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Las escuelas son instituciones complejas que se encuentran, ya, inmersas en contextos multimediales. Puede decirse que la combinación de múltiples medios y de múltiples modos de comunicación, donde se mezclan sonidos, imágenes, textos, gestos, entre otros, abre posibilidades expresivas muy novedosas y desafiantes que la escuela puede utilizar. Los debates generados en torno a la inclusión de las TICs en la educación, como por ejemplo el lugar de la escuela frente a estas nuevas tecnologías, los modos y espacios para su uso, las transformaciones en cuanto a la organización de los saberes escolares y los nuevos perfiles docentes, devienen en una valiosa oportunidad para reflexionar acerca de estos desafíos. La presencia de los medios digitales como Internet, telefonía celular y otros han revolucionado las prácticas culturales, el modo de ver, comprender e interpretar imágenes. Es imprescindible destacar como plantea Dussel, que “la imagen no es un artefacto puramente visual, puramente icónico, ni un fenómeno físico, sino que es la práctica social material que produce una cierta imagen y que la inscribe en un marco social particular. La pintura, el cine, la fotografía, la televisión y todos los otros géneros que podamos considerar visuales, siempre involucran a creadores y receptores, productores y consumidores, y ponen en juego


una variedad y riqueza de prácticas de conocimiento que tengan en cuenta múltiples voces y perspectivas. Como señalan Inés Dussel y Luis Alberto Quevedo, “la incorporación de las nuevas tecnologías involucra un desafío mucho mayor que el equipamiento, aún cuando éste sea un requisito indispensable. Sin computadoras disponibles, no hay posibilidad de extender usos o prácticas más significativas en relación con el conocimiento o con las reflexiones políticas y éticas que son necesarias en este contexto acelerado de transformaciones”.9

La implementación de aulas virtuales y recursos interactivos, acciones y procedimientos pedagógico-didácticos en el área de las Artes Visuales permiten nuevas formas de interacción con la cultura, más participativas, más creativas, con apropiaciones más originales. De esta manera, propiciar propuestas desde los Institutos de Formación Docente que se articulen con las escuelas medias a través de sus docentes, que no sólo promuevan el uso pedagógico de las nuevas tecnologías sino que posibiliten espacios compartidos de discusión y diálogo, favorecerán a forjar instituciones más atentas a la vida contemporánea, más dispuestas para interactuar con ella. Una de las problemáticas que se presenta tanto en el campo del arte como en el campo de la educación artística es la banalización de las imágenes que difunde la cultura mediática, imágenes vaciadas de todo conflicto de significación e interpretación, como dice Baudrillard “imágenes sin 10 huellas, sin sombras, sin consecuencias”. Teóricos como Hal Foster, Rosalind Krauss o Nelly Richard argumentan la necesidad de un arte crítico y sus políticas de la mirada para que “le devuelvan peso y gravedad a las imágenes, reintroduciendo los pliegues de lo simbólico (sus hendiduras, sus rasgaduras) en el decorado visual de esta plana imaginería del consumo que hoy le sirve de ambientación a los sujetos de la globalización capitalista”. Tanto el arte crítico como una pedagogía crítica de las imágenes deben rasgar estas superficies demasiado lisas con marcas que horaden, abran surcos (de distancia, de profundidad, de extrañeza) en la explanada de la comunicación habitual.


23 Malosetti Costa, Laura, “El arte del siglo XIX en el MNBA”, en Baldasarre, María Isabel (Coordinadora editorial), Museo Nacional de Bellas Artes, Colección. 2 volúmenes, Asociación Amigos del MNBA, Buenos Aires, 2010, 240. 24 Entre los miembros de la Mutualidad encontramos a los pintores Juan Berlengieri, Andres Calabrese, Aldo Cartegni, Héctor Di Bitteti, Francisco García, Domingo Garrone, Leónidas Gambartes, Juan Grela, Pedro Gianzone, Mario Mántica, Celia Maldonado, Medardo Pantoja, Julio Pereiro, Anselmo Piccoli, Ricardo Sívori, Juan Tortá. Entre los escultores a Carlos Biscione, Paule Cazenave, Raúl Palacio, Godofredo Paino, el grabador Guillermo Paino, y en el ámbito intelectual a Arturo Frutero, Sigfrido Maza, Emilio Pizarro Crespo, Roger Pla, Lelio y Artemio Zeno. 25 En el caso de Antonio Berni, figura central de la Mutualidad, el contacto con Siqueiros es aún mayor, puesto que participó del equipo formado por el mexicano para la ejecución del mural Ejercicio Plástico encargado por Natalio Botana, por entonces director del diario Crítica. 26 Sobre el tema ver Rodríguez, Jimena, Hombre herido: una traducción de las tomas de posición en clave Vanguardista, Revista Afuera. Estudios de Crítica Cultural, sección Artes Visuales,AñoIII,nro5,nov.2008,http://www.revistaafuera.com/pagina.php?seccion=ArtesVisuales &page=05.ArtesVisuales.Rodriguez.htm&idautor=116. 27 Ver Rodríguez, Jimena, “Espacios inquietantes y miradas críticas: paisajes y figuras de Anselmo Píccoli”, X Encuentro Arte, creación e identidad cultural en América Latina, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, 13, 14, 15 de octubre de 2010. 28 Ibidem. Rodríguez referencia a un compilado de los escritos de Berni en Pacheco, Marcelo (ed.), Berni. Escritos y papeles privados, Buenos Aires, Temas Grupo Editorial, 1999, p. 71. 29

Pacheco, Marcelo (ed.), op. cit, p. 88.


demás exaltando su condición de mujer, con todos los atributos correspondientes al género, el cabello arreglado, el vestuario a la moda, un accesorio en primer plano –en general un anillo–, la mirada romántica y sus frágiles manos femeninas –a las que les dedica también sus versos “Mis manos ciertas veces”–. [Ver ilust. 4, 5 y 6]


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Figura 2


Sabina Florio Es Doctora en Humanidades y Artes con Mención en Historia, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario. Profesora y Licenciada en Bellas Artes, Escuela de Bellas Artes, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario. En 1999 obtuvo el título de Magister en Estudios Sociales Aplicados en la Escuela Universitaria de Estudios Sociales de la Universidad de Zaragoza, España (Beca Proyecto ALFA Unión Europea). Se desempeña como Profesora Adjunta a cargo en la asignatura “Problemática del Arte Latinoamericano del Siglo XX” en la Escuela de Bellas Artes de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. Desde 1998 estudia las nuevas formas de representación en el arte de Rosario de las primeras décadas. Es miembro del Instituto de Investigaciones de Historia de la Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño, Universidad Nacional de Rosario. Ha curado Exposiciones de Tesis y publicado sus investigaciones en libros, catálogos y revistas de la especialidad.

Cynthia Blaconá Es Licenciada en Bellas Artes mención Pintura, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario. Profesora Superior de Artes Visuales, Escuela Provincial de Artes Visuales de Rosario donde se desempeña como Profesora y Regente. Se encuentra realizando la Maestría en Educación Artística, donde investiga la historia de la Escuela de Artes Plásticas (1941-1955), las relaciones entre arte y educación en esa institución y los artistas comprometidos con la misma.

Entre los lenguajes tradicionales del arte y las TICS  
Entre los lenguajes tradicionales del arte y las TICS  
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