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(suplemento)

EDICIÓN ESPECIAL. TERCERA ENTREGA.

SEPTIEMBRE 2006 Arquitectura nómada o... nadie es profeta en su tierra Martín Gómez Tagle (IIS, Universidad de Tokio) Los arquitectos japoneses en China y la trasformación internacional de Pekín Wang Hui (Tsinghua University. Pekín) Ejercicio urbano Erez Golani Solomon Spaceblock – Arquitectura sin fronteras Kazuhiro Kojima

JAPONESA ar q ui t e ct ur a


(arquitectura japonesa) Las calles de la capital japonesa constituyen un ambiente cosmopolita como pocos en el mundo. Debido a las características propias y a los esquemas de “hacer ciudad”, se ubican codo a codo templos antiguos, rascacielos y vivienda pública. Un paisaje variado que no sorprende en el que, por lo menos en apariencia, la cantidad de productos sobrepasa el espacio disponible. Dentro de esta miscelánea urbana, y sin reparar en quién ha sido el diseñador de tal o cual edificio, encontramos que la “hechura”, la “variedad” y el “azar” conforman el llamado “streetscape” de la capital nipona. Mientras que afamados arquitectos japoneses han exportado sus obras al resto del mundo, en su tierra también se recibe el aporte de arquitectos extranjeros. Obras que se esconden en el entramado de los paisajes del Japón milenario. Una de las primeras obras de arquitectos extranjeros en Japón es el hotel Imperial, del americano Frank Lloyd Wright, que se situaba en el centro de Tokio. Un edificio de belleza sin igual con una ornamentación basada en la cultura maya. Esta obra se desmanteló después de sufrir daños estructurales por el Gran Terremoto de Kanto en 1923, sólo se preserva el lobby en el museo de Meiji Mura. Más cercano a nuestro tiempo, en 1989, el francés Philippe Starck diseñó el controvertido edificio La Flama para la compañía de bebidas Asahi. El diseño representa una copa en la cual reboza la “espuma dorada” de la cerveza. El edificio se localiza en una de las zonas más antiguas de Tokio, cerca de la entrada del templo de Asakusa. En el mismo año y mediante un concurso internacional convocado por la Unión Internacional de Arquitectos, el uruguayo Rafael Viñoly realizó uno de los espacios públicos más espectaculares con la solución del Foro Internacional de Tokio. El lobby principal tiene una altura interior de 60 metros y 225 metros de longitud. Es el centro de congresos más grande de Japón. El internacionalmente conocido puerto de Yokohama cuenta con una nueva terminal internacional marítima desde el año 2002. FOA (Foreign Office ArchitectsFarshid Moussavi y Alejandro Zaera-Polo) obtuvo el primer lugar en un concurso

TEXTO Y FOTOS: Martín Gómez Tagle (IIS, Universidad de Tokio)

Arquitectura nómada o... nadie es profeta en su tierra

Entramado urbano de Tokio. En primer plano, el complejo Atago Green Hills de Cesar Pelli.

internacional en 1995. La obra comenzó en el año 2000 con la participación de un equipo realmente internacional. Los arquitectos integran, además de las funciones de estación, el concepto de un parque urbano y una plaza abierta que hace desaparecer un poco la idea del edificio funcional para lo cual está creado. Cesar Pelli, famoso por sus “pares” de rascacielos en diversas ciudades, diseñó las torres de 42 pisos Mori Tower y Forest Tower del complejo Atago Green Hills, muy cerca de la Torre de Tokio, obra completada en 2001 y que se ha convertido en un hito por su caprichosa forma de esquinas ochavadas y su terminación a manera de “bala”. Otra obra de 2001 es la tienda Maison Hermes, de Renzo Piano, con las mismas proporciones del edificio de Sony, del cual es vecina. De forma esbelta (45 metros de alto por 11 de ancho), recrea toda su fachada con vitro-bloques de 45 x 45 cm. La intención es crear una “linterna mágica” con los cambios de iluminación y los reflejos de luz y sombra. En 2003, Herzog & de Meuron diseñaron una bella estructura portante transparente para la tienda Prada, en Minami Aoyama, un edificio de una silueta amorfa y piel de cristales esférico-romboidales que le otorgan una imagen de ligereza y cambio conforme la iluminación exterior e interior juegan entre sí.

En abril de 2003, uno de los proyectos privados más ambiciosos de renovación urbana denominado Roppongi Hills es encargado a arquitectos como Kohn Pedersen Fox Associates PC, The Herde Partnership, Conran & Partners, entre otros, junto con arquitectos japoneses. Esta es una de las obras más interesantes dentro de Tokio por ser un modelo de ciudad compacta, donde se integra de forma moderna el antiguo esquema del barrio, en el que se entremezclan vivienda, comercios, oficinas, áreas de esparcimiento, líneas de transporte, museos y escuelas. El novísimo centro Shiodome Sio-site, un proyecto de gran envergadura en la Bahía de Tokio, fue terminado en junio de 2003. Alberga una serie de rascacielos diseñados por afamados arquitectos tales como Kevin Roche, Richard Rogers y Jean Nouvel, y acoge sedes de grandes compañías, hoteles, estudios de televisión, además de conjuntos de vivienda, con torres de más de 50 pisos. En 2004, Ricardo Bofill creó uno de los edificios más hermosos de la zona de tiendas de renombre en Ginza: Christian Dior Ginza. El edificio, completamente negro, cobra vida al proyectar en su fachada videos, imágenes y anuncios por medio de LEDs que lo cubren totalmente, cambiando su apariencia desde una caja de regalos a una pantalla de cine o simplemente un cubo inmenso.


(ARQUITECTURA JAPONESA 3) Arquitexto 3

El hotel Imperial, del americano Frank Lloyd Wright, una de las primeras obras de arquitectos extranjeros en Jap贸n, se situaba en el centro de Tokio. Un edificio de belleza sin igual con una ornamentaci贸n basada en la cultura maya.


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4 Arquitexto ARQUITECTURA JAPONESA 3

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La Flama, para la compañía de bebidas Asahi del francés Philippe Starck, 1989.

El recién inaugurado edificio Iceberg (agosto de 2006), del inglés Benjamín Warner (CDI-Creative Designers International), muestra el talento, la estética y la capacidad constructiva, entrelazando formas caprichosas y materiales contemporáneos reflejo del dinamismo y surrealismo tokioita. Enfrascado en el bullicioso distrito de Shibuya, pasa desapercibido para la mayoría de las personas. Desde otra perspectiva, este bloque de cristal y acero dice a gritos que la arquitectura ha cambiado, ya no es nunca más estática sino que se mueve al ritmo de los tiempos y la tecnología. Podríamos mencionar más y más construcciones de profesionales de renombre como MRDV, Rem Koolhaas, Zaha Hadid, SOM, Renzo Piano, e incluso del mexicano Ricardo Legorreta (casa de playa en Zushi, 1998), obras que forman parte del legado internacional, con tecnologías y mano de obra japonesas que las hacen, sin lugar a duda, edificios de gran calidad y que imprimen el sello extranjero de quienes las diseñan. La crítica sería que pocas de estas obras se adaptan realmente a conceptos de diseño japonés, simplemente son una muestra de los estilos arquitectónicos por el que sus creadores son reconocidos y que, gracias al intrincado entorno urbano, se pierden de alguna manera en la trama visual local, haciéndola simplemente una arquitectura nómada que se desplaza de su lugar de origen para tomar asiento en el ambiente de la urbania arquitectónica nipona. (A)

Foro Internacional de Tokio, del uruguayo Rafael Viñoly.


Arriba, izquierda y derecha: Roppongi Hills, proyecto privado de renovación urbana encargado a arquitectos como Kohn Pedersen Fox Associates PC, The Herde Partnership, Conran & Partners, entre otros. Izquierda: el centro Shiodome Siosite, en la Bahía de Tokio, alberga rascacielos de afamados arquitectos tales como Kevin Roche, Richard Rogers y Jean Nouvel.

Oficinas corporativas de la compañía publicitaria Dentsu, por Jean Nouvel. Oficinas de Nippon Television, por Richard Rogers.


Japon III