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EDUARDO MORALES

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“Corazón, mente y manos”: la vocación de enseñar para salvar vidas

Desde PULSO/Brisa+ conversamosconEduardoMorales,enfermero,instructor yrescatista,autordelManualdeprimerosauxiliosbásicos Alolargodela entrevista,Eduardonoscompartiósurecorridoenlaenfermería,suvocación porladocenciaylacapacitacióncomunitaria,ylaconviccióndequeel conocimientoenprimerosauxiliosnoesexclusivodelsistemadesalud,sino unaherramientafundamentalparatodalasociedad.Unacharlaatravesada porlaexperiencia,elcompromisoyunaideacentral:enseñartambiénesuna formadecuidar.

PULSO: Para empezar, nos gustaría que se presente. Si tuviera que contarle quién es y cómo llegó a la enfermería a alguien que todavía no le conoce, ¿qué diría?

Eduardo Morales: Me dedico a nivel nacional a la docencia como instructor, especialmente en primeros auxilios, y también soy rescatista. Mi camino en la salud empezó desde muy chico. Cuando tenía unos 11 o 12 años, trabajaba como cadete en una farmacia en la provincia de Mendoza, de donde soy oriundo. Ahí fue donde nació todo. El dueño de la farmacia vio que yo tenía interés por aprender, que me gustaba mirar, colaborar, entender qué se hacía cuando venía gente con prescripción médica. Me preguntó si me interesaba la salud, y yo, con esa respuesta medio ingenua de chico, le dije que sí. Pero ese “sí” fue creciendo. Él insistió en que me capacitara, que hiciera cursos de primeros auxilios. Empecé por ahí, después seguí con cursos de vacunación, y cada vez me gustaba más Seguía trabajando en la farmacia y él mismo me costeó los estudios de auxiliar de enfermería En ese momento estudié en el Hospital

Emilio Civit, el antiguo Hospital de Niños de Mendoza, antes del terremoto. Después hice la carrera de enfermería profesional y seguí perfeccionándome como paramédico en emergencias médicas en la Universidad Siglo XXI. En paralelo, trabajé en el Servicio Penitenciario de Mendoza Tras el motín vendimial del año 2000, se creó un Grupo de Combate, y desde ahí empecé a formar parte de ese equipo Todo fue un proceso continuo de aprendizaje y de compromiso con la emergencia y el cuidado.

PULSO: ¿Recuerda alguna situación que te a marcado especialmente y que le a hecho tomar conciencia de la importancia de los primeros auxilios?

Eduardo Morales:

Sí, claro Algo que me marcó mucho fue que en la escuela primaria había brigadas de primeros auxilios. Eso me llevó a capacitarme más, a practicar, a colaborar con los docentes. Desde chico entendí que saber primeros auxilios no es algo accesorio, es algo que puede marcar la diferencia.

PULSO: Desde su experiencia, ¿siente que hoy falta más capacitación o cultura de prevención dentro de la enfermería?

Eduardo Morales:

Sí, falta, y bastante. Muchas veces falta predisposición desde las jerarquías. Lo veo mucho en la provincia donde estoy ahora, San Luis. , perfeccionarse, y por distintas razones se encuentra con límites: “hasta acá llegás”, “el auxiliar no puede más que esto”

Pero en enfermería todos deberíamos estar en la misma brecha, aprendiendo constantemente.

Cada día aparece algo nuevo. Después del 2020 y del confinamiento se vio algo muy claro: muchos estudiantes, auxiliares y enfermeros empezaron a capacitarse por su cuenta, incluso cuando desde arriba les decían que no Eso es profesionalismo No quedarse con lo que se aprendió hace 5, 10 o 30 años atrás.

PULSO: ¿Un auxiliar puede seguir formándose y especializarse?

Eduardo Morales: Por supuesto que sí. Un auxiliar puede llegar a ser enfermero profesional, licenciado, siguiendo los parámetros de la universidad. No que quedarse en el “antes”. En primeros auxilios, además, puede capacitarse toda la sociedad No es algo exclusivo del personal de salud

Yo empecé así: terminé la primaria, seguí en la secundaria y buscaba cursos. Y tuve la oportunidad de que el dueño de la farmacia me ayudara a estudiar. Por eso siempre digo que no hay que frenar las ganas de aprender.

PULSO: En ese recorrido aparece su libro, el Manual de primeros auxilios básicos ¿Cómo nació la idea de escribirlo?

Eduardo Morales: La motivación fue clara: hay que enseñar a la sociedad. Con lo más mínimo se puede salvar una vida o mantenerla hasta que llegue el servicio de emergencias. El manual se fue gestando durante tres a cinco años. Los contenidos surgen directamente de las jornadas de capacitación que doy en escuelas, jardines, colegios, con personas civiles y personal uniformado

Todo lo que está en el manual es básico: definición de primeros auxilios, epilepsia, hemorragias, heridas, RCP. También hay un apartado breve sobre violencia laboral y familiar, porque es un tema muy amplio y había que ser puntuales.

Mi forma de enseñar es con poca teoría y mucha práctica. En las jornadas damos tres horas de teoría y cuatro de práctica Ahí se sacan las dudas El manual refleja exactamente eso Incluso incluye experiencias con chicos de jardín, donde aprendían jugando, armando botiquines con cajas de zapatos. Todo eso está volcado en el libro.

PULSO: Por lo que cuenta, el manual no está pensado solo para personal de salud

Eduardo Morales: Exacto. Está pensado para toda la sociedad. A los profesionales nos sirve para refrescar la memoria, pero también es clave que la gente sepa qué hacer mientras llegamos nosotros o mientras se traslada a una persona al hospital.

El manual incluye guías claras: qué hacer y qué no hacer ante lesiones oculares, hemorragias, tejidos blandos. Enseña RCP desde lo básico, evaluación de la escena que es fundamental para el socorrista , evaluación primaria, alteraciones de conciencia, deshidratación, incendios, tipos de fuego y uso del matafuegos.

La sociedad, en ese momento, se transforma en rescatista. Pero si no hay seguridad en la escena, no se puede intervenir Si no, pasamos de tener una víctima a tener tres o cuatro

PULSO: ¿Cómo fue el proceso personal de escritura del manual?

Eduardo Morales: Fue largo, pero muy enriquecedor. A medida que avanzábamos, actualizábamos contenidos. Hubo algo que me impactó mucho: una docente jubilada de 65 años que asistió por primera vez a una jornada de capacitación Me dijo lo importante que había sido para ella aprender esto para ayudar a los chicos Eso me dio aún más fuerza para seguir

PULSO: Si tuvieras que elegir una sola cosa que toda persona debería saber de primeros auxilios, ¿cuál sería?

Eduardo Morales: Saber dar un primer auxilio bien, en orden Y entender las propias limitaciones Si es un familiar, hay que dar un paso al costado y dejar que otra persona intervenga, aunque uno tenga conocimientos El margen de error, aunque sea mínimo, puede tener consecuencias legales y humanas. El manual tiene más de 100 páginas, 26 temas, está completamente ilustrado. Pero lo fundamental es entender qué es un primer auxilio y hasta dónde llega nuestra responsabilidad, también desde lo legal.

PULSO: ¿Qué le gustaría que pase con quienes leen el manual?

Eduardo Morales: Quiero que la sociedad se interese, que sepa qué es un primer auxilio. Que cuando llegue la ambulancia puedan decir qué hicieron: si hubo una hemorragia, si inmovilizaron una fractura, si la persona estaba consciente. Esa información es clave para el equipo de salud. Nos ayuda a todos

PULSO: Para cerrar, ¿cuáles son sus próximos pasos?

Eduardo Morales: Seguir con el libro, seguir enseñando. Capacitar a la sociedad y aportar también a colegas, enfermeros y rescatistas. He trabajado como rescatista en grandes áreas, en lugares confinados, con canes especializados en búsqueda de personas Todo eso quiero seguir compartiéndolo

Siempre digo lo mismo en las jornadas: cuando yo ya no esté, no me voy a llevar nada. Lo que sé, me gusta enseñarlo.

Para mí, el trabajo es así: con el corazón vemos al paciente, con la mente pensamos qué hacer y con las manos trabajamos.

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