Ed.01 BINARY MAGAZINE

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Ed.01 Año.01

CYBERPUNK MAGAZINE

EDICION 01

JOEL HURTADO PORTELLA

PARTICIPAN

Frente Sónico Futurista

Pablo Martinez Burkett

Lewis Shiner

Cezary Novek

U.F.O 1982

AGRADECIMIENTOS

Milen SanMiguel

Explorando el mundo entre ceros y unos

Queridos lectores,

En esta edición especial de nuestra revista, nos embarcamos en un viaje apasionante a través del fascinante mundo del cyberpunk. Desde sus humildes comienzos en la literatura de ciencia ficción de los años 80 hasta su expansión hacia el cine, los videojuegos, la música, la moda y el arte contemporáneo, el cyberpunk ha dejado una huella indeleble en nuestra cultura.

Nos adentramos en las páginas de “Neuromante” de William Gibson, la novela que marcó el inicio de todo, explorando cómo este clásico literario no solo anticipó muchas de las preocupaciones contemporáneas sobre la tecnología y la privacidad, sino que también estableció los fundamentos estéticos y temáticos del género. A través de entrevistas exclusivas con directores de cine, críticos especializados y artistas visuales, descubrimos cómo el cyberpunk ha influido en diversas formas de expresión cultural, desde el cine hasta la moda, pasando por la música y el arte digital.

En nuestra travesía, nos sumergimos en los mundos distópicos de películas emblemáticas exploramos los dilemas éticos de videojuegos y nos dejamos llevar por la atmósfera futurista de la música synthwave y el vaporwave. Además, descubrimos cómo la moda cyberpunk ha transformado el diseño contemporáneo, fusionando elementos futuristas con tecnología innovadora.

Acompáñenos en este apasionante recorrido por el universo del cyberpunk, donde la imaginación y la crítica se entrelazan para ofrecernos una visión provocadora y reflexiva sobre el futuro de la humanidad en la era digital. Desde los orígenes literarios hasta la realidad virtual, el cyberpunk sigue desafiando nuestras percepciones y nos invita a reflexionar sobre los dilemas éticos y sociales de nuestro tiempo.

¡Bienvenidos a bordo de esta emocionante aventura cibernética!

Cordialmente,

El Equipo Editorial

INDICE LEWIS SHINER - CYBERPUNK 4 CYBERPUNK BARCELONA 5 DEL CYBERPUNK AL SYNTHWAVE 6 EJERCICIO DE VISIÓN REMOTA 7 MONDO CANE 8 GLOBAL CYBER DAY 9 DAKIMANOVA 10

Lewis Shiner - Cyberpunk

Para mí, empieza la historia en 1982. Estaba un taller literario en Austin, Texas, se llamaba “Turkey City.” En el otoño de 1982, Bruce Sterling llevó al taller un manuscrito de William Gibson, “Burning Chrome,” como “extra.” He escuchado el nombre de Gibson, pero no he leído nada de él. En este momento, fue escriviendo cuentos policiacos o cuentos de terror, pero nada de ciencia ficción. La CF de esta época me aburría. Todo cambió con “Burning Chrome.” Fue muy estimulante leerlo--por la primera vez, CF fue del momento, habló directamente a mí.

Bruce hizo por Bill Gibson lo mismo papél como Michael Moorcock hizo por JG Ballard en el “New Wave” (Nouvelle Vague? Nueva Onda?) en Inglaterra. Transformó el visión de un solo escritor en un movimiento. Yo accedía, y escribía criticas por el fanzine de Bruce, “Cheap Truth” (La Verdád Barata).

Tuve un cuento desde 1976, en el estilo “new wave,” llamada “Soldier, Sailor.” Fue una “novela condensada” a la manera de Ballard, y pensé que esta vision de Gibson pueda ser la llave de cambiarlo en una novela verdadera. Esta fue FRONTERA, publicado en 1984, mi primer novela. Fue nominado por el premio Nebula y el premio Philip K. Dick.

En el verano de 1983, Bruce y yo (y las esposas nuestras) viajamos a Baltimore por el World Science Fiction Convention, donde encontramos con Bill Gibson, y, en el viaje del regreso, con Rudy Rucker.

Bill fue alto, flaco, y de trato fácil. Tuve un rastro de acento de Virginia, donde nació. Bill pidió un aventón desde Baltimore a Virginia, y charlamos un poco de escribir, y mucho de la moda, de la música, de la tecnología.

En Virginia encontramos con Rudy a su casa. Rudy fue loco, chistoso, amable, y generoso. Pasamos un buen rato encimos, y después todos tenemos sentimientos profundos de amistad.

De los otros “core cyberpunks” (cyberpunks principales), Pat Cadigan fue mi intima amiga desde los 70--la conocí como editor de la revista SHAYOL, y intercambiamos muchas cartas y llamadas telefónicas. John Shirley fue por la mayor parte amigo de Bill, aunque admiré sus novelas CITY COME A WALKIN’ y THE BRIGADE. Con FRONTERA, dije todo lo que quería decir en este género de cyberpunk. Desde 1976, mi trabajo he sido en computadoras, y tal vez yo sé demasiado sobre ellos y por eso la tecnología no mucho enciende mi imaginación. Me interesa más la música, la historia. y, una vez más, las novelas policiacas. Salí de Austin en 1991, y para mi, en este momento terminó la historia.

Ahora vivo en Carolina del Norte. Aun estoy amigos con todos los cyberpunks principales, pero poca a poco, conforme avanzaba el tiempo, perdimos contacto por la mayor parte. Sin embargo, recientamente, gracias a Paul Di Fillipo, estamos en contacto de vez en cuando por email. Para mi, el cyberpunk fue un momento en los 80 cuando las obras de este grupo ejercían mucha influencia el uno con el otro. Estas obras siguen a ejercer un poco de influencia sobre otros escritores y cineastas y artistas hoy mismo, pero el momento ya se fue.

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CYBERPUNK BARCELONA

Frente Sónico Futurista

El festival Cyberpunk de Barcelona nació con la vocación de hacer llegar el mensaje tecnológico a la cultura alternativa de la ciudad, tradicionalmente semi-hippy y casi ludista. La capacidad de construir herramientas con las que intervenir el mundo es, junto a la posición de nuestro dedo pulgar y la autoconsciencia, clave en el desarrollo de nuestra especie. El ser humano es tecnológico, por lo que estar en contra de la tecnología es profundamente anti-natural y sin embargo las corrientes de pensamiento alternativo suelen proclamar todo lo contrario.

La idea del festival partió de un grupo okupa de La Teixonera, posteriormente autodenominados Cyborgpunx, y llegaron al Frente Sónico Futurista a través de Hipercarga. Enseguida vimos la posibilidad de desarrollar en el festival nuestra intención de dar un empujón a la escena electrónica underground así como al pensamiento crítico en favor de la ciencia y la tecnología, labor que ya llevábamos unos años desarrollando tanto colectiva como individualmente a través de programas de radio, artículos y fanzines sobre ciencia-ficción, organización de eventos y formaciones de bandas de synthpunk, technopop y EBM que acabamos recogiendo en muchas ocasiones bajo el término común de “tecnopunk”, en vez del “punk electrónico” que es lo que se estaba usando, en parte homenajeando a uno de nuestros grupos favoritos, el Aviador Dro, quienes usaron el término “tecnopop” (suprimiendo la hache anglosajona) para definir su estilo. Para tal tarea nos asociamos con la productora 1m+kLadyDi y así pudimos llenar los tres días de charlas sobre transgénero, sesiones dj, desfile de moda distópica, proyecciones visuales, tatuaje, adivinación, y actuaciones en directo todo el finde, mañana, tarde y noche. El espacio de tres plantas, La Rampa, un antiguo parking, ayudó a que el primer festival Cyberpunk de Barcelona (2014) fuera una experiencia única, irrepetible, que tuvo enseguida eco en la ciudad y más allá de ella.

El Cyberpunk 2019 fue otro gran momento. Se celebró en El Kole, un antiguo colegio privado abandonado por los dueños, okupado entonces por una gran familia circense internacional. Ya totalmente programado por el Frente Sónico Futurista y más centrado en la música, pero manteniendo los talleres y actividades alrededor de la “High Tech Low Life”, logró reunir a una veintena de proyectos: djs, talleristas, artistas y bandas musicales que rondaban entre el chiptune, la ebm, el tecnopunk, la experimental electrónica, la darkwave, el industrial, el techno, el postpunk, el synthpop, el noise y en general cualquier tipo de música generada o apoyada por máquinas y sostenida sobre un discurso crítico y alternativo.

Este espectro musical inventado estaba siendo por primera vez mostrado en una cohesión que resultaba imposible, pero que fue comprendida dentro y fuera de Barcelona. Desvirtuamos de la estética cosplay al Cyberpunk para darle un contenido metafórico más real, en el que auténticas disidencias manifiestan artísticamente su posición vital. Esta edición del festival nos llevó a Madrid con una pequeña muestra y nos entrevistaron en Radio Vallekas. Cyberpunk es un término literario cuya traducción a los géneros y subgéneros musicales es ya tecnopunk, technopunk o teknopunk. Y en él se engloban no solamente grupos con sintes y peinados raros, si no toda una amplia gama de ritmos e instrumentos, de uso de la tecnología musical en favor de una actitud independiente, que cuestiona y va más allá, que experimenta, que transgrede lo establecido. Varios festivales del mismo corte (musical, que no ideológico) con presupuesto, multiplicación de bandas, sellos, editoriales, artículos de periódicos, colectivos y fiestas que bien encajarían en el Cyberpunk han brotado donde antes había un desierto. Con los siguientes festivales, pandemia mediante, y siempre en distintos centros sociales autogestionados, se ha mantenido este espíritu y el Cyberpunk acompaña, genera y presencia una transformación de la escena underground barcelonesa (y no barcelonesa). Ya es muy distinta de lo que era. La electrónica ha llegado por fin a la cultura punk con el respeto que se merecía. Las nuevas generaciones tienen otro espacio sonoro más sobre el que desarrollar una lírica emocional y cuestionar el presente. El paisaje ha mutado.

Viva la Era del Cyberpunk.

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El Cyberpunk como inspiración del Synthwave

El Synthwave es básicamente la Banda Sonora de toda la cultura pop de los ochentas que todos recordamos, pero que en realidad nunca existió. En los años 70 y 80s occidente comenzó a entrar en periodo de rápida desindustrialización. Las ciudades y pueblos que alguna vez se centraron en fábricas comenzaron a vaciarse a medida que los empleos manufacturerosse automatizaban o se subcontrataban y con este aumento de la pobreza muchos centros urbanos en Estados Unidos y el Reino Unidocomenzaron a caer en el caos, el desorden y los crímenes violentos se dispararon, pero sin embargo al mismo tiempo los avances en la tecnología de consumo y el incomparable poder militar y económico de Occidente dejaron a muchos sintiéndose optimistas. El futuro aparecía como una utopía hipertecnológica o una pesadilla post-apocalíptica demasiado distópica.

Las computadoras en elCyber espacio parecían ser una nueva y emocionante frontera, un horizonte ilimitado tan infinito como nuestra imaginación y esas fantasías extremas se expresaba en la música de muchos artistas pop de la época. Finalmente terminaron regresando a nosotros con el Synthwave.

De muchas maneras la cultura pop de los ochentas estaba atrapada entre estos dos extremos. Una vivaz visión de la cocaína de un futuro capitalista hipertecnológico yuxtapuesto con los sombríos paramos postindustriales.

Las mega corporaciones se levantan sobre fabricas cerradas y núcleos urbanos en decadencia. Estas yuxtaposiciones son la colisión del pasado y el futuro de lo viejo y lo nuevo.

Esto fue lo que dio origen al Synthwave y su estética que son tan esenciales para este género musical como el sonido mismo y es por eso que este viejo sonido es más relevante nunca. El Synthwave como la cultura pop de los 80 que lo inspiro es lo que sucede cuando el idealismo extremo se encuentra con el pesimismo extremo y cuatro décadas después estas mismas contradicciones han surgido una vez más a pesar de los enormes avances, progreso y la calidad de vida de muchas personas, la pobreza y la desindustrialización siguen rampantes, la riqueza y el poder se están concentrando aún más en manos de una algunas elites.

Que poco nos dice la sociedad moderna de respetar el pasado y de tener esperanzas en el futuro incluso cuando vemos el lento colapso del mundo que nos rodea aquí en el presente, creemos que el progreso tecnológico nos hará libres mientras tanto vemos como esa misma tecnología está a punto de marcar el comienzo de nuevas formas totalitarias de vigilancia y control.

Ningún género musical moderno aborda esta paradoja tan directamente como el Synthwave y fue esta oscura visión paranoica de un futuro sin futuro la que cobro vida a mi alrededor en el momento menos esperado de mi existencia. Mis producciones Synthwave se convirtieron en los Soundtracks de mi vida, es ese sentimiento especial que proviene de recuerdos nostálgicos de mi infancia y que ahora están ligados a la música que hago pues todo lo que pasaba en Occidente llegaba a esa pequeña niña en una provincia alejada de Perú con tan solo apretar el control remoto de su televisor Sony de 14 pulgadas, en ese momento no entendía lo que pasaba en el mundo lo único que quería era volar en naves espaciales, pelear contra ciborgs asesinos o viajar en el tiempo y por supuesto todo eso iba acompañado de un arsenal de sonidos sintetizados que se grabaron a mi cerebro. Tanto el Cyberpunk como el Synthwave nacieron de la evolución de la vida moderna y los dos se cuestionan hacia dónde vamos como civilización, aún tengo esperanzas de que el lado humano siempre sea el que gobierne ante cualquier avance tecnológico que suceda en un futuro cercano.

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MONDO CANE (*)

“Te prevengo que aquí el hielo es cosa de sacrílegos”.

J. D. BOLLINGER, Pasaje a Rheims

A LA HORA de elegir un nombre, le resultó natural proseguir como Ochocientos Dos, versión corta de 802701, número de orden que llevaba tatuado en el antebrazo con el preceptivo código de barras. Así la habían llamado durante los siete ciclos lectivos que insume la Reeducación. Al profesor W. R. Hess XIII le pareció algo anómalo, pero a los treinta y tres años ya estaba demasiado viejo como para discutir con oleadas de jóvenes deseosas de labrarse una carrera en la Corporación Orwell, de modo que tecleó la identificación y el destino. Con la prerrogativa de haber merecido nada menos que tres aretes en la oreja derecha, Ochocientos podría haber ingresado en cualquier lado, pero solicitó que la asignaran al Cubo Errante. Allí se controlaba el tráfico de la red neuronal de implantes Griffin. Originalmente, los implantes eran un simple dispositivo con fines terapéuticos. Luego se le fueron adicionando programas recreativos y en poco tiempo, hasta el más mínimo detalle en la vida de una persona pudo ser compilado y reproducido en el hipotálamo de otra. La propiedad de un Griffin se tornó símbolo de clase. No pocos impostaban gestos de coribante para fingir posesión. Los descastados no tardaron en hacer oír su reclamo igualador. Se llegó a la sedición y no faltaron los baños de sangre. Como medida pacificadora, se decidió por votación unánime que todo ciudadano tenía el derecho inalienable de ser implantado. La complejidad de la interconexión hizo necesario reclutar generación tras generación de programadores. El poder de la Corporación se volvió infinito y pronto el límite de lo real y lo ilusorio fue inescindible. Lógicamente, se abolió toda distinción entre el azar y la causalidad. En lo sucesivo, lo abominable y lo prodigioso se atribuyó a la sigilosa voluntad de la Corporación.

La Secta de los Filósofos a duras penas pudo resistir en el exilio. Poco a poco, los que no murieron enloquecidos en las mazmorras de la Corporación prefirieron desertar. Sólo un puñado se mantuvo fiel a la restaurada Orden del Símbolo. El restaurador de esa doctrina se llamaba Ts’ui Pên. Predicaba el regreso al vértigo del libre albedrío. Años llevó preparar a quien habría de infiltrar la red y destruir a la Corporación Orwell. Ochocientos Dos se apartó el flequillo de los ojos y acarició con placer su terminal lumínica. Introdujo la clave y comenzó a trabajar. Aunque no lo supiera, era hija de Ts’ui Pên.

© PABLO MARTÍNEZ BURKETT

(*) El presente texto se halla publicado en el libro “Forjador de penumbras” (ISBN 978-987-260345-8 Ediciones Galmort, Buenos Aires, 2011)

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EJERCICIO DE VISIÓN REMOTA(**)

La conciencia es un singular del que se desconoce el plural.

ERWIN SCHRÖDINGER- ¿Qué es la vida?

NADIE COMO NOSOTROS para conocer los riesgos de la visualización remota. La inteligencia militar de la Corporación Orwell había destinado millones al desarrollo de un programa experimental en esa área. El capitán Dickinson se ofreció como voluntario.

Era un psíquico excepcional. Desde el principio fue capaz de distinguir entre fantasía y representación mental. Por sus cualidades extraordinarias se le ordenó una misión casi sobrenatural: debía conectarse con la red neuronal Griffin. No sería una misión inocente. La Corporación pretendía exterminar a la incipiente Secta de los Filósofos. Originalmente, los implantes Griffin se habían diseñado con fines terapéuticos pero la adaptación para uso recreacional había producido una dependencia masiva en la población. Esta abolición de la voluntad era resistida por nuestra Secta, que predica el libre albedrío. Los arreglos para la incursión punitiva se hicieron con devoción. Al joven capitán le bastaron unos pocos pases para enlazar a la red. Entregados a festejar la codiciada simbiosis entre la mente humana y la terminal mecánica, los jerarcas no advirtieron las maniobras de contrainsurgencia dispuestas por el restaurador Ts’ui Pen.

El maestro había entrevisto que esta sería la única oportunidad para modificar lo porvenir. La tarea se confió a la Orden del Símbolo. Somos monjes guerreros entrenados para alcanzar estadios ulteriores de la visión a distancia. Cuando Dickinson accedió al sistema ya habíamos introducido una subrepticia distorsión en las imágenes del futuro. Al regresar, trajo consigo la falsa solución a la indescifrable complejidad de las interconexiones neurales: era imperativo construir el Cubo Errante, un supra-controlador del tráfico de los dispositivos. Una vez montado, el límite entre lo real y lo ilusorio se tornará inescindible y por mucho tiempo, el poder de los Orwell será ilimitado. Tendremos que sobrellevar ese peso en nuestra conciencia. Pero sabemos que un día vamos a infiltrar el Cubo Errante y destruir para siempre a la todopoderosa Corporación. El maestro Ts’ui Pen, la Secta y la hermandad del Símbolo, aguardamos esa jornada con esperanza.

© PABLO MARTÍNEZ BURKETT (**) El presente relato ha sido publicado en la edición # 128 de la Revista Digital miNatura y es una precuela del relato Mondo Cane.

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De Neuromante a la Realidad Virtual

La semilla del cyberpunk fue sembrada por autores como Philip K. Dick, cuyas obras exploraban la paranoia y la identidad en entornos altamente tecnológicos. Sin embargo, fue William Gibson quien llevó el género a nuevas alturas con su obra maestra “Neuromante” en 1984. En esta novela revolucionaria, Gibson introdujo al mundo el concepto de “ciberespacio” y nos transportó a un futuro distópico donde los hackers eran los nuevos samuráis y la inteligencia artificial dominaba el paisaje digital. Gibson no solo ganó los premios más prestigiosos de la ciencia ficción con “Neuromante”, sino que también predijo muchas de las preocupaciones contemporáneas sobre la tecnología y la privacidad. Desde entonces, el cyberpunk ha evolucionado y se ha ramificado, encontrando su hogar natural en el cine. Películas como “Blade Runner” y “The Matrix” llevaron la estética y los temas del cyberpunk a audiencias globales, influenciando no solo la cultura popular, sino también la moda, la arquitectura y el diseño gráfico. Estas obras nos sumergieron en mundos distópicos donde la línea entre la realidad y la ficción se desdibujaba, desafiando nuestras percepciones y cuestionando nuestra relación con la tecnología. Hoy en día, el cyberpunk ha evolucionado una vez más, encontrando su camino en la realidad virtual y los videojuegos. Títulos como “Cyberpunk 2077” permiten a los jugadores explorar de primera mano las distopías cyberpunk, mientras que la realidad aumentada y las redes sociales reflejan temas como la fusión del ser humano con la tecnología y la naturaleza cuestionable de la realidad.

Psicológicamente, el cyberpunk desafía nuestra percepción de la humanidad y la identidad en un mundo donde la mente y la máquina se entrelazan. Sociológicamente, refleja ansiedades contemporáneas sobre el corporativismo, la vigilancia y la pérdida de privacidad. El cyberpunk nos obliga a cuestionar la ética de la tecnología y su impacto en la sociedad, un debate cada vez más relevante en nuestra era digital. El cyberpunk no es solo un género literario; es un espejo que refleja nuestras esperanzas y temores sobre el futuro tecnológico. Desde “Neuromante” hasta la realidad virtual, el cyberpunk continúa evolucionando y desafiando nuestra visión del mundo. En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, el cyberpunk nos recuerda que el futuro está en nuestras manos y que nuestras decisiones tienen consecuencias que trascienden las páginas de un libro o las escenas de una película.

Por qué Celebrar el Día del Cyberpunk el 1 de Julio

El 1 de Julio de 1984, William Gibson publicó “Neuromante”, marcando un hito trascendental en la historia del cyberpunk. Esta obra maestra no solo ganó prestigiosos premios como el Nebula, el Philip K. Dick y el Hugo, sino que también redefinió las expectativas y las posibilidades dentro de la ciencia ficción.

El término “ciberespacio”, acuñado por Gibson en “Neuromante”, se ha convertido en parte de nuestro lenguaje cotidiano. Esta construcción virtual y consensual, descrita como una “transparencia infinita” por el filósofo Paul Virilio, ha transformado nuestra realidad física en un mundo donde la privacidad es escasa y la tecnología es omnipresente.

Celebramos el cyberpunk en el ciberespacio porque es allí donde el género ha encontrado su máxima expresión. Lo que comenzó como un “no lugar” se ha convertido en un espacio de interacción humana, amor y vida, donde las distopías cyberpunk cobran vida de manera vívida y desafiante.

El año 1984 es significativo no solo por la publicación de “Neuromante”, sino también por ser el año del estreno de “Brazil” de Terry Gilliam, una película que aborda temas cyberpunk con maestría. Además, es el año de la famosa novela distópica de George Orwell, que comparte con el cyberpunk una visión crítica de futuros tecnológicamente avanzados y opresivos.

La publicación de “Neuromante” no solo fue un éxito crítico y comercial, sino que también marcó el comienzo de una nueva era para los escritores de ciencia ficción. Los cyberpunks, antes un grupo marginal dentro del género, se encontraron de repente en el centro de atención, liderando una revolución literaria que ha perdurado hasta nuestros días.

El 1 de Julio es una fecha para recordar y celebrar el impacto duradero del cyberpunk, un género que ha desafiado nuestras percepciones y ha influido profundamente en la forma en que vemos y vivimos en el mundo tecnológico de hoy. ¡Celebremos juntos el legado del cyberpunk!

9

Dakimanova

-I-

A los veinte minutos de insistir con el timbre, abrió la puerta. Era gordo, con entradas y el pelo, entrecano, revuelto en algunos sectores y aplastado en otros. La camisa a rayas desprendida revelaba una panza de tamaño mediano.

-¿El señor Vauver?

-Sí.

En las comisuras de los labios tenía unos vestigios de saliva seca, color gris blancuzco.

-¿Pablo Vauver?

El segundo “sí” salió en forma de gruñido.

-Tengo un paquete para usted.

El ceño de Vauver se relajó apenas.

-Ah, sí, lo estaba esperando.

El visitante se levantó la visera de la gorra e hizo señas a los hombres que esperaban en el camión.

-Muchachos, bájenlo nomás.

Dejaron la caja en el living y se retiraron. Vauver firmó y el de la gorra también se marchó. Vauver despejó el centro de la sala. Había cajas de pizza, servilletas de papel, blisters y tubitos de bri descartables tirados por todo el piso polvoriento. La caja tenía el logo de Trube en todas las caras. Tomó un cortaplumas, cortó los precintos, escaneó los códigos con su anillo y la caja se abrió.

-II-

En la fiesta de cumpleaños número once de Loe habían jugado diferentes juegos. Uno de los más antiguos consistía en sortear un número y quien lo sacara debía vendarse los ojos y sentarse a esperar. Ponían una canción. Sorteaban una segunda persona en silencio. Esta debía besar a la primera persona en la parte que eligiera antes de que terminara la canción. Luego, la persona vendada debía adivinar la autoría del beso. Sentada en una silla, Dina esperaba completamente inmóvil.

Sonaba Aquellos fueron, de Dayvij, muy de moda por aquel entonces. A mitad del tema, Dina sintió una lengua ancha y gomosa entrar en su boca. La canción terminó. Todos ocuparon sus lugares y Dina se quitó la venda con calma. Escupió. Se limpió los labios con el dorso de la mano. Su cara se frunció.

-Pablo. Fue el gordo Pablo. Arjj.

El aludido sudaba. Mientras el tinte rojizo se adueñaba de su piel, todos se dieron vuelta para mirarlo. Pablo la miró con tristeza. Dina tiró la venda a un costado y propuso dejar de lado el juego y bailar. Bajaron las luces y todos se sumaron al plan.

En el patio, Pablo cortaba en tiritas, renglón por renglón, la carta que había escrito para Dina con tanto esmero. Hizo un bollo con cada tira y, una a una, entre lágrimas, se las fue tragando.

-III-

Encendió las velas con un lanzador de mano y sonrió.

-No sé si te gustan. Es un detalle, ya que no tuve tiempo de limpiar. No suelo tener muchas visitas. Pedí unos días en el trabajo, ¿sabés? En realidad, adelanté unos meses, así lo dejo que se suba automáticamente a la red y podemos tener todo el tiempo del mundo para nosotros.

Ella estaba preciosa: la había peinado con paciencia y el maquillaje –sutil pero evidenterealzaba sus rasgos tan particulares.

-Me hubiera gustado saber a qué te dedicarías… pero ya ves.

Sirvió la cena.

-Es una receta de familia, no es fácil encontrar un lugar donde lo preparen así. Espero que te guste. En el viejo reproductor sonaban los Dayvij.

-¿Puedo besarte?

Ella mantuvo la mirada fija, en silencio. La besó. Se apartó de ella.

-Voy a subir la música y vamos a la pieza, ¿sí?

10

Los dos hombres rompieron la puerta con una maza. En su interior había un olor insoportable. Sangre, sudor y semen. La alarma de facturas impagas sonaba hacía semanas. Los vecinos insistieron y la empresa los envió. Los gusanos se arrastraban perezosamente por los restos de comida reseca en el piso. Lo encontraron en la pieza, con el vientre a punto de estallar. La chica llevaba un camisón con encaje antiguo, de esos que usaban en las películas bidimensionales de las de antes. Estaba intacta.

Uno de los hombres cortó el miembro del cadáver con una tenaza. Lo apartó con cuidado. Revisó la vagina de la chica. Sin daño. El ano necesitaría unos retoques, nada del otro mundo.

El otro metió el gancho magnético en el cráneo viscoso del cuerpo. Sacó la tarjeta de memoria y la metió en el reproductor.

-Es un asco.

-Esperá, retrocedé.

-¿Para qué quiero verlo desde el principio?

El hombre tosió y se sacó la mascarilla con el logo de Trube.

-Es peor el desodorante. Quiero ver una cosa. Escarbó con el reproductor hasta encontrarla. Eran idénticas.

-Otro más que encarga lo mismo.

-¿La compañerita que lo rechazó?

Asintió y puso el reproductor que había en la casa. Sonaba una vieja canción pasada de moda.

El otro escupió a un costado, prendió un cigarrillo electrónico y la miró de nuevo. Corrió el mechón de pelo de la nuca. El logo de Trube en la versión rosa pastel que distinguía la línea Dakimanova –personalizada- de la Damvojash verde claro, -más comercial y genérica-.

-¿Cuánto pensás que nos darán por este bombón?

Cezary Novek

Nacido en 1982. Comunicador Social, docente e ilustrador. Fue coeditor de la revista El Vaso Ruso (2006-2007) Publicó los siguientes libros: El Vaso Ruso. Verdad, compromiso y batahola (Postales Japonesas, Córdoba, 2010), Ropa Sucia (Edic. de Autor, Córdoba, 2011) y –en coautoría con Guillermo Bawden- Letra Muerta, una novela en la Argentina postapocalíptica (Fan/Llanto de Mudo, Córdoba/ Buenos Aires, 2012) Ilustró el poemario La soga en los pies (Ciprés, Córdoba, 2012) de Angie Ferrero. Ha participado en algunas publicaciones independientes como Piso 13 Revista Digital, Redacción 351, Revista Rockumental, El pequeño jerónimo, Desterradxs, Revista Llanto de Mudo y Palp, entre otras. Actualmente es colaborador estable en la sección cultura del diario digital Marcha Noticias (Buenos Aires) y columnista del diario Hoy Día Córdoba.

Su blog es elsordidotopico.blogspot.com

El relato Dakimanova es un adelanto de Reducto 23, su próxima novela.

-IV-
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¡Descubre el apasionante mundo del cyberpunk en esta edición especial por el 40 aniversario!

Desde sus orígenes literarios con William Gibson hasta la realidad virtual, explora cómo este género ha influido en el cine, la música, la moda y más. Sumérgete en entrevistas exclusivas con Lewis Shiner, Pablo Martinez Burkett, Cezary Novek, U.F.O 1982 y Frente Sonico Futurista.

Un análisis profundos y un recorrido fascinante por las distopías tecnológicas que desafían nuestras percepciones y nos invitan a reflexionar sobre el futuro de la humanidad.

¡No te pierdas esta emocionante aventura cibernética y celebra el legado del cyberpunk!

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