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INDUSTRIA CONSERVERA
FUNDACIÓN
LA FÁBRICA ALFAGEME: UN PATRIMONIO INDUSTRIAL VIGUÉS El Ateneo impulsa y divulga el valor de la fábrica viguesa.
El pasado 12 de abril el Ateneo Atlántico, una asociación cultural de Vigo cuya pretensión es crear un espacio de promoción, impulso y divulgación de temas relacionados con todas las áreas del conocimiento a través del análisis, el debate y la investigación para fomentar lugares de encuentro para la reflexión sobre aspectos de la sociedad y de la cultura, organizó en el Liceo de Bouzas una charla sobre Alfageme, con la colaboración de la asociación Pertenza y Vigo Patrimonio industrial. En el encuentro participaron los historiadores Moncho Iglesias, Xoan Carmona y Mariña López. Bajo el título del encuentro A fá-
brica Alfageme: un patrimonio industrial vigués, los ponentes pusieron de manifiesto la importancia del complejo industrial Alfageme, ubicada en el barrio del núcleo urbano de Bouzas, entre la avenida de Beiramar y la calle Tomás A. Alonso y que está compuesto por tres naves unidas interiormente entre si (nave de producción, nave de expediciones, nave de empaque y almacén), además de disponer de diferentes edificaciones externas de complemento (edificio de vestuarios, edificio de vivienda familiar) y otras instalaciones (depósitos subterráneos, jardines, marquesinas, pequeñas construcciones para equipamientos). Cabe indicar que,
además de las instalaciones descritas y separadas de estás por la calle Orillamar, la sociedad poseía otras dos edificaciones correspondientes a unos almacenes y la otra a cámaras frigoríficas. La actividad desarrollada era la de elaboración de conservas de pescados y el control general de las empresas que constituían el grupo (Cambados, Algeciras, O Grove…) Tanto Xoán como Moncho destacaron la relevancia de la fábrica de conservas Alfageme como un importante ejemplo de la arquitectura industrial de finales de la década de 1920, no sólo por sus evidentes valores arquitectónicos como una obra significativa de Manuel Gómez Román, sino por su significado especial como uno de los pocos testimonios que quedan de la frenética actividad del sector de conservero del s. XX en Vigo. La conserva junto con la presencia de consignatarios de grandes compañías internacionales y otros profesionales vinculados a negocios del mar y al puerto, ha sido un factor determinante en la transformación de Vigo en una ciudad moderna y cosmopolita. La preocupación por el destino, no solo de la fábrica sino de todo el complejo, considerado por los historiadores y ciudadanos/as como
símbolo vigués, reside en que en estos momentos la protección de la que goza es mínima, no estando declarada BIC (Bien de Interés Cultural) por la Xunta de Galicia. El concello de Vigo sí la reconoce dentro del catálogo de bienes culturales con la protección ambiental I. Esto quiere decir:
todas y cada una de las condiciones siguientes:
Art. 6.3 de la Normativa do Catálogo de Bienes Culturales del Concello de Vigo – Protección Ambiental Específica
• No existir determinación de protección sobre la parcela contrarias a la ampliación en cuestión.
Las obras que se efectúen en los edificios, elementos o conjuntos afectados por este grado de protección, tendrán por objeto adaptarlos a los usos y costumbres actuales sin pérdida de los valores ambientales y tipológicos que poseen.” Sobre los bienes inmuebles catalogados con presente subgrado de protección (…), se pueden llevar a cabo en ellos obras de reestructuración.
• La posible ampliación se enmarca dentro de los límites máximos que hace la ordenanza de zona de aplicación, ya sea de edificabilidad o de ocupación. Por tanto, la protección es mínima y casi solo afecta a su fachada y nada más, lo cual puede suponer una pérdida patrimonial y cultural irreparable para todos.
Asimismo, se permitirán (…) las obras de ampliación que reúnan
• Solo afecta a la fábrica original de 1928.
• No implicar aumento de la altura del bien catalogado. • No supone aumento de la ocupación en planta con efectos visibles desde la vía pública.
• No afecta a ninguna de las ampliaciones, incluída la de Gómez Román en 1939. • No afecta al Chalet de la familia • No afecta al jardín. • No protege ninguno de los elementos interiores (estructura, cerchas, escaleras, suelos de madera, etc) ni a la configuración interior de las naves • Sólamente se debe conservar la disposición de los huecos de la fachada, o sea, su aspecto exterior. Alfageme, la fábrica y ampliación, jardines y chalet es uno de los grandes ejemplos de patrimonio industrial, según Xoan Carmona otros edificios industriales similares en Noruega, Portugal, Alemania… de menor interés arquitectónico son hoy ejemplo de conservación integral y de uso y disfrute de sus ciudadanos/as y de respeto a nuestra historia, para algunos el Versalles industrial vigués.