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CALENDARIOS ZAPOTECOS PREHISPmICOS SEGúN

DOCUMENTOS DE LOS SIGLOS XVI Y XVII *

Por JosÉ ALCINA FRANCH En las páginas que siguen vamos a presentar los resultados pro­ visionales a que podemos llegar en el estudio de una serie de calendarios prehispánicos, utilizados por los zapotecos hasta el año 1704, fecha en que, por razones que luego examinaremos, van a ser recogidos y va a iniciarse una investigación y un proceso en torno al problema de la falta o inutilidad de la evangelización ejercida hasta entonces en el grupo de aldeas de Oaxaca en que tales calendarios tenían una vigencia evidente, con implicaciones de carácter cultural y religioso. Como tantas otras veces, el hallazgo de los manuscritos a que vamos a referirnos fue absolutamente casual. La referencia a un dibujo que representaba al parecer una divinidad indígena -y que luego resultó de escaso interés, dado el carácter absolutamente europeo de sus trazos- proporcionada por nuestro querido ami­ go el doctor Enrique Marco Dorta, nos llevó al examen de un conjunto de cuatro legajos/ uno de los cuales 2 resultó contener un total de más de treinta manuscritos indígenas, escritos en caracteres latinos, de los que un buen número eran calendarios, y gracias a cuyo estudio esperamos poder precisar notablemente nuestros conocimientos respecto a la manera de contar el tiempo entre los zapotecos durante los siglos XVI y XVII. Con posterioridad, el conjunto documental a que hacemos re­ ferencia ha sido utilizado por nuestra colaboradora Cristina Zil­ bermann, como tema de tesis de licenciatura. A ella debemos la transcripción de los manuscritos acerca de los cuales vamos a tra­ tar en estas páginas, así como el estudio de la población, lengua y 'cultura religiosa de la región a que se refieren los mismos. ;; Aunque el tema de este trabajo no es propiamente de cultura náhuatl, los editores han considerado de suma utilidad incluirlo en este volumen por la luz que puede portar el estudio del calendario náhuatl. 1 Archivo General de Indias (en lo sucesivo cítado como AGI) México, legajos 880, 881, 882 Y 883. 2 AGI, México, 882.


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120

ESTUDIOS DE CULTURA NÁHUATL

CALBNDARI(

Dicho estudio, junto con el análisis de los calendarios, que pre­ paramos ahora, esperamos poderlo dar a conocer próximamente.3

El pleito Las causas por las cuales esta excepcional serie de )llanuscritos indígenas vinieron a reunirse en un solo legajo en el Archivo General de Indias de Sevilla son múltiples, complejas y se re­ montan por lo menos a un siglo antes de la fecha en que se inicia el proceso -1704-, cuando el Obispo de Oaxaca, Bohórquez, el 10 de mayo de 1627, notifica a los frailes de la Orden de Santo Domingo, reunidos en capítulo, un despacho del Virrey Marqués de Cerralvo, por el que se ordena a los religiosos ministros de indios que reconozcan el Patronato Real. Durante todo el siglo XVII continuará intermitentemente el pleito entre el Obispado de Oaxaca y los dominicos, hasta que en 1702, tras la toma de posesión del nuevo obispo, Fray Angel Maldonado, y la consiguiente visita pastoral a los curatos de la diócesis, al comprobar la virulencia de numerosas y arraigadas idolatrías entre los indios, se inicia un largo proceso, que durará hasta 1712, en el que el obispo trata de dividir y crear nuevos curatos, acusando a los dominicos de tener abandonada la zona a ellos encomendada, mientras éstos intentan conservar sus antiguos privilegios y prerrogativas. Una parte del proceso incluye declaraciones de testigos acerca de la existencia o no de idolatrías entre los indios. Junto a los tes­ timonios positivos acerca de prácticas religiosas prehispánicas, se incluyen en el proceso una serie de librillos de tamaño general­ mente pequeño, escritos en zapoteco, en caracteres latinos y de aspecto sumamente pobre, muy manoseados y deteriorados, en los que se representan los calendarios prehispánicos utilizados todavía hasta esa fecha por los indios de la región.

Los calendarios Aunque en estas páginas sólo vamos a utilizar parcialmente los datos contenidos en esos manuscritos, daremos una reseña de algu­ nos de ellos, indicando la localidad de origen, el curato del que dependía esa población y su localización dentro del legajo al que hacemos referencia, el cual se halla dividido en cuadernos. 3 En la serie de Publicaciones del Seminario de Antropologla Americanf.l (PSAA), de la Universidad de Sevilla.

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Ms.n 9

Población

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

Lachirio Laehido Suchila Suchila Suchila Tagui T emascalapa Roayaga Roayaga Roayaga Camotlan Camotlan Yechelala Reagui Yovego Yovego Lachixila Lachixíla Lachixila Betaza Sta Ma So­ gocho Xogochi Yahee Yahee StO Domin. go Cacalotepeque Yotao Yotao Taneche Taneche

11

12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29

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CALENDARIOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

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Lachirio Lachirio Suchila Suchila Suchila Tagui Temascalapa Roayaga Roayaga Roayaga Camotlan Camotlan Yechelala Reagui Yovego Yovego Lachixila Lachixila Lachixila Betaza Sta Ma So­ gocho Xogochi Yahee Yahee StO Domin_ go Cacalote· peque Yorao Yotao Taneche Taneche

San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Francisco Caxonos San Francisco Caxonos San Francisco Caxonos San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta San Ildefonso de Villa Alta

cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado cuado ruado cuado cuado

16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 16, 17,

fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos fos

7-22 47-54 95-102 105-120 121-130 161-167 198-207 210-221 232.239 251-258 278-289 290-302 319-327 393-401 410-416 419-431 451-462 472·478 493-503 31-41

San San San San

Francisco Caxonos Juan Tepansacualco Francisco La Oya Francisco La Oya

cuado cuado cuado cuado

20, 20, 17, 17,

fos fos fos fos

430-437 470-472 100-109 112-120

San San San San

Ildefonso Ildefonso Ildefonso Ildefonso

cuado cuado cuado cuado cuado

17, 17, 17, 17, 17,

fos fos fos fos fos

128-134 161-168 193-205 250-256 264-273

de de de de

Villa Villa Villa V illa

Alta Alta Alta Alta

Como puede observarse, todos los pueblos mencionados corres­ ponden a únicamente tres de los curatos que promovieron el pleito a que hemos hecho referencia: San Ildefonso de Villa Alta, San Francisco Caxonos y San Francisco La Oya, los cuales, a su vez, se sirúan en el área de los zapotecos septentrionales. Es así que toda la serie de calendarios motivo de nuestro estudio tienen un carác­ ter bastante homogéneo, ya que pertenecen por entero al grupo zapoteco, pese a que el pleito se refería a otras localidades de habla mnce. Desgraciadamente estas últimas localidades no han propor­


122

ESTUDIOS DE CULTURA NÁHUATL

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Mapa 1.

cionado calendarios semejantes, y ni siquiera datos tan abundan­ tes como los del área zapoteca en relación con prácticas religiosas prehispánicas. ¿Fue esta región mejor evangelizad~?, ¿supieron ocultar con más habilidad aquello que perseguían los eclesiás­ ticos? " De muchos de los pueblos mencionados, especialmente de La­ chirio, Roayaga, Betaza, La Olla, y San Francisco Caxonos, po­ seemos la etimología de su topónimos ¡¡ y en conjunto, podemos

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CALENDAR!IOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

NÁHUATL

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especialmente de La­ Francisco Caxonos, po­ y en conjunto, podemos

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123

agruparlos entre los Bixanas, Caxonos y Netzichus,6 sin que haya ningún ejemplo del grupo Serrano. (Véase mapa 1.) En el mismo proceso al que hemos aludido se menciona quiénes eran los que utilizaban esos calendarios -los maestros de idola­ tría- y con qué fin los utilizaban. Un indio de Yala1a declara que el "maestro de idolatría" de su pueblo le dijo en una ocasión: "Ya que sabes leer, yo te daré un libro para que aprendas y sepas contar todos los signos y días del año, que en él reconocerás todos los nombres de los dioses que gobiernan el año y sabrás qué dios es bueno y qué dios es malo." 1 El conocimiento del calendario, pues, servía, como en época prehispánica, para dar nombres a los recién nacidos 8 o para señalar los días buenos o aciagos, para sembrar, para casarse o para dar a luz. 9 Tales conocimientos ha­ bían ido pasando de generación en generación, y al ponerse en contacto con los españoles y su cultura habían sabido echar mano de sus nuevos conocimientos para escribir y leer, en zapoteco, sus antiguos calendarios. Los documentos que damos a conocer ahora fueron escritos, por 10 tanto, en los siglos XVI y XVII, sin que po­ damos fijar fechas exactas, salvo para el ms. 21 que, al correla­ cionar el año indígena con el cristiano, fija la fecha de 1696, en la que probablemente se hizo. Todos los manuscritos se encuen­ tran, como hemos dicho, en muy mal estado de conservación, pero ello no es un indicio demasiado seguro para calcular su anti­ güedad, ya que, dado que eran libros de constante uso, su deterio­ , ro parece lógico por sólo esta circunstancia. El hecho de que a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII se estén utilizando estos calendarios, y consiguientemente las prác­ ticas religiosas a que dicho uso da lugar, no debe asombrarnos, ya que tenemos múltiples referencias para regiones próximas de que todavía en la actualidad se siguen utilizando dichos calendarios.!O 4 Weitlaner (1964), señala, siguiendo a Bevan, la máxima cristianización de los chinantecos, que se observa igualmente, aunque en otro grado, entre cuicatecos, mazatecos y mixes. 5 Fuente, 1947-b. 6 Fuente, 1947-a, mapa. Q 7 AGI, México, 882, cuad 16, fQ 147-v., en Zilbermann, ms., 59. Q 8 AGI, México, 882, cuad 20, f9 464-r., en Zilbermann, ms., 60. 9 AGI, México, 882, cuad Q 19, fQ 82-r., en idem., 61. 10 Véase Carrasco, 1951, y Schulz, 1955, entre otros.


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I

124

ESTUDIOS DE CULTURA NÁHUATL

Como decíamos al principio, el análisis de los calendarios a que nos referimos se halla en proceso de elaboración, por lo que las conclusiones a que lleguemos aquí deben tornarse con carácter provisional. Una de las mayores dificultades con que tropezamos en nuestro análisis es el relativo a los constantes errores de grafía de los términos que utilizan los diferentes autores de los calenda­ rios. Algunas de dichas variantes pueden responder a diferencias de carácter fonético, de acuerdo con las distintas localidades, pero en su mayor parte estimamos que son debidas a la arbitrariedad del escriba, ante la imposibilidad de graficar con exactitud el idio­ ma hablado. A lo largo de las páginas siguientes observamos al­ gunas de estas diferencias.

El año ritual Los zapotecos de la región de Villa Alta y Caxonos, en la época que estudiamos, utilizaron tanto el año o calendario agrícola o solar -como luego veremos- como el año o calendario ritual de 260 días. El primero debió ser, como en otras zonas, del domi­ nio público, hasta el punto de que solamente en un manuscrito -el 21- lo hallamos representado. Por el contrario, el calen­ dario ritual, de manejo más complicado, era utilizado exclusiva­ mente por los maestros de idolatría, con los fines a los que hemos aludido, por lo cual, a lo largo del proceso pudieron recogerse hasta veintinueve ejemplares. El año ritual, como es bien sabido, responde a la combinación de trece numerales y veinte nombres. En los calendarios estudia­ dos se observa que, aunque los numerales se inscriben con cifras arábigas, antes o después de la palabra correspondiente esta cifra no viene a ser otra cosa que una aclaración, ya que el nombre del día dentro de la veintena, y la desinencia numérica dentro de la tre­ cena, vienen a estar combinadas de tal manera que forman una sola palabra en la que el prefijo es de carácter numérico, mientras el sufijo corresponde al nombre del día. Hasta tal punto esto es así, que varios manuscritos -ms. 6, 7, 8, 10, 15, 18, 20, 22, 23, 27 Y parcial o totalmente, carecen de la indicación de la serie de trece numerales en arábigos, y vienen en columnas sepa­ radas por trecenas, los 260 días del año ritual.

CALENDAE

Nombres de las trecent

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Numerales de las trecena

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CALENDARIOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

125

Nombres de las trecenas

Aunque en muchos de los manuscritos de la serie que comen­ tamos no hay indicación nominal que designe a cada una de las veinte trecenas del año ritual, algunos de ellos sí la poseen. Ba­ sándonos en seis manuscritos -núms. 7, 11, 13, 14, 15 y 21­ hemos elaborado una tabla comparativa -véase tabla 2- para observar las relaciones, semejanzas y diferencias entre los nombres de trecenas en esos calendarios. Destaca de inmediato el hecho de que la serie correspondiente al ms. 13 difiere absolutamente de los otros cinco ejemplos, no sólo por que todos los nombres van precedidos del prefijo bechina o bexog, sino porque los sufijos más semejantes a los nombres de trecenas en los restantes manuscritos -bechinayebaa y yohoyebaa, por ejemplo-, designan la trecena inmediatamente anterior. Dejando aparte este hecho, que queda inexplicado, podemos dis­ tinguir en los restantes manuscritos cómo hay un término que se repite insistentemente: yoholeo, yooleo o yooleyo, ya que aparece siempre para designar las trecenas impares -1, 3, 5, 7, etc.­ mientras en las trecenas pares alternan otros dos términos: yoho­ yebaa o yooyebaa y yohogabila o yoogabila. Estos últimos, por lo tanto, se repiten cada 52 días, lo que, como es sabido, representa una cantidad interesante desde el punto de vista cronológico, ya que se relaciona al parecer con la atadura de 52 años.

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Numerales de las trecenas

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Según hemos dicho, los números del uno al trece, en nuestra opinión, vienen expresados, junto a la desinencia que señala el día de la veintena, por medio de un prefijo. El análisis que lleva­ mos realizado hasta ahora para este aspecto del problema no nos permite dar una gran seguridad a nuestras conclusiones más que en determinados aspectos. Un estudio más detallado y profundo de la cuestión aclarará, sin duda, este extremo. Nuestro estudio se ha limitado por el momento a comparar por una parte las diferentes formas de la primera trecena en siete manuscritos -núms. 1, 2, 3, 4, 6, 7 y 8-, mientras por otra parte, comparábamos todas las trecenas según un solo manuscrito: el número 7. De la comparación de los resultados de ambos aná­

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yagchil vala

1 2

yooyebaa yooleyo yoolabila yoolaho yooyebaa yooleyoo yoocabila yooleyo yooyebaa yooleyo yoocabila yooleyoo yooyebaa yooleyo yoocabila yooleyo yooyebaa yooleyoo yoocabila

ms.7

N9

20

12 13 14 15 16 17 18 19

10 11

9

8

4 5 6 7

3

1 2

N~

yagchila vala

mI. 2

yooleo yooíebaa yooleo yoogabila yoholeo yooiebaa yooleo yoogabila yooleo yooyebaa yooleo yoogabila yooleo yooyeba yooleo ... gabila yooleo yooyebaa ..• gabila yoholeo

ms.14

yagchila valaa.

mi. 3

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yagchila

ms.4

yazchila

ms.6

NOMBRES DE LOS DíAS DE LA PRIMERA TRECENA

TABLA 3

bíchinayeba bechinalaoyoo bexogcabila bechínalaoyoo bichinayeba bechinalaoyoo bexogcabila bechínalaoyoo ni jyelagoti bechinalaoyoo bexogcabila bechínalaoyo bechinayeba bechinolaoyo pacozioyaa bechinaleo bichinayeba bechiloyoo bexogcabila bechinalayoo

yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogabila yoholeo yohoyeba yoholeo yohogabila

..

mI.!3

ms.!I

NOMBRES DE LAS TRECENAS

TABLA 2

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yagchijla

mI. 7

yoolee yooyebaa yooleo iohogauila yoholeo yohoxyebaa yoholeo yoogabila yooleo yohoyebaa yooleo yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogauila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogauila

ms.15

vaazchila.

ms.S

<

yoholleoo yohoheba yoholao yohogabi yoholeo yohogbaa yohogba yohogabi yoholeo yohoyba yoholeo yohogabila yoholeo yohogba yoholeo yohogaba yoholeo yohogba yoholeo yohoga

ms.21

..


ms.l

19 20

N9

13

11 12

10

9

7 8

5 6

3 4

2

1

16 17 18

15

yagchil yala yalalla lachi yozehe qualana belachina laba yologneza bilatela alao nobiya yze

yooc~bila yooleyoo yooycbaa yooleyo yoocabila yooleyo yooyebaa yooleyoo yoocabila

12 13 14

yunoleo

yagchila yala yalala lachí yahocce cualana belachina laba yolognesa bilatela yalao ynopío yece

ms.2

yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogabila yoholeo yohoyeba yoholeo yohogabíla

LJC'AU!)\..avua.

1...,.., .. _ .......

yoogabila yooleo yooyeba yooleo .•. gabila yooleo yooyebaa .•. gabila yoholeo

bilatela yalao nobia quizee

yologni~a

yagchila yalaa yalala lachi yozehe cualana belaehina laaba

ms.3

yagchila queolua quuolala lacdí yozehe cual ana bilachina laaba yalognica billadela yalao nobia yezee

ms.4

bílaxila yalaoh no ••• gruceg

yologni~a

yazchila yolaa yolala laehi yocey eualana bilachina zaaba

ms.6

NOMBRES DE LOS DíAS DE LA PRIMERA TRECENA

TABLA 3

bechinalaoyo bechinayeba bechinolaoyo pacozioyaa bechinaleo bichinayeba bechiloyoo bexogcabila bechinalayoo

mS.7

yagchijla yolaa yolala lachí yooee cualana bilachijna labaa yologniza bilatela yoolao nobia gnice

yohogabila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogauila yoholeo yohoyebaa yoholeo yohogauila

yagchila yolaha yalaala Iachi yooyee cualana belachina Iaaba yologniza biladela alao nobla yzehe

ms.8

yohogabila yoholeo yohogba yoholeo yohogaba yoholeo yohogba yoholeo yohoga


128

ESTUDIOS DE CULTURA NÁHUATL

lisis se deducirá que es necesario un estudio más detallado para justificar las diferencias a veces muy sensibles. los prefijos numerales, según la primera de las comparaciones señaladas (véase tabla 3), da el siguiente resultado: N'l

Forma PrinciPal

1 2

yag

ya ya la

yo eua bela

3 4 5 6 7 8

9 10 '11 12

13

yo bila ya no gni

2~

forma

otras

yo

queo

quuo

ya

qua

bila

ya

a quiz

yuo y - ye

Según el análisis de todas las trecenas del ms. 7 (véase ta­ bla 4), las formas que distinguimos son las siguientes: N~

Forma princiPal

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

yag yo yo la yo-yoo eua bila yo bila la bene quice

2'!- forma

otras

yeo yeo

yeag-gag-qag yoo yoo-queo

ca-cua ya-yao ca belo-bili-bilo yoo ya bine yez-queee-quu

ya bili-bilo yoo-na-li -lo no-bino qui-guice-zez

De acuerdo con ambos análisis, los numerales cuyas formas son idénticas o más próximas, son el 1, 4, 5, 6, 9 y 10 y secundaria­ mente los números 3, 7 y 11, y el número 8, que coincide en el sentido de que no presenta prefijo en ningún caso. Sería enojoso y fuera del propósito de este artículo señalar todas las particulari­


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bita

a

qu iz

yuo y _ ye

del ms. 7 (véase ta­ son las siguientes: 2\1

fo r ma

yeo yeo

otras yeag-gag-qag

yao

yoo-queo

ca-cua ya-yao

ca

belo-bili-bilo

yoo ya

bine

yez-quece·quu

ya

bili-bilo

yao-na-li-lo

no- bi no

qu -guice-zez

los numerales cuyas formas son , 4, 5, 6, 9 y 10 y secundaria­ número 8, que coincide en el en ningún caso. Sería enojoso señalar rodas las particulari­


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Figura 2. ManuscritO 14, fol. 39 -r.

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1

I

10

11

12 benechijla

6 ruachila

13 quicee

7 bilaa

1 yagquilao

8 lala

2 yolachij

9 yoolachu

3 yolocee

10 quccce

4 yalana

11 yalana

5 yoochina

12 benecnin

6 cualaba

13 queuela

7 bilagniza

1 yagniza

8 yarela

2 yorela

9 yoolao

3 yeolao

ID bilobia

4 lobia

11 laa

5 yoba

12 binechij

6 cualachij

13 qrliuna 1 qu agnila

7 bilinna 8 laoo

2 }'oXOO

9 yoloxo

3 yol opa

10 bilopa

4 lapag

11 lapag

5 yolao

12 binela


TABLA 4

CALENDARIO RITUAL DEL MS.

Nq veintena

1

1 yagchijla

2

8 chilaa

4

3

2 yoochila 3 layola

9 bilalao 10 labaa

9

10

11

4 lachijla

11 lachijla

5 yogchila

12 benechijla

6 cuachila

11 laa

5 yoolaa

12 binee

6 cualaa

7 bilaa

12 binela 13 quiuchij

6 cualala 7 bilachij

13 queceLro 1 yaguechi

7 bilala 8 lachij

13 qtlicee 1 yagquilao

2 3 4

3 yolala

4 lala

11 binechij

4 laa 5 yolala

4 lachij

11 lachij

5 yolachij

12 laoo

6 cualachi

5 yooce

12 benace 13 yololana

6 cualace

13 quece

2 yolachij

12

13

13 queuchila

7 bilachij

yaguee

8 yalana

8 lala

2 yeolala

9 yoolachuj

3 yeolachij

9 yoolala 10 bílachij

7 biIace

1 yeagcee

8 guee

2 yolacee

9 yolocce

3 yolocee

10 quecce

4 lacee

11 lacce

8 yalana

2 yoloJana

9 yalana

3 yololana

10 bijlana

4 yalana

11 yalana

5 yalana

12 benelana

9 yoochijna

3 yoochina

10 bilachi jna

4 lachina

11 lachina

5 yoochina

12 benecnina

6 cnachína

13 quecchina

4 calaba

11 nalaba

5 yologníza

12 benelaba 13 yezagniu

6 cualaba 7 bilagniza

1 3 queuela

11 lagniza

5 yolaba 6 cnalagniza

7 bilalaba 8 lagniza

2 yologniza

7 bilalana

1 yaglana

1 yagnina

8 lachina

2 yeoochína

9 yolaba

10 bílalaba

7 8

7 bilachijna 8 labaa

2 laba

9 10

9 yologníza

3 yologníza

10 bilagníza

3 yolaba 4 lagniza

10 bilatela

4 calatela

11 yatela

5 yatela

12 benetela

6 calatela

12 lagniza 13 yecetela

11

11 yoolao

5 yoolaho

12 benelana

6 cnalaa

7 bilalao

quiglao

12

12 nabía 13 gnice

6 cualabia

13 quecebiaiz

7 belobia

13 queu/lZo 1 yagchljyaa 2 yeolana

8 nalobia

2 yolobia

9 yoolaa

3 yeolachi

10 bilachij

3 yeolaa 4 lachij

13 14 15 16 17 18 19 20

8

10 bilachila

9 yolaa 10 yolala

6 cualana

7

3 quhochijla

2 yolaa

5 6

6

5

7

1 yagniza

1 yaglaba

7 bilatela

1 yagtela

8 yatela

2 yotela

9 yatela

3 yotda

8 nalao

2 yoolao

9 yoolao

3 yeolao

10 bilalao

4 nalao

9 yolabia

3 yolobia

10 bilobia

5 yolobia

4 cuala

11 laa

4 lobia 5 yolaa

11 lobia

10 bilaa

12 binechij

6 cualaa

11 lachij

5 yolachíj

12 binechij 13 quilma

6 cnalachij

13 quiuchi

7 bilaa

1 yague

8 lala

1 yagquechi

8 lachij

2 yolachij

9 yolachij

2 yoolina

9 bilana

3 yoolina

10 bilina

4 lina

11 linna

5 yoolina

12 benecnina

6 cualina

3 yoolaho

10 bilalao

4 calao

11 yalaho

5 yaolao

12 benelao

6 cualao

7 bilala

1 quagnila

8 laoo

2 yooIao

9 yoolao

4 laxoo

11 laxoo

12 benexo

2 yoxoo

9 yoloxo

10 bilaxoo

6 cualapag

13 quicepag

8 lapag

13 yecexo 1 yagcopa 2 yolapag

8 xoo

12 binopa

6 cuaxoo 7 bilopa

7 bilaxoo

5 yolopa

5 yooxoo 6 cnalopa

13 queLro 1 yagxoo 2 yolopa

7 bilahaho

1 yaglao

9 yoolao

3 yeolao

7 bilapag 8 yochijla

13 zezopa 1 yaghepag 2 yeolao

8 lopa 9 yoolapag 10 bilaa

7 bilinna

1 gagnina

7 bilachi 8 Hnna

3 yolopa

10 bilopa

3 lapag

9 yolopa 10 pilagpag

3 laxoo 4 lopa

4 lapag

11 lapag

5 yoolapag

12 binepag

4 calao

11 nalao

5 yolao

12 binela

6 cnalao

13 quecclao

11 lopa


CALENDARIOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

129

dades que observamos, todos los errores de grafía, y aun los po­ sibles errores de transcripción. Nos remitimos para ello a la próxima publicación de estos manuscritos. Debemos advertir, sin embargo, que en los cuadros precedentes hemos marcado como formas principales las que se presentan en una proporción mayor al 50%. La segunda forma oscila entre un 15 y un 50%, mien­ tras la columna de otras formas sólo representa a las que aparece en un 15 % o menos de casos. Nombres de los días

Mayor precisión podemos ofrecer en cuenta a las desinencias o sufijos que señalan los nombres de los días del calendario ritual dentro de las veintenas. En este caso el análisis se ha hecho sobre un solo manuscrito --el ms. 7-, el cual se presenta en 13 co­ lumnas de veinte días (véase tabla 4). Aquí ha sido posible com· parar nuestros resultados con la tabla de días que publica Alfonso Caso. 11 El resultado de este análisis comparativo es el siguiente: Ni'del día

Forma pral.

1"

chijla

2e) 39 49 59

laa lala lachij ace-acce

69

lana

79 8Q 9Q 109

china laba gniza tela lao labia laa chij lina lao xoo opa pag lao

11 Q 12 Q

13 Q 149 15 9 16'1 17 Q 18 Q 19Q 20Q 11 "a

Caso, 1958,

Tab~-,

L

Forma secun.

Lista de Caso

Traducción

chila uce-cee

elao-ela chij oce-cee

chijlla chilla laa laala

quíche (?) zee, zi;

frijol dado cocodrilo

chi;na

laa-laha bía la-Iaha chi guina laho lapag

lana laana china lapa niza tella loo

iguana desgracia serpiente liebre oscuro venado despedazado agua boca abajo mono

laa quij na loo xoo opa laploo (?)

caña caña madre cuervo temblor piedra ojo, cara


TABLA 5 CALENDARIO SOLAR DE

Febrero

6 28 29 7 1 8 ¡15 24? 2 9 116 25 3 10 17 26 4 11 18 27 5 12 19

L

b M e M' d J e V f

S

Marzo

g

D A

Abril

20 21 22 23 24 25 26

27 _3110 28 4 11 29 5 12 30 6 13 31 7 14 1 8 15 2 9 16

Septiembre

4 11 5 12 613 7 14 8 15 9 16 10 ,17

L b M e M' d J e V f S g D A

..,'"' > G)

.......

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.800

.~ g

18 19 20 21 22 23 24

17 18 19 20 21 22 23

Mayo

24 25 26 27 28 29 30

2 9 3 10 4 11 5 12 6 13 7 14 8 15

16 17

18 19 20

12i­ 22

23 30 24 31 1 25 2 26 27 3 4 28 29 5

6 7 8 9 10 11

12

Junio

15 22 291 5 16 23 30 6 10 17 24 31 7 1 8 11 18 25 2 9 12 19 26 13; 20 _:.::J 27 I 3 10 4 11 114 21 28

1 2 3 4 5 6 7

Noviembre

Octubre

25 26 27 28

1696

22 23 24 25 26

191 20 21 22 23 24 25

26 27 28 29 30 1 2

Diciembre

~~ f:

13 14 15 16 17 18 19

12 13 14 15 16 17 18

4 5 6 29 30 7 1 8 2 9 I 3 10

11

12 13

14 15 16 17

!8j 19 20 21 22 23 24

Agosto

Julio

3 4 5 6 7 8 9

101 17 111 18

12 1 19 20 114 21 115 22 16 23

r13

24 25 26 27

28 29 30

Enero

25 26 27 28 29 30 31

1 2 3 4 5 6 7

8 9 10 11

12 13 114

21

14 15 9 16 10 17 11 18 12 19 13 20 7 8

2 3 4 5 6

25 26 27

Febrero

15 16 17 18 19 20 21

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CALENDAR!IOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

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Como puede observarse en el cuadro precedente, la mayor parte de los nombres de los ruas coincide con los ya conocidos, aunque hay pequeñas diferencias, muchas veces de carácter gráfico.

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El año solar

Así como el calendario ritual aparece reproducido, según he-­ mos visto, en los 29 manuscritos relacionados en la tabla 1, el calendario agrícola o solar sólo se menciona en uno de esos manuscritos, el núm. 21, único a su vez que menciona una fecha del calendario cristiano, 1696. La transcripción del calendario en cuestión es la siguiente: e d e b A g F e d e b A g F d e A g F e

i 11'\\0

r-- 00 0 \ 0 ,...; NN N N m m

N

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N

13 2 22 11 1 21 10 29 19 8 28 17 23

Febrero ...........•. mar~o

.. ........... ~

abril ..... ,. ........... ,. abril -­ ....... ........ matyoz .... ,. ......... jonio ............... jonio •.............. joUio ........ . . . . . Agosto ....... ,. ...... Agosto ...... ,. ....... Sentibre ,. ............ Octobre ............. Octobre "'.,. ......... nobiebre ............. nobiebre .............. Decienbre .,. ......... Enero Enero .... ,. .. ,. .... ,. .. Febrero ............. Febrero ....•....•... lb 1696 Años 1 :! ~

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.........

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,.

,.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

13 14 15 16 17 18 19 20

toohua huistao Begag lohuee yagqueo gabena golagoo cheag gogaa gonaa gaha tina zaha zadii zohuao yetilla yeche gohui quicholla queainij

....

- -,...;

N

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\O r-- 00 0\01 , NN N N N m l _ ¡

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25 15 4 24 14 3 23

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131

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N N

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Lo primero que llama la atención de este calendario es que se mencionan veinte meses en lugar de los tradicionales dieciocho meses y cinco días. Ello puede quedar explicado en parte, pero sólo en parte, por algunos errores que observamos. Si tenemos­ en cuenta que la primera columna señala los días de la semana, mediante los símbolos A, b! e! d e! fJ g y acoplamos dichos días y fechas de la segunda columna a un año bisiesto, ya que 1696 lo fue, y tenemos en consideración el hecho probable de que J

,...;

12

..o ....:l

0Il<: ViQ ....... :> ~~ U'"!:;J

<1>

......

AGI, México, 882, cuad Q 20,

f9

430-r.


132

ESTUDIOS DE CULTURA NÁHUATL

CALENl

con la letra A (mayúscula) se representaba el domjngo, obser­ varemos que si damos como bueno el primer día 25 de febrero: e (jueves) no hay ninguno de los siguientes días de comienzo de mes que coincidan con los días de la semana señalados. Por el contrario, si suponemos que hubo un error y que en lugar del 25 de febrero era el 24 de febrero un jueves (e), todas las fechas de comienzo de mes coincidirán con los días de la semana expresa­ dos, hasta el 8 de enero en que se producirá un nuevo error. Por otra parte, haciendo la corrección expresada, ese mes tendría veinte días, como los demás, mientras que de otro modo sólo se conta­ rían diecinueve días. Hemos dicho que los restantes meses tienen veinte días. Hay, sin embargo, una excepción: el mes número 14, que comienza el 10 de noviembre, solamente tiene diecinueve días, pero en este caso no es posible pensar en un error, ya que, según hemos visto, los días de la semana de los comienzos de mes siguientes coin­ ciden con lo expresado en la tabla. Otra divergencia notable con el calendario solar mesoameri­ cano es la que se advierte en el período 19, llamado quicholla, en el cual se cuentan seis días en lugar de los cinco nemontemi. Por último, hay un último grupo llamado quesinii, que sola­ mente tiene un día o dos, si es correcta la fecha 25 de febrero para el comienzo del año. En este caso, el primer mes -toohua­ sólo tendría diecinueve días los años bisiestos y dieciocho los normales. En la tabla 5 hemos reproducido el calendario del año 1696 de acuerdo con las observaciones que hemos señalado.

REl CARRASCO, Pedro

1951

CAso, Alfonso

1958

"El calendar. de la Histor.

FUENTE, Julio de la

1947-a "Los zapotec cional de A~

1947-b "Notas sobre ponimia zape e Historia, II 1949

"Documentos Instituto Nac

México. LEIGH, Howard

1958 ScHULZ,

1955

"An identific OaxaqtteñoJ,

R. P. C. "Dos variante tiguo, VIII, p.

WEITLANER, R.

J.

1958

"Un calendari XXXlInJ. In, Copenhaguen.

1964

"Supervivencia rrero y Oaxac:

Conclusión En las páginas anteriores hemos presentado una serie excep­ cional de manuscritos, hallados en el Archivo General de Indias, en los que se recogen calendarios prehispánicos utilizados a co­ mienzos del siglo XVIII por los zapotecos de la región de Villa Alta y Caxonos principalmente, junto con todo el complejo de creencias y prácticas religiosas que implican dichos calendarios. El análisis que hemos ofrecido, según decíamos al principio, es meramente provisional y tiene por principales objetivos destacar la importancia de tales manuscritos, ofrecer algunos de los datos más seguros y plantear la cuestión, en la esperanza de que nuevas críticas y sugerencias a este propósito facilitarán la tarea de su estudio posterior.

"Una cuentl D1'. Alfonso

nacional de A ZILBERMANN, Cristina

Ms.

CalenJa1'ÍoJ e de licenciatura

.'


CALENDARIOS ZAPOTECOS PREHISPÁNICOS

NÁHUATL

RELACIÓN DE OBRAS CITADAS

~ntaba

el domingo, obser­ primer día 25 de febrero: ~ientes días de comienzo l semana señalados. Por el ,ror y que en lugar del 25 res (e) I todas las fechas de lías de la semana expresa­ lucirá un nuevo error. Por rula, ese mes tendría veinte , otro modo sólo se conta·

~ tienen veinte días. Hay, lffiero 14, que comienza el cinueve días, pero en este va que, según hemos visto, ::>s de mes siguientes coin­

lendario solar mesoameri­ • 19, llamado quicholla, en e los cinco nemontemi. lamado queJinij, que sola­ :ta la fecha 25 de febrero el primer mes -toohua­ ¡ bisiestos y dieciocho los

1 calendario del año 1696 lemos señalado.

resentado una serie excep­ Archivo General de Indias, thispánicos utilizados a ca-. ~os de la región de Villa , con todo el complejo de ~lican dichos calendarios. ¡n decíamos al principio, es incipales objetivos destacar frecer algunos de los datos la esperanza de que nuevas , facilitarán la tarea de su

133

CARRASCO, Pedro 1951 "Una cuenta ritual entre los zapotecos del Sur", Homenaje al Dr. Alfonso Caso, p. 91-100, México. CAso, Alfonso 1958 "El calendario mexicano", Memorias de la Academia Mexicana de la Historia, xVII-1, p. 41-96, México. FUENTE, Julio de la 1947-a "Los zapotecos de Choapan, Oaxaca", Anales del Instituto Na­ cional de A"tropologia e Historia, II, p. 143-205, México. 1947 -b "Notas sobre lugares de Oaxaea, con especial referencia a la to­ ponimia zapoteea", Anales del Imtituto Nacional de Antropología e Historia, JI, p. 279-292, México. 1949

"Documentos para la etnografía e historia zapoteeas", Anales del Instituto Nacional de Antropología e Historia, III, p. 175-197. México.

LEIGH, Howard 1958 "An identification of Zapotee day names", Boletín de Estudios Oaxaqueiíos, núm. 6, Oaxaea. SCHULZ, R. P. C. 1955 "Dos variantes nuevas del calendario ehinanteco", El México An­ tiguo, vm, p. 233-245, México.

WEITLANER, R. J. 1958 "Un calendario de los Zapoteeos del Sur", Proceedings 01 the XXXIlrJd. International Congress 01 Americanists, p. 296-299. Copenhaguen. 1964

"Supervivencias de la religión y magia prehispánicas en Gue­ rrero y Oaxaea", Actas y i'i1emorias del XXXV Congreso Inter­ nacional de Americanistas, JI, p. 557·563, México.

ZILBERMANN, Cristina Ms. CalerJdarios e ideas religiosas de Oaxaca en el siglo xviii, tesis de licenciatura (1964), 236 p., Sevilla.


CALENDARIOS Z DOCUMENTe

En las páginas que si, vísionales a que pod( calendarios prehispán año 1704, fecha en qu a ser recogidos y va en torno al problema ejercida hasta entonce tales calendarios tenía de carácter cultural y Como tantas otras ' vamos a referirnos fue dibujo que representa', que luego resultó de es europeo de sus trazos­ go el doctor Enrique conjunto de cuatro le! un total de más de caracteres latinos, de 1 y gracias a cuyo estud nuestros conocimientol entre los zapotecos du Con posterioridad, e ferencia ha sido utiliz: hermann, como tema transcripción de los m tar en estas páginas, a y cultura religiosa de

,., Aunque el tema de I los editores han considerac la luz que puede portar e 1 Archivo General de ] legajos 880, 881, 882 Y 2 AGI, México, 882.


Alcina Calendarios