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ATLANTICA Antología Poética 1980-2004 Tomo II

ANTONIO ACEVEDO LINARES


INDICE PROLOGO LIBRO EN PREPARACION 2003-2004 Poesía al vino Como escribirte La Casa Azul Tu cuerpo es un país Auschwitz Los días Poema de la vida Álbum de fotos Un tabaco Cariátides Actualización de la poesía

EN EL PAIS DE LAS MARIPOSAS 2000-2002 Poesía eres La poesía y el amor La luna y las muchachas Bajo la luz de la luna Si escribes un poema Suicida Elegía Animal urbano La Circasia Abuela Con tu inolvidable presencia Guajira Cabo de la Vela Réquiem Un ciudadano del mundo Croquis

LOS DIAS DE OCTUBRE 1997-1999 En esa tarde cuando escribes Mientras fumo Recuerdo A la sombra En la noche


Con su nombre de extranjero Los poetastros Epigrama A los pies del General Octubre Che En la hierba II Acaso uno regresa La pequeña muerte El cuerpo y la palabra

POEMAS DE INVIERNO 1995-1996 Al paso de la lluvia Álbum familiar Autobiográfica La poesía Las nubes Cuba Lily Amantes A orillas de un río Dos cuerpos desnudos En blue jeans En el centro del mundo Aviso clasificado Muchachas de abril bajo la lluvia Pequeñas amantes de la noche Las devotas Dios La ciudad Mañana Parque Los humanos La rosa La perra Katty

LOS GIRASOLES DE VAN GOGH 1993-1994 A veces La casa II Héroes Epigrama Epigrama Epigrama Epigrama


Epigrama Epigrama Epigrama La adivina Huidobro Silva Epigrama para Alejandra A ti mismo Un domingo en el parque

ATLÁNTICA 1992-1993 Karina Larsson La luna Los tiempos heroicos Taganga Lennon Epigrama Las vacas Infancia Visita Abuela Tere

SAUDADE 1991-1992 Poesía Poética Poetas Epigrama Saudade En los espejos de la noche Andrea Escritura Autorretrato I Señales particulares Elegía El mar Cuadro La noche Bajo el sol y la lluvia Las gitanas Zona El divino marqués Borges Fernando González


ARTHUR RIMBAUD Y OTROS POEMAS 1988-1990 Teoría de los espejos Árboles de las avenidas Historia universal Un viejo poeta romántico Erótica Al claro de luna Oloroso tu pelo Epigrama Epigrama A la deriva Los cuerpos Ventanas

BITÁCORA 1985-1987 El poeta maldito Bitácora I Bitácora II Bitácora III Consagración Nada más Tu cuerpo Tu cuerpo bajo palabra I

LA LLUVIA SOBRE EL TEJADO 1982-1984 Diario Al aire libre Declaración de amor por una patria Arte poética Retrato I

POR ESTA MANERA DE QUERERNOS TANTO 1980-1981 Cartel Poesía Mujer


PROLOGO Atlántica es el segundo tomo de una antología poética personal, cuyo primer tomo se publico en 1999, con el título de Los girasoles de Van Gogh, una selección de nueve libros inéditos, escritos entre 1980 y 1999. Este segundo tomo recoge otros poemas de los mismos libros y otra selección de dos libros escritos entre 2000 y 2004, éste ultimo en preparación. La poesía es la exploración de la palabra como el amor es la exploración del cuerpo. La hermosura de escribir sólo es comparable con el amor. La escritura de la poesía ha sido en estos años un oficio que me ha hecho sentir que cuando no escribo, siento que pierdo el tiempo, pero cuando escribo, recobro el tiempo perdido. La poesía nos recobra y redime. Su ejercicio es redimir las cosas cotidianas que pasan inadvertidas y soñar un país. Su esencia es la comunicación, porque creemos que la poesía es fundamentalmente comunicación. La comunicación del asombro y la dulzura de las cosas. Son veinticuatro años ya dedicados a la escritura poética, un oficio que ha sido mi mejor coartada, y muchas cosas me han sido cómplices y me han deslumbrado a tal punto, que todavía se persiste en este oficio como un heroísmo en estos tiempos difíciles para la poesía. El poder desprecia a los poetas porque los poetas se han apropiado de sí mismos y así mismos se pertenecen, y eso es peligroso en una sociedad de servilismo y pusilánimes. La poesía, no obstante, continúa en su ejercicio como el más precioso atributo de la condición humana. Son muchos los poetas que me han aportado con su lucidez para escribir poesía; cada quién tiene las influencias que se merece y espero que las mías no sean menos dignas que la fervorosa admiración que la origino y se reflejen en este libro. Borges siempre escribió sus prólogos a sus propias obras y, hacer lo propio, es dejar que sea la obra misma la que por si sola se defienda. Como un poeta marginal en mi propio país, desligado de modas, grupos, estéticas y editoriales durante años publique mi poesía en plegables y en ediciones de reducido tiraje (recopilado como antologías en tanto que por esa marginalidad no se publicaron los libros uno a uno como es lo propio) no obstante, que realicé lecturas de poesía en bares, cafés, tabernas, museos, universidades, emisoras culturales y bibliotecas, sin perder en un sólo instante mi pasión por la escritura de la poesía, que ejercí con fervorosa exploración por la palabra, y que me maravillo desde un principio que comencé a leerla, y que se convirtió con los años en los libros que hasta hoy he escrito; once en total. Son muchos libros tal vez en poco más de veinte años, pero tal vez también perdure en ellos la emoción de la escritura que los creo. A. A. L. Marzo-Diciembre 2003


El poema es el amor realizado, del deseo que permanece deseo. René Char

Uno pierde los días, la fuerza y el amor a la patria, el cálido amor a la mujer cálidamente amada, la voluntad de vivir, el sueño y el derecho a la ternura, uno va por ahí, antorcha, paz, luminoso deseo, deseos ocultos, lleno de locura y descubrimiento. Efraín Huertas

El poeta, fuere cual fuere su camino, necesita enfrentarse lúcidamente a la realidad histórica de la palabra. El poeta, como el filósofo, debe proponerse la lucidez. Jorge Gaitán Durán

La poesía es la única compañera acostúmbrate a sus cuchillos que es la única. Raúl Gómez Jattin

Ella podrá asomarse al balcón de su belleza podrá pasearse con su espalda blanca llena de nocturnos sin importarle que la lluvia caiga sobre sus huesos, una lluvia donde rara vez puedan colgarse los ahorcados. Vicente Huidobro


POESIA AL VINO Dos tazas de agua lluvia un rojo atardecer una noche de luna llena un follaje de flores amarillas una hierba fresca de hiedra una porción de hojas de malva un oleaje de mar vino blanco, aceite de oliva aceitunas y girasoles. Ponga el agua a hervir a fuego lento agregue la hierba fresca de hiedra y una porción de hojas de malva y repose con un oleaje de mar. Licue el rojo atardecer y la luna llena y mezcle con vino blanco, aceite de oliva aceitunas y girasoles al gusto. Beba una taza diaria en ayunas a mediodía o antes de acostarse. Se recomienda para los que padecen de insomnio crónico regula las funciones metabólicas y digestivas y restaura la memoria. CÓMO ESCRIBIRTE Cómo escribirte con las palabras diarias que gastadas circulan como billetes viejos qué escribirte si no significan las cosas memorables que fueron o se perdieron por el deterioro del tiempo ese inexorable que nos desgasta hasta la muerte qué escribirte con las palabras diarias que no reverdecen como las hojas de los árboles si cuando tú hablas las palabras recobran su aliento y se iluminan como tu sonrisa en tus labios.


LA CASA AZUL Con el corazón palpitante escribió André Bretón vio entreabrirse la puerta de la Casa Azul en donde vivía en su exilio en Coyoacàn el camarada de la revolución permanente León Trostsky y mientras se dirigía a través de un jardín apenas si tuvo tiempo al pasar de reconocer las buganvillas cuyas flores rosas y violetas cubrían el suelo los cactus eternos y los ídolos de piedra de Diego Rivera y al fondo de la habitación veía verlo ponerse de pie y quedar emocionado por su dominio de sí mismo y de encontrarlo tan joven sus ojos de un azul profundo su frente admirable la abundancia de su pelo apenas plateado y la lozanía de su tez en donde la paz interior había vencido junto a Natalia, todas las adversidades y maravillado haber descubierto la “extraordinaria máquina intelectual que vio funcionar delante suyo” y juntos almorzar junto a un lago en el volcán Popocatepetl y de viaje por una isla del lago Pàtzcuaro los niños de una escuela le cantaran en la antigua lengua tarasca y pescaran axolotes en rápidos arroyos mientras Trostsky piensa en Natalia y miran las pirámides de Xochicalco y Teotihuacan y discuten sobre los locos en la crítica de Bretón contra los psiquiatras en Nadja o a la sola mención de los nombres de Sade o Lautreàmont torcer ligeramente el gesto.


André Bretón recordará verlo abriendo los diarios de Paris en los parajes de un jardín en Cuernavaca mientras Natalia dulce y emotiva menciona los nombres de las flores. TU CUERPO ES UN PAIS Tu cuerpo es un país Jorge Carrera Andrade

Tu cuerpo es un país de hermosos valles y colinas en donde vivo a orillas de sus acantilados un vasto cielo en donde resplandecen sus horizontes como un mar en donde sumerjo mi cuerpo, una calle por donde caminamos con los mismos pasos de la mano en una noche que aluna en sus ojos así en invierno como en verano un territorio donde siembro con la lluvia y recojo los frutos de la vendimia, un hermoso país de litorales y arrecifes en el oleaje y en el viento de su pelo y su sonrisa. AUSCHWITZ Los hornos crematorios en Auschwitz a todo vapor por sus chimeneas exhalan un humo negro mientras en algún lugar de la tierra alguien escribe un poema o compone una sinfonía.


Son los años cuarenta en Europa y las ciudades arden todavía en ruinas y entretanto un soldado mira en las trincheras el retrato de una hermosa mujer que dejo en su país de las estepas. La victoria está cerca y el desembarco a las playas de Normandia del ejército aliado será el comienzo del fin de un imperio que se proclamo a mil años y los soldados serán recibidos en las ciudades liberadas con besos y abrazos y flores y en Paris ondearan las banderas del mundo. LOS DIAS Son muchos los ríos desde ese griego de Efeso y también el agua que ha corrido debajo de los puentes y muchos los arcoiris que se han arqueado en el cielo y muchas veces que el sol ha salido por el oriente. Son los días inexorables como el tiempo y la muerte. POEMA DE LA VIDA Con el arduo trabajo del tiempo se deteriora inexorable es lo mejor que se ha inventado dijo nuestro insigne maestro de las letras y sin jactancia puedo decir que es lo mejor que conozco dijo otro que murió acribillado y es un soplo dijo ese otro en un tango que la perdió en un siniestro los que la suicidan parecen insensatos así ese dolor de existir pero nadie dijo que era color de rosa, y es un parto


la vida, como la de todos los seres y es hermoso vivir aunque tiene su paradoja, que no sólo hay que vivirla sino también hay que ganársela acaso sea superior a cualquier fracaso. ALBUM DE FOTOS Me gusta mirar fotos aquí estamos bañándonos en el mar y con un barco de fondo anclado aquí caminando por entre las banderas en la Quinta de San Pedro Alejandrino en esta en lancha de tour por Taganga en esa estamos en las montañas de sal marina en Manaure y aquí en el volcán de lodo y en las playas de Tolú y Coveñas y en esta en el cerro Pilón de Azúcar y en las hamacas a orillas del mar en el Cabo de Vela aquí bajo las palmeras en el mar de las Antillas en el archipiélago de San Andrés esta frente al lago Sochagota en Paipa y esta es en el Volcán Nevado del Ruiz con Maria Teresa en la nieve y aquí subiendo las escaleras de la Piedra del Peñol en Guatape esta es la panorámica de Cali y esa entre las palomas en la Plaza Caicedo y esta junto a los oxidados barcos encallados en el puerto de Buenaventura esta en el monumento a los lanceros en Boyacá y aquí con los orfebres de oro y en la Calle del Medio en Mompox y esta a orillas de la carretera en el cañón del Chicamocha y en esta estamos de pesca en los pozos de Guatiguarà y aquí en Barichara y Guane por sus calles de piedra y en Ràquira con sus artesanías esta es en Villa de Leyva caminando por la plaza inmensa


y aquí en noches de Cartagena de paseo en carruaje por la Ciudad Vieja y en el Castillo San Felipe y junto a los zapatos viejos. UN TABACO Un hombre viene montado a caballo y fuma un tabaco y llegará hasta su hacienda cuando termine de fumar su tabaco. El tiempo se mide así en estas tierras llanas lo que dure un tabaco y como en las antiguas tribus que median el tiempo con la luna o aquellos griegos con los relojes de arena el tiempo se hace casi mágico con estos objetos que lo fijan y en estas tierras de hombres de a caballo el tiempo pasa con ese delicioso aroma del humo del tabaco. CARIATIDES Son dos hermosas mujeres con sus espadas que sirven de columnas originaria de la antigua región de Carias que en el frontispicio de este palacio de pronunciar sentencias y castigar delitos acaso son símbolo de esa constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo que merece, justicia. Son célebres las cariátides del pórtico de Erecteión en la antigua Acrópolis de Atenas.


ACTUALIZACION DE LA POESIA Poesía en toda ocasión y motivo era leída en siglos pasados en los matrimonios de jóvenes adolescentes en los bautizos de hermanos gemelos y en las fiestas de familia como en los cumpleaños y en el día de la independencia de la patria y en el juramento a la bandera como poesía se lee hoy en la calle, en las conchas acústicas, en los cafés, en los bares y en las tabernas, como antes en las trincheras en los calabozos y en las tribunas y las damas de época señorial coleccionaban los versos de sus poetas favoritos en álbumes con rosas secas entre sus páginas y vi a un poeta ser condecorado en una iglesia porque afuera llovía bajo los faroles del parque en una Villa de antigua tradición de liar la hoja del tabaco y vi la poesía proliferar hasta en los avisos luminosos de neòn de los night club. POESIA ERES Poesía que estás en tu cuerpo en el oleaje de tu pelo al aire en tu manera de caminar haciéndole el amor al viento en tus ojos con esa mirada honda poesía en tus besos sobre mis hombros en tus abrazos que rodean mi espalda poesía que estás en tu cuerpo como abiertos tus muslos al infinito.


LA POESIA Y EL AMOR Desnudos como nacimos al mundo así nacen las las palabras en la poesía y crecen como la hierba y se hace roja como la rosa y aletea como mariposa las palabras con las que susurramos el amor al oído de una muchacha o soñamos un mundo distinto en la poesía o en el amor nuestro de cada día. LA LUNA Y LAS MUCHACHAS La luna y las muchachas en el país de las mariposas se confabulan con la noche en los lugares propicios para el amor que son todos en donde los senos de las muchachas se estremecen y se las besa y acaricia hasta el fondo de su pelo que cae sobre los hombros de algún hombre que las enternece sobre la hierba o bajo un árbol confabulados con la luna en el país de las mariposas. BAJO LA LUZ DE LA LUNA Bajo la luz de la luna se besan a las muchachas en parajes solitarios como se perpetra un crimen a sangre fría merodean los gatos en los tejados como se planea un robo a un banco


se hace el amor como se falsifican billetes y se escribe un poema como se ahorca en una soga. Bajo la luz de la luna se conspira contra el olvido. SI ESCRIBES UN POEMA Si escribes un poema no olvides que la poesía no es un hobby ni un picnic la poesía te ayuda a vivir y soñar un país perdido entre las estribaciones de la guerra o la niebla no la escribas como un oficio de fin de invierno ni como la nostalgia de la belleza antigua de las mujeres de los retratos en blanco y negro ni como la hierba que como parásitas crece en los despojos de los trenes abandonados escríbela con la ternura infinitas de las cosas pero no olvides inevitablemente de mirar las estrellas. SUICIDA Alguien se ha arrojado desde el octavo piso del edificio en donde vivo, se dice de una muchacha al parecer deprimida, acaso la mire a los ojos cuando subíamos


en el ascensor o sentí el olor de su pelo recién bañado en la mañana camino a alguna parte ignoro quién era, no la vi en el periódico pero a veces vivir puede ser peligroso para alguien o para una muchacha que no sabe que hacer con la vida y vivir a veces se convierte en una riesgosa osadía. ELEGIA A Jorge Valderrama, In memoriam.

No nos dejaste una tumba a donde ir a llevarte flores y seguramente tus cenizas fueron arrojadas al mar o esparcidas en algún lugar de la tierra en donde viviste de niño o amaste a una mujer de pelo largo o construiste un sueño lleno de libros. No nos dejaste una tumba a donde ir a visitarte de vez en cuando bajo la lluvia pero están tus poemas de amor en el corazón de alguna muchacha o esa biblioteca enorme que será la prolongación de tu memoria. ANIMAL URBANO Como un animal urbano y triste en medio del smog de los automóviles y la neblina de los atardeceres con un sol rojo en el horizonte o la lluvia sobre sus hombros


bajo los árboles o las cornisas de los edificios y con la tarde que lo persigue con un calor calcinante o un frío hasta los huesos y fumas mientras un viento fresco te levanta un pequeño oleaje en su pelo y miras las muchachas que crecen como la hierba por los bulevares a mediodía en la ciudad que vives y resistes con los cuchillos que resplandecen bajo la luna. LA CIRCASIA El olor de las pomarrosas en casa de los abuelos donde de niños jugábamos con los gatos y subíamos a los árboles de ciruelas la niebla como las mariposas recorría por el patio donde pensativas se echaban las vacas y el bordón del abuelo colgaba de la pared junto a su sombrero mientras ardía la leña en el fogón como las estrellas en el cielo. ABUELA Abuela rezaba para que le llegara rápido la muerte estaba cansada de vivir y quería morir y hasta el ultimo día fue a misa con su reboso negro sobre su cabeza y día a día contaba los días en su rosario.


CON TU INOLVIDABLE PRESENCIA No voy a escribirte para decirte que no estás muerto porque todos sabemos que estás muerto, que te mataron los que no soportan un hombre con sueños y no son capaces de imaginarse un mundo distinto y tienen las manos ensangrentadas por sus crímenes, no voy a escribirte para decirte que no estás muerto porque sólo quería decirte sólo queríamos decirte que en donde quieras que estés si es que después de muerto uno puede estar en alguna parte que espero que no sea en donde no creíste, que te recordamos con el mismo sueño por el que te mataron porque sólo quería decirte sólo queríamos decirte no obstante que ahora estás vivo más que nunca entre nosotros que te hemos erigido en la memoria con el firme propósito de recordarte siempre con tu inolvidable presencia para que no te mueras nunca. GUAJIRA Los cactus como estatuas en el desierto atravesado por los rieles del ferrocarril el tren de vagones interminables con el carbón de las minas del Cerrejón hasta el mar con montañas


de sal en sus orillas en Manaure que en sus furiosos oleajes arroja algas y caracoles en la playa en donde yacen como antiguos naufragios podridas embarcaciones enterradas en la arena con pequeñas conchas de crustáceos y en lento vuelo pelícanos en bandadas como mujeres de largos cabellos negros con mantas de colores que comercian con mochilas y collares que tejen en silencio. Los wayúu sueñan en las rancherías con el mar junto al desierto. CABO DE LA VELA A orillas del mar Caribe bajo un cielo grisáceo y azul lila nadamos con su estruendoso oleaje contra los arrecifes junto a los pelícanos que se posaban sobre sus aguas y en una noche llena de infinitas estrellas dormíamos bajo su fervoroso rumor en las hamacas que mecía el viento y con el sol caminábamos entre los cactus por caminos polvorientos frente a la montaña desde donde miramos el mar y el vuelo de las gaviotas sobre los barcos solitarios en alta mar. UN CIUDADANO DEL MUNDO Tú que eres un habitante de este hermoso planeta escribe sobre la Tour Eiffel o las hormigas que se comen en tu tierra


los satélites en orbita en el espacio o la rosa que florece en el jardín de tu casa el mar mediterráneo o las gaviotas que vuelan sobre tus costas y tú serás un ciudadano del mundo que igual se emociona con el cielo en el otro lado del Atlántico como con el cielo en los ojos de esa mujer que respira a tu lado y caminarás por tu ciudad como por una calle en Venecia. CROQUIS Escribir para no morir esa era su consigna su estética y su ética literaria. La poesía era en él una prolongación de sus delirios. Exploraba en el lenguaje como un minero en los socavones de una mina de oro. Adoraba escribir epitafios. La muerte era su tema favorito pero no como un enamoramiento sino como una reflexión de su absurdo. Gustaba de repetir lo que decía Borges: si hay otra vida después de la muerte la muerte es una broma estúpida. Me gustaba su manera de enamorar a las muchachas. La mejor manera de enamorar a una mujer es no tratar de enamorarla, decía. A veces jugábamos una partida de ajedrez. Me acuerdo también que amaba a los pintores y a los poetas malditos. El tenía ciertos rasgos de poeta maldito. Tal vez nunca sepa que escribí esta página en su homenaje un croquis sobre su errancia y su biografía anónima.


EN ESA TARDE CUANDO ESCRIBES A veces celebras la hermosura de estar vivo en esa tarde cuando escribes junto a la ventana en donde te acodas a mirar la ciudad nocturna con los ladrones y los amantes que acechan en las esquinas y miras la luna y las golondrinas y te resisten los días y los años mientras celebras la hermosura de estar vivo en esa tarde cuando escribes junto a la ventana y tu emoción se queda para siempre escrita en un poema. MIENTRAS FUMO Con la palma de la mano abierta apoyada debajo de la barba fumando acodado en la ventana miro los gatos caminar por el tejado y respiro el viento húmedo de la noche y entre las estrellas un avión se aleja de la ciudad y la luna llena brilla más blanca y hermosa que nunca con el paso de las nubes como gaviotas por el cielo y mientras fumo ella yace desnuda a orilla de los amaneceres.


RECUERDO Ella desnuda se pone mi camisa a cuadros que la cubre hasta la hierba húmeda fuma recostada sobre mis piernas mientras me habla de sus cosas bajo la luz apagada y a la salida del baño con una pequeña toalla blanca sostenida contra sus senos me recuerda a Marilyn Monroe en alguna escena de una película y se sonríe con esa sonrisa suya tan tierna con la que me besa bajo la lluvia cuando nos decimos adiós. A LA SOMBRA A la sombra bajo los árboles en una banca del parque público ella llora a su lado y él le habla al oído y la mira a los ojos acaso discuten el amor ella le ha entregado su corazón y sus labios él le habla al oído y ella escucha en silencio con los ojos desvastados como quién mira la hierba que crece mientras los transeúntes y las palomas pasan por su lado. Ella llora junto a su hombro con esos ojos negros de mujer acaso es el amor que la hiere.


EN LA NOCHE Con un poema en el bolsillo de su chaqueta como una Colt 45 entra en un bar y se toma un trago mujeres semidesnudas merodean en su mesa bajo las luces de neón conversa unas breves palabras con una mujer que se le acerca y la invita a un trago, horas después yace junto a ella desnuda y enciende un cigarrillo mientras con un poema en el bolsillo de su chaqueta como una Colt 45 se adentra en la noche de la ciudad dormida. CON SU NOMBRE DE EXTRANJERO Con su nombre de extranjero y su guitarra sobre su espalda como su pelo sobre sus hombros y su jeans y tenis blancos va a pie por la ciudad entra a beber en los bares y se fuma un cigarrillo bajo los árboles o los semáforos mientras cruza la calle la que camina entre la gente como si llegara con la lluvia que moja sus canciones cuando en una esquina toca la guitarra, la canción de la muchacha que amó cuando todavía era joven y tenía el mundo por venir.


Con su nombre de extranjero y su guitarra sobre su espalda va por el continente que canta, sueña y vive. LOS POETASTROS En los cócteles beben vino rojo que brindan en su nombre y se creen que crean el mundo cuando a garrapatear se desfallecen bajo la luna y sin ruborizarse firman con sus nombres sus escarceos amorosos en los periódicos míralos llegar como con una flor en la solapa sus versos son hojarasca que arrastra el viento y el olvido. EPIGRAMA Para que tú existas mis manos te recorren por tu cuerpo como por esta hoja en blanco. A LOS PIES DEL GENERAL A los pies del General las muchachas enamoradas se adormecen sobre la hierba y los niños posan cabalgando para los fotógrafos en los caballitos de madera el olor a carne asada asciende como el humo y los viejos sentados en la banca un domingo en el parque conversan o esperan la muerte mientras toman un café caliente y bajo su sombra con su capa de verde bronce levantan el vuelo las palomas.


OCTUBRE Con las banderas rojas y sus consignas en silencio se marcha por la calle que es un río de hombres y mujeres que ondean por el viento los carteles contra los asesinos y la esfinge del Che se toma la plaza donde se arenga con los puños en alto por los muertos con los pañuelos blancos y los claveles. Con las banderas rojas y sus consignas en silencio se marcha por la vida. CHE Al fin yaces en alguna parte, comandante en la tierra que resplandeció en tu boina y en donde cabalgaste por la Sierra y se incendiaron tus puros con la mirada en el horizonte. Al fin yacen tus huesos comandante, en la patria amorosa y libre que te vive en la Plaza de la Revolución y en la sonrisa de las muchachas y los niños. EN LA HIERBA II Se besan en la hierba los enamorados con el vuelo de las palomas contra el cielo bajo los árboles estremecidos


como sus cuerpos por el viento y se acarician en verano como en primavera afloran con su mano como las rosas la ternura olorosas como el pelo de las muchachas que besan en la hierba y con sus besos enrojecen sus labios como los que palpitan bajo su falda. ACASO UNO REGRESA Como volver a enamorarse de las antiguas amantes acaso uno regresa a los mismos lugares donde quizás fue niño y atrapó mariposas o caminó bajo el sol y la lluvia todavía con la nostalgia en los ojos y la niebla lo perseguía por la calle con las manos en los bolsillos como transeúntes bajo los semáforos acaso uno regresa a los mismos lugares donde vivió derrotado o fue dulcemente feliz junto a su pelo revuelto por el viento. LA CAMA La cama ese lugar de encuentro para el sueño o el amor en donde yaces solitario o junto a ella con sus senos sobre tu pecho o su pelo derramado sobre tu almohada a donde llegas con tu sombra a hacer la siesta a mediodía o a medianoche a dormir como un hombre de invierno y fumas o tomas un whisky mientras


ves en los noticieros las guerras de fin de siglo y duermes porque mañana es otro día. La cama ese lugar de encuentro de la pasión o el reposo en donde amaneces con un sueño que ya no recuerdas camino del trabajo o la vida. LA PEQUEÑA MUERTE El humo del cigarrillo sale a bocanadas en forma de anillos mientras ella desnuda siente la lluvia que afuera cae despiadada latas vacías de cerveza yacen a su lado mientras juntos desnudos frente al televisor se acarician y se disponen por tercera vez a hacer el amor a orillas de la carretera en clandestinas habitaciones en los suburbios entre los árboles y los puentes. El espejo en el techo los refleja devorándose como antiguos amantes a quiénes acecha la pequeña muerte. EL CUERPO Y LA PALABRA El cuerpo y la palabra lo seducen y escribe para perpetuarse en la memoria del tiempo y hace el amor para soñarse inmortal mientras respira y escribe con el mismo placer con el que hace el amor, porque la palabra, como un cuerpo redime su existencia esa


misma que mecanografía en la hoja desnuda con trabajada ternura y rigor. DESNUDA Sus nalgas en forma de corazón yacen sobre la cama con su pelo rubio sobre su espalda desnuda y sus manos bajo la almohada donde yace dormida y quizás sueña en la ciudad que camina por el malecón junto al mar y mira los barcos anclados bajo la luna o la gaviota solitaria que vuela por un cielo blanco de nubes y los relámpagos de la lluvia la despiertan en la noche y sus labios inmensos en su boca o entre sus muslos laten como el corazón que soñaba. EN EL FONDO ORIGINARIO Con sus muslos abiertos suspendidos en el aire entre sus labios rojos y profundos y su pelo que se derrama sobre la almohada con su boca húmeda y entreabierta que provoca pequeños gemidos y sus ojos cerrados con intensos latidos de su corazón llega al éxtasis en el fondo originario de su cuerpo.


AL PASO DE LA LLUVIA Te buscas en el fondo de ti mismo cuando escribes y en la palabra más transparente para que ella te refleje como en un espejo de la memoria porque el único poder que te seduce es el poder de la palabra y no cantas el poder de los imperios ni la libertad de los suicidas ni el delirio de la heroína ni la herida del amor la vida te urge con todos sus sueños y escribes al paso de la lluvia o el ruido de los motores de los camiones que pasan frente a tu casa de los árboles rosados con las flores en primavera o bajo una sinfonía en la soledad de tu habitación junto a su originaria biblioteca en donde sientes en las páginas de sus libros el oleaje el tráfico o el viento de un mar, una calle o un árbol del mundo. ÁLBUM FAMILIAR En el viejo baúl he vuelto a encontrar las fotografías en blanco y negro del álbum familiar en donde aparecen mis tías tíos, primos y abuelos juntos sonriendo para siempre mientras posan en las fotografías que he vuelto a encontrar en el viejo baúl y he descubierto a un lado entre sus piernas a un niño que cargaba un gato en sus brazos ese era yo a los cuatro años en las fotografías con olor


a naftalina del álbum familiar. AUTOBIOGRAFICA Con treinta y ocho años y otras muertes, adicto a la poesía, fumador nocturno con una mirada enturbiada por la lluvia o el humo transeúnte de la ciudad por ocio bromeador de sí mismo como una manera sutil de ironizar los otros elegido por la ironía como un atajo a la sabiduría, enamorado de hermosos senos del verano bajo los efectos del alcohol o la ternura, discreto conversador bajo las lágrimas en el delirio de la risa, amante fervoroso a deshora, piadoso escéptico dulce como una mano entre la falda por los muslos. 1995

LA POESIA A veces la poesía es más absorbente que una amante ninfómana tiene que levantarse uno a medianoche a escribir esa línea de un poema que lo desvela cuando lo roe el insomnio o levantarse en la madrugada a escribir ese dulce sueño erótico porque allí yace la poesía dormida como un cuerpo desnudo de mujer y en su pasión uno escribe en los parques, en los aeropuertos en los cafés o en el lecho junto a ella desnuda y uno ve la poesía como una mariposa de arcoiris en la estación de los trenes


en los árboles en flor que rodean la casa, en la muchacha que pasa con su sonrisa roja o en la lluvia que cae tiernamente. La poesía es un oficio de los enamorados de la palabra como condenados a muerte que escriben su último deseo. LAS NUBES Por la ventanilla de un avión en vuelo puedo verlas. Son las nubes parecen copos blancos de algodón suspendidos en el aire. Borges las definía como una arquitectura del azar y entre un cielo azul vuelan como gaviotas sobre el mar y tienen formas extrañas como un unicornio o un laberinto. En una mañana de viaje rumbo a mi destino las contemplo sobre un verde paisaje de árboles y casas y hombres pequeñísimos que los bordea un río cuyo nombre para siempre ignoro. CUBA Isla dulce de la caña y la revolución muchacha negra que baila un son oleaje de viento y mar palmera, tabaco y ron como una noche llena de estrellas libre y soberana como los barcos que navegan


frente al mar de las Antillas frugal y solidaria bajo un cielo marítimo en donde anidan las gaviotas y se admiraron tus ojos. Isla dulce de la caña y la revolución muchacha negra que baila un son. LILY En el Amazonas se enrosca en su cuello una serpiente y en su cabeza se echa un chimpancé como de su mano da de comer a las iguanas y acaricia a las tortugas en las Galápagos y en Perú respira la húmeda neblina en Macchu Picchu como en Haití compra y trae una mesita color caoba y de Cuba una muñeca negra de trapo y una postal de Fidel y el Che como en Panamá hace el amor bajo el aleteo de las palmeras y las gaviotas y en Londres se enreda la niebla en su dorado pelo de trigales que lluvioso cae a la intemperie sobre sus hombros y dulce y madura como sus ojos azules su pequeño perro blanco lanudo como una oveja la lleva a diario de paseo bajo los árboles por el parque.


AMANTES Con los labios entre sus muslos y sus senos sobre su pecho con su vientre bajo sus ojos y su mano entre su corazón con su soledad a sus espaldas y su piel sobre su piel junto a sus cuerpos desnudos como se beben la luna en la noche los que se desnudan en las arenas ardientes, en la hierba mojada en los lechos prohibidos los apasionados que se crean a sí mismos cuando en esencia se saben mortales. A ORILLAS DE UN RIO A orillas de un río en la arena amé su cuerpo desnudo a la intemperie hundí mi rodillas en a arena como mi sexo en su soñado sexo de orquídea olorosa y su cabeza hermosamente recostada en una piedra dejaba caer su dorado pelo de trigales sobre la blanca constelación de su piel llena de lunares como una noche llena de estrellas y sus ojos azules se volvían dulces como su boca que entreabierta y húmeda besaba pacíficamente con el rumor del río que fluía caudaloso como mi semen en su honda y roja sonrisa atardecida.


DOS CUERPOS DESNUDOS Un cuerpo sumergido en otro cuerpo son dos cuerpos desnudos sumergidos uno dentro del otro como cuerpos que se entregan dulcemente atraviesan sus propias fronteras y se decantan en sus propias orillas hermosos como cuerpos amorosos que se devoran hasta el fuego sudorosos y olorosos a hierba que se lamen en su propia desnudez y en su deliciosa inmersión de la carne en la carne se lubrican en su lava ardiente y dulces y transparentes se regocijan en sí mismos como cuerpos que se sumergen uno dentro del otro en invencible deseo esa esencia de los cuerpos desnudos. EN BLUE JEANS Tiernísimas jóvenes adorables muchachas de cintura de guitarras en blue jeans que marcan sus carnosos labios entre sus muslos y enternecidos ojos que se desnudan como su cuerpo en los espejos y en la hierba deliciosas muchachas vírgenes olorosas a violetas a la orilla de un jardín cuando les llega la primavera y una mariposa azul se posa en su pelo como una orquídea que llevan en el color de sus ojos amorosas a la luz de las tabernas las redime la ternura.


EN EL CENTRO DEL MUNDO En el centro de tu corazón como un hombre recobrado por tus ojos como un hombre sonreído por tu sonrisa, como un hombre besado por tus labios como un hombre acariciado por tu mano blanca, como un hombre soñado por tu sueño, como un hombre encantado por tu vientre como un hombre maravillado por tu orquídea abierta. En el centro de tu cuerpo como en el centro del mundo. AVISO CLASIFICADO Se solicita dama de compañía que le gusten los niños bellamente distinguida y de alto nivel cultural que sea amante de la buena cocina y de la música y quiera a los animales como los perros y los gatos que le encante viajar o hacer el amor y disfrutar de las sanas diversiones entre treinta y cinco y cuarenta y cinco años que carezca de vicios y prejuicios para amar a un hombre con estricto sentido de la discreción y la soledad. MUCHACHAS DE ABRIL BAJO LA LLUVIA Olorosas a perfumes o lluvia llegaban en las mañanas con los labios discretamente pintados


de rojo atardecer en clínicas blusas blancas y el pródigo cabello largo recogido en cola de caballo con pantalones azul celeste y brillantes zapatos blancos de cuero, rubias y negras y trigueñas de ojos verdes, azules o cafés que me rodeaban sobre mi hombro a mirar la lista de sus nombres Andrea, Ingrid, Alejandra, Suleima Sonia, Paola, Catherine, Anamaria ... 3.5, 4.0, 3.8, 4.2, 3.7, 4.5, 3.6, 4.3 ... y dulcemente pensativas sobre la hoja de examen respondían a preguntas sobre teorías del mundo que soñábamos. PEQUEÑAS AMANTES DE LA NOCHE A veces ellas tienen la dignidad que no tienen las señoras muchachas pintarrajeadas violadas a la luz de la luna por una pandilla de muchachos con negras chaquetas de cuero mojado y tatuajes de mujeres desnudas en el pecho sonríen mientras se sientan en tus piernas en los bares a donde llegas un poco ebrio a medianoche y te la llevas a los fogosos lechos en los suburbios de la ciudad pequeñas amantes de la noche que las señoras llevan por dentro maquilladas en el espejo.


LAS DEVOTAS A veces tienen todavía el himen intacto y van a misa con un rosario entre sus manos devotas de la virgen Maria. Se entretienen mirando furtivamente por la ventana y espían los novios de las muchachas del vecindario que entre su falda sumergen su mano derretida en la noche. Nunca reciben una carta de amor porque no tienen quién las ame ni abren su corazón o sus muslos a nadie y andan siempre solas mirando vitrinas donde comprar un vestido para estrenar en cumpleaños que nunca se sabe cuántos son. DIOS No existe en ningún lugar de los cielos y en su reino de premios y castigos hay un cielo y un infierno que el temor que despierta su ira aplaca la soberbia o la herejía de los hombres que lo adoran desde hace milenios como el creador infinito del mundo el hombre y las aves y sólo existe por un acto de fe que yace en la mente de los hombres porque es el único ser que no necesita existir para dominar la existencia sobre la tierra.


LA CIUDAD La ciudad estremecida bajo la lluvia como tu cuerpo bajo mi mano la dulce y violenta capital de la poesía y el crimen donde se dan los poetas como las orquídeas y te habita con sus dolorosas o enternecidas calles bajo los árboles la que miras desde tu ventana bajo un cielo eléctricamente azul y que llevas de la mano del amor donde reposan los huesos del tiempo en los cementerios bajo las hojas podridas del otoño. La ciudad es lo que llevamos por dentro en cada uno de nosotros. MAÑANA El humo azul exhala de los camiones que pasan por los bulevares como las muchachas que levanta el viento la falda bajo el oleaje de los árboles y los mendigos amanecen sobre la banca de los parques en donde las palomas blancas se posan sobre la cabeza de la estatua de la heroína y los ladrones pasan en bicicleta en las mañanas con la niebla de invierno los vendedores de manzanas y pescado madrugan por los alrededores de la plaza donde las ratas grandes como conejos olfatean el olor del queso y las mujeres pasan con los canastos del mercado con la carne y las verduras olorosas como su pelo.


La mañana fría llovizna sobre mis hombros. PARQUE Las palomas del parque frente a la catedral arrullan junto a la fuente donde los niños vagabundos del verano se bañan a mediodía bajo el sol y en la orilla de las aceras los automóviles se parquean por donde de los altos edificios salen las oficinistas con sus ojos de gata bajo la luna y en las cabinas telefónicas las mujeres se derriten con la voz de su amante en el otro lado de la línea y un pájaro rojo canta sobre la cabeza de la estatua como a la sombra de los árboles que revolotean el viento y las palomas los enamorados se besan como hombres solitarios que leen el periódico brillan sus zapatos como un espejo y junto a los cajeros automáticos alguien recibe saldo en rojo. La tarde abruma mientras a pie se camina por sus orillas. LOS HUMANOS Tienes derecho a morir en paz, dignamente y a la ternura por las pequeñas cosas extraordinarias de la vida y a la intimidad de las ventanas cerradas a declararte inocente cuando estás libre de culpas y al ocio de sentarte a leer


una historia de amor en un libro o en un cinema de la noche a llorar por lo que crees digno de un sollozo y a la risa como a una prohibida flor alucinada a fumar en los cafés aunque seas una especie en vías de extinción y a soñarte tus propias utopías a ir de la mano de esa mujer madura que te ama dulcemente o de ese hombre joven que te hace ver estrellas cuando te ama y a creer en lo que sólo puedes ver, oler o tocar. Tienes el derecho a ser la creación más hermosa de la tierra. LA ROSA La rosa que respiras olorosa en el ojal en el jarrón, en el balcón la rosa que goza ansiosa del viento la lluvia y el sol la que cortas a diario la rosa blanca, la rosa amarilla, la rosa roja la rosa que crece hermosa en el corazón, la rosa de tus labios, la rosa de los vientos, la rosa que tiene nombre de mujer o la mujer que tiene nombre de rosa, la rosa que rumorosa tiene el olor de tu piel la rosa que se bebe el colibrí y en la que se posa dulce la mariposa la rosa dolorosa de los muertos, la triste rosa de los mausoleos la rosa que cultivas


y a la que le hablas con amor y te da su mejor color y olor. LA PERRA KATTY La perra Katty salta y ladra y se abalanza sobre ti cuando te ve llegar en la noche a casa y a veces ella te recibe más tierna y feliz que tu mujer y la acaricias por el lomo porque tiene una piel lanuda y brillante como una alfombra que te da gusto pasar tu mano por su cabeza y ella te mira con sus ojos marrones de perra feliz. Ella es la prodigiosa mascota de tu hogar que sueñas dulce y que se echa a tus pies cuando lees el periódico los domingos y juega con tus niños rubios en el jardín. Katty la blanca perra que te regalaron cuando era apenas un cachorro y que a veces adoras más que a tu mujer porque salta y ladra y se abalanza sobre ti cuando te ve llegar a casa en la noche cansado y con el corazón en un hilo. A VECES A veces me gusta imaginarla caminando a mi lado como cuando éramos los amorosos tomados de la mano y yo le besaba los pómulos mientras ella me sonreía desde sus ojos con el corazón en la boca y fumábamos


después de compartir una pizza y una cerveza y nos veníamos caminando por la noche hasta su casa donde ella me abrazaba en la puerta con sus brazos alrededor de mi cuello y nos prometíamos llamarnos ir a bailar, a comer o hacer el amor como esa noche que la tuve entre mis brazos simplemente como los que se aman. LA CASA II La casa tiene sus propios duendes que pueden ser ratas o murciélagos oigo en la noche las ratas subir por el canal de desagüe y el murciélago entrar por el patio hasta el fondo de la sala las hormigas hacer su ronda en peregrinación nocturna en el árbol solariego y oír que tocan a la puerta como golpes de mendigo y todas las puertas y ventanas se cierran a la noche como a un golpe de campana en el reloj. HEROES Las palomas se cagan diariamente cuando se paran sobre sus cabezas y sus brazos firmes en el centro de la plaza del parque público donde han erigido una estatua a su memoria que ya nadie recuerda así terminan los héroes de la independencia o la república en el tiempo en que los jardines


de las estatuas de los próceres sirven sólo de refugio de los vagabundos y los enamorados y de la gloria sólo queda el olor a mierda de las palomas. EPIGRAMA Ahora ya sabes que tienes dos corazones que igual como el que tienes en tu pecho también te palpita como el que tienes en medio de tus muslos.

EPIGRAMA I make love, then I exist.

Entre más hago el amor más escribo y entre más escribo más hago el amor. EPIGRAMA En el cielo de tu vientre una estrella el ombligo como una media luna en creciente. EPIGRAMA Hay una página en los memoriosos libros de su biblioteca que le hubiera gustado escribir como una línea de un poema que lo emociona. Tiene el gusto por la palabra de hondo aliento poético como el sabor de una fruta roja y por los nombres de ciudades o países por los que le hubiera gustado viajar o vivir como ante la tumba de Van Gogh respirar los girasoles en la hierba en un bosque de niebla. Ahora escribe estas líneas como un conjuro para que tus ojos sean posible.


EPIGRAMA Tú que lees esta página estás escribiéndola. La página existe infinita sin la mano que la sueña. EPIGRAMA La luna que vio Li Po en su reflejo en el río es la misma que ves ahora en la página que la escribe y crees ver en su sombra un unicornio blanco. EPIGRAMA La página una tras otra son el poema que escribes como esa metáfora de Manrique que leyó Cervantes en la aurora. LA ADIVINA A veces cuando leía como sacerdotisa de Apolo en el templo de Délos las líneas de la palma de sus manos sabia que iban a morir tenia sueños premonitorios amor, salud y dinero presagiaba en el humo del tabaco o en las cartas del tarot y predecía el futuro como el devenir de una noche aciaga arrasada en una borrasca el presente como un reloj de arena en el Sahara y el pasado como una visita a un mausoleo con olor a rosas de Turquía con los astros vaticinaba como los caldeos bajo la constelación de Andrómeda


el destino del mundo y los hombres y ofrecía amuletos para la buena suerte en el amor o en los negocios en una bola de cristal un día soñado presagie mi muerte.

HUIDOBRO En la Plaza de San Marcos en Venecia, con gabán sombrero de cinta negra alrededor y bastón caoba y paraguas las palomas vuelan a comer en su mano como la rosa que florece en su poesía clandestino en Chile rapta a París a una joven y hermosa mujer con un nido de golondrinas en su pelo ultraja en cartas a los diarios contra él mismo que firma con otros nombres y como voluntario enrolado en los ejércitos aliados camina bajo la Tour Eiffel como un pequeño dios que los árboles caen en paracaídas sobre los Campos Elíseos y mago de la palabra viaja en un tranvía bajo una lluvia de estrellas.

SILVA Se hace señalar el lugar exacto del corazón cena con amigos íntimos y se retira a fumar en su cuarto


adquiere semanas antes una tumba en un cementerio en París y por la blanca camisa un hilo de sangre baja lentamente esa noche se dispara un tiro en el pecho y las luciérnagas entran como la pálida luna por la ventana callada.

EPIGRAMA PARA ALEJANDRA Por una calle asediada por los gatos con la luna y la niebla sobre el follaje de tu pelo en los hombros de la noche te sueñas caminar junto a un muelle donde ancla un barco de un mar de Hungría y un caballo blanco te sigue a paso lento que acaricias en su lomo cuando lo cabalgas desnuda como en ese sueño de convertirte o ser un poema a la orilla de una página blanca. A TI MISMO Te pareces a ti mismo con tu barba plateada y un enjambre de mariposas imaginarias en tu camisa cuando caminas junto a una mujer con un paraguas bajo la lluvia o llevas a los niños a subir en el tobogán en el parque te tomas una cerveza cálido como un abrazo a una muchacha o escribes en casa con la sombra muerta que ignora como te pesa la tarde con el follaje del verano sobre tus hombros atardecido en los espejos como en los retratos a tus años te pareces a ti mismo como un río llegado el invierno.


UN DOMINGO EN EL PARQUE Un domingo en el parque la rosa abierta a los colibríes como las muchachas a los besos caminas con las manos en los bolsillos como un convicto que camina en el patio y dulce miras el pelo de oro de las vírgenes muchachas que pasan en bicicleta con un perro blanco mientras fumas, lees un periódico o escribes un poema sentado en una banca del parque. Los domingos te aburren como una película vista solitario desde la última fila y a veces sólo queda el parque de los domingos para ir a pastorear la nostalgia de la semana. KARINA LARSSON Tus ojos azules aún recuerda un atardecer en Colombia caminando por alguna calle empedrada de Girón o Lebrija junto a tus amigos que en el avión de viaje a Suecia quizás recordaste con un poco de nostalgia o lágrimas en los ojos por cosas que ya amabas y añorabas. Te despedimos en el aeropuerto con el adiós de la mano agitada al viento como una gaviota inmigrante que regresa a su territorio bajo la nieve. Tus ojos azules aún recuerda


el aroma del café espumoso el olor de la piña dulce el frío de una noche de taberna bailando salsa y tomando aguardiente el miedo a las palomas en la Plaza de Bolívar la niebla del páramo y la miseria de los niños y las prostitutas en la calle tiernas como tu sonrisa. A tu lado era posible creer en Santa Claus o en comer pescado crudo en salsa y sentir el oleaje de un mar de Suecia. Te recordamos bella sueca con infinita ternura suramericana en el otro lado del océano donde el cielo no es más azul que tus ojos. ASI EL POETA Como un lobo solitario aullándole a la luna que merodea en los bosques hambriento cazador nocturno que olfatea a la liebre en celo en la orilla de los ríos y la hierba alejado de la manada como oveja negra que bebe en los diáfanos arroyos y no en los turbios manantiales por la estampida de los búfalos.


LA LUNA La mujer embarazada sentada en la mecedora como a la gata preñada echada en la ventana las desvive la luna en la noche los gatos son pardos como las mujeres bellas la gata araña en la puerta como la mujer golpea en la aldaba se refugian de la noche porque en la noche las mujeres como las gatas son extrañas bajo la luna llena. LOS TIEMPOS HEROICOS En los nuevos tiempos heroicos uno respira la tarde húmeda y fuma tranquilamente sobre los hombros de las muchachas y las mira dulcemente con ese olor a hierba que crece como su pelo de trigales y camina uno como náufrago a cualquier parte como cuando no se tienen horarios ni destinos y se tienen los días intactos como los árboles solitarios y uno escampa la lluvia bajo los aleros de los gorriones y garrapatea en papelitos como esa triste canción callejera de ciego y va dejando a sus espaldas la tarde como inmigrante que en una habitación taciturna arroja sus huesos como sus zapatos a la inclemente noche.


TAGANGA La muchacha negra vende la fruta que lleva encima de la cabeza descalza a orillas de la playa del mar de Taganga como la muchacha negra de la dulce sonrisa blanca que pregona que tiene la alegría grande y sabrosa que hace sonreír con impudorosa malicia a los turistas ella la muchacha negra que vende la fruta o la alegría dulce como la sonrisa blanca. LENNON Bajo la luna roja de las guitarras eléctricas John Lennon canta "Love me do" y una mujer se descubre sus blancos senos al viento de la noche bajo los efectos de la música con su cabellera rubia y sus jeans rotos por las rodillas y los bolsillos traseros con una ternura del pacífico a orillas de la ventana por donde la luna ama a los enamorados y los locos.

EPIGRAMA Guns N Roses en concierto bajo los reflectores cuando se acabe la hierba se fumarán el césped del estadio.


LAS VACAS Las vacas junto a los árboles muertos puedo verlas desde la azotea pastando y agitando la cola para espantar los insectos, tienen una mirada triste o tierna la vaca blanca y negra que rumian entre los perros y las gallinas como esas vacas de la infancia que mansas se acercan al abrevadero y pastan todo el día en lo alto de la colina bajo los eucaliptos y echadas sobre la hierba los pajaritos comen los insectos de su lomo o de su frente blanca de mancha de estrella.

INFANCIA Cómo recordar ese lejano paraíso perdido a no ser ese niño que atraviesa la calle de la mano de una mujer y hace girar los trompos de madera en la palma de su mano y elevar frente a sus ojos la cometa azul devorada por el cielo, subir cautelosamente a los árboles a mirar los nidos de hierba dormidos, tener una cauchera, los bolsillos llenos de piedras y maras y los pajaritos y mangos caer desplomados sobre el follaje como las pequeñas palomas que con un ala herida o el pico destrozado de la pedrada fríe ante la sonrisa o la lástima de mamá.


VISITA Una extraña mujer que anda loca, dicen como una jaula de pájaros viene a visitarme y vi sus ojos verdes con una mirada de olvido y divaga por la suerte de un hijo que busca por la calle y se ofrece a lavarme los platos y las camisas y llora emocionada cuando le regalo hojas de hierba de poemas antigua poeta que abrazada a un hombre en la solapa de un libro la recuerdo en la fotografía donde sonríe lúcida y tierna y conversando y riendo sentados en las escaleras bajo un manzano atisbo una luz de lucidez. ABUELA TERE Junto a la chimenea abuela Tere sirve a la mesa una taza de café que tomamos con el aliño de su habla y el olor de una espesa niebla de humo en una cocina humeante y oscura de hollín lleva un delantal blanco y tiene la dulzura de la abuela que pasa sus manos por el pelo de los muchachos y las flores o conversa con las plantas y los animales y en las mañanas barre las hojas secas y la lluvia del manzano en el patio a sus duros veranos tiene los ojos lúcidos como un sueño.


POESIA Poesía perdóname por haberte ayudado a comprender que no estás hecha sólo de palabras 1 y perdóname por haberte ayudado a comprender que también estás en la calle al pie de las bronceadas estatuas por la lluvia y el sol en la luna llena que posee como un demonio a los gatos y los poetas, en un río dulcemente inerme como el follaje en los patios en verano, en la lluvia que acodado en la ventana miras mientras desnuda una mujer fuma en el lecho, en una calle olorosa del mercado de frutas, hierbas y pescado, en los árboles que bajo su sombra se besan eternos y amorosos los amantes y arrecia el viento como la tarde sobre los tejados de la ciudad tórrida, en la noche bohemia de vino, dulzura y música en la página blanca abierta como muslos y a veces también en el poema. 1. Roque Daltón.

POETICA Sobre los tejados del mundo el poeta como la lluvia canta su música de estruendos y bajo los árboles crece la hierba y los amores que enternecen la lluvia y los poetas en la página blanca y junto a la ventana inmóvil


de la tarde en que llueve o se escribe con intensa pasión como en un poema o en una calle a ráfagas. POETAS Leyendo en la mañana los jóvenes poetas de mi país bajo una lámpara después del amor y el café recuerdo poetas que se ahorcaron bajo un farol de la calle se arrojaron al mar turbulento se dispararon un tiro de escopeta en el pecho o terminaron locos en un hospital psiquiátrico y pienso que la poesía nunca tuvo más dignos y ejemplares discípulos. EPIGRAMA El escultor no esculpe la estatua en la piedra la estatua estaba por dentro de la piedra el escultor sólo quita los trozos de roca que le sobran a la piedra como el poeta que no labra la poesía en la palabra, la poesía estaba por dentro de la palabra, el poeta sólo quita los trozos de palabras que le sobran al poema. SAUDADE Junto al cadáver de mí mismo no lloro un poco ni arrojo unas súbitas rosas rojas sobre la hierba seca entre piedras y lagartijas y hojarasca y en la lápida blanca leo una inscripción con mi nombre y una fecha de nacimiento y muerte


y miro que solitaria una mujer viene y llora un poco a mi lado y deja unas blancas y frescas y olorosas rosas rojas y lee mi nombre en la lápida bajo la lluvia y me inclino a verla partir bajo el paraguas vestida de negro como en una película de Francis Coppola en la última primavera de octubre en Buenos Aires, Madrid o Dublín porque soy el hombre muerto aquí en una calle de la ciudad que amé y odié herido por la ternura, la poesía y el amor que hicieron de mí un hombre peligroso perseguido por los atardeceres y la lluvia. EN LOS ESPEJOS DE LA NOCHE En los espejos de la noche una mujer se peina largamente y con la cara lavada queda seducida ante el espejo que la refleja tan tierna y carnal como una fruta madura o como la dulzura que cae como su pelo sobre sus hombros llovidos por el agua de la regadera y desnuda camina por el cuarto con una toalla blanca envuelta como un turbante en la cabeza y el resplandor de la luna en la ventana se eclipsa con el resplandor de su cuerpo de abril como en esa canción que escucha en la radio y tararea como un rumor de pájaros o árboles bajo la lluvia. ANDREA Andrea es nombre de mujer como podría ser nombre de huracán o alias pero sucede que Andrea es la mujer que lleva su sonrisa como


su cuerpo a los bares y hoteles donde copula su soledad a deseo y Andrea no es una mujer que sea hermosa pero tiene la gracia y la ternura que como su corazón parece que se le sale por su boca roja y Andrea es olorosa como una orquídea, es vientre cálido es como nacer a mediodía y llegar al mundo con la tarde cayendo a solas como una mariposa blanca y Andrea es esa mujer que espera en una esquina bajo la llovizna o la noche que los oleajes de la vida le traigan buenos vientos y polvos. MIMO Con su rostro maquillado con blanco de zinc guantes blancos y un pantalón morado en bombacho con una pañoleta roja al cuello parece salida de una botella. Ella un mimo con unos ojos cafés de oriental y una boca roja como una manzana haciéndole transeúnte a la vida como una pequeña y bella genio. EN LA ALBERCA DESNUDA En la alberca desnuda una mujer se baña sus hermosos senos y su grupa tierna y se enjabona su vientre y sus muslos con su mano


pequeña y dulce que se desliza por entre sus nalgas blancas y su pelo negro mojado de la noche. Tiene una física ternura ese paisaje de mujer desnuda en la noche bajo la luna en la ciudad donde no aúllan los lobos y un hombre sentado junto a esa mujer olorosa a jabón y agua mira dulcemente esa caída de la noche y el agua por su cuerpo recién llovido como los árboles dormidos que crecen sin saber que adentro al fondo de la casa se baña desnuda una mujer en la alberca. ESCRITURA Ahora sé que podría escribir los más hermosos versos éste verano que la lluvia a cesado como esos muslos de mujer entre los labios pero eso sólo ocurre en instantes de apasionada lucidez y uno escribe entonces ese mismo poema de siempre en eternas variaciones porque uno termina siempre por escribir ese mismo poema aunque nunca descifre ese enigma como esos muslos o esa lluvia que nos recuperan para siempre o nos descubren lo mejor de sí mismos.


AUTORRERATO I A veces es de una ironía corrosiva y se pregunta a sí mismo porque reincide con esa mujer que estrecha sus brazos alrededor de su cuello porque no tiene la certeza que esos encuentros a sábanas blancas sean por amor o deseo o escribe esa poesía bajo la lluvia con esa ternura de las palabras que lo conmueven porque es un imperdonable enamorado de ese silencio o reincide en esa árida profesión porque como no pudo ser inteligente tuvo que ser profesor pero no se hace conjeturas porque la ternura el ocio o el dinero es demasiado obvio y prefiere mejor callar. SEÑALES PARTICULARES Nacido el 28 de Julio una cicatriz de media luna en la frente y un pequeño lunar junto a su boca de gafas negras permanente y uno con ochenta de estatura de pelo castaño claro y ojos verdosos bajo la luz o la lluvia una barba crecida como la hierba y una sonrisa de intemperie.


ELEGIA Morir es una elegía y un adiós sin levantar la mano, un obituario leído en el periódico y unos restos de café y cigarrillos sobre la mesa una foto en color sepia en ovalo y un sufragio unos zapatos tristes bajo la cama y una cortina cerrada con o sin lluvia un libro abierto subrayado en un poema de amor y una jarra de agua junto a una lámpara blanca y un vaso vacío, unas lágrimas por la mejilla y un traje negro, un telegrama de duelo rosas rojas y un epitafio. EL MAR El mar, siempre el mar que llevas por dentro como un cielo y se agita turbulento y ruge eterno en tus ojos que navegan mar adentro y es el mar de tu sonrisa en la memoria en el que nunca es tarde y en el que siempre es etéreo y el viento es esa gaviota o los alcatraces sobre los barcos anclados en la bahía o sobre tu pelo y tu vientre en la arena. El mar, siempre


el mar que llevas por dentro como un cielo en tus ojos.

CUADRO Ojos azules con una mirada entre triste y soñadora una barba de hierba con pelo largo ensortijado como una mujer hebrea y una túnica blanca sobre sus hombros con las manos abiertas heridas por los clavos y un corazón en llamas con una corona de espinas alrededor en la mitad de su pecho en ese cuadro sobre las columnas amarillas en casa que como el país consagrada al Sagrado Corazón de Jesús y no hay milagro que ocurra. LA NOCHE La noche ese hermoso lugar bajo las estrellas de los celajes oscuro objeto del deseo para el amor la muerte y el olvido el hurto, la orgía y la soledad la lluvia, el sueño y el vino el viaje, los murciélagos y la seducción la risa, el azar y el baile el crimen, los gatos y la nostalgia la música, la desnudez y la luna


la pesca, la ternura y el silencio la magia, los búhos y el tiempo la embriaguez, el sosiego y el miedo los amantes, la niebla y la ciudad. La noche ese acto lúdico y erótico como escribir un poema se enciende y se apaga como la luz. BAJO EL SOL Y LA LLUVIA En la tumba yacen y sobre la tumba el corazón de los hombres de pie junto a los claveles rojos y los niños llevan una flor un poema o un recuerdo sobre sus tumbas blancas bajo el sol y la lluvia y son los muertos que se erigieron como actos heroicos por la vida por la alegría y por la ternura y los que forjaron la palabra los sueños y las utopías como un metal noble a fuego y dulzura los muertos que en sus tumbas los hombres recuerdan para siempre en esa otra vida de la memoria donde sus cenizas o huesos ya no abonan la tierra y sobre sus tumbas yace el viento paz, luz y primavera.


LAS GITANAS La gitanas en la plaza bajo la ceiba si leen las líneas de tu mano te dirán que tendrás una larga vida como así lo indica esa línea que es la de la vida que atraviesa tu mano hasta el monte de Venus y te dirán que harás un largo viaje donde seguramente conocerás la mujer de tu vida salvo que todas, a su modo lo son (el verso es de Borges) y que harás hijos como sembrar árboles y no harás fortuna pero tendrás lo justo y necesario que te hará creer en la vida y tu corazón te dará un golpe bajo por el exceso de alcohol y olvido en aquel oscuro verano bajo la hojarasca. ZONA A las puertas de los bares de la noche apuñaladas por la vida y los hombres con rasgos de cicatrices de cuchillo o vigilias y senos desnudamente gozosos olorosas a perfume barato y uñas rojas a la espera de respirar junto a un cuerpo fresco de algún muchacho virgen ella será también la primera mujer para alguien que desflorará sus sueños turbios de adolescencia.


EL DIVINO MARQUES En el castillo de Vicennes y la Bastilla el marqués de Sade narra prisionero la fantástica historia del mundo libertino de París y por los jardines del castillo de Vicennes sale de paseo a tomar un poco de aire y sol bajo la mirada fría de los verdugos y esa mañana recibirá la visita de una mujer que abrirá una brizna de dulzura en su corazón que confabulará una huida de la prisión de Chambery y en un hospital de Versalles de caridad pasará el invierno porque deudas, suplicios, prisiones y escándalos va dejando a su paso por el mundo y en el asilo de locos y epilépticos de Charenton la lujuria de la muerte lo visitará con la primavera. BORGES Las calles de Buenos Aires el alemán y Cartago Stevenson los laberintos y los espejos las enciclopedias la rosa y la luna el reloj de arena el tiempo y Virgilio los patios y el aljibe los clásicos anglosajones el Aleph y el Ganges las bibliotecas el ajedrez y la milonga el libro de las mil y una noches la cábala y el latín Sphopenhauer los mapas y el álgebra el hexámetro el haiku y la Biblia


los tigres, Joyce, Ginebra y María Kodama todas estas cosas y seres que amaste te recuerdan como un hombre universal originario del sueño ese territorio donde habitaste como un animal fantástico de tu zoología. FERNANDO GONZALEZ Tu viaje a pie bajo la ceiba viejo filósofo en Otraparte como Sócrates por los alrededores de Acrópolis, era un tratado de sabiduría como intelectual y lúdico leer al pie de los árboles al lado de las fuentes en donde te cogía el deseo y con tu boina vasca entrar a los cinematógrafos sentarse en los cafés, callejear y mirar los entierros y las agonías con ojos visionarios, con ese amor ilegal por los libros que no te dejó dormir como esa muchacha del deseo que enamoras en tu corazón cuando pasa tierna. TEORIA DE LOS ESPEJOS En el espejo hay otro que acecha . J .L. Borges.

Del otro lado del espejo un hombre mira al interior de la casa de un hombre que se mira en el espejo y un hombre que está de éste lado del espejo mira al interior de la casa de un hombre que está del otro lado del espejo y tanto el hombre que está de éste lado del espejo como el hombre que está del otro lado del espejo sabe que hay un hombre que mira al interior de la casa


cuando un hombre se mira en el espejo pero no confesarse que es el mismo hombre es lo que permite a un hombre mirarse en el espejo sin avergonzarse de sí mismo. ÁRBOLES DE LAS AVENIDAS A orillas de las avenidas como de esta tarde a dulces y espesos árboles los estremece el viento en tempestad en donde sobre su tallo amorosos amantes se besan eternos en la noche y sobre la hierba desolados cadáveres yacen bajo su sombra fértil en esta tarde acodado como a una ventana desde donde miro los árboles que estremece el viento y los besos la lluvia sin sosiego a ráfagas como mi corazón a la intemperie. HISTORIA UNIVERSAL Escribió para defenderse de sí mismo porque se destinó como un ser peligroso incluso para sí mismo y no era demencia ni alucinación ni enajenación sino una extraña lucidez que lo convirtió en su propio homicida y ahora yace para vivir eternamente en la palabra que fue su propia soga al cuello.


UN VIEJO POETA ROMANTICO A las tres de la tarde en París, Londres o Berlín escribes un poema de la mujer enamorada que pasa y se posa como una mariposa en la tarde y el poema y del hombre que consigo mismo camina a su lado o de esa calle que languidece como una rosa o un recuerdo y escribes a las tres de la tarde un poema a esa tarde de cielo de ceniza, frío y niebla que estalla en el corazón como un orgasmo en primavera. EROTICA Sobre la página blanca se escribe un poema como sobre la hierba se ama un cuerpo y sobre la página blanca un poema crece como un río como sobre la hierba un cuerpo renace entre las hojas y las flores y la palabra se hace carne como en un cuerpo como la carne se hace palabra como en un poema.


AL CLARO DE LUNA Al claro de luna de tu cuerpo como por una ventana cae su nítida luz y como a la orilla de un río que se bebe en el cuenco de la mano y se mira el rostro en la profundidad de sus aguas y queda intacto el olor de tu cuerpo recién llovido en la noche los cuerpos se hacen eternos y sus ríos llegan hasta la desembocadura donde se mezclan los cuerpos como los ríos que van a dar al mar de su destino. OLOROSO TU PELO Oloroso tu pelo aún puedo recordarte como se recuerda a veces la caída de la lluvia del último violento invierno la palabra que tersa como la piel redime como tu cuerpo y tiene un olor a orquídeas o sonrisas el silencio de una calle cubierta de hojarasca donde los árboles son tan tiernos como los amantes. Oloroso tu pelo aún puedo recordarte desnuda.


EPIGRAMA En su lecho de muertes dos cuerpos desnudos en la ceremonia de la soledad llegan hasta la otra orilla y en sus cuerpos esas muertes es la poesía que los hace puros y eternos. EPIGRAMA Con su desnudez un cuerpo cubre la desnudez de otro cuerpo y cerrados como la noche un cuerpo lleva a otro cuerpo hasta el infierno hasta hacerle ver el cielo. A LA DERIVA Al hacer lluvia y viento en tu cuerpo como un relámpago en la noche un oleaje de mares y cielos te despejan como una tempestad que arrasa y devasta sobre tu vientre desnudo y en el claro y ancho y limpio y abierto cielo y mar de tu cuerpo mi cuerpo a la deriva te recibe como una gaviota o un navío.


LOS CUERPOS Los cuerpos cuando se destinan se aman y juntos crean el mundo desde el amor o el deseo como prolongación de los besos, una palabra una caricia, y dulces y hermosos yacen abiertos como una ventana una calle, un cielo cuando desnudos y tiernos llegan hasta el fondo de sí mismos y escriben su propia historia de cuerpos que se destinan como de río a mar. VENTANAS En amorosas ventanas dulces mujeres con su pelo de beduinas esperan el amor como se espera la lluvia en tiempos de sequía y a veces ante sus ojos turbios pasa como esa noche que se anida en sus senos como en los árboles los azulejos y los amantes y una lúcida y tierna mirada las desnuda y enamora en ese encuentro con el amor que se espera como la lluvia.


EL POETA MADITO Ni una lágrima, ni una oración, ni una cruz a mi muerte, sobre mi tumba una rosa y un verso escribió el poeta maldito mirando al mar por la ventana que daba afuera al invierno junto al retrato de Rimbaud sobre su escritorio de madera y bronce y en la gaviota solitaria sintió que la poesía lo haría inmortal y disparó sobre su sien para recobrar la lucidez de ángel o demonio. BITACORA I De paso con pasos de transeúnte en la noche y conmigo a mi lado me recuerdo caminar como un extraño con el hombre que soy yo mismo y como la flor que gira al sol gira también a mi paso y es el hombre que me acecha como testigo ocular en la sombra. BITACORA II De pie con uno mismo uno es el hombre que se espera en la estación de invierno y de viaje como pasajero uno es su propio equipaje y se ve a sí mismo ultimar los últimos adioses desde la ventana donde no está porque uno no va ningún lugar y huye como un perseguido por sí mismo hacia donde uno


se espera en un lugar de encuentro con uno mismo. BITACORA III Con la patria violenta que llevo dentro uno arrastra el cadáver de sí mismo que no fue muerto en la guerra destrozado por una granada ni fue muerto por su propia mano de un disparo en el corazón sino muerto en el morir en los días que a diario son la muerte esos mismos en los que acaricio en tu cuerpo mi mano y escribo para redimir la ternura y a mí mismo como en esta tarde que permanece impune. CONSAGRACION Al levantarle el vuelo a un cuerpo en el deseo se arquea y cierra los ojos como en un sueño y dulce y fascinador a memoria recuerda mientras yace a la consagración de su vientre y ese resplandor que no es de sol ni de luna recobra intacto, como siempre una brizna de eternidad. EPIGRAMA Esta tarde esgrime sus hojas secas y una dulce llovizna como la voz de una mujer en celo en esta calle que camino de la ciudad que me hiere y que conozco como el vientre de tu cuerpo.


NADA MAS Nada más hermoso que una mujer desnuda caminando con el pelo revuelto por el cuarto o que yace intacta como sagrada en el lecho donde ama y sueña a fondo bajo la lluvia de agua de la regadera o de vientre al sol en la playa junto al mar. TU CUERPO Tu cuerpo que estás en mi cuerpo consagrado sea tu cuerpo tierno y profundo en la palabra predestinada a tu cuerpo y el poema cuando a mi corazón como a oír el latido del mundo amorosa y sonriendo te reclinas y amo tus senos tus ojos y tu pelo en la hora del amor y del silencio. TU CUERPO BAJO PALABRA I Tu cuerpo la palabra más amada que escribo abierto de par en par como una ventana en donde me acodo una tarde de origen y al paisaje de tu cuerpo llueve en tu corazón ese otro corazón que también te late a eternizar en un verso


como se eterniza tu cuerpo en este cuerpo en el canto de cisne de los cuerpos amados. DIARIO Hay una ventana por la que no se ve ningún mar no es el paraíso pero si donde vivo y el mundo se entra por entre las palabras y las ventanas. Es tarde y una tiernísima llovizna apasiona a las rosas del jardín. Ella llega al borde de la tarde con el incanjeable cariño enrojeciéndole los pómulos y deseos golpeándole el corazón. AL AIRE LIBRE Al aire libre esta ciudad del mundo amanece con sus árboles llovidos y sus despiadados suicidas en la página roja con sus tristes golondrinas del verano que revolotean al sol y sus niños que duermen a papel periódico a las puertas de los bancos con su cielo abierto como mar y sus crímenes pasionales en sombrías habitaciones. Al aire libre esta ciudad del mundo amanece con sus ascos, sus amores y sus vientos. DECLARACION DE AMOR POR UNA PATRIA Una patria de hierro Tomás Vargas Osorio

Quiero una patria de hierro hasta la alegría o las lágrimas una patria de campaña y coral.


Quiero una patria que nazca como un hijo en todas las manos las avenidas las playas los museos las cordilleras las plazas una patria tibia como un seno una patria fundida y forjada como el acero y la dulzura. Quiero una patria de hombres libres y mujeres libres, de hombres humanos y mujeres humanas de hombres nuevos y mujeres nuevas una patria como un cielo como un mar como la frente tuya una patria que no sea el paraíso pero si la vida. ARTE POETICA I Un amor, un país, una poesía hay que llevarla hasta la línea de fuego como te llevo en mi pecho y en mi mano y desde la poesía anunciar la vida, el hombre, el mundo para que nuestro canto crezca siempre por un amor, un país una poesía queriéndonos siempre.


RETRATO I Amanezco a perpetrar la vida hasta la empuñadura y hay una mañana frágil a este lado de la ciudad y hay una calle que está como pidiendo perdón y unas rosas que sollozan sembradas a la entrada de mi casa y no falta quién sin decir para que las quiere las viene a pedir regaladas como a la hora. A mi mano viene a morir un descorazonado adiós y me saco en cara una lástima que se me ha desprendido como la cascarita de una lastimadura y junto a mí sábado por la tarde en domingo me dejo olvidado como a un paraguas.

CARTEL y vivimos y morimos y amamos y cantamos vivimos de todo corazón y morimos sin pedir cuentas a nadie amamos como una obligación para la alegría y cantamos para que la vida, la muerte y el amor tenga su generosa significación y no sea un fuego que nos abrace en vano.


POESIA Quiero una poesía que sea arma para la alegría una poesía con ternura una poesía que vaya a las trincheras a las huelgas a las tribunas a la memoria a los besos a los abrazos una poesía que alcance para todos como trigo y sol Quiero una poesía que vaya a las manifestaciones a las fábricas a las minas a la calle a los corazones a la vida una poesía que cante de pie una poesía que no de tregua una poesía izada como una bandera roja y negra para forjar la alegría el amor la libertad.


MUJER A la mujer del heroico pueblo palestino Con mirada feliz como caricia limpia, tierna con botas de soldado como caminos recién abiertos con traje de campaña como el verde olivo de las hojas con metralleta al hombro como corazón hermoso así, mujer, eres más que mujer, eres el amor la alegría.


EPILOGO • EL AMOR EN LA POESIA Le poème est l, amour réalise du désir demeure désir. René Char.

La poesía, como el amor, es un encantamiento. La poesía amorosa es el deseo realizado en la palabra. El hombre es el único animal que ama y recrea en la palabra la emoción, la vivencia y la ternura del amor. En la poesía de amor hay una erótica del lenguaje porque donde hay amor , hay deseo y donde hay deseo, hay erotismo. El hombre erotiza el deseo y ese deseo erotizado es lo que la cultura ha denominado amor. El amor es una invención de la cultura, es lo que hemos inventado para sentirnos menos solos, que trasciende la animalidad del deseo embelleciendo o ennobleciéndolo a través de la palabra poética, esto es, la poesía. El amor es deseo, que nace con el hombre y luego a través de la cultura es espiritualizado. El amor es el deseo espiritualizado. Cuando un hombre le dice a una mujer, te amo, en realidad lo que esta diciendo es, te deseo. El deseo se ha espiritualizado. En la poesía amorosa, el amor no es solo un estado del corazón, es también un estado de la palabra. El poeta enamora la palabra y en ese proceso de seducción, crea la poesía. El poeta recupera el deseo que eterniza en la palabra. En la vida, “el amor es eterno mientras dura,” decía Vinicius de Moraes. En la poesía, el amor es eterno mientras conmueva a los amantes. El amor en la poesía funda una estética de la palabra. Una sensibilización del lenguaje porque la poesía es la ternura de todas las cosas. La relación entre amor y poesía es una relación tan íntima como la relación entre un hombre y una mujer. Es su evocación. El poeta evoca en la palabra la mujer de sus sueños o el ideal del amor.

“Si una mujer comparte mi amor mi verso rozara la décima esfera de los cielos concéntricos; Si una mujer desdeña mi amor, haré de mi tristeza una música, un alto rió que siga resonando en el tiempo “. escribió amorosamente Borges. La poesía de amor es la prolongación del cuerpo en la palabra. El cuerpo como extensión de la palabra y la palabra


como extensión del cuerpo. El cuerpo y la palabra recreados por la poesía y el deseo para una poética del cuerpo que haga memoria en la palabra en intento de una poética de la palabra que haga memoria en el cuerpo. Una poética del cuerpo y la palabra como la expresión más genuina de una poesía amorosa y erótica. La poesía del deseo y el deseo de la palabra. El poeta tiene una utopía, que un día el amor sea como la esencia de su palabra mágica y esplendorosa. El poeta cree en el poder de la palabra porque cree en el poder del amor. En el reino de la poesía, el amor da existencia a la palabra. En el reino del amor, la palabra da existencia al deseo. En el amor, la palabra endulza el oído del amor amado. En la poesía, el amor endulza la palabra del poeta alucinado. El amor en la poesía es la prolongación del amor por la palabra. Un encantamiento de la palabra porque el amor es la poesía de todas las cosas. En el amor hay una consagración de la palabra, por la vía del deseo. En la poesía hay una consagración del amor, por la vía de la palabra. En la palabra hay un espíritu. En el amor hay un deseo. El amor es el espíritu de la palabra como la poesía es el espíritu del deseo. El poeta se realiza en la poesía, por la palabra. El que ama se realiza en el amor, por el deseo. En la conjugación de poesía y amor, el amor es el deseo que se realiza en la poesía como la poesía es la palabra que se realiza en el amor. La palabra es un órgano de seducción en el amor. El deseo es la excitación de la palabra en la poesía.

Epigrama La palabra, esa herida como la muerte, necesaria abierta en sus labios menores se hace mujer en la copula. Escribir un poema de amor es vivir el amor doblemente. En la mujer que se ama y en la palabra que la sueña. En su espíritu y en su carne. El amor no es solo una metáfora en la poesía. En la poesía el amor se hace sublime.

Epigrama Poesía es amarte sobre la hierba amorosamente


bajo los árboles mirándome limpiamente en tus ojos tiernamente verte sonreír a la intemperie dulcemente cubrir el cielo de tu vientre atardecer en tus senos sobre mi pecho y volver a morir contigo eternamente El poeta escribe por amor, porque el amor, como la poesía, recordando a Luis Cardoza y Aragón, es la única prueba concreta de la existencia del hombre. • Ponencia leída en la Octava Feria Internacional del Libro, dentro de la Mesa Redonda; El amor en la Literatura Regional, Bogotá, 1995.


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