Entre la naturaleza y mi alma final

Scroll for more

Page 1

Entre la naturaleza y mi alma FotografĂ­as y pensamientos

Salvador Verna


Verna, Oscar Salvador Entre la naturaleza y mi alma : fotografías y pensamientos / Oscar Salvador Verna. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Sofía Ediciones, 2017. 106 p. ; 16 x 22 cm. ISBN 978-987-4030-34-4 1. Ensayo Literario. I. Título. CDD A864

Edición del autor. Contacto: Facebook Salvador Verna Photografía Móvil (WhatsApp): +5491151796603 Gestión editorial: María Elena Sofía. SOFÍA Ediciones. Sarmiento 32 (6748) O’Higgins, Chacabuco, Provincia de Buenos Aires. Tel.: 02364 492383; móvil 011 15 4073 6429 mariahsofia@yahoo.com.ar Queda hecho el depósito que marca la ley 11723 Libro de edición argentina Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna, ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, de grabación o de fotocopia, sin la autorización escrita del titular del copyright.

2


Hagamos que la fantasía supere a la fantasía… Simplemente porque estamos vivos...


Recuerdos que no voy a olvidar... No soy fotógrafo ni escritor, solo un atrevido que aprendió a mirar detrás de un lente... La cámara me enseñó un camino distinto al que transitaba. Me enseñó que al ir cerrando el lente, va desapareciendo lo que distrae, y así poder concentrarse en el objetivo. Me enseñó a descubrir que se puede llegar lejos y se comienza por imaginar…o con solo mirar. Que las pequeñas cosas, son las más bellas, las que más valor tienen y las que pocos ven. Que hay que ser paciente, que el momento llega, si uno espera… Que el sol ilumina hasta los lugares más oscuros, por eso aprendí a mirar las sombras, que de chico me asustaban, y ahora juego con ellas… Que los caminos no terminan nunca, se van haciendo al andar… Que las lluvias hacen charcos, y que ellos nos permiten mirar al cielo, si no podemos levantar la cabeza… Que no hay imagen imposible de tener, que Dios nos regaló la naturaleza y que si hacemos las cosas fuera del orden natural ella te castiga. Que el sol sale todos los días, y que la luna lo manda a dormir. 4


Que el hombre destruye, pero también construye. Que el viento lleva lejos las palabras, pero también las trae, por eso no hables mal de nadie, algún día el viento te hará escuchar lo que desearías haber callado. Que los pájaros no solo vuelan, sino que juegan, ríen, bailan, construyen su casa y son familia… Que en cada estación, casa, pulpería o una simple tranquera, hubo una historia y que hoy nosotros le estamos dando vida. Que siempre se puede elegir la escena que queremos, y si una imagen salió mal, tendremos la oportunidad de volver a tomarla nuevamente. Que podemos convertir un maravilloso momento, en negativo, pero que también lo podemos, borrar. Que se puede ser feliz, captado el momento justo. Que hay personas que se aman, que hay otras que se olvidan. Tantas cosas me enseñó esta loca cámara mía, que ya es parte de mi cuerpo, sin ella me pierdo, sin ella no río, sin ella no miro… Con ella volví a ser niño, volví a jugar, saltar, trepar y tirarme al piso sin importar. Estoy orgulloso de ella y de mí, porque juntos somos un equipo. S. V.


Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada.

6



Las puertas del dolor. Las puertas del miedo que no nos atrevemos a pasar son las pequeñas casas del dolor, dolor interno que cada uno lleva adentro... Dolor de grandes heridas que no hemos atravesado y que no pudimos sanar, pero si logramos encerrarlo, en esa pequeña casa interna, donde ya no la vemos, solo sabemos que está ahí detrás de esa puerta, pero que no podrá salir, que hemos echado llave y candado, para no verla más. Esas son las consecuencias de nuestras propias limitaciones, a veces propias, a veces ajenas, el qué dirán si hago o digo lo que quiero ser, qué pensaran de mí los iguales si yo quiero ser distinto... La decisión de avanzar, viene acompañada por dos motivos: el miedo a morir de miedo, o el soñar despierto lo que anhelamos, lo que queremos... Somos dueños de nuestras propias decisiones, somos esclavos del decir ajeno... Entonces me pregunto... ¿Qué quiero ser, un cuerpo dormido, o un alma libre y soñadora? ¿Quiero vivir soñando, o soñar viviendo? Miles de puertas, miles de candados, llaves perdidas en los cuerpos desalmados... Solo nosotros podemos tomar las decisiones de abrir esas puertas y enfrentar el dolor, el miedo, el pasado y el futuro... No desde la razón, si desde lo profundo del corazón, de donde sale el sentir, la emoción, la fuerza, el latir... Porque cuando la razón le gana al corazón, desvanece la pasión. 8



Las lรกgrimas caen y desaparecen, pero en los ojos permanece la tristeza...

10



El mal cosechador necesita blasfemar, contra el sol, la lluvia y la tierra, ensuciar y embarrar, hasta su propia casa, para que crean que de él es el mérito de la próxima cosecha... La tierra espera y se contenta al ver al buen cosechador, porque sabe que sus manos con amor la acariciarán para sembrar sus semillas, la protegerán de las fuertes tormentas, y cuando sea el momento, levantarán la cosecha, en silencio y sin testigos, caminará por sus surcos, sin dejar ninguna huella… Porque la tierra no grita, sí, un poco se agrieta. Sola y en silencio, ella prepara siempre la próxima cosecha…

12



No lo digas… Sólo hazlo…

14



No hay fuerza que pueda abatir tus sueños. Porque ellos se alimentan de la luz, de amor y de pasión… Al sembrarlos renacen cada mañana un poco más, despiertan con el sol y se duermen con la luna… Porque tú eres la tierra y la tierra te ha elegido… Que nada ni nadie dé sombra a tu siembra, porque solo tuya es. Cuando comiences a dar frutos y sea la hora de cosecha, solo permite que te levanten las manos del que siembra, las manos del amor, el que ha removido tu tierra y llorado en su riego. El es el único que comprenderá tu dolor…

16



“Al salir por la puerta hacia la libertad supe que, si no dejaba atrás toda la ira, el odio y el resentimiento, seguiría siendo un prisionero...” Nelson Mandela

Cuánta verdad en tan corta frase, uno debería irse tan liviano y libre como entró de los lugares que no han sido como uno deseaba... Lo difícil es cuando el amor fue protagonista del tiempo y del espacio vivido... Porque ahí es cuando uno es prisionero de su propia libertad... Solamente el amor propio nos libera. Cierra tus ojos, respira profundo, abre tus brazos, ¡¡¡siéntelos!!! ¡Son alas! “Alas hacia la Libertad".

18



“No busques a alguien que resuelva todos tus problemas. Busca a alguien que no te deje enfrentarlos solo.” Anónimo

20



Era hora de tomarme tiempo… Detente, mira, oye, di pocas palabras con tu boca, las más dulces palabras se expresan con la mirada, Te amo, Lo siento, Aquí estoy, Perdón, Gracias… Estira tu mano derecha para dar, y la izquierda también para dar, respira, sonríe, canta, baila, besa, abraza… La vida es hoy, no esperes mirar en tu rostro las huellas de no haber vivido, de no haber sentido, de no haber amado… Dicen que el hombre envejece pronto y aprende tarde, ya casi cuando no le queda tiempo… Por eso intentemos aprender ahora que aún estamos a tiempo…

22



Para mirar y mirarse: Si miramos por entremedio de las rejas, jamás sabremos que estamos encerrados... Evitación: Significa, evitar o no mirar lo que uno tiene adelante... Eludir: escapar de lo que uno está evitando, por temor a enfrentar... Sobrevivir: Utilizar un escudo o un disfraz para protegernos de los demás o de uno mismo, de todo lo que nos asusta... Delegar: Darle a otro nuestros miedos, para que nos proteja, porque si algo sale mal, también tendremos a quien delegar la culpa... Evitar enfrentar la rabia, el enojo, el miedo, la culpa, la verdad, es sentarse arriba de ella, y eso hace que jamás podamos seguir caminando... Aceptar: El primer paso para comenzar a andar… La verdad no es agradable, pero siempre merece la pena decirla o escucharla. 24



Jamás resignarse: Todos tratamos de que las cosas estén siempre igual, aceptando vivir en la fricción por temor al cambio, a que todo termine en ruinas. La trampa es atarse emocionalmente al caos. Tal vez mi vida no haya sido tan terrible, y sea el mundo el que está en ruinas... Las ruinas son el presente, pero también las ruinas son el camino a la transformación…

26



Ser libre es una decisión...Alguna vez, hace ya tiempo, decidí ser libre y echarme a volar. A pesar de los costos que seguramente iría a pagar... ¡Y entre nosotros!... Nunca me arrepentí del precio que había pagado.

28



Cuando alguien te haga sentir que el pasado, sigue siendo el presente… Apaga la luz y comienza a brillar… Vivir el hoy, sólo depende de ti…

30



¡Soñar! ¡Solo un sueño! De tranqueras abiertas, de justicia, de igualdad, tengo un sueño de esperanza, y es tener la libertad…

32



Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

El frío viento de invierno lastimaba mis oídos, ya mis labios secos, quebrajados, por palabras nunca dichas, de plegarias ya gastadas, hacían eco en ese bosque, de caminos sin sentidos, de señales sin palabras... Pero cuando ya perdido, sin pensar en un mañana, subí al cielo mi fiel mirada, levantando abiertas mis manos, intentando acariciarlo, entregando a él su plegaria, vi su mirada... Sentí sus manos... Sentí mis brazos, que hacia el cielo él estiraba... Que me mecía... Que me tomaba... Sentí acunarme con su mirada, en ese cielo, azul del alma, lleno de estrellas que me danzaban... Sentí su brisa... Sentí su aliento... Sentí el susurro de su palabra, que me decía, tan dulcemente, ten Fe en mi tiempo, y en mi palabra...

34



Sólo caminando hacia un futuro, sin detenerse se borran las huellas del pasado... El que se detiene a mirar con la intención de borrar esas viejas huellas, tendrá que volver caminando hacia atrás cada día ... o sea retroceder... Seguramente al llegar a la mitad de su camino al pasado, borrando una por una, esas profundas y pesadas huellas, se detendrá, ya cansado de volver a recorrer el mismo camino otra vez... Se sentará al costado de alguna huella, la mirará y se dará cuenta que siguen siendo las mismas, que no han cambiado, que son más profundas aún, se angustiará, llorará viendo cada una de esas huellas, pero llorará más aún cuando ahora mire a su futuro, porque ahora también ahí verá huellas del pasado... Y pueden pasar tres cosas, o sigues borrando huellas del pasado... O te quedas en el medio del camino llorando con tu pasado. O miras hacia el futuro y miras esas huellas como un camino marcado para ir hacia lo nuevo... Todos los días, se vuelve a empezar, todos tenemos un pasado, todos lloramos al costado del camino intentando salvar, arreglar cosas que amamos. Por eso cuando veas que estás hundiéndote en tus propias huellas, camina, corre, no te detengas..., porque siempre hay nuevos caminos por recorrer. 36



Después de las grandes tormentas, esas que todo lo llevan, que todo lo embarran, esas que nos dejan en el medio del camino, sin poder avanzar, esas que miramos con los ojos empañados y las manos embarradas sin que los puedan limpiar…. Equilibrio, pensar y actuar con el equilibrio, es el momento preciso para mirar más al cielo que a la tierra, porque no es nuestro cuerpo el que tendrá que cruzar, si no, será nuestra alma… “Avanzar“, el equilibrio, entre tu cuerpo y tu alma…

38



Seamos como el molino y el viento, que se encuentran y se funden en el dar… El molino, caballero de lata imponente en las alturas, sabe que sin el viento, no podría hacer brotar su ser, y solamente bebería su propia agua… El viento, guerrero fuerte invisible, incapturable, incansable, que a todo lo empuja, o a veces acaricia, sabía que sin el molino, por más que soplara, no podría mostrar su bondad de dar… Pero como viejos sabios vagabundos, al encontrarse, comienzan a jugar y se divierten, haciendo girar esas aspas…Y elevando lo que la naturaleza necesita… Porque ambos entendieron, que juntos, sin esfuerzo, saciarán la sed del mundo… No busquemos, dejemos que nos encuentren… Dejemos de ver si el vaso está medio vacío, o medio lleno… Mejor pensemos, cómo llenar lo que falta de él… Humildad, porque la vida da tantas vueltas como el molino y el viento… ”Humildad…”

40



Cortar las ramas viejas, liberarse de lo que no nos permite ver, es siempre un impulso para la vida del årbol y de lo que lo rodea‌ Porque solo se obtienen cosas nuevas cuando se hacen cosas nuevas.

42



El presente del pasado es la memoria. El presente del hoy es la percepciรณn. Y el presente del futuro es la experiencia.

44



Hay cosas que solo la soledad sabe explicar, sentimientos que solo en silencio pueden trasmitirse. Nada como la voz del silencio para aquellos que saben escucharlo, para aquellos que saben entenderlo.

46



Y ahí va yendo el sembrador, antes que despierte el sol... En el camino seco y sediento… Clava sus rodillas, y entierra sus manos, limpiando los surcos con todo su amor... Dejando su siembra, él riega la tierra con sangre y sudor… Ahí está el sembrador volviendo a su casa cuando se va el sol… Mirando hacia el cielo pidiéndole a Dios, siembra tu semilla en mi corazón...

48



Viaja liviano y mantĂŠn tu vida sencilla.

50



¡¡¡Se ama porque se ama!!! No hay una razón para no amar. No te impacientes por lo que sucederá, camina a la hora de caminar y descansa a la hora de descansar. Si intentas adivinar el futuro dejará de ser una sorpresa, si es algo bueno no podrás sorprenderte, y si es algo malo, comenzarás a sufrir antes de tiempo. El futuro pertenece a nuestro creador, y solamente él nos revelará cómo seguir por medio de señales. Si prestas atención al presente, podrás mejorarlo, y si mejoras el hoy, lo que vendrá después también será mejor...

52



Me senté, ya cansado, y mientras miraba la tierra pensé que solo florecen cosas nuevas, cuando se siembran cosas nuevas… Miré al cielo, respiré profundo, hundí mis manos profundamente, y comencé a remover mi propia tierra… Una y otra vez hasta dejarla aireada y fresca nuevamente… Claro, quién mejor que yo sabía cómo se haría la siembra… Cuando las manos dolían y ya la tarde se iba, el corazón que dormía, ya despertaba y latía, al imaginar el fruto que mi tierra me daría.

54



“Cuando salgo de la ruta y entro a esos caminos rurales, en donde el silencio y la soledad humana se hacen presentes, pienso dónde estaré, cómo se llamará este lugar, adónde llegará el camino… Pero después de un tiempo, mirando ese inmenso espacio, lleno de tan pocas cosas, tan simples y necesarias para sentirnos en paz, en donde se combina el silencio y la armonía de los árboles, la frescura de la tierra, la humildad de los animales, el viento acariciándome la cara, los pájaros cantando en libertad, y a lo lejos, alguna casa perdida descansa entre los pastizales… Admirando todo eso me hace entender que es imposible no darnos cuenta, de que no es importante saber dónde estamos, lo importante es saber de dónde venimos, y hacia dónde queremos llegar, y que estos son sólo caminos necesarios, a los cuales solamente debemos disfrutar, para llegar en paz.”

56



Como la siembra nace, crece y da fruto, cuando recibe agua‌ Nuestro amor crece y se hace fuerte cuando nos dan de beber el agua del amor cuando tenemos sed...

58



Deséalo tanto, pero tanto... Que al universo no le quede más opción que dártelo...

60



Qué pequeños nos sentimos cuando estamos en el lugar incorrecto… Miro esta tranquera desde este lugar, y la veo inmensa, imponente, fuerte e impenetrable. Pero al ponerme de pie, me doy cuenta que no es tan inmensa ni tan fuerte ni tan impenetrable… Hay veces que vivimos arrodillados ante tan insignificantes situaciones o lo que es peor ante personas… Al darnos cuenta, será la hora de levantarnos, atravesarla y seguir nuestro camino… Equivocados o no, a veces está bueno atravesar puertas... No por orgullo, ni soberbia, sino porque nos mantienen encerrados...

62



“Traición a sangre…” Podrán atrapar tu cuerpo, pero jamás tu corazón.

64



Cadena oxidada por el tiempo, que has perdido tu fuerza y tu poder, alguien logrรณ cortarte, se liberรณ, y corriรณ lejos sin mirar atrรกs, en busca de libertad. Vieja cadena de hierro, oxidada triste estรกs, sola y abandonada, sin nadie para atrapar.

66



Haz lo que otros no estรกn preparados para hacer y conseguirรกs lo que otros nunca tendrรกn.

68



Esta vez, regresaré a mi casa por el camino viejo... Recorreré los pasos que me condujeron, a este lugar desierto. Volveré sobre mis pasos y borraré sus huellas. No para olvidarla… Simplemente, para que no duela, cuando comience de nuevo…

70



Si miramos la rueda con atención, nos daríamos cuenta que funciona como a veces nosotros en la vida, comenzamos a girar pensando que vamos hacia adelante, avanzando, rápido intentando llegar… Pero muchas veces cuando terminamos de dar la vuelta, y nos detenemos nos damos cuenta de que estamos en el mismo lugar…

72



Qué triste es sentir que uno se fue perdiendo en sí mismo, durante el tiempo que fuimos “sobrevalorando” a otro… Qué alegría da saber que siempre hay tiempo de renacer entre lo abandonado, renacer entre el pasado, renacer de lugares de los que muchos creen imposible salir… Esta flor, busco la manera de salir de ese viejo y oscuro espacio, en donde estaba olvidada… Ya no era flor, solo era yuyo, ya no florecía, solo subsistía… Ya no veía la claridad, se había hecho amiga de la oscuridad… Pero su esencia y su resiliencia a la vida, permitieron, que lentamente, fuera escarbando entre el cemento, en busca de la luz, el aire y el agua, que le permitieron renacer nuevamente… Y la pregunta es: si ella pudo, ¿por qué nosotros no podríamos también renacer, entre nuestros propios escombros…?

74



Ya agotado de tanto andar, se dio cuenta que el cansancio abría las puertas de la soledad... Se detuvo; y se sumió rápidamente en el calor de sus sueños...

76



Somos dueños de nuestras propias decisiones, somos esclavos de él decir ajeno... Entonces me pregunto... ¿Qué quiero ser, un cuerpo encerrado y dormido, o un alma libre y soñadora? ¿Quiero vivir soñando, o soñar viviendo? ¿Ser el sueño de otros, y vivir desvelado…? ¿O cumplir mis sueños aun estando equivocado? Somos. Miles de puertas, miles de candados, con llaves perdidas en los cuerpos desarmados... Solo nosotros podemos tomar la decisión de abrir esas puertas y enfrentar el dolor, el miedo, el pasado y mirar el futuro... No desde la razón, sino desde lo profundo del corazón, de donde sale el sentir, y se transforma en amor…

78



“Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida...” Arthur Schnitzler

80



Para poder cambiar deberemos enfocar toda nuestra energĂ­a en nuestro ser, en el amor, en la paz y fusionar en armonĂ­a, no en luchar o querer cambiar lo viejo, sino en la construcciĂłn de algo nuevo...

82



Deja caer siempre lo mejor de ti, porque será el sendero por donde caminarás. Que tu caminar sea lento, porque él marcará el ritmo del cambio profundo, ese cambio verdadero siempre tarda mucho en venir… Llena tu camino de amor y paz. Lo demás se hace camino al andar...

84



La nobleza: Es andar por los mismos caminos sin llegarnos a pisar… Es tomarnos de la mano, sin temor a tropezar…. Es sentirte a un costado, sin la cabeza girar… Es la palabra correcta, el abrazo, el mirar… La Nobleza: Es hacer el bien, por naturaleza, cuando ayudamos a alguien, es un acto que genera plenitud en nosotros, cuando ayudamos a reducir el dolor del otro, también nos estamos sanando el propio… La nobleza: Es perdonar, sin recordar… Es amar, acariciar y claramente esperar. Porque el que no recibe amor, se comienza a vaciar, y no tiene para dar… Cuánto se va aprendiendo en el camino, cuando se aprende a mirar… Dar, dar hasta que duela…Decía la Madre Teresa, mostrando su gran nobleza…

86



Esperanza, es ver cรณmo la tarde comienza a irse, y nos dejamos envolver por la noche oscura... Esperanza, es pensar que pronto volveremos a ver la luz del nuevo amanecer...

88



Dale de beber agua, del manantial de la vida a tu alma, y verás cómo el miedo se morirá tristemente de sed…

90



La paz no es una acción… La paz es un ritmo lento, mantenido en el tiempo, sostenido con el corazón… Vivamos en paz…

92



"La intuición es una facultad espiritual y no explica el camino, sino que sencillamente lo señala.” Florence Scovel Shinn Todos sabemos lo que necesitamos saber, Solo nosotros, sabemos dónde debemos ir o estar… Sabemos, dónde está el amor, la paz, la felicidad… Sabemos dónde está la fe, la esperanza, Dios, vos, yo… Y no tenemos que caminar para encontrarlo… Solo cerrar los ojos y escuchar la voz del silencio, que habita en nuestro interior… Cuando cambiamos de adentro hacia fuera los cambios son permanentes… Hasta lo imposible se hace completamente posible cuando estás totalmente liberado de todo sentimiento que te abruma… "Ama y serás amado..." La “Vida” es hoy, y es la única razón para ser feliz. Intúyelo…Respira… Saboréalo… Siente el ritmo de la felicidad.

94



El tiempo ha pasado, fue dejando huellas... Hoy, el dolor, solo es recuerdo.

96



“Los pies de los trabajadores, de los peregrinos, los pies de los aventureros moldearon estos campos. Las cosechas cambiaron, y los trabajadores tambiĂŠn.â€? Paulo Coelho

98



Una persona generosa siembra en tierras ajenas, sin importar la cosecha. Porque es al campo a quien pertenece la cosecha, y no al que siembra… Si la cosecha fue buena, o si fue mala, recordemos que fue sembrado por nuestras propias manos… Nunca debemos maldecir la tierra… Pongamos la mano nuevamente en el saco… Y volvamos a la nueva siembra…

100



Sentado en ese lugar, mirando lo simple, lo que Dios creó en la tierra. Ella, la naturaleza, parece adivinar lo que mi triste y agotado corazón necesitaba… Comenzó a combinarse el silencio del viento con las hojas de los árboles, transformándolas en bellas melodías para mi alma desolada… Solo siento que estoy en un lugar mágico, único y eterno, pero sin fuerzas… Cuando pude levantar mis manos hacia el cielo, fue en ese mismo momento, cuando ella, la gran Madre, envolvió con su manto mi cuerpo, para darme el calor divino... Cansado recosté mi cabeza sobre su vientre (como solía hacerlo en algún vientre amado, buscando, sintiendo, paz y amor), mientras que con sus manos santas, María, me acariciaba hasta quedarme profundamente dormido... Al despertar, en el momento en donde mi conciencia, sabe que estoy acá, en el hoy… No en el pasado, ni en el futuro… Inundándome de placer el cuerpo, de gratitud y alegría el corazón, de silencio la mente…

102



Comienzo a adorar con palabras, con cantos y con gestos al Señor, alabando su nombre y agradeciendo por estar vivo, por permitirme creer en él, en el amor, en el perdón, en la fe… Pasaron las horas, llorando, riendo, agradeciendo y disfrutando, volví a confirmar, que el amor de Dios está siempre en las cosas más sencillas, en las personas más humildes, en los lugares donde uno puede escuchar el silencio y mirar el todo de lo que nos parece la nada. Después de mucho tiempo en ese maravilloso estado, con una sonrisa levanté mis brazos y mi rostro hacia el cielo, mientras el sol y el viento secaban mis lágrimas, sonreí, ya con el alma sanada, por hoy... Di las gracias al Señor y a María, y continué mi camino.

104



Este libro se terminรณ de imprimir en La Imprenta Digital SRL, Buenos Aires, Argentina. www.laimprentadigital.com.ar

106