Skip to main content

BOLETÍN AEGUAE OCTUBRE 2006 - Isaac Llopis Fusté - Francisco Giménez

Page 1


BOLETÍN Octubre

SUMARIO

Parusia, la segunda venida de Cristo

Reseñas bibliográficas

Creacionismo vs. Evolucionismo

Agenda Cultural

PARUSÍA, LASEGUNDAVENIDADE CRISTO por Isaac Llopis

Parusía es una palabra que proviene del griego y que significa «presencia» y «llegada». Se aplicaba cuando, en la época de la Grecia clásica, llegaba una personalidad importante a una región remota; era como una visita, como cuando el Rey de España visita institucionalmente una ciudad, saluda a los gobernantes, etc. También el apóstol Pablo la utiliza varias veces refiriéndose a la llegada de sus colaboradores en el Evangelio, como por ejemplo Tito (2 Corintios 7:6), de trabajadores o incluso de él mismo (Filipenses 2:12). Sin embargo, en la Biblia la mayoría de veces significa La Venida, es decir, la segunda venida de Cristo (1 Tesalonicenses 3:13).

Aunque estamos hablando de la venida de Cristo, parusía no es sinónimo de retorno, sino más bien de culminación. Es decir, Dios no se encuentra ausente hasta la segunda venida, sino que entonces su presencia aumentará, se totalizará. La parusía será la plenitud de la salvación de la humanidad, salvación efectuada ya por Cristo, pero que será completada precisamente con su segunda venida en la que establecerá su reinado definitivo.

Cuando hablamos de la promesa de la parusía, estamos hablando de la promesa más importante del cristianismo, la base de nuestra religión. Es el fin de la historia de este mundo, el esperado desenlace. Muchas novelas se leen de principio a fin disfrutando cada párrafo, cada momento; en algunas sólo la curiosidad de saber el final nos hace seguir leyendo. Sin embargo, en todas ellas leemos anhelando conocer el desenlace, incluso varias veces hojeamos las últimas hojas deseando obtener pistas, que incluso nos pueden ayudar a seguir leyendo con ilusión renovada o con un punto de vista diferente. Pues bien, para un cristiano que acude semanalmente a la Iglesia y que sigue la ley divina, la parusía es el final del libro que tiene constantemente en su mesilla de noche, al lado de la lámpara que le alumbra (leed todo este párrafo de manera metafórica también).

La convención anual de AEGUAE en este año 2006 tratará la espera de esta promesa, esperamos que tanto Vittorio Fantoni como José-Álvaro Martín nos aclaren muchos puntos de esta temática tan vital y, a la vez, tan poco tratada en nuestra Iglesia.

Boletín aeguae octubre 2006 / 1

PANIKKAR, Raimon

El diálogo indispensable Barcelona: Península, 2003.

Nacido en 1918, Raimon Panikkar es doctor en Filosofía, Ciencias y Teología, y un autor prolífero que ha dedicado su sapiencia a la religión comparada, de la que es catedrático emérito de Filosofia Comparada de la Religión en la Universidad de California-Santa Bárbara (Estados Unidos).

La tesis que defiende el autor es que no puede darse la paz internacional sin paz religiosa. Además, ésta no es posible sin diálogo, ya que entonces las religiones se autodesprecian; caen en el aislamiento y la indiferencia.

Por otro lado, nos habla del diálogo religioso como un método que ha de ser abierto, interior, lingüístico, bidireccional, político y, finalmente, místico por la presencia del mito en cada religión. Desde la epistemología religiosa se pueden resolver problemáticas humanas que condicionan la vida de los ciudadanos de diferentes culturas, y mentalidades.

VERMES, Geza

La religión de Jesús el judío

Madrid: Anaya, 1996.

El profesor Vermes, de nacionalidad húngara y nacido en 1924, perdió a toda su familia en el Holocausto, pese a que de niño había sido bautizado como católico. Después de la Segunda Guerra Mundial, retornó al interés por la fe judía. De 1965 a 1991 ha sido profesor de estudios orientales (Historia y Lengua Judía) en la Universidad de Oxford. En esta obra destaca las cualidades morales del concepto del Reino en las parábolas de Jesús, en las proclamaciones proféticas, en la escatología judía y en el cristianismo. Las ideas que nos apunta son las siguientes:

1) Humanización de las imágenes del Reino, en un plano de lo cotidiano en la Galilea rural de la época.

2) Empleo del recurso literario de la hipérbole para concienciar de la importancia de dicho concepto de Reino.

3) Aceptación de la visión escatológica, para transformar al oyente y a la sociedad.

CREACIONISMO vs. EVOLUCIONISMO

Cuando nos enfrentamos al conflicto entre creacionismo y evolucionismo, lo primero que destaca es la definición del creacionismo como algo fantástico, propio de mentes infantiles, frente a un evolucionismo de sólidas bases científicas. Un evolucionsimo que se ha ido convirtiendo en una verdad incuestionable, a pesar de que no ha abandonado en realidad la fase de teoría.

Sin embargo, cuando intentamos acercarnos a ambos conceptos surge un hecho incuestionable, entre ambos existe un punto en común (eso sí, único) que puede llegar a situarlos en un mismo nivel ambos: la fe.

Por mucho que se quiera, no existe una comprobación incuestionable del evolucionismo, que sea imposible no aceptar por todo el mundo. En el mismo seno del evolucionsimo existen múltiples corrientes, muchas veces muy alejadas conceptualmente.

El tan manido «eslabón perdido» no acaba de aparecer, y algunos grandes descubrimientos han acabado en grandes desastres (más de un ejemplar de algún fantástico homanoide ha acabadó siendo un pobre desgraciado con el cuerpo destrozado por las enfermedades).

Esto sitúa al evolucionismo al mismo nivel que la fe en la creación bíblica.

Mientras la relación de Dios con los hombres (incluso su acción salvífica), pueden llegar a ser aceptadas por muchos fervorosos evolucionistas, no sucede lo mismo con el acto creador de Dios.

Desde el punto de vista de un creyente, siempre es más atractiva la fe en una creación fruto de la voluntad de Dios, que en una evolución que hace pasar

por múltiples formas animales (de las cuáles las más entrocadas con el hombre serían los tan mal llamados «monos») hasta llegar a la forma humana.

Es evidente que existen transformaciones en todos los organismos vivos (cabría preguntarse qué no está vivo en realidad en este mundo), para adecuarse a un entorno cambiante. Incluso algunos evolucionistas de último cuño acortan las fechas de la evolución, que tradicionalmente se nos han presentado, de millones o miles a pocos siglos

Pero ello no quita que se nos siga presentando como fruto de un desarrollo evolutivo, donde no tiene cabida la voluntad divina.

Desde el punto de vista de un creyente poco dado a la fantasía en estos temas, como el que escribe, resulta mucho más fácil creer en el creacionismo, no ya por acercarnos más a Dios ni porque con su acto creador nos transmita una parte de su poder divino y creador, si no por menos fantasioso.

Para creer en el evolucionismo hay que aceptar la aparición de lo «milagroso», del azar, en numerosas ocasiones, hasta dar «portentosamente» con la forma humana (que además piensa y piensa de forma trascendente).

Para creer en el creacionismo este milagroso azar sucede de forma única. Dios nos crea una sola vez, no se dedica a experimentar hasta dar con una forma que le parezca apropiada para el hombre ni a conducir la evolución.

Resulta mucho más racional que basar la ciencia en un milagro continuo, sobre todo cuando es la misma ciencia la que rechaza el milagro

AGENDACULTURAL

• CICLODECONFERENCIASENEL CAIXAFORUMDE

BARCELONA: El diálogo ciencia-religión en la cultura actual.

– 19 octubre (19.30 h). Ciencia y religión: un punto de encuentro en el diálogo interreligioso (J. Polkinghorne).

– 26 octubre (19.30 h). Origen y final de la vida: dos debates (P. Núñez).

– 2 noviembre (19.30 h). Las neurociencias: el universo de la introspección (A. Tobeña).

– 9 noviembre (19.30 h). La historia cósmica de los humanos: perspectivas científica y teológica (M. García).

– 16 noviembre (19.30 h). Naturaleza y religiosidad (A. Torres).

– 22 noviembre (19.30 h). “Infirmitas” y tierra firme: las expresiones del dolor, terapias contra el dolor (R. Argullol).

– 30 noviembre (19.30 h). Caos y complejidad, azar y destino (D. Jou).

XXXII CONGRESO DE AEGUAE

del 7 al 10 de diciembre 2006

PONENTES

VITTORIO FANTONI

Licenciado en ciencias y teología.

Profesor de ética, ecumenismo, filosofía de las religiones e historia de la iglesia adventista en el Instituto Adventista de Cultura Bíblica de Villa

Aurora (Italia).

Pastor de la Iglesia de Florencia.

Temas:

- Las diversas concepciones del tiempo a lo largo de la historia.

- La espera de Dios y el sufrimiento humano. Las diferentes soluciones al problema del mal y el sufrimiento.

- El Dios que viene. La esperanza.

- La espera de Dios y la guerra.

- La misión del adventismo ante esta espera.

JOSÉ-ÁLVARO MARTÍN

Licenciado en filosofía.

Profesor de bachillerato en el Colegio Adventista de Sagunto.

Temas:

- Las razones que los teólogos Pannenberg y Moltmann asumen para creer en un final de la historia.

- La espera judía del Mesías y cómo explican lo hebreos el hecho de que su esperanza no se haya cumplido todavía.

LUGAR

Centro Cristiano Sefarad Montes de Toledo.

Ctra. N-401 km 110.8

45470 Los Yébenes (Toledo)

Más información en nuestra página web.

AEGUAE

ASOCIACIÓNDE ESTUDIANTESY GRADUADOS UNIVERSITARIOS ADVENTISTASDE ESPAÑA www.aeguae.org info@aeguae.org

Boletín aeguae octubre 2006 / 4

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook