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Miércoles, 27 de abril de 2011

74  la GACETA

ASÍ SE VIVEN EN EL RESTO DEL MUNDO LAS LOCURAS DE LOS HINCHAS EN EE UU

DE HUGO A MÁRQUEZ, LOS COLORES CAMBIAN

A Dimitri, uno de los socios de la peña madridista de Nueva York, no le importó desplazarse desde Connecticut, a más de tres horas en coche, para ver a

En México, muchos aficionados al fútbol han cambiado de bando por el devenir de sus jugadores. En tiempos de Hugo Sánchez predominaba el color

su Madrid. Lo primero que hizo Onyx, un militar destinado en Afganistán al volver de vacaciones y antes de regresar al combate, fue ver la final.

blanco, que ha ido cediendo por la afición azulgrana con Rafa Márquez y más tarde Giovanni dos Santos (ahora en el Racing) y su hermano Jonathan.

Arriba, los miembros de la Peña Madridista New York, fundada en 2007. A la derecha, un aficionado de Özil en Shanghái. Abajo, la pasión desbordada por los Clásicos en México y la ciudad de los rascacielos. / S. G., M. G., G. M., M. V.

CLÁSICOS SIN FRONTERAS LA GACETA ES TESTIGO DE CÓMO SE VIVEN LOS BARÇA-MADRID EN DISTINTAS CIUDADES ● EL OESTE DE NUEVA YORK ES BLANCO Y EL ESTE, culé ● EN CHINA TELEVISARON EL PARTIDO DE LIGA PERO NO LA FINAL DE COPA S. Galán, M. González, G. Martín y M. Verza. Nueva York / Shangai / México DF

E

L Clásico es un fenómeno global que se vive tan intensamente en España como en cualquier parte del mundo. LA GACETA ha sido testigo directo de la afición por los Barça-Madrid en tres ciudades tan distintas como semejantes en su pasión: Nueva York, Shanghái y México DF. Por unas horas, la ciudad de los rascacielos queda dividida entre dos aficiones. El oeste de la Gran Manzana se viste de blanco, el este de azulgrana. En los cuarteles generales de las peñas madridista y barcelonista, la final de Copa ya se vivió con una tensión especial. Elena Ponce, una de las responsables de la Peña Madridista New York City,

reconoce que “no se vivía un ambiente así de increíble desde los cuartos de final contra Italia de la Eurocopa de 2008”. Más de 400 aficionados blancos “llenaron hasta la bandera” los dos lugares habituales de reunión del madridismo en Nueva York: el pub Mr. Dennehy’s y el Irish Rogue. Muchos se pidieron el día libre o salieron antes del trabajo para festejar el título. A pesar de la euforia, la celebración no salió del local y es que, como reconoce Ponce entre risas, “en Manhattan, a no ser que sea un Mundial, es difícil celebrar en la calle. Los policías no entienden lo que significa una final Madrid-Barça, y es mejor no tentar a la suerte”. Mientras, en Shanghái la Casa de España es el mayor aliado, pero las seis horas

de diferencia crean un ambiente diferente. El habitual acompañante de un picoteo durante el partido se sustituye por esa penúltima cerveza de una noche de fiesta. Durante el Clásico de Liga, el bar Van Gogh abrió sus puertas para disfrutar de los primeros 90 minutos entre los eternos rivales. No ocurrió lo mismo con la final de Copa, un torneo que parece no gustar a los chinos, ya que sólo fue retransmitida por el canal satélite. “Bueno, nos queda la Champions porque el Barcelona es el mejor equipo del mundo”, comentaba a casi 13.000 km. en México Aureliano Carmona. Lo decía con resignación, tras ver caer en la final al conjunto que una gran parte de los mexicanos ha adoptado como suyo. “Sí, sí, la Champions es la buena”, corrobora-

ba Miguel Ángel, un chaval con el 10 de Messi en su espalda. Estaban en el bar La Estación, el lugar más futbolero de Taxco, uno de los destinos favoritos de la Semana Santa mexicana, a 180 km. de la capital, donde unos 200 aztecas se juntaron a ver la anterior cita Madrid-Barça hasta con pantallas en la escalera. Los mexicanos, que cuentan con buenos jugadores en el exterior, buscan en el fútbol español lo que no tienen en el suyo y no se pierden los partidos de la Liga BBVA. “Aquí no hay tanta calidad, allí tocan muy bien la pelota y así es como se hace afición”, añade Carmona. Una opinión que se multiplicó desde la victoria española del Mundial porque, como dice el dueño de La Estación, Moisés Sánchez, “aquí gustan... los que ganan”.


Real Madrid vs Barça desde Shanghai