Page 1

coea Boletín informativo Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante

SA

NTA

ES P

EC I AP A L O LO NIA

Segunda Época Año II - Número 5 Marzo de 2013

MANUEL LUNA CABALLERO Y ANDRÉS TORRUBIA ARENAS, HONORÍFICOS DE MÉRITO


n

2

E

Marzo de 2013

OTICIA

l Colegio Oficial de Odontólogos de Alicante (COEA) celebró el pasado viernes 8 de febrero la festividad de Santa Apolonia, en una cena de hermandad con más de 120 personas. El acto, realizado en el restaurante Nou Manolín, sirvió para conmemorar el día de la patrona de los dentistas así como para reconocer la labor profesional de los colegiados que cumplían sus bodas de plata y a los que obtenían la calificación de honoríficos de mérito. En el evento también se dio la bienvenida a los nuevos odontólogos de Alicante y se entregaron los premios de los campeonatos de pádel, golf y tenis, organizados por el Colegio con motivo de la fiesta de Santa Apolonia. Al acto asistieron el Concejal de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alicante, Luis Barcala y el presidente del Colegio de Veterinarios de Alicante, Luis Eduardo Montes. El presidente del Colegio de Alicante, José Luis Rocamora Valero, expresó en su tradicional discurso la necesidad de recuperar la sonrisa del paciente, afrontando los principales problemas por los que atraviesa la profesión. "A la plétora profesional, el intrusismo y el mercantilismo, se añade ahora la disminución en el consumo popular", señalaba Rocamora, que defendió la necesidad de apostar por mejorar día a día la calidad en la atención al paciente, que "debe ser tratado como tal, como paciente, no como un cliente". El presidente del COEA aseguró en

S t a f f

Los colegiados celebran el día de Santa Apolonia

El presidente apostó por recuperar la sonrisa de los pacientes en su tradicional discurso de Santa Apolonia

El Colegio de Odontólogos de Alicante celebra su tradicional cena de hermandad, donde se entregaron distinciones a los nuevos colegiados, a los que cumplen sus bodas de plata y a los Colegiados Honoríficos de Méritos

COEA - BOLETÍN INF ORMATIVO

Edita: Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (coea@coea.es) Consejo de Redacción: José Luis Rocamora Valero (presidente del COEA), Juan A. Fernández Ugedo, Sebastián Ortolani Seltenerich, Javier Romero Requena, Mayra Lucero Berdugo, Mariano Follana

Murcia, José M. Ponce de León del Bello, Mario E. González Bonilla, Olga Cortés Lillo, Ambrosio Bernabeu Esclapez, Enrique Lino Esteve Colomina, Ignacio Ruiz de la Cuesta García-Tapia, Miguel Miñana Gómez Diseño, maquetación y redacción: Agencia de Comunicación XMultiplica, Crevillent (prensa@coea.es)

El COEA, Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante, no se responsabiliza de las opiniones vertidas por sus entrevistados y/o colaboradores, ni se identifica necesariamente con ellas.


Marzo de 2013

3

Vista parcial del salón donde se celebró Santa Apolonia, durante el momento del discurso del presidente José Luis Rocamora Valero

su intervención ante los colegiados y sus familiares y amigos que "el elevado número de dentistas que hay hoy en día perjudica seriamente a los profesionales ya establecidos y, en mayor medida, a los nuevos colegiados. La petición de disminución de los mismos puede tomarse como corporativismo, pero no es así. El abogar por la disminución va en beneficio de todos, profesionales y usuarios". Rocamora añadía que "sobrepasar con creces el número de dentistas recomendado por la OMS y la voracidad de una irreflexiva competencia que sigue en aumento conllevan un detrimento de la calidad asistencial y un aumento de quejas hacia la profesión". En cuanto al intrusismo, el presidente colegial destacó que es más acusado cuanta más crisis hay y recordó que "el Tribunal Supremo ratifica en la sentencia de veintisiete de Noviembre de 2012 tres puntos: 1.“La toma de impresiones para la fabricación de una prótesis dental debe ser realizada por los dentistas”. 2.- “Los dentistas son los únicos profesionales que pueden efectuar la

El presidente del Colegio cargó contra la plétora

profesional, el intrusismo

y el mercantilismo que azotan la Odontología

colocación de la prótesis en el paciente”. 3.“No es necesario que exista relación profesional entre paciente y protésico dental para la realización de una prótesis dental”. Por último, Rocamora hizo hincapié en la necesidad de ver al paciente como tal y no como un número. "Hemos consentido que el mercantilismo invada nuestra profesión. Fue entrando poco a poco y la destrozó la profesión. Los empresarios, que vieron un negocio, lo camuflaron y camuflan de tal manera que engañan a los pacientes, a los que consideran simplemente clientes. Han

conseguido que los pacientes, digo los clientes, lo primero que pregunten sea: ¿y esto, que me va a costar?". El presidente colegial alicantino finalizó su alocución deseando que "ojalá este empresario sin escrúpulos abandone la odontología y mueva sus zarpas a otro campo. Tal vez la historia tenga un final feliz y desaparezcan los clientes y los jóvenes conozcan lo gratificante que resulta, la sonrisa de un paciente". (Ver discurso íntegro en las páginas 8 y 9 de este boletín). Tras el discurso del presidente del COEA, el doctor David Esteve Colomina, presidente del GAED y encargado de la Formación Continuada del Colegio, destacó las palabras del doctor José Luis Rocamora, asegurando que “nos ha dicho grandes verdades de la situación por la que pasa la Odontología”. Esteve dijo que las mejores armas de defensa para los odontólogos están en el Colegio y en la formación continuada. “Somos casi 1.000 colegiados y organizamos cursos de formación para todos. Tenemos un curso cada mes y


4

Marzo de 2013

En la tradicional cena colegial en honor a la Patrona de los Dentistas se reunieron más de 120 personas, entre colegiados, familiares y amigos

todo gracias al Colegio”, remarcó el doctor Esteve, que entregó sendas placas honoríficas del GAED a los doctores Edgar Montalvo y Josué Esteve, por su colaboración con el Grupo Alicantino de Estudios Dentales. Los dos colegiados que recibieron la distinción como Honoríficos de Mérito recibieron el pin acreditativo de manos de sus hijas. La doctora María Luna Porcel hizo entrega a su padre, el doctor Manuel Luna

El GAED entregó dos

placas honoríficas a los

doctores Edgar Montalvo y Josué Esteve por su colaboración

Caballero, del pin de oro acreditativo como Honorífico de Méritos. Por su parte, la doctora Carme Torrubia Sáez concedió a su padre, el doctor Andrés Torrubia Arenas, el pin de oro acreditativo como Honoríficos de Mérito. El doctor Torrubia tomó la palabra como representante de los distinguidos. “Hoy nos han honrado con este pin del Colegio, en mi caso después de 41 años de profesión en Alicante”. El homenajeado refrendó las palabras del presidente


Marzo de 2013

5

El acto contó con entrega de distinciones y con los discursos del presidente y del doctor Torrubia, en nombre de los galardonados

en un discurso “sentido” y en el que expresó lo que “sentimos los que llevamos mucho tiempo en la profesión”. El doctor Torrubia finalizó su breve alocución dando las gracias a la directiva del COEA por su trabajo y “por el cariño que nos han dado”. Y pidió a todos los presentes que brindaran “por nuestra profesión, por nuestro Colegio y por Santa Apolonia”. El acto contó con la intervención de la doctora Mayra Lucero Berdugo, vicesecre-

Torrubia agradeció el

cariño de la Junta Directiva

del COEA y brindó “por

nuestra profesión, nuestro Colegio y Santa Apolonia”

taria del COEA, como presentadora de la entrega de las distinciones. Por su parte, la doctora Hiris Carrasco entregó los premios del pádel, de los que fue organizadora. El Colegio le entregó un ramo de flores como agradecimiento por su colaboración. A su vez, de los galardones del campeonato de golf se encargó el doctor Juan Antonio Fernández Ugedo, vicepresidente del Colegio, y de los del tenis el doctor Jaime Alcaraz Sintes.


6

Marzo de 2013

Arriba, de izquierda a derecha. El presidente del GAED, David Esteve, durante su intervención y a continuación entrega una placa de agradecimiento al doctor Edgar Montalvo. El presidente del COEA, José Luis Rocamora, entrega los pins de plata a los nuevos colegiados. El primero de ellos, el doctor Juan Luis Doncel Rubias. Abajo, Ana Esther Sainz de la Maza Pereda, Andrei y Rodion Bushin, padre e hijo. La doctora Mayra Lucero entrega la distinción de nueva colegiada María Sirena Ballate Martínez. Abajo, el doctor Rocamora con los nuevos colegiados Dimitri Zaverukha y Alberto Rico Cardenal, y la doctora Lucero entrega el pin a Fernando Cortés Ballester. Abajo, la doctora Hiris Carrasco hace lo propio con Abel Oliver Molina. El doctor Jaime Alcaraz Sintes entrega el pin a su hijo Jaime Alcaraz Freijó.Y el presidente del COEA entrega el reconocimiento de las bodas de plata al doctor Carlos Raúl Licier López.


Marzo de 2013

7

Arriba, de izquierda a derecha. El doctor Rocamora entrega los reconocimientos por las bodas de plata a los doctores Inmaculada Rives Pic, José Antonio López Alfaro y Alejandro Sorribes Tafalla. Abajo, los máximos galardonados de la noche fueron los Honoríficos de Mérito, los doctores Manuel Luna Caballero y Andrés Torrubia Arenas, que recibieron los reconocimientos de manos de sus hijas, las doctoras María Luna Porcel y Carmen Torrubia Sáez. A la derecha, el doctor Torrubia cuando tomó la palabra. Abajo, el presidente del Colegio entrega un ramo de flores a la doctora Hiris Carrasco por su desinteresada labor en el campeonato de Pádel. La homenajeada entre los trofeos de este deporte a la tercera clasificada, Camelia Pomares Ortuño, a la segunda, Esther Gómez Ramírez y a la ganadora, Teresa del Hoyo García. En dobles, los subcampeones fueron Carlos Castillo y Juan Fran (recogieron el premio dos compañeras). Por último, los campeones de dobles masculino fueron José María Parmigiani y Carlos López.


8

Marzo de 2013

Arriba, de izquierda a derecha. El vicepresidente del COEA, Juan Antonio Fernández Ugedo, durante su alocución y entregando los premios de Golf a la primera colegiada femenina, Nieves García Mira, el premio “Forrabolas” a José Luis Rocamora. Abajo, el tercer clasificado, Manuel Martín Coca, el subcampeón fue Francisco Pérez Medina (que no pudo asistir al acto), y el campeón, en el centro, José María Ponce de León García. A la derecha, el doctor Jaime Alcaraz entrega los premios del torneo de Tenis a los campeones de dobles, Ángel Lepore y Carlos Lizier, que recogió el galardón. Abajo, el subcampeón, Javier Casa, y la doctora Mayra Lucero, recoge el premio del campeón, Sebastián Ortolani, y durante la presentación del acto. Abajo, los oficiales del Colegio de Odontólogos y la gerente Natalia Olcina y las jugadoras y jugadores de Pádel.


d

La sonrisa de un paciente

E

n 1979, Eduardo Mendoza, escritor catalán, publica su novela titulada “El misterio de la cripta embrujada”. Es la primera de la tetralogía de su anónimo detective, que mantiene una conversación con D. Plutonio Sobobo Cuadrado, dentista de profesión, que le espeta al sin nombre: “Las crisis económicas no les afectan. Sin gastos que atender, pueden destinar todos sus ingresos a degradarse y, ¿quién les pide luego cuentas? Si el dinero no les basta, hacen huelga y esperan a que el Estado les saque las castañas del fuego. Se hacen viejos y, como no han sabido ahorrar un duro, se echan en brazos de la seguridad social. Y, mientras tanto, ¿quién permite el desarrollo?, ¿quién paga los impuestos?, ¿Quién mantiene la casa en orden? ¿No lo sabe? ¡Nosotros, señor mío, los dentistas!” Más allá de la parodia de Mendoza, por desgracia, nos vemos inmersos en una profunda crisis, que afecta a nuestras vidas. Todos intentamos sacar la cabeza del agua y respirar, y lo llevamos con la mayor dignidad posible, ilusionados con que lleguen los famosos brotes verdes políticos, que yo diría que, para nosotros, son los esperados empastes blancos. Esta tremenda disminución en el consumo popular influye en una profesión, que ya de por sí, estaba muy afectada por sus propios problemas: la plétora profesional, el intrusismo y el mercantilismo. El elevado número de dentistas que hay hoy en día perjudica seriamente a los profesionales ya establecidos y, en mayor medida, a los nuevos colegiados. La petición de disminución de los mismos puede tomarse como corporativismo, pero, no es así. El abogar por la disminución va en beneficio de todos, profesionales y usuarios. Sobrepasar con creces el número de dentistas recomendado por la OMS y la voracidad de una irreflexiva competencia que sigue en aumento conllevan un detrimento de la calidad asistencial y un aumento de quejas hacia la profesión. El Colegio se ha posicionado firmemente a favor de una necesaria descentralización de la Universidad pública en la Comunidad Valenciana, ante los alarmantes anuncios de creación de una escuela de odontología privada en San Juan.

Marzo de 2013

9

José Luis Rocamora Valero Presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante

ISCURSO

Los nuevos odontólogos lo tienen crudo. O trabajan, los que lo hacen, en una evidente precariedad, o han de emigrar para poder ejercer dignamente. Y aun así, el cuarenta por ciento de ellos engruesa las listas del paro. No hace mucho leí en una red social: “España se está transformando en un país de españoles por el mundo y callejeros”. Ante esta realidad, el Colegio continúa con su apuesta por mejorar la calidad asistencial para el paciente y eso solo lo podemos conseguir con la formación continuada, universal y gratuita. Formación que ha crecido en cantidad, calidad de cursos y sobre todo en número de asistentes a los mismos, sin olvidarnos de la 1ª experiencia del Agora dental que fue del todo satisfactoria. Hay que agradecer públicamente a David Esteve y todos los miembros de la Junta directiva del GAED, el esfuerzo realizado para llevar a buen puerto esta nave. La comunión COEA – GAED está dando sus frutos, con más comunicación y reuniones conjuntas, que seguro se verán reflejados en el curso académico próximo. El Presidente del Consejo General, parte activa del Consejo Asesor de la Ministra de Sanidad, ha trasladado ante ésta una seria preocupación por la plétora, con un estudio de numerus clausus universitarios, que esperemos sea tomado en cuenta. El intrusismo profesional lo llevan a cabo esos falsos dentistas que no son nada, o esos compañeros de viaje, los protésicos dentales, que no aceptan las reglas. Una cosa es segura, cuanto más crisis, más intrusismo. El Tribunal Supremo ratifica en la sentencia de veintisiete de Noviembre de 2012 tres puntos: 1.- “La toma de impresiones para la fabricación de una prótesis dental debe ser realizada por los dentistas”. 2.- “Los dentistas son los únicos profesionales que pueden efectuar la colocación de la prótesis en el paciente”. 3.- “No es necesario que exista relación profesional entre paciente y protésico dental para la realización de una prótesis dental”. A los intrusos que no son nada, les mandamos de visita, en cuanto tenemos conocimiento de su existencia, a los inspectores de Sanidad y además, seguro que la


10

Marzo de 2013

nueva receta obligatoria, que ellos no podrán tener, les dificultará su fraudulenta actividad. Aunque rellenen un papel este no será atendido en la farmacia. La gerente del Colegio, Natalia Olcina, junto con Pedro, Carmen, Mónica y María del Mar, están enfrascados en una ardua tarea y sé que la acabaran llevando a buen puerto. Costará, no será fácil distribuir las recetas a los casi mil colegiados alicantinos, pero lo conseguirán, como ellos mismos dicen: “Es un servicio Colegial y hay que hacerlo rápido y bien”. Otro servicio colegial recuperado por el nuevo Gabinete de Comunicación que dirige el periodista Vicente López, es el Boletín COEA. Esta vez en formato digital. Seguro que este acto ocupará gran parte del número cinco del mismo. En la anterior publicación se puede leer un amplio reportaje sobre la III gala de la salud de Alicante, que junto con los demás colegios profesionales sanitarios, realizamos en Noviembre, y en la que se premió a Pedro Doménech Sanchiz por su importante trayectoria colegial. Por último, resulta difícil resumir en pocas líneas el mercantilismo. ¿Cómo consentimos que nos invadiera? Fue entrando poco a poco y destrozó la profesión. ¡Qué pena! Los empresarios, que vieron un negocio, lo camuflaron y camuflan de tal manera que engañan a los pacientes, a los que consideran simplemente clientes. Han conseguido que los pacientes, digo los clientes, lo primero que pregunten sea: ¿y esto, que me va a costar? El empresario solo ve números, el de los euros de su cliente y el número de colegiado del dentista que necesita para lucrarse. Hay otro número, el de los expedientes que tiene abiertos en los tribunales, el de las denuncias que se apilan en el Colegio. Esas con las que se pelea a diario Isabel Domenech, nuestra abogada. Este número por alto que sea, al empresario no le interesa o lo toma como “daños colaterales”. El daño lo sufrimos nosotros por el desprestigio de los dentistas ante la sociedad. Tienen como lema, “todo vale” y lo aplican sin consideración a todo: publicidad engañosa, contratos basura, garantías de por vida. Ellos son los mejores, con las mejores técnicas, los más guapos… Marketing y palabras… Sólo palabras. Antes, cuando terminabas los estudios, armado con tu mejor sonrisa y toneladas de ilusión te adentrabas en un mundo, no tan despiadado como el de hoy en día, y tragando saliva conseguías un préstamo, que te per-

mitía montar tu consulta. Leíamos revistas en la sala de espera, esperando a tu primer paciente y tras ayudarle en su problema con los nervios típicos del novato, lo despedías con una sonrisa y deseando que volviera. Y volvía y lo hacía acompañado y esto se repetía una y otra vez y tú seguías sonriendo a tus pacientes y lo mejor, es que ellos, te sonreían a ti. Lo triste, es ver como los dentistas que acaban la carrera, se ven abocados o a emigrar, o a trabajar para empresarios, o simplemente a nada. Estos jóvenes son los verdaderamente perjudicados, son los que necesitan nues-

tro apoyo. Por ellos merece la pena pelear, ayudarlos con la formación, con la información, acogerlos dentro de esta familia numerosa. ¿Qué culpa tienen ellos? Ninguna. Estos jóvenes en vez de sonreír, tienen que tragar saliva y ganarse el pan como pueden. Todo lo que empieza, tiene un final. La gallina de los huevos de oro, está casi esquilmada, y ojalá este empresario sin escrúpulos abandone la odontología y mueva sus zarpas a otro campo. Tal vez la historia tenga un final feliz y desaparezcan los clientes y los jóvenes conozcan lo gratificante que resulta, la sonrisa de un paciente.


Diversos grupos de asistentes a la cena de Santa Apolonia, durante el discurso del presidente del COEA


n

12

E

Marzo de 2013

OTICIA

l pasado día 20 de enero entró en vigor el Real Decreto 1718/2010 que regula la nueva receta médica y que establece que las recetas médicas en soporte papel para cumplimentación manual o informatizada deberán confeccionarse con materiales que impidan su falsificación o mediante la introducción de medidas de seguridad que garanticen su autenticidad. Los Colegios oficiales, en colaboración con los Consejos Generales, deben responsabilizarse de la impresión, distribución y entrega de los talonarios e impresos de recetas médicas en soporte papel o informático a sus colegiados. El Colegio de Odontólogos de Alicante adquiere las recetas desde la Plataforma Única creada a nivel nacional para después hacérselas llegar a los colegiados de la provincia, previa solicitud a través del formulario que se encuentra en la página web oficial del COEA (www.coea.es). A su vez, el Colegio ha puesto a disposición de sus colegiados la posibilidad de obtener sus recetas por dos vías: el documento informático o las recetas impresas. La primera opción se realiza vía correo electrónico o en CD. La segunda opción consiste en que el propio Colegio proporcione las recetas en papel ya impreso. Para poder acogerse a esta posibilidad es necesaria la solicitud oficial debidamente cumplimentada. Los oficiales del COEA atienden cualquier duda de los colegiados en el teléfono 965 14 04 30 en horario de oficina. El Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos ha tramitado ya las recetas de 500 colegiados de la provincia, rea-

El Colegio facilita la nueva receta médica

Los oficiales del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante en una imagen reciente

El personal del COEA ha tramitado ya las recetas de más de 500 colegiados desde la entrada en vigor del nuevo Real Decreto, el 20 de enero lizando un importante esfuerzo en las últimas semanas para que la gestión sea lo más fácil posible para los odontólogos y estomatólogos de la provincia. Por otro lado, el COEA advierte de que

como Colegio no garantiza la legalidad de las recetas emitidas por cualquier otra plataforma, empresa, institución, organización, etc..., que ofrezca la posibilidad de distribución de las recetas médicas.


f

Marzo de 2013

13

ORMACIÓN

C

erca de un centenar de odontólogos y estomatólogos de la provincia de Alicante participaron el pasado 16 de febrero en el curso titulado “Tratamientos multidisciplinares y restauraciones estéticas en el frente anterior con implantes”, impartido por la doctora Eva M. Berroeta Gil. El salón de actos principal de la Institución Ferial Alicantina fue el escenario de esta jornada, en la que la ponente expuso la clave para los tratamientos multidisciplinares. Estos tratamientos “se deben basar en compartir entre las diferentes especialidades los mismos conceptos y una perfecta comunicación”, aseguraba la dictante de este curso, que añade que “con todo esto intentaremos explicar cómo manejar y hacer fluir la información con el objetivo de optimizar tanto los recursos de que disponemos como nuestro esfuerzo”. “El objetivo final será simplemente la comunicación e integración entre las diferentes especialidades”, asegura la responsable de este curso, organizado por el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA) y el Grupo Alicantino de Estudios Dentales (GAED). El acto fue presentado por el doctor David Esteve, que entregó una placa de agradecimiento por su labor en el GAED al doctor xxxxx, que no pudo asistir a la cena de Santa Apolonia. En el curso, la doctora Berroeta, licenciada en Odontología por la Universidad del País Vasco y máster en Prótesis Bucofacial por la Complutense de Madrid, expuso desde el diagnóstico y la planificación desde el punto de vista restaurador a los tratamientos dentales complejos como la ortoperiopros o la predictibilidad de restauración de implantes en el frente ante-

La doctora Berroeta da la clave de los tratamientos multidisciplinares

Arriba, asistentes al curso. Abajo, la doctora Berroeta junto al doctor Esteve, que a la derecha entrega un reconocimiento al doctor Josué Esteve por su colaboración con el Grupo Alicantino de Estudios Dentales (GAED)

La odontóloga ofrece un curso ante cerca de un centenar de colegiados para optimizar recursos y esfuerzos en los tratamientos de diferentes especialidades

rior. La ponente, profesora en másteres de Periodoncia y Estética Dental expuso también las claves de los tratamientos estéticos en pacientes periodontales, con el fin de mejorar la estética y tratar la extrusión ortodóncica. El curso era gratuito para los

colegiados del COEA y los miembros del GAED. Este viernes 1 de marzo se realizaba un nuevo curso teórico-práctico sobre preservación de alveolos de extracción, a cargo del doctor Francisco Torres Lear.


2013

calendario de cursos

"CURSO TEÓRICO-PRÁCTICO SOBRE PRESERVACIÓN ALVEOLOS DE EXTRACCIÓN" Fecha: Viernes 1 de Marzo Dictante: Dr. Francisco Torres Lear Lugar: por confirmar "EL TERCER MOLAR INCLUIDO. DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO EN LA PRÁCTICA CLÍNICA" Fecha: Viernes 26 y Sábado 27 de Abril Dictantes: Dr. Manuel Mª Romero Ruiz y Dr. Daniel Torres Lagares Lugar: por confirmar CURSO PRÁCTICO DE TALLADO SELECTIVO Fecha: Viernes 3 y Sábado 4 de Mayo Dictante: Dr. Agustín Campos Ortega Lugar: Clínica Kranion

CURSO TEÓRICO DE ESTRATIFICACIÓN DE COMPOSITE Fecha: Viernes 24 y Sábado 25 de Mayo Dictante: Dr. Fernando Autrán Mateo Lugar: por confirmar

CURSO TEÓRICO-PRÁCTICO DE ENDODONCIA Fecha: Viernes 7 y Sábado 8 de Junio Dictantes: Dr. David Uroz Torres y Dr. Alejandro Pagán Ruiz Lugar: por confirmar

"MARKETING PARA EL ODONTÓLOGO EN ÉPOCA DE CRISIS" Fecha: Viernes 5 y Sábado 6 de Julio Dictante: D. Javier Lozano Lugar: por confirmar "ÉXITO/FRACASO DE LA TERAPÉUTICA ENDODÓNTICA" Fecha: Viernes 20 y Sábado 21 de septiembre Dictante: Dr. Borja Zabalegui Andonegui Lugar: por confirmar

"CURSO DE PERIODONCIA" Fecha: Viernes 25 y Sábado 26 de octubre Dictante: Dr. José Nart Molina Lugar: por confirmar

XXV REUNIÓN ANUAL DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ODONTOPEDIATRÍA Alicante, 16-18 de mayo, 2013 Es para nosotros un honor y un reto organizar la XXXV Reunión Anual de la Sociedad Española de

Odontopediatría, en la ciudad de Alicante, del 16 al 18 de mayo de 2013. Estamos trabajando con mucha ilusión y ánimo para poder presentar un programa científico interesante y de actualidad con conferencias y cursos no sólo para nosotros los odontopediatras, sino también para nuestros compañeros dentistas, pediatras,

higienistas y como no para los estudiantes. La ubicación de la sede en la ciudad de Alicante, con muy buenas comunicaciones, permitirá disfrutar de momentos de descanso y de ocio, no sólo por su ambiente costero

mediterráneo sino también por los atractivos culturales y gastronómicos. Queremos animaros a participar en

esta Reunión y compartir nuestro interés profesional hacia la odontopediatría. ¡¡Esperamos vuestra presencia!!

Dra. Olga Cortés Presidenta del Comité Organizador Vocal del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante

MÁS INFORMACIÓN en la páginas páginas 26, 27 y 28, y en Internet http://www.seopalicante2013.com/


DR. COSME GAY ESCODA

DOCTOR EN MEDICINA Y CIRUGÍA. ESPECIALISTA EN CIRUGÍA MAXILOFACIAL

“La recertificación de la licencia, por parte de los Colegios Profesionales, para poder ejercer como dentista debería implantarse de forma urgente”


16

E

Marzo de 2013

l profesor doctor Cosme Gay Escoda dictó durante los días 16 y 17 de noviembre de 2012 un curso titulado “Cirugía Bucal para Odontólogos y Estomatólogos Generalistas”. Con unos 180 inscritos entre profesionales y estudiantes de Odontología, estas jornadas formativas se convertían en una de las más concurridas del curso académico. Consultados algunos de los participantes, destacaban el interés de los contenidos de las conferencias presentadas por el ponente. ¿Cree que éste es el secreto de la asistencia tan numerosa a su curso? La asistencia al curso es relativamente elevada por el interés que siempre despiertan los cursos de Cirugía Bucal, una de las especialidades de la Odontología que precisa de una actualización más frecuente por la renovación constante de sus contenidos y porque incluye un conjunto de patologías muy frecuente en la praxis diaria de los dentistas generalistas. Pero realmente la asistencia es escasa ya que un curso de este tipo, con una inscripción gratuita para los colegiados de Alicante y con un coste mínimo para otros colegiados y para los estudiantes de Odontología, han asistido un porcentaje muy bajo de los colegiados, lo que demuestra una vez más, el poco interés que tienen una gran parte de los dentistas en mantener una buena formación continuada. Me alegra, de todas formas, saber que este curso ha despertado más interés de lo habitual, seguramente porque en nuestros cursos procuramos enseñar lo que debe hacer el profesional en su práctica diaria y no lo bien que trabaja el ponente, y siempre aportando un soporte científico y ético de todo lo que se explica. Los profesionales ya están hartos de asistir a conferencias y cursos de pura “exhibición” que no les aportan nada y en los que solo ven el “antes y el “después”. ¿Qué importancia le da usted al reciclaje de los dentistas? Fundamental, ya que la formación continuada es el pilar que sustenta un correcto ejercicio profesional y la garantía de que el dentista tiene los conocimientos adecuados para ofrecer a sus pacientes la mejor asistencia sanitaria posible en cada momento. La realidad es que una de las funciones básicas de los Colegios Profesionales debería ser la recertificación periódica de los colegiados, garantizando así a la sociedad que estos tienen la formación pertinente y no son un “peligro” para sus conciudadanos. Otra cosa es valorar la formación que han recibido los recién graduados en sus estudios de licenciatura o de grado en la Facultades de Odontología. Este es un tema muy complejo,

pero en general me atrevo a decir que el nivel es bastante bajo y con cada nuevo plan de estudios disminuye cada vez más el nivel de conocimientos y de formación que se adquiere. Afortunadamente hay algunos alumnos muy motivados y de una gran capacidad intelectual y de trabajo que finalmente obtienen una base excelente, sobre la que se puede edificar un buen profesional. En la mayoría de los casos sería recomendable que los recién graduados se apuntaran a algún buen curso de postgrado de 1 a 3 años de duración, para mejorar los deficientes cimientos que le han proporcionado los estuEN POCAS PALABRAS

Con cada nuevo plan de estudios disminuye cada vez más el nivel de conocimientos y de formación que adquieren nuestros odontólogos

Considero irregular y fuera de sus competencias que el Consejo General promueva programas de “especialistas de la Odontología” fuera de la normativa legal Se ha implantado el lema propagandístico de “primera consulta gratis”, especialmente en los “DentalBurgers”, lo que deja claro el deplorable papel que muchos dentistas dan al estudio del paciente

dios de licenciatura o de grado. ¿Cree que los Colegios Profesionales como el de Alicante realizan un esfuerzo suficiente en materia formativa? En primer lugar quisiera destacar que entre las funciones más importantes de los Colegios Profesionales no está el organizar un amplio programa de formación continuada, ya que esta responsabilidad debe ser asumida fundamentalmente por las Universidades, las Sociedades Científicas y las Academias o Grupos de estudio. Los Colegios Profesionales deberían controlar que todos sus colegiados siguen con aprovechamiento los cursos de formación continua adecuados para poder seguir ejerciendo la profesión con las suficientes garantías de calidad asistencial y de ética profesional. La recertificación de la licencia, por parte de los Colegios Profesionales, para poder ejercer la

profesión de dentista debería implantarse de forma urgente, especialmente en estos momentos de plétora profesional y por el aumento de la mala praxis que se está produciendo en estos últimos años y que contribuye en gran parte al desprestigio de los profesionales de la Odontología. Dejando claro este punto, los Colegios Profesionales pueden participar y colaborar en estos cursos de formación continuada, apoyando a los verdaderos responsables de este tipo de actividades, como creo que sucede en el Colegio de Alicante que comparte estas acciones con un Grupo de Estudios (el GAED). La oferta actual de cursos de postgrado (másteres o diplomas) y de cursos de formación continuada es muy amplia, lo que en principio es bueno porque permite elegir entre una oferta muy variada, pero sería de desear que se hiciera una buena selección por parte de las autoridades responsables, con el fin de suprimir cursos impartidos por profesionales poco preparados o de una ética dudosa o con contenidos faltos de rigor científico, o cuando únicamente tienen fines lucrativos. Lo que no se puede aceptar es que el Consejo General dilapide sus recursos económicos en organizar Congresos que no despiertan un gran interés y que solapan a las Sociedades Científicas o en imprimir una revista (RCOE) sin ningún tipo de relevancia científica y que gasta miles de euros en papel impreso a color para dar a conocer Posters que tienen títulos y contenidos tan sugestivos y destacados como: “Cirugía periapical: A propósito de un caso”, “Extracción quirúrgica de un premolar mandibular supernumerario en paciente pediátrico. A propósito de un caso”, “Rotura de la membrana de Schneider: A propósito de un caso”, “Quiste folicular. A propósito de un caso”, “Canino retenido. A propósito de un caso”, “ Absceso de repetición en cirugía de terceros molares inferiores. A propósito de un caso”, etc. Es una verdadera vergüenza para la profesión divulgar este tipo de aportaciones completamente irrelevantes y faltas de todo rigor científico, en la revista del mes de diciembre de 2012 (volumen 17 nº4), con el dinero de todos los colegiados españoles. Parece que éste es el nivel que las autoridades colegiales nacionales quieren infundir a los profesionales del país. La Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) deja muy claro el procedimiento que debe seguirse para crear las especialidades de la Odontología, reconocidas prácticamente en todos los Estados de la Unión Europea, por lo que considero completamente irregular y fuera de sus compe-


Marzo de 2013 tencias que el Consejo General promueva e impulse programas de “especialistas de la Odontología” fuera de la normativa legal. Estos programas no dan lugar a ninguna titulación oficial y lo único que hacen es obstaculizar y retrasar la obtención de las especialidades oficiales de la Odontología. Este es su objetivo principal, malgastando los esfuerzos y los recursos económicos de la Organización Colegial que debería dedicarse a cumplir las competencias que le son propias, es decir dignificar y defender la profesión de los múltiples ataques a los que está sometida y a controlar que sus asociados tengan los niveles formativos y técnicos adecuados, y que sigan los principios éticos para ejercer la profesión de dentista. ¿Cuál de los objetivos específicos de sus ponencias destacaría por su interés para el odontólogo que comienza a trabajar? Creo que el conocer el “arte” de la profesión en relación con el estudio del paciente para llegar a un correcto diagnóstico y decidir, en consecuencia, el plan de tratamiento adecuado. En estos últimos años se ha implantado en la Odontología el lema propagandístico de “primera consulta gratis”, especialmente en los “DentalBurgers”, lo que deja claro el deplorable papel que muchos dentistas dan al estudio del paciente. Una primera visita ocupa de 30 a 45 minutos a un profesional experimentado y con una formación excelente, ya que debe incluir una anamnesis completa (interrogatorio dirigido y no dirigido), la exploración detallada de los dientes, la boca, los maxilares y toda el área bucofacial y la realización y estudio de las pruebas complementarias (radiografías, análisis de sangre, etc.) que sean pertinentes al caso. En muchos casos además deberemos consultar con otros profesionales de la Salud para tener una información lo más completa posible sobre los problemas que padece el paciente. Después de recopilar toda esta información en una buena historia clínica, deberemos “pensar” para obtener el diagnóstico o listado de problemas, para a continuación establecer el plan de tratamiento que será explicado de forma detallada al paciente con el fin de obtener su consentimiento informado. El plan de tratamiento que se proponga debe estar siempre en la intersección de tres círculos, el primero lo llena los condicionantes del paciente (incluso valorando sus recursos económicos), el segundo está representado por los condicionantes del profesional y el último círculo corresponde a lo que dice la “ciencia” al respecto de la patología del paciente, es

17

El doctor Gay Escoda junto a su hijo

decir en la Odontología basada en la evidencia científica. Si todos los profesionales siguieran estas pautas, enmarcadas en la buena praxis, se producirían menos problemas, complicaciones y demandas judiciales. ¿Existen signos y/o síntomas que pueden advertir al profesional o a los pacientes de que tienen una lesión maligna en la boca? En relación con el cáncer bucal siempre nos gusta destacar el importante papel que juega el dentista en su diagnóstico precoz y en su prevención primaria (que es la verdadera prevención porque consigue reducir el número de casos de cáncer). Por este motivo siempre incluimos este tema en los cursos que impartimos para los dentistas generalistas. A los profesionales de la Odontología la prevención del cáncer bucal debería interesarles mucho, porque por culpa de esta enfermedad, los pacientes llegan a sufrir graves consecuencias en su calidad de vida, cuando no termina con un desenlace fatal. La prevención primaria del cáncer bucal es una obligación ineludible de todos los dentistas, fomentando con el ejemplo una vida saludable (ejercicio físico diario de forma razonable, disminuir el estrés, peso corporal adecuado, etc.), participando de forma activa en la lucha contra el hábito tabáquico, evitando el consumo de alcohol por encima de las dosis aceptadas (un vaso de vino tinto para las mujeres y dos vasos de vino tinto para los hombres) y recomendando una dieta medite-

rránea bien equilibrada (aceite de oliva, pescado azul y poca carne, fruta y verduras de hoja verde, etc.). La prevención secundaria se basa en hacer el diagnóstico precoz del cáncer bucal, es decir detectarlo antes de que produzca una clínica importante que sería cuando se diagnosticaría habitualmente, instaurando inmediatamente el tratamiento pertinente. Para hacer el diagnóstico precoz del cáncer bucal debemos controlar periódicamente (como mínimo cada 6 meses) a todos los pacientes (búsqueda de casos), pero preferentemente a los pacientes susceptibles o con más predisposición a padecer una lesión maligna: hombres (actualmente también las mujeres), preferentemente pacientes de 40 a 65 años de edad, fumadores, consumidores de alcohol de forma exagerada, pacientes que presentan alguna lesión bucal premaligna o alguna patología sistémica que se considere una condición precancerosa. Actualmente las lesiones cancerizables y las condiciones premalignas se incluyen bajo el término de Desórdenes potencialmente malignos. Entre estos desórdenes queremos destacar los más importantes, como las eritroplasias (lesiones rojas), las leucoplasias (lesiones blancas, algunas de ellas relacionadas con el hábito tabáquico), el líquen plano y las reacciones liquenoides. El cáncer bucal siempre empieza como una lesión inofensiva que parece que no es “nada”, que normalmente no produce dolor y


20

Marzo de 2013

El profesor Cosme Gay Escoda durante una de sus clases prácticas

que a menudo no es diagnosticada correctamente y es tratada con colutorios, retrasándose de forma injustificada el tratamiento. Se impone siempre hacer el diagnóstico correcto de cualquier lesión ulcerosa, o cualquier bulto o mancha que aparezca en la boca. En estos casos si después de instaurar un tratamiento etiológico, vemos que no es eficaz en 15 días debemos hacer una biopsia incisional o la exéresis de la lesión, con el posterior estudio histológico por parte de un médico especialista en Anatomía Patológica. Todos debemos recordar que un cáncer bucal de menos de 2 cm, sin afectación de las estructuras vecinas y sin ganglios cervicales positivos ni metástasis a distancia (T1N0M0) tiene un porcentaje altísimo de curación sin la exigencia de practicar tratamientos muy mutilantes. La Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB) desde hace muchos años facilita a todos los dentistas, que lo solicitan, folletos explicativos sobre la prevención del cáncer bucal para ser entregados y comentados con los pacientes. Pueden pedirse a la secretaria técnica de la SECIB al teléfono 606338580. Os animo a todos a participar en esta iniciativa de lucha contra el cáncer bucal. ¿Qué importancia tiene en Cirugía Bucal coordinar la actuación del dentista general con otros profesionales de la salud? Es muy importante que el dentista colabore y trabaje dentro del conjunto de los profesionales de la salud y se interrelacione con todos

ellos con el fin de dar la mejor asistencia posible a sus pacientes. El dentista debe consultar con los especialistas de la Medicina para los problemas que se escapen de sus competencias como solicitar informes de las enfermedades sistémicas que tiene el paciente (cardiólogo, hematólogo, nefrólogo, oncólogo, etc.), para hacer estudios preoperatorios, para valorar una patología sinusal por parte de un otorrinolaringólogo, etc. Pero también debe relacionarse con otros especialistas de la salud en relación con el problema que se le plantee, que puede ser un farmacéutico, una psicóloga, una logopeda, etc. Cuando el paciente tiene una patología bucodental que se escapa de los conocimientos y aptitudes del dentista generalista, este debe recordar que hay odontólogos especializados en distintas áreas (endodoncia, periodoncia, cirugía bucal, etc.) con el fin de solucionar correctamente los casos complejos. Concretamente en el campo de la patología quirúrgica bucal existen muchos odontólogos especializados en Cirugía Bucal, con una formación de tres años que les ha capacitado para solucionar muchos casos difíciles. También tenemos médicos-odontólogos especializados en Cirugía Maxilofacial que pueden hacerse cargo de patologías más complejas de la cara y de la cabeza y cuello. En todo caso los especialistas que traten la patología quirúrgica bucal deben tener primero una formación reglada en Odontología y de forma optativa pueden obtener una segunda licenciatura o grado (Medicina).

¿Qué opina del actual número de Facultades de Odontología? Es evidente que el número es muy exagerado en relación con las necesidades de nuevos profesionales, con el número de habitantes del país y de la demanda de servicios dentales por parte de la población, pero esto sucede en muchas otras Facultades como las de Derecho, Economía, Medicina, etc. La creación de nuevas Universidades públicas y especialmente privadas sin criterios racionales es una muestra más de la “dictadura de la incompetencia” que ejercen los gobernantes de este país desde hace más de 30 años. Esta sociedad occidental, deja todos sus resortes en manos del “mercado” y como es habitual este tiende a sobrepasar todos “las líneas rojas”, por esto tenemos España hundida en la miseria. Aquí todo se hace siguiendo intereses “inconfesables” y parece que el sentido común (el seny) está ausente entre los atributos de nuestros gobernantes, en todos los niveles, porque simplemente estamos mandados por una selecto grupo de incompetentes y en muchos casos además corruptos. ¿Qué se puede hacer contra esto? Muy difícil, por no decir que la solución es imposible, salvo que se emprenda una regeneración total de nuestra sociedad que debe pasar de la cultura del “pelotazo” y del dominio de la mediocridad a la “meritocracia”. De todas formas el propio mercado llevará al cierre de las Facultades que son como “academias o centros dispensadores de títulos a precios elevados” y también a la apertura de nuevos Centros de enseñanza superior que su divisa sea la excelencia docente y de investigación. Al final solo quedarán los mejores, pero a costa de que habrán dejado el mercado laboral de la Odontología completamente destrozado para muchas décadas. Los odontólogos españoles tienen que saber que hay Universidades que “venden” el título de Odontólogo en cursos de fin de semana, otras donde el profesorado no tiene el más mínimo nivel para ocupar plazas de profesor responsable de las diferentes asignaturas de la carrera al no estar acreditados por la ANECA, otras que organizan grupos para formar extranjeros (por ejemplo italianos) como antes hacían las Universidades de Santo Domingo con alumnos españoles, etc. Es un espectáculo completamente denigrante y deprimente que debería hacer caer la cara de vergüenza a los responsables que dirigen la profesión. ¿Cree que con la actual situación se están perdiendo profesionales cuali-


ficados que tienen que emigrar para trabajar? En estos momentos los alumnos más cualificados que salen de las Universidades españolas emigran a otros países con programas de postgrado serios y con posibilidades reales de desarrollo profesional (clínico o en la investigación) en los ámbitos universitario o sanitario público o privado. Creo que, durante muchos años, el mejor consejo que puede darse a un recién graduado es que huya, lo antes posible, de este país antes de ser fagocitado por la mediocridad o de caer en una depresión irreversible. Lo preocupante no es que ahora lo mejor es aconsejarles que se formen o reciclen en “países serios” sino que a corto y medio plazos no se ven posibilidades para que se reincorporen a nuestro país para intentar levantar el deplorable nivel de la Facultades de Odontología españolas, a pesar de que hay excepciones muy puntuales en la mayoría de centros. ¿Se está siendo demasiado laxo en la aplicación de las normativas relacionadas con la seguridad de los pacientes? Nuestro país está especializado en legislar y “fabricar” cientos de leyes para que luego no se cumplan o para que se apliquen de acuerdo con el sesgo del que manda. Pero lo más preocupante es que estas leyes, la mayoría de las veces no han sido consensuadas entre todos los partidos políticos, no dan crédito a los informes de los expertos del tema en cuestión y no piden ni escuchan la voz de los posibles afectados a través de sus gremios, asociaciones, sociedades, etc. Aquí tenemos leyes para aplicarlas solo en los casos que interesé a los responsables de la “dictadura de la incompetencia”, con el fin de destruir a sus opositores y a los que discrepan de la “línea oficialista”. Esta idea general también se puede aplicar a todos los temas relacionados con la seguridad del paciente, en la que las leyes o normativas son insuficientes y/o confusas. Por esto vemos centros de estética que hacen blanqueamientos dentales, peluquerías que tienen una consulta de estética dental, supermercados con una clínica dental, y un largo etc. Todos estos hechos denigran la Odontología ante la pasividad de quienes tienen la responsabilidad de defender y hacer respetar la profesión de dentista. ¿Qué le diría a un recién graduado para que aprovechara el tiempo y la inversión realizada en sus estudios? Si es un mediocre que se quede en España porque tendrá muchas opciones, especialmente si “hace la pelota” a los que mandan. Si es un luchador que aspira alcanzar la excelencia profesional y tiene el cerebro bien dotado,

Marzo de 2013

que marche del país buscando mejores horizontes profesionales y cuando España salga del “estado de coma” actual que vuelva para ayudar en el proceso de regeneración de esta sociedad ”enferma”. Me gustaría también destacar que los alumnos que siguen sus estudios de Odontología en las Universidades públicas disfrutan todos de una “beca” importantísima, a pesar de que los precios de las matrículas hayan subido durante este último curso académico. Estos estudiantes solo pagan el 10% de lo que cuesta su formación, por lo que están obligados a dejarse “la piel” en sus estudios ya que todos los ciudadanos con sus impuestos le están EN POCAS PALABRAS

La creación de nuevas Universidades públicas y especialmente privadas sin criterios racionales es una muestra más de la “dictadura de la incompetencia” que ejercen los gobernantes de este país desde hace más de 30 años

Los odontólogos españoles tienen que saber que hay Universidades que “venden” el título de Odontólogo en cursos de fin de semana

Los alumnos más cualificados que salen de las Universidades españolas emigran a otros países con postgrados serios y posibilidades reales de trabajar

pagando la mayor parte de la carrera. Como pueden imaginarse la mayoría de los alumnos no corresponden adecuadamente a este “regalo” que les hace la sociedad y no se esfuerzan en la medida que sería de desear. Otra cosa es si después la Universidad les da la capacitación y los conocimientos adecuados y pertinentes para hacerles competitivos, en este apartado también pienso que el nivel está bajando más cada año con el fin de que los estudiantes no se “cansen” y puedan disfrutar de una estancia en la universidad que parezca un “balneario”. Como ejemplo les comentaré que en la Facultad de Odontología de la Universidad de Barcelona en los cursos de formación de las materias propiamente odontológicas (tercer, cuarto y quinto cursos) hay más de 10 asignaturas troncales importantes (Medicina Bucal, Periodoncia, Odontopediatría, Prótesis dental, Ortodoncia, etc.) en las que del 95 al 100% de los alumnos

19

superan las asignaturas en la primera convocatoria de junio. Ciertamente es más fácil aprobar las asignaturas de una carrera como Odontología que las de Filología Aramea. Los alumnos que siguen sus estudios de Odontología en una Universidad privada sí que saben lo que realmente cuesta su formación y seguramente sus padres y ellos mismos intentaran sacar el máximo provecho de su estancia en las aulas. Pero estos centros también imparten una docencia teórica y práctica muy mejorable y además tienen un claustro docente muy deficiente y en la inmensa mayoría de los casos con una actividad investigadora prácticamente nula. Es evidente que la profesión ha cambiado mucho en los últimos 20 años. ¿A dónde vamos? Es evidente que la profesión ha cambiado mucho en estos últimos años y a peor. Los aspectos más destacados son la proporción de dentistas/por habitantes, el nivel de competencias que han adquirido los recién graduados, la proliferación de Centros de Enseñanza Superior de baja calidad, la ética profesional que está por los suelos, muchos compañeros en paro o con empleos denigrantes en centros “DentalBurgers”, etc. A pesar de todo tenemos que seguir luchando para cambiar estos hechos aunque esta empresa debe realizarse “a contracorriente”. En esta lucha deben implicarse especialmente los jóvenes dentistas que tienen que intentar ocupar los cargos colegiales, universitarios, en las Sociedades científicas, etc., para pilotar este cambio que precisa la profesión. En relación de hacia dónde vamos, pues dependerá de la actitud de los odontólogos jóvenes, si estos se implican el futuro será mejor, sino es así vamos directos al desastre total. ¿Quiere comentar alguna cosa más? Para finalizar quisiera agradecer al Colegio de Alicante que solicitara este Curso de Cirugía Bucal, ante los intentos de “boicot” por parte de personas que indignamente utilizan sus cargos para “castigar” a los que tienen opiniones que les molestan... Será porque son ciertas. Gracias a su solicitud he podido estar con los compañeros del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante y de otros Colegios profesionales cercanos y de algunos alumnos de las Facultades de Odontología de Valencia y Murcia. Ha sido un placer poder estar estos dos días en Alicante disfrutando de la hospitalidad de los compañeros de la Junta de Gobierno del Colegio de Alicante y de todos los asistentes que han demostrado tener mucha paciencia “aguantando” las más de 12 horas lectivas del curso, durante un viernes por la tarde y un sábado en horario de mañana y tarde.


20

Sobre la garantía y la responsabilidad en los tratamientos dentales Marzo de 2013

E

n las actuales circunstancias en las que se ve inmersa la profesión de dentista (la plétora profesional, la deriva mercantilista hacia la odontología “low cost”, la crisis económica…), resulta frecuente que se plantee la posibilidad de ofrecer “garantía” sobre los tratamientos dentales, en su publicidad, como medida de apoyo comercial para atraer a potenciales pacientes a su clínica, o personalmente a cada paciente. También es frecuente la duda del profesional al respecto de si existe la obligación legal de dar “garantía”: los pacientes/contratantes del tratamiento dental le inquieren sobre la misma, o se la exigen cuando surge el conflicto entre el dentista y el paciente. Para abordar el análisis de la cuestión, en primer lugar, debemos saber cual es el concepto de “garantía” al que nos podemos referir, pues no estamos ante un concepto unívoco. Partiremos de que “garantía” en relación al tratamiento dental puede entenderse referida a: (I) dar garantía sobre el resultado, (II) proporcionar un modo de compensación al paciente al no alcanzar un determinado resultado o sus expectativas. Por último, se comentará brevemente la responsabilidad en la que pueden incurrir los Servicios Sanitarios respecto a la exigencia legal de dar garantía que les impone la ley (III).

I) Garantía de resultado. Una de las seis acepciones que el Diccionario de la RAE1 ofrece sobre este término, es la de la “garantía” como “segu-

a

ridad o certeza que se tiene sobre algo”. Partiendo de esta acepción, es importante tener en cuenta que el Código Español de Ética y Deontología dental, acoge en su artículo 39 que prometer y garantizar resultados constituye una actitud perjudicial hacia el paciente, y por tanto, susceptible de ser sancionada deontológicamente. Desde luego, desde un punto de vista de la lógica natural debemos considerar vano garantizar la recuperación de la salud a través de cualquier tipo de tratamiento sanitario, o que se alcanzará el deseado ideal de estética que el paciente se representa para sí mismo en los tratamientos dentales, y desde luego, no puede conciliarse con la ética profesional llevar a creer al paciente o contratante del servicio dental que el objetivo del tratamiento va a ser alcanzado, cuando el “buen fin” del tratamiento no está en manos del profesional. Cualquier trata-

RTÍCULO

Isabel Doménech Albert Abogada. Práctica profesional especializada en R.C. Médica

miento sanitario es susceptible de fracasar, pues ni las investigaciones y protocolos de la ciencia médica dan seguridad de éxito rotundo, ni es infalible el facultativo en su juicio diagnóstico, ni los medios técnicos actuales, por más que se renueven y avancen vertiginosamente, son perfectos. Tampoco los pacientes tienen el mismo grado de compromiso en sus cuidados sanitarios ni siguen un único patrón invariable en las respuestas biológicas a los tratamientos. Con todas estas variables, a modo ejemplificativo, no exhaustivo, y si sólo existiera dicho significado de “garantía” en nuestra lengua, pronto habríamos concluido con la cuestión planteada, pues al dentista le estaría vedado la actitud de dar este tipo de garantía sobre el resultado de un tratamiento dental. Sin embargo, atendiendo a la posición de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, resulta posible que cualquier facultativo ofrezca “garantía” del resultado de un tratamiento, aunque ello conlleva ciertas consecuencias a nivel legal que sitúan al facultativo garantista en una posición “penalizada” respecto a aquellos que no garantizan los tratamientos. Llegados a este punto hay que realizar un somero comentario sobre los vaivenes sufridos en la interpretación de la naturaleza de la obligación que contrae el dentista con su paciente, pues en la evolución de la jurisprudencia, la responsabilidad del dentista no ha sido siempre paralela a la de otros profesionales sanitarios, constituyendo durante muchos años, un caso especial de responsabilidad médica ligada a la “garantía”. En efecto, la relación jurídica médicopaciente ha sido considerada tradicional y constantemente por la jurisprudencia como un contrato en el que el médico se obliga a realizar un servicio a cambio de un precio cierto, que va a pagar el con-

1 1. Efecto de afianzar lo estipulado.2. Fianza, prenda. 3. Cosa que asegura y protege contra algún riesgo o necesidad. 4. Seguridad o certeza que se tiene sobre algo. 5. Compromiso temporal del fabricante o vendedor, por el que se obliga a reparar gratuitamente algo vendido en caso de avería.6. Documento que garantiza este compromiso.


Marzo de 2013 tratante2, en un contrato denominado de “arrendamiento de servicio”, en el que el objeto de dicho contrato no es en ningún caso la obtención de la recuperación de la salud a través del tratamiento. El objeto del contrato es la actividad que despliega el médico al seguir una conducta adecuada para intentar, de acuerdo con los parámetros de la Lex Artis, la recuperación de salud humana. Pero como dicho fin no está a disposición del facultativo, la actividad de éste constituye, por tanto, una prestación de medios. Sin embargo, la odontología, siendo una disciplina médica segregada, fue también segregada de su consideración como medicina curativa, configurando la jurisprudencia la relación medico-paciente, como contrato de obra, es decir, aquel en el que el contratista se obliga a ejecutar una obra a cambio de un precio cierto que va a pagar el comitente, en una obligación denominada “de resultado”. Y ello porque la jurisprudencia de Tribunal Supremo, desde el año 1997 hasta el año 2005, había venido diferenciando diversas disciplinas médicas o tratamientos concretos según el fin perseguido por el paciente. Así, la actividad sanitaria de las especialidades estéticas, vasectomías, salpingectomías,... etc, fueron calificadas como de “medicina voluntaria”, pues el paciente no requería una curación física (ni el médico, supuestamente, pretendía curar). La actuación médica se realiza, en estas situaciones, en ausencia de patología física, obviando considerar en dichos tratamientos los importantes motivos e implicaciones psicológicas para el paciente de su situación estética o funcional, pues por algo estaba dispuesto a someterse a esta medicina y a soportar las incomodidades y preocupaciones que conlleva este tipo de tratamientos, algunos de importante carga quirúrgica y postoperatoria. En este estado de cosas, la odontología vino a incorporarse a esta clasificación, tratándola -o “maltratándola”, en una suerte de ficción jurídica, cuyo criterio diferenciador venía dado por la voluntad del paciente- como una actividad sanitaria de carác-

ter absolutamente satisfactivo y voluntario, (sorprendentemente aún en contra de la definición legal de las competencias profesionales del odontólogo en la Ley 10/1986). Es decir, se consideró que su fin no es el de curar, sino el de actuar sanitariamente en ausencia de patología, sometiéndola a un acercamiento al contrato de obra, o directamente calificándola de contrato de obraII, por lo que fueron dictadas diversas sentencias en las que, ante los resultados adversos de un tratamiento

“La actual jurisprudencia del Tribunal Supremo

ya no impone al dentista una «garantía» en su

actividad profesional”

“La responsabilidad civil se «objetivizará» para el dentista, es decir, se

responderá del resultado en tanto éste se asegura”

dental, se exigió una cierta garantía en la obtención de resultados, sin distinguir de esta ciencia sus numerosas aplicaciones y técnicas curativas, de las que resultaría absurdo exigir garantía de resultado, como son, por ejemplo, los tratamientos de las lesiones precancerosas en la mucosas bucales o el cáncer bucal. En general parecía que era desconocido jurisprudencialmente que la enfermedad dental es una verdadera patología y que la competencia de los dentistas se extiende al conjunto de actividades de prevención, diagnóstico y tratamiento relativas a las anomalías y enfermedades de los dientes, de la boca,

21

de los maxilares y de sus tejidos anejos3. Afortunadamente, a partir del año 2005, se produce un giro sustancial en la doctrina y en la jurisprudencia4. La actual jurisprudencia del Tribunal Supremo ya no impone al dentista en su actividad profesional una “garantía”, pues ha pasado a considerar los tratamientos denominados satisfactivos o voluntarios de forma más coherente con sus verdaderas condiciones científicas, abandonando el criterio clasificador exclusivo de la voluntad del paciente. Como antes comentamos, sea cual sea el resultado perseguido, cualquier tratamiento sanitario es susceptible de fracasar sin que concurra la culpa en la praxis del facultativo actuante. Se produce así una descatalogación de los tratamientos sanitarios según el resultado que perseguían, como imponía la jurisprudencia anterior. Ahora, cualquiera que sea el resultado perseguido, todos los tratamientos sanitarios son parte del “derecho a la salud como bienestar en sus aspectos psíquicos y social, y no sólo físico”, ampliando la consideración de la “necesariedad” de los tratamientos médicos a las necesidades psíquicas y sociales del ser humano, como corresponde a las sociedades más evolucionadas en calidad de vida, y en consecuencia, se reconduce todo tratamiento médico a su consideración jurídica como contrato de medios. Sin embargo se establece a una excepción5: cuando el facultativo ofrezca garantía “motu proprio”III. Dicha actitud viene “penalizada” al someter la actividad del médico “garantista” al contrato de obra, en dónde debe obtener un resultado. Así, la responsabilidad civil se “objetivizará” para el dentista, es decir responderá del resultado, en tanto éste se asegure. En cualquier caso, no podemos identificar completamente la responsabilidad objetiva pura, por ejemplo la derivada de los accidentes con vehículos a motor en dónde solo cabe la defensa a través de la probanza de que existió un hecho fortuíto o culpa exclusiva de la víctima, con la responsabilidad “objetivizada” del dentista al ofrecer una garantía, ya que esta últi-

2 No siempre es el paciente el contratante del servicio. Esto se produce con mayor frecuencia en los tratamientos dentales a pacientes menores de edad, siendo el contratante el padre, la madre o el tutor legal. 3 Ley 10/1986, de 17 de marzo, sobre Odontólogos y otros profesionales relacionados con la salud dental 4 Aunque la aparente consolidación durante tantos años de la anterior todavía es objeto de discusión y aplicación en algunos foros, por lo que en muchas ocasiones, las alegaciones del profesional tiene que empezar por defender la naturaleza curativa de su intervención, o como mínimo, la doble finalidad el plan de tratamientos, tanto curativo como estético. 5 También se impone un mayor rigor en la información que el facultativo debe ofrecer al paciente en el caso de los tratamientos de medicina satisfactiva o voluntaria.


22

Marzo de 2013

ma no es ajena absolutamente a los requisitos tradicionalmente exigidos para que surja la responsabilidad médica. A saber: acto médico contrario a la lex artis, daño y nexo causal dañoso entre los anteriores. La penalización por “objetivación” de su actividad que sufrirá el facultativo garantista consiste en que si, como consecuencia del resultado fallido del tratamiento se plantea un litigio por el paciente, se invertirá la carga de la prueba. Es decir, mientras que en la medicina no garantizada es el paciente quien debe “cargar” con la prueba de todos los elementos necesarios para que surja la responsabilidad médica, en la medicina garantizada es el facultativo quien deberá “cargar” con la actividad probatoria de que su acto clínico ha sido realizado conforme a la lex artis, mientras que el paciente probará su derecho simplemente acreditando soportar un daño, consistente en un objetivo no alcanzado o unas expectativas frustradas. II) Garantía como compromiso previo del dentista en compensar al paciente al no alcanzar el resultado. La “garantía” interpretada como una suerte de reparación o compensación al paciente en caso de que el fin perseguido en el tratamiento no se obtenga es posible para el dentista, aunque no la exija la ley. La legislación básica y especial por la que se rige la actividad del odontólogo, Ley 10/1986, de 17 de marzo, sobre Odontólogos y otros profesionales relacionados con la salud dental y el Real Decreto 1594/1994, de 15 de julio, por el que se desarrolla lo previsto en dicha ley, nada dice sobre el deber de ofrecer una garantía en las prestaciones competenciales del odontólogo6. En ausencia de exigencia legal de prestar “garantía”, la ofrecida es un acto de la autonomía privada, que constituye un negocio jurídico generador de una obligación y es tutelado por el ordenamiento jurídico. Aunque nuestro Código Civil no define en qué consiste el contrato de garantía ni determina un régimen jurídico específico para el mismo, debemos concluir que se

trata de un contrato accesorio del principal, con su propio objeto, consentimiento y causa, que podrá hacerse valer por el paciente en caso de que el fin perseguido con la prestación principal, es decir, el resultado satisfactorio del tratamiento dental, ya sea curativo, estético o una combinación de ambos coordinados en un Plan de Tratamientos, se frustre, independientemente de la concurrencia de culpa en la actividad del dentista. La garantía en estos casos consistirá en alguna forma de “compensación” preestablecida para el paciente. Resulta por ello de gran importancia que

En la medicina garantizada es el facultativo quien deberá “cargar” con la actividad

probatoria de que su acto ha sido conforme a la lex artis La “garantía” en general y

sin mayor determinación nos conduce ineludiblemente a la responsabilidad

“objetivizada” de la prestación

desde el inicio de la relación paciente-dentista, se determine exactamente la “garantía” en todos sus elementos: qué es compensable en caso de fracaso de la prestación principal, qué condiciones excluyentes pueden operar, los tiempos en que se podrá hacer valer la garantía, y en consistirá la “compensación” o la “reparación”. De otro modo, la “garantía”, bien publicitada o bien prometida individualmente a cada paciente, en general y sin mayor determinación, nos conduce ineludiblemente a la responsabilidad “objetivizada” de la prestación, conforme a la actual juris-

prudencia del Tribunal Supremo más arriba comentada. La consecuencia es que la garantía así ofrecida produce el efecto de encaminar la actividad sanitaria del dentista hacia una responsabilidad objetiva, que ni exige la ley ni la jurisprudencia. En estos casos, no cabe, en mi opinión, que el facultativo se excuse, cuando el paciente le exige acceder a la compensación, en que no ha incurrido en culpa, ni siquiera, probando que ha desarrollado su cometido conforme a la lex artis. Por otro lado, el ofrecimiento de una “garantía” compensatoria, no exime de ninguna manera al dentista de hacer frente a su responsabilidad civil, entendida como la obligación de indemnizar de todos los daños y perjuicios al paciente derivados del tratamiento dental, en caso de que concurra culpa en su actuación. La actividad sanitaria no solo es susceptible de verse frustrada en su fin, sino que además, de la misma puede resultar un daño físico, económico y moral. Pensemos en aquellos casos en los que de la intervención dental se deriva alguno de los riesgos potenciales que deberían informarse mediante el Consentimiento Informado: la afectación de un nervio, la rotura del hueso mandibular, la perforación del seno maxilar... etc. Todos estos daños y secuelas difícilmente pueden compensarse a través de una garantía publicitada, es decir precontractual, pues ésta está más encaminada a sistemas de compensación del tipo devolución del coste de un tratamiento concreto o la repetición gratuita del tratamiento (en los casos en los que se pueda realizar éste) por lo que la garantía, seguramente, no va a evitar el litigio posterior, ya que en modo alguno va a cubrir daños y perjuicios ya sean físicos, económicos o morales. Por ello, este tipo de “garantía” se podría ofrecer sólo respecto a los tratamientos en los que el fracaso en el resultado para el paciente no deriva en un daño mayor que la merma económica del pago del mismo (si el coste no es muy elevado), y el daño moral no es mayor que la incomodidad de tener que someterse de nuevo a tratamiento para su repetición, si ello fuera posible, pues si el fin fallido conlleva daños

6 Define la Ley 10/1986, de 17 de marzo que “el Odontólogo está capacitado para realizar el conjunto de actividades de prevención, diagnóstico y tratamiento relativas a las anomalías y enfermedades de los dientes, de la boca, de los maxilares y de sus tejidos anejos, tanto sobre individuos aislados como de forma comunitaria. Asimismo estarán capacitados para prescribir los medicamentos, prótesis y productos sanitarios correspondientes al ámbito de su ejercicio profesional”, ocupándose el Real Decreto de los requisitos y formalidades de las prescripciones de prótesis, de las características físicas, instrumentales y sanitarias de las consultas dentales, de su forma de organización, de la obligatoriedad de emitir presupuesto estimativo por escrito detallado, la factura y el informe de alta, sin ninguna referencia a la “garantía”.


Marzo de 2013 que se extienden a un empeoramiento de la salud oral, física y psíquica del paciente, y secuelas, su compensación económica va a ser difícilmente cubierta con una “garantía” preconstituída. Por tanto, como la predicción de futuro no es posible, y las consecuencias del acto médico se verán sólo a posteriori, resulta, cuanto menos, imprudente que el profesional se lance a prometer reparaciones o compensaciones a las que quizá no va a poder o a estar dispuesto a hacer frente. En cuanto a la forma de compensación, es necesario precisar que está dominada por la especial relación que se establece entre paciente y dentista, basada en un vínculo de confianza. Si a resultas del fracaso del tratamiento el vínculo de confianza desaparece, la compensación en que pueda consistir la “garantía” no puede ser la realización de nuevo del tratamiento por el mismo profesionalIV. Todo lo anteriormente dicho lleva a pensar que el ofrecimiento de garantía como un modo de “compensación” en los tratamientos dentales cuyo fin se ve frustrado, a pesar de no estar expresamente prohibido por la Ley, no deja de constituir una desnaturalización del contrato de medios en que consiste la actividad del dentista. El hecho de tener que distinguir entre unas prestaciones u otras dentro del plan de tratamientos, incluyendo sólo algunos tratamientos garantizados, en mi opinión no es más que un burdo intento de acercar la actividad del odontólogo a la del vendedor o fabricante, de difícil encaje jurídico, pues no es asimilable la definición de garantía como “compromiso temporal del fabricante o vendedor, por el que se obliga a reparar gratuitamente algo vendido en caso de avería” con la naturaleza de la prestación sanitaria y el dentista que promete una compensación al paciente cuando el tratamiento no satisfaga sus expectativas, se compromete más allá de lo que la propia ciencia, la ley y la jurisprudencia le imponen, creándose al final una ilusoria percepción en los usuarios y alejando la odontología de la consideración social como ciencia sanitaria. III) Garantía de los servicios sanitarios. Los Servicios Sanitarios están sometidos a una responsabilidad objetiva derivada de la exigencia de dar garantía por aplicación de

la normativa sobre consumidores y usuarios, hoy en día regulada por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, cuyo artículo 148 determina un régimen especial de responsabilidad civil para los servicios sanitarios, con el siguiente tenor: “Art 148: Régimen especial de responsabilidad. Se responderá de los daños originados en el correcto uso de los servicios, cuando por su propia naturaleza, o por estar así

La garantía no deja de

ser una desnaturalización

del contrato de medios

en que consiste la actividad

del dentista

Que sea una persona

física o jurídica la que

contrate el servicio dental es

irrelevante a efectos de la responsabilidad objetiva

reglamentariamente establecido, incluyan necesariamente la garantía de niveles determinados de eficacia o seguridad, en condiciones objetivas de determinación, y supongan controles técnicos, profesionales o sistemáticos de calidad, hasta llegar en debidas condiciones al consumidor y usuario. En todo caso, se consideran sometidos a este régimen de responsabilidad los servicios sanitarios, los de reparación y mantenimiento de electrodomésticos, ascensores y vehículos de motor, servicios de rehabilitación y reparación de viviendas, servicios de revisión, instalación o similares de gas y electricidad y los relativos a medios de transporte. Sin perjuicio de lo establecido en otras disposiciones legales, las responsabilidades derivadas

23

de este artículo tendrán como límite la cuantía de 3.005.060,52 euros”. El artículo transcrito, coincide sustancialmente con el artículo 28 de la derogada Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, vigente hasta el 1 de diciembre de 2007, sobre el que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha tenido ocasión de pronunciarse reiteradamenteV, que ha determinado que esta “garantía” impuesta por la legislación de consumidores, responde a lo que se denomina “responsabilidad civil objetiva”, que es un tipo de responsabilidad civil que surge con independencia de toda culpa por parte del sujeto responsable. La jurisprudencia previene que la responsabilidad derivada de la citada ley no alcanzan directamente a los actos médicos, sino que se proyecta sobre los aspectos funcionales del servicio sanitario7. En cuanto a lo que se debe entender por “servicio sanitario”, acudiremos a su definición legal, proporcionada el Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, encontrando que su artículo 2.1.b) define servicio sanitario como: “La unidad asistencial, con organización diferenciada, dotada de los recursos técnicos y de los profesionales capacitados, por su titulación oficial o habilitación profesional, para realizar actividades sanitarias específicas. Puede estar integrado en una organización cuya actividad principal puede no ser sanitaria”. Las Clínicas Dentales están clasificadas, en el anexo I de esta Ley, como centros proveedores de asistencia sin internamiento, especializados. Como observaremos, el hecho de que sea una persona física o jurídica la que contrate el servicio dental con el paciente es irrelevante a efectos de la aplicación de esta responsabilidad objetiva. Tampoco tiene la menor relevancia el hecho de que la asistencia sanitaria sea pública o privada. Como requisito fundamental para la aplicación de esta responsabilidad por garantía exigida por la ley, es necesario que en el centro dental exista una “organización diferenciada” del propio dentista que ejerce su actividad profesional conforme con el sistema organizativo que impone el Real Decreto 1594/1994, de 15 de julio.

7 En este sentido, las Sentencias del Tribunal Supremo 338/2012, de 24 de mayo, Sentencias del Tribunal Supremo de 5 de febrero de 2001; 26 de marzo y 17 de noviembre de 2004; y 5 de enero y 22 de mayo de 2007).


24

Marzo de 2013

SENTENCIAS RELACIONADAS

I.- STS Sala 1ª, de 25 de abril de 1994. Ponente Sr. Albacar López .“Que a la hora de calificar el contrato que une al paciente con el médico a cuyos cuidados se somete, esta sala, en doctrina constante, lo ha considerado como un arrendamiento de servicios y no de arrendamiento de obra, en razón a que, tanto la naturaleza mortal del hombre, como los niveles a que llega la ciencia médica -insuficientes para la curación de determinadas enfermedades-, y, finalmente, la circunstancia de que no todos los individuos reaccionan de igual manera ante los tratamientos de que dispone la medicina actual, lo que hace que algunos de ellos, aún resultando eficaces para la generalidad de los pacientes, puedan no serlos para otros (...) entendiendo que, por tratarse de un arrendamiento de servicios, a lo único que obliga al facultativo es a poner los medios para la deseable curación del paciente, atribuyéndole, por tanto y cualquiera que sea el resultado del tratamiento, una llamada obligación de medios (...). Que si las anteriores obligaciones médicas pueden predicarse en los supuestos en los que una persona acude al mismo para la curación de una enfermedad o cuadro patológico (...), en aquellos otros en los que la medicina tiene un carácter meramente voluntario, es decir, en los que el interesado acude al médico, no para la curación de una dolencia patológica, sino para el mejoramiento de un aspecto físico o estético o, como en el estudiado en los presentes autos, para la transformación de una actividad biológica –la actividad sexual-, en forma tal que le permita practicar el acto sin necesidad de acudir a otros medios anticonceptivos, el contrato, sin perder su carácter de arrendamiento de servicios, que impone al médico una actividad de medios, se aproxima ya de manera notoria al arrendamiento de obra, que propicia la exigencia de una mayor garantía en la obtención del resultado que se persigue, ya que, si así no sucediera, es obvio que el interesado no acudiría al facultativo para la obtención de la finalidad buscada...”.

II.- STS de 28 de junio de 1999. Ponente: Sr. O’Callaghan Muñoz: “La relación jurídica de demandante y demandado deriva de un contrato de paciente y médico, consistente en un tratamiento dental, intervención quirúrgica con anestesia general y colocación de prótesis; contrato que tiene la naturaleza de contrato de obra, que, como define el artículo 1544 en relación con el 1583del Código civil, es aquél por el que una de las partes se obliga a ejecutar una obra por precio cierto. Si bien, es cierto que la relación contractual entre médico y paciente deriva normalmente de contrato de prestación de servicios y el médico tiene la obligación de actividad (o de medios) de prestar sus servicios profesionales en orden a la salud del paciente, sin obligarse al resultado de curación que no siempre está dentro de sus posibilidades, hay casos en que se trata de obligación de resultado, en que el médico se obliga a producir un resultado: son los casos, entre otros de cirugía estética, vasectomía y odontología”.

III.- Como ejemplo STS de 30 de junio de 2009 (nº 534) (RJ\2009\6460). Ponente: Sr. Seijas Quintana: “I La sentencia de esta Sala que cita la recurrida – 25de abril de 1994 (RJ 1994, 3073) -, junto con las de 31 de enero 1996 (Vasectomía); 11 de febrero 1997 (vasectomía); 28 de junio de 1999 (RJ 1999, 4894) (tratamiento dental); 11 de diciembre 2001 (RJ 2002, 2711) (profusión maxilar superior) y 22 de julio de 2003 (RJ 2003, 5391) (mejora del aspecto físico y estético de los senos), entre otras, se refieren a una doble obligación del médico, de medios y de resultados, ya apuntada en la sentencia de 26 de mayo de 1986. Se afirma que la medicina llamada voluntaria, incluso curativa, la relación contractual médico-paciente deriva de un contrato de obra, por el que una parte - el paciente- se obliga a pagar unos honorarios a la otra –médico- por la realización de una obra: la responsabilidad por incumplimiento o cumplimento defectuoso se produce en la obligación de resultado en el momento en que no se ha producido éste o ha sido defectuoso. Como consecuencia, a quien recibe el servicio se le ha llamado paciente, mientras al que reclama una obra, adquiere la condición de cliente ya que lo hace de forma voluntaria y no necesaria; doctrina que ha sido matizada por la jurisprudencia posterior de esta Sala.

La distinción entre obligación de medios y de resultados (“discutida obligación de medios y resultados” dice la STS 29 de junio de 2007 (RJ 2007, 3871), no es posible en el ejercicio de la actividad médica, salvo que el resultado se garantice, incluso en los supuestos más próximos a la medicina voluntaria que a la necesaria o asistencial, cuya diferencia tampoco aparece muy clara en los hechos, sobre todo a partir del derecho a la salud como bienestar en sus aspectos psíquicos y social, y no sólo físico. La responsabilidad del profesional médico es de medios, y como tal, no puede garantizar un resultado concreto. Obligación suya es poner a disposición del paciente los medios adecuados comprometiéndose no solo a cumplimentar las técnicas previstas para la patología en cuestión, con arreglo a la ciencia médica adecuada a una buena praxis, sino a aplicar estas técnicas con el cuidado y precisión exigible, de acuerdo con las circunstancias y los riesgos inherentes a cada intervención y , en particular, a proporcionar al paciente la información necesaria que le permita consentir o rechazar una determinada intervención. Los médicos actúan sobre personas, con o sin alteraciones de la salud, y la intervención médica está sujeta, como todas, al componente aleatorio propio de la misma, por lo que los riesgos o complicaciones que se pueden derivar de las distintas técnicas de cirugía utilizadas son similares en todos los casos y el fracaso de la intervención puede no estar tanto en una mala praxis cuanto en las simples alteraciones biológicas. Lo contrario sería prescindir de la idea subjetiva de culpa, propia de nuestro sistema, para poner a su cargo


Marzo de 2013

25

una responsabilidad de naturaleza objetiva derivada del simple resultado alcanzado en la realización del acto médico, al margen de cualquier otra valoración sobre culpabilidad y relación de causalidad y de la prueba de una actuación médica ajustada a la lex artis, cuando está reconocido científicamente que la seguridad de un resultado no es posible pues no todos los individuos reaccionan de igual manera ante los tratamientos de que dispone la medicina actual (STS 12 de marzo de 2008). Las doctrinas sobre medicina curativa-medicina satisfactiva, y sobre obligación de medios-obligación de resultados, dice la sentencia de 23 de octubre de 2008, no se resuelven en respuestas absolutas, dado que según los casos y las circunstancias concurrentes caben ciertos matices y moderar las consecuencias. Las singularidades y particularidades, por tanto, de cada supuesto influyen de manera decisiva en la determinación de la regla aplicable al caso y de la responsabilidad consiguiente. En este sentido, la sentencia de 22 de noviembre de 2007(RJ2007, 8651), analizando un supuesto de medicina voluntaria o satisfactiva, declara que “no comportan por si la garantía del resultado perseguido, por lo que sólo se tomará en consideración la existencia de un aseguramiento del resultado por el médico a la paciente cuando resulte de la narración fáctica de la resolución recurrida (así se deduce de la evolución jurisprudencial, de la que son expresión las SSTS25 de abril de 1994, 11 de febrero de 2997 (RJ 1997, 940), 7 de abril de 2004 (R J 2004, 2608), 21 de octubre de 2005(RJ 2005, 8547), 4 de octubre de 2006 y 23 de mayo de 2007 (RJ 2007,3273) )”.

IV.- Ejemplo de ello lo expresa la Sentencia 00088/2012 de la Sección 1 de la Audiencia Provincial de Logroño: “Iha de decaer asimismo la alegación de la apelante relativa a que, siendo que en el contrato se incluía una garantía "de por vida" a favor del paciente que permitía a este acudir las veces que fuera necesario a subsanar los problemas o defectos del tratamiento dispensado, debió de acudir a Clínica xxxx para ese eventual tratamiento reparatorio, en lugar de acudir a otros odontólogos.

La " garantía de por vida" que, según afirma la demandada, el contrato suscrito con Clínica xxxxxxxxx le ofrecía al Sr. xxx, no puede en modo alguno interpretarse sino como una facultad de cuyo ejercicio era el paciente libre de usar, pero no como una imposición a este. No cabe entender que tal garantía determinaba que en caso de defectos en la ejecución del tratamiento, el paciente estaba necesariamente obligado a acudir a Clínica xxxxxxx (al fin y al cabo responsable de tales defectos) para su subsanación o reparación "in natura". Por el contrario, existiendo responsabilidad contractual según se ha expuesto, el paciente tiene derecho a reclamar los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de la prestataria de los servicios médicos, pudiéndose cabalmente cuantificar esa indemnización con base en el importe que tuvo que invertir el paciente en esa reparación llevada a cabo por otros odontólogos de su confianza, sin que el mismo pueda ser obligado a ser resarcido por el procedimiento de que esa reparación la lleve a cabo precisamente aquel centro odontológico que le ocasionó el problema y en el cual legítimamente puede no albergar ya ninguna confianza.” IV.- STS de 28 de noviembre de 2007, de la sala de lo Civil, Sección 1ª (Sentencia 1261/2007.- RJ\2007\8427) Fundamento de Derecho CUARTO: “La incidencia simultánea o acumulada de los artículos 1902 y 1903 del Código Civil con el artículo 28 de la Ley 26/1984, no es justificable porque si la responsabilidad que aquellos preceptos establecen está fundada en la culpa o negligencia, como dispone su propio texto y ha sentado jurisprudencia, la de éste se entiende objetiva o por el resultado, de manera que ese conjunto acumulado equivale a sostener algo tan contradictorio como que la responsabilidad del médico es al mismo tiempo subjetiva y objetiva.

El referido artículo 28 introduce lo que para un sector de doctrina científica constituye una responsabilidad objetiva plena, y para otro, supone una responsabilidad por riesgo creado, es decir, la que se asume por el solo hecho de poner en el mercado bienes o servicios susceptibles por su naturaleza de causar peligro. Este precepto, en su apartado 2, determina que, en todo caso, están sometidos a esta forma de responsabilidad, entre otros “los servicios sanitarios”.

La expresión “servicios sanitarios” del artículo 28 no comprende la prestación individual médica o quirúrgica, e incluso, de considerarla incluida, la responsabilidad del médico no puede calificarse sin mas de objetiva, pues si el apartado 2 de dicho precepto, que es el que se refiere a tales “servicios”, se pone en relación con su apartado 1, como parece obligado, siempre quedará por identificar adecuadamente tanto la “garantía de niveles determinados de pureza, eficacia o seguridad, en condiciones objetivas de determinación” como los “controles de calidad”, naturalmente exigibles o reglamentariamente establecidos, que el médico o cirujano hubiera desconocido en su intervención.

Es más, la superposición de los dos regímenes de responsabilidad conduce inevitablemente a una consecuencia en sí misma indeseable e injustificable, incluso en el plano puramente práctico, de acabar midiendo por el mismo rasero al médico diligente que al negligente, al cuidadoso que al descuidado, en cuanto ambos responderían siempre y por igual de cualquier resultado no deseado de su intervención”.


Queremos animarte a que acudas a la XXXV Reunión de la Sociedad Española de Odontopediatría, que se va a celebrar en Alicante El programa y toda la información se puede consultar en la página web:

http://www.seopalicante2013.com

El plazo de envío de comunicaciones y el primer periodo de inscripción finaliza el próximo 27 de marzo

¡¡¡ OS ESPERAMOS !!!


c

Alicante acogerá del 16 al 18 de mayo la XXXV Reunión Anual de la Sociedad Española de Odontopediatría

E

s para nosotros un honor y un reto organizar la XXXV Reunión Anual de la Sociedad Española de Odontopediatría, en la ciudad de Alicante, del 16-18 de mayo de 2013. Fue, hace ya 30 años, cuando en esta misma ciudad, la Sociedad Española de Odontopediatría organizó la V Reunión de la Seop, siendo sus presidentes el Dr. Antonio Brusola y la Dra. Mª Teresa del Bello. Estamos trabajando con mucha ilusión y ánimo para poder presentar un programa científico interesante y de actualidad con conferencias y cursos no sólo para nosotros los odontopediatras, sino también para nuestros compañeros dentistas, pediatras y como no para los estudiantes. Además, gracias a la colaboración del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante, con su interés en facilitar una formación de calidad a sus colegiados, se ha establecido que los colegiados del COEA disfruten de una cuota de inscripción como la de miembros de la SEOP.

ONGRESO El programa incluirá un curso principal en el área de los Tratamientos pulpares y Traumatología, contando con la presencia del Dr. Nestor Cohenca, de la Universidad

Marzo de 2013

27

de Washington, Seattle, WA, experto en los temas de traumatología dental y los actuales protocolos, así como en los nuevos avances en los tratamientos de pulpa vital y de revascularización de pulpas necróticas. También se desarrollarán cursos sobre el tratamiento temprano de las maloclusiones; como “Principios básicos actuales de Ortodoncia Preventiva e Interceptiva”, dictado por el Dr. Arturo Vela y el curso de “Tratamiento de los problemas Funcionales: Respirador Bucal y Deglución Atípica”, dictado por el Dr. Rodriguez Flores. Además se desarrollarán diferentes conferencias sobre temas de actualidad en odontopediatría; “Anarquía ordenada en las pautas de conducta en odontopediatría”, por el Dr. Juan R. Boj, “Manejo de los problemas de la encía en la infancia y en la adolescencia”, por el Dr. Jaime Alcaraz, y “Blanqueamientos dentales en el paciente joven” por la Dra. Carmen Llena.


28

Marzo de 2013

Sin olvidar, como en años anteriores, el curso de Odontopediatría para Niños con Necesidades Especiales que en esta ocasión abordara los temas de “Sedación Inhalatoria en Odontología”, por la Dra. Carmen Gasco y el niño autista; “Cómo tratar a los niños que van “a su bola” en la clínica dental”, por la Dra. Paloma Planells. A su vez, se va a organizar una mesa redonda para pediatras con distintas ponencias sobre Odontopediatría que pueden ser de interés para nuestros compañeros pediatras. También se desarrollará un curso para Higienistas dentales y Auxiliares, que incluye todos aquellos temas que consideramos muy vinculados y necesarios en la práctica diaria de la Odontopediatría. Hemos previsto la realización de talleres para aquellos que quieran poner en práctica algunos de los temas como; “Taller de pulpectomías con sistema de lima única” y el “Taller de sedación inhalatoria y soporte vital básico”, los dos, con un número de plazas limitadas, por lo que es conveniente ya la inscripción. Y por último, la presentación de comunicaciones y pósters, que como en años anteriores, por su volumen y calidad demuestran, cada vez más, un nivel muy

Los colegiados del COEA podrán disfrutar de una cuota de inscripción

reducida como la de los miembros de la SEOP

Además de ponencias

magistrales habrá un curso

para higienistas y auxiliares, talleres y la entrega de los premios de la entidad

elevado en la formación científica posgraduada de las nuevas promociones. Será en la cena de Clausura donde se entreguen los premios que año tras año otorga nuestra Sociedad: Premio Odontología pediátrica al mejor artículo publicado en la revista durante el año 2012.

Premio Juan Pedro Moreno al mejor póster. Premio Mª Luisa Gozalvo a la mejor comunicación científica. Premio Angel Bellet a la mejor comunicación presentada por primera vez en la SEOP. La ubicación de la sede en la ciudad de Alicante y su localización en el Hotel Melia Alicante, permitirá disfrutar de momentos de descanso y de ocio. Hemos elegido el Castillo de Santa Bárbara, lugar emblemático de la ciudad para la Cena de Clausura, que estamos muy seguros será un estupendo recuerdo para todos. El programa y toda la información se puede consultar en la página: http://www.seopalicante2013.com El plazo de envío de comunicaciones y el primer período de inscripción finaliza el próximo 27 de marzo de 2013. Queremos animaros a participar en esta Reunión y compartir nuestro interés profesional hacia la Odontopediatría. ¡¡¡Os esperamos!!!! Comité Organizador de la XXXV Reunión de la Sociedad Española de Odontopediatría (Seop)


n

Marzo de 2013

29

El Colegio firma un convenio con Banco Sabadell

En primer término el presidente del COEA firma el convenio. A la derecha, directivos del Banco Sabadell junto a José Luis Rocamora y la gerente del Colegio, Natalia Olcina

E

OTICIA

l Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante ha renovado su convenio de colaboración con Banco Sabadell, que engloba a los ya existentes con esta misma entidad y con la CAM. Gracias al mismo, el banco seguirá brindando a todos los colegiados, a sus empleados y a los familiares directos de los colegiados una amplia oferta, en condiciones preferentes, de productos y servicios adaptados a sus necesidades personales y profesionales. Los productos que destacamos son la Cuenta Expansión PRO, que reembolsa el 10% de las cuotas abonadas al colegio, además del 3% del importe de los principales recibos domésticos, y que, por supuesto, está exenta de comisiones de administración y mantenimiento; el Préstamo Inicio, destinado a la financiación del 100% de la inversión para poder iniciar la actividad profesional en condiciones exclusivas; la Póliza Crédito

La entidad bancaria ofrece reembolsar el 10% de las cuotas del COEA o devolver el 3% de los

principales recibos en una cuenta sin comisiones, así como préstamos para montar una clínica

Profesional, que permite equilibrar la economía particular durante todo el año, solo pagará por la cantidad utilizada y durante el tiempo dispuesto, y el Crédito CursoCrédito Estudios/Máster para formación del mismo profesional o de sus hijos. El convenio también incluye el desarrollo conjunto de proyectos formativos e iniciativas de divulgación y promoción de sus actividades, y todo ello con un trabajo continuo que busca una relación dinámica y permanente a través de profesionales específicamente dedicados a la relación con los colectivos profesionales, para que podamos conocer en todo momento sus necesidades específicas.

Para una mayor información, los interesados pueden dirigirse a cualquier oficina de SabadellCAM o SabadellSolbank, llamar al 902 383 666 ó entrar en la página en internet de la división profesional del banco www.sabadellprofessional.com. Por su parte, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante ha informado a través de su web (www.coea.es) de la firma y beneficios de este convenio entre el Banco Sabadell y los odontólogos alicantinos. El COEA aconseja a todos los colegiados que se identifiquen como tales en ñas oficinas del Banco Sabadell, con el objeto de poder acogerse a las ventajas del convenio firmado.


coea.es entra en...

nuestros foros (participa) nuestro boletĂ­n (descĂĄrgalo) nueva imagen (navega)

BOLETIN COEA 5  

Boletín de Noticias del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante