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DESTINOS

Viernes 23.11.12 EL CORREO

Estampa de Veli Lošinj. Los fiordos noruegos componen una ruta obligada para quienes quieran comprobar la importancia que la naturaleza tiene en este país. :: GALO MARTÍN

Naturalmente nórdicos Noruega es paisaje virgen y bienestar; Helsinki, diseño urbano chic. Ambas son las dos caras de un mismo norte que invita a perderse PAÍSES NÓRDICOS

NORUEGA Y HELSINKI

GALO MARTÍN Y AHINOA IRIBERRI

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l eco del silencio envuelve al viajero que recorre la dramática naturaleza de Noruega. Una bella tierra entregada al agua que a lo largo de su historia ha invitado a explorar el mundo. Desde los vikingos hasta los expedicionarios Roald Amundsen y Børge Ousland, los noruegos siempre han tenido el impulso del descubridor. El milagro noruego no se debe a más que el hallazgo del crudo procedente del fondo del mar que fue escenario mitológico de Odín, Thor, las Valquirias y los Troles. El Museo Noruego del Petróleo, en

Stavanger, rinde pleitesía a este cajero automático de un país que ha sabido aprovecharlo. El recinto personifica una roca de la costa que en su interior alberga una réplica de una planta petrolífera en el mar. Esta ciudad portuaria del sur no ha olvidado a la industria conservera, la más importante antes de la extracción del oro negro. Una antigua fábrica de conservas se ha habilitado como museo en el coqueto casco antiguo, copado de casas blancas de madera junto a su animado puerto. Y de la ciudad, a la visita imprescindible en

Noruega: los fiordos. Al otro lado de la desembocadura del fiordo de Høgs se accede a la Carretera Turística Nacional de Ryfylke, que da acceso al Preikestolen (El Púlpito), un regalo de la naturaleza. Alcanzar la belleza es emprender un arduo camino esquivando los atajos. Desde Jøssang parte un sendero que los turistas convertidos en peregrinos deben ascender durante dos horas para alcanzar el destino anhelado. Cuando da la sensación de que escasea el aire en los pulmones, surge de la nada un rincón que roba las palabras para describirlo. Una super-

ficie plana de piedra en la montaña a 600 metros de altura sobre el nivel del mar, desde donde la vista del fiordo Lyse. Allí uno se marea y siente que le puede susurrar al cielo.

Camino de fiordos

En dirección norte, el periplo por carretera discurre paralelo a los fiordos de Josen, Hyls y Sauda, los que se cruzan tomando un ferry. Cascadas como las de Svandals incitan a hacer un alto en el camino y disfrutar del entorno. En la localidad de Sauda se pueden ver las minas de zinc, en la garganta de Almannajuvet.

Desde aquí se parte hasta Rødal, donde se encuentra la Iglesia Stave. Durante la Edad Media fue uno de los lugares de peregrinación más importante en Noruega, después de la catedral de Trondheim. La comarcal 520 es angosta, sinuosa, pero da gusto conducirla, yendo, aún, más despacio que los rigurosos límites de velocidad que hay en el país. Como si fuera un lienzo, el paisaje de pinos, coníferas, pequeños y grandes lagos, se suceden al ritmo del cencerro de las ovejas. Es constante la imagen de una autocaravana en el retro-


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GUÍA PRÁCTICA DE NORUEGA Información y requisitos

visor. Los campings y lugares de acampada salpican parajes privilegiados de la geografía de Noruega. Sin duda, esta es una manera económica de viajar por el país más caro, que, sin embargo, ofrece gratis lo mejor que tiene, una naturaleza que deja mudo. Noruega hay que sentirla, caminarla y conducirla. La Carretera Turística Nacional de Hardanger se retuerce siguiendo el curso del fiordo que nombra. Después de infinidad de paradas para contemplar y deleitar a la vista con el entorno, Bergen se divisa a lo lejos, como el epílogo de un bello trayecto.

Bergen, de postal

Esta ciudad de postal concentra a las hordas de pasajeros que desembarcan de los cruceros en su hanseático muelle de ‘Bryggen’, en el Mercado de Pescado (donde trabajan españoles) y en el funicular Fløibanen que asciende 320 metros de altura sobre el nivel del mar y que da acceso a un mirador desde el cual se disfruta de una espectacular vista de Bergen. De camino a la estación de Myrdal, a 866 metros de altura sobre el nivel del mar, el mercurio desciende de los 20°C a los 10°C. Como dicen en Norue-

ga «no hace mal tiempo, vas mal vestido». El frío rejuvenece el paisaje y uno puedo tocar la nieve en el mes de agosto. Desde este punto parte el tren Flåmsbana hasta Flåm, recorriendo el valle igual denominado. El trayecto de 20 kilómetros es una sucesión de montañas, nieves perpetuas, cascadas, un río y veinte túneles, en los que el ferrocarril se escorza y los frenos chirrían. Una hora después se llega a Flåm, donde atracan los cruceros que navegan el fiordo de Aurlands y el pasaje se aloja en el histórico Fretheim Hotel. A finales del siglo XIX, en él se alojaban los aristócratas europeos aficionados a la pesca del salmón. Una buena opción para explorar los alrededores es alquilar una bicicleta. A 8 kilómetros de distancia se encuentra la localidad de Aurland, a mitad de camino puede hacer una parada en la granja de Otternes y coger fuerzas degustando comida y bebida local. Los más osados alcanzarán el mirador de ‘Stegastein’. Para cerrar el círculo, además de una naturaleza impresionante, Noruega tiene una capital rica en elementos urbanos dentro de un agradable contexto. El noruego gusta de aprovechar los rayos del sol y así las terrazas de Oslo en verano están hasta arriba. Un buen lugar para disfrutar de una botella de vino blanco con los amigos es Tyuvholmen, caro, sí, pero es que en Noruega parece que no hay nada barato. Otra opción es emular a las parejas de jóvenes locales y sentarse sobre el césped de la Fortaleza de Akershus y entretenerse contemplando los cruceros y los ferries que navegan a Bygdøynes, donde se encuentran los interesantes museos Kon-Tiki, Fram y Norks Maritimt. Quedan rincones por describir: el Parque Vigeland, la Calle Karl Johans gate, Aker Brygge, Grünerløkka y muchos más. Pero el viaje toca a su fin. Cuando llega este momento, no es raro marcharse con una frase en la mente. Una frase que, curiosamente, se puede leer en muchos epitafios de los cementerios noruegos: «Gracias por todo».

De Oslo a Helsinki Finlandia urbana

El patito feo se hace bello Las ciudades noruegas tiene un aire que no define a todos los países nórdicos. Para quien

www.visitnorway.es +34 91 344 09 87 VisitNorway-app gratis. Disponible para Iphone y Android. Para entrar, el DNI para ciudadanos de la UE. Moneda, la corona noruega (NOK).

Cómo ir

SAS www.flysas.com/en/es/ Lufthansa www.lufthansa.com Norwegian: www.norwegian.com/es/ KLM: www.klm.es

Dónde dormir

En Oslo First Hotel Grims Grenka www.firsthotels.no Sofisticado hotel situado

en el centro de Oslo. Las habitaciones y las instalaciones son exclusivas, modernas y amplias. En Lofthus/Hardanger Hotel Ullensvang www.hotel-ullensvang.no Histórico hotel emplazado en un entorno idílico a orillas del Sørfjorden. Es un establecimiento ideal para hacer un alto en el recorrido por Hardanger. En Flåm Fretheim Hotel www.fretheim-hotel.no A finales del siglo XIX fue el lugar donde se alojaban los pescadores de salmón procedentes del extranjero. Las habitaciones conservan la atmosfera de aquella época y en su buffet se puede disfrutar la gastronomía

local, como la carne de reno y el salmón

Dónde comer

En Oslo Ekebergrestaurant Amplio establecimiento con varios comedores. Productos de temporada y platos de comida internacional. www.ekebergrestauranten.com Engebret Cafe El restaurante más antiguo de Oslo. Aquí han comido Ibsen y Munch entre otros ilustres personajes. www.engebretcafe.no En Bergen Cornelia Seafood Restaurant Su especialidad es la comida del océano y siempre fresco. post@basaren.no Fløien Folkerestaurant

Arriba, estampa porturaria con casas típicas noruegas. Abajo, el Preikestolen o Púlpito, un acantilado de más de 600 metros de altura no apto para víctimas del vértigo. :: G. M.

Además degustar comida tradicional y nuevos platos locales, puede disfrutar de unas vistas increibles de la ciudad. booking@bellevue.no

Cómo moverse

Una vez aterrice en el Oslo Gardemoen Lufthavn para llegar a la Estación Central de la capital se puede tomar el tren express Flytoget. Ya en Oslo se recomienda adquirir la Oslo Pass con la cual se puede acceder a museos, tomar el transporte público, además de beneficiarse de diferentes descuentos en tiendas y restaurantes. www.visitoslo.com En Bergen, la Bergen Card www.visitbergen.com no quiera quedarse sin conocer el contraste real de estas tierras, la cita obligagad es Helsinki. La capital finlandesa no tiene casco antiguo. Sus edificios más vetustos no superan los 300 años. ¿Y antes? Pero, ¿esto no es Europa? Sí, Helsinki es Europa pero, como no se cansan de repetir sus muy simpáticos habitantes, es una ciudad inventada. Un capricho del zar Alejandro I de Rusia, país al que perteneció Finlandia desde 1809. Previamente, la nación era parte de Suecia y establecer la capital en lo que hasta entonces era una pequeña villa fue el modo de evitar la influencia sueca. Así, los términos de Helsinki y modernidad están intrínsecamente unidos. No es solo por la juventud de sus edificios y monumentos. El carácter de la ciudad, que supera por poco el medio millón de habitantes, rezuma modernidad. No extraña que en 2009 fuese la Capital Mundial del Turismo. Sin embargo, si se afina la vista, quedan trazos antiguos en una ciudad cuyos sus responsables están haciendo lo imposible por recuperarlos. Una de las primeras pistas nos la da el muy recomendable paseo en barco por el golfo finés. En esa visita, además de poderse ver la ciudad al completo y comprobar que es una auténtica ciudad ‘verde’, se podrán observar unas estructuras de madera, construidas con una especie de palés, en diferentes partes de la orilla. Se trata de ‘mattolaiituris’, una palabra típica del imposible fines que significa lavadero de alfombras. Ahí se acudía tradicionalmente a limpiar las alfombras de las casas. Ahora se han convertido en lugares populares para hacer picnics e incluso para meterse en el agua, si alguien es lo suficientemente valiente. Otro gran intento de rehabilitar la pequeña parte antigua de la ciudad,

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