de la XI (Batallones Edgar André, Thaelmann y Austriaco) y XV Brigadas Internacionales (British).

Los análisis espaciales y de dispersión han permitido identificar y delimitar las posiciones de ambos bandos, constatando como los sublevados ocupaban las partes más altas y ventajosas en cuanto a control visual sobre las posiciones enemigas, mientras que los republicanos tenían establecida una última línea de defensa antes de la carretera entre Belchite y Mediana, con la que conectaba a través de profundas trincheras de comunicación. En algunos puntos, la distancia entre ambas líneas de trinchera no era superior a 40 m. Es precisamente en esos puntos de mayor cercanía en donde se han registrado altas concentraciones de metralla y fragmentos de granada11, frente a una sorprendente escasez de munición, lo que indica que los combates se llevaron a cabo con gran intensidad y de manera expeditiva utilizando principalmente este armamento. Gracias a documentación de archivo12 podemos además precisar que estas posiciones fueron ocupadas por efectivos del batallón británico. Aunque el sector había sido defendido previamente por unidades de la XI Brigada, fueron los británicos los que construyeron buena parte de las trincheras y los que mantuvieron las posiciones entre los días 4 y 7 de septiembre.

Figura 6. Restos de granadas de distinto tipo documentados en el sector del “Parapeto de la Muerte”. 2015 El escenario de estos combates en Mediana es hoy en día un campo de batalla perfectamente preservado. Kilómetros de trincheras y posiciones de ambos bandos se extienden a lo largo de hectáreas de un terreno abrupto y complicado. La gran extensión de este paisaje bélico ha obligado a seleccionar los escenarios en los que se han desarrollado las prospecciones. En uno de ellos, el denominado “Parapeto de la Muerte” por ser el punto de máximo avance franquista

Figura 7. Excavación de chabola en Mediana. 2014

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4.2. Excavación arqueológica. Durante la campaña de 2014 la zona de Mediana no solo fue objeto de prospecciones, sino también de excavaciones arqueológicas en varias localizaciones. En el sector que ocupó el batallón británico antes del 4 de septiembre (900 m al sur del “Parapeto de la Muerte”) se pudieron identificar y excavar tanto líneas defensivas como zonas de vida republicanas ocupadas desde finales de agosto de 1937. Además, gracias a la aplicación de estudios de visibilidad y a la prospección extensiva pudieron localizarse las líneas contrarias, documentándose varios ataques y golpes de mano a partir de la dispersión de materiales registrados. Los trabajos de excavación se centraron (además de un fortín republicano y un pozo de tirador franquista de primera línea) en una zona de vida situada al este de la línea de frente, protegida del fuego y la visión enemiga. Allí se construyeron más de 80 abrigos, la mayor parte de ellos unipersonales y en ocasiones con capacidad para más de tres combatientes. Las “chabolas” se agrupan en pequeños conjuntos, situados en pliegues de espolones y semiexcavados en la ladera. Las techumbres se hacían con arbustos, piquetas de alambrada, uralitas, tejas reaprovechadas de las parideras vecinas y chapas de las cajas de munición. De las decenas de estructuras documentadas (con levantamientos topográficos, scanner laser y fotogrametría), se intervino en cinco de ellas.

encontramos ante un periódico de filiación comunista, lo que indicaría también la adscripción ideológica de la unidad. Por lo tanto, el registro material aporta una datación. Lo más probable es que las palabras de José Díaz fueran impresas poco después de la celebración de la reunión, si no ya durante ésta. En todo caso, nos da una fecha de entre la segunda y la tercera semana de noviembre de 1937 para la ocupación del abrigo. Esto aporta un importante terminus post quem que permite datar la ocupación o abandono de la chabola. Esta datación resulta de gran importancia, ya que, terminada la ofensiva sobre Zaragoza en octubre de 1937 con el intento de ataque a Fuentes de Ebro, las noticias aportadas por las fuentes documentales son muy escasas para la zona. Aparte de estas actuaciones en Mediana, el grueso de los trabajos de excavación arqueológica se ha centrado en el entorno de Belchite. Durante la campaña de 2014 se intervino en uno de los vestigios más importantes y mejor conservados del sistema defensivo de la población: la Paridera del Saso. Esta posición franquista fue construida en la primavera de 1937 por la 3ª Compañía del Batallón de Zapadores-Minadores nº 5, conocidos popularmente como “Los Barbis”, que fortificó buena parte de este sector de frente. En torno al corral de ganado existente se construyó un “elemento de resistencia” , que estaba formado por un sistema de trincheras perimetral, galerías de tiro reforzadas con hormigón en la parte norte, accesos a refugios subterráneos y un potente fortín para ametralladoras en el extremo sur, todo ello preparado para hacer frente a un ataque de tanques. La paridera, además, formaba parte de un sistema más complejo y extenso que defendía toda la zona del Saso. La excavación tuvo como objeto dos de los elementos principales: la propia paridera y el nido de ametralladoras del extremo sur.

Figura 8. Fragmentos de prensa escrita conservados en el refugio GE03. 2014 En el refugio de mayor tamaño (GE03) se pudo documentar un repertorio de elementos que nos han permitido acercarnos a la vida cotidiana de sus habitantes: elementos de higiene personal (peines, pasta de dientes), objetos de escritorio o de fumador (boquilla). Además, junto a todo esto, fue posible exhumar un elemento excepcional y poco habitual: restos de prensa escrita, conservados gracias a las características del terreno. Después de un proceso de restauración, ha sido posible leer parte de los textos e identificar su contenido: fragmentos de un discurso pronunciado por el líder comunista José Díaz en el pleno del Comité Central del Partido Comunista que tuvo lugar en Valencia entre el 13 y el 16 de noviembre de 1937. Estos fragmentos acompañan, además, a textos con otro tipo de información, con noticias y anuncios diversos, por lo que puede apuntarse a que nos

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En el caso de la paridera se estudiaron dos procesos principales. Por una parte, las evidencias de su uso por parte de la guarnición militar como zona de vida. En este sentido se documentaron varias estructuras de combustión asociadas al consumo de distintos productos: huesos de ovicáprido procedentes de algún tipo de guiso, restos de pescado o semillas de cereal, usadas como sustitutivo del café. Los restos relacionados con la bebida también están bien representados, con abundantes fragmentos de botellas de vino, jerez, gaseosa o brandy, habituales en este tipo de posiciones. También se registraron elementos de vestimenta, monedas o material de escritorio. Por otra parte, en contraposición a estos elementos de vida cotidiana de los soldados, pudo documentarse su proceso de destrucción. En el interior de la estructura apareció gran número de fragmentos de metralla con una concentración clara hacia el centro de la zona excavada. El epicentro de la concentración, significativamente, coincide con el pilar más arrasado de los que sustentaban la cubierta y con una acumulación de material constructivo que identificamos como la caída de la prolongación de tapial del soporte.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 10. Nido de ametralladora de El Saso después de su excavación. 2014 fortín con el resto del sistema defensivo. A pesar de haber sufrido un fuerte proceso de destrucción, los trabajos de excavación permitieron documentar un número muy significativo de restos materiales relacionados con la actividad bélica en la posición. En el interior del fortín se registraron 55 casquillos, (principalmente Lebel, MosinNagant y, testimonialmente, Mauser de 7 mm), además de otros objetos, como una cantimplora reglamentaria completa, botones y trabillas de un pantalón o una insignia (una estrella de seis puntas de oficial franquista). Figura 9. Planimetría de la paridera, con análisis de la dispersión de los fragmentos de metralla documentados. 2014 Teniendo en cuenta la dispersión de los fragmentos de metralla podemos interpretar el patrón como el impacto de un proyectil de artillería, que destruyó el pilar de sustentación e hizo colapsar la cubierta. La excavación del nido de ametralladora reveló la existencia de una estructura de gran potencia. El fortín es una construcción de planta circular de 5 metros de diámetro y cerca de 2 metros de altura conservada, habiendo perdido la cubierta. Las paredes tienen un grosor de 1,80 metros, lo que, sumado al mallacán natural, lo hacía a prueba de impactos de proyectiles de 155 mm13. En la parte superior se abren cinco aspilleras de sección rectangular y planta trapezoidal. Enfrentadas a estas troneras, a media altura del muro, se abren dos pequeños entrantes, revestidos y reforzados con cemento. Estas cavidades servían para encastrar las dos patas delanteras del trípode de una ametralladora, que originariamente debía ser la Hotchkiss M1914, reglamentaria en el ejército español. La mayor parte del espacio central está ocupado por un podio cilíndrico que tenía como función servir de apoyo a las patas traseras de la ametralladora y ser la ubicación del tirador del arma. El acceso en la parte trasera, abovedado y también construido en hormigón, conectaba con la línea de trinchera que unía el

Estos restos, junto con los otros elementos documentados por prospección en el conjunto de la posición, indican claramente que sufrió no solo bombardeos, sino combates a corta distancia, incluso en el interior de las fortificaciones y las trincheras. El registro arqueológico entra en conflicto, pero también aporta información para comprender el confuso relato aportado por las fuentes documentales, las cuales apuntan a que la posición fue entregada a los asaltantes republicanos sin combate debido a la traición de parte de los defensores. La huella de los trabajos de fortificación de “Los Barbis” en Belchite ha sido una constante en el trabajo de campo del proyecto. Si en 2014 pudo excavarse la Paridera del Saso, en 2015 ha podido intervenirse en otra de sus obras: el fortín de La Dehesa. Esta fortificación, no catalogada hasta la fecha, formaba parte, junto a otra serie de construcciones, de la línea que defendía Belchite por su lado sureste. Se trata de un puesto para escuadra en forma de T irregular, de unas medidas máximas de 10,20 x 5,90 m, que cuenta al este con un acceso escalonado que da paso a una estancia de la que parten dos galerías aspilleradas desiguales (con un mayor desarrollo hacia el sur), terminando en puestos para tiro en los extremos.

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Figura 12. Excavación del fondo de la trinchera del cementerio, con munición conservada in situ. 2015. Foto O. Rodríguez. Asalto republicanas hasta el día 3 de septiembre, cuando fue conquistado definitivamente.

Figura 11. Ortofoto del fortín de la Dehesa obtenida a partir de levantamiento fotogramétrico. 2015 La techumbre, como es habitual debido al reaprovechamiento de materiales de postguerra, está desaparecida. A juzgar por una piqueta conservada in situ, su perímetro debió de estar rodeado por alambradas. En uno de los laterales de la estancia de la entrada, en la base de un hueco en el muro para guardar munición, los zapadores grabaron en el cemento fresco (como acostumbraban a hacer en todas sus obras) el nombre de su unidad y el año de construcción, 1937. No fue ésta la única marca que “Los Barbis” dejaron en el fortín. En el extremo sur se conservan varias improntas de calzado, botas con suelas claveteadas, que quedaron grabadas en el suelo de cemento.

El seminario y su entorno ha sido, por lo tanto, uno de los focos de trabajo principales en la campaña de 2015. En las alturas que lo dominan y en relación con el cercano cementerio ha podido excavarse un tramo de trinchera con una longitud de 60 m lineales y un trazado complejo en zigzag y tres entradas que comunicaban al norte con la zona del seminario. En esta trinchera hemos podido documentar las huellas materiales del combate entre los requetés y los Guardias de Asalto. En el interior de la trinchera han sido documentados 223 elementos relacionados con munición, entre ellos 68 cargadores de Mauser, lo que corresponde a un mínimo de 340 balas disparadas. La dispersión de materiales muestra elocuentemente de donde procedía el grueso del fuego enemigo: en el acceso occidental de la trinchera es en donde se concentraba el grueso de los casquillos percutidos y cargadores vacíos. En la zona este hay dos ángulos en los que también apareció abundante munición, probablemente

Al igual que en El Saso, ha sido posible registrar huellas de combate a corta distancia en el interior de la fortificación. No solo se han documentado restos de munición o fragmentos de metralla, sino que además constatamos la presencia de tres casquillos de pistola, lo cual indica combates a corta distancia, y, sobre todo, impactos de bala en varios puntos de las paredes del interior del bunker. 300 m al norte se encuentra uno de los escenarios en el que se registraron algunos de los combates más duros de la batalla del verano de 1937: el seminario menor de Belchite. Este establecimiento eclesiástico fundado en el siglo XIX había alcanzado momentos de prosperidad previos a la guerra, materializados en un imponente conjunto monumental. Allí, los requetés del Tercio de Almogávares establecieron el punto fuerte de la defensa de su sector. Durante la batalla, resistieron sucesivos ataques de unidades de Guardias de

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Figura 13. Letrinas y seminario. 2015.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación disparada contra el cementerio. En este caso, los casquillos franquistas se mezclan con los de Mosin republicanos, además de ejemplos de 7 mm de Mauser republicano fabricados en factorías catalanas.

sido comprobada por las imágenes del documental anarquista “Tres flechas gloriosas” de 1938, en el que pueden verse a los Guardias de Asalto que habían tomado el seminario saludando alegres con el edificio de las letrinas al fondo.

Una vez tomada la posición, los puntos más ventajosos de la trinchera fueron utilizados para disparar sobre el seminario.

Por lo tanto, además, las letrinas fueron también utilizadas por los soldados republicanos. Testimonio material de este uso son varios elementos relacionados con la higiene personal de procedencia catalana (tubos de pasta de dientes, un peine o un cepillo de dientes) encontrados en la zona anexa a las letrinas que, casi con toda seguridad, contenía lavabos. En una fase final, las letrinas también pudieron ser utilizadas durante el uso del seminario como campo de prisioneros.

El terreno del propio seminario es precisamente la última de las localizaciones en las que se ha trabajado. Junto al lateral sur del edificio principal han sido excavadas un conjunto de letrinas. La excavación fue compleja, ya que apenas disponíamos de información sobre los vestigios que se veían en superficie (escasos restos de urinarios de pie muy deteriorados y cubiertos de escombro procedentes de la destrucción del complejo del seminario).

La arqueología del pasado contemporáneo es compleja, y este espacio de letrinas es un ejemplo. A pesar de ser un espacio vulgar, participó de hechos históricos de primer orden. En un plazo de dos años, las usaron los requetés, las bombardearon guardias de asalto, las reutilizaron soldados republicanos y finalmente, quizá, brigadistas internacionales prisioneros.

5. CONCLUSIONES

Figura 14. Guardias de Asalto en el Seminario de Belchite. Al fondo, el edificio de las letrinas excavado en 2015. Fotograma del documental “Tres Fechas Gloriosas”, Félix Marquet, 1938. Los trabajos permitieron descubrir un conjunto más amplio, con un grupo final de ocho urinarios colocados en batería que desaguaban en un canal a doble pendiente, bordeados por dos pasillos perimetrales, construidos en hormigón abujardado. La hipótesis inicial apuntaba a que las letrinas pudieron ser construidas en relación al campo de prisioneros que se estableció en el seminario en 1939 para acoger a presos de guerra que, paradójicamente, eran, en su mayoría, los brigadistas internacionales que habían combatido en Belchite años antes. La excavación permitió contrastar esta hipótesis inicial. Las letrinas posiblemente fueron construidas por el ejército franquista (quizás por los mismo “Barbis”) para dar servicio a la guarnición que estuvo acantonada en el seminario hasta septiembre de 1937. Tanto la estratigrafía como la existencia de dos impactos de granadas de mortero de espiga documentados en el suelo de los pasillos de la letrina permiten corroborar esta hipótesis. Esta certeza, además, ha

Las campañas arqueológicas que hemos desarrollado en 2014 y 2015 en el marco del IBAP han tenido tres tipos de consecuencias: arqueológicas, metodológicas y patrimoniales. En el primer ámbito cabe destacar que hemos avanzado en el objetivo inicialmente propuesto, a la hora de generar conocimiento nuevo sobre la batalla a partir del análisis arqueológico de los vestigios materiales. En este sentido, a pesar de haberse convertido Belchite en un icono de la Guerra Civil Española, desde el punto de vista historiográfico todavía queda mucho por hacer. Así pues, a diferencia de otros escenarios del conflicto (batalla del Ebro, por ejemplo) Belchite sigue sin contar con una monografía específica sobre el tema. Por otro lado, la manipulación propagandística de la batalla por ambos bandos ha consolidado una serie de mitemas y falsos tópicos que siguen condicionando la interpretación de los hechos. Dentro de este panorama, nuestras intervenciones arqueológicas han alcanzado cuatro objetivos: 1. Reconstruir pormenorizadamente microeventos de los combates que apenas han tenido reflejo en la documentación o que han sido tergiversados interesadamente en los partes oficiales de guerra. Un buen ejemplo es el análisis arqueológico que hemos llevado a cabo de la posición avanzada franquista de El Saso. 2. Documentar y recuperar restos y fortificaciones no catalogadas hasta el momento, como la trinchera sobre el Seminario Menor o el fortín de la Dehesa de la Villa. 3. Superar la visión oficial asentada por el franquismo a partir de una estrategia concreta de construcción

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de la memoria por parte de los vencedores que ha llevado a conocer hasta el extremo las hazañas de las unidades de requetés y falangistas. A este respecto, podemos reinsertar en el discurso el papel jugado por los vencidos, como es el caso de los Guardias de Asalto catalanes que tomaron el Seminario Menor o el importante papel de las Brigadas Internacionales en la toma y defensa de Belchite, aspecto aun no suficientemente valorado por la historiografía. De esta manera podremos comparar los registros generados por ambos bandos y calibrar mejor el desarrollo de la batalla y sus implicaciones socioeconómicas, políticas e ideológicas. 4. En la misma línea del punto anterior, hemos podido rastrear las huellas de la represión desatada por los vencedores tras la Victoria, reconstruyendo arqueológicamente algunos aspectos del uso del Seminario Menor como campo de prisioneros en la inmediata postguerra. Esperamos seguir trabajando en este ámbito a medio plazo, con vistas a analizar arqueológicamente los restos del campo de concentración ubicado en Belchite Nuevo así como el reasentamiento de rojos conocido como Rusia. Desde el punto de vista metodológico hemos utilizado el IBAP como campo de experimentación de metodologías de registro aplicadas a contextos contemporáneos (registros fotogramétricos, análisis de dispersión, prospección intensiva selectiva, utilización de scáner 3D...). Nuestro trabajo en el frente de Mediana y concretamente en el “Parapeto de la Muerte” puede servir de guía orientativa útil para todos aquellos y aquellas que se inicien en el registro arqueológico de campos de batalla de la guerra civil española. Finalmente, nuestro proyecto se ha planteado con una vertiente patrimonial clara a la hora de descubrir, estudiar y poner en valor unas ruinas que emergen como recursos turísticos de futuro para la comunidad local de Belchite. Desde el inicio, nuestras intervenciones asumieron un enfoque propio de la Arqueología Pública, incardinando las labores de difusión y divulgación en la propia mecánica de los trabajos de campo. Las excavaciones estuvieron diariamente abiertas a la visita de vecinos y aficionados, así como a la colaboración de voluntarios. Los resultados se dieron a conocer en tiempo real durante el curso de los trabajos14. Como colofón, se organizó al final de cada campaña una Jornada de Puertas Abiertas y una conferencia en Belchite para dar cuenta de los resultados más importantes de las excavaciones. Esta labor de divulgación no se ciñó únicamente a los trabajos de campo, ya que la investigación posterior desarrollada en laboratorio, así como los resultados de las entrevistas y los hallazgos documentales han ido generando una base informativa que hemos utilizado en actividades de socialización desde 2014, como conferencias en Universidades, cursos de verano o la organización de un stand de Cultura Científica y Guerra Civil en la Semana de la Ciencia de la Universidad del País Vasco (5-7 de noviembre

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de 2015). Además, dentro de esta línea de actuación, el IBAP ha contado con técnicos, investigadores y artistas del ámbito audiovisual (Iratxe Jaio y Klass Van Gorkum15, Taxio Ardanaz, Ricard Martínez16 y Susanna Muriel) dentro del proyecto NEARCH. A su vez el Museo Arqueológico Nacional portugués ha organizado en otoño de 2015 en Lisboa la exposición Retratos para después de una guerra, con fotografías de la campaña de 2015 realizadas por el arqueólogo portugués Rui Gomes Coelho, miembro del equipo. Finalmente, este proyecto ha servido de escenario para la formación en prácticas de arqueología de campo y arqueología del pasado contemporáneo de alumnado procedente de diferentes universidades españolas (Alicante, Barcelona, País Vasco).

AGRADECIMIENTOS El proyecto IBAP tiene como una de sus bases principales su carácter internacional y la integración de voluntarios provenientes del mundo anglosajón en el estudio de las Brigadas Internacionales y la Guerra Civil Española. Por esto debemos agradecer especialmente el trabajo de los voluntarios. Igualmente agradecemos la entrega y el trabajo de los miembros del equipo de la UPV y de todos los estudiantes del resto de universidades españolas que han participado en las campañas. Al Ayuntamiento de Belchite y a todos sus vecinos, que han acogido al equipo y han respondido a las visitas y conferencias convocadas. Gracias también a Nerea Diez de Pinos y el equipo de restauración del Museo de Zaragoza; a Jaime Cinca y Julián Dueñas por los aportes documentales y a Jonatan Querol por sus descubrimientos. Los reportajes fotográficos y de video se los debemos a Álvaro Minguito y Julio Zamarrón (Disopress) y Óscar Rodríguez.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS González Ruibal, A. (2016). Volver a las trincheras. Una arqueología de la Guerra Civil Española, Madrid.

1

Buchli, V.; Lucas, G. eds. (2001). Archaeologies of the contemporary past. London.

3

Saunders, N.J. (2001). “Matter and memory in the landscapes of conflict: the Western Front 1914-1999”. In B. Bender and M. Winer (eds.): Contested landscapes: Movement, exileand place. Oxford: Berg, 37-53.

4

Schofield, J. (2005). Combat archaeology. Material culture and modern conflict. London: Duckworth. Marín Suarez, C. “I Congreso Internacional de Arqueologia de la Guerra Civil Española (Vitoria-Gasteiz, 9-13 de diciembre de 2014): catorce años de Arqueologia al servicio de los derechos humanos y de la memoria histórica”, en Arkeogazte, 5, 2015. Monográfico: Arqueología del conflicto, pp. 289-293.

5


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Alcalde Fernández, A. (2010) “La “gesta heroica” de Belchite: construcción y pervivencia de un mito bélico franquista (1937-2007)”, Ayer, 80, pp. 193-214.

6

Michonneau, S. (2014), “Ruinas de guerra e imaginario nacional bajo el franquismo”, en Michonneau, S. y Núñez Seixas, X. (eds.), Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo, pp. 25-47.

7

Espenshade, C. T., Jolley, R. L., & Legg, J. B. (2002). “The value and treatment of Civil War military sites”. North American Archaeologist, 23(1), pp. 39-67. 10

Legg, J. B., & Smith, S. D. (2007). “Camden: Salvaging Data From A Heavily Collected Battlefield” Fields of Conflict: Battlefield Archaeology From the Roman Empire to the Korean War (Volume I) ed. Douglas Scott, Lawrence Babits, and Charles Haecker, pp. 208-233. “Historia Documentada de la XV Brigada Internacional” RGASPI. F.545. Op.3. D.474. Documento aportado por J. Dueñas. 12

Adrada, R. (1937), Monografía. Defensa anti-tanque, Zaragoza. Documento aportado por J. Cinca. 13

NOTAS ACLARATORIAS 2

El International Brigades Archaeology Project (IBAP) es un proyecto internacional en el que participan el Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC) de la Universidad del País Vasco y la Universidad de Nottingham, dentro del proyecto de la Unión Europea New ways of Engaging audiences, Activating societal relations and Renewing practices in Cultural Heritage (NEARCH). En el proyecto participan estudiantes de varias universidades españolas y voluntarios de Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá.

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Las memorias de todas las intervenciones se encuentran disponibles para consulta y descarga publica en los repositorios del CSIC. En el caso de Belchite, la memoria de la campaña de 2014 puede consultarse en http://digital.csic.es/handle/10261/114184

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En Belchite combatieron los batallones British (XV BI, Británico), Abraham Lincoln (XV BI, Americano), Dimitrov (XV BI, Balcánico), Spanish (XV BI, mixto-hispanoamericano), Mackenzie-Papineau (XV BI, Canadiense), Thaelmann (XI BI, Alemán-escandinavo), Edgar André (XI BI, Alemán-centroeuropeo) y 12 de Febrero (XI BI, Austriaco)

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A pesar de que toda la zona ha sido intensamente expoliada, todavía son visibles numerosos restos materiales de los combates.

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Mediante el blog http://guerraenlauniversidad.blogspot.com.es/ y el grupo de Facebook Arqueología de la Guerra Civil Española.

15

http://www.nearch.eu/news/meet-iratxe-jiao-klaas-van-gorkum http://www.parallelports.org/es/node/543

16

http://www.arqueologiadelpuntdevista.org/

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

73. ARQUEOLOGÍA DEL CONFLICTO EN ARAGÓN. LOS ESCENARIOS DE LA GUERRA CIVIL. DESARROLLO DE LAS INVESTIGACIONES. Hugo Chautón Pérez1 1

PROESZA SL

Hugo Chautón Pérez, hchauton@yahoo.es

RESUMEN La aplicación de la metodología arqueológica al estudio de los vestigios conservados sobre la Guerra Civil Española, ha supuesto un desarrollo cualitativo y cuantitativo en las investigaciones, añadiendo un importante campo de estudio al conjunto de fuentes tradicionalmente empleadas en el estudio de este trascendente periodo histórico. PALABRAS CLAVE: Guerra Civil Española; Batalla del Ebro; Metodología arqueológica; Musealización.

ABSTRACT Putting on archaeological methodology into studying the preserved trace remains of the last Spanish Civil War has been a qualitative and quantitative development in the research , adding an important research work to all sources traditionally used in the study of this important historical event. KEYWORDS: Spanish Civil War; Battle of the Ebro; Archaeological methodology; Musealization.

1. INTRODUCCIÓN En los últimos años hemos asistido un desarrollo exponencial en las investigaciones sobre los vestigios materiales conservados de la Guerra Civil. Tradicionalmente este campo había sido asumido por coleccionistas y aficionados, encargados de recolectar los abundantes restos de munición y material diverso esparcidos por los campos de toda España, siempre desde una búsqueda selectiva y centrando la atención en el objeto preciado, desechando aquellos de menor valor material, obviando su contexto y significado. La aplicación de la metodología arqueológica ha supuesto un cambio sustancial en la manera de estudiar y valorar los restos de la Guerra Civil. El análisis del contexto que se recupera por medio de la investigación arqueológica adquiere principal protagonismo como parte esencial del estudio histórico. Los útiles recuperados pasan a ser considerados restos arqueológicos con el correspondiente grado de protección.

1.1 Los vestigios de la Guerra Civil. de la chatarrería a las vitrinas del museo La irrupción del factor arqueológico en el asunto ha supuesto la transformación paulatina del carácter amateur de las investigaciones a favor de un creciente y necesario desarrollo científico. Conviene recordar como hace poco más

de una década un responsable de patrimonio arqueológico al comprobar la entrega de ciertos restos materiales tales como un pasador, algunos casquillos y un fragmento de botella, encontrados durante una prospección en lo que interpretamos como un refugio de soldados, nos recomendaba literalmente ante nuestra estupefacción que depositáramos los restos citados en su lugar apropiado, en este caso la chatarrería. Se justificaba dicha medida por la gran cantidad de restos similares existentes que desmerecían el valor científico de los objetos. Ciertamente en la región referida no existía un grado específico de protección o definición para estos restos y la resolución final quedaba a cargo del criterio de los responsables de turno. Afortunadamente la conciencia sobre este valioso legado se ha transformado notablemente en los últimos años gracias al desarrollo de una nueva forma de enfocar las investigaciones arqueológicas sobre el patrimonio conservado de la guerra, con una perspectiva estrictamente científica que permite llegar muy lejos en las interpretaciones y documentar aspectos cotidianos y de detalle, completando un paisaje mucho más interesante que el habitual escenario de guerra definido hasta hace pocos años. En este marco y a modo de ejemplo opuesto a la anécdota citada, en julio del pasado 2013 se inauguraba en la localidad de Robres (Huesca) el Centro de Interpretación, Estudios y Documentación de la Guerra Civil en Aragón.

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2. VESTIGIOS DE LA GUERRA EN ARAGÓN. NORMATIVA Y METODOLOGÍA DE TRABAJO Como ocurre en todas las guerras contemporáneas, la aplicación de los sistemas de producción industriales al conflicto supone la generación de una ingente cantidad de elementos que en muchos casos han perdurado hasta nuestros días. Inmensas cantidades de hormigón para la construcción de refugios o posiciones fortificadas, toneladas de tierra removida para excavar miles de kilómetros de trincheras, centenares de toneladas de munición y muchos otros componentes del proceso que han perdurado hasta nuestros días, en ocasiones tal y como fueron abandonados hace casi 80 años, permaneciendo a expensas de saqueadores, coleccionistas o simplemente y en la mayoría de los casos, supervivientes de aquellos años asediados por la escasez material de prácticamente cualquier cosa y dispuestos a reutilizar cualquier desecho posible. La apreciación científica de esos restos y su valor como recurso fundamental para el estudio del trascendente episodio acontecido desde el levantamiento golpista de julio del 36, hasta el final de la guerra civil que se desencadena y los años posteriores de represión y violencia fascista, se produce apenas hace unos pocos lustros en Aragón, acompañada de una legislación relacionada que permite establecer una metodología de trabajo para su análisis y, sobretodo, unas condiciones de protección y salvaguarda de los mismos.

de estos restos supone sin duda la pérdida irremediable e irrecuperable de una gran cantidad de información que no podemos permitirnos. Con el objetivo de apoyar y canalizar las incesantes iniciativas en torno al estudio y difusión de la guerra civil y el franquismo en Aragón, promovido por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, en el año 2004, se crea el Programa Amarga Memoria. Su actividad resulta decisiva durante los años que se mantiene en vigor, estableciendo unas líneas de actuación y llevando a cabo una serie de intervenciones que aun hoy siguen siendo importantes referencias para el estudio del conflicto. Complementariamente en 2008 el Gobierno de Aragón encarga la realización de un mapa de fosas comunes donde se incluyan la ubicación de los asesinados durante la guerra civil.

2.1 Restos de posiciones militares Como ya hemos citado, la legislación aragonesa ampara la protección de los vestigios de la Guerra Civil en su calidad de restos arqueológicos. Constatamos por el contacto directo que a menudo mantenemos con asociaciones relacionadas con el estudio del conflicto o con la Memoria Histórica y con los propios vecinos de los pueblos en cuyo entorno encontramos

Los vestigios de la Guerra Civil se acogen en Aragón a la Ley 3/1999, de 10 de marzo del Patrimonio Cultural Aragonés, considerándose a partir de entonces como restos arqueológicos. Por tanto es responsabilidad de la Dirección de Patrimonio Cultural la supervisión de las actuaciones y la concesión de los correspondientes permisos de actuación. Según refiere el texto: …corresponde a la Dirección General de Patrimonio Cultural la autorización y supervisión de cualquier intervención en lugares donde se suponga que existen restos arqueológicos (Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural Aragonés, de 10 de marzo, art. 70.2 y 70.5), denominación en la que se incluyen de este modo todos los vestigios relacionados con las fosas comunes de la Guerra Civil y la posguerra. Actualmente aun en buena parte del territorio español existe aún un vacío legal al respecto, que sin duda condena a este importantísimo legado a su progresiva desaparición. Son muy abundantes los coleccionistas furtivos que cada fin de semana, recorren las ruinas conservadas de los cientos de bunkers y trincheras que encontramos en cada barranco o loma, en cada parcela de terreno. La falta de control posibilita también la destrucción accidental en muchos casos, consecuencia de la infravaloración de esos vestigios y su descatalogación. La ausencia de metodología arqueológica en el tratamiento

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Figura 1. Documentación de un ramal de trinchera afectado por las obras de una carretera en La Puebla de Albortón (Zaragoza). PROESZA 2015.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación conjuntos defensivos conservados, como progresivamente se ha desarrollado una conciencia de revalorización de esos restos. Sin duda el aumento de trabajos e investigaciones en los últimos años, ha servido como base de un elemento histórico finalmente ya consolidado. Hoy en día muy pocos dudan del carácter de bien patrimonial protegido de trincheras o bunkers y su reconocimiento se plasma de manera efectiva en los proyectos de obra pública cuando se ven afectados por cualquier tipo de infraestructura. A día de hoy podemos afirmar que la relevancia y el interés entre los investigadores por esta reciente tendencia se equipara al existente en otras temáticas tradicionales como la arqueología clásica o prehistórica. Por otra parte, debido a muy diversos factores podemos constatar que el patrimonio conservado de la guerra despierta un interés muy elevado entre el público en general. Las características propias de estos conjuntos facilitan, convenientemente musealizados, una visita con un alto grado de integración y comprensión de los escenarios. Es habitual la presencia de visitantes de todo tipo y condición, con mayor o menor grado de conocimiento sobre la guerra civil paseando entre los restos de Belchite, por las posiciones atrincheradas de la Ruta Orwell y el Monte Irazo y la posición San Simón en Alcubierre y otros tantos menos conocidos como Santa Quiteria, en Tardienta, el Alto de la Cruz en Bezas, o el campamento de maquis de Tormón, en la provincia de Teruel estos dos últimos.

Figura 2. Visitantes en la Ruta Orwell, en las posiciones musealizadas de Alcubierre (Zaragoza)

2.2. La memoria histórica. Fosas de soldados y civiles represaliados. Si bien podemos establecer ciertas condiciones de normalidad respecto a la situación del patrimonio arquitectónico conservado de la guerra, muy diferente es el caso de las fosas comunes de asesinados durante el conflicto y la represión de los años posteriores. Evidentemente es un asunto que trasciende la investigación histórica y afecta a descendientes y familiares de los represaliados incluyendo un fuerte componente anímico que no podemos obviar. Por otra parte existe un gran desconocimiento sobre las características de

las propias fosas. Su ubicación exacta, junto con otro tipo de detalles cruciales tales como el número de asesinados enterrados o las circunstancias que los llevaron hasta allí siguen siendo un misterio en numerosos casos. Partiendo de la consideración de víctimas del franquismo para todos los que sufrieron la guerra y la posguerra, es también evidente que esta incertidumbre se refiere principalmente a las fosas comunes de aquellos asesinados pertenecientes al bando republicano. Décadas de terror y obligado silencio cumplieron su misión con eficacia para acallar los miles de injusticias y crímenes llevados a cabo durante aquellos interminables años. En Aragón contamos con un temprano precedente, cuando en 1993 el arqueólogo y antropólogo forense J.I. Lorenzo lleva a cabo la exhumación de los restos del obispo de la Diócesis de Barbastro, Florentino Asensio Barroso, asesinado el 9 de agosto de 1936, empleando la metodología arqueológica y realizando el correspondiente estudio forense en una intervención que marca el punto de partida en la arqueología de la guerra civil en Aragón y posiblemente también en el resto de España. Sin continuidad, no se vuelven a retomar las intervenciones hasta pasados 16 años, con la excavación de una fosa común con restos pertenecientes a soldados de las Brigadas Internacionales en Albarracín (Teruel), realizada por los arqueólogos Sergio Sevilla y María Victoria Pastor. No es hasta 2007 cuando las actuaciones relacionadas con la Memoria Histórica se empiezan a desarrollar de manera sistemática. En los últimos años las intervenciones arqueológicas con el objetivo de llevar a cabo la recuperación y puesta en valor de los vestigios de la guerra, han mantenido un constante avance al menos hasta el año 2012. El último lustro hasta la fecha, coincidente con gobiernos de derechas poco dispuestos a promover investigaciones relacionadas con la Memoria Histórica, ha supuesto un brusco parón en los trabajos, que se han mantenido unicamente gracias al esfuerzo meritorio de algunas asociaciones y colectivos, destacando en Aragón la imprescindible labor en la recuperación de fosas comunes de A.R.I.C.O.1 y otras asociaciones o el empeño del equipo dirigido por el arqueólogo Miguel Mezquida en Olba (Teruel) y los trabajos dirigidos por el investigador Alfredo Pérez Ruibal y el equipo del Centro Superior de Investigaciones Científicas en Belchite (Zaragoza) y cuya influencia metodológica en la última década ha resultado decisiva en el desarrollo de la investigación sobre estos vestigios2.

2.3. Represión y violencia en la retaguardia. Apenas habían pasado dos meses del golpe militar y en Aragón ya se había establecido un frente longitudinal de norte a sur dividiendo la región en dos mitades. Ya en estas fechas tan tempranas los episodios de violencia y represión civil son constantes. En los últimos años hemos tenido la oportunidad de participar en la recuperación e identificación de individuos represaliados en áreas muy próximas y en fechas muy cercanas, pero que sin embargo recibieron un tratamiento muy distinto.

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Negras tormentas agitaron los aires la madrugada del cuatro de septiembre de 1936, cuando Carlos Júlvez Vicente, Pascual Vicente Henández, Mateo Gil Vicente y Pedro Castillo Vicente, vecinos de Santa Cruz de Grío, fueron asesinados. Conocemos gracias al meritorio trabajo de investigación de José Benito Butera Aured3 algunos de los documentos que completan sus expedientes. Su gran delito fue pertenecer a partidos políticos de tendencia izquierdista (Unión Republicana y Frente Popular). Tras su asesinato sus bienes fueron confiscados y sus familias, en algunos casos como el de Mateo Gil con cinco hijos a su cargo, condenados a la indigencia y a la repulsa. Los cuatro fueron acribillados cuando eran trasladados desde Santa Cruz hasta Inogés. En una curva de la carretera que atraviesa los montes entre ambas localidades les fue aplicada la ley de fugas, ignominioso procedimiento destinado a justificar los crímenes de estado y empleado con frecuencia por las fuerzas represoras del bando sublevado durante la guerra, y según relataba el testigo fueron tiroteados ladera abajo y abandonados tal cual cayeron. A los pocos días y siempre con las necesarias precauciones, varios vecinos de Inogés conocedores de los hechos se desplazaron hasta la zona y enterraron a sus vecinos en una fosa abierta al efecto, dispuestos en posición decúbito supino, con los brazos cruzados sobre el abdomen y emparejados con las cabezas en los extremos de la fosa y los pies en la zona central.

La tumba fue respetada por el dueño de los campos a lo largo del tiempo, e incluso se instaló una sencilla pero meritoria placa de señalización.

Figura 4. Lápida señalando la ubicación de los restos de los fusilados de Inogés.

La Fundación Bernardo Aladren se encargó de financiar los trabajos de exhumación e identificación de los restos, que afortunadamente pudimos llevar a buen puerto en algunos de los casos. El simple hecho de poder realizar estos trabajos supone un ejercicio claro de dignificación de una memoria pisoteada con crueldad y violencia durante décadas. Por las mismas fechas en la localidad de Andorra (Teruel), las milicias anarquistas que habían tomado el mando político desde primeros de julio, llevaban a cabo un proceso de depuración y represión sobre aquellas personas pertenecientes a los sectores que teóricamente apoyaban el golpe, especialmente a los componentes del clero, terratenientes y alta burguesía y afines a las agrupaciones de extrema derecha. En Andorra, donde había nacido en 1867, se alojaba ya en su retiro un importante miembro de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced: el padre Mariano Alcalá Pérez, uno de los principales ideólogos de la congregación. Tras su detención fue asesinado en las tapias del cementerio del municipio el 15 de septiembre junto a otros siete individuos, entre ellos su propio sobrino, boticario local. Según las investigaciones realizadas, todo indica que fueron enterrados en una fosa común en el propio cementerio donde permanecieron hasta el final de la guerra. En 1942 fueron exhumados los restos y trasladados a un mausoleo edificado ex novo para su correcta dignificación.

Figura 3. Exhumación de los cuatro de Inogés.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Posteriormente, gracias a los diversos testimonios orales que pudimos recoger, una de las fuentes más importantes con que en ocasiones podemos contar en estos casos, constatamos que los tres más jóvenes no fueron asesinados junto al resto y tampoco se hallaban en la tumba. El estudio antropológico nos permitió contrastar con total certeza la información anterior.

Figura 6. Cráneos de algunos de los individuos enterrados en el cementerio de Andorra. En el centro el del padre Mariano Alcalá Pérez.

Figura 5. Mausoleo donde se encontraban los restos del Padre Mariano Alcalá. Los trabajos arqueológicos tenían como punto de origen la iniciativa particular de la Curia Provincial de la Merced de la Provincia de Aragón, de La Orden de la de la Merced, con motivo de la entonces prevista beatificación del padre Mariano. El proyecto precisaba un estudio antropológico preciso y la identificación genética de los restos de los individuos ejecutados. A pesar de que en la lápida figuran los nombres de 11 personas, solo encontramos a 8 en el ataúd. El listado de los asesinados en aquellos días y su edad, incluidos los tres primeros que no se encontraron en el mausoleo, lo componen los siguientes nombres: Saturnino Roselló Clemente. 39. Antonio Obón Valero. 41. Mariano Alcalá Pérez. 66. Sacerdote Ángel Alcalá Valero. 43. Joaquín Obón Serrano. 74. Juan Antonio García Félez. 68. Hermógenes Sauras Valero . 43. Alejo Catalán Lucea. 43

Según pudimos comprobar, tras la exhumación de 1942 los cadáveres fueron colocados en un ataúd de madera completamente entremezclados formando un amasijo junto con tejidos y otros enseres diversos. Únicamente se diferenciaron los cráneos dispuestos en uno de los extremos de la caja. El concienzudo estudio antropológico, supervisado por D. Ignacio Lorenzo, antropólogo forense, en calidad de técnico competente de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, permitió la individualización y reagrupación de los restos para iniciar el estudio genético contrastado con los familiares actuales, logrando finalmente los objetivos previstos. De entre los diversos proyectos de exhumación de fosas que hemos llevado a cabo en estos últimos años, he seleccionado estas dos muestras por su representatividad desde diversas perspectivas. Por un lado resulta interesante comprobar materialmente el desigual trato sufrido tras la contienda por las víctimas de la represión en uno y otro bando, pero también es interesante evidenciar como el trabajo del arqueólogo es, o debe ser, completamente imparcial en cuanto al proceso de investigación, superponiendo el interés investigador por encima de influencias o creencias de cualquier tipo. En este sentido es evidente que no es posible equiparar los casos citados, ni de manera generalizada tiene sentido equiparar la represión en ambos bandos. El propio tratamiento de los restos evidencia las inmensas diferencias sufridas a lo largo del tiempo. Mientras en un caso los restos permanecían en una fosa, apenas señalada por una loseta de hormigón con la fecha del asesinato escrita a mano, sin haber alcanzado ningún tipo de restitución moral o ideológica hasta hace unos pocos años, los represaliados pertenecientes al bando nacional reposaban en el cementerio de Andorra, en un digno mausoleo donde fueron trasladados con los correspondientes honores hace más de setenta años, periodo durante el cual han sido considerados y respetados en calidad de mártires.

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Ya avanzada la guerra, entre los días 25 y 26 de marzo de 1938 fueron asesinados en el cementerio en Pina de Ebro cuatro individuos inocentes a manos de represores falangistas.

noviembre de 1938, junto a lo escarpado e inaccesible del terreno donde se sucedieron los acontecimientos, implica que muchos de los restos hayan permanecido tal cual fueron abatidos. Con respecto a las investigaciones realizadas, hemos logrado documentar y recuperar un importante conjunto de vestigios materiales en su contexto, en algunos casos restos de soldados, en otros de los utensilios propios que portaban en el momento de su fallecimiento e incluso restos estructurales tales como tramos de ramales de trinchera o posibles restos de parapeto. La Batalla del Ebro es sin duda uno de los episodios bélicos más relevantes de nuestra historia reciente y consideramos de máximo interés continuar con los trabajos de investigación. A pesar de todos los estudios realizados, nos consta que son muchos los apartados que la arqueología puede aún definir sobre este trascendente episodio.

Figura 7. Fosa común de represaliados en Pina de Ebro (Zaragoza). Intervención arqueológica para la recuperación e identificación de los asesinados. Los trabajos de exhumación de los restos de las víctimas fueron promovidos por sus familiares con el objeto de poder otorgarles un entierro digno y acorde con sus deseos, cerrando un dramático capítulo de su historia familiar. Estuvieron presentes en todo el proceso de excavación de la fosa, siendo partícipes de las dificultades iniciales, del hallazgo y del meticuloso proceso de excavación, toma de muestras y retirada de los restos. En sus propias palabras, durante este tiempo pudieron hablar con libertad de sentimientos durante mucho tiempo silenciados por el miedo, la vergüenza y la tristeza.

2.4 ‘Per Catalunya’. Morir en las trincheras. En cuanto a los restos de combatientes, las conocidas y decisivas batallas que tuvieron lugar a lo largo de toda la geografía aragonesa durante la guerra dieron como resultado la creación de campos sembrados de cadáveres, abandonados con el paso del tiempo, en áreas recónditas y apartadas, que se han conservado hasta nuestros días, únicamente sepultados bajo la maleza o la tierra, rapiñados por las alimañas o saqueados por los lugareños en su momento o por expoliadores y coleccionistas en época más reciente. Son muy numerosos los emplazamientos donde se encuentran estos restos, no obstante debemos destacar el conocido escenario donde tuvo lugar el que fue posiblemente el episodio más decisivo de la contienda: la batalla del Ebro. La inmensa cantidad de víctimas que cayeron entre julio y

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Entre los años 2011 y 2012 realizamos diversas intervenciones arqueológicas sobre vestigios de las batallas y escaramuzas que se sucedieron en aquellos días. Entre las más notables actuaciones llevadas a cabo, en la intervención denominada MEQ. 6.1 localizamos en un campo arado varios fragmentos de huesos humanos, entre ellos dos posibles fragmentos de fémur y una costilla, todos ellos relativamente cercanos (radio de 6 metros). En el sondeo que se realizó encontramos un tramo de trinchera definido y en su interior los restos óseos pertenecientes a un soldado del bando republicano. El individuo conservaba las botas con suelas de clavos y buena parte de la munición que portaba. Los huesos del tórax se encuentran alterados respecto a su posición original, posiblemente por la acción de expolio reciente. Además encontramos una insignia con inscripción ‘PER CATALUNYA’ habitual en los soldados catalanes que lucharon fuera de Cataluña en la guerra. A 50 centímetros del cráneo en la trinchera hallamos un fragmento de espoleta de granada universal. Hacia el oeste, junto a los pies, otra granada universal tipo B3 de piña, sin explosionar. Junto al cráneo conservaba el mango de una bayoneta checa para fusil Mauser VZ24, una de las más empleadas durante la Guerra Civil. La posición que defendió hasta la muerte este joven militar se constata tan relevante como indefendible a partir del momento en que es atenazada por las tropas sublevadas.

3. CONCLUSIONES En la última década se han desarrollado numerosos proyectos relacionados con la Guerra Civil. Promovidos por el Departamento Amarga Memoria de la D.G.A., por las distintas asociaciones y agrupaciones con fondos procedentes de subvenciones del Gobierno Central o por medio de iniciativas privadas, superan la centena los proyectos ejecutados. Los trabajos de investigación histórica y arqueológica realizados en los últimos años sobre este periodo de nuestro pasado reciente, constatan el interés y la relevancia de esta fase histórica y la necesidad de


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación mantener los medios que permitan seguir avanzando en su desarrollo. Actuaciones como su reconocimiento académico e institucional pueden ser los próximos pasos necesarios para su consolidación. Constatamos el excelente desarrollo y nivel de los proyectos y de los investigadores y “guerracivilistas”,

Figura 8. Restos de un soldado caído en la Batalla del Ebro. pero también la incomprensible falta de atención académica y de financiación institucional. En un plano general, el reconocimiento definitivo y general hacia las inocentes víctimas de la represión y la violencia de aquellos años y de los que siguieron, sean del bando que sean, víctimas del franquismo en definitiva, será un avance definitivo para restablecer la normalidad social y recuperar la dignidad robada. En referencia al asunto de las fosas comunes y de los asesinados que en ellas permanecen, así como de las posibles responsabilidades criminales de los autores de aquellos delitos, trasciende claramente hacia un horizonte político donde se enmarca habitualmente en la solución tan simple como ineficaz de pasar página y dar la espalda a la investigación de los sucesos y consecuentemente, a la recuperación de los restos de los represaliados en tanto que suponen parte de la escena del crimen. Dejando de lado el indiscutible desequilibrio social que tal actitud supone, desde el punto de vista de cualquier historiador o arqueólogo resulta una solución inviable, tanto

como podría serlo negarnos a estudiar las guerras sertorianas o las necrópolis de los campos de urnas. Evidentemente la recuperación de la documentación que supone la intervención arqueológica sobre cualquier elemento del trascendente periodo que supone la guerra y sus posteriores consecuencias, son un campo de trabajo ineludible y necesario para llevar a cabo el estudio histórico más completo posible. El 17 de julio de 1936 una minoría formada por un grupo de militares, firmemente apoyados por la iglesia, la nobleza y buena parte de la burguesía más pudiente, iniciaban un proceso destinado a traicionar la libertad de la mayoría de los españoles. Miles de personas dieron su vida por defender una causa eminentemente justa como son los valores democráticos y constitucionales y posiblemente mayor traición e injusticia aún sería no reconocer y dignificar convenientemente su memoria ochenta años después. Sin duda no hay mejor manera de hacerlo que el esclarecimiento de los hechos, las causas y las responsabilidades, una difícil tarea donde posiblemente a los arqueólogos e historiadores nos corresponda añadir la última palabra.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Aguilar Fernández, P., (1996) Memoria y olvido de la guerra civil española, Madrid. Casanova, Julián, et. al, (1992) El pasado oculto: fascismo y violencia en Aragón (1936- 1939), Madrid. Casanova, Julián, (1997) De la calle al frente. El anarcosindicalismo en España, 1931-1939, Barcelona. Casanova, Julián (ed.), (2002) Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco, Barcelona. González Ruibal, A., (2016) Volver a las Trincheras. Una arqueología de la Guerra Civil Española. Madrid, Alianza. Preston, Paul, (2004) La política de la venganza. El fascismo y el militarismo en la España del siglo Xx, Barcelona. Thomas, Hugh (1962): La guerra civil española. Paris.

NOTAS ACLARATORIAS 1

https://aricomemoriaaragonesa.wordpress.com/

2

http://guerraenlauniversidad.blogspot.com.es/

3

http://fundacionaladren.com/content/la-fosa-de-inog%C3%A9s

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

74. ROMPIENDO EL SILENCIO: INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS SOBRE FOSAS COMUNES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y LA POSGUERRA EN ARAGÓN Francisco Javier Ruiz Ruiz1, José Ignacio Piedrafita Soler2, Francisco Javier Ortiz Lejarza3 1 2

Arqueólogo profesional Arqueólogo profesional 3 Arqueólogo

Francisco Javier Ruiz Ruiz, jrrcadix@hotmail.com

RESUMEN En esta comunicación presentaremos brevemente los resultados obtenidos en tres intervenciones arqueológicas sobre fosas comunes de la Guerra Civil Española y la posguerra. En las Peñas de Santo Domingo (Longás) hemos realizado dos campañas entre noviembre de 2013 y junio de 2014, en busca de los restos de las hermanas Rosario y Lourdes Malón Pueyo, de Uncastillo, asesinadas el día 20 de agosto de 1936 por un grupo de falangistas. Aunque sus restos aún no han sido localizados, los trabajos arqueológicos han aportado suficientes restos materiales para reconstruir los hechos acaecidos, además de interesantes datos de otros periodos históricos. La segunda de ellas fue realizada en julio de 2015 en Velilla de Jiloca, donde hemos exhumado los restos de dos vecinos de la cercana localidad de Fuentes de Jiloca asesinados el día 1 de noviembre de 1936, Bernabé Serrano Ruiz y otro cuya identidad podría ser la de Juan Marco Romea. También ofreceremos los primeros avances sobre la reciente exhumación de dos guerrilleros de la UNE en el cementerio municipal de Fuencalderas, muertos en un enfrentamiento con la Guardia Civil el 31 de octubre de 1944, en el marco de las infiltraciones realizadas por la frontera pirenaica como apoyo a la Operación Reconquista de España. PALABRAS CLAVE: Guerra Civil Española; Unión Nacional Española (UNE); Arqueología del Conflicto; Arqueología Forense; Antropología Forense; ADN.

ABSTRACT Throughout this presentation we are going to talk you about the results obtained in three different archaeological excavations in common graves of the last Spanish Civil War and post-war years. In the Rocks of Santo Domingo (Longás), we have carried out two excavation campaigns, between November 2013 and June 2014, looking for the corpses of two sisters: Rosario and Lourdes Malón Pueyo, from Uncastillo, assassinated by a group of Falangists on August 20th 1936. Although their corpses have not found yet, thearchaeological results and material evidence have given enough information to reconstruct the facts, as well as other interesting data from other different historical periods. The second campaign was carried out at Velilla de Jiloca in July 2015, where we have exhumed the corpses of two inhabitants of the near village of Fuentes de Jiloca, who were assassinated on November 1st, 1936: Bernabé Serrano Ruiz and another one whose identity might have been Juan Marco Romea. We will also present some preliminary information on the recent exhumation of two guerrilla soldiers of the Spanish National Union (UNE) from the cemetery at Fuencalderas who were murdered fighting the Civil Guard on October 31st 1944 when they were crossing the Pyrenean border in support of the Reconquest of Spain Operation. KEYWORDS: Spanish Civil War; Spanish National Union (UNE); Conflict Archaeology; Forensic Archaeology; Forensic Anthropology; DNA.

1. INTRODUCCIÓN. La exhumación de fosas comunes contemporáneas que se vienen realizando en España desde que en el año 2000 se llevase a cabo en Priaranza del Bierzo (Léon) la primera exhumación de una fosa común con método científico, aparte de formar parte de un ejercicio básico de justicia y dignificación de las víctimas, debe ponerse en relación con los cambios operados en la gestión del patrimonio arqueológico de nuestro pasado más reciente y con el estudio de los conflictos bélicos y sociales. Las fosas, al igual que

otros vestigios, deben ser vistas como parte integrante del registro arqueológico generado por la Guerra Civil Española (1936-1939) y la posterior dictadura franquista, y deben ser estudiadas desde una perspectiva, no sólo histórica y antropológica, sino también arqueológica (Arqueología del Conflicto). Este estudio debe ser llevado a cabo con una metodología de investigación basada en la creación de equipos multidisciplinares y la aplicación de nuevas tecnologías. Desde el año 2012, el equipo integrado por los comunicantes

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ha trabajado en la exhumación de cinco fosas comunes de la Guerra Civil Española y la posguerra en la provincia de Zaragoza: cementerio municipal de Sos del Rey Católico (Ruiz et al., 2015), las Peñas de Santo Domingo (Longás), Velilla de Jiloca (Ruiz et al., en prensa) y, muy recientemente, en el cementerio municipal de Fuencalderas y en Paniza. Todas estas actuaciones han sido impulsados por las asociaciones memorialistas Charata (Asociación Charata para la Recuperación de la Memoria Histórica de Uncastillo) y A.R.I.C.O. (Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido). Ante la total falta de ayudas públicas, estas intervenciones han sido financiadas mediante recursos propios de las asociaciones, campañas de micromecenazgo o por los propios familiares. Las publicaciones que vamos realizando de estas intervenciones (Ruiz et al., 2015; Ruiz et al., en prensa) es nuestra manera de agradecer y revertir a la sociedad civil su esfuerzo económico.

2. LAS PEÑAS DE SANTO DOMINGO (LONGÁS) En la madrugada del día 19 de julio de 1936, el capitán general de la 5ª Región Militar, Miguel Cabanellas, decretó el Estado de Guerra, sumándose de esta manera al golpe de Estado contra el gobierno de la Segunda República. Esa misma mañana fue enviada desde Zaragoza una columna militar al mando del capitán Miguel Sánchez Blázquez, formada por una sección de guardias de la 7ª Compañía de Asalto y por la 4ª Compañía del Primer Batallón del Regimiento de Infantería Aragón nº 17, con la finalidad de someter la comarca de las Cinco Villas (Ruiz et al., 2015: 169). La villa de Uncastillo, situada en el extremo norte de la provincia de Zaragoza, en las históricas Altas Cinco Villas, contaba en la década de 1930 con una población censada cercana a los 4000 habitantes. El 19 de julio se declaró la huelga general, pero el pueblo se mantuvo tranquilo a la espera de acontecimientos. La Guardia Civil, apoyada por los voluntarios derechistas locales, se hizo con el control de la villa, pero conscientes de su debilidad se limitaron a patrullar hasta la llegada, la tarde del día 21, de una columna compuesta por varios camiones que transportaban soldados, guardias civiles y voluntarios falangistas desde Ejea de los Caballeros. Los primeros fusilamientos extrajudiciales en la tapia del cementerio de Uncastillo se produjeron el 25 de julio (Ruiz, 2009: 31-32). Tras someter militarmente las localidades de las Cinco Villas, grupos de civiles escaparon de sus pueblos refugiándose durante algún tiempo en los montes cercanos. El paso de los días y los ataques sufridos por parte de las milicias locales fue convenciendo a la mayor parte de los huidos de la necesidad de escapar hacia la zona de Huesca controlada por la República o a Francia. Uno de estos grupos, compuesto por aproximadamente una veintena de vecinos de Uncastillo, llegó hasta las Peñas de Santo Domingo.

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El periódico El Noticiero del día 5 de septiembre de 1936 narra cómo se organizó una batida formada por falangistas de diversos pueblos de la Valdeonsella (Urriés, Navardún, Isuerre, Lobera y Longás) al mando de Francisco Ripalda Roncalés, teniente retirado de la Guardia Civil, y de Juan Jiménez Ruesta, jefe local de Falange en Urriés. A las cinco de la mañana del 20 de agosto de 1936 estas fuerzas llegaron a la cima de las Peñas de Santo Domingo, causando tres muertos al grupo de huidos. Según testimonios orales, a la mañana siguiente fueron enviados varios vecinos de Longás de filiación izquierdista con órdenes de quemar los cuerpos y enterrar los restos, sirviéndose las nuevas autoridades de este hecho para amedrentar a la población considerada “desafecta”. Las hermanas Rosario Malón Pueyo (23 años) y María Lourdes Malón Pueyo (18 años) fueron asesinadas cuando intentaban escapar de la “cueva de Santo Domingo” donde estaban refugiadas junto a su padre Francisco Malón Gil y su hermano Mariano Malón Pueyo1 (Ruiz, 2008: 34-37). Según la versión familiar relatada por Mariano Malón, el único superviviente de la familia, “Rosario y su hermana Lourdes fueron de las primeras personas en salir, recibiendo la primera descarga que mató en el acto a Rosario y dejó malherida a Lourdes, que fue seguidamente rematada” cuando intentaba huir malherida. Mariano Malón, que al igual que sus hermanas estaba afiliado a las Juventudes Socialistas, volvió una vez restablecida la calma y cubrió con piedras los cuerpos de sus desdichadas hermanas para evitar que fueran devorados por las alimañas2. Hasta el año 1952 no se pudo realizar la inscripción de ambas defunciones en el Registro Civil de Uncastillo, donde se recoge su muerte a las 6 horas del día 19 de agosto de 1936 en el término municipal de Longás (Zaragoza) a “consecuencia de la guerra”, pues el régimen franquista impidió la descripción de los verdaderos acontecimientos. En cuanto al tercero de los fallecidos, su muerte no fue registrada, por lo que había ciertas dudas sobre su identidad (Combalía, 2011: 96), hasta que recientemente un hermano nos comunicó que se trata de Máximo Estabén Beguería (21 años). Las Peñas de Santo Domingo constituyen el pico más alto de la sierra prepirenaica de Santo Domingo, que geográficamente se sitúa en el extremo sur del término municipal de Longás (Zaragoza), lindando con los términos de Luesia y Biel (Zaragoza) y con la provincia de Huesca. Las Peñas están formadas por dos picos entre los cuales hay una amplia vaguada, en cuya zona central y más deprimida (1502 m) se halla la actual ermita de Santa Domingo, que da nombre a este espacio geográfico. Sobre el promontorio sur se sitúa el vértice geodésico del Instituto Geográfico Nacional (1524 m), mientras que la cresta del norte (1523 m) se caracteriza por la existencia de una extensa afloración rocosa de origen calcáreo conocida como las Rallas de Santo Domingo, en cuya cara nordeste se abre un pequeño abrigo de apenas 9 m2 de superficie conocido como la “cueva de Santo Domingo”. Se trata de una zona de monte bajo donde


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación se alternan amplios espacios ocupados por bojes y por praderas, que tradicionalmente se han utilizado como pastos para el ganado (fig. 1).

De esta manera se establecieron dos áreas de trabajo para buscar los restos de Rosario y Lourdes Malón, a las que posteriormente se le añadió una tercera (fig. 2): • Área 1: zona norte-nordeste de la pradera situada en la cima norte, que se halla a unos 50 metros de distancia de la ermita de Santo Domingo. • Área 2: zona del pequeño abrigo o “cueva de Santo Domingo” y sus alrededores, situado a unos 120 m de distancia al nordeste de la ermita. • Área 3: parte final del antiguo sendero de acceso a la cima, situado a unos 30 m de distancia al oeste de la ermita.

Figura 1. Vista de la cima norte de las Peñas de Santo Domingo.

2.2. La intervención arqueológica Hasta el momento se han llevado a cabo dos campañas arqueológicas en noviembre de 2013 y junio de 2014 en busca de los restos de las hermanas Rosario y Lourdes Malón Pueyo. Desde entonces se ha continuado sólo con las labores de investigación y laboratorio, interrumpiéndose el trabajo de campo por la falta de financiación3. Dado el carácter emblemático de este episodio de la represión fascista en las Cinco Villas, la Asociación Charata de Uncastillo ha trabajado desde el año 2009 en la documentación de los hechos. Como es habitual en estos casos subsisten ciertas dudas o contradicciones entre los diferentes testimonios orales recabados, sin embargo se pudo concluir que los restos de Rosario y Lourdes Malón se hallaban aún enterrados en dos puntos distintos del paraje de las Peñas de Santo Domingo. Concretamente una de las víctimas se hallaría inhumada cerca de los primeros bojes que hay en el límite nordeste de la pradera que ocupa buena parte de la vaguada situada entre ambos picos (Área 1); mientras que la otra hermana podría estar inhumada dentro o en las inmediaciones del abrigo (Área 2). El Mapa de Fosas de Aragón, elaborado por la Dirección General de Patrimonio Cultural entre los años 2007-2010, califica erróneamente esta fosa como desaparecida a día de hoy y la sitúa en el término municipal de Lobera de Onsella. Además, el estudio de la fotografía aérea histórica a partir de las imágenes captadas por los vuelos fotogramétricos del ejército norteamericano entre los años 1945-1946 (Serie A) y 1956-1957 (Serie B) permite analizar la evolución espacial del entorno de las Peñas de Santo Domingo, observándose como prácticamente no ha habido grandes variaciones en el paisaje, más allá de la apertura de la pista forestal.

Figura 2. Áreas de intervención arqueológica sobre la ortofoto aérea (2009), con indicación de la ubicación de los enterramientos. Como paso previo al inicio de los trabajos, en el Área 1 se ejecutó una prospección geofísica con sistema de georradar (GPR) por parte de Luis Avial (2015), con el objetivo de posicionar espacialmente todas las anomalías del subsuelo. Para ello se estableció una cuadrícula de 12 x 42 m (504 m2), georreferenciada mediante el Sistema de Posicionamiento Global o GPS (Global Positioning Systems). También se ha realizado una prospección intensiva y sistemática en las tres áreas mediante el uso de un detector de metales (operado por Miguel Ángel Capapé), con la finalidad de localizar en el subsuelo elementos materiales de interés arqueológico, en este caso fundamentalmente evidencias balísticas (casquillos o proyectiles), que contribuyan a reconstruir los hechos acaecidos. Todos los objetos metálicos de origen antrópico hallados han sido georreferenciados mediante GPS y volcados sobre un plano realizado en AutoCad que refleja la dispersión espacial de los mismos.

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2.3. Resultados Hasta el momento se han documentado dos enterramientos aislados y de diferente cronología en el Área 1, apenas separados por unos 6 metros de distancia (fig. 2). El primero de ellos, el Enterramiento 1 (E. 1), se ubicaba junto a una afloración rocosa (U.E. 4) situada a la cota de -1.75 m (fig. 3) y corresponde a una sepultura en fosa simple (1.80x0.48 m) con orientación noroeste-sudeste, que perforaba la U.E. 2 (nivel natural de matriz arcillosa con abundantes piedras calizas). Los primeros restos óseos aparecieron a la cota de -2.03 m de profundidad, mientras que el fondo de la fosa se hallaba entre las cotas de -2.16/-2.22 m, excavado en la parte superior de una nueva unidad estratigráfica de carácter natural (U.E. 3).

sobrinos de las víctimas. Finalmente, se realizó una datación radiocarbónica por parte del laboratorio Beta Analytic Inc. (Miami) calibrada a 2 sigma, que ha ofrecido dos posibles fechas: 475-485 d.C. y 535-620 d.C. En la campaña del año 2014 se excavó el Enterramiento 2 (E. 2), de nuevo con orientación noroeste-sudeste, pero cuya tipología en este caso es claramente de época medieval. Corresponde a una sepultura de cista sin cubierta y de planta trapezoidal (1.86x0.72 m), realizada con muros de 24 cm de anchura construidos con piedras y lajas de caliza a la cota de -2.55 m. (fig. 4), que cortaba las UU.EE. 2 y 3. En este punto la superficie del terreno se hallaba a la cota de -2.17 m y el fondo de la tumba a la cota de -2.90 metros.

Figura 3. Enterramiento 1. Se trataba de una inhumación individual en posición decúbito supino con la cabeza orientada al noroeste, los brazos cruzados sobre la cadera y las extremidades inferiores extendidas. No se encontró ninguna evidencia balística, ni restos materiales asociados al esqueleto. Los restos óseos se encontraban articulados y esqueletizados, pero se hallaban muy deteriorados y fragmentados, documentándose una importante pérdida de los huesos más frágiles y de menor tamaño. El posterior estudio antropológico forense realizado por la antropóloga Susana Gutiérrez (2015: 13) determinó que podría tratarse de una mujer adulta joven con una edad comprendida entre los 20-30 años y una estatura estimada de 1.57 metros. El cráneo presentaba dos importantes fracturas con pérdida de masa ósea, una en la cara con total ausencia del maxilar y otra en la región parietal-occipital izquierda. Probablemente se trataba de lesiones de tipo perimortem causantes de la muerte, que eran compatibles con el impacto de un proyectil en la zona craneal, aunque no había ninguna evidencia ósea específica de entrada o salida del mismo. Como el esqueleto presentaba varias características físicas (sexo, edad y traumatismos perimortem) que podrían relacionarse con alguna de las víctimas, pero el pésimo estado de conservación impidió un concluyente estudio antropológico forense, se llevó a cabo un análisis genético (ADN) que permitiese identificar los restos. El resultado de este análisis (Madero y Ciria, 2015a) indicó que se trataba de un varón sin relación de parentesco con las muestras de los

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Figura 4. Enterramiento 2. Se trataba de una inhumación individual (cota: -2.70 m) en posición decúbito supino con la cabeza orientada al noroeste, los brazos flexionados sobre el tórax y las extremidades inferiores extendidas. Tampoco se halló ningún elemento material asociado al esqueleto. Los restos óseos se conservaban en buenas condiciones, lo que permitió realizar un estudio antropológico forense mucho más completo (Gutiérrez, 2015), que estableció que se trataba de un varón adulto joven de entre 20-25 años de edad y una estatura estimada de 1.65 m, sin traumatismos perimortem que pudieran indicar una muerte violenta. Durante la misma campaña se efectuó un sondeo (3.90 x 1 m) dentro del abrigo o “cueva de Santo Domingo” (Área 2), que resultó negativo, descartando la posible existencia de una inhumación. Se excavaron varios niveles hasta llegar a la roca a la cota de -0.98 m de profundidad, pero con excepción del hallazgo de un par de fragmentos cerámicos fechados en el siglo XVIII en uno de los niveles superficiales, los restantes resultaron estériles arqueológicamente. Finalmente, la prospección con detector de metales ha permitido el hallazgo de numerosos objetos metálicos bien en superficie, bien a escasa profundidad (-5/-15 cm), siempre dentro del estrato de tierra vegetal superficial (U.E. 1). Cabe destacar un interesante lote de evidencias balísticas, la mayor parte de ellas datadas en las primeras décadas del siglo XX y que hemos identificado por los marcajes en el culote (fig. 5):


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación • Tres casquillos calibre 7x57 mm (fig. 5.8) para fusil Mauser de la Pirotécnica Militar de Sevilla de 1923. También se localizaron diversos objetos metálicos en el Área 2, tanto dentro del abrigo como en sus alrededores, pertenecientes a vestimentas (hebilla de correaje, botón y tachuela) o utensilios como una hoja de cuchillo, otra de navaja y unas tijeras de costura. Aunque no tenemos una certeza absoluta dado su carácter común, resulta tentador plantear que al menos una parte de estas piezas podrían pertenecer al grupo familiar de las hermanas Malón, a las que se recuerda popularmente como unas excelentes costureras y bordadoras4.

2.4. Conclusiones Figura 5. Evidencias balísticas.

Dos casquillos de pistola calibre 7.65x17 mm Browning de la Fabrique Nationale d’Armes de Guerre de Herstal en Bélgica (fig. 5.1).

• Dos casquillos de pistola calibre 38 corto (fig. 5.2) de Union Metallic Cartridge Co. y RemingtonUnion Metallic Co. (EE.UU.). • Seis casquillos de pistola calibre 6.35x15.5 mm (fig. 5.3), dos fabricados por la Société Française des Munitions de París y cuatro por el Consorcio de Industrias Militares en la Pirotécnica Militar de Sevilla durante la década de 1930. • Fragmento de camisa o envuelta de cuproníquel de una bala de plomo (fig. 5.4). • Dos casquillos calibre 22 Magnum (fig. 5.5) producidos por Winchester Australia Limited para Hirtenberger Patronen, munición no difundida por España hasta la década de 1970. • Casquillo calibre 7x57 mm (fig. 5.6) fabricado en la Fábrica Nacional de Toledo en 1935 para el fusil Mauser, que era el reglamentario en 1936 en el Ejército y en las fuerzas del orden como la Guardia Civil. • Casquillo calibre 11.15x57 mm (fig. 5.7) fabricado por la Société Française des Munitions de París para el fusil Remington, un antiguo fusil militar ya en desuso, pero aún utilizado en 1936 por organizaciones paramilitares como los somatenes, guardias monteros, etc.

Las Peñas de Santo Domingo constituyen un entorno frecuentado por el ser humano desde tiempos remotos, como prueba el hallazgo de una tumba datada en época visigoda (Enterramiento 1). Durante la Edad Media se estableció allí una pequeña comunidad monástica, San Esteban de Orastre, cuyo origen se remonta al menos a mediados del siglo XI (Ubieto, 1962: 120). Del antiguo cenobio aún son visibles trazas de muros junto a la ermita de Santo Domingo y a este momento de ocupación corresponde el Enterramiento 2. Los casquillos fig. 5.1-2 y 5.6-8 y el fragmento de bala (fig. 5.4) deben corresponder a la munición disparada por los falangistas el 20 de agosto de 1936, tanto por sus características como por su localización en las Áreas 2 y 3, ya que ambas zonas coinciden con la parte final de las dos rutas utilizadas por los mismos para acceder a la cima. La primera partía del Portillo de Longás, en el tradicional camino de comunicación entre Longás y Luesia, y ascendía hasta alcanzar la cumbre a la altura de la ermita (Área 3). Otro sendero, que salía de Longás, se dirigía directamente a la “cueva de Santo Domingo” (Área 2) desde la collada de San Esteban. Dos de los casquillos de calibre 6.35x15.5 (fig. 5.3) se hallaron junto al abrigo (Área 2) y los otros cuatro en el Área 1. Estos cartuchos fueron creados en 1902 y, pese a su escasa potencia, gozaron de gran difusión durante las primeras décadas del siglo XX por el amplio uso de pistolas automáticas llamadas “chalequeras” por su pequeño tamaño, que las hacía fácilmente ocultables. Tenemos constancia por el testimonio de un superviviente, que el grupo de huidos llevaba pistolas automáticas como única arma defensiva, pues ya habían sufrido varias batidas por parte de los falangistas en los alrededores de Uncastillo. Dada su escasa potencia, parece evidente que la finalidad de estos disparos fue la de intimidar a la fuerza atacante para facilitar la huida.

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3. VELILLA DE JILOCA En la madrugada del 1 de noviembre de 1936 Bernabé Serrano Ruiz, nacido el 10 de junio de 1887, fue sacado por la Guardia Civil de su casa sita en Fuentes de Jiloca. Su esposa, Gregoria Acerete Pérez, quería seguir al furgón para ver si cogía dirección a Calatayud o a Daroca, pero los guardias la amenazaron y se vio obligada a volver a su casa junto a sus cinco hijos menores. Por el pueblo se corrió la voz que, junto a otro joven de Fuentes de Jiloca, se lo habían llevado hasta la cercana localidad de Velilla de Jiloca, donde les habían dado muerte junto al cementerio, localizado a poco más de 500 metros al sudeste de la localidad. Gregoria Acerete acudió a Velilla acompañada de su hijo Pascual Serrano Acerete, de tan sólo 10 años, y “llegados al terreno lindante con el cementerio observaron el relleno de una fosa y el propietario de ese terreno les comentó que no trabajaría esa tierra a no ser por fuerza mayor”5. Al parecer fueron las dos últimas víctimas en Fuentes de Jiloca. En junio de 1937 Gregoria Acerete abandonó Fuentes de Jiloca con sus hijos, instalándose en Zaragoza hasta su muerte en 1968. Miguel Gimeno Serrano señala que “nuestro abuelo jamás apareció en ningún documento oficial hasta que nuestra abuela necesitó las pagas o ayudas por viuda al cargo de los hijos menores que todavía vivían con ella”. Fue entonces, al acudir al Registro Civil de Zaragoza, cuando se registró su defunción bajo el eufemismo de “desaparecido en la guerra” (Casanova et al., 1999: 295). La existencia de esta fosa común en una parcela (Polígono 2, Parcela 77) de la partida de Valderrebuen, situada entre el cementerio de Velilla de Jiloca y la carretera N-234, es bien conocida por los ancianos del lugar y se halla recogida en el Mapa de Fosas de Aragón (2010): “se cree que la fosa existente en Velilla de Jiloca permanecería intacta a día de hoy. Se encontraría […] delante mismo de la puerta del cementerio, en la faja de terreno incultivado que se extiende frente al muro delantero del camposanto”.

1957 (Serie B). La comparación de estas fotografías aéreas con una secuencia de ortofotos más recientes (años 1973 y 2009) nos permitieron establecer la evolución espacial del cementerio y de su entorno (fig. 6).

Figura 6. El cementerio municipal de Velilla de Jiloca y su entorno. En la fotografía del año 1945 se puede ver el recinto primigenio del cementerio de Velilla de Jiloca, de planta cuadrada y mucho más pequeño que el actual, rodeado de campos de cultivo. En el año 1956 el cementerio antiguo ya había sido ampliado hacia el norte y el recinto presenta las mismas dimensiones que en la actualidad. En la fotografía del año 1973 es perfectamente visible la transformación llevado a cabo años antes, cuando se cambió el cultivo de cereal de secano por frutales con regadío, para lo cual el terreno fue rebajado y nivelado para instalar las acequias de riego. Finalmente en la ortofoto del año 2009 se observa el terreno tal y como está en la actualidad, una zona de campos abancalados, actualmente baldíos.

Para concretar su localización se contó con el testimonio de la familia de Bernabé Serrano Ruiz y con el de varios vecinos de Velilla de Jiloca. Todos coincidían en que los cadáveres habían sido enterrados en algún punto cerca del ribazo del campo más cercano al cementerio, en la zona situada entre la puerta del antiguo camposanto, hoy tapiada, y la esquina sur del cementerio. Además, señalaban que durante muchos años el dueño del campo no había labrado esa zona e incluso la fosa había estado marcada con piedras hasta que, hace unos 50 años, hubo un cambio del tradicional cultivo de secano y el terreno fue rebajado. En base a estas informaciones se consultó la cartografía y la fotografía aérea histórica de la zona a través del Centro de Información Territorial de Aragón y de la Fototeca Digital del Instituto Geográfico Nacional de España. Las imágenes más antiguas a las que se ha tenido acceso son las de los vuelos fotogramétricos realizados por el ejército norteamericano sobre España entre los años 1945-1946 (Serie A) y 1956-

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Figura 7. Parcela donde se ubicaba la fosa común exhumada. El paso del tiempo y las remociones del terreno provocaron la pérdida de la memoria sobre el punto exacto donde se hallaba la fosa común, por lo que no se pudo precisar más el área de trabajo donde llevar a cabo la búsqueda de la fosa.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Como se puede observar en la ortofoto del año 2009 (fig. 6), los trabajos arqueológicos se centraron en el bancal más cercano al cementerio, que ocupa una superficie de 1800 m2. Este terreno se encontraba aterrazado a una cota media de -2 metros con respecto al umbral de la puerta del camposanto, utilizada como Punto 0 de la intervención (fig. 7).

3.1. La excavación arqueológica De nuevo, como paso previo se realizó una prospección geofísica por parte de Luis Avial (Falcon High Tech) con el objetivo de posicionar espacialmente todas las anomalías del subsuelo y determinar con la mayor precisión posibles puntos de enterramiento. Para ello se estableció una cuadrícula de 38 x 18 metros (684m2), georreferenciada mediante GPS, donde se utilizó un georradar (GPR), un perfilómetro (EMP) y un dron para realizar fotografías aéreas infrarroja (IR) y termográfica (TIR). Los resultados de la fotografía aérea no dieron resultados positivos, pero los del georradar mostraron posibles alteraciones en el subsuelo a una profundidad de entre -1 y -1.40 m, en la misma zona en la que los testimonios orales situaban la fosa (Área 1). Su informe señala la presencia de “anomalías asociables a manipulación profunda del subsuelo, incluido reposicionamiento negativo de los estratos superiores, la cual debe ser investigada mediante sondeo arqueológico” (Avial, 2015: 32). El perfilómetro posicionó otras anomalías entre las cotas -1 y -3 m de profundidad (Área 3), a priori a una profundidad excesiva para corresponder a una fosa.

banda de 5 m de anchura paralela al ribazo con una extensión total de 225 m2 (Área 2), de nuevo con resultado negativo, ya que tan sólo aparecían los mismos niveles naturales (fig. 8). Para finalizar esta primera fase de sondeos, se excavó la denominada Área 3 (fig. 8), es decir, la zona donde el perfilómetro había detectado anomalías en el subsuelo a gran profundidad, mediante una cata de 3 x 8.5 m (25 m2) hasta la cota de -4.30 m de profundidad. Los resultados de este sondeo también fueron negativos, ya que continuaban apareciendo los mismos niveles arcillosos y arrastres de ladera de carácter natural. A tenor de estos resultados se empezó a barajar la posibilidad de que la fosa hubiese desaparecido cuando se rebajó el terreno para el cambio de cultivo. No obstante y como última opción se procedió, tal y como estaba previsto, a sondear el campo en toda su extensión desde su extremo sudeste mediante la realización de zanjas paralelas de 90 cm de anchura y distantes 1 m entre sí, hasta una cota media de -3.50 m de profundidad. De esta manera se sondeó un espacio de aproximadamente 550 m2 (Área 4) hasta finalmente localizar la fosa común en las coordenadas UTM 30 (ETRS89) X 617481, Y 4569498 (fig. 8), mientras, mientras que en el resto de los sondeos se documentaron los mismos niveles de carácter natural.

Figura 9. Vista cenital de la fosa común de Velilla de Jiloca.

Figura 8. Planimetría de la intervención arqueológica. A partir de estos datos se configuró el trabajo arqueológico de campo, que se efectuó entre los días 24 y 27 de julio del 2015 mediante el uso de medios mecánicos bajo supervisión arqueológica. En primer lugar se excavó en extensión los 60 m2 del Área 1, es decir, la totalidad de la zona señalada por el georradar y que aproximadamente coincidía frente a la puerta tapiada del antiguo camposanto (fig. 8). Se profundizó hasta una cota inferior de -3.75 m, comprobándose la inexistencia de la fosa en este punto, dado que todos los niveles geológicos correspondían a arcillas compactadas y arrastres de ladera. A continuación se procedió a ampliar la zona abriendo una

Durante el proceso de excavación manual se documentó la existencia de una fosa simple de 1.92 m de longitud por 0.71 m de anchura con orientación este-oeste y a la cota de -2.48 m de profundidad, mientras que el fondo de la misma se hallaba a una cota de -2.70 m de profundidad sobre un lecho de arcillas compactadas. En la fosa común habían sido inhumados dos individuos masculinos de diferentes edades (fig. 9). El Individuo 1 (cota -2.53 m) apareció con la cabeza orientada al oeste, en posición de decúbito prono en sentido longitudinal a la fosa y con la cabeza y el tórax sobre la pierna izquierda del Individuo 2. Por su parte, el Individuo 2 (cota -2.48 m) estaba orientado con la cabeza hacia el este y dispuesto en decúbito supino, apreciándose ya in situ una primera lesión perimortem en la parte izquierda del cráneo, un orificio de 9 mm de diámetro indicio de una muerte violenta.

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3.2. Estudio antropológico forense Como se puede observar en la fig. 9, la metodología de trabajo empleada motivó que se alterara la parte central de la fosa, permaneciendo in situ y en conexión anatómica sólo los huesos situados en sus dos extremos. La práctica totalidad de los restos óseos y de los materiales asociados (suelas de zapatos y 10 botones) se recuperaron mediante el cribado de la tierra y la utilización de un detector de metales, lo que permitió reconstruir ambos esqueletos en el laboratorio (fig. 10). El posterior estudio antropológico forense realizado por la antropóloga Susana Gutiérrez (2016) ha ofrecido los siguientes resultados.

Figura 11. Orificios de entrada de proyectiles de arma de fuego sobre el cráneo del Individuo 2.

3.3. Conclusiones

Figura 10. Esqueleto del Individuo 2 reconstruido en el laboratorio. Individuo 1. Los restos óseos corresponden a un varón adulto maduro de alrededor de 50 años de edad, constitución robusta y una estatura estimada de 1.61 metros. Se documenta la existencia de lesiones esqueléticas de carácter violento, producidas por proyectil de arma de fuego (PAF), de tipo perimortem y causantes de la muerte a nivel costal (6ª costilla derecha) y craneal. A nivel craneal presenta dos impactos de proyectiles de 9 mm con trayectoria de atrás hacia delante, con entrada por la zona derecha del occipital y salida una por la región frontal y la otra por el torus supraorbital izquierdo, destruyendo la zona orbital y parte de la frontal. Individuo 2. Los restos óseos corresponden a un varón adulto con una edad comprendida entre los 30-35 años, constitución robusta y una estatura estimada de 1.58 metros. A nivel craneal se documentan hasta cuatro lesiones esqueléticas de carácter violento, producidas por proyectil de arma de fuego (PAF) de 9 mm, de tipo perimortem y causantes de la muerte, que atraviesan el cráneo transversalmente en una trayectoria de izquierda a derecha (fig. 11). También cabe destacar “un arqueamiento pronunciado de los fémures que podría derivar en desgaste de las vértebras lumbares y dorsales” (Gutiérrez, 2016: 12), así como evidencias de enfermedad degenerativa en las articulaciones interfalángicas de los pies, sobre todo del pie derecho, lo cual podría haberle causado algún tipo de renqueo o cojera en el andar.

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La fosa común se halló tras sondear en tres días de trabajo efectivo una extensión aproximada de 860 m2 mediante la utilización de medios mecánicos (excavadora mixta) bajo supervisión arqueológica, pues a pesar de los testimonios orales, el paso del tiempo y las remociones del terreno habían provocado la pérdida de la memoria sobre el punto exacto donde se hallaba la misma. Como se ha señalado, se ha documentado que en la fosa común fueron inhumados en un único momento dos individuos masculinos de diferentes edades, uno adulto maduro de unos 50 años (Individuo 1) y otro adulto más joven de entre los 30-35 años (Individuo 2). Y el estudio antropológico forense ha determinado que los dos sufrieron una muerte violenta, pues en ambos casos se documenta la existencia de diversas lesiones perimortem producidas por proyectil de arma de fuego (PAF). A partir de estos datos podemos interpretar cómo se desarrollaron los hechos. En primer lugar se produjo el acto de “fusilamiento” atestiguado por la presencia de al menos una fractura perimortem en la 6ª costilla derecha del Individuo 1, mientras que el resto de lesiones sobre el cráneo son atribuibles a los tiros de gracia. Aunque no aparecieron evidencias balísticas, por el diámetro de los orificios de entrada podemos determinar que las fracturas perimortem observadas en ambos cráneos fueron producidas por proyectiles de 9 mm, un calibre generalmente asociado a pistola. Una vez muertos sus cuerpos fueron arrojados a la fosa, primero el Individuo 2 en posición decúbito supino (boca arriba) y después el Individuo 1 en posición decúbito prono (boca abajo), según indica la poco cuidada disposición de los cuerpos en el interior de la fosa común. Desde un primer momento, diversas características físicas del Individuo 1, fundamentalmente la edad, nos hacían sospechar que se trataba de Bernabé Serrano, lo cual ha sido confirmado por el análisis genético, que ha identificado


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación plenamente al Individuo 1 como Bernabé Serrano Ruiz (Madero y Ciria, 2015b). En el caso del Individuo 2 hasta el momento no ha sido posible esta identificación genética, pues carecemos de familiares directos con los que cotejar los análisis de ADN. A partir de testimonios orales hemos trabajado con la hipótesis de que su identidad podría ser la de Juan Marco Romea, lo cual se ajustaría con diversas características físicas del Individuo 2 como la edad y algunas de las patologías determinadas por el estudio antropológico como el posible renqueo o cojera . Juan Marco Romea, hijo de Antonio Marco García y Apolonia Romea Pérez, nació en Villafeliche el 8 de julio de 1899, pero vivía en Fuentes de Jiloca en la calle Cuevas nº 6. Era soltero, jornalero y vocal de UGT.

4. FUENCALDERAS El 19 de octubre de 1944 se inicia la llamada Operación Reconquista de España, cuyo principal objetivo era la ocupación del valle de Arán por parte de guerrilleros españoles de la UNE (Unión Nacional Española), la mayoría de ellos republicanos exiliados y miembros del maquis francés. Al mismo tiempo se producen multitud de infiltraciones por la frontera pirenaica aragonesa y navarra de otros grupos de guerrilleros con el fin de apoyar la operación y decididos a seguir la lucha contra el fascismo recién vencido en Francia, ahora en suelo español. En los meses finales de 1944 se producirán numerosos enfrentamientos entre estos grupos y las fuerzas del orden desplegadas en su búsqueda (Guardia Civil, Policía Armada y unidades del Ejército).

Figura 12. Vista general de los Enterramientos 21 y 22.

Uno de estos encuentros aconteció el 31 de octubre de 1944 en el paraje denominado Sierra Mayor7 (Agüero, Huesca), a la altura del km 19 de la carretera Ayerbe-Sádaba, entre la Guardia Civil de Murillo de Gállego y Fuencalderas y un grupo de guerrilleros que se dirigía hacia la Carbonera, con el trágico resultado de la muerte de dos maquis (Martínez de Baños, 2003: 241). Sus cuerpos fueron transportados en camión hasta la localidad más cercana, Fuencalderas, tapados con una manta que sólo dejaba ver sus botas. Al día siguiente (Arbués, 1980: 140) fueron enterrados de manera anónima en una fosa común sin señalizar dentro del cementerio, aunque los numerosos testimonios orales recabados discrepaban a la hora de señalar el lugar exacto del enterramiento. Otra versión indicaba que habían sido inhumados junto a la tapia exterior del cementerio, cerca de la esquina este del mismo (Sánchez, 2011: 99-100). En definitiva, aunque el suceso era perfectamente conocido por muchos vecinos, el tiempo había desdibujado los hechos, ignorándose en la actualidad dónde se encontraba la fosa, que no se halla recogida en el Mapa de Fosas de Aragón (2010). Figura 13. Individuo 22 con los objetos asociados.

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4.1. La excavación arqueológica Fuencalderas (Zaragoza) se sitúa en la vertiente sur de la Sierra de Santo Domingo, al nordeste de la comarca de las Cinco Villas. Los trabajos, efectuados en dos fases entre los días 1-4 de mayo y 16-21 de octubre del 2015, se centraron en comprobar mediante sondeos arqueológicos manuales los puntos donde los diversos testimonios indicaban que habían sido enterrados los guerrilleros. Para ello se hicieron un total de nueve sondeos, uno de ellos al exterior del cementerio, documentándose hasta 24 enterramientos, de los que sólo se exhumaron los que correspondían a los dos guerrilleros (fig. 12). Los restos óseos de los dos maquis (Individuos 21 y 22) fueron localizados en el interior del cementerio, a unos 90 cm de profundidad. Éstos habían sido enterrados individualmente sin ataúd, uno a continuación del otro, y conservaban algunos de los objetos que portaban (proyectiles, posible navaja, etc.) o parte de la indumentaria militar que vestían como botas, elementos de correaje, botones, etc. (fig. 13). Se observó in situ que ambos esqueletos presentaban una serie de fracturas y lesiones que podían evidenciar una muerte violenta, así por ejemplo el Individuo 22 tenía una fractura perimortem en el fémur derecho producida por proyectil de arma de fuego (PAF), pues la bala se halló junto al punto de fractura.

4.2. Conclusiones Actualmente se está llevando a cabo el estudio antropológico forense, que determinará las características físicas y la causa de la muerte de ambos individuos y están en proceso de estudio los materiales asociados a los enterramientos. No obstante podemos avanzar que los dos guerrilleros vestían pantalones militares de fabricación francesa, debido al hallazgo en la zona de la cadera de varios botones metálicos con el marcaje EQUIPEMENTS MILITAIRES (fig. 14.3). Además, gracias a los marcajes de dos proyectiles hallados, sabemos que el Individuo 22 portaba munición británica fabricada en el año 1943, uno calibre 303 British para fusil Lee-Enfield (fig. 14.1) y otro de 9 mm Parabellum utilizado por el subfusil Sten (fig. 14.2), un arma ampliamente distribuida por Inglaterra a la resistencia antinazi durante la Segunda Guerra Mundial y muy utilizada por la guerrilla antifranquista. Paralelamente continuamos la investigación histórica con la finalidad de averiguar la identidad de los dos guerrilleros de la UNE, que podrían pertenecer a alguna de las unidades entradas por el valle del Roncal, quizás la 522ª o a la 560ª Brigada. Según testimonios orales uno de ellos podría ser natural de Muel o Alfajarín y el otro de la provincia de León.

Figura 14. Materiales asociados a los guerrilleros.

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Ubieto, A. (1962): El monasterio de San Esteban de Oraste y su emplazamiento. Argensola, 49-50: 117-122.

NOTAS ACLARATORIAS 1

Ambos lograron escapar, pero el padre murió poco tiempo después de agotamiento y de dolor tras los asesinatos de su esposa en Luesia y de sus dos hijas en Santo Domingo. El único superviviente de la familia, Mariano Malón Pueyo alcanzó la zona de Huesca leal a la República y combatió hasta el final de la guerra en la 127 Brigada Mixta, conocida como la “Roja y Negra”, siendo posteriormente condenado a un año de prisión y a cumplir servicio en un Batallón de Soldados Trabajadores Penados. Finalmente se estableció como colono en Pinsoro (Ejea de los Caballeros).

2

Recogemos aquí la versión que nos ha proporcionado la familia a través de Mariano Malón Mendi, hijo de Mariano Malón Pueyo, y que difiere considerablemente de los truculentos hechos difundidos por la voz popular, que por ejemplo se relatan en las memorias del uncastillero y primo de las víctimas Jesús Pueyo (2004: 16).

3

El único apoyo institucional recibido han sido las subvenciones del Ayuntamiento de Uncastillo y de la Comarca de las Cinco Villas, a quienes agradecemos su ayuda, y que han permitido financiar íntegramente las pruebas genéticas y la datación radiocarbónica.

4

Durante la gran manifestación celebrada en Uncastillo el 14 de abril de 1932, en conmemoración de la proclamación de la Segunda República, Rosario desfiló portando una bandera tricolor que ella misma había bordado por petición del Partido Socialista (Ruiz, 2008: 37).

5

Según el testimonio de Leonor Serrano Acerete, hija menor de Bernabé Serrano Ruiz, Miguel Gimeno Serrano y Francis Serrano, nietos de Bernabé.

6 Por noticias periodísticas sabemos que, a resultas de una reyerta en una cantina, Juan Marco Romea sufrió una “herida por arma de fuego en la región lumbar, presentando orificios de entrada y salida”. Véase: La Voz de Aragón y el Heraldo de Aragón del 8 de julio de 1932. 7

Archivo General del Ministerio del Interior, Sección de la Guardia Civil, Memoria de la 211ª Comandancia, Año 1944, Bandolerismo en la provincia; y Archivo de la Antigua Capitanía de Zaragoza, legajo 47, Diario de Operaciones de 1944. Para desentrañar estos hechos y relacionarlos con los dos guerrilleros exhumados en Fuencalderas, ha resultado fundamental la información proporcionada por Luis Pérez Berasaluce de su estudio aún inédito sobre la actuación de la guerrilla antifranquista en el antiguo partido judicial de Jaca y en las Cinco Villas, pues otros investigadores que han tratado el tema sitúan erróneamente los hechos en diciembre de 1944 (Arbués, 1980: 140; Sánchez, 2011: 295).

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

75. “ECOMUSEO DE…”: TURISMO Y DIDÁCTICA DEL PATRIMONIO. Jesús Gerardo Franco Calvo1, Antonio Hernández Pardos1 1

Acrótera-Gestión del Patrimonio

Jesús Gerardo Franco Calvo, arqueojesus@acrotera.net

RESUMEN Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el Patrimonio Cultural, y la Arqueología, en Aragón corresponde a su socialización, es decir, conseguir acercarlos a un público general, y a los niños en particular. Constituye, sin duda, una misión difícil, tanto por las particularidades de este patrimonio -acceso, estado de conservación, modificaciones sufridas, tecnicismos propios de cada tema-, como por las dinámicas y comportamientos de los diversos públicos. La gestión se convierte en un elemento clave para rentabilizar socialmente y económicamente estos recursos, devolviendo a la sociedad la inversión y el esfuerzo dedicados a ellos. Desde la empresa Acrótera se gestionan una serie de recursos arqueológicos y patrimoniales de gran interés cultural e histórico a través del programa “Ecomuseo de…” creado para desarrollar la gestión turística de estos recursos de un modo global. PALABRAS CLAVE: Turismo; Didáctica del Patrimonio; Gestión turística.

ABSTRACT One of the greatest challenges concerning the Cultural Heritage and Archaeology in Aragón is to get their socialization, how to bring them closer to the general public and children particularly. This is undoubtedly a difficult mission for both the particularities of this heritage -accessibility, state of conservation, suffered modifications, technicalities of each subject- as well as the dynamics and behaviours of diverse public. Management becomes then a key element to make profitable these resources not only socially but economically too, returning to the society a part of the investment and the effort devoted to them. From the company Acrótera, a series of archaeological and heritage resources are managed with cultural and historical interest through the program “Ecomuseo de...”, created with the aim to develop the tourism management of mentioned resources in a global manner. KEYWORDS: Tourism; Heritage Teaching; Tourism management.

1. INTRODUCCIÓN

2. OBJETIVOS

Nuestra experiencia en la dinamización del Patrimonio Cultural se localiza en el extremo noroeste de la provincia de Teruel. Se trata de una serie de recursos arqueológico/ monumentales de gran interés cultural e histórico, que por sí solos pueden constituir una oferta turística y didáctica de primer nivel. La ciudad romana de La Caridad de Caminreal, el acueducto romano de Albarracín-Gea-Cella, el castillo de Peracense y los vestigios de la Guerra Civil en el Valle del Jiloca, son los principales recursos sobre los que estamos actuando, y sobre los que de modo directo o indirecto, hemos intervenido arqueológicamente con anterioridad, motivo por el que nos sentimos especialmente vinculados a ellos y realizamos el esfuerzo de ayudar a su divulgación.

Los objetivos fundamentales de nuestra propuesta es difundir y poner en valor una serie de recursos, que se encuentran más o menos próximos entre ellos, en una provincia como la de Teruel, muchas veces olvidada por los propios aragoneses. De modo paralelo discurren otros objetivos, tan importantes como los anteriores, como serían: -fomentar la sensibilización de la sociedad hacia su patrimonio cultural, desde un punto de vista holístico. -demostrar que el patrimonio puede divulgarse de un modo diferente, donde la experiencia, el sentimiento, la empatía y lo cercano cobran una mayor importancia.

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-transmitir la necesidad del respeto y conservación del patrimonio arqueológico.

localidad de Gea de Albarracín y con el Museo de Peracense, situado en el interior del propio castillo.

-dar a conocer la historia, en este caso de la provincia de Teruel, a los centros escolares a través de los recursos que se encuentran más próximos a ellos.

4. RESULTADOS

En cada uno de los recursos existen, a su vez, objetivos más particulares que tienen que trabajarse de un modo más concreto.

4.1. Trincheras de la Guerra Civil Comarca del Jiloca Con el inicio de la guerra civil Teruel no ocupa un primer plano en el desarrollo de los acontecimientos. Fueron las fuerzas de orden público las que al adherirse a la rebelión marcaron el futuro de la provincia, ya que en la misma existía muy poca representación militar. Sin unas líneas de frente fijas, entre julio y agosto de 1936, penetraron por el norte y el este una serie de milicianos procedentes de Barcelona y Valencia, produciendo lo que se denomina guerra de columnas, haciendo replegarse a la Guardia Civil hacia la capital. Solamente el partido judicial de Calamocha y parte de los de Albarracín y Teruel, siguieron adheridos a la Junta Militar de Burgos.

Figura 1. Castillo de Peracense.

3. METODOLOGÍA Para conseguir los objetivos propuestos hemos desarrollado el programa “Ecomuseo de…”, a través del cual pretendemos realizar la gestión turística de estos recursos de un modo global, con iniciativas en común, entre ellos y con otros elementos, gestionados por diferentes agentes, en las comarcas de Sierra de Albarracín y Jiloca. Para hacer más atractivos estos recursos es necesario aportar algo más que el valor que por sí mismo ya tienen, la interpretación, imprescindible si se quiere llegar al consumidor final. El grado de interpretación que resulta necesario en cada uno de los recursos es, evidentemente, diferente, ya que para el visitante no es lo mismo enfrentarse a un castillo, que se encuentra perfectamente reconstruido, que hacerlo a un yacimiento arqueológico en el que pueden presenciar un máximo de tres o cuatro hiladas de cada muro. La presencia de centros de interpretación ha permitido, además de configurarse como un punto de acogida, tener una serie de material didáctico que ha facilitado la tarea del intérprete. En este sentido en los elementos que trabajamos contamos con el Centro de Interpretación de la Cultura Romana de Caminreal, el Centro de Interpretación del Acueducto romano de Albarracín-Gea-Cella, situado en la

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Aunque existieron numerosos ataques los cambios de territorio fueron mínimos en estos primeros meses de la guerra, tras los cuales se produce, en ambos bandos, una reorganización de todo el frente. En el bando nacional las circunscripciones dividen Teruel en dos partes, con Monreal del Campo como frontera. El sur quedará adscrito a la circunscripción de Teruel, mientras que el norte a la de Calatayud. En el bando republicano se realiza la definitiva militarización de las columnas y la reorganización militar, con la creación del Ejército de Levante, con puestos de mando en Alfambra y Libros. La desaparición del frente del norte, y el inminente ataque de Franco a Madrid, obligan a la República a intentar apoderarse de la ofensiva estratégica, para lo que entre varias opciones eligen Teruel como escenario de la batalla, siendo atacada en diciembre de 1937. A pesar de considerar el mando gubernamental que la batalla de Teruel había concluido, la ofensiva continuó durante los días posteriores, no solo en la capital sino en todo su entorno, entrando entonces en juego las trincheras que conforman la ruta de los vestigios de la guerra civil de la Comarca del Jiloca. La Batalla de Singra tendrá como escenario esta localidad y se desarrollará desde el 24 de diciembre hasta el 30 de enero, con la intención de cortar las comunicaciones y el abastecimiento, que el bando nacional necesitaba, para la reconquista de Teruel. Este intento republicano llegará hasta la localidad de Singra y las posiciones del Cabezo Bajo, pero fracasará por el conocimiento previo del ataque por parte del lado nacional, que permitirá que estén preparados y que puedan defenderse, contando para ello con el apoyo de la aviación.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 2. Cabezo Grande de Singra.

Figura 3. Cabezo Pequeño de Singra.

Este acontecimiento hizo que Franco y su Estado Mayor se replanteasen la situación y cambiasen, a partir de entonces, los ataques frontales por maniobras de envolvimiento. Esto se puede apreciar en la Batalla del Alfambra, en la que las fuerzas nacionales romperán el frente en las posiciones de Corbatón-Pancrudo y Visiedo-Argente. Parte de los ataques se desarrollarán, entre otras, desde las trincheras de Rubielos de la Cérida, desde donde partirá la última carga de caballería con éxito en la historia militar mundial moderna.

el acceso al valle del Jiloca desde la zona republicana de Bueña y Argente. El trazado de la trinchera principal sigue una alineación norte-sur. Su construcción fue realizada mediante una zanja excavada en el terreno y potenciada por un parapeto de piedra y mortero que le confiere al conjunto una gran calidad y fortaleza.

Una vez consolidada, por el bando nacional, las posiciones del río Alfambra, será cuestión de días que caiga Teruel.

La posición cuenta con una serie de estructuras más amplias que servían para reforzar la defensa de las zonas más sensibles

La ruta de los vestigios de la guerra civil de la Comarca del Jiloca está conformada por cuatro puntos, El Balsete (Caminreal), Los Pilones (Rubielos de la Cérida), Solana Larga (Bueña) y Los Cabezos (Singra). Entre todos los puntos los trabajos de dinamización turística se han centrado en las posiciones de Rubielos de la Cérida y Singra. La posición de Singra, conocida como Los Cabezos, se compone de dos conjuntos diferenciados que, ya durante el conflicto, se denominaron Cabezo Grande y Cabezo Pequeño. Su función, para el ejército sublevado, fue la defensa de las comunicaciones por carretera y ferrocarril, contra las cercanas posiciones de Sierra Palomera, en poder del ejército gubernamental. En la parte baja del cerro se encuentra el conjunto fortificado de Cabezo Pequeño, con más de 400 metros lineales de trinchera, que permiten defender este paso hacia el Valle del Jiloca. Para reforzar la defensa de la posición se realizaron once puestos de tiro y tres nidos de ametralladora enfocados, casi todos ellos, hacia la posible zona de ataque enemiga, y rodeando a un búnker, que serviría para el descanso y la protección ante los ataques de las baterías y de la aviación. La posición defensiva de Los Pilones está conformada por una trinchera de 480 metros de longitud y reforzada por 5 nidos de ametralladora, 4 refugios y 60 puestos de tiro. Fue construida por el ejército sublevado para controlar e impedir

Figura 4. Los Pilones de Rubielos de la Cérida.

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y potenciar el ataque hacia el valle, por lo que se distribuyen por todo el conjunto. Algunas de ellas corresponden a puestos de tiro y otras a nidos de ametralladora, puesto que presentan troneras de mayores dimensiones, unidas a bases y bancos donde apoyar las patas de la ametralladora y desde donde poder batir al enemigo. Existen varios refugios con utilidades diversas, entre los que destaca el que se conoce popularmente como “la cocina”, ya que cuenta con una chimenea, que se desarrolla en superficie sobre la solera de cemento y tierra. Los trabajos arqueológicos en esta trinchera de Los Pilones se realizaron en varias fases entre el año 2009 y el 2011, con pequeños trabajos posteriores de mantenimiento o consolidación. Durante el 2016 se plantean nuevos trabajos en estas trincheras por parte del Taller de Empleo Arqueología Jiloca. En estos vestigios de la guerra civil se ha trabajado fundamentalmente con los centros escolares, con los que se realizan visitas interpretativas y vivenciales, donde lo experiencial toma una especial importancia, pudiendo recorrer como auténticos soldados el interior de las trincheras, esconderse en los diferentes búnkeres o asomarse por los diferentes puestos de tiro.

4.2. Castillo de Peracense Si por algo es especialmente conocida la localidad de Peracense es por su castillo, sin duda uno de los lugares de mayor interés turístico de Aragón. El Castillo de Peracense es una espectacular fortaleza, que aprovecha la topografía del terreno para conformar un enclave defensivo casi inexpugnable. Se asienta sobre una mole rocosa, fuertemente escarpada, de arenisca roja, conocida como rodeno, que es aprovechada como elemento constructivo, obteniendo como resultado un conjunto totalmente mimetizado en el paisaje. El espacio que actualmente ocupa el recinto fortificado ha sido habitado a lo largo de la historia por diferentes culturas. Tenemos constancia de asentamientos durante la Edad del Bronce, hace unos 3300 años, o en época celtibérica. Continuará esta ocupación durante la Edad Media, primero en época islámica y con posterioridad con el Reino de Aragón. Será en este momento cuando la importancia estratégica del castillo de Peracense se acreciente por su posición limítrofe, entre los reinos de Castilla y de Aragón, y entre los señoríos de Albarracín, de Molina de Aragón, comunidad de aldeas de Teruel y comunidad de aldeas de Daroca, generando los tres recintos que se han conservado hasta la actualidad. Los usos como prisión y posteriormente como cuartel de un destacamento liberal, durante la I Guerra Carlista, permitirán que el castillo no sea abandonado definitivamente y llegue en relativo buen estado hasta la actualidad.

Figura 5. Castillo de Peracense. Los trabajos de restauración y excavación arqueológica comenzaron en el año 1987, por parte del Gobierno de Aragón, y han supuesto la recuperación de este conjunto fortificado y el hallazgo de numerosos objetos pertenecientes a la dilatada historia del castillo de Peracense, parte de los cuales pueden contemplarse, como reproducciones, en el museo que se encuentra en el interior del propio castillo. Este museo ha visto renovada su lectura con las obras del año 2014, que han permitido rejuvenecer su discurso expositivo y resultar más didáctico para el espectador. Los encuentros de recreación histórica, organizados por el grupo Fidelis Regi, han conseguido obtener buenos resultados de público, durante los nueve años que llevan realizándose. El éxito de esta iniciativa, y otras similares, ha generado que nos planteemos la opción de realizar acciones de este tipo para favorecer la divulgación del Castillo de Peracense. Durante el año 2015, también con Fidelis Regi, organizamos lo que denominamos visita teatralizada, aunque más bien la consideramos ambientada, en la que seis personajes (cazador, guardia, músico, soldado, cocinera y alcaide) ayudaron a interpretar los restos y la historia desde

Figura 6. Visita ambientada en el interior del Castillo de Peracense.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación su propia perspectiva. La iniciativa fue muy bien acogida por el público e igualmente bien valorada, por la complicidad establecida entre personajes y visitantes, y por la facilidad con la que las ideas generales sobre el castillo y su periodo histórico eran asimilados por los participantes. Otros elementos dinamizadores han sido la realización de exposiciones, organizadas por el propio Ayuntamiento de Peracense, con la presencia de acuarelas o fotografías sobre el propio castillo o la exposición “Bajo Asedio” con 17 armas de asalto a tamaño real, que conforman en el castillo un escenario único donde poder exhibirse.

4.3. Acueducto romano Albarracín-Gea-Cella El Acueducto romano, que se extiende entre Albarracín y Cella, constituye una extraordinaria infraestructura hidráulica de la Hispania romana, y se considera la obra pública más importante de la provincia de Teruel para aquel periodo, y una de las mejor conservadas de Aragón. Aunque no se conoce todo el trazado del acueducto, debido a su desaparición en ciertos tramos, sí que se puede indicar que tiene un recorrido cercano a los 25 km de longitud. La toma del acueducto es uno de los puntos más conflictivos de las investigaciones, ya que por un lado se propone que sea desde el río Guadalaviar, y por otro lado se propone que sea desde un manantial situado junto a Albarracín. En los primeros tramos en el acueducto conviven el canal abierto con la galería excavada en la roca, que posee ventanas laterales (lumina) que sirven tanto para extraer la roca durante la excavación, como para limpiar y retirar los limos y otros materiales, durante el mantenimiento.

Figura 7. Exposición “Bajo Asedio”.

El elemento didáctico se ha llevado a cabo, principalmente, en las propias visitas interpretativas, donde, con un discurso apropiado a cada nivel educativo, fueron numerosos los escolares que participaron en las diferentes actividades que se han propuesto a lo largo de los dos últimos años. A estas visitas hay que sumar el diseño de talleres didácticos como la construcción de armas y escudos o la creación de máscaras medievales.

A partir de la Cañada de Monterde el specus se traza totalmente subterráneo, atravesando las lomas que separan Gea de Cella, a una profundidad media de 25 metros, pero alcanzando los 60 metros en las zonas centrales. El recorrido, en esta zona, puede seguirse debido a las hoyas (putei) que se excavaron cada 20/40 metros, lo que permitía la construcción de varios tramos de forma simultánea.

Figura 9. Visita escolar al Barranco de los Burros.

Figura 8. Taller didáctico de construcción de máscaras medievales.

En la Cañada de Monterde se han documentado también aliviaderos y canales de desvío del cauce, posiblemente para usos agrícolas, con huella para el alojamiento de compuertas o tajaderas, y pequeños muros que facilitan la decantación de impurezas, impidiendo que penetren en el interior de las galerías, obstruyéndolas. En la zona de la Tejería se encuentran los últimos putei, y a partir de aquí el canal discurre a cielo abierto, excavado

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en la roca, hasta llegar a la localidad de Cella por la zona de Las Eras. En la Plaza Mayor de Cella se localizó una cisterna (castellum), de grandes dimensiones, construida con mortero hidraúlico revestido interiormente de opus signinum, con función de almacenamiento, aunque no tan claro de distribución. El Centro de Visitantes del Acueducto Romano AlbarracínGea-Cella, situado en la localidad de Gea de Albarracín, permite tener un punto de acogida y recepción de visitantes. Desde Acrótera hemos realizado, durante los últimos años, actividades con las que dinamizar el acueducto y su entorno, como la organización de unas jornadas propias del acueducto y desarrolladas en los tres municipios en los que transcurre. Las visitas interpretativas se han adaptado no solo al público sino también al tramo en el que se han realizado, introduciendo, en alguna de ellas, otros elementos paralelos como los fósiles o la Guerra Civil. Las condiciones del centro de visitantes no permiten la realización de ciertos talleres didácticos en el interior del mismo, por lo que el diseño se ha centrado en talleres que pudieran ejecutarse en el exterior o en los propios centros escolares. Uno de los talleres que más éxito ha tenido ha sido el de la gymkhana “La construcción del acueducto” donde los participantes pasan por una serie de etapas en las que conocen diferentes apartados sobre la economía y sociedad romana, para finalmente tras pruebas físicas, matemáticas y de conocimientos de la historia y del arte, reúnen una serie de monedas con las que compran los materiales necesarios para construir un acueducto. El acueducto romano, junto con las pinturas rupestres de Albarracín, también ha sido uno de los elementos que desde la Fundación Santa María de Albarracín se han incluido en su Aula Educativa, destinada a escolares.

4.4. Ciudad romana de La Caridad de Caminreal La ciudad antigua de La Caridad, cuyo nombre se desconoce, fue construida por iniciativa romana a finales del siglo II a. de C. y destruida violentamente poco después, en el curso de las guerras civiles sertorianas, hacia el año 74 a.C. El motivo del asentamiento, en este lugar, puede estar relacionado con la explotación de las cercanas minas de hierro de Sierra Menera. Posiblemente desempeñó un papel clave en la vertebración del territorio, con funciones de centro administrativo, político y religioso. Aunque la ciudad responde a modelos urbanísticos romanos, la mayor parte de sus pobladores eran celtíberos, que todavía conservaban sus tradiciones culturales y que, al mismo tiempo, constituyen un magnífico y temprano ejemplo del proceso de romanización de la Península Ibérica. Los trabajos arqueológicos, comenzados en 1984, ha permitido sacar a la luz importantes hallazgos entre los que destacan la denominada Casa de Likine, estructurada

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Figura 9. Gymkhana “La construcción del acueducto”. en torno a un gran patio central, o la catapulta de torsión tipo escorpión, ejemplar básico para conocer la tecnología militar romana y cuya reconstrucción es posible apreciar en el centro de interpretación. El Centro de Interpretación de la Cultura Romana de Caminreal (CICAR) está situado en uno de los edificios de la antigua estación de ferrocarril, en las proximidades de la localidad. El CICAR ofrece la oportunidad de descubrir, a través de un atractivo y didáctico espacio, cómo era la ciudad romana de La Caridad, situada en plena Celtiberia, y la vida de sus habitantes. La visita al centro de interpretación permite al interesado, conocer de una manera amena y divertida el mundo romano, mediante una serie de recursos didácticos (maquetas, recreaciones, reproducciones…). Un audiovisual completa el recorrido por los aspectos más interesantes de la ciudad romana de La Caridad ofreciendo al visitante una visión del yacimiento y del territorio en el que se asienta. Gestionar el CICAR, desde el año 2008, ha permitido que Acrótera haya diseñado numerosas actividades y talleres didácticos relacionados con la ciudad romana de La


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Caridad de Caminreal o con el mundo celtíbero-romano, contando para ello con la ayuda y financiación de numerosas instituciones. Estas actividades han permitido complementar las visitas realizadas por los centros escolares al yacimiento arqueológico de La Caridad.

Figura 11. Escena del cuadernillo didáctico de La Caridad

Figura 10. Taller didáctico en clase de infantil. Antes incluso de la inauguración del CICAR se crearon ya las primeras actividades, con el cuento “Conoce a Likiniko y Sanibelser”, que nos ilustraba la vida en un poblado prerromano, bajo la mirada de dos niños que vivían en el mismo. A partir de estos momentos estos personajes aparecen en los diferentes talleres, para ayudar a los participantes a conseguir los retos que se les presentan en cada uno de ellos: realizar un mosaico, pintar y recortar a los personajes y su ropa, escribir como lo hacían los celtíberos, restaurar piezas arqueológicas o construir su propio guerrero celtíbero. La divulgación sobre el yacimiento de La Caridad ha contado, como indicamos anteriormente, con el apoyo de diferentes organismos. Con uno de ellos, ADRI JilocaGallocanta, se han podido desarrollar una serie de cursos con la Universidad de Verano de Teruel, o se han realizado unas Jornadas de Arqueoturismo, por diferentes comarcas de Aragón. También de la mano de ADRI se elaboraron una serie de videos divulgativos, que pueden contemplarse en internet, sobre recursos arqueológicos de las Comarcas del Jiloca y Campo de Daroca. Entre estos vídeos hay uno dedicado a La Caridad de Caminreal, con la participación del Museo de Teruel. Igualmente ADRI participó en la edición de los dos cuadernillos didácticos, adaptados por edades, en los que se cuenta con personajes ya conocidos en anteriores talleres, conformando un importante material didáctico para los escolares. La Asociación Amigos de la Estación de Caminreal lleva desde el año 2005 desarrollando una actividad muy importante de divulgación del yacimiento arqueológico de La Caridad. Hasta ahora han sido diez las jornadas realizadas con un formato muy diferente las unas de las otras, pero siempre con el mismo espíritu de difundir la cultura celtíbero-romana

tan importante en este territorio. Las tres primeras jornadas, desarrolladas desde el año 2005 al año 2007, supusieron la celebración de actos muy multitudinarios, como son cenas populares, actuaciones musicales o recreaciones teatrales. El año 2008 se llevó la fiesta a la Expo de Zaragoza, con el desarrollo de bailes, juegos y talleres, en el transcurso de la celebración del Día de la Comarca del Jiloca. El año 2009 y 2010 supusieron un cambio radical en las perspectivas de la celebración, centrando los objetivos en la divulgación, con la realización de diversas conferencias que permitieron hacernos una idea más precisa del mundo celtíbero y romano y la realización de un campamento con diferentes ambientaciones (romana, celtíbera y griega) que permitió volver de nuevo a unas jornadas más festivas, y donde por primera vez la propia población desarrolló una puesta en escena.

Figura 12. Visita teatralizada en La Caridad. Desde el año 2012 se produce un nuevo cambio, buscando una orientación más pedagógica, enfocada hacia los niños, llevando los celtíberos y la ciudad romana de La Caridad a los centros escolares. Desde este año hasta la actualidad se han visitado los colegios de Caminreal, Ojos Negros, Fuentes

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Claras, Torrijo del Campo, Blancas, Báguena, El Poyo del Cid, Barrachina, Monreal del Campo y Calamocha, con la participación de más de 1700 adultos y de 753 estudiantes en las diferentes actividades que se les han propuesto. Desde el año 2015 el CICAR cuenta con un nuevo elemento didáctico, gracias a la Comarca del Jiloca. Se trata del “Arqueódromo de La Caridad”, en el cual tanto el público familiar como escolar pueden recrear, en primera persona, los procesos arqueológicos que se realizan en una excavación. Nos parece que es una de las propuestas didácticas más interesantes que ahora mismo tenemos en marcha y que esperamos que durante el año 2016 pueda convertirse en un elemento dinamizador del yacimiento de La Caridad y, al mismo tiempo, educador arqueológico de nuestra sociedad.

4.5. Resultados generales Los resultados del programa “Ecomuseo de…” pueden ser analizados desde diferentes puntos de vista. Desde los propios recursos, y con los cuidados necesarios para que la visita no cause daños al mismo, se hace imprescindible una gestión que permita ponerlos en valor y darlos a conocer. La sociedad demanda que, de algún modo, repercuta en ella los esfuerzos económicos que ha invertido en la conservación y restauración de su patrimonio. El sistema educativo necesita actividades didácticas que permitan ayudarles a cumplir los estándares de aprendizaje, y aunque el patrimonio sigue siendo uno de los temas olvidados en el currículo lo podemos considerar imprescindible para una formación completa de los alumnos.

5. CONCLUSIONES Con estos datos la conclusión a la que podemos llegar es que la gestión en elementos patrimoniales y arqueológicos resulta necesaria para que los resultados de los mismos sean óptimos. Es cierto que debemos plantearnos el reto de diseñar y programar nuevas actividades, y posiblemente con fórmulas que impliquen una dedicación más personalizada y cercana, donde el participante se sienta protagonista de una experiencia única: la arqueología.

AGRADECIMIENTOS Agradecemos a los diferentes ayuntamientos, asociaciones, fundaciones y colectivos públicos o privados, que durante estos años han confiado en nosotros para la gestión y puesta en valor de los diferentes recursos que aquí hemos presentado. Igualmente queremos agradecer a todos aquellos trabajadores, que durante estos años han pasado por Acrótera y han colaborado en el diseño y ejecución de todas estas actividades (Antonio, Clara, Jesús, Lorena, Patricia, Pilar, Sonia y Ventura)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Almagro, A. (2002) “El acueducto de Albarracín a Cella (Teruel)” en Artifex. Ingenieria romana en España, Museo Arqueológico Nacional, 2002 Madrid, pp. 213-238.

Desde el punto de vista empresarial poder demostrar que los recursos arqueológicos pueden resultar atractivos para el público y por lo tanto “rentables”.

Almagro A. (2002) “Acueducto de uso industrial de Albarracín a Cella (Teruel)” en Traianus (En Línea) disponible en: http://www.traianvs.net/textos/cella.htm (último accesado el 5 de noviembre de 2015).

A todo esto ha colaborado el programa “Ecomuseo de…” por el cual han pasado 8093 personas durante el año 2015, cifra que nos parece los suficientemente contundente para poder decir que el resultado es bastante positivo.

Castellano E. (1981) “Un acueducto romano en la provincia de Teruel (Albarracín-Gea-Cella)” en Teruel 66, pp. 155170. Ezquerra, B. (2006) “La ciudad romana de “La Caridad” (Caminreal, Teruel) en Celtíberos, Tras la estela de Numancia, Soria, pp. 205-212. Ezquerra, B. (2007) “La ciudad romana de La Caridad (Caminreal, Teruel)” en Fragmentos de historia. 100 años de arqueología en Teruel, Teruel, pp. 206-210. Ezquerra, B. (2007) “Acueducto romano de Albarracín-GeaCella. Abastecimiento de agua a la antigua ciudad de Cella (Teruel)” en Fragmentos de historia. 100 años de arqueología en Teruel, Teruel, pp. 219-224.

Figura 13. Arqueódromo

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Ezquerra, B. (2007) “Tésera de Lazuro. La Caridad


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación (Caminreal, Teruel)” en Fragmentos de historia. 100 años de arqueología en Teruel, Teruel, pp. 262-263. Franco J.G. y A. Hernández (2014) “Talleres con Historia” en Lavado P.J., V.M. Lacambra (coord.) VII Jornadas Nacionales de ludotecas. Juegos romanos, juegos de agua, 19-21 de julio de 2013, Albarracín. Franco J.G. y A. Hernández (2013) “Descubre el yacimiento de La Caridad: un paseo didáctico por la ciudad romana”, Cuadernillo Didáctico del CICAR. Franco J.G. y A. Hernández (2013) “Descubre el yacimiento de La Caridad: un viaje en el tiempo”, Cuadernillo Didáctico del CICAR. García, J. y Mª.C.D. Gregorio (2014) “Living history, teatralizaciones y demostraciones como recurso didáctico, lúdico y pedagógico en la interpretación de yacimiento arqueológicos y espacios patrimoniales” en Lavado P.J., V.M. Lacambra (coord.) VII Jornadas Nacionales de ludotecas. Juegos romanos, juegos de agua, 19-21 de julio de 2013, Albarracín. Guitart, C. (1982) Castillos de Aragón, Zaragoza, Heraldo de Aragón Guitart, C. y B. Vicente (1989): “El castillo de Peracense”, en Anuario de Ciencias Historiográficas de Aragón, nº 2, Instituto Aragonés de Ciencias Historiográficas, 1989, pp. 39-71.

Lacambra, V.M. (2014) “El acueducto romano AlbarracínGea-Cella como espacio didáctico de la Sierra de Albarracín” en Lavado P.J., V.M. Lacambra (coord.) VII Jornadas Nacionales de ludotecas. Juegos romanos, juegos de agua, 19-21 de julio de 2013, Albarracín. Moreno, I. (2010) “Análisis Técnico y constructivo del Acueducto Romano de Albarracín a Cella” en Traianus (En Línea) disponible en: http://www.traianvs.net/ pdfs/2010_ acueducto_albarracin_cella.pdf (último accesado el 5 de noviembre de 2015). Rodriguez P. y P. Pérez (2011) Vestigios de la Guerra Civil en Aragón (Teruel), Zaragoza, Gobierno de Aragón. Solano V. (2006) Guerra Civil Aragón. Tomo III. Teruel. Zaragoza, Delsan Libros. Vicente, J., Mª. P. Punter, C. Escriche y A.I. Herce (1987) “Excavaciones arqueológicas en “La Caridad” (Caminreal, Teruel), III Campaña, 1985”, en Arqueología aragonesa, 1985, Zaragoza, pp. 101-105. Vicente, J., Mª. P. Punter, C. Escriche y A.I. Herce (1991) “La Caridad. (Caminreal, Teruel)” en La casa urbana hispanorromana, Zaragoza, pp. 92-94. Vicente, J., Mª. P. Punter y B. Ezquerra, (1999) “La catapulta tardo-republicana militar de “La Caridad” (Caminreal, Teruel), en L´equipement militaire et l´armament de la Republique (IVe-Ier s. avant J.C.) Journal of Roman Military Equipment Studies, vol. 8, Oxford, pp. 167-199.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

76. PERCEPCIÓN SOCIAL DE LA ARQUEOLOGÍA J. Miguel Bayón Gimeno Periodista científico J. Miguel Bayón Gimeno, mbayon@telefonica.net

RESUMEN No existen estudios específicos sobre percepción social y aceptación de la Arqueología. Se suelen incluir, si bien en una frontera imprecisa, en los análisis generales de la percepción social de la ciencia, muy globales y faltos de precisión por áreas de conocimiento. A esta carencia se une el carácter interdisciplinar de la Arqueología, que dificulta la adscripción de esta ciencia a un área convencional del conocimiento. Su creciente conexión con otras ciencias (físicas, químicas, médicas, tecnológicas...) implica enormes niveles de dificultad analítica. Se estima que en España el número de consumidores de información científica asciende a seis millones. Son datos proyectados y resultado de sumar tiradas de publicaciones, audiencias audiovisuales y usuarios de portales de Internet. Pero no son datos reveladores para la Arqueología y pueden inducir a error. Sirva de referencia constatar que los grandes medios sólo se hacen eco ante trabajos o hallazgos singulares, que las revistas de divulgación son muy recurrentes en la temática abordada o que las publicaciones específicas son escasas y de tirada muy limitada. Añadamos a este retrato-robot la persistente presencia de la pseudoarqueología en los medios, la identificación popular de la Arqueología con la aventura y la búsqueda de tesoros y reliquias mágicas y tendremos un panorama poco alentador que requiere reflexión y debate. Divulgar la ciencia, divulgar la Arqueología no implica necesariamente vulgarizar el conocimiento complejo, sino estimular el interés por una ciencia aún joven, en cuyo proceso de profesionalización ha dejado a muchos interesados al margen. Estos aspectos poco halagüeños quedan compensados, en parte, por el enorme caudal de información arqueológica al que se puede acceder a través de la red y la nube digitales. Algunos portales y páginas están haciendo una divulgación de alta calidad, mientras otros –más numerosos- explotan la visión pseudocientífica. En cualquier caso, para el usuario no es sencillo discernir la credibilidad y los métodos empleados. El caso del Patrimonio, tan vinculado al turismo y la economía, merece una reflexión aparte, porque incorpora otras variables. Si la aceptación y el apoyo a una ciencia se mide, entre otros parámetros, por su impacto social, sería deseable un análisis riguroso de la percepción de la Arqueología. Tal vez así las administraciones públicas mostrarán mayor sensibilidad a la hora de aprobar y dotar ciertos proyectos. PALABRAS CLAVE: Impacto; Medios de comunicación; Indefinición; Pseudociencia; Escasez de análisis.

1. INTRODUCCIÓN En primer lugar quiero agradecer a la organización y, muy especialmente al Decano del Colegio de Doctores y Licenciados, José Ignacio Lorenzo, la presencia en este Congreso de un intruso. Soy periodista (con perdón) y, como atenuante, que no eximente, diré que llevo centenares de reportajes y documentales a mis espaldas. Algunos de ellos los he podido escribir y realizar gracias a algunos magníficos arqueólogos que están hoy aquí.

No voy a presentar ningún “Power-Point”, me voy a limitar a poner sobre la mesa algunas reflexiones sobre la Percepción Social de la Arqueología. Varias de ellas sin duda polémicas y acaso matizables. Perdonen si parece inmodestia, pero 30 años de periodismo científico me contemplan. Soy un intruso pero no un profano. La divulgación, el impacto social de una disciplina científica, parece que ha dejado de ser materia de debate entre sus defensores y aquellos que se obstinaban durante largo tiempo

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en identificar divulgación con banalización. Aunque es de justicia reconocer que aún quedan espacios para la resistencia numantina a valorar la accesibilidad del conocimiento a un público ajeno aunque interesado. Valga como ejemplo en esta breve comunicación el casi nulo reconocimiento de los trabajos de divulgación, cada día más abundantes y de mayor calidad, que se otorgan en el conjunto de méritos de muchas Universidades españolas. Curiosamente, mientras se crean cátedras y unidades de divulgación de las ciencias, los divulgadores no reciben reconocimiento a la hora de valorar sexenios de investigación o proyectos dirigidos al gran público.

riguroso de los medios locales es misión casi imposible. Las revistas temáticas generalistas son excesivamente recurrentes en la temática abordada. Las publicaciones específicas de Arqueología son escasas y de tirada muy limitada, a pesar de cierto auge de las revistas de Historia en general.

El debate ha decaído por razones de índole ética (hay que devolver a la sociedad lo que la sociedad financia y lo que las sociedades democráticas consideran como un derecho) y por razones de índole práctica: Un ciudadano informado también es un votante. A buen entendedor... Imperativos de las sociedades de masas, regidas por el imperio de la cantidad.

- La irritante y contumaz presencia de pseudoarqueología en los medios de comunicación, sobre todo en algunos del siguiente milenio, el cuarto, creo. Merece alguna reflexión que existan creencias llamadas Historia alternativa, Medicina alternativa o Química alternativa y no existan, por ejemplo, Matemática alterativa, Biología alternativa o Derecho alternativo. Es curioso. Claro que hay que reconocer que la Historia y la Arqueología siempre han sido un buen cobijo para los mitos. Y hay que reconocer que no hay sociedad que no haya fabricado sus propios mitos fundacionales o de identidad. Nos enfrentamos, nada más y nada menos, que a una de las pulsiones troncales de la evolución cultural humana.

Dispongo de poco tiempo. Vayamos a prospectar esas arenas movedizas y complejas de la Percepción Social de la Arqueología. Porque no se valora lo que no se conoce y no se financia lo que se ignora. Y convengamos en que la mayoría abrumadora de las decisiones financieras están en manos de profanos, por muy bien asesorados que estén. Les invito a que echen un vistazo a los presupuestos para la ciencia en general y la arqueología en particular en los últimos años. Por ejemplo en Aragón, sin ir más lejos. Al grano, que el tiempo apremia. Aunque serían necesarias algunas precisiones, salvo alguna honrosa excepción, como el muy meritorio trabajo “Presencia Social de la Arqueología y Percepción Social del Pasado”, de Gonzalo Ruiz Zapatero, no existen estudios específicos sobre percepción social y aceptación de la Arqueología. Podemos convenir en que estos análisis están incluidos, aunque en una frontera muy imprecisa en los estudios (éstos abundantes, aunque muy cuestionados) sobre percepción social de la ciencia, muy globales y faltos de rigor por áreas de conocimiento. A esta carencia se une el creciente carácter interdisciplinar de la Arqueología que dificulta la adscripción de esta ciencia a un área convencional del conocimiento. Su exponencial conexión con otras ciencias (físicas, químicas, geológicas, médicas, tecnológicas…) implica enormes niveles de dificultad analítica. Estimaciones cuya fiabilidad es cuestionable (seamos sinceros) apuntan a que el número de consumidores de información científica en España asciende a seis millones de personas. En Aragón ya sabemos que, a todos los efectos, somos el tres y pico por ciento. Son evidentemente, datos proyectados y resultado de sumar tiradas de publicaciones y audiencias audiovisuales. En el caso de la Arqueología es muy posible que estos datos puedan llevar a cierta confusión. Los grandes medios de comunicación sólo se hacen eco de trabajos o hallazgos singulares y hacer un seguimiento

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Añadamos a este panorama otras consideraciones apenas en titulares: - La persistente y, al parecer, inevitable confusión generalizada entre Arqueología, Paleontología, Paleoantropología y todo aquello que tiene que ver con excavar.

- Más consideraciones: la muy notable influencia del cine y la literatura a la hora de identificar la Arqueología como aventura, la búsqueda de tesoros (hay quien opina que Indiana Jones ha hecho un gran trabajo a la hora de estimular vocaciones arqueológicas. Como broma creo que es un poco irritante) y, perdónenme la broma, los infatigables templarios que han movido y siguen moviendo todos los hilos de la historia. Es un auténtico empacho. Y si se dan una vuelta por cualquier librería podrán comprobar que la fiebre no cesa. Los templarios están en todas partes y no descansan. Hasta es posible que hayan organizado este Congreso. - Otra cuestión no menor es de índole religiosa y tiene que ver con el estudio de enterramientos. Asunto espinoso en el que el concepto de ciencia y el concepto profanación siguen más enfrentados de lo que puede parecer a primera vista. En fin, si hay que hacer un diagnóstico de urgencia, la situación es poco alentadora y merecería un esfuerzo intentar acercar ciencia y creencia. Divulgar el conocimiento no significa necesariamente vulgarizar la complejidad del estudio del pasado mediante el método científico, que no excluye errores pero sí los subsana. Es preciso estimular el interés por la Arqueología, una ciencia aún joven y, tal vez, la más interdisciplinar de todas y en cuyo proceso de profesionalización (dicho sea de paso) ha ido dejando a muchos interesados al margen. Tal vez no sea el momento de iniciar otro debate caliente, acaso nunca sea el momento, pero no quiero dejar de apuntar que la gestión del patrimonio arqueológico por parte


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación exclusiva de las administraciones públicas ha ido derivando en sustituir prioridades científicas por otro tipo de criterios, en muchos casos dudosos. Les invito a pensar unos minutos en que la mayoría de los grandes arqueólogos que se estudian en manuales y en Facultades hoy no hubiesen tenido la más mínima posibilidad de excavar ni investigar. Es solo una reflexión, la reflexión de un intruso, de un periodista. Bueno, he hablado de aspectos muy poco halagüeños. Hay otros más alentadores que tal vez puedan compensar. Me refiero al enorme caudal de información arqueológica al que se puede acceder a través de la red y de la nube. Numerosos portales y páginas digitales están haciendo una divulgación de alta calidad. También es constatable que otros espacios cibernéticos, lamentablemente con más seguidores, explotan la visión pseudocientífica de la Arqueología. En cualquier caso, para el usuario no es sencillo discernir la credibilidad y los métodos empleados. Sugiero a quien corresponda la creación de un observatorio para el seguimiento de estas cuestiones que puede que sean prioritarias en un futuro inmediato. Metaarqueología de futuro, si me permiten la paradoja.

los afanes diarios y los rituales. Y todo ello a pesar de los pesares, de los recortes, de las precariedades… No me queda más remedio que darles las gracias a todos y cada uno de ustedes. Ha sido muy estimulante compartir este tiempo. Insisto, no se valora lo que se ignora. Aprovecho la ocasión para lanzar un mensaje urgente: Es preciso plantar cara a la pseudociencia, a la pseudoarqueología. Las ideologías más infames se han levantado sobre mitos y creencias sin fundamento alguno. Tal vez les parezca algo rimbombante, pero son ustedes piedra a piedra, excavación a excavación, estudio a estudio, en su compromiso con la verdad y la búsqueda de las evidencias históricas, combatientes de la libertad. Muchas gracias.

He conversado y debatido con algunos de ustedes, he realizado decenas de reportajes y documentales, tanto en prensa escrita como en televisión. Confieso que el principal poso que me queda es que Aragón es un magnífico escenario donde han asentado sus reales casi todas las comunidades y culturas que en España han sido. Nuestra tierra es un mosaico irrepetible de la historia y sus restos materiales son innumerables. El proyecto de la Carta Arqueológica de Aragón apuntaba a una cifra enorme: En torno a cinco mil yacimientos, asentamientos y lugares de interés arqueológico. Algunos de ustedes me han asegurado que, según donde se ponga el listón, esta cifra es llamativamente conservadora, que podríamos estar hablando de diez veces más. Es una emocionante maravilla estar pisando la Historia, pero también es un problema de sobreabundancia a la hora de decidir. Afortunadamente, en la percepción popular se ha pasado de despreciar el valor de piedras o cerámicas “viejas” al criterio de estar frente a una valiosa fuente de información. El imaginario colectivo se ha modificado y se valora más el patrimonio material del pasado. Incluso se pretende vincular ese legado con el turismo y la economía, pero queda muchísimo por hacer y, además, esta larga época de crisis nos ha hecho retroceder demasiado tiempo. Con todo, después de asistir a este Congreso y comprobar el entusiasmo de los profesionales, la asistencia masiva, la necesidad y la conveniencia de dar a conocer las investigaciones y compartir información, considero que la mayor fuente de esperanza son ustedes. Hemos pasado en pocos años de estudiar una Historia repleta de batallas y de imperios a interesarnos por la vida cotidiana de nuestros ancestros, próximos o lejanos, por los ecosistemas, por

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

77. ¿UN NUEVO TIPO DE ARQUEOLOGÍA URBANA? LOS SEGUIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN VIALES DE LOS CASCOS HISTÓRICOS. DOS CASOS SINGULARES: JACA Y HUESCA Julia Justes Floría1, José Ignacio Royo Guillén2 Arqueóloga profesional Arqueólogo de la Dirección General de Cultura y Patrimonio, Gobierno de Aragón. Coordinador arqueología urbana en Aragón 1

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Julia Justes Floría, juliajustes@gmail.com

RESUMEN La arqueología urbana ha variado en lo que se refiere a los tipos de intervención en la última década. Obligados por la complicada coyuntura económica, los sondeos y las excavaciones de solares de los Cascos Antiguos de nuestras ciudades se han reducido a la mínima expresión. En este marco, los seguimientos arqueológicos de las reformas de las calles que los conforman, son el principal vehículo para la recuperación arqueológica de nuestro pasado. En este artículo repasaremos de forma sucinta las intervenciones llevadas a cabo en Jaca y Huesca, desgranando los datos más sobresalientes de algunas de ellas y realizando una breve síntesis apoyada en las principales aportaciones de dichas intervenciones. PALABRAS CLAVE: Arqueología urbana; Casco Antiguo; Jaca; Huesca; Etapa romana; Etapa altomedieval.

ABSTRACT Urban archeology has changed as for the types of methodology used for the last decade. Because of the current economic crisis, the archaeological research and excavations on plots in the historical town centres our cities have been drastically reduced. In this current context, the attention paid to the works carried out in some dowtown streets has become the main and cheapest way of being able to restore the past. Througout this paper, we are going to summarize briefly the activities carried out in Jaca and Huesca, describing the most relevant facts, and explaning the main remains found in them. Besides we will succinctly summarize the main findings of those works. KEYWORDS: Urban archeology; Historical town centre; Jaca; Huesca; Roman time; Early medieval time.

1. INTRODUCCIÓN En los últimos cinco años hemos asistido a la drástica reducción de la inversión privada en los principales cascos históricos aragoneses, en los que la única intervención arqueológica que se viene realizando, es la que se enmarca en la renovación de las infraestructuras ciudadanas de sus viales y plazas. Este nuevo tipo de arqueología urbana, iniciado tímidamente antes del inicio de la crisis económica, fue definido por la Administración Autonómica con el ambiguo nombre de “control y seguimiento arqueológico”, aunque en principio no deje de ser una actuación arqueológica más o menos convencional, en la que debe realizarse una documentación exhaustiva de la estratigrafía, estructuras y materiales asociados a los diferentes niveles de ocupación. En este trabajo se presenta un avance de los resultados de un buen número de este tipo de intervenciones realizadas en los cascos antiguos de Jaca y Huesca (Justes y Royo, prensa; Royo et alii 2009). En la mayoría de las ocasiones, debido a las singulares

características del tipo de intervención, los trabajos resultantes son fruto del frágil equilibrio entre los planes de trabajo de los promotores, los ritmos apresurados, cierto riesgo físico por el derrumbe de las paredes de las zanjas, las inclemencias climáticas y la metodología arqueológica. A pesar de todo conseguimos obtener abundante información arqueológica y buena muestra de ello son los resultados que este tipo de actuaciones han aportado en dos ciudades con una evolución histórica muy diferente: Jaca y Huesca.

2. LOS SEGUIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN JACA El casco antiguo de Jaca se extiende en una zona llana, en el borde de una meseta delimitada por los ríos Gas y Aragón. Por lo tanto, el perímetro que engloba la muralla medieval carece de accidentes topográficos; solamente una ligera pendiente en dirección sur caracteriza el suave relieve interior. El devenir de la ciudad de jaca se debió iniciar en el contexto cultural de los pueblos prerromanos. Iakka es citada en las fuentes romanas y en algunos puntos de la ciudad se han recuperado

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indicios de este remoto origen (Justes y Royo 2012, 49-52, fig. 25). La etapa romana, todavía mal caracterizada, tiene su base arqueológica en la excavación del solar de Escolapios (Ona et alii. 1987). En época bajoimperial la ciudad siguió habitada, incluso en época tardoantigua mantuvo algún reducto de población como demostraron los hallazgos de la plaza de San Pedro (siglo VI-X) (Justes y Royo 2010; Paz y Justes 2013). La ciudad renace en la alta edad media, como núcleo de poder de los condados cristianos, frente al poder musulmán de las tierras situadas más al sur. Su situación a las puertas de Europa, como primer centro principal del camino de Santiago, la convirtió en una ciudad activa y pujante a lo largo de toda la edad media (Buesa 2002, 59-92). Entre 2003 y 2015, se ha realizado el seguimiento arqueológico de veinte viales y plazas bajo la dirección de Julia Justes y la coordinación técnico-administrativa de José I. Royo, que suponen más de la mitad de la red viaria del casco antiguo de Jaca (Justes y Royo 2015; prensa). Vamos a realizar un rápido recorrido por las principales aportaciones recuperadas en el subsuelo de estos viales (fig. 1).

fragmentos cerámicos de época romana (TSH, cerámica engobada, etc.). En algunos puntos como en los alrededores del Ayuntamiento o junto al antiguo solar de Escolapios, se detecta una mayor potencia estratigráfica y abundancia de materiales. Esta intervención supuso la primera ocasión en la que observamos indicios de la ciudad romana más allá del núcleo considerado hasta ese momento (Justes y Royo, op. cit., 2012, 21-22, fig. 15). En el entorno de la catedral se ha realizado el seguimiento de la totalidad de los viales que la rodean: calle y plaza de san Pedro, callejón del Castillo, plazas de la Catedral y de la Ripa. Estos seguimientos nos han ayudado a completar el conocimiento de la extensa área cementerial que rodeaba a la catedral de Jaca. Aunque ya contábamos con las excavaciones realizadas en la plaza de san Pedro y Biscos (Justes y Domingo 2007; Paz y Justes, op. cit., 2013; Justes y Royo, op. cit., 2012, 14-17, figs. 8-10), los seguimientos realizados en las calles aledañas nos han permitido ampliar nuestro conocimiento sobre el mundo funerario medieval de Jaca, al observar la presencia de tumbas en la plaza de la Catedral y plaza de la Ripa así como en la calle de san Pedro. Evidentemente en los seguimientos no hemos podido documentar tipología, densidad, o cronología de los enterramientos, ya que nuestra intervención ha ido encaminada a preservar intactas las tumbas, informaciones por otra parte ya registradas en las necrópolis excavadas (plaza Biscós y plaza de san Pedro). En este sector norte del casco antiguo ha habido una serie de viales que apenas han ofrecido información arqueológica de interés. Se trata de la calle san Nicolás (a excepción del extremo este junto a la avenida Jacetania, donde se identifico la base de una torre de la muralla), el callejón del Castillo y la calle Bellido (tramo I). Sin duda son varios los factores que influyen en esta ausencia de información, la primera que las zanjas realizadas hayan sido de escasa profundidad y coincidentes con el trazado previo, y posiblemente también una ocupación menos intensa de esta zona en la antigüedad.

Figura 1. Seguimientos arqueológicos realizados en los viales del Casco Antiguo de Jaca

2.1. Calle Mayor y viales situados al norte de ella La calle Mayor, constituye un eje que atraviesa de este a oeste la antigua ciudad amurallada. En su día unía dos de las puertas principales de la ciudad, la de las Monjas y la de San Francisco y la hemos utilizado como eje vertebrador de nuestro discurso. Durante el control arqueológico realizado en 2006, y a pesar de la importante alteración del subsuelo ocasionada por las numerosas zanjas abiertas a lo largo del siglo XX, en la zanja abierta junto a la fachada sur se documentó un estrato de tonos oscuros, observado de forma discontinua entre el Nº 20 y el 44, en el que aparecían

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Continuando con los resultados referentes a los viales situados al norte de la calle Mayor, se han identificado varios fragmentos de la muralla en las calles Seminario, san Nicolás y en la avenida Oroel, en su confluencia con la calle Mayor. En la calle Seminario, situada en el lateral oeste del recinto murado, se identificó un tramo de la cimentación de la muralla medieval así como una torre adosada, de forma semicircular. Del análisis del sistema constructivo de ambas, torre y muralla, pudimos deducir que fueron construidas en diferentes momentos. En esta intervención observamos que en este sector de la ciudad la línea de fachadas actuales coincide con la línea exterior de las torres (Justes y Royo, op. cit., 2012, 39-41, fig. 22). En la confluencia de la calle San Nicolás, situada en el sector noreste del antiguo recinto amuralladlo con la avenida Jacetania, se identificó la base de otro torreón semicircular aunque muy degradado. Unos metros más al sur de éste último punto, en la confluencia de la avenida Oroel y la calle Mayor, la sustitución de una conducción facilitó el descubrimiento de un lienzo de gran


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación envergadura, situado junto al ábside románico de la antigua iglesia de San Ginés. Este muro puede pertenecer a la barbacana que debió proteger la iglesia de San Ginés; o bien a un trazado previo de la muralla, posteriormente modificado (Justes y Royo, op. cit., 2012, 42-44, fig. 24). Sin duda el sector constituido por las calles paralelas Obispo, Echegaray y Zocotín, además de la Rosa, de recorrido perpendicular a estas últimas, han ofrecido un interesante conjunto de pavimentos de viales que en nuestra opinión constituyen una de las principales aportaciones de este tipo de intervenciones en la ciudad de Jaca. En la calle Echegaray fue donde identificamos por vez primera la presencia de estos empedrados. El vial documentado estaba compuesto por losetas irregulares y bolos de tamaño pequeño, en algunos puntos cubiertos por una fina capa de limo de tonos verdosos que manifiesta la circulación de aguas residuales sobre el vial. En los intersticios entre las losetas aparecieron varios fragmentos de cerámica romana –TSH, cerámica norteafricana, etc..., que confirmaban el origen antiguo de la ocupación de esta zona de la ciudad. También se identificó un pequeño nivel de cronología alto medieval cristiana en el que aparecieron restos cerámicos de cocción oxidante, con formas redondeadas y gruesos desgrasantes (Justes y Royo, op. cit., 2012, 27-29, fig. 19). En la calle La Rosa igualmente se localizó un empedrado irregular, formado por losas de caliza y una gruesa capa de bolos que sigue un trazado similar a la calle actual, aunque con menor anchura. El nivel que sella dicho empedrado aporta escaso material cerámico alto medieval (siglo XI-XIII), entre el que han aparecido dos fragmentos de cerámica romana (Justes y Royo, op. cit., 2012, 30-31). Otra de las calles en la que se identificó la presencia de este tipo de viales fue la calle Zocotín, en este caso más degradado que el de la vecina calle Echegaray. En esta misma calle hay importantes indicios de ocupación de época romana altoimperial, identificados en varios puntos

Figura 2. Vial C/ Obispo. Son visible las tres capas que lo conformaban: losetas, bolos y zahorra

de la calle, especialmente junto a la confluencia con la calle La Rosa. Los materiales recuperados muestran una cronología amplia: TSI, TSH: formas 37 y 49 (entre otras no identificables), cerámica norteafricana, engobada decorada a la barbotina, cazuelas de fondo estriado, etc. (Justes y Royo, op. cit., 2012, 31-33, fig. 20). Igualmente son interesantes varias U. E de cronología altomedieval que aportaron fragmentos de vasijas realizadas a torno lento, de cocción oxidante o bicocción, con formas redondeadas y gruesos desgrasantes. La última de las calles ortogonales situada al norte de la calle Mayor es la calle Obispo. En ella y aunque la estratigrafía de esta calle estaba muy alterada por las zanjas abiertas en el siglo XX, se encontró un fragmento de vial que mantenía su estructura completa (fig. 2): fue construido mediante la superposición de capas de losas, bolos y zahorra, un sistema tosco pero indudablemente avanzado en un momento en el que no era habitual la pavimentación de las calles de las poblaciones cristianas. La datación de este vial medieval está basada en los fragmentos cerámicos recuperados en su relleno interior, lo que nos permite establecer parámetros cronológicos para los demás viales de este tipo localizados en Jaca. Por otro lado, el grupo de cerámicas alto medievales cristianas recogidas, incrementa notablemente el escaso elenco de este conjunto cerámico en el alto Aragón.

2.2. Seguimiento de los viales situados al sur de la calle Mayor, sector oeste En este área que se extiende al sur de la calle Mayor, en el sector oeste de la ciudad, se ha realizado el seguimiento de tres calles: del Carmen, Ramiro I y Ramón y Cajal, que definen un gran triángulo. La calle del Carmen ha sufrido importantes alteraciones antrópicas, a pesar de ello, se han localizado algunas U.E. de escaso desarrollo a lo largo de todo el vial. A medida que avanzamos hacia el sur de la calle del Carmen las evidencias de estratos de cronología romana aumentan. No podemos ignorar la proximidad a la calle Ramiro I (cuyos resultados comentaremos a continuación) y a la excavación realizada bajo el edificio que se levanta en la confluencia de las calle Correos, Ramiro I y del Carmen (Ona y Palacín 1991) que aportó importantes restos romanos. Además se han identificados varios estratos de cronología altomedieval cristiana (siglos XI-XII). El control arqueológico de la calle Ramiro I de Jaca, supuso la intervención más fructífera de las realizadas hasta el momento, ya que se observó la presencia de estructuras domésticas de cronología romana altoimperial, tan caras de observar en el registro arqueológico jacetano, acompañadas por restos materiales de la misma época (TSH, TSA, cerámica engobada, vasito de rostros aplicados (Osca I), cerámica de cocina y almacenaje, etc.). La estructura identificada es parte de un hypocaustum, perteneciente al sistema de calefacción de una estancia correspondiente a una vivienda privada. Sobre el pavimento de mortero de esta sala se recuperó un lote de tubuli, parte del sistema de circulación del aire caliente (Justes y Royo, op. cit., 2012, 24-25, fig. 17). En

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esta misma intervención, unos metros al sur de la estructura comentada, en una U. E de tono ceniciento, se recuperó un vaso de paredes finas intacto, forma Mayet XVIII (fig. 3), en cuyo interior se había depositado un huevo de gallina y que asociamos a un ritual fundacional relacionado con la construcción de un edificio en la segunda mitad del siglo I d. E, como se ha constatado en otras ciudades del valle medio del Ebro, como la Colonia Celsa (Justes y Royo, op. cit., 2012, 26-27, fig. 18). La última de las calles incluidas en este sector del casco antiguo es la calle Ramón y Cajal. De nuevo es la intervención bajo las aceras la que nos permitió recuperar varias U. E. de época romana republicana y alto imperial, con materiales como cerámica de barniz negro Campaniense A, TSH con las formas 4, 8 o 37, un cuenco hemiesférico de cerámica engobada, así como cerámica norteafricana, de cocina y almacenaje. Junto al menaje doméstico destacamos la presencia de ladrillos y adobes, elementos que aparecen escasamente en el registro arqueológico jaqués (Justes y Royo, prensa).

de mampuestos y bolos, cuya morfología se asemeja a los exhumados en los vecinos solares de Escolapios o el Campaz a los que se asignó esta misma cronología (Justes y Royo, op. cit., 2012, 23-24, fig. 16). En la calle Sancho Ramírez y plaza del Pilar también pudimos comprobar la presencia de U. E. de cronología romana que, aunque muy alteradas y de escasa potencia, aportaron un lote significativo de cerámica romana: de barniz negro Campaniense A, TSI, TSH forma 15/17 y forma 37, TS indeterminada, además del elenco habitual de cerámica de mesa, cocina y almacenaje (Justes y Royo, op. cit., 2012, 29-30). En la calle Escuelas Pías se ha realizado una reforma muy limitada que apenas ha aportado datos exceptuando la identificación, en el tramo de zanja abierto junto a la fachada de la finca número 1 de esta calle, de un paquete estratigráfico que ofreció un conjunto cerámico fechado entre los siglos X-XII. Este depósito de desechos domésticos, muestra restos de fauna, fragmentos de vasijas de formas sencillas, perfiles sinuosos y sin apenas decoración, junto a otras de mayor calidad, de formas abiertas y decoraciones más elaboradas. Y junto a ellas, aparecen algunos fragmentos de recipientes procedentes de talleres andalusíes del valle del Ebro. La presencia de reparaciones para prolongar la vida útil de éstas últimas piezas es un dato a tener en cuenta, ya que en la excavación del solar de Escolapios se identificó un conjunto de características muy similares, que se describieron en su momento como…”presencia de materiales de procedencia andalusí con marcas de reparaciones” (Ona et alii, op. cit., 1987, 22-23).

2.4. Breve síntesis sobre las principales aportaciones del seguimiento de la reforma de viales en el Casco Antiguo de Jaca Figura 3. Vaso Mayet XVIII, C/ Ramiro I

2.3. Seguimiento de los viales situados al sur de la calle mayor, sector este (entorno “solar de los Escolapios”) La excavación arqueológica del entorno del antiguo colegio de los Escolapios, supuso el punto de partida de la arqueología urbana jacetana (Ona et alii., op, cit., 1987). En los últimos años se han reformado varias calles de sus inmediaciones: Sancho Ramírez, 7 de Febrero de 1883 y Escuelas Pías, así como la plaza del Pilar El seguimiento realizado en la calle 7 de Febrero de 1883 confirmó la existencia de U. E. de cronología romana en el subsuelo del vial. A lo largo de toda la calle pudimos observar un estrato de 50 cm de espesor, apoyado en la arcilla natural, que aportaba materiales fechados entre los siglos I y III d E. (TSH, forma 4, cerámica de cocina norteafricana, engobada, etc.). Junto a estas U. E. sedimentarias, en el sector intermedio del vial, se observó la presencia de un tosco muro, de orientación norte-sur, construido a base

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En este sucinto repaso hemos señalado solo los datos más destacables de los diferentes viales reformados, una simplificación que deja en el tintero datos quizás menos relevantes de forma aislada pero de gran valor si los consideramos en su conjunto. Bajo el pavimento de las estrechas calles del Casco Antiguo de Jaca discurren un elevado número de servicios soterrados a lo largo del siglo XX, de ahí que los datos arqueológicos de mayor interés se han recuperado bajo la antiguas aceras, sectores con una menor alteración. En la ciudad de Jaca son dos los momentos de ocupación que aparecen de forma reiterada en el registro arqueológico de la ciudad, la etapa romana, en menor medida la republicana y de forma generalizada la etapa alto imperial y la Alta Edad Media de ámbito cristiano. Por lo que se refiere a la etapa romana alto imperial, la situación de los estratos identificados nos permite determinar la extensión de la ciudad. En este sentido las U. E. exhumadas en las calles Echegaray, Zocotín, Carmen, Ramiro I, Ramón y Cajal, Mayor, Sancho Ramírez y plaza del Pilar, nos hacen concluir que todas ellas estuvieron incluidas en la trama urbana de la ciudad romana alto imperial. Las U. E. de esta cronología presentan


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación una serie de características comunes: se trata de estratos de escaso espesor (20/50 cm) e intensos tonos oscuros debidos a la presencia de abundantes carbones; el material es, en la mayor parte de los casos, escaso y fragmentado de manera que apenas se pueden identificar la tipología de las piezas. Es destacable la ausencia de elementos tan propios del modus vivendi romano como son las tégulas, pavimentos (a excepción de dos pequeños fragmentos de pavimento de mortero blanco (C/Zocotín), y el tosco pavimento del hypocaustum (C/ Ramiro I)) o restos de pintura mural, muy habituales en los yacimientos romanos de carácter urbano. Contrasta con este último dato que la cultura material si aporta los elementos habituales en un ámbito romanizado, como es la vajilla de mesa –T. S. H.-, de cocina, ya sea engobada o sin cubierta y de almacén. Por lo que se refiere a la etapa alto medieval, los fragmentos de viales identificados en las calles Obispo, Echegaray, Zocotín y Rosa, han confirmado que algunas calles de la ciudad medieval coinciden en su trazado (aunque no en anchura) con las actuales. En ese momento las calles principales contaron con un sistema eficaz de pavimentación conseguido gracias a la superposición de varias capas de losas, bolos y zahorra. En el marco cronológico altomedieval hay otra interesante aportación, ya que estamos en condiciones de caracterizar un conjunto de cerámicas de esta época, desconocidas en enclaves situados más al sur, como Huesca, inmersos en la cultura andalusí. Durante los siglos X al XII se utilizaron en Jaca recipientes de cerámica de formas redondeadas realizadas con una pasta muy característica (tonos rosados u ocres, gruesos desgrasantes…), muy sencillas por lo que se refiere a su ejecución y a su repertorio decorativo. Posiblemente una buena parte de estas vasijas eran de fabricación local, pero un pequeño porcentaje de ellas parece estar emparentado con los recipientes que se fabricaban en otros incipientes núcleos de poder cristianos, como el reino de Navarra o los condados catalanes (Solaún 2005). Por otro lado es interesante destacar que de las numerosas intervenciones arqueológicas realizadas en Jaca, solamente en el extremo este de la calle Mayor, en el entorno de la antigua iglesia de San Ginés, se haya identificado la presencia de cerámicas de fabricación musulmana, procedentes de intercambios comerciales con el mundo andalusí. A modo de hipótesis apuntamos que muy posiblemente en este sector de la ciudad se encontrara uno de sus centros de poder, bien el militar (Castrum), bien el político (Palatium regis). Solo de esta forma podemos entender la presencia de estos materiales singulares, sin duda muy costosos en la época, y ausentes en el registro arqueológico documentado en el resto de la ciudad. Para concluir diremos que los seguimientos arqueológicos llevados a cabo en Jaca en esta última década, han sumado también importantes datos sobre la muralla medieval de la ciudad. Conocemos mejor sus diferentes sistemas constructivos, situación y morfología de algunas de sus torres, etc. A partir de estas informaciones se abren nuevas

vías para profundizar en su conocimiento, como sería la forma en la que el urbanismo actual asimiló el trazado de la muralla. (Justes y Royo, op. cit., 2012, 46).

3. LOS SEGUIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN HUESCA El Casco Antiguo de Huesca ocupa un cerro ovalado que se yergue junto al río Isuela. Aunque posiblemente hubo ocupaciones anteriores de naturaleza esporádica, no será hasta la prehistoria reciente cuando se establezca un asentamiento estable en la ladera sur del cerro (Royo et alii., 2009, 137139, figs. 7-8). La pequeña ciudad prerromana, fue el germen de la Osca romana, periodo omnipresente en la arqueología oscense. Tras varios siglos de silencio arqueológico, será la etapa alto medieval andalusí (siglos X-XI) el segundo momento de máximo esplendor de la ciudad. El perímetro que encierra la muralla medieval y que tradicionalmente se asimila a la extensión de las ciudades antigua y medieval tiene una orografía complicada, con una meseta extensa que ocupa la parte superior, una suave pendiente en dirección sur y sureste, y pendientes más acusadas en el resto de direcciones. En el caso de Huesca son veinticinco los viales en los que hemos llevado a cabo la supervisión arqueológica (fig. 4) que suponen una buena parte del casco antiguo y calles próximas al mismo. Por razones de espacio, obviaremos en este resumen aquellas calles cuyos resultados no ofrecieron datos relevantes.

Figura 4. Seguimientos arqueológicos realizados en los viales del casco antiguo de Huesca bajo la dirección de J. Justes

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3.1. Viales situados en la parte superior del Casco Antiguo Este sector de la ciudad antigua se caracteriza por ubicarse en una superficie estrecha y alargada, con un ligero buzamiento en dirección sur. Las intervenciones en la plaza Universidad, situada en el extremo norte de la plataforma superior del cerro, han permitido documentar una serie de estratos arqueológicos, principalmente de época romana y alto medieval andalusí, que confirman la ocupación de esta área de la ciudad, al menos, desde inicios del siglo I d. E. Basándonos en los datos recuperados, parece que hasta esta centuria no se establece el hábitat de forma generalizada en este sector, mal orientado y expuesto al molesto viento del noroeste. La presencia de un potente nivel de cronología romana en la mayor parte de la plaza, que aporta materiales pertenecientes a la etapa altoimperial, además de restos de construcciones públicas y privadas, debe relacionarse con un momento de máxima expansión de la ciudad romana, entre el siglo I y II d. E. Gracias a esta intervención constatamos la presencia de una calzada en uso en este momento, en el sector oriental de la plaza, de excelente ejecución y prolongada utilización (fig. 5). La capa de rodadura se construyó mediante losas de caliza que muestran un importante desgaste, contando además con un posible paso de peatones. Desconocemos su anchura total, pero a tenor de la dirección de las marcas de desgaste identificadas, podemos concluir que se trata de un vial de dirección norte-sur que atravesaba la actual plaza de la Universidad de forma ligeramente sesgada a la calle actual, confluyendo con una segunda calzada de dirección oeste-este en un punto intermedio del sector este de la plaza (fig. 5). Cubriendo la calzada, se han identificado niveles que han aportado interesante material doméstico fechado entre los siglos II-III d. E. (TSH, lisa y decorada, la mayoría de la forma 37 y otras no identificadas, abundantes fragmentos de vasijas de cerámica engobada, algunas con decoración de hojas de agua a la barbotina, y el resto de elementos propios del menaje doméstico de esta época). Junto a estas infraestructuras públicas, se han localizado restos de dependencias domésticas. Hasta tres fragmentos de diferentes pavimentos de viviendas, el primero de mortero blanco, con 14 metros de longitud (sector norte de la plaza), el segundo de opus signinum con base rojiza (teselas blancas dispuestas en espiga) (junto a la fachada norte del Museo) y el tercero igualmente de opus signinum de base gris (teselas blancas dibujando motivos geométricos) junto a la confluencia con la calle General Alsina. Junto a los pavimentos aparecieron algunas cimentaciones a base de sillares de grandes dimensiones y otras estructuras menores. Ya en otro ámbito cronológico, la intervención permitió localizar varios pozos-basureros utilizados en la segunda mitad del siglo X y siglo XI, en el sector noreste de la plaza. Dos de ellos muy singulares por su tamaño y cantidad del material que contenían. El situado junto a la actual puerta del Seminario, destaca por su diámetro (3,5 m) y la abundancia de materiales, principalmente vajilla de mesa. Entre los objetos recuperados, destacamos la presencia de ataifores, con decoraciones tanto de manganeso bajo cubierta melada

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como con decoraciones en verde/manganeso sobre engalba blanca. Junto a estos materiales más cuidados, se ha recuperado un importante conjunto de jarros, jarras, jarritas y platos de cerámica oxidante lisas o con decoración de líneas de manganeso. El segundo de estos pozos, situado tres metros al sur del anterior, todavía es de mayores dimensiones, ya que cuenta con 6 m de diámetro; aportó gran cantidad de material cerámico que parece fecharse unas décadas más tarde que el anterior, en pleno siglo XI. En conjunto estos dos pozos negros situados en la esquina noreste de la actual plaza Universidad, por la riqueza de los materiales aportados y sus dimensiones, no parecen corresponder a un ámbito domestico habitual, sino que posiblemente estén relacionados con los desechos generados por los habitantes de la Zuda. De época alto medieval andalusí destacamos por último la identificación, en la parte superior de la calle General Alsina, de varios silos de pequeñas dimensiones, con forma acampanada, situados muy próximos unos de otros.

Figura 5. Calzada romana documentada en la Universidad

plaza

Otra de las calles reformadas en esta plataforma superior es la de Quinto Sertorio, que une las plazas de la Catedral y Universidad. Se ha mostrado muy desigual en lo que se refiere a resultados, ya que únicamente el tercio norte, el más próximo a la plaza Universidad, ha aportado niveles de interés arqueológico. Destacamos la presencia de un pavimento de mortero blanco de época alto imperial, en este caso de gran solidez y de 6,2 m de longitud, que parece corresponderse con las dimensiones originales de la estancia al aparecer los


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación flancos rematados. Estaba cubierto por una U.E. de textura arenosa que contenía numerosos fragmentos de pintura mural (en su mayoría monocromos de tonos amarillos, rojos y blancos, aunque también hay algunos grises con círculos en blanco). Muy próximo a este pavimento se identificó una U.E. que aportó un lote de cerámica romana datada en los siglos I-II d E. (TSH decorada y lisa, cerámica norteafricana, punzón de hueso, moneda irreconocible…) En la plaza san Bernardo, situada en el sector este de la plataforma superior, observamos que la potencia estratigráfica es muy pobre, ya que en el sector central y oeste, afloraban las gravas naturales inmediatamente bajo el pavimento actual, por ello únicamente se conservan estratos que en su día se depositaron bajo la cota de habitación, como es el caso de una serie de silos (fig. 6), pozos negros o un aljibe de paredes de mampostería enlucida con mortero blanco, todos ellos de cronología altomedieval. La concentración de silos tallados en el terreno natural y características similares: formas acampanadas, fondos redondeados, colmatación por desechos de construcción (bolos, mampuestos, tejas…) y escaso material arqueológico es un aspecto de interés, al ser la segunda zona en la que observamos esta concentración (calle General Alsina).

Figura 6. Concentración de silos acampanados, plaza San Bernardo La calle San Bernardo, paralela a la calle Quinto Sertorio, ofrece una estratigrafía compleja, muy diferente a lo visto en la vecina plaza. Tras un primer tramo en el que las U.E. muestran una presencia mayoritaria de niveles de cronología moderna, observamos en el tramo intermedio, la presencia discontinua de unidades estratigráficas de cronología romana y andalusí entre los que se documentó un fragmento de pavimento de ladrillos en opus spicatum. Pero sin duda el sector más interesante, es el tramo norte de la calle San Bernardo, donde apenas hay intrusiones bajo medievales o modernas. Directamente sobre el nivel natural, aparece una potente capa de unos 60/70 cm de espesor de textura limosa y tonos grises, de cronología romana. En la parte inferior de la misma un lentejón de tonos cenicientos, ofrece indicios de una ocupación anterior, prerromana. La existencia de varias

estructuras, que claramente se apoyan en el estrato limoso romano, asociadas a U.E. de cronología andalusí, indica la presencia en esta área de posibles restos de estructuras musulmanas que en Huesca aparecen en contadas ocasiones. En suma, el sector norte de la calle San Bernardo es un área de gran potencia estratigráfica y con la secuencia de ocupación más completa de los seguimientos realizados. La calle Suspiro, situada en el borde noroccidental de la plataforma superior del cerro, ha mostrado un comportamiento dispar, ya que en el tramo medio y sur, se produce el mismo hecho que en la vecina plaza de san Bernardo: afloran a escasos centímetros las gravas naturales. Muy diferente es el comportamiento del tramo norte, en el que se han identificado abundantes restos de estructuras de cronología romana, con varias fases de construcción, entre ellas, de nuevo, un pavimento de mortero blanco. Igualmente se han localizado varios pozos negros de cronología andalusí de diferente morfología y riqueza.

3.2. Viales situados en las laderas del casco antiguo. A continuación de la meseta superior y en dirección sur se extiende la suave ladera del cerro, sin duda la más favorable para el asentamiento, bien orientada y protegida de los vientos dominantes. En este marco geográfico discurre la calle Doña Petronila, situada bajo la Catedral; es de destacar que el desnivel que separa esta calle de la Catedral está reforzado por un lienzo de clara cronología andalusí, quizás relacionado con uno de los anillos defensivos interiores de la medina. De entre las estructuras identificadas en los diferentes trabajos llevados a cabo en este vial, destacamos la presencia de un pavimento de mortero blanco de 7 m de longitud situado en el sector oeste de la calle. Entre los pavimentos de época romana conocidos en Huesca, este es el que manifiesta una ejecución más deficiente. De esta misma cronología es el fragmento de muro localizado en la parte central del vial, construido mediante sillares de gran tamaño y con dirección oeste-este, no coincidente con la alineación de la calle actual. Esta área tuvo una intensa ocupación en la edad media y edad moderna, a las cuales pertenecen varias U.E. constructivas, como un túnel que comunicaba las fincas situadas a los lados de la calle. En este mismo entorno, en la vecina calle Palacio, se realizó una mínima intervención, suficiente para identificar un fragmento de vial romano junto al “huerto de los Canónigos”, construido mediante las características losas de caliza. Junto a él se recuperaron diversas U.E. que aportan material datado en las primeras décadas del siglo I d E. (TSI, TSG forma 24/25, TSG 15/17, vasitos de paredes finas forma Mayet XVIII y decoración arenosa, a la barbotina, vasito “Osca I”, fragmento de disco de lucerna decorado, jarra de tamaño medio de cuello ancho de cerámica engobada, etc.) En un nivel ligeramente inferior se sitúa la calle Castilla. En ella hemos observado la presencia de dos muros asociados a U.E. sedimentarias de cronología romana. De estos datos

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inferimos que durante los siglos I y II d. E. se levantaron en este lugar uno o varios edificios cuya cimentación, de dirección norte-sur, se construyó con grandes sillares bien trabajados (opus cuadratum). Alguna de las estancias tuvo pavimentos de mortero blanco y paredes con pinturas murales (fragmentos monocromos de tonos amarillos intensos, rojos…). La segunda ocupación documentada en la calle Castilla corresponde al periodo islámico. A ella pertenece un pequeño aljibe de 1,9 m de anchura y 1, 2 m. de altura conservada, ubicado en el centro del vial y construido mediante sillarejo y mampostería; el interior se recubrió de mortero hidráulico. En el momento de su abandono el depósito se colmató con material cerámico datado en un momento avanzado del siglo XI. La presencia de los restos de estructuras que acabamos de comentar demuestra que la apertura de la calle Castilla se realizó en época posterior al siglo XI. En la vecina plaza de los Fueros, continuando en la parte central de la ladera S, se documentó parte de un vial de cronología romana, de dirección norte-sur. El vial se encuentra muy arrasado pero es evidente el trabajo de adaptación de la arcilla natural (salagón) en los extremos, la potente capa de gravas rellenando la caja del vial y algunas losas de caliza englobadas en la U.E. que cubre los restos. La etapa alto medieval (siglos X y XI), está representada por restos de estructuras constructivas de difícil interpretación debido a su fragmentación, junto a las que se identificaron interesantes unidades sedimentarias, algunas de ellas colmatando pozos negros que aportaron un importante lote de útiles de alfar de tipología islámica (birlas y ganchos de cerámica). Sin duda el seguimiento realizado en la confluencia de las calles Peligros y Desengaño, en el sector este del cerro ha sido la que ha ofrecido hallazgos más destacados. En el centro de la nueva plaza observamos que la cimentación de un edificio romano fue utilizada como base de las construcciones modernas. Asociada a esta estructura una serie de Unidades Estratigráficas de cronología alto imperial han aportado materiales cerámicos que permiten datar la vida útil del edificio en la primera mitad del siglo I d E. En las inmediaciones de la finca de la calle Desengaño nº 14 se identificó una cubeta artificial, tallada en el terreno natural y de grandes dimensiones, en la que se observó la presencia de elementos constructivos, propios de la arquitectura monumental alto imperial romana, tales como un capitel de orden corintio normal, junto a una basa, parte de un fuste y otros restos de sillares (Asensio y Justes, 2014). En la ladera oeste del cerro ovalado hemos intervenido en la Costanilla de Lastanosa donde se observó la presencia de un muro de gran potencia, situado a 4,2 m de la esquina norte de la confluencia entre la Costanilla y el Coso Alto. Se trata de un lienzo de 2,8 m de anchura, construido mediante sillares a tizón, que debe relacionarse con la muralla altomedieval, cuyo trazado conocemos bien en este sector de la ciudad.

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3.3. Viales situados en la zona llana, en el entorno del cerro. La intervención llevada a cabo en el Coso Bajo permitió localizar una gran cubeta tallada en el terreno natural (arenisca y arcilla de gran dureza) de unos 10 m de anchura y 3 de profundidad, que observamos, al menos, desde las “Cuatro esquinas” hasta la confluencia con la calle Padre Huesca. Esta cubeta artificial, paralela a la muralla medieval, fue colmatada en un proceso muy largo de tiempo con capas de limos muy plásticos que contenían abundantes restos domésticos: cerámica y fauna datados entre el siglo XI y el XV. Esta depresión artificial debe relacionarse con uno de los fosos que reforzaban el sistema de defensa de la medina andalusí, mantenida posteriormente por la ciudad cristiana. Esta zona deprimida fue aprovechada como punto de vertido de residuos, en un proceso continuado entre los siglos XI y XIII. A mediados del siglo XIV se observa una interrupción en la sedimentación. Este proceso de colmatación debió culminar en el siglo XVI, ya que no se han recuperado restos posteriores a este momento en las capas de limos comentadas. En el marco de esta misma intervención, al conectar las redes soterradas con las provenientes de la calle Ramiro el Monje, pudimos observar el basamento de la muralla en un tramo de 4,5 m de longitud, construido mediante sillares dispuestos de forma perpendicular a la zanja. En los Porches de Galicia, los resultados han sido pobres debido a que en esta zona de la ciudad los estratos arqueológicos se localizan a mayor profundidad de la cota alcanzada en la obra. Destacamos únicamente la localización de restos del antiguo convento de san Francisco en la zona de las “Cuatro Esquinas”: una tapa de sarcófago bajo medieval además de 4 fragmentos arquitectónicos del claustro tardo gótico. En el seguimiento de la calle de San Lorenzo se ha documentado el antiguo albañal que desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la actualidad, recogían los vertidos de la calle, mostrando su larga pervivencia en sus distintas fábricas, desde la primitiva caja de muro de mampostería, base de ladrillo y cubierta de grandes losas de arenisca, a la más moderna en la que esta “caja” aparece construida con hormigón. Otro elemento a tener en cuenta es la existencia de una capa de gravas en el subsuelo del vial y apoyada en el terreno natural. Es probable que estemos ante un canal de desagüe natural de la parte alta de la ciudad, por ello las gravas serían aportes naturales, sin que pueda descartarse algún tipo de intervención antrópica. Las calles Berenguer y san Orencio, en especial esta última, ofrecieron de forma inesperada U.E. que indican dos momentos de ocupación: el primero, de cronología alto medieval, de escasa potencia. El segundo, por el contrario, de gran extensión y potencia (90 cm). Corresponde a un nivel arqueológico de cronología romana, de características uniformes, asociado a dos fragmentos de estructuras. El material cerámico que aporta este nivel forma un conjunto muy característico de las décadas centrales del siglo I d E.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación La reforma de la calle Perena situada al sureste del casco antiguo, en el exterior del perímetro amurallado, igualmente aportó la presencia de estratos arqueológicos a lo largo de todo el vial. La mayor parte de las U.E. recuperadas son de cronología medieval andalusí, ofreciendo un conjunto típico de este contexto cultural: ataifores vidriados, jarritas de cuello cilíndrico y cuerpo acanalado, etc. Pero la información de mayor interés se concentra en el tramo norte, junto a la capilla de la iglesia de santo Domingo, en donde encontramos varias unidades constructivas de cronología romana, de entre las que destacamos una estructura construida mediante sillares de grandes dimensiones con labra en espiga, orientada en dirección norte-sur y cuya longitud es superior a 10 m. Las estructuras están cubiertas por niveles que aportan materiales arqueológicos datados entre los siglos I a II d E. Además de las reformas de viales, hemos realizado el seguimiento de la instalación de varios grupos de contenedores soterrados. El primero de ellos situado en la calle Joaquín Costa, en la zona llana al oeste del cerro. Esta intervención nos permitió localizar una estructura cuadrangular de 4,2 m x 2,2 m. construida mediante grandes sillares y apoyada en la roca natural, previamente acondicionada (fig. 7). El estrato que se situaba en la parte inferior del depósito aportó una gran cantidad de fragmentos de vasijas de cronología romana, alguna de ellas completa (fig. 8). El resto de los materiales arqueológicos muestran una cronología uniforme (siglo I-II d E) y una significativa ausencia de vajilla de cocina, además de un escaso porcentaje de cerámica de mesa, por el contrario es notoria la abundancia de recipientes destinados al trasporte y consumo de agua: jarras, jarritas y cuencos hemisféricos, por lo que nos hemos planteado la posibilidad de que esta estructura estuviera relacionada con el abastecimiento de agua potable. Muy diferente es el resultado obtenido en el seguimiento llevado a cabo en la plaza del Justicia, en la que no se localizó la necrópolis asociada a la iglesia de san Martín. En su defecto, se han hallado dos estructuras, el acceso al bunker que durante la guerra civil protegió a los habitantes

Figura 7. Depósito de agua, calle Joaquín Costa

del barrio y parte de la cimentación de un muro construido mediante grandes sillares de labra en espiga de cronología romana, asociados a una U.E. sedimentaria que aportó materiales fechados en el siglo I d E.

3.4. Breve síntesis sobre las principales aportaciones del seguimiento de la reforma de viales en el Casco Antiguo de Huesca y su entorno. Los seguimientos arqueológicos nos han permitido conocer los rasgos generales del comportamiento estratigráfico en las diferentes áreas de la ciudad. Así sabemos que en la parte alta del cerro, en el sector occidental, aflora la capa de gravas naturales a escasos centímetros bajo el pavimento actual, mientras en el sector norte y centro de esta misma plataforma, se acumula un espesor importante, entre 1 y 1,5 m que proporciona tanto niveles como estructuras públicas y privadas de época romana. Las laderas sur y este del cerro, tienen una potencia arqueológica variable en función del acondicionamiento de la ladera en escalones. Por otro lado la ocupación desde época medieval no se ha visto interrumpida hasta la actualidad en estas laderas haciendo que las afecciones bajo medievales y modernas sean importantes. Singular es el caso del Coso Bajo, donde la presencia de una zona deprimida de origen antrópico (foso) favorece que en su interior se conserven los niveles más potentes de la ciudad (entre 2,5 m y 3 m). En la zona llana que rodea al cerro (barrios situados fuera de la muralla medieval) se observa la presencia de una capa de potencia variable (entre 0,5 m y 1,5 m) que aporta evidencias tanto altomedievales como romanas. A lo largo de las intervenciones realizadas podemos afirmar que la presencia de restos pertenecientes a la ciudad prerromana Bolskan, detectada en diferentes excavaciones arqueológicas (Aguilera et alii., 1987 y Royo et alii., op. cit., 2009, 139-142, figs. 9-11) aparece de forma esporádica en

Figura 8. Jarra recuperada en el interior del depósito de la calle Joaquín Costa

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los seguimientos realizados, siempre apoyados en el terreno natural y con un desarrollo y potencia muy reducida. Por lo que respecta al mundo clásico, en casi todas las intervenciones realizadas se han identificado vestigios de la ciudad romana, ya sea a partir de unas cuantas cerámicas descontextualizadas, ya sean a través de restos del urbanismo, infraestructuras viales o bienes inmuebles de diferente entidad. Un dato de relevancia es constatar la extensión de la ciudad romana, que ocupó la totalidad del cerro ovalado, pero que además se extendió por el terreno llano, en dirección sur y sureste, y quizás hacia el oeste. En el estado actual de nuestros estudios, no podemos caracterizar los elementos que se encontraban en el terreno llano, aunque hay algunos aspectos incuestionables, como el carácter monumental del edificio localizado a la entrada de la calle Perena, no en vano se encuentra a escasos metros del teatro. Otra línea de trabajo apenas esbozada es la de profundizar en el conocimiento de la trama urbana de Osca. Sabemos que los viales actuales no coinciden con los romanos. Los que hemos identificado (en las calles Universidad, Palacio, Los Fueros) sumados a los que conocemos gracias a las excavaciones que hemos dirigido (calles Ricafort, Dormer 8-10, o Plaza de la Catedral 3) y los publicados del solar del antiguo Círculo Católico (Royo et alii, op. cit., 2009, figs. 31-36), ya permiten realizar un primer acercamiento a la trama urbana de Huesca, o dicho de otro modo a su forma urbs, en la que claramente vemos viales orientados a los puntos cardinales, con ligeras variaciones, adaptándose a la pendiente del cerro. Lo que si conocemos bien es el sistema edilicio de estos viales romanos, a base de una capa de gravas, apoyada en el terreno natural que en ocasiones se entalla en forma de U abierta, con un drenaje central; la capa de rodadura se consigue mediante gruesas losas de caliza blanquecina o gris (posiblemente proveniente de las canteras de Almudevar). La etapa altomedieval andalusí se identifica en la mayor parte de los viales del casco antiguo y su periferia, además con unas características constantes: aunque apenas identificamos restos de su urbanismo, si documentamos las estructuras que en su día estuvieron bajo cota de suelo, como silos, pozos negros y aljibes. Estos elementos aportan información de gran importancia para conocer la medina de Wasqa, pues el estudio de la situación de los elementos citados puede ayudarnos a entrever la distribución urbana. Los conjuntos de silos, localizados de forma agrupada en sectores periféricos de la plataforma superior, en el interior de lo que fue el recinto de la zuda, sin duda merecen un estudio específico. Por otro lado, cuando se realice la investigación de los más que abundantes materiales aportados por los pozos negros, tanto los muy ricos de la Zuda, como los del resto de la ciudad, sin duda obtendremos un caudal de información de gran interés.

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4. CONCLUSIONES En suma, y como conclusión final, debemos reivindicar la figura de los seguimientos arqueológicos en las obras de reforma de los viales de nuestros cascos históricos, como una variante más de la arqueología urbana, ya que de otro modo, se perderían datos históricos imprescindibles para conocer las diferentes fases de ocupación de nuestras ciudades. Pero también debemos exigir que dichas intervenciones cuenten con un protocolo previamente establecido por las Administraciones públicas, protocolo que delimitaría las competencias de cada profesional implicado y que debería obligar a que toda obra en un casco histórico fuera acompañada de la asignación presupuestaria suficiente para poder acometer los trabajos arqueológicos. Por último, y no es la primera vez que aludimos a ello, deben arbitrarse medidas para poder emprender los estudios de las actuaciones ya realizadas, ya que sin ellas, los informes arqueológicos suelen dormir el sueño de los justos en sus correspondientes expedientes administrativos. Quizás ha llegado el momento de desarrollar la ley de patrimonio de 1999 y sobre todo el famoso decreto de 1990, totalmente obsoleto, con el fin de adecuar la actual normativa legal a una realidad económica y social dinámica y cambiante, en la que debe garantizarse el necesario estudio de nuestro patrimonio cultural, su conservación y su difusión públicas.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

78. EL LENGUAJE UNIVERSAL DE LAS IMÁGENES. DOS PRODUCCIONES VIRTUALES EN LOS MUSEOS DEL FORO Y LAS TERMAS PÚBLICAS DE CAESARAUGUSTA Carmen Aguarod Otal1, Lucía Alonso Valero2 Ayuntamiento de Zaragoza Alonso Valero- Imagen Digital 1

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Carmen Aguarod Otal, maguarod@zaragoza.es

RESUMEN La ciudad de Zaragoza cuenta con cuatro museos municipales que forman la Ruta de Caesaraugusta, en cuyo discurso museológico y montaje museográfico los audiovisuales poseen un papel relevante. En el Museo del Foro y en el Museo de las Termas públicas se han realizado recientemente dos animaciones 3D, con una metodología similar, consistente en mensajes cortos, sin palabras, contando con la alta calidad, fuerza y belleza de las imágenes. PALABRAS CLAVE: Animación 3D; Museo; Caesaraugusta; Foro;Termas; natatio.

The city of Zaragoza has four municipal museums that form the Caesaraugusta Route. Audiovisual productions play an important role in the museological speech and the museographic assemblies in the museums. The Forum Museum and the Museum of the Public Baths, have recently had two 3D animations made for them, using a similar methodology. This methodology consists of short, wordless messages relying on beautiful, strong, high quality images. KEYWORDS: 3D animation; Museum; Caesaraugusta; Forum; Baths; natatio.

1. INTRODUCCIÓN La ciudad de Zaragoza cuenta con cuatro museos municipales que conforman la Ruta de Caesaraugusta: Museo del Foro, Museo de las Termas públicas, Museo del Puerto fluvial y Museo del Teatro. En los discursos de los cuatro museos se apostó, desde sus inicios, por proporcionar un relevante papel a los audiovisuales; fruto de ello contamos con una notable experiencia en este campo acumulada a lo largo de los últimos veinte años. Una elección pionera y arriesgada en sus inicios (Aguarod y Erice, 2012). La accesibilidad es uno de los objetivos que nos hemos marcado a lo largo de nuestra trayectoria. La mayor parte de los audiovisuales que incluyen locución en español cuentan con versiones en francés e inglés; son accesibles a las personas sordas, por medio de bucle magnético, versiones subtituladas o con lengua de signos española. Se ha realizado un gran esfuerzo para eliminar las barreras sonoras, aspecto difícil pero posible, aunque muy costoso desde el punto de vista económico. Dentro de los objetivos que rigen los discursos en los museos

de la Ruta se encuentra la transmisión a los visitantes de la información científica de forma rigurosa y amena por medio de mensajes claros. Los audiovisuales en los museos de la Ruta constituyen una excelente herramienta de comunicación y de divulgación: ayudan a facilitar la comprensión de conceptos difíciles de entender sin contar con el apoyo de las imágenes. Una dosis bien aderezada de belleza y cierta emotividad provoca sensaciones en los visitantes, que de este modo fijan los conocimientos adquiridos sin esfuerzo. Las producciones incluyen en sus guiones elementos que sirven para el análisis y la reflexión general, ayudan a comprender la historia, en ocasiones conectando los hechos históricos a la realidad actual. A continuación mencionaremos brevemente las características de alguna de las producciones vigentes en los museos de la Ruta. En el Museo del Foro contamos con uno de los audiovisuales, de carácter permanente, más antiguos de nuestro país; se trata de un diaporama. Una producción realizada por la empresa

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Konic en 1995, digitalizada y renovada en aspectos técnicos en 2006, que se proyecta sobre las paredes del edificio, los restos arqueológicos y la reproducción de una escultura. Con una duración de 17 minutos, el río Ebro narra, en primera persona, su transcurso, asemejado a una vida humana (Figuras 1 y 2).

En el Museo de las Termas se proyecta un audiovisual de 15 minutos de duración, un diaporama con locución, realizado por la empresa Konic en 1999, actualizado y digitalizado en 2009; en él un edil de Caesaraugusta escribe una misiva a su amigo Quinto, con motivo de la inauguración de las remodeladas termas públicas de la ciudad (Figura 3).

En el año 2010 se actualizó una parte de la exposición permanente del museo, que incluyó un audiovisual 3D realizado por la empresa Vórtice, sin locución pero con ambientación musical; en él se recrea con imágenes virtuales la plaza y los pórticos del foro. Tiene una duración de 2,20 minutos y se proyecta en bucle. En 2014 se añadió a la maqueta que representa el mercado de época de Augusto, preexistente al foro de Tiberio, una pantalla donde se proyecta un audiovisual que ayuda a comprender su ubicación y su secuencia histórica. La producción fue realizada por la empresa Vórtice, con una duración de 7,36 minutos.

Figura 3. Proyección de audiovisual en el Museo de las Termas.

Figura 1. Proyección de audiovisual en el Museo del Foro

El Museo del Puerto fluvial incluye en su discurso un diaporama con locución, realizado en el año 2000 y digitalizado en 2006, de 15 minutos de duración. En su argumento se narra cómo sería el puerto de Caesaraugusta, se detallan sus funciones, su actividad económica y mercantil, así como su relación con otros puertos como Dertosa y Vareia. Lucio, un comerciante, patrón de una barcaza, realiza un viaje de negocios por el río Ebro, en el que le acompañamos, descendiendo hasta Dertosa. La realización corrió a cargo de la empresa Sono (Figura 4).

Figura 4. Ilustración del audiovisual del Museo del Puerto (según F. Riart i Jou).

Figura 2. Proyección de audiovisual en el Museo del Foro.

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En el montaje del Museo del Teatro, el último en incorporarse a la Ruta, en el año 2003, se incluyeron diversos recursos audiovisuales, como el vídeo realizado por la empresa Intermedia, de 15 minutos de duración, que narra con locución, mediante continuos flash-backs, el hallazgo arqueológico fortuito del teatro y su proceso de excavación. A partir de ese momento, el relato nos aproxima, como si de un libro abierto de historia se tratase, a las culturas que han ocupado su solar, desde el presente hasta el siglo I.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Una animación en 3D, de 3 minutos de duración, instalada junto a la maqueta del teatro, muestra cada una de las partes del monumento y su función (Figura 5). En este caso no se incluyó locución sonora, al igual que en otra producción que muestra el funcionamiento del velum en un monitor instalado en una mesa gráfica.

el Museo del Foro y otro en el Museo de las Termas públicas, con una metodología similar, sin palabras, contando con la alta calidad, fuerza y belleza de las imágenes.

2.1. Visualizar la evacuación del agua de lluvia a través de las estructuras hidráulicas del foro El museo del Foro de Caesaraugusta es un espacio subterráneo impactante, que alberga, entre otros restos, las cimentaciones e infraestructuras del lado occidental de la plaza del foro de época de Tiberio y su doble pórtico perimetral (Mostalac y Pérez, 1989; Aguarod, 2010; Escudero y Galve, 2013: 219-235). Las estructuras arquitectónicas que se conservan en su recinto resultan, en general, de difícil comprensión a simple vista (Figura 6). El objetivo planteado con la nueva producción es visualizar la función de las estructuras hidráulicas destinadas a la evacuación del agua de lluvia que recibía la plaza del foro, tanto la acumulada en su pavimento, como la procedente de los tejados de los pórticos y los edificios que la circundaban.

Figura 5. Imagen de animación 3D en el Museo del Teatro. A estas producciones se une un teatro virtual. Al igual que los anteriores trabajos, fue realizado por la empresa Intermedia, con una duración de 13 minutos y locución. Proyectado sobre una escenografía teatral, realiza un acercamiento a la evolución del teatro clásico, incluyendo fragmentos de obras, desde la tragedia a la comedia. En diversos lugares del museo se encuentran módulos que contienen diversas infografías y producciones de audio en campanas, que se activan a voluntad, mediante pulsación, así como audiovisuales interactivos en escenografías relacionadas con ambientes culinarios históricos.

2. OBJETIVOS La coyuntura económica ante la que nos encontramos en la actualidad nos lleva a descartar la realización de ambiciosos audiovisuales. Por ello, en los dos últimos años nos planteamos, mediante producciones más ajustadas en lo referente a duración y costes, comunicar mensajes cortos y claros. Las producciones se proyectan en bucle, mediante pantallas de plasma que no requieren apagar las luces de los museos. No precisan sonido, la claridad de las reconstrucciones no lo hace necesario, eliminando de este modo un murmullo de fondo que puede perturbar la visita.

Bajo el nivel del pavimento de la plaza, en su extremo, se encuentra un canal o pequeña cloaca, de cuyo trazado se conservan en el museo dos tramos aislados, ambos muy erosionados y fragmentados, y cuya función resulta difícil de identificar a simple vista. El canal recogía, por medio de atarjeas, el agua de lluvia que recibía el pavimento de la plaza, encauzada por medio de un canalillo de piedra, a cielo abierto, tallado en grandes losas de arenisca y que discurría adjunto y paralelo a su lado exterior. Canal y canalillo rodeaban el perímetro pavimentado con losas de arenisca de la plaza forense, situándose entre el extremo de la misma y las cimentaciones de la primera fila de columnas del doble pórtico. El canal cubría originalmente su parte superior mediante bóveda de medio cañón realizada, al igual que el resto de la estructura, en opus caementicium, documentado en uno de los dos tramos conservados, concretamente el meridional, mientras el otro tramo, septentrional, se cerraba mediante lajas de piedra horizontales. Las circunstancias de que ni las losas del pavimento de la plaza, ni los fragmentos del canalillo de piedra, se encuentren en su ubicación original y de que el canal no conserve su cubierta, ya que todos estos elementos fueron desmontados para facilitar la construcción del edificio del museo, añade más dificultad a la comprensión del conjunto.

En la actualidad, han sido dos los mensajes que nos hemos planteado transmitir, por medio de la animación 3D, uno en

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Figura 6. Estructuras del Museo del Foro. En la zona occidental de la plaza, que es la conservada en el museo, el agua que recibía el canal desaguaba en la gran cloaca del foro, que discurría bajo él aunque de manera no totalmente coincidente. La evacuación se realizaba por medio de dos perforaciones, circulares y verticales, practicadas en el suelo del canal, situadas en sus extremos norte y sur, en dos zonas de conexión coincidente con la gran cloaca. El agua de lluvia, unida a las aguas residuales que arrastraba la cloaca procedente de los vertidos de la zona central de la ciudad, desaguaba finalmente en el río Ebro.

2.2. Visualizar la secuencia de las letrinas y la natatio en el Museo de las Termas públicas de Caesaraugusta

conservan parcialmente. Cuenta con las infraestructuras hidráulicas características de este tipo de instalaciones; poseería un banco corrido, dotado de perforaciones, destinado a servir de asiento a los usuarios. Bajo el banco discurría un profundo canal de saneamiento por el que circulaba una corriente continua de agua que arrastraba los detritos. En paralelo a éste se disponía un canalillo, a nivel del pavimento, tallado en los sillares de piedra situados a los pies de los usuarios. El canalillo proporcionaba agua para limpiar y humedecer las esponjas que, atadas a un palo, se utilizaban para limpiar las partes íntimas. Estos elementos se han reconstruido parcialmente en la actualidad para hacer más comprensible el conjunto.

El objetivo de la reciente producción del Museo de las Termas era visualizar la secuencia temporal y la dinámica constructiva de restos arquitectónicos de las dos épocas que se encuentran en el museo, unas letrinas de época tardo-republicana y una natatio porticada de alrededor de mediados del siglo I d. C. (Figuras 7 y 8)(Beltrán, 1982: 3335; Escudero y Galve, 2013: 215-218; Aguarod, 2014). La estancia de las letrinas, de planta probablemente cuadrada y con capacidad aproximada para unas 29 personas, se encuentra pavimentada con opus espicatum, delimitado por una fila de sillares de piedra. Posee completo su lado norte en el que se localiza la puerta de acceso, de la que permanece su umbral de piedra, mientras que los lados este y oeste sólo se

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Figura 7. Letrinas del Museo de las Termas.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación El agua corriente que alimentaba el conjunto de canal y canalillo procedía del lado sur, no conservado, donde probablemente se encontraría una fuente para el lavado de las manos. El canal, en su lado norte, recibía el vertido de los canalillos de los dos lados de la estancia y a su vez él mismo desaguaba en una cloaca, situada bajo la puerta de acceso a la estancia, que iniciaba allí su recorrido. En un momento dado se planteó una reforma en el edificio que amortizó las letrinas; sus muros fueron derribados conservando, no obstante, el pavimento y sus infraestructuras hidraúlicas.

Se conservan varias lastras parietales decorativas, realizadas en mármol de Saint Béat, con diversos motivos entre los que nos encontramos figuras geométricas y escudos cruzados (Lapuente, 2014: 152). Un aspecto que dificulta la comprensión de las dos etapas cronológicas de los restos conservados -las letrinas más antiguas y la piscina posterior- es que los visitantes acceden al museo y visualizan la natatio en primer lugar, ya que las letrinas se encuentran situadas al fondo del espacio.

Figura 8. Natatio del Museo de las Termas. A mediados del siglo I, sobre las letrinas derribadas y el terreno circundante, se construyó una gran piscina porticada, una natatio, de planta rectangular, que conserva 9,7 metros de longitud de su trazado original. Su único lado corto conservado se remata en un ábside lobulado y en todo su perímetro posee tres escalones que facilitarían su acceso. El fondo se encuentra, en su mayor parte, cubierto por losas de mármol rectangulares. Del pórtico que rodeaba la piscina, cuya altura se estima entre los 5 y 6 metros, se conservan restos de tres basas de columnas y, encastrados en el pavimento, nueve de sus sillares de apoyo. El pavimento de la natatio se dispuso inmediatamente sobre el de las letrinas. En la zona correspondiente a los intercolumnios, estaba cubierto por placas de mármol blanco grisáceo, delimitadas por listones horizontales del mismo material (Figura 9).

En la excavación se documentaron dos pedestales de piedra, embutidos en la argamasa del pavimento, situados detrás del ábside de la piscina (Figura 9, 1 y 2), destinados probablemente a servir de apoyo a sendas esculturas que decorarían la estancia. De los dos basamentos, el situado a la izquierda del ábside mide 1,10 x 0,60 m y el situado a la derecha mide 0.80 x 0,65 m y se encuentra fragmentado. Entre los diversos materiales aparecidos en el transcurso de la excavación destaca el hallazgo de un fragmento escultórico, consistente en una base en la que se apoya la parte delantera, hasta el empeine, del pie derecho de una escultura de tamaño superior al natural. Se encuentra realizado en mármol blanco, de muy buena calidad, probablemente griego, cuyo análisis arqueométrico está siendo realizado por la profesora María Pilar Lapuente. La parte conservada del pie, que está desnudo, apoya en su totalidad sobre la base, quedando ligeramente levantado el dedo meñique (Figura 10).

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en estudio por I. Rodá y T. Nogales. Un excelente ejemplo lo constituye el Doríforo encontrado recientemente en la natatio de las termas de Baelo Claudia (Rodà, et al., 2014). Dentro de los modelos griegos, repetidos por la estatuaria romana, escogimos de modo totalmente ideal, el Diadúmeno de Policleto, que reconstruimos en 3D basándonos en los ejemplares que se conservan en el Museo del Prado, el Museo Británico y el Metropolitan Museum de Nueva York.

Figura 9. Plano de la natatio de las termas (según C. Aguarod).

Para acompañar a la escultura del atleta seleccionamos, igualmente de manera ideal, la de la Amazona herida, uno de cuyos ejemplares fue descubierto en Écija en el año 2002 en uno de los receptáculos de agua situados junto al templo de culto imperial de la Colonia Augusta Firma. Se trata de una copia romana de la Amazona herida atribuida a Policleto, del tipo denominado Sciarra ( Rodríguez, 2009: 60-62).

3. METODOLOGÍA

Figura 10. Fragmento escultórico hallado en las termas (fotografía Museo de Zaragoza, J. Garrido). Los repertorios escultóricos que podrían decorar unas termas públicas resultan variados, frecuentemente pertenecen a la categoría de lo ideal, tratándose en gran parte de imágenes mitológicas y de dioses. Podemos encontrar divinidades, como las pertenecientes a la salud, Asclepios e Hygea, otras acuáticas, pero también las de atletas en relación con las bondades del ejercicio físico ( Koppel, 2004: 354-355).

La ejecución del trabajo 3D ha necesitado de la comunicación y seguimiento continuo entre las responsables del guión científico y de la ejecución técnica. Partiendo de una exhaustiva documentación histórica, se procedió a la elaboración de un storyboard para plasmar visualmente el discurso científico y el planteamiento técnico y artístico (Figuras 11 y 12). Tras consensuar el proyecto, se diseñaron las escenas y escenarios principales en los que se desarrolla la acción, modelando y texturizando objetos, elementos arquitectónicos, escultóricos y figuras humanas. Se estudiaron los movimientos de cámara, la iluminación interior, exterior y focal sobre determinados elementos, así como los efectos que produce el movimiento ondulante, discurrir y caída del agua. Finalmente, se calcularon 2.625 y 5.400 imágenes Full HD que, tras su postproducción, han dado como resultado dos 3D virtuales de 1,45 y 3,36 minutos de duración en las producciones de los Museos del Foro y de las Termas públicas, respectivamente.

Al plantearnos la reconstrucción ideal de la estancia de la natatio decidimos dotarla de las dos esculturas cuya presencia sugieren los basamentos de piedra localizados en el pavimento. Para ello consultamos con las especialistas Isabel Rodá y Eva Kopel, que amablemente nos orientaron respecto a la posible catalogación del fragmento escultórico mencionado. Ante un variado abanico de posibilidades, y de manera totalmente ideal, optamos por la representación de un atleta, una de las posibles atribuciones para el fragmento escultórico con que contamos, que se encuentra actualmente

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Figura 11. Viñeta de storyboard del foro.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación traslada al espectador a un escenario distinto, al exterior del foro de Caesaraugusta, en el siglo I d.C.

Figura 12. Viñeta de storyboard de las termas.

Figura 13. Fotograma de la recreación de lluvia en el foro.

4. RESULTADOS 4.1. Producción sobre el ciclo del agua de lluvia en el foro La producción virtual para el foro se plantea como un plano secuencia con tres escenarios bien definidos: cloaca, foro y sistema de evacuación. La elección del primero responde a la intención de situar al visitante en el lugar y espacio temporal actual por medio de la recreación hiperrealista del exterior de la cloaca, cuya perspectiva responde al punto de observación hacia el resto arqueológico. En dicho escenario se ha cuidado el detalle en el modelado, texturizado e iluminación puntual de cada uno de los elementos. Desde aquí, y mediante un movimiento ascendente de cámara, se

Para la recreación virtual del foro se ha optado por una iluminación diurna, presuponiendo un cielo nublado. Para fijar el contexto, se han modelado algunos elementos arquitectónicos del pórtico: escalinata, fustes y basas de columnas. La cámara se acerca para fijar la atención sobre el canalillo que rodea la plaza. Mediante un sistema de partículas, se ha logrado el efecto de lluvia, creando un material específico para el agua y texturizando el efecto de ésta sobre el pavimento y el canalillo mencionado anteriormente (Figura 13).

A partir de este punto se muestra, al completo, el sistema de evacuación de agua de lluvia, lo que supone la conexión entre el canalillo situado en el exterior del foro y la cloaca situada debajo de éste. Para ello, se decidió deslizar parte del pavimento y mostrar el discurrir del agua por el canalillo, su paso a un canal intermedio, la caída del agua a la cloaca y su salida hacia el río Ebro (Figuras 14, 15 y 16). Junto al trabajo de modelado, texturizado, iluminación y movimiento de cámara, ha sido necesario calcular y procesar el discurrir y caída del agua, considerando todas sus propiedades físicas para conseguir el efecto deseado. La producción se proyecta, en bucle, por medio de monitores autoportantes. Realizamos dos versiones con variaciones en las imágenes de su comienzo, una situada frente a los restos del canal y la cloaca, desde su exterior, y otra que se encuentra en el interior de la cloaca, a modo de principio y fin del ciclo del agua.

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momento actual mediante una recreación hiperrealista de los restos arqueológicos, con la piscina en primer plano. Desde aquí, y mediante un movimiento de cámara, se traslada al espectador hacia la zona de las letrinas, y por medio de una transición, al siglo I a.C. En la recreación del ambiente de las letrinas se decidió incluir la presencia semitraslúcida de un personaje, para lo que fue necesario el modelado de una figura humana, a la que hubo que recrear su vestimenta, sandalias y el utensilio para la higiene (Figura 17).

Figura 14. Fotograma de la apertura del pavimento del foro.

Figura 17. Fotograma que recrea las letrinas públicas.

Figura 15. Fotograma del sistema de evacuación del agua de lluvia.

El sistema de circulación del agua, abastecimiento y saneamiento en las letrinas se visualiza al completo gracias al desplazamiento de la cámara y de uno de los laterales del recinto (Figura 18). Finalmente, mediante la simulación de la rotura y caída de los muros, así como de partículas de polvo en suspensión, se ha recreado el derribo de esta instalación.

Figura 16. Fotograma que recrea la salida del agua al río Ebro.

Figura 18. Fotograma de la circulación del agua en las letrinas.

4.2. Producción sobre la secuencia histórica en los restos de las termas

El siglo I d. C supone el desescombro y construcción de la piscina porticada, lo cual se explica a través de la animación 3D de los elementos principales sobre fondo negro: rotura de pavimento, excavación, cimentación y colocación de columnas (Figura 12).

La producción virtual que muestra la secuencia histórica en los restos de las termas plantea tres espacios temporales distintos: el actual, el siglo I a.C y el siglo I d.C, para los cuales, siguiendo la planimetría del estudio arqueológico, se han construido los escenarios correspondientes en tres dimensiones. Al igual que en el caso anterior, la animación se inicia en el

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Finalmente, mediante fundido, se crea el recinto de la natatio porticada, donde se han modelado distintos elementos arquitectónicos y decorativos, así como dos esculturas sobre pedestales: un Diadúmeno y una Amazona herida, y procesado el efecto del agua en movimiento de la piscina (Figuras 19 y 20). La producción se proyecta por medio de un monitor situado a los pies de la natatio.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 19. Recreación del ángulo sureste del pórtico de la piscina.

Figura 20. Recreación de la piscina porticada con las esculturas al fondo.

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5. CONCLUSIONES Las animaciones 3D que se han realizado para dos de los museos de la Ruta de Caesaraugusta se presentan como un excelente formato de comunicación para transmitir mensajes concretos. Su lenguaje es universal, mediante imágenes de calidad, que no precisan de traducción y los hacen accesibles a todos los visitantes.

AGRADECIMIENTOS A la arquitecta Pilar Alonso, cuya ayuda ha sido muy valiosa en la realización de las perspectivas y soluciones constructivas. A Isabel Rodá y Eva Koppel por sus sugerencias respecto a las posibles atribuciones del fragmento escultórico hallado en las termas, y a Pilar Lapuente que nos ha facilitado sus datos preliminares sobre el origen del mármol en el que está realizado.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Aguarod Otal, C., (2010) Ayer y hoy del foro de Caesaraugusta, Zaragoza. Aguarod, C. (2014) “Las termas públicas. Museo de las Termas de Caesaraugusta”, en Aguarod, C. (direc.) Colonia Caesar Augusta. La ciudad de Augusto, Zaragoza, pp. 55-59. Aguarod Otal, C. y R. Erice, (2012). “La experiencia de los recursos audiovisuales en los Museos Arqueológicos Municipales de Zaragoza (1995-2012)” en Recursos audiovisuales en museos, pros y contras. ICOM Digital España. Revista del Comité Español del ICOM [En Línea] No. 7. 2012, disponible en: www.icom-ce.org/recursos/ICOM.../ICOM%20CE%20 Digital%2007.pdf DIGITAL. Revista del Comité Español de ICOM. Nº 7.

Beltrán Lloris, M. (1982) La arqueología de Zaragoza: últimas investigaciones, Zaragoza. Escudero Escudero, F. de A. y Galve Izquierdo, M.P. (2013) Las cloacas de Caesaraugusta y Elementos de Urbanismo y Topografía de la Ciudad Antigua, Institución Fernando el Católico, Zaragoza. Koppel, E.M., (2004) “La decoración escultórica de las termas en Hispania”, en Nogales, T. y Gonçalves, L. J. (coord.) Actas de la IV Reunión sobre Escultura Romana en Hispania, Lisboa, 7, 8 y 9 de febrero de 2002, Madrid, pp. 339-366. Lapuente, P., (2014) “Archaeometry on stones. Multimethod approach to investigate stone provenance. Studied cases from Roman Hispanic marmora”, Archeometriai Mühely, XI./3, pp. 149-158. León, P., (2008) “Nueva réplica de la amazona Sciarra”, en Le due patrie acquisite. Studi di Archeologia dedicati a Walter Trillmich, L’Erma di Bretschneider, Roma, pp.243253. Mostalac Carrillo, A. y Pérez Casas, J.A., (1989) “El foro de Caesaraugusta”, en Álvarez, A. et al. La plaza de la Seo. Zaragoza. Investigaciones Histórico-Arqueológicas. Estudios de Arqueología Urbana, 2, Zaragoza, pp. 80-155. Rodà, I., Arévalo, A., Bernal, D. y Expósito, J.A. (2014) “Una copia del Doríforo en las Termas Marítimas de Baelo Claudia”, en Álvarez, J.M., Nogales, T. y Rodá, I. (eds.), XVIII Congreso Internacional de Arqueología Clásica. Centro y periferia en el mundo Clásico, Mérida, pp. 13031308. Rodríguez, P., (2009) “La escultura ideal. Las copias de originales griegos y helenísticos”, en León, P. (coord.) Arte romano de la Bética. Escultura. Sevilla, Fundación FocusAbengoa, pp .54-75.

NOTAS ACLARATORIAS 1 La excavación fue realizada en dos campañas, durante los años 1982 y 1990, dentro del Convenio establecido entre el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Zaragoza, bajo la dirección científico-administrativa del director del Museo de Zaragoza Miguel Beltrán, y la dirección técnica de Carmen Aguarod. La escultura se encontró el 3-XI-1982, en el nivel b, correspondiente al abandono de las termas en el Bajo Imperio. 2 Museo de Zaragoza, 82.16.88.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

79. NUEVAS PERSPECTIVAS DE DIVULGACIÓN PARA EL PATRIMONIO ARAGONÉS Romina Luesma González1 1

Universidad de Zaragoza

Romina Luesma González, rominaluesma@hotmail.com

RESUMEN Durante los últimos años, estamos asistiendo a una importante evolución en la aplicación de las técnicas necesarias para el desarrollo de proyectos de virtualización del patrimonio. En este caso se proponen dos opciones orientadas a la comprensión y divulgación de los resultados científicos representados en las reconstrucciones virtuales. Por un lado, en relación con los motores de juego, se expondrá el flujo de trabajo en el motor de juegos de Blender (Blender Game Engine) el cual nos ofrece la posibilidad de generar un ejecutable con el que realizar visitas virtuales. Por otro lado, en relación con los sistemas de visualización de los modelos virtuales, en concreto de Realidad Aumentada, se mostrará la creación e importación de modelos 3D y el funcionamiento de Augment, una de las aplicaciones de Realidad Aumentada para dispositivos móviles. Herramientas cuyo objetivo final será hacer que el público general encuentre nuestro patrimonio tan interesante y cercano como para incentivar la protección necesaria por su parte. PALABRAS CLAVE: Patrimonio Cultural; Reconstrucción virtual; Blender Game Engine; Realidad Aumentada.

ABSTRACT In recent years, we have been witnessing a significant evolution in the application of the needed technics for the development of some projets of virtualization of the hostage. In this case, two options are proposed with the aim of getting a better understanding and spreading of the cientific results depicted in virtual reconstructions. On the one hand, in connection with game engines, workflow in the game engine Blender (Blender Game Engine) will be set out. This option offers the possibility of generating an executable file that allow to do virtual tours. On the other hand, regarding the display systems of virtual models, in particular Augmented Reality ones, it will be displayed how to create and import 3D models in Augment and the general working way of Augment. Augment is one of Augmented Reality applications for mobile devices.Tools whose ultimate goal is to make the population find our heritage so interesting and close that encourage themselves to protect it as needed. KEYWORDS: Cultural Heritage; Virtual Reconstruction; Blender Game Engine; Augmented Reality.

1. INTRODUCCIÓN

2. OBJETIVOS

Como era de esperar, el desarrollo tecnológico que se aprecia en nuestra vida diaria también ha proporcionado numerosos recursos tecnológicos aplicables en patrimonio Cultural, como el uso de GPS diferencial, la fotogrametría digital, el modelado 3D o los sistemas de visualización de los modelos generados. Siendo siempre herramientas que faciliten, complementen y mejoren el proceso tradicional de documentación, investigación, conservación y divulgación del patrimonio, pero con un uso riguroso que respete el proceso de investigación y las hipótesis de trabajo.

Teniendo en cuenta las posibilidades que nos ofrecen estas nuevas aplicaciones, en el caso que nos ocupa, analizaremos dos ejemplos orientados, sobretodo, en dar a conocer los resultados de las investigaciones al público general. En primer lugar, se analizará el proceso de creación de modelos 3D interactivos a través del motor de juegos Blender Game Engine, el propio motor de juegos interno de Blender1, el cual nos ofrece la posibilidad de generar un ejecutable con el que realizar visitas virtuales. Gracias a las opciones del programa podemos insertar locuciones, vídeos, interactivos sobre los objetos más representativos, etc., lo que ayudará a crear recorridos interactivos personalizables dependiendo de

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las características del bien patrimonial y del público al que lo queramos dirigir, pudiendo tener diferentes tipos de visitas en un mismo recurso. El segundo lugar, se expondrá el flujo de trabajo relacionado con los sistemas de visualización de los modelos virtuales, en este caso utilizando una aplicación de Realidad Aumentada, la cual nos permite unir una experiencia presente con el pasado, añadiendo información que haya desaparecido y se haya recuperado a través de las investigaciones. Puede ser muy útil para comprender el uso y evolución de los restos que se conservan. Entre los programas que utilizan marcadores como activadores, se analizará el proceso de trabajo de un proyecto utilizando Augment2, el cual permite que nuestros recursos estén disponibles para dispositivos móviles, simplemente, descargando la app de manera gratuita. Ambas opciones son herramientas de información que pueden ir incluyendo los avances de las investigaciones en curso, y con un objetivo común, que es la necesidad de dar a conocer el patrimonio aragonés, y al mismo tiempo protegerlo, ya que se podrían utilizar en restos con limitaciones de conservación con el fin de seguir proporcionando al visitante su disfrute, pero evitando su deterioro.

3. METODOLOGÍA El proyecto que se ejemplifica como referente a realizar en diferentes elementos patrimoniales aragoneses, forma parte del Trabajo Final de Especialización del Curso de Especialización en Virtualización del Patrimonio de la Universidad de Alicante. En esta edición 2014-2015 se ha seleccionado como área de intervención la zona de las Termas Orientales del yacimiento arqueológico de La Alcudia de Elche. Así pues, partimos de un esquema de trabajo anterior que engloba el análisis previo, la documentación histórica necesaria, la planificación de las fases de trabajo, y la realización de parte de las mismas, como la toma de datos necesarios para generar la documentación planimétrica. A continuación, se presenta el flujo de trabajo, desde la elaboración de los planos en 2D, hasta la creación del programa ejecutable del recorrido virtual.

3.1. Levantamiento planimétrico: AutoCAD El primer paso de tratamiento informático de la información obtenida de las excavaciones arqueológicas y de las hipótesis de trabajo del conjunto termal, será, a partir de la toma de datos realizada en los restos conservados, la realización de la planimetría en AutoCAD, en este caso versión 2015, compuesta por las plantas, los alzados y las secciones longitudinales y transversales, parte de las mismas se pueden observar en la Figura 1. Es muy importante que la realización de los planos sea una imagen precisa del estudio de las estructuras para, posteriormente, obtener un modelo virtual de calidad que

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refleje de una forma comprensible los resultados de las investigaciones. El software de diseño elegido, AutoCAD, proporciona la opción poder realizar dibujos 2D y modelado 3D de los mismos, pero en este caso se ha optado por exportar la planimetría a Blender, un programa específico de modelado y animación.

Figura 1. Detalle de la planimetría realizada en AutoCAD.

3.2. Modelado 3D: Blender Para exponer el proceso de creación del modelo 3D, en primer lugar es conveniente hacer referencia al software open-source que se ha utilizado, tanto para el modelado, como para la creación del programa ejecutable. Blender es una de las herramientas de referencia con la que se realizan un gran número de reconstrucciones virtuales, siendo una de sus principales ventajas que se trata de una aplicación de código abierto y gratuita, lo que significa que se puede mejorar su código fuente y adaptarlo a nuevas necesidades, y además, no es necesario ningún tipo de licencia para su utilización. Es un programa en continua evolución y que cada vez presenta más vínculos con otros programas que pueden asociarse a su utilización, como AutoCAD en el caso de modelado 2D o Augment en el caso de sistemas de visualización de los modelos generados. Su motor de juegos es una herramienta de programación que está enfocada principalmente al desarrollo de juegos, pero puede utilizarse también para crear programas interactivos de uso patrimonial. Para llevar a cabo la exportación desde AutoCAD es necesario cargar una aplicación que permite convertir el modelo 2D realizado, en un formato compatible con Blender, como lo es el formato .obj. Posteriormente, se introduce el comando en la barra de comandos para que se ejecute y se seleccionan los elementos de los dibujos creados que se quieran exportar, durante el proceso se selecciona la opción de escala 1m. y el modo por capas. Después, se importa en Blender, utilizando el motor de procesamiento Cycles, el fichero con extensión .obj que se ha creado. Es un trabajo un poco costoso ya que la importación que se realiza en Blender despliega una lista de elementos que se corresponden a las capas creadas en


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación AutoCAD, pero sin conservar la nomenclatura por lo que se deben ir renombrando, incluso en algunos casos uniendo varias de los mismas para localizar los objetos necesarios del posterior levantamiento 3D. A continuación, se abaten los alzados y las secciones, y se colocan en referencia con las plantas, tal y como se muestra en la Figura 2, para así poder realizar el modelado de las estructuras teniendo en cuenta la altura y grosor de los muros o la pendiente que se puede observar al unir correctamente los diferentes elementos. Tras la creación del modelo 3D, teniendo en cuenta la documentación referente a los restos e investigaciones del objeto del proyecto, es aconsejable realizar un borrador de los materiales y texturas que se deban aplicar para conseguir la apariencia que más se ajuste a la realidad. La correcta aplicación y visualización de los materiales y texturas del modelo, será muy útil en los posteriores renderizados y animaciones que se utilizarán como elementos auxiliares durante el recorrido virtual.

Figura 2. Fase de modelado 3D en Blender

Así pues, concluye el trabajo en el entorno Cycles, asegurándonos que los elementos contengan una información estructural precisa, y se inicia el flujo de trabajo con el motor de juegos de Blender (Blender Game Engine), donde la aplicación de texturas y de los efectos especiales deberán de ser más sencillos, ya que las acciones que se pueden realizar con el motor de juegos de Blender ya requieren suficientes recursos, y la suma de todo, puede convertir el ejecutable en una aplicación demasiado pesada para algunos dispositivos. El propósito de este artículo no es explicar el funcionamiento completo de BGE, pero si un poco su estructura principal, editor de lógica o logic bricks, que está formado por: sensores que se encargan de marcar el comienzo de la acción, controladores que delimitan las condiciones de la acción y actuadores que definen la acción a realizar. Gracias a ellos, y sin necesidad de conocer en profundidad un lenguaje de programación, podemos desplazarnos por el escenario virtual, hacer emerger menús informativos, ejecutar pistas de audio, visualizar diferentes escenas, etc., un sinfín de posibilidades para interactuar que se pueden adaptar a las necesidades del público al que se quiera destinar el ejecutable. A pesar de las múltiples mejoras de este software libre, en el caso del motor de juegos como se ha apuntado anteriormente, el realismo no vendrá dado por la apariencia, sino que es necesario tener en cuenta todas las opciones que ofrece para incorporar información realista al modelo, como lo son las opciones de movimiento de los objetos, ya que BGE simula un comportamiento físico real de los objetos utilizando sus propiedades físicas, o las opciones de sonido. En algunos de los casos también se pueden utilizar script de Python3 para controlar y enriquecer el contenido del interactivo, como es el caso de la inclusión de vídeos durante el recorrido interactivo (Figura 4).

3.3. Recorrido virtual: Blender Game Engine (BGE) Es a partir de este punto donde nuestro proyecto de crear un ejecutable con el que realizar visitas virtuales marca unas necesidades específicas diferentes a si quisiéramos obtener una imagen fotorrealista (Figura 3).

Figura 3. Ejemplo de renderizado fotorrealista en Cycles de Blender.

Figura 4. Ejemplo de script de Python para reproducir proyecciones en BGE.

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Seguidamente, se describe el proceso que se ha llevado a cabo para realizar el recorrido virtual interactivo en el modelado 3D de las Termas Orientales de La Alcudia (Elche). En primer lugar, es necesario reasignar las texturas y materiales de todos los elementos porque al cambiar el motor de procesamiento no se visualizan correctamente y se pierden las características conseguidas a través del trabajo anterior con nodos, e incluso, desaparecen algunos de los objetos, o partes de los mismos. En referencia al funcionamiento propio de BGE, se añade una cámara interactiva que simulará el paseo virtual en primera persona, el tipo de propiedades dinámicas será estático, ya que de lo contrario caería hasta el suelo por efecto de la gravedad. En el ejemplo realizado, se utilizan las teclas correspondientes a las flechas para realizar los desplazamientos, pero estas opciones se pueden cambiar a través del editor de lógica, seleccionando otras teclas diferentes en los sensores tipo teclado de los actuadores de movimiento. A través del movimiento del ratón se observa el entorno, está propiedad se ha programado a través de un script de los repositorios disponibles en línea4 con alguna variación para adaptar el movimiento a las necesidades del recorrido. Uno de los primeros obstáculos que es necesario solucionar para comenzar la visita virtual, con un recorrido más o menos establecido desde la entrada del conjunto termal hasta la zona de la natatio, es la apertura de las puertas. Se ha utilizado un sensor de cercanía en cada puerta principal, con el cual a través de un actuador de movimiento se mueven permitiendo el paso. Se ha repetido este proceso en todas las puertas que dan acceso a las estancias para así poder visitar su interior. En segundo lugar, para acceder desde el vestíbulo a la zona de la natatio debemos salvar los cuatro escalones que se han documentado. Para ello se ha utilizado el sensor colisión que activa un actuador de movimiento y hace que el objeto que colisiona, en este caso el objeto que simula la visita en primera persona, se desplace hacia arriba. Una vez concluido el trabajo necesario para navegar por el escenario virtual, se comienza a insertar la información que se desea mostrar en la visita. Durante el recorrido de este proyecto se han colocado diez ítems informativos, siete de ellos contienen únicamente audio, y están señalizados con un objeto con forma de play, como se puede observar en la Figura 5, que rota sobre sí mismo para que así sea más diferenciable. Para su activación se ha utilizado un sensor ratón sobre y un actuador sonido con un modo de reproducción reproducir-detener, así cuando el ratón se desplaza del objeto se detiene la locución. Las locuciones han sido previamente grabadas en formato mp3 a través de un programa llamado Balabolka, en el que se escribe el texto con la información que se quiera adjuntar y, posteriormente, lo lee una voz determinada a la que se le puede variar el tono, el volumen o la fluidez.

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Figura 5. Ejemplo de pista de audio en BGE. De los tres elementos restantes, el que se encuentra situado en el lado este de la natatio combina la narración referente al sistema de canalizaciones, con la proyección, en primer lugar, de un vídeo sobre el funcionamiento de la natatio, y posteriormente, con la representación 2D realizada en AutoCAD de los restos documentados. Se ha realizado con dos sensores ratón sobre y botón izquierdo para que comience cuando sea pulsado, y dos actuadores, el primero de ellos suspender escena, interrumpe la escena correspondiente al recorrido virtual y el segundo agregar escena superpuesta hace que aparezca la escena en la que se ejecuta el vídeo, ejecución que se hace posible, como hemos indicado anteriormente, gracias a un script en Python. Los dos últimos elementos del recorrido virtual están indicados con un objeto importado5 con forma de lupa, y corresponden al ítem colocado en el lado oeste de la natatio, que interrumpe el recorrido virtual para acceder a la escena y muestra parte de la cubierta en la que, gracias, a un actuador acción y otros dos de propiedad se puede rotar y hacer zoom sobre ella. Y ya el último de ellos, utilizando otro actuador agregar escena superpuesta, se accede a una escena donde se puede observar una imagen del interior de la estancia situada en la planta inferior al norte de las denominadas letrinas. Una vez insertada toda la información que completa el recorrido virtual, es necesario crear un entorno que facilite la utilización del ejecutable, por lo que se han añadido dos escenas, una de ellas, corresponde a la portada o inicio, en la que se encuentra un símbolo play con que se accede directamente a la escena donde discurre la visita virtual, o, se puede acceder, pulsando sobre el icono de información, a una nueva escena donde se visualiza una imagen con todas las indicaciones sobre el ejecutable, creada en un programa de edición de imágenes e importada desde archivo como Images as planes, y donde se reproduce al mismo tiempo una locución dando la bienvenida al visitante, la cual se suprimirá cuando se pulse la nota musical que se ha insertado en la parte inferior derecha, dando lugar a otra escena donde no se ha insertado la pista de audio.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Para finalizar el proceso de elaboración de la visita virtual, es necesario realizar un último paso para crear la aplicación ejecutable, en primer lugar se debe de revisar que todos los datos externos estén referenciados correctamente en el archivo de extensión .blend, y guardarlo una vez situados en la escena correspondiente a la portada, porque de este modo se asegura que la visita comience en esta misma escena. En segundo lugar, a través del menú superior de Blender en archivo se elige la opción de exportar como save as game engine runtime. Así se crea una carpeta, generalmente en la misma ubicación donde se encuentra el archivo original de Blender, con todos los ficheros necesarios, y se accederá al ejecutable a través del archivo de extensión .exe.

4. RESULTADOS A continuación, se presentan las dos opciones a tener un cuenta como nuevas perspectivas para hacer el patrimonio aragonés más comprensible y didáctico, el recorrido interactivo por las Termas Orientales de La Alcudia (Elche) y la visualización del modelado 3D de las mismas a través de una apliación de Realidad Aumentada.

4.1. Aplicación ejecutable Para un correcto funcionamiento de la visita virtual se ha dividido la aplicación en siete escenas, tres que podríamos considerar principales y cuatro secundarias relacionadas con la información adicional. En todas las escenas se ha configurado un menú de acceso rápido con las principales opciones para navegar cómodamente por el ejecutable, se explica en la escena de información y las teclas serían las siguientes: Salir de juego (tecla “S”), reiniciar el juego (tecla “R”), volver al menú principal (tecla “M”), salir de las escenas secundarias y retomar el juego (barra espaciadora). Estas son las escenas principales del recorrido virtual: • Portada, compuesta dos enlaces, el referente al menú principal de información, y el segundo, el que proporciona el acceso directo al recorrido virtual. • Menú principal, en el que se encuentra, como ya hemos indicado, la información necesaria para navegar por el recorrido. Y en la que se valoró la posibilidad de insertar un vídeo explicativo del yacimiento, pero que finalmente se descartó por no sobrecargar la aplicación con un recurso que no es estrictamente necesario. • Y por último, el recorrido virtual, que corresponde al escenario principal donde se desarrolla la visita virtual, o lo que es lo mismo, el modelado 3D de las Termas Orientales de La Alcudia de Elche. A la información adicional que se puede consultar durante el recorrido virtual, se accedería a través de los indicadores explicados anteriormente y se pueden observar en la Figura 6. Así pues, por un lado, tendríamos la escena interactiva, una de las principales, y por otro las escenas secundarias, que corresponden a las imágenes o vídeos correspondientes a las estancias o a los elementos relevantes que se han descubierto durante la investigación.

Figura 6. Distribución de los puntos de consulta durante el recorrido interactivo. Las pistas de audio se encuentran distribuidas durante todo el recorrido, desde la puerta de entrada donde comienza la visita y cuyo contenido hace un pequeño resumen de los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el yacimiento. Una vez que se accede al edificio, se puede observar a la izquierda el indicador de la pista de audio correspondiente al vestíbulo, donde se explica el mosaico que se encuentra in situ y algunas referencias sobre la orientación, la pendiente y el sistema de desagüe que se ha documentado. Posteriormente, se puede acceder a la estancia que se ha denominado letrinas, su pista de audio informa de las características generales y uso de este tipo de estancias, así como, de los restos localizados en la misma. La habitación contigua se ha identificado con el llamado apodyterium, donde también una pista de audio explica los restos documentados y su utilización. Tras salvar los escalones por los que se accede al nivel superior, donde se encuentra la denominada natatio, se encuentra en primer lugar, de este a oeste un pasillo cubierto, donde se pueden ejecutar dos pistas de audio, la primera colocada al principio del mismo contiene información sobre el uso del denominado pasillo y la situada al final hace referencia a los materiales encontrados en el mismo. Finalmente, en la zona descubierta de la natatio, se puede reproducir la pista auditiva que se encuentra sobre el pedestal y que proporciona información sobre su hipótesis de uso y sus paralelos en edificios termales. Y por último, se encuentra el ítem colocado en el borde este de la natatio, en el cual, a través de un vídeo realizado con la propia animación de la simulación de fluidos de Cycles en Blender, se plantea la hipótesis del funcionamiento del sistema hidráulico, así pues, se visualiza el sistema de desagüe de la piscina por un canal localizado en su extremo oeste, y posteriormente, se visualiza el plano realizado en AutoCAD de las infraestructuras relacionadas con la red de canalizaciones del edificio termal. Todo ello apoyado por la explicación de las investigaciones realizadas. La escena interactiva se encuentra situada bajo la cubierta de la denominada stoa, y en ella se reproduce una pista de audio que explica las características de la techumbre y sus componentes, y al mismo tiempo, se puede observar un conjunto de tégulas e ímbrices el cual se puede rotar y hacer zoom, ambas opciones muy útiles ya que durante la visita virtual no se pueden apreciar correctamente las cubiertas.

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Para finalizar la visita virtual al conjunto termal en su zona más oriental, junto a las escaleras de acceso a la planta superior del edificio, que se correspondería con el espacio inferior ocupado por el apodyterium, las letrinas y una estancia situada al norte de las mismas, y que en principio, no tendría acceso por ninguno de sus cuatro lados, se ha colocado en la zona exterior un ítem con forma de lupa donde se puede examinar el interior de la dependencia, ya que sino solo se puede observar desde la planta de arriba el hueco donde se ha colocado una escalera de madera como hipótesis de acceso. Lógicamente, el exterior del edificio se encuentra condicionado por la información obtenida hasta ahora, ya que las Termas Orientales de La Alcudia es una zona de la ciudad en proceso de excavación y revisión, por lo que no podemos concluir el contexto arqueológico exacto, pero es necesario proporcionar a la reconstrucción virtual cierta coherencia tanto arqueológica como visual y práctica, ya que la facilidad de uso también se basa en no realizar un desplazamiento erróneo y acabar cayendo al infinito. Así pues, la representación de las ínsulas que rodean al edificio termal, únicamente indican que se encuentra en un ámbito urbano, de ahí que se muestren bloques sin apenas modelado y de un color neutro. Al igual que la realización de las calles que conectan los edificios, que generalmente están localizadas y son necesarias para su contextualización virtual, aunque se hayan tenido que utilizar texturas fotográficas atribuidas por paralelos. Tras la realización de este proyecto de recorrido virtual se pueden apuntar posteriores mejoras en el mismo, como puede ser que las pistas auditivas varíen dependiendo del público al que vaya dirigido, la posibilidad de ampliar la información con recorridos adicionales, como por ejemplo, con los otros periodos de ocupación de los restos o añadir cierto realismo con personajes u objetos, siempre que se apoyen en la investigación en curso.

Figura 7. Vista del ejecutable durante la visita virtual

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4.2. Realidad Aumentada: Augment Otra de las opciones que se presenta en este artículo para hacer que el patrimonio sea un recurso consumible y actualizado, sería la utilización de aplicaciones de Realidad Aumentada (RA) para diferentes dispositivos móviles. La Realidad Aumentada permite integrar en la escena real información virtual en tiempo real. Así pues, para combinar perfectamente la realidad y la información virtual, se posicionan y alinean los objetos virtuales en el mundo real, generando un entorno interactivo simultáneo. Se diferencia de la Realidad Virtual porque en esta opción el usuario realiza una inmersión completa, pierde el contacto con la realidad, e interactúa en un mundo totalmente virtual. Los ámbitos de aplicación de la RA son muy variados desde la medicina hasta el entretenimiento, pasando por educación, defensa, arquitectura o industria en sus procesos de fabricación o mantenimiento de maquinaria. Dentro de los diferentes tipos de RA, se podrían diferenciar principalmente dos: de rastreo o seguimiento, que utiliza como activador marcadores, imágenes u objetos a través de los cuales el programa elegido los reconoce y muestra la información virtual asociada. Y de posicionamiento, en este caso el activador es la localización por lo que es necesario utilizar dispositivos móviles que cuenten con GPS, brújula y acelerómetro, para procesar lo que se ve a través de la cámara y una vez que el software reconozca la ubicación se conecte a internet y exponga toda la información disponible para esa localización. En cualquiera de los casos se realizan experiencias que enriquecen la información que se dispone del entorno a través de dispositivos cada vez más comunes. En relación con el patrimonio se puede realizar una sencilla visualización de modelos 3D utilizando, por ejemplo, la aplicación Augment, de descarga gratuita para el visitante y, según las necesidades el proyecto, con un coste asequible para el mismo que facilitaría la utilización de todas sus herramientas. Aún con todo, se deben de tener en cuenta una serie de restricciones propias de la aplicación, como lo son los requisitos de formato del fichero (.obj o .dae) y las limitaciones de los modelos 3D, tanto en el tamaño total del archivo como en las texturas y animaciones que podemos utilizar. El propio programa proporciona a cada modelo que se añade en la cuenta de usuario un código QR que se puede utilizar como marcador para visualizarlo, o si s prefiere, se pueden crear marcadores propios con un dibujo o una foto, que tengan suficiente complejidad y contraste para que al ser escaneados se reconozcan y asocien fácilmente. Las figuras 8 y 9 corresponden a la interfaz de usuario de una cuenta de Augment, se trata de una cuenta ordinaria por lo que la consulta de los modelos tiene validez de un mes. En este caso aparecen dos modelos, uno de ellos es la reproducción de una lucerna romana obtenida por ffotogrametría, y el otro corresponde al ejemplo en cuestión del proyecto, se trata del modelado parcial del conjunto de las Termas Orientales,


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 8. Vista de los modelos compartidos en la aplicación Augment.

Figura 9. Vista de los marcadores asociados en la aplicación Augment. en concreto a la estancia de las denominadas letrinas. En ambos casos se ha exportado directamente desde el motor de procesamiento Cycles de Blender a Augment, a través de un agregado (add-on) de Blender que permite establecer la conexión directa con la cuenta creada en Augment y crea una pestaña en el menú de herramientas para acceder directamente a esta opción de exportación. Desde esta misma pestaña se puede nombrar el archivo, así será como aparecerá para que los usuarios lo localicen, se puede elegir la categoría a la que pertenece y elegir su privacidad, si será un modelo de acceso público o privado. Una vez completados estos campos se elige Export to Augment y después de que el modelo se haya cargado se podrá acceder a el mismo desde la cuenta de usuario y asociarlo al marcador con el que quiera ser activado. Este proceso también se puede realizar importando en Augment el fichero .obj del modelo, pero es un poco más complicado ya que es necesario comprimir los archivos en una misma carpeta cumpliendo las exigencias del programa. El tipo de visualización 3D es bastante sencilla, simplemente es necesario escanear el marcador, en este caso, se trata de la imagen del yacimiento que correspondería al espacio que se ha atribuido a las letrinas, y el modelo aparecerá superpuesto, como se muestra en la Figura 10. Una vez que el modelo sea visible se puede rotar y aumentar o disminuir para observar los detalles. Las principales limitaciones que se pueden observar a la hora de utilizar este modelo de visualización, es la necesidad de no interrumpir la visión del activador por parte del dispositivo para que el modelo no desaparezca y la importancia de una correcta iluminación del marcador para que el dispositivo no tenga ningún problema a la hora de escanearlo.

Figura 10. Resultado visualización modelo 3D a través de la app Augment. Lo más interesante de su utilización, no es el visionado aislado de objetos, sino poderlo realizar directamente en su contexto, como por ejemplo en yacimientos arqueológicos. Así pues, este sería simplemente un punto de partida para seguir desarrollando proyectos de RA, con los que se podrían obtener resultados tan interesantes como la guía interactiva del Museo al Aire Libre de la Villa Romana del Albir (Alfaz del Pi, Alicante), la cual, gracias a los estudios realizados por el equipo de Patrimonio Virtual de la Universidad de Alicante y a la utilización del kit de desarrollo de software Vuforia junto a Unity, han conseguido desarrollar esta aplicación didáctica y de fácil manejo.

5. CONCLUSIONES Dada la coyuntura económica actual, estos ejemplos podrían ser una alternativa a la realización de proyectos en los que se utilizan medios mucho más inmersivos que implican simulación en tiempo real e interacción entre los visitantes y los elementos patrimoniales y que, generalmente, utilizan dispositivos que tienen un coste más elevado, necesitan un espacio físico acondicionado y una considerable labor de mantenimiento. Nuestro patrimonio, y en especial el patrimonio arqueológico, en muchas ocasiones no cuenta con las infraestructuras necesarias para llevar a cabo una visita in situ todo lo enriquecedora que podría serlo apoyada por estas aplicaciones. El público en general debe de conocer los restos, los procesos de protección, conservación y divulgación, y finalmente, cuando se enfrente a ellos, pueda valorarlos y colaborar en su protección. Proceso que puede ser más sencillo gracias a los avances tecnológicos, los cuales serán siempre un medio para ello y no un fin en sí mismos. En los últimos quince años, se ha dado un gran salto cuantitativo de los proyectos patrimoniales que han asociado a su elaboración, o al menos a parte de la misma, la aplicación sistemática de las herramientas necesarias para el desarrollo de la virtualización del patrimonio, ya que los avances tecnológicos que se vienen utilizando en otros campos desde hace tiempo son cada día más sencillos y adaptables.

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Estas actuaciones no tiene un contexto claramente definido que las unifique y que las valide con suficiente rigurosidad, o lo que es lo mismo, no se contemplan unos límites bien definidos de los procedimientos y de las metodologías aplicables. En este sentido, de una necesaria regulación de las intervenciones, debemos recordar siempre que, como profesionales al servicio del patrimonio, nuestros proyectos de virtualización estarán sujetos a la información e investigación obtenida del propio objeto de actuación. A este respecto, no debemos olvidar las recomendaciones internacionales sobre Arqueología Virtual que aparecen en los Principios de Sevilla, donde la Sociedad Española de Arqueología Virtual (SEAV) junto con grupos de investigación y empresas ha realizado este documento dividido en tres apartados: definiciones, ante la necesidad de unificar conceptos que son imprescindibles a la hora de realizar proyectos de este tipo, objetivos y los ocho principios, que están directamente relacionados con los principios y objetivos de la Carta de Londres (2009), y los que tratan temas tan importantes como la rigurosidad histórica, la transparencia científica o la sostenibilidad y complementariedad con los recursos más tradicionales. También en este sentido se han ido desarrollando materiales que puedan unificar criterios a la hora de justificar la veracidad de las reconstrucciones virtuales, y gracias a su aplicación, se puede comprender esta rigurosidad histórica del modelo con solo un vistazo, este es el caso de las reconstrucciones virtuales realizadas por el proyecto Byzantium 12006 dedicado a realizar reconstrucciones de la actual Estambul en el año 1200 d. C., donde utilizan una escala cromática para indicar la información que se ha utilizado para realizar cada fase de la reconstrucción, teniendo en cuenta todas las fuentes de documentación escrita, fotográfica, restos conservados, etc. En la Península Ibérica desde hace un tiempo los profesionales del campo de la virtualización están intentando realizar una adaptación de esta escala cromática que se ha llamado escala de evidencia histórica7, la cual se encuentra en continua revisión. Asimismo, el equipo de Patrimonio Virtual de la Universidad de Alicante está trabajando en las denominadas Unidades de Reconstrucción (UR)8 que se utilizarán para llevar a cabo el registro de toda la información utilizada para la elaboración de cada sección de la reconstrucción virtual. Con este trabajo se aboga por el desarrollo de metodologías científicas para este campo y por ello su contenido será preciso y susceptible de ser rebatido. En el caso que nos ocupa, como ya hemos indicado el flujo de trabajo, tanto de la reconstrucción virtual como del recorrido por la misma, partía de un esquema de trabajo anterior, así pues ha sido necesario solventar algunas de las dificultades consecuencia de no gestionar directamente la documentación e investigación arqueológica, o por lo menos, de no tener acceso a todo el archivo fotográfico. Estos condicionantes del proyecto, en cierta medida, se pueden convertir en ventajas para proyectos posteriores, ya que a la vista de los resultados, se puede considerar apropiada la reutilización de planimetrías y modelos fotogramétricos de restos que hayan sido correctamente documentados. El aprovechamiento de los trabajos, sobretodo, de la documentación fotográfica puede

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generar una mayor rentabilidad en el posterior proyecto de virtualización. Y así aumentar las posibilidades de acercar nuestro patrimonio al público, tanto in situ como a través de la red, gracias a los diversos modos de visualización de los modelos. Simplemente, cuando se desarrolle un proyecto de este tipo se deberán de tener en cuenta tales limitaciones, para suplirlas en la manera de lo posible, y cumplir el objetivo de ofrecer una experiencia totalmente enriquecedora para todos.

AGRADECIMIENTOS Este proyecto ha sido realizado gracias al apoyo del grupo Patrimonio Virtual de la Universidad de Alicante, el cual, durante todo el curso de Especialización en Virtualización de Patrimonio ha proporcionado la documentación históricoarqueológica, las hipótesis de trabajo y los procedimientos necesarios para la elaboración del mismo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Caro, J. L., (2012): Fotogrametría y modelado 3D: un caso práctico para la difusión del patrimonio y su promoción turística en IX Congreso en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Universidad de Malaga. Octubre 2012, Málaga, disponible en: http://hdl.handle.net/10630/5134#sthash.pgJq0llQ.dpuf [Accesado el 30 de noviembre de 2015] Caro, J. L., A. Luque, y B. Zayas (2015): Nuevas tecnologías para la interpretación y promoción de los recursos turísticos culturales en Pasos: Revista de turismo y patrimonio cultural [En Línea]. No. 13(4): 931-945. Julio 2015, Santa Cruz de Tenerife, disponible en: http://www.pasosonline.org/ articulos/817-nuevas-tecnologias-para-la-interpretacion-ypromocion-de-los-recursos-turisticos-culturales [Accesado el 16 de diciembre de 2015] Esclapés, J., D. Tejerina, J. Bolufer, y M. A Esquembre (2013a): Sistema de Realidad Aumentada para la musealización de yacimientos arqueológicos en Virtual Archaeology Review [En Línea]. No. 4(9): 42-47. Noviembre 2013, Sociedad Española de Arqueología Virtual (SEAV), disponible en: http://www.varjournal.es/vol/vol04_num009.html [Accesado el 12 de diciembre de 2015] __________(2013b): Propuesta metodológica para la generación de recorridos virtuales interactivos en Virtual Archaeology Review [En Línea]. No. 4(9): 212-222. Noviembre 2013, Sociedad Española de Arqueología Virtual (SEAV), disponible en: http://www.varjournal.es/vol/vol04_num009.html [Accesado el 3 de octubre de 2015] Fabregat, L., (2012): Anastilosis virtual con Blender: las termas del yacimiento Villa Romana de l’Albir (l’Alfàs del


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Pi, Alicante) en Virtual Archaeology Review [En Línea]. No. 3(6): 45-48. Noviembre 2012, Sociedad Española de Arqueología Virtual (SEAV), disponible en: http://www. varjournal.es/vol/vol3_num6.html [Accesado el 27 de octubre de 2015] González, C., D. Vallejo, J.A. Albusac, y J.J. Castro, (2013): Realidad aumentada. Un enfoque práctico con ARTOolkit y Blender. Ciudad Real, edición a cargo de: Identic, disponible en: http://www.librorealidadaumentada.com/ [Accesado el 17 de septiembre de 2015] Gutierrez, D., y L. A. Hernández, (2003): Potencial de la Realidad Virtual en el ámbito del Patrimonio” en revista PH: boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico [En Línea]. No. 46: 50-59. Diciembre 2003, Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Sevilla, disponible en: http://www.iaph.es/revistaph/index.php/revistaph/article/ view/1629/1629 [Accesado el 27 de octubre de 2015] Rascón, S., y A. L. Sánchez (2008): Las nuevas tecnologías aplicadas a la didáctica del patrimonio en Revista Pulso [En Línea]. No. 31: 67-92. Diciembre 2008, Madrid, Escuela Cardenal Cisneros. Centro Adscrito a la Universidad de Álcala de Henares, disponible en: http://hdl.handle. net/10017/5178 [Accesado el 9 de diciembre de 2015]

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NOTAS ACLARATORIAS 1

Página oficial de Blender: www.blender.org

2

Página oficial de Augment: http://www.augmentedev.com/

3

Los script de Python hacen referencia al guión de las órdenes que se quieren realizar utlizando este lenguaje de programación. Se trata de un lenguaje orientado a objetos, multiplataforma, que se ejecuta utilizando un programa intermedio como intérprete y en el que se puede variar el valor de las variables. Es una extensión de las aplicaciones con interfaz programable, como Blender.

4

Página oficial consultada: http://www.tutorialsforblender3d.com/

5

Página oficial consultada: http://www.blendswap.com/

6

Página oficial del proyecto: http://www.byzantium1200.com/

7

El enlace que se adjunta es interesante para conocer los objetivos de los profesionales respecto a este tema y sus aportaciones. https://parpatrimonioytecnologia. wordpress.com/2014/07/21/escala-de-evidencia-historica-scale-of-historical-evidence/

8

En este enlace que se adjunta a continuación se puede consultar un ejemplo de fichas de Unidades de Reconstrucción. http://hdl.handle.net/10045/46205

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

80. LA DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO ROMANO EN ARAGÓN. Alicia Escanilla Martín1 1

Grupo URBS

Alicia Escanilla Martín, aliciaescanilla@gmail.com

RESUMEN Este poster pretende analizar la situación actual de los programas de educación y comunicación de los yacimientos arqueológicos de época romana, que se están desarrollando en Aragón. No solo es importante la labor de investigación que se realiza, sino también la tarea de difusión para darlos a conocer y promover su conservación y disfrute. PALABRAS CLAVE: Educación, difusión, Patrimonio arqueológico.

ABSTRAT This poster tries to show the present situation of the education and diffusioin syllabuses which are developing in Aragon on the Roman sites. Not only is important the research but its diffusion too, in order to know and promote their conservation and enjoyment. KEYWORDS: Education, Diffusion, Archaeological heritage.

En los últimos diez años el panorama de la investigación española sobre la difusión del patrimonio en general, y del arqueológico en particular, se ha desarrollado notablemente, y han comenzado a generarse, mecanismos teóricos, metodológicos y académicos que, de forma sistemática, profundizan en los contenidos, estrategias y efectos (científicos, sociales, económicos y profesionales) de la transmisión del conocimiento arqueológico al público no especializado. Uno de los principios teóricos fundamentales de la investigación arqueológica, cada vez más asumido, es que su fin último, es dar a conocer los resultados de la misma a la sociedad, adquiriendo en este sentido la gestión del patrimonio arqueológico orientada a la difusión una importancia cada vez mayor. El legado patrimonial es fundamental para que las nuevas generaciones puedan acceder a estos acontecimientos sin ninguna traba. Sabemos que la historia que se estudia en las escuelas y en los centros de secundaria, los alumnos la perciben como cualquier dato frío, muerto y enterrado y que no tiene la menor incidencia en el mundo presente. Para los profesores resulta muy difícil transmitir otra concepción.

Figura 1. http://www.catedu.es/aragonromano/ Los restos arqueológicos tienen un potencial para que el conocimiento del pasado sea más útil, crítico, plural y popular. Su potencial es más accesible para la mayoría del público que un libro, más atractivo y digerible, algo inmediato y auténtico, aspectos que no pueden aportar otro tipo de testimonios; el observador siente un doble estímulo sensorial y mental, se da cuenta y experimenta en primera persona que está viviendo con los ojos y “tocando con las manos” algo único. El público siempre gana impresiones y sensaciones que de otra manera no obtendría y ve facilitada su capacidad para asimilar información.

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Figura 2. http://www.enciclopedia-aragonesa.com.

Figura 3. Yacimiento arqueológico Villa Fortunatus, Fraga (Huesca).

La arqueología y los trabajos arqueológicos son de un gran atractivo para la población en general, de los cuales es común que se hagan eco en los medios de comunicación, ya que son facetas que la gente suele seguir. La sociedad actual es cada vez más sensible a las cuestiones patrimoniales y se buscan espacios, ya sean, naturales o culturales, de alta calidad, para satisfacer sus necesidades, en el creciente, tiempo de ocio. En palabras de González Méndez (1999: 5) “ocio y negocio” convergen en el atractivo del patrimonio arqueológico. Por otra parte el sector turístico, tanto nacional como extranjero, cada vez está más ávido de contenidos culturales.

otra infraestructura, lo habitual sigue siendo una simple consolidación de estructuras y vallado, y en el mejor de los casos unos paneles explicativos y algún tipo de sistema de cubrición. Se trata de yacimientos con accesos secundarios e incluso difíciles para llegar a ellos, con escasa señalización, indicando, acceso, nombre del yacimiento o su periodo histórico.

Pero a pesar de esto, solo un reducido porcentaje de población tiene una noción clara de los aspectos reales de un yacimiento arqueológico y de cómo a través de una metodología de investigación determinada, puede obtener interesantes informaciones sobre las gentes que ocupaban nuestras tierras en el pasado, y sobre su modo de vida y pensar. El patrimonio arqueológico es, para los ciudadanos, cercano y reconocido visualmente pero, en realidad, un gran desconocido. Y menos conocida todavía la gestión del patrimonio arqueológico. La comunicación al público general de los resultados de las investigaciones de los arqueólogos y los materiales arqueológicos hallados en las excavaciones, debería ser considerada una tarea ineludible, así como concienciar a los ciudadanos y a los visitantes sobre la importancia del patrimonio arqueológico, para fomentar el respeto hacia el patrimonio cultural. La difusión no debería ser el punto final sino que tendría que plantearse desde el comienzo, en el sentido de que cada fase del proyecto, supone formas diferentes de presentar la actividad y el conocimiento arqueológicos. Informar y dar a conocer lo que se está realizando, puede resultar ventajoso socialmente, aunque no exento de dificultades y críticas. Según a la catalogación de Pérez-Juez Gil (2006), en Aragón, la mayoría de los yacimientos se encuentran, consolidados y abiertos al público; muchos de los yacimientos, a pesar de estar catalogados Bienes de Interés Cultural, tras su excavación, se procede a la consolidación de estructuras, drenajes, y limpieza de vegetación, pero no se prevé ninguna

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El público que los visita, se pasea entre los restos, sin identificarlos y entenderlos, porque las piedras, a pesar del dicho popular, no hablan, tenemos que hacerlas hablar. Se puede acceder a información en torno a los yacimientos en bibliotecas o archivos, pero resulta difícil encontrar material divulgativo. La forma más generalizada, de divulgación y explicación del sitio, es a través de folletos o publicaciones especializadas, en ocasiones, difíciles de leer y comprender para un público no experto. La situación está cambiando, la difusión del patrimonio arqueológico se ha desarrollado de manera considerable, se han llevado a cabo importantes actuaciones y proyectos que han incrementado la oferta turística y educativa. Se trata de proyectos, concretados en inversiones, en infraestructuras y actuaciones diversas, como la musealización in situ de yacimientos, la creación de centros de interpretación, y de parques arqueológicos o culturales. La puesta en valor del patrimonio arqueológico ha permitido la accesibilidad a una buena parte de los recursos arqueológicos, en los que se han estado llevando a cabo durante años, trabajos de investigación. Se están desarrollando proyectos estables generadores de recursos educativos, culturales y lúdicos, de manera continuada, para mostrar al público los resultados de las investigaciones. La repercusión turística del acondicionamiento de yacimientos arqueológicos se manifiesta también en la creación de riqueza, así se expresa en La Recomendación 5 aprobada por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 13 de abril de 1989 relativa a la Protección y puesta en valor del patrimonio arqueológico en el contexto de operaciones de ordenación urbana y rural. En ella se incide en la idea que la salvaguarda y puesta en valor del patrimonio arqueológico


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

Figura 6 Recreación del Foro de Caesaraugusta

Figura 4. Cuaderno didáctico Museo de Zaragoza

Figura 5. Centro de Interpretación De Agri Cultura de Layana

Figura 7. Folleto de la Ruta de Caesaragusta

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es un factor importante de desarrollo cultural, turístico y económico. El turismo arqueológico, gestionado de forma sostenible, puede aportar importantes beneficios de desarrollo a los centros en los que está ubicado. Los ingresos de los turistas revierten directamente (entradas, publicaciones, merchandising, etc…) e indirectamente sobre un número importante de actividades (alojamiento, restauración,etc…) Ahora bien, el patrimonio arqueológico, yacimientos arqueológicos en especial, no puede convertirse en destino de turismo cultural sino ha sido objeto de un acondicionamiento y de un proyecto museográfico que garanticen la protección del sitio y la comprensión del visitante. Figura 8. Jornada de Recreación histórica en Bílbilis.

Figura 9. Fin de Semana Familiar Romano.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS GONZÁLEZ MÉNDEZ, M. (1999). Investigación y puesta en valor del patrimonio histórico planteamientos y propuestas desde la Arqueología del Paisaje. Santiago. Universidad de Santiago de Compostela. (Publicación en CD). HERNÀNDEZ CARDONA, F.X., y ROJO ARIZA, Mª. C., (coords.) (2012), Museografía didáctica e interpretación de espacios arqueológicos, Gijón, TREA. PÉREZ-JUEZ GIL, A. (2006). Gestión del patrimonio arqueológico. El yacimiento como recurso turístico. Barcelona, Ariel. SANTACANA MESTRE, J., MASRIERA ESQUERRA, C., (2012), La arqueología reconstructiva y el factor didáctico, Gijón, TREA.

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

81. LA DIVULGACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO ARAGONÉS A TRAVÉS DE LOS TALLERES DIDÁCTICOS DEL MUSEO DE CALATAYUD Ana María Royo Sasot, María Luisa Royo Sasot Maria Luisa Royo Sasot, mlroyo@unizar.es

RESUMEN La gran demanda de los talleres didácticos que se vienen realizando en el Museo de Calatayud relacionados con el patrimonio arqueológico procedente del yacimiento de Bílbilis, muestran no solo el gran interés del público en general sino también cómo la comunidad educativa aprecia los esfuerzos realizados por el museo para hacer llegar a todo el mundo el conocimiento que genera la investigación científica. Actualmente tanto la Administración como diferentes entidades educativas destinan medios y personas al desarrollo de talleres didácticos, nosotras nos centraremos en los de divulgación del patrimonio arqueológico, aunque el Museo de Calatayud ofrece también otros talleres sobre la cultura clásica, reciclaje y arte contemporáneo. Como otros museos, yacimientos musealizados y oficinas de patrimonio el Museo ha seleccionado a técnicos que diseñen y adapten el resultado de las investigaciones y ha hecho un gran esfuerzo a dedicar recursos y espacios a la divulgación de su patrimonio arqueológico. Numerosas investigaciones en el campo de la Educación y en concreto de la Didáctica de las Ciencias Sociales han demostrado que el uso de los talleres didácticos son útiles en el aprendizaje profundo y significativo y además se consiguen objetivos como la valoración de la labor de los arqueólogos y científicos, del propio patrimonio y afianza los valores de respeto y comprensión hacia otras culturas, tanto del pasado como del presente. Vamos a exponer los talleres de difusión del patrimonio arqueológico del Museo de Calatayud que se realizan en sus instalaciones y que están dirigidos a participantes de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria, Educación Especial y Adultos. Talleres diseñados por especialistas en didáctica y educación, probados por maestros y profesores y llevados a cabo con excelentes resultados. PALABRAS CLAVE: Didáctica del patrimonio; Talleres didácticos; Museo; Educación Primaria; Educación Secundaria. ;

ABSTRACT

The great demand for the educational workshops that are being carried out by the Museum of Calatayud related to the archaeological heritage from the site of Bílbilis shows not only the great interest of the public but also, how the educational community appreciates the efforts made by the museum to bring everyone closerthe knowledge generated by scientific research. Nowadays both the administration and several educational institutions are investing some money and trained staff in the educational workshops development; we are going to focus on the spreading of the archeological site, although the Museum of Calatayud also offers other workshops about classical culture, recycling and contemporary art. The same as to other museums, musealized sites and heritage offices, the Museum has chosen some technicians to design and adapt the researching results. In this way, the Museum itself has made a great effort to supply them with the required resources and spaces to spread its archeological heritage. Upon closer investigation into the Educational field, especially the ones related to the teaching methods for the social sciences, it has been demonstrated the efficiency of the educational workshops for a deep and proper learning, also very useful to recognize the worth of archeologists and scientists work, as well as the heritage and to reinforce some values like respect and understanding of other cultures, from the past and the present ones. We are going to list below the workshops designated for the diffusion of the archeological heritage of the Museum of Calatayud, which will take place in its facilities, specially addressed to applicants of pre-school, elementary and secondary, as well as special and adult education. These workshops have been designed by our experts on didactics and education, tested by teachers and developed with favorable results. KEYWORDS: Heritage didactic; Didactic workshops; Museum; Elementary school; Secondary school.

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1. INTRODUCCIÓN El Museo de Calatayud1 es un museo local creado en 1972, que se encuentra actualmente en un edificio histórico rehabilitado y alberga los restos arqueológicos procedentes de la ciudad romana de Bílbilis. Entre ellos destaca el amplio conjunto de pintura mural romana, las acuñaciones propias de la ceca bilbilitana y diferentes retratos escultóricos de la familia Julio-Claudia. También es digno de mencionar que es un museo sin barreras arquitectónicas, y lo que nos ocupa en este trabajo, que es un museo comprometido y activo en la divulgación del patrimonio y la educación en general. Desde 2010 la Asociación Bílbilis de amigos de Bílbilis y del Museo de Calatayud gestiona las actividades didácticas y divulgativas tras la firma del acuerdo correspondiente con el Ayuntamiento de Calatayud. Entre estas actividades, el museo realiza una serie de talleres didácticos2 en su sede que por razones presupuestarias se limitan a 50 grupos escolares al año (de una media de 25 alumnos por grupo), pero colaboran con asociaciones culturales que acercan estos talleres a los colegios, institutos o colectivos que los demandan3. Las reservas se abren cada año la primera semana de enero y los talleres se realizan desde la segunda semana de febrero hasta final de curso escolar. Todas las actividades son gratuitas y taño tras año quedan reservados todos los talleres nada más publicitarse. Numerosas investigaciones en el campo de la Educación (Del Toro 2014) han demostrado que el uso de los talleres didácticos son útiles en el aprendizaje profundo y significativo y además se consiguen objetivos como la valoración de la labor de los arqueólogos y científicos, del propio patrimonio y, además, el conocimiento de civilizaciones antiguas, que han sido el origen de nuestra historia actual, afianza los valores de respeto y comprensión hacia otras culturas, tanto del pasado como del presente. La mayoría de los investigadores considera que el juego es un elemento fundamental en el desarrollo intelectual y en la socialización del individuo, ya que entrenan habilidades cognitivas como la deducción, el reconocimiento de modelos visuales, estructuración jerárquica de prioridades y la toma de decisión rápida (Johnson, 2005 citado en Cuenca y Martín, 2010:1337). Durante los talleres didácticos se entrenan las capacidades cognitivas como la deducción, el reconocimiento de modelos visuales, la jerarquización de instrucciones y prioridades y la toma de decisiones, individuales y con otros y además se precisa memorizar, colaborar, explorar o conseguir información suplementaria para avanzar en la dinámica. Al realizar la práctica de los talleres, se fijan nuevas habilidades y se desarrollan estrategias, se elaboran pensamientos sin que los alumnos sean conscientes de ello, se valoran ventajas e inconvenientes antes de decidir, se reflexiona a partir de las acciones, de los aciertos y de los errores, se expresan sentimientos de frustración, alegría, bloqueo... (Prats, 2001). Mientras jugamos, aprendemos, pero además el entorno

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de aprendizaje que creamos en el Museo, con los talleres, y con las prácticas es estimulante y nos permite practicar sin miedo al error. Estas características lo convierten en un entorno óptimo para alumnos pragmáticos, que necesitan ejercitar y practicar en lugar de limitarse a la memorización y la repetición de la teoría. Si está demostrado que el juego es una herramienta didáctica fructífera (González 2001), por nuestra experiencia personal como profesoras de Educación Secundaria y educadoras en talleres, hemos podido observar que el entorno del Museo, su personal y la dinámica de los talleres permite que los alumnos se evadan del mundo cotidiano y se reduzcan las tensiones negativas que existen en el aula y el rechazo que supone lo académico y formal a muchos alumnos, de Secundaria fundamentalmente. Estas actividades pueden tener un impacto emocional en los alumnos, pueden mejorar su autoestima y permitirles participar en actividades sociales. Además de que los jugadores ponen de manifiesto capacidades de trabajo en equipo, aprenden con los demás y para los demás. Numerosos autores proponen la necesidad de abordar el aprendizaje de la Historia de una manera semejante a la del historiador para que los alumnos aprendan a preguntarse acerca de los hechos del pasado, analicen las causas por las cuales ocurren y comprendan las relaciones de causa y efecto y descubran que la Historia es algo en permanente construcción (Suárez, 2010). Hay que añadir que para conseguir que los aprendizajes sean duraderos el tema de la motivación es crucial, por eso es necesario desarrollar unas metodologías didácticas más eficaces a la hora de motivar a los alumnos en su aprendizaje y alcanzar los objetivos que el currículo oficial establece. Sin descartar las actividades y herramientas tradicionales (clases magistrales, libros de texto, etc.), si no completándolas con las que nos posibilitan otros agentes culturales y sociales, en este caso el Museo, para conseguir una mayor la eficacia en la enseñanza y aprendizaje. Metodología y actividades que necesitan una gran cantidad de tiempo para preparar, tanto el material como la planificación de la propia actividad, además de un personal cualificado y capaz de evaluar la eficacia pedagógica de las mismas. El profesorado carece del tiempo que exige la elaboración de este tipo de recursos pues el currículo oficial es muy amplio (Suárez, 2010) y además, como hemos dicho, el entorno es parte importante del mismo, por eso la Administración debería facilitar que los centros dispongan de los recursos necesarios para que sus alumnos fueran a completar su formación en los museos que dispongan de estos recursos.

2. OBJETIVOS En nuestro trabajo vamos a describir los talleres didácticos y de difusión del patrimonio arqueológico del Museo de Calatayud, que se realizan en sus instalaciones y que están


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación dirigidos a escolares de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria, Educación Especial y Adultos.

3. DESCRIPCIÓN

Se trata de talleres relacionados con el mosaico romano, la epigrafía latina, la escritura en Roma, la agricultura en época romana, el taller de urbanismo romano: la ciudad de Bilbilis, la alimentación en la Antigua Roma, el de la sociedad romana, el ejército en la Antigua Roma y el de los juegos romanos, que han sido diseñados por especialistas en didáctica y educación, probados por maestros y profesores4 y llevados a cabo con excelentes resultados.

A continuación pasaremos a realizar una somera descripción de los talleres que actualmente se realizan en el Museo de Calatayud, en ella indicaremos la etapa educativa para la que realizan generalmente, aunque monitores de la asociación que lleva a cabo este curso las actividades, así como el propio museo al consultarles y a través de su página web, nos indican que los diferentes talleres cuentan con adaptaciones para otros niveles educativos, incluso que pueden desarrollar adaptaciones específicas para alumnos con necesidades especiales.

Los objetivos generales que se persiguen son:

3.1. Taller didáctico “El mosaico romano”

• Que los participantes valoren el patrimonio local. • Valoración de los descubrimientos arqueológicos como fuente de conocimiento del pasado que nos ayuda a entender nuestro presente. • Acercar a los participantes al mundo de la Antigua Roma de una manera activa y divertida. • Mostrar el Museo como un lugar de conocimiento, abierto, cercano, donde disfrutar aprendiendo. Objetivos que se consiguen a través de unas actividades de aprendizaje que podríamos enumerar: • Una exposición a través de la que se dirige la atención de los participantes al mundo de los antiguos romanos. • Explicaciones, interacciones, preguntas, etc. a través de las que se dirige la atención a la adquisición de conocimientos nuevos.

Indicado para alumnado de segundo ciclo de Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria, se centra en la técnica de elaboración de mosaicos, sus diferentes temáticas y su ubicación en las viviendas. Trabaja los animales marinos a través del mosaico romano y algunos aspectos de la alimentación romana. Incluyen explicación teórica con proyección, recorrido didáctico en el museo para observación de piezas arqueológicas en relación con la temática del taller y elaboración de una manualidad individual de recreación de modelos de mosaicos romanos con goma eva y además cuenta con un cuadernillo didáctico.

3.2. Taller didáctico “Juegos y ocio en la Antigua Roma” Indicado para Educación Primaria y Secundaria, a través de este taller se acerca a los participantes a la vida cotidiana de la antigua Roma a través del juego. La explicación se realiza

• Trabajo activo individual y colectivo mediante el que se profundiza en las capacidades individuales y grupales de cada participante. Todo ello con el propósito de fomentar una serie de actitudes y valores en los estudiantes: • Transmisión de que la arqueología forma parte de la cultura científico-técnica y mostrar que la ciencia no está enfrentada con ésta ni con el arte. • Respeto y comprensión del pasado y los restos que conservamos de él. • Respeto y cuidado de las instalaciones del Museo. • Aprecio y respeto hacia el trabajo de los científicos (historiadores, arqueólogos, restauradores…). • Respeto hacia el trabajo de los compañeros. • Respeto hacia el monitor, profesor, educador.

Figura 1. Reproducción usada en el taller de juegos y ocio romanos

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con una presentación proyectada y usando reproducciones arqueológicas que los alumnos pueden manipular. Se visitan las vitrinas del museo con materiales relacionados con el ocio y a continuación se realizan juegos romanos, bien sean de habilidad o de tablero, en función de la capacidad y edad de los participantes.

Después los participantes realizarán su propia propuesta de organización del espacio urbano de forma colectiva gracias al uso de una maqueta desmontable con piezas de los diferentes edificios y espacios de una ciudad romana. Finalmente se compararán sus conclusiones con la organización real del espacio de la ciudad de Bílbilis.

3.3. Taller didáctico “La ciudad romana: Bílbilis”

3.4. Taller didáctico “La escritura y la epigrafía romana”.

Tras visualizar las reconstrucciones virtuales de Bílbilis comentadas por el monitor y conocer los espacios principales de una ciudad romana se visita el museo para ver los restos arqueológicos y procedentes de esos espacios: elementos arquitectónicos romanos del foro, teatro, termas y viviendas romanas bilbilitanas, elementos constructivos y decorativos de edificios públicos y privados. Para un mayor aprovechamiento de este taller es recomendable visitar el yacimiento. Esta indicado para Educación Secundaria.

Se explica con ayuda de una presentación la historia de la escritura y los soportes que se han usado a lo largo del tiempo, tras ello el alumnado visitará la colección epigráfica del Museo, la vitrina dedicada a la escritura romana y se observarán con ayuda del monitor las leyendas monetales, tanto en latín como en lengua celtibérica. Después se desarrollará un taller práctico en el cual se elaborará una tésera de hospitalidad latina, adecuando los materiales y la complejidad de la misma a los diferentes niveles del alumnado. Este taller vienen realizándolo alumnos de Educación Primaria y Educación Secundaria principalmente, pero ha sido muy satisfactoria la puesta en práctica con alumnado de Primaria que trabaja fundamentalmente una historia de la escritura más sencilla, dejando para el alumnado de Secundaria la epigrafía romana.

Figura 2. Alumnos de ESO realizando el taller de la ciudad romana.

Figura 4. Ejemplos de tésera de hospitalidad latina elaborados por los alumnos.

3.5. Taller didáctico “Cerealia: la agricultura en época romana”.

Figura 3. Alumnos de ESO realizando su propuesta de organización urbana de la ciudad romana.

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Este taller se ha realizado con alumnos de Educación Primaria. Se explica el ciclo de la agricultura y la alimentación en época romana de las diferentes clases sociales, se visitan los objetos relacionados con la agricultura, almacenaje y vajilla que pueden encontrarse en el Museo y se realiza un exvoto en honor de la diosa Ceres con pasta para modelar.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Cabe también la posibilidad de realizar pan del modo en que lo hacían los antiguos romanos ya que las instalaciones del Museo son apropiadas y los monitores tienen los permisos pertinentes para manipular alimentos.

3.6. Taller didáctico “La sociedad romana”. Indicado para alumnado de segundo y tercer ciclo de Educación Primaria y para primer ciclo de Secundaria se centra en la vida cotidiana en la antigua Roma, estructura de la sociedad romana y sus diferencias. Cuenta con una explicación teórica apoyada con recursos informáticos y una parte práctica que consiste en un roll playing en el que los alumnos se transforman en diferentes personajes de la sociedad romana a través de diversos materiales y ropas.

3.7. Taller didáctico “El ejército en la antigua Roma”. En este taller se trabaja la estructura del ejército romano, el legionario y su equipamiento, importancia del ejército para la expansión del Imperio y armas de ataque - defensa. Está orientado para Educación Primaria y para el primer cuso de Secundaria. Se explican unos contenidos teóricos básicos en función del alumnado y se realiza una armadura mediante un recortable en papel y materiales adecuados a la edad de los participantes.

posibles. Consiguiendo que las actividades sean divertidas y lúdicas pero sin dejar de ser educativas de forma que los participantes aprenden sin darse cuenta. Por último es nuestra intención que se valore como se merece la actividad educativa de los museos y de estas prácticas, los talleres didácticos, como algo habitual y tan válido como cualquier clase magistral impartida en un colegio o instituto. Hay que desterrar la idea de “entretenimiento para pasar el rato” y considerar, no solo por parte de los alumnos sino de toda la comunidad educativa, la utilidad y eficacia de los talleres para el aprendizaje de una disciplina, el desarrollo de competencias y la adquisición de valores.

AGRADECIMIENTOS Nuestro agradecimiento al Museo de Calatayud, especialmente a su director Manuel Martín-Bueno, subdirector, Carlos Sáez, a la organizadora de las Jornadas de Didáctica y Museo Local, Pilar Rivero y a la Asociación Ideo Peyp.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Cuenca, J.M. y Martín, M., (2010). Virtual games in social science education. Computers & Education 5, 1336-1345. Del Toro, R. (2014). Concepciones y prácticas del profesorado acerca de las actividades de campo en ESO de Biología en diferentes contextos educativos (Tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid). disponible en:http:// eprints.ucm.es/27693/1/T35495.pdf [Consultado el 30 de diciembre de 2015]. González, I., (2001). El juego en la historia social y el juego en el aprendizaje de las Ciencias Sociales. Iber. Didáctica de las Ciencias Sociales nº 30, 7-22.

Figura 5. Alumnos de Primaria tras la confección de sus armas, escudos y armaduras.

4. CONCLUSIONES En estos talleres que hemos descrito, se trasmite al participante no sólo cuestiones generales y básicas sino también conceptos específicos y precisos de la temática a tratar, de una manera activa y dinámica. El conocimiento viene de la mano de una serie de razonamientos que proceden a su vez de la propia actividad, generalmente actividad colectiva. No sólo se realizan actividades prácticas que afianzan estos conceptos, sino que los talleres intentan que la experiencia sea global, utilizando el máximo de sentidos y capacidades

Hernández, F.X., (1999). Teoría de juegos y Didáctica de las Ciencias Sociales. Aula de innovación educativa 80, 17-20. Hernández, F.X. (2010). ¿Problemas de Historia? Íber. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 63, 18-24. Huizinga, J., (1998). Homoludens: A study of the playelement in culture. London: Routledge. Prats, J. (2001). Enseñar Historia: Notas para una didáctica renovadora. Mérida: Junta de Extremadura: Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología. Rivero, P. y Pelegrín, J., (2015) Aprender Historia desde la empatía. Experiencias en Aragón. Aula 240, 18-22. Sáez, J.C.; Martín-Bueno, M.; Rivero, P.; Bonilla, O.

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y García, C., (2015). Arqueología y divulgación del patrimonio: El municipium Augusta Bilbilis Resúmenes IV Jornadas del IUCA. Suárez, M. Á. (2010). Enseñanza de la Historia: viejos problemas y necesidad de un cambio. Proyecto CLIO, 36. http://clio.rediris.es/n36/articulos/suarez.pdf [Consultado el 30 de diciembre de 2015]. VV.AA. (2004). Guía de Museos de Aragón, Prensa Diaria Aragonesa S.A., Zaragoza.

NOTAS ACLARATORIAS 1

https://sites.google.com/site/museodecalatayud/ Entendemos por taller didáctico “actividades realizadas por los alumnos en las que tengan que desarrollar destrezas manipulativas o intelectuales para solucionar algún tipo de problema o para explorar” (Del Toro, 2014,p.72)

2

“Bilbilis en tu clase” es un proyecto seleccionado en la convocatoria de ayudas para Proyectos de Temática Educativa para el curso 2010/2011, del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón que se puede consultar en línea en http://redined.mecd.gob.es/xmlui/bitstream/ handle/11162/3594/00220111000045.pdf?sequence=1 Además, en la sección de publicaciones pueden descargarse los cuadernos didácticos de cada uno de los talleres para su trabajo en el aula y las hojas de actividades para visitas autónomas, ya sea de centros escolares o de familias (etapas de E. Infantil y E. Primaria).

3

El Museo de Calatayud viene realizando anualmente desde 2007 unas Jornadas de Didáctica del Museo Local en las que dedica un apartado a mostrar la tarea didáctica del museo y otro a la experimentación de talleres diseñados para el museo, de forma que los asistentes, profesores, maestros, universitarios, técnicos de patrimonio, museos… realizan una crítica y aportan mejoras a los mismos.

4

Reconstrucción virtual de los edificios emblemáticos de Bílbilis realizada por el grupo de investigación URBS y el GIGA (Grupo de ingeniería Gráfica avanzada) de la Universidad de Zaragoza a través del proyecto del Gobierno de Aragón “Patrimonio romano de Aragón: aplicación didáctica de imágenes sintéticas digitales“ Usadas en el taller de urbanismo romano. https://www.youtube.com/user/museodecalatayud/videos

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

82. ZARAGOZA EN GUERRA. DIDÁCTICA DEL PATRIMONIO EN LA ZARAGOZA DE LOS SITIOS (1808-1809), PARA ESO Y BACHILLERATO Sergio Sánchez Martínez1, Enrique N. Vallespín Domínguez1 1

Universidad de Zaragoza.

Enrique N. Vallespín Domínguez, envalles@unizar.es

RESUMEN Las guerras dejan hondas huellas en las sociedades a lo largo de la Historia. Cuando la Guerra se presenta en una ciudad, los resultados son terribles. Con el paso de los siglos, es el patrimonio el testigo vivo de aquellos días. En el caso de Zaragoza, los asedios efectuados por el Ejército napoleónico entre el verano de 1808 y el invierno de 1809, provocaron una destrucción sin paragón. Zaragoza sufrió dos largos asedios, especialmente el Segundo, que dejó cicatrices profundas en su solar urbano. Algunos vestigios siguen narrando las escenas de muerte y destrucción, sin embargo, otros fueron totalmente destruidos u olvidados. La enseñanza de la Historia no puede quedar en la mera exposición de procesos y acontecimientos, sino que el alumnado y el profesor deben salir a buscarla y sentirla. Para contribuir a ello se presenta esta experiencia didáctica, caracterizada como una actividad cultural y enmarcado en el currículo de Enseñanza Secundaria Obligatoria y en el de Historia Contemporánea de España de 2º de Bachillerato, con el objetivo de acercar a los alumnos a la Historia viva que narran los olvidados, escondidos o semiderruidos vestigios urbanos. El póster que se presenta propone una actividad y analiza sus resultados didácticos. La propuesta se materializa a través de una ruta en Zaragoza por los lugares más emblemáticos de los Sitios. La explicación y puesta en valor del patrimonio arqueológico urbano, a través de los vestigios de una guerra, pretende concienciar al alumnado de los desastres de la guerra, desarrollar sus actitudes de empatía y procurar un acercamiento sensible a la Historia. Por otro lado, analiza los resultados de actividades realizadas por alumnos de 4º de ESO y 1º y 2º de Bachillerato entre los años 2008 y 2014 en temas relativos a la Educación para la Paz y Educación en Valores. Las actividades se presentaban en tres fases: en primer lugar, a través de una charla teórica, presentando los contextos socio-políticos y culturales más importantes, y cómo la guerra llegó a las puertas de Zaragoza. Una segunda fase consistía en realizar una ruta seleccionada, explicando en cada resto patrimonial acontecimientos notables, tratando de que el alumno visualizara una Historia viva y continua. Finalmente se planteaban actividades de evaluación con el objeto de calibrar la calidad didáctica de la actividad y el impacto personal y curricular en cada uno de los alumnos participantes. A través del póster, se invita a los investigadores y especialmente a los docentes, a realizar este tipo de rutas, asequibles en cualquier ámbito urbano considerado como yacimiento bélico. El patrimonio urbano y los hallazgos arqueológicos relacionados con los Sitios de Zaragoza constituyen un acervo cultural de primer orden para explicar una de las épocas más convulsas de la Historia de Zaragoza. PALABRAS CLAVE: Didáctica de las Ciencias Sociales; Didáctica del patrimonio; Didáctica de la guerra; Guerra de la Independencia; Sitios de Zaragoza; Historia militar

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ABSTRACT Wars leaves deep marks in the societies throughout History. When war appears in a city, its consequences are terrible. As the centuries pass, heritage becomes the living witness to that past time. In the case of Zaragoza, the Napoleonic army laid siege to Zaragoza twice, between the summer of 1808 and the winter of 1809, which caused a matchless destruction in the town. Some remains of those combats still keep some scenes of dead and destruction, whereas other one have already been unfortunately destroyed. Teaching History cannot come down to the mere exposition of some facts and processes. Students and teachers must feel and seek it. In order to achieve these aims, we are going to present this experience, characterized as a cultural activity kept within the “E.S.O.” (Secundary Education) syllabus as well as in the curriculo of the 2nd year of “Bachillerato” (High School), too. This poster proposes an activity and it examines its didactic results. That proposal is materialized by a route along the most emblematic places of Zaragoza related to the “Sitios” (Zaragoza under siege). The explanation and restoration of the urban archaeological heritage try to raise the students consciousness about to disasters of war, to develop their empathy and to approach them to History. On the other hand, it also examines the activities fulfilled on some topics related to both aubjets Eduation for Peace and Education in Values, carried out by studientes of 4th year of “E.S.O” and 1st and 2nd years of “Bachillerato” between 2008 and 2014. This poster invites the researches, specially teachers, to do this kind of routes, considering any urban context as an archaeological site. Urban heritage and the archaeological finds related to the “Sitios de Zaragoza” (Zaragoza under siege) make up an important cultural heritage to explain one of the most tumultuous time of the History of Zaragoza. KEYWORDS: Social Sciences Teaching; Heritage Teaching; Independence War; Zaragoza under siege; Military History.

1. INTRODUCCIÓN La Guerra de la Independencia (1808-1814), supuso un acontecimiento bélico de primer orden en la España contemporánea. Muchas obras se han escrito sobre la Guerra de la Independencia, incluso desde el mismo instante en el que comenzó. Desde los viajes por España de Laborde en 1807, hasta los testimonios directos de los soldados y oficiales que la vivieron de primera mano.1 Las historiografías francesa, española y británica han vertido innumerables ríos de tinta sobre el acontecimiento bélico, político y social que inauguró la Historia Contemporánea de España. No pueden ser comentadas en estas pocas líneas, aunque este trabajo es sin duda deudor de todos sus testimonios y de todas las investigaciones realizadas.2 Por otro lado, la labor desempeñada por asociaciones sin ánimo de lucro como especialmente la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza, fueron fuente de inspiración para concretar los objetivos y la metodología del diseño de esta actividad.3 El diseño de una actividad didáctica requiere varios factores que deben ser tenidos en cuenta. De un lado, la investigación bibliográfica para concretar los contenidos. Por otro, la adecuación de su desarrollo para alcanzar determinados objetivos didácticos. Finalmente concretar su diseño para que sea viable y encaje en los intereses del alumno y del desarrollo del currículo de la materia. En este caso, la ruta -o paseo ciudadano- encaja en varios niveles de la enseñanza secundaria y del bachillerato. Tanto en 4º de ESO como en 1º de Bachillerato (Historia del Mundo Contemporáneo), así como en la materia Historia de

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España de 2º de bachillerato. Desde 1985, se han realizado rutas relacionadas con los Sitios de Zaragoza. En el caso de este póster, se analizan y comentan algunas experiencias realizadas desde 2008, tanto con institutos, asociaciones de padres y madres de alumnos y como complementos a la formación del profesorado. El póster presentado al congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés, propone, por parte de sus autores el acercamiento al vestigio mudo como experiencia didáctica y los factores a tener en cuenta a la hora de diseñar actividades didácticas. Se presenta como un complemento formativo a las clases diarias y como una actividad extraescolar de refuerzo y profundización sobre la guerra de la Independencia y en mayor medida, el conocimiento sobre la verdadera naturaleza de la guerra y la condena de la violencia.4

2. OBJETIVOS Dentro de los objetivos marcados en la actividad, podemos diferenciar o complementar dos. Uno de carácter normativo, cumpliendo y desarrollando los objetivos marcados por las leyes educativas; por otro lado, como un objetivo de carácter formativo, contribuyendo al desarrollo personal de los alumnos e incidiendo en el conocimiento de sus entornos inmediatos. En primer lugar, refriéndonos a las normas legales vigentes, cabe relacionar los objetivos marcados en la Ley Orgánica de Educación, y en su desarrollo curricular en Aragón.5 Entre ellos pueden destacarse como objetivos


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación generales de la LOE, en su artículo 23: “Conocer, valorar y respetar los aspectos básicos de la cultura y la historia propias y de los demás, así como el patrimonio artístico y cultural”. Así como el resto de elementos que el currículo desarrolla en torno a los cursos de 4º de ESO; Historia del Mundo Contemporáneo e Historia de España. En el caso de 4º de ESO, contribuye a la adquisición de competencias básicas tales como la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, competencia social y ciudadana y competencia cultural y artística a través del “conocimiento y valoración de las principales manifestaciones culturales y artísticas del pasado y del presente que constituyen el patrimonio de las sociedades”. Además, la actividad refuerza los contenidos mínimos obligatorios, tales como: “Rasgos básicos del Antiguo Régimen y factores de cambio en sus fases finales” y “transformaciones políticas y socioeconómicas en el siglo XIX”. Dentro del currículo de bachillerato, se trata de cumplir uno de los objetivos generales: “Comprender, analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo, sus antecedentes históricos y los principales factores que influyen en su evolución”. En la materia Historia del Mundo Contemporáneo de 1º de bachillerato: “Comprender y valorar el cambio radical y revolucionario que supone la modernidad y el tiempo acelerado que separa a las generaciones de los siglos XIX y XX de las anteriores”, así como el desarrollo de los contenidos marcados como las “transformaciones en el siglo XIX”. En la materia Historia de España, a través del objetivo que propone “situar el proceso histórico español en sus coordenadas internacionales para explicar y comprender sus implicaciones e influencias mutuas y conseguir ser capaces de tener una visión articulada y coherente de la historia”. Dicho objetivo se desarrolla en los contenidos referentes a la “crisis del Antiguo Régimen”.

burguesas y su incidencia en los acontecimientos de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Tras esta fase, se desarrolla la actividad de la ruta guiada por los sitios de Zaragoza.

3. METODOLOGÍA La metodología que guía la actividad se fundamenta en varios principios propios del aprendizaje significativo. En primer lugar, se trata de que el alumno interiorice y organice la información recibida. Para ello se plantean una serie de actividades que preparan la ruta. Como primera actividad, se imparte a los alumnos una contextualización del periodo. Tanto para los tres niveles que se propone la actividad son válidas las explicaciones relacionadas con las unidades didácticas que quedan reflejadas en la programación. Para 4º de ESO, las revoluciones burguesas, al igual que para Historia del Mundo Contemporáneo. Dichas unidades se componen de los siguientes contenidos: la Ilustración y sus ideas filosóficas, políticas, económicas y sociales. Lógicamente se profundiza más cuanto mayor se presenta el nivel educativo. Para Historia de España en 2º de Bachillerato, se enmarca en el contexto propio del XVIII español y las influencias recibidas de los acontecimientos internacionales. Los contenidos se complementan con una charla, clase magistral, donde se profundiza en el camino hacia la guerra de la Independencia.

Como fórmula integradora de objetivos y conocimientos, establece esta actividad, el fomento de la educación en valores que marca el currículo. A través de la narración y análisis de la guerra y la violencia, se trata de educar en valores relativos a la paz y la tolerancia. Por otro lado, se intenta conseguir una función divulgativa, así como de puesta en valor del patrimonio como fórmula visible del paso del tiempo. Fundamentalmente las actividades tratan de concienciar y de rescatar del olvido, personas o hechos notables, enmarcados en un proceso de larga duración. Además, se procura fomentar el rechazo hacia la guerra y la violencia como fórmulas capaces de dirimir las desavenencias entre estados y sujetos. El marco histórico de la actividad se fundamenta en el conocimiento profundo de acontecimientos a través de la visita a monumentos, vestigios y restos arqueológicos todavía presentes en Zaragoza. Los asedios sufridos por la ciudad a manos del Ejército Imperial en el verano de 1808 y el invierno de 1808 y 1809, dejaron una huella material e inmaterial imborrable en el subconsciente colectivo de los zaragozanos. Por ello se presenta la actividad de varias formas. En primer lugar, con un acercamiento curricular a la era de las revoluciones

Figura 1. Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza. Foto Colegio El Buen Pastor. Zaragoza, 2008.

Una vez expuesta la clase magistral, se recomienda a los alumnos que realicen una serie de pequeños trabajos de investigación. Dichos trabajos están relacionados con acontecimientos o personajes de los Sitios de Zaragoza. Se propone la investigación a través de las diferentes páginas web existentes o bien a través de una bibliografía seleccionada. Los alumnos investigan alguna parte concreta de los acontecimientos que posteriormente será expuesta en común durante la ruta que se va a realizar.

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Figura 2. Ejemplo de diapositiva usada en la charla: Penetración de las tropas francesas, en virtud del tratado de Fonteneblau. (octubre 1807-marzo 1808). Por último, se exponen en clase los diferentes puntos que se van a visitar durante la ruta. Para ello se utilizan mapas de la Zaragoza de 1808 y 1809, con el objetivo de que los alumnos se sitúen en el tiempo y en el espacio. Con este objetivo se pretende que los alumnos sean capaces de relacionar las transformaciones progresivas de las ciudades en los últimos siglos. Se trata de interrelacionar historia, patrimonio y evolución del espacio físico, donde interactúan los seres humanos en virtud de las fuerzas históricas que acontecen en el tiempo vivido. Por último, se prepara la ruta en cuestión. Para ello se deben tener en cuenta una serie de factores, difícilmente previsibles. El factor tiempo resulta esencial, pues se debe buscar un día donde no haya excesiva probabilidad de precipitaciones. Por lo general estas rutas suelen estar programadas en el primer trimestre del curso. La cuestión radica fundamentalmente en la distribución secuencial de contenidos, siendo éstos los determinantes para elegir el momento más propicio. Por lo

Figura 4 Sobre un plano de 1809, esquema de las fortificaciones y de las trincheras francesas. general se han realizado durante el mes de diciembre. Es fundamental que la ruta no exceda de 50 alumnos, dada la dificultad que presenta moverse por determinadas zonas de Zaragoza a causa del tráfico. Por otro lado, para más de 50 alumnos sería recomendable usar un equipo portátil de megafonía. En la figura superior se presenta un ejemplo de ruta realizable, entre las múltiples opciones que hay. A la hora de seleccionar los itinerarios, es importante comprender los intereses generales de los alumnos. Dichos intereses, al ser tenidos en cuenta pueden potenciar su predisposición a asumir y aprender los diversos conceptos que se les va a ofrecer. Por otro lado, establecer una serie de pausas es conveniente. La duración estimada no debería superar las dos horas y media de paseo. Por ello se debe ofrecer a los alumnos una breve pausa de unos 20 minutos, en la mitad del recorrido.

Figura 5. Ejemplo de ruta de los Sitios. Figura 3. Imagen esquemática de la Zaragoza de 1808, construida sobre un plano actual.

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En el caso de la figura 5, se han seleccionado 11 puntos concretos para ofrecer una visión panorámica de los dos asedios. A través del patrimonio que posee la ciudad, se


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación explican los acontecimientos. Veamos un breve resumen de las oportunidades que nos brinda cada uno de los puntos del ejemplo:

7.-Plaza Forqué: en dicha plaza se sitúa el Monumento al General Palafox (Iñaki, 1996). Desde este punto se trata de explicar una de las figuras de renombre de los asedios.

1.-Glorieta de Sasera. Lugar donde estuvo emplazado el “Reducto del Pilar” durante el segundo sitio. Dicha fortificación protegía el paso del Huerva hacia la ciudad. Se pueden apreciar dos cañones de 4 libras (ligeros, de infantería) en la plaza. Se trata de reproducciones de cañones de la época. Por otro lado, la plaza está presidida por el monumento de Federico Amutio en bronce de 1892 que representa la defensa del reducto.

8 y 9.- Plaza del Portillo e Iglesia del Portillo: en este punto se trata de comprender el papel de las “defensoras de Zaragoza”. El papel de la mujer en los dos asedios fue determinante. En el centro de la plaza se sitúa el monumento de Mariano Benlliure (1908), dedicado a las heroínas de Zaragoza. Coronando el monumento, una imagen de Agustina Saragossa y Domenech (Agustina de Aragón), junto con relieves de mujeres representativas todos los estamentos sociales que se implicaron en los asedios. En el fondo de la plaza, la Iglesia del Portillo, consagrada su capilla principal a las mujeres zaragozanas.

2.-Paseo Independencia. En este punto, se encuentra el Monumento a la Constitución de Florencio de Pedro, 1989. Por un lado, puede explicarse el ensanche burgués de Zaragoza para comprender la dinámica de crecimiento de las ciudades durante el siglo XIX. Además de la influencia recibida, inspirada en la Rue de Rivoli parisina. Durante el primer Sitio, los esfuerzos principales franceses se concentraron en este punto, junto con la Huerta de Santa Engracia, para poder forzar la entrada al interior de la ciudad. 3.-Plaza de los Sitios: sin duda es una de las visitas preferentes. La Plaza, escenario de la Exposición Hispanofrancesa de 1908, tiene varios puntos de interés.6 En primer lugar, el propio escenario histórico, dado que la penetración francesa en el primer asedio fue por este punto. En segundo lugar, los vestigios heredados de la Exposición: el Museo Provincial de Zaragoza (Ricardo Magdalena), o la Escuela de Artes y Oficios (Félix Navarro). Por otro lado, el impresionante monumento de Agustín Querol, que corona la plaza. Se puede reflexionar sobre otros monumentos que se situaban en la plaza y que actualmente se ubican en otros puntos de la ciudad como el Quiosco de la Música (José y Antonio Martínez de Ubago). 4.-Puerta del Carmen: obra de Agustín Sanz (1789), último vestigio de las puertas de la ciudad. Escenario de combates durante el primer sitio, cuyas huellas bélicas siguen siendo visibles. Escenario de la primera batalla -conocida como batalla de las Eras- que inició los asedios el 15 de junio de 1808. 5.-Iglesia de Santiago El Mayor: sirve para destacar la implicación de ciertos personajes como la Condesa de Bureta o Pedro María Ric en la defensa de la ciudad. También desde este punto se puede explicar el edificio de las Escuelas Pías (con impactos de artillería en su patio interior) y la Real Audiencia -sede de la Capitanía General de Aragón-, concretando el papel que tuvieron en ambos asedios. 6.-Hospital de Nuestra Señora de Gracia: hospital militar durante los asedios. Conocido como Hospital de Convalecientes (Diego de Castrillo, h. s. XVII). En este punto puede explicarse tanto el edificio, como la sanidad de la época de las guerras napoleónicas.

10.-Coso de la Misericordia y cuartel de Caballería: a través de estos monumentos se puede explicar la dureza de los combates en el primer asedio. De otra parte, la explicación de edificios desaparecidos, de los cuales quedan exiguos vestigios como el Cuartel de Caballería -conocido como Cuartel del Cid-. Destacar la fiereza de los combates en esta zona de la ciudad, donde las tropas imperiales experimentaron un nuevo tipo de guerra, a la cual no estaban acostumbrados. 11.-Palacio de la Aljafería: castillo, palacio, guarnición, polvorín. A través de este singular edificio se explica no solo el pasado musulmán de la ciudad, sino su papel determinante durante los sitios. Fue donde empezó y terminó todo, dado que en su interior se almacenaba el arsenal de la ciudad, con el cual se armó a los zaragozanos. Terminó todo, dado que los zaragozanos debieron entregar sus armas a “cien pasos de la Puerta del Portillo”. Además, en 1813, se ubicaba la última guarnición imperial que ocupaba la ciudad. En su interior, en la Capilla de San Martín se encontraron restos de enterramientos napoleónicos. A través de estos once puntos, se ofrece al alumno una visión panorámica de cuanto pudo ocurrir en ambos asedios. Insistimos en la multitud de posibilidades que ofrecen los paseos ciudadanos para explicar acontecimientos y procesos históricos. Los monumentos y edificios sirven de guía espacial para asimilar de forma visual los contenidos explicativos y generar interés en los alumnos, para concienciarlos de que la Historia está viva y queda reflejada en las ciudades. Como complemento a la actividad, puede leerse en cada punto los testimonios directos de aquellas personas que participaron en la guerra. Son muy recomendables los testimonios franceses, referenciados en la bibliografía. Por otro lado, y cumpliendo con los objetivos del currículo, se pueden leer escenas de novelas como estrategia de animación a la lectura. Para ello se han seleccionado varias novelas que pueden ser recomendables para la etapa y el nivel educativo correspondiente. Dichas novelas pueden ser las siguientes: Galdós, B. “Zaragoza”; Rudorff, R. “Guerra a cuchillo” o Corral, J.L. “Independencia”.

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4. RESULTADOS Durante los años en los que se ha realizado esta actividad, debemos resaltar que han sido muy positivos para la comunidad educativa que las ha realizado. A continuación, se exponen las rutas realizadas desde 2008 hasta 2015.

En cuestiones académicas, un elevado porcentaje, relacionó con profusión los acontecimientos de los sitios de Zaragoza, respecto al contexto internacional del periodo napoleónico. Los resultados de las pruebas de evaluación son muy positivos. Más aún, cuando pasado un tiempo desde la realización de la actividad, se vuelve a proponer una serie de cuestiones relacionadas. Los alumnos siguen recordando positivamente la experiencia.

Tabla 1: Rutas realizadas (2008-2015) CPEPA Gómez Lafuente (Zaragoza) -2008-

Educación de adultos.

Colegio El Buen Pastor (Zaragoza) -2008-

4º ESO y 1º de Bachillerato

IES Bajo Aragón (Alcañiz) -2009-

2º de Bachillerato

Colegio El Pilar Maristas (Zaragoza) -2010-

4º ESO, 1º de Bachillerato.

IES Valle del Jiloca (Calamocha) -2011-

1º y 2º de Bachillerato.

IES Comunidad de Daroca (Daroca) -2012-

4º ESO y 2º de Bachillerato

IES Comunidad de Daroca (Daroca) -2012-

AMPA

IES Gúdar-Javalambre (Teruel) -2012Esta ruta fue por escenarios de la Guerra Civil de 1936, aunque la secuencia de la actividad fue similar.

4º ESO y profesorado.

IES Leonardo de Chabacier (Calatayud) -2013-

4º Eso y 2º de Bachillerato

IES Emilio Jimeno (Calatayud) -2014-

2º de Bachillerato

IES Emilio Jimeno (Calatayud) -2015-

4º ESO y alumnos del Máster en Profesorado de ESO.

IES Emilio Jimeno (Calatayud) -2015-

Profesorado

Para finalizar la actividad es necesario que sea sometida a evaluación por parte de los alumnos implicados, así como por el profesorado con el objetivo de mejorar y hacerla más atractiva. Al finalizar la actividad se evalúa a través de un cuestionario sencillo y abierto, para que los implicados puedan manifestar lo que más les ha gustado, lo que menos y qué podría cambiarse para mejorar la actividad. Los resultados suelen ser muy variado, dada la diversidad del alumnado que ha realizado la actividad. Por lo general se suele valorar positivamente la fase de la charla introductoria, aunque con ciertos matices. Se propone en la mayoría de los casos introducir anécdotas concretas de sucesos ocurridos, en lugar de exponer contenidos teóricos. Por otro lado, la propia actividad, la ruta, les resulta muy amena. Es cierto que, en la mayoría de los casos, los alumnos proponen la existencia de mayor tiempo libre. Esta cuestión es difícil de complacer, dado que, en casi todas las rutas realizadas, el imperativo del tiempo de desplazamiento -tanto a la ida como a la vueltadesde el Instituto y la realización de la actividad ocupa toda la mañana. Es obvio que se deben respetar los horarios que marca el centro.

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Figura 6. Foto de grupo en el Monumento al General Palafox. Plaza Forqué, Zaragoza.

Figura 7. Explicación en el Monumento a los Sitios de Zaragoza. Plaza de los Sitios, Zaragoza.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 5. CONCLUSIONES Tras varios años realizando este tipo de actividades, se pueden establecer varias conclusiones. Por un lado, la alta predisposición de los centros educativos a fomentar este tipo de actividades, aprobadas por el Consejo Escolar y reflejadas en las programaciones didácticas. Por otro lado, destacar el alto grado de aceptación tanto en los alumnos, como en los padres y madres, así como con el resto de profesorado de los centros. Respecto al aprendizaje, asunción de conocimientos, y desarrollo de competencias básicas, los alumnos han presentado una fuerte motivación hacia la visita. La mayoría de ellos han alcanzado los objetivos de aprendizaje propuestos en el diseño de la actividad, reforzando los conocimientos adquiridos en clase. Además, se propone a los alumnos que diseñen otro tipo de rutas, a través del patrimonio local, donde se conecte con la Historia de cada lugar.

AGRADECIMIENTOS Sin duda es a la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza a quien se debe agradecer en primer lugar, su esfuerzo desinteresado en fomentar el conocimiento sobre los Sitios de Zaragoza. Sus actividades divulgativas, presentadas a todo el público interesado a través de su página web, son encomiables. Es por ello menester, agradecer de forma personal el concurso de su presidente, Gonzalo Aguado Aguarón y de su junta directiva, quienes han facilitado todos los materiales necesarios para realizar esta propuesta didáctica. Especialmente cabe mencionar a Santiago Gonzalo Til, quien fue el instigador y creador de las rutas allá por el año 1985. Además, hay que destacar la labor investigadora de la Asociación, gracias a su premio de investigación histórica anual. Por otro lado, agradecer tanto la información como los materiales ofrecidos a Francisco Escribano, secretario de la Asociación los Sitios entre 2006 y 2009.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Arenas Roca, M. (Coord.) (2007) 1808-1814. La Historia y su enseñanza. 200 años de la Guerra de la Independencia. Edición DIGERINS, Ministerio de Defensa. Madrid. Casamayor, F. (2008), Zaragoza 1808-1809. Años políticos e históricos. Institución Fernando El Católico, Zaragoza. Díaz Gavier, M. y Greve/Fernández, (2009), “Zaragoza 1808-1809. El espíritu de Numancia. Almena, Madrid. Gonzalo Til, S., (1990) “Ruta de los Sitios: Aproximación a la Zaragoza heroica de 1808” en IV Premio Los Sitios de Zaragoza, pp. 127-192. Ayuntamiento de Zaragoza, Zaragoza. Maestrojuán Catalán, F. J. (2003). Ciudad de vasallos, nación de héroes. Zaragoza: 1809-1814. Institución Fernando El Católico. Zaragoza Peiró Martín, I. (2008), La Guerra de la Independencia y sus conmemoraciones (1908, 1958 y 2008). Institución Fernando El Católico, Zaragoza. Pérez Francés, J.A. (2010) “Zaragoza 1808-1809. El patrimonio destruido”. Conferencia impartida en el patio del Museo de Zaragoza el 11 de junio de 2010. [En línea], disponible en www.asociacionlossitios.com. Sorando Muzás, L. (s.f.) “Enterramientos napoleónicos en la Iglesia de San Martín de la Aljafería”. [En línea], disponible en www.asociacionlossitios.com. VI Congreso de Historia Militar. (2008); La guerra de la Independencia española: una visión militar. Ministerio de Defensa, Madrid.

NOTAS ACLARATORIAS 1

Los testimonios originales de la Guerra de la Independencia son muy variados. Destacamos aquí los libros del Conde de Toreno “Historia del Levantamiento, guerra y revolución de España” (1827-1837) 5 vols.; Alcalde Ibieca “Historia de los dos sitios que pusieron a Zaragoza en los años de 1808 y 1809 las tropas de Napoleón (1830-1831), 3 vols. Por el lado francés, podemos resaltar los de J. Belmas “Jouraux des sieges faits ou soutenous par les français de 1807 à 1814 dans la Péninsule” (1836) -el tomo 4º está dedicado a Zaragoza-; o por su fuerza narrativa, la obra del General Lejeune “Sièges de Saragosse. (…)” (1840).

2

La cantidad de obras relacionadas es ingente. Destacamos por su originalidad las siguientes: Ricardo García Cárcel “El sueño de la nación indomable. Los mitos de la Guerra de la Independencia” (2007); Ronald Fraser “La maldita guerra de España. Historia social de la Guerra de la Independencia 1808-1814” (2006) o J. Álvarez Barrientos (ed.) “La Guerra de la Independencia en la cultura española” (2008).

3

Como referencia fundamental, por su amenidad e información presentada, se recomienda visitar la página web de la Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza: www.asociacionlossitios.com.

4

Como reflexiones didácticas sobre la enseñanza de la guerra, desde el punto de vista de la didáctica y la educación para la paz, cabe destacar los tomos nº 25 “¿Enseñar la guerra? Conflictos bélicos del siglo XX” y el tomo nº 51 “Campos de batalla, espacios de guerra” de la colección Íber. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, de la editorial Graó.

5

Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación; y Orden de 9 de mayo de 2007, del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.

6

Se puede ver una reconstrucción de la Exposición en la página web: www.heraldo.es/especiales/expo1908/

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

83. PROPUESTA DIDÁCTICA SOBRE EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE LABITOLOSA PARA ESO Y BACHILLERATO Enrique N. Vallespín Domínguez1 1

Universidad de Zaragoza, Grupo URBS

Enrique N. Vallespín, envalles@unizar.es

RESUMEN El yacimiento de Labitolosa, (La Puebla de Castro, Huesca), es un perfecto ejemplo para que nuestros alumnos valoren la herencia cultural y el patrimonio arqueológico-artístico como riqueza que hay que conservar, difundir y promocionar además de conducirles a la consecución de los objetivos que se marca en el currículo desde un estudio de caso cercano y accesible. Una enseñanza de la Historia, basada en la implicación activa del alumnado y del docente y que tiene como última finalidad que puedan sentirla y pisarla. La propuesta didáctica que presentamos del yacimiento de Labitolosa para ESO está diseñada para divulgar entre el alumnado aragonés el riquísimo patrimonio arqueológico y cultural reunido en su territorio a lo largo de los siglos y está planteada para que el alumnado trabaje con el docente en el aula y para que cuando realice la visita al yacimiento y al museo puedan disfrutar y aprender de forma significativa. A través de las actividades de la guía pueden apreciar la evolución de las estructuras en el tiempo, se cuestionan las relaciones existentes entre culturas, los procesos multicausales, la procedencia de la información con la que se elabora la Historia, aprenden nuevo vocabulario específico, una metodología científica, la importancia de la iconografía, la epigrafía, etc. PALABRAS CLAVE: Didáctica del patrimonio; Arqueología; Educación Secundaria; Museo; Epigrafía.

ABSTRACT The archaeological site of Labitolosa (La Puebla de Castro, Huesca, Aragón, Spain) is a perfect sample with which the students can appreciate the archaeological and cultural heritage as a wealth that is worthy conserving, spreading and promoting. This site can also guide them in order to achieve some aims established in the curriculum for the study of a nearby and familiar place. This is something about teaching History, based on working with the active implication of students and teachers whose main purpose is they are able to feel and step it. The didactic proposal that we are going to present has been planned to spread the very rich archaeological and cultural heritage of Aragon among its students. It has been also planned to be worked out by students and teachers in the classroom and, during the visit to the site and museum, they could enjoy and learn in a significant way. Thanks to these activities, they can understand the evolution of some structures throughout the time, ask themselves the existing relationships between different cultures, the causal processes, the origin of the information which allows to draw the History up, they learn new specific vocabulary, a scientific methodology, the importance of the iconography, epigraphy, etc. KEYWORDS: Heritage Teaching; Archaeology; Secondary Education; Museum; Epigraphy.

1. INTRODUCCIÓN Mediante la actividad desarrollada en la guía se pretende acercar al alumnado al yacimiento de Labitolosa, un yacimiento arqueológico enclavado en el prepirineo oscense, en el municipio de La Puebla de Castro. Se trata de una ciudad hispanorromana que surgió a mediados del siglo I a.C. y se abandonó a finales del siglo II a.C. pero que fue ocupada también en la Edad Media. Los trabajos arqueológicos que se llevaron a cabo

por la Universidad de Zaragoza entre 1991 y 2014 ininterrumpidamente han descubierto importantes restos arqueológicos, entre ellos monumentos arquitectónicos como las termas, la curia, una domus o la fortaleza andalusí, restos epigráficos y otros restos materiales. Este trabajo pretende ser una guía que los alumnos de ESO y bachillerato puedan utilizar para trabajar el yacimiento de Labitolosa y divide en tres momentos ese trabajo: en clase, en el yacimiento y en el museo, intentando abarcar todo el proceso arqueológico, desde la prospección hasta el estudio y exhibición de las piezas.

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2. OBJETIVOS Dos tipos de objetivos se entrelazan en la realización de esta guía. Los primeros de carácter general, entre los que destacaríamos

• Dar a conocer al alumno y al docente el trabajo del

arqueólogo de una manera atractiva, amena y didáctica.

• Promover el valor que tiene nuestro patrimonio y el respeto hacia el mismo.

• Fomentar el interés por la arqueología desde un aprendizaje constructivo.

• Utilizar los restos materiales como fuente básica de

información histórica sobre las culturas que han poblado nuestro territorio.

Y doce objetivos de carácter mucho más específico ligados a los contenidos curriculares que nos marca la LOMCE. De este modo, al finalizar el trabajo con este material didáctico el alumnado debe ser capaz de:

1. Observar cómo los seres humanos modifican el entorno

debido a su actividad y distinguirlo de la erosión natural. 2. Diferenciar qué es la morfología de una zona y qué son los componentes líticos de un paisaje. 3. Descubrir y reconocer las huellas que han dejado nuestros antepasados estudiando el medio natural y cómo ha evolucionado. También a través de los restos arqueológicos que pueden encontrarse. 4. Aprender qué es prospectar, entender que el hallazgo de restos no es casual ni fruto del azar sino de un meticuloso trabajo de investigación que tiene sus fases, entre las que destaca la labor de documentación y estudio de la historiografía que contiene datos del medio. 5. Comparar diferentes observaciones, apreciar la importancia que el medio geográfico desempeña en la Historia del territorio. 6. Sistematizar la recogida de la información. 7. Comprender la importancia de la vida urbana en la civilización romana. 8. Identificar las principales construcciones de una ciudad romana, conocer las funciones y características básicas de los diferentes edificios urbanos. 9. Plasmar por escrito las observaciones hechas, sintetizar y extraer conclusiones. 10. Entender el museo como lugar de aprendizaje lúdico, activo y colaborativo 11. Conocer el patrimonio arqueológico de Labitolosa y su entorno. 12. Valorar el patrimonio histórico artístico como elemento de identidad cultural, especialmente el latino, el andalusí y el islámico en la construcción de la actual cultura española y aragonesa.

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En último término y concretando todavía más, nos anima el propósito de facilitar la visita y la explicación del yacimiento de Labitolosa, un lugar ubicado en un ámbito rural, de acceso limitado, con notables barreras físicas, sin financiación ni en el propio yacimiento ni en los institutos de secundaria, sin musealizar completamente y de difícil interpretación para el visitante si no tiene unas claves necesarias para su correcta interpretación.

3. COMPETENCIAS Aunque consideramos que en mayor o menor grado la Guía de Labitolosa contribuye a la adquisición de las ocho competencias básicas de la ESO, creemos que directamente está más íntimamente relacionada con las siguientes:

• Conocimiento y la interacción con el mundo físico. • Conocer interpretaciones y huellas del espacio físico en

que se desarrollan las civilizaciones antiguas; y buscar explicaciones multicausales para comprender cambios y transformaciones que sucedieron en nuestro entorno hace cientos de años. Tratamiento de la información y competencia digital.

• Analizar e interpretar de forma crítica diferentes tipos •

de fuentes; buscar información en diversos lugares, el campo, la biblioteca, el museo, e incluso en internet. Social y ciudadana.

• Comprender el modo de vida en una población de

época romana; conocer la cultura y la forma de vida de civilizaciones del mundo antiguo y medieval y reconocer diferencias entre las mismas.

• Cultural y artística. • Valorar la importancia del patrimonio arqueológico

antiguo; interpretar las manifestaciones artísticas o vestigios de las culturas como objetos que hablan de nuestra historia.

• Para aprender a aprender. • Comparar fuentes de información, sintetizar contenidos

y argumentar respuestas personales o debatidas en grupo.

No obstante, esta guía se centra particularmente en la competencia cultural y artística. Esta competencia supone conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute y considerarlas como parte del patrimonio de los pueblos. La competencia artística incorpora asimismo el conocimiento básico de las principales técnicas, recursos y convenciones de los diferentes lenguajes artísticos, así como de las obras


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación y manifestaciones más destacadas del patrimonio cultural. Por último, fomenta el interés por participar en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico, tanto de la propia comunidad como de otras comunidades.

4. DESCRIPCIÓN En la primera parte de la guía, denominada “en clase”, se hace un estudio introductorio de Labitolosa sobre su ubicación geográfica, configuración geológica, la historiografía de sus descubrimientos, el proceso de excavación y reconstrucción computerizada así como su consolidación y musealización. En este apartado nos proponemos despertar el interés y curiosidad en el alumnado además de proporcionarle unos conocimientos acerca del yacimiento para que los pueda aprovechar cuando lo visite. Incluye abundantes fotografías, planos, dibujos de cortes estratigráficos y de estructuras edilicias y sencillas cuestiones que el alumno debe responder para comprobar su comprensión en el aula. En el apartado “en el yacimiento” la guía se convierte en un instrumento para describir la realidad histórica que el

visitante tiene entre sus manos. Mediante fotografías, planos, actividades de memorización, relación y comprensión, lecturas de observación, reflexiones, etc., el alumno conocerá todas las estructuras importantes que han sido excavadas en Labitolosa y podrá imaginarse cómo era la realidad de la misma en sus diferentes etapas históricas. Se trata de que el alumno investigue in situ, de que comprenda cómo es una excavación arqueológica, así como la importancia de la puesta en valor de los restos históricos. En la última parte de la guía “en el museo”, partiendo de los conocimientos previos del alumno y enfocando la actividad directamente a la labor o tareas que tienen que realizar, se tratan los restos aparecidos en las excavaciones arqueológicas y cómo se trabaja con ellos desde que llegan al mismo, reconstruyendo, dibujando, siglando e inventariando las piezas hasta que se depositan definitivamente en los almacenes o salas de los museos. Así, los restos aparecidos en Labitolosa se encuentran según su cronología en diferentes salas de los museos de Zaragoza y de Huesca. También hacemos una breve referencia a las disciplinas de epigrafía y numismática como técnicas auxiliares de la arqueología en la labor de transcripción y datación de los objetos descubiertos en la excavación, incluyendo las transcripciones latinas y la traducción de las dos inscripciones más importantes de las recuperadas. En la guía proporcionamos algunos de estos objetos recuperados para ser estudiados. Igualmente en este apartado nos interesa que el alumno perciba y comprenda el museo como una institución permanente, sin ánimo de lucro, al servicio de la sociedad, abierto al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe para fines de estudio y de educación los testimonios materiales del hombre y su entorno. En definitiva, se trata de un cuadernillo de 34 páginas donde recoge información descriptiva, junto a llamadas de atención con el formato “¿sabías qué?”, definición de conceptos que se consideran importantes, un glosario con algunos de los términos más significativos, una serie de pasatiempos, una completa bibliografía, donde se recogen las últimas investigaciones sobre el yacimiento de la cual se ha extraído toda la información usada para la guía y una serie de actividades que pretenden desarrollar las competencias más importantes. Todo ello adaptando el lenguaje científico a uno divulgativo y didáctico cercano al alumnado de secundaria. Cada una de estas páginas, o parejas de ellas, pueden ser trabajadas como fichas independientes sobre un aspecto del yacimiento, o generalizando, sobre la arqueología, la investigación, el mundo romano, etc., ya que van recogiendo temas como: “la prospección”, “la curia”, “las termas”, “numismática”, “la catalogación”…

Figura 1. Portada de la Guía Didáctica.

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de los restos de la antigüedad grecolatina en Aragón en relación con otros restos arqueológicos relevantes y en el estudio de los mitos, la religión , el comercio y el ocio de estas culturas.

• En bachillerato, Latín, Historia del Arte e Historia de España. Los testimonios epigráficos pueden ser utilizados por los alumnos de bachillerato en la asignatura de Latín, y el estudio del urbanismo romano, el sistema defensivo medieval y la ocupación y control del territorio serán nociones claves para entender el proceso de “Reconquista” cristiano en las tierras aragonesas, dentro del conjunto hispano.

6. TEMPORALIZACIÓN La duración prevista para la realización de las actividades en caso de trabajar la guía completa y poder visitar el yacimiento y el museo, es de una sesión de 50 minutos para el primer apartado, dos horas para la visita del yacimiento y otra hora para visitar los objetos depositados en el museo de Huesca. En el caso de no tener esta posibilidad recomendarnos visualizar las reconstrucciones virtuales de los edificios principales labitolosanos realizados por el Grupo de Informática Gráfica Avanzada (GIGA) de la Universidad de Zaragoza que aparecen en la bibliografía. Figura 2. El trabajo de la Guía.

5. NIVEL DE INCLUSIÓN CURRICULAR • 1º de ESO, Historia Antigua y Geografía. Contenidos

conceptuales específicos en relación con el Mundo clásico, el estudio de la civilización romana, la valoración de las fuentes históricas para el conocimiento del pasado y la obtención de información a través de fuentes arqueológicas y obras de arte, así como la valoración de la herencia cultural y el patrimonio artístico como riqueza que hay que conservar.

• 2º de ESO, Geografía e Historia. Historia Medieval. Contenidos conceptuales específicos en relación con el periodo medieval andalusí y cristiano y con el estudio del control del territorio en Aragón, la noción de frontera y la sociedad y cultura cristiana y musulmana, sus diferencias y similitudes.

• 3º y 4º de ESO, Cultura Clásica y Latín. En Latín el

currículo marca una vía de contenidos generales de transmisión del mundo clásico, tanto a nivel lingüístico como a nivel geográfico-histórico de la sociedad romana, el estudio de su vida cotidiana y las huellas materiales de esta cultura. Por otro lado, Cultura clásica abarca en toda su materia contenidos en relación con esta misma cultura clásica, haciendo mayor hincapié en el estudio

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Figura 3. Explicación de una estratigrafía.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación 7. CONTENIDOS • La ubicación geográfica como condicionante del asentamiento humano.

• Configuración geológica. Tipología litológica de la zona.

• Historiografía:

fuentes antiguas y estudios contemporáneos. Importancia de la toponimia.

• La metodología arqueológica. Fases:

o Prospección en superficie y aérea. o La excavación in situ. o Reconstrucción arqueológica y recreación histórica. o Rehabilitación y conservación. o Estratigrafía: leyes y documentación. o Catalogación. Elementos fundamentales del urbanismo romano: foro, curia, termas y domus.

• Elementos fundamentales del urbanismo islámico: albácar, alcázar, aljibes y foso.

• El enclave de Castro y su recinto fortificado cristiano.

Figura 4. Elaboración de planimetrías.

• Disciplinas auxiliares:

o La epigrafía. Transcripción y traducción de documentos en diversos soportes. o La numismática. o Ceramología y ceramografía.

8. ACTIVIDADES DE EVALUACIÓN Insertas en el propio cuaderno de trabajo se hayan intercaladas abundantes cuestiones y actividades para realizar tanto en clase como en el museo que pueden servir al profesorado para el seguimiento del aprendizaje del alumnado, formando parte de una evaluación continua que no es excluyente de la posibilidad de plantear actividades finales o pruebas de carácter global. Por ello, además de estas y como actividades de consolidación, ampliación y refuerzo proponemos una serie de ideas que cada docente puede adaptar a su gusto dependiendo del grupo, sus inquietudes y temporalización.

• Para la visita al yacimiento y al museo proponemos la

sugerencia a los alumnos de realizar su propio reportaje fotográfico del que más adelante podrán extraer información gráfica con la que elaborar una presentación informática (powerpoint, prezzi, etc.) en grupos sobre un tema elegido por el profesor. Elaboración en grupos de una línea cronológica y un mapa mural en los que se vea reflejada esta cultura. Situar Zaragoza, Huesca, Labitolosa, Castro Muñones

y Graus en el mapa. sobre las características del enclave labitolosano: ¿cómo es su clima, su orografía, su paisaje, su accesibilidad? ¿Qué actividades económicas se desarrollaban en él? El legado latino e islámico no se reduce a piedras y edificios. Podemos encontrar en nuestros días multitud de ejemplos del legado que las antiguas civilizaciones romana e islámica- andalusí dejaron en nuestro territorio: leyes, lengua, urbanismo, calendario, oficios, expresiones, etc. Los alumnos pueden compartir sus reflexiones en una wiki colaborativa. En ella se pueden recopilar palabras, locuciones, gestos, etc. Después de la visita al yacimiento de Labitolosa resulta fácil identificar en nuestra ciudad aquellos espacios o edificios actuales con aspectos y usos iguales o similares que en los tiempos de la antigua cultura romana. ¿Dónde encontraríamos hoy el foro, la curia, las termas o las insulas? Para acercarnos a la sociedad labitolosana hemos pensado en una actividad protagonizada por Marco Clodio Flacco o su esposa Cornelia Neilla en la que 2 o 3 alumnos crearán una escena teatralizada con un monólogo de presentación de estos personajes labitolosanos, su curriculum vitae y sus viajes por el territorio del imperio. En este monólogo explicarán quién era el personaje escogido y cuál era su estatus en la sociedad romana reflejando las ventajas y desventajas del personaje.

• Debatir

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Figura 5. Explicación de las termas.

Figura 6. Ficha epigráfica de Marco Clodio.

• Como actividad relacionada con la plástica y después

En él deberíamos despertar el sentido crítico del alumno sobre el rigor histórico de la reproducción basándonos en el diseño, los materiales, la decoración, etc.

del visionado de las reconstrucciones por ordenador, se podría dibujar una casa (domus) o un bloque de pisos (insula) donde podrían vivir los personajes que se trabajaron en la actividad anterior.

Por ejemplo, un comerciante, un soldado, un legado, un candidato electoral, una prostituta, un artesano o un sacerdote. Los alumnos deberían reflexionar sobre detalles como el tamaño, la estructura y uso de las dependencias, los materiales constructivos, decoración, el mobiliario y la iluminación.

• Nuestra imagen del mundo romano no siempre se basa

en los resultados de las investigaciones arqueológicas. También está condicionada por los films, novelas, videojuegos o cómics. Gracias a Labitolosa y a las actividades realizadas, podemos descubrir qué personajes, escenas o edificios de estos referentes culturales podrían haber sido reales y cuáles no.

Proponemos el visionado parcial en clase de alguno de los capítulos de la serie Roma (BBC) (no recomendada para menores de 13 años), o de algún juego de simulación o de estrategia ambientado en el mundo romano fijándonos especialmente en la ambientación, hechos históricos contrastables, vestuario de los personajes, relaciones sociales que aparecen, etc. Tras el visionado podría hacerse un pequeño debate en clase.

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Figura 7. El viaje de Marco Clodio


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación La cuestión principal radica en saber acercarse al yacimiento y al museo con actitud especulativa y con sensibilidad científica. No obstante, nosotros entendemos que la acción didáctica no es meramente instructiva, informativa, sino que la acción didáctica solo es eficaz cuando lo que se aprende puede ser aplicado en contextos diferentes. De esta manera, y a nuestro juicio, no es tan importante afirmar con precisión que un muro de la curia labitolosana se construyó en el s. I d.C. como mostrar el camino seguido para poder afirmar lo que se ha afirmado. Aquí reside el verdadero poder educativo del yacimiento de Labitolosa. El yacimiento arqueológico es la base de las hipótesis. Por eso es preciso experimentarlas y sentirlas in situ. En esa experimentación reside la fuerza educativa de la arqueología y en esa tarea el yacimiento arqueológico auténtico es insustituible. Figura 8. Ficha numismática

Todo lo demás lo podemos aprender delante una pantalla de ordenador o de televisión, en el aula o en el museo, incluso leyendo un libro.

9. CONCLUSIONES La Guía de Labitolosa está concebida para cumplir una triple finalidad. Una finalidad cultural, patente en el conocimiento de hechos e informaciones, centrándose más en el carácter anecdótico. Una finalidad práctica, a través del uso activo y más o menos inmediato del conocimiento del patrimonio en la vida cotidiana. Por último, una finalidad crítica, que aspira a la formación de unos ciudadanos comprometidos con una visión socio-critica y armónica con el entorno. Cuando hablamos de “sentir la Historia” nos referimos a la empatía, esa capacidad de participación afectiva tan importante en las diciplinas humanísticas y tan ligada al aprendizaje. El aprendizaje del patrimonio arqueológico mediante actividades prácticas, talleres, salidas escolares, etc. permite adecuarse a diferentes tipos de inteligencias, de manera que podamos atender a la diversidad del alumnado. Creemos que con esta guía apostamos por un enfoque de este tipo para el alumnado de secundaria. Igualmente, decir que la Historia debería “pisarse”, quiere expresar, por ejemplo, que en la Edad Antigua deberíamos pisar alguna ciudad romana del siglo I, lo mismo que para comprender la revolución industrial deberíamos poder visitar una fábrica o un barrio burgués, entrar en sus casas y compararlo con los suburbios obreros de su misma época.

Alumnos de ESO del IES Martínez Vargas con el profesor Ajates. Fotografía de F. Sanz

AGRADECIMIENTOS No queremos finalizar el presente trabajo sin reconocer públicamente la gran deuda contraída con muchas personas que con su cariño, paciencia, confianza, ilusión, generosidad y el apoyo constante y sincero han facilitado que toda esta labor haya arribado a buen puerto: a la Dra. Ángeles Magallón y al doctor José Ángel Asensio de la Universidad de Zaragoza, por su amistad, franca confianza e infinita paciencia; a Silvia Palacios por su amistad y la ayuda prestada en la realización de varios dibujos y estratigrafías utilizadas en la guía y a Marisa Royo por la ayuda en la maquetación y retoque de las fotografías así como en todas las sugerencias de carácter didáctico.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Asensio, J.A. et alii,. (2005), ”Excavaciones en la Labitolosa. (La Puebla de Castro, Huesca).El reducto defensivo sudeste de la fortaleza altomedieval del cerro Calvario, el aljibe y sus estructuras anejas. Informe preliminar de la campaña año 2004 ”, Salduie V, pp. 435-375. Asensio, J.A. et alii, (2008), “La fortaleza andalusí del cerro Calvario (La Puebla de Castro, Huesca). Propuesta de identificación de la misma con Castro Muñones”, Aragón en la Edad Media XX. Homenaje a la Profesora Mª. de los Desamparados Cabanes Pecourt, Zaragoza, pp. 85-102. Asensio, J.A. et alii, (2010), La fortaleza andalusí de cerro Calvario (La Puebla de Castro, Huesca): análisis de su planta y técnicas constructivas, PALLAS 82. Asensio, J.A. y Magallón, Mª. A., (2011), La fortaleza medieval del cerro Calvario, en La Puebla de Castro: Un hisn en el extremo norte de la Marca Superior de al-Ándalus, Huesca, IEA. Connolly, P., (1998), La ciudad antigua, Madrid. Macaulay, D., (1979), Nacimiento de una ciudad romana, Barcelona. Magallón, Mª.A. y Silliéres, P., (1994), Labitolosa. Cerro del Calvario (la Puebla de Castro, Huesca), Informe de la campaña de excavaciones de 1994” Bolskan 11, pp. 89-132. Magallón, Mª.A. y Silliéres, P., (1997), “Labitolosa. La Puebla de Castro”. Senderos pirenaicos. pp. 33-44.

Magallón, Mª.A. et alii,. (2004), ”Excavaciones en la ciudad hispanorromana de Labitolosa. (La Puebla de Castro, Huesca). Informe preliminar de la campaña año 2003 ” Salduie IV pp. 489-506. Magallón, Mª.A. et alii., (2006), Cuaderno de campo. Grupo URBS, Zaragoza. Magallón, Mª.A., Silliéres, P y Asensio, J.A. (2007), La ciudad romana de Labitolosa (La Puebla de Castro, Huesca), Zaragoza, Prames. Magallón, Mª.A. y Silliéres, P., (eds.) (2013), Labitolosa. Une cité romaine de l´Hispanie Citérieure, Ausonius, Mémoires 33, Bordeaux. Magallón, Mª.A. y Silliéres, P., (eds.) (2014), Las investigaciones arqueológicas en Labitolosa y Castro Muñones (La Puebla de Castro, Huesca), Monografías arqueológicas 49, pp. 69-81, Zaragoza, PUZ. Renfrew, C., (1993) Arqueología. Teoría, métodos y práctica, Madrid. Silliéres, P., Magallón, M.A. y Navarro, M., (1995), “El municipium labitulosanum y sus notables: novedades arqueológicas y epigráficas”, Arch. Esp. Arq. 68, pp 107-130. Sénac, Ph., (2000), La Frontière et les Hommes (VIII-XII siècle). Le peuplement musulman au nord de l’Ebre et les débuts reconquete aragonaise, París.

Figuras 8 y 9. Páginas finales de la guía dedicadas a Pasatiempos y Vocabulario

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Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación

84. DE LA PRÁCTICA A LA TEORÍA. REFLEXIONES SOCIOLÓGICAS SOBRE UNA NUEVA DIVULGACIÓN EN ARQUEOLOGÍA PREHISTÓRICA. Héctor Conget Vicente1, Andrés García­Arilla Oliver1, Abel Berdejo Arcéiz2, Alberto Obón Zuñiga2, Hugo Ábalos Aguilar2 1

Arqueología y Didáctica Start Up Universidad de Zaragoza 2 De la roca al metal­Grupo de trabajo independiente Andrés García­Arilla Oliver, garciarilla@gmail.com

RESUMEN La transmisión de la arqueología y la prehistoria al gran público, conocida como divulgación o difusión de resultados de investigación, es el principal mecanismo mediante el cual los especialistas arqueólogos entran en contacto con la sociedad, reactualizan el valor de la disciplina y en definitiva convencen a sus conciudadanos de la importancia de conocer el pasado a través de los discursos que sobre éste desarrollan. A pesar del papel central que a priori esta fase de la producción arqueológica debiera tener, la difusión arqueológica se ha convertido en el epígono de un proceso de investigación que no camina paralelo a los problemas que la sociedad plantea con respecto a la cultura material, el progreso, la tecnología, el arma, la herramienta, la moda, las formas de vida, los objetos sagrados. La difusión se ha convertido en el periodo­espacio de esparcimiento y falta de rigor, en el cual los especialistas sin ser conscientes, retroalimentan los clichés que la sociedad proyecta sobre la arqueología en discursos repetitivos en los cuales el espectador es tratado como un auténtico ignorante. A través de nuestra experiencia en el diseño de actividades divulgativas y en la transmisión de la prehistoria, hemos detectado la importancia de incluir esta fase del trabajo del arqueólogo entre los grandes puntos sobre los cuales la disciplina debe reflexionar, no solo en el sentido de ofrecer una traducción correcta de los resultados entre especialistas y profanos,sino en la toma de consciencia de que la noción que el gran público posee sobre la prehistoria y la arqueología y el dialogo con él transforma los propios fundamentos teóricos de la disciplina. PALABRAS CLAVE: Espacio didáctico, experiencia didáctica, difusión arqueológica,recepción social.

ABSTRACT Transmission of archaeology and prehistory to wider audiences, also known as dissemination of research results, is the cardinal procedure for archaeologist with a high degree of specialization to narrow the gap between them and society, and to update the discipline´s role, in the sense of showing to our fellow citizens the importance of knowing the past as much as knowing the discussion that takes place in the intellectual process. In spite of the major role that this stage of the archaeological work should be playing, we are witnessing how dissemination is being left behind as a research activity, thus losing track of the questions raised within contemporary societies regarding their own material culture, progress, technology, weaponry, tools, fashion, life styles or sacred items. Dissemination has become a common ground for leisure and lack of rigor. Some specialists, unaware of the situation, tend to feed society back with the clichés generated by this same society which casts into the archaeological discourse nothing but reiterative and glib approaches. We have realize, throughout a process of designing and developing dissemination activities revolving prehistoric archaeology, how relevant is to pay attention to this stage of the archaeological work and how necessary is to reflect on the relationship between specialists and profanes. This is key not only to create an accurate, unavoidably complex, picture of the archeological and prehistoric record, but also to call for awareness on the fact that the notion of prehistoric archaeological past the public has, is very likely to transform, in permanent dialogue as it is, the theoretical foundations of the discipline. KEYWORDS: Didactic Site; Didactic interaction; archaeological dissemination; social dialogue

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1. INTRODUCCIÓN. Durante el último año, el grupo de trabajo De la Roca al Metal y la empresaArqueología y Didáctica han mantenido contacto en pos de esclarecer líneas de trabajo para reflexionar sobre Arqueología desde fuera de la Arqueología. Diferentes periodos de la prehistoria y campos de estudio han generado en ambos casos conciencia sobre la importancia de la divulgación, que han cristalizado en lo que llamamos experiencias didácticas­-espacios didácticos1. En estos espacios se estimula a los participantes, ya grupos de escolares ya adultos2, a entrar en contacto con la problemática cotidiana que enfrenta el arqueólogo cuando tiene que interpretar la información, así como a la toma de conciencia por nuestra parte de la compleja relación que envuelve a las personas y los objetos que les rodean (cada vez más), concediendo “por lo menos metodológicamente” a la arqueología el status de disciplina que estudia la cultura material en su totalidad. Los dos espacios didácticos que han funcionado a pleno rendimiento en los últimos 16 meses3 son Los Orígenes de la Metalurgia y Uluburun: Un naufragio en tu piscina: El primero se centra en mostrar, ejecutar y experimentar con las técnicas prehistóricas de reducción del mineral y fundición del cobre. El poder de transmisión de conocimiento de esta actividad es elevado porque los participantes intervienen en la

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preparación de la vasija­horno y en el soplado, interiorizando completamente el proceso técnico y aproximándose a un aspecto de las sociedades prehistóricas que implica un tejido complejo de relaciones entre las personas. Además, es una experiencia física extrapolable en el tiempo y en el espacio, y un punto de partida para pensar sobre la vida en el pasado remoto, sin libro de texto.También aproxima al participante a las técnicas de trabajo de los arqueólogos experimentales, pues son éstos, sin intermediario, quienes proponen y supervisan la actividad. Pareja a la experiencia física, está el diseño del experimento: la selección de la madera, las variables de la vasija horno, los tiempos y ritmos de soplado,..una síntesis, en definitiva, del recorrido que ha llevado la investigación. A diferencia de otras cadenas operativas como la talla lítica o la elaboración cerámica, la metalurgia permite reflexionar sobre el presente con mayor nitidez, dado el aumento de complejidad del proceso productivo en todas sus partes: obtención de la materia prima, personal implicado, concepto de valor, etc. La experiencia didáctica adquiere un calado estructural en tanto en cuanto el concepto de cadena operativa4 ya lo posee en sí mismo, y además, la experiencia didáctica no simplifica su contenido en los enunciados: “el hombre prehistórico realizaba objetos de metal” ­discurso textual­ “haz tu propia punta de flecha” ­taller artesanal­o “conviértete en prehistórico por un día” ­pseudoteatralización­sino que se


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación prima por un lado la reflexión sobre la transformación de la materia trazando líneas entre el pasado remoto y el presente, los agentes implicados en dicha producción, distribución y consumo, así como la reflexión sobre la ciencia, la naturaleza del experimento, sus límites, sus variables, su planteamiento, ejecución, éxito o refutación, así como la propia labor del arqueólogo, cuyos límites quedan ampliados a ojos del gran público a un espectro mucho más amplio del que habitualmente se le concede. El segundo de los espacios didácticos se centra en la transmisión integral del método y las técnicas arqueológicas a partir de una réplica del yacimiento subacuático del pecio de Uluburun, uno de los yacimientos clave de la Edad del Bronce Mediterránea que abre una ventana a la complejidad de las relaciones comerciales y socioeconómicas de este convulso periodo. Los participantes rescatan ciertos objetos del yacimiento, representativos de esa diversidad y discuten sobre su uso, procedencia, destino y características de la sociedad que la produce. La selección del yacimiento responde a su potencia didáctica para plantear la problemática de la investigación arqueológica y la amplitud de onda que posee y debe poseer el estudio y conocimiento de las sociedades pasadas. Se invita a los participantes a responder por sus propios medios a las incógnitas que un yacimiento de esta envergadura plantea. La elección de Uluburun no es casual; se trata de un yacimiento en el cual las técnicas de registro de información y las posibilidades interpretativas se han llevado a los límites que la propia disciplina permite. La formulación de las preguntas “desde cero”, como si de una investigación periodística se tratara, permite una aproximación fresca a la complejidad del yacimiento, sin bagaje teórico5 más que cuando una pregunta concreta necesita de una explicación concreta, como pueden ser los métodos de datación absoluta. En otras palabras: se va rellenando con apuntes teóricos lo que no se puede responder con los medios de los que se dispone en la actividad. Esto es nada menos que trabajo interdisciplinar en acción, que muchas veces nos conduce a conclusiones esperadas, pero otras nos sorprende con planteamientos que no podemos refutar, que nos llevan a valorar la pregunta en sí misma. El participante asiste al proceso completo desde el registro de la información (extracción del material, posición con respecto al resto de materiales en la cuadricula6), trabajo de laboratorio (recomposición de la planimetría en pizarra magnética, puesta en común con el resto de equipos­piedra, materia orgánica, cerámica y metales­que a su vez simula la especialización científica de un equipo interdiciplinar), interpretación (respuesta a las preguntas planteadas al yacimiento). Como en la actividad anterior, aquellos que supervisan la actividad son los mismos que han estudiado el yacimiento y han diseñado el espacio, lo que nos permite reflexionar sobre la divulgación.

2. LA DIVULGACIÓN DE DOBLE FILO: TRANSMISIÓN Y RECEPCIÓN La divulgación es una herramienta, una técnica que debe ser pulida. No se trata de un acto de filantropía puro en el que se devuelve a la comunidad el conocimiento especializado, ya masticado, para conformar una suerte de casta sacerdotal de mediadores con el pasado, sino una puerta abierta por la que entra tanta corriente como sale. Es tan importante contextualizar al arqueólogo en sus ideas, en sus objetivos, en su tiempo y en su lugar, como lo es contextualizar los objetos en el yacimiento. En este apartado nos queremos centrar precisamente en los beneficios que el contacto directo con los diferentes públicos ha tenido sobre nosotros, en qué nos ha cambiado, influido y hacia dónde nos conduce. Como se dice más arriba: considerar “la Arqueología desde fuera de la Arqueología”. Arqueología y Didáctica y De la Roca al Metal ya trataron el tema de la innovación didáctica y la importancia de desarrollar nuevas formas experienciales en la divulgación y la transmisión de la prehistoria que estimulen a los participantes en otro lugar7. En estas páginas trataremos de reflexionar sobre los beneficios que aporta la divulgación para el trabajo del arqueólogo como científico social y sobre nuestra propia experiencia en el ámbito de la educación no­formal, que nos compele a desarrollar estrategias singulares, peregrinas, tal vez, pero valiosas por la libertad de planteamiento que nos permite implementar. Parece adecuado partir de este punto: Nuestra actividad económica en España en 2016 está clasificada por Hacienda bajo el epígrafe de “Otras Actividades Culturales” (Arqueología y Didáctica es una Sociedad Civil propietaria de la réplica­escenario de 25m2 del pecio de Uluburun, y de las piezas extraíbles que conforman la herramienta de trabajo. Sus miembros son los autores del diseño y puesta en funcionamiento de la actividad en sus tres modalidades: para Primaria, para Secundaria y para adultos) y como Asociación Cultural y Grupo de trabajo independiente (De la Roca al Metal financia sus propios proyectos didácticos y de investigación). Desde este ángulo, las relaciones socio­económicas con los participantes en las actividades son diferentes que desde las instituciones (museos, departamentos gubernamentales encargados de la protección y difusión del patrimonio arqueológico). La implicación en todas las etapas del proyecto es total, así como la necesidad de replantear los productos de divulgación arqueológica existentes en nuestro país y su mercado objetivo, por cuestión de supervivencia no como parte accidental y secundaria dentro de la labor arqueológica. Uno de los graves errores a nuestro juicio en la creación de productos culturales de base científica se deriva de la creencia en los llamados “estudios de mercado”, que adaptan los productos a lo que la supuesta demanda pide de tal manera que los productos no pueden ser demasiado sesudos, se infantilizan, se hacen absolutamente pasivos, etc,

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lo cual diluye la labor del especialista que conoce toda la complejidad de su campo y lo convierte en un transmisor de contenidos banales fruto de minusvalorar a su público. Por este hecho, habitualmente la idea de empresa se relaciona con la adecuación de la realidad a los fines lucrativos de la misma y por tanto la manipulación de los objetivos

científicos en pos de aquellos. Este punto es el resultado de la denostada visión de empresa que busca nichos de mercado, generación de necesidades banales o búsqueda del lucro a cualquier precio. Sin embargo esta forma de gestión permite también una gran libertad de creación y de generación de productos transformadores, y puede mantener su equilibrio entre rentabilidad y calidad del producto a cambio de la asunción de riesgos, elemento que por otra parte esta en la base del propio concepto primigenio de empresa. Preguntado por el horror instalado en nuestra vida cotidiana, decía el eminente filósofo Emilio Llledó en una reciente entrevista8 que “estamos cayendo en un mundo en el que no sabemos lo que vemos, ni lo entendemos. Nos lo dan visto, interpretado y, en mi opinión, nos lo dan manipulado”. Perféctamente podríamos identificar este problema en el contexto de la divulgación científica del ámbito de las

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Humanidades, donde es mucho más complejo adquirir distancia para reflexionar. Sin ánimo de acusar a nadie, el pronombre Nos en la cita de Emilio Lledó sin duda hace referencia a los media, los intermediarios, que en este caso que nos ocupa no son otras que las Instituciones y sus funcionarios.


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación Los autores de estas líneas tienen esa distancia y pensamos que es nuestro deber aprovecharla para lanzar ciertas reflexiones sobre el contexto socio­económico del arqueólogo en España. Las partidas presupuestarias que se dedican a la investigación están condicionadas por las fluctuaciones políticas y por los tiempos institucionales. No es extraño que las campañas de investigación se interrumpan o que se encomiende al grupo de investigación, en el mejor de los casos, la tarea de organizar unas jornadas de difusión en sustitución de las campañas de excavación. Este es el caso de Els Clossos de Can Gaia, en Felanitx (Menorca), cuyo equipo de investigación contrató nuestra actividad Uluburun: Un naufragio en tu piscina dentro de sus jornadas de divulgación, que ese verano sustituían a la campaña de excavación. No tenemos más que gratitud hacia ellos y hacia el trabajo que realizaron y que siguen realizando, pues plantearon unas jornadas ricas y diversas, con demostraciones de talla lítica, arqueometalurgia y teatralizaciones que complementaban las visitas guiadas al yacimiento. No obstante, desde nuestro campo de estudio observamos la gran dificultad que tiene la obtención de información directa de los espectadores, pues no participan experiencialmente y, por tanto, no existe recopilación de datos sobre los que apoyar una reflexión. El equipo de Arqueología y Didáctica ha tenido varias experiencias al respecto. Antes de la constitución de la sociedad, cuando el equipo de trabajo organizaba la puesta en valor y consolidación del conjunto arqueológico de los Campos de Urnas del Bronce Final/Hierro I del término municipal de Fréscano, Zaragoza. La dependencia e incertidumbre económica, una gestión semi­profesionalizada y la ausencia de un verdadero proyecto integral para vincular divulgación con investigación nos hizo darnos cuenta de que, ante las comprensivas dificultades de coordinar investigación y difusión a través del dinero público, quizá la iniciativa privada, aun suponiendo la asunción de riesgos, permitiera mayores posibilidades para ambas facetas. De este modo seleccionamos un yacimiento de importancia mundial (Uluburun) que nos permitiera sentar las bases de la divulgación como una herramienta seria de producción científica . Para interpretar los problemas o peculiaridades de los distintos públicos9 es necesario que se expongan durante la actividad, que interactúen individualmente y que el divulgador disponga de las herramientas conceptuales para interpretar esas respuestas. En el siguiente esquema se muestran a grandes rasgos las fases de la producción de conocimiento académico y los avances técnicos que han hecho posible compartir y manejar cantidades de documentación que obligan a no dejar fuera ningún dato, a disminuir los que un enfoque matemático llamaría “la aleatoriedad” de nuestras interpretaciones: Se trata, en principio, de un círculo académico virtuoso y sería perfecto si no estuviéramos lidiando con un proceso de conocimiento del pasado de las sociedades humanas, nunca sujetas a leyes universales sino a caóticos mecanismos de autoafirmación o autodestrucción.

Esa singularidad del objeto de estudio es el motivo de que la historiografía de la práctica arqueológica haya sido tan interesante y fructífera10, pero tan abrumadora también. El sujeto que estudia se encuentra igualmente sumido en ese caótico devenir y, aunque sería lógico pensar que la divulgación científica debería enmarcarse dentro de (C) ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN DE RESULTADOS, esta no es la realidad. Lo que nos encontramos es más bien que cada uno de los estadios descritos en el gráfico está en continua exposición al público, a los públicos, que influyen en los objetivos del investigador. Esto es muy cierto en el caso de (A); en que el acceso a bases de datos están en un alto grado de desarrollo y muy democratizadas, tanto bases de datos especializadas como adaptadas a todos los públicos, filtradas según edades, necesidades especiales, idiomáticas, etc. El flujo de información entre la órbita académica y la no académica es constante. En el caso de (D), destaca la museografía, las publicaciones divulgativas, la ficción histórica, que disponen de mecanismos muy sofisticados para presentar un discurso atractivo, pero que, en definitiva, ha sido hilvanado por un especialista que actúa de agente­trasvase y que debe asegurar que el espectador (con quien no tiene contacto directo en ningún momento) obtenga información coherente sobre el tema que le interesa (y del que seguramente ya posee conocimientos previos). Esa coherencia esa sujeta a la estructura de un discurso monótono, rígido, dirigido a un receptor prototípico y pasivo (o lo que es casi lo mismo, sin ninguna capacidad crítica sobre la información que recibe). Peor aún: está dirigida a un grupo homogeneizado de espectadores que reciben la información y no tienen oportunidad de dar respuesta alguna, ni emocional ni racional. El tejido es complejo y la tentación de especializarse, grande. Un ejemplo que consideramos muy ilustrativo tiene que ver con los asombrosos avances en la digitalización 3D de piezas arqueológicas, una tecnología que promete pulverizar el viejo axioma de que la toma de datos en Arqueología es destructiva, un experimento irrepetible11. Existe el riesgo, por otro lado, de olvidarnos de que el objetivo final del estudio del pasado es el conocimiento de las sociedades, de las instituciones, de la relación de las personas con su entorno y de cómo construían su realidad, de la que la recreación en 3D de un templo con todo lujo de detalles y a todo color no puede nunca ser el resultado final de la investigación, por mucho que la calidad de los datos sea deslumbrante. Se ve muy claramente en este ejemplo, pensamos, la posibilidad de que una tecnología auxiliar de las ciencias sociales colonice la voluntad interpretativa de un arqueólogo, en su afán por publicar un resultado que, si bien es espectacular y muy detallado, le desvía de la auténtica reflexión histórica. El investigador debe ser cauteloso y consciente de que el uso de las nuevas tecnologías (que tendrán sus propias vías

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de reflexión, qué duda cabe) lo convierten en “objeto”, en usuario de una tecnología que procede de otro círculo académico. Pensamos que el ejercicio crítico de la divulgación en arqueología es clave para tomar consciencia del origen humanístico de la disciplina. Pero ahora bien, esta toma de conciencia nos conduce al dilema que envuelve no solo a la arqueología sino a la totalidad de las humanidades en el siglo XXI, bajo la dictadura del utilitarismo: la necesidad de demostrar nuestra utilidad, ¿Sirve para algo la arqueología? ¿Puede aportarle algo a la sociedad?.

3. LA PRÁCTICA DIVULGADORA COMO FUENTE DE INFORMACIÓN. EDUCACIÓN NO FORMAL. Según la UNESCO (2000), la educación no formal “incluye todas aquellas propuestas educativas estructuradas en contextos que no están diseñados específicamente para las relaciones de enseñanza – aprendizaje”, es decir, en escenarios no circunscritos a la escolaridad convencional. El contexto, según la UNESCO, determina la forma. Casi parece una reflexión arqueológica. Nuestros espacios didácticos itinerantes encajan dentro de esta compartimentación, pues tienen lugar en patios de colegios, parques arqueológicos y piscinas, espacios no diseñados para educar, pero que permiten reflexionar (a través del acto de divulgar) sobre la supuesta objetividad de la interpretación arqueológica, en la línea posprocesual12. Tal vez el hecho de que nos encontremos en el ámbito de la educación no formal, nos haya permitido darnos cuenta de la utilidad que tiene el método arqueológico – divulgación del apartado (B) en el gráfico­ , para el ciudadano y la interpretación de nuestro presente y de nuestra práctica, pensando en conceptos como la era del plástico, su producción, su distribución, en término estrictamente arqueológicos (cadena operativa, teoría de centro­periferia) Existen todavía puntos conflictivos en la manera de divulgar y en la didáctica de la arqueología: ya que está fuera de la educación formal obligatoria, aprovechemos para usarlo como herramienta de crítica y no como parte del discurso oficial. Como decimos, varias reflexiones de hondo calado para la propia disciplina arqueológica y que desarrollaremos en próximas publicaciones han sido motivadas por la propia experiencia de divulgación. Muy interesante resulta comprobar como la función de determinados items arqueológicos son rápidamente detectados por los participantes (hacha-sirve para cortar­vasija sirve como contenedor), mientras que otros poseen mayor complejidad (rython, kernos, bastón de mando). Ello se debe a que los primeros guardan en su forma similitudes con objetos del

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presente que cumplen una función similar y son rápidamente clasificados mientras que los segundos son vehículo de significados propios de una gramática social concreta y pretérita. Esto permite múltiples posibilidades para clasificar el ítem arqueológico en diferentes niveles de profundidad semántica. También existen abstracciones propias del pensamiento arqueológico que el especialista casi presupone y que no son obvias para el profano, sin embargo son los conceptos clave para la toma de conciencia en la protección del patrimonio. Se trata del manoseado concepto de información en este caso en relación con lo que a todas luces es un “cacharro viejo” y el concepto de contexto arqueológico­posición que dota a dicho objeto de mayor carga informativa. A diferencia de lo que pueda parecer, no es obvio que una vasija cerámica posea en si misma información, que esta sea mayor si no se mueve del lugar en el que esta depositada y más aun, que esa información permita generar riqueza económica y social. Ahora bien, estos conceptos abstractos solo son realmente asimilados entorno a una experiencia didáctica diseñada para tal fin y cuyo desarrollo esta tutorizado en todas sus partes. Así, a lo largo del desempeño de nuestras dos modalidades de actividades, en todo el territorio nacional, hemos tenido la ocasión de observar las respuestas y reacciones de los grupos a los que nos dirigíamos, la mayoría en edad escolar, pero también jóvenes y adultos (sobre todo, padres de los participantes y profesores de los centros educativos públicos y privados). Hemos detectado patrones repetitivos en la recepción que el gran público hace de la arqueología y la prehistoria y que resultan realmente problemáticos. Éstos nos permiten enunciar reflexiones a partir de tres preguntas, con un espectro estadístico verdaderamente amplio geográficamente: ¿­ Por qué la idea de Progreso se encuentra tan arraigada en nuestro pensamiento, ajena a cualquier crítica y estrechamente relacionada con el uso de nuevas tecnologías? ¿­ Por qué se relaciona la idea de tesoro­valor monetal con el objeto arqueológico? ¿­ Por qué se ha expandido la imagen del troglodita y el ambiente paleolítico como icono para toda la Prehistoria? Dichos patrones que afrontaremos en próximas publicaciones y que son el resultado fundamentalmente de los constructos transmitidos al gran público por el cine en la segunda mitad del siglo XX, nos dan una idea de las posibilidades que la dinámica de una divulgación arqueológica seria posee para el desarrollo de la propia disciplina. La utilidad de la arqueología pasa por su consideración como disciplina humanística que estudia la cultura material de cualquier momento histórico, no solo de aquellos carentes de escritura. En una época en la cual el consumo conspicuo, la producción y distribución indiscriminada de objetos de dudosa utilidad y la masiva presencia de


Sesión 5. Patrimonio, gestión y divulgación objetos que pueblan nuestros hogares acecha con alienar al hombre en cadenas de producción, distribución y consumo absurdas, la arqueología puede crear las herramientas para que los ciudadanos, conociendo las genealogías de dichos items, valoren su calidad, la ética de su producción, y su complejidad semántica. La arqueología de esta manera desempeñara un papel fundamental en el resurgimiento de las humanidades, y estas desempeñaran el rol social que siempre han desempeñado: evitar la alienación del hombre.

Hodder, I. (1990) “The Archaeological process. An introduction”. Oxford

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NOTAS ACLARATORIAS 1 Una exposición más exhaustiva sobre la idea de espacio didáctico. Ábalos Aguilar , García­Arilla Oliver, Conget Vicente, Berdejo Arcéiz, Obón Zuñiga (Grupo De La Roca al Metal) (2015). “​Lo hice y lo aprendí: La didáctica experimental en arqueología”. 2

Las diferencias entre los participantes pueden ubicarse dentro de muchas categorías diferentes, en función de su predisposición o interés hacia el estudio de las sociedades del pasado. Para una reflexión sobre este punto: Ruiz Zapatero (2009)“La divulgación arqueológica: las ideologías ocultas”. Nos centraremos en esta división, muy general, dado que se adapta bien al binomio Educación formal – Educación no formal En realidad, 16 meses es la vida del proyecto Un naufragio en tu piscina, mientras que la actividad Los orígenes de la metalurgia ha tenido más desarrollo en el tiempo, pero menor intensidad.

3

4

Para una aproximación al concepto de cadena operativa. Leroi Gourhan, (1972) “El gesto y la palabra”.

5

La fidelidad de las réplicas y su contacto directo con ellas posibilita al participante observaciones autónomas de calidad. Si bien éstas dependen de la formación y la edad de los participantes, sí que se realiza una pequeña introducción teórica para todos sobre la importancia de la contextualización del objeto arqueológico para determinar su(s) significado(s) y sobre cómo la disciplina arqueológica clasifica y agrupa los conjuntos de materiales y los espacios para buscar límites o para comparar procesos históricos. Las réplicas de las piezas así como de la planimetría­escenario se ha realizado con la información facilitada por el propio Institute of Nautical Archaeology, excavadores del yacimiento original.

6

Al tratarse de un barco hundido, la relación entre los materiales es sincrónica. La relación diacrónica entre materiales propia de un yacimiento estratificado es difícil de ser transmitida a través de un espacio didáctico participativo.

7 Ábalos Aguilar , García­Arilla Oliver, Conget Vicente, Berdejo Arcéiz, Obón Zuñiga (Grupo De La Roca al Metal) (2015). “​Lo hice y lo aprendí: La didáctica experimental en arqueología”. 8

EL PAÍS, 27­12­2015, edición impresa, contraportada

9

Ver Ruiz Zapatero (2009) “La divulgación arqueológica: las ideologías ocultas”

10

Se puede consultar el clásico. Trigger (1992) “Historia del pensamiento arqueológico”.

11

Roosvelt et alii, (2015). “Excavation is xxxdestructionxxx Digitalization: Advances in Archaeological practice”

12

Hodder, (1990) “The Archaeological process. An introduction”

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Con la colaboraciรณn de:


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Actas I CAPA. Sesión 5. Patrimonio, Gestión y Divulgación  

Textos de comunicaciones y póster recogidos en el I Congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés

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Textos de comunicaciones y póster recogidos en el I Congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés

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