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Es el espacio por excelencia del nuevo Bilbao. Representa la exaltación de la arquitectura y el urbanismo, una zona de 348.000 metros cuadrados que durante años estuvo destinada a la actividad portuaria. La ampliación del Superpuerto y el traslado de los contenedores hacia el exterior de la Ría permitieron liberar suelo para los nuevos iconos como el Museo Guggenheim, de Gehry, la Biblioteca de la Universidad de Deusto, de Rafael Moneo, el Paraninfo de la UPV-EHU, de Álvaro Siza, o la Torre Iberdrola, de César Pelli.

Los antiguos muelles son hoy zonas verdes que circundan los grandes edificios y que sirven de esparcimiento y atracción. Las obras de remodelación comenzaron en 1998, de acuerdo al Máster Plan de la zona, elaborado por César Pelli, Eugenio Aguinaga y Diana Balmori. Eugenio Aguinaga explicaba así la importancia de Abandoibarra: “Su trazo fundamental ha permanecido invariable en las sucesivas versiones que hemos diseñado porque es inevitable, parafraseando a Kant, es lo que la ciudad quiere ser”.


Palacio de Congresos y de la M煤sica Euskalduna Pese a encontrarse junto al Museo Guggenheim Bilbao, el Palacio Euskalduna tiene su propia personalidad y entidad suficiente como para considerarlo otro emblema de Bilbao. El Palacio de Congresos y de la M煤sica abri贸 sus puertas en 1999 en el mismo suelo donde los Astilleros Euskalduna fueron reflejo del dinamismo de la construcci贸n naval durante casi un siglo.


La arquitectura del edificio recuerda esa faceta industrial de la zona. Los arquitectos Federico Soriano y Dolores Palacios concibieron el proyecto como un buque con doble cara: la fachada que se asoma por la Ría imita a un buque construido en acero corten, un material en el que se forma una fina capa de óxido y que recuerda al casco de un barco. En la fachada que mira a la ciudad, el vidrio, el aluminio y la piedra ofrecen un aspecto menos agresivo. Esta obra arquitectónica recibió el Premio Enric Miralles 2001 en la VI Bienal de la Arquitectura Española.


La joya del Palacio Euskalduna es su auditorio, con una capacidad para 2000 personas, fue diseñado por el especialista catalán Higini Arau.

La inversión fue de más de 80 millones de euros, pero actualmente sus cuentas arrojan superávit y ha ganado los mayores reconocimientos nacionales e internacionales: en 2004 recibió el Premio al Mejor Palacio de Congresos de España, y un año antes obtuvo el galardón más preciado, Apex Award de Mejor Palacio de Congresos del Mundo.


Además, el palacio se ha expandido hacia la parcela que ocupa la plaza situada ante la entrada al edificio desde el Paseo de Abandoibarra, entre la carretera y el estanque que jalona el palacio en uno de sus laterales.

Con esta ampliación, ha ganado 2.000 metros cuadrados de zona expositiva, con capacidad para 400 personas. El nuevo espacio está coronado por una espectacular cubierta de acero y cristal cuyos reflejos, en palabras del propio arquitecto, hacen que el visitante tenga la impresión de "sumergirse en las aguas de la ría". La nueva instalación es totalmente diáfana y tendrá una conexión directa con el edificio actual. Su polivalencia, además, permitirá que se celebren al mismo tiempo congresos y eventos paralelos, además de banquetes de gran formato de hasta 1.500 comensales.


Biblioteca de Deusto La Universidad de Deusto llevaba años barajando la idea de levantar una nueva biblioteca pero nunca había dado el paso hasta que tuvo la oportunidad de cruzar la Ría Ibaizabal-Nervión y establecerse en Abandoibarra. El elemento principal del nuevo edificio, hecho realidad en 2010, es el pavés, un material traslúcido que refuerza el efecto tragaluz y actúa como aislante acústico y térmico.


El arquitecto encargado, Rafael Moneo, proyectó el edificio como un volumen monolítico y monocromo con las puntas redondeadas, funcional, claro, para que los estudiantes y los investigadores disfruten de la máxima comodidad, o para que en su cafetería, a pesar de estar a nivel de la calle, la luz sea una característica primordial

Porque la figura de Rafael Moneo estaba llamada a participar en el nuevo Bilbao: su remodelación de la Biblioteca de Lovaina fue el trabajo que animó a la Universidad de Deusto a reclamar su presencia porque eran conscientes de que el arquitecto introduciría definitivamente a la universidad jesuítica en el siglo XXI.


Paraninfo de la Universidad del País Vasco Álvaro Siza es el arquitecto del nuevo Paraninfo de la UPV-EHU. La principal característica de Siza es su anhelo por tratar de ser respetuoso con el entorno, además de buscar la utilidad a todos sus proyectos. El edifico que sitúa a partir de 2010 a la Universidad Pública del País Vasco en Abandoibarra fue concebido bajo la presión de tener al Guggenheim como vecino. Sin duda, Siza resolvió este problema, y eso que

cuando arrancó con el proyecto desconocía que la torre Iberdrola se situaría altiva a escasos metros de su obra. El proyecto supuso una inversión a la BBK de 18 millones de euros, que cedió el edificio a la UPV-EHU. La superficie construida se acerca a los 8.000 metros cuadrados, en los cuales se establece un auditorio y diversas salas de reunión.


Museo Marítimo Ria de Bilbao El Museo Marítimo se resguarda bajo el Puente Euskalduna y desde que abrió sus puertas en el año 2001 no ha dejado de sorprender a quien penetra en su interior. La ingeniería Sener tuvo que idear la manera de aprovechar al máximo las pocas posibilidades que ofrecía el lugar. El resultado es un edificio casi invisible, bajo la carretera que une la zona del Sagrado Corazón con Deusto. Es una edificación de dos plantas abuhardilladas con columnas que parecen aguantar el peso de la rotonda Euskalduna.


Frente al Museo permanece inalterable la grĂşa Karola, utilizada durante aĂąos por los Astilleros y que ahora queda a la orilla de la RĂ­a como vestigio del pasado.


Centro comercial Zubiarte El edificio comercial se levanta junto al Puente de Deusto, una zona destinada antiguamente a la construcción naviera, y que desde el invierno de 2004 ofrece una actividad comercial que dinamiza la zona. El presupuesto total ascendió a 115 millones de euros. Las primeras estimaciones anunciaban 94 millones de ventas, gracias a 9 millones de visitas anuales. El arquitecto norteamericano, Robert Stern, entendió que no se trataba de un simple centro comercial. Por su ubicación, debía ser un edificio muy urbano que se hiciera permeable al peatón. Su diseño permite que sus calles interiores se conviertan en ramales de la vía pública que atraviesan el centro comercial de un extremo a otro. En su globalidad, Zubiarte tiene forma semicircular y está dividido en seis edificios que a la vez están agrupados entre sí por pasarelas. El gran lucernario que cubre el techo aporta gran luminosidad y una mayor sensación de encontrarse en el exterior. Zubiarte intenta ser respetuoso con la arquitectura de vanguardia más próxima como el Guggenheim o el Palacio Euskalduna, pero paralelamente emplea en su construcción materiales y elementos compositivos tradicionales en el Ensanche de Bilbao. El ladrillo caravista y la piedra natural son perfectamente identificables pero las zonas acristaladas, las ventanas y las terrazas suavizan esa densidad constructiva. En el subsuelo, un aparcamiento da cabida a 850 plazas de garaje. Sobre rasante, el complejo se desarrolla en cuatro plantas comerciales y de ocio, sumando 22.000 metros cuadrados de superficie bruta.


Torre Iberdrola y viviendas adyacentes El rascacielos es ya la sede de la compañía eléctrica Iberdrola, de origen vasco, y está llamado a convertirse en un nuevo icono arquitectónico de Bilbao. Llevará la firma del argentino César Pelli, arquitecto consagrado en construcciones de altura como las Torres Petronas de Malasia. Las obras comenzaron en 2007 y su inauguración se hizo en febrero de 2012 “Simple, elegante, ecológica y sostenible”. Así define César Pelli su último proyecto. La Torre Iberdrola tiene 50.000 metros cuadrados de superficie repartidos en su 165 metros de altura y esta escoltada por edificios de uso residencial, de la categoría del concebido por el luxenburgués Robert Krier. Su aspecto queda rematado con una doble piel de vidrio ecológico que ofrecerá una mayor protección a los espacios interiores y un uso más eficiente de la energía. El hotel planteado para sus últimas plantas quedó descartado por culpa de la crisis económica. La decisión de la compañía eléctrica de situar una de sus principales sedes en Bilbao otorga a la operación una relevante importancia urbanística y económica y coincide con la decisión de la compañía de fijar sus centros de trabajo en edificios emblemáticos en zonas estratégicas de ciudades con empoderamiento.


Plaza Euskadi Desde finales de 2008, la Plaza Euskadi estrechó los lazos entre el Ensanche de Bilbao y la Ría, a la vez que facilita el tránsito de 34.000 vehículos diarios. La operación, auspiciada por el Ayuntamiento y Bilbao Ría 2000, permitió construir en el subsuelo un aparcamiento con 800 plazas.

Este paisaje verde contemplarán quienes se asomen a las viviendas adornadas por más de cuarenta esculturas que colocará el arquitecto de Luxemburgo Robert Krier en su edificio Artklass, situado en esta plaza. La construcción está promovida por Vizcaína de Edificaciones.

Para el interior de la gran rotonda que regula el tráfico, de 14.500 metros cuadrados, la diseñadora Diana Balmori planteó un parque compuesto por una especie de estanque rodeado de 66 tilos y plátanos de gran porte que bordean el perímetro para aislar la plaza del tráfico. Finalmente, y como una consecuencia más de la crisis económica y los inevitables ajustes, aunque el proyecto original es en esencia el mismo, el estanque y los caminos interiores desaparece, manteniéndose la doble hilera de árboles que escoltan el camino que atraviesa la plaza.

En el trabajo de diseño, Krier ha contado con la ayuda del arquitecto francés Marc Bretman y del vasco Iñaki Aurrekoetxea. Las figuras humanas que ha creado para esta construcción suponen un contraste con la simetría del resto del edificio, constituido por seis fachadas y ocho plantas que contarán con 190 pisos de lujo. "Es una obra inspirada en las construcciones del siglo XIX y un trabajo que ha sido una oportunidad única”, definió el propio Krier.


Variante ovoide de la desocupación de la esfera. Jorge Oteiza.

Paseo de la Memoria Esculturas en Abandoibarra El Parque de la Ribera acoge la colección de esculturas Paseo de la Memoria, que recuerda el vigor industrial que tuvo la zona sobre la que se asientan. Frente al Ayuntamiento tenemos la figura en bronce fundido de Jorge Oteiza, Variante ovoide de la desocupación de la esfera. Avanzando por el ensanche de Abandoibarra seguimos recordando el pasado industrial con otras esculturas como la bautizada Sitios y Lugares de Ángel Garraza, o A la deriva de José Zugasti. Junto al Guggenheim se encuentra la famosa araña gigante de Louise Bourgeois, bautizada como Mamá.

Mamá. Louise Bourgeois. Sitios y Lugares. Ángel Garraza

A la deriva. José Zugasti.


La presencia de una larga hilera de palmeras junto a las farolas, de base cuadrada, acristaladas por un lado y forradas por el otro con hierro oxidado, aporta una visión futurista al paseo de Abandoibarra. Los tramos de madera en el suelo confieren a la orilla la estructura de un embarcadero, de modo que el ciudadano se siente real y psicológicamente más próximo a la Ría.

Junto al Guggenheim se sitúa la Campa de los Ingleses, un parque de 26.400 metros cuadrados, que debe su nombre a los obreros que llegaron de Inglaterra e introdujeron el fútbol en la villa. La campa es el nexo de unión entre los distintos componentes de Abandoibarra.


Abandoibarra