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Mercados de la Ciudad de México

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Este libro está dedicado a las millones de familias,

locatarios y productores que siguen manteniendo vivos los Mercados públicos, fortaleza del abasto popular, de la economía local y de la cohesión social de la Ciudad de México. Son los mercados patrimonio cultural intangible, reconozcamos ahora su valor tangible, el concepto de los mejores ingenieros y arquitectos que diseñaron las naves de nuestros 329 mercados y la Central de Abastos más grande del mundo, quienes retomaron la esencia del gran mercado prehispánico.


Lista del mandado, marchanta en el mercado Tacuba, delegación Miguel Hidalgo.


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MERCADOS de la

Ciudad de

MÉXICO Agustín Dany Jiménez García Editor general Cristobal Gunter Trejo Rodríguez Editor de arte y fotografo general Alfredo Delgado Calderón Textos e investigación México 2019


CO SE O EDI ORIA

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COMI É EDI ORIA

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En los mercados está parte de nuestro patrimonio cultural, de nuestro pasado y de nuestro futuro. Porque desde hace 500 años nuestros mercados asombran al mundo, se escribe sobre ellos y se les pone de ejemplo. Porque más que un espacio para comprar y vender, más que un lugar para abastecer la despensa, los mercados son las síntesis de la cultura nacional y de la economía local. Fidel Herrera Beltrán Presidente del consejo editorial PRI

MAYOR DEL MERCADO DE LA LOCATARIOS DE LA NAVE MENOR Y NAVE MAYOR ERCADO PUESTO DE FRUTAS

ERCED

LETRERO ANUNCIO EN


Presentación

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Los mercados mexicanos en el tiempo

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Mercados prehispánicos Tlatelolco imperial, la grandeza del antiguo mercado Xochimilco Edén Chinampero Azcapotzalco Mercados de San Juan Milpa Alta -T T\QUW UMZKILW LMT XWZÅZQI\W 5MZKILW 4I 8Ib Mercados nacionales Sonora Jamaica Merced Tepito La Lagunilla 5MZKILW[ LM TI *MVQ\W 2]nZMb 5Q`KWIK Portales Mercados del centro de la capital Abelardo L. Rodríguez Martínez de la Torre Hidalgo

66 68 86 96 112 120 134 164 166 182 192 214 238 260 270 272 282 292

Central de abastos

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Concentraciones y comercio popular Los mercados en la Constitución Ciudad de México Directorio de los mercados de la Ciudad de México Mercados para mercados Fuentes consultadas y bibliografía Agradecimientos

320 324 342 364 368 369


Los mercados son la síntesis de la cultura popular mexicana, centros de abasto de una ciudad de México intercultural, pluriétnica y plurilingüe, que representan más de 500 años de historia y son sitios de interés por su arquitectura, por su diversidad, pero sobre todo porque abastecen canasta básica, fortalecen el tejido social y son detonantes de la economía local. Necesario reBGJBO[BS el abasto popular como prioridad para la República. Alejandro Moreno Cárdenas Presidente del $&/ EFM PRI


Amigos locatarios de los mercados, amigos militantes y simpatizantes, amigos habitantes de la Ciudad de México y su zona metropolitana: A lo largo de 90 años de historia, el PRI ha abanderado las causas que se han traducido en justicia social. Por ello, el legado editorial del partido es invertir en publicaciones que muestren las fortalezas y demandas de la gran Ciudad de México, capital de la república. El abasto popular es parte de ese esfuerzo histórico de gobiernos priistas, que se materializó en la construcción de 329 mercados públicos y la gran Central de Abastos, invirtiendo en los mejores ingenieros y arquitectos del mundo, obra monumental sin comparación en la historia. A más de 60 años de esa hazaña de política pública, es urgente volverlos parte prioritaria de la Agenda 2030, la cual debe recuperar los principios de autosuficiencia alimentaria, fortalecimiento de la economía local, generación de empleos, abastecimiento de canasta básica, promoción comercial, incorporación al turismo cultural y gastronómico y el reconocimiento a la herencia de los mercados prehispánicos, que tanto deslumbraron a los españoles. La investigación contenida en el libro “Mercados de la Ciudad de México” ha logrado posicionar en la agenda pública el tema del abasto popular, muestra de ello es que en el contexto de la redacción de la Constitución Política de la Ciudad de México, la primera propuesta que envió el Gobierno de la ciudad no tenía contemplados a los mercados, de ahí que el libro sirviera como argumento para los diputados constituyentes del PRI, retomando una de las causas originales e históricas de los gobiernos emanados de nuestro partido, trabajando de manera inmediata con los líderes de mercados y sus locatarios, para construir dos artículos que le dieran vigencia y futuro a los mercados públicos y al abasto popular:

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Artículo 17, inciso B, numeral 11: 11. El Gobierno de la Ciudad de México y sus alcaldías promoverán y fomentarán la economía social y la distribución de alimentos básicos a través de los sistemas de abasto tradicionales como son los mercados públicos, los tianguis, las concentraciones y los pequeños comercios. Artículo 53, inciso B, fracción VI (Es responsabilidad de las alcaldías): VI. Construir, rehabilitar, mantener y, en su caso, administrar y mantener en buen estado los mercados públicos, de conformidad con la normatividad que al efecto expida el Congreso de la Ciudad de México.

Es de reconocerse que, en los foros de consulta, los mercados públicos organizados, como MONACOSO, presentaron iniciativas para la incorporación de los mismos en el texto constitucional. Ello permitió que existiera un documento que sustentara la inclusión de diversos artículos, como los construidos oportunamente por el PRI. Estos, motivaron a otros partidos a legislar en torno al tema, creando nuestros constituyentes un ambiente propicio para lograr la unanimidad en dos artículos más (derechos de los no asalariados y los mercados como patrimonio cultural). En la dinámica de la investigación del libro de Mercados, hemos podido recoger necesidades y propuestas de locatarios y sus familias, mismas que manifestamos en la siguiente agenda ejecutiva y legislativa. Aunque logramos la incorporación de los mercados en la Constitución de la Ciudad de México, seguimos teniendo grandes ausencias, urgentes de incorporar: por un lado, la Central de Abastos, la más grande del mundo, considerada una ciudad abasto, que recibe 500 mil visitantes cada día y brinda empleo a más de 90 mil personas. Por otro, la zona chinampera, compartida por Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, que a pesar de contar con dos declaratorias internacionales (por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad, y por la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial) no está incluida en la constitución de la ciudad. En este mismo sentido, debemos recordar que, con la transición del Distrito Federal a Ciudad de México, la capital se convirtió en el 32° estado del país. Por ello, es necesario que al igual que ocurre en los 2457 municipios, nuestras 16 alcaldías designen al menos a un concejal que defienda y encabece las demandas de los mercados públicos. Complementar lo anterior con la adición al artículo 122 de nuestra constitución política nacional (que da sustento a la Ciudad de México), de un listado de funciones y servicios públicos a cargo de las alcaldías de la Ciudad de México, donde los mercados públicos aparezcan como un tema prioritario; similar al que ya se encuentra establecido en el artículo 115, que rige a los municipios, donde mercados y centrales de abasto ocupan los primeros lugares. Una de las aportaciones de este libro, es la creación del

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directorio de nuestros 329 mercados. El objetivo de incluir sus fechas de inauguración es recordar a nuestras autoridades que ya han pasado más de 60 años desde su construcción. Ahora, urge revisar con la mejor tecnología sus infraestructuras, con el fin de que las naves de los mercados sean reforzadas. Lo que nos dicen las distintas organizaciones sismológicas nacionales e internacionales, es que la Ciudad de México se ubica en una zona de actividad sísmica; de hecho, el epicentro de varios temblores ocurridos en 2019 se ha localizado cada vez más cerca de la Ciudad de México. Con el antecedente de los sismos de 19 5 y 2017, nos corresponde prepararnos, trabajar en el fortalecimiento de nuestros mercados y dotarlos de un Plan de Protección Civil, para mantener seguros tanto a los locatarios como a las familias que los visitan día a día. Parte importante de la vocación, de la plataforma de nuestro partido, es fomentar la recuperación de nuestros mercados, proponer acciones que los promuevan como impulsores de la economía local, y a su vez, como espacios turísticos y culturales que hacen comunidad, que pueden disfrutar tanto quienes habitamos como quienes visitan nuestra capital. Los mercados, al mismo tiempo, deben adecuarse a las nuevas dinámicas sociales, a los nuevos sistemas de pago, ampliación de horarios, redes sociales, sistemas de entrega, promoción digital, controles de calidad y salubridad. En ese objetivo de promoción y geolocalización, proponemos que las estaciones del transporte público de la ciudad lleven el nombre de los mercados cuando se encuentren en un perímetro de hasta 300 metros. Hay que recordar que los nombres de las estaciones en las primeras líneas del metro, por ejemplo, se asignaron en función de su cercanía con un mercado público, como amaica, Lagunilla, Tepito, Portales o como la Merced que tiene una salida dentro del propio mercado. El Reglamento de Mercados vigente se expidió en 1951. A 6 años de esa bien diseñada estructura jurídica, y contando la Ciudad de México ya con una constitución, los locatarios de los mercados públicos tienen que ser quienes construyan su nueva reglamentación, que defina el presente y futuro del abasto popular. En la aldea global en la que estamos inmersos, los países se afianzan al interior, protegiendo sus economías, para aportar lo mejor que tienen a los suyos y al mundo. Los mercados públicos son un mostrador y comercializador de la producción nacional, por lo que, con razón histórica, económica y social, podemos decir: A ACCI M ACI A I A EC MI E E ME CA B IC .

emocracia y usticia social Agustín

any iménez

arcía

Presidente del Comité de Asuntos Editoriales Editor del libro Mercados de la Ciudad de México

idel

errera Beltr n

Presidente del Consejo de Asuntos Editoriales

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Mercados Mexicanos “Son los mercados apetitosos y amables”, decía hace cinco siglos fray Diego Durán. Hoy, sin duda alguna, podríamos decir lo mismo de los mercados tradicionales mexicanos. Porque más que un espacio para comprar y vender, más que un lugar para abastecer la despensa, los mercados son las síntesis de la cultura nacional, una explosión de colores vivos y vibrantes; un catálogo de aromas, sutiles unos, intensos otros; una amalgama de recuerdos y añoranzas de un pasado siempre presente, y siempre amenazado por el porvenir. Porque los mercados también son historia, y son los espacios donde se tejen redes familiares y se anudan amistades; donde las manos del agricultor, el artesano o la costurera, pueden ver florecer el fruto de su esfuerzo; donde el ama de casa, la quinceañera o los niños encuentran el ingrediente justo para dar sazón a sus delicias culinarias, la parafernalia precisa para su solemne presentación en sociedad, o el juguete anhelado que calme sus ansias de retozo. “México está en sus mercados”, decía el magnífico poeta chileno Pablo Neruda. es verdad, porque en los mercados está mucho de lo que nos da identidad: los dulces y artesanías que sólo encontramos en México; la infinita variedad de panes regiona-

les; las plantas medicinales locales y los polvos para el buen querer; las especias y las verduras, los chiles y las flores, las frutas y los granos; todo aquello que llena nuestro paladar de sabores bizarros y agradables, que nos sumerge en fragancias y sonidos, que nos arropa con texturas y matices. Hay mercados y tianguis de todo y para todos: de frutas y verduras, de carnes y lácteos, de abarrotes y herramientas, de muebles y adornos, de chácharas y cosas de segunda mano, de pescados y mariscos, de revistas y libros nuevos y usados, de artesanías y antig edades, de magia y herbolaria, de plantas y flores, de computación y electrónica, y de todo lo que requieran las clases y estratos populares. Porque la cultura popular se reproduce en los mercados. Allí encuentran sus herramientas, refacciones y materias primas el mecánico, el electricista, el zapatero, el plomero, el pintor, el fontanero, el tapicero y el carpintero, entre muchos de otros oficios. Hay mercados donde acuden las minorías nacionales a comprar aquello que añoran de su país, de su religión o de su etnia. En otros, hay productos de diversos estados de la República: quesos, sombreros, sarapes, artesanías, yerbas, frutas regionales, todo lo que les permite preservar sus identidades en la gran ciudad.

Centro de Acopio de Nopal, illa Milpa Alta. 2121


La misma Ciudad de México es un gran taller de manufactura, donde se diseña y produce mucho de lo que requiere la cultura popular. En los mercados adquieren sus máscaras, sus trajes, su calzado y su parafernalia, las comparsas de múltiples carnavales de la Ciudad de México y de los estados vecinos; allí se hacen las portadas florales que cubren el frente de las iglesias durante las fiestas patronales; en ellos se visten los miles de romanos, apóstoles y vírgenes que cada Semana Santa peregrinan en el ía Crucis; de los mercados se surten los altares de Todos Santos y los disfraces de Hallo een. Aunque las palabras tianguis y mercado son sinónimos, se ha optado a nivel popular por denominar como tianguis a los mercados semanales o que cada cierto periodo de tiempo se ponen en la calle. Esos tianguis no tienen infraestructura permanente ni servicios, se instalan cierto día fijo de la semana o nacen en la temporada navideña, en los días previos a Reyes, durante Semana Santa, durante las

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fiestas patrias, en los días de muertos, en días especiales de feria, o en otras fechas previamente establecidas. unto a los tianguistas están los vendedores ambulantes o semifijos. Lo que tienen en común es que venden en la calle. En una espiral que lleva cientos de años, los vendedores ambulantes y los tianguistas se van quedando en las plazas y en las calles, en cada espacio público vacío, muchas veces obstruyendo el paso o creando condiciones insalubres. Cada cierto tiempo las autoridades los desalojan, los reprimen, los suprimen con leyes, bandos o reglamentos, sin que logren desaparecerlos. Finalmente optan por reubicarlos, construirles mercados y regular ese comercio, sólo para que surjan nuevos vendedores ambulantes alrededor del nuevo mercado o en las nuevas colonias y pueblos. las autoridades vuelven a empezar, a desalojar, a decretar, a reubicar, a hacer otros mercados. De ese círculo, en la Ciudad de México, se formaron los distintos baratillos de la Plaza Central hace casi cinco siglos. Esos baratillos, de tiempo en tiempo,

dieron origen a las plazuelas y mercados del Parián, del olador, del Factor, de la Merced, de Lagunilla y de Tepito. Una y otra vez, los comerciantes ambulantes fueron reubicados para volver a surgir en otro lado o en la misma Plaza Central. Eso pasó también con los antiguos mercados de San uan, illamil y San Hipólito, y con los tianguis de Santa Anita y izcaínas. Lo mismo ha sucedido en tiempos modernos. Los mercados se han ampliado para alojar a los nuevos vendedores o se han construido otros nuevos, sin que se acabe el ambulantaje. ltimamente se les ha concentrado en plazas especializadas en el centro de la ciudad, pero aun así, vuelven a la calle. En los mercados está parte de nuestro patrimonio cultural, de nuestro pasado y de nuestro futuro. sa es una historia que queremos contar, porque desde hace 500 años nuestros mercados asombran al mundo, se escribe sobre ellos, se les pone de ejemplo, aunque en la actualidad estén relegados y en el olvido.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

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Los primeros trueques Los olmecas fueron los primeros comerciantes del México antiguo. Si bien el área metropolitana de esta cultura estaba entre las cuencas de los ríos Coatzacoalcos y Tonalá y lasillo, en los estados de eracruz y Tabasco, los olmecas habitaron también en diferentes regiones de los actuales estados de Chiapas, Morelos, Guerrero y Puebla. En la rica zona lacustre del altiplano central, los olmecas dejaron su influencia en sitios como Tlatilco, Arbolillo, acatenco, Tlapacoya, Copilco, Cuicuilco

y Ticomán, entre otros muchos. Eso sucedió entre el 1500 a.C. y el inicio de la Era. Este pueblo desarrolló la primera civilización de Mesoamérica y realizó intercambios de materias primas en gran escala: ilmenita de los valles centrales de Oaxaca, jade y serpentina de Guatemala y Guerrero, basalto de Los Tuxtlas, obsidiana del Pico de Orizaba, chapopote y almagre del sur de eracruz y otros materiales que desplazaron en grandes volúmenes y a enormes distancias. Esas materias primas se debieron intercambiar por productos como cerámica, sal, pieles, pescados, aves, plumas, madera, semillas, frutos y otros artículos de los cuales se disponían en las regiones olmecas y que al paso de los siglos demostraron ser bienes apreciados o necesarios para los pueblos mesoamericanos. En este comercio, a larga distan distancia, en el que mediaban cientos, a veces miles de ilómetros, entre un prod producto y su destino final, los ríos, lagunas y litorales se convirtieron en rutas comerciales importantes, pero también larg aliento. No sabemos si materias primas hubo rutas terrestres de largo basal la obsidiana y la ilmenita llegaban en como el jade, el basalto, bloques o como artículos terminados; tampoco sabemos comerci si se comerciaban a través de mercados libres o llegaban como tributos a ciertas capitales de provincias cacic o cacicazgos. Sitios olmecas como San Lorenzo Teno Tenochtitlan, La enta, Tres apotes, Laguna de los Cerros, El Macayal y Cerro de las M Mesas cuentan con grandes plazas, aunque ignoramos si cumplían fines religiosos o comerciales. Al menos, el bloque de Cascajal, pieza olmeca localizada en la isla fluvial de Tacamichapan, en la cuenca del Coatzacoalcos, sugiere que tenían cierto control sobre el paso del río y que se cobraba peaje o tributos, ya que los grabados de la pieza parecen registro de algunas materias primas como basalto, miel, plumas, frutos y pieles.

El trueque fue la forma de comerciar pro productos. Se usaron para ello artículos como los granos gra de cacao, las flechas de obsidiana y las plumas de d aves exóticas, entre otros, que sirvieron como moneda m de cambio para las transacciones. 24


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Los olmecas desaparecieron como la gran civilización del preclásico, y durante el periodo clásico, entre los años 100 y 700, surgió y se desarrolló el imperio teotihuacano en los valles centrales. El otro gran imperio de esa época fue el maya. Entre ambos, mayas y teotihuacanos, hubo intercambios comerciales, aunque también tuvieron guerra entre ellos. Desde entonces surgen las grandes rutas comerciales que enlazaron a la antigua Mesoamérica. Desde los yacimientos de turquesa en acatecas hasta las umbrías selvas mayas, y de la costa del Golfo a la costa del Pacífico, hubo caminos de tierra, ríos y litorales que formaron parte de las rutas por donde circularon mercaderías y ejércitos. Hubo pueblos en la costa y en tierra firme que sirvieron como puestos de intercambio, que producían bienes suntuarios o productos comestibles que consumía la gran metrópoli. Desde entonces hubo grandes comerciantes que viajaban con cargadores o incluso con un pequeño ejército para defenderse de los salteadores y de los animales salvajes. Cuatro fueron las rutas principales inter regionales. La primera bajaba del altiplano a la costa del Golfo, y viajando por tierra o por mar hacia el sur, se internaba a través del río Usumacinta para llegar a las tierras mayas de Chiapas y Guatemala. Otra gran ruta bajaba del altiplano a Monte Albán, para proseguir por la costa del Pacífico hacia Guatemala y El Salvador. La tercera ruta, una de las más estudiadas, iniciaba en Xicalango, en los límites de Tabasco y Campeche, para bordear la Península de ucatán y llegar hasta Nicaragua. Una ruta más, bordeaba las costas del océano Pacífico enlazando los sitios ubicados entre Nicaragua y Oaxaca.

usto en la ruta del Usumacinta se desarrolló una rica provincia llamada Acalán, entre los actuales estados de Tabasco y Campeche. Sus habitantes eran llamados putunes o itzaes, eran hábiles comerciantes y navegantes, pero sobre todo excelentes agricultores. Ellos desarrollaron los campos elevados con canales de riego para una producción agrícola intensiva, lo que sería el antecedente de las chinampas (Siemens, 19 9). Mayas y teotihuacanos influyeron casi en toda Mesoamérica, principalmente en el sureste. Sus adornos, vasijas, dioses y símbolos son visibles en numerosos sitios arqueológicos, aunque ignoramos a ciencia cierta si esos objetos llegaron por guerra o por comercio, o por una combinación de ambos. Cada región aportaba diferentes materias primas: de la costa del Golfo llegaba el oloroso chapopote, que se colectaba en el mar y en veneros a cielo abierto; también de la costa llegaban la sal y el almagre que daba color a las vasijas, casas y templos; el basalto para los artefactos de molienda, y productos propios del trópico, como pieles exóticas, aves, frutos, flores, miel, algodón, ixtle, madera, pescado, vainilla, hule, tabaco y animales de compañía como guacamayas, monos y tigres. De la zona maya de Campeche, ucatán, Guatemala y Honduras se comerciaba sal, henequén, plumas de quetzal, mantas tejidas, vasijas de alabastro, cristal de roca, obsidiana, cerá-

IZQUIERDA: Máscara funeraria teotihuacana, ca. 100 d.C. Colección Museo Nacional de Antropología, Conaculta-INAH. EN MEDIO: Máscara maya del Dios Sol inich, 600-900 d.C. Colección ilce Foundation. DERECHA: Máscara olmeca de jadeita, 900-600 a.C. eracruz, México. 25


mica, chía, ámbar, cobre, liquidámbar entre una variedad de productos. De las provincias del actual estado de Oaxaca se comerciaba oro, cobre, vainilla, mantas y cacao, mientras que de las provincias centrales y del norte los productos a intercambiar eran grana cochinilla, obsidiana, pedernal y turquesa. Hacia el año 700, oleadas sucesivas de grupos chichimecas asediaron y finalmente quemaron Teotihuacan, provocando el caos durante dos siglos y la llegada de un periodo militarista. Tiempo después de la caída de Teotihuacan surgió Tula como el otro gran imperio mesoamericano. Los toltecas fueron un pueblo guerrero, ante todo, aunque también practicaron el comercio. De hecho, el binomio guerra-comercio estaba indisolublemente unido, pues muchos pueblos buscaron controlar las rutas de comercio, además de que los comerciantes eran espías y embajadores, y el ataque a algunas caravanas de comerciantes siempre fue un buen pretexto para invadir y sojuzgar pueblos. Finalmente, el imperio tolteca cayó hacia el 1100, cuando la ciudad de Tula fue quemada por grupos chichimecas procedentes del norte. La diáspora de los toltecas fue amplia y llegó hasta Centroamérica. Fray uan de Torquemada escribe sobre estas migraciones y menciona que ocuparon la mayor parte del territorio que abarcaría la Nueva España, llegando a la costa del Golfo y la Península de ucatán, “quedando en medio de estas referidas otras muchas provincias como son las de Coatzacoalcos, Cempoala, y Nautla, Tonatico, Tuxpan, Papantla, Achachalintla, Sierra de Mextitlán, y toda la Huasteca de Pánuco todo lo cual se fue poblando de estos Chichimecas y Aculhuas, y las demás generaciones o familias que decimos haber venido de aquellas partes del Poniente” (Torquemada, t. 1, 19 6: 269).

1.Acamapichtli, primer rey azteca, Códice Tovar, 15 7, ohn Carter ro n Library, Providence, Rode Island. 2. Itzcóatl, cuarto rey azteca, Códice Tovar, 15 7, ohn Carter ro n Library, Providence, Rode Island. 3. Moctezuma I, sexto rey azteca, Códice Tovar, 15 7, ohn Carter ro n Library, Providence, Rode Island. 4. Moctezuma II, último rey azteca, Códice Tovar, 15 7, ohn Carter ro n Library, Providence, Rode Island.

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LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

El esplendor azteca Los chichimecas fueron absorbidos por la cultura tolteca. Los señoríos que se establecieron en la zona lacustre del valle de México después de la caída de Tula decían descender de los toltecas. En ellos se fundaron los linajes reales para justificar su acceso al poder. Entre los principales señoríos estaban Azcapotzalco, Xochimilco, Chalco, Culhuacán y Coyoacán. Cuando los mexicas llegaron a la zona lacustre, los cinco lagos estaban bajo el poder de estos señoríos. A cambio de pagar grandes cargas tributarias a Culhuacán, y de luchar contra Xochimilco, los aztecas pudieron asentarse en la parte occidental del lago de Texcoco, donde malvivían de la pesca y recolección. En 1274, los mexicas recibieron permiso de los tepanecas de Azcapotzalco de asentarse en el islote llamado Cuauhmixtitlan, donde fundaron la Ciudad de México, mientras que otro grupo de mexicas fundó Tlatelolco. El primer tlatoani de México fue Tenoch, quien combatió contra los tepanecas, pero fue derrotado y en consecuencia se aumentaron los tributos a los mexicas. Sin embargo, el rey de Azcapotzalco alentó a los aztecas para que sometieran Culhuacán, ciudad estado que era su adversaria, que de esa manera se convirtió en su tributario. En 1366, el rey tepaneca, Acolnahuácatl, aceptó que los aztecas tomasen como gobernante a Acamapichtli, príncipe culhua de Coatlinchan, quien

fue el segundo tlatoani de los mexicanos. Los mexicas se aliaron con los tepanecas y combatieron para ellos, conquistando Tenayuca, Chalco, Xaltocan, Xochimilco, Mixquic y Tepotzotlán. En honor de Tenoch, su predecesor, Acamapichtli cambió el nombre de México Cuauhmixtitlan a México Tenochtitlan, por eso se les empezó a conocer como tenochcas. Itzcóatl, hijo de Acamapichtli, le sucedió en el trono. Para entonces el señor de Azcapotzalco, Tezozómoc, había derrotado al señor de Texcoco, Ixtlilxochitl, en alianza con los tenochca, desterrando al príncipe heredero, Netzahualcóyotl. Al morir Tezozómoc, su hijo Maxtla, señor de Coyoacán, se adueñó del trono. Pero cuando Maxtla trató de conquistar Chalco, tributario de los tenochca, éstos se aliaron con Tlacopan, que también era de filiación mexica, y con el príncipe heredero de Texcoco, Netzahualcóyotl. De esta manera se formó la Triple Alianza y comenzó la hegemonía mexica. Azcapotzalco fue quemado, sus vecinos desterrados, y para mayor oprobio, los aztecas convirtieron a la antigua ciudad-estado en un mercado de esclavos. Así empezó la conquista del valle de México, por la Triple Alianza, conformada por Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, venciendo a otras ciudades como Mixcoac, Tacubaya, Churubusco, Xochimilco, Coyoacán, Mixquic y Tláhuac, entre otros pueblos. Aunque las tres ciudades-estado compartían el poder político y se repartían los tributos, el poder militar y la preeminencia la tenía México Tenochtitlan. Otros tlatoanis aztecas fueron expandiendo el imperio, como Moctezuma Ilhuicamina, quien comenzó la conquista del sureste, y en 145 sometió a Coixtlahuaca, que era una ciudad famosa por su comercio y que representaba la llave para entrar a

IZQUIERDA: Moctezuma Xocoyotzin, o Moctezuma II, (1466-1520) último Huey Tlatoani azteca, con sus conquistas militares engrandeció el Imperio mexica, reguló el sistema tributario a través de la Matrícula de Tributos y logró un amplio intercambio comercial entre los diferentes reinos en la región mesoamericana, y hasta regiones lejanas de Centroamérica.

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Diego Rivera, detalle de la pintura mural La gran Tenochtitlán, (vista desde el mercado de Tlatelolco), 1945. Palacio Nacional. 29


la tieerrra de los la os mixxte teco cos, co s, y obt b en ner tri ribu b tos bu toos en n oroo. Lass hu La h es este tess az te azte teeccaas dee Moc octe teezu zuma maa Ilh lhui uiicami cam ca miin naa lleeggaaro arroon on ha hast staa Gu st G aattem emal ala, a, y por o el noore r st stee so some ometi meti me tier eron er o on a lo los hu h assteeco c s y loos to toto ttoona naco cos, co oss,, obl b ig igán áán ndolo doollo os a pa paga garr ga trib tr ib butto. o En 14466 66, 6, lo loss me m xi xica caas lo logr grar gr arron aron o som omet eter et eerr a la c ud ci udad ad com mer erci ciial de Te Tepe peac pe a a, con ac ontr trrol olan an ndo de es esta ta m ne ma nera raa la ma mayo yorí r a de de rut u ass com omer errci cial alless. Essa co combi mb bin ci na ción óón n de gu guerra errra ra, tr trib iib butos uttoss y com omer erci er erci cio, o, dio io fue uerz rrzza al naci na acciieen nte imp per e io io mex exic icca. a. T at Tl atel tel elol olco c era co r unaa ciu iuda dad in i d deepe pend die ient nte, e, aun e, unq qu ue dee la mi d missm ma fi f liiac ació ióón me mexi xiccaa que ue looss ten enocch hccas as, ha h st sa q e en qu n 147 4733 Axxaayyác ácat atll llaa anexó neexó xó a su im mpeeri rio. o. Andaand d do el e tieemp po am mba b s ci ciud udad ud aad des es que u da d ro ron co conu conu urbada ba das y en da n Tlaate telo lolc lo llcco ssee esttab able leci le eci c ó un un gra ran n me merc r aad rc do q e se qu serí ríaa la rí la adm mirrac ació ión d ió deel im mpe peri riio y lleg lllleggar a ía a ser er cons co n id ns i errad do un u o dee los os merca ercaado er dooss má m s gr g an ande d s de del mund mu ndo de nd d essaa épo poca ca.. ca Loos az Los aztteeccaas m maant ntuv uvvie u vieeroon un n comer om merci erci er c o co cons n taan ns ntte con co n llo os os ma maya yas, s, aun s, unqu quee pa qu p raa ent n on once cess essa reegi gióón n habíía de bía d caaíd ído do se sens nsib ns ible ib ible leme m nt nte. ee.. Xic ical cal alan ango an g , situ siitu uado ad do en en el eexxtrem trrem mo oeestte de la llaaggu una na de T Téérm min inos o eraa esc s aalla de mer de erca erca cade dere de ress y ba re basee mililit itar ar de av a an a zaada da del el impeeri r o azzteca teeca ca y ser e ví v a co como enl n aacce en n el tr tráf áfficco ha haci cia ci ucaatáán y Ca Camp mpec mp eecche he,, miieen ntr trass que Tixxch tras chel el, si s tu uaad da een n el exxtr trem em mo eesste ste te de la la misma issma ma laggu un na, a era r cap pit ital tal de ottro ro señ e or orío íoo may aya. aya. a G nz Go nzal zaallo Fe Fern nán ánde deez de de Ovi v ed edo y fr fray ayy Fraanccis isco co Ximé Xi im mééneez re rela rela lata taba ta ab baan qu q e lo los m meeerc rrccad cados ad dos os se haací cían an n en laas pl plaz azaass priin nccip i aalles de la las as ci ciud iud udad dad des es may ayas yass, dond doond de ell tru rueq e ue eq ue eraa lo má máss co comú mún. mú n.. De essos riccos n o y pop puloso lo sos me sos merc erccad a oss nos os dej ejar arron n la si s ggu uieent nte de desc esccri ripc pcció ión n::

Una gran diversidad de artículos de Mesoamérica llegaban a la gran Tenochtitlan como tributos de los pueblos sometidos por el imperio azteca. Códice Mendocino, matrícula de tributos, 1541-1542. iblioteca odleiana de la Universidad de Oxford, Inglaterra. 30

Teení T nían íaan n los señ ñorres e gra ran ccu uidad idado id ad do de de quee hub bie iere ren re ren g an gr a de des y mu uy soolemn leemn m es e y muy uy riiccas a ferriaas y merc merc me rcad s poorq do rque u com ue mo co conc ncur nc u reen a el ur ello l sm lo mu uchas chas ch as cossas a, los q lo qu ue caare rece ceen dee alg lgo, o, alllí llo o hal alla l n y trrue la ueca eccaan co con loos qu que ccaare recen cen de ce d otrras as cossas a nec eces eces esar a iaas: s ten enía ían ía n suss fe su ferriias a y lo q qu ue se se ven ndí día ía ju j nt ntoo a su sus te sus temp mplos. mp mpl lloos. El vend ve nd n deerr y com mpr p arr es ell tro roca carr qu ca quee es es el má más naatu más turaal tr trat a o: dab at ban an maí aízz poor fr frijijijol oolles e y fri r jo j llees p poor cacaacao,, tra ca cao, raíaan sal saal po p r es e pe peci cies es,, qu es quee ess el ax axii o ch hililee Taamb T mbié ién tr troc ocab aban an caarrnees y ca c zzaa por or otr tras aass cos osas a de come co mer; r; con nm mu uta t ba ban m maant ntaass de al algo g dó go dón po porr or oro y algu al lgu gunaas haach chue chue uellaas uela as de d coob bre, ree, y orro po por eessmeera rald ldas as, as, ttu urq rqueessaas rque as y pl plum umas maass


LOS OS MERCADOS MER E CAD CADOS OS M MEX MEXICANOS XICA AN NOS O OS E EN N EL EL TI T TIE TIEMPO IE IEMPO MPO MPO MP O

Poor su P su par arttee, fray frray ay Diego ieegoo de Laand da no nos h bl ha bla d deel ri rico co y var co aria iado ia doo com omer erci cioo dee ci llaarga rgga di dist istan sttaan nciia qu nci q e lo loss ma maya aya yass ma mant nteenían ní an en ell Carrib be y la la cos osta t del e Gol o fo fo y n s daa not no otic i iaa sob ic bree el us u o de dell ca caca c oy l s cooncchas la haas como como co mo mon oned eda: ed a: E ofi El fici icciio a qu ue máás in incl clinad cl clin in nad dos esttaabaan es es el de d merrccaade dere res, re s, lleva leeva v ndoo sall, y ro ropa paa y esc scla l vvoos a ti tier erra er ra de ra Ullúa U úa y Tab baasscoo, tr t oc ocán áán ndo dolloo tood dolo do poor caca p caca ca cao y cu uen enta taas de pieedr dra q qu ue e an er n su m moone n da d , y co on es esta taa sol olía ííaan comp co omp mprar raar escl escl es clavvoss y cue uent n aass más ás finaas y bu n nas buen een nas as,, laas ccu ual a es es tra r íaan ssoobree sí br sí los os señ ñorres es com o o jooya y s een n las fies fi iesstas. taas. s ten enía ííaan po p rm moone neda da y joyaas ot otraas hech hech he chas hass de ciier e ta t s co conccha hass coolloora rada ada dass y la las trraían aíían n en su sus boolssass dee red qu d uee ten nía í n y en en loss merca errccaad doos ttrrat rattab aban a tod daass cua uant ntas nt ass cos o as as hab abía í n ía e esaa tie en ierr r a (Lan rr (L Laan nda da,, 19 1994 9 : 1111 ).

En los En o cam amin in nooss, s, paaraajes jes so je olilita taari rios oss, pu p er etos y me to m rc r ad a oss de tooda d Mes esoa oamé oa m riica mé c loos co c me m rccia i nt ntes es lev evan anta taab taba baan ad dorat orrat ato tor ooss par ri ara su sus di dios oosseess. En Entr Entr tree lo loss ma maya ayaas se ado se orraaba b a E Ch Chua uah, ua h, mient ieent ntra rraas qu q e e tr en tre lo loss aazzte tecaas el el dioos de de los os com merrcciian ante t s er te era aca cate tecu te c ht cu htlili. E Chu huah era r tamb ta m iéén ell diioos de mb dell ccaaca c o, o, la m moone oneda needa d máás coomú ún dee los com mer erci erci c an a te tes,, y se r p re prres e en enta taaba b com mo un unaa p peers r oon na ccaarna g nd ga ndo do un n far a do a la es e pa pald lda y un ld na la lanzaa en la la man no. o ac a atteccuh uhttl tli er era ra el dios ioos neegr n g oo,, cuyo uyyo ssíímb u m ol oloo erra el bác á ul uloo de de los ca lo los cami m na nant ntes e. es El sis El iste teemaa lag tema agun un nar ar dell val alle llee de Mééxico xi ccoo eraa apr p ovvec echa h doo al mááxi x mo m en ell peeri p riod odo p od poosc scláási s coo, poco pooccoo ant n es es de laa lllleg e ad eg da de las troopas paas d p dee Heerrn náán án Co C rtés. té s La caap piitaal de d l gr gran imp perrio dell mo ome ment n o, Méx éxic icco T ico Teenoochti ch hti titl tllan an, er an, eraa la ciu la uda dad m máás ggrraan nd dee de M Meesooaam mér éric ica ica

y una un na d dee lass mááss graand ndes ess y her ermo ermo mosa saas del mu de del und do. o Por o est starr aseent n aad da en en un ggrran an lag a o, o looss can anales alles e y emb m arca arrca caci cion cion ci nes es tteení eníían an una n imp mporta orrtaanc nciaa fun unda dame da ment me nttaall; n dee heeccho, d ho o, lo l s es espa paño año ñole less co le comp mpar arar aron ar oon n rreeit iter erad er adam damen am mente en nte a Ten noccht h iittlaan coon ene neci cia. ci a a. S ggú Se ún el el bióógr graf affoo d af dee Cor o ttéés, Fra ran ncisc ci sco co L Lóópez peez de de Góm ómar ara, a, hab abía unaas 200 00 20 200 000 em embarc barcac ba rcac rc acio ioon nees de tod doss tamaañ ño os, s de la las ccu ual ales ess un naas 50 0000 se se utililiz util ut liz izab aban ban an parra eell trraan nsspoort rte dee gente ente en t y baast stim i en ento toss.. Fray to ray uan ra an de To T rq queemaada m ad daa esc scri ribi ri bióó qu bi que ca cada da veccin da inoo teenía nía su ní u p op pr opia pia ia emb mbar arca ar arca caci ciióón ción n. Di Dive ive v rs rsos ooss testi esstimo tiimo monios ni o dan os n cue u nt ntaa de de cóm ó o laas ci cu ud daad des es e ta es taba baan comu comu co m ni nica cada ca dass por da poor ca cana naale n ale les co con n un u n trááfi fico co int co nten een nsoo de cano canoas ca noas no as. H Haab bíía nume nu m ro roso soos attrraaca sos c de d ro ros, s, chi hina namp mpaass, mp aceq ac ceq qui uias y dem más ás inffraaes estr truc tr uctu uc uctu t ra ra paarra f ci fa c lliita t r laa nav aveg egac eg a ió i n y laa pro rodu du d uccción ióón agrí ag r coolaa. En las as ép pooca c s po p stterio errio iore rees, el co com rrccioo cre me reci ció ió y see div iver verrssiifi ficó có ó. Lo Los co co-meerc m erc rciiaant ntes e vig es igil gili ab ban n y espia sp pia iaba baan a lo b loss pueb pu ebloos do d mi m na n do os, o inf nfor orma m b ma baan soobrre llaas nu b nuev e ass tiieerrrras a por or con onqu nqu quis i ta is tar, r, yd dee esa s man nerra as asce cend ce end n ie iero roon en en la es ecalaa socciaal.l Inc ca n lu luso soo hu ub bo p pu ueb eblo loos q qu ue see ded dic icar arron aron o bássic icam a en am ente te al coom te meerc rcio i . io H bíía desd Ha desd de de come co ome merc r iaant rc n es es min inor oris i taas, s, que ib qu que iban n cas asa po porr caasa s , ha hast astta gr g aan nde d s caraavvaanaas p cara ca prrop opieda opie iedaad d ie dee nob bllees qu q e te te-nían ní an flo an lota taas dee can anoaas y eesscl c avvooss car a gaadoore res. s. Haab bíaa mer e ca cad doos es espe peci pe eci cial aliz izad iz ados ad oss, os, een n Azccap apot pot o zalc zaallcco e Iz Izúc úcar aarr ven endí d an dí an escllavos avvos os,, en e Ch hoollu ullaa joy oyaass, pi pied ied e raas fi fina ina n s y pl pu um mas as riiccas, as, een as n Teexxcoco coocco o se ve v nd díaa rroopa, paa, jííca cara ras laabr ras brad adas a , lo as loza oza za fin na y ottrroos os ador ad dor o no oss;; en A Accollm maan se se enc ncon con ontr trrab aba el e merccad me merc adoo dee per erro ros. ro ros. s.

La conquista El imp El m er erio io meexxic ica es e taba ttaabaa en to todoo su es espl plen ple endo endo dor ccu uan and doo lle leggaaro ron n lloos co conq nq nqui quist uiist stad ad dor o es es esp spañ pañ ñol oles es en 115519 19.. De D u at uc a áán n a erraccru r z, looss sol oldado dad da doos de de Cort Co rtés rt é essccuccha és haba ban hi ba h st storriaas in incr crreeííbles bles de loos cu bl culhú úas a , de d su oop pul ulen enci en cia y po p de derí río. o. En ttoodo odo el Cari Caariib bee y en n tod da la l costa osta os t del el Gollfo, fo, no hab fo abííaa cos osaa iggu uaal.l c an cu ndoo llleegaro garoon a T ga Teen no och chti titl itllaan n con nfi firm rm mar aron on q e la qu las h hiist stor o iiaas faabu buloosas bulo saas noo sóóllo er e an n cie iert r as siin rt no qu ue su upe peraaba ban n po or mu mucho ch ho a loo esp per erad ado. o. Las o. as ciu udad da dees y m meerccad dooss ind ndígen íggen nas as im mp pre pre resi ssiion onar aron on a los os esp es espa paaño ñole les. le es. s Rel e igio igio ig iosoos, ioso s sol od daado dos y cr dos c oon niisstaas de nis deja jaroon co on nsstaan nccia ia de llaa riq i ueezaa de lo loss ti tian angu an gu uis is, es e peeci c al al-ment me ntee de del m máás ás gr grande gran an nde de y diver ivver e so so,, co coomo mo m o lo erra el e de Tla de l teelo lolcco. o. Dec ecía í Cor ía orté tés, és, s, hab abla land ndo dee Méxxicco Teeno T n ch c ti tittllan lan an: “T “Tie ieene ne esstta ciiud udad daad d muc ucha has pl p aazzas zas a, dond do nd de ha hay co ont ntin inuo u merrcaado uo do y tra rato ttoo de coomp mpraar y veend n eerr” (Cor (Cor (C o té tés, ss,, 200005: 5: 77) 7).). Po P or ottro laad do, errnaal Díaz Dííaz az del Cas a ti t lllloo es escr criib bíaa: bía “ eííam a os os en aq qu ueelll a gr graan gran n lagun aggun na mu multtiittud ud de ca canooas a , un nass que u venía eníaan co en con baast con s im imen men entto os y ottrraas qu que vveení nían an coon n car arga g s y me ga merc rccad der ería ías” s . Má Máss aad del del elan antee, soobr bree la la gra ran pllazza del ran del Teemp de mplo lo May lo ayor or,, escr esscrib crib cr bííaa: “L La mult mu m ulttittud ud de ge g nt nte q qu ue en e elllla ha habí bía, bí bía, a un noos co omp m raando nd do y ottro ros ve ros v nd ndiend iend ie do, o qu uee sol o am meen ntte el el ru umor moor y zu m zumb mbiid do de do d las as voc oces es y palab es allab abra raas q qu ue aallllíí habí ha bíaa so bí onaba naab baa más ás que u de u un na le l gu gu uaa y en ntr ten nooso s ttrros os hub u o so sold ldad dad doss que ue hab abía íaan es estaadoo en mu m ch chas as paart p rtes eess del el mun u do d , y en n Const on nst stan anti an tinopl ti noopl p a, a, y en to t daa Ittal a iaa y Rom o a, a y dijjer eron on que ue pla lazzaa tan laza an bie i n coompasa pa sada ada d y con n tanto an nto t con ncier cier ci erto to y tam amañ ña y llleen na de de tant ta nta ge nt g n ntte no no la ha h bí b an n viissto to” o” (D (Día Díaaz d deel C Caasttilillo lo, 19 6: 17 19 173) 73). 3). 3) Por Po or su u par arte ttee, e, fr fray ay Die ay iego go Du urrán rán n deeccíaa sob obre ree loos me m rc rcad aad doss de A An náh áhua uac: c “Lo Los me merc r aad dos os de es esta t errra ti ra era ran tto odo d s cceerr rrad dos os de un unooss par ared red edon ness y ssiiem iempr em mpr p e fr fron onte teroos d dee los o tem empl p os os de lo los di dios oses es”,, y desttaaccab de aba qu que caada da merrca cad doo teen nía ía un al alta lta tar pa para ra un diooss,, al cu un ual al ofr f ec ecía ían of ía o re rend rend das as “de maí aíz, íz, z, toom mate, ch te, te hiille, e, fruta ru uta tas y ot tas otra ras leegu g m mb brrees y seemiillllas bre as y pan an”” 31


y, en general, de todo lo que se vendía en el tianguis. cada día de tianguis era un día de fiesta. Por ley ninguno podía vender lo que traía al mercado fuera de él, y había castigos humanos y divinos, y todavía en los primeros años de la colonia ningún indio de camino al tianguis vendía cosa alguna, aunque se encontrase quien comprara su mercancía. En realidad estas leyes estaban orientadas a que el cacique no perdiera las pensiones que imponía a las mercancías vendidas en el mercado (Durán, t. I, 2006: 179). Pero el ansia de oro, obtenido a sangre y fuego, y un fanatismo obsesivo, llevaron a los españoles a destruir aquello que tanto los asombraba. Los conquistadores entraron por primera vez a México Tenochtitlan en noviembre de 1519; para agosto de 1521 habían arrasado con la gran ciudad, aliados con los tlaxcaltecas, con los cholultecas, y con muchos otros pueblos indígenas que sólo querían liberarse del yugo de los aztecas. Una y otra vez, tras describir la grandeza de los templos, el esplendor de las plazas, el tamaño de las calzadas y lo maravilloso de los jardines, ernal exclamaba: “Ahora todo está por el suelo, perdido, que no hay cosa” (Díaz del Castillo, 19 6: 159). Los viejos cantares mexicanos lamentaban la caída de la gran Tenochtitlan (León Portilla, 2003: 1 ):

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Gusanos pululan por calles y plazas, y en las paredes están salpicados los sesos. Rojas están las aguas, están como teñidas, y cuando las bebimos, es como si bebiéramos agua de salitre. Golpeábamos, en tanto, los muros de adobe, y era nuestra herencia una red de agujeros. Con los escudos fue su resguardo, pero ni con escudos puede ser sostenida la soledad.

Tres emperadores mexicas morirían desde la llegada de Cortés hasta los inicios del Gobierno español: Moctezuma Xocoyotzin, Cuitláhuac y Cuauhtémoc. Así acabó la grandeza de aquel pueblo que llegó pobre y sojuzgado a los lagos de Anáhuac y en menos de siglo y medio levantó un imperio portentoso. Pero mucho del México antiguo perduró en los años venideros.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Los primeros mercados coloniales En los primeros años de la conquista se trató de recuperar los espacios de los antiguos mercados. Mezclando en parte la grandeza del pasado con la riqueza de su presente, fray uan de Torquemada relataba: Había, y hay hoy día, en toda esta tierra de Anáhuac, en muchos de sus pueblos, mercados, que ellos llaman tianquiztli, y son los lugares, donde salen a sus contrataciones, tan grandes, y tan espaciosos, que no se sabe de ciudad del mundo que más anchurosos los tenga, en especial las ciudades y pueblos grandes como son Tlaxcala, Cholula, Tepeyacac, Huexotzingo, Tetzcuco, Xochimilco, y todos (finalmente) los que tienen algún crecido número de gente, que son sin números; y por no dilatar este capítulo a cosas casi infinitas, las reduciré todas a esta ciudad de México; porque vistas aquí, se podrán por ellas entender, las de todas las otras partes, de la tierra. Tiene esta extensísima ciudad, en cada plazuela, y lugar medianamente desocupado, todos los días mercados de comer; de manera, que para proveer los castellanos, y los indios sus casas, no han menester salir lejos. Fuera de estos mercados hay otras plazas ( ) donde es el concurso de la mayor parte de la gente; pero sin estas tiene otros tres lugares muy principales, el uno de los cuales, es la plaza de Santiago Tlatelolco, donde concurría, en tiempo de su gentilidad, y después de cristianos muchos años, toda la gente a vender, y a comprar las cosas necesarias

al trato humano; pero por parecer algo lejos, se traspasó este trato y comercio a los otros dos, donde a ciertos días de la semana concurre gran cantidad de indios a este ministerio dicho. El primer tianquiztli, es el de la parte de Santiago. En esta plaza hay mercado ordinario, pero no de mucha gente, por haberse pasado el trato a los otros dos, y estar ya hechos los indios a ir a ellos (Torquemada, t. I, 19 6: 554-556).

Fray uan de Torquemada es prolífico en describir los dos principales mercados de la Ciudad de México en la primera mitad del siglo XVI, el de San uan y el de San Hipólito. El segundo nació del traslado de parte de los comerciantes de Tlatelolco y parte de los de San uan junto a la iglesia de San Hipólito. Narra Torquemada: El mercado ordinario de esta ciudad es el que está en la población de San uan, que es una plaza también muy grande; de suerte que en esta y en la pasada caben cien mil personas con sus mercaderías. Había todos los días de la semana gente en este mercado o tianguiz (que así lo llaman los españoles, sin haberse quitado el nombre de los indios, así como también se les ha quedado el de otras muchas cosas) y después en tiempo del virrey don Antonio de Mendoza y el visitador Tello de Sandoval (1544-1547), se ordenó que la gente que acudía a estos dos tianguiz cada semana se juntasen los miércoles y jueves, en otra plaza muy grande, cerca de la población

de los castellanos, que como entonces eran pocos, distaban mucho estos mercados de sus casas, pero ahora ya caen dentro de la ciudad española y aún en los callejones de los indios hay muy pocos que no tengan muchos moradores, así castellanos como mestizos y mulatos. Este tercer tianguiz se llama de San Hipólito, por estar cerca de la iglesia de este santo, abogado de la ciudad, según dicen algunos, aunque según otros, fue el día de Santa Clara; pero porque no reza universalmente la iglesia de ella, y por consiguiente manera no estaba en el calendario y tabla general del rezado esta santa, no la hallaron en ella cuando quisieron notar el día y así pasaron al inmediato que se le sigue, donde están los benditos santos Hipólito y Casiano. esto he dicho, aunque en plática de tianguiz, para que sepan los que faltan a él. A este tianguiz acuden de todos los pueblos de la laguna, y era de manera la gente que se juntaba, en este tan grande mercado, que apenas se podía andar por él a caballo, ni a pie, y eran tantos los contratantes, que no oso decir el número porque parecerá fabuloso al que lo oyere y no lo hubiese visto; porque cierto no había hormiguero de tanto bullicio, como antiguamente lo vi, y no era entonces de muchas partes, una de lo que antes era. Muchos vienen a comprar y otros, sin cuento, a ver lo que se vende; las más son mujeres, debajo de unos tendajones o sombras que hacen para la defensa del sol. Tienen las mercadurías puestas en el suelo, y cada uno conoce y tiene su asiento, sin que otro se lo tome porque viene corriendo desde su gentilidad entre ellos, así en este como en todos los mercados de esta Nueva España, tener cada oficina su asiento y lugar y cada mercado tenía su sitio. A causa de este mercado, como por la laguna vienen los más a comprar y vender, había tantas canoas en la acequia que le corresponde que cubrían el agua (Torquemada, t. I, 19 6: 554-556).

La prolífica descripción que hace Torquemada de los mercados indígenas se basa en obras de cronistas

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y frailes que le antecedieron, aunque la adapta a su tiempo y la actualiza, puntualizando qué es lo que se conserva y qué ha cambiado. Prosigue el fraile:

Fray uan de Torquemada, Monarquía indiana, ca. 1600. hon Carter ro n Library, Chicago. 34

En los otros pueblos grandes, que los nuestros llaman cabeceras de provincia, dice el padre Fray Toribio de Motolinía que tenían entre sí, por barrios, repartidas las mercadurías que habían de vender, y así los de un barrio vendían el pan cocido y los de otro el chile, y otros sal, y de otro el mal cocinado y los que se ocupaban en una granjería no podían atender a otra, que era curiosidad harto notable, pero todos en común podían vender centli, que es maíz en mazorca, cuando se cogían los panes, y después en grano. volviendo a nuestro tianguiz mexicano digo que las cosas que son de más pesadumbre y embargo, como piedra, madera, cal, ladrillo y otras de esta suerte, dejábanlas en las canoas o las ponían en la lengua del agua, para que allí fuesen a comprar los que quisiesen. Traíase al mercado esteras finas y gruesas que llaman petates, de todo género, pero las finas son pintadas a modo de alfombra, de manera que se pueden poner en la cámara de cualquier señor, y de ellas usaban los reyes en sus salas y recámaras. Traíase a este mercado carbón, leña, ceniza, loza y toda suerte de barro pintado, vidriado y muy lindo, de que hacen todo género de vasijas, desde tinajas hasta saleros. Traíase cueros de venados crudos y curtidos con su pelo y sin él, de muchos colores teñidos, para broqueles, rodelas, cueras, zapatos, aforros de armas de palo, y así mismo cueros de otros animales y aves, adobados con su pluma y llenos de hierbas, unas grandes y otras chicas: cosa cierto, para ver los colores y extrañeza. La más rica mercaduría es mantas y de ellas muchas diferencias, son de algodón, unas más delgadas que otras, blancas, negras y de otros colores, unas grandes, otras pequeñas, unas para cama, damascadas riquísimas, muy de ver, otras para capas, otras para colgar, otras para calzones, camisas, sábanas, tocas, manteles, pañizuelos y otras muchas cosas. Téjese las mantas ricas con colores, y aún después de la llegada de los castellanos, con hilo de oro y seda de varios matices. Las que se venden labradas tienen la labor hecha de pelos de conejo y de plumas de ave muy menudas: cosa cierta de admirar. endiáse también


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

mantas para invierno, hechas de pluma, unas blancas y otras negras, y otras de diversos colores; son muy blandas y dan mucho calor, parecen bien, aunque sea en cama de cualquier señor. enden hilados de pelo de conejo, telas de algodón, hilaza, madejas blancas y teñidas (Torquemada, t. II, 19 6: 554-557).

Torquemada también repite a grandes rasgos la diversidad de aves que se trataban en los mercados y la reducción que acontecía a causa de los abusos de los españoles sobre los indios, debido a que las lagunas habían disminuido sus aguas, y a que el ganado vacuno invadía la ribera lacustre. Igualmente describe la destreza indígena para modelar joyas de oro y plata y las obras esplendorosas, labradas con plumas, de los amantecas (Torquemada, t. II, 19 6). Al igual que el mercado indígena de Tlatelolco, el mercado de Tepeaca tampoco desapareció, pues a decir de orita, en él se compraban y vendían gran cantidad de aves: Son tantas las aves que cada cinco días se venden que van los caminos llenos de indios cargados de ellas en sus jaulas ligeras y bien hechas ( ) que se venderían en él de cinco en cinco días más de ocho mil aves y que estas son muchos gallos y gallinas de la tierra (guajolotes) que son aves grandes y gallinas y pollos de Castilla y de esto es la mayor cantidad que allí se vende y se han multiplicado en gran manera ( orita, t. I, 2011: 1 6).

Sin embargo, aclara Alonso de orita que en 1539 hubo una epidemia que casi aca-

bó con las aves de granja, tanto gallinas de Castilla, como patos, gansos, palomas y guajolotes, lo cual provocó grandes pérdidas en los indios, pues había familias que llegaron a tener desde 200 hasta 1 000 gallinas, de las cuales vendían huevos y pollos para sustentarse. Agregaba orita que otros mercados donde se vendían tantas aves como en Tepeaca eran los de Acapetlayocan, Tepeapulco, Otompan, “y que de todos ellos llevan muchas aves a vender a la gran ciudad de México mercaderes que tratan en ello porque allí tienen más precio” ( orita, t. I, 2011: 7). “Son los mercados apetitosos y amables” decía fray Diego Durán y mencionaba que antiguamente los tianguis se hacían cada cinco días, costumbre que se mantuvo durante los primeros años de la colonia, hasta que por insistencia de los sacerdotes se cambió cada ocho días, para que cayera en un día fijo de los siete de la semana, ya que a la manera antigua cuando caía en domingo nadie iba a misa. Los mercados se siguieron especializando durante la colonia, aunque desaparecieron los mercados de esclavos indígenas de Azcapotzalco e Izúcar. En Cholula se seguían vendiendo joyas, piedras finas y plumas ricas, en Texcoco seguía la venta de ropa, jícaras labradas, loza y otros adornos. En Acolman todavía vendían perros. Fray Diego Durán, que visitó el marcado alrededor de 15 0, menciona que encontró unos 400 perros, chicos y grandes, liados en cargas, unos ya comprados y otros aún en venta, y le dijeron que eran pocos, ya que en otros días de tianguis había muchos más. reflexionaba Durán que seguramente

eran para comer, lo cual le horrorizaba, pues cada pueblo tenía carnicería de vaca y carnero, donde por un real tenían más carne que dos perrillos juntos. Los mercados de esclavos, ya no indígenas, sino negros, florecieron en otros puntos, como San uan de Ulúa, Xalapa y Orizaba. En la Ciudad de México se vendían esclavos en las atarazanas. Por eso, a esa calle se le llamó tempranamente calle de los Donceles, pues en esa plaza se vendían esclavos negros jóvenes.

Door Pieter ander, Nativos mexicanos cargando mercacias al mercado, 1707. hon Carter ro n Library, Chicago.

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Las monedas El trueque y el uso del cacao como moneda de cambio no desapareció en las primeras décadas de la conquista. Alonso de orita y fray Toribio de Motolinía escribían que en algunas provincias, más que en otras, aún usaban el cacao como moneda, mientras que en algunas más se usaban unas mantas pequeñas nombradas patolquachtli, a las cuales los españoles llamaban patoles, y decían que en otras provincias “se usa mucho de unas monedas de cobre casi de hechura de tau de anchor de tres o cuatro dedos, unas más delgadas que otras y que donde hay oro tienen por moneda unos canutillos de él; ya usan también de los reales que se labran en la Casa de Moneda de México y los llaman tomines” ( orita, t. I, 2011: 1 5). Al respecto, Diego Muñoz Camargo mencionaba que comenzándose a poblar la Nueva España por los castellanos se descubrieron veneros de oro y plata en Taxco, umpango y ultepec y se empezaron a acuñar monedas, pero hubo un tipo especial de moneda que los indios se negaron a usar. Dice: se comenzó a fundir moneda para la contratación de los españoles, porque antes no se trataba sino con barras y tejuelos de oro y oro en polvo, y no podía correr tan bien como corre la moneda, y había gran fraude en los rescates del dicho oro y plata y eran muy lesos y damnificados los indios, que no sabían más de trocar “dame esto y te daré esotro”, poco más o menos. Para evitar esto se batió la moneda, como está referido. Obo otro género de moneda que fue de cobre, que fueron cuartos y medios cuartos de a cuatro y de dos maravedíes, y comenzó esta moneda a correr por entre los españoles y los indios. La cual pareció tan mal a los naturales, que hacían burla de tan baja cosa, que no la estimaron en nada ni la pudieron sufrir, porque decían que denotaba gran pobreza. no la quisieron tratar ni recibir. aunque obo rigor y fueron compelidos a que de ella usasen y tratasen, dentro de un año o poco más, reunieron y echaron de sí más de cien pesos de esta moneda en la laguna de México para que no obiese memoria de 36

ella. hasta hoy ha durado el no usarla en esta Nueva España, porque toda la rescataron los indios y la desterraron del mundo, a lo menos de su tierra, porque les fue muy aborrecible y odiosa. ansí, no se usa otra moneda ni corre más que la plata desde aquel tiempo, en reales de a ocho hasta medios reales, toda de plata, muy buena moneda. en este tiempo cesó el trato de oro en polvo, barras y tejuelos (Muñoz Camargo, 2003: 256).

Sin embargo, el cacao siguió usándose durante varias décadas, pues Cervantes de Salazar menciona en 1554, refiriéndose al mercado de Tlatelolco: Cambiaban unas mercancías por otras, y además se valían de una especie de bellotas, que ellos llaman cacahuatl: estas eran tenidas entonces en mucha estimación, porque no sólo servían de moneda, sino también de comida y bebida. Aún hoy se estiman lo mismo; sirven de moneda menuda y cambiánse por las de plata. Consúmese anualmente en comida y bebida una cantidad enorme y no duran mucho sin echarse a perder (Cervantes de Salazar, 2000: 55)

Monedas coloniales, siglo XVI. Museo Nacional de Historia, Conaculta-INAH.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Atribuido a Hernán Cortés, Plano de la ciudad de México-Tenochtitlan, 1524, grabado en madera, plano adjunto al texto de la Segunda Carta de Relación. N remberg, Alemania.

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LOS OS M ME MER ER E RC CA CAD ADO AD OS SM ME MEX EXIC EX XIC IC ICA CA AN NO NOS OS E OS EN NE EL LT TIIIE TIE EM MPO MP PO P O

uan Patricio Morlete y Ruiz, Plaza del Volador, 1722, óleo sobre tela. Palacio de San Antón, Malta.

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LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Los nuevos mercados novohispanos Además de los mercados de San uan, San Hipólito y Tlatelolco, hubo un mercadillo en Plaza Central y se hacían tianguis semanales en distintas plazas y calles conforme la Ciudad de México fue creciendo. Para este comercio informal fueron fundamentales los antiguos canales prehispánicos. Prácticamente en cada embarcadero los indios hacían vendimia. Pero la Acequia Real, que durante mucho tiempo pasó a un costado del Palacio irreinal (actual Palacio Nacional), y que cruzaba el costado sur del zócalo, fue un punto importante para el abasto de frutas, verduras, legumbres, flores y animales que los indios transportaban en trajineras para su venta. Si bien México aportó al mundo animales como el pavo y frutas, cereales y verduras como el maíz, el aguacate, el chile, el tomate, el epazote, el cacao y otros, también llegaron una gran cantidad de legumbres, leguminosas y hortalizas europeas que los indios empezaron a cultivar y comerciar con éxito. A un lado de la Acequia Real, y en contra esquina del Palacio irreinal, estaba la alhóndiga y la Diputación, en el espacio que hoy ocupa el edificio del Gobierno de la Ciudad de México. En las primeras décadas del siglo XVI diversos factores, como inundaciones y sequías, provocaron años de hambruna, por eso el Gobierno virreinal concentraba todo el grano que entraba a la Ciudad de México y no permitía la libre venta, pues los especuladores lo acaparaban para aumentar el precio. Desde la segunda mitad del siglo XVI la alhóndiga concentraba el trigo, maíz, cebada y harina. Los arrieros y carretoneros estaban obligados por ley a entregar sus cargas de maíz en la alhóndiga. En las épocas de abundancia el maíz se

vendía libremente, pero cuando escaseaba el alhondiguero comisionaba personal para ir a las comarcas vecinas a comprarlo, como sucedió en 15 7 (AGN, General de Parte, vol. 3, exp. 26 y 512; Reales Cédulas Duplicadas, vol. D3, exp. ). La ciudad se fue llenando de iglesias y conventos. Cada convento exigía privilegios especiales, sobre todo para surtir su despensa, e invariablemente pedían que la alhóndiga les vendiese el maíz al precio especial que se daba a los pobres. Como a veces en la misma alhóndiga el maíz escaseaba entonces se permitía que también se vendiera en plazas y tianguis, pero no en casas particulares, ello con el fin de poder cobrar las alcabalas, como sucedió, por ejemplo, en 1615. No obstante, a pesar de la escasez, en otras ocasiones el maíz solamente se expendía en la alhóndiga. En la Plaza Mayor, o Central, en una parte de lo que hoy es el zócalo, desde 1600 se ponía el llamado mercado del aratillo; consistía en cajones de ventas hechos de madera, donde vendían jarcia, carne, loza, ropa, fruta, pan, tocinería, y otros efectos. Ese baratillo, junto con el tianguis de los indios en la Acequia Real, los movimientos de cereales a través de trajineras y recuas en la alhóndiga, y la venta de productos del campo y de los grandes comerciantes en los portales oeste y sur de la plaza, llamados de Mercaderes y de las Flores, fueron dando vida, color y bullicio al zócalo, aunque nunca pudo igualar al antiguo tianguis bullanguero que se hacía frente al Templo Mayor. Desde 1611 empezaron las prohibiciones de vender en baratillo no se logró su desalojo y se optó por vigilarlos y cobrarles una renta semasemanal (Orozco y erra, 199 ; AGN, Reales Cédulas Duplicadas, vol. D15, exp. 16 ).

Anónimo, Escena de mercado, siglo XVIII, óleo sobre tela. Museo Nacional de Historia, Conaculta-INAH. 41


Una terrible desgracia vino a terminar momentáneamente con esa barahúnda mercantil. El 21 de septiembre de 1629 se inundó la ciudad. Se calcula que murieron 30 000 indios y que de 20 000 familias españolas, sólo quedaron 400. Por años no hubo mercado y la alhóndiga quedó vacía. La inundación duró hasta 1635. Cuando las aguas se retiraron volvió el baratillo, creció el bullicio de la Acequia Real y de los portales de Mercaderes y de las Flores. Aunque en el baratillo se vendía de todo, en 1644 se prohibió la venta de fierro viejo (AGN, Reales Cédulas Duplicadas, vol. D15, exp. 16 ). Pero ese mercado de Plaza Central se quemó en noviembre de 165 . Para evitar males mayores las autoridades virreinales desalojaron los cajones que quedaban y se limpió el espacio, trasladando esos comercios a la plazuela de la Universidad, entre la catedral y la calle de Moneda y en contra esquina del

Palacio irreinal. Pero los comerciantes volvieron a la Plaza Mayor, formando un baratillo, aunque el espacio que habían ocupado previamente no fue desalojado, por lo que se le llamó aratillo Menor, y por ser lugar de concentración de vagos y léperos, y estar contiguo a la universidad, se le llamó la Universidad de la Picardía (Orozco y erra, 199 ). La alhóndiga también volvió a ser el almacén general de la ciudad y buscó regular los precios de los granos, ya que muchos comerciantes seguían acaparando maíz, alterando las medidas y aumentando irracionalmente los precios. Incluso se obligó a los indios regatoneros a comprar su maíz dentro de la alhóndiga. Cuando se encontraba alguna bodega ilegal, la alhóndiga incautaba su contenido (AGN, Alhóndigas, vol. exp. 1; General de Parte, vol. 27, exp. 99). Paralelamente nació la plaza del olador. El mercado o plazuela del olador formaba parte originalmente del Palacio de Moctezuma, cuyo terreno ocuparon después la Universidad, el Palacio irreinal y el olador. Los terrenos de la plazuela eran propiedad del Marquesado del alle. Orozco y erra decía que ese terreno del olador “era una ciénega, depósito de las inmundicias de toda la vecindad, aunque sobre ella caían las ventanas de las salas de la Audiencia”. El Ayuntamiento construyó allí una fuente en 1620, pero los descendientes de Cor-

Pedro de Arrieta, Plano de la Ciudad de México (detalle), 1700, Museo Nacional de Historia, Conaculta-INAH.

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LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

tés pusieron pleito a las autoridades, hasta que en 1624 la Audiencia ratificó la propiedad del marquesado. Desde entonces se quedó la plazuela del olador como mercado de frutas y legumbres. Se le llamaba del olador porque allí solían plantar un tronco alto los indios para hacer dicha danza (Orozco y erra, 199 : 264). En 1692 volvió la casi crónica escasez de granos. Acicateada por el hambre, el de junio de ese año la gente se amotinó y quemaron tanto el mercado del aratillo como el Palacio del Ayuntamiento, la mitad del Palacio irreinal, la Diputación y la alhóndiga. Prácticamente todo el centro de la Ciudad de México era una enorme fogata. Para paliar el hambre, el arzobispo ofreció al virrey que las órdenes religiosas que poseían haciendas de labor entregarían a las autoridades una porción de maíz para su venta, reservando para sí la porción que ocuparían para semilla y sustento. Este maíz se concentraría en la alhóndiga, pero los religiosos hacendados se negaron a vender sus granos. Por ello, en 1695 se renovó el acuerdo de que los indios maiceros sólo vendieran en las plazas y la alhóndiga, mientras que las autoridades estaban atentas a la calidad del grano, además de vigilar que las medidas no se alterasen. Para alentar el comercio del cereal se exentó a los indios vendedores de pagar el medio real por carga de maíz. Pero la alhóndiga dejó de funcionar junto a la Diputación y se construyó una alhóndiga central nueva junto a la Acequia Real, frente al Puente de Roldán, y hubo además varias alhóndigas secundarias, una de las cuales estaba en San Antonio Abad. Cuando el problema para el abasto era la falta de recuas, se facultaba a las autoridades provinciales para embargarlas y para conducir el maíz a la alhóndiga. También se embargaban las cargas en los embarcaderos de las acequias. A pesar de todo, la hambruna demoró hasta 1696 (AGN, Alhóndigas, vol. exp. 1; General de Parte, vol. 27, exp. 99; General de Parte, vol. 5 exp. 1435; Ordenanzas, vol. 3, exp. 15; Indiferente irreinal, caja 0 97, exp. 2). Desde 16 , las autoridades veían la conveniencia de prohibir el baratillo, pero esas medidas no pudieron aplicarse. Al año siguiente, finalmente, fue prohibido bajo la pena de 200 azotes a los indios, mestizos, negros y mulatos y la confiscación de su mercancía, pero en cambio a los españoles sólo se les condenaba a dos años de destierro a 20 leguas de la ciudad. Pero ni esos castigos surtieron efecto, por lo que se reiteró la prohibición en 1691 y nuevamente en 1696. Incluso se publicó un bando para desalojar a los vendedores de las calles, no obstante que todos esos comerciantes aportaban a la ciudad en impuestos 15 000 pesos anuales (AGN, Reales Cédulas Originales, vol. 22, exp. 73; vol. 24, exp. 74 y vol. 27 exp. 42 y 67).

Había muchas razones para desaparecer el baratillo. Se decía que era peligroso, que allí se vendían cosas robadas, que hacían fraude con las medidas, pero, sobre todo, a las autoridades les preocupaba que se vendiera plata labrada sin quinto ni ley, pues de esa manera evadían el pago que correspondía al monarca español y defraudaban a los compradores. Además se vendían artículos prohibidos, de contrabando o fayuca, es decir, mercancía que llegaba de la bayuca de eracruz sin pagar impuestos. Igualmente rentaban ganado de herradura para numerosas carretas que circulaban por la ciudad, para carga y para jinetes presurosos, pero los dueños no pagaban las alcabalas. Por su parte, a los inquisidores les preocupaban que allí se vendieran yerbas, polvos para amar, chupamirtos, y otras cosas relacionadas con la magia y brujería (AGN, Inquisición, vol. 993, exp. 2; Industria y Comercio, vol. 5, exp. 9). En 1696 las autoridades pudieron desalojar a los puesteros del baratillo, a fin de hacer un nuevo mercado. Para evitar incendios se propuso hacer un edificio de mampostería, mismo que se edificó frente al portal de Mercaderes, y se terminó en 1703. Dice Orozco y erra que al principio se llamó Alcaicería de la Plaza Mayor, pero su semejanza con un edificio para mercado que existía en Manila y el hecho de que en el nuevo edificio se concentraran los principales comerciantes de la Ciudad de México que comerciaban con la nao de China, llevó a que se le nombrara Parián. El Parián era un cuadrado con un patio interno, pero creció hacia adentro, edificando primero otro cuadrado de locales al interior y luego hacia arriba, construyendo un segundo piso. Aunque estaba prohibido ocupar los locales como casa habitación, muchos ocuparon los altos como casa y como bodega. Se vendían artículos diversos, sombreros, sarapes, zapatos, mantas, abarrotes, lencería, paños, sedas, pero también lo más fino y novedoso, la ropa de moda y alhajas de las clases pudientes (Orozco y erra, 199 ). Si bien el Parián se construyó de mampostería para evitar incendios, muchos de los artículos que se vendían allí, así como en el aratillo (que volvió a ponerse pronto junto al Parián) y los portales, eran altamente flamables. El portal de las Flores, donde se vendía también ropa, sarapes, sombreros, rebozos y otras prendas para la gente pobre, además de flores de papel, se incendió en 173 , con graves pérdidas.

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Pronto los vendedores ambulantes volvieron a la Plaza Mayor, alrededor del Parián y a los portales de Mercaderes y de las Flores. Siempre se argumentó que la presencia de los vendedores del baratillo significaba un peligro para los peatones, para los comerciantes y para los compradores, por ello desde mediados del siglo XVIII el comercio empezó a pagar guardias para cuidar la Plaza Mayor, el Parián, el olador y el aratillo. Otro problema era que en las plazas, mercados y baratillos se jugaba rayuela, tángano, naipes y pelota, lo cual era prohibido reiteradamente, sobre todo porque los naipes eran monopolio de la Corona (AGN, Ordenanzas, vol. 12, exp. 12 ). Asimismo se distribuían hojas sueltas que criticaban a la autoridad, versos picarescos u objetos que incitaban a la lascivia, como unas cintas que se vendían en el aratillo, frente a la cruz de la catedral “con retratos de hombre y osé de Páez, De Español y Castiza Español. mujer y en ademán de besarse”, según Colección Particular. la denuncia de un soldado alabardero natural de la ciudad de Granada (AGN, dedores ambulantes del Parián y de los alrededores lador, “se formó con ellos un mercado Inquisición, vol. 1202, exp. 16). Ade- de la Plaza Mayor y los concentró en El olador. bien ordenado, con tiendas que se momás de ésas y otras actividades ilícitas, Pero la limpieza de la Plaza Mayor duró poco, pues vían sobre ruedas para poderlas aparen el aratillo se remataban alhajas hacia 17 9, cuando tomó posesión como virrey el tar en caso de incendio”, pero también hasta por la quinta parte de su valor, conde de Revillagigedo, uan icente G emez, “la para hacer espacio cuando hicieran ya fueran robadas o para salir de un plaza se hallaba embarazada en toda su extensión corridas de toros, que eran frecuentes. apuro; allí se vendían a precios bajísi- con puestos con sombras de madera o de petate”, La acequia que pasaba frente a la Dimos los productos maltratados que lle- asegura Orozco y erra, además de estar ubicadas putación se cubrió, transformando el gaban en la flota española o en la nao allí la horca, la picota y una estatua de Fernando antiguo canal en calle. Pero sobre un I. Incluso en el Palacio irreinal había vendimias costado del Palacio Nacional, sobre la de China, también artículos viejos o de y fondas, y la acequia que iba desde el costado del hoy calle Corregidora, aún quedaba la segunda mano, o artículos artesanales, libros prohibidos o usados, y prendas Palacio hasta la Diputación, recibía todas las inmun- acequia, que llegaba hasta la esquina viejas como zapatos, petates, sombre- dicias del mercado. El virrey logró desalojar, de nue- del Palacio irreinal (Orozco y erra, ros canastas, mesas o herrajes y ropa vo, el mercadillo, lo mismo que la horca, la picota y 199 : 264). la estatua del rey español; al nivelar el piso se enconEl irrey Revillagigedo expidió un usada. tró la ilustre Piedra del Sol o Calendario Azteca. Los reglamento en noviembre de 1791 en Por ello entre 1765 y 1767 el visitador osé de Gálvez expulsó a los ven- puestos se trasladaron otra vez a la plazuela del o- el cual se definían las secciones que 44


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

comprendería el mercado del olador: una sección para mantas, rebozos, cintas, sombreros, algodón y similares; otra para dulces, bizcochos, fruta seca, queso y mantequilla; una sección más para fierro, cobre, herraje y mercería de nuevo y viejo, excepto llaves y armas prohibidas; una fracción para semillas, especies y géneros similares, otra para frutas frescas, flores y verduras, otra para carnes y aves vivas y muertas, pescado seco y salado y aguas compuestas, y la última sección para lozas, petates, jarcias, cueros, zapatos, monturas, y cosas por el estilo. Había otras áreas para barberos, venta de comida, y de ropa nueva y vieja, pero no se permitían los figones (AGN, andos, vol. 16, exp. 39). Pero eso no resolvió el problema de los tianguis y baratillos que ocupaban calles y plazuelas de la ciudad. Frente a cada iglesia o convento, y en cada barrio, había plazuelas con vendedores, algunos semifijos, otros itinerantes, pero todos siempre presentes. Estaban las plazuelas de San Lucas, de esús Nazareno, de San Ciprián, del barrio de La Candelaria, del Hornillo, de San Fernando, del Rastro, de San Gregorio, de los Gallos, de Santo Domingo, de Regina Celi, de Santa Ana, de San Pablo, de Nuestra Señora del Carmen, de San Sebastián, de Nues-

tra Señora de Loreto, de la Paja, de Talabarteros, de Tacuba, del Placer, de San uan de Dios, de uan Carbonero, de San Pablo y varias más. De plazuelas como las del rbol, del olador y de San Pablo, los comerciantes se quejaban por las constantes corridas de toros, que los dejaban varios días sin poder vender. Como buena parte de los comerciantes del baratillo de la Plaza Central seguían ocupando un espacio cercano al portal de Mercaderes y ya no cabían en el olador, se buscó otro espacio para ellos. El sitio elegido fue la plaza del Factor, donde antiguamente vendían esclavos. Para ello, dicha plaza fue comprada por el Ayuntamiento en 1791, inaugurando un mercado nuevo en 1796, el cual fue conocido indistintamente como plaza del aratillo, de la Cruz, del Factor y como aratillo Menor (AGN, Mercados, vol. 1, exp. 7, Consulado, vol. 23 , exp. 3). A decir de los cronistas, allí también se instaló una galera donde se realizaban representaciones populares, con gran asistencia de la plebe. De manera que aparte del Parián y del olador, a fines del siglo XVIII en la ciudad existían los mercados del Factor, de Santa Catarina, de izcaínas y de Loreto, además de numerosas plazuelas donde los tianguis eran informales (AGN, Indiferente irreinal, caja 2611, exp. 05). Esta situación perduró hasta principios del siglo XIX y se mantuvo con algunos sobresaltos, como los incendios del olador en 1793 y 179 o un nuevo tumulto por la falta de maíz en 1 09, hasta las guerras de Independencia (AGN, Indiferente irreinal, caja 3677, exp. 06). A decir de Guillermo Prieto, los comerciantes del Parián apoyaron generosamente al ejército realista en contra de los insurgentes, lo mismo que los comerciantes del portal de Mercaderes y los de la Lonja Mercantil.

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LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Anónimo, El Parián, óleo sobre tela, siglo XVIII. Colección particular. 47


Mercados del México independiente El valiente Guillermo Prieto, aquel que salvó la vida a enito uárez, quien conoció muy bien a aquel viejo Parián por haber tenido su padre un cajón en él, nos describe cómo era alrededor de 1 25: El Parián era un vasto edificio que ocupaba poco más o menos el cuadrado que ahora tiene el nombre de zócalo. Por los cuatro costados tenía accesorias que daban a los cuatro vientos, de forma regular y corrida, coronadas por ventanas de hierro, de vara y media de altura, indicando el piso superior destinado a los almacenes. Las hileras de puertas principales que daban a los cuatro vientos y se distinguían las secciones, ocupadas por los propietarios, por los rótulos y las diferentes mercancías. La parte interior estaba cruzada por callecitas estrechas en todas direcciones, y en el centro una manzana de cajones, que así se llamaba a las tiendas todas del edificio. Aunque el comercio casi único que abrigaba el Parián era de ropa, al frente de palacio se ostentaban, entre otros, los cajones de fierro de los chatos Flores, con su expendio de campanas, rejas, chuzos para labradores y municiones; viendo a la catedral había relojerías famosas con grandes relojes de campanitas, tórtolas y otros adminículos. Frente al portal de Mercaderes se ostentaba la gran Sedería de Rico, la Tiraduría de Oro de Morquecho y Prieto (mi abuelo), en correspondencia 48

con la nao de China, y los cajones de los Mecas; y del lado de la Diputación acaudalados reboceros como los señores Romero y Mendoza. En el centro existían suntuosísimos cajones, como el de Izita, y otros templos de la moda, y almacén del lujo de aquellos tiempos. El personal de estos comerciantes conservaba con rigurosa exactitud las tradiciones españolas; los amos de la más pura aristocracia, bienhechores de conventos y casas de beneficencia, los dependientes irreprochables de elegancia y finura, bailadores famosos, tiradores de espada, buenos jinetes y gente de rumbo y trueno, aunque sujetos a las reglas casi monásticas de sus patrones. Se aseaban temprano, cerraban el cajón a las doce para comer en comunidad, se encerraban después de la oración, cumplían con la iglesia y acompañaban al amo a las procesiones ( ). En un tiempo los parianistas constituían la flor y la nata de la sociedad mercantil de México, y amos y dependientes daban el tono de la riqueza, de la influencia y de las finas maneras de la gente culta. La parte del edificio que veía al palacio la ocupaban cajones de fierros, en que se vendían chapas y llaves, coas y rejas de arado, parrillas y tubos, sin que dejaran de exponerse balas y municiones de todos calibres, y campanas de todos tamaños. Al frente de la catedral había grandes relojerías..., la contra esquina de la Primera Calle de Plateros y frente del portal la ocupaba la gran sedería del Sr. Rico, en que

se encontraban los encajes de Flandes, los rasos de china, los canelones y terciopelos, y lo más rico en telas y primores que traía la nao de China... En el interior, principalmente, los cajones de ropa eran de españoles... (Prieto, 2009: 62-63). Anónimo, Canal de la Viga. Museo Nacional de Historia, Conaculta-INAH.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

El Parián fue saqueado durante el motín de la Acordada, en diciembre de 1 2 . Nuevamente es Guillermo Prieto quien nos describe dicho suceso: De todos modos el Parián era el emporio del buen tono, el sueño dorado de las famosas entonces cotorronas, y el bello ideal de las currutacas o catrinas, que así se llamaba a las polluelas de la época. Sobre este emporio, sobre este templo del buen gusto, cayó la avalancha de las furias del saqueo para entronizar una invasión salvaje de robos e iniquidades. Se rompían puertas, se regaban joyas y

encajes por los suelos, se desbarataban cajas por tesoros, se asfixiaban por arrebatarse lo que cogían, y ni el delirio, ni el incendio, ni el terremoto, puede dar idea de aquella invasión, verg enza, y oprobio eterno de sus autores. Los ladrones que saqueaban, al salir del Parián, vendían a vil precio los efectos para volver a la carga. Las calles de la Palma, del refugio, frente al Empedradillo y Plateros, se tapizaban con el cambray, los riquísimos paños, los vistosos listones, etcétera. Los autores de tantos crímenes se paseaban triunfantes entre los vítores del populacho, ebrio y desenfrenado (Prieto, 2009: 62-63).

Después del saqueo muchos comerciantes quedaron arruinados y empezaron a poner sus puestos en las calles aledañas. Muchos dueños de cajones los abandonaron y otros salieron a vender a la calle, ocupando sus cajones como bodega

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y vivienda. Desde entonces el Parián no volvió a ser jamás lo que era. La marquesa Calderón de la arca, que vivió en México desde fines de 1 39 hasta finales de 1 41 nos narra con viveza la vida cotidiana de la ciudad en aquellos años. Debido a las constantes asonadas, algunas de las cuales padeció la propia marquesa, los mercados estaban muy descuidados y pobres, y proliferaban los vendedores ambulantes. Le impresionaron los gritos de los vendedores callejeros, cuya vocería iniciaba amaneciendo y cesaba hasta el anochecer. Gritaban, cada quien con su propio sonsonete, el carbonero, el mantequillero, el carnicero, la señora que recogía las sobras de las cocinas de casa en casa, los vendedores de agujas e hilos, la señora que vendía gorditas calientes, el vendedor de petates A ellos se unía el coro de lamentaciones de los mendigos, los expendedores de billetes de lotería, los dulceros, los fruteros y quienes vendían pasteles de miel, queso con miel y requesón con melado, merengues y caramelos. Atardeciendo, y conforme caía la noche, los pregones cambiaban, pues se vendían tortillas de cuajada, nueces, castañas asadas, tamales y otros muchos productos (Calderón de la arca, 2011). El Paseo de la iga, que entonces se ponía de moda, era otro punto de reunión de comerciantes, sobre todo de indios que llevaban legumbres y flores a los centros de abasto. Sobre el Paseo de la iga, decía la distinguida dama: Le bordea un canal, con árboles que dan sombra, y que conduce a las chinampas, y se ve lleno de indios con sus embarcaciones, en las que traen frutas, flores y legumbres al mercado

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de México. Muy temprano en la mañana, es un agradable espectáculo verlos cómo se deslizan en sus canoas, cubiertas con toldos de verdes ramas y flores (Calderón de la arca, 2011: 113-114).

Entre 1 41 y 1 44, durante uno de los tantos gobiernos de Antonio López de Santa Anna se decretó la construcción de cuatro mercados bien distribuidos por la ciudad. Así se tiraron los viejos mercados del olador, San uan, illamil y Santa Catarina y se volvieron a construir los cajones en madera, idénticos todos y con suficiente espacio. El mercado del olador se empezó a remodelar y se terminó en 1 44. Para entonces, el Parián era sólo sombra de su pasado, y en 1 43 fue demolido, ampliando la plancha del zócalo. Pero la anexión de Texas, la guerra contra Estados Unidos, el bombardeo a eracruz, la toma de la Ciudad de México y el despojo de los estados de Nuevo México y Alta California, entre 1 46 y 1 4 , frenó momentáneamente la construcción de los nuevos mercados, construyéndose solamente el del olador. Fue durante la presidencia de osé oaquín Herrera (1 4 -1 51) que se logró construir los mercados restantes, además de que se empezó la construcción de vías férreas y se introdujo el telégrafo. En ese gobierno, entre 1 49 y 1 50, en la plazuela de San uan se construyó el mercado Iturbide, que reunió a los vendedores que estaban desperdigados por plazuelas como izcaínas, y calles cercanas. La plazuela de San uan pertenecía a la parcialidad del mismo nombre, era una plazuela de indios, herencia del antiguo mercado de San uan, la cual compró el Ayuntamiento. Entre 1 50 y 1 51 también se construyó el mercado de Santa Catarina. En la misma fecha se hizo el mercado de esús, localizado en la plazuela del mismo nombre; era de madera y se dedicaba a la venta de calzado, pero se quemó en 1 53. Aunque se planeaba reconstruirlo, la inestabilidad política de esos años, las luchas entre liberales y conservadores y la intervención norteamericana impidieron que se volviera a hacer.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Claustro del antiguo Convento de la Merced, Pedro Gualdi, 1 42, litografía. Colección particular. 51


En su Manual del viajero en México, de 1 5 , Marcos Arróniz menciona que en ese momento había cuatro mercados en la Ciudad de México: el del olador, el de Iturbide o de San uan, el de Santa Catarina y el de illamil, todos construidos entre 1 44 y 1 51. Aunque estaban hechos de madera con rejas de hierro, decía Marcos Arróniz que se buscó la solidez, la salubridad y la comodidad. Destacaba también que en el centro había otros dos puntos importantes de comercio: El Portal de Mercaderes fue construido a principios del siglo XVII; y como el terreno en que se fabricó formaba parte de la plaza, hubo pleito entre el cabildo eclesiástico que se oponía, y el Ayuntamiento ( ). El de los Mercaderes es sin duda el punto de más reunión: en los días de trabajo sirve de lugar de citas a todos los que tienen negocios; es como la Puerta del Sol en Madrid. Su reparación, bajo un espíritu de mejor gusto, fue concluida en 1754. El Portal de las Flores sirve de tiendas para el comercio de lienzos, y en los puestos para sarapes, sombreros, rebozos y ropa hecha al gusto del país y para la gente pobre; le dan el nombre las flores de papel de rechinantes colores y formas extravagantes que allí se venden, principalmente a los indígenas, muy aficionados al brillo del oropel y vivo rojo de aquellas producciones exóticas (Arróniz, 2012: 105).

usto en 1 5 se cerraba el mercado illamil, después de su breve existencia, pues en esa plaza se construyó la estación de Ferrocarril illamil, que conectaba a la con la illa de Gua52

dalupe, aunque en 1 6 se abandonó ante el auge que cobró la estación uenavista. En 1 91 en la estación abandonada se construyó el Circo Orrín, que fue demolido en 1910 para construir la Escuela Nacional Industrial para Niñas La Corregidora, que fue inaugurada ese mismo año por el secretario de Educación Pública usto Sierra durante las fiestas del centenario de la Independencia. En 1 63, ya bajo el gobierno de enito uárez, se construyó el mercado de la Merced. Se le llamó así porque el mercado ocupó parte del convento de la Merced. Allí se reubicó a parte de los vendedores que se negaban a abandonar la Plaza Mayor y a varios comerciantes que empezaban a abarrotar todos los espacios del olador. El espacio que entonces ocupaba es donde ahora se localiza la plaza García ravo, dedicada al agrimensor que realizó el trazo de la nueva Ciudad de México una vez concluida la conquista. Este mercado empezó a crecer por encontrarse justo junto a la Acequia Real, donde llegaban de Xochimilco, Chalco y Texcoco los productores de verduras, legumbres, frutos y flores en canoas a vender sus productos frescos y baratos. En 1 69 se construyó un nuevo mercado, el Guerrero. Un año después, en 1 70, volvió a quemarse el mercado del olador y, aunque se reconstruyó, poco a poco fue siendo abandonado. Igual suerte corrió la plazuela del Factor, que desapareció para dar paso a la Cámara de Diputados, la cual fue instalada en 1 72. Con Porfirio Díaz en la presidencia, se dio un decidido impulso a la

construcción de mercados. Con afán de modernizar la ciudad y de mejorar la higiene, se hicieron obras de drenaje y desag e en las principales calles y en los edificios públicos, se implantó el servicio de limpia pública, multando a quienes sacaran su basura antes de que pasaran los carros, e incluso imponiendo cárcel a quienes tiraran sus inmundicias a la calle. Los cementerios se sacaron del centro de las ciudades y las nuevas medidas de higiene se aplicaron a escuelas, mercados y otros edificios. A los mercados, en lugar de los puestos de madera, se les construyeron grandes naves con una fachada típicamente porfiriana. Para 1 7 había ya nueve mercados que abastecían a la Ciudad de México: en el norte, el de Santa Catarina, Santa Ana y Guerrero; al sur, el de San uan; al oriente, el de la Merced y San Lucas; al poniente el Dos de Abril y el de San Cosme. Casi todos se rehicieron, como el mercado de la Merced, o eran totalmente nuevos, como el Dos de Abril, que exaltaba una fecha memorable para el caudillo. En 1 9 se inauguró un mercado más en la plaza de Nuestra Señora de Loreto; otro más, el de Lagunilla, en 1 93 y en 1 95 se inauguró el mercado Martínez de la Torre. Seguirían los mercados de Azcapotzalco y de Tlalpan, ambos con una fuente central para lavar los productos. Pero a fines de 1910 llegarían los barruntos de la Revolución, con su cauda trágica de asesinatos, hambre y miseria, pero que también provocaría la refundación del Estado y el nacimiento de nuevas instituciones, más justas y democráticas. Esos ideales se verían nítidamente reflejados en los nuevos mercados populares.


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Mercados nacionalistas De la época revolucionaria sólo se guarda memoria de un mercado, el enito uárez, inaugurado en 1912, durante la presidencia de Francisco I. Madero, no sin ninguna característica que lo hiciera especial. Todavía en 1925, entre los gobiernos de lvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, se construyó un mercado más, el de Santa María la Ribera, donde ya se insinuaba el nacionalismo mexicano, aunque su arquitectura todavía tenía resabios porfirianos.

Anónimo, Mercado de la Merced. Colección iblioteca del Congreso, ashington, D.C.

Los mercados que se construyeron durante el porfiriato eran pabellones de hierro, como estaba de moda en el siglo XIX. Orizaba, Tlacotalpan y Puebla, entre otras ciudades, tuvieron edificios, quioscos y palacios municipales de hierro con remaches. De hierro se hicieron también muchos puentes y estaciones, y de hierro con remaches fueron las naves de los mercados porfirianos Dos de Abril, Martínez de la Torre y Merced. Eran edificios funcionales e higiénicos.

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Casimiro Castro. Calle de Roldán, en México y sus Alrederores, 1 55-1 56. Colección particular.


La corriente nacionalista mexicana tuvo su máxima expresión durante el maximato. Fue en esa época cuando se crearon o consolidaron varios de los estereotipos nacionalistas. El discurso político invocaba al pueblo mexicano en abstracto, y lo mexicano estaba representado en imágenes del charro, la china poblana, el jarabe tapatío, los jarochos, las tehuanas, y los tipos regionales, en general. Los estereotipos, que dictaban cómo eran o debían ser los mexicanos, se reforzaban a través de la literatura, los grabados, los calendarios, la música, la fotografía, el cine, la forma de vestir y la comida, entre otros, y se basaban en las costumbres, las tradiciones, la historia o las culturas regionales. De esos estereotipos se nutrió el nacionalismo y se plasmaron en películas como Vámonos con Pancho Villa, Allá en el Rancho Grande, María Candelaria, Doña Bárbara y muchas otras que reforzaban las imágenes ya conocidas del revolucionario, del indígena y de los charros, entre otros. Esas películas, junto a las poesías nacionalistas, crearon un lenguaje, que se suponía mexicano o campirano (Pérez Montfort, 2003). El investigador Ricardo Pérez Montfort aclara cuál era el concepto de pueblo al que aludía el nacionalismo mexicano: “Con la fórmula de pueblo mexicano ahora se concebía vagamente a una mayoría desheredada compuesta por campesinos y grupos marginales que durante la Revolución desarrollaron un papel determinante en la contienda nacional” (Pérez Montfort, 2003: 123). Ese pueblo mexicano era el que se intentó plasmar en las acciones oficiales, en los discursos, en 56

el arte y en las representaciones populares. Pero ese pueblo no tenía una sola cara, era multifacético, y su diversidad era considerada como parte de su riqueza. Por eso en la poesía, los calendarios, el cine y los murales, abundaban los campesinos, los mineros, los revolucionarios, pero también el pasado prehispánico en contraposición con la raíz española, a la que se ponía en el lado opuesto, junto a los explotadores del pueblo, los políticos demagogos, los capitalistas, los sacerdotes, pues México estaba en sus mayorías y esas mayorías eran pobres. Se partía de la convicción de que la educación era una manera de superarse material y espiritualmente, por eso todas las acciones del Estado mexicano estaban dedicadas a educar al pueblo, por eso se dio un gran impulso a las escuelas. Un mercado plenamente inserto en la corriente nacionalista, junto al muralismo, las músicas regionales, el cine, los trajes típicos y la reivindicación del pasado indígena, fue el mercado Abelardo L. Rodríguez, inaugurado en 1934. Este mercado se proyectó para ser integral. unto con la nave del mercado se hicieron una guardería y un auditorio. Alumnos de Diego Rivera pintaron varios murales en los pasillos de las entradas y en el auditorio, con temas eminentemente nacionalistas, como los mercados indígenas y populares, el campesinado, la lucha de clases, y la historia de México. Por ello, el mercado Abelardo L. Rodríguez fue importante, pues era el prototipo de lo que debería ser un mercado nacionalista, pensado para las mayorías, con expresiones populares para el goce estético, con espacios

para la expresión teatral popular, con el reconocimiento a la historia patria. Los mercados representaban la esencia del mexicano, sus colores, sus olores, sus artesanías, los ingredientes para hacer comidas auténticamente mexicanas, todo lo cual reforzaba la identidad nacional. Pero la política desarrollista del presidente Miguel Alemán entre 1946 y 1952 no lograba conciliar entre la necesidad de abrir el país al exterior y preservar la identidad nacional, entre el modernismo y el patriotismo. Eso se refleja en los mercados, de corte modernista, que surgieron durante su sexenio, como el mercado Ampudia, especializado en dulces y ubicado a un costado de la Merced, y el mercado Michoacán, en la colonia Condesa, ambos construidos en 1947. Habrían de pasar varios años para que el modelo de mercado moderno y nacionalista que representaba el mercado Abelardo L. Rodríguez se retomara y multiplicara. Fue durante la dilatada gestión de Ernesto P. Uruchurtu al frente del Departamento de la Ciudad de México (1952-1966) que se planeó la construcción de mercados dignos en toda la Ciudad de México, haciendo énfasis en la funcionalidad e integralidad. Para entonces, la ciudad había crecido y los mercados eran insuficientes, el ambulantaje invadía las calles y plazas y se vivía “el milagro mexicano”. El llamado Regente de Hierro, puso énfasis en el reordenamiento urbano, construyendo el Periférico y ampliando diversas avenidas. Entubó los ríos de la Piedad y Churubusco, que se habían convertido en un foco de infección, mejoró las redes de


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Antiguo Canal sobre la calle de Roldán, albúmina. Colección particular.

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drenaje y de agua potable, y construyó varias plantas de tratamiento de aguas negras. Su obra pública fue numerosa e importante. Durante su gestión, Uruchurtu puso especial atención al abasto citadino. Muchos de los mercados que entonces existían en la ciudad eran un simple conjunto de barracas de madera y lámina, sin servicios y sin higiene, pasto seguro de las llamas, aunque otros mercados se construyeron en el espacio que previamente ocupaba algún tianguis. Durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines, Uruchurtu construyó mercados, con áreas para lavado, bodegas, descarga, baños y lugares donde se concentraba la basura y los desechos; además, casi todos los mercados contaban con guarderías para los locatarios y sus trabajadores. Los mercados aumentaron notablemente en los años siguientes, sobre todo durante el sexenio de Adolfo López Mateos. Durante sus 14 años de gobierno, Uruchurtu logró construir 1 0 mercados. En muchos casos, destacados muralistas pintaron temas diversos, pero principalmente que tuvieran que ver con los mercados, la historia patria o el barrio donde se alojaban. Los rastros clandestinos e insalubres que proliferaban en la ciudad fueron clausurados y se construyó un rastro central llamado Ferrería. Entre los mercados construidos estuvieron el de la Merced, que fue planeado como un gran centro de distribución y que se convertiría en central de abastos; el mercado San uan, que entonces se especializaba en pescados y mariscos; y los mercados de Lagunilla, Sonora, Peralvillo, San ngel, Mixcalco y Xochimilco, entre muchos otros más. El mercado porfiriano de Azcapotzalco fue demolido y se construyó uno nuevo, pero el mercado de Tlalpan sólo se restauró y remodeló, desapareciendo la fuente con cabezas de leones que daba servicio de lavado a los locatarios. Con Uruchurtu colaboró el destacado arquitecto Pedro Ramírez ázquez, ícono de la arquitectura mexicana que diseñó obras simbólicas para la ciudad, como el Museo Nacional de Antropología, la nueva asílica de Guadalupe y el Estadio Azteca. unto con Félix Candela, avier Echeverría, Rafael Mijares y uan osé Díaz Infante, entre 1955 y 1957, Ramírez ázquez diseñó y construyó 15 de los nuevos mercados, entre los que destacan Lagunilla, Tepito, Coyoacán, Azcapotzalco, San Pedro de los Pinos, albuena y Anáhuac, todos bajo la premisa de que deberían ser,

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además de espacios para el comercio, espacios para una variada, intensa y rica convivencia. Sin embargo, cuando Uruchurtu retomó el modelo de los mercados nacionalistas, el nacionalismo ya iba de salida. usto en 1957 se agotaba la época de oro del muralismo y del cine mexicano con la muerte de Diego Rivera y de Pedro Infante. osé Clemente Orozco había muerto en 1949 y en 1957 David Alfaro Siqueiros pintaba murales en la UNAM y en el Castillo de Chapultepec y vivía en permanente conflicto con el Estado mexicano, que lo persiguió y encarceló en varias ocasiones. Los nuevos protagonistas de la ciudad eran las clases populares urbanas, los tipos citadinos como los pachucos, las rumberas y los comediantes que desplazaban a los charros y chinas poblanas, mientras los bailes de salón se convertían en moda y sustituían a la música campirana. Uruchurtu retomó el concepto nacionalista de los usos sociales de los mercados, de convertirlos en espacios integrales, al servicio del pueblo, aunque las expresiones del arte popular pasaron a segundo término. La obra pública de Ernesto P. Uruchurtu no ha sido igualada en las décadas posteriores. Sin embargo, a decir del cronista urbano Carlos Monsiváis, el Regente de Hierro “conjuntó sin piedad alguna modernización y falta de libertades”, pues casi acabó con la floreciente vida nocturna de la ciudad, ya que cerró teatros, censuró espectáculos y películas, y clausuró gran cantidad de cantinas y pulquerías, prohibiendo los murales populares que adornaban esos lugares. Pero quizá lo que muchos no le perdonan es que impidió que Los eatles se presentaran en la ciudad en 1965, y que se opusiera terminantemente a la construcción del Sistema de Transporte Colectivo Metro, pues para él la solución al transporte estaba en los tranvías (Proceso, núm. 1021, 25 de mayo de 1996).


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Tiempos modernos Desde la inauguración de dos modernas naves del mercado de la Merced en 1957, se fueron concentrando mayoristas y minoristas. Las naves pronto fueron insuficientes y los antiguos edificios coloniales vecinos se fueron convirtiendo en vecindades, bodegas y negocios. La calles se saturaron de vehículos: camiones y camionetas para carga, autobuses de pasaje, autos particulares y taxis, se aglomeraban junto a diableros, mecapaleros, vendedores y clientes, además de rateros, teporochos, prostitutas y demás desheredados que buscaban un mendrugo o unas monedas para sobrevivir en ese ambiente opresivo. Había bodegas especializadas en papas, flores, verduras o determinado tipo de fruta; o bodegas exclusivas para diablos, cajas de madera o huacales. Los diableros y mecapaleros eran todo un espectáculo con sus enormes pilas de cajas, abriéndose paso diestra y velozmente entre el tumulto. A la Merced llegaban desde la madrugada a surtirse multitud de comerciantes de los demás mercados. Pero durante la regencia de Carlos

Han González se buscó reordenar la ciudad. Se construyeron varios ejes viales, centrales camioneras y una nueva central de abastos para despejar la problemática zona de la Merced. La nueva central de abastos se construyó en Iztapalapa y fue inaugurada por el presidente osé López Portillo en 19 2, aunque debieron de pasar casi dos décadas para que empezara a funcionar plenamente. Hoy, la central de abastos de la Ciudad de México es la más grande del mundo y abarca 304 hectáreas. Diariamente es visitada por unas 300 000 personas y casi 60 000 vehículos. En la década de los 90 se construyó el nuevo mercado de la iga, aunque el antiguo mercado siguió funcionando. En la Nueva iga se comercializan alrededor de 500 toneladas diarias de pescados y mariscos, cantidad que representa el 60 del consumo nacional. La Nueva iga está considerada como el segundo mercado de su tipo más grande del mundo, sólo superado por To io. Actualmente, la Ciudad de México cuenta con 329 mercados, más de 1 000 tianguis y más de 200 concentraciones de comerciantes. Algunos mercados son modernos y cuentan con todos los servicios, pero otros subsisten en precarias condiciones, pues

desde hace décadas no hay una inversión significativa para remodelarlos y ordenarlos. Al igual que los tianguis, hay mercados especializados en ropa, legumbres, calzado, flores, antig edades, artículos de segunda mano, refacciones, etc. Casi todos los mercados cuentan con algún altar a algún santo o virgen de su devoción, y en general los locatarios organizan fiestas de aniversario o patronales. se es un rasgo que ha prevalecido por cinco siglos en los mercados mexicanos, pues los tianguis prehispánicos siempre tenían un altar dedicado a uno de sus dioses. Sin embargo, el comercio informal, la inseguridad, y la movilidad de las áreas habitacionales del centro a las colonias periféricas han incidido en las bajas ventas. Además, el mantenimiento de los mercados muchas veces no es asumido por las delegaciones,

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por lo que vamos a encontrar algunos mercados prácticamente en ruinas. El cambio de giros, la proliferación de discos y películas piratas, las comidas rápidas y enlatadas, y comúnmente el cambio de dieta de los mexicanos también han provocado el abandono de muchos locales y pasillos con escasos clientes. El debilitamiento de las redes sociales y los nuevos asentamientos también contribuyen a que los compradores se ausenten de los mercados tradicionales. Del mismo modo, las nuevas formas de pagar a través de tarjetas de crédito o débito han debilitado a los mercados, pues generalmente sólo se puede pagar en efectivo. Lo mismo sucede con la mayoría de vales de despensa, que únicamente son aceptados en determinadas cadenas comerciales. También el auge de los supermercados o tiendas de autoservicio en los últimos años ha incidido en las bajas ventas y el cierre de numerosos locales de los mercados populares. Hasta este momento, los supermercados y tiendas de autoservicio casi igualan a los mercados, ya que se contabilizan 314 tan sólo en la Ciudad de México. Su manejo de grandes volúmenes de mercancías les posibilita bajar sus precios, además de que cuentan con estacionamiento, vigilancia, mantenimiento y mayor higiene. En contraste, hay gente que se queja que el trato en los supermercados es despersonalizado, que hace falta el calor humano de los mercados tradicionales, y consideran que las frutas, carnes, verduras y legumbres son más frescas en los mercados que en el súper, donde llevan semanas, o incluso meses, congelados, lo que les cambia el sabor y las propiedades nutritivas. A eso agregan que los mercados son fuente de trabajo para miles de familias y crean pequeños y medianos empresarios, mientras que las modernas tiendas de autoservicio únicamente benefician a los grandes capitales y los seres humanos se reducen a consumidores y empleados. Las discusiones sobre el tema son álgidas y polémicas, y los argumentos de uno y otro lado parecen irreductibles. Lo cierto es que los mercados populares tienen toda una tradición que los respalda y una historia ancestral cuyas profundas raíces se hunden en los siglos caminados.

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Mercado San Juan Pugibet 1957. 61


Inauguración del mercado la Merced por el presidente Adolfo Ruiz Cortines y el regente Ernesto Uruchurtu Peralta el 23 de septiembre de 1957. AGN. 62


LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

Inauguración del mercado Moctezuma por el presidente Adolfo López Mateos y el regente Ernesto Uruchurtu Peralta el de marzo de 1961. AGN.

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Mercado de envases vacíos, años 60 s. Mercado La Merced.

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LOS MERCADOS MEXICANOS EN EL TIEMPO

San uan, que estuvo en el cruce de Arcos de elén y Doctor alenzuela, en una fotografía de 1964. Tuvo una corta existencia, pues fue demolido alrededor de 196 para edificar uno de los accesos a la estación del Metro Salto del Agua. FOTO: Colección illasana, El Universal Online.

Mercado de envases vacíos, julio 2019. Central de Abastos, Ciudad de México.

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Mercados prehispánicos

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MERCAD MER RC CAD AD ADOS DO OS S PRE PR E EHIS HISPÁN HIS H PÁ PÁ ÁNIC IC CO OS

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Maqueta del mercado de Tlatelolco. Museo Nacional de Antropología e Historia.


Tlatelolco imperial del la randeza anti uo mercado Debemos replantearnos la recuperación del espacio público en Tlatelolco, acompañado de la tradición muralista que nos permite el diseño arquitectónico que tenemos; contar con una réplica del mural “El mercado de Tlatelolco” de Diego Rivera, a un costado del Tecpan, cerca de la ubicación original de lo que fuera el gran mercado que tanto impresionó a los españoles, permitirá fortalecer la imagen y planeación urbana, recordando la importancia de los mercados en la economía local y el orgullo de los que habitamos esta emblemática unidad habitacional, por nuestro espacio.

El antiguo mercado de Tlatelolco es referencia obligada al hablar de la historia de los mercados de México. Pero ¿dónde quedaba exactamente dicho mercado? Se considera que en lo que ahora es el jardín de Santiago en la tercera sección de la unidad Nonoalco-Tlatelolco. Miguel Ángel Marez Tapia Cronista de Tlatelolco

José Guadalupe Bárcenas García Promotor Social

El comercio sigue en Tlatelolco, la Unidad es de las pocas que cuenta con locales donde el habitante encuentra todo lo necesario para su vida diaria (y hasta un poco más); se sigue apoyando al comerciante tradicional porque se encuentra frescura en las carnes, en las frutas; buena atención en sus tiendas miscelaneas, y hasta bajan a comer a las diversas fondas o tomar un café. Como en viejos tiempos, donde los productos rechazados en el mercado se comerciaban en las zonas aledañas, la gente de la ciudad sigue viniendo a buscar esos productos prohibidos al cercano barrio de Tepito. Mishell Altamirano Investigador de Tlatelolco


El antiguo mercado de Tlatelolco se ha convertido en un símbolo de los mercados mexicanos. Las descripciones que de él hicieron, conquistadores como Hernán Cortés y ernal Díaz del Castillo, o frailes como Toribio de Motolinía y artolomé de las Casas, se han grabado en el imaginario colectivo, lo mismo que la impresionante maqueta que reproduce detalladamente este mercado en el Museo Nacional de Antropología. La primera noticia que se tuvo sobre la grandeza y riqueza de este mercado fue a través de Hernán Cortés, quien lo visitó en noviembre de 1519. El mercado de Tlatelolco causó una honda impresión en el conquistador y así lo dio a conocer en su segunda carta de relación, donde, refiriéndose a la ciudad de Tenochtitlan, y en particular al mercado de Tlatelolco, decía: Tiene esta ciudad muchas plazas, donde hay continuo mercado y trato de comprar y vender. Tiene otra plaza tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca, toda cercada de portales alrededor, donde hay cotidianamente arriba de sesenta mil ánimas comprando y vendiendo; donde hay todos los géneros de mercadurías que en todas las tierras se hallan, así de mantenimientos como de vituallas, joyas de oro y de plata, de plomo, de latón, de cobre, de estaño, de piedras, de huesos, de conchas, de caracoles y de plumas. éndese cal, piedra labrada y por labrar, adobes, ladrillos, madera labrada y por labrar de diversas maneras. Hay calle de caza donde venden todos los linajes de aves que hay en la tierra, así como gallinas, perdices, codornices, lavancos, dorales, zarcetas, tórtolas, palomas, pajaritos en cañuela, papagayos, búharos, águilas, halcones, gavilanes y cernícalos; y de algunas de estas aves de rapiña, venden los cueros con su pluma y cabezas y pico y uñas. enden conejos, liebres, venados y perros pequeños, que crían para comer, castrados. Hay calle de herbolarios, donde hay todas las raíces y hierbas medicinales que en la tierra se hallan. Hay casas como de boticarios, donde se venden las medicinas hechas, así potables como ung entos y emplastos. Hay casas como de barberos, donde lavan y rapan las cabezas. Hay 70

casas donde dan de comer y beber por precio. Hay hombres, como los que llaman en Castilla ganapanes, para traer cargas. Hay mucha leña, carbón braseros de barro y esteras de muchas maneras para camas, y otras más delgadas para asiento y esterar salas y cámaras. Hay todas las maneras de verduras que se hallan, especialmente cebollas, puerros, ajos, mastuerzo, berros, borrajas, acederas y cardos y tagarninas. Hay frutas de muchas maneras, en que hay cerezas y ciruelas, que son semejantes a las de España.


MERCADOS PREHISPÁNICOS

Vista de las ciudades de Tenochtitlan y Tlatelolco (detalle), Luis Covarrubias a partir de relatos que hicieran Hernán Cortés, ernal Díaz del Castillo y algunos otros cronistas de la época. Museo Nacional de Antropología, Conaculta-INAH.

enden miel de abejas y cera y miel de cañas de maíz, que son tan melosas y dulces como las de azúcar, y miel de unas plantas que llaman en las otras islas maguey, que es muy mejor que arrope, y de estas plantas hacen azúcar y vino, que asimismo venden. Hay a vender muchas maneras de hilados de algodón de todos colores, en sus madejicas, que parece propiamente alcaicería de Granada en las sedas, aunque esto otro es en mucha más cantidad. enden colores para pintores, cuantos se pueden hallar en España, y de tan excelentes matices cuanto pueden ser. enden cueros de venado con pelo y sin él: teñidos, blancos y de diversos colores. enden mucha loza en gran manera muy buena, venden muchas vasijas de tinajas grandes y pequeñas, jarros, ollas, ladrillos y otras infinitas maneras de vasijas, todas de singular barro, todas, o las más, vidriadas y pintadas. enden mucho maíz en grano y en pan, lo cual hace mucha ventaja, así en el grano como en el sabor, a todo lo de las otras islas y tierra firme. enden pasteles de aves y empanadas de pescado. enden mucho pescado fresco y salado, crudo y guisado. enden huevos de gallinas y de ánsares, y de todas las otras aves que he dicho, en gran cantidad; venden tortillas de huevos hechas. Finalmente, que en los dichos mercados se venden todas cuantas cosas se hallan en toda la tierra, que demás de las que he dicho, son tantas y de tantas calidades, que por la prolijidad y por no ocurrir tantas a la memoria, y aun por no saber poner los nombres, no las expreso. Cada género de mercaduría se vende en su calle, sin que entremetan otra mercaduría ninguna, y en esto tienen mucho orden. Todo se vende por cuenta y medida, excepto que hasta ahora no se ha visto cosa alguna por peso. Hay en esta gran plaza una gran casa de audiencia, donde están siempre sentadas diez o doce personas, que son jueces y libran todos los casos y

cosas que en el dicho mercado acaecen, y mandan castigar a los delincuentes. Hay en la dicha plaza otras personas que andan continuo entre la gente, mirando lo que se vende y las medidas con que se mide lo que venden; y se ha visto quebrar alguna que estaba falsa (Cortés, 2005: 77-79).

Más adelante, Hernán Cortés menciona el cobro que hacían los señores de todas las mercaderías que entraban a la ciudad, para lo cual mantenían una especie de aduanas, especialmente en los embarcaderos, ya que la mayor parte de la carga se movilizaba por canoas a través de los canales de la ciudad. Destaca también cómo a los mercados llegaban personas diestras en ciertos oficios a ofrecer su trabajo o a alquilarse como mano de obra (Cortés, 2005: 1- 2). Otro testigo privilegiado fue ernal Díaz del Castillo, quien acompañó a Cortés en aquella incursión. Relata con admiración la grandeza del tianguis de Tlatelolco, el orden que reinaba y la variedad de artículos que allí se intercambiaba. Escribía el soldado cronista: Desde que llegamos a la gran plaza, que se dice el Tatelulco, como no habíamos visto tal cosa, quedamos admirados de la multitud de gente y mercaderías que en ella había y del gran concierto y regimiento que en todo tenían. los principales que iban con nosotros nos lo iban mostrando; cada género de mercaderías estaba por sí, y tenían situados y señalados sus asientos. Comencemos por los mercaderes de oro y plata y piedras ricas y plumas y mantas y cosas labradas, otras mercaderías de indios esclavos y esclavas; digo que traían tantos de ellos a vender a aquella gran plaza como traen los portugueses los negros de Guinea, y traíanlos atados en unas varas largas con colleras a los pes71


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cuezos, porque no se les huyesen, y otros dejaban sueltos. Luego estaban otros mercaderes que vendían ropa más basta y algodón y cosas de hilo torcido, y cacahuateros que vendían cacao, y de esta manera estaban cuantos géneros de mercaderías hay en toda Nueva España, puesto por su concierto de la manera que hay en mi tierra, que es Medina del Campo, donde se hacen las ferias, que en cada calle están sus mercaderías, por sí; así estaban en esta gran plaza, y los que vendían mantas de henequén y sogas y cotaras, que son los zapatos que calzan y hacen del mismo árbol, y raíces dulces y cocidas, y otras rebusterías que sacan del mismo árbol, todo estaba en una parte de la plaza en su lugar señalado; y cueros de tigres, de leones y de nutrias, y de adives y de venados y de otras alimañas, tejones y gatos monteses, de ellos adobados, y otros sin adobar, estaban en otra parte, y otros géneros de cosas y mercaderías. Pasemos adelante y digamos de los que vendían frijoles y chía y otras legumbres y yerbas a otra parte. amos a los que vendían gallinas, gallos de papada, conejos, liebres, venados y anadones, perrillos y otras cosas de este arte, a su parte de la plaza. Digamos de las fruteras, de las que vendían cosas cocidas, mazamorreras y malcocinado, también a su parte. Pues todo género de loza, hecha de mil maneras, desde tinajas grandes y jarrillos chicos, que estaban por sí aparte; y también los que vendían miel y melcochas y otras golosinas que hacían como nuéganos. Pues los que vendían madera, tablas, cunas y vigas y tajos y bancos, todo por sí. amos a los que vendían leña, ocote, y otras cosas de esta manera. ué quieren más que diga que, hablando con acato, también vendían muchas canoas llenas de yenda de hombres que te-

nían en los esteros cerca de la plaza, y esto era para hacer sal o para curtir cueros, que sin ella dicen que no se hacía buena. ien tengo entendido que algunos señores se reirán de esto; pues digo que es así, y más digo que tenían por costumbres que en todos los caminos tenían hechos de cañas o pajas o yerba, porque no los viesen los que pasaban por ellos; allí se metían si tenían ganas de purgar los vientres, porque no se les perdiese aquella suciedad. Para qué gasto yo tantas palabras de los que vendían en aquella gran plaza, porque es para no acabar tan presto de contar por menudo todas las cosas, sino que papel, que esta tierra llaman amatl, y unos cañutos de olores con liquidámbar, llenos de tabaco, y otros ung entos amarillos y cosas de este arte vendían por sí; y vendían mucha grana debajo los portales que estaban en aquella gran plaza. Había muchos herbolarios y mercaderías de otra manera; y tenían allí sus casas donde juzgaban, tres jueces y otros como alguaciles ejecutores que miraban las mercaderías. Olvidado se me había la sal y los que hacían navajas de pedernal, y de cómo las sacaban de la misma piedra. Pues pescaderas y otros que vendían unos panecillos

que hacen de una como lama que cogen de aquella gran laguna y que se cuaja y hacen panes de ello, que tienen un sabor a manera de queso; y vendían hachas de latón y cobre y estaño, y jícaras, y unos jarros muy pintados, de madera hechos. a querría haber acabado de decir todas las cosas que allí se vendían, porque eran tantas de diversas calidades, que para que lo acabáramos de ver e inquirir, que como la gran plaza estaba llena de tanta gente y toda cercada de portales, en dos días no se viera todo. fuimos al gran cu, y ya que íbamos cerca de sus grandes patios, y antes de salir de la misma plaza estaban otros muchos mercaderes, que, según dijeron, eran de los que traían a vender oro en granos como lo sacan de las minas, metido el oro en canutillos delgados de los de ansarones de la tierra, y así blancos porque se pareciese el oro por de afuera, y por el largor y gordor de los canutillos que tenían entre ellos su cuenta qué tantas mantas o qué xiquipiles de cacao valía, o qué esclavos u otra cualesquiera cosa a la que trocaban (Díaz del Castillo, 19 6: 171-172).

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Las cartas de relación segunda y tercera de Hernán Cortés vieron la luz en las Plano de la Ciudad de México o Mapa imprentas españolas entre 1522 y 1523, de modo que el mercado de Tlatelolco de Uppsala, anónimo, siglo XVI, pintado sobre se hizo célebre en toda Europa. El cronista de la corte española, Pedro Mártir de pergamino. Universidad de Uppsala, Suecia. Anglería, retomó la descripción del tianguis de esa primera edición y de las cartas originales, además de entrevistas con viajeros que regresaban a España justo cuando sucedía la conquista de México y lo plasmó en su famosa obra Décadas del Nuevo Mundo. De forma amena, describe a la ciudad de Tenochtitlan, sus lagunas y acueductos, y el gran mercado donde se congregaban hasta 60 000 compradores y vendedores, y donde se traficaba tal diversidad de productos que causaba admiración. Al describir las joyas y figuras de animales elaboradas con oro y plata declaraba: “ a quiera uno toda clase de metal en bruto, ya fundido, ya forjado, o trabajado, o bien cualquier joya, la encontrará preparada. Cuanto ven los ojos de los artífices, son tan diestros que lo forjan y lo cincelan tan bellamente que emula a la misma naturaleza ( ) y cualquiera que la ve de lejos juzga que están vivas”, y remata diciendo que eso que describe no difiere mucho de lo que conoció de primera mano, pues vio las joyas y demás regalos que los conquistadores enviaron a Roma (Mártir de Anglería, 2012: 3 -395).

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El mercado hispano En breve, ese mercado sería arrasado por la cruenta guerra de conquista. En diciembre de 1520, los españoles y sus aliados indígenas empezaron a arrasar sistemáticamente todos los pueblos de los alrededores de Tenochtitlan para ir aislando a la ciudad. Para mayo de 1521, México Tenochtitlan estaba sitiada, cayendo el 13 de agosto de ese año. Mientras se luchaba, el gran tianguis de Tlatelolco fue cerrado para privar de alimento a los atacantes. Fue justamente Tlatelolco el último bastión de la resistencia mexica y allí caería prisionero Cuauhtémoc. La ciudad, otrora repleta de mantenimientos, quedó llena de escombros y tristeza: “El llanto se extiende, las lágrimas gotean allí en Tlatelolco”, escribían los poetas indígenas (León-Portilla, 2003: 1 6). Los trabajos para construir la nueva Ciudad de México empezaron casi de inmediato, en noviembre de 1521. Cuenta Motolinía que la ciudad se dividió en dos barrios: al barrio principal lo llamaron México, donde se asentaron los españoles y al otro, mayormente de indios, llamaron Tlatelolco, prácticamente retomando los topónimos que ya estaban en uso. Sin embargo, luego de la derrota, los indígenas tardarían aún cinco años en retomar, hasta donde se

podía, su vida cotidiana: “Anduvieron los mexicanos cinco años muy fríos, o por el embarazo de los españoles y obras de México, o porque los viejos mexicanos tenían poco calor. Después de pasados cinco años despertaron muchos y hicieron iglesias” (Motolinía, 19 9: 196). Si bien el tianguis de Tlatelolco no logró recuperar su antiguo esplendor y pujanza, al menos recuperó su espacio y se contó entre los más grandes del nuevo régimen colonial. Contaba Motolinía: “En cada ciudad de éstas o barrio hay una muy gran plaza donde se hace mercado o feria cada día, y se ayuntan una gran multitud de gente a comprar y vender, y en estos mercados, que los indios llaman tianquiztli, se venden todas cuantas cosas hay en la tierra, desde oro y plata hasta cañas y hornija (leña menuda)” (Motolinía, 19 9: 361). Desde los primeros años del Gobierno español, el mercado quedó ligado, por vecindad e historia, al colegio de indios de Tlatelolco. El Colegio Imperial de Santa Cruz de Tlatelolco fue inaugurado en 1536, impulsado por el obispo uan de umárraga y el primer virrey Antonio de Mendoza. Allí los alumnos indígenas y los maestros españoles hablaban latín, náhuatl y castellano. Pronto también los indígenas se incorporaron como maestros. En ese colegio, fray ernardino de Sahagún formó el equipo de ayudantes que entrevistó a los ancianos indígenas para realizar el Códice Florentino. Fray artolomé de las Casas, que conoció la Nueva España entre 153 y 1546, comentaba que había grandes mercados en Tepeaca, Tlaxcala y otras ciudades principales, pero que los mayores eran los de Santiago Tlatelolco y el de San uan, en la plaza principal de la Ciudad de México, donde se concentraba la población castellana. Calculaba que en su espacio cabrían hasta 200 000 personas, aunque de ordinario albergaba unas 100 000:

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Allí están y se hallarán todos los oficios de todas las cosas que se pueden haber en toda la Nueva España, y ninguna cosa de las que son menester para suplir las necesidades naturales, también para las curiosas y deleitables, falta. Cada oficio y cada especie de mercaderías tiene distinto su asiento y lugar, sin que nadie sea osado a se lo perturbar o ocupar; y porque las gentes que a los mercados ocurren son tan numerosas que aunque las plazas son grandes no caben con todas las mercaderías de que llenas están, las mercaderías que hacen gran embarazo y ocupan mucho lugar, como es piedra, ladrillo, adobes, cal, arena, madera, leña, carbón y otras embarazosas cosas, pónenlas en las bocas de las calles más cercanas. Allí se hallan todas las cosas comestibles, crudas y guisadas, y una principal mercadería es sal, que se hace del agua salada que allí está, y de allí se lleva y desparce por mucha tierra de la Nueva España. Hay telas para mantas de algodón y mantas blancas, piezas poco y mucho pintadas, muy ricas de colores, y bastas para camisas, para manteles, para pañezuelos, para armar y para otras muchas cosas. Hay vestidos y calzados, y dello abundancia y diversidades. Hay colores muy finas diversas que se venden para los que tienen oficio de pintar. Hay cosas de pluma hechas, admirables; hay plumas de todos colores, no teñidas de industria, sino naturales; hay todas las aves que andan por los aires y las que se crían en la tierra, muertas 76

y vivas, para quien las quiere comprar, y animales vivos y muertos, éndense allí liebres, conejos, perrillos que no ladran, sino gruñen, que son buenos, según dicen, de comer; venden venados hechos cuartos y enteros, y otros animales que cazan. Hay carne y pescado cocido y asado; el pescado son peces que pescan en el alaguna; pan cocido, que son unos bollos amasados con frísoles, que son como atramuces de los que hay en Castilla, puesto que no todos en la color, porque son negros y leonados y de otros colores. Hay otras muchas legumbres, infinito maíz. Es mucha la diferencia de las frutas que se venden, y no tienen cuenta las raíces comestibles y yerbas para comer y medicinales que allí se traen. Hay muchas ta-

bernas donde se entra a comer y a beber sus vinos hechos de maíz, y de otras cosas de que están proveídos de todo lo que se puede por allí comer y beber. enden miel y arrope; la miel de abeja y el arrope de los magueyes que dejimos arriba llamar ellos metl. enden cera, comúnmente amarilla y mucha cuasi negra, y esta es de las abejas que habitan debajo de tierra. Hay muchas joyas de oro y plata, y perlas y piedras como turquesas y de otras cualidades: pocas hay preciosas, porque o no las hay naturales por aquella tierra o porque no las muestran, aunque las había y tenían Motenzuma y los señores; pero aquellas acabáronse después que allí entramos con la priesa. Hay sederos que hacen y venden muchos y muy sotiles cordones y otras cosas de seda. enden cueros de animales maravillosamente adobados, como dijimos, y también adoban los cueros de aves teniendo toda su pluma. enden muchas maneras de caracoles grandes y chicos, y conchas y huesos y otras cosas, destas que ellos precian; loza también muy linda de barro pin-


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ellas. No tienen número las cosas que en aquellos mercados de la ciudad de México se venden, de que yo ya no me acuerdo (De las Casas, 19 7: 44-45).

Fray artolomé de las Casas contaba que muchas de aquellas mercaderías las llevaban de fuera, por lo que de ordinario andaban sobre la laguna entre 50 000 y 100 000 canoas, en las que cabían de 20 a 50 personas. El cronista Francisco Cervantes de Salazar mencionaba que el tianguis de Tlatelolco seguía funcionando en el mismo espacio en que lo vieron Hernán Cortés y ernal Díaz del Castillo:

“El tianguez es en la población de Tatelolco, que es una cuadrada, rodeada por las tres partes de portales y tiendas, y en una acera está la casa del Gobernador y la cárcel; la cuarta acera ocupa el monasterio de Santiago, que es de Franciscos. En la mitad de esta plaza, que es una de las mayores del mundo, está la horca y una fuente muy hermosa que se ha hecho de poco acá” (Cervantes, 19 5: 309). Cervantes de Salazar, y después fray uan de Torquemada, afirma también que los mercados de San uan y Santiago funcionaban todos los días y que ambas plazas eran tan grandes que cabían unas 100 000 personas en cada una. Pero entre 1544 y 1547, “en tiempo del muy prudente don Antonio de Mendoza y del isitador Tello de Sandoval”, se ordenó que los comerciantes de los dos tianguis se juntasen los miércoles y jueves para hacer un tianguis nuevo cerca de la iglesia de San Hipólito. Este nuevo mercado de San Hipólito quedó bien establecido en poco tiempo, de modo que el cronista Cervantes de Salazar decía de él: “Acuden a este tianguis de todos los pueblos de la laguna, de manera que se viene a juntar tanta gente que apenas se puede andar a caballo ni a pie en él. Finalmente, son tantos los contratantes, que no oso decir el número, porque parecerá fabuloso al que lo oyere y no lo hubiere visto, porque Diego Rivera, detalle de la pintura mural La gran Tenochtitlán, (vista desde el mercado de Tlatelolco), 1945. Palacio Nacional.

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cierto no hay hormiguero de tanto bullicio como acude de gente a este tianguiz. ienen también a comprar a él, y otros a ver, muchos españoles y españolas. Los que venden, las más son mujeres; debajo de tendajones tienen mercaderías puestas en el suelo, y cada una conoce y tiene asiento sin que otra ose se lo tome” (Cervantes, 19 5: 309). Francisco Cervantes de Salazar fue el primer cronista oficial de la Ciudad de México, y en sus Diálogos de México en 155 menciona al mercado de Tlatelolco, que era conocido simplemente como mercado de Santiago el cual dista una milla, o más de éste, llamado de San uan. Es cuadrado, y tan grande, que no faltaría allí terreno para edificar una ciudad. Ciérrale por el lado del norte un convento de franciscanos en que hay un colegio donde los indios aprenden a hablar y escribir en latín. Tienen un maestro de su propia nación, llamado Antonio aleriano, en nada inferior a nuestros gramáticos, muy instruido en la fe cristiana, y aficionadísimo a la elocuencia. Enfrente está el magnífico palacio de su gobernador, que ellos llaman cacique, y contigua queda la cárcel para los reos indios. Los otros dos lados son de portales de poca apariencia; en el centro, a manera de torre, se levanta el patíbulo de piedra. Es tal la muchedumbre de indios tratantes que concurren a este mercado, que llegan a veinte mil y aún más (Cervantes de Salazar, 2000: 55).

Otra de las obras clásicas de este autor es su Crónica de la Nueva España, la cual escribió entre 1559 y 1566, donde retoma el tema de los mercados. De la misma manera que los cronistas que le precedieron, Cervantes de Salazar menciona que en los tianguis las cosas pesadas o grandes, como piedra, cal, madera y ladrillos, se dejaban en los embarcaderos de los canales, donde acudían los compradores. Sobre el comercio en los tianguis de Tlatelolco, San uan y San Hipólito, abundaba:

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Tráense al mercado esteras finas y groseras que llaman petates, y las que son hechas de eneas, tolcuextles; las finas son de muchas maneras, porque son pintadas a manera de alhombras de manera que se pueden poner en la cámara de cualquier señor. Tráese al mercado carbón, leña, ceniza, loza, y toda suerte de barro pintado, vidriado y muy lindo, de que hacen todo género de vasijas, desde tinajas hasta saleros. Tráense cueros de venados, crudos y curtidos, con pelo y sin él, y de muchos colores teñidos, para zapatos, broqueles, rodelas, cueras, aforros de armas de palo, y asimismo cueros de otros animales y aves, adobados con su pluma y llenos de hierba, unas grandes y otras chicas, cosa cierta para ver, por los colores y extrañeza. La más rica mercaduría es mantas y destas muchas diferencias. Son de algodón, unas más delgadas que otras, blancas, negras y de todos colores, unas grandes, otras pequeñas, unas para camas damascadas, riquísimas, muy de ver; otras para capas, otras para colgar, otras para zarahueles, camisas, sábanas, tocas, manteles, pañizuelos y otras muchas cosas. Téxense las mantas ricas con colores, y aún algunas, después de la venida de los nuestros, con hilos de oro y de seda de varios colores. Las que se venden labradas tienen la labor hecha de pelos de conejos y de plumas de aves muy menudas, cosa cierta de ver. éndense muchas mantas para invierno, hechas de pluma, o por mejor decir, del flueco de la pluma, unas blancas y otras negras y otras de diversos colores; son muy blandas y dan


pastos los tienen agostados los ganados, que andan por ellas, y porque los nuestros (aunque no siempre) algunas veces les hacen mal, a los que en ello se ocupan, quitándoles las redes y haciendo otras vejaciones” (Torquemada, 19 6: 557). Prosigue el primer cronista oficial de la Ciudad de México describiendo las obras de orfebrería y arte plumario, que todavía se Al igual que los demás cronistas, Cer- encontraban en los mercados en las primeras décadas del siglo XVI: vantes de Salazar mencionaba que lo Lo más rico que al mercado se traía eran las obras de oro y plata, más destacado de ver era la volatería unas fundidas y otras labradas de piedras, con tan gran primor y que se llevaba al mercado, aves cuya subtileza que muchas dellas han puesto en admiración a los muy carne comían y cuyas plumas vesdoctos plateros de España, tanto que nunca pudieron entender tían, aves de tantos colores “que no cómo se habían labrado, porque ni vieron golpe ni rastro de cincel se puede decir”, aves mansas, bravas, ni de otro instrumento de que ellos usan, de los cuales carecen los de aire, de agua y de tierra, aunque indios. para el momento que el escritor coTraíanse obras de plumas, figuras e imágenes de príncipes y noció los mercados la volatería había de sus ídolos, tan vistosas y tan acertadas, que hacían ventajas a venido a menos. El cronista atribuía las pinturas nuestras. Ahora en Michuacán se hacen imágenes de esta disminución a que los indígenas sanctos, azanefas de frontales, casullas, mitras, palabras de consagración, tan ricas y de tanto valor que valen más que el oro. Hanse ya no se ocupaban “tanto como sollevado al Sumo Pontífice cosas tan bien hechas, que ni el dibuxo lían, y esto ha causado la demasiada ni la pintura las excede. Hacen desta pluma un animal, un árbol, libertad que tienen” (Cervantes, 19 5: una rosa, una peña, un monte, un ave, y así otra cualquiera cosa 310). En contraste, Torquemada, que de bulto, tan al propio que al que no la mirare le parecerá natural retoma literalmente este párrafo en su ( ). descripción del mercado de Tlatelolco, El oficio, después de éste, más primo y más honrado es el plateatribuye esta escasez a “haberse aporo. Sacaban al mercado los oficiales desta arte platos ochavados, el cado todos los indios, y haberse dado a un cuarto de oro y otro de plata, no soldados sino fundidos y en la otros oficios, más caseros, los que quefundición pegados, cosa dificultosa de entender. Sacaban una caldan, y porque ya no son las lagunas tan dereta de plata con excelentes labores y su asa de una fundición, frecuentadas de estas aves, porque los sea en cama de cualquier señor. enden hilado de pelos de conejo, telas de algodón, hilaza en madexas blanca y teñidas (Cervantes de Salazar, 19 5: 310).

ona chinampera, Cuemanco, Ciudad de México.

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uan adiano y Martín de la Cruz, Códice De la Cruz-Badiano, Códice adiano, Códice arberini Latin 241, Herbario azteca de 1552, 22 de julio de 1552. iblioteca Nacional de Antropología e Historia.

y lo que era de maravillar, que el asa estaba suelta, y desta manera fundían un pece con una escama de plata y otra de oro, aunque tuviese muchas. aciaban asimismo un papagayo que se le andaba la lengua, que se le meneaba la cabeza y las alas. Fundían una mona que jugaba pies y manos y tenía en la mano un uso, que parecía que hilaba, o una manzana, que parecía que comía. Esmaltan asimismo, engastan y labran esmeraldas, turquesas y otras piedras, y agujeran perlas, pero no tan bien como en Europa. Labran el cristal muy primamente y hacen veriles grandes y pequeños, dentro de los cuales meten imágenes talladas en madera, tan pequeñas que en el espacio de una uña figuran un Cristo en cruz con Sant oan y Nuestra Señora a los lados y la Magdalena al pie, y en la misma madera en la otra parte otras figuras de manera que en el veril hace dos haces, que si no se viese cada día parece cosa imposible. Desta suerte se hacen y venden tantas cosas que sería largo tratar dellas (Cervantes de Salazar, 19 5: 311).

Alonso de orita, que vivió en la Nueva España de 1556 a 1566, donde fue oidor de la Audiencia, refiere en términos similares a Cervantes de Salazar que había dos barrios principales en la Ciudad de México, el más importante llamaron San Francisco “porque fue la primera iglesia de aquella ciudad y de toda Nueva España, y porque allí les salió la doctrina y enseñanza de la fe” y refiere que “en este barrio, como más principal fundaron los españoles su 80


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ciudad y también hay en él muchas casas de indios aunque fuera de la traza”. Esta designación de San Francisco no prosperó y se prefirió denominarle barrio de San uan. El otro barrio era el de Santiago, “que es la principal y mayor iglesia del Taltelulco y es de tres naves y a la misa que se dice a los indios de mañana cada día se hinche de gente y por la mañana que abren la puerta están ya los indios esperando porque como no tienen mucho que se vestir ni con que componerse en esclareciendo se van para la iglesia, hay también otras muchas iglesias y en este barrio está el colegio de los indios y con ellos frailes menores enseñándoles cristiandad y ciencia; llámase Santa Cruz” ( orita, t. I, 2011: 1 2). Abunda orita que en cada uno de los barrios, de San Francisco y Tlatelolco, había una gran plaza donde se hace mercado o feria cada día y se ayunta muy gran multitud de gente a comprar y vender ( ) y en ellos se venden cuantas cosas hay en la tierra, ( ) en estos mercados señalaban a cada oficio su asiento y lugar y cada mercaduría tenía su sitio. Los pueblos grandes que llaman cabecera de provincia tenían entre sí repartido por barrios las mercaderías que habían de vender y así los del un barrio vendían el pan cocido, otro barrio vendía el chili, los del otro vendían sal, otros malcocinado, otros frutas, otros hortalizas, otros loza, todos podían vender centli cuando el pan se coge y todo el tiempo cuando está en mazorca se conserva mejor y más tiempo ( orita, t. I, 2011: 1 2-1 3).

orita, en realidad, copia casi literalmente a Motolinía y sólo varía en algunas líneas lo que sabe por vivencia propia. Como cuando detalla que la multitud de aves que llegaba a las lagunas a pasar el invierno había disminuido notablemente debido a que se les tiraba con arcabuces “y se han alejado y metido más adentro en la laguna ni vienen tantas como solía” ( orita, t. I, 2011: 1 4). A grandes rasgos repite lo mismo que Cortés y ernal sobre la riqueza y variedad del tianguis de Tlatelolco y agrega que en las provincias de México, Texcoco y Tlaxcala todos los días se hacía mercado, “de medio día para abajo”, mientras que otros pueblos hacían su tianguis cada cinco días o cada veinte, aunque se estaba comenzando a hacer cada ocho días, tomando un día fijo de la semana, aunque en esos años el más general era de cinco en cinco. Decía que los tratantes andaban de mercado en mercado “como en España de feria en feria”. Comenta también que en la Ciudad de México, fuera de la iglesia de San Hipólito, se hacía un mercado los jueves y viernes en el cual se juntaban hasta cien mil personas de indios, españoles, mulatos, mestizos y negros, “y es grande la cantidad de

indios que a este mercado acuden así por tierra con sus mercaderías como por la laguna en canoas en que traen gran cantidad de leña y yerba y todo género de mantenimientos” ( orita, t. I, 2011: 1 6). Francisco Hernández pasó seis años en la Nueva España, de 1571 a 1577, tiempo y espacio donde el protomédico coincidió con el cronista Francisco Cervantes de Salazar. Hernández también conoció el mercado de Tlatelolco, del cual hace una prolija descripción en sus Antig edades de la Nueva España: calculaba que se congregaban unas 60 000 personas en dicho tianguis, detallando las numerosas y variadas mercaderías, leña, carbón, cerámica de múltiples tipos, cueros curtidos y sin curtir de infinidad de animales, ropa de algodón y de henequén, manteles y servilletas, aves, joyas ricamente trabajadas en oro, plata y piedras preciosas, plumería, perlas, conchas, yerbas, flores y raíces, además de ung entos, jarabes y licores destilados, así como animales de todo tipo para comer, enteros, destazados o cocidos. Entre un sin fin de productos y materias primas, agregaba que “también las vías públicas cercanas hierven con mercancías” (Hernández, 2003: 113-115).

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El declive El mercado de Santiago tuvo un breve resurgimiento en 1592 y 1593, cuando se iniciaron los trabajos para construir la Alameda, de modo que por orden del virrey el tianguis de San Hipólito tuvo que moverse provisionalmente a Tlatelolco. Para facilitar el tránsito hacia el mercado se compusieron los caminos y se canalizó agua a la vieja fuente construida décadas antes. Pero los vecinos españoles se quejaban que el tianguis quedaba demasiado lejos y muchos comerciantes prefirieron establecerse en las calles y plazuelas del centro, a pesar de las ordenanzas que lo prohibían. Nuevas restricciones fueron mermando la asistencia al tianguis de Santiago, ya que en 1595 se les prohibió vender los días domingo y durante las fiestas de guardar (AGN, Indios, vol. 6, exp. 547, 695 y 1063). Iniciando el siglo XVII, el tianguis de Tlatelolco aún seguía vigente, aunque venido a menos. Fray uan de Torquemada lo menciona en su obra Monarquía Indiana, la cual escribió entre 1592 y 1617. Este fraile dirigió los trabajos de la nueva iglesia de Santiago, que fue consagrada por él en 1609. De la ubicación del gran tianguis de Tlatelolco dice: El primer tianquiztli, que es el de la parte de Santiago, es una plaza quadrada, rodeada por las tres partes de portales, y tiendas, y en la una acera, está el tecpan, que son las casas de cabildo y audiencia, y en ellas asiste y vive el Gobernador de esta 82

parte de ciudad; la cuarta acera la ocupa el convento y casa del apóstol Santiago, que es de frailes Franciscos ( ). En la mitad de esta plaza, que es una de las mayores del mundo, estaba la horca, y una muy hermosa fuente, cuya agua se trajo a ella por los frailes de San Francisco, y no por los castellanos, como dice Herrera, aunque la segunda vez que se metió la de Azcaputzalco que es una legua al poniente, hizo el costo la ciudad, en lo tocante a los materiales, pero los frailes la trajeron y los indios lo trabajaron (Torquemada, 19 6: 555).

Aclara Torquemada que “en esta plaza hay mercado ordinario, pero no de mucha gente”, por haberse repartido entre los otros dos mercados de San uan y San Hipólito. Narra el fraile que tratando de revivir la grandeza del viejo tianguis solicitó al virrey don Luis de elasco entre 1607 y 1611 que se ordenara hacer tianguis un día especial de la semana, además del mercado común. Así se hizo y se pregonó, determinando que el tianguis se hiciera los viernes. Aunque el primer viernes que se hizo tuvo éxito, poco a poco fue decayendo y desapareció, para quedar nuevamente el mercado cotidiano. Concluye fray uan de Torquemada con tristeza: “Finalmente ya este mercado y plaza más sirve de memoria de haber sido, que de ser” (Torquemada, 19 6: 555). En 1653 se levantó un enorme convento sobre las ruinas del célebre colegio de indios de Santa Cruz de Tlatelolco, con cuyos muros lindaba el mercado. El mercado de Tlatelolco perduró durante toda la colonia, pero ya no tuvo nada de especial. Era un mercado más de indios, donde las mujeres vendían legumbres y ropa. a no destacaba por su grandeza y variedad y ya ningún cronista o viajero lo tomó en cuenta. Diversos pleitos por despojo de puestos en el mercado, o por el cobro indebido de derechos, nos van recordando a lo largo de los siglos XVII y XVIII que el tianguis de Santiago Tlatelolco aún subsistía.

ista de Tlatelolco, Plaza de las 3 culturas.


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La garita de Peralvillo, que se encontraba atrás de dicho mercado, y que fue la entrada de flujos inmensos de pulque a la Ciudad de México, propició que muchos arrieros demoraran en acceder con sus recuas, tiempo que aprovechaban para vender parte del pulque en el tianguis, con el consecuente desorden que ello implicaba. La propia república de naturales de Tlatelolco llegó a manejar una gran pulquería llamada Tumba urros, pues les dejaba más ganancias que el tianguis (AGN, vol. 26, exp. 22; Indios, vol. 29, exp. 1; vol. 31, exp. ; vol. 12, exp. 119). Para 1 03, el tianguis de Tlatelolco había desaparecido o se hacía semanalmente muy disminuido, pues diversos documentos siguen mencionando a la plazuela de Santiago Tlatelolco como un mercadillo, pero el barón Humboldt no lo vio cuando ese año visitó la Nueva España. Escribía el docto viajero: Lo que hoy se llama el barrio de Santiago, no ocupa sino una parte del antiguo Tlatelolco; y en el camino que va a Tlalnepantla y a los Ahuehuetes, se puede caminar más de una hora entre las ruinas de la antigua ciudad. Allí se advierte, como también en el camino de Tacuba y de Ixtapalapa, cuánto más pequeño es el México reconstruido por Cortés, que lo era Tenochtitlan bajo el último

Moctezuma. La enorme magnitud del mercado de Tlatelolco, cuyos linderos se ven aún en el día, prueba cuán considerable debió ser la población de la antigua ciudad (Humboldt, 19 4: 115).

Para 1 19, el mercado de Tlatelolco había desaparecido, o sólo se ponía semanalmente, pues el espacio de la plaza se reforestó y se plantó una gran arboleda, para lo cual se arreglaron las cañerías y se canalizó agua para regar los jardines (AGN, Indiferente irreinal, caja 5554, exp. 044). Cronistas como Marcos Arróniz y Guillermo Prieto ya no mencionan al gran mercado de Tlatelolco en sus descripciones del la Ciudad de México a mediados del siglo XIX.

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Ubicación espacial El antiguo mercado de Tlatelolco es referencia obligada al hablar de la historia de los mercados de México. Pero dónde quedaba exactamente dicho mercado Se considera que el mapa de Uppsala, trazado en 1550, es una de las primeras fuentes que ubica físicamente a dicho tianguis. En la esquina superior derecha de ese mapa se muestra la iglesia de Santiago Tlatelolco, al tecpan, la casa de gobierno de esta parcialidad, y en medio al mercado. De hecho, éste fue el espacio que siguió ocupando el mercado de Tlatelolco en tiempos coloniales y allí lo ubican diversos cronistas como Cervantes de Salazar y uan de Torquemada. El arqueólogo Francisco González Rul nos da elementos más precisos sobre la localización del huey tianquiz (gran mercado), a partir de los trabajos posteriores de salvamento arqueológico al descubrirse el Templo Mayor de Tlatelolco en 1944. “El emperador Tlacateotzin construyó el tecpan en un año calli y trasladó el mercado al sitio en el que lo conocieron los castellanos, tomando como modelo el de Atzcapotzalco” (González, 199 : 5 ). Prosigue el arqueólogo detallando lo que era el espacio que ocupó el tianguis: En el estudio actual se han modificado las dimensiones y proporciones, ya que le damos una medida de 200 m de ancho por 275 m de largo de acuerdo al solar que pudo haber ocupado; no descartamos la posibilidad de que en un principio el tianquiz quizá fue cuadrado y con las dimensiones primeramente consideradas, pero

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posteriormente, al adquirir Tlatelolco fuerza económica, hubo necesidad de ampliarlo, pero existía el problema de que hacia el poniente se encontraba el recinto del templo mayor y hacia el oriente el tecpan y su recinto, de manera que solamente se podía extender al sur, de ahí la particular colocación de la “calle real de Santiago”, que seguía el mismo trazo de la calle prehispánica (González, 199 : 5 ).

Por ello se tiene conocimiento que el núcleo del antiguo mercado está situado en el espacio que hoy ocupan el ardín de Santiago (que es una réplica de la plaza de San Marcos, Aguascalientes), los edificios uerétaro y Guanajuato, parte del recinto de la actual Unidad de inculación Artística (UVA) del Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM, incluyendo la calle Almacenes, siendo delimitado dicho espacio al sur por la calle Ricardo Flores Magón (antigua calzada prehispánica Tlacopan-Nonohualco), al sureste la ampliación de Paseo de la Reforma, al noreste por el Tecpan, hoy convertido en museo, donde se puede admirar el mural Cuauhtémoc contra el mito de David Alfaro Siqueiros.


arídín de Santiago, tercera sección de la Unidad Habitacional NonoalcoTatelolco. 85


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MERCADOS PREHISPÁNICOS

Xochimilco Xochimilco ha sido un pueblo con una alta

producción agrícola. Durante cientos de años sus productos surtieron las mesas de la Ciudad de México. Lo seguimos haciendo. Cuando los aztecas llegaron al Valle de Anáhuac, Xochimilco ya era una ciudad importante que ejercía el poder político y económico sobre varios pueblos aledaños. Cuando realizamos el censo de las fiestas en Xochimilco, contabilizamos más de 400 fiestas al año, sin contar las del niñopa y otros niños santos, si no serían más de 700. Sebastián Flores Falfán Cronista de Xochimilco

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Xochimilco es un pueblo eminentemente tradicional. Las huellas de su historia afloran en cada rincón. De su pasado indígena queda mucho, especialmente las chinampas, pero también esculturas, vasijas y otros artefactos que se exhiben en algunos museos. Los xochimilcas fueron una de las siete tribus nahuatlacas que según el mito salieron de Chicomoztoc. Cuando los aztecas llegaron al valle de Anáhuac Xochimilco ya era una ciudad importante que ejercía el poder político y económico sobre varios pueblos aledaños. Como mercenarios a las órdenes de Coxcox, señor de Culhuacán, los aztecas conquistaron Xochimilco en 1323. En 1376, bajo el dominio de los tepanecas, los aztecas volvieron a atacar Xochimilco para incorporarlo esta vez al señorío de Azcapotzalco. En 1430, ya integrados a la Triple Alianza, los aztecas volvieron a conquistar Xochimilco, para dejarlos ahora como tributarios directos del nuevo imperio. A pesar de que se alió con Hernán Cortés durante la conquista de Tenochtitlan, la ciudad de Xochimilco fue destruida por los españoles. Su tlatoani

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tomó un nombre español y se bautizó como Luis Cortés Cerón y Alvarado. A pesar de ello, Hernán Cortés entregó Xochimilco a la encomienda de Pedro de Alvarado. En tiempos coloniales, Xochimilco fue cabecera de una alcaldía mayor del mismo nombre y tuvo república de indios. Estaba rodeada por las alcaldías mayores de Coyoacán, Mexicalxingo, Chalco y Cuernavaca. unto a la antigua catedral de Xochimilco se construyó un convento franciscano mediando el siglo XVI y en 1559 una cédula del rey Felipe II de España elevó el pueblo a la categoría de ciudad. De aquellos lejanos años se desprende una tradición ya centenaria: la adoración del Niñopa. Según la tradición oral data de 1573. El Niñopa, o Niñopan, es una escultura de madera de un Niño Dios, en pequeño formato, pues apenas mide 51 centímetros. Su nombre es un hibridismo náhuatl pues la partícula “pan” alude a un lugar, aunque algunos lo hacen derivar de “pa”, como apócope de padre. El culto al Niñopan es cotidiano y todo el año se le festeja, pero los mayordomos que lo custodian cambian cada año el día 2 de febrero. A su alrededor se hacen fiestas, se presentan danzas, rezos y hay todo un proceso que da sentido a la religiosidad popular xochimilca, pues todo sucede al margen de la iglesia establecida.


Cambio de mayordomía del Niñopa de Xochimilco.

Otra de las tradiciones que Xochimilco preservó durante muchos años, pero que se perdió a finales del siglo XVIII, fue la danza del volador, que presentaban durante sus fiestas populares. En 1591, el gobernador de Naturales la prohibió, pero los indígenas protestaron y la danza prosiguió muchos años más. Nuevamente en 1723, tanto el cura como el alcalde mayor buscaron prohibir dicha danza, pero la Real Audiencia les ordenó que, no habiendo graves inconvenientes, permitieran que tanto en Xochimilco como en sus pueblos vecinos pudiesen proseguir con dicha costumbre. Sin embargo, la danza del volador desapareció y hoy son danzantes totonacos los que se presentan en algunas ferias (AGN, In-

dios, vol. 5, exp. 500 y vol. 47, exp. 149). En 1746, illaseñor y Sánchez mencionaba que Xochimilco en tiempos prehispánicos era de “población opulenta, como hasta ahora se da a entender el número de familias de indios que lo habitan, pues sólo en la cabecera de Xochimilco, con sus pueblos y barrios sujetos, se cuentan dos mil y quinientas familias del idioma mexicano, entre las cuales viven muchas de españoles, mestizos, y mulatos” ( illaseñor, 19 6: 164-165). Ese auge que vivía Xochimilco se debía a que los indios se dedicaban a la carpintería, herrería, cestería, artes de pesca y a cultivar sus sementeras, cuyos productos embarcaban “por la laguna grande hasta desembarcarlos en una de las plazas de México, en donde con brevedad los expenden” ( illaseñor, 19 6: 165). Durante las luchas revolucionarias Xochi-

milco fue zona zapatista y el pueblo fue quemado en el ir y venir de los ejércitos en pugna. El 4 de diciembre de 1914, en el marco de las luchas contra el ejército carrancista, los generales Emiliano apata y Francisco illa se reunieron en Xochimilco, donde formaron un pacto que lleva el nombre de esta población. Esas luchas no fueron en vano, pues años después varios pueblos originarios de Xochimilco recibieron sus dotaciones ejidales o sus derechos sobre las tierras comunales les fueron restituidos. Algunos de los personajes ilustres de Xochimilco fueron uan adiano, ilustre indígena, estudiante del Colegio de Tlatelolco, el cual tradujo al latín el Códice de la Cruz adiano. Originarios de Xochimilco fueron también el destacado poeta Fernando Celada, llamado el cantor del proletariado, 89


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MERCADOS PREHISPÁNICOS

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y el notable pintor Francisco Goitia. En Tulyehualco, Xochimilco, nació el compositor uirino Mendoza, que compuso notables melodías como Jesusita en Chihuahua, Xochimilco y Cielito Lindo, que se ha convertido en un himno de la afición futbolera. Entre ellos merece un lugar especial osé Farías Galindo, arqueólogo y cronista, que aunque no nació en Xochimilco, fue declarado hijo predilecto por el pueblo debido a su defensa del patrimonio cultural xochimilca y a sus aportes a la historia regional. Xochimilco ha sido un pueblo con una alta producción agrícola. Durante cientos de años sus productos surtieron las mesas de la Ciudad de México. A través de los canales sus grandes canoas planas llegaban cargadas por la Acequia Real, hasta el portal de las Flores, pero cuando ese tramo se cegó en tiempos coloniales, arribaban hasta el embarcadero de Roldán, frente a la nueva alhóndiga. Durante el siglo XIX los productos chinamperos llegaban por los canales hasta los mercados de amaica y Merced. Los canales mismos se convirtieron en un mercado flotante donde se vendían frutos, legumbres y flores al pie de las trajineras, cuando los canales se convirtieron en una distracción para los capitalinos, según nos narran la marquesa Calderón de la arca y otros viajeros. De esos tiempos idos rememora don Reyes Gómez: “Aquel Xochimilco era muy bonito, hasta recordarlo vale la pena. Antes todos los canales eran turísticos y eran muchos, nosotros vendíamos al pie de la chinampa. Ahora no es posible, la regularización del comercio le ha arrebatado la magia a las chinampas”. 92


MERCADOS PREHISPÁNICOS

Toda esa navegación lacustre cesó cuando fue cegado el Canal de la iga en 193 . Hoy esos canales siguen aportando el agua que requieren las sementeras, pero las barcas planas se han vestido de flores multicolores para pasear turistas, integrándose como uno de los íconos de la cultura mexicana, figura imprescindible en muchas de las películas de la época de oro del cine nacional. Como en todas las ciudades, en Xochimilco y sus 14 pueblos originarios existían tianguis en las plazas principales y se daba el comercio informal en los embarcaderos. Dentro de la política de modernización del Gobierno de la Ciudad de México, el regente Ernesto P. Uruchurtu levantó el mercado de Xochimilco, a una cuadra de Plaza Central, además de construir un embarcadero y regenerar varios ilómetros de canales. También se edificó un mercado de flores, para que los productores locales pudieran comercializar su mercancía. Al igual que otros mercados, el de Xochimilco contaba con áreas para el manejo de basura, estacionamiento, bodegas, y guardería. Asimismo tiene un área especializada en flores, plantas y arreglos florales, áreas para comida, un pasillo especializado en barbacoa, espacios destinados a carnicerías, abarrotes, y demás productos propios de la zona. Afuera hay un espacio donde se mercan animalitos vivos, como conejos, pavos, gallos y codornices, pero que también se destina a la venta de productos del campo. Es notorio que el mercado ha sido descuidado, pero los locatarios lo atribuyen a que los funcionarios les cobran fuertes cantidades por cada permiso

Mercado Xochimilco, día de muertos.

para pintar, cambiar pisos o remodelar sus puestos. Igualmente se quejan de que los espacios comunitarios, como el estacionamiento o el Cendi, son usados de manera personal por los dirigentes y no informan sobre los recursos generados. Aunque señala puntualmente varios de estos problemas, Arabeli Sánchez es optimista y declara: Antes, en los pasillos del mercado se vendían ajolotes, acociles, pescados blancos, y todo lo que se pescaba de los canales. Ahora ya casi no hay, está todo muy contaminado, y aunque haya, ya no se puede comer. A los canales han venido muchos personajes que a veces no vemos, pero que están aquí sí lo

sabemos. Aquí se bendecían los animalitos, el 17 de enero. Xochimilco sigue siendo bonito, la virgen de los Dolores, el Niñopa, pero poco a poco se van apagando nuestras tradiciones. Xochimilco es un lugar en donde siempre se escuchan cuetes, la alegría de la fiesta no se va nunca de este lugar, aquí la irgen de los Dolores es celebrada en los dieciocho barrios. Todo febrero se usa para las fiestas patronales de la virgen, cada barrio da de comer a todo el mundo, truenan cuetes y el 93


Miércoles de Ceniza preparan los tlapiques para darle a la gente.

sí, Xochimilco es fiesta y tradición. Cada uno de los 1 barrios y de los 14 pueblos originarios celebran a sus santos patronos, sin contar la adoración cotidiana del Niñopa, a cuyas fiestas habría que agregar los festejos populares, las ferias comerciales y su carnaval. Destaca la Feria del Olivo y la Alegría, de Tulyehualco, que celebra un producto mediterráneo y otro indígena, pues la alegría a la que se refiere es el amaranto. En Tulyehualco también se celebra la Feria de la Nieve, mientras que la del Maíz y la Tortilla se festeja en Santiago Tepalcatlalpan y la del Dulce Cristalizado en Santa Cruz Acalpixca. En el centro de Xochimilco se celebran la Flor más ella del Ejido, la Expomiel y la Exponochebuena. Por eso se dice que en Xochimilco todos los días son de fiesta. El mercado de Xochimilco se compone de dos naves, el Xochimilco ona (Xóchitl), su número oficial es el 44. Cuenta con 447 locales y está ubicado en la av. Morelos, entre Fco. I. Madero y 16 de Septiembre en el barrio El Rosario, en la col. Xochimilco, y el mercado Xochimilco Anexo, su número oficial 377, consta de 96 locales y se encuentra en la av. Morelos núm. 60 en la esq. 16 de Septiembre, entre Netzahualcóyotl y Fco. I. Madero en el barrio El Rosal, en la col. Xochimilco. Ambos se fundaron en 1957.

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MERCADOS PREHISPÁNICOS

Comercio Mercado Xochimilco.

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Edén Chinampero La zona chinampera no está en la Constitución CDMX, no importaron las declaratorias de la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, y de la FAO como Patrimonio Agrícola del Mundo. A los diputados constituyentes se les olvidó Xochimilco y Mixquic, en Tláhuac, que por siglos llenaron la despensa de la Ciudad de México, es necesario volverlos a promover, para recuperar la fortaleza agrícola del suroriente. Claudia Elena Ramos Promotora social

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endedora de f lores, Canal de Cuemanco, Xochimilco.


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ona Chinampera de Xochimilco.

Las chinampas son un elemento distintivo de Xochimilco y sus pueblos originarios. Representan siglos de conocimientos agrícolas que permitieron el desarrollo de técnicas de cultivo altamente eficaces. Hubo chinampas en todo el valle lacustre, pero hoy sólo se conservan en unos pocos lugares. Cada metro cuadrado de las zonas chinamperas fue construido por manos humanas: cada canal, cada borde, cada chinampa, cada ahuejote que sostiene sus orillas, por cientos de ilómetros cuadrados fueron excavados, rellenados, trazados, cultivados, enriquecidos. Son verdaderos ecosistemas artificiales pensados para crear abundancia. El agua de sus apantles rebozaba vida, las tierras húmedas se llenaban de flores, verduras y legumbres, de ranas y mariposas. Por ello se maravillaron los primeros españoles que llegaron al valle de México; por eso, durante siglos, Xochimilco fue destino de un paseo deseable y deleitable. Xochimilco llenó por siglos la despensa de la Ciudad de México, lo mismo bajo el reinado de los tlatoanis aztecas durante la dominación española. Las canoas de Xochimilco, Iztapalapa, Nativitas, Chalco y Mixquic, rebosantes de flores, frutos, granos, verduras, aves y peces, llegaban hasta el embarcadero de Roldán, en el centro de la Ciudad de México, en lo que fue el tianguis más populoso del siglo XIX. 98

Esos canales, antes pujantes, reflejan la claridad del cielo que los vio surgir como una de las más grandes obras de ingeniería del mundo prehispánico; sus aguas tranquilas delimitan las chinampas que después de siglos siguen impresionando a propios y extraños. Es el esplendor agonizante del ingenio de un imperio que no se termina de ir. Patrimonio de la Humanidad, Xochimilco sobrevive en los rostros de su gente, en sus trajineras, en sus flores, en sus paisajes: tierra y agua cansadas que aún mantienen a sus hijos. Por eso y por mucho más, la Unesco declaró a la zona chinampera de Xochimilco Patrimonio Cultural de la Humanidad en 19 7. Sin embargo, la declaratoria ha estado a punto de perderse, pues las chinampas han ido desapareciendo, rellenadas con escombros para hacer unidades habitacionales y co-


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lonias, sus canales azolvados y co poco se van ahogando junto a la fa fauna que permanece en sus aguas. Muchas casas dessaguan sus drenajes impunemente en los canales. La mancha urbana los ha alcanzado y a los que conocieeron el Xochimilco de antes les pesa. “En 2007, el Caanal Nacional tenía 2 0 casas, hoy tiene cerca de 9000 casas habitación. Hay que ver que en el futuro va hacer falta la tierra y el productor”, dice el chinamp pero lvaro Castillo López. A la agonía de los canales y ch hinampas han contribuido también decisiones equ uivocadas, como la constante extracción de agua dell lago y la introducción del lirio acuático, supuestam mente para adornar y limpiar el agua, pero que se con nvirtió en una plaga. Otras especies introducidas que h han causado graves problemas son la carpa europeaa, pero sobre todo la mojarra tilapia. Se buscaba qu ue estas especies de reproducción rápida pudieran in ncrementar los volúmenes de pesca, pero al ser aagresivas, acabaron con los ejemplares jóvenes de pescado blanco, ranas, acociles y ajolotes. Incluso la tilap pia empezó a comer la raíz de los ahuejotes, los que empezaron a caer, derrumbando los bordes de los caanales.

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Así, el emblemático ajolote es casi pieza de museo, mientras que los acociles difícilmente se encuentran. Las ranas, que eran un manjar exquisito, ya no nadan en los apantles. Caminando por uno de los callejones que llevan a las chinampas, no apto para turistas, se aprecia un muro que alberga una pintura libre, un grafiti que representa la urbanidad del hecho y la tradición del contenido: un ajolote blanco, uno negro y una caracterización del viejo dios Xólotl se persiguen evocando al círculo de la vida; al fondo reposa voraz una mojarra tilapia, esperando el momento propicio para hacer su aparición y con ello desgarrar el ecosistema propio de las chinampas. Más adelante están las canoas, una de ellas con la cabeza esculpida de un jaguar, nos lleva al lugar donde Alejandro Correa se encarga de preservar la vida de los ajolotes. Estos pequeños seres vivos, eslabón de la cadena evolutiva, son una especie en peligro crítico. Al ajolote, especie endémica de México, también se le conoce como el pez caminante. Su nombre, ajolote, viene de la voz náhuatl xolotl, que designa a un dios de muerte, resurrección y juego, dios monstruoso que fue el gemelo divino del dios uetzalcóatl. Por todo eso, desde 2004 se declaró zona protegida un área de casi 3 000 hectáreas. A pesar de todo, en San Gregorio Atlapulco, uno de los pueblos originarios de Xochimilco, la agricultura chinampera sigue viva. Diariamente entregan en la central de abastos entre 50 y 70 toneladas de verduras y legumbres. Producen alrededor de 1 0 productos libres de agroquímicos combinando la agricultura tradicional con 100

ona Chinampera, Pueblo de San Gregorio Atlapulco, Xochimilco.


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Técnica prehispánica de preparación de la tierra para cultivo en chinampa.

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Invernadero de flores, barrio San Francisco Caltongo, Xochimilco.

modernas técnicas de cultivo. Siembran distintos tipos de lechuga como orejona, china e italiana; espinacas, cilantro, huauzontle, coliflor, brócoli, rábanos, hierbabuena, verdolaga, betabel, perejil, acelgas, tomates, cebollas y mucho más. Dependiendo del cultivo y de los recursos de que dispongan, los agricultores usan un acolchado que impide el nacimiento de hierbas indeseables, o riegan paja, que cumple el mismo objetivo, aunque no es tan eficiente. También usan microtúneles, lo que permite un crecimiento más rápido que las siembras a cielo abierto. Algunos cubren sus terrenos de cultivo con una malla, pero cuando no tienen recursos deben de dejar la tierra en reposo durante el invierno, ya que durante esa temporada las heladas queman los cultivos. También usan riego por aspersión, por goteo o simplemente esperan a que caiga la lluvia. Para fertilizar utilizan el lodo del fondo de los canales, ricos en nutrientes, igual que lo hacían sus antepasados. 103


Una nueva especie de ajolote de la laguna de Pátzcuaro (Siredon dunerilii, achoque de agua), litografía de Alfredo Dug s en La Naturaleza, vol. I, lám. 5. Lit. de la v. De Murguía.

Para evitar el uso de agroquímicos, emplean las asociaciones de cultivos. Se siembran especies que pueden ser atacadas por las plagas con otras que naturalmente ahuyentan a los insectos dañinos. Por ello combinan espinacas, acelgas o coles con cilantro o rábanos, que alejan a los mosquitos, o con cempasúchil y ruda que repelen a los insectos. En cambio, en temporada de lluvias, las siembras se combinan con brócoli, planta que no permite la proliferación de hongos. Para que las mariposas no desoven, y sus huevecillos se conviertan en gusanos, se usan mallas que impiden su paso a los surcos o viveros. Cada campesino tiene un área donde siembra plantas para producir sus semillas y un espacio para generar abono. Hacen sus compostas simples mezclando plantas secas y verdes que sacan de los canales; también usan la lombricomposta. De esa manera su producción queda libre de agroquímicos y no dependen de las grandes compañías semilleras, además de que 104

van mejorando las especies al ir seleccionando las mejores semillas. Debido a las exigencias del mercado, alrededor de un 10 de la producción se pierde, ya sea porque algunas plantas fueron picadas por los pájaros, no alcanzaron su óptimo desarrollo o no tienen el color requerido, aunque sean plantas sanas y sean igual de nutritivas. A los pájaros que dañan sus plantas no los matan, pues “también tienen derecho a comer”, según comentario de Marco Antonio Alvarado Muñoz. Esa postura tiene su origen en las culturas antiguas, que permitían que el fruto de los primeros cinco surcos cercanos a los caminos fuera cogido por los caminantes. No obstante, don lvaro Castillo López destaca la problemática que enfrentan todos los productores: la presencia de intermediarios, recursos destinados al campo que no llegan a los campesinos, problemas de transporte, las dificultades cada vez mayores para sacar sus cosechas, al irse poblando las chinampas, la saturación de los mercados ante la llegada de productores de


MERCADOS PREHISPÁNICOS

Ajolote, especie fósil endémica de Xochimilco. GINA

IGUIEN E

: ona chinampera de

Mixquic.

otros estados, y el cobro de impuestos cuando quieren vender en su propia delegación. Los productores tienen que vender barato en la central de abastos, y sus productos regresan hasta cinco veces más caros a Xochimilco. No pueden vender directamente en sus pueblos. Como dice Marco Antonio Alvarado: “Los mercados están tomados por ciertos líderes que muchas de las veces no dejan a los productores locales vender y hay que pagar una cuota por la cual no recibimos comprobante”. agrega convencido: “Nosotros amamos nuestro trabajo, queremos que a la gente lleguen productos sanos, limpios. Tenemos un círculo vicioso, los productores llevamos a la central nuestros productos y luego los revendedores van a comprar esos mismos vegetales y los venden en nuestra zona”. Ellos consideran que si se les permitiera vender directamente en la delegación o en sus pueblos a los productores originarios todos saldrían beneficiados con productos frescos y baratos. Otra medida que proponen es el fomento de las compras al pie de las chinampas y la impartición de talleres para que las amas de casa aprendan a hacer ensaladas baratas y nutritivas con los productos que allí mismo produ-

cen. Lo chinamperos coinciden en algo que es revelador para entender la dinámica del campesino: “Tenemos un gran apego a nuestros trabajos y cultivos, nosotros no queremos compromisos particulares, queremos compromiso de todos”, según palabras de lvaro Castillo. De los cerca de 00 ilómetros de canales que aún se conservan, muchos ya no son navegables, algunos se han azolvado, otros han sido tapados para hacer calles y en otros casos se han cerrado sus extremos para que sirvan como estanques para criar huachinango. Es similar la problemática de los productores de flores y plantas del barrio de San Francisco Caltongo. Menciona don Reyes Gómez Galicia que por estar más cercanos a la mancha urbana sus canales se contaminan con aguas negras, y los que hace un año eran productores hoy vendieron sus chinampas y trabajan de mototaxistas o de empleados. Las plantas y flores han bajado su precio debido a la competencia de productores de otros estados que se han adueñado del Palacio de la Flor, que fue construido para ellos, pero se lo han apropiado los fuereños. Tampoco ellos, a pesar de ser productores originarios, pueden vender libremente en Xochimilco. Para abatir costos en las chinampas se están estableciendo viveros, especialmente de rosas y otras plantas más comerciales, pero aun así las ganancias son pocas y la inversión mucha. Además, tanto legumbres como flores se tienen que vender unas horas después de cosechadas o cortadas, pues no se pueden guardar para esperar mejores tiempos. Eso hace que las ganancias sean muy azarosas, y hay ocasiones en que no recuperan ni siquiera lo invertido. 105


De ese ayer que se va a grandes trozos rememora don Reyes Gómez que gastaban poco porque la comida salía de allí mismo, de las chinampas y los canales. Después de su jornada diaria, los chinamperos llevaban a su casa ajolotes, ranas, acociles, pescado blanco, o algún pato que lograban cazar. Para complementar su dieta había verdolagas, calabazas, tomates, epazote, lechugas y quintoniles, entre muchas plantas que sembraban al borde de las acequias. Uno de los guisos que combinaba todos esos ingredientes lacustres era el michmole. Había igualmente tlapiques, tamales de pescado o ajolote, que son también mencionados como uno de los productos que se vendían en el gran tianguis de Tlatelolco. Al día de hoy, esas comidas casi han desaparecido, si acaso se puede conseguir algún tlapique de pescado, a veces. Como dice don Reyes: “Todo lo que llevaba el michmole salía del canal, por tanto un michmole como el de antes no se va a volver a probar”. Por fortuna, hay proyectos exitosos de los propios xochimilcas que están reproduciendo el ajolote y buscan reintroducirlo a los canales, que siguen produciendo flores y verduras, pero será imprescindible sanear el hábitat, regular el crecimiento urbano, pero principalmente crear conciencia de que con las chinampas se nos van conocimientos ancestrales, un modo de vida único, una historia milenaria, una cultura, sobre todo rasgos fundamentales de nuestra identidad.

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MER ERCAD CAD DOS S PRE EHIS HISPÁN PÁN NICO ICOS S

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Laguna de Xico, ona chinampera de Mixquic.

San Andrés Mixquic se enfrenta a la misma problemática. Sus chinampas poco a poco van siendo invadidas por la mancha urbana. usto en sus orillas se ven los cadáveres de las chinampas, árboles muertos que se yerguen sin follaje en medio de canales de aguas ennegrecidas. De aquel Mixquic que miró ernal Díaz del Castillo poco queda. En una nota tachada que quiso suprimir del texto original, escribía el cronista: E fuimos a dormir a otro pueblo que está poblado en la laguna, que me parece que se dice Mezquique (Mizquic) que después se puso nombre enezuela, y tenía tantas torres y grandes cúes, que blanqueaban, y el cacique de él y principales nos hicieron mucha honra, y dieron a Cortés un presente de oro y mantas ricas, que valdría el oro cuatrocientos pesos ( ). , según pareció, aquellos de aquel pueblo estaban muy mal con Moctezuma, de muchos agravios que les había hecho, y se quejaron de él (Díaz del Castillo, 19 6: 159).

Hoy, el lago de Chalco se ha secado en parte y retirado de Mixquic, y apenas quedan canales y chinampas. La agricultura en Mixquic es mecanizada y los cultivos, rotativos; siembran en surcos y por riego. Paradójicamente, el principal problema para los agricultores es la falta de agua. Como dice Librado Santacruz en entrevista: “Nos agarra la desesperación porque no tenemos cómo regar nuestros cultivos, vamos a la delegación, al A MEX, pero el agua que nos mandan no es suficiente”. l, como cientos de agricultores de Mixquic, también siembra brócoli, espinaca, acelga, verdolaga, romeritos y otros vegetales. La tierra ha perdido mucha fuerza debido al problema que los campesinos tienen

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con el agua: “ a no es el agua original, es agua tratada”, comenta don raulio Miguel Núñez, uno de los agricultores que por generaciones ha cultivado la tierra, y agrega que “anteriormente brotaba el agua de manantiales y se veían las carpas y los peces que nadaban en el agua clara; ésa era la que se ocupaba para regar. E Era u una cosaa muy u linda en ese tiempo”. Conjuntamente, C tienen que luchar contra n las plagas, g pues si no se fumigaa a tiempo p see pierde e la cosecha. Aunque se logre g una parte t del producto, no es posible i venderlo n l por el mal aspecto que llegan a adop d ptar los vegetales. Don raulio vio tiempos e o mejores. o Todavía de niño acompañó m a a su papá p a vender sus verduras a en n canoa a a o en e trajinera hasta la alhóndiga, h d g la M Merced y amaica. Todo eso s acabó c ó en 193 al cerrarse el canal de la iga, dee modo o


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que tuvieron que alquilar camiones para llevar sus productos. Actualmente su producción la llevan a la central de abastos. Sin embargo, los productores afirman que desde hace cuatro años la comercialización ha descendido, en parte debido a la baja del poder adquisitivo, pero también porque la gente ha dejado de consumir vegetales frescos y prefiere los productos enlatados. Tampoco los programas gubernamentales incentivan el consumo de verduras. A diferencia de otros lugares, ellos sí pueden vender sus productos en su pueblo, pero sólo en pequeña escala. En la central de abastos tienen que u vender e e al precio c que q imponen im o n los intermediarios. er e r “Es necesario e ri ponernos o r s de acuerdo todos d los productores, fijar f nuestros precios p para p que el coyote no nos pague u loo quee quiera u a y ess quee como m d dice el e dicho ic todavía d a le regatean re t n a los os chiles hi y los to tomates a , concluye o u d don raulio, u , mientras e a cultiva u a su p parcela ce ccon ssus h hijoss y sus us nietos. i s Al igual i a quee Xochimilco, o m co también a i Mixquic M q surte te la mesa m a de los l capitalinos, c p t no yaa quee suss más á dee 1 0000 h hectáreas tá a dee cultivo lt o llegan g a producir o c h hastaa 100 0 tone n ladas diarias i de hortalizas. Mixquic M q aún n conserva n v su u identidad en da y su ccalendario n r de fiestas e es am amplio. li E Es un n pueblo p b famoso f o principalmente p c l n por p el e culto ul a los muertos, e s yaa quee los díass 1 y 2 de noviembre o m e el panteón nt n se llena l a dee luces, ce flores, fl es ofrendas fr d y música. ú a Esas s noches, n he , el panteón n n está t resplandeciente. e a ec n Es E uno un de d los o pocos o s panteones n on ubicados u c os en n el atrio de la iglesia i central. En el patio i de la casa cural,, una serie de esculturas l en e piedra p d nos n recuerdan re e an que u Mixquic M u tuvo tu un u origen o en prehispánico. r sp ni unto t a una u a gran g n cruzz de origen o ge colonial co n están e n dos d s anillos i de d juegos u o de de pelota, lo un u chacmol, ch cm l, algunas lgu as 109


calaveras, unas columnas con grabados y la escultura del dios de la muerte. Entre ellos, un osario recoge las restos óseos de sus antepasados, pues cuando la gente construye casas, al excavar los cimientos es frecuente que aparezcan entierros prehispánicos y ofrendas. Las piezas arqueológicas se entregan al museo y los huesos se llevan al osario, ubicado frente al antiguo dios de la muerte. También destacan los jubileos, ya que entonces la calle principal se adorna con alfombras de aserrín adornadas con figuras de colores. El Santo ubileo se celebra la primera semana de marzo y cada uno de los seis barrios realiza un tapete. Son cuatro días de convivencia intensa en los cuales los habitantes de Mixquic comparten comida y bebida y refuerzan los lazos sociales que los unen. La iglesia de Mixquic data de principios del siglo XVII y conserva uno de los pocos cristos de aquella época elaborados con caña de maíz, conocido como el Señor de las Maravillas, el cual tiene sus miembros articulados y posee cabello natural. La otra fiesta grande se da el día 30 de noviembre, el día dedicado a San Andrés, su santo patrono.

Chinampa de Mixquic. 110


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El mercado de Azcapotzalco era tan grande que parecía un hormiguero. La nave del mercado es obra del Mtro. Pedro Ramírez Vázquez, y es parte del patrimonio arquitectónico de México. Se invirtió en los mejores para construir los mercados públicos. José Antonio Urdapilleta (†) Cronista de Azcapotzalco

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La ciudad prehispánica de Azcapotzalco nació con vocación comercial. Cuando los teotihuacanos dominaban los valles centrales y controlaban las grandes rutas de comercio, Azcapotzalco era la segunda ciudad más grande del valle. Como Teotihuacan controlaba el acceso a las minas de obsidiana de Otumba y de la sierra de las Navajas, Azcapotzalco se vio obligada a buscar nuevas fuentes de este producto y abrió nuevas rutas hacia Michoacán, comerciando obsidiana y otros productos con otros pueblos que no dependían de Teotihuacan, sobre todo los asentados en el valle de Toluca. Con el paso de los siglos, Azcapotzalco tuvo épocas de auge y decadencia, sus habitantes se mezclaron con teotihuacanos y toltecas hasta que finalmente se consolidó en la ciudad el grupo tepaneca. Durante ese tiempo, la ciudad de Azcapotzalco siempre mantuvo su vocación comercial. Por estar asentada muy cerca de las sierras de Monte Alto y de las Cruces tuvo acceso a ricos depósitos de aluviones, por lo que sus habitantes se volvieron excelentes alfareros, y cesteros, ya que era una zona lacustre donde abundaba el tule, materia prima con la que elaboraban petates y cestos. Pero la laguna también les daba en abundancia peces, patos, chichicuilotes, ranas, y otras muchas especies para alimentarse y comerciar. De las plumas de esas aves se hacían exquisitos trabajos a manos de los amantecas. A decir del cronista de Azcapotzalco, el arqueólogo osé Antonio Urdapilleta, rastros de ese pasado los encontramos en los nombres de sus barrios, como

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San Miguel Amantla, que en náhuatl significa “el lugar de los que trabajan la pluma”, o San Simón Pochtlán, donde vivían los pochtecas o mercaderes. Urdapilleta sostiene que en Azcapotzalco se desarrolló uno de los mercados más grandes de Anáhuac, pues la ciudad era cabecera de un importante señorío cuando llegaron los aztecas, los cuales fueron sus tributarios. Aquel tianguis era tan grande que parecía un hormiguero, de allí el nombre de Azcapotzalco, que significa “en el hormiguero”. Pero en 1430, Maxtla, señor de Azcapotzalco, fue derrotado por la alianza de Tenochtitlan, Texcoco y Tacuba. El gran mercado fue trasladado a Tlatelolco, y a Azcapotzalco se le humilló concentrando allí el comercio de esclavos. Aún más, el emperador Itzcoatl, a instancias de su consejero Tlacaélel, mandó quemar todos los códices que hablaran sobre la fama de los tepanecas y ordenó reescribir la historia, de manera que los aztecas pasaron de sobrevivir apenas en los lagos a ser hijos del dios Huitzilopochtli, predestinados a grandiosas epopeyas.

Pero en Azcapotzalco igualmente había excelentes joyeros. De hecho, se dice que las joyas de Moctezuma fueron labradas en esa ciudad. Con la conquista española varias circunstancias vinieron a favorecer a Azcapotzalco, como el hecho de quedar a la vera del camino que enlazaba a la Ciudad de México con las provincias del norte, lo que favoreció el comercio y la arriería, y el paso de metales preciosos proporcionó la materia prima para los orfebres que por mucho tiempo siguieron trabajando el oro y la plata. Esa actividad decayó cuando las ordenanzas virreinales prohibieron a los indígenas trabajar esos metales, por lo que se limitaron al hierro y el cobre. Pero aún así, la joyería pervive y aún hay importantes platerías en la delegación. Un personaje fundamental en el desarrollo del Camino Real de Tierra Adentro y su comercio fue Sebastián de Aparicio, quien formó grandes flotillas de carretas. Al lograr un buen capital en el comercio compró la hacienda de San Nicolás, llamada después del Rosario y se fue a vivir a Azcapotzalco. Hoy, en lo que fue su hacienda, hay una estación del metro, una unidad ha-


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Ante la falta de dinero circulante, propone don Gerardo Escamilla, locatario del mercado de Azcapotzalco: “Así como se dan vales de consumo para los grandes supermercados, deben hacerlo con los mercados tradicionales, reactivarían la actividad en los mercados, salvarían miles de empleos, y le darían a las familias productos frescos, productos nacionales y hasta productos en muchos casos elaborados o producidos en la misma ciudad”. 115


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bitacional y un centro comercial. Este comerciante, después de enviudar dos veces, ingresaría a la orden franciscana y sería beatificado. Al igual que la mayoría de pueblos indígenas de la Nueva España, en Azcapotzalco se formaba un tianguis en el centro, de ahí que el barrio vecino sea nombrado San Simón Pochtlán, “el lugar de los mercaderes”. Ese mercado en realidad daba continuidad al antiguo mercado indígena y se mantuvo activo hasta 1900, cuando el gobierno de Porfirio Díaz decidió trasladarlo a un predio que estaba en contra esquina del convento de Azcapotzalco, junto a la calle Tepanecas. Narra el cronista Urdapilleta: Ahí se construye el mercado Siglo XX, el primero que se construye de manera formal con una estructura arquitectónica hecha de metal y vidrio en Azcapotzalco, y lo sacan de la plaza para meter a los comerciantes. Sobre la calle Tepanecas se va a fundar el mercado con una pileta al centro donde los locatarios lavaban la verdura, la carne, lo que fuera, y tenían agua corriente. Eso no quitó que los martes se continuara el gran tianguis tanto en la calle Tepanecas así como en parte de lo que es el jardín y la acera que da hacia la calzada Azcapotzalco, la acera que da hacia el muro del convento.

cado Siglo XX, el cual fue demolido, y se inauguró el 9 de mayo de 195 , “a las nueve de la mañana, estando presente el efe de Mercados Manterola”, rememora doña Marcelina Navarro Camacho y agrega orgullosa: “ o fui de las fundadoras del mercado. Era muy chiquita entonces”. También don oaquín Cornejo Navarrete afirma orgulloso ser de los primeros locatarios y concluye que “ya quedan muy pocos de los primeros, ya quedan puros segundones”. Tanto en el mercado Siglo XX como en el nuevo mercado llegaba la producción agrícola de los alrededores, donde había huertas y, hace siglos, era también zona chinampera. En las casas había chiqueros y establos con producción lechera y en algunos barrios se dedicaban a la alfarería. Todo eso desapareció por decreto durante el gobierno de Luis Echeverría, pues, a decir de Urdapilleta, no quería que la ciudad oliera a vacas. Hoy sólo queda la tradición barrial que se reconoce en los antiguos oficios y productos, en palabras del propio cronista: Algo que caracterizó al pueblo de Azcapotzalco fue la producción agrícola, pero sobre todo la alfarera, tan es así que en la mayoría de los barrios que conforman el pueblo antiguo, sus habitantes son reconocidos con los nombres o apodos que implican esta producción. o, por ejemplo, que soy de Santa María o del barrio de la Asunción, soy comalero, porque ahí se hacían comales, Santiago Ahuizotla son cazueleros, Santa Cruz son olleros.

Ese mercado porfiriano duró hasta 1957, cuando dentro de los nuevos y modernos mercados que construía el regente Ernesto P. Uruchurtu se consideró a Azcapotzalco. El diseño del nuevo mercado fue nada menos que de Pedro Ramírez ázquez. Se cons- El pasado y la identidad están muy truyó a una cuadra del antiguo mer- presentes en Azcapotzalco. Frente a 117


una historia colonialista que enzalsa a los aztecas y su gran ciudad de Tenochtitlan, en Azcapotzalco reivindican su pasado tepaneca. Por esa identidad que aflora en los chintololos, gentilicio del cual se han apropiado y que portan con orgullo, dice la promotora social Aída eltrán Sánchez que “a lo mejor en otros lugares no, pero aquí sí pesa lo cultural. Aquí estamos orgullosos de ser descendientes de la cultura tepaneca, y de ser herederos del gran mercado de Azcapotzalco”. Conciente de que los mercados representan una tradición y fortalecen los lazos familiares, la promotora cultura Citlali Fernanda González afirma: “Estamos trabajando con los mercados para que se declaren como patrimonio cultural, porque los mercados son el símbolo de la cultura popular, son generaciones de familias que nos están dando lo mejor, lo mejor de la Ciudad de México”. Ese trabajo de generación en generación, de tratarse cotidianamente, va creando afinidades. Como dice doña Marcelina Navarro, locataria fundadora del mercado de Azcapotzalco: “Los mercados hacemos fami118


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lia, todos somos una familia. Nuestros clientes así nos ven. La competencia es sana porque buscamos lo mejor para los marchantes, para la g erita”. allí sigue el mercado Azcapotzalco, en pie, a pesar de los problemas, de la inseguridad y de los terremotos. Resistió el temblor de 19 5 y ha resistido las profundas y reiteradas crisis económicas por las que ha pasado el país en los últimos años. Aunque la clientela ha disminuido, hay optimismo y propuestas. Los locatarios saben que juntos, y con el apoyo de sus marchantes, pueden salir adelante. Ante la falta de dinero circulante, propone don Gerardo Escamilla, locatario de este mercado: “Así como se dan vales de consumo

para los grandes supermercados, deben hacerlo con los mercados tradicionales, reactivarían la actividad en los mercados, salvarían miles de empleos, y le darían a las familias productos frescos, productos nacionales y hasta productos en muchos casos elaborados o producidos en la misma ciudad”. Dese una vuelta por el mercado Azcapotzalco. Su arquitectura forma parte ya del patrimonio arquitectónico de la ciudad. unto a los tradicionales puestos de verduras frescas encontrará una inmensa variedad de chiles y granos, apilados llamativamente, carnicerías donde los cortes y partes especiales de la res y de los cerdos están separados y ordenados geométricamente; fondas con olorosas y humeantes comidas; jugos, frutas, gelatinas y pasteles apiñados en una explosión de colores, y todo lo que un mercado tradicional puede ofrecerle, pero sobre todo la hospitalidad y generosidad de los locatarios, acostumbrados a dar el pilón a los marchantes.

Símbolo topónimo deAzcapotzalco, que significa “En el lugar de las hormigas” o “El hormiguero”

El mercado de Azcapotzalco tiene el número oficial 35, cuenta con 546 locales y se ubica en av. Azcapotzalco, entre Esperanza y Rayón, en la col. Azcapotzalco. Se fundó el 9 de mayo de 1957.

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Los Sanjuanes tenemos larga historia: de flores, de artesanías, de carnes exóticas, mercado tradicional, somos 4 mercados que tendríamos que estar por lo que ofrecemos y por nuestra ubicación, en los circuitos de turismo cultural y gastronómico de la Ciudad. Apostarle a tener señalización, y que las estaciones del transporte público tengan el nombre de nuestros mercados para que sea más fácil llegar a nuestros visitantes nacionales y extranjeros. Que los restaurantes y negocios de comida puedan tener un distintivo “Yo consumo en los mercados públicos” que las cámaras de comercio, de alimentos, hoteleras nos puedan promover, porque se surten en nuestros mercados. Mary Sol Flores Calva Rafael Acosta Sánchez Locatarios mercados San Juan

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Flores comestibles, nave de carnes exóticas, mercado San uan.


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Hablar del mercado San uan es hablar de un espacio histórico eminentemente indígena. Desde los primeros años de la conquista, los españoles restablecieron el mercado de Santiago Tlatelolco y crearon el mercado de San uan, en el barrio de la vieja Tenochtitlan llamado San uan Moyotlan. Allí se estableció el nuevo mercado, descrito prolíficamente por fray uan de Torquemada y Alonso de orita. En el barrio de Moyotlan también se estableció el tecpan o casa de gobierno indígena de la parcialidad de San uan Tenochtitlan. En el mismo barrio se fundó el colegio de San uan de Letrán para mestizos, en 154 , y el Hospital Real de Naturales, en 1553. Para que el hospital tuviera ingresos propios se fundó en sus patios un teatro donde se presentaban comedias y maromeros. Ese teatro perduró hasta la Independencia de México. En 159 se abrió un convento para monjas clarisas llamado San uan de la Penitencia, aledaño a la plaza de San uan Moyotlan (AGN, Reales Cédulas Duplicadas, vol. D49, exp. 449). También en ese barrio se construyó la fuente de Salto del Agua, en 1779, donde desembocaba el acueducto de Chapultepec, que estuvo en uso tanto en tiempos aztecas como durante la colonia. unto al mercado de San uan estaba la iglesia de San uan autista, aunque este templo se perdió con la inundación de 1629 y tiempo después en ese lugar se construyó la iglesia de San uan de la Penitencia. Sin embargo, algunos cronistas consideran que ambas iglesias estuvieron en lugares distintos (Romero, 1990). El primer cronista de la ciudad, Francisco Cervantes de Salazar, mencionaba que el mercado estaba a un lado de una vieja y ancha acequia y a un costado de la capilla de San uan autista, y lo describía así, en 1554: “Es tal la abundan122

cia de barcas, tal la de canoas, de carga, excelentes para producir mercancías, que no hay motivo para echar de menos las de enecia. Allí cerca, y frente al tercer lado tienen los indios un amplísimo mercado, en cuyo centro tocan una campana puesta en alto. Al lado está la horca, a la que se entra y sube por una puerta con su escalera; y a causa de su elevación se descubre desde lejos. ué gran número de indios de todas clases y edades acude aquí para comprar y vender ué orden guardan los vendedores y cuántas cosas tienen, que nunca vi vender en otra parte ” (Cervantes, 2000: 52). Detalla Cervantes que los indios vendían frutos de la tierra como chile, frijoles, aguacates, mameyes, guayabas, zapotes, camotes, jícamas, mezquites, tunas, jilotes, xocotes, y otros productos de esa clase. Además, en grandes ollas de barro vendían atole, chía, pozol, pulque y otras bebidas. Había también yerbas, raíces y ung entos medicinales, gusanos, mantas y otras mercaderías. El mercado de San uan subsistió durante toda la época colonial. Para principios del siglo XIX había venido a menos y los comerciantes se dispersaban por calles y plazuelas de los alrededores. Por ello, en 1 49 se inició la construcción de un nuevo mercado


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en la plazuela de San uan, el cual fue diseñado por el arquitecto francés Enrique Griffon. La plaza tuvo que ser comprada por el Ayuntamiento a la parcialidad de San uan, que aunque había sido abolida por las leyes independentistas, aún seguía administrando los bienes comunales de los indígenas. El mercado fue inaugurado el 27 de enero de 1 50 con el nombre de mercado Iturbide. Sus 10 puestos se dedicaban en general a carnicerías y tocinerías (Arróniz, 2012: 107-10 ). Después de la aplicación de las Leyes de Reforma, en 1 67, el barrio de San uan Moyotlan sufrió una gran transformación. Los conventos y templos de San uan de la Penitencia y Corpus Christi, así como el Hospital de Naturales, pasaron a manos de particulares y fueron demolidos casi por completo. La impresionante reja del convento de San uan de la Penitencia fue trasladada a Chapultepec. Finalizando el siglo XIX, el empresario tabacalero Ernesto Pugibet construyó en terrenos del convento de San uan de la Penitencia la fábrica de cigarros El uen Tono. Pugibet demolió también el templo y en su lugar construyó la iglesia de Guadalupe. El diseño de la fábrica de cigarros y el nuevo templo estuvieron

a cargo del arquitecto Miguel ngel de uevedo. En 1933 se demolió el tecpan de San uan y lo que quedaba del Hospital Real de Naturales para ampliar la avenida San uan de Letrán. La fuente original de Salto del Agua fue trasladada al Museo irreinal de Tepotzotlán. Al viejo mercado San uan, antes Iturbide, fue considerado dentro de la reorganización de los mercados populares que emprendió el regente Ernesto P. Uruchurtu, de modo que en 1955 los comerciantes fueron reubicados provisionalmente en una bodega de la fábrica de cigarros El uen Tono. Así nació el mercado San uan Ernesto Pugibet. Ese mismo año los comerciantes de flores de los alrededores fueron trasladados a un nuevo mercado en la calle Pescaditos. Ese mercado fue remodelado en 1971 y ahora se le conoce como San uan Palacio de las Flores. Sobre la avenida Arcos de elén se construyó en 1955 otro mercado para los vendedores de jarciería, mercería y productos no perecederos. A un costado de él, otra nave agrupaba a los comerciantes semifijos que ocupaban los pasillos del viejo mercado y las calles de los alrededores, que fueron reubicados en 1956. Sin embargo, al construirse la estación del metro Salto del Agua en 1969, lo que era la nave del mercado de jarciería y mercería fue demolida y sus ocupantes se reubicaron en un nuevo mercado junto a la plaza de San uan, llamado mercado San uan de Curiosidades, mismo que fue inaugurado a finales de 1970. De modo que el viejo mercado San uan dio origen a cuatro mercados distintos. El mercado Pugibet se especializó en gastronomía y cotidianamente es visitado por chefs, por restauranteros especializados, por artistas y políticos, y por personas que quieren probar algo diferente. Es infinita la variedad de platillos exóticos que 123


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Nave N a ed de carnes r s exóticas, xó c , mercado e ad San S n uan. u n. 125


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allí se puede comprar carne de búfalo, zorrillo, iguana, cocodrilo, armadillo, venado, conejo, lechón, cabrito, jabalí, avestruz, león y mucho más. unto al pollo común, hay pavo, codorniz, faisán, ganso, pichón, tórtolas y otras muchas aves, así como sus huevos. Hay pescados y mariscos de todo el mundo: anguilas, mantarrayas, cangrejos, salmones, almejas, mejillones, percebes, langostinos y una gran variedad de productos del mar. Pero la comida prehispánica también tiene su espacio. Allí se pueden comprar acociles, escamoles, chinicuiles, jumiles, chapulines, caracoles y ranas. En cuanto a las frutas, verduras y tubérculos, igualmente se encuentran una gran variedad de especies regionales e internacionales que difícilmente se encuentran en otros mercados. Así mismo, hay una gran cantidad de latería de todo el mundo, además de embutidos y lácteos artesanales, elaborados en México y en muchos otros países. Muchas de esas delicias se pueden disfrutar allí mismo. Por otro lado, la nave del mercado San uan de Salto del Agua luce repleta. La cercanía con el metro le da vida. Hay puestos de frutas y verduras, de ropa y de comida que junto con la calle de 127


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López forman parte de un importante corredor gastronómico, con restaurantes, fondas, panaderías, pollerías y puestos semifijos que son muy concurridos por los capitalinos. En cambio, el mercado de Curiosidades se especializó en artesanías mexicanas. Se localiza a un lado de la plaza de San uan y frente a la calle Ayuntamiento. Su edificio fue planeado originalmente para ser un museo de arte popular. en realidad el mercado parece un hermoso museo: cajas y charolas laqueadas de Olinalá, platería de

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Taxco, cartonería, papel picado, alebrijes, máscaras, rebozos, sarapes, trajes regionales, instrumentos musicales, objetos de ópalo, animalitos de palo de fierro, adornos de chaquira, cristalería y un sin fin de productos que las manos de artesanos de distintas regiones del país nos entregan junto a su cultura y creatividad. En un tiempo este mercado fue destino turístico importante, pero hoy parece poco concurrido, con algunos locales cerrados. Hace falta difusión, que los capitalinos se interesen por la cultura popular y sepan que en el mercado de curiosidades de San uan encontrarán lo mejor de las artesanías mexicanas. San uan se compone de tres naves: San uan Arcos de elém, es el número oficial 7 , cuenta con 399 locales, se ubica en Arcos de elém y López, entre Eje Central y López, se fundó el 14 de diciembre de 1955; el San uan Curiosidades, tiene el número oficial 6 y alberga 176 locales, se encuentra entre Ayuntamiento, Aranda y uen Tono, y se fundó el 14 de septiembre de 1970; y el San uan Pugibet, tiene el número oficial 77, cuenta con 361 locales, y se encuentra en Ernesto Pugibet entre Luis Moya y uen Tono, se fundó el 1 de mayo de 1955. Los tres se encuentran en la col. Centro. Nave de artesanías, mercado San Juan.

Topil de tortuga Códice Florentino. 131


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Milpa Alta

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No hemos permitido que ninguna tienda de cadena se instale; aquí se consume y se vende lo que aquí se produce. Alfredo Yesca Flores Cronista San Antonio Tecomitl, Milpa Alta

Seguimos produciendo pulque y concentramos la producción nacional de nopal y mole. La alcaldía Milpa Alta destaca por su paisaje rural y sus tradiciones indígenas. Por eso se le ha denominado la provincia de la Ciudad de México, aunque ello no necesariamente niega el avance y desarrollo de Milpa Alta y de sus pueblos originarios.

En pleno centro histórico de Villa Milpa Alta, aún se conservan ciertas características propias del lugar, consideradas como un legado cultural ancestral que ha logrado subsistir a través de estos últimos años neoliberales, como es la venta de una variedad de hongos de temporada de lluvias, que con el simple hecho de observar los puestos de hongos y sus diversos tamaños y colores, nos trasladan de inmediato al mercado del México prehispánico. Manuel Garcés Jiménez Cronista de Milpa Alta

Adán Caldiño Paz Cronista de Milpa Alta

El nopal y el mole, le han dado a la alcaldía de Milpa Alta y sus doce pueblos un perfil propio en el mundo. Son productos muy de nuestra identidad, y de consumo diario que podemos encontrar en los 329 mercados y más de 1700 tianguis de la Ciudad de México y su zona metropolitana. San Pedro Atocpan se ha convertido en la gran capital del mole. Se le apuesta con el nopal al , y seguimos explorando sus grandes propiedades nutricionales.

biocombustible

Saúl Ríos Flores Cronista de San Pedro Atocpan

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Anteriormente, Milpa Alta se llamaba Malacachtepec Momoxco, nombre nahua que se ha traducido como “entre el cerro del malacate”, o como “en el altar rodeado de cerros”. Está situada en un valle entre el volcán apagado, Teuhtli, y la sierra del Chichinauhtzin, a 2 700 msnm. En tiempos prehispánicos, Milpa Alta estaba asociada con Xochimilco, y juntos sufrieron las diferentes conquistas aztecas. Pero durante la conquista española, los momoxcas fueron los últimos en rendirse, pues fue hasta 1529 que aceptaron someterse a cambio de ciertos privilegios. Entonces su nombre pasó a ser illa de Nuestra Señora de la Asunción de Milpa Alta. En la alcaldía hay una docena de pueblos originarios cuyo idioma materno es el náhuatl, aunque ahora sólo lo hablan unas 3 000 personas. Sin embargo, la cultura y la identidad indígenas están muy presentes en Milpa Alta, y se nota en sus fiestas patronales, en los nombres de sus calles, barrios y pueblos, en los magníficos grafitis callejeros e, incluso, en su gastronomía. En la delegación se contabilizan 720 fiestas religiosas y cívicas al año, lo que la convierte en una de las zonas más festivas del país. Además, la peregrinación anual al santuario de Chalma es todo un acontecimiento que involucra a todos los pueblos de la delegación y es motivo de orgullo e identidad. Por eso se ha dicho que Milpa Alta es un reducto de tradiciones. 136


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Históricamente, la alcaldía fue una gran productora de pulque. Durante la Colonia, numerosas recuas bajaban a la Ciudad de México a entregar la bebida a mercados y pulquerías. Ahora solamente Santa Ana Tlacotenco produce pulque y aguamiel. Durante los años 30 y 40 del siglo XX, la producción de pulque fue limitada por el Estado y hubo campañas gubernamentales para desterrar esa bebida de la mesa de los mexicanos. En su lugar, se impulsó el cultivo del nopal, y así se organizó la primera Feria del Nopal de Milpa Alta, el 15 de agosto de 1934. Nuevas restricciones a las pulquerías casi acabaron con el cultivo del maguey pulquero durante la administración del regente Ernesto P. Uruchurtu. Pero el cultivo del nopal prosperó y

Centro de Acopio de Nopal. illa Milpa Alta. 137


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se convirtió en uno de los pilares de la economía local. Su impulso más notable se dio en los años 70. Son más de 4 300 hectáreas donde se cultiva el nopal y suman unos 5 300 productores directos. La producción de la cactácea está libre de pesticidas y agroquímicos, por lo que tiene una gran demanda. La de nopal en Milpa Alta rebasa las 250 000 toneladas al año; abastece el 0 del consumo de nopal de la Ciudad de México y representa el 30 de la producción nacional de nopal. Inicialmente, los nopales se comercializaban en el tianguis central de illa Milpa Alta, pero cuando creció y se extendió la venta callejera, se construyó un nuevo mercado, grande y moderno, para su época. El mercado de Milpa Alta fue inaugurado el 5 de marzo de 1960, siendo presidente Adolfo López Mateos y regente Ernesto P. Uruchurtu. El mercado se llamó enito uárez y permaneció en el centro de la villa, frente a la iglesia y a unos pasos de la delegación. Pero el mercado de Milpa Alta se había saturado medio siglo después, de modo que a los productores y vendedores de nopal se les construyeron instalaciones propias, de casi dos hectáreas, en el año 2000. Al Centro de Acopio de Nopal- erdura llegan más de mil productores al día, los cuales comercializan unas 150 toneladas diarias de nopal, además de gran parte de la producción agrícola de la delegación. Nadie tiene un lugar fijo, y se acomodan conforme van llegando, pues el Centro abre desde las tres de la mañana. Ejemplo 141


para otras regiones productoras, en el Acopio, como le conocen los milpaltenses, se vende nopal al mayoreo y menudeo, en distintos tamaños, cambray, mediano y grande, limpio o con espina, entero o picado. Otra parte de la producción de nopal se lleva a la central de abastos o directamente a los mercados de otros estados del país. En el Centro de Acopio podemos saborear el riquísimo pulque o aguamiel de Santa Ana Tlacotenco, y encontrar frescas verduras recién cosechadas de las huertas locales, pues además de nopales, hay diferentes tipos de aguacates, de los cuales hay variedades locales que exclusivamente se comercializan aquí, y otros productos de los huertos como duraznos, yerbabuena, romero, epazote, tomates, verdolaga, chayotes, apio, cebollas, berenjenas, cilantro, brócoli, rábano, manzanilla, hongos, ejotes, limones, alcachofas, mangos, frijoles, habas, maíz

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prieto y rojo, calabacitas y flor de calabaza, además de aceite de oliva y aceitunas. En el repunte del nopal tienen que ver la diversidad de usos a que se le destina en la gastronomía, la industria y la medicina alternativa, ya que además de los guisos tradicionales se utiliza en mermeladas, nieves, jabones, champús, y suplementos para diabéticos. Pero han desaparecido los grandes bultos en forma de columna circular que caracterizaban a los nopales hace pocos años. Eran pesados y difíciles de estibar. Ahora se venden por cubetas o manos. Otro producto importante es el mole, cuya capital mundial se encuentra en San Pedro Atocpan, pueblo originario perteneciente a la delegación Milpa Alta. El mole se encuentra en un sinfín de variedades y en varias presentaciones. Hay varias docenas de restaurantes y negocios especializados en mole, así como en la venta de los implementos y condimentos que implica su elaboración. Allí se pueden encontrar desde canela, almendras, chiles y otros ingredientes, hasta enormes cazuelas de barro para las molizas multitudinarias. Hay mole listo para comer, en pasta o en polvo, empaquetado, envasado o a granel, y se vende al mayoreo o al menudeo. En este pueblo hay unas 40 marcas de mole, y se producen hasta 250 000 toneladas anuales. Esta actividad genera entre 6 000 y 9 000 empleos directos e indirectos. Aunque tenga menos impacto económico, también la barbacoa de borrego es importante en Milpa Alta, pues semanalmente se venden unos 3 000 borregos preparados que se distribuyen entre los taqueros y tianguistas de la Ciudad de México. De modo que nopales, mole y barbacoa de borrego los podemos encontrar a diario en una gran cantidad de calles y mercados de la Ciudad de México, igualmente en el mercado enito uárez de Milpa Alta. Este mercado fue remodelado y ampliado recientemente, y en sus

locales podemos encontrar las secciones típicas de todo mercado, como carnicería, frutas y legumbres, abarrotes, y demás, pero también sabrosos tacos de barbacoa, tlapiques de pescado, nopales preparados y una sección de los sabrosos panes de canela y piloncillo, propios de Milpa Alta. Familias como la de Patricia Robles Mancilla comienzan desde las cuatro de la mañana a prender los hornos de tezontle a base de leña para hornear una masa preparada con melaza de caña, canela, azúcar y demás ingredientes que llevan estos panes. Elaboran cocoles, pan de canela y de anís, pechugas, teleras de queso y zarzamora, así como el propio pan de piloncillo. si en este mercado se satisface el cuerpo, también se puede encaminar a las almas. En algunos locales se venden las tradicionales alpargatas trenzadas en fibras de maguey o henequén. Sobre esta costumbre comenta doña Delia idal: “En Milpa Alta se viste a los difuntitos para prepararlos en sus viajes, se les pone su sábana, su cordón y sus alpargatas. Si no se les ponen sus alpargatas no pueden pasar con otro tipo de zapato al más allá”. Otro pueblo de Milpa Alta que ha ganado notoriedad es San Agustín Ohtenco, ya que durante los días de Muertos todo el pueblo se organiza para soltar miles de globos de cantoya multicolores, de todos tamaños. Así mismo, destaca San Antonio Tecomitl, 143


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ya que dentro de sus tierras cae una parte de la zona chinampera declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. si de prácticas culturales hablamos, sin duda que lo más vistoso de Milpa Alta son sus concurridos y alegres carnavales, que se celebran en todos los pueblos originarios de la delegación. En sus festividades se muestra otra riqueza de Milpa Alta, como son sus danzas tradicionales: huehuenches, chinelos, aztequitas y santiaguitos. Comenta el profesor Adán Caldiño que antiguamente existía la danza del olador, la cual se hacía en el cráter del volcán Teuhtli, pero los inquisidores lograron erradicarla. De esa rica y milenaria cultura se nutren diferentes ferias y fiestas. Hay, por supuesto, la Feria del Nopal, en illa Milpa Alta y la Feria Nacional del Mole, en San Pedro Atocpan; además de la Feria de la arbacoa en San Salvador Cuauhtenco y la del Elote, en Santa Ana Tlacotenco, todas con varias décadas de celebrarse. De ese rico pasado dan cuenta el museo arqueológico ubicado en pleno centro de Milpa Alta y un pequeño museo histórico que ocupa lo que fue el cuartel zapatista en San Pablo Oztotepec. usto en esa población los zapatistas ratificaron el Plan de Ayala en 1914 y en 1919, a la muerte del gene-

Amaranto, mole, maíz criollo y paisaje nopalero, Milpa Alta 2019.

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ral Emiliano apata, sus tropas lanzaron el Plan de Milpa Alta, donde insistían en el reparto agrario. Por eso y por mucho más, en Milpa Alta, la cultura y la historia, el pasado y el presente, la tradición y la modernidad, están íntimamente entrelazados.

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Topil de nopal Códice Florentino.

El mercado enito uárez tiene el número oficial 40, cuenta con 207 locales y se ubica en la calle ucatán esq. Constitución, entre Michoacán y uerétaro en la col. illa Milpa Alta Centro, y se fundó en 1961. El mercado illa Milpa Alta (Antojitos), tiene el número oficial 394, mantiene 23 locales y se localiza entre la calle uerétaro y ucatán, en la col. illa Milpa Alta Centro.


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Alpargatas para los difuntos en su viaje al más allá. 147


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Feest F s iv ival aall de Gl Glob ob bos o de Cant Cant Ca n oy o a,, San antaa An A na Tl na Tlac accot acot oten e coo, al en a fon ondo do los vol olca can ca nes nes ne Popo Po p caaté tépe petl pe tl e Izt ztac accí ac cíhu cí hu uat atl.l.l

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Mercados enito uárez Antojitos, San Pablo Oztotepec y San Pedro Atocpan, Milpa Alta. 150


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El ltimo

Mercado del

por iriato 152


El mercado de La Paz sigue vivo más de un siglo después, enriqueciendo y reproduciendo la cultura popular citadina, siendo testigo de la historia. Roberto Carlos Galicia Pérez Locatario

Para que mis alumnos entiendan Economía, les mando a los mercados tradicionales. Después de la bolsa de valores, es el único lugar donde se puede entender la oferta y la demanda. Guillermo Rubio Rivera Locatario y catedrático de Economía, UNAM 154


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El mercado de Tlalpan es el único que sigue conservando su fachada porfiriana original. Se localiza en el centro histórico de la delegación Tlalpan, a pocas cuadras de la calzada del mismo nombre, al sur de la Ciudad de México. Aunque en la delegación Tlalpan está Cuicuilco, uno de los asentamientos más antiguos del valle de México, lo que fue el pueblo de Tlalpan tuvo un origen colonial, pues fue creado en tiempos del virrey Revillagigedo y se le nombró San Agustín de las Cuevas. En 1 24 era cabecera de un municipio que formaba parte del estado de México, y en 1 27 se le cambió el nombre de San Agustín de las Cuevas por Tlalpan, concediéndole el título de ciudad. Aún así, por muchos años más se le siguió llamando san Agustín de las Cuevas. Era un pueblo pintoresco con calles empedradas y casas coloniales. La marquesa Calderón de la arca refiere que una de las principales festividades, a la que asistían los grandes hacendados y políticos de la Ciudad de México, e incluso el presidente de la República, era la de San Agustín, el 15 de junio. Esas fiestas eran consideradas el emporio de los juegos de azar, había apuestas, bailes, música y versada. San Agustín de las Cuevas pasó a formar parte de la Ciudad de México en 1 55 por decreto presidencial. Aún ahora, como delegación, conserva dentro de sus límites a varios pueblos originarios. La calzada de Tlalpan dio su nombre al pueblo y a la delegación. Es una de las tres calzadas trazadas originalmente por los aztecas para comunicar a la isla de Tenochtitlan con tierra firme, y al mismo tiempo separaba las aguas lacustres dulces de las saladas.

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Tlalpan creció debido a que fue una de las primeras poblaciones que contó con un tranvía que la comunicaba con la Ciudad de México. En 1 3, estos tranvías eran de mulitas, pero luego fueron sustituidos por tranvías eléctricos, lo que propició que el tianguis que se establecía semanalmente en la plaza de Tlalpan creciera y se convirtiera en un mercado provisional. Cuenta el cronista salvador Padilla que este mercado dejaba buenos ingresos a la tesorería local, por lo que se proyectó establecer un mercado permanente en toda regla, para lo cual habrían de cooperar tanto el gobierno local como los pueblos que estaban sujetos a Tlalpan. De esa manera, San Andrés Totoltepec aportó cantera gris, mientras que Tlalpan puso 158

el ladrillo y piedra volcánica, los pueblos del Ajusco la madera, y los pueblos restantes contribuyeron con la mano de obra, junto con los presos. El mercado se empezó a construir en 1 9 y comenzó a operar en 1900. Se le bautizó como el mercado de La Paz, nombre que aún conserva; fue el mismo presidente Porfirio Díaz quien lo inauguró. Una característica de los mercados porfirianos era una fuente en medio de la nave, que en el caso de Tlalpan estaba construida en piedra y adornada con cabezas de leones. Fue un mercado de abasto donde se expendían productos diversos para las mesas populares, como legumbres, carne, dulces y frutas, además


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si fue preparado por primera vez para Antonio López de Santa Anna o si se popularizó desde las fondas de la estación de tranvías de Tlalpan a partir de 1900. El mercado La Paz sigue vivo más de un siglo después, enriqueciendo y reproduciendo la cultura popular citadina, siendo testigo de la historia. Como dice el profesor Guillermo Rubio Rivera: “Para conocer a México hay que conocer a sus mercados, porque en sus mercados hay cultura popular, colores, sabores, la gastronomía que es muy rica y amplia, desde la quesadilla hasta un café. No se tiene que perder todo esto, no por la globalización, hay que entender que la multiculturalidad es lo más importante, hay que rescatar la parte esencial como mexicano de nuestra cultura, que es milenaria y tradicional. La mejor manera de entender lo que es el equilibrio de mercado es ir a un mercado y empezar a regatear. Para mí, el mercado es un laboratorio viviente, los economistas no pueden agarrarse de un banco y mostrar oferta y demanda, pero de mercería y ropa. Por cuestiones de seguridad, los vendedores de leña y carbón se colocaban donde lo puedes vivir es en un mercaafuera del mercado. do: la conducta del consumidor, cuáles En tiempos del regente Uruchurtu, el mercado recibió mantenimiento mayor. Sus muros son sus gustos y preferencias y para mí fueron reforzados, se cambió el techo y se sustituyeron las vigas de madera por viguetas de aceeso es lo más importante”. ro. Pero la fuente fue destruida para colocar más puestos. En 199 , siendo efe de Gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas, se dio mantenimiento otra vez al mercado, se reforzaron los techos y se limpió la fachada. Aunque en el mercado se pueden encontrar mercancías diversas, como telas, ropa y za- La Paz tiene el número oficial 42, alberga patos, además de lo necesario para el abasto de la despensa, La Paz de Tlalpan se ha espe- 141 locales y está en la plaza de la Conscializado en comida. Aunque su paternidad suscita controversias, en general se acepta que el titución, entre Guadalupe ictoria y Congreso, de la col. Tlalpan Centro. Se fundó famoso y emblemático caldo tlalpeño es originario de Tlalpan, pero varían las anécdotas de 1 9 . 159


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onora Los mercados públicos están en la Constitución de la Ciudad de México, lucha de miles de locatarios y sus familias, lucha del movimiento nacional del contribuyente social, lucha por garantizar los derechos y la permanencia de los mercados. Necesitamos más menciones en la ley, en el 122 constitucional que le da sustento a la ciudad, necesitamos nuevamente ser prioridad nacional. La comercialización de animales en mercados, tiene un contexto tradicional, de cuidados y de cumplir las reglamentaciones, el mercado Sonora tiene esas condiciones, seguiremos luchando por que se respete esa labor, herencia desde nuestros mercados prehispánicos, y actividad que genera economía social y empleos. Alberto Vargas Lucio MONACOSO Mercados

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Aunque es conocido mundialmente como el mercado de los brujos, el mercado Sonora es también un acervo de conocimientos alternativos. Allí se pueden encontrar una gran variedad de plantas medicinales, secas, frescas o procesadas; raíces, flores, cáscaras, semillas, hojas y frutos que por siglos ha utilizado la medicina tradicional. La herbolaria de muchas etnias confluye en este mercado. Desde la gobernadora usada por los yaquis, hasta el acuyo de totonacos y popolucas. También encontramos las ya conocidas albahaca, ruda y romero; la hierbabuena, el anís y el jengibre; la hoja de aguacate, las flores de buganvilia y la raíz de pericón, la manzanilla, la sábila y la tila, entre cientos, quizás miles, de plantas, que todavía se siguen utilizando como emplastos, como tés, o como tinturas; en pomadas, cápsulas o jabones. Hay también animales, algunos en peligro de extinción, de los cuales se usa el cebo, la hiel o alguna parte del cuerpo en especial. A veces se venden animales disecados como la víbora y el zorrillo, que son demandados para ciertas enfermedades. Este tipo de puestos son muy comunes en casi en todos los mercados 168

tradicionales de México. Lo llamativo es que aquí hay cientos de puestos, toda una nave dedicada a este tipo de comercio, además de otras decenas de puestos acomodados en el exterior. unto a la herbolaria también está la magia, aquella que tiene un origen medieval y que convoca demonios y espíritus, que funciona a base de oraciones, pócimas y polvos para curar males de amor, regresar amantes pródigos o quitar salaciones. Amuletos y talismanes forman parte de esas prácticas. En muchos puestos se hacen limpias, se leen las líneas de la mano, se hacen amarres o se adivina el porvenir a través del tarot. La adivinación a través de la baraja española es rara, y la suerte de las habas o el maíz prácticamente están olvidadas. Hay muchos puestos con figuras de santos, especialmente aquellos que tienen que ver con la santería cubana y sus derivaciones. Pero además encontramos figuras de todos tamaños y colores de la Santa Muerte, de Malverde, de uda, de San udas Tadeo, de la irgen de Guadalupe y de uno que otro dios azteca. Hay cauris, cuchillos ceremoniales, polvos, yerbas, libros, gemas, medallas, trajes, velado-


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ese mundo del ocultismo, la magia y el esoterismo. Incluso hay una sección donde se venden animales chas controversias, los comerciantes aseguran que rece haberse impuesto, también encontramos todo Los días en que el mercado se ve más concurrido son los martes y los viernes. Es común ver personas vestidas de blanco que están en proceso de purificación, o personajes aparentemente extravagantes, pero en este mercado, eso es lo normal. No todo es magia y hechicería en el Sonora. Aparte de las hierbas medicinales y los objetos para los místicos, hay varias secciones para venta de juguetes, de mascotas, cerámica, objetos decorativos, artesanías, alebrijes, artículos de temporada y para eventos trar en un mercado. Este mercado nació en un área que estaba dedicada a regaderas y sanitarios del vecino mercado de

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avenida Fray Servando, que antes se llamaba Cuauhtemotzin. Actualmente, el mercado Sonora sigue congestionado y los comerciantes ambulantes ocupan estacionamientos, banquetas y calles circundantes, donde se vende todo tipo de productos, peluches de todos tamaños, gorras, bolsos, ropa, etc. Comenta don Cecilio Almazán que “los días que viene muchísima

años. El nombre del mercado Sonora se le dio por que así se llamaba un cine que se encontraba cerca. De hecho hoy se llama Merced Sonora. En entrevista, don Cecilio Almazán Ramos nos comenta que él vio nacer este mercado: “Sólo eran puestos de madera instalados en unos llanos polvorientos, los llanos de albuena, que sirvieron por años a la aviación militar”. Pero el 23 de septiembre de 1957 el nuevo mercado fue inaugurado por el regente Ernesto P. ciante el día que espera que llegue son los miércoles Uruchurtu en terrenos de la estación de bomberos. por que es una buena venta, ya vienen por paquetes aunque se fueron construyendo anexos y se remobién el 14 de Febrero, el 10 de Mayo, en Navidad, en todas las fiestas ya hay romería; entonces el estacionamiento se convierte también en un mercado”. estaba en la entrada de la Ciudad de México viniendo por el oriente, pues todos entraban por la actual nora son los días de Muertos, en que se pueden en172


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disfraces, papel picado, calaveras, catrinas y esqueletos de cartonería de todos tamaños, veladoras y todo aquello que se necesite para adornar los altares de Muertos y para Hallo een. En Semana Santa, el mercado se llena de udas multicolores de todos tamaños que son quemados por cientos en las calles cercanas, tradición muy defeña que sigue viva y en auge. udas y alebrijes están unidos en la memoria popular a don Pedro Linares, cartonero que vivió en el barrio y que mereció el premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares. Para Corpus Christi y para las fiestas de la Guadalupana el mercado se llena de trajes de inditos con los que se visten a los niños, y para Navidad hay piñatas, colaciones e innumerables adornos. ste es el mercado Sonora, reservorio de conocimientos tradicionales y esotéricos, bodega de los comerciantes de provincia y surtidor de las fiestas populares. Sonora se compone de dos naves, el mercado Sonora es el número oficial 107, cuenta con 407 locales, se fundó el 23 de septiembre de 1957, y el Sonora Anexo con el número oficial 10 , consta de 271 locales. Ambos mercados se encuentran en la calle San Nicolás, entre Fray Servando T. de Mier y Canal en la col. Merced albuena.

Topil amuleto, Códice Florentino. 175


uema de udas, a espaldas del Mercado Sonora. GINA IGUIEN E: Catrinas en papel maché del artesano del Mercado Sonora Gilberto Landen Diez.

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Desde los primeros días de enero las calles de Talavera, Roldán, enustiano Carranza y Alóndiga, vendedores dedicados al negocio de accesorios de Niño Dios para la fiesta de la Candelaria del 2 de febrero.

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amaica Jamaica vive. Hoy el mercado está abierto las 24 horas. Salvadora Romero Locataria comerciante

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El mercado amaica nació a la orilla del antiguo paseo de Santa Anita. La calzada que corría paralela al canal se llenaba de carruajes y caballos durante el siglo XIX. Era un paseo muy concurrido por todas las clases sociales. La ancha acequia hervía de canoas y trajineras. Muchas litografías y relatos de la época dan cuenta de cómo las canoas iban llenas de flores, de músicos y de paseantes, mientras a las orillas se ponían puestos que vendían desde flores hasta pulque. El canal de Santa Anita más adelante se convertiría en la Acequia Real. Por allí entraba gran cantidad de mercaderías a la Ciudad de México, por lo que desde 1604 se instaló una garita

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para el cobro de alcabalas. La garita siguió vigente hasta principios del siglo XX. Desde mucho antes en el embarcadero de la garita se hacía una vendimia que se convirtió en un mercado. En 1 95, el mercado del desembarcadero de la iga formaba parte de los once mercados de la Ciudad de México y ya recibía el nombre de amaica (Ortiz, 2013). En 193 se tapó el canal y pocos años después se convirtió en una avenida. En entrevista, doña Salvadora Romero nos cuenta que se llamaba amaica porque era el nombre de la hacienda que poseía esas tierras. De esos tiempos nos comenta: “El embarcadero estaba donde ahora está el cine

Cuauhtémoc, hasta allí llegaba el canal. Recuerdo cuando pasaba por allí. Las flores y demás productos venían de Xochimilco en canoas, de Mixquic, de San Gregorio, San Luis, de todos los pueblos de allá arriba. De los pueblos chinamperos, venía la hortaliza, la acelga, espinacas, coliflores, col de aquí cerca venían de Iztacalco, de Santa Anita, flores también. Todo se vendía aquí. Imagínese, terminaba el canal y a unos metros comenzaba el mercado. a después desapareció el canal y comenzaron a trabajar sobre piso, ya entraba en ese tiempo el carro o la góndola, una especie de tranvía de dos carros. Aquí además se sembraba y producía. Pero ya todo estaba planeado, se perdió todo el canal, se quitó toda el agua, los árboles sobre la orilla de las chinampas, y con eso se terminó todo lo que se producía aquí. Se empezaron a traer productos de otras comunidades, de illa Guerrero, Santa Ana, de Cholula, de Puebla, de


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Cuernavaca, de Texcoco, sobre todo lo que es la flor. a comenzamos a trabajar otro tipo de flor como la gladiola, que entra de distintas comunidades”. En los años 40 del siglo XX, el mercado amaica era un abigarrado conjunto de puestos de madera y lámina de cartón, donde se vendía de todo. Dentro de la política de modernización del regente Uruchurtu se incluyó a amaica. Esas barracas fueron desalojadas para hacer una serie de grandes sombrillas de concreto, tan características de las obras del arquitecto Pedro Ramírez ázquez. El nuevo mercado se inauguró el 23 de septiembre de 1957. Aunque el mercado se especializó en flores, también vendían abarrotes y comida. Sin embargo, el terremoto de 19 5 afectó a una de las naves principales. Aunque a decir de los propios locatarios, la nave sólo requería reparaciones menores, las autoridades los desalojaron y ellos tuvieron que salir a vender a la calle. De allí también fueron echados. Por eso se empezaron a movilizar para exigir que se les restaurara el mercado o se hiciera uno nuevo. La renuencia a reabrir el mercado era porque el Gobierno de la Ciudad de México los quería reubicar en la central de abastos, que por aquellos años lucía semivacía. Pero las gestiones, las marchas, los plantones frente al Congreso y en la plancha del zócalo, lograron que se les escuchara y se les devolviera el mercado (Ortiz, 2013). Se optó por demoler las antiguas naves dañadas y hacer una gran estructura de hierro. Por eso adoptaron su lema y grito de guerra: amaica vive. “Comenzamos a llamar al mercado amaica vive, porque después del temblor 186

del 5 lo habíamos perdido, y trabajamos para recuperarlo”, dice orgullosa doña Salvadora Romero. Esos primeros tiempos fueron difíciles. Los comerciantes tuvieron que apelar a la solidaridad de los productores. Comenta doña Salvadora: “Tenemos buenos compañeros, tenemos pequeños productores; antes no teníamos productores, los trajimos de la central. engan, ayúdenos a levantar amaica y mire, gracias a Dios salimos adelante. Ahora tenemos buena vigilancia, y a los ambulantes los tenemos controlados. Tenemos padrones de vigilancia, si entra un ambulante se le pregunta si tiene permiso. Si lo tiene, puede pasar, y si no se le podría quitar.


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Pero no queremos quitarles su tiempo para ganarse la vida. Así es como tenemos controlado el mercado amaica, sobre todo tenemos autoadministración, una mesa directiva muy capaz de defendernos”. Hoy amaica es un mercado que está abierto las 24 horas del día. Por la noche y madrugada empiezan a llegar camiones y camionetas a entregar flores y follaje. Es un movimiento intenso de cargadores y diableros. Desde las cuatro de la mañana empiezan a llegar los compradores mayoristas, hasta las seis o siete, que llegan los comerciantes que abastecen a otros mercados o a las florerías. Después de las ocho de la mañana, en general son compradores minoristas o los compradores comunes de cualquier mercado. Impresiona la cantidad de flores, la diversidad de formas, la gama de colores, los aromas. Toneladas de rosas, de todos los colores y tamaños, de invernadero y de campo; girasoles enormes, gladiolas, aves

del paraíso, gardenias, lilis, claveles, nubes, orquídeas, margaritas, crisantemos, azucenas, tulipanes Son más de 5 000 especies que se comercializan en amaica. Además de las flores también se encuentran varias especies de follaje para los arreglos. Hay helechos, clavo, camelia, tulia, camedor, y otro tipo de hojas, palmas y ramas. Hay una sección para macetas de todas formas, tamaños y materiales. Muchos puestos se especializan en arreglos florales, cascadas florales, pasarelas, bodas, peregrinaciones, arreglo de salones, centros de mesa, bautizos, primera comunión, coronas, tocados, lazos, ramos de novia y todo tipo de eventos sociales. Incluso se puede encontrar quien haga los grandes arcos florales que se ponen en la fachada de las iglesias. Hay temporadas en que el aspecto del mercado cambia. En Todos Santos se llena de flores de cem187


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pasúchil, flor de terciopelo, nubes, y otras que son propias de esos días y que llenan los altares caseros. En Navidad lo que prevalece son los pinos y nochebuenas, de los cuales amaica es el principal distribuidor. También hay una sección para plantas, donde se encuentran varias especies, así como abono, semillas, herramientas y accesorios de jardinería. Hay también una parte muy grande donde se venden vistosas piñatas y llamativos arreglos frutales. Los piñateros ofrecen piñatas elaboradas de cartón, y piñatas con una olla de barro en el centro. Debido a las posadas, ellos hacen su agosto en pleno diciembre. En amaica encontramos también una nave donde se encuentran abarrotes, carnes, verduras, frutas, jarciería, granos, chiles, mascotas y todo lo que se vende en cualquier mercado. Llamativos murales que hacen alusión a las viejas trajineras y a los canales ya enterrados, a las desaparecidas chinampas y a los dioses aztecas, adornan el exterior de las naves. Hay también una sección dedicada a la comida, donde se puede saborear los tradicionales huaraches.

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A pesar de que han logrado controlar la inseguridad y el ambulantaje, otros problemas agobian a los locatarios del amaica, como la exigencia de la Secretaría de Hacienda para que expidan facturas electrónicas. Cómo facturamos un ramo de rosas, el trabajo del diablero, una maceta Se cuestionan. A ello hay que agregar que las ventas han ido bajando paulatinamente desde hace cuatro años. los productores que ellos mismos invitaron para reavivar el mercado se han ido quedando, haciéndoles competencia. Señalan algunos locatarios: “Nos ha afectado mucho el que aceptamos que los productores entren a vender diario. Antes sólo entraban tres días a la sema-


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na, nos dejaban vender. Pero ahora los tenemos diario; es una competencia desleal. Los locales de allá dentro quedamos tapados porque los productores ocupan los pasillos. Lo que peleamos es el paso, que el cliente pueda pasar”. En cambio, los productores argumentan que ellos dan mejores precios, ya que sin intermediarios, los productos se abaratan, sobre todo porque ellos venden al mayoreo, directamente del campo a los compradores de los otros mercados. Son más de 400 productores y más de 1 000 locatarios los que se concentran en tres naves de que consta el mercado amaica en su sección de flores.

amaica consta de tres naves: amaica Comidas es el número oficial 65, cuenta con 66 locales y se ubica en Congreso de la Unión y Guillermo Prieto, y se fundó el 20 de marzo de 195 ; amaica ona es el número oficial 15, alberga 562 locales y se encuentra en Congreso de la Unión, entre Morelos y La iga; y amaica Nuevo que es el número oficial 235, está en Congreso de la Unión, entre Guillermo Prieto y Morelos. El amaica ona y el amaica Nuevo se fundaron el 23 de septiembre de 1957. Los tres se ubican la col. amaica.

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Necesario que se retome la fuerza de los mercados públicos como abastecedores de canasta básica. La Merced sigue siendo la proveedora de familias y del comercio popular del centro de la gran Ciudad de México. Los mercados somos los grandes generadores de empleos y de reactivación de la economía local. Yolanda Lozano Cortés Locataria Merced comidas

Así como se tiene la noche de museos, proponemos que se explore la idea de “Noche de Mercados”, apostarle al turismo cultural y gastronómico en los mercados públicos. Jesús Rodríguez Petlacalco Cronista de la Merced

Necesario que, en las próximas alcaldías, tengamos un concejal de mercados. Elena Sánchez Gutiérrez Locataria Merced Banqueton

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La Merced es el mercado capitalino por excelencia. Durante muchos años fue referencia obligada para el abasto de las mesas citadinas y de otros mercados de la ciudad. El mercado tomó su nombre del convento de la Merced, el cual fue construido en 1595. Era famoso por su arquitectura mudéjar, pero al entrar en vigor las Leyes de Reforma, los frailes tuvieron que abandonar el convento en 1 61. Al año siguiente se demolió casi todo el convento para establecer allí una plaza y reubicar a los comerciantes que abarrotaban las calles alrededor de la plaza del olador. La nueva plaza fue inaugurada en 1 63, pero como estaba formada por cajones de madera y tenderetes de petate, se construyó una nave con techo de lámina y estructura de hierro, que fue inaugurada en 1 90. El mercado de Merced creció y prosperó debido a que estaba cerca de la alhóndiga y al pie de la Acequia Real, por lo que tenía un gran comercio de granos y a sus puestos llegaban flores, frutas, verduras y legumbres frescas de Xochimilco, Chalco y Mixquic. Para 1900 era considerado el mercado más importante de la ciudad y el que más ingresos producía a la tesorería. Alrededor de la Merced empezó a crecer un comercio informal que expendía mercaderías de todo tipo. Para 1940, los puestos callejeros, fijos y semifijos, así como bodegas y vecindades que ocuparon antiguos edificios coloniales, 194


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abarcaban 53 manzanas alrededor de la Merced. La higiene y la inseguridad dejaban mucho que desear (Romero, 1990: 71-72). Por eso, el mercado decimonónico fue demolido para hacer uno nuevo, en otro espacio, durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines. Como parte de la modernización y reordenamiento de los mercados de la ciudad, el 23 de septiembre de 1957 se inauguró el nuevo mercado de la Merced, aledaño a la iglesia de La Palma. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto Enrique del Moral. El viejo mercado fue derribado y, en 1976, allí se colocó un monumento a Alonso García ravo, agrimensor que terminada la conquista de Tenochtitlan realizó la traza de la nueva Ciudad de México por órdenes de Hernán Cortés. La Merced, para 19 0, estaba constituida por una nave mayor, una menor y el anexo para comidas, 196

más otra sección dedicada a juguetes, otra para venta de ropa, otra más para flores, además el mercado de dulces. Pronto los ambulantes ocuparon varias calles y el caos continuó. Lo que más afectaba era el comercio mayorista, ya que las bodegas abarcaban 26 manzanas. En algunas calles se fue concentrando un comercio especializado en ropa, mercería, ferretería, línea blanca, empaques, bolsas, y otros ramos (Romero, 1990: 75). Todo eso fue saturando a la Merced hasta alcanzar un punto crítico de congestionamiento y llegar al límite de manejo de volúmenes. Por eso era necesario darle una salida a los mayoristas. La solución fue construir la central de abastos en Iztapalapa, donde se reubicaron las bodegas y a muchos otros comerciantes. Pero muchos más resistieron y se negaron a abandonar el mercado. Hoy, la Merced sigue surtiendo a muchos mercados; ha crecido, se han in-


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vadido áreas comunes, y el caos y la inseguridad nuevamente han regresado. Hubo un tiempo en que “la Meche” era visitada por muchos turistas, pero ahora ha quedado fuera de las guías. El núcleo de la Merced son las naves Mayor y Menor, pero el mercado es mucho más complejo. En entrevista, don Carlos illalba lo delimita: “En la Nave Mayor tenemos un andén donde se distribuyen productos que llegan en camiones como rábanos, cilantro, lechugas y brócoli provenientes de Tláhuac, Iztapalapa y Mixquic. Existe la Nave Menor, la Nave Mayor, el Paso a Desnivel, el Anexo, el de Dulces que es el Ampudia y el Paso a Desnivel Gómez Pedraza. El mercado de Merced Comidas está en los corredores. También está el Plan Ranchero, que no es oficial y que fue creado por los ambulantes, pero éste no cuenta con registro ante la EDE O. Allí venden comidas, al igual que otros productos. El mercado anquetón, que además vende comida, se creó sobre la acera. A éste se le dio registro, ya que cuando se construyó el metro en el interior de la Nave Mayor, algunos comerciantes dentro salieron afectados, y por ello los reubicaron en la parte norte el mercado, entre las calles de General Anaya y Santa Escuela. En los años 90 se les dio un reconocimiento jurídico. Aparte del tamaño, hay giros diferentes, pues la Nave Menor vende carnes, salchichonería, quesos, cremas; la Nave Mayor, frutas, legumbres, verduras, abarrotes y chiles secos”. En la Merced hay otros espacios de comercialización como la plaza Manzanares, que se ha especializado en legumbres. Muchos comerciantes se surten de madrugada en la central de abastos y muy temprano ya están ofertando sus productos en Manzanares. unto hay una plaza de hierbas, dedicada a productos medicinales. Un área especializada también es el mercado de Flores, pero en general son flores artificiales y arreglos para eventos sociales. Mucha de la mercadería que allí se expende es elaborada en la propia ciudad. En el paso a desnivel, entre las naves Mayor y Menor, se especializaron en artesanías. Comenta doña Guadalupe Hernández que sus padres se dedicaban a la jarciería en el 197


La Meche es la

Meche

antiguo mercado, pero en el paso a desnivel dieron el giro a las artesanías: “Traen artesanías de Michoacán y Guerrero, de diferentes partes. Pero no todo es para decorar, también tenemos artesanías de utilería, sombreros, charolas, canastos para la ropa, tortilleros, canastas para los tacos, porque ahora usan esas canastas de metal, pero no es lo mismo que lo tradicional. En el Distrito Federal también se hace artesanía, de madera, y de Xochimilco nos llegan cosas de barro. Siempre regresamos a los baleros, el trompo, el mielero. Ahorita se está utilizando todo eso, y uno no se cierra a la tecnología, sólo esperamos que se conserve lo nuestro, porque con las tablets, los niños ya no juegan con baleros ni trompos”. 198


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Hay pasillos completos con puestos de discos piratas, de mercería, de papelería, mientras que áreas comunes, como los estacionamientos, hoy están llenas de vendedores. sa es una problemática que todos los comerciantes establecidos señalan. Los ambulantes han cerrado las entradas o dificultan el paso, a lo que habría que agregar que un acceso del metro está cerrado a causa de un incendio reciente. Sobre éste y otros problemas señala don Carlos illalba: “Había una salida dentro de la Nave Mayor, pero por el incendio se cerró; ahorita está en remodelación, no sé si la vayan a abrir otra vez, pero por el cierre del acceso se ha complicado mucho el paso por aquí, y tienes que ir una cuadra para un lado o una cuadra para el otro para poder salir o entrar. Por eso la gente ya no viene. Además, aquí teníamos el estacionamiento, ahora no hay nada y lo malo es que es como Dios: sabemos que existe, pero no lo vemos. Así es la corrupción, todos los ambulantes son dinero para la delegación. Por eso no los quitan, hicieron un mercado para comerciantes informales, pero el mercado está vacío, ya vendieron sus locales o los tienen de bodegas, 201


y nunca se quitaron de la periferia. Los funcionarios empezaron a vender todos esos lugares. Aquí en el área de comidas, antes era un espacio para jugar frontón, era para todos los chicos un área de recreación, cuarto de máquinas, sala de refrigeración, todo moderno respecto a ese tiempo, y poco a poco empezaron a vender. ya vendieron todo”. Otros problemas son los que se derivan del cobro de impuestos. Sobre ese aspecto comenta don Carlos: “Lo que proponemos es que se volviera a lo que se dio en el 97 y 2000, regresar a unas tablas en donde de manera progresiva podríamos ir contribuyendo. No nos estamos negando al pago de los impuestos, pero tal como lo establece la Constitución, debe ser una contribución proporcional y equitativa. A nosotros nos quieren equiparar como si fuéramos un centro comercial donde se cuenta con una gran infraestructura para las operaciones cuando muchos comerciantes y compañeros nuestros ni a la primaria fueron. Muy difícilmente van a poder operar un dispositivo inteligente, pasar la tarjeta, realizar su traslado y contabilidad, eso ahorita para nosotros no funciona. Se ha estado trabajando con el A , pero no está en sus manos hacer ese tipo de cambios. Se ha platicado con diversos partidos políticos para que metan iniciativas que vengan a reformar este régimen de incorporación fiscal, y hemos visto que no existe la voluntad de parte de nadie para que sigamos existiendo. Algunos locatarios argumentan cómo podían comprobar el gasto que tenemos con el diablero l no da factura. Tiene mucho que ver con el tipo de insumos y de giros con los que se va a comerciar. Este hecho pasa también con los transportistas, los que nos hacen los fletes, independientemente de lo que paguemos no nos van a dar facturas. Cómo le vamos a hacer para acreditar esos gastos ” Mientras se define qué se hace con los impuestos, don Raúl uinto ázquez comenta que a diferencia de los supermercados, en la Merced tienen calidad, pues en el súper únicamente se preocupan por la presentación y por las marcas. “Aquí en el mercado hay marcas que entran y son de mejor calidad que las que están allá con equis nombre, sin saber que es 202


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mejor calidad la que manejamos acá, que es desconocida, pero de mejor calidad. Nosotros damos más barato que en las tiendas de renombre, la gente luego luego se da cuenta, en el sabor, calidad y precio más que nada. Eso es lo que nos ayuda a nosotros, hay gente que no lo ve de esa manera, pregunta Tienes tal , si no lo tenemos se van. Pero si les muestras lo que tienes, lo prueban, les gusta más, y regresan. Lo que vemos en los mercados es que dan un poco de degustación y eso es lo que te engancha, dices no es de marca, pero sabe bien rico ”.

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La Merced cuenta con nueve complejos: Merced Ampudia, Merced Anexo, Merced anquetón, Merced Comidas, Merced Flores, Merced Nave Mayor, Merced Nave Menor, Merced Paso a Desnivel y Merced Paso a Desnivel Gómez Pedraza. El Ampudia tiene el número oficial 52, cuenta con 151 locales y se ubica en av. Anillo Circunvalación núm. 4 y callejón Carretones; el Anexo es el número oficial 106, alberga 1 6 locales y se ubica en Adolfo Gurrión esq. Cabañas; anquetón tiene el número oficial 109, cuenta 449 locales y se sitúa en Rosario y Abraham Olvera; el de Comidas es el número oficial 104, cuenta con 21 locales, se encuentra en Rosario núm. 120 entre Gral. Anaya y Carretones; el mercado de Flores tiene el número oficial 105, alberga 110 locales, está en Anillo de Circunvalación entre plaza Carrizales y Rayón; la Nave Mayor es el número oficial 102, cuenta con 4200 locales, se localiza entre Rosario y Abraham Olvera; la Nave Menor tiene el número oficial 101, alberga 647 locales y se encuentra entre Rosario y Adolfo Gurrión; el Paso a Desnivel es el número oficial 103, tiene 77 locales, se ubica entre Rosario y Adolfo Gurrión; y Paso a Desnivel Gómez Pedraza es el número oficial 241, se localiza entre Rosario y Adolfo Gurrión. El Ampudia se fundó el 24 de septiembre de 1957, todos los demás complejos de la Merced se fundaron el 23 de septiembre de 1957. Los nueve están en la col. Merced Centro.


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Portadas de iglesias elaboradas en el mercado de la Merced por la familia del artesano y carnavalero Isaías Monsalvo, iglesia de Iztacalco, festejos del jubileo de San Matías. 213


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epito Tepito existe porque resiste. Los mercados son los únicos entes económicos que procuran el abasto popular, como un derecho constitucional y contrario a las tiendas departamentales. El libro Mercados de la Ciudad de México es una edición muy enriquecida para fortalecer la defensa de los mercados públicos y el comercio popular, como principales centros de abasto de productos y servicios básicos Alfonso Hernández Hernández Cronista de Tepito

Tepito ha dejado de ser un estigma para la ciudad, somos gente con identidad barrial que dinamizamos con nuestro trabajo la economía del centro. Miguel Galán Locatario comerciante

Necesario que las líneas de transporte público, del metro, metrobus y trolebus puedan llevar el nombre de los mercados, cuando estén en un perímetro cercano. Proponemos que el metro Lagunilla pueda renombrarse Lagunilla/Granaditas, promoviendo a la zapatería más grande del mundo. Cada mercado debería tener una estación de transporte público con su nombre. Bertha Román Hernández Locataria mercado Granaditas


Tepito es herencia de los viejos baratillos que dieron origen a la plaza del Factor y al mercado illamil en el siglo XIX. Cuando esos mercados desaparecieron, en tiempos de don Porfirio, muchos comerciantes y chachareros tomaron las calles y la plaza de San Francisco Tepito. A pesar de la acordada, de los rurales, de la embestida del Estado para desaparecerlos, se quedaron en el barrio de Tepito, que tenía una tradición centenaria de resistencia. Por eso se dice que “Tepito existe porque resiste”. lleva siglos resistiendo, pues allí se dieron las últimas batallas de los conquistadores españoles contra los guerreros aztecas de Cuauhtémoc. Allí fue capturado el último emperador

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de Tenochtitlan. Una placa colocada en la iglesia de la Concepción, o de la Conchita, rememora el hecho y dice: “Tequipehuca (lugar donde comenzó la esclavitud). Aquí fue hecho prisionero el emperador Cuauhtemotzin la tarde del 13 de agosto de 1521”. Pero Tepito resistía desde mucho antes, pues a decir del cronista Alfonso Hernández: “Fue un barrio habitado por mecapaleros que se desempeñaban en el viejo mercado de Tlatelolco. Allí se vendían también los productos que los fiscales aztecas rechazaban en el tianguis de Tlatelolco por no cumplir con la calidad, madurez, frescura o dimensiones reglamentadas para ciertos productos; allí se remataban también los remanentes de las ventas diarias. ivir al margen, y marginados, es resistir, pues Tepito fue un barrio marginal de la parcialidad de Tlatelolco durante la dominación española”. Las parcialidades fueron formas de gobierno

indígena que la Corona española implantó en la Nueva España. La Ciudad de México tenía dos parcialidades, la de San uan Tenochtitlan, en el centro de la ciudad, y la de Santiago Tlatelolco; cada una contaba con un gobernador de naturales. En Tlatelolco tenían, además del gobernador, un alcalde presidente, un alcalde de primer voto, y un alcalde indígena para cada pueblo o barrio de la parcialidad. Tepito era uno de estos barrios pertenecientes a la República de Indios de Tlatelolco y siempre estuvo hermanado con el barrio de La Concepción. El santo patrono de Tepito era San Francisco, y a él se dedicó una iglesia, la de San Francisquito, pues ya existía en el cen-


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tro un iglesia ofrecida a este santo, la cual se consideraba mayor. Por eso se le llamó San Francisco Tepito. Por el barrio de Tepito pasaba una de las famosas acequias o canales que cruzaban la Ciudad de México y que conectaba directamente Tlatelolco, Peralvillo y Tepito con el centro de la ciudad. Así fue que en Tepito se puso una de las 13 garitas que controlaban la entrada y salida de mercaderías de la capital. Dicha garita fue demolida en 1 20 (AGN, Indiferente irreinal, caja 1571, exp. 21; caja 5159, exp. y caja 30 , exp. 26). La traza irregular de las calles de Tepito es herencia de ese pasado indígena. El barrio tenía unos 5 000 habitantes a mediados del siglo XIX, pero hacia 1900 ya rondaba en los 12 500. Había, entre ellos, albañiles, panaderos, tejedores, jornaleros, carpinteros, empleados, sobre todo, comerciantes y zapateros. También destacaba la presencia de los léperos o vagos, tan comunes desde épocas pasadas. Por eso era considerado un arrabal peligroso. Su población aumentó cuando allí se reubicaron los baratillos del centro. Así fueron naciendo las vecindades, entre calles polvorientas, sin drenaje ni agua corriente, aunque poco a poco algunas calles se fueron empedrando con cantos rodados. La vendimia callejera proliferó y en muchos casos los comerciantes construyeron puestos de madera y techo de tejamanil en las aceras, mismos que servían 218


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de tiendas y morada. El barrio se había especializado en la fabricación de calzado, pero también era importante la venta de pulque. El cronista de Tepito, el maestro Alfonso Hernández, nos relata sobre esos años: “Alrededor de esta zona se encontraban huarandas, los sobrantes de los cortes de la piel para fabricar zapatos. Hay otra tradición en que los botelleros, como se les suele llamar, se dedican a la venta de botes o contenedores de perfumes de importación, un negocio que hasta la fecha prevalece. También existía una gran vendimia de aves. Para la década de 1950 todos los dueños de estos puestos que se encontraban en la calle fueron desalojados”. En tiempos del regente Ernesto P. Uruchurtu se construyeron en Tepito cuatro mercados. Los baratillos que abarrotaba el populacho fueron desalojados. Algunas viejas vecindades fueron demolidas para construir el mercado de ona, mientras que el mercado de Fierros iejos “ocupó el solar de una vieja vecindad y un predio de alfareros”, comenta el cronista y agrega que el mercado de arios ocupó terrenos que eran corrales de caballos y vacas lecheras, en tanto que el mercado de Ropas y Telas se edificó sobre terrenos de lo que fue la vecindad conocida como El Ranchito. Estos cuatro mercados fueron inaugurados en 1957. Al igual que sucedió con otros mercados, los primeros años fueron de malas ventas, por lo que muchos locatarios cambiaron de giros, mientras que otros vendieron sus locales y volvieron a la calle. Hoy en día, lo que era el mercado de Fierros iejos se ha especializado en la venta de tenis nacionales e importados. Allí se encuentran desde marcas completamente 219


desconocidas hasta las más afamadas y caras. El mercado de arios se especializó en accesorios electrónicos, joyería y relojería, además de la venta y reparación de calzado. etustas y eficaces máquinas para reparar calzado y artículos de piel ocupan todo un pasillo de la nave. En tanto, el mercado de Ropa y Telas en un principio tenía venta de discos y joyería y talleres de reparación de bicicletas, pero con el tiempo se especializó en calzado. Hoy es conocido como el mercado de Granaditas, por lindar con la calle Héroes de Granaditas, y se le denomina como la catedral del calzado o la zapatería más grande del mundo. Además, Tepito es el único lugar que cuenta con un tianguis zapatero nocturno, al cual llegan productos de San Mateo Atenco, León, Guadalajara y Tepito, pues en la colonia Morelos también 220

hay muchos talleres que producen calzado, especialmente para dama. Este calzado se oferta en las madrugadas de los miércoles y sábados en las calles de Costa Rica, Florida y González Ortega. Los comerciantes que salieron de los mercados y nuevos vendedores ambulantes se fueron adueñando de las calles desde 1960. Eran sobre todo chachareros, ayateros, ropavejeros y carreros. Durante años resistieron el acoso de la policía, la ulia, como le decían, y de los inspectores de la delegación. Pero en los años 70, y primordialmente en los 0, el gran negocio fue la fayuca, la venta los artículos electrónicos que entraban ilegalmente al país. Actualmente esos vendedores se han establecido en las calles, en un gran tianguis permanente, impidiendo la circulación de vehículos y dificultando el acceso a los mercados.

Todavía es posible ver algunos de los oficios en extinción. Los salderos llenan toda una nave. Don Alberto Ponce, saldero, nos describe su trabajo: “Nos dedicamos a comprar todo aquello que los fabricantes ya no pueden entregar a las tiendas, lo que les regresan, lo que tiene pequeños detallitos o que no están surtidos en tallas y colores: los saldos. Normalmente eso nos lo venden a nosotros con un precio muy bajo y que ayuda a mucha gente. Me refiero a que tenemos compradores que revenden esa mercancía, a veces de marcas reconocidas a un precio muy accesible, y así puede encontrar con la mayoría de los de aquí grandes ofertas”. Dicen las malas lenguas, que también abundan, que a veces en lugar de saldos son “Robertos”. En cambio, los botelleros, los zapateros y los vendedores de ropa usada son una minoría, pero toda-


davía se les encuentra. a poco se repara o recicla, pues los tianguis y mercados se están llenando de puras “chinaderas”, según el clamor popular. Antes se reparaba o reciclaba la ropa, los sombreros, los zapatos, las chamarras, los bolsos y otras prendas, pero hoy los mercados se han llenado de cosas importadas, baratas, pero de mala calidad. La misma comida era reflejo de esa pobreza que obligaba a reusar y reciclar, a ocupar y consumir, todo lo que aún sirviera, aunque fuera en parte. Así nacieron las escamochas y las migas. Las escamochas era la venta de la comida sobrante de los restaurantes, mientras que las migas eran un platillo que ocupaba los huesos con carne y cartílagos que sobraban en las carnicerías y las migas de pan, aunque lo fueron aderezando con ajo, cebolla, chile cascabel, epazote y otras especies. Ahora es uno de los platillos típicos de Tepito y de los más solicitados. Los tepiteños presumen que en su barrio se regulan los precios de la ciudad. endedores y compradores se asoman a

ver cuánto cuesta algo en Tepito, para darse una idea de en cuánto vender o comprar. Aunque la mayoría de puestos han quedado instalados en las calles, varios miles más se arman y desarman diariamente, en un acto que el erudito y respetado cronista Alfonso Hernández interpreta como un ritual que reverencia a Xipe Tótec, dios de la primavera que cambia y renueva su piel cada año y que por ello facilitaba las vías de comercialización y marcaba los ciclos de comercio: las estructuras tubulares son su esqueleto, las lonas su segunda piel. Tepito sigue resistiendo en su estructura barrial y su identidad, en su cultura y su habla tan particular, en su renuencia a que las vecindades se conviertan en unidades habitacionales. Su arraigo al terruño se consolida en El mural de los ausentess de la calle de Mineros, dedicado a aquellos caídos por el crimen organizado y el narcotráfico. “Cada familia paga por rehabilitar la pintura de su familiar; cuando se llenó el mural erigieron esa cruz donde se ponen los apodos de los que han seguido cayendo”, dice uno de sus habitantes.

Las Migas, comida típica y cotidiana de Tepito. 221


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También el culto tan particular a la Santa Muerte le da otro significado a Tepito. Sin renegar de su fe católica, muchos tepiteños y fuereños le llevan ofrendas y veladoras al altar que cuida doña ueta. Como dice su fiel vigilante: “Se puede decir que Dios hace milagros, pero la Santa te hace el paro. Aunque todos en Tepito saben que la Santa ni solapa pendejos ni engrandece cabrones”. Del registro y estudio de esa cultura popular, de esa historia centenaria, de esa identidad barrial, de esa economía informal, de los modismos de su habla picaresca, del Tepito que trabaja duro hasta que se hace oscuro, se encarga el Centro de Estudios Tepiteños, organismo único en su género. Pero no se confíe, en Tepito, el impuesto a la ingenuidad se cobra caro. Para ponerse al tiro puede asistir al Diplomado de Albures Finos, cuyos maestros eméritos son la erdolaga Enmascarada, doña Lourdes Ruiz, y el Hojalatero Social, don Alfonso Hernández.

Tepito está conformado por tres mercados: Tepito Fierros iejos, es el número oficial 23, cuenta con 661 locales y se encuentra entre Tenochtitlan, Matamoros y Toltecas, en la col. Morelos; Tepito arios es el número oficial 36, cuenta con 562 locales, se encuentra entre las calles Matamoros, Toltecas y Rivero; y el Tepito ona es el mercado número oficial 14, alberga 522 locales y se encuentra entre las calles Toltecas, artolomé de las Casas y Matamoros. Los tres mercados se localiza en la col. Morelos y se fundaron el 14 de octubre de 1957. El Granaditas es el número oficial 60, cuenta con 709 locales y está ubicado en Eje 1 Norte y Aztecas, entre Argentina y Costa Rica, en la col. Morelos. Se fundó el 14 de octubre de 1957.

Lourdes Ruíz altazar, más conocida como la Reina del albur o la erdolaga Enmascarada. Fue la primera mujer ganadora del torneo de albur de la Ciudad de México, tallerista y difusora de la cultura popular de Tepito (†). 223


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En el mercado Granaditas, se adquieren los zapatos especiales para las fiestas religiosas y cívicas.

ía crucis del pueblo de San Pablo Oztotepec, delegación Milpa Alta y del pueblo de San ernabé Ocotepec, delegación Magdalena Contreras.

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El mercado Granaditas es el gran surtidor de zapatos de charol y de pachuco. Salón Los ngeles, colonia Guerrero, delegación Cuauhtémoc. uién no conoce Los ngeles, no conoce México 234


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as ardenias de epito

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Partido de futbol anual de las Gardenias de Tepito en el estadio Maracana a espaldas del Mercado de Tepito, 2019.

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a a nilla Promover a los mercados de la Lagunilla como los grandes mostradores de la producción nacional, somos tres mercados especializados y uno tradicional, que por nuestra actividad deberíamos estar en la promoción comercial y turística de la Ciudad de México. Desde vestidos de novia, XV años, trajes de charro y disfraces, hasta lo mejor de muebles y todo para el hogar, con manufacturas mexicanas, muchas de ellas del propio mercado. Ofrecemos lo mejor de la comida regional y el abasto de canasta básica, necesitamos que nos den la oportunidad de mostrar lo que podemos ofrecer, de la mejor calidad a los mejores precios. Araceli Villanueva Campiran Locataria Lagunilla Varios

A más de 60 años de haber sido construidos, los mercados ya han soportado los sismos de 1985 y 2017. Considerando que nos encontramos en una zona sísmica, debemos tomar precauciones y hacer una revisión integral de nuestros espacios de trabajo, pues no solamente los locatarios somos vulnerables, sino también las familias que nos visitan, tema muy urgente que considerar. Gonzalo Ibarra Montiel Locatario Lagunilla ropa y telas

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La Lagunilla estuvo unida desde un principio a la ermita de Santa Catarina. En los inicios de la dominación española, en lo que hoy es el barrio, había una entrada de la laguna de Texcoco, pero la desecación del lago la redujo a una pequeña laguna que limitaba el crecimiento de la nueva Ciudad de México. Se le llamaba la Lagunilla Pitzocalco (AGN, Tierras, vol. 3553, exp. 7 y vol. 32 4, exp. 2). Hacia el año 1600 ya había varias casas asentadas en los terrenos donde el agua de la laguna se había retirado y para 1619 se menciona que se había construido una plazuela llamada Lagunilla, en el barrio de Santa Catarina Mártir. Poco a poco la Lagunilla se convertiría en un barrio más de la ciudad, pero siempre dependiendo de Santa Catarina (AGN, Indiferente irreinal, caja 4705, exp. 34). La ermita de Santa Catarina fue de las primeras que se erigieron en la Ciudad de México, ya que se construyó en 1537, y estaba dedicada a Santa Catarina de Alejandría. En 156 la ermita fue ascendida a

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parroquia. Sin embargo, la inundación de 1629, que demoró casi cinco años, dañó gravemente a la ermita y despobló el barrio de la Lagunilla. Cuando el agua se retiró y el barrio volvió a poblarse, en los baldíos se hicieron algunas plazuelas, como la de Montero y la del ardín, además de que se rehabilitó la plazuela de Lagunilla. En ellas se instalaban tianguis y baratillos menores, que crecieron cuando la Fábrica de Tabacos se estableció en el barrio en 1769. Esta fábrica llegó a tener alrededor de 6 000 empleados, lo que reavivó el comercio de la zona, pues propició que se establecieran figones y pulquerías además de los tianguis y baratillos. Este comercio decayó cuando en 1 07 la Fábrica de Tabacos se trasladó a la Ciudadela. Pero ya desde antes el barrio tenía problemas, pues en 1793 las autoridades virreinales señalaban que había muladares en Lagunilla, los cuales mandaron limpiar (AGN, Obras Públicas, vol. 1, fs. 651-711). La situación empeoró al salir del barrio la

fábrica de puros. Muchos mesones quedaron abandonados y pocos años después estaban en ruinas. La plazuela de Lagunilla también estaba arruinada y era refugio de malvivientes. Aunque se le quiso rescatar en 1 19, el agua de la fuente había sido desviada al parque de Tlatelolco y no pudo volver a restablecerse la cañería (AGN, Indiferente irreinal, caja 5554, exp. 44; ienes Nacionales, vol. 230, exp. 75). Las guerras de independencia, la inestabilidad política y una epidemia de cólera morbus en 1 33 dejaron al barrio casi despoblado, y así se convirtió en refugio de desertores y delincuentes. Los motines, escándalos, robos, asaltos y asesinatos eran cotidianos en el barrio de la Lagunilla a mediados del siglo XIX (AGN, Indiferente irreinal, caja 1703, exp. 3 y caja 1477, exp. 6; Criminal, vol. 37 , exp. 13). En ese tiempo los baratillos se concentraron en la plazuela de Santa Catarina, frente a la iglesia del mismo nombre. Para


MER ME M ER E RC CAD CA ADOS AD OS NAC NA N ACION AC CIION IO ONALE ON AL A LE ES

ordenar la venta ambulante del barrio, en abril de 1 50 se comenzó a construir el mercado de Santa Catarina; las paredes eran de ladrillo y los cajones de madera. En su construcción se emplearon los fondos que producía el baratillo que allí subsistía. Este mercado se terminó en 1 57. Con la paz porfiriana volvió a repoblarse la Lagunilla. A sus plazuelas regresaron los baratillos y tianguis. Los nuevos vecinos eran de clase media y se crearon nuevas colonias en los alrededores, como la Guerrero y la Santa María la Ribera. Para el abasto de esta población se creó el nuevo mercado de Lagunilla, donde se concentró a los comerciantes de Santa Catarina y a los de los baratillos. Su diseño se atribuye a Miguel ngel de ueve-

do y a Ernesto Canseco. Fue inaugurado el 14 de septiembre de 1905 aunque otros dan como fecha el 5 de abril. Mediando el siglo XX el mercado de Lagunilla estaba rebasado, rodeado de vendedores ambulantes y tenderetes inflamables. Además, el mercado era insuficiente para la creciente población. El regente Uruchurtu construyó cuatro nuevos mercados en la zona y reubicó al viejo mercado porfiriano, el cual fue derribado para construir el actual Deportivo Guelatao. El diseño de los nuevos mercados fue del arquitecto Pedro Ramírez ázquez. Así nacieron el mercado de Lagunilla Ropa y Telas, el de Lagunilla ona, Lagunilla arios y el de Lagunilla San Camilito, especializado en comida. ste último queda aledaño a la plaza Ga-

ribaldi, que antiguamente era llamada plazuela del ardín. Recuerda doña Elena Manuela aldo López que el antiguo mercado lo tiraron antes de poderse pasar al nuevo: “En el mercado anterior que derrumbaron nosotros nos poníamos a vender encima del cascajo y de la tierra, porque este mercado actual todavía no lo terminaban. Allá vendíamos pantalones de mezclilla y de dacron, chamarras, camisas de distintas marcas. Después nos metieron aquí, pero como era todo de cemento se complicaban las ventas. En el otro mercado vendíamos un poco más que aquí, puesto que en los dos últimos años hemos batallado mucho con las ventas”. Rememora que los mercados de Lagunilla fueron inaugurados el 17 de 241


octubre de 1957, con la presencia del regente Ernesto P. Uruchurtu. El mercado Ropa y Telas se surtía de varias maquiladoras que había en la delegación. Pero durante el terremoto de 19 5 algunos edificios colapsaron y murieron muchas costureras. Además, quedó al descubierto el inicuo sistema de explotación al que eran sometidas. Aún prosiguen las manufacturas de trajes y vestidos en la zona, pero como negocios familiares. Se elaboran trajes de novias, de quinceañeras o de primera comunión, disfraces y todos los adornos y accesorios que se necesitan en las fiestas. En Lagunilla destaca la venta de muebles. Desde los años 40, en la calle de Paraguay se empezaron a especializar en la reparación de muebles, pero pronto pasaron a la producción y diseño. Poco a poco los muebleros de la zona fueron conquistando mercados en otros estados del país. Hoy, el mercado de arios de la Lagunilla se especializa en muebles, pero también se puede encontrar todo el menaje de casa, como cuadros, espejos, lámparas, fuentes, relojes de pared, marcos y adornos variados, casi todos diseñados y producidos en la propia Ciudad de México. Para mejorar precio y calidad se han asociado con productores de muebles de piedra, como ónix y mármol, y han buscado nuevos diseños y materiales. Por eso anualmente se hace la Feria del Mueble de la Lagunilla, del

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2 de abril al 10 de mayo. Otras fiestas representativas son la de Santa Cecilia, patrona de los músicos que pernoctan en la plaza de Garibaldi, la de Santa Catarina, patrona del barrio, y la del aniversario del mercado, el 17 de octubre. La inseguridad y la competencia con los productos chinos y coreanos han mermado las ventas, aunado a la falta de difusión y al desinterés de las autoridades. En los mercados de Lagunilla se aprecian locales cerrados y pasillos semivacíos. Por eso se busca impulsar un corredor turístico llamado Lagunilla-Garibaldi, que iría desde la plaza de Garibaldi a la plaza de Santa Catarina. El doctor Carlos Salazar nos comenta al respecto: “El proyecto que se ha venido proponiendo va a fomentar una mejor comunicación nacional e internacional y un intercambio cultural. Esto genera mayores oportunidades de comercio, utilizando justamente nuestra identidad de mexicanos, que debe incluir el cuidar el agua y el medio ambiente. Respecto a la seguridad, ya tenemos un sector de vigilancia muy cerca del mercado en la calle de Paraguay y rasil, se han metido cámaras en algunos puestos, porque ha habido mucho robo, pero en verdad la gente está muy protegida, porque es posible que un ratero entre, pero muy difícil que salga. Lo que se necesita es un poquito de apoyo para competir contra las grandes firmas, necesitamos apoyo del gobierno para lograr mejores instalaciones; sabemos que somos gente de trabajo y que nos gusta el trabajo”. unto a los mercados, el tianguis de chachareros y antig edades de fin de semana también ha distinguido a la

Lagunilla. Se ofertan verdaderas joyas artesanales, libros raros, muebles antiguos, máscaras o cosas de segunda mano, entre una variedad increíble de objetos. La Lagunilla es un barrio que consiente nuestros sentidos. La creatividad de los diseñadores de muebles y trajes es sorprendente, la arquitectura histórica de muchos de sus edificios nos transporta a tiempos pasados, mientras que en la calle Allende es posible deleitarse con refrescos de manzana y mermeladas artesanales del estado de Hidalgo. Sobre esa misma calle hay una tienda con una impresionante colección de máscaras tradicionales, mientras que a la vuelta se puede escuchar a los mariachis de Garibaldi, probar un buen tequila o mezcal y disfrutar de la birria del mercado de San Camilito. Todo ello hace que a pesar del bullicio citadino, el paseo por las calles de Lagunilla sea altamente disfrutable. La lagunilla está compuesta por cuatro mercados: Lagunilla Ropa y Telas, el cual se fundó el 13 de octubre de 1957, Lagunilla ona, Lagunilla arios y Lagunilla San Camilito, que se fundaron el 14 de octubre de 1957. Lagunilla Ropa y Telas es el número oficial 1, cuenta con 1 043 locales y está ubicado en calle Comonfort, Ecuador y Allende en la col. Centro; Lagunilla ona tiene el número oficial 2, tiene 573 locales, se ubica en Comonfort y Rayón en la col. Centro; Lagunilla arios es el número oficial 3, consta de 344 locales y está en la calle Allende esq. uan lvarez, en la col. Centro; y Lagunilla San Camilito con el número oficial 4, tiene 75 locales y está entre la calle Ecuador y Honduras, también en la col. Centro. 243


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El mercado La Lagunilla es el gran surtidor de los accesorios para los carnavales. Sólo la Ciudad de México tiene más de 59 carnavales en nueve delegaciones.

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Palacio de las Máscaras. Más de 5 000 máscaras rituales, gran parte de ellas provenientes del estado de Guerrero. 250


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La Lagunilla y la plaza de música popular Garibaldi, unidas en territorio y esfuerzo común para promocionarse. Salvemos a Garibaldi

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Mixcoac fue cuna y dio cobijo a destacados personajes de la cultura nacional, la ciencia y la política. Allí vivieron los gigantes de la literatura Octavio Paz, José Joaquín Fernández de Lizardi y la chilena Gabriela Mistral, su relación con el mercado fue inevitable y placentera. María de Jesús Real Carcía Figueroa Cronista de la delegación Benito Juárez

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Mixcoac era un pequeño asentamiento tepaneca ubicado a la orilla del lago de Texcoco y al suroeste de México Tenochtitlan. Su nombre en náhuatl significa “lugar de la serpiente de nube”. Terminada la conquista española, el poblado pasó a depender de Coyoacán, que pertenecía al Marquesado del alle, de los descendientes de Hernán Cortés. Mixcoac tuvo un convento, construido en 1595, y un templo que data de 164 , dedicados a Santo Domingo de Guzmán, de los cuales aún se conserva la iglesia en la plaza del mismo nombre, en cuyo interior son notables los retablos barrocos. Durante la colonia, Mixcoac fue considerado un pueblo de descanso, junto con San Agustín de las Cuevas, San ngel y Coyoacán. Refiere illaseñor y Sánchez que en 1746 había innumerables huertas y frondosas arboledas “en donde regularmente son las recreaciones de los vecinos mexicanos con que hacen paréntesis al trabajo cortesano, con la diversión, para cuyo efecto está poblado de casas de recreación entre las cuales hay algunos obrajes donde se tejen paños y bayetas, en aquellos barrios donde se descuelgan las aguas, como sucede en Mixcoac, Panzacola y otros” ( illaseñor, t. I, 19 6: 70).

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La vocación textil de Mixcoac se mantuvo hasta el México independiente, pero no llegó a consolidarse. Actualmente, el casco de la hacienda fabril es ocupado por una conocida universidad. A fines del siglo XIX, Mixcoac se separó de Coyoacán y fue un municipio independiente, pero en las primeras décadas del siglo XX se incorporó como un barrio de la alcaldía enito uárez de la Ciudad de México. Considerado como uno de los barrios tradicionales de la ciudad, Mixcoac fue cuna y dio cobijo a destacados personajes de la cultura nacional, la ciencia y la política. Allí vivieron los gigantes de la literatura Octavio Paz, osé oaquín Fernández de Lizardi y la chilena Gabriela Mistral, así como los presidentes alentín Gó257


mez Farías y osé oaquín de Herrera, el químico Luis E. Miramontes, inventor de la píldora anticonceptiva y la distinguida psicoanalista argentina Marie Langer, entre otras personalidades. El mercado de Mixcoac fue inaugurado el 29 de octubre de 1956, por el regente Ernesto P. Uruchurtu. Nació como un mercado popular y sigue conservando su esencia. Sobre aquellos lejanos días rememora doña Paula Pérez Ronquillo: al mercado; las mujeres bajaban con sus canastos, y los canasteros ofrecían sus servicios para llevar la pesada cesta cargada de mercancía a través de los diversos locales. Hoy en día los canasteros han dejado de existir”. Este mercado ocupa toda una cuadra; en él se encuentra todo lo que normalmente proveen los mercados, aunque tiene una sección muy completa dedicada a las hierbas medicinales. También es amplia su sección dedicada a las flores, donde se hacen arreglos y coronas. Puede uno encontrar mole de Atocpan, chiles secos, frutas, verduras, carnes, confitería, cremería, abarrotes, ropa, calzado, artesanías, bisutería y artículos religiosos. Sus carnicerías y pescaderías destacan por su higiene. De hecho, una de ellas fue seleccionada para surtir la mesa de uan Pablo II durante sus visitas a México. 258


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Pero lo que más abunda son las fondas y puestos de comida. Una de las especialidades del mercado Mixcoac son los pescados y mariscos: cocteles, caldos, tostadas, ceviches, quesadillas y empanadas de camarón, pulpo, jaiba, pescado y ostión. También hay fondas con gran variedad de comidas, desde la comida corrida del día, o especiales como sopa de médula, barbacoa, birria, pescado rebozado y carnitas. Pero lo que más clientes atrae son las gorditas, especialmente las de chicharrón: especialidad del mercado y de los alrededores. Mixcoac se ha transformado aceleradamente con la construcción de grandes avenidas que cruzan su espacio, la línea del metro y nuevas unidades habitacionales, pero su centro histórico aún conserva el aire bucólico de los viejos barrios capitalinos.

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A ese Mixcoac de casas solariegas donde vivió su infancia, el premio Nobel de Literatura Octavio Paz dedicó algunas líneas: Mixcoac fue mi pueblo: tres sílabas nocturnas, Un antifaz de sombra sobre un rostro solar. ino Nuestra Señora, la Tolvanera madre. ino y se la comió. o andaba por el mundo. Mi casa fueron mis palabras, mi tumba el aire.

El mercado Mixcoac es el número oficial 76, cuenta 476 locales y está ubicado en la av. Revolución, entre Tiziano y Molinos, de la col. Mixcoac. Se fundó el 20 de octubre de 1956.

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ortales El Portales fue del cronista Carlos

Monsiváis como el Mixcoac del nobel Octavio Paz. María de Jesús Real Carcía Figueroa Cronista de la delegación Benito Juárez

Los mercados ya somos Patrimonio Inmaterial, ahora debemos buscar la declaratoria de ser Patrimonio Material, debemos proteger el concepto arquitectónico de las naves, de las ocurrencias de los alcaldes. Debemos recuperar los CENDIS, que son parte del patrimonio de los locatarios. Debemos promover nuestro mercado limpio, surtido, a precios justos, bien ubicado. Juan Rodríguez Moran Jose Gerardo Martínez Piña Locatarios

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Los arcos de una antigua ladrillera dieron su nombre al mercado Portales, nombre que comparte con una colonia y con la cercana estación del metro. Situado a una cuadra al oriente de la calzada de Tlalpan y de la estación del metro Portales, el mercado está conformado por dos naves, una de varios y otra especializada en artículos de plomería y ferretería. En tiempos prehispánicos, esta área era parte del lago y permanecía llena de chinampas, por eso la vecina estación del metro Nativitas tiene como símbolo una trajinera. En este mercado vamos a encontrar los clásicos puestos de verduras y gran variedad de frutas frescas, flores, yerbas medicinales, así como abarrotes, carnes, dulces típicos, mercería, juguetes, piñatas, arreglos florales y demás artículos similares. Su sección de comida es memorable, pues va de la clásica pancita a los mariscos, las carnitas, huaraches y la barbacoa de borrego y de conejo. Llaman la atención varios locales donde venden santos de diferentes tamaños y materiales, además de pósters religiosos y ropa de niños Dios. Es interesante que el mercado se haya convertido en un hospital de figuras religiosas. El 60 de la demanda de restauración de imágenes llega al mercado Portales. Los meses con mayor actividad son de noviembre a febrero. Además de los santos también se restauran, limpian y arreglan trajes de niños Dios y de varios santos y vírgenes. Los restauradores se especializaron en todo tipo de materiales: barro, yeso, madera, resina, papel o pasta. Las imágenes más restauradas son las de niños Dios y de la irgen de Guadalupe; le siguen las de San udas, la Santa Muerte y San Chárbel. Incluso les llegan pedidos por paquetería desde

Portales se compone por dos naves: Portales Anexo con el número oficial 201, alberga 125 locales, ubicado en Libertad y Montes de Oca, y se fundó el 2 de octubre de 1967; y el Portales ona, con el número oficial 30, cuenta con 599 locales, situado en la calzada Santa Cruz, entre 5 de Febrero y Libertad, se fundó el 10 de agosto de 1957. Los dos están en la col. Portales Norte. 262


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los estados del norte del país y de Estados Unidos. Aunque a veces sale más barato comprar una imagen nueva, el valor simbólico es mayor y por eso se busca repararlas. Eso es lo que destaca don uan Rodríguez en entrevista: “Hay gentes que si compraron su imagen hace tres meses y se les rompe mejor compran una nueva, pero en las familias, más que nada, hay gente que tiene con sus niños 40 ó 50 años, o hasta más, ya viene de generación en generación, entonces fue heredado de la abuela, la mamá, luego la hija y así sucesivamente, y prefieren conservarlos”. En cuanto a la nave de plomería y ferretería, allí se encuentra de todo: lavabos, baños, tuberías, tapas de registros, calentadores, herramientas, muebles de baño y cocina, estufas de gas, empaques, tinacos, cables, lámparas, y todo lo que necesiten los plomeros, azulejeros, electricistas, herreros y carpinteros. Pero lo mejor, es que siempre se podrá contar con el consejo y asesoría de los comerciantes, que saben que muchos de sus clientes no son especialistas y sólo requieren hacer reparaciones caseras. Este mercado es hijo de un antiguo mercado que se ubicaba

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en calzada de Tlalpan, en íctor Hugo y Antillas, muy cerca de aquí, y de los tianguis porfirianos y revolucionarios que se ponían en La ombilla, por San ngel. Allí llegaban vendedores de Contreras, de Tláhuac y de Xochimilco. Pero durante la regencia de Ernesto P. Uruchurtu se les reubicó y se construyó el mercado Portales, el cual fue inaugurado el 10 de agosto de 1957. En este mercado popular surtía su despensa el gran Carlos Monsiváis. La gente lo recuerda con cariño, platicando con los locatarios, comprando aparte de su despensa, “el Monsi” también nutría su espíritu, pues a dos cuadras del mercado Portales, en las calles Libertad y Rumania está un tianguis de chácharas. Navegando entre los puestos ambulantes, pescó verdaderas joyas de la historia y de la cultura popular que ahora son parte de la colección del Museo del Estanquillo. El mercado de pulgas actualmente se pone todos los días, y venden de todo, cosas usadas como muebles y trastes, pero también libros viejos y fotografías antiguas, monedas y cuadros, grabados históricos y todos los objetos que el paso del tiempo ha ido barnizando con una pátina de nostalgia.

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Lázaro Cárdenas estuvo rebanando jamón y queso, aquí en el mercado Abelardo. Contamos con un patrimonio artístico que está abandonado a su suerte. Rodolfo Torres Perea Locatario comerciante

Necesario que, mercados como el Abelardo, se puedan incorporar a los circuitos turísticos de la Ciudad, que puedan mostrar a nuestro mercado como parte del patrimonio muralístico del mundo: aquí conviven murales de discípulos de Diego Rivera, supervisados por el gran pintor, con las actividades del mercado. Que las estaciones del transporte público lleven el nombre de los mercados, que podamos estar en las guías de promoción de la Ciudad de México. Leticia Ramírez Pineda Locataria

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Este mercado puede considerarse sin duda alguna fruto de la Revolución mexicana. Se ubica en el centro histórico de la Ciudad de México, unas cuantas cuadras al noreste del Palacio Nacional, entre las calles República de enezuela, República de Colombia, del Carmen y Rodríguez Puebla. Su arquitectura destaca por su fachada de piedra, su arquería y la mezcla de estilos arquitectónicos, Art nouveau, Art decó y elle époque, así como por ciertos detalles barrocos, dando como resultado un sincretismo muy interesante entre afrancesado y mexicano. Fue construido en terrenos de lo que fue el convento de San Pedro y San

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Pablo, el cual se encuentra justo en la contraesquina de enezuela y el Carmen. Este mercado es el prototipo de lo que se quería que fueran los mercados mexicanos, espacios para la convivencia, integrales, con un sello nacionalista y con elementos artísticos para el disfrute popular. Por eso, lo que más sobresale de él son su guardería, su teatro y sus murales. Esa vocación social y cultural la destacan los mismos locatarios. En palabras de doña Leticia Ramírez: “El teatro se tenía con el concepto de que llegara la cultura a la comunidad desde los años 30. Cerca tenemos una preparatoria, tenemos el Cendi en la parte de arriba, el Centro Comunitario, el Centro uvenil y Alcohólicos Anónimos. Todo dentro de este edificio, la misma gente del mercado va a estos espacios. Lamentablemente las autoridades están cerrando los Cendis”.

Los murales del mercado Abelardo L. Rodríguez fueron elaborados por alumnos de Diego Rivera y supervisados personalmente por el famoso pintor. Son 1 450 metros cuadrados de murales distribuidos en pasillos, vestíbulos y entradas. Estos murales están entre las obras más importantes del muralismo mexicano, junto a los murales del Palacio Nacional, del Palacio de ellas Artes y de la Secretaría de Educación Pública. Se trataba de acercar el arte al pueblo y criticar la condición de explotación de los trabajadores. Por ello se plasmaron temas socialistas, con obreros, mineros y campesinos luchando por sus dere-


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chos, mientras que a los capitalistas se les muestra atesorando sus ganancias y aliados con el alto clero. Entre otros temas también destacan los mercados indígenas y los viejos canales de la ciudad por donde se transitaba en canoas para vender sus productos cosechados en las chinampas; igualmente hay motivos prehispánicos inspirados en esculturas y códices. Los nombres de estos murales son Los mercados, de ngel racho; La industrialización del campo y Los mercados, de Raúl Gamboa; Los alimentos y Los problemas del obrero de Pedro Rendón; Escenas populares de Ramón Alba Guadarrama; y La in luencia de las vitaminas de Antonio Pujol, aunque también colaboraron otros pintores como Pablo O Higgins y Miguel Tzab Trejo. Hubo al menos tres norteamericanos que aportaron su obra, como Grace Green ood Ames con el mural Las labores del campo, y Marion Green ood con La minería. El norteamericano, de ascendencia japonesa,

Isamo Noguchi realizó un relieve de cobre plateado titulado istoria de México. Los murales pueden admirarse hoy en día en las entradas y pasillos del mercado; fueron restaurados en 2009, aunque lucen un tanto abandonados, ya que bajo ellos se apilan bicicletas, motos y huacales, a pesar de que hay letreros que lo prohíben. El mercado era grande para su época y ocupó toda una manzana. Es amplio, bien iluminado y ventilado, con una estructura de hierro que cubre el patio central. La construcción quedó a cargo del Departamento de la Ciudad de México, cuando la gobernaba Aarón Sáenz. Fue diseñado por el arquitecto Antonio Muñoz García y abierto el 24 de noviembre de 1934. Comenta don Rodolfo Torres Perea que el mercado fue inaugurado por el presidente Abelardo L. Rodríguez y el entonces presidente electo Lázaro Cárdenas. Rememora don Rodolfo que Lázaro 275


Cárdenas estuvo rebanando jamón y queso en una de las cremerías del mercado, al cual se le puso el nombre del general Abelardo L. Rodríguez, uno de los tres presidentes impuestos por el general Plutarco Elías Calles durante el maximato. Este mercado sirvió de modelo para los mercados que se construyeron 25 años después en Tepito, la Lagunilla y la Merced. Al igual que la mayoría de mercados populares, el Abelardo tiene áreas destinadas para abarrotes, carnicerías, fondas, verduras, ropa, calzado y otras mercaderías. Fue pensado para surtir las despensas familiares de una población que en aquella época, y ahora, se expandía aceleradamente. Actualmente, el mercado es asfixiado por los vendedores ambulantes, los puestos semifijos y la inseguridad. Está rodeado por varias plazas comerciales que ofrecen una gran variedad de ropa, así como maletas, mochilas y bolsos. 276


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Sobre el pasado reciente y los problemas que enfrentan comenta don osé Luis Rodríguez Hernández: “Las cocinas estaban en el exterior, en la calle de Puebla. Pero ahorita ya todas están aquí adentro, y es un problema porque los compañeros se molestan si les pedimos que utilicen sus campanas extractoras de humo, nada más las tienen de adorno. Pero creo que hace falta más conciencia de todos los que trabajamos aquí, de los nuevos que han llegado. Antes existían afuera del mercado tres patios, hacían posadas y venían a hacer sus compras aquí. Ahora las personas que vienen son de provincia, vienen a comprar sus chacharitas que venden alrededor. Especialmente los domingos el mercado está vacío, porque las casas-habitación son bodegas de fayuca o plazas comerciales; esto fue a partir de 19 5 con el temblor”. 278


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Esa zona tiene vocación comercial desde hace cientos de años. Por allí cruzaban los canales que venían de Xochimilco, la zona que tradicionalmente ha abastecido a la Ciudad de México. Cerca se encontraba el antiguo mercado de la Merced, que por un tiempo funcionó como central de abasto y de donde se surtían los locatarios del Abelardo. A una cuadra se ubicaba el mercadillo de Loreto, en uso durante el siglo XIX. De hecho, la iglesia de Nuestra Señora de Loreto da la espalda a la fachada principal del Abelardo L. Rodríguez y ostenta una de las cúpulas más grandes de la ciudad. Hoy, el antiguo mercadillo de Loreto es un hermoso parque. Toda esa cuadra frente al mercado estuvo ocupada por la iglesia de Nuestra Señora de Loreto, la iglesia y el convento de San Pedro y San Pablo y el Colegio de San Gregorio, pero ahora allí se encuentran el Museo de las Constituciones, oficinas del IN A y la Universidad Obrera icente Lombardo Toledano. A un costado de la plaza de Loreto se encuentra la iglesia de Santa Teresa la Nueva, lo único que queda del convento del mismo nombre que se levantó para atender a jóvenes humildes en el siglo XVIII y que aún conserva en su interior retablos neoclásicos. Adentro, en una capilla dedicada a la Inmaculada Concepción se exhiben los restos de Santa Celeste, patrona de las novias. Es una bella escultura en cera, cuyos cabellos y huesos son los de la santa. Esta santa, originaria de la ciudad española de Córdoba, fue decapitada por órdenes del rey moro Abderramán II por no acceder a sus pretensiones. Santa Celeste se celebra el 21 de octubre y fue muy popular durante siglos, pues a ella recurrían las mozas casaderas que no lograban juntar la dote. Hoy que la dote no 280


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es necesaria, y que los jóvenes pueden conocerse y convivir libremente sin la presencia de chaperonas, el culto de Santa Celeste ha venido a menos. En el mercado Abelardo L. Rodríguez tenemos, en un breve espacio, conjuntadas historia, política, tradición, arte y comercio. Pero los mercados no renacerán si la gente no los visita, si no se apropia de ellos, si no los disfruta. En opinión de la locataria Leticia Ramírez: “El mercado Abelardo por su importancia arquitectónica y artística debe incorporarse a los circuitos de turismo cultural. Es un mercado al que se le debe regresar el esplendor de mercado principal; es un mercado con un gran patrimonio artístico, pero institucionalmente abandonado a su suerte”.

El mercado Abelardo L. Rodríguez consta de dos naves, el Abelardo L. Rodríguez ( ona), tiene el número oficial 16, cuenta con 246 locales, se ubica en Rep. de enezuela núm. 42, entre Rodríguez Puebla y El Carmen y se fundó en 1934, y el Abelardo L. Rodríguez (Coronas) con el número oficial 3, alberga 151 locales, se encuentra entre Rodríguez Puebla, Colombia y Callejón de Girón y se fundó el 26 de julio de 1955. Ambos ubicados en la col. Centro.

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Llegamos a competir con la Merced. Ahora somos la referencia gastronómica de comida popular de la ciudad. María Guadalupe Aguilar Ibarra Sofía Ibarra Aguillón Locatarias comerciantes

Proponemos que el metro y el metrobús que están enfrente del mercado, puedan llamarse Guerrero/Mercado Martínez de la Torre, si algo promociona a los mercados, es el transporte público. Que tengamos en las estaciones del metro, metrobus y otros, propaganda, publicidad de nuestros mercados. Que, ante posibles sismos, se puedan revisar a profundidad las naves, y se puedan crear acciones de protección civil. Apostarle al pago a través de tarjetas, de sistemas electrónicos y a la ampliación de horarios en nuestros mercados, adecuándonos a las nuevas circunstancias de la Ciudad. René Rojas Aguilar Locatario

Damos clases de matemáticas a los niños del mercado, es parte de la vocación de servicio que tenemos, somos y hacemos comunidad, de aquí salen profesionistas y profesionales con valores del bien común. Necesitamos invitar a las familias a que exploren, a que vivan y disfruten nuevamente los mercados. Martín Toledo Ayala Locatario


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Uno de los mercados más antiguos y populares de la ciudad es el Martínez de la Torre. Sus naves actuales se construyeron en la época de oro de los mercados, con el Regente de Hierro, Ernesto P. Uruchurtu. El Martínez de la Torre fue inaugurado el 14 de octubre de 1957, pero su historia data de un siglo atrás. Se ubica en la colonia Guerrero, una de las primeras que nacieron en la periferia de la Ciudad de México hacia 1 70, junto con las colonias San Rafael y Santa María la Ribera. Eran tierras comunales de los barrios indígenas de Nonoalco y los Reyes, quienes fueron despojados por Atilano Sánchez para fundar la hacienda uenavista y el rancho Los ngeles. A su vez, estas tierras fueron compradas por Antonio Escandón y el político liberal Rafael Martínez de la Torre, defensor legal de Maximiliano en uerétaro. También compraron, a precios irrisorios y a plazos, las tierras del convento de San Fernando. Estas transacciones despojos, en realidad se hicieron al amparo de la Ley de Desamortización. Tales tierras se adquirieron para especular, pues ambos compradores sabían previamente que allí se construiría la estación del Ferrocarril Mexicano, que corría de México a eracruz. En esos terrenos se edificó la estación uenavista, llamada también San Fernando, así como las vías de acceso, talleres, almacenes y patios de maniobras. El primer ferrocarril del país fue inaugurado en 1 73. Ese mismo año, en el predio del rancho de Los ngeles, Martínez de la Torre estableció una colonia, que hoy es la Guerrero. En un principio fue una colonia proletaria, donde se asentaron obreros y artesanos, quienes construyeron sus casas ellos mismos. La colonia carecía de servicios básicos y por la cercanía del ferrocarril creció aceleradamente, pues a tres años de su fundación ya alcanzaba los 10 000 habitantes. Esos primeros colonos se movilizaron para

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exigir servicios, pero muchos de ellos fueron expulsados por el gobierno, de modo que para fines del siglo XIX la parte sur de la colonia Guerrero se fue habitando por familias de clase media. En 1 95, durante el gobierno de Porfirio Díaz, se construyó el mercado Martínez de la Torre en terrenos de una alameda. La colonia Guerrero había crecido, mas sus calles todavía eran de tierra. La fachada del mercado era de mampostería con techo de lámina. Para los años 30 del siglo pasado, el mercado Martínez de la Torre estaba rodeado de puestos de madera y lámina, ayateros y vendedores ambulantes, sus calles eran de piedra de río y un tranvía pasaba a su costado. En 1957, el mercado porfiriano fue derribado para hacer uno nuevo. Además, se introdujo el drenaje en la colonia, se regularizó el servicio eléctrico y se pavimentaron varias calles. Las dos naves que se construyeron aún es-

tán en pie, una de ropa y otra de varios, que incluye áreas de frutas y verduras, carnes, abarrotes, chiles secos, comidas y demás. Principalmente, destaca por sus sabrosas taquerías, tamales y barbacoa. Hoy es uno de los mercados más limpios y organizados. De los ingresos autogenerados el mercado paga seguridad privada, ya que están conscientes de que es una de las prioridades junto con la higiene. Poco a poco han ido remodelando sus locales y mejorando la iluminación exterior. La convivencia y la solidaridad entre los locatarios se nota. Comenta don Martín Toledo: “El santo de este lugar es el Sagrado Corazón, que se festeja antes del Día de Muertos. Hacen su pequeña celebración con juegos mecánicos, una procesión y otras cosas. Aquí tenemos dos celebraciones principales: el aniversario del mercado, que es el 14 de octubre, y la peregrinación a la asílica de Guadalupe, el 12 de diciembre. a otros eventos como el Día del Niño o Día de la Madre son celebraciones más pequeñas; hemos tenido obras de teatro en el estacionamiento y hemos invitado a radiodifusoras. La atención, la calidez y la higiene son algo que cuidamos muchísimo para poder mantener a nuestros clientes felices. o

creo que eso es lo que nos ha mantenido, porque la gente no es tonta, si usted la trata mal y no le da calidez se va, y aquí se les está dando esa atención. o aquí empecé a gatear, empecé a caminar y empecé a trabajar, toda mi vida he estado en este lugar. Ahora ya no tanto, porque mis hijos se quedan, pero soy feliz viniendo aquí”. Con él coincide don Alfredo Pérez. Es necesaria la calidez, la relación amable entre vendedor y cliente: “ o creo que el mercado es la mejor forma de hacer contacto humano, pero cuando son personas positivas que transmiten cosas buenas. En el mercado se puede platicar de todo, hasta de los problemas económicos de cada quien. Aquí viene la señora a decirte que el marido no le da dinero, que le pegó, que la trata muy bien y no la deja trabajar Hay comentarios de todo. Hay jovencitas que también vienen y no saben lo que se ocupa para cocinar y te dicen 287


que les des de lo más feo, a lo que yo opino que si es para la casa, les des lo mejor porque es para su familia, por eso no les des porquerías”. Por su parte, el locatario Martín Toledo Ayala opina acertadamente: “El mercado Martínez de la Torre se ha convertido en la referencia de gastronomía popular del Distrito Federal, por lo que las instituciones de turismo y de cultura deben salvaguardarlo y promocionarlo. El mercado es la fortaleza barrial de la emblemática y tan estigmatizada colonia Guerrero”. El Martínez de la Torre se compone de dos naves: el Martínez de la Torre ona con el número oficial 7, cuenta con 600 locales y se ubica en Eje 1 Norte Mosqueta y Degollado, entre arco y Soto, y el Martínez de la Torre Anexo que cuenta con el número oficial 5, alberga 339 locales, y se localiza en arco y Eje 1 norte. Ambos están en la col. Guerrero y se fundaron el 14 de octubre de 1957.

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idal o El Hidalgo es el corazón de la colonia Doctores y la Obrera. La frescura y la calidez con los clientes permiten que los mercados sobrevivamos. Es necesario que los mercados públicos puedan tener control de los autogenerados, para que se utilicen en mantener en buen estado el mercado. Nicasio Vázquez Rodríguez Locatario comerciante

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Este mercado se localiza en la colonia Doctores. En tiempos coloniales eran terrenos justo en los límites de la traza urbana. Fue una de las primeras colonias de la Ciudad de México, pues se empezó a fraccionar en 1 90, en un predio de Francisco Lascuráin llamado Las Indianillas. Originalmente se le llamó colonia Hidalgo, pero por estar los nombres de sus calles dedicadas a destacados galenos se impuso la denominación de colonia Doctores. En la plaza de la colonia pronto se fue estableciendo un tianguis que creció y dio paso a un mercado de barracas insalubres. Por eso el regente Ernesto P. Uruchurtu proyectó un mercado nuevo y funcional, desapareciendo la plaza Hidalgo y designando con este nombre al nuevo mercado, que fue inaugurado el 3 de noviembre de 1956. El mercado Hidalgo consta de dos grandes naves. Una, llamada Anexo, que era originalmente para venta de ropa, pero poco a poco se fue especializando en plomería y electricidad. Si bien sus clientes son electricistas, plomeros y cerrajeros de la Ciudad de México, también llegan muchos de varios estados del país, pues venden y reparan maquinaria y equipos para perforación, inclusi-

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ve para usos industriales, así como bombas, motores, compresores, materiales y herramientas para jardín, refrigeración, mecánica y fontanería. Hay equipos de seguridad industrial, cables de todas medidas y para todos los usos, instrumentos, cintas industriales y todo tipo de insumos. Respecto a esa actividad comenta don Carlos Hernández iménez: “En los supermercados no tienen lo que tenemos aquí, como cables de gran calibre que vienen a buscar, además de que aquí les damos asesoría, como puede ser diciendo a la gente qué es lo que más le sirve y los precios junto con su calidad. uelven a venir los clientes porque se les da la asesoría y un buen trato. Hasta arquitectos vienen porque no conocen totalmente las cosas que necesitan”. La nave de arios tiene las típicas secciones de ropa, envases, carnes, mariscos, pescados, juguetes, verduras y frutas. Pero destaca sobre todo por su comida y bebida. Sus fondas se llenan de clientes que saborean la pancita de res, chamorros, paella, sopa de médula, cochinita pibil, mole o ubre de res en jitomate,


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como algunas de las especialidades. Pero también hay un gran surtido de tacos: de machitos, bistec, suadero, longaniza, carnitas y guisados varios. si de antojitos se trata, hay tlacoyos, quesadillas, sopes, enchiladas, huaraches, garnachas y tostadas de pata, tinga y salpicón. Para los que llevan prisa, están las tortas de milanesa o de lo que desee, licuados y cocteles de fruta. Dentro del mercado, varios locales se dedican a la producción artesanal de tostadas en grandes cantidades, para surtir a fondas, taquerías y restaurantes. Pero la producción de tepache es de lo más característicos del mercado. En grandes barricas se fermenta, a la vista del público, con una receta única que además de la tradicional piña utiliza manzana, especias y otros ingredientes que le dan un sabor y una frescura únicos. Al igual que otros mercados, los problemas de inseguridad, las bajas ventas y las exigencias de Ha-

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cienda agobian a los comerciantes. Para garantizar la primera, han optado por contratar seguridad privada con sus propios recursos, pues la idea es dar confianza a la clientela. Sobre la escasez de compradores, don Martín Guadalupe illa comenta: “Poco a poco hemos ido incrementando cosas ajenas a los giros originales, no siempre nos hemos dedicado a lo mismo, buscamos acomodarnos y la gente nos va pidiendo mercancía que no tenemos; es cosa de irla metiendo”. Es más difícil el problema con Hacienda, pero los representantes de los mercados populares de la ciudad se están organizando y elaborando propuestas concretas a través del Senado y de algunos partidos políticos.

Topil de vendedor código Florentino.

Hidalgo está compuesto de dos naves, una es Hidalgo ona, que es el número oficial 1 , cuenta con 975 locales y se ubica en Dr. arragán, entre Dr. almis y Dr. Arce; la otra es Hidalgo Anexo, con el número oficial 91, alberga 42 locales, se encuentra en Dr. arragán, entre Dr. almis y Dr. Olvera. Ambos se fundaron el 3 de noviembre de 1956 y se encuentran en la col. Doctores.

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Central de abastos La Central de Abastos no está en la Constitución CDMX, urgente, necesario que estemos en la agenda pública prioritaria, abastecemos de alimentos a la gran Ciudad de México y su zona metropolitana. Roberto Martínez Loera Locatario

Siendo nuestra Central de Abastos la más grande y concurrida del mundo, parece que no somos prioridad, necesario que la federación vuelva a invertir y promover a esta ciudad abasto. Mónica Torres Salvatti Locataria

La central es el mostrador de los productores nacionales, tiene la vocación de dar espacio de comercialización a los productores locales, aunque eso se ha perdido, debemos recuperar la vocación noble de la central: del campo a la mesa. Felipe González Hernández Locatario

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La central de abastos de la Ciudad de México es impresionante. Prácticamente es una ciudad comercial, pues ocupa 327 hectáreas, y al día recibe alrededor de 60 000 vehículos, entre los que se cuentan 2 000 tráileres, 1 500 camiones torton y 57 000 vehículos de productores y compradores. El estacionamiento tiene 3 224 cajones. Es decir, día con día acuden unos 300 000 visitantes, pero en épocas especiales, como en Navidad, pueden ascender hasta medio millón de personas. La central cuenta con 3 755 bodegas y comercializa productos de 24 estados del país. Allí trabajan cerca de 70 000 empleados en las diferentes área y actividades. Aunque tiene varios espacios bien definidos de comercialización, hay otros sectores de servicios que también forman parte de la central. Estos sectores especializados son abarrotes y víveres, frutas y legumbres, flores y hortalizas, subastas y productores, envases vacíos, aves y cárnicos, zona de pernocta y bodegas de transferencia. Adentro de cada área podemos encontrar cajeros, sucursales bancarias, guarderías, restaurantes, lavanderías, estéticas, una casa de cultura y oficinas gubernamentales. Algunos espacios se han ido especializando en determinados productos, como huevos, lácteos, productos de limpieza, y otros. Incluso hay un espacio para venta de medicinas al mayoreo y medio mayoreo. Para mover la carga hay un ejército de carretilleros y diableros, pues se cuentan más de 10 000, agrupados en diferentes organizaciones. Otro ejército de seguridad es 304


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coordinado para brindar protección a la ciudadanía. Entre sus elementos están los miembros de la Procuraduría General de la República, de la Policía Antinarcóticos, de la Policía Preventiva, y de la Policía Auxiliar. Las naves del área de flores y hortalizas semejan un inmenso bosque de follaje exuberante. Cerros de espinacas, acelgas, lechugas, cilantro y muchas otras especies se levantan bajo los techos o se apilan a un lado de los pasillos. Se llenan camiones con los desechos para hacer composta, pero otra parte de las hojas cubre las áreas peatonales. Desde la madrugada, una marabunta de gente llena las naves, de modo que para el medio día ya muchos vendieron su carga y están levantando sus puestos. En el área de frutas y legumbres los vendedores de papas poseen grandes máquinas para lavar este tubérculo, en tanto que las frutas se colocan en grandes cajas o se exhiben acomodadas geométrica307


mente. El área de abarrotes tienen inmensos pasillos donde se alinean negocios y bodegas de todo tipo, de marcas nacionales y extranjeras, muchas de ellas poco conocidas. Latería, huevos, empaques, especies, jabones, aceite y una infinidad de artículos pueden adquirirse al mayoreo. Los diableros y carretilleros tienen un ritmo frenético, un ir y venir precipitado, y a fuerza de gritos van despejando el camino. Ese movimiento continuo obliga a los peatones a estar siempre alertas para no ser atropellados. La central de abastos es hija directa de la Merced. Las bodegas que obstruían el centro histórico fueron trasladadas al EDA. Debido a su posición estratégica, se optó por construir la central en un predio llamado Chinamperías, de la delegación Iztapalapa. Muchos objetaron esa decisión, pues era una zona chinampera con alta producción de alcachofa. Entre los opositores estaba el cronista de Iztapalapa, el doctor orge de León Rivera, quien comenta: “Antes, el espacio de la central era una zona chinampera y mucha gente se opuso, en la actualidad hay gente que sigue peleando. En aquel tiempo, las chinampas aún estaban activas, en servicio, aunque ya no como anteriormente a la Revolución. Se cultivaba la alcachofa. No se podía competir con Xochimilco, pero sí había agricultura. Sí era una ruta comercial”.

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CENTRAL DE ABASTOS

El doctor De León Rivera compartía la propuesta de que en lugar de hacer una sola central se hiciera una en cada entrada de la ciudad: “Se hizo una sola central, cuando había que hacerlas en las zonas de entrada y salida de las rutas comerciales, había que haber hecho una en cada punto cardinal, porque por todos lados se entra. o proponía de cuatro a cinco centrales de abastos”. Pese a todo la obra se construyó e inició operaciones el 22 de noviembre de 19 2, el proyecto de construcción de la central de abastos fue elaborado por el arquitecto Abraham abludovs y y fue inaugurada por el presidente osé López Portillo. Muchos comerciantes de la Merced se resistieron al cambio, o vendieron sus locales o bodegas y regresaron a las calles. Llevó tiempo para que la central de abastos comenzara a operar plenamente. Aunque había un área de pescados y mariscos, era pequeña. Para se-

guir desahogando el centro de la ciudad se construyó un área grande para pescados y mariscos al suroeste de la central de abastos, en un espacio de nueve hectáreas, que fue llamada Nueva iga. Fue inaugurada el 23 de febrero de 1993. El viejo mercado de la iga siguió operando, pero en menor escala, y ahora poco a poco el pollo ha ido desplazando a los mariscos. En la Nueva iga hay 202 bodegas de mayoreo y 55 de menudeo, además de 165 locales de medio mayoreo, restaurantes, dos sucursales bancarias y 00 cajones de estacionamiento. Son más de 500 especies de pescados y mariscos, de mar y de agua dulce, las que se comercializan. Allí se distribuyen diariamente 500 toneladas de pescado fresco y 1 000 de productos congelados, lo que representa el 65 de la producción pesquera nacional. El 10 de ese volumen es de productos de exportación que llegan de Alas a, Chile, Panamá, China y otros países. Todo eso convierte

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a la Nueva iga en el mercado más grande de pescados y mariscos de América Latina y en el segundo a nivel mundial, sólo superado por China. Un comercio de esa magnitud también genera problemas enormes. Los contenedores de basura siempre están llenos, hay plagas de fauna nociva, falta agua, hay zonas con iluminación deficiente y la inseguridad no ha podido ser eliminada. Hoy que el tráfico de la ciudad vuelve a saturarse, regresan las voces que pugnan por hacer otras centrales de abasto, para que los productores, intermediarios, locatarios de otros mercados y consumidores del norte, oeste y sur no tengan que cruzar la ciudad para vender o abastecerse. 312


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Concentraciones comercio popular

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El comercio popular lo formamos personas buenas, trabajadoras que surtimos a las clases más bajas y a las medias. Somos un activo económico de la ciudad y del empleo. Alejandra Barrios Richard Dirigente del comercio popular

Existen 220 concentraciones asentadas en 14 alcaldías, luchamos porque se incorporen a los registros de infraestructura e inmobiliario del gobierno, denominar los predios como bienes públicos. Hay que hacerlos sustentables, para que se les dé mantenimiento y conservación. Humberto García Montes Dirigente del comercio popular

Además de los 329 mercados formales que existen en la Ciudad de México, hay una gran cantidad de concentraciones de comerciantes establecidos en la vía pública, en predios particulares o en plazas que carecen de registro y trabajan fuera de toda normatividad. El gobierno define a las concentraciones como “mercados de autoconstrucción, que venden productos de primera necesidad como frutas, legumbres, abarrotes, carnes y en algunos casos productos de limpieza o ropa, que se han instalado en predios o lugares irregulares para llevar abasto a la población”. La cantidad de concentraciones varía, según el gobierno local o según los propios comerciantes, pues unos dan como cifra 205 y otros 325 concentraciones,

en las que trabajan más de 1 000 familias. En el contexto general del comercio popular de la Ciudad de México representan una porción importante, pues se contabilizan 329 mercados públicos, 210 concentraciones de comerciantes, 1 420 tianguis, 52 mercados sobre ruedas, más una central de abastos. El líder de algunas de las concentraciones, Humberto García Montes, expresa: “Existen 220 concentraciones asentadas en 14 delegaciones del D.F. No hay en enito uárez ni en Miguel Hidalgo. En la delegación que más existen es en Iztapalapa, que tiene 120 concentraciones”.

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Al trabajar en predios irregulares o en la calle, sin reconocimiento oficial, estas concentraciones carecen de servicios básicos como agua, drenaje y energía eléctrica, y no pueden acceder a créditos o apoyos gubernamentales para mejorar sus locales o remodelarlos. Las concentraciones comerciales generalmente se agrupan en delegaciones periféricas como Tlalpan, Tláhuac, Xochimilco, e Iztapalapa y se desarrollan en terrenos particulares o en remanentes de vialidades, donde los comerciantes construyen con recursos propios, por eso se les llama mercados de autoconstrucción. Los propios locatarios administran sus mercados, pero al no estar reconocidos no tienen certeza jurídica ni cuentan con la cédula de empadronamiento, por lo que legalmente los locatarios de las concentraciones no pueden heredar su espacio a sus hijos. Sobre este aspecto comenta don Humberto García: “Las concentraciones son mercados que se han construido con recursos propios, sus instalaciones y servicios los prestan con recursos propios, esos son los que hay que incorporar al registro de infraestructura e inmobiliario del gobierno, denominar los predios como bienes públicos. Hay que hacerlos sustentables, para que se les dé mantenimiento y conservación; hay que entrarle a la política pública de la preservación de mercados públicos, y que se le apoye con los gastos de agua, de luz, a fin de disminuir el gasto en el mantenimiento; que los recursos autogenerados se inviertan con supervisión de la Procuraduría Fiscal. Con eso tendríamos mercados modernos, sustentables, funcionales y seguros porque le das confiabilidad a la comunidad. Cuando un mercado está limpio, tiene calidad de productos, vigilancia y atención, encuentras comodidad y no te quedan más que ganas de entrar. Es lo que queremos, entrarle a la innovación”. Distintos gobiernos delegacionales y organizaciones de comerciantes han buscado dar certeza jurídica e instalaciones decorosas a las concentraciones, pero

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CONCENTRACIONES Y COMERCIO POPULAR

priva la desconfianza, los juegos políticos y las simulaciones de quienes únicamente buscan el beneficio propio. A quienes vienen detentando un espacio perteneciente a alguna delegación se busca regularizar su situación, y en su caso cambiar el uso del suelo, previa autorización de las secretarías de Desarrollo Económico y de Transporte y ialidad. De esa manera, las concentraciones se convertirían en mercados públicos y los comerciantes tendrían los derechos inherentes a su nuevo estatus, pero también tendrían la obligación de darse de alta en Hacienda como personas físicas. ahí es donde nace otro desacuerdo. En este sentido explica Humberto García Montes: “La Secretaría de Hacienda propone lo mismo que en 1990, eliminar el régimen de pequeños contribuyentes. Nosotros ya hacíamos un pago sobre la renta, una aportación, pero pagábamos cuotas, cuotas que todos cubríamos. El pago sobre la renta del pequeño contribuyente desaparece con las reformas fiscales de los 90, y pasamos al régimen general de ley donde los impuestos van al 35 , y eso ya muchos no lo pudieron pagar. La nueva reforma hacendaria es lo mismo, es heredada, el gobierno sigue cumpliendo sus compromisos del , y a nosotros no nos dan los números de incorporación fiscal, ese régimen te cobra sobre el porcentaje de la venta. Nos dicen que si nos incorporamos vamos a tener derecho a seguridad social, vamos a tener los créditos del Fondo Nacional de Ahorro, fondo de retiro, el derecho a la vivienda de interés social. Se oye bien, pero en la práctica es sólo ampliar el número de contribuyentes para compensar la baja venta del petróleo. Pero se olvidan de las condonaciones que se le hicieron a los grandes consorcios. A 30 empresas a nivel nacional se les está condonando, simplemente en 2013, 160 mil millones de pesos en impuestos. Hay empresas a las que se les condonaron 190 millones de pesos solamente por integrarse al programa de beneficio de condonación de impuestos, pero a los del régimen de pequeños contribuyentes no, porque según el gobierno, nosotros somos los grandes evasores de impuestos. Por eso Hacienda tabula a los mercados como microem-

presarios. Los comerciantes no somos ni eso, somos prestadores de servicio de abasto popular. El régimen de microempresario no da solvencia, hay quien se persigna y hay quienes ni eso. Las ventas ya no dan, los anaqueles se están vaciando, lo que predomina son los prestamistas, dan dinero en la mañana y lo cobran en la tarde, pero cuánto te cobran de intereses Por eso muchos de los prestamistas se están quedando con los locales dentro de los mercados, de eso no se ha dado cuenta el gobierno. El mercado Medellín ya es de puros prestamistas, y el gobierno está enterado”. Por su parte, la lideresa Alejandra arrios Richard, comenta sobre este mismo problema: “El comercio informal es el escape de mucha gente que no tiene trabajo ya sea porque no estudió o sí estudió, pero no lo puede conseguir. También hay que verlo desde la visión de la madre soltera, que trata de salir de su situación vendiendo quesadillas, ropa, zapatos, etc., pero llegan las autoridades y destruyen sus negocios. El comercio en la vía pública es causa solamente de una razón: la falta de empleo. Existe porque el salario es muy bajo y el trabajo muy mal pagado. Las madres solteras tienen que ir a trabajar, pero no tienen quién cuide a sus hijos y los eduque. No tenemos la culpa de que el gobierno no reconozca al comerciante. todavía nos acusan de ilegales: estamos dispuestos a pagar, pero no como ellos quieren y por eso mismo muchos comerciantes se van y no se les vuelve a ver. Somos personas que surtimos a la ciudad, a las clases más bajas y a las medias. Al paso la gente nos compra y eso es bueno porque se van generando empleos donde no los hay, y no son delincuentes porque trabajan. Propuse que hagamos relaciones civiles, llevemos el control de los agremiados y con una cuota fija todos paguemos a Hacienda, y dar de baja y alta a las personas”. Todos están de acuerdo en pagar sus impuestos, una cuota justa que no lastime sus bolsillos, que nos los pauperice, que les permita salir adelante dignamente con su trabajo. son decenas de miles de comerciantes, formales e informales, solos o agrupados en organizaciones, los que exigen seguridad, que buscan retomar sus raíces, trabajar en paz, formar nuevamente una comunidad.

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Los en la

Mercados

Constit ción

Ci dad Mé ico

de la de 324


Los mercados en la constitución implica

un reconocimiento legal a varios siglos de historia de los mercados como abastecedores de la canasta básica, pero también determina que el Gobierno de la Ciudad tiene la obligación de promoverlos e incluirlos dentro de sus políticas públicas. Ernesto Alarcón Jiménez Presidente de la comisión de abasto / congreso local

Un vacío legal en la Constitución Política de la Ciudad de México, es la encomienda de la responsabilidad de los mercados en una comisión que presida el alcalde y alguno de los concejales. Históricamente en la ciudad de México dicha responsabilidad la tuvo el corregidor o el teniente de justicia, junto con un regidor del cabildo. En el resto de municipios de la República mexicana normalmente hay un regidor encargado del ramo de mercados. Tonatiuh González Case Coordinador parlamentario del PRI / Congreso local

subsanar la omisión del artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que en él los mercados y centrales de abasto no se mencionan como parte de las Es necesario

funciones y servicios públicos de la Ciudad de México. Ello con el fin de equipararlo al artículo

115 constitucional, que establece a los mercados como parte de los servicios públicos de los ayuntamientos. Los constituyentes del PRI logramos meter a los mercados públicos y tianguis y concentraciones en la Constitución CDMX. Cynthia López Castro Diputada federal / Constituyente CDMX


Los mercados, al igual que todas las actividades sociales, han estado regulados por leyes, reglamentos o normas que mandan, permiten o prohiben algún aspecto o práctica, e incluyen desde los sujetos que compran, venden, o deambulan, los espacios en los que se establecen, los tributos o impuestos que deben pagar a los gobernantes, hasta el tipo de mercaderías que está permitido expender, las que están restringidas, así como la cantidad, peso y calidad, por mencionar los principales aspectos vinculados a este quehacer. Tanto los mercados, como las normas que los rigen, cambian de acuerdo al contexto histórico y social en que se desenvuelven. Desde el México antiguo los pochtecas o comerciantes se agrupaban en gremios. El oficio se heredaba de padres a hijos, y gozaban de varios privilegios. Estos pochtecas estaban sujetos a reglamentos rigurosos, vivían en barrios propios y pertenecían a la nobleza. Los pochtecas se encargaban del comercio entre ciudades y regiones. En cambio, los campesinos y artesanos que vendían sus productos en los tianguis, no eran considerados propiamente pochtecas. Los tianguis prehispánicos también tenían su reglamento e inspectores que cuidaban que no se hicieran fraudes en los pesos o medidas, ni se alterase la calidad de los productos. Con la conquista europea

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desaparecieron los pochtecas indígenas, y el comercio de ultramar, así como el comercio regional, quedó en manos de los españoles. Los tianguis prosiguieron, especialmente los de la Ciudad de México, pues formaban parte importante del sistema de abasto de las ciudades, villas y pueblos. En las primeras décadas del México novohispano los tianguis eran únicamente indígenas, y se hacían en determinados días de la semana, aunque en la capital de la Nueva España llegaron a establecerse diariamente. Estaban formados por puestos o sombras que se ponían en la mañana y levantaban por la tarde, reconociendo cada uno de los vendedores el espacio asignado previamente. En los alrededores se ponían los vendedores eventuales o que sólo vendían por unas pocas horas, como campesinos que ofrecían los remanentes de sus cosechas, pescadores o productores de pulque. Los tianguis y mercados novohispanos eran espacios públicos complejos, de abasto popular, que al carecer de un reglamento específico por más de dos siglos fueron resolviendo los problemas a base de reales cédulas, mercedes, ordenanzas, bandos y licencias, y quedaron a cargo de corregidores, tenientes de justicia, alcaldes ordinarios, alcaldes mayores y regidores. Según distintas ordenanzas estos funcionarios reales no debían cobrar las alcabalas a los indios que vendían en los mercados, pero a lo largo del periodo colonial una y otra vez abusaron de su autoridad cobrando el derecho de piso. Los indígenas no soportaron pasivamente los cobros injustos, y a través de sus gobernadores entablaron querellas ante el virrey, quien invariablemente les daba la razón (AGN, Indios, v. 2, e. 954, 723; v. 6, e. 79, 52, Tierras, v. 2 56, e. 1). Gracias al documento que ingresó MONACOSO en los foros de consulta, se tuvo un antecedente que permitió que los mercados estuvieran en la Constitución de la Ciudad de México.


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

Uno de los grandes problemas de la Ciudad de México fueron los regatoneros, como se llamaba a los revendedores, pues compraban a los indios sus cosechas antes de que llegaran al tianguis, acaparando los granos y legumbres y provocando una escasez ficticia para luego vender a crecidos precios. Desde fechas tan tempranas como 1535, las Leyes de Indias permitían que los tenientes de justicia de cada ciudad o villa, más un regidor nombrado por el cabildo, impusieran precios justos a los regatoneros o revendedores, ya que la mayoría eran españoles, para que respetándoles el costo de los productos tanto de la tierra como de los llegados de España y otras partes, les permitieran “alguna ganancia moderada” (Libro I , título IX, ley XXII). Un artículo que siempre creó polémica fue el pulque, pues al ser un producto indígena podía venderse libremente en los tianguis, pero únicamente el aguamiel y el pulque blanco, pues los preparados sólo se podían vender en las pulquerías. Sin embargo, muchos mulatos y españoles acaparaban el nectar del maguey para revenderlo, armando saraos y escándalos nocturnos, de modo que muchas veces los tianguistas también seguían vendiendo hasta altas horas de la noche. Igualmente era común que muchos tratantes de mercaderías de ultramar llegaban a los tianguis y mercados por las tardes y abrieran sus puestos por la noche, para no esperar al otro día, lo que llevaba a otros comerciantes a hacer lo mismo, resultando que se convertían en romerías nocturnas, con bailes, bebidas y escándalos. Por ello se dispuso que sólo los indios tenían per-

mitido vender pulque blanco en los tianguis y mercados, además de prohibir terminantemente los tianguis nocturnos (AGN, Indios, v. 5, e. 396, v. 11, e. 364; General de parte, v. 2, e. 522). Para fines del siglo X III la ciudad de México era grande y compleja. El virrey uan icente de G emes, segundo Conde de Revillagigedo, a su llegada a Nueva España en 17 9, buscó modernizar la ciudad. Dictó las Providencias de Policía y uen Gobierno de México, así como diversas reglamentaciones que incluían el alumbrado público, la prevención de incendios, la limpieza de la vía pública, el Reglamento de Tributos de la Capital y el Reglamento de Mercados, entre los principales. El reglamento de mercados data de 1791, y prohibía los puestos en las calles para evitar que estorbasen y para mejorar la higiene; establecía que el comercio de abasto popular se concentraría en el mercado principal, que sería el del olador, para mejor control de calidad, pesos, medidas y precios, y para el aseo, orden y facilidad de cobranza de los inspectores. Precisaba los espacios que ocuparía cada género de mercadería, como granos, textiles, jarciería, loza, etc. La plaza central del olador estaba despejada, pues los cajones se pusieron hacia los costados, pero el reglamento prohibía los puestos semifijos o sombras en ella. Para evitar incendios, en todo el mercado estaban prohibidos los figones y cocinas, pues los cajones estaban construidos de madera. El reglamento abundaba que por costumbre se había nombrado un regidor como juez de plaza, pero en ningún reglamento u ordenanza se habían señalado sus funciones, por lo que se declaraba que a partir de entonces tendría autoridad sobre todos los mercados de la ciudad, incluyendo el Parian y el embarcadero en la plaza mayor, donde los in-

CIUDAD DE MÉXICO

dios hacían vendimias. Entre sus funciones estarían vigilar los pesos y medidas, así como la calidad de los productos; evitaría la regatonería y el comercio callejero, así como los tianguis nocturnos, y auxiliaría al administrador en la cobranza. También determinaba el reglamento que el producto del cobro en los mercados sería para el ayuntamiento. Este reglamento funcionó por varias décadas. En plena lucha de independencia, en 1 12, la Constitución de Cádiz incorporó varias de las atribuciones que ejercían los virreyes y los cabildos sobre el comercio. Dicha constitución determinó que las Cortes podían, entre otras atribuciones, determinar el valor, peso, ley, tipo y denominación de las monedas; adoptar el sistema que se juzgase más cómodo y justo de pesos y medidas, y promover y fomentar toda especie de industria, así como remover los obstáculos que la entorpecieran, además de aprobar los reglamentos generales para la policía y sanidad del reino. Un aspecto fundamental fue instituir que en todos los pueblos se establecieran alcaldes y las leyes determinarían la extensión de sus facultades así en lo contencioso como en lo económico. Respecto al gobierno interior, establecía que en todos los pueblos habría ayuntamientos, compuestos del alcalde, los regidores y el procurador síndico, que debían nombrase por elección, y cesaban los oficios perpetuos. Aunque no se menciona específicamente a los mercados, determinaba que quedaban en manos de los ayuntamientos la policía de salubridad y comodidad, la conservación del orden público, la recaudación de contribuciones, y todas las obras públicas de necesidad, utilidad y ornato. En otro apartado la constitución le confería al ayuntamiento la facultad de buscar arbitrios para obras u otros objetos de utilidad común que rebasaren sus caudales, obteniendo la aprobación de las Cortes a través de la diputación provincial. 327


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

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os mercados en el Mé ico independiente Una vez lograda la independencia, ninguna de las constituciones federales del siglo XIX contempló un apartado para las leyes municipales, aunque se daba por sentado que los servicios públicos correspondían a los ayuntamientos, como lo establecía la Constitución de Cádiz, que siguió siendo un referente, pero los cabildos carecían de un marco regulatorio que normara la mayoría de asuntos cotidianos. Las distintas administraciones de la Ciudad de México, tanto liberales como conservadoras, tuvieron que enfrentar los problemas de la capital a base de bandos, edictos y decretos, para asegurar el abasto, garantizar la seguridad, dar mantenimiento a mercados y plazas, limpiar calles y otras tareas municipales. Hubo bandos que nuevamente atacaron los escándalos y juegos prohibidos en plazas, calles y mercados; se combatieron los fraudes en los pesos y medidas; se establecieron tarifas para los puestos y cajones de los vendedores, así como otros derechos de mercado; se limitó o prohibió la venta de pulque y otros licores; se prohibieron las vendimias en las calles; se expidió un código sanitario y así cotidianamente se fueron afrontando los problemas conforme se presentaban. En 1 50 se terminó el nuevo mercado Iturbide, construido en la plaza de San uan de la Penitencia, y de alguna manera herencia del tianguis indígena de San uan. La novedad es que se inauguró con un reglamento que establecía que en ese y otros mercados de la ciudad se observaría el Reglamento de Mercados de Revillagigedo y determinaba que era derecho exclusivo de la municipalidad establecer mercados (AHCM, c. 19, e. 6). Fue en otra época, ya en el siglo XX, en plena Revolución Mexicana, cuando finalmente los municipios pudieron aparecer en la Constitución Federal, gracias al decreto sobre el municipio libre que enustiano Carranza emitió en eracruz en diciembre de 1914. Este decreto reformaba el artículo 109 de la Constitución de 1 57 y establecía: “Los Estados adoptarán para su régimen interior la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política, el Municipio libre, administrado por Ayuntamientos de elección popular directa y sin que haya autoridades intermedias entre estos y el gobierno del Estado”. 330

De esta manera se abrió el camino para que la Constitución de 1917 incorporara al municipio libre en el artículo 115, el cual establece en su fracción III, inciso d, que entre las funciones y servicios públicos los municipios tienen a su cargo los mercados y centrales de abasto. En ese tenor, el 1 de junio de 1951 el presidente Miguel Alemán aldés expidió el Reglamento de Mercados para el Distrito Federal, aún vigente, el cual define lo que son los mercados públicos, los distintos tipos de comerciantes, los tipos de puestos, prohibiciones, higiene, obligaciones, administración, asociaciones de comerciantes, resolución de controversias, y otros aspectos fundamentales. Sin embargo, aún subsisten algunas lagunas legales, pues el artículo 122 de la actual Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que se refiere a la Ciudad de México, no establece entre sus funciones y servicios públicos a los mercados y centrales de abasto, como sí lo hace el artículo 115 con los municipios en general. En cambio, la reciente Constitución Política de la Ciudad de México, de 2017, sí incluye a los mercados en dos artículos fundamentales (gracias a MONACOSO y a los constituyentes del PRI). El Art. 17 inciso b) numeral 11, establece: “El Gobierno de la Ciudad de México y sus alcaldías promoverán y fomentarán la economía social y la distribución de alimentos básicos a través de los sistemas de abasto tradicionales, como son los mercados públicos, los tianguis, las concentraciones y los pequeños comercios”. Ello implica un reconocimiento legal a varios siglos de historia de los mercados como abastecedores de la canasta básica, pero también determina que el Gobierno de la Ciudad tiene la obligación de promoverlos e incluirlos dentro de sus políticas públicas. Otro artículo importante es el 53, que versa sobre las Alcaldías, ya que en el apartado de Obra pública, desarrollo urbano y servicios públicos, en el inciso I, establece como una de las atribuciones de los titulares de las alcaldías, en coordinación con el Gobierno de la Ciudad de México u otras autoridades “Construir, rehabilitar, mantener y, en su caso, administrar y mantener en buen estado los mercados públicos, de conformidad con la normatividad que al efecto expida el Congreso de la Ciudad de México”.


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rop estas Estas disposiciones legales dan pauta para atender los problemas más urgentes de los 329 mercados públicos. De la revisión puntual de las leyes y la problemática señalada, al menos cuatro puntos pueden derivarse en propuestas concretas: Uno de los problemas más sentidos es la rehabilitación y el mantenimiento. Seis décadas transcurridas desde la inauguración de la mayoría de los mercados, y dos grandes sismos de los últimos años (19 de septiembre de 19 5 y 2017), dejaron daños en varios de ellos. Es urgente su atención inmediata, por ser obras de arquitectos mexicanos emblemáticos, por la tradición centenaria que representan, pero también porque al ser lugares de tránsito y concentración de multitud de gentes, y estar expuesta la ciudad a nuevos sismos, es imprescindible darles seguridad y prevenir posibles daños, tal y como establecen distintas leyes y reglamentos de Protección Civil y la propia Constitución Política de la Ciudad de México. Es necesaria una inspección profesional, con la más alta tecnología, que determine las acciones prioritarias a realizar en cada uno de los 329 mercados públicos, para que en base a los resultados las autoridades correspondientes desarrollen un Plan de Protección Civil. Siempre será mejor estar preparados y disminuir riesgos, ya que la Ciudad de México se localiza en una zona sísmica. Un vacío legal en la Constitución Política de la Ciudad de México, es la encomienda de la responsabilidad de los mercados en una comisión que presida el alcalde o 332

alguno de los concejales. Históricamente en la ciudad de México dicha responsabilidad la tuvo el corregidor o el teniente de justicia, junto con un regidor del cabildo. En el resto de municipios de la República mexicana normalmente hay un regidor encargado del ramo de mercados. La propuesta, surgida de los locatarios de los 329 mercados y más de 1,300 tianguis de la Ciudad de México es crear en cada alcaldía una comisión de mercados a cargo de un Concejal y con la participación de los interesados. Dicha comisión estaría enfocada en atender las necesidades del comercio popular, en especial lo concerniente al mantenimiento de los centros populares de abasto, sus condiciones de trabajo, administración y demás que las leyes señalen. Los mercados son la síntesis de la cultura popular mexicana, centros de abasto de una ciudad intercultural, pluriétnica, pluriling e y pluricultural, que representan fragmentos de la historia y son sitios de interés por su arquitectura, por su diversidad, pero sobre todo porque fortalecen el tejido social y son detonantes de la economía. A veces perdidos u olvidados en el trajín diario de la gran ciudad, ahogados por el comercio informal, o desconocidos por las nuevas generaciones, los mercados se han mantenido y ninguno ha cerrado. Es indispensable hacerlos visibles, resaltarlos como lugares turísticos, fortalecerlos haciéndolos accesibles al gran público. Consideramos que las rutas del transporte público son uno de los mejores medios para hacer más visible la existencia de los mercados, por eso es

fundamental que hagamos uso de la gran oportunidad que representan, y así favorecer la asistencia y el consumo en ellos, ya que los recursos que se obtienen de sus actividades son moneda circulante para la colonia, el barrio o el pueblo en que se ubican, generando así mayor bienestar para sus habitantes. Una opción viable es promocionar a los mercados por medio del transporte público, estableciendo que en las nuevas líneas o rutas de transporte público que se construyan en la ciudad, se utilice para las estaciones el nombre del mercado público con el que tengan proximidad en un radio máximo de 300 metros, siempre utilizando el prefijo “Mercado” y agregando el sufijo correspondiente (nombre del mercado); esto con el objetivo de implementar una viabilidad que fortalezca y cree nuevas fuentes de empleo formales. En el caso de las líneas ya existentes, es necesario hacer una revisión de la nomenclatura de los medios de transporte público para el mismo propósito, e incidir en el renombramiento de las estaciones con base en los términos mencionados, teniendo como argumento que los mercados públicos son, desde 2016, Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México, y que éste es un medio para contribuir a la lucha por la Declaratoria de Patrimonio Material Tangible. Para lograrlo sería necesario adicionar diversas fracciones de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México. Por último, es necesario subsanar la omisión del artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que en él los mercados y centrales


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

de abasto no se mencionan como parte de las funciones y servicios públicos de la Ciudad de México. Ello con el fin de equipararlo al artículo 115 constitucional, que establece a los mercados como parte de los servicios públicos de los ayuntamientos. Es

CIUDAD DE MÉXICO

necesario entonces, adicionar los mercados a la lista de atribuciones para las alcaldías de la ciudad de México. La propuesta es que se modifique y adicione el Inciso C, de la fracción I, del Artículo 22 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

333


334


335


336


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

CIUDAD DE MÉXICO

337


338


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

CIUDAD DE MÉXICO

339


340


LOS MERCADOS EN LA CONSTITUCIÓN DE LA

CIUDAD DE MÉXICO

341


de la de

AAgradecimiento gradecimiento ppor gra or su su gran grran ccontribución gra ontriibución ppara ara la realización reealiiización dee este este actualizado actualiiizado e hhistórico iistóriico di directorio irectoriio dee mercados mercados aall

Mtro. Mt ro. AAlfonso lflfo fonso He Hernández rnández He Hernández rnández, presidente de los presidente los ccronistas roniistas oficiales oficiales de la Ci Ciudad iudad de Mé México ééxico.

342


LAGUNILLA ROPA Y TELAS

MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

13 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

LAGUNILLA

LAGUNILLA VARIOS

SAN CAMILITO (GARIBALDI)

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SPE SP PECIALIZAD P A ADO

ZONA

INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

LAGUNILLA

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

14 14 de de octubre octub ubre 1957 1957 Adolfo Adolfo fo Ruiz i Cortines Corti ortines

LOCALES: 1043

LOCALES: 573

LOCALES: 344

LOCALES: 75

Comonfort, Ecuador y Allende, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Comonfort y Rayón, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Allende esq. Juan Álvarez, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Ecuador, d r, Ho Hondu H Honduras, dur dura ras, s, Sa San S C Cam Ca Camilito, amili ilit illito, o, Col. Co l. Centro Ce ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuauhtémoc Cuauh a téémoc au

5

6

7

MARTÍNEZ

SAN SA AN COSME COSME

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

DE LA TORRE (ANEXO) INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

08 de marzo 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MARTÍNEZ

JUÁREZ

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

DE LA TORRE (ZONA) INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

13 de julio 1957 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 339

LOCALES: LO OCALE A S: 5 533 33

LOCALES: 600

LOCALES: 454

Zarco y Eje 1 Norte, Col. Guerrero ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Ribera de San Cosme y Gabino Barreda, Col. San Rafael ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Eje 1 Norte, Mosqueta y Degollado, Col. Guerrero ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Av. Chapultepec 98,Col. Roma Norte ALCALDÍA: Cuauhtémoc

SAN LUCAS

DOS DE ABRIL

ANÁHUAC

INSURGENTES

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERC MERCADO RCAD R ADO TURÍ TURÍSTICO R STICO Y ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

ZONA

septiembre de 1956 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

02 02 de de abril a rili 1912 ab 1912 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Francisco Franciisco I. I. Madero Madero o

INAUGURACIÓN:

12 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 254

LOCALES: 128

LOCALES: 412

Escuela Médico Militar, Cjon. del Hormiguero y Cjon de San Miguel Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Pensador Pensa Pe sador Me Mex Mexicano exica icano y 2 de abril, ill, Col. Co l. Centro Ce ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuauhtémoc Cuauh a téémoc au

Tláloc y Atzayacatl, Col. Tlaxpana ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

13 TEPITO ZONA

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

LOCALES: 225 Londres 154, Col. Juárez ALCALDÍA: Cuauhtémoc

16 JAMAICA ZONA

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN:

23 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 522

LOCALES: 562

Toltecas, Bartolomé de las Casas y Matamoros, Col. Morelos ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Congreso de La Unión, entre Morelos y La Viga, Col. Jamaica ALCALDÍA: Venustiano Carranza

05 de Julio 1955 Adolfo Ruiz Cortines

17

ABELARDO L.

BEETHOVEN B EETHO OV N OVE

MERCADO TRADICIONAL Y TURÍSTICO

MERCADO TRADICIONAL

RODRÍGUEZ

(ZONA)

INAUGURACIÓN:

24 de noviembre 1934 PRESIDENTE: Abelardo L. Rodríguez

LOCALES: 246 Rep. de Venezuela 42, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

28 de octubre 1958 Adolfo López Mateos

LOCALES: LO OCALE A S: 7 792 92 Beethoven, Adelina Patt y Mozart, Col. Ex Hipódromo de Peralvillo ALCALDÍA: Cuauhtémoc

343


HIDALGO

LA DALIA

MELCHOR OCAMPO

MOCTEZUMA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

ZONA

INAUGURACIÓN:

03 de noviembre 1956 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

05 de marzo 1960 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

(MEDELLÍN)

INAUGURACIÓN:

09 de octubre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

08 08 de de marzo marzo 1961 1961 Adolfo Adolfo fo López Ló ópez Mate Mateos Mat ateeos

LOCALES: 975

LOCALES: 421

LOCALES: 517

LOCALES: 526

Dr. Barragán, entre Dr. Balmis y Dr. Arce, Col. Doctores ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Fresno 225, Col. Sta. María La Ribera ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Campeche, entre Medellín y Monterrey, Col. Roma ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Oriente i 154 15 54 y Oriente i 158 15 158, 58, 8, Col. Co l. Mo Moctez Moctezuma ezum uma 22ªª Sec Sección ecc cción ió ó ALCALDÍA ALCALD ÍA: Venustiano Venustian ianoo C Carranza arranza

22

23

24

TEPITO T EPITO

MORELIA

UNIDAD RASTRO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

SAN JOAQUÍN ZONA (PERALVILLO)

FIERROS FI ER RRO RO R OS VIEJO VIEJOS EJOS

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO ESPECIALIZADO

INAUGURACIÓN:

28 de octubre 1958 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

12 de noviembre 1958 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

20 de Julio 1963 Adolfo López Mateos

PRESIDENTE:

LOCALES: 477

LOCALES: LO OCALE A S: 6 661 61

LOCALES: 156

LOCALES: 717

Ernesto Elorduy, entre Liszt y Schubert, Col. Peralvillo ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Tenochtitlán, Matamoros y Toltecas, Col. Morelos ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Dr. Vértiz y Federico Gómez Santos, Col. Doctores ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Ing. Eduardo Molina, entre Aluminio y Estaño, Col. Felipe Ángeles ALCALDÍA: Venustiano Carranza

ROMERO RUBIO

ÁLAMOS

BUGAMBILIA

LAGO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

12 de febrero 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

0088 de de marzo marzo 1966 1966 PRESIDENTE PRE SIDENTE: G Gustavo ustav avo vo Díaz Díaz Ordaz Ordaz rd

INAUGURACIÓN:

16 de noviembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

16 de Julio 1949 Miguel Alemán Valdés

LOCALES: 639

LOCALES: 269

LOCALES: 201

LOCALES: 103

Cantón, entre Marruecos y Persia, Col. Romero Rubio ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Bolívar, Bo líí ar, lív r, entre Cá Cádi Cádiz, ádi diz iiz, z, Gali Galicia licia i i y Seg Segovia, ego govia, i Co Col. l. Álamos Álam amos os ALCALDÍA ALCALD ÍA: Benito Benit iito to Juárez Juárez

Bugambilia, Mariano Azuela y Flores Magón, Col. Sta. María La Ribera ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Elisa, entre Don Juan y Don Luis, Col. Nativitas ALCALDÍA: Benito Juárez

32

33

30 PORTALES

SANTA MARÍA

TACUBA

TACUBAYA TA TAC ACUB A BA BAY AYA A YA A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

ZONA

344

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

10 de agosto 1957 Adolfo Ruiz Cortines

NONOALCO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

12 de febrero 1962 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de noviembre 1956 Adolfo Ruiz Cortines

(BBECERRA ECER RRA R )

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

22 de Julio 1957 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 599

LOCALES: 106

LOCALES: 1231

LOCALES: LO OCALE A S: 5 512 12

Calz. Santa Cruz, entre 5 de febrero y Libertad, Col. Portales ALCALDÍA: Benito Juárez

Alejandro Allori y Francisco Girardón, Col. Sta. María Nonoalco ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Calz. México Tacuba y Golfo de México, Col. Pueblo de Tacuba ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Héroes de 1810 y Becerra, Col. Tacubaya ALCALDÍA: Miguel Hidalgo


DIRECTORIO D DE EL LOS OS M MERCADOS ERCADOS D DE E LA CIUDAD DE MÉ ÉXICO XICO

VILLA

AZCAPOTZALCO

TEPITO

CUAJIMALPA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

ZONA

INAUGURACIÓN:

17 de noviembre 1955 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

09 de mayo 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

VARIOS

INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN INA INAU AUGU URAC AC CIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

03 03 de de agosto aago ag gostoo 1962 1962 Adolfo Adolfo fo López Lóp ópez Mate Mateos Mat ate teos

LOCALES: 938

LOCALES: 546

LOCALES: 562

LOCALES: 128

5 de febrero entre Matamoros e Iturbide, Col. Gustavo A. Madero ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Azcapotzalco, entre Esperanza y Rayón, Col. Azcapotzalco ALCALDÍA: Azcapotzalco

Matamoros, Toltecas y Rivero, Col. Morelos ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Av. Av v. Ve Vera Veracruz racruz uz y Me Mel Melchor elch chor Ocampo, Oca Oc cam amp mpo, o, Col. Co l. Pue Pueblo blo de Cu Cuaj Cuajimalpa ajimalpa jii lp ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuajimalpa Cuaji uaj ajim j alp allpa

38

39

40

IZTACALCO

IIZTAPALAPA ZTAPA TA AP PALAPA A AP PA A

BENITO JUÁREZ

CENTRAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

12 de noviembre 1962 Adolfo López Mateos

PRESIDENTE:

14 de noviembre 1958 Adolfo López Mateos

(MILPA ALTA)

INAUGURACIÓN:

01 de septiembre 1978 José López Portillo

PRESIDENTE:

DE TLÁHUAC

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

05 de marzo 1960 Adolfo López Mateos

LOCALES: 102

LOCALES: L OCALE A S: 2 200 00

LOCALES: 207

LOCALES: 148

Calz. de La Viga esq. Tezontle, Col. Barrio La Asunción ALCALDÍA: Iztacalco

Ayuntamiento e Hidalgo, Col. Barrio San Pablo ALCALDÍA: Iztapalapa

Yucatán esq. Constitución, Col. Villa Milpa Alta ALCALDÍA: Milpa Alta

Av. Tláhuac-Chalco s/n, entre E. Zapata y Severiano Ceniceros, Col. San Pedro Tláhuac ALCALDÍA: Tláhuac

LA PAZ

MELCHOR MÚZQUIZ

XOCHIMILCO

RAMÓN CORONA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

MERCADO TRADICIONAL Y TURÍSTICO INAUGURACIÓN:

30 de diciembre 1900 PRESIDENTE: Porfirio Díaz

ZONA

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

12 12 de de noviembre noviiemb bre 1958 1958 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Adolfo Adolfo fo López Lóópez Mate Mateos Mat ateeos

ZONA (XÓCHITL)

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

PRESIDENTE:

23 de febrero 1963 Adolfo López Mateos

LOCALES: 141

LOCALES: 327

LOCALES: 447

LOCALES: 458

Plaza de La Constitución s/n, entre Gpe. Victoria y Congreso, Col. Tlalpan ALCALDÍA: Tlalpan

Av Av. v. Rev Revolución, olu lución, ió ó entre t Dr. Dr. Elguero El y Me Mel Melchor elch chor Mú Múz Múzquiz, úzqui ú uiz iiz, z, Co Col. l. San Sa Ánge Ángel gel el ALCALDÍA ALCALD ÍA: Álvaro Álv Á lvaro ro O Obregón Obre bregó ón

Av. Morelos, entre Fco. I. Madero y 16 de septiembre, Col. Xochimilco ALCALDÍA: Xochimilco

Constancia s/n, entre Río Blanco y Necaxa, Col. Industrial ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

48

49

46 CLAVERÍA

VEINTICUATRO

SEIS DE ENERO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

junio de 1947 PRESIDENTE: Miguel Alemán Valdés

DE AGOSTO

INAUGURACIÓN:

24 de agosto 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

DE 1915

INAUGURACIÓN:

diciembre 1949 PRESIDENTE: Miguel Alemán Valdés

PRIMERO P RIMER R RO O

DE D E D DICIEMBRE ICIEMBR RE MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

01 de diciembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 98

LOCALES: 265

LOCALES: 116

LOCALES: LO OCALE A S: 2 244 44

Irapuato y Clavería s/n, Col. Clavería ALCALDÍA: Azcapotzalco

Anaxágoras, entre Luz Saviñón y Torres Adalid, Col. Narvarte ALCALDÍA: Benito Juárez

Av. Del Rosal, entre Rosa Roja y Rosa Negra, Col. Molino de Rosas ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Yacatas, Uxmal y cda. Uxmal, Col. Narvarte ALCALDÍA: Benito Juárez

345


CARRERA LARDIZÁBAL

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

10 de junio 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MERCED

RÍO BLANCO

ESTRELLA

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ES SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

AMPUDIA

24 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

08 de febrero 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

228 8d dee ooctubre ctub ubre 11958 958 Ad Adolfo olfo fo Ló López pez M Mateos Mate ate at teos

LOCALES: 131

LOCALES: 151

LOCALES: 454

LOCALES: 124

Luis de La Rosa y León Guzmán, Col. Constitución de La República ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Anillo de Circunvalación núm. 4 y Cjón. Carretones, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Congreso de La Unión, entre Oriente 95 y Oriente 91, Col. Mártires de Río Blanco ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Joyas, Jo Joy as, s, entre Óp Ópalo alo y Es Esc Escuela, scuel cueela, Col. Co l. Estrella Estrel Es streella lla ALCALDÍA ALCALD ÍA: G Gustavo ustav taavo vo A A.. M Madero adero

55

56

57

GRANADA

DIEZ D IEZ DE DE MAYO MAY AYO A YO O

EMILIANO ZAPATA

GERTRUDIS

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

03 de agosto 1962 Adolfo López Mateos

26 de marzo 1962 Adolfo López Mateos

08 de febrero 1963 Adolfo López Mateos

SÁNCHEZ

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

08 de febrero 1963 Adolfo López Mateos

LOCALES: 148

LOCALES: L OCALE A S: 3 390 90

LOCALES: 301

LOCALES: 215

Lago Yuriria y Río San Joaquín, Col. Granada ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Oriente 87, Norte 84 y Oriente 89, Col. Nueva Tenochtitlán ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Oriente 95 y Norte 60, Col. Emiliano Zapata ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Norte 82B Esq. Henry Ford, Col. Gertrudis Sánchez ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

TEPITO

SALVADOR DÍAZ

SANTA MARÍA

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ES SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

LA MODERNA MERCADO TRADICIONAL 08 de marzo 1963 Adolfo López Mateos

ROPA Y TELAS (GRANADITAS)

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

114 4d dee ooctubre ctubre 11957 957 A Adolfo dolfo fo Ruiz i C Cortines Cortine ortines orti

MIRÓN

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

10 de junio 1964 Adolfo López Mateos

AZTAHUACAN

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

31 de octubre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 181

LOCALES: 709

LOCALES: 150

LOCALES: 106

Jorge Washington s/n, entre Jesús Urueta y Horacio Nelson, Col. La Moderna ALCALDÍA: Benito Juárez

Eje Ej jjee 1 Norte No y Aztecas, Azteeca Aztec cas, s, entre Argentina Arge gentina entina i y Costa Costa Rica, Rica ica, a, Col. Col. Morelos Moreelos Morel Mo os ALCALDÍA ALCALD ÍA: C Cuauhtémoc uauh a téémoc au

Norte 66A, Oriente 155 y Norte 66, Col. Salvador Díaz Mirón ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Palmas 17, entre Ejidos y Primavera e Hidalgo, Col. Pueblo Sta. María ALCALDÍA: Iztapalapa

67

69

65 JAMAICA COMIDAS

MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

20 de marzo 1958 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

346

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

PEQUEÑO

TIZAPAN

COMERCIO MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO INAUGURACIÓN:

07 de noviembre 1952 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

GABRIEL GAB ABR RIEL HERNÁNDEZ H ER RNÁ NÁN Á DEZ

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

12 de noviembre 1958 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

09 de octubre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 66

LOCALES: 84

LOCALES: 128

LOCALES: LO OCALE A S: 2 214 14

Congreso de La Unión y Guillermo Prieto, Col. Jamaica ALCALDÍA: Venustiano Carranza

5 de febrero 161 y Diagonal 20 de noviembre, Col. Obrera ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Frontera y San Luis Potosí, Col. Progreso Tizapan ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Av. Centenario y Cerrito, Col. Gabriel Hernández ALCALDÍA: Gustavo A. Madero


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

VASCO DE QUIROGA

TRES ESTRELLAS

ANÁHUAC

PROGRESO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

ANEXO

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

12 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

NACIONAL

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

110 0d dee jjunio uniio 11964 964 Ad Adolfo olfo fo Ló López pez M Mateos Mate ate at teos

LOCALES: 212

LOCALES: 122

LOCALES: 280

LOCALES: 274

Bartolomé de Olmedo y Fray Juan de Padilla, Col. Vasco de Quiroga ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Calle Oniquina esq. Tesoro, Col. Tres Estrellas ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Tláloc y Atzayacatl, entre Tizoc y Tonatzin, Col. Tlaxpana ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Calle Calle Call le 28, 8, entre entre ree Ca Call Calle lle le 111 1 y Calle Ca 12, 122, Col. Col. Progreso Prog ogres eso so Na Nacional i ALCALDÍA ALCALD ÍA: Gustavo Gustav taavo vo A A.. Madero Madero

74

75

76

PALACIO

PLUTARCO PL PLU P LUTA TARC AR AR RCO ELÍAS E ELÍA LÍAS A

MIXCOAC

SAN JUAN PUGIBET

MERCADO TURÍSTICO Y ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

DE LAS FLORES INAUGURACIÓN:

02 de abril de 1970 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

CALLES CALLE A S (EL C CHORRITO HOR RRITO R O)

15 de octubre 1955 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

20 de octubre 1956 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

01 de mayo 1955 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: LO OCALE A S: 3 361 61

LOCALES: 476

LOCALES: 361

Luis Moya y Ernesto Pugibet, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Entre Parque Lira y Gob. Ignacio Esteva, Col. San Miguel Chapultepec ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Av. Revolución, entre Tiziano y Molinos, Col. Mixcoac ALCALDÍA: Benito Juárez

Ernesto Pugibet, entre Luis Moya y Buen Tono, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

SAN JUAN

MONTE ATHOS

VILLA

JOSÉ MARÍA

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

LOCALES: 133

ARCOS DE BELEM MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

14 de diciembre 1955 Adolfo Ruiz Cortines

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

116 6d dee Juli Ju Julio io 11955 955 A Adolfo dolfo fo Ruiz i C Cortines Cortine ortines orti

COMIDAS (VIEJO) INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

28 de octubre 1958 Adolfo López Mateos

PINO SUÁREZ INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

15 de junio 1958 Adolfo López Mateos

LOCALES: 399

LOCALES: 63

LOCALES: 209

LOCALES: 200

Arcos de Belem y López, entre Eje Central y López, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Mo Monte Athos os 375, 375, 75 5, esq. esq. Everest, es esq Eve Ev veres ereest, t, Col. Co l. Lomas de Chap Chapultepec apult ltepec tepeec ALCALDÍA ALCALD ÍA: Migu Miguel Migue i el H Hidalgo idalgo

5 de febrero, entre Echeverría y Pedro María Anaya, Col. Gustavo A. Madero ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Jilguero y Golondrinas, Col. José Ma. Pino Suárez ALCALDÍA: Álvaro Obregón

86

87

SAN JUAN

AGRÍCOLA AG A GRÍC RÍCOLA R A

83 ABELARDO L.

RODRÍGUEZ (CORONAS) MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

26 de Julio 1955 Adolfo Ruiz Cortines

PUEBLA MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

08 de febrero 1963 Adolfo López Mateos

LOCALES: 151

LOCALES: 281

Rodríguez Puebla, Colombia y Callejón de Girón, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Calle 69 y Av. 4, entre 65 y 67, Col. Puebla ALCALDÍA: Venustiano Carranza

CURIOSIDADES

ORIENTAL O RIENTAL R TA A

MERCADO TURÍSTICO Y ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

14 de septiembre 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 176 Ayuntamiento, Aranda y Buen Tono, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

6 de marzo 1961 Adolfo López Mateos

LOCALES: LO OCALE A S: 344 344 Oriente 237, Sur 16 y Sur 12 Rojo Gómez, Col. Agrícola Oriental ALCALDÍA: Iztacalco

347


DIECIOCHO

COYOACÁN

LÁZARO CÁRDENAS

HIDALGO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SP SPE P CIALIZAD A ADO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

DE MARZO

18 de marzo 1956 Adolfo Ruiz Cortines

06 de octubre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

20 de octubre 1956 Adolfo Ruiz Cortines

ANEXO

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

03 03 d dee n noviembre oviiembre 11956 95 6 Adolfo Adolfo fo Ruiz i Cortine Cortines Corti ortines

LOCALES: 335

LOCALES: 464

LOCALES: 440

LOCALES: 428

Lago Naur, Daniel Cabrera y Lago Erne, Col. Pensil ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Xicoténcatl, entre Malitzin y Allende, Col. del Carmen Coyoacán ALCALDÍA: Coyoacán

Pedro Romero de Terreros esq. Adolfo Prieto, Col. del Valle ALCALDÍA: Benito Juárez

Dr. r. Barragán, Barra Ba ragá gán, á entre Dr. r. Ba Balm Balmis lmis i y Dr. r. Olvera, Olv Ol lve vera ra, Col. Col. Doctores es ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuauhtémoc Cuauh a témoc au

93

94

95

LAGO GARDA

ZACATITO ZAC ACA A ATITO

ARGENTINA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

12 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

10 de junio 1964 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

06 de marzo 1961 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

ISABEL

LA CATÓLICA MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de mayo 1957 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 319

LOCALES: L OCALE A S: 1 182 82

LOCALES: 964

LOCALES: 165

Lago Garda, Lago Constanza y Lago Mayor, Col. Anáhuac ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Sanctorum y Cjón. de Zacatito, Col. Argentina Poniente ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Lago Viedma s/n, entre Legaría y Viedma, Col. Argentina ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Isabel La Católica, entre Hernández Dávalos y Eje 3 Sur, Col. Algarín ALCALDÍA: Cuauhtémoc

SAN PEDRO

CUAUHTÉMOC

ESCANDÓN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

DE LOS PINOS

INAUGURACIÓN:

27 de Julio 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

28 28 de de octubre octubre 1958 195 8 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Adolfo Adolfo fo López Lóópez Mate Mateos Mat ateeos

INAUGURACIÓN:

17 de Julio 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

ING. GONZALO

PEÑA MANTEROLA (CARTAGENA)

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

12 de noviembre 1977 José López Portillo

LOCALES: 192

LOCALES: 85

LOCALES: 249

LOCALES: 700

Av. 2, entre Calle 7 y Calle 9, Col. San Pedro de Los Pinos ALCALDÍA: Benito Juárez

Lerma, Tigris Tii i y Da Danu Danubio, an nubio, io, Col. Co l. Cuauhtémoc Cu é ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuauhtémoc Cuau auhtéémoc

Martí, Comercio y Agricultura, Col. Escandón ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Luis Ruiz y Erasmo Cayetano Q., Col. Tacubaya ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

103

104

101 MERCED

NAVE MENOR

NAVE MAYOR

PASO A DESNIVEL

MERCED

MERCED M ERCED

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO ESPECIALIZADO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

348

(DEL VALLE)

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

MERCED

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

COMIDAS CO OMIDA DAS

PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

LOCALES: 647

LOCALES: 4200

LOCALES: 77

LOCALES: L OCALE A S: 2 218 18

Rosario y Adolfo Gurrión, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Rosario y Abraham Olvera, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Rosario y Adolfo Gurrión, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Calle Rosario 120, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

MERCED

MERCED

SONORA

SONORA

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SP PECIALIZAD P A ADO

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SPE S PECIALIZAD P A ADO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

FLORES

PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

ANEXO

PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

ANEXO

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

23 23 de de septiembre septiiembrre 1957 1957 Adolfo Adolfo fo Ruiz i Cortine Cortines Corti ortines

LOCALES: 110

LOCALES: 186

LOCALES: 407

LOCALES: 271

Anillo de Circunvalación, entre Plaza Carrizales y Rayón, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Adolfo Gurrión esq. Cabañas, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

San Nicolás, entre Fray Servando T. de Mier y Canal, Col. Merced Balbuena ALCALDÍA: Venustiano Carranza

San Nicolás, Sa Nico Ni i lás, láás, entre t Fray F ay Serva Servando vando ando T. de Mier Mii r y Canal, Ca l, Col. Col. Merced Me ed Balbuena ALCALDÍA ALCALD ÍA: Venustiano Venustian iano oC Carranza arranza

108

109

109

MERCED

MILITAR M ILITAR TA AR MARTE MART AR RTE

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

MIXCALCO

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de septiembre 1958 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

MERCED

SAN JOAQUÍN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SP CIALIZAD SPE A ADO

BANQUETÓN INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de septiembre 1957 Adolfo Ruiz Cortines

(ANEXO) INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

02 de octubre 1958 Adolfo López Mateos

LOCALES: 920

LOCALES: L OCALE A S: 1 158 58

LOCALES: 449

LOCALES: 275

Circunvalación s/n, entre Mixcalco y Guatemala, Col. Centro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Playa Azul y Playa Tabachines, Col. Militar Marte ALCALDÍA: Iztacalco

Rosario y Abraham Olvera, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Elorduy, Schubert y Liszt, Col. Peralvillo ALCALDÍA: Cuauhtémoc

POSTAL

POSTAL

INDEPENDENCIA

FRANCISCO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SP PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

ZONA

12 de noviembre 1958 Adolfo López Mateos

ANEXO

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

12 12 de de noviembre noviiembre 1958 19 58 Adolfo Ad dolfo fo López Lóp óópez Mate Mateos Mat ate teos

PRESIDENTE:

12 de noviembre 1958 Adolfo López Mateos

SARABIA

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1943 Manuel Ávila Camacho

LOCALES: 247

LOCALES: 49

LOCALES: 226

LOCALES: 119

Ahorro Postal 345, entre Castilla y Tuy, Col. Ahorro Postal, ALCALDÍA: Benito Juárez

Ahorro Po Pos Postal, ostal, stal, l, entre Ca Castilla il y Lérida, é id Col. Col. Ahorro Po Pos Postal stal ALCALDÍA ALCALD ÍA: Benito Beniito Juárez Juáre rez

Zempoala, entre Ángel Urraza y Serafín Olarte, Col. Independencia ALCALDÍA: Benito Juárez

Mascagni, Rossini y Bach, Col. Ex Hipódromo de Peralvillo ALCALDÍA: Cuauhtémoc

117

118

115 NATIVITAS

AMPLIACIÓN

MARTÍN CARRERA

PANTITLÁN PA PAN P A TITLÁN Á

MERCADO TURÍSTICO Y ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

20 de octubre 1960 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

LOCALES: 296 Embarcadero y Mercado, Col. Nativitas ALCALDÍA: Xochimilco

CASAS ALEMÁN

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

08 de marzo 1963 Adolfo López Mateos

CALLE CA ALLE 4

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1971 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 192

LOCALES: 241

LOCALES: LO OCALE A S: 2 271 71

Puerto Tampico y Puerto Acapulco, Col. Ampliación Casas Alemán ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Gral. V. Guerrero y José J. Herrera, Col. Martín Carrera ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Calle 4, entre Av. Norte y priv. de La Escuela, Col. Pantitlán ALCALDÍA: Iztacalco

349


SANTA MARÍA NATIVITAS

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

26 de marzo 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

SAN ANDRÉS TETEPILCO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN:

23 de abril 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

TLACOQUEMÉCATL

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

15 de noviembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

2211 de de noviembre noviiembre 1964 1964 Adolfo Adolfo fo López Ló ópez Mate Mateos Mat ateeos

LOCALES: 97

LOCALES: 207

LOCALES: 190

LOCALES: 109

Eje Central y Av. Niños Héroes, Col. Niños Héroes de Chapultepec ALCALDÍA: Benito Juárez

Hueltaco y Normandía, Col. San Andrés Tetepilco ALCALDÍA: Iztapalapa

Av. 517 y 521, Col. San Juan de Aragón Unidad 1 ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Patricio Pa i i Sanz, San Sanz Sa nz, z, entre Mi Miguel i el Laurent Lau Laur urent y San Sa Francisco, Frrancisc Fra isco, o, Co Col. l. del el Va Valle ALCALDÍA ALCALD ÍA: Benito Benit iito o Juárez Juáre rez

123

124

125

VICENTE GUERRERO

AMÉRICA AM A ÉR ÉRIC RICA

ARENAL

PROHOGAR

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

(NUEVA ATZACOALCO)

INAUGURACIÓN:

18 de septiembre 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

03 de agosto 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

08 de marzo 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

08 de marzo 1963 Adolfo López Mateos

LOCALES: 386

LOCALES: L OCALE A S: 3 307 07

LOCALES: 198

LOCALES: 641

Calle 314, entre Calle 311 y 313, Col. Nueva Atzacoalco ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Sur 128, Coronel Camacho y General Tola, Col. América ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Álamo y Calle 6, entre Olivo y Calle 6, Col. Arenal ALCALDÍA: Azcapotzalco

Calle 14 s/n, entre Calles 19 y 21, Col. Prohogar ALCALDÍA: Azcapotzalco

MAXIMINO

SECTOR

PROGRESO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

ÁVILA CAMACHO INAUGURACIÓN:

09 de octubre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

POPULAR

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

0055 d dee junio juniio 1965 1965 PRESIDENTE PRE SIDENTE: G Gustavo ustav avo vo Díaz Díaz Ordaz Ordaz rd

DEL SUR

INAUGURACIÓN:

05 de junio 1965 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

PRADO

CHURUBUSCO MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

04 de septiembre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 130

LOCALES: 221

LOCALES: 135

LOCALES: 117

Poniente 112, Norte 1B y Norte 1C, Col. M. Ávila Camacho ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Sur ur 101A, 101A, esq. essq. Alfonso esq Alf lfonsso Toro, lfonso To o, Col. Co l. Sec Sector ector Po Popular ALCALDÍA ALCALD ÍA: Iz Iztapalapa taapalap tap alaapa

Silos y Ganaderos, entre Granjeros y Ganaderos, Col. Progreso del Sur ALCALDÍA: Iztapalapa

Osa Menor entre Orión y Pegaso, Col. Prado Churubusco ALCALDÍA: Coyoacán

133

134

MELCHOR

JUVENTINO JUVE NTINO ROSAS RO R OSAS A

131 ESCUADRÓN 201 MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

06 de marzo 1961 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

350

SAN JUAN DE ARAGÓN UNIDAD 1

MAGDALENA

CONTRERAS (LA LOMA)

MÚZQUIZ (FLORES)

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

INAUGURACIÓN:

05 de marzo 1960 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

01 de Julio 1958 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

04 de septiembre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 306

LOCALES: 90

LOCALES: 34

LOCALES: L OCALE A S: 2 208 08

Rodolfo Usigli, entre José Espinosa Fuentes y Fausto Vega, Col. Escuadrón 201 ALCALDÍA: Iztapalapa

José Moreno Salido s/n, entre Providencia y Fresno, Col. Barranca Seca ALCALDÍA: Magdalena Contreras

Av. Revolución, entre Av. de La Paz y Cracovia, Col. San Ángel ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Sur 117B esq. Av. del Recreo, entre 117B y 117, Col. Juventino Rosas ALCALDÍA: Iztacalco


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

BRAMADERO

PROVIDENCIA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

25 de enero 1961 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

08 de enero 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

SANTA LUCÍA MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

04 de septiembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

COSMOPOLITA MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

18 18 de de septiembre septiiembre 11963 963 Ad Adolfo olfo fo López Ló ópez Mate Mateos Mat aateeos

LOCALES: 278

LOCALES: 193

LOCALES: 150

LOCALES: 135

Sur 163, Ote. 108 y Ote. 110, Col. Ramos Millas ALCALDÍA: Iztacalco

Zacatecas, Morelos y Oaxaca, Col. Providencia ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Santa Lucia entre Centeotl y Acatl, Col. Sta. Lucía ALCALDÍA: Azcapotzalco

Av. v. Ce Cey Ceylán lán á esq es esq. sq. Is Isl Islas slas las Aleutianas, i s, Col. Co l. Potrero Potrero del el Llano ALCALDÍA ALCALD ÍA: Az Azcapotzalco cap a otzalco

139

140

141

TLACOTAL

ÁLVARO ÁLV Á LVA VARO AR RO O OBREGÓN OBR REGÓN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

25 de enero 1961 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

VICTORIA

OBRERO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

DE LAS DEMOCRACIAS 25 de enero 1964 Adolfo López Mateos

POPULAR

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

PRESIDENTE:

09 de enero 1968 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 273

LOCALES: LO OCALE A S: 2 211 11

LOCALES: 177

LOCALES: 125

Av. 5, Ote. 100, entre Sur 125 y Av. 5, Col. Ramos Millán ALCALDÍA: Iztacalco

Cucurpe y Roa Bárcenas, entre Agiabanpo y Bacum, Col. Álvaro Obregón ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Toronjil y Perejil, Col. Victoria de Las Democracias ALCALDÍA: Azcapotzalco

Norte 67, entre Poniente 54 y Sur 4, Col. Obrero Popular ALCALDÍA: Azcapotzalco

NUEVA

PANAMERICANA

TULYEHUALCO

LA CRUZ

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

SANTA MARÍA INAUGURACIÓN:

19 de septiembre 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

226 6d dee abril a rili 1963 ab 1963 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Adolfo Adolfo fo López Lóópez Mate Mateos Mat ate teos

INAUGURACIÓN:

28 de diciembre 1982 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

25 de enero 1962 Adolfo López Mateos

LOCALES: 126

LOCALES: 430

LOCALES: 118

LOCALES: 249

Clavelinas, entre Membrillo, Begonias y Vid, Col. Nueva Sta. María ALCALDÍA: Azcapotzalco

Po i Poniente 122 12 22 y Norte No 9, Col. Co l. Panam Pa Panamericana america icana ALCALDÍA ALCALD ÍA: G Gustavo ustav taavo vo A. A. M Madero adero

Zaragoza y División del Norte, Col. Pueblo de Tulyehualco ALCALDÍA: Xochimilco

Calz. Coyuya y Av. Hidalgo, Col. de La Cruz ALCALDÍA: Iztacalco

151

153

LAGO GASCASÓNICA

MICHOACÁN M ICHO OA OAC ACÁ A ÁN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

148 IGNACIO

PENSADOR

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

ZARAGOZA

INAUGURACIÓN:

25 de enero 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MEXICANO

INAUGURACIÓN:

05 de junio 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

12 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

04 de febrero 1941 Lázaro Cárdenas del Río

LOCALES: 428

LOCALES: 156

LOCALES: 374

LOCALES: LO OCALE A S: 3 35 5

Av. 8, entre Calle 35 y Calle 39, Col. Ignacio Zaragoza ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Norte 172 s/n, Norte 174, Col. Pensador Mexicano ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Lago Gascasónica y Lago Esclavos, Col. Huichapan ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Tamaulipas y Michoacán, Col. Hipódromo Condesa ALCALDÍA: Cuauhtémoc

351


SANTA ÚRSULA

EL RELOJ

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

COAPA (PESCADITOS)

INAUGURACIÓN:

11 de agosto 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN:

12 de febrero 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

XOTEPINGO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

ALEMÁN

INAUGURACIÓN:

18 de septiembre 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

1966 1966 G Gustavo ustav avo vo D Díaz íaz O Ordaz rd rdaz

LOCALES: 268

LOCALES: 90

LOCALES: 222

LOCALES: 124

San Gonzalo Mz. 933 Lot. 2, Col. Sta. Úrsula Coapa ALCALDÍA: Coyoacán

Cal. Cáliz y primavera, Col. El Reloj ALCALDÍA: Coyoacán

Rublos, Cairo y Pesetas, Col. Cerro Prieto ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Las Rosas Ros Ro osa sas y No Noch Noche che Buena, Col. Co l. Ciudad Cii d Jardín JJa í ALCALDÍA ALCALD ÍA: Coyoacán Coy oyoacán

158

159

160

COLIMA

JARDÍN JA JARD AR RDÍN BALBUENA BALBU B A B BUENA NA A

JUAN GONZÁLEZ

BONDOJITO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

septiembre de 1938

Lázaro Cárdenas del Río

Colima 397, Col. Roma Norte ALCALDÍA:

Cuauhtémoc

SANTA FE MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

1986 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

31 de octubre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

ROMERO

20 de febrero 1966 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

25 de enero 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: LO OCALE A S: 1 133 33

LOCALES: 201

LOCALES: 181

Retorno 27 de Genaro García, Col. Jardín Balbuena ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. de Las Flores y Calle Gloria, Col. González Romero ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Henry Ford y Norte 72A, Col. Bondojito ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

MARÍA G.

SANTA ROSA

MORELOS

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

DE GARCÍA RUIZ INAUGURACIÓN INA INAU AUGURAC G ACIÓN:

31 31 de de octubre octubre r 1964 1964 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Adolfo Ad dolfo fo López Ló ópez Mate Mateos Mat ateeos

INAUGURACIÓN:

10 de junio 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

10 de marzo 1960 Adolfo López Mateos

LOCALES: 177

LOCALES: 97

LOCALES: 167

LOCALES: 912

Vasco de Quiroga, entre Corregidora y Primavera, Col. Santa Fe Casco ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Ca Camino Cam amino i antiguo i a Santa S Sa t Fe, F Fee, entre Austriaco Austriacos i os y Alemanes, Alemanees, Alemanes s, Col. Col. Paraíso Parraíso Para Pa aís íso ALCALDÍA ALCALD ÍA: Álvaro Álv Á lvaro ro Obre Obregón Obregó ón

Calle 26, entre Calle 28A y Calz. Vallejo, Col. Santa Rosa ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Ing. Eduardo Molina, entre Herreros y Hortelanos, Col. Morelos ALCALDÍA: Venustiano Carranza

171

172 PRADO P RAD R ADO NORTE NOR RTE

167 BENITO JUÁREZ

TURÍSTICO MAGDALENA

CHURUBUSCO

MERCADO TRADICIONAL

MERC MERCADO RCAD R ADO TURÍ TURÍSTICO R STICO YE ESPECIALIZADO SPE SP PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

31 de octubre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

35 3 352 52 5 2

FERNANDO CASAS

INAUGURACIÓN:

10 de enero 1982 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

03 de agosto 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

31 de octubre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 123

LOCALES: 39

LOCALES: 157

LOCALES: LO OCALE A S: 122 122

Av. Rabaul, entre Norte 81 y Norte 79, Col. Electricistas ALCALDÍA: Azcapotzalco

Emilio Carranza s/n, andador El Rosal y Emilio Carranza, Col. Pueblo de La Magdalena ALCALDÍA: Magdalena Contreras

Mártires Irlandeses, entre Juan Aguilar y López, Col. Héroes del 47 ALCALDÍA: Coyoacán

Prado Norte y Explanada, Col. Lomas de Chapultepec ALCALDÍA: Miguel Hidalgo


DIRECTORIO D DE EL LOS OS M MERCADOS ERCADOS D DE E LA CIUDAD DE MÉ ÉXICO XICO

CRISTO REY

VEINTE DE ABRIL

SANTA CRUZ ATOYAC

SANTA MARÍA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de abril 1950 Miguel Alemán Valdés

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

08 de marzo 1971 Luis Echeverría Álvarez

TICOMÁN

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

0044 de de septiembre septiiembre 1964 1964 Adolfo Adolfo fo López Ló ópez Mate Mateos Mat ateeos

LOCALES: 118

LOCALES: 272

LOCALES: 101

LOCALES: 119

Escuadrón 201, entre Javier Martínez y Cam. Real a Toluca, Col. Cristo Rey ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Oriente 168, Col. Moctezuma 1ª Sección ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. Cuauhtémoc, entre Cjon. Misericordia y Tenayuca, Col. Sta. Cruz Atoyac ALCALDÍA: Benito Juárez

Av. Av v. 221 1 de marzo zo y Ca Calle 1810, 1810, Col. Co l. Barrio Ba arrio i Lagunilla Lagu Lagun unilla il ALCALDÍA ALCALD ÍA: Gustavo Gustav taavo vo A. A. Madero Madero

177

178

179

REYNOSA TAMAULIPAS

MIXQUIC M IXQ QU C QUI

SAN JUAN IXTAYOPAN

AVANTE

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TURÍSTICO Y ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

16 de noviembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

INAUGURACIÓN:

18 de octubre 1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN:

1951 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

octubre de 1965 Gustavo Díaz Ordaz

PRESIDENTE:

LOCALES: 216

LOCALES: L OCALE A S: 102 102

LOCALES: 79

LOCALES: 101

Refinería Minatitlán y Campo Corona, Col. Reynosa Tamaulipas ALCALDÍA: Azcapotzalco

Av. Independencia, 20 de noviembre y Canal Seco, Col. San Andrés Mixquic ALCALDÍA: Tláhuac

Vicente Guerrero y Emiliano Zapata, Col. San Juan Ixtayopan ALCALDÍA: Tláhuac

Av. del Parque y Retorno 50 s/n, Col. Avante ALCALDÍA: Coyoacán

OLIVAR DEL CONDE

SAN PEDRO ATOCPAN

FEDERAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

29 de junio 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

0011 de de diciembre diiciembre 1968 1968 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Gustavo Gustav avo vo D Díaz íaz O Ordaz rdaz

INAUGURACIÓN:

12 de febrero 1962 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

PUEBLO

DE SAN JUAN DE ARAGÓN MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

12 de noviembre 1960 Adolfo López Mateos

LOCALES: 188

LOCALES: 20

LOCALES: 103

LOCALES: 64

Agustín Lara, entre Ernesto P. Uruchurtu y Av. Santa Lucía, Col. Olivar del Conde ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Fco.. I. Fco Fc I Madero, Ma M d o, entre t T Teutli Te tli lii y V. Ca Carranza, Col. Co l Pueblo l. Pueblo San Sa Atocpan ALCALDÍA ALCALD ÍA: Milpa Milp ilpa Alta Alta

Av. Universidad Nacional, Col. Federal ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Río Guadalupe, entre SCJ y Educación Pública, Col. Pueblo San Juan de Aragón ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

188

189

186 CULHUACÁN

AVIACIÓN CIVIL

SAN BARTOLO

SA SAN A P PEDRO EDRO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

15 de Julio 1968 Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

05 de junio 1964 Adolfo López Mateos

ATEPEHUACÁN

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

26 de abril 1963 Adolfo López Mateos

ZACATENCO ZAC ACA A ATENCO

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

18 de septiembre 1963 Adolfo López Mateos

LOCALES: 109

LOCALES: 124

LOCALES: 159

LOCALES: LO OCALE A S: 111 111

Av. Tláhuac esq. Agustín de Iturbide, Col. Pueblo Culhuacán ALCALDÍA: Iztapalapa

Horacio Ruiz y Lindbergh, Col. Aviación Civil ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. Montevideo 500. entre Calle Loma y Mandujano, Col. San Bartolo Atepehuacán ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

La Rioja y Manizales, entre Manizales y Ramiriqui, Col. San Pedro Zacatenco ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

353 35 3 53 53


SAN GREGORIO

SAN JUANICO

ZAPOTITLÁN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

ATLAPULCO

INAUGURACIÓN:

16 de junio 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN:

05 de junio 1965 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

07 de enero 1974 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

SALINAS (NUEVA VALLEJO) MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G AC CIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

006 6d dee n noviembre oviiembre 11975 975 Luis Lui E Echeverría cheve verríía Á Álv Álvarez lvarrez

LOCALES: 136

LOCALES: 108

LOCALES: 67

LOCALES: 86

Cuauhtémoc, Insurgentes y Plaza Principal, Col. San Gregorio Atlapulco ALCALDÍA: Xochimilco

Dibujante s/n, esq. San Juanico, entre Vicente Guerrero, Col. San Juanico Nextipan ALCALDÍA: Iztapalapa

Francisco Jiménez, entre Emiliano Zapata y Av. Tláhuac, Col. La Conchita Zapotitlán ALCALDÍA: Tláhuac

Poniente Po i 122, 122 12 222, 2, entre No Norte 19A 19A Norte No 21 21 y Pte. e. 126, 126, Col. Col. Nueva Nueva Va Vallejo jjo ALCALDÍA ALCALD ÍA: Gustavo Gustav taavo vo A A.. M Madero adero

194

196

197

TLATILCO

PRADO P RAD R ADO SUR SUR

AQUILES SERDÁN

VEINTICUATRO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

22 de junio 1974 Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1943 Manuel Ávila Camacho

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

23 de febrero 1968 Gustavo Díaz Ordaz

DE DICIEMBRE INAUGURACIÓN:

PRESIDENTE:

1974 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 155

LOCALES: LO OCALE A S: 23 23

LOCALES: 222

LOCALES: 203

Orquídea 35, entre av. Jardín y Av. Tlatilco, Col. Tlatilco ALCALDÍA: Azcapotzalco

Monte Athos y Prado Sur 145, Col. Lomas de Chapultepec ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Pequín y Puerto Arturo, entre Dinares y Esterlinas, Col. Aquiles Serdán ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Calle 7, entre av. Puebla y Priv. del Valle, Col. Pantitlán ALCALDÍA: Iztacalco

RUIZ CORTINES

SANTA CRUZ

PORTALES

SANTA ANITA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

(LA CRUZ)

INAUGURACIÓN:

24 de octubre 1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

MEYEHUALCO

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN:

05 05 d dee aagosto goosto o 11953 953 PRESIDENTE PRE SIDENTE: A Adolfo dolfo fo Ruiz i C Cortines Cortine ortines orti

ANEXO

INAUGURACIÓN:

28 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

31 de octubre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 95

LOCALES: 146

LOCALES: 125

LOCALES: 117

Tepetlapa, entre Canazoc y Tepepehu, Col. Adolfo Ruiz Cortines ALCALDÍA: Coyoacán

Calle 55 s/n, Ca s/n s/ /n, entre Ca Calle 4 y Calle Ca 6, Col. Co l. Sta. St Cr Cruz uz Me Mey Meyehualco eh ehu hualco ALCALDÍA ALCALD ÍA: Iz Iztapalapa taapalap tap alaapa

Libertad y Montes de Oca, Col. Portales ALCALDÍA: Benito Juárez

Av. Andrés Molina Enríquez esquina Plutarco Elías Calles, Col. Viaducto Piedad ALCALDÍA: Iztacalco

205

206

SAN FELIPE

APATLACO APA AP PAT ATLAC A ACO A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

203 EMILIO CARRANZA MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

06 de junio 1982 PRESIDENTE: José López Portillo

354

INAUGURACIÓN:

MAGDALENA DE LAS

SAN JUAN DE ARAGÓN UNIDAD 7

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN:

15 de noviembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

DE JESÚS

INAUGURACIÓN:

27 de marzo 1968 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1967 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 126

LOCALES: 190

LOCALES: 269

LOCALES: LO OCALE A S: 1 131 31

Imprenta y Jardineros, Col. Morelos ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. 414, entre 481 y 483, Col. San Juan de Aragón Unidad 7 ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Hidalgo entre Tamazula y Apatzingán, Col. San Felipe de Jesús ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Apatlaco s/n, entre Galeana y La Viga, Col. Benito Juárez ALCALDÍA: Iztacalco


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

SAN LORENZO XICOTÉNCATL

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

16 de febrero 1966 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

ADOLFO

TLALTENCO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

LÓPEZ MATEOS INAUGURACIÓN:

03 de diciembre 1965 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

(SAN FRANCISCO) INAUGURACIÓN:

1975 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

LEANDRO VALLE MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INA INAU AUGURAC GU AC CIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

24 24 d dee sseptiembre eptiiembre 11969 969 G Gustavo ustav avo vo D Díaz íaz Ordaz Ordaz rd

LOCALES: 105

LOCALES: 211

LOCALES: 117

LOCALES: 197

Zacani y Trinidad, entre Zacani y Justina, Col. San Lorenzo Xicoténcatl ALCALDÍA: Iztapalapa

Eduardo Bustamante y Ernesto P. Uruchurtu, Col. Adolfo López Mateos ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Carlos A. Vidal, entre Plan de Ayutla y Quintana Roo, Col. San Fco. Tlaltenco ALCALDÍA: Tláhuac

Oriente i 253, 2553, 253 3, entre Sur ur 20 y Sur ur 22 Col. Co l. Amp. Amp mp. Agrícola Agríco í la Oriental i ALCALDÍA ALCALD ÍA: Iz Iztacalco tacalco

213

214

216

LA PURÍSIMA

PLAN P LAN A D DE EA AY AYA AYALA YALA A A

PAULINO NAVARRO

SAN JUAN DE ARAGÓN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

13 de Julio 1966 Gustavo Díaz Ordaz

CARACOL C ARAC AR RA ACOL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de marzo 1960 Adolfo López Mateos

UNIDAD 2 INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

07 de diciembre 1980 José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

15 de noviembre 1964 Adolfo López Mateos

LOCALES: 121

LOCALES: L OCALE A S: 9 96 6

LOCALES: 110

LOCALES: 193

Av. Hidalgo esq. Quetzal, Col. La Purísima ALCALDÍA: Iztapalapa

Ignacio Zaragoza y Francisco Villa, Col. Caracol ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Calz. de La Viga y av. del Taller, Col. Paulino Navarro ALCALDÍA: Cuauhtémoc

Av. 506, 553 y 549, Col. San Juan de Aragón Unidad 2 ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

SAN JUAN DE ARAGÓN

SANTA ISABEL TOLA

SIFÓN

SAN JUAN TLIHUACA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

INAUGURACIÓN:

UNIDAD 3

INAUGURACIÓN:

20 de noviembre 1964 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

220 0d dee ooctubre ctub ubre 11959 959 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Adolfo Adolfo fo Ló López ópez M Mateos Mate ate at teos

11 de febrero 1970 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

27 de agosto 1962 Adolfo López Mateos

LOCALES: 108

LOCALES: 67

LOCALES: 156

LOCALES: 168

Av. 606, 597 y 595, Col. San Juan de Aragón Unidad 3 ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Cu Cuauhtémoc é y Ca Caca Cacama, cam ama, Col. Co l. Sta. St Isa Is Isabel sabel el To Tola la ALCALDÍA ALCALD ÍA: G Gustavo ustav taavo vo A A.. M Madero adero

Av. Rosal y Santa María, Col. Magdalena Atlazopa ALCALDÍA: Iztapalapa

San Juan Tlihuaca y Fortuna Zuazua, Col. San Juan Tlihuaca ALCALDÍA: Azcapotzalco

228

229

226 SAN LORENZO

JARDÍN 23

JARDÍN FORTUNA

AJUSCO AJU AJ A SCO M MONTSERRAT ONTSERRAT SERRA AT

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

TEZONCO

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

02 de Julio 1970 Gustavo Díaz Ordaz

DE ABRIL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

13 de septiembre 1959 Adolfo López Mateos

NACIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de agosto 1973 Luis Echeverría Álvarez

(LA BO BOLA B OLA)

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

19 de Julio 1973 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 196

LOCALES: 154

LOCALES: 71

LOCALES: LO OCALE A S: 2 233 33

Desposorios y Candelabros, entre Fco, Col. Pueblo de San Lorenzo Tezonco ALCALDÍA: Iztapalapa

Av. 23 de abril y Liberato Lara, Col. Amp. San Pedro Xalpa ALCALDÍA: Azcapotzalco

Campo Fortuna Nacional, entre Campo Verde y Campo Tasajera, Col. Amp. Petrolera ALCALDÍA: Azcapotzalco

Totonacas Ixtlixochitl (La Bola), Col. Ajusco ALCALDÍA: Coyoacán

355


JUAN DE LA

SAN ISIDRO ZONA

SAN ISIDRO

PANTEÓN JARDÍN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SPE SP PECIALIZAD P A ADO

BARRERA

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

03 de diciembre 1969 Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1952 Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1962 Adolfo López Mateos

(FLORES)

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

11956 956 Ad Adolfo olfo fo Ruiz i C Cortines Cortine ortines orti

LOCALES: 174

LOCALES: 51

LOCALES: 38

LOCALES: 14

Coronel Benito S. Zenea, entre Pablo García y Juan Enríquez, Col. Juan Escutia ALCALDÍA: Iztapalapa

Av. Sta. Rosa entre Calle 11 y Calle 12, Col. Reforma Social ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Acueducto y Sierra Santa Rosa, Col. Reforma Social ALCALDÍA: Miguel Hidalgo

Calz Calz. Ca Cal lz. z. del el Des De Desierto esierto i de Los os Leo Leones eones es y Flor de María, Ma í Col. Col. Flor de María Ma í ALCALDÍA ALCALD ÍA: Á Álv Álvaro lvaro ro Obre Obregón Obregó ón

235

236

237

JAMAICA

SA SAN A FRANCISCO FRA CISCO FRAN

NUEVO

MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

23 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

AJUSCO

CULHUACÁN C ULHUAC UA ACÁ A ÁN

MOCTEZUMA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

24 de mayo 1969 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN:

08 de abril 1966 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

PANTITLÁN ARENAL MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de noviembre 1965 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 1312

LOCALES: LO OCALE A S: 235 235

LOCALES: 232

LOCALES: 143

Congreso de La Unión, entre Guillermo Prieto y Morelos, Col. Jamaica ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Heroica Escuela Naval Militar 51, Col. San Francisco Culhuacán ALCALDÍA: Coyoacán

Av. Coras y Nezahualpilli, entre Moctezuma y San Guillermo, Col. Ajusco ALCALDÍA: Coyoacán

Av. Circunvalación y Ernesto P. Uruchurtu, Col. Pantitlán ALCALDÍA: Venustiano Carranza

GUADALUPE

UNIDAD KENNEDY

MERCED PASO A

PRADERA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TURÍSTICO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIO A

DEL MORAL

INAUGURACIÓN:

17 de diciembre 1969 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN INA INAU AUGURAC G ACIÓN:

003 3d dee ab aabril rili 11970 970 PRESIDENTE PRE SIDENTE: G Gustavo ustav taavo vo Díaz Díaz O Ordaz rdaz rd daz

LOCALES: 118

LOCALES: 182

Agustín Melgar, entre Hidalgo y Guerrero, Col. Guadalupe del Moral ALCALDÍA: Iztapalapa

Retorno 5 de Zaragoza, goz entre Cecilio Cec Ce ecili illio iio Robelo Ro obel elo y Ribera ib Ca Camb Cambas, as, s, Co Col. l. Jardín Ja í Balbuena ALCALD ALCALDÍA ÍA: Venustiano Venus nu tian ianoo Carranza Carranza

243 CONSTITUYENTES

DESNIVEL GÓMEZ PEDRAZA INAUGURACIÓN:

23 de septiembre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines Rosario y Adolfo Gurrión, Col. Merced Centro ALCALDÍA: Venustiano Carranza

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

28 de octubre 1970 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 106 Malinche y Popocatépetl, Col. La Pradera ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

245

246

DE 1917

CUAUHTENCO (DOCE DE OCTUBRE)

SAN SALVADOR

VALLE GÓMEZ

SAN A JJOSÉ OSÉ A AC ACULC ACULCO ULCO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

20 de abril 1971 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

356

ANEXO

12 de octubre 1973 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

24 de octubre 1972 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

14 de octubre 1972 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 184

LOCALES: 23

LOCALES: 203

LOCALES: LO OCALE A S: 1 121 21

Periférico s/n, entre Cándido Aguilar y Antonio Hidalgo, Col. Constitución de 1917 ALCALDÍA: Iztapalapa

Av. Morelos s/n, entre Jalapa y Guerrero, Col. Pueblo San Salvador Cuauhtenco ALCALDÍA: Milpa Alta

Río Consulado, entre Proaño y Pozos, Col. Valle Gómez ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Churubusco y Veracruz, entre cda. de Veracruz y Río Churubusco, Col. Aculco Pueblo ALCALDÍA: Iztapalapa


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

PROVIDENCIA

SANTA CECILIA

LAMINADORES

COMIDAS

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

24 de junio 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

LOCALES: 143

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1969 Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

07 de enero 1972 Luis Echeverría Álvarez

HUIPULCO

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

m marzo arzo de de 1977 1977 Jo José sé Ló López ópez Po Portillo rtill i o

Calle Lucio Blanco, entre Francisco I. Madero y Venustiano Carranza, Col. Providencia ALCALDÍA: Azcapotzalco

LOCALES: 61

LOCALES: 148

LOCALES: 23

Calle 12, Calle 11 y Calle 9, Col. Santa Cecilia ALCALDÍA: Tláhuac

Mineros Metalúrgicos, entre Laminadores y Calles 8 y 9, Col. Trabajadores del Fierro ALCALDÍA: Azcapotzalco

Tlalpan, Tlalp lpan, an, San Sa Lorenzo Lorenz nzo zo y Acueducto Acued edu ducto Co Col. l. Huipulco Hui uipulco ALCALDÍA ALCALD ÍA: Tlalp Tlalpan lpan

252

253

254

ABRAHAM DEL LLANO

LOS L OS OLIVOS OLIVO VO OS

MIGUEL HIDALGO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

(NOPALERA)

INAUGURACIÓN:

1965 PRESIDENTE: Gustavo Díaz Ordaz

INAUGURACIÓN:

1972 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN:

1981 PRESIDENTE: José López Portillo

EL RODEO MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

12 de diciembre 1965 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 87

LOCALES: LO OCALE A S: 9 94 4

LOCALES: 48

LOCALES: 68

Amado Nervo, Emiliano Zapata e Independencia, Col. La Nopalera ALCALDÍA: Tláhuac

José Lugo y Ruiz Cortines, Col. Los Olivos ALCALDÍA: Tláhuac

Fco. I. Madero y Lucas Marencio, Col. Miguel Hidalgo ALCALDÍA: Tláhuac

Ernesto P. Uruchurtu y Calle 28, Col. El Rodeo ALCALDÍA: Iztacalco

SAN MATEO

EDUCACIÓN

TIHUATLÁN

ROSA TORRES

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

TLALTENANGO

INAUGURACIÓN:

20 de abril 1974 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

PETROLERA

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN:

2288 de de fe febrero brero 11966 966 PRESIDENTE PRE SIDENTE: G Gustavo ustav avo vo Díaz Díaz O Ordaz rd rdaz

INAUGURACIÓN:

09 de diciembre 1983 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

13 de marzo 1975 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 32

LOCALES: 78

LOCALES: 38

LOCALES: 159

Mina y cda. de Mina s/n, Col. San Mateo Tlaltenango ALCALDÍA: Cuajimalpa

Av Avenida Ave venida id 3 y Av Ave Avenida venida id 5, Col. Co l. Educación Edu duca d cación ió ó Petrolera Pe lera Petro ra ALCALDÍA ALCALD ÍA: C Coyoacán oyoacán oy

Tihuatlán s/n, entre Papaloapan y 19 de agosto, Col. San Jerónimo Aculco ALCALDÍA: Magdalena Contreras

Av. San José de Los Cedros esq. Sauce, Col. San José de Los Cedros ALCALDÍA: Cuajimalpa

265

266

263 VILLA COAPA

CALZADO

LÁZARO CÁRDENAS

PUENTE PUE P NTE C COLORADO OLO OR RAD ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN:

Julio de 1975 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

LA CENTRAL

INAUGURACIÓN:

septiembre de 1974 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN:

1976 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

12 de febrero 1975 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 167

LOCALES: 172

LOCALES: 72

LOCALES: LO OCALE A S: 4 43 3

Av. Canal de Miramontes s/n, entre Av. Acoxpa y Caporal, Col. Villa Coapa ALCALDÍA: Tlalpan

Cda. Aviadero, entre Aluminio y Estaño, Col. Felipe Ángeles ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Acoxpa y Federación Mexicana de Futbol, Col. Lázaro Cárdenas ALCALDÍA: Tlalpan

Río Chico y Río Nazas, Col. Puente Colorado ALCALDÍA: Álvaro Obregón

357


FUENTES BROTANTES

PANTACO

CAMPESTRE

MERCADO TURÍSTICO Y ESPECIALIZADO

ARAGÓN

VASCO DE QUIROGA

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

INAUGURACIÓN:

07 de noviembre 1975 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN:

15 de abril 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

06 de mayo 1976 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

Ab Abril rili d de1972 de e1972 Lui E Luis Echeverría cheve verríía Á Álv Álvarez lvarez

LOCALES: 26

LOCALES: 41

LOCALES: 137

LOCALES: 132

Parque Nacional y Fuentes Brotantes, Col. Fuentes Brotantes ALCALDÍA: Tlalpan

Av. Rabaul y Aduanas Pantaco, Col. Hogar de Los F.F.C.C. ALCALDÍA: Azcapotzalco

Calle Esfuerzo A, esq. Camino Central Sur, Col. Campestre Aragón ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

In urge Insurgentes Insur gentes es y Ca Cam Camino amino i a Sta. St Teresa Te esa Teres sa Col. Col. Peña Peñ Pobre Pobre ALCALDÍA ALCALD ÍA: Tlalpan Tlalp lpan

276

277

278

AMPLIACIÓN AM A PLIAC ACIÓN A

SANTA JUANITA

CORPUS CRISTI

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

PASTEROS MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

02 de octubre 1963 PRESIDENTE: Adolfo López Mateos

GABRIEL GAB ABR RIEL H HERNÁNDEZ ER RNÁ NÁN Á DEZ INAUGURACIÓN:

19 de noviembre 1982 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

31 de marzo 1981 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1976 José López Portillo

LOCALES: 122

LOCALES: L OCALE A S: 7 78 8

LOCALES: 107

LOCALES: 87

Jacarandas entre Duraznos y Ciruelos, Col. Pasteros ALCALDÍA: Azcapotzalco

Eva Sámano de López Mateos y Rodolfo Méndez, Col. Ampliación Gabriel Hernández ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Oficios, entre Electricistas y Grabados, Col. 20 de noviembre ALCALDÍA: Venustiano Carranza

San Luis y San Francisco, entre prol. Santa Fe y La Paz, Col. Corpus Cristi ALCALDÍA: Álvaro Obregón

ARENAL

SAN ANDRÉS TOTOLTEPEC

SAN FERNANDO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

ISIDRO FABELA MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

06 de noviembre 1977 PRESIDENTE: José López Portillo

4ª SECCIÓN INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN:

30 30 d dee m marzo arzo 1980 1980 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Jo José sé Ló López ópez Po Portillo rtill i o

INAUGURACIÓN:

diciembre de 1975 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

FLORES

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

15 de diciembre 1976 José López Portillo

LOCALES: 60

LOCALES: 199

LOCALES: 51

LOCALES: 76

Primera Norte y 4ª Poniente, Col. Isidro Fabela ALCALDÍA: Tlalpan

Xochitlán Xoch Xo chitlán it á Norte No y Xochitlán Xoch Xo chitlán it á Sur ur Col. Co l. Arenal 44ªª Sec Sección ecc cción ió ó ALCALDÍA ALCALD ÍA: Venustiano Venustian ianoo C Carranza arranza

16 de septiembre s/n, entre Reforma y Rivapalacio, Col. San Andrés Totoltepec ALCALDÍA: Tlalpan

Calz. de Tlalpan, entre San Francisco y Allende, Col. Tlalpan ALCALDÍA: Tlalpan

294

300

289 MIGUEL HIDALGO

FRANCISCO VILLA

JACARANDAS

LOS LO OS R RE REYES YES

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

358

INAUGURACIÓN:

ARTESANÍAS

15 de agosto 1972 Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de noviembre 1977 José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1967 Gustavo Díaz Ordaz

COYOACÁN C OY OYO O YOA OAC O ACÁ A ÁN

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1965 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 72

LOCALES: 104

LOCALES: 86

LOCALES: L OCALE A S: 1 104 04

Corregidora s/n, entre Michoacán y cda. de Corregidora, Col. Miguel Hidalgo ALCALDÍA: Tlalpan

Felipe Ángeles y Rodolfo Prieto, Col. Francisco Villa ALCALDÍA: Iztapalapa

Manlio Fabio Altamirano entre Guillermo González Camarena, Col. Jacarandas ALCALDÍA: Iztapalapa

Basalto y Cantera, Col. Pedregal Sto. Domingo ALCALDÍA: Coyoacán


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

SANTO DOMINGO

VEINTICINCO

CARMEN SERDÁN

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP SPE PECIALIZAD P A ADO

MERCADO TRADICIONAL

LAS ROSAS

INAUGURACIÓN:

1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

DE JULIO

INAUGURACIÓN:

25 de Julio 1978 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

febrero de 1986 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

MARGARITA

MAZA DE JUÁREZ MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

119 9d dee di diciembre iciembre 11984 984 Miguel Miiguel d dee la M Madrid adriid

LOCALES: 105

LOCALES: 249

LOCALES: 116

LOCALES: 102

Av. Papalotl entre Escuinapa y Canahutli, Col. Pedregal Sto. Domingo ALCALDÍA: Coyoacán

Ejido y Canal de Desagüe, entre Canal y Cuauhtémoc, Col. Veinticinco de Julio ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Manuela Medina s/n, Hermanas González y Gertrudis Bocanegra, Col. Carmen Serdán ALCALDÍA: Coyoacán

Oriental, i l, entre Te Tepetlap Tepetlapa apa y Torre To Eiffel, Ei iff ffel el, Co Col. l. U. U.H. H. Alianza Ali lianz i nza za Popular Po ALCALDÍA ALCALD ÍA: C Coyoacán oyoacán oy

316

319

320

VEINTICUATRO

EMILIANO E MILIAN A O ZAPA ZAPATA AP PAT ATA A TA A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

DE FEBRERO

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

31 de junio 1984 Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

17 de Julio 1985 Miguel de la Madrid

TORRES

SAN ANTONIO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

DE PADIERNA INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

mayo de 1973 Luis Echeverría Álvarez

TECOMITL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

10 de diciembre 1968 Gustavo Díaz Ordaz

LOCALES: 124

LOCALES: LO OCALE A S: 47 47

LOCALES: 58

LOCALES: 83

10 de agosto de 1860 y 24 de abril, Col. Leyes de Reforma ALCALDÍA: Iztapalapa

Plan de Ayala y Anenecuilco, Col. U.H. Emiliano Zapata ALCALDÍA: Coyoacán

Tixpehuatl Tixkokob, entre Seye y Sacalum, Col. Torres de Padierna ALCALDÍA: Tlalpan

Av. Morelos y 5 de mayo, Col. Pueblo San Antonio ALCALDÍA: Milpa Alta

SAN PABLO

SAN PEDRO

MA. ESTHER ZUÑO

OZTOTEPEC

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

01 de septiembre 1978 PRESIDENTE: José López Portillo

EL CHICO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN:

220 0d dee eenero nero 11979 979 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Jo José sé Ló López ópez Po Portillo rtill i o

EJIDOS DE LA

DE ECHEVERRÍA

MAGDALENA MIXHUCA

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

noviembre de 1976 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1973 Luis Echeverría Álvarez

LOCALES: 74

LOCALES: 51

LOCALES: 90

LOCALES: 104

Guerrero, entre Hidalgo y Galeana, Col. Pueblo San Pablo ALCALDÍA: Milpa Alta

Av Av. v. Ta Tali Talismán lismán i á y No Norte 94, 94 4, Col. Co l. San Sa Pedro Peedr Ped dro Ell Chico Chi ALCALDÍA ALCALD ÍA: Gustavo Gustav taavo vo A. A. M Madero adero

Aquiles Serdán y Fray Juan de Zumárraga, Col. Villa Gustavo A. Madero ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Hortaliza y Trigo s/n, entre Pte y Ote. 106, Col. Ejido Magdalena Mixiuhca ALCALDÍA: Iztacalco

339

340

SAN JUAN

SANTO A TO OD DOMINGO OMINGO

336 SAN JUAN DE ARAGÓN UNIDAD 4 Y 5

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1972 Luis Echeverría Álvarez

CUCHILLA DEL TESORO

DE ARAGÓN UNIDAD 6

LOS LO OS RE REYES R YES

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

11 de febrero 1980 José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1983 Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1980 José López Portillo

LOCALES: 232

LOCALES: 128

LOCALES: 169

LOCALES: LO OCALE A S: 35 35

Calle 625 y Calle 623, Col. San Juan de Aragón Unidad 4 y 5 ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Cuchilla del Tesoro y Av. del Parque, Col. Cuchilla del Tesoro ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. 506, 553 y 549, San Juan De Aragón Unidad ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Zihuatlán 25, entre Pascle y Ahuejote, Col. Pedregal Sto. Domingo ALCALDÍA: Coyoacán

359


SAN MIGUEL IZTACALCO

DE LOS BAÑOS

PEÑÓN

COPILCO

SAN NICOLÁS

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

06 de diciembre 1979 José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

15 de abril 1980 José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1972 Luis Echeverría Álvarez

TOTOLAPAN

INAUGURACIÓN INAU AUGURAC GU ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

23 23 de de diciembre diiciembre 1979 1979 José José López Ló ópez Portillo Portill i o

LOCALES: 90

LOCALES: 101

LOCALES: 68

LOCALES: 32

Eje 3 Ote. Fco del Paso y Troncoso esq. Julio García, Col. Barrio San Miguel ALCALDÍA: Iztacalco

Matamoros y Chimalhuacán, Col. Peñón de Los Baños ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. Anacahuitla y Ecuinapa s/n, Col. Pedregal de Sto. Domingo ALCALDÍA: Coyoacán

Kantun Kantunil Kantu unil il s/n, s/n s/ /n, entre Si Sinach Sinache iinacche y Chemax, Chemax x, Col. Co l. Pedregal Ped Pe edr dreg ega gal al de Sa San Ni Nico Nicolás i lás á ALCALDÍA ALCALD ÍA: Tlalpan Tlalp lpan

352

354

356

JOSÉ LÓPEZ PORTILLO

DE D E S SEPTIEMBRE EP PTIEMB BR RE

PRIMERO P RIMERO R

AGRÍCOLA METROPOLITANA (FELIPE ASTORGA OCHOA)

SANTA CATARINA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

1983 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN:

27 de junio 1981 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

1980 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1981 José López Portillo

LOCALES: 352

LOCALES: LO OCALE A S: 244 244

LOCALES: 44

LOCALES: 51

Av. Central, entre Av. Norte y Eje 1 Norte, Col. Pantitlán ALCALDÍA: Iztacalco

Borodin, Clave y Puccini, Col. Vallejo ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Calle Zoyate, entre Nardo y Violeta, Col. Agrícola Metropolitana ALCALDÍA: Tláhuac

Pípila, entre Emiliano Zapata yConcepción, Col. Santa Catarina Yecahuizotl ALCALDÍA: Tláhuac

DEL MAR

VEINTICUATRO

ALFREDO ROBLES

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

1979 PRESIDENTE: José López Portillo

DE SEPTIEMBRE

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G GU ACIÓN:

26 26 de de noviembre noviiembre 1982 1982 PRESIDENTE PRE SIDENTE: José José López Lóp ópez Portillo Portillo i

LINDAVISTA

DOMÍNGUEZ

VALLEJO PATERA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

21 de diciembre 1983 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

29 de mayo 1984 Miguel de la Madrid

LOCALES: 111

LOCALES: 78

LOCALES: 61

LOCALES: 86

Tiburón, Camarón y Sirena, Col. del Mar ALCALDÍA: Tláhuac

Rett. Tré Ret. Trébol bol Tulla Tu y Pitacanto, Pitaca it canto, o, Col. Co l. U.H. U.H. Pradera Pra radera ra ALCALDÍA ALCALD ÍA: Gustavo Gustav taavo vo A A.. M Madero adero

Alfredo Robles Domínguez e Insurgentes Norte, Col. Guadalupe Insurgentes ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Av. Poniente 152, entre av. Cien Metros y Vallejo, Col. Lindavista Vallejo ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

371

372

MOLINO

SAN JOSÉ

SELENE S ELENE

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

368 HERMOSILLO MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

11 de junio 1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

360

EL ALTO

DE SANTO DOMINGO INAUGURACIÓN:

19 de mayo 1979 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

1982 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1980 José López Portillo

LOCALES: 45

LOCALES: 94

LOCALES: 48

LOCALES: LO OCALE A S: 112 112

Amacuzac esq. Quinceo, Col. Hermosillo ALCALDÍA: Coyoacán

Av. Santa Lucía, entre Balbina y San Martín Caballero, Col. Molino de Sto. Domingo ALCALDÍA: Álvaro Obregón

Agustín Lara s/n, entre Juventino Rosas y Guadalupe Trigo, Col. San José ALCALDÍA: Tláhuac

Océano de Las Tempestades, Mar de Las Crisis y Montes Apeninos, Col. Selene ALCALDÍA: Tláhuac


DIRECTORIO D DE EL LOS OS M MERCADOS ERCADOS D DE E LA CIUDAD DE MÉ ÉXICO XICO

EMILIANO ZAPATA

XOCHIMILCO

ZAPOTITLA

HUIZACHITO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

(TETELCO)

INAUGURACIÓN:

1982 PRESIDENTE: José López Portillo

ANEXO

INAUGURACIÓN:

14 de octubre 1957 PRESIDENTE: Adolfo Ruiz Cortines

INAUGURACIÓN:

1986 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN INA INAU AUGURAC G ACIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

1982 1982 José José López Lóp ópez Portillo ó Portill i o

LOCALES: 24

LOCALES: 968

LOCALES: 104

LOCALES: 8

Av. Morelos y Puebla, Col. San Nicolás Tetelco ALCALDÍA: Tláhuac

Av. Morelos 60, esq. 16 de septiembre entre Netzahualcóyotl y Fco. I. Madero, Madero, Col. Xochimilco ALCALDÍA: Xochimilco

Salvador Díaz Mirón, esq. Cecilio Acosta, Col. Zapotitla ALCALDÍA: Tláhuac

Ca i a Huizachito Camino Huizach Hu i chito hito it s/n, s/n s/ /n, No Noch Noche che de Pa Paz y Echanove, Ech chanove hanovve, h e, Co Col. C l. l Huizachito H Huizach Hu i chito hit La Palma Palm Pa lma ALCALDÍA ALCALD ÍA: Cuajimalpa Cuaji uaj ajimalp allpa

378

379

380

SANTA CRUZ

AMPLIACIÓN AM A PLIAC ACIÓN A SA SAN A MARCO MARCOS AR RCOS R

GUADALUPE I. RAMÍREZ

TIERRA NUEVA

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

ACALPIXCA

INAUGURACIÓN:

09 de septiembre 1991 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN:

12 de marzo 1986 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN:

1973 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1983 Miguel de la Madrid

LOCALES: 50

LOCALES: LO OCALE A S: 9 91 1

LOCALES: 25

LOCALES: 74

Av. México y Pedro Benavides, 7Col. Sta. Cruz Acalpixca ALCALDÍA: Xochimilco

Tepozanes 56, Col. Amp. San Marcos Norte ALCALDÍA: Xochimilco

Guadalupe I. Ramírez y Pedro Ramírez del Castillo, Col. Barrio San Juan ALCALDÍA: Xochimilco

18 de marzo y av. México, Col. Tierra Nueva ALCALDÍA: Xochimilco

LIC. OCTAVIO

AMPLIACIÓN

SANTA ANA

CERRO DEL JUDÍO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

SENTÍES

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

14 de noviembre 1979 PRESIDENTE: José López Portillo

TEPEPAN

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

05 de de noviembre novi oviembre embre 11984 984 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Luis Lui Echeverría Echeve verríía Álvarez Álv Á lvareez

TLACOTENCO

INAUGURACIÓN:

05 de noviembre 1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

11 de abril 1985 Miguel de la Madrid

LOCALES: 40

LOCALES: 60

LOCALES: 19

LOCALES: 91

Floricultura y Electricistas, entre Grabados y Oficios, Col. 20 de noviembre ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Av. v. Las To Torrees y Ca Torres Cam Camino amino i Real Rea eal al Ajusco, Aj j sco, Col. Col. Ampliación Amp mpliación lii ió ó Tepepan Tepepan Te ALCALDÍA ALCALD ÍA: Xochimilco Xochimil i i co

Cuauhtémoc y Francisco I. Madero, Col. Pueblo Santa Ana Tlacotenco ALCALDÍA: Milpa Alta

Independencia esq. San Bernabé, Col. Barrios Sierra ALCALDÍA: Magdalena Contreras

391

392

JOSÉ MARÍA

PLA A ME PLAZA P MEXICANA XICANA ANA A

383 NAHUALAPA MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1979 José López Portillo

CONTRERAS LA CRUZ

MORELOS Y PAVÓN

MERCADO MERC RCAD R ADO TRAD TRADICIONAL RADICIONAL A

MERCADO TRADICIONAL

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

11 de abril 1985 Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

octubre de 1986 Miguel de la Madrid

DEL D EL S SUR UR R

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

octubre de 2011

LOCALES: 33

LOCALES: 96

LOCALES: 56

LOCALES: LO OCALE A S: 79 79

Cuauhtémoc, Insurgentes y Plaza Principal, Col. Sta. Cruz Acalpixca ALCALDÍA: Xochimilco

Álvaro Obregón y Camino Real Los Pollitos, Col. La Cruz Barrio de La Concepción ALCALDÍA: Magdalena Contreras

Cda. Don Refugio y Cacahuatales, entre Tenorios y calz. del Hueso, Col. Tenorios ALCALDÍA: Tlalpan

Acoxpa esq. calz. de Tlalpan, Col. San Lorenzo Huipulco ALCALDÍA: Tlalpan

361


HUESO

CONTADERO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

PERIFÉRICO INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1984 Miguel de la Madrid

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

29 de abril 1987 Miguel de la Madrid

VILLA MILPA ALTA (MERCADO ANTOJITOS)

MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

01 de septiembre 1978 PRESIDENTE: José López Portillo

LOCALES: 102

LOCALES: 78 16 de septiembre s/n, entre Veracruz y Arteaga Salazar, Col. Contadero ALCALDÍA: Cuajimalpa

Querétaro y Yucatán, Col. Villa Milpa Alta ALCALDÍA: Milpa Alta

395

403

404

BENITO JUÁREZ

DR. D R. Y GRAL GR GRAL. RA . JJOSÉ OSÉ

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

01 de septiembre 1978 PRESIDENTE: José López Portillo

GONZÁLEZ GO ONZÁLE Á Z VARE VARELA VA AR R LA A MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

diciembre de 1979 PRESIDENTE: José López Portillo

DE FEBRERO

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

Calz. del Hueso 1079, entre Fresales y Canal Nacional, Col. Granjas Coapa ALCALDÍA: Tlalpan

(ANEXO)

VEINTICUATRO

LOCALES: 23

CUATRO

DE FEBRERO MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

24 de noviembre 1982 PRESIDENTE: José López Portillo

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC AC CIÓN: PRESIDENTE PRE SIDENTE:

24 24 de de fe febrero brero 11989 989 Carlos Carlos arl rlos Salinas Salin i as de de Gortari Gortari

LOCALES: 53 F.F.C.C. F. F.C.C. Cuernavaca, Cuernavaca Cu ca, entre Tulum Tulu Tu lum um y prol. pro l. Te Tek Tekil, ekil, ill, Co Col. l. Lomas de Pa Padierna adierna i Sur ALCALDÍA ALCALD ÍA: Tlalp Tlalpan lpan

CUAUTEPEC MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

20 de noviembre 1982 José López Portillo

LOCALES: 207

LOCALES: L OCALE A S: 5 58 8

LOCALES: 120

LOCALES: 74

Av. Yucatán esq. Michoacán s/n, Col. Villa Milpa Alta ALCALDÍA: Milpa Alta

Calle del Rosal, entre 5 de mayo y Azucena, Col. San Pedro Mártir ALCALDÍA: Tlalpan

Rodolfo Méndez y Periférico, Col. Ampliación Gabriel Hernández ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

5 de mayo y Francisco Villa esq. 18 de marzo, Col. Cuautepec ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

TLALCOLIGIA

CENTENARIO

SAN BARTOLOMÉ

MINILLAS

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

febrero de 1975 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

INAUGURACIÓN INAU AUGU URAC ACIÓN:

2006 2006 PRESIDENTE PRE SIDENTE: Vi Vicente centee Fox Fo ox Qu Quezada ezada

XICOMULCO

MERCADO MERC RCAD R ADO E ESPECIALIZADO SPE SP PECIALIZAD P A ADO MERCADO REGIONAL INAUGURACIÓN:

24 de septiembre 2006

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

2006 Vicente Fox Quezada

LOCALES: 70

LOCALES: 86

LOCALES: 61

LOCALES: 225

Tepehuanos y Otomíes, Col. Tlalcoligia ALCALDÍA: Tlalpan

Av. v. Ce Centenario i 11020, 020 02 20, 0, esq. essq. José esq Jo Jos osé séé Gálvez Gálv álve vez ez Mo Moya, Col. Col. La Martinica Ma i ica ALCALDÍA ALCALD ÍA: Álvaro Álv Á lvaro ro O Obregón Obre bregón

Av. 5 de mayo Oriente ALCALDÍA: Milpa Alta

Congreso de La Unión y Canal del Norte, Col. Amp. Michoacán ALCALDÍA: Venustiano Carranza

412

413

410 FERROPLAZA

LA ESTACIÓN

EL VERDE

JALAL JA JALALPA A A P PA A EL E L G GRANDE RAN R A DE

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

362

2011

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A INAUGURACIÓN:

2012

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN:

11 de noviembre 2011

LOCALES: 84

LOCALES: 70

LOCALES: 176

Alberto Herrera, esq. Hidalgo, Col. Aragón La Villa ALCALDÍA: Gustavo A. Madero

Pino Suarez s/n, entre Bellas Artes y San Rafael Atlixco, Col. La Estación ALCALDÍA: Tláhuac

Rosario Castellanos y Dolores Guerrero, Col. Unidad C.T.M. ALCALDÍA: Coyoacán

MERCADO TRADICIONAL INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1977 José López Portillo

LOCALES: LO OCALE A S: 6 61 1 Av. Jalalpa Norte s/n esq. Colipa, Col. Jalalpa ALCALDÍA: Álvaro Obregón


DIRECTORIO DE LOS MERCADOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO

BAZAR

DEL ARTESANO MEXICANO MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

2009

NUEVO

DEL PARQUE

LUIS PRECIADO

MERCADO MERC RCAD R ADO ESPECIALIZADO ESP PECIALIZAD A ADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

SAN LÁZARO INAUGURACIÓN:

19 de septiembre 1981 José López Portillo

PRESIDENTE:

INAUGURACIÓN: PRESIDENTE:

1949 Miguel Alemán Valdés

DE LA TORRE INAUGURACIÓN INAU AUGURAC G ACIÓN:

PRESIDENTE PRE SIDENTE:

1966 1966 Gustavo Gustav avo vo Díaz Díaz O Ordaz rd rdaz

LOCALES: 550

LOCALES: 78

LOCALES: 106

LOCALES: 132

Felipe Carrillo Puerto 25, Col. Villa Coyoacán ALCALDÍA: Coyoacán

Río Frío 261, Col. Pueblo de La Magdalena Mixiuhca ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Congreso de La Unión s/n, Lorenzo Boturini y Nivel, Col. del Parque ALCALDÍA: Venustiano Carranza

Emillio Emilio Emili i Carranza Carra Ca ranz nza za y Luis Lui uis i Preciado Prec eciado i de La Torre, To e, Co Col. l. Mo Moctez Moctezuma ezum uma ALCALDÍA ALCALD ÍA: Venustiano Venustian iano o Carranza Carranza

1001

1002

1011

AMPLIACIÓN

TÍPICO TÍP TÍPI ÍPICO PICO REG P RE R REGIONAL GIONAL NA A

MIRADOR

VEINTIUNO DE ABRIL

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO ESPECIALIZADO

MERCADO TRADICIONAL

MERCADO MERC RCAD R ADO TRADICIONAL TRAD RADICIONAL A

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

INAUGURACIÓN:

SELENE

septiembre de 1984 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

28 de diciembre 1982 PRESIDENTE: Miguel de la Madrid

septiembre de 1976 PRESIDENTE: Luis Echeverría Álvarez

PRESIDENTE:

septiembre de 1988 Miguel de la Madrid

LOCALES: 71

LOCALES: LO OCALE A S: 2 26 6

LOCALES: 90

LOCALES: 65

Mar de Los Vapores, Col. Ampliación Selene ALCALDÍA: Tláhuac

Calz. Tulyehualco y av. Gral. Severiano Ceniceros, Col. San Pedro Tláhuac ALCALDÍA: Tláhuac

Popolnah, esq. Bekal, entre Bekal y Tekit, Col. Lomas de Padierna ALCALDÍA: Tlalpan

Hopelche, Xitle e Izamal, Col. Rincón del Mirador ALCALDÍA: Tlalpan

PASAJE CHAPULTEPEC MERCADO ESPECIALIZADO INAUGURACIÓN:

enero 2009

LOCALES: 30 Pasaje Chapultepec, Cuauhtémoc, Ciudad de México ALCALDÍA: Cuauhtémoc

CENTRAL DE ABASTOS CDMX (CIUDAD ABASTO) LA MÁS GRANDE DEL MUNDO INAUGURACIÓN: 22 de noviembre 1982 PRESIDENTE: José López Portillo

Canal Río Churubusco s/n, Área Federal Central de Abastos, Ciudad de México ALCALDÍA: Iztapalapa

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364


Propuestas y reflexiones en torno a los mercados públicos, expuestas textualmente por locatarios.

Los mercados públicos son pasado, presente y futuro, y en esa visión, se propone la apuesta a las biotecnologías, conocidas como tecnologías renovables, por ejemplo, muchos son los usos que se podrían dar a la gran cantidad de residuos provenientes de nuestros mercados, uno de ellos es el nopal, cactácea que es parte fundamental de la dieta de los capitalinos, que se produce y comercializa en grandes cantidades en los 329 mercados y más de 1700 tianguis de la zona metropolitana. A partir de este icónico producto de la mexicanidad se desarrolla biocombustible, pudiendo generar también energía eléctrica, sumado a los muchos usos que se descubren sobre él, como lo es potabilizar el agua o fabricar pinturas orgánicas, junto a sus beneficios nutricionales. Aunado a ello, centros de investigación de la UNAM, el IPN y Chapingo exploran la utilización de más residuos orgánicos que puedan generar energía para las labores económicas de los mercados y otras actividades productivas (maíz, plátano, yuca, entre otros). 365


Uno de los propósitos para el futuro de nuestros mercados es reducir el uso de la energía no renovable, indispensable para su funcionamiento y seguridad, a través de los biocombustibles y de la energía solar, aprovechable mediante paneles y calentadores, capaces de mantener en funcionamiento refrigeradores y máquinas, así como de disminuir el uso de gas para la elaboración de alimentos. Esto mismo se podría lograr con la energía generada por el viento (eólica), que actualmente es posible aprovechar a pequeña escala a través de turbinas (recordemos que gran parte de la ciudad es rural, por lo que la utilización de los vientos resulta factible). Otro objetivo de la agenda futura es el reciclaje del aceite vegetal quemado, que se utiliza en los cientos de locales de comida en los mercados, y que congestiona los drenajes de la ciudad. Esta situación se podría transformar en una oportunidad al convertirlo en biocombustible para uso en los vehículos motorizados, particulares y del transporte público, las camionetas que surten a nuestros mercados, y de estos a los hogares y negocios, logrando que los mercados se vuelvan autosustentables, sustituyendo a los combustibles tradicionales. Los problemas generados por el excesivo uso de plásticos han permitido el retorno de la bolsa del mandado, el morral, el costal y otras formas de transportar la mercancía. Esto nos permite afianzar una de las tradiciones más arraigadas de los mercados públicos, que son las formas ecológicas o sustentables de trasladar los alimentos a la casa o al negocio. 366

Un ejemplo más de tecnología que aprovecha las condiciones de la naturaleza es la captación del agua de lluvia. Son varios los mercados de las 16 alcaldías que sufren por la falta de agua, ya sea por motivos de infraestructura o de desabasto de este líquido, indispensable para llevar a cabo todas sus actividades. Si nuestros centros de abastecimiento contaran con sistemas capaces de captar el agua pluvial, reducirían drásticamente su consumo en temporada de lluvias, una adversidad se convierte en una oportunidad; de igual manera, aquellos mercados que sufren de desabasto, con el tratamiento necesario, podrían utilizar el agua captada para prácticamente cualquier uso que se requiera. Los mercados públicos han permanecido vigentes a pesar del proceso de globalización, y a pesar del descuido institucional. Esto se debe a que son una parte esencial del bienestar de la sociedad, pues cubren nuestra necesidad más básica, que es la alimentación. Si queremos que nuestros mercados continúen bajo esta línea de constante evolución, debemos trabajar en su adaptación al ritmo y forma de vida que llevamos como sociedad, y en este sentido, apostar por su modernización: ampliar sus horarios de acuerdo a las nuevas circunstancias laborales y dinámicas familiares; implementar los sistemas de pago digital; desarrollar apps de sistemas de entrega a domicilio; extender su difusión a través de las redes sociales; viralizar, masificar la creativa mercadotecnia que surge de manera natural en los mercados; vincular las redes de transporte público en todas sus modalidades con los 329 mer-


EL FUTURO DE LOS MERCADOS

cados públicos, y geolocalizarlos en las aplicaciones móviles satelitales; promoverlos a través de los parabuses y espacios de publicidad de los sistemas de transporte, esto es, que en cada una de las estaciones del metro, metrobus y paradas de autobuses donde se encuentre un mercado en el perímetro se pueda tener una promoción de la ubicación y oferta del mismo. De igual manera, facilitarles las condiciones para ofrecer internet gratuito; crear y en su caso reforzar los sistemas de videovigilancia interna vinculados a los sistemas de seguridad pública con la utilización de botones de pánico; volverlos accesibles para las Personas con Discapacidad y de la tercera edad;

ajustarlos nuevamente a los controles sanitarios y de prevención de enfermedades y epidemias; diseñar planes de protección civil, considerando que son lugares de concentración natural y de infraestructura pública; crear vínculos entre los mercados y la educación básica y de nivel medio superior para concientizar que son un mostrador y comercializador de la producción nacional; incluirlos en los circuitos turísticos de la ciudad mediante el uso de señalizaciones; incorporarlos en los medios electrónicos de las dependencias de Turismo, Cultura y Movilidad de la ciudad, y ante el surgimiento de nuevos públicos, promoverlos como espacios orgánicos, así como invitar a segmentos especializados, como las escuelas de Gastronomía y de Turismo; trabajar con la industria restaurantera, de alimentos y hotelera para crear un distintivo “ o consumo en los mercados públicos”, y apostarle a la creación de nuevas formas de promo-

ción como “Noche de Mercados”. Los mercados públicos ya tienen una declaratoria de Patrimonio Cultural Intangible, necesitamos integrar lo tangible, lo material, para poder resguardar el diseño arquitectónico que retoma la esencia del gran mercado prehispánico; los mercados, como el mole, son muy parecidos a la historia de México: resultado de los ires y venires de los que aquí nacieron y aquí llegaron, de los peregrinos y de los migrantes, ciudad de muchos ingredientes que ahora componen lo que es nuestra mexicanidad.

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iblio ra a entes cons ltadas Archivo General de la Nación Ramos: Bandos, Bienes Nacionales, Consulado, Criminal, General de Parte, Indiferente Virreinal, Indios, Inquisición, Industria y Comercio, Mercados, Obras Públicas, Ordenanzas, Reales Cédulas Duplicadas, Reales Cédulas Originales y Tierras.

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A radecimientos Agradecemos a los locatarios de los 329 mercados y sus familias para la realización del libro

“Mercados de la Ciudad de México” Francisco Olvera Ruíz PRI Ciudad de México


José Antonio Urdapilleta Pérez, cronista de Azcapotzalco Miguel Ángel Mares Tapia, cronista de Tlatelolco Adán Caldiño Paz, cronista de Milpa Alta Alfredo Yescas Flores, cronista de Milpa Alta María de Jesús Real García Figueroa, cronista de Benito Juárez Alfonso Hernández Hernández, cronista de Tepito Jesús Rodríguez Petlacalco, cronista de la Merced Jorge Fernando Ezequiel de León Rivera, cronista de Iztapalapa Marcelina Navarro Camacho, Azcapotzalco Joaquín Cornejo, Azcapotzalco José Antonio Cervantes, Azcapotzalco Citlali Fernanda González, Azcapotzalco Gerardo Escamilla, Azcapotzalco Daniela Iniesta, Xochimilco Arabely Sánchez García, Xochimilco Rey Gómez Galicia, Xochimilco Nancy García Ruiz, Xochimilco Jesús Correa, Xochimilco Nicolas Ramírez, Xochimilco Yolanda Ramírez García, Xochimilco Gustavo Altamirano Olivares, Xochimilco Álvaro Castillo López, Xochimilco José Luis Rodríguez Hernández, Abelardo Rodríguez Margarita Guerrero Trejo, Abelardo Rodríguez Roberto Cervantes Trejo, Abelardo Rodríguez Rodolfo Torres Perea, Abelardo Rodríguez Leticia Ramírez Pineda, Abelardo Rodríguez Fabiola Cervantes, Abelardo Rodríguez Alejandro Escalante, Jamaica Salvadora Romero, Jamaica Santa Pérez, Sonora Jorge Pérez, Sonora Cecilio Almazán Ramos, Sonora

Telesforo Velázquez Corona, San Juan Maribel Tinoco Vargas, San Juan Ricardo Castañeda, San Juan Claudia Varona, San Juan José Juárez, San Juan Rafael Acosta Sánchez, San Juan Carlos Salazar Pérez, Lagunilla Elena Flores, Lagunilla Gonzalo Ibarra Montiel, Lagunilla Elena Manuela Waldo López, Lagunilla Mario Sosa, Lagunilla Margarito Salazar Pérez, Lagunilla Elvia Niño Ibarra, Tepito Miguel Galán, Tepito Enriqueta Romero Romero, Tepito Martín Camarillo, Tepito Eladio Carrillo Negrete, Tepito Alberto Ponce Navarro, Tepito Alejandro Chávez, Tepito Claudio Vite, Tepito Don Miguel, Tepito José Luis Frausto Patiño e hijos, Tepito Ramiro Ayala Zambrano, Tepito Marco Antonio Rodríguez, Granaditas Bertha Román, Granaditas Fernando Romero Muñoz, Granaditas Martín Toledo Anguiano, Martínez de la Torre María Raymunda Beatriz Velázquez Velázquez, Martínez de la Torre Máxima Márquez Gómez, Martínez de la Torre Armando Rodríguez, Martínez de la Torre Alejandro García Rangel, Martínez de la Torre María Guadalupe Aguilar Ibarra, Martínez de la Torre Sofía Ibarra Aguillón, Martínez de la Torre Nicasio Vázquez Rodríguez, Hidalgo Carlos Hernández Jiménez, Hidalgo Martín Guadalupe Villa Islas, Hidalgo Oscar Morales, Tacuba Lucila Flores Chávez, Tacuba Julia Platas Rojas, Tacuba Salvador Avilés López, Tacuba Julissa Avilés Plata, Tacuba

Javier Velázquez., Tacuba Mercedes Vargas, Tacuba Ramiro Romo Durante, Tacuba Espiridión Sánchez Rossini, Agrícola Oriental Martín Jorge Arciniega Soriano, Agrícola Oriental Francisco Pacheco Garduño, Agrícola Oriental Paula Pérez Ronquillo, Mixcoac Irma Álvarez Cordero, Mixcoac Rocío Olivo, Mixcoac Rúben Villegas Monroy, Portales Olga Carlin Bravo, Portales Agustín Gómez Galvez, Portales Marco Antonio Cruz Gonzalez, Portales Juan Rodríguez, Portales José Gerardo Martinez Piña, Portales Antelmo Duran Vázquez, Coyoacán Francisco Trigueros González, Coyoacán Dolores Ramírez Sagredo, Olivar del Conde Jaime Reyes, Olivar del Conde Beatriz Cruces Vega, Olivar del Conde Amabilia Cruces, Olivar del Conde Félix Pérez Rodríguez, Olivar del Conde Florina Rosas Velázquez, La Paz, Tlalpan Virginia Pérez Gutiérrez, La Paz, Tlalpan Guillermo Rubio Rivera, La Paz, Tlalpan Rosa María Fierro Vela †, Merced Alejandro Zapotitla Fierro, Merced Ignacio Palma López, Merced Víctor García Pérez, Merced Carlos Villalba Bautista, Merced Rosa María Arguijo Marmolejo, Merced Roberto Rodríguez Ibáñez, Merced Raúl Quinto Vázquez, Merced Jorge Luis López García, Merced Guadalupe Hernández, Merced Ángel Salvador Ponce, Merced Josefina Cordero Flores, Milpa Alta Gustavo Álvarez, Milpa Alta Imelda Contreras, Milpa Alta Cruz Olivo Jurado, Milpa Alta Delia Vidal González, Milpa Alta


AG GRADECIMIENTOS RADECIMIENTOS

Patricia Robles Mancilla, Milpa Alta Ernestina Silva Laurrabaquio, Milpa Alta Modesta Cruz Martínez, Milpa Alta Leonardo Santacruz, Mixquic Librado Santacruz, Mixquic Braulio Miguel Núñez Pineda, Mixquic Manuel Alquicira George, Tianguis San Felipe de Jesús José Luis Orozco Rivas, Tianguis San Felipe de Jesús Manuel Alquicira George, Central de abastos María Alejandra Barrios Richard, Comercio popular y Concentraciones Humberto García Montes, Comercio popular y Concentraciones Felipe González González, Comercio popular y Concentraciones David Cosío Altagracia Méndez Blanca Delia Villasana Bárbara Yanina García Edgar Castro Rosa María Castro Gustavo Herrera Bernal, Coordinador de estrategia digital, Relaciones Publicas y Enlace Social Leticia Bernal Moreno Zoila Moreno López César Bernal Moreno Ignacio García Martínez Reina Martínez Rojas Familia García Martínez José Manuel Rodríguez Eric Fiesco Integrantes del Movimiento Nacional del Contribuyente Social 17 de marzo Alberto Vargas Lucio Vicente Ruíz Vázquez Armando Avilés Cortés Adalberto Gallegos Vivanco Francisco Maciel Cano Víctor Ríos Cruz Juan José Mendoza María del Rocío Martínez Contreras Miguel Rodríguez Tello Guillermo Martínez Vázquez Pascual Castañeda Téllez Jorge Cortés Solano Guillermo Silva López

Mercados Cuauhtémoc Marisol Flores Calva, San Juan Artesanías Miguel Ángel Ponce Martínez, Insurgentes Artesanías José René Rojas Aguilar, Martínez de la Torre Martín Toledo Ayala, Martínez de la Torre Gonzalo Ibarra Montiel, Lagunilla No. 1 Marisol Elizalde Vargas, 2 de abril Leticia Ramírez Pineda, Abelardo L. Rodríguez María Raquel Sosa Guarneros, Palacio de las Flores Fernando Alberto Bautista, Lagunilla No. 2 Zona Araceli Villanueva Campiran, Lagunilla No. 3 Alfonso López Carmona, Medellín Ernesto Cortés Ramírez, Colima Paula Torres Hernández, Michoacán Israel Torres López, Hidalgo Pedro Hernández, San Juan Pugibet Oscar Medina, Tepito No. 14 Isaías, Arcos de Belén Bertha Román, Granaditas Mercado Cartagena Javier Gutiérrez Gómez Víctor Polanco (Vicente) Claudia Hernández Castillo Mercado Becerra Gloria Manzano Pablo Juárez Ramón Ramírez Guadarrama Mercado Merced Carmen Flores Merino, Paso a Desnivel Artesanías Marina Castillo, Nave Menor Yolanda Lozano Cortés, Merced Comidas José Avi Hinojosa Martínez, Anexo Miguel Castillo, Merced Flores Víctor Luna, Merced Flores Antonio Morales, Merced Comidas Federación de Mercados y Concentraciones Populares de Anáhuac Humberto García Montes, Presidente Jaime Reyes Ramírez María de los Ángeles Nené Vega Francisco García González Araceli Adame Amezcua

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Necesitamos integrar a los mercados públicos como patrimonio tangible, material e incorporarlos a los circuitos de turismo, necesitamos apostarle a las redes sociales para mostrar lo que ofrecemos, necesitamos estar en las agendas de promoción de la Ciudad de México, los mercados debemos ser parte del desarrollo urbano, somos un complemento necesario para el Buen vivir de la Ciudad. Claudia Castillo Promotora Cultural de los Mercados Públicos


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