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Arquitectura 201 - 1939

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Aquí tuvimos otro cambio de tren y como clebíamos esperar unas cuatro hora3 la salida del que debía conducirnos a Porto Alegre, decidimos aprovecharlas para recorrer la población que es muy alegre, posee calles bien pavimentadas y un respetabfe conjunto de buena edificación sobresaliendo algunos lujosos edificios públicos e importantes casas de comercio. Además, el trazado de las calles, algo caprichoso y sin estar sujeto a la tiranía del damero, proporciona deEde cualquier punto admirables golpes de vista sobre el anillo montañoso que la rodea. • Esas cuatro horas nos parecieron cortas, tanto, que para no perder el tren tuvimos que recorrer rápidamente el amplísimo y hermoso " boulevard'' que conduce a la estación. El trecho comprendido entre Santa María y Porto Alegre lo hicimos en confortables vagones dormitorios de acero, _cuya magnífica- suspensión nos permiti6 descansar con toda tranqu i lidad. Cuando nos despertamos apareció ante nuestra vista una verde llanura algo par¡tanosa y no podía ser de otro modo, puesto que íbamos costeando el caudaloso ríl) Jacuhy, el .más importante . de Río Grande, y cuyo curso no baja de unos 600 ki16metros. Nos dábamot: cuenta de que estaba próxima una gran ciudad: las estaciones se sucedían más frecuentemente; iban apareciendo numerosas granjas, grandes y pequeñas, las primeras con lujosas " villas", las otras con modestas pero alegre~ y pin· torescas casitas y todas rodeadas por espléndidos naranjales. Serían las 8 del día 5 de setiembre cuando el convoy se detenía en la "estaci6n terminus" portoalegrense, donde nos esperaban los doctores Lélis Esparte! y Eugenio Osear Brittos y numerosos alumnos de la "Escuela da Engenharia". No me voy a extender sobre las innumerables y delicadas atenciones que para con nosotros tuvieron las nombradas personas, así como muchas otras, entre las cuales no podemos olvidar al señor Rector de la Universidad de Porto Alegre Doctor Ary de Abreu Lima y al señor Decano de la "EscoJa da Engenharia'' doctor lrio de Prado Li'boa ; no alcanzarían, para ello, numerosas ~a-rillas y además saldría de- mi prop6slto de exponer algo de lo mucho que hemos visto y admirado. Pasaré a dar algunos datos respecto a Porto Alegre, empezando por los históricos. La actual capital riograndense fué, en sus comienzos, una aldea compuesta por algunas familias de pescadores azorianos (de las islas Azores), establecidas allí desd~ el año 1741. Durante algún tiempo, esa aJdea, fué conocida con el nombre de "Nuestra Señora d~l · Puerto de las parejas" ("dos Casais") hasta que en 1773, el Gcbernador José Marcelino de Figueiredo transfirió la sede del gobierno, instalada entonces en Viamao, - al Puerto "dos Casais" y cambi6 el nombre de éste por el ~ctual de Porto Alegre. En 181() se la elev6 a la categoría de " Villa" y el 14 de noviembre de 1822 fué declarada ciudad. Actualmente Porto Alegre es una grande y hermosís i ma ciudad de má~ de 300.000 habitantes, asentada sobre un gran estuario que recibe las aguas de cinco ríos de gran importancia, dos de los cuales, el Jacuhy y el Taquary son tan caudalosos como nuestro Río Negro. Este estuario llamado "El Guahyba" tiene una longitud de unos 40 kilómetros y desemboca en la Laguna "dos Patos'', inmensa napa liquida de 300 kilómetros de largo por 70 de ancho y cuya superficie es igual al conjunto de nuestros departamentos de Canelones y San José. Porto Alegre recuerda mucho a Montevideo: el Guahyba vendría a ser un pequeño Río de la Plata, cuyos Paraná y Uruguay son el Jacuhy y el Taquary y la Laguna "dos Patos'' hace las veces del Atlántico. Para mayor semejanza, la ciudad vieja ocupa una pequeña península muy parecida a la que contiene el casco antiguo de la capital uruguaya y, lo mismo que en esta última, la ciudad nueva tiende a ext~nderse por la costa del estuario y hacia el este, dando origen a los bellos barrios de "Tristeza", " Leblon", "lpanema'', "Belem-nóvo", etc . • Además, Porto Alegre está rodeada de una cadena de colinas cuya altura, en algunos casos, alcanza a 300 metros y en los risueños vallo_citos ubicados entre las colinas y en las faldas de estas últimas se han for.mado importantes núcleos de poblzciones, las que, una vez que han absorbido el llano, van trepando por las laderas formando un conjunto que no puede ser más hermoso.

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