EVAL-97 buena:Maquetación 1
17/2/14
14:50
Página 29
integral 29
●●●
cálculos renales. La sidra muestra altos niveles de antioxidantes: una copa contiene la misma cantidad de oxidantes que una copa de vino tinto, pero contiene menos alcohol. Nutricionalmente es rica en hierro, potasio, magnesio, calcio, fósforo y vitaminas del grup B. Contiene 50 Kcal por 100 gr. El consumo de sidra produce una acción depresiva, pero como se pierden los reflejos inhibitorios da lugar a elevar la euforia, la imaginación, la empatía y la locuacidad. Como es rica en taninos estriñe, por lo que es útil en casos de descomposición. Ayuda a la digestión y evita el mal aliento por transtornos gastrointestinales. Se recomendaba en casos de reumatismo, obesidad e hipertensión, por sus efectos diuréticos. Para el catarro, sea nasal o bronquial, se empleaba la sidra, al ser rica en vitamina A tonifica y fortalece los bronquios, limpiando las vías respiratorias. Siglos atrás se utilizó la sidra en la medicina popular en el tratamiento de la fiebre palúdica, por su acción febrífuga. A finales del siglo XIX llegó incluso a prepararse una sidra rica en hierro que tenía propiedades antianémicas.
MANZANA FRITA CON SIDRA
COMPOTA A LA SIDRA
2 manzanas reineta, 2 cucharadas de azúcar integral, 2 cucharadas colmadas de queso de untar, 1/2 botella de sidra, unas hebras de azafrán, unas hojas de menta, aceite de oliva para freír.
1 manzana grande, 2 melocotones, 50 gr de nueces, 50 gr de avellanas, 3 higos secos, una botella de sidra dulce.
Poner al fuego la sidra con el azúcar y el azafrán y se deja reducir hasta que quede como caramelo líquido. Aparte cortaremos la manzana en láminas finas (preferiblemente con una mandolina), e iremos ensartando los trozos de cada manzana en palillos de madera, en forma de acordeón, solapando las láminas. Se fríen en aceite caliente y se escurren sobre papel absorbente. Dejar enfriar y retirar los palillos. Se sirven acompañadas con el queso y se riegan con el caramelo de sidra, decorando con hojas de menta.
Ponemos la sidra en una cazuela y la llevamos a ebullición. Mientras se calienta vamos pelando nueces y avellanas, las picamos y añadimos a la sidra. Se cuece todo junto hasta que el líquido se ha reducido hasta casi la mitad. Añadimos entonces los higos, la manzana y los melocotones pelados y troceados. Añadimos a la sidra y le damos un hervor unos pocos minutos. Dejar reposar la mezcla hasta el día siguiente.