Ni ruptura ni complacencia
Es importante tener en cuenta tres pilares en nuestra relación comercial con Estados Unidos. Primero, se debe recordar que el Tratado de Libre Comercio Colombia–Estados Unidos no está suspendido: el arancel de 10% es un recargo adoptado bajo una declaración de emergencia y el marco del IEEPA, pero no implica la desaparición del acuerdo ni de sus disciplinas. Mantener ese marco jurídico vivo es esencial para cualquier salida negociada.
En segundo lugar, es muy riesgoso utilizar los aranceles como herramienta de sanción política. La turbulencia de los últimos meses ha llevado a plantear medidas punitivas adicionales contra Colombia, lo cual golpearía a la economía legal y, en cambio, fortalecerían la economía ilegal y el narcotráfico, que es el verdadero enemigo común para ambos países.
De ahí el llamado reiterado a desescalar la retórica, activar los canales diplomáticos y proteger el tejido empresarial formal, que sostiene el empleo e inversión en regiones ya vulnerables.
Tercero, aunque menos visible, pero igual de importante, insistimos en que la coyuntura no solo plantea amenazas, sino también ventanas de oportunidad condicionadas a que Colombia haga su propia tarea. Por eso recordamos que el diferencial arancelario frente a otros competidores puede traducirse en más participación de mercado, siempre que avancemos en logística, trazabilidad, calidad, articulación institucional y cumplimiento regulatorio.
Los países se mueven, mientras que corremos el riesgo de quedarnos solos en la cola
El Ministerio de Comercio ha mencionado que mantiene conversaciones técnicas confidenciales, avanzando en una posible negociación del arancel recíproco. No obstante, los avances son poco visibles, pues al revisar los irritantes planteados a inicios de abril por el Gobierno de Estados Unidos, Colombia no ha desarrollado muchos de los puntos en cuestión.
Por el contrario, otros países sí se han movido con rapidez. Argentina, Ecuador, El Salvador o Guatemala, han suscrito acuerdos marco que abren la puerta a rebajas de aranceles para sus productos estratégicos; bloques y países como la Unión Europea, Suiza y Liechtenstein, así como varias economías asiáticas –China, Vietnam, Tailandia, Corea del Sur, Japón, Indonesia, Malasia y Camboya– han avanzado en esquemas que les permiten proteger o mejorar su acceso al mercado estadounidense.
Si, como anuncian Washington y diversas capitales, estos acuerdos terminan consolidándose en tratamientos arancelarios de 0 % para buena parte de la oferta de nuestros competidores, Colombia enfren-
tará una desventaja estructural: seguir pagando 10 % sobre una fracción significativa de su canasta, mientras la región y Asia capitalizan las nuevas reglas. Esa es la erosión silenciosa de preferencias que más debería preocuparnos.
Qué hacer: una agenda para no perder a Estados Unidos
El diagnóstico está dado. De esta coyuntura se desprenden, al menos, cuatro líneas de acción concretas:
1. Reorientar la diplomacia económica. Es imprescindible pasar de las declaraciones genéricas a una estrategia negociadora con objetivos medibles: ingresar productos colombianos al anexo de arancel 0%, priorizando aquellos con alto impacto regional y de empleo (agroalimentos, manufacturas livianas, químicos específicos). Para ello, se requiere una coordinación estrecha entre Cancillería, MinCIT y los gremios, incluido Analdex. Infortunadamente, el sector privado, como en otros temas, ha sido excluido de las conversaciones, y los resultados han saltado a la vista.
2. Blindar la relación política con un enfoque pragmático. Sin renunciar a posiciones de principio, Colombia debe evitar que el vínculo con Estados Unidos quede atrapado en la lógica de sanciones y contrasanciones. La señal que reiteramos desde el sector exportador es sencilla: el enemigo común no es el comercio bilateral, sino las economías ilegales que desestabilizan ambos países.
3. Acelerar las tareas pendientes en casa. Factura electrónica plenamente funcional en comercio exterior, ventanillas únicas interoperables, simplificación aduanera real, infraestructura logística que reduz-
ca tiempos y costos, y una agenda agresiva de admisibilidad que abra mercados y mantenga los ya abiertos. Sin esta base, ninguna concesión arancelaria se traducirá en más contenedores saliendo de Colombia.
4. Diversificar sin abandonar a Estados Unidos. Mirar más a nuestra región, así como a Asia, África, Europa o el mundo árabe es necesario, pero no puede hacerse a costa de descuidar al socio que concentra la tercera parte de nuestras exportaciones y una fracción significativa de la inversión y las remesas. La diversificación efectiva no consiste en sustituir mercados, sino en sumar destinos, productos y actores empresariales.
Llevamos tres años en donde las exportaciones de bienes apenas están sobre los USD 50.000 millones, mostrando un reto estructural que puede profundizar el déficit de cuenta corriente en la balanza de pagos. Estados Unidos seguirá siendo, por muchos años, un mercado que Colombia no puede darse el lujo de perder.
La pregunta no es si debemos apostar por ese socio, sino cómo lo hacemos en un entorno de mayor proteccionismo, competencia y polarización política. La respuesta pasa por menos improvisación, más diplomacia económica, y una política exportadora que combine firmeza hacia afuera y disciplina hacia adentro.
Diego Rengifo García
Vicepresidente Técnico
Analdex
En la edición anterior de Exponotas, escribí sobre los instrumentos de promoción al comercio, bajo el título “Herramientas desgastadas”. En esta ocasión, quiero detenerme en uno de ellos: el régimen de zonas francas en Colombia, que atraviesa por un momento complejo, debido a múltiples cuellos de botella regulatorios, operativos y de infraestructura.
Si de problemas gruesos se trata, mencionemos los asuntos de infraestructura, conectividad vial y logística, en el que en muchos casos la situación está dada por accesos viales y carreteras en mal estado; a esto agreguémosle servicios básicos que no tienen la robustez requerida para operaciones industriales; y, no menos importante son los aspectos de inseguridad en corredores de transporte,
Las cosas entonces están complicadas desde varias ópticas, todas ellas vitales para las empresas y, en general, para los usuarios operadores de las zonas francas.
riesgo de robo, bloqueos, extorsión, que afectan la movilidad de mercancías. Las cosas entonces están complicadas desde varias ópticas, todas ellas vitales para las empresas y, en general, para los usuarios operadores de las zonas francas.
De verdad, son un sinnúmero de situaciones que tienen en momentos de tensión a quienes operan con el régimen y que les están generando sobrecostos, demoras injustificadas, reprocesos, replanteamientos del modelo de operación y la logística. Hay que hacer un alto en el camino y reconocer que el régimen franco es quizá el mejor instrumento de promoción a las inversiones y al comercio que, a través de él, se genera empleo, desarrollo en las regiones y, en general, es un modelo que ha demostrado que crecer en los parques industriales es más eficiente, por las economías de escala, por los encadenamientos productivos, por las eficiencias energéticas, logísticas y de operación que allí se dan.
No se entiende entonces por qué no hay una política pública que defienda esto. Excesivos controles, pero además desarrollados de manera ineficiente, porque no es el control lo que molesta, es la falta de gestión y diligencia lo que está deteriorando el modelo.
obligaciones, que afectan el desarrollo de los negocios, por las restrictivas normas existentes y las interpretaciones que se vienen dando.
Los asuntos regulatorios y, en general la normativa, no se adaptan a los cambios del comercio global o nuevas necesidades logísticas. Las restricciones que se han venido construyendo, especialmente por las interpretaciones vía conceptos, desalientan las inversiones y también a las empresas que ya operan dentro del régimen franco, pues se vuelve más costoso ingresar o salir.
Cuando se realiza un balance de todos esos cuellos de botella y de los problemas que han venido minando el régimen, se piensa que es vital trabajar en el fortalecimiento de la confianza, para incorporar el concepto de zonas francas seguras; en ese sentido, no se entiende por qué no se ha permitido incorporar la figura del OEA para los usuarios operadores de zona franca.
capacitarlo y para desarrollar esta labor no se puede cometer el error de soltar unos muchachos a realizar labores de control, sin el conocimiento técnico, porque las operaciones se demoran y los sobrecostos y reprocesos afectan la competitividad. Volviendo a lo regulatorio, porque es allí en donde es posible darle en gran parte viabilidad a lo operativo, es vital realizar un proceso de actualización y revisión de la normativa, para lo cual nos podemos basar en el Conpes 3816 de 2014, de cara a la actualización que este Gobierno está planteando, sobre “mejora normativa: análisis de impacto” en el que se establece una metodología que nos debe permitir adoptar los mejores estándares internacionales, y restringir la expedición de concepto de la Dian relacionados con el régimen franco, también es una necesidad. Esto, porque han desbordado el alcance de las normas, a través de las distintas interpretaciones, en la medida que incorporan alcances restrictivos sobre las operaciones.
El régimen necesita bajar de manera urgente esa hiperregulación que impacta la competitividad, porque dificulta el desarrollo empresarial y, en general, se carga a las empresas de nuevas
Además, se ve como necesario, en el uso de herramientas tecnológicas, implementar la interoperabilidad entre las distintas plataformas del Gobierno, bajo el concepto de “Ventanilla Única 360°”. Y es que la digitalización de procesos, que de alguna manera se desarrolló durante la pandemia, debería recuperarse. Sin información y tecnología es muy complejo administrar de manera eficiente el régimen franco, se podrían dar unas contundentes señales en materia de simplificación de trámites, si algunas de ellas se retoman o se incorporan.
El otro aspecto que también se debe fortalecer es el de formación del capital humano con la colaboración del sector privado, porque no es solamente aumentar el personal en las entidades, también es
Queda claro, y reconociendo que los problemas de infraestructura y otros señalados, no se resuelven de manera inmediata, que hay una variedad de aspectos que no demandan grandes inversiones, ni decisiones complejas para recuperar el instrumento de las zonas francas, mientras se avanzan en esos estructurales aspectos, porque estamos en cuidados intensivos y el llamado a las entidades, especialmente a los ministerios de Hacienda, Comercio y por supuesto la Dian, es trabajar para cambiar la estrategia, que, sin duda alguna, tiene sumido el modelo en una herramienta desgastada y que lo que se necesita es un relanzamiento del modelo, para que sea lo que en algún momento fue, un verdadero instrumento de promoción al comercio exterior.
Raúl Moreno
Gerente Cadena de Suministros, Vélez
Allan Cornejo Country Manager, DHL Express Colombia
John Velandia Manager Customs, Adidas Colombia Ltda
El Mundial de Fútbol 2026 en territorio norteamericano moverá millones de turistas y se convierte en una gran oportunidad para que Colombia se ratifique como un proveedor de confianza de bienes y servicios, en Estados Unidos, México y Canadá. Tres afiliados de la Asociación nos cuentan sus expectativas de ventas frente a esta cita deportiva que paralizará al planeta durante poco más de un mes.
Raúl Moreno
Gerente Cadena de Suministro Vélez
En 2026, Vélez celebrará cuatro décadas de historia con una visión clara de consolidar su liderazgo como marca insignia del lujo artesanal latinoamericano y expandir su alcance internacional, especialmente en Norteamérica, en un año que será decisivo para el turismo global, especialmente por el Mundial de Fútbol. Desde Medellín, la compañía proyecta un crecimiento sostenido que combina raíces locales, visión global y una estrategia empresarial basada en sostenibilidad, innovación y experiencias de marca únicas.
Durante el próximo año, Vélez espera superar las 6.5 millones de unidades vendidas, con un crecimiento proyectado del 15% y una utilidad cercana al 16%, lo que refleja la solidez de su modelo de negocio. Estados Unidos será el foco de expansión
más relevante con una apuesta de crecimiento del 160%, apalancada en su presencia en Nordstrom y Amazon, y en una estrategia omnicanal que refuerza la experiencia digital y el alcance global de la marca.
El mercado internacional representará el 4% de las operaciones totales con un crecimiento del 19% frente al año anterior, mientras que el retail en Colombia y Latinoamérica concentrará el 92% de la operación, acompañado de un 4% en el canal wholesale, demostrando un equilibrio entre expansión global y fortalecimiento local.
Una marca que evoluciona con propósito Lo que nació en Medellín en 1986 bajo la visión de Juan Raúl Vélez como un pequeño taller de marroquinería se ha transformado en una marca de moda integral con más de 280 tiendas en siete países y cerca de 4.500 colaboradores. La primera tienda abierta en 1994 marcó un hito en la relación con los consumidores y, hacia el año 2000, la marca consolidó
su modelo de “total look”, ofreciendo vestuario, calzado y accesorios que expresan un estilo de vida auténtico y contemporáneo. “Vélez nació con el propósito de transformar el cuero en emoción y diseño. Hoy seguimos fieles a esa esencia, pero con una visión global que nos permite conectar con consumidores en distintas culturas”, afirma Juan Raúl Vélez, fundador de la compañía.
El cuero como lenguaje de identidad latinoamericana
El cuero ha sido el corazón de Vélez desde su origen y se ha convertido en un símbolo de lujo artesanal latinoamericano. Más de 1.500 artesanos participan en los pro-
Nuestro lujo no está solo en el diseño, sino en el respeto por el oficio, los materiales y el entorno.
cesos de creación, preservando un saber hacer que combina técnicas tradicionales con innovación.
En 2016, la apertura de la curtiembre propia en Amagá reforzó el control sobre la cadena de valor y marcó un paso determinante hacia la sostenibilidad. Hoy, la planta opera con 900 paneles solares y aplica prácticas de economía circular que reducen hasta en 98% los contaminantes del proceso, reutilizan sales y optimizan el consumo de agua y energía. Fabrizio Fiorillo, gerente superior de marketing asegura que “nuestro lujo no está solo en el diseño, sino en el respeto por el oficio, los materiales y el entorno. Cada pieza cuenta una historia de origen, tiempo y transformación”.
Experiencias que trascienden del producto
La estrategia de Vélez se ha centrado en crear experiencias de marca que despierten orgullo y conexión emocional. Sus tiendas combinan moda, diseño, estilo de vida y cultura, como en su más reciente apertu-
ra en el centro comercial El Tesoro en Medellín, un espacio que redefine el concepto de retail con ambientes inspiradores y sensoriales. Vélez Arts Club ha sido un eje de experimentación que une moda y arte a través de colaboraciones con creadores nacionales e internacionales, generando propuestas que trascienden el producto y se convierten en símbolos de identidad cultural.
Crecer sin perder el ADN
La expansión internacional de Vélez ha sido gradual y estratégica. La marca está presente en Ecuador, Panamá, Costa Rica, México, Perú, Guatemala y Chile, mercados donde ha logrado posicionarse por su autenticidad y calidad. Sin embargo, el corazón creativo y productivo sigue
en Colombia, donde se desarrollan las colecciones y se experimenta con materiales y procesos que luego se escalan a otros países.
Para Vélez, ser global no significa diluir su origen, sino convertirlo en una ventaja competitiva. Su narrativa combina la calidez latinoamericana con la sofisticación del diseño contemporáneo, un equilibrio que ha permitido conquistar al consumidor internacional sin perder la esencia de sus raíces.
2026: aniversario, expansión y un legado con sello de autor
El próximo año marcará un nuevo capítulo en la historia de Vélez. Su modelo integrado, que combina manufactura local, retail propio, comercio electrónico y logística efi-
EDICIÓN CENTRAL
alma de América Latina y que ahora está lista para ganar terreno en el mercado global”.
Explorar, diversificar y crear para proyectar la moda colombiana
ciente, le permite mantener una operación ágil y competitiva frente a los grandes jugadores del mercado. Con una proyección de crecimiento internacional del 19%, la compañía busca fortalecer su presencia en Norteamérica y abrir nuevos espacios en Centroamérica y el Caribe.
Vélez se prepara para su 40 aniversario con una visión clara de seguir siendo el principal referente latinoamericano en moda en cuero, expandiendo su influencia más allá de la región y consolidándose como una marca que representa el lujo consciente, el arte del tiempo y la autenticidad hecha a mano.
En palabras de Juan Raúl Vélez, “lo que nos distingue no es solo el cuero ni el diseño, sino la historia que hay detrás de cada creación. Hemos construido una marca que refleja el
En los próximos años, Vélez no solo proyecta crecimiento sino también evolución. La compañía avanza en un proceso de exploración y diversificación de su portafolio con el propósito de crear nuevas marcas y líneas complementarias que potencien las capacidades de diseño, manufactura y sostenibilidad de la moda colombiana ante el mundo.
Desde Medellín, Vélez busca fortalecer un ecosistema creativo que integre innovación, talento y propósito, reafirmando el papel de Colombia como un referente en la industria del cuero y la moda de lujo responsable. Su visión es que cada proyecto, colección o nueva marca sea una expresión de ese saber hacer artesanal que ha distinguido a la compañía durante cuatro décadas y que hoy se proyecta globalmente como sinónimo de autenticidad, calidad y sofisticación latinoamericana.
Allan Cornejo
Country Manager
DHL Express Colombia
Los grandes eventos deportivos no solo mueven pasiones, también mueven economías. Cada torneo global impulsa cadenas de suministro, aumenta el intercambio de bienes y exige soluciones logísticas cada vez más ágiles.
En el caso de Colombia, la conexión con los países anfitriones del Mundial de Fútbol 2026 —Estados Unidos, México y Canadá— es directa y estratégica. Estados Unidos sigue siendo uno de los principales destinos de los envíos internacionales gestionados por DHL Express, mientras que Canadá y México, por su cercanía y dinamismo comercial, consolidan día a día su flujo logístico con el país.
La base comercial con estos tres países ya es sólida. Pero lo más relevante está por venir: el Mundial de Fútbol 2026 servirá como motor de nuevas rutas, mayor conectividad aérea y un incremento en el intercambio de productos promocionales, textiles, impresos y envíos personales.
Para DHL Express, este escenario representa una oportunidad real de acompañar a las empresas colombianas que buscan participar en ese flujo comercial,
El fútbol —ese lenguaje universal de velocidad, estrategia y emoción— no solo llena estadios, también mueve industrias, personas y millones de envíos que cruzan fronteras. El mundo logístico se prepara para jugar su propio partido.
amigos en el exterior. Este servicio, junto con el de “Maletas”, que promueve el envío de equipaje de forma rápida y segura, permitiendo a los clientes viajar ligeros, anticipa un incremento en envíos motivados por el Mundial.
Además, el sector textil y de confecciones colombiano, reconocido por su calidad y capacidad exportadora hacia América del Norte, tiene la oportunidad de aprovechar este momento.
Preparados para la temporada alta del Mundial
En DHL Express Colombia estamos listos para afrontar esta temporada alta sin precedentes, impulsada por la clasificación de la Selección Colombia y la cercanía del Mundial de Fútbol 2026.
rre de 2025, contaremos con 83 puntos de venta propios, además de una red de más de 200 aliados comerciales en todo el país.
La puesta en marcha del nuevo vuelo desde Medellín hacia Panamá y con Conexión USA, a través de Miami y Cincinnati, con vuelos directos desde Panamá, permite incluso entregar al siguiente día en el sur de Florida y Centroamérica.
Junto con la ampliación de nuestra flota, garantiza tiempos de tránsito más definidos y conexiones internacionales más rápidas, factores clave para mantener la eficiencia y confiabilidad que caracterizan a DHL Express. durante los periodos de alta demanda.
garantizando tiempos de entrega más cortos, trazabilidad total y soluciones exprés, que sigan el ritmo de un evento que, literalmente, mueve al mundo.
Los envíos que marcan tendencia mundialista
Desde la experiencia de DHL Express, los productos que más se movilizarán por esta cita deportiva mundial son impresos para campañas publicitarias (volantes, pósters o material de exhibición), textiles (camisetas, gorras, bufandas, uniformes), y artículos promocionales que acompañan las estrategias de comunicación de marcas, patrocinadores y aficionados.
También se destacan los envíos personales, especialmente aquellos que nosotros vinculamos a nuestro producto “Nostálgico”, el cual permite a los colombianos enviar recuerdos, alimentos, dulces, regalos, efectos personales y otros, a familiares y
La expectativa es grande: se proyectan envíos adicionales entre estos tres países, donde residen numerosos colombianos y desde donde muchos colombianos viajarán para acompañar a la Selección Colombia.
Para responder a este incremento en la actividad logística, hemos fortalecido nuestra red y capacidad operativa. Al cie-
Además, nuestros equipos locales están enfocados en anticipar los picos operativos propios del evento, ajustando rutas, recursos y procesos.
En la cancha como en la logística cada segundo cuenta y esa es la esencia de nuestro ADN: entregar con la misma energía, coordinación y compromiso con que se juega el deporte más apasionante del mundo.
John Velandia Manager Customs
Adidas Colombia Ltda
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será organizada por Estados Unidos, México y Canadá, con la participación histórica de 48 selecciones. Adidas, socio oficial de la FIFA desde 1970, ha sido proveedor del balón oficial en cada edición del torneo. En Colombia, mantenemos un acuerdo de patrocinio con la Federación Colombiana
La integración logística y comercial de Adidas rumbo al Mundial 2026 va más allá del patrocinio: refleja el compromiso de la marca con la eficiencia, la sostenibilidad y la excelencia operativa.
de Fútbol desde 2011. La clasificación de la Selección Colombia, tras ocupar el tercer lugar en las Eliminatorias Sudamericanas hasta la fecha, marca su séptima participación mundialista.
Desde Adidas Colombia, hemos comprobado que la alineación entre áreas globales, regionales y locales, es clave para asegurar la disponibilidad oportuna de productos vinculados al Mundial. La producción distribuida en Asia, Europa y América, exige una coordinación, donde el equipo de Supply Chain Management debe anticiparse a los tiempos logísticos y dinámicas comerciales locales, para el proceso de importación hacia Colombia, especialmente en temporadas de alta demanda.
La experiencia nos ha demostrado que, en la cadena de suministro, la generación de órdenes de compra exige una articulación efectiva con nuestros operadores logísticos, quienes brindan visibilidad en
el proceso de importación, incluso frente a disrupciones en el transporte marítimo internacional y la baja confiabilidad en los itinerarios.
Además, una gestión documental rigurosa y una comunicación abierta con nuestras agencias de aduanas, nos permite cumplir con las declaraciones anticipadas de importación ante la autoridad aduanera, para productos como calzado y confecciones, aprovechando esta herramienta para agilizar los tiempos de nacionalización.
El compromiso de Adidas Colombia con la seguridad y eficiencia logística, se consolidó en 2024 con la certificación como Operador Económico Autorizado (OEA), fortaleciendo nuestras operaciones de comercio exterior, la visibilidad de la carga y la coordinación con los actores de la cadena.
Esta articulación nos prepara para los desafíos del Mundial 2026. Desde nuestro Centro de Distribución, gestionamos el almacenamiento y entrega del producto, donde la última milla —clave en la experiencia del consumidor— ha sido reforzada con mayor capacidad de respuesta y cobertura nacional, para atender tiendas, franquicias, clientes mayoristas, distribuidores comerciales y comercio electrónico.
El Mundial 2026 despierta un mayor interés que la edición de Qatar 2018, impulsado por su realización en América del Norte y la clasificación de la selección Colombia, lo que dinamiza el interés del consumidor local. Como parte de su estrategia global de activación, Adidas ha lanzado productos emblemáticos como Trionda, el balón oficial del torneo, presentado junto a la FIFA el pasado 2 de octubre en Las Vegas, y el lanzamiento de las nuevas camisetas
locales de las federaciones patrocinadas, incluyendo Argentina, Alemania, México y la Selección Colombia, entre otros, que se prevé para este último trimestre del año.
Desde nuestra experiencia en operaciones de comercio exterior, y con base en el aprendizaje de eventos mundialistas anteriores, entendemos que estos hitos comerciales exigen una planificación anticipada y una coordinación eficiente entre diseño, producción, logística internacional y distribución local, para cumplir con los tiempos del mercado y garantizar la disponibilidad oportuna a nuestros consumidores.
La integración logística y comercial de Adidas rumbo al Mundial 2026, va más allá del patrocinio: refleja el compromiso de la marca con la eficiencia, la sostenibilidad y la excelencia operativa en todas sus categorías. Más allá del reto operativo, esta experiencia reafirma la importancia de contar con una cadena de suministro flexible, capaz de adaptarse a eventos globales con impacto local, y de generar aprendizajes valiosos para el sector logístico colombiano.
Desde nuestra operación, hemos trabajado para responder a las expectativas del consumidor nacional en la próxima fiesta mundialista, fortaleciendo procesos clave y articulando esfuerzos con nuestros socios estratégicos.
Francisco Borrero Fundador
Bosanet
El Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio del 2026, en una co-organización entre los países Estados Unidos, Canadá y México, será mucho más que un evento deportivo: representará una plataforma global sin precedentes, para el comercio y la proyección internacional de los países participantes.
En este contexto, Colombia tiene una oportunidad única para posicionar sus produc-
tos, marcas y talento, ante tres economías que concentran un enorme poder de compra, más del 28% del PIB mundial. Pero mi enfoque se centra principalmente en el mercado de Estados Unidos, por su tamaño, cercanía y afinidad comercial con Colombia.
Durante los grandes eventos internacionales, el consumo se dispara. El turismo, la hospitalidad, la alimentación, la moda y los servicios logísticos, experimentan un
aumento exponencial. Para Colombia, esto abre una ventana para que sus empresas aprovechen ese momento, no solo con exportaciones directas, sino también con alianzas estratégicas y visibilidad de marca en el mercado estadounidense.
Enfoque en Estados Unidos
Estados Unidos, como gran socio comercial de Colombia y sede principal del torneo (con 11 ciudades anfitrionas), se convierte en el epicentro de la oportunidad. Se estima que el Mundial 2026 atraerá aproximadamente 6 millones de visitantes al conjunto de países anfitriones; buena parte de ese flujo se concentrará en suelo estadounidense dada su infraestructura y capacidad para albergar asistentes. Esto significa un público global, internacional y diverso, que estará presente en ciuda-
des como Miami, Houston, Nueva York, Los Ángeles, Filadelfia o Seattle.
Colombia ya tiene un reconocimiento ganado en el Mercado de los Estados Unidos, gracias a la venta de productos tradicionales como cafés especiales, flores y frutas tropicales. Pero, hoy en día, Colombia es más que esto, nuevos productos que han innovado y cubren las necesidades de un público más sofisticado están llegando al mercado con gran éxito y a diferentes canales.
El Mundial 2026 es el escenario
perfecto para que Colombia demuestre que su talento, sus sabores y su innovación también conquistan el mundo.
Con conocimiento directo les puedo decir que ya están presentes en el mercado americano productos de tendencia como: azúcar orgánica de Providencia; maníes especiales de Manitoba; endulzantes de Erba dolce; frutas liofilizadas y snacks de Turbana; brownies de Muii; chocolates especiales de Kaffeto; ghee de Karavansai; aceites de aguacate de Hey Chef; sodas carbonatadas de Ekii; ceviches veganos de Soy Seviche; semillas funcionales de Ancestral; croquetas de Yuca de Mccain; galletas, tostadas de Carlitas, Susanita y Liderpan; productos nutricionales deportivos de Wakeup; pulpas de fruta natural de Fruttec y Alimentos SAS y muchos más.
Pero para el próximo junio, el momento del mundial, con seguridad habrá cientos de nuevos productos ya pre-
sentes en este gran mercado. En Estados Unidos, los consumidores valoran cada vez más los atributos de sostenibilidad, origen, innovación y calidad, factores que los productos colombianos pueden capitalizar.
Es una gran oportunidad para conquistar los supermercados (retail) y los restaurantes cafeterías, hoteles, cruceros (Food Services) e incluso los consumidores finales, a través de e-commerce. Lo importante es tener un muy buen aliado de comercialización para la llegada a este gran mercado.
También en el radar: México y Canadá
En México, donde el fútbol es parte de la identidad nacional, el evento generará un entorno ideal para ampliar la presencia de productos colombianos tales como textiles, moda, calzado, música y contenidos creativos. Por su parte, en Canadá, mercado de alto poder adquisitivo y fuerte orientación a la sostenibilidad, Colombia puede destacar con productos orgánicos, cafés especiales y flores certificadas.
Más allá de los productos, el reto será posicionar la marca-país Colombia en el mar-
co del evento. En Estados Unidos, hay que participar en ferias, exposiciones y activaciones paralelas al Mundial, presentando una oferta de diferentes productos, pero, sobre todo, que muestren que Colombia tiene una oferta diversa, con empresas pequeñas y medianas con alto potencial de exportar.
En conclusión, el Mundial 2026 no será solo un torneo de fútbol: será una plataforma económica de alcance continental. Para Colombia, significa la oportunidad de fortalecer su inserción comercial en Estados Unidos, diversificar su oferta expor-
table y proyectar una imagen moderna, sostenible y competitiva. Con preparación, inteligencia de mercado, promoción articulada y con un aliado adecuado de comercialización, ojalá digital, en los Estados Unidos, el país puede convertir este evento global en un verdadero gol a favor de sus exportaciones.
El Mundial 2026 es el escenario perfecto para que Colombia demuestre que su talento, sus sabores y su innovación también conquistan el mundo, no solo en la cancha, sino en los mercados internacionales.
Tatiana Robayo
Coordinadora
Asuntos Económicos
Analdex
Cristian Garcia
Analista
Asuntos Económicos
Analdex
El Mundial de la FIFA 2026, con México como uno de sus anfitriones clave, representa mucho más que una oportunidad comercial; es un catalizador para la consolidación estratégica. Para la canasta exportadora de Colombia, México no es un mercado por descubrir, sino una relación comercial de USD FOB $1.155,6 millones de dólares (a septiembre de 2025), que está lista para una aceleración decisiva.
El análisis de esta canasta no revela una oportunidad incipiente, sino un portafo-
Los datos son claros: Colombia ha trascendido su rol de proveedor de materias primas para convertirse en un socio para México.
lio consolidado. Los datos demuestran que Colombia ya es un proveedor clave en las cadenas de valor que protagonizarán la demanda masiva del evento. La estrategia, por tanto, no es de creación, sino de capitalización acelerada.
El doble eje de la demanda: HORECA y consumo masivo
El Mundial es, ante todo, un evento de hospitalidad. Millones de aficionados activarán al máximo la capacidad hotelera, gastronómica y de retail en las ciudades
sede (CDMX, Guadalajara y Monterrey), donde la oferta colombiana ya es un jugador en este sector.
Las exportaciones colombianas con destino México han tenido un comportamiento decreciente en lo corrido del 2025 (enero a septiembre), donde los productos no minero energéticos pesan un 87%, con un total exportado de USD FOB $1.004,8 millones.
A pesar de este comportamiento general, se evidencia un comportamiento positivo en productos refe-
ridos a moda, creciendo un 3,5% en el periodo de tiempo analizado, pasando de USD FOB $72,6 millones en 2024 a USD FOB $75,1 millones en el presente año.
En este tipo de productos destacan las manufacturas de cuero natural (crecimiento del 4,7%), fajas (5,4%), tejidos de hilados sintéticos (19,1%), pantalones largos y shorts (37,7%) y los demás artículos confeccionados (147,8%), artículos de alta demanda para el consumo local y para el turismo generado por el torneo.
El consumo de snacks y alimentos procesados se disparará. El formidable crecimiento del +31,8% en aceite de almendra de palma, sumado a la sólida base de USD FOB $107 millones del aceite de palma
en bruto, posicionaría a Colombia como el insumo esencial para la industria de alimentos que abastecerá a los aficionados.
El flujo de turistas es un mercado cautivo para el retail. Las preparaciones de belleza y cuidado de la piel ya representan USD FOB $44 millones (+9,8%). Productos como protectores solares y maquillaje, vitales para el turista, abren una vía clara de expansión para el sector cosmético en farmacias, tiendas de conveniencia y travel retail. Detrás del consumo visible, existe un ecosistema B2B que hace posible el evento.
Los datos muestran que la industria colombiana es un proveedor para la infraestructura mexicana. El dato más relevante es el creci-
El flujo de turistas se ha convertido en un mercado cautivo para el retail, impulsando un crecimiento de 9,8% en preparaciones de belleza y cuidado de la piel y abriendo nuevas oportunidades para el sector cosmético en farmacias, tiendas de conveniencia y travel retail.
miento del +190,3% en cuadros y paneles eléctricos, junto con el crecimiento de la exportación de ventiladores eléctricos (8,7%).
Este no es un dato aislado; es la evidencia de que los componentes colombianos están participando en la adecuación y upgrade de la infraestructura eléctrica que hoteles, centros de convenciones y flotas de transporte que se requieren para el Mundial.
Asimismo, la logística de productos será masiva. El crecimiento en láminas autoadhesivas de plástico (+6,1%) y papel autoadhesivo demuestra la integración de Colombia en la cadena de suministro para el empaque y etiquetado de los bienes de consumo que se distribuirán por millones.
El plan de juego: consolidar la posición estratégica
Los datos son claros: Colombia ha trascendido su rol de proveedor de materias primas para convertirse en un socio para México, integrado en sus cadenas de valor industrial, cosmética y de alimentos.
El Mundial 2026 es el catalizador para profundizar esta relación. La tarea para los exportadores colombianos es utilizar esta posición de fortaleza, para asegurar, desde ahora, los contratos con los distribuidores, las cadenas hoteleras y los minoristas mexicanos que abastecerán el evento comercial más grande de la década y que esta demanda pueda incluso mantenerse posteriori al magno evento futbolístico.
Sonia Cortés
Directora Ejecutiva
Cámara de Comercio
Colombo-Canadiense
Me emociona pensar en la cara de un barista de Toronto sirviendo un cold brew colombiano, mientras en la pantalla se celebra un gol. El Mundial de Fútbol 2026 no es solo un un calendario de partidos: es un acelerador de consumo. En ciudades sede como Toronto y Vancouver, y en todo el país, el fútbol reordena rutinas, multiplica reuniones y crea excusas perfectas para probar, regalar, decorar y viajar. Es el tipo de fenómeno que factura y también promueve la imaginación empresarial.
¿Qué cambia en Canadá cuando el balón rueda?
Primero, el paladar. El consumidor canadiense es curioso, informado y cada vez más saludable—busca productos “better for you” con historias auténticas, ¡como las nuestras! Los bares y supermercados amplíarán sus ofertas de snacks y bebidas listas para beber; aquí podemos entrar a competir con nuestras ofertas de café especial, salsas, pulpas, frutas exóticas y opciones sin alcohol, que no sacrifiquen sabor.
El segundo movimiento ocurre en la experiencia: marcas, hoteles y distribuidores, compiten por montar activaciones memorables, desde zonas de hinchas hasta vitrinas temáticas. El tercero es digital: se disparan el comercio electrónico y el contenido en vivo; el fan compra en línea, recoge en tienda, comparte en redes y vuelve por más.
En ese mapa, Colombia tiene oportunidades fuertes, como con nuestra oferta exportable de cafés especiales, cold brew, cápsulas compostables. Los snacks de plátano y yuca, las frutas, en pulpa o IQF y el cacao fino, pueden convertirse en protagonistas de barras de coctelería sin alcohol y menús de media parte.
Nuestras flores puedes decorar estos espacios. Para moda y diseño, el Mundial abre ventanas a colecciones con identidad colombiana: piezas ligeras, versátiles y de diseños únicos. Y en servicios, la creatividad y la tecnología colombiana, tienen espacio en producción audiovisual, activaciones, análisis de audiencias y herramientas de monitorio de consumo.
Por supuesto, el juego en Canadá tiene reglas claras que debemos seguir, como
regulaciones para alimentos, etiquetado trazabilidad y sostenibilidad demostrable: es el pasaporte de nuestras empresas para entrar a la cancha. El TLC Colombia–Canadá, vigente, suma puntos con preferencias arancelarias en varias categorías que invitamos a aprovechar.
Los invito a estudiar las oportunidades más inmediatas que se abren por ejemplo con cadenas regionales y de e-commerce, en hoteles y restaurantes que se preparan para picos de ocupación, en tiendas especializadas que buscan novedades responsables, y en la producción de experiencias que mezclen cultura y comercio: un “Colombia House” en Toronto con café, cacao y música puede vender y cautivar al consumidor canadiense.
Mi invitación es sencilla: entremos al partido en 2025. Hoy es el momento de ajustar productos, registrar etiquetas, probar rutas y construir relaciones con compradores. Llegar a 2026 con la casa en orden permitirá enfocarse en lo importante: contar bien la historia, sorprender al consumidor y convertir emociones en ventas.
El Mundial de Fútbol 2026 no es solo un calendario de partidos: es un acelerador de consumo.”
Desde la Cámara de Comercio Colombo-Canadiense estamos listos para acompañar ese recorrido: soft-landing de empresas canadienses en Colombia, agendas B2B y misiones, ferias a Canadá. El Mundial pasará en poco más de un mes, ¡pero las marcas que jueguen con cabeza y corazón pueden quedarse mucho más!
Rodrigo Patiño
Gerente regional
Analdex Antioquia
Antioquia cierra el 2025 con resultados favorables en materia de comercio exterior, pese al entorno internacional desafiante. Según estimaciones gremiales basadas en datos del DANE, las exportaciones del departamento crecieron cerca de un 7 % frente a 2024, impulsadas por la agroindustria, los metales y los bienes manufacturados. Las importaciones aumentaron un 5 %, reflejando la reactivación de la demanda interna y la adquisición de maquinaria e insumos industriales.
El desempeño exportador permitió que Antioquia mantuviera su participación, consolidándose como el primer departamento más exportador del país. Este comportamiento reafirma la diversificación de la oferta exportable y la madurez de los empre-
sarios en mercados como Estados Unidos, la Unión Europea, México y Centroamérica.
Puerto Antioquia: el hito que redefine la competitividad regional
El hecho más trascendental para el comercio exterior antioqueño será, sin duda, la entrada en operación de Puerto Antioquia. Su infraestructura permitirá movilizar hasta 2.5 millones de toneladas anuales en la fase inicial y cerca de 600 000 TEU en contenedores, con un potencial de crecimiento proyectado del 10 % anual en los primeros tres años.
La terminal podrá disminuir los costos logísticos entre un 12 % y un 18 % para exportadores del occidente colombiano. Esto representará un cambio
estructural para sectores intensivos en logística refrigerada, como el aguacate Hass, el banano, la tilapia y los cítricos, que, en 2025, aportaron más de US$ 1.400 millones a las exportaciones regionales.
No obstante, el aprovechamiento pleno de la nueva infraestructura dependerá de la finalización oportuna de las vías 4G Mar 1, Mar 2 y el Túnel del Toyo, así como de una mayor articulación interinstitucional en aduanas, zonas de inspección y ventanilla única. Desde Analdex, insistimos en que la competitividad logística requiere continuidad en las inversiones de conectividad terrestre y eficiencia operativa.
Sectores con mayor proyección para 2026
• Agroindustria: se prevé un crecimiento exportador del 8%, impulsado por frutas frescas, cafés especiales y transformados alimentarios con valor agregado.
• Acuicultura y pesca: la tilapia, con ventas externas superiores a US$ 120 millones en 2025, podría crecer otro 10 % con mejoras en infraestructura de frío y certificaciones internacionales.
• Manufacturas y metalmecánica: se espera un repunte del 5 %, especialmente en productos dirigidos a cadenas de nearshoring hacia Estados Unidos y México.
• Servicios globales: Medellín sigue consolidándose como hub exportador de servicios de software, animación digital y BPO, con un crecimiento anual estimado del 15 %.
En este escenario, Antioquia deberá fortalecer su resiliencia logística, acelerar la digitalización aduanera, promover la sostenibilidad ambiental y formar talento especializado en comercio exterior, cadena de suministro y operación portuaria.
Visión gremial
Desde Analdex Antioquia, reafirmamos nuestro compromiso con los empresarios de la región.
2026 será el año de convertir infraestructura en productividad, y competitividad en crecimiento sostenible.
Contexto global y desafíos
El entorno internacional ofrece tanto oportunidades como retos.La reconfiguración de cadenas globales y el auge del nearshoring favorecen a Colombia como alternativa productiva frente a Asia. Sin embargo, la volatilidad de las tasas de cambio, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el Mar Rojo, y los costos marítimos variables seguirán afectando la logística mundial durante 2026.
El reto gremial es consolidar una agenda público-privada que alinee infraestructura, innovación y capital humano, y que permita a Antioquia liderar la nueva etapa exportadora del país.
La región tiene la capacidad, el talento y las condiciones para hacerlo. Lo que sigue es trabajar unidos para que el potencial se traduzca en resultados, y que el comercio exterior sea, una vez más, motor de desarrollo para toda Antioquia.
Jesús Saldarriaga
Gerente regional
Analdex Eje Cafetero
El año 2025 ha sido especialmente favorable para el comercio exterior del Eje Cafetero, ya que el café verde —su principal producto de exportación— ha registrado una alta producción y precios internacionales elevados en dólares por libra, en la Bolsa de Nueva York.
Aunque en el segundo semestre la caída de la tasa de cambio en Colombia ha reducido los ingresos de los caficultores, el negocio sigue siendo rentable, gracias a los altos aranceles que Estados Unidos ha impuesto a los principales productores de este grano, como Brasil (50%) y Vietnam (20%).
Para el presente año se proyecta un crecimiento en las exportaciones de los tres departamentos del Eje Cafetero, liderado por Caldas, que cerrará con un aumento superior al 40%, impulsado principalmente por la exportación de café verde.
Las empresas del Eje Cafetero podrán aprovechar, además, las oportunidades que ofrece Puerto Antioquia para reducir los costos logísticos.
Risaralda, por su parte, cerrará en terreno negativo (al mes de agosto presentaba una variación de -10,3%), ya que desde hace cerca de tres años su principal producto de exportación dejó de ser el café verde, dando paso a los buses de más de 10 pasajeros y a los transformadores eléctricos.
En el caso del Quindío, también se espera un cierre con crecimiento en las exportaciones superior al 20%, al igual que Caldas, explicado por la exportación de café verde, que representa el 85% de su canasta exportadora.
El año 2025 también ha estado marcado por una alta incertidumbre y un ritmo de gran intensidad para las empresas del Eje Cafetero dedicadas al comercio exterior. La coyuntura arancelaria, impulsada por el Gobierno de Donald Trump, ha generado una preocupación constante entre los empresarios, ya que las exportaciones del Eje Cafetero tienen como principal destino el mercado de Estados Unidos: 41,4% para Risaralda, 23% para Caldas y 42% para Quindío.
Teniendo en cuenta este panorama, el Eje Cafetero se prepara para un 2026 con una cosecha de café menos abundante y con una alta incertidumbre frente a los cambios arancelarios que Estados Unidos continuará aplicando en sus negociaciones con distintos países.
En estos momentos, Estados Unidos avanza en conversaciones con los Gobiernos de Brasil y Vietnam, grandes competidores del café colombiano en términos de volumen y precio. Entre tanto, el Gobierno colombiano —cuyo mandato se extiende hasta el 7 de agosto de 2026— no muestra señales de querer iniciar un diálogo con la administración Trump, reconocida por su firmeza en las negociaciones internacionales.
Otro de los productos destacados en la canasta exportadora del Eje Cafetero son los transformadores eléctricos, destinados principalmente a empresas de Estados Unidos. También sobresale el aguacate Hass, que ha perdido competitividad frente al proveniente de México, el cual ingresa al mercado estadounidense con arancel cero, mientras que el colombiano enfrenta un arancel general del 10%.
Al momento de redactar esta columna, los medios de comunicación informan que el Senado de Estados Unidos ha aprobado la eliminación del arancel del 50% impuesto unilateralmente a Brasil. Esto ocurre mientras las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia se deterioran, aumentando el riesgo de que el próximo año sea nuestro país el que enfrente un arancel similar del 50%.
En perspectiva para la región del Eje Cafetero, el año 2026 traerá también la oportunidad de participar en los ejercicios de planificación de proyectos estratégicos, con el fin de incluirlos en el Plan Nacional de Desarrollo 2026–2030, en especial aquellos orientados a fortalecer la competitividad, la logística y el comercio exterior.
Entre las iniciativas destacadas se encuentran la nueva concesión vial de Autopistas del Café, la Plataforma Logística del Eje Cafetero (PLEC), la Plataforma Logística de La Dorada (Caldas), la doble calzada Cerritos–La Virginia, el tren La Dorada–Chiriguaná–Santa Marta, el Corredor Logístico Agroindustrial de Occidente (CLAO), la modernización de los aeropuertos de Armenia, Manizales y Pereira, y el corredor férreo La Paila–Caimalito–Kilómetro 41, entre otros.
Las empresas del Eje Cafetero podrán aprovechar, además, las oportunidades que ofrece Puerto Antioquia para reducir los costos logísticos, que actualmente, según la Encuesta Nacional Logística (ENL), alcanzan el 27,9%. ¡Bienvenido, 2026!
Sandra Carvajal
Gerente regional
Analdex Caribe
El Caribe colombiano avanza con paso firme hacia su consolidación como hub exportador y logístico de Colombia, reafirmando su papel protagónico en la economía nacional. De acuerdo con el Índice Departamental de Internacionalización (IDI), los departamentos del Atlántico y Bolívar ocupan posiciones destacadas, evidenciando un entorno competitivo y propicio para la atracción de inversión, la diversificación productiva y la inserción efectiva en las cadenas globales de valor.
Comportamiento reciente de las exportaciones regionales
Entre enero y agosto de 2025, las exportaciones del Caribe colombiano registraron una disminución cercana al 15%, producto de la reducción en las ventas de bienes minero-energéticos, principalmente petróleo y carbón. Sin embargo, los departamentos de Atlántico, Bolívar y Magdalena se destacaron por su resiliencia y dinamismo exportador, con crecimientos que oscilaron entre el 2,5% y el 7,8% frente al mismo periodo del año anterior.
Este comportamiento positivo ha sido impulsado por la diversificación de la oferta exportable hacia sectores como materiales de construcción, aceites y grasas, metalmecánica, autopartes, farmacéutico, agrícola y químico, cuyos principales destinos incluyen Estados Unidos, México y Brasil. Estos resultados confirman la capacidad del Caribe colombiano para adaptarse a las transformaciones del comercio global y fortalecer su presencia en mercados estratégicos.
La triple hélice como motor de transformación
La consolidación del Caribe como región internacionalizada requiere un esfuerzo articulado entre el sector público, privado y la academia, bajo el enfoque de la triple hélice. Este modelo de colaboración permite potenciar el desarrollo de capacidades empresariales, fomentar la innovación
tecnológica y fortalecer los procesos de internacionalización de las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la base del tejido productivo regional.
El trabajo conjunto en áreas como la formación de talento humano, la investigación aplicada y la promoción de clústeres sectoriales, ha comenzado a generar ecosistemas empresariales más competitivos, capaces de responder a los retos de la globalización con soluciones sostenibles e innovadoras.
Hacia un modelo competitivo e inteligente
En un contexto global caracterizado por la transformación tecnológica y la transición hacia economías sostenibles, nuestros socios comerciales —especialmente aquellos con los que Colombia mantiene Tratados de Libre Comercio (TLC)— están apostando por modelos de desarrollo basados en la inteligencia prospectiva, el liderazgo compartido, la educación y la implementación de tecnologías limpias.
El Caribe colombiano tiene la oportunidad de alinearse con esta tendencia, impulsando políticas que in-
tegren la sostenibilidad, la digitalización y la inteligencia artificial como pilares del crecimiento regional. Esto permitirá fortalecer su inserción internacional y consolidar su liderazgo en el contexto nacional.
Una visión compartida hacia 2026
La meta hacia 2026 es clara: construir una agenda concertada de proyectos estratégicos que potencien la infraestructura vial, portuaria y digital del Caribe, al tiempo que se promueven acciones de facilitación del comercio y digitalización institucional.
Así mismo, es prioritario fortalecer las capacidades del sector empresarial, mediante la adopción de modelos colaborativos basados en innovación, inteligencia artificial y sostenibilidad, que les permitan competir con éxito en los mercados internacionales.
El Caribe colombiano no solo exporta bienes; exporta conocimiento, talento e innovación. Su apuesta por la internacionalización es, ante todo, una apuesta por el futuro: un futuro donde la región se consolida como referente de desarrollo sostenible, competitivo y conectado con el mundo.
José Fernando
Amézquita
Gerente regional
Analdex Suroccidente
El 2025 cierra con cifras alentadoras para el comercio exterior del Valle del Cauca. Entre enero y agosto las exportaciones del departamento crecieron un 16,9% en valor y un 14,4% en volumen, alcanzando los USD$1.778 millones. Este desempeño posiciona al Valle como el tercer departamento exportador del país, solo detrás de Bogotá y Antioquia.
El futuro está en juego. Y esta vez, el Valle del Cauca tiene las condiciones para escribir una historia distinta.
Lo destacable no es únicamente el crecimiento, sino su composición. La región exporta hoy a 125 destinos, con 2.058 subpartidas arancelarias y 1.135 empresas exportadoras, lo que representa un aumento de 7,9% frente al año 2024. Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial, con un incremento del 20,6 % en las ventas, impulsadas no solo por productos agroindus-
triales, sino también por manufacturas de alta intensidad tecnológica, dejando por sentado que el Valle del Cauca ya no es solo azúcar y café: hoy exporta conocimiento y tecnología.
Haciendo un enfoque a la dinámica nacional, para 2026 se estiman exportaciones por el orden de los USD$49.000 millones e importaciones cercanas a USD$63.800 millones, con un déficit comercial de USD$14.800 millones. Aunque el país ha reducido su dependencia del petróleo y el carbón, aún enfrenta el reto de fortalecer su tejido exportador con mayor contenido tecnológico y eficiencia logística. El caso del Valle del Cauca, en este contexto, se presenta como un ejemplo de diversificación productiva en marcha.

Las proyecciones para 2026 muestran tres posibles rutas: en un escenario optimista, las exportaciones del departamento podrían crecer entre un 10% y un 14%, alcanzando un rango de entre USD$1.950 y USD$2.050 millones, apoyadas en un dólar competitivo, la consolidación logística y una demanda externa estable. En un escenario moderado, el crecimiento se ubicaría entre el 5% y el 7%, para cerrar alrededor de los USD$1.875 millones de dólares. En cambio, un contexto adverso —marcado por la desaceleración global, caída en precios agrícolas o congestión en el corredor portuario— reduciría el avance a niveles entre el 0% y el 2%, con exportaciones cercanas a USD$1.800 millones.
Si la región mantiene su ritmo actual, podría superar por primera vez la barrera de los USD$2.000 millones de dólares en exportaciones y consolidarse como el epicentro exportador del Pacífico colombiano.
El impulso proviene de sectores que muestran una madurez productiva significativa. La agroindustria lidera con fuerza: el café creció 87 % en 2025, el azúcar refinado 8,7% y los aguacates Hass 63 %. A la
par, la industria tecnológica se abre paso con productos como dispositivos de almacenamiento, acumuladores eléctricos y cables conductores, con incrementos que oscilan entre el 32% y el 67%. La expansión de mercados también aporta solidez: con 125 destinos activos, el Valle diversifica su presencia en América del Norte, Europa y el Caribe, mientras más de 1.100 empresas fortalecen la base productiva local con nuevos productos y procesos.
Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal derivada de la agenda tributaria nacional podría reducir los márgenes empresariales y afectar la competitividad del tipo de cambio. A ello se suma la persistente congestión logística en Buenaventura, fruto de diversas actuaciones que limitan la fluidez

del segundo corredor logístico en importancia, además de la desarticulación en los procesos de envío / recibo de contenedores, ocasionando que los costos logísticos se mantengan entre 12% y 18% por encima del promedio regional. También preocupa la alta dependencia de Estados Unidos, destino de cerca del 30% de las exportaciones, así como la falta de infraestructura multimodal que limite la eficiencia en el transporte interno y la conexión con los mercados globales, ello marcado por la incertidumbre alrededor del dragado del canal de acceso a la zona portuaria de Buenaventura el cual no se encuentra reflejado en las cifras de inversión propuestas por el Gobierno Nacional para el presupuesto de la vigencia fiscal 2026.
Para sostener el crecimiento, es necesario y urgente proponer medidas estructurales. Es muy importante el desarrollo de un hub logístico multimodal o, como se espera desde hace ya más de cinco años, una Infraestructura Logística Especializada (ILE) entre Yumbo, Candelaria, Cartago o Palmira que disminuya los costos por congestión en Buenaventura, integrando corredores multimodales y digitalización documental o incluso lograr pre-inspecciones para agilizar la operación portuaria; también un fondo de innovación exportadora que permita el impulso a programas desarrollados por los entes territoriales tales como Valle Exporta de la Gobernación del Valle, y Mi Primera Exportación de la Alcaldía de Cali, cofinanciado por actores como ProColombia, la Cámara de Comercio de Cali y la banca de desarrollo, con lo cual se podría impulsar la modernización tecnológica de las PYMEs exportadoras.
En materia de estabilidad macro, la creación de instrumentos de cobertura y seguro cambiario sería fundamental para proteger los flujos de exportación ante la volatilidad del peso. Finalmente, avanzar
hacia una “transición verde exportadora” —mediante certificaciones ambientales, trazabilidad y reducción de huella de carbono— permitiría cumplir con los nuevos estándares europeos bajo el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) y abrir oportunidades en mercados sostenibles.
El 2026 será, sin duda, un año decisivo para el comercio exterior del Valle del Cauca: el reto no será simplemente crecer, sino mantener la competitividad estructural y transformar el auge coyuntural en una ventaja duradera. Si la región logra combinar su creciente sofisticación industrial con eficiencia logística integral que supere los profundos y duraderos cuellos de botella, además de una apuesta por la sostenibilidad ambiental, pasará de ser un actor regional a convertirse en un referente latinoamericano de exportaciones con valor agregado. De no hacerlo, el riesgo es claro: repetir el patrón histórico del crecimiento rápido y la desaceleración inmediata.
El futuro está en juego. Y esta vez, el Valle del Cauca tiene las condiciones para escribir una historia distinta.
Giovanni Gómez Director de Asuntos Económicos
Analdex
El 2026 estará marcado nuevamente por una alta volatilidad internacional. Para el comportamiento del comercio exterior colombiano tendrán una alta incidencia los factores internacionales, pero también algunos asuntos de la agenda interna. Aquí hacemos un recuento de cinco temas que pueden marcar el ritmo del comportamiento del comercio exterior en 2026.
1. Exportaciones: hacia una recuperación que no ha llegado
Durante los últimos tres años (2023, 2024 y 2025), las exportaciones apenas han rozado los USD 50.000 millones. El crecimiento exportador que se preveía no ha llegado, porque las exportaciones del sector minero-energético han sido severamente afectadas.
Si bien las exportaciones no minero-energéticas han tenido un crecimiento importante y sobre todo impulsadas por un crecimiento en las exportaciones de café y su precio internacional, 2026 se presenta como un año retador, ya que el precio del café no va a crecer indefinidamente.
En ese sentido, será fundamental volver a contar con incentivos que permitan al sector minero energético recuperar su nivel de exportaciones, sin dejar de lado todo lo que ha venido sucediendo con el sector no minero-energético en crecimiento de exportaciones, tanto del sector agrícola, como en manufacturas.
Uno de los conductores del crecimiento de las exportaciones será el comportamiento económico de nuestros principales socios. Con base en el Banco de la República, se espera que esté cerca de 2%, con retos por la política comercial de Estados Unidos, y en general, posibles turbulencias a nivel internacional.
2. Importaciones: navegando entre sectores robustos y débiles
Durante 2025 las importaciones han tenido un comportamiento al alza. Una
Todos los esfuerzos deberían enfocarse en exportar más y mejor.
tasa de cambio USD/COP por debajo de 4.000 y una leve reducción de la tasa de interés, han permitido que las compras externas crezcan. Para 2026, seguramente las importaciones sigan creciendo, por cuenta de una fuerte dinámica de la demanda interna.
Con una demanda interna fuerte, y una expectativa de incremento del salario mínimo cercana al 12%, la inflación posiblemente no llegue a su rango meta sino hacia finales de 2026. Esto conllevará a que, si bien ya ha habido una recuperación en diferentes categorías de importación, las tasas de interés altas hagan que las importaciones de materiales de construcción y bienes de capital no tengan un crecimiento importante.
3. Presiones para el déficit en cuenta corriente En 2024, las presiones generaron un déficit de la cuenta corriente de 1,7% del
PIB. En 2025, este déficit se verá incrementado alrededor de 2.5% del PIB, debido a diferentes factores.
Por una parte, las exportaciones de bienes, como lo mencionamos anteriormente, siguen sin crecer. Por su lado, las importaciones se han visto incrementadas por una mayor expansión de la demanda interna, lo cual se ve reflejado en el incremento las diferentes categorías de bienes. Con una tasa de cambio que favorece las compras externas, se espera que las importaciones sigan en un nivel alto.
En ese sentido, si bien no se espera llegar a niveles cercanos a 2022 cuando se tuvo un déficit de cuenta corriente del 6% del PIB, es posible que se tenga un incremento para 2026 del déficit de cuenta corriente anual, cercano al 3% del PIB.
4. CERT o no CERT
Una de las principales políticas para promover las exportaciones de bienes manufacturados y algunas de agroindustria se dio en 2025 por una nueva versión del Certificado de Reembolso Tributario.
Si bien se tuvo un decreto que reglamenta el instrumento desde mayo de 2025, apenas a finales de octubre se pudo iniciar su ejecución, dejando desafíos para que los exportadores puedan acceder al beneficio, con solo dos meses para terminar el año. Seguramente, una buena parte del cupo fiscal dispuesto por el Gobierno Nacional, no se utilizará por no haber implementado la estrategia oportunamente. Para 2026 se espera que el CERT pueda ser implementado y utilizado efectivamente por los exportadores de bienes y servicios,
con el apoyo de los Intermediarios del Mercado Cambiario, y, por supuesto, del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. La efectividad del beneficio está por verse.
5. La posible consolidación de las exportaciones de servicios
En el año 2024 las exportaciones de servicios alcanzaron USD 17.780 millones, siendo un sector muy importante para promover la generación de divisas en el país. Sin duda, el turismo ha sido uno de los bastiones para alcanzar el buen comportamiento de servicios, que se espera haya continuado en 2025.
Sin embargo, 2026 se presenta con desafíos, teniendo en cuenta los retos de seguridad que pueden representar para continuar con la promoción del turismo. Se espera que sea uno de los sectores que ayude a mitigar el desbalance que existe entre exportaciones e importaciones.
¿Qué esperar entonces en 2026?
Colombia llega a 2026 con retos importantes: no es solo corregir los desbalances externos, sino asegurar
motores de crecimiento sostenibles, y en ese sentido se presentan varios desafíos. Por un lado, consolidar el repunte exportador con instrumentos efectivos como un CERT operativo, y una agenda regulatoria que promueva la competitividad.
Por el otro, cuidar lo macro, que tiene mucha incidencia en las decisiones de inversión de las empresas: inflación confluyendo al rango, tasas de interés en descenso y una tasa de cambio predecible.
La hoja de ruta exige un enfoque geoeconómico, por la importancia del balanceo de las relaciones internacionales del país, y coordinación público-privada: diversificar mercados y productos, profesionalizar la promoción del turismo y garantizar la seguridad en el territorio, y reactivar un sector minero-energético, que tiene todavía mucho por dar, mientras siguen escalando agro y manufacturas.
Desde la política pública, tendremos una dicotomía entre un año de ejecución y otro de formulación de políticas de comercio exterior para el próximo cuatrienio. En todo caso, todos los esfuerzos deberían enfocarse en exportar más y mejor.
Juan Diego Cano
Director de
Asuntos Legales
Analdex
El ordenamiento jurídico aduanero en Colombia ha operado históricamente bajo un paradigma de flexibilidad, articulado a través de las leyes marco. Este modelo, previsto en la constitución, faculta al congreso para dictar las normas generales y señalar los objetivos a los cuales debe sujetarse el gobierno, para modificar los aranceles y demás disposiciones del régimen de aduanas. El diseño se justificó en la necesidad de dotar al ejecutivo de herramientas ágiles para responder con celeridad a la naturaleza dinámica del comercio global.
Sin embargo, esta potestad no es absoluta. La facultad para imponer sanciones y
medidas cautelares no es una simple herramienta de gestión asimilable a la fijación de un arancel. Es una manifestación del poder punitivo del estado (ius puniendi) que afecta derechos fundamentales y, por tanto, está sometida a la más estricta reserva de ley.
La Corte Constitucional ha dibujado este límite de forma decisiva. La sentencia C-441 de 2021 marcó un punto de inflexión al establecer que la competencia para tipificar infracciones, no podía regularse por decretos ordinarios. Posteriormente, la sentencia C-072 de 2025 cerró cualquier atajo al anular el Decreto Ley 920 (expedido con facultades extraordinarias), estableciendo que el régi-
Colombia enfrenta un momento decisivo: el nuevo régimen sancionatorio aduanero debe construirse desde el Congreso, con garantías constitucionales, equilibrio entre control y competitividad, y un enfoque que diferencie el error del fraude.
men sancionatorio, por su naturaleza, constituye un “concepto material de código”. Su creación, por tanto, es competencia exclusiva e indelegable del congreso.
Ante el ultimátum de la corte, se ha hecho evidente una profunda anomalía institucional. Históricamente, la autoridad aduanera ha fungido como investigadora y juez en los procesos sancionatorios. No obstante, el pasado 30 de octubre de 2025, fue el propio Gobierno Nacional quien radicó el Proyecto de Ley 312 de 2025 Senado. Esto la posiciona, en la práctica, también en el rol de legislador, perdiendo de vista el mandato de separación de poderes que la corte buscaba proteger.

Sin embargo, esta vez el trámite es distinto. A diferencia de un decreto expedido por facultades extraordinarias, el proyecto de ley debe surtir un debate democrático, público y técnico en el congreso. Esta es una oportunidad fundamental para que la ciudadanía y los actores del comercio exterior participen activamente en la construcción de un régimen que logre un objetivo fundamental: castigar con severidad el contrabando y el fraude aduanero, mientras que garantiza el cumplimiento voluntario de las obligaciones, al no imponer multas severas por meros errores formales.
Pese a esta oportunidad de diálogo, el texto radicado
mantiene los vicios estructurales que generaron cerca de 700 comentarios en sus borradores. Tal vez el cambio más llamativo fue la desaparición del “principio de máxima diligencia”.
Sin embargo, su esencia sigue presente. El artículo 15 del proyecto propone textualmente que las sanciones se aplicarán “prescindiendo del análisis de culpabilidad”. Se mantienen además multas que, si bien bajaron su tope de 20.000 UVT a 6.000 UVT, siguen siendo exorbitantes y se fijan sin una distinción clara del bien jurídico protegido.
Más grave aún, el proyecto revive una discusión que parecía zanjada y profundiza el castigo al error for-
mal. Propone una multa directa del treinta por ciento (30%) del valor en aduanas por una descripción incompleta (como un serial). Esta infracción, que reemplaza un procedimiento anterior que permitía la corrección, se agrava con una multa automática de 600 UVT, si no se paga en los siguientes cinco días, so pena de que la mercancía quede en causal de aprehensión.
Este enfoque que consagra la responsabilidad objetiva es jurídicamente discutible. La Corte Constitucional ha sido enfática (sentencia C-616 de 2002) en que “está proscrita toda forma de responsabilidad objetiva en materia sancionadora”. Si bien la cor-
te admitió una excepción para sanciones de “menor entidad”, como las de tránsito, las multas aduaneras de cientos de millones de pesos no pueden, bajo ningún estándar, considerarse menores.
Irónicamente, al elevar el régimen a la categoría de “código” (sentencia C-072), la propia corte lo sometió a las máximas garantías del debido proceso (Art. 29 C.P), el cual exige un análisis de responsabilidad subjetiva.
Frente a este paradigma punitivo, el sector privado ha propuesto una arquitectura alternativa. Esta se fundamenta en un trípode de principios garantistas
(culpabilidad, lesividad y proporcionalidad) que, lejos de debilitar el control, buscan hacerlo más inteligente y eficaz. El pilar de esta propuesta es la transición definitiva hacia un modelo de responsabilidad subjetiva.
Este cambio es fundamental, pues la consagración explícita del principio de culpabilidad no es un llamado a la impunidad, sino la herramienta más poderosa para fortalecer la lucha contra el contrabando. El modelo actual, al “prescindir del análisis de culpabilidad”, obliga al estado a tratar por igual al contrabandista que actúa con dolo y al empresario formal que comete un error involuntario.
La consecuencia de esta responsabilidad objetiva es un profundo desgaste de la capacidad estatal. La autoridad aduanera se ve forzada a concentrar sus valiosos recursos técnicos y humanos en perseguir errores formales de operadores legítimos (como una omisión en el RUT o un error de digitación en un serial), imponiendo sanciones desproporcionadas que liquidan el patrimonio empresarial por fallas que no generan un perjuicio real al estado.
Un régimen basado en la culpabilidad, por el contrario, le permite a la autoridad hacer lo que el sistema actual le impide: diferenciar el error del fraude. Al exigir la demostración de
dolo (intención) o culpa (negligencia), el estado puede enfocar toda su capacidad de fiscalización en perseguir el contrabando técnico, la subfacturación y las operaciones deliberadamente fraudulentas, las cuales sí lesionan el recaudo y la economía nacional. Este pilar se complementa con el principio de lesividad, que exige que solo se sancione el daño real o potencial a un bien jurídico protegido (como el recaudo o la salud pública); y el principio de proporcionalidad, que equilibra el castigo y reconoce el decomiso como lo que materialmente es (la
sanción más severa) y no como una medida cautelar, evitando así un doble castigo (non bis in idem) por una misma conducta.
El debate legislativo actual es una oportunidad histórica. El llamado al congreso es a construir un régimen que abandone la sanción indiscriminada y adopte un control inteligente. Solo un sistema que distinga la culpa del error permitirá enfocar los esfuerzos del estado en la lucha eficaz contra el contrabando, fomentando, a su vez, la competitividad y la seguridad jurídica del país.
Alejandro Rodríguez
Coordinador de Asuntos Legales
Analdex
ULa seguridad jurídica no puede ser una opción, sino un pilar fundamental.
na bomba de tiempo amenaza la estabilidad de las operaciones de comercio exterior en Colombia. Si no se tramita y expide la nueva ley del régimen sancionatorio aduanero, la autoridad aduanera quedaría sin herramientas de fiscalización y sanción, abriendo la puerta a la impunidad o al caos normativo.
Una fiesta que puede bloquear el sistema de comercio exterior del país
Es el 20 de junio de 2026. En todo el mundo, la dinámica del comercio exterior está enfocada en un evento global: el Mundial de Fútbol, un evento que cada cuatro años impulsa la de-
manda de importaciones y dispara las exportaciones de productos clave para la economía nacional. En medio de esta máxima actividad, el control aduanero es la herramienta esencial para proteger el erario público y facilitar las operaciones de comercio exterior.
Sin embargo, a una semana de haber comenzado la fiesta más grande del fútbol, también vence un plazo determinante para el futuro del comercio exterior del País. A principios del 2025, La Corte Constitucional declaró inconstitucional el Decreto Ley 920 de 2023 , que hoy es la base del régimen sancionatorio, e impuso un ultimátum al Congreso para que expida una Ley formal que reemplace el actual Decreto Ley 920 de 2023, antes del 20 de junio de 2026.
Si no hay ley nueva, el decreto, y con él, todo el andamiaje sancionatorio aduanero, pierde su vigencia. En términos sencillos, la autoridad aduanera, podría quedar sin el respaldo legal explícito para sancionar las infracciones que se cometan a partir de ese día.
Dos advertencias que no fueron atendidas
¿Y cómo llegamos a este escenario?
Por mandato constitucional, las reglas que definen las multas, sanciones y procedimientos del Estado frente a los ciudadanos, deben ser establecidas por el Congreso y no por el Gobierno, a través de decretos.
La Corte Constitucional advirtió este problema dos veces. Primero, en 2021, señaló que la delegación al Ejecutivo para crear el régimen aduanero era inconstitucional y dio un plazo al Congreso para legislar. Al no actuar, el Congreso repitió el error al otorgar nuevas facultades extraordinarias en la Ley de Reforma Tributaria de 2022. La Corte, en 2025, tumbó este segundo intento, reiterando que la creación de un “código de sanciones” es un deber indelegable por parte del congreso.
A principios de noviembre de 2025, el reloj marca menos de siete meses para el vencimiento, y el proyecto de ley aún no ha iniciado su trámite formal. Esta urgencia choca con un calendario legislativo saturado por reformas de alto calado social, sin contar con las campañas presidenciales y al Congreso que ya iniciaron. En este ambiente de alta presión, el trámite del nuevo régimen sancionatorio aduanero corre el riesgo de ser relegado o aprobado de manera superficial.
El costo de una ley mal concebida, o de una ley tardía, recaerá directamente sobre la fiscalización y la competencia leal en el comercio exterior. Esta es la coyuntura que eleva la pregunta más importante: ¿qué escenario enfrentará la aduana si el plazo de la Corte vence sin una Ley que la respalde?
Parálisis y caos: la amenaza de la impunidad masiva
Si el plazo vence, la autoridad aduanera enfrentará una encrucijada sin precedentes, forzando al comercio exterior a navegar en un mar de incertidumbre. Si el decreto expira, la autoridad aduanera queda sin el
“manual de castigos” legal. Esto abre dos escenarios jurídicos caóticos que amenazan directamente la estabilidad económica y fiscal del país.
El primer riesgo es el regreso al pasado por vía de reviviscencia. La hipótesis se basa en que, dado que la Corte declaró inconstitucional la habilitación al Ejecutivo para expedir regímenes sancionatorios (que son de exclusiva competencia del Congreso), se abre el argumento de que la derogatoria misma de las sanciones del antiguo
Decreto 2685 de 1999 fue nula por vicio de competencia. Bajo esta interpretación, el 2685/99 podría ser la única norma sancionatoria vigente que no ha sido tocada por una inconstitucionalidad.
Este escenario no es automático y requeriría que un juez declare la reviviscen-
cia para evitar la impunidad. Imaginar a un inspector de aduanas obligado a aplicar reglas diseñadas en el siglo XX, para contenedores que se mueven en la logística actual, es un absurdo operacional. Este escenario, aunque improbable, podría configurarse si eventualmente la norma no es expedida, garantizando el control a costa de la eficiencia.
Sin embargo, atendiendo a la complejidad de la figura de la reviviscencia y la realidad del país, lo más probable es que nos encontremos frente al segundo y más grave escenario: la inaplicabilidad total.
Si el Decreto 920 de 2023 expira, la autoridad aduanera se queda sin una Ley que defina qué infracciones puede sancionar a partir de junio de 2026. Al no existir este soporte sustantivo, cualquier multa, decomiso o proceso iniciado por la autoridad aduanera por hechos nuevos, sería considerado una actuación violatoria del debido proceso, legalidad y tipicidad.
La consecuencia directa sería la impunidad masiva, beneficiando a quienes operan al margen de la ley. Esto desataría un torrente de tutelas y demandas
de nulidad judicial por violación al debido proceso, pues al no contar con una norma sustancial que indique que se considera una sanción, la autoridad aduanera pierde su competencia legal para iniciar y tramitar cualquier tipo de infracción, afectando gravemente la recaudación fiscal de la Nación. El sistema judicial colapsaría bajo el peso de la litigiosidad aduanera, mientras la competencia leal se vería socavada por la debilidad del control estatal.
Un llamado para la seguridad jurídica
Esta es la oportunidad para que todos los actores públicos y privados del comercio exterior construyan de manera conjunta un nuevo régimen sancionatorio en el plazo establecido por la Corte. Este esfuerzo debe garantizar que el nuevo marco legal respete los principios democráticos y las garantías constitucionales de nuestro Estado de derecho. La seguridad jurídica no puede ser una opción, sino un pilar fundamental. De todos depende que, el 20 de junio de 2026, sea una fecha de celebración económica, y no el día en que la aduana colombiana se quedó sin cómo sancionar.
Santiago Granobles
Analista de Comunicaciones
Analdex
Cristian García
Analista de Asuntos
Económicos
Analdex
La llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 es inminente. Millones de personas alrededor del mundo se preparan para ser espectadores del que, sin duda, es uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. Su impacto va más allá de lo cultural o emocional: el fútbol mueve economías completas. En su última edición, Qatar 2022 generó ganancias que superaron los USD 10.000 millones, demostrando que el deporte rey también es una poderosa industria global.
Sin embargo, los beneficios económicos del fútbol no se limitan al país anfitrión. Naciones como Colombia, donde este deporte es parte esencial de la identidad cultural, también se ven beneficiadas, tanto por el consumo que el deporte genera como a través de la exportación de talento deportivo; cada vez más futbolistas colombianos encuentran oportunidades en ligas internacionales, llevando consigo no solo su talento, sino también una parte del valor económico y simbólico del país.
Aquí es importante hacer un paréntesis, pues, tradicionalmente, cuando se habla de exportaciones, se piensa en bienes tangibles: café, flores o petróleo, no obstante, en las últimas décadas ha crecido la participación de las exportaciones de servicios, un rubro que incluye sectores como el desarrollo de software, las consultorías, los call centers o las industrias creativas (producción audiovisual, animación, música, entre otros), y que, según cifras del Banrep, representaron el 27,4% de las exportaciones durante el primer semestre del 2025.
En este contexto, el fútbol puede entenderse también como una exportación de servicios profesionales, en la que el producto es el talento del jugador y la prestación se realiza en el extranjero. La salida de jugadores a otros países genera ingresos por transferencias internacionales, derechos de formación y solidaridad FIFA, además de aportar a la imagen del país como exportador de talento competitivo.
Jugadores como Luis Díaz, Jhon Arias o Luis Suárez son algunos casos actuales que podemos tomar como referente. Los tres fueron algunos de los protagonistas en la prensa internacional este año, más allá de su desempeño en la cancha, por su valor en el mercado internacional de fichajes; Lucho Díaz fue vendido al Bayern Múnich en un movimiento de 70 millones de
euros, la segunda transferencia más costosa por un jugador colombiano en la historia, solo por detrás de James Rodriguez, cuando fue vendido al Real Madrid en 2014, por 80 millones de euros.
Si bien existen jugadores consolidados que llevan años participando en ligas internacionales, Colombia exporta cientos más al mercado internacional. Según cifras del Observatorio del Fútbol del Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES), en 2024 Colombia aparece en la séptima posición mundial entre los países con más jugadores expatriados, con 433 futbolistas formados en el país que juegan en ligas del exterior. Esta cifra representa un crecimiento de 19% frente a 2020, cuando el país tenía 351 jugadores migrantes.
El aumento sitúa a Colombia entre los orígenes de mayor expansión en el periodo reciente, superado solo por potencias exportadoras como Francia, Argentina, Inglaterra y Brasil, todos ellos campeones del mundo.
Entonces, de todos los traspasos internacionales que se logran concretar, ¿qué porcentaje de esas operaciones beneficia realmente a la economía nacional? Entender cómo se contabiliza y se aprovecha esta forma de exportación podría abrir un nuevo panorama sobre el papel del deporte como motor económico en Colombia.
Hacia las ligas de CONMEBOL, somos el tercer mayor exportador después de Argentina y Uruguay, con 154 jugadores. Pero el papel de Colombia resulta aún más significativo en Norte y Centroamérica, donde Colombia lidera el mercado con -coincidentemente- 154 jugadores, superando a Argentina y siendo reconocido como la principal fuente de talento externo para esas ligas. Esta fuerte presencia explica el creciente peso de Colombia tanto en las transferencias, como en los servicios asociados al deporte profesional y en la economía del entretenimiento vinculada al fútbol.
Es importante, por tanto, plantear las formas en las que un club nacional puede beneficiarse económicamente de la venta de un jugador. Una de ellas, aunque obvia, es la venta directa: entre los clubes y los agentes se negocia un precio por el traspaso y, al llegar a un acuerdo, se realiza una transferencia bancaria internacional supervisada por el FIFA TMS (sigla en inglés del Sistema de Correlación de Transferencias).
Por ejemplo, según el portal especializado Transfermarkt, Atlético Nacional recibió alrededor de USD
1,75 millones por la venta de Édier Ocampo a los Vancouver Whitecaps, en agosto de 2024.
Otra forma en que un club colombiano puede beneficiarse de una venta es el mecanismo de solidaridad. Se trata de una norma de la FIFA que establece que el 5% del valor de un traspaso internacional debe repartirse entre todos los clubes que formaron al jugador entre los 12 y los 23 años. La FIFA determina, además, que el porcentaje varía según la edad: entre los 12 y los 15, cada año equivale al 0,25 % del total del traspaso (4 años × 0,25
% = 1 %); mientras que entre los 16 y los 23, cada año equivale al 0,5 % (8 años × 0,5 % = 4 %).
Veamos un ejemplo concreto: cuando Luis Díaz fue traspasado del Porto al Liverpool en 2022, se estima que la cifra del movimiento estuvo entre €45 y €50 millones, según fuentes como Sky Sports y Transfermarkt. Supongamos, para efectos del ejemplo, que la transferencia se realizó por €47 millones. En ese caso, el 5% correspondiente al mecanismo de solidaridad serían €2,35 millones, que no fueron para el Porto, sino para los clubes que parti-
ciparon en la formación del guajiro: Barranquilla FC y Junior, donde estuvo aproximadamente tres años en cada uno.
Según la fórmula, 3 años × 0,5% = 1,5% del valor total de la transferencia. Ese 1,5 % equivale a €705 000. Aproximadamente esa fue la cifra que cada club recibió por su labor formativa en una de las estrellas colombianas que más brillan en el fútbol internacional. La otra forma en la que un equipo puede recibir dividendos por la venta de un jugador es mediante un porcentaje de venta futura, una cláusula opcional que se negocia al momento de transferir al jugador. Por ejemplo, el club A vende a su futbolista por €3 millones al club B e incluye una cláusula del 20% sobre una futura venta. Años después, el club B lo transfiere por €15 millones y, gracias a dicho acuerdo, el club A recibe €3 millones adicionales.
Los ingresos obtenidos por medio de transferencias internacionales, mecanismos de solidaridad y cláusulas de venta futura no solo fortalecen las finanzas de los clubes, sino que también tienen el potencial de dinamizar diferentes sectores de la economía. En pri-
mer lugar, muchos equipos destinan estos recursos a mejorar sus divisiones menores, financiando entrenadores especializados, canchas, equipamiento deportivo o programas de captación y seguimiento de talentos. Esta reinversión no solo aumenta la calidad del fútbol nacional, sino que también genera empleo en áreas como preparación física, medicina deportiva, psicología y logística.
Así mismo, los clubes pueden utilizar estos ingresos para modernizar infraestructura deportiva, como estadios, centros de alto rendimiento o sedes administrativas. Cada una de estas inversiones activa cadenas de valor en sectores como la construcción, la ingeniería, el transporte, la seguridad privada o los servicios de mantenimiento. Incluso proyectos pequeños, como mejorar una cancha sintética o renovar un gimnasio, movilizan proveedores locales y generan actividad económica indirecta.
Por otra parte, las transferencias de alto perfil también producen un efecto simbólico y comercial: incrementan la visibilidad de los clubes y las ciudades que los vieron crecer, lo que puede traducirse en
El fútbol —más allá del espectáculo y la pasión— se consolida como un sector productivo que puede contribuir al crecimiento económico del país.
mayor venta de abonos, patrocinios, derechos de televisión y merchandising. La presencia internacional de jugadores formados en Colombia impulsa el consumo cultural y deportivo en el país, y contribuye a fortalecer la identidad futbolística nacional.
En términos macroeconómicos, cada transferencia exitosa refuerza la idea de que Colombia exporta talento de alto nivel, lo que a largo plazo puede atraer inversión, generar nuevas audiencias y abrir espacios para iniciativas privadas y públicas dentro de la industria del deporte.
Y si Colombia exporta talento futbolístico, por mera dinámica comercial también termina importándolo; en el torneo apertura 2025 de la liga colombiana, participaron 69 jugadores extranjeros, que representan alrededor del 11,6 % de los
596 futbolistas inscritos en primera división (según cifras de Transfermarkt), distribuidos en los 20 clubes, donde cada foráneo cumple una prestación especializada de servicios deportivos que, leída desde la óptica de comercio internacional, puede entenderse como una importación de servicios personales, culturales y recreativos.
En conjunto, estos ingresos no solo transforman las finanzas de los clubes, sino que también se integran a una red más amplia de actividades económicas. De esta manera, el fútbol -más allá del espectáculo y la pasión- se consolida como un sector productivo que puede contribuir al crecimiento económico del país de formas directas e indirectas.
Al final, la balanza comercial de estos servicios futbolísticos se juega en dos arcos: Colombia exporta talento, importa experiencia y, en el marcador global, compite por no quedarse en fuera de lugar.
Referencias
CIES. (2024). Origins and destinations of football expatriates (2024).
Durante la Cumbre Cafetera 89, con cerca de 450 asistentes, se analizaron los principales retos y oportunidades de las exportaciones de café, con foco especial en las ventas hacia Estados Unidos, así como los temas de seguridad y estabilidad jurídica, formalización y bancarización, tendencias de logística y la sostenibilidad.
EAndrés Quintero Director de Comunicaciones Analdex
l 6 y 7 de noviembre, se llevó a cabo la Cumbre Cafetera 89, organizada por Asoexport y Analdex, en el hotel Hyatt de Cartagena, con cerca de 450 asistentes. Allí se analizó el gran momento exportador que vive el sector, junto con retos como las ventas de café a Estados Unidos, la seguridad y estabilidad jurídica, la formalización y bancarización del agro, las tendencias de logística y la sostenibilidad.
Francisco Gómez, presidente de Colcafé y presidente de la Junta Directiva de Asoexport, aseguró que “con Estados Unidos, la relación comercial con
el café es vital, tanto para nosotros como para ellos. El 40% del total de las exportaciones van hacia este mercado, 2,2 millones de personas en EE. UU. trabajan en el mundo cafetero y 7 de cada 10 estadounidenses toman café todos los días”.
Por su parte, Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, señaló que “el café es precisamente uno de los ejemplos de productos que podrían quedar sin el arancel del 10% para exportar a EE. UU., ya que ellos no son productores del grano, pero eso no es automático, hay que negociarlo bilateralmente. Chile ya cerró la negociación, Ecuador está
cerca de hacerlo, igual que Brasil, ¿y Colombia? Están frenadas las conversaciones y no hemos avanzado”.
En tanto que Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, describió que “el café está salvando la patria, gracias a una buena producción, junto con unos buenos precios internacionales, lo cual hace que en este 2025 vaya a tener el valor más alto de la historia en exportaciones. De igual forma, además de estabilizar la relación con Estados Unidos, necesitamos reglas claras y estables para el sector cafetero colombiano, profundizar en la formalización y bancarización del agro”.
El café está salvando la patria, gracias a una buena producción, junto con unos buenos precios internacionales, lo cual hace que en este 2025 vaya a tener el valor más alto de la historia en exportaciones.
Gómez agregó que “hay que monitorear de cerca las tendencias de logística, ya que hay una escasez de contenedores de 20 pies. Es clave insistir en los beneficios de la exportación de café en big bags y las oportunidades con Puerto Antioquia y el tren La Dorada – Santa Marta. Por último, hay que entender que la sostenibilidad no se debe ser un fin, sino un me-
dio para la competitividad”. Vale recordar que, según cifras del Dane con análisis de Analdex, entre enero y septiembre de este año, las exportaciones de café verde de Colombia sumaron US$4.166 millones, con un aumento de 80,3% vs el mismo periodo de 2024.
Más allá del protagonismo comprador de Estados Unidos —destino de exportaciones
por US$1.559 millones entre enero y septiembre del presente año, con un crecimiento del 78,7% respecto al año anterior—, también destacan los mercados de Alemania, Bélgica, Canadá, Japón, España e incluso China. Al respecto, el presidente de Colcafé puntualizó que “es clave profundizar en la demanda de Asia, dado que su consumo per cápita viene en aumento”.
Rodrigo Patiño
Gerente regional
Analdex Antioquia
Madrid volvió a convertirse en el epicentro del comercio hortofrutícola mundial, con una nueva edición de Fruit Attraction, una feria que año tras año confirma por qué es el punto de encuentro más importante del sector. Este 2025, más de 2.000 expositores y 100.000 profesionales de más de 150 países, se dieron cita para hacer negocios, explorar tendencias y proyectar el futuro del agro.
El equipo de Analdex, liderado por su presidente Javier Diaz, Giovanni Gomez, director de Asuntos Económicos y, yo, Rodrigo Patiño gerente regional en Antioquia, tuvimos la oportunidad de recorrer los pabellones, conversar con compradores y productores de distintos continentes, y constatar cómo Colombia consolida su lugar en la mesa mundial de las frutas exóticas y tropicales.
La sensación general fue de optimismo: hay mercado, hay demanda, y hay un creciente interés por la calidad y sostenibilidad que ofrecen nuestros productos.
Colombia, sabor que conquista Europa
El pabellón colombiano fue vibrante y concurrido. Bananos, aguacate Hass, gulupa, uchuva, mango y piña, entre otros productos, fueron protagonistas, acompañados por una de-
legación que combinó empresarios experimentados, con nuevos exportadores dispuestos a abrir fronteras.
Más allá de los stands, lo que más llamó la atención fue la madurez comercial con la que el país se presentó: propuestas de valor claras, enfoque en sostenibilidad, certificaciones internacionales y una narrativa país coherente, respaldada por ProColombia, Corpohass, Augura y Analdex, así como otras asociaciones productoras regionales.
Europa sigue siendo un mercado clave, pero lo más interesante fue ver el creciente interés de compradores de Medio Oriente y Asia, atraídos por el sabor y la trazabilidad de las frutas frescas colombianas. Muchos de ellos ven a Colombia como un proveedor confiable y estable en me-
dio de las disrupciones logísticas globales que aún persisten.
Fruit Attraction 2025 dejó tres mensajes claros para el sector:
1. Sostenibilidad como eje de competitividad. No se trata solo de producir, sino de hacerlo de manera responsable: empaques biodegradables, reducción de huella hídrica y energética, y certificaciones ambientales ya no son opcionales, son condición de entrada.
2. Valor agregado. La tendencia hacia productos con transformación mínima –jugos, pulpas, snacks saludables o frutas listas para consumir– abre una oportunidad para que Colombia no solo exporte materia prima, sino también conocimiento, innovación y marca.
El mundo no espera: los países que mejor entienden las tendencias, invierten en calidad y construyen relaciones sólidas, logran quedarse con los mercados.
3. Logística eficiente y trazabilidad. Con la entrada en operación de proyectos como Puerto Antioquia, la competitividad logística del país en la agroindustria tendrá un salto estratégico que facilitará la conexión directa con los principales puertos europeos.
Asistir a Fruit Attraction no es solo un ejercicio comercial; es una experiencia de aprendizaje y posicionamiento. La feria nos recuerda que el mundo no espera: los países que mejor entienden las tendencias invierten en calidad y construyen relaciones sólidas y logran quedarse con los mercados.
Colombia tiene el talento, la tierra cultivable y las condiciones climáticas a favor. Pero, sobre todo, tiene un sector empresarial resiliente, el cual entiende que exportar es más que vender: es representar al país en cada caja que cruza el océano.
La tarea ahora es seguir fortaleciendo la articulación entre productores, gremios y Gobierno, apostarle a la innovación y mantener viva la pasión que vimos en Madrid, el futuro del agro colombiano no solo está en el campo, sino en el mundo.
Magda Johanna
Guativa Villada
Directora
Analdex
Comercial
Durante los meses de septiembre y octubre, tuve la oportunidad, como directora Comercial de Analdex, de participar en un enriquecedor study tour en Alemania, denominado “Women in International Trade”, organizado a través del programa Import Promotion Desk (IPD) del Gobierno alemán. Este espacio reunió a mujeres líderes de distintos países con un propósito común: comprender cómo el empoderamiento femenino puede convertirse en una fuerza estratégica, para el desarrollo del comercio internacional.
El recorrido incluyó encuentros con entidades que hoy son referentes en
Europa, por su impulso a la equidad y la participación de la mujer en la economía global, entre ellas She TransformsIT, AWE (Academy for Women Entrepreneurs), VdU (Association of German Women Entrepreneurs), el Ministerio de Economía de Alemania, GTAI (Germany Trade & Invest), DIHK (German Chamber of Commerce and Industry) y la red Women in Business.
Cada reunión fue una ventana a nuevas formas de concebir la internacionalización con enfoque inclusivo, destacando cómo la innovación, la sostenibilidad y la diversidad, son pilares que fortalecen los ecosistemas empresariales modernos.
Uno de los momentos más significativos fue mi participación en un panel sobre empoderamiento femenino, donde compartimos visiones sobre liderazgo, equidad y comercio. Allí se evidenció que, aunque las realidades de cada país son distintas, las mujeres enfrentan retos similares: acceso limitado a financiamiento, brechas en formación y representación insuficiente en los espacios de decisión. Sin embargo, también quedó claro que las redes de colaboración y el acompañamiento institucional pueden cambiar radicalmente este panorama.
El aprendizaje central de esta experiencia fue constatar que el empoderamiento económico de las mujeres no solo es un asunto de justicia social, sino una estrategia de competitividad. Los países que promueven la participación activa de las mujeres en el comercio exterior generan entornos más innovadores, resilientes y sostenibles.
Alemania es un ejemplo tangible: ha construido políticas que integran la perspectiva de género en su modelo de desarrollo, y que incentivan la creación de empresas lideradas por mujeres, en sectores de alto valor agregado.
El
empoderamiento económico de las mujeres no solo es un asunto de justicia social, sino una estrategia de competitividad.
jes en acciones concretas que promuevan la participación de las mujeres emprendedoras en el comercio exterior, identificando barreras, potenciando capacidades y creando redes de colaboración internacional. La visión es clara: impulsar una comunidad de mujeres exportadoras y empresarias, que vean en la internacionalización no un desafío inalcanzable, sino una oportunidad real de crecimiento.
Además de las reuniones institucionales, tuve la oportunidad de visitar la Feria Anuga, en Colonia, una de las más grandes del mundo en el sector de alimentos. Este escenario permitió apreciar de primera mano las tendencias globales del comercio de alimentos y bebidas, además de apreciar cómo las mujeres están desempeñando un papel protagónico en la transformación de la industria hacia modelos más sostenibles, saludables y digitalizados.
Regresar a Colombia después de esta experiencia representa un compromiso renovado. Desde Analdex, trabajaremos para traducir estos aprendiza-
El liderazgo femenino está dejando de ser una excepción para convertirse en un motor de cambio. Y en ese camino, Analdex reafirma su compromiso con la equidad, la innovación y el empoderamiento económico de las mujeres colombianas. Lo vivido en Alemania no fue solo un intercambio de experiencias, sino el inicio de nuevas alianzas y de una agenda transformadora que busca abrir más puertas para las mujeres del comercio exterior.
Porque cuando las mujeres participan plenamente en la economía, el comercio se expande, las sociedades prosperan y los países avanzan. Esa es la convicción que trajimos de Alemania, y la que seguiremos impulsando con fuerza desde nuestra asociación.
Colombia y América Latina ante el reto de exportar con propósito en el evento más visto del planeta
María José Mora Coordinadora de Sostenibilidad
Analdex
El Mundial de Fútbol moviliza no solo emociones, sino también capital, productos, infraestructura, turismo, cultura, transporte y empleo. Se trata de un evento que transforma ciudades, estimula inversiones y abre una gran puerta a la logística y el comercio exterior, convirtiéndose en catalizador de la sostenibilidad y la economía global.
Según el Banco Mundial, EE.UU., México y Canadá, representan el 26,7% del PIB mundial combinado en 2024 (solo Estados Unidos representa el 23,4%) y son destinos naturales de exportación para Latinoamérica. En el caso de Colombia, solo en 2024, las exportaciones hacia Estados Unidos alcanzaron
los US$ 14.336 millones, US$1.956 millones a México y US$663 millones a Canadá.
Además, Colombia tiene acuerdos comerciales con EE. UU., Canadá y México, a través de la Alianza del Pacífico y del acuerdo bilateral. Cabe aclarar, que son también territorios con regulaciones cada vez más estrictas en emisiones, regulaciones de empaque y residuos.
Las empresas exportadoras deben alinear sus prácticas con marcos internacionales si desean participar en los flujos comerciales del Mundial. El torneo actuará como acelerador de exigencias normativas para los productos y servicios que ingresen a
esos mercados. Exportar a estos destinos durante un evento de esta magnitud requiere demostrar no solo calidad y cumplimiento técnico, sino también compromiso integral. La sostenibilidad se convierte en una nueva barrera técnica al comercio, pero también en una ventaja competitiva para quienes sepan anticiparse.
“Las ciudades anfitrionas no solo son socios clave para la entrega; también son nuestro legado. Pueden garantizar que la Copa del Mundo tenga un impacto positivo en las comunidades y el logro de los objetivos ambientales meses y años después del torneo.” (Hopfinger, 2025)
Gracias a los retos que se han evidenciado a nivel mundial en materia de sos-
tenibilidad, la FIFA ha establecido una ambiciosa estrategia de Sostenibilidad y Derechos Humanos, en la cual se encuentra un pilar completo con siete objetivos que trazan una hoja de ruta práctica, desde cómo diseñar y operar los estadios, hasta cómo educar a millones de aficionados en consumo responsable.
Es de suma importancia resaltar casos de éxito como el Mercedes Benz Stadium en Atlanta, como referencia de infraestructura deportiva sostenible a escala global. Fue el primer estadio profesional del mundo en obtener la certificación LEED Platinum, al integrar 4.000 paneles solares fotovoltaicos, además, cuenta con un sistema de captación de lluvia que mitiga inundaciones reutilizando el agua para riego, y un
La sostenibilidad se convierte en una nueva barrera técnica al comercio, pero también en una ventaja competitiva para quienes sepan anticiparse.
Mercedes Benz Stadium
sistema de plomería ultra eficiente que reduce el uso de agua en un 47 % frente a estándares tradicionales. En 2023 se convirtió en el primer estadio del mundo certificado TRUE Platinum “Zero Waste”, desviando más del 95 % de sus residuos del relleno sanitario, y opera con un 29 % menos energía que estadios convencionales. (Mercedes Benz Stadium, 2025)
Por otro lado, el Estadio BBVA en Monterrey, México, certificado con LEED Gold en 2024, priorizaron materiales de bajo impacto ambiental y eficiencia energética. Se reconoce que sus operaciones ofrecen espacios saludables, generando menos emisio-
nes de CO₂, reducción de costos operativos y ahorro de recursos, demostrando liderazgo ambiental en un evento de talla mundial y siendo modelo sostenible en la región (Jimenez, 2025).
El Mundial de 2026, será una cancha óptima para apostarle a la implementación de acciones en pro de la sostenibilidad, tales como medición y mitigación de las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia energética, por medio de energías renovables y la gestión eficiente de recursos naturales.
Este enfoque obliga a pensar que no solo los estadios deben cumplir estándares
verdes: también las cadenas de suministro como materiales de construcción, transporte de mercancías, equipamientos y embalajes que participan en el ecosistema del evento. Esto demuestra cómo la sostenibilidad, aplicada a la infraestructura deportiva, puede inspirar prácticas similares en las cadenas de suministro globales.
El torneo se convierte en una plataforma de aceleración de estándares ambientales globales, lo cual hace que las empresas, que estén alineadas, puedan diferenciarse y acceder a nuevas cadenas de valor. Dada la importancia económica de estos mercados para Colombia como
Mercedes Benz Stadium
lo es EE.UU. como principal socio comercial y con una participación creciente hacia México y Canadá, este tipo de preparación se convierte en una estrategia de competitividad exportadora, más que en una exigencia aislada.
Si bien la exportación es importante, hoy en día hay otros factores que cobran gran relevancia, como lo son el método de cómo se produce, transporta y gestiona esa exportación. Las cadenas de suministro enfrentan una transformación profunda, donde se
privilegia la circularidad, la eficiencia energética, la baja huella de carbono y la transparencia.
Las oportunidades comienzan a aparecer e incluyen logística verde, certificaciones de comercio, buenas prácticas, plataformas de blockchain para trazabilidad, y productos que exporten valor ambiental como un eje transversal. El Mundial será vitrina para marcas, proveedores, regiones e incluso gobiernos que puedan demostrar compromiso con el desarrollo sostenible.
Es una oportunidad sin precedentes para repensar el rol de América Latina en el comercio global. Ya no basta con exportar calidad: es momento de exportar propósito, sostenibilidad, innovación y compromiso. Trabajar de la mano con los principales socios comerciales de la región, responsables de más del 26,7 % del PIB global y receptores de miles de millones en exportaciones colombianas, exige preparación estratégica.
Esto, por lo que se debe demostrar que sostenibilidad y competitividad son un equipo; el Mundial puede ser el escenario donde se demuestre que nuestra región está lista para jugar con impacto, en las grandes ligas del comercio exterior. La verdadera victoria no será solo levantar una copa, sino transformar estructuras económicas para que el desarrollo sostenible se convierta en norma, no en excepción.
Referencias
Hopfinger, A. (2025). Inside FIFA. Obtenido de https://inside.fifa.com/es/tournament-organisation/world-cup-2026-sustainability-strategy/environmental-pillar
Jimenez, A. (08 de abril de 2025). Rayados.com. Obtenido de https://www.rayados. com/en/news/20618/estadio-bbva-receives-leed-gold-certification-for-operations-and-maintenance#:~:text=Reduction%20of%20environmental%20impact
Mercedes Benz Stadium. (2025). Mercedes Benz Stadium. Obtenido de https://www.mercedesbenzstadium.com: https://www.mercedesbenzstadium.com/es/sustainability
Estadio BBVA
El Puerto de Chancay se proyecta como la puerta de entrada y salida principal entre Asia y Latinoamérica, impactando el comercio regional a través de una transformación logística, tecnológica e industrial.
Aura Díaz
Directora
de Asuntos
Logísticos
Analdex
Analdex lideró, en alianza con la Cámara de Comercio e Integración Colombo-Peruana (ColPerú), la primera misión al Puerto de Chancay con la participación de nueve empresas de los sectores agroindustrial, confecciones, metalmecánico, oro, software y servicios logísticos. La agenda combinó visitas técnicas al megapuerto de Chancay y al Puerto del Callao, citas de negocio con compradores peruanos y espacios de relacionamiento con gremios y entidades locales.
Perú, socio comercial estratégico para Colombia. En 2024, nuestras exportaciones hacia este país superaron los USD 1.169 millones y más del 70% corresponde a bienes no mineros. Gracias a la Comunidad Andina y la Alianza del Pacífico, estos productos ingresan con arancel preferencial. Perú tiene Tratado de Libre Comercio con China, lo que refuerza su papel como puente natural hacia Asia.
El Puerto de Chancay, ubicado a 80 kilómetros al
norte de Lima, en un punto neurálgico del comercio global. Su desarrollo, liderado por Cosco Shipping (60%) y Volcan Compañía Minera (40%), con una inversión de USD 1.300 millones, responde a la necesidad de atender la demanda combinada de China e India, mercados que superan los 2.300 millones de consumidores. Requiere capacidades productivas y logísticas que ningún país de la región puede asumir de manera individual, Chancay proyecta movilizar carga de toda América Latina hacia Asia con mayor eficiencia y menores costos.
Recorrimos el túnel subterráneo de 1.842 metros que conecta la zona ope-
rativa con el área urbana y conocimos los equipos portuarios totalmente eléctricos y automatizados, la red privada 5G y el sistema de energía autosuficiente que permite operar 24/7. En su fase inicial, Chancay tiene capacidad para 1,5 millones de TEUs anuales y su plan maestro prevé 15 muelles con una capacidad futura de 9 millones de TEUs, el triple de lo que moviliza hoy todo el sistema portuario peruano.
Chancay reduce los tiempos de tránsito entre América del Sur y Asia de 45 a 25 días. El anuncio de rutas directas Chancay–Buenaventura–Shanghái abre oportunidades para exportadores e importadores colombianos que buscan
optimizar costos y tiempos. Esta conectividad, sumada al reconocimiento de Buenaventura como el segundo puerto más eficiente de contenedores de Latinoamérica, según el Índice CPPI del Banco Mundial (2025), fortalece el corredor Pacífico entre ambos países.
Chancay facilitará el acceso de productos de alto valor agregado provenientes de China. Vimos el descargue de un buque Ro-Ro con más de 3.000 vehículos eléctricos, de los cuales 2.500 tenían como destino final Chile, una muestra de que el puerto ya opera como plataforma de distribución regional y refleja un desbalance, mientras Asia exporta manufactu-
ras avanzadas y bienes tecnológicos, gran parte de la oferta latinoamericana se concentra en commodities. Es clave avanzar hacia procesos de sofisticación productiva y diversificación exportadora.
Chancay representa también una oportunidad para modelos de nearshoring y reensamble. La nueva figura de las Zonas Económicas Especiales, aún por reglamentar, facilitará el desarrollo de un polo regional
para ensamblar vehículos eléctricos, baterías o componentes tecnológicos. A un año de operación, aún hay retos en accesos terrestres, desarrollo urbano, incertidumbre de la viabilidad ambiental y social del tren bioceánico con Brasil.
Se proyecta como un nodo de e-commerce transfronterizo con la posible instalación de plataformas como Alibaba, Shein o Temu dentro del Almacén Temporal Aduanero. Esto
exigirá fortalecer los sistemas de control, verificación aduanera para garantizar la competencia leal y cumplimiento normativo en los demás países de la región.
En un contexto de tensiones geopolíticas y reconfiguración de rutas, comprender el papel de estos megaproyectos es fundamental para anticipar oportunidades y fortalecer la posición de Colombia en las cadenas globales de valor.
A continuación, información general del puerto y el detalle de la conectividad
Informe estadístico: comercio exterior y PIB, enero-agosto 2025
1. Exportaciones colombianas
1.1. Exportaciones enero – agosto 2025
En los primeros 8 meses de 2025, las ventas externas sumaron USD FOB $32.659,7 millones, presentando una variación de 0,5% frente al mismo periodo de 2024 (USD FOB $32.482,1 millones). Por el contrario, el volumen exportado alcanzó 57,8 millones de toneladas, registrando un decrecimiento de 18,7%.
La mayor participación es del rubro de combustibles y productos de industrias extractivas (38,8%), agropecuarios, alimentos y bebidas (31,1%), seguido por manufacturas (21,7%) y otros sectores (8,3%).
La disminución del valor de las exportaciones colombianas en lo corrido del año se explica por la caída en ventas al exterior de petróleo y derivados (16,7%) y hulla, coque y briquetas (35,6%).
1.1.1 Grupos de exportación
I. Agropecuario, alimentos y bebidas
En el corrido de 2025, las exportaciones agropecuarias, alimentos y bebidas se ubicaron en USD FOB $10.147,9 millones, presentando un crecimiento de 37,4% frente al mismo periodo de 2024, cuando se alcanzaron ventas por un valor de USD FOB $7.387,9 millones.
Entre los principales productos que contribuyeron a este crecimiento se encuentran: café, té, cacao, especias y sus preparados (75,3%), aceites y grasas fijos de origen vegetal (83,2%) y legumbres y frutas (15,9%). Por su parte, decreció el valor de las ventas de corcho y madera (-34,9%).
II. Combustibles
En el mismo periodo, las exportaciones del grupo de combustibles y productos de industrias extractivas alcanzaron ventas por valor de USD FOB $12.686,7 millones con un decrecimiento de 19,6%.
Esta caída estuvo principalmente explicada por el decrecimiento de las exportaciones de petróleo, productos derivados del petróleo (-16,7%) y hullas, coque y briquetas (-35,6%). Por su parte, creció el valor de las ventas de menas y desechos de metales (61,4%).
III. Manufacturas
A agosto de 2025, las ventas externas de manufacturas alcanzaron la cifra de USD FOB $7.100,6 millones, presentando un crecimiento de 3,0% frente al mismo periodo de 2024.
La variación del grupo se explicó principalmente por el aumento en las ventas externas de materias y productos químicos (17,1%), aceites esenciales, resinoides y productos de perfume-
ría (10,6%) y manufacturas de metales (8,3%). Por su parte, cayeron exportaciones de vehículos de carretera (-27,2%) y hierro y acero (-13,5).
IV. Otros sectores
Finalmente, el grupo de otros sectores registró exportaciones por un valor de USD FOB $2.724,5 millones en el agregado de los ocho primeros meses del año, presentando un crecimiento de 12,6%, explicado principalmente por las ventas de oro no monetario, cuya variación fue de 12,5%.
1.2 Exportaciones no minero y minero-energéticas (NME y ME)
La canasta de exportación no minero-energética año corrido presentó un incremento de 21,3% contra el mismo periodo de 2024, con un total exportado de USD FOB $17.295,0 millones. Por su parte, las exportaciones minero-energéticas decrecieron 15,7%, dinámica que se explica en principal medida por la caída de las exportaciones de las Hullas térmicas (-38,2%), aceites crudos de petróleo (-19,0%) y demás combustibles y aceites minerales (-13,3%).
Entre los principales productos no minero-energéticos exportados en este periodo se encuentran los relacionados con los demás cafés sin tostar, sin descafeinar (USD FOB $3.671,5 millones), seguido por las demás flores y capullos frescos, cortados para ramos o adornos (USD FOB $841,4 millones) y Bananas o plátanos tipo “cavendish valery” frescos con USD FOB $834,2 millones.
Por otro lado, para el grupo minero-energético (ME) el valor de sus exportaciones se ubicó en USD FOB $15.364,7 millones. Los productos con mayores ventas externas fueron aceites crudos de petróleo con USD FOB $6.737,8 millones, perlas finas, piedras y metales preciosos con USD FOB $2.841,4 millones y hullas térmicas con ventas por USD FOB $2.336,7 millones.
1.3 Principales destinos de las exportaciones
De enero a agosto del 2025, el principal destino de las ventas externas colombianas continuó siendo Estados Unidos con un crecimiento del 4,9%, al pasar de USD
FOB $9.441,2 millones en 2024 a USD FOB $9.899,9 millones en 2025. Este destino representa el 30,3% de las ventas externas del país. Siendo los principales productos vendidos a este país, vegetales y café, té y especias, representando alrededor del 67,4% de exportaciones a este destino.
En segundo lugar, se ubica la Unión Europea, destino que alcanzó ventas por un valor de USD FOB $4.190,5 millones, presentando una participación de 12,8% y presentando un aumento de 33,6% esto debido a las mayores exportaciones hacia Países bajos, Alemania, Bélgica y Francia.
Panamá, en tercer lugar, pasó de una cifra de USD FOB $2.969,1 millones a USD FOB $2.248,8 millones, presentando un decrecimiento de 24,3% con una participación de 6,9%. Los principales productos exportados hacia este destino fueron combus-
tibles, productos químicos y alimentos y bebidas con una participación conjunta de 94,6%, destacando la participación de combustibles (89,3%) sobre el total.
De esta manera, Estados Unidos (30,3%), la Unión Europea (12,8%) y Panamá (6,9%), representan el 50,0% del total de exportaciones colombianas. Además de lo anterior, las exportaciones a Venezuela presentaron un crecimiento de 11,9% al pasar de USD FOB $608,3 millones en 2024 a USD FOB $680,7 millones en el mismo periodo del 2025.
1.4 Composición de los principales destinos de las exportaciones
Observando el comportamiento en la participación de los destinos de las exportaciones colombianas en lo corrido del año 2025, se evidencia un cambio en la diversificación de algunos mercados exportables, disminuyendo significativamente la
participación en puntos porcentuales de los destinos como China (-2,4 p.p.), Panamá (-2,3 p.p.) e India (-1,8 p.p.). Por su parte, aumentó la participación de la Unión Europea (+3,2 p.p.) y Estados Unidos (+1,2 p.p.).
2. Importaciones colombianas
2.1. Importaciones enero – agosto 2024
En lo acumulado de enero – agosto de 2025, las compras externas sumaron USD CIF $45.849,3 millones, presentando un incremento de 10% frente al mismo periodo de 2024 (USD CIF $41.685,9 millones). El volumen importado alcanzó 29,7 millones de toneladas, registrando un crecimiento de 10,5%.
El aumento del valor de las importaciones colombianas en lo corrido del año fue explicado principalmente por el crecimiento en las compras de Vehículos de carretera (incluso aerodeslizadores) (37,9%), Maquinaria, aparatos y artefactos eléctricos, n.e.p., y sus partes y piezas eléctricas (26,6%) y aparatos y equipo para telecomunicaciones y para grabación y reproducción de sonido (11,7%), que en conjunto contribuyeron con 4,8 puntos porcentuales positivos a la variación total.
2.1 .1 Grupos de importación
I. Agropecuario, alimentos y bebidas
En lo corrido del año, las compras al exterior del grupo agropecuario, alimentos y bebidas alcanzaron la cifra de USD CIF $6.689,9 millones, presentando una variación positiva de 11,1%. Los productos con mayor contribución al alza fueron Café, té, cacao, especias y sus preparados (84,0%) y Aceites y grasas fijos de origen vegetal (37,6%); por otra parte, se registraron detrimentos en las compras al exterior de azúcares, preparados de azúcar y miel (-37,7%).
II.Combustibles e industrias extractivas
Entre enero y agosto, este grupo registró compras al exterior por USD CIF $4.723,5 millones, presentando un crecimiento de 3,2%, explicado principalmente por el au-
mento de las demás combustibles y productos de la industria extractiva (28,4%) y metales no ferrosos (20,5%).
III. Manufacturas
Las importaciones de manufacturas en lo que va de 2025 alcanzaron el valor de USD CIF $34.361,8 millones, con un crecimiento de 10,8%. La variación positiva del grupo se explicó principalmente por el aumento del valor de las importaciones de vehículos de carretera (incluso aerodeslizadores) (37,9%), Maquinaria, aparatos y artefactos eléctricos y sus partes (26,6%) y Aparatos y equipo para telecomunicaciones y para grabación y reproducción de sonido (11,7%).
2.2. Importaciones por uso o destino económico (CUODE)
Analizando las importaciones por uso o destino económico, en el acumulado de
enero - agosto de 2025, las compras de materias primas y productos intermedios alcanzaron la cifra de USD CIF $21.897,1 millones, reportando un aumento de 9,1% respecto al mismo periodo del año 2024. De este grupo los productos que contribuyeron en la mayor variación positiva fueron la compra de productos químicos y farmacéuticos (9,5%), productos agropecuarios no alimenticios (21,0%) y productos alimenticios (13,9%).
Por su parte, el grupo de bienes de capital y material de construcción alcanzó la cifra de USD CIF $11.886,8 millones con un crecimiento de 3,5%. Este crecimiento se debe principalmente al incremento en
importaciones de otro equipo fijo (12,4%) y Máquinas y aparatos de oficina (11,5%).
Por último, los bienes de consumo reportaron importaciones por un valor de USD CIF $12.056,7 millones, con un crecimiento de 19,1%. El aumento de este grupo se registró particularmente por el aumento de las compras de bienes de consumo duradero (31,3%) jalonado en su mayoría por vehículos de transporte particular (43,5%). Por otro lado, los bienes de consumo no duradero registraron un crecimiento de 10,3% que se explica principalmente por el incremento en importaciones de productos alimenticios (8,6%) y Otros bienes de consumo no duradero (18,0%).
2.3 Principales aduanas de ingreso
En lo corrido del año, Buenaventura fue la principal aduana de ingreso de las importaciones, al representar el 29,3% del total. Se evidenció un crecimiento de las compras al exterior por esta aduana de 22,2%, al pasar de USD CIF $11.014,9 millones a USD CIF $13.455,3 millones.
En segundo lugar, se ubicó Cartagena con una participación de 26,9%. Las importaciones de esta aduana crecieron en un 11,3%, al pasar de USD CIF $11.057,6 millones a USD CIF $12.310,8 millones.
En tercer lugar, se encuentra Bogotá con una participación de 21,9%. Se evidenció un crecimiento de las importaciones por esta aduana de 3,8%, al pasar de USD CIF $9.681,1 millones a USD CIF $10.046,4 millones en el mismo periodo de tiempo.
2.4 Importaciones según departa-
mento de destino
Entre enero y agosto del año 2025, la región desde la que se reportaron mayores compras externas fue Bogotá, al representar un 49,9% del total nacional, con una variación positiva de 10,2%, pasando de USD CIF $20.760,4 millones a USD CIF
$22.882,2 millones.
En segundo lugar, se encuentra Antioquia con una participación de 13,7%. En el periodo de referencia se realizaron importa-
ciones por un valor de USD CIF $6.265,3 millones, presentando una variación positiva de 13,1%.
Valle del Cauca se posicionó en tercer lugar con una participación de 8,8%. Durante el acumulado enero – agosto, este departamento realizó importaciones por un valor de USD CIF $4.014,8 millones, presentando un crecimiento de 12,5% en comparación con el mismo periodo del año 2024 en el cual se realizaron compras al exterior por un valor de USD CIF $3.569,3 millones.
2.5 Origen de las importaciones
Al analizar los países de origen de los productos importados, para el acumulado del año, China sigue manteniendo el primer lugar con una participación de 26,9% confirmando superar a Estados Unidos en este año. Para este mismo periodo se registraron compras a este país por un valor de USD CIF $12.332,1 millones y una variación positiva de 23,2% respecto al periodo de referencia en el año 2024.
En segundo lugar, se ubica Estados Unidos, origen desde el cual se registró un ascenso en las compras al exterior con una
variación positiva de 0,9% y un valor de USD CIF $10.867,2 millones, logrando una participación de 23,7% en las importaciones colombianas.
En tercer lugar, se ubica Brasil con una participación del 5,1%, con un valor de USD CIF $2.327,5 millones y un crecimiento de 5,7% respecto al acumulado enero – agosto del año 2024.
Además, las compras externas a Venezuela presentaron un decrecimiento de 16,9%, frente al 2024, ubicándose en USD CIF $73,9 millones.
Observando el comportamiento en la participación de origen de las importaciones, se evidencia principalmente un crecimiento de 2,9 puntos porcentuales en la participación de las importaciones desde China, mientras que para Estados Unidos
se registra una disminución de 2,1 puntos porcentuales. Por otra parte, se evidenció un decremento de 0,9 puntos porcentuales de la Unión Europea y de 0,9 puntos porcentuales de la Mercosur.
3. Balanza Comercial
Finalmente, en lo corrido del año, el saldo comercial de mercancías es deficitario, alcanzando para este periodo la cifra de USD FOB $10.633,1 millones, mientras
que para el mismo periodo del año 2024 fue de USD FOB $6.889,1 millones. Por tanto, se evidencia un aumento importante del déficit comercial de Colombia en un 54,3%.
Los países que generaron un mayor déficit comercial fueron: China con USD FOB $10.506,0 millones, seguido por la México con USD FOB $1.139,1 millones y Brasil con USD FOB $991,5 millones. Por el contrario, los países con los cuales se mantiene
mayor superávit comercial son: Panamá con USD FOB $2.229,7 millones, seguido de Países Bajos con USD FOB $1.084,1 millones, y en tercer lugar Ecuador con USD FOB $661,0 millones.
Proyectado por: Cristian Camilo García Revisado por: Giovanni Andrés Gómez.
La compañía española TIBA, parte del Grupo Romeu, celebra sus 50 años de historia, reafirmando su liderazgo en logística internacional y su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y las personas. Con presencia en más de 20 países y más de 90 empresas dentro del grupo, TIBA se ha consolidado como uno de los principales referentes del sector logístico, a nivel global.
En Colombia, TIBA llegó hace tres años tras la adquisición de la empresa Bemel, en una transición que marcó un precedente dentro del grupo. Lejos de un proceso corporativo frío, la integración fue un ejemplo de respeto por el talento local y de crecimiento conjunto. “No se despidió a nadie, al contrario: fue una transición muy humana. Hoy todos han tenido oportunidades de crecimiento dentro de la compañía”, resalta el equipo de comunicaciones de TIBA en Colombia.
Actualmente, el equipo en Colombia ofrece soluciones integrales en agenciamiento de carga, operaciones logísticas y servicios aduaneros, cubriendo toda la cadena de valor —desde el transporte internacional marítimo, aéreo y terrestre, hasta el almacenamiento y distribución en bodegas nacionales y en Zona Franca—. Gracias a esta oferta
completa, la empresa se ubica hoy como el segundo agente de carga en importaciones y el cuarto en exportaciones del país, según los indicadores más recientes del sector.
A nivel global, TIBA ha consolidado su expansión mediante la adquisición de empresas en Turquía, Brasil y España, fortaleciendo su presencia en Latinoamérica y el Mediterráneo, las dos regiones clave para su estrategia de crecimiento.
En el marco de esta celebración, la compañía lanza su concepto “Infinitamente TIBA”, una apuesta que refleja su visión de futuro: seguir creciendo, innovando
y transformando la experiencia logística, a través de la tecnología, la sostenibilidad y el talento humano.
“Muchas empresas pueden cumplir 50 años, pero para nosotros este es solo el comienzo. Queremos ser una empresa digital que opera en logística, con foco en sostenibilidad integral y en las personas, que son el corazón de TIBA”, destacan desde su equipo de comunicaciones.
El componente humano es uno de los pilares más sólidos de la cultura corporativa de TIBA. Más allá de mover carga, la compañía busca mover relaciones, conocimiento y desarrollo.
Su propósito, expresado en su eslogan “Hacer del mundo logístico la mejor experiencia”, se traduce en un servicio centrado en las personas y en la creación de experiencias memorables para sus clientes y colaboradores.
El 12 de noviembre, en la Torre Atrio (Bogotá), TIBA celebró oficialmente su 50° aniversario, con un evento que rindió homenaje a su historia familiar y proyectó su visión de futuro. El encuentro reunió a clientes, aliados, gremios y colaboradores en un espacio de networking, historia y gratitud, hacia quienes han hecho parte de esta travesía.
Con medio siglo de trayectoria y una mirada puesta en el futuro, TIBA reafirma su compromiso de continuar conectando el mundo con eficiencia, sostenibilidad e innovación, impulsando a Colombia y a toda Latinoamérica hacia una logística infinitamente mejor.
En el marco de su aniversario número 15, Zona Franca Parque Central reafirma su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia industrial con el lanzamiento de YurbaQua, la planta solar flotante más grande del Caribe colombiano, un proyecto desarrollado en alianza con ENEXA, que marca un nuevo hito en la transición energética del país.
El pasado 9 de octubre, en Turbaco (Bolívar), autoridades nacionales y locales, gremios, organismos internacionales, empresarios y medios de comunicación, fueron testigos de la inauguración de esta iniciativa pionera que consolida a la región como referente de desarrollo sostenible.
En su primera etapa, YurbaQua integra más de 2.300 paneles solares de alta eficiencia, instalados sobre un embalse artificial de 5,3 hectáreas, con una capacidad instalada de 1,4 MW. Una vez completada su
segunda fase, la planta alcanzará una potencia total de 2,8 MW, generando alrededor de 4,6 GWh anuales y evitando la emisión de 23.000 toneladas de CO₂, equivalente a sembrar más de 53.000 árboles.
“YurbaQua es más que una infraestructura energética; representa nuestro compromiso con un modelo industrial más sostenible, eficiente e innovador. Es la expresión de nuestro ADN corporativo, que combina innovación, servicio, sostenibilidad, bienestar y compromiso social”, afirmó Bernard Gilchrist, gerente general de Zona Franca Parque Central.
El proyecto forma parte del compromiso de la Zona Franca con el Programa Global de Parques Eco-Industriales, impulsado en Colombia por el Ministerio de Comercio, la ONUDI y la cooperación de Suiza (SECO), del cual Parque Central es pionero en el Caribe colombiano.
Con esta iniciativa, Zona Franca Parque Central consolida su liderazgo como un ecosistema industrial sostenible, que integra tecnología, eficiencia energética y responsabilidad ambiental en un mismo propósito: impulsar el desarrollo competitivo del Caribe y de Colombia.
Celebrando 15 años de evolución, la Zona Franca reafirma su propósito de seguir construyendo un entorno de negocios más competitivo, sostenible e innovador, contribuyendo al posicionamiento de Cartagena como un hub estratégico para la inversión y el comercio internacional.
BET SUPPLIER S.A.S.
Empresa colombiana dedicada a la importación y comercialización mayorista de bienes no alimentarios, como electrodomésticos, tecnología para belleza y productos de cuidado personal. Actúa como distribuidora autorizada de reconocidas marcas internacionales en el país. Con sede en Itagüí, Antioquia, gestiona sus operaciones logísticas y de comercio exterior, destacándose por un alto volumen de importaciones y algunas exportaciones puntuales. Constituida en 2022, ha enfocado su gestión en fortalecer su red de distribución, optimizar su cadena logística y consolidar su presencia en el mercado nacional.
CDI EXHIBICIONES S.A.S.
Empresa mediana del sector manufacturero dedicada al diseño, fabricación, comercialización y exportación de mobiliario especializado para el sector retail y comercial. Ofrece soluciones integrales que incluyen diseño de espacios, conceptualización de marcas y producción de mobiliario a la medida, con experiencia en metalmecánica y ebanistería. Con más de veinte años de trayectoria y sede en Guarne, Antioquia, se ha consolidado como un referente nacional e internacional por su calidad e innovación. La empresa mantiene un compromiso con la sostenibilidad, evidenciado en la adopción de prácticas responsables y en el Permiso de Vertimientos otorgado por Cornare. Actualmente, busca fortalecer su estrategia de comercio exterior mediante la expansión de sus exportaciones.
LABORATORIOS EDO S.A.S.
Empresa del sector farmacéutico veterinario dedicada al desarrollo, producción y comercialización de soluciones para la salud y productividad animal. Su portafolio incluye especialidades farmacéuticas, suplementos nutricionales y aditivos elaborados bajo estándares de calidad certificados, como las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) del ICA. Atiende el mercado colombiano y cuenta con una red de distribución internacional en Latinoamérica y Medio Oriente. Con más de ochenta años de trayectoria, su estructura de propiedad centralizada facilita la toma de decisiones estratégicas. La compañía mantiene una vocación exportadora que fortalece su crecimiento y posicionamiento en mercados globales.

Empresa del sector de servicios logísticos y de comercio exterior, especializada en agenciamiento marítimo y representación de líneas navieras en Colombia. Fundada en 1986, ofrece un portafolio integral que comprende la atención a buques de carga tramp, contenerizada, RoRo, tanqueros y líneas regulares en todos los puertos del país. Sus servicios incluyen la liquidación y despacho de naves, así como la coordinación de operaciones especializadas para proyectos Oil & Gas, tanto on-shore como off-shore. Con presencia en los principales terminales marítimos, atiende clientes de múltiples sectores. Su pertenencia al Grupo Ultramar le otorga respaldo regional, complementado con certificaciones ISO y un enfoque en la mejora continua para garantizar operaciones seguras y eficientes.
OBEN COLOMBIA S.A.S
Empresa del sector de transformación de plásticos dedicada a la producción y comercialización de películas para empaques flexibles y productos termoformados. Su portafolio incluye películas de polipropileno biorientado (Bopp), poliéster biorientado (Bopet), especializadas (Pets, Bopa) y metalizadas, dirigidas principalmente a la industria de alimentos y otros sectores que demandan empaques de alto desempeño. Con planta en la Zona Franca ZOFIA, en Galapa (Atlántico), atiende el mercado nacional y destinos de exportación. Hace parte del grupo internacional Oben Group, lo que le otorga respaldo corporativo global. Certificada bajo la norma ISO 9001, se destaca por su calidad y mejora continua. Desde 2016, mantiene un crecimiento sostenido con inversiones en expansión productiva.
NAVES S.A.S.
RVLEGAL
Firma de servicios legales especializada en derecho corporativo, cambiario y aduanero, que opera bajo el modelo de boutique jurídica. Su experiencia se centra en la asesoría integral para negocios internacionales y cumplimiento normativo, abarcando la estructuración de operaciones de importación, exportación y la optimización de marcos contractuales y regulatorios. Actúa como el brazo legal de la red global Auren en Colombia, brindando acceso a una plataforma multidisciplinar con presencia en diversas jurisdicciones. Desde su creación, ha orientado su labor al acompañamiento técnico y riguroso de usuarios aduaneros y empresas que buscan fortalecer su seguridad jurídica en operaciones transfronterizas.
DE TRANSPORTES S.A
Empresa del sector de transporte terrestre de carga, dedicada a ofrecer soluciones logísticas integrales para el comercio exterior y la distribución nacional. Con más de 25.000 operaciones anuales, gestiona carga masiva, semimasiva, contenedorizada, refrigerada y de dimensiones especiales, adaptándose a distintos sectores productivos. Su cobertura abarca todo el territorio colombiano y rutas internacionales, consolidándose como un actor clave en la cadena logística regional. Cuenta con certificación BASC, estatus de Obligado Aduanero ante la DIAN y un sistema SIPLAFT para la prevención de riesgos. Con más de cuarenta años de experiencia desde su fundación en 1978, mantiene un sólido posicionamiento en el mercado del transporte y la logística.
BYCSA S. A.
Empresa del sector industrial dedicada a la fabricación y comercialización de productos químicos, soluciones para el tratamiento de superficies y empaques biodegradables. Su producción abarca insumos para acabados metálicos, galvanoplastia, recubrimientos y una línea de limpieza y desinfección industrial y doméstica. Con presencia en las principales ciudades de Colombia y una filial en Ecuador, atiende un amplio mercado nacional e internacional. Cuenta con certificación ISO 9001 y tecnología ECOBYC para la fabricación de plásticos biodegradables, reflejando su compromiso con la sostenibilidad. Con más de cincuenta años de trayectoria, se ha consolidado como proveedor estratégico del sector industrial.
SURAMERICANA
UNILEVER ANDINA COLOMBIA LTDA.
Empresa del sector de bienes de consumo masivo dedicada a la fabricación, comercialización, importación y exportación de productos en las categorías de cuidado del hogar, belleza, bienestar y nutrición. Sus operaciones se sustentan en procesos industriales a gran escala y una cadena de suministro eficiente que asegura el abastecimiento nacional y la exportación a múltiples destinos. Con una amplia red de distribución, garantiza la presencia de sus marcas en todo el territorio colombiano. Como filial del grupo global Unilever, se distingue por su enfoque en sostenibilidad e innovación. Con más de 80 años de trayectoria en el país, es una de las compañías líderes de su sector.
INVEST IN ZF S.A.S. .
Empresa fundada en 2023, su plataforma operativa está diseñada para ofrecer servicios integrales de freight forwarding y consultoría en negocios internacionales, apalancándose en la infraestructura de la zona franca y su clasificación como obligado aduanero y exportador. El control accionario se concentra en su representante legal, lo que garantiza una gestión ágil y alineada con los objetivos estratégicos.
LA FÁBRICA DE LA FELICIDAD S.A.S.
Empresa del sector agroindustrial colombiano dedicada a la fabricación y comercialización de alimentos procesados a base de aguacate, incluyendo guacamole, pulpa y Aguacate IQF, además de salsas y aderezos. Sus productos se distribuyen tanto en el mercado nacional como en diversos destinos de exportación en Europa y Medio Oriente. Fundada en 2006, la trayectoria de la empresa refleja una evolución constante, destacada por su reciente obtención del Premio Nacional de Exportaciones (PNE).