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KALIKOSMIA: hacia un mundo inmaterial  Aventuras de KALIKÓSMICO DIES(*)


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Título de la obra: KALIKOSMIA: HACIA UN MUNDO INMATERIAL. AVENTURAS DE KALIKÓSMICO DIES Primera edición, México, 2005 Derechos reservados: © 2005. Juan José Díaz Infante Núñez Diseño, investigación y textos: Amílcar Salazar

Prohibida la reproducción parcial o total del contenido escrito de esta obra por cualquier medio. Las ilustraciones pertenecen en su mayoría al dominio público, en apego a la Ley Federal de Derechos de Autor de México; y en algunos casos a sus respectivos tenedores, cuyos derechos de reproducción han sido considerados en términos de la misma ley y de las Convenciones Panamericana e Interamericana de Derechos de Autor. La edición tiene un carácter meramente educativo, fuera de comercio, y su difusión se concreta al ámbito de la educación universitaria. Se autorizan citas en artículos bibliográficos y periodísticos del contenido escrito, dando al autor los créditos correspondientes. Impreso en México con papel reciclado

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P R E S E N T A C I Ó N

Díaz Infante y la inmaterialidad

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bre contemporáneo peca de imbecilidad al seguir haciendo casas de piedra, aún a riesgo de morir debajo de éstas. Profesional en disputa con los materiales pesados, no duda que su obra urbana; hecha con prefabricados, metal, vidrio y plástico; sobreviviría al peor terremoto: desde la funcional estación TAPO de San Lázaro, hasta el afilado rascacielos de la Bolsa de Valores, sobre Paseo de la Reforma. Juan José Díaz Infante no es, de ninguna manera, un constructor «tradicio-

n su peor tragedia sísmica, la ciudad podría caerse y él miraría la aterradora escena desde su dormitorio esférico y cristalino de la avenida Amsterdam, montado a unos 25 metros del suelo. Es Juan José Díaz Infante, Diseñador de Espacios y Sistemas (DIES), estructuras ligeras que se contraponen a una urbe de concreto y a todo el mundo «pesado». Porque él dice que, a diferencia de ciertos insectos que crean y habitan inteligentes telarañas o panales, el hom5


Con una teoría propia y un continuo proceso de evolución, Díaz Infante se ha apartado de manera permanente en todas las corrientes arquitectónicas... de moda, siempre imaginando nuevas formas y soluciones, mientras buena parte del gremio sólo esperaba informarse sobre las nuevas obras edificadas en Europa o Estados Unidos, para poder repetirlas en México. Sus conceptos sobre la Arquitectura suelen resultar lapidarios: «La arquitectura, a secas, la inventaron los pedantes para ponerle nombre a sus estilos. Nosotros hacemos ciencia aplicada. La piel del hombre. El habitat: una capa más que lo protege, y entre más ligera, mejor.» Díaz Infante considera que concepto de arquitecto ha fenecido desde hace mucho tiempo. La profesión ya es otra, y el eje del diseño ya no es el mismo, puesto que el mundo ha cambiado totalmente, dice. Reitera que la concepción del arquitecto hasta el siglo XX se ha modificado a tal punto que hasta el nombre del título profesional debería cambiar, y pro-

nal». No en balde, es el único arquitecto mexicano que ha podido participar en grupos de asesoría dedicados al diseño de bases espaciales, tanto las creadas por la NASA, de Estados Unidos, como las de Baikokur, en Rusia. Lo anterior es parte de 50 años de su vida profesional dedicada al desarrollo de un concepto constructivo que considera una norma de vida: la aplicación de la Teoría Kalikósmica; misma que de inmediato define: De Calli (casa, en náhuatl) y Cosmo (universo, en griego). La casa como universo y el universo como casa. Cinco décadas de experimentación con materiales no convencionales, como la fibra de vidrio y los acrílicos, en el diseño de espacios y sistemas para el habitat humano, dejando atrás lineamientos funcionalistas que imperaron a mediados del siglo pasado, lo llevaron, primeramente, a lograr que desde 1967 el Museo de Arte Moderno de Chapultepec, en la Ciudad de México, incorporara a su exposición permanente su conocida: «Casa Celular». 6


En el área de la traza de las ciudades, consideradas como el área del conocimiento del Urbanismo, Díaz Infante plantea que el espacio es toda la superficie y los sistemas son las redes carreteras, la iluminación, la señalización, etcétera. Visto así, nuestro planeta es un espacio, en el que simultáneamente actúan innumerables sistemas. Con estos antecedentes, resume sus ideas, señalando que el eje del conocimiento humano pasó de basarse en el centro de nuestro sistema solar dependiente del Sol, denominado heliocéntrico, para trasladarse al avance del conocimiento que lo ubicó en el hombre, dándole una dimensión antropocéntrica. Pero con los primeros vuelos en el espacio, la llegada del hombre a la Luna, el acercamiento de naves con robots a Marte, y el establecimiento de una estación espacial, el eje del conocimiento se ha desplazado a esa estación que gira en el espacio, por lo que Díaz Infante piensa que ahora estamos en el inicio de una etapa en la cual el eje del conocimiento se llama Alfa centrismo.

pone que la nueva definición lo describa según sus funciones, como un Diseñador de Espacios y Sistemas, que se pueden concretar con las siglas DIES. Para apoyar su idea, señala que los espacios que albergan al ser humano en la Tierra como en el espacio exterior, están formados por sistemas, y bajo esta óptica, llama sistema al diseño gráfico, al industrial, al estructural, lo mismo que a las instalaciones de aire acondicionado, energía, agua, drenaje y, en general, a todos los elementos que dan forma al espacio. En esta línea se podría decir que una ventana es un sistema, que tiene como función que no entre el agua, que proteja del viento y que permita el paso de la luz. Otro ejemplo sería el de un espacio denominado estadio deportivo, en el que los sistemas son las gradas, la cubierta y todos los elementos que lo conforman; otro ejemplo de un espacio totalmente diferente, sería el de una pluma fuente, en donde el diseñador de espacios y sistemas, diseñaría el espacio que es la envolvente y los sistemas serían la inyección de tinta y la plumilla. 7


Díaz Infante resume así la labor que debería ejercer el DIES: «Crear módulos cuánticos-fractales partiendo de dimensiones sensoriales en donde se desarrolle en equilibrio lo más humano de lo humano». ¿Cómo lograrlo? Él responde que, solamente, mediante una fórmula:

–M+V=E (menos materia y más velocidad, igual a más espacio en menos tiempo). La comprensión de sus conceptos requiere por parte del profesional de la construcción y del diseño una buena dosis de meditación, reflexión profunda y análisis.

JUAN JOSÉ DIAZ INFANTE NÚÑEZ nació en la Ciudad de México en 1936. Arquitecto por la ENA/UNAM (1959). Estudios de Diseño Industrial. Fundador y subdirector de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Anáhuac. Profesor de Diseño y Educación Visual en la Universidad Iberoamericana, UNAM, Universidad La Salle y Universidad Anáhuac (1960 a 1969). Fundador y miembro de la Asociación de Diseñadores Industriales de México. Su pensamiento y obra las resume en su Kalikosmia, la casa del universo. Ha realizado obras arquitectónicas muy importantes dentro del país y en el extranjero, así como diseño industrial, diseño de interiores, diseño gráfico y editorial. Libros: Díaz Infante visto por Díaz Infante, Díaz Infante visto por Miguel Ángel, Kalikosmia, Aventuras de Kalikósmico, fascículos 1 al 10, México, 2005. Obras más destacadas: Mercado Minimax (destruido), México, D. F. (1960); Banco del Valle de México, México, D. F. (1963); casa prefabricada en plástico en colaboración con Vitrofíbras, S. A. (1969); delegación Venustiano Carranza, México, D. F. (1972-1973). Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente TAPO, México, D. F. (1976-1978), edificio City Bank, México, D. F. (1976-1978); Bufete Industrial, México, D. F. (1979-1980); Club Asturiano, México, D. F. (1982-1984); edificio Bolsa Mexicana de Valores, México, D. F. (1989-1990). 8


Aventuras de KALIKÓSMICO DIES* PODRÉ LLEGAR AL CIELO, PERO DEBO ESTAR CONSCIENTE QUE MI SOMBRA DEJARÉ SOBRE LA TIERRA Juan José Díaz Infante

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Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Kalikosmia Acapulco

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

«Vamos hacia la antimateria...» Estación Espacial Alpha

«Nosotros seguimos más bien a la naturaleza, que no produce nada que sea vano o superfluo, y frecuentemente dota a una causa con múltiples efectos. Enmedio de todo esto, se encuentra entronizado el Sol. Así, el Sol se encuentra asentado en un trono real, gobernando a sus hijos, los planetas»: Nicolás Copernico, en La economía de la naturaleza.

La nueva residencia humana era un ecosistema formado por esferas cristalinas unidas entre sí y cuyo interior albergaba de manera plácida a los habitantesviajeros: mujeres y hombres, inclusive niños ya nacidos dentro de ese espacio. Kalikósmico Dies*, capitán de aquella nave cuya misión era la de guiar a la estación hacia una coordenada de equilibrio galáctico-fractal, llevó la mirada hacia el panel de control. Una centena de indicadores, entre esferas luminosas, triángulos y polígonos resplandecientes, le marcaban su exacta posición en el universo galáctico. Tamborileó los dedos sobre el panel en señal de satisfacción al confirmar el equi-

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n su viaje de rutina por la comunidad cósmica, la Nave K acumulaba velocidad a medida que el paisaje se deslizaba en sentido inverso como impulsado por una fuerza superior. Sobre el gran telar gravitacional, todo era materia, energía-tiempo-espacio. Habían pasado ya dos décadas desde que la última estación espacial terráquea, sobreviviente de la Gran Gravitación Solar, navegaba de manera autónoma por las comunidades galáctica y planetaria.

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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librio de sus indicadores de materia, velocidad y espacio-tiempo-espacio. Fractalio, su copiloto, se encontraba a su lado, atento a las instrucciones. –¿Todo bien, capitán? –Hasta ahora sí. Pero no pierdas detalle –respondió el experto, antes de regresar la mirada hacia la panorámica que ofrecía la esfera fractal antigravitacional. Reclinado en su asiento magnético, Kalikósmico observó el casco superior de la estación terráquea –la última prefabricada antes del Colpaso–, donde una cuadrilla de aspiradores automáticos realizaban tareas de limpieza de materiales de reciclaje, mismos que frecuentemente se acumulaban al cruzar la estación por las diferentes pieles del espacio. Todo parecía normal. Más abajo, otro equipo cibernético se encargaba de algunas labores de mantenimiento sobre las placas exteriores. –Todo irá bien mientras mantengamos el equilibrio fractal –aseveró Kalikósmico al copiloto. –Sí, pero eso será fácil: esta nave tiende a la perfección del equi-

Bolsa Mexicana de Valores

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que disminuida frente a los excesos cometidos en la gravedad de la Tierra, prevalecía esa vida social altamente competitiva, la acumulación de riqueza por parte de algunos, las respectivas divisiones de clase así como la rivalidad profesional, con las consiguientes envidias. Ciertamente, existían nuevas leyes. A los ciudadanos antisociales, y a dirigentes políticos que evidenciaban vicios ocultos o tiranía, se les condenaba al ostracismo y sus cualidades humanas eran reemplazadas por un sistema nervioso que les hacía incapaces de pensar, haciendo que sus espíritus quedaran encerrados en las coordenadas de la nada. Nuevos cerebros eran llamados a ocupar los puestos dentro del parlamento de la colonia espacial.

librio fractal. Si volviéramos a fabricar un Ferrari, éste modelo sería ideal –dijo Fractalio. El capitán sonrió con su joven copiloto, comprendiendo bien su entusiasmo por ser parte de la tripulación de una nave que viajaba a la velocidad de la luz. Luego, llevó la mirada hacia el conjunto de monitores que le permitían observar cuanto ocurría en las diversas células fractales de la estación, espacios plurifuncionales que simplificaban la vida en la nueva colonia espacial. Víctor Vasarely Temperatura adecuada, agua potable, energético y oxígeno, fauna y flora, se garantizaban dentro de aquella majestuosa estación sostenible en cualquier lugar del universo conocido. Sin embargo, no todo era miel sobre hojuelas: aun16


podían crearse mediante el empleo de elementos pesados que contribuyeron a la destrucción de la Tierra. Cumplida la misión de inspección, el capitán ordenó que se retomara una posición estática dentro del equilibrio cósmico. La Nave K, junto con la estación, fueron entonces trazando en el espacio de manera conjunta sendas curvas elipsoidales, cuyos focos de simetría eran las estrellas que el experto identificaba con facilidad. Sin embargo, algo inesperado sucedió y aparecieron luces rojas e intermitentes, haciéndose notar sobre el tablero de mando.

Por su constancia, esfuerzo y capacidad de trabajo, Kalikósmico ya tenía a su favor la posibilidad de ser elegido para ocupar cargos directivos; sin embargo, nada de aquello le interesaba. Investigador nato, científico de toda su vida, nada le interesaba más que permanecer con esos ojos de curiosidad, atento a la fantasmagórica visión del cosmos. En el área industrial de la estación, cientos de kavernoides trabajaban en el desarrollo y fabricación de diversos materiales para procesos fabriles y constructivos dentro de la estructura social; todos de índole ligero. Naves como aquellas no 17


–¿Qué pasa? –preguntó Kalikósmico, quien minutos antes había intentado descansar los ojos y escuchar un poco de música esférica: una mezcla de Bach y Mozart, con sonidos vibratorios. –¡Los controles no responden... el timón está rígido! ¡No sé, capitán! El capitán retomó su puesto y confirmó lo dicho por el asistente. Algo extraño ocurría con los controles. Miró hacia el espacio y pudo ver delante del cristal de su cabina una gran nube conocida como Campo de Higgs (zona de energía situada en lo que sería un vacío perfecto, según planteamientos del físico británico Peter W. Higgs), la cual surgía vertiginosamente en el horizonte.Sin embargo, detrás de ésta, otra enorme nube ocultaba una cadena de grandes objetos, quizá material de dePeter W. Higgs secho atómico, cuyo impacto con las naves ofrecía un panorama desastroso. –¡Vamos a chocar, capitán! –gritó el copiloto, y cuando dijo aquello una sucesión de objetos pequeños

comenzaron a golpear a la pequeña nave guía. Otros objetos golpeaban el casco de la estación. –La nave no está respondiendo a los códigos –dijo Kalikósmico y golpeó con los dedos una pantalla de comunicación. Sin embargo, la nave seguía sin obedecer los mandatos. –¡Parece como si un imán nos robara la energía! El experto reaccionó: –Sí, quizá una cadena magnética está interfiriendo! ¡Intentemos aumentar la velocidad! –¡Tampoco responde! Mucho sudor y exceso de adrenalina perlaban la frente de Kalikósmico, quien asintió gravemente con la cabeza. Su Campo de Higgs

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Teoría Kalikósmica

mano se dirigió hacia la tecla de emergencia. Otra luz roja y una aguja oscilante sobre el panel ahora ya no marcaban nada. Únicamente parecían jugar sobre su eje, cambiando su traslación de forma helicoidal. Un vasto cielo nubarrón se abría ante la nave. Dentro de su nerviosismo, el capitán buscó su esfera digital para trazar apresurados croquis y repasar sus fórmulas, al tiempo que, con ojo clínico puesto en el espacio, calculaba la magnitud del eventual daño: “Veamos: aquí el espacio fractal, que es energía. Aquí la hipérbola, aquí la parábola y está el equilibrio de planimetría... Menos tiempo, mayor velocidad... No, no es posible.” –¿Qué pasa, capitán? –Que no te preocupes. La fórmula es correcta: M + V = En. No hay nada de qué preocuparse. Vamos por la fórmula correcta. No podemos alterar nada. –¡Pero vamos a chocaaar!

–Chocaremos... quizá. Pero vamos bien. En todo caso, es parte del proceso. –¿Proceso...? –¡Hacia un mundo inmaterial, esférico y fractal... Hacia allá nos dirigimos! 19


La seguridad del experto tranquilizó al copiloto. Sin embargo, una mezcla de miedo y resignación fue invadiendo su cuerpo. –¡Como usted diga! Kalikósmico estaba seguro de guiar a su equipo hacia un nuevo parteagüas dentro de su investigación. Recordó momentos de su niñez en la Tierra, cuando descubría materiales tan ligeros como la madera de balsa, el bambú estructural y el tezontle, así como las gratas tabletas de semilla de amaranto o el algodón de dulce. El mundo inmaterial llegaba como polvo de estrellas. La antimateria y la psicoestructura representarían el futuro y un nuevo presente. La Nave K hizo una pirueta física en el espacio fractal, como el trazo de un arcoiris que la mano de un niño hubiera hecho sobre un manto cósmico de No colores (negro y plata). (continuará) 20


SOY INMATERIAL, PERO DOTADO DE RAZÓN. ÁNIMO, VALOR Y ALIENTO. SOY LUZ, SOY AMOR. SOY ILIMITADO MÁS ALLÁ DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO. SOY LA ENERGÍA, A TRAVÉS DE LA CUAL TE ENTRELAZARÉ CON TU CREADOR. SOY TU ESPÍRITU Y CAMINARÉ JUNTO CONTIGO DE HOY EN ADELANTE.

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

Chiluca

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

«Bienvenidos al Congreso...»

Casa mínima

Una cosa que he aprendido en una larga vida es que toda nuestra ciencia, comparada con la realidad, es primitiva e infantil, pero es lo más precioso que tenemos: Albert Einstein

No sin esfuerzo para obtener la aprobación de un par de miembros del comité organizador –éstos no disimulaban su afinidad a ciertos intereses económicos y políticos–, Kalikósmico Dies* había logrado conseguir una invitación para asistir a las conferencias magistrales, así como una oportunidad para exponer ante el podio algunas de las experiencias que había recabado a lo largo de cinco estadios de investigación continua. Ahora, apoltronado en su butaca magnética de la nave, misma que se dirigía hacia el Congreso, Kalikósmico revisaba apuntes sobre una esfera de escritura puntillista (la técnica le recordaba la pintura del artista Georges Seurat) mientras que Xenoma

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a sede del Congreso de la Sociedad de los Planetas Muertos se había otorgado en esta ocasión no a un gran mundo habitado de entre los millones existentes en la comunidad cósmica, sino a un pequeño cuerpo estelar que estaba muy alejado de las civilizaciones existentes. El comité organizador lo decidió así a fin de simplificar al máximo las tareas de seguridad, siendo convocados los principales científicos cósmicos y un grupo de hiperfísicos. Allí se darían cita, como era tradicional, los personajes espaciales que podían brindar mayor realce al acontecimiento. * DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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PHI –compañera suya desde su juventud y cuyas medidas corporales eran equivalentes a 1.681, proporción áurea descrita por el gran matemático italiano Leonardo Fibonacci–, le hacía preguntas relacionadas con el cosmos. La conversación de la pareja se remontaba hacia los orígenes del... Todo. –¿Cómo pudo darse aquella explosión de estrellas? –preguntó la bella Xenoma PHI a Kalikósmico, quien respondió con esa mezcla de duda y certeza que lo caracterizaba: –Es difícil saberlo. Lo que es indudable es que a partir de aquella gran explosión, llamada Bing-Bang, surgieron la dimensión y el espacio-tiempo-espacio. –¿Qué fue de toda aquella materia? –volvió a preguntar Xenoma PHI. –Sólo una parte infinitesimal permaneció unida en una convergencia espiritual. De ella, se crearon el sol, los planetas, la vida y todo el espacio físico donde se desarrolló... eso que en el planeta Tie-

1 2 3 5 8 12 21 ...... 1.681 Proporción áurea

rra se llegó a llamar: Arquitectura. Los materiales de todo lo visto y tocado estaban ahí. Entonces, fue que se dio todo ese proceso, y... Bing-Bang

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tos científicos y espirituales –característicos de los sobrevivientes del planeta Tierra–, al igual que poderes psíquicos: telequinesia, clarividencia o psicometría –propios de los habitantes de otras galaxias actuales y desaparecidas. Dentro del grupo que heredaba los mejores conocimientos de la sociedad terrícola se hallaban aquellos a quienes Kalikósmico brindaba su admiración, llamándolos: Esféricos. –Ellos cambiaron el sentido de las fuerzas, rompieron el ángulo de 90 grados, comprendieron la materia y buscaron gravedades de otros cosmos. Y no era para menos. Por parte de quienes alguna vez poblaron la Tierra, destacaban los siguientes hombres: Pierre de Montereau, a quien se atribuía haber construido en apenas tres años la Santa Capilla, en París, obra colosal que suponía la negación radical del principio arquitectónico del muro de carga románico, para aplicar grandes vitrales de colores como expresión de gran humanismo.

Kalikósmico completaba aquella explicación justamente cuando Fractalio ordenó que la tripulación retomara sus posiciones de seguridad. –¡Atención... descenderemos en tres segundos! Era vertiginosa la velocidad del K, nave diseñada por el propio Kalikósmico con base en la fórmula que sustentaba toda su carrera profesional: –M+V=En, algo que desde luego formaría parte de su ponencia. Desde distintas trayectorias, las naves de los invitados fueron ocupando la planimetría de la estrella, identificada en el mapa cósmico apenas por un número y una breve reseña sin interés: “cero actividad volcánica, ausencia de atmósfera, temperatura: menos 18 grados centígrados, en promedio”. En suma, un lugar donde todos podrían descender con sus trajes de exploración (ecosistemas que representaban el espacio habitable más pequeño diseñado por el hombre). El grupo de representantes de distintas sociedades interplanetarias invitados al Congreso conjuntaba conocimien26


ocurridos en la Tierra antes de su desaparición. Richard Buckminster Fuller, un inventor estadounidense que siempre soñó con un mundo transformado por la aplicación eficaz de la tecnología, autor de domos tan ligeros como espectaculares; tanto que despertó la admiración del famoso pintor Salvador Dalí, quien lo llamó: «hombre antigravitacional». Otto Frei. De este gran alemán, Kalikósmico admiraba sus cubiertas suspendidas por medio de métodos de tensado, todas ellas sobre edificios tan impresionantes como ligeros, tales como el Estadio Olímpico de Munich.

Joseph Paxton, hombre que Kalikósmico apreciaba por el ingenio que demostró con la edificación del Crystal Palace, un salón de hierro y vidrio hecho para la exposición universal londinense, el cual realizó en apenas cuatro meses. Industrializando los procesos constructivos, logró ejecutar una obra ligera con mayor velocidad y en menos tiempo. Alexandre Gustave Eiffel. Kalikósmico también rendía pleitesía a este hombre, ya que su obra máxima, la Torre Eiffel de Paris, de 300 metros de altura, edificada con el apoyo de los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier y el arquitecto Stephen Sauvestre, no sólo hacía gala del espíritu de libertad de los franceses, sino que gracias a su transparencia estructural soportó los peores terremotos 27


M i n o r u Yamasaki. Este hombre se ganó el aprecio de Kalikósmico por la construcción del conjunto del World Trade Center, en Nueva York –torres gemelas con antecedentes en el edificio Empire State, del arquitecto William Lamb, y en el rascacielos CBS, de Eero Saarinen–, que expresaban con maestría conceptos de ligereza e industrialización antes de que fueran trágicamente demolidas durante una acción terrorista, preludio de acontecimientos que con el tiempo influirían en la desaparición del planeta. Yutaka Murata, quien aprovechando métodos de presión de aire creó el Pabellón Fuji, durante una Expo Universal, en Osaka, Japón, obra de gran riqueza expresiva.

Frank L l o y d Wright, desarrollador de la llamada arquitectura orgánica, que integraba armónicamente construcción y naturaleza; así como Ludwig Mies Van Der Rohe, arquitecto universal que empleaba la frase: «less is more» para recalcar la necesidad de aligerar materiales y estructuras, eran dos hombres a quienes Kalikósmico admiraba. De igual manera, apreciaba a Vitruvio, Leonardo, Brunelleshi, Miguel Angel, Agripa y Adriano, entre otros artistas universales, así como a los creadores de las primeras grandes obras en Constantinopla, Teotihuacán, Egipto, Mesopotamia y Persia. 28


De entre los científicos provenientes de otras galaxias, muchos de ellas aún desconocidas, figuraban tres hombres que despertarían un especial interés de los participantes, no precisamente por su labor en beneficio del orden planetario. Ellos eran: Gertúdegendi, mago y adorador de los fenómenos paranormales, entre cuyas hazañas se contaba la inversión del sentido de rotación de un planetoide con fines destructivos, así como la modificación de un código genético que serviría para el nacimiento de sociedades de esclavos. Fatruty 54-04, maestro de la clarividencia y de la teletransportación, furtivo hombre de ciencia ecléctica al servicio del poder, quien pretendía apoderarse de toda clase de foros, no sólo aprovechando su capacidad de robar ideas ajenas con objeto de tergiversarlas, sino de aparecerse en el momento y lugar menos propicio. Hercatuto Dos, constructor e hijo de cantero, dedicado a explotar con pro-

pósitos bélicos la teoría de la unificación de campos electromagnéticos, a fin de multiplicar el peso de todos los materiales constructivos a través de la gravedad newtoniana. Se le consideraba particularmente astuto al utilizar su talento con objeto de sabotear aquellos esfuerzos que se desplegaban en pro de un orden planetario más justo. Precisamente, Hercatuto era un enemigo declarado de Kalikósmico, a quien repudiaba por el desenfado e irreverencia con que se movía en el terreno profesional y porque sus diseños, siempre ligeros, atentaban contra los intereses económicos que defendía: los de la gravedad industrializada. 29


La transmisión de las conferencias se llevaría a cabo mediante el empleo del gran satélite Ojo de mosca, diseñado en los laboratorios más avanzados del cosmos. Lo que ocurriese durante el Congreso sería visto por todos los mundos inteligentes diez o cien mil años después, y era posible que más de una civilización hubiera desaparecido cuando las imagenes de lo sucedido llegaran a tan lejanos mundos. La nave de Kalikósmico abrió sus compuertas antigravitacionales magnéticas para descender sobre la plataforma. –Listos para descender... –dijo Fractalio a la tripulación del K. –¡Qué emoción! Me urge llegar al spa-cósmico y zambullirme en un baño de estrellas –exclamó Xenoma PHI, ante la sonrisa de los presentes. Kalikósmico y su equipo no tenían idea de la trampa que Hercatuto y sus aliados les tenía reservada. (Continuará)

No en balde, en cuanto avistó la nave de Kalikósmico, manifestó su rabia: –¡Allá viene... ése! Hercatuto había hecho su carrera haciendo gala de la explotación de los contactos políticos como único don. Con una técnica de ventas que mezclaba la adulación con el franco negocio, supo doblegar a sus adversarios durante la presentación de los proyectos que le dieron fama: obras públicas espectaculares, mismas que sirvieron para propagar un sinfín de mitos y leyendas acerca de sus poderes. Hercatuto, Fatruty y Gertúdegendi eran las figuras más controvertidas del Congreso, durante el cual no sólo nunca competirían entre sí, sino que unirían sus fuerzas con intenciones de vencer –cada uno con sistemas que se apoyaban en teorías obsoletas–, formando un equipo malévolo que buscaría influir sobre el desarrollo del Congreso. 30


NO TE DOBLES MEJOR DESDÓBLATE. DOBLAR ESQUINAS PARA ENFRENTAR RESPUESTAS. DOBLAR LA APUESTA CON SEGURIDAD Y VALENTÍA. DOBLAR LA LÍNEA Y REALIZAR FRACTALES. DOBLAR DOS HOJAS AL NACER DE UN LIBRO. DOBLAR PAÑUELOS PARA VESTIR DE LUCES. DOBLAR Y REDOBLAR GEOMETRÍAS PARA ENVOLVERNOS EN ESPACIOS INFINITOS. DOBLAR PAPEL PARA SINTETIZAR CONCEPTOS Y DESDOBLAR EL ALMA PARA ENCONTRAR A DIOS.

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

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City Bank

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

«Antimateria: todo al revés...»

Nave K

El hombre crece geométricamente y el alimento aritméticamente: Malthus

la mente! Porque, ¿cómo podríamos comprender el antiuniverso si no ampliáramos nuestra capacidad mental? –contestó el científico, separando la mirada de su esfera de escritura puntillista para atender la curiosidad de su compañera. –¿Hablarás sobre el antiuniverso? – preguntó ella. –Claro. Y también sobre la antigalaxia, el antimundo, la antiarquitectura... y, por qué no, de esta linda anticompañera que ahora me mira con sorpresa –dijo el capitán, sonriente. Pero Xenoma PHI se preocupó: –Es delicado hablar sobre antimateria fractal. Recuerda que existen... intereses. Quizá no te den la oportunidad de hacerlo –dijo, pero el capitán mostró tranquilidad.

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uidado. La física puede expandir su mente en un campo esférico. Así comenzaba la ponencia que Kalikósmico Dies* había escrito para el Congreso de la Sociedad de los Planetas Muertos y que ahora revisaba sobre su pulsera digital. La frase llamó la atención de Xenoma PHI, su guapa asistente, quien preguntó: –¿Qué quieres decir con eso de expandir la mente en un campo esférico? –Que para poder hablar de antimateria fractal, lo primero que tenemos qué hacer es ¡expandir esféricamente * DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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–Ya veremos... Ciertamente, el interés de Kalikósmico era llevar el tema más allá de una conversación informal con su compañera. Buscaría montar la discusión sobre la tribuna del Congreso y, con ello, ventilar decididamente algo que consideraba de vital importancia para la supervivencia de las especies cósmicas. “La sociedad planetaria está sin esperanzas de libertad; no encuentra rumbos en la materia ni en el espacio tiempo que conocemos. Si la población sigue creciendo, los volúmenes que habrán de construirse serán tantos que el espacio se nos hará inimaginable, alcanzando muy pronto el colapso

total de los planetas en extinción», podía leerse en otra parte de un texto que hacía recordar la obra y pensamiento de Thomas Robert Malthus, primer teórico de los fenómenos poblacionales de la humanidad. Pero Kalikósmico vería muy pronto que Xenoma PHI no estaba equivocada en su premonición. Al llegar ambos, acompañados de Fractalio, ante la pantalla de registro, recibieron una mala noticia. Escher, Moebius –¡Lo sientooo, no puede usteeed pasaaar! – anunció uno de los kavernoides cibernéticos que cuidaban la entrada del Gran Mausoleo de Convenciones, edificio hecho con materiales rocosos. –Pero... 35


de Kalikósmico había –¡Nooo, no sido eliminado del patengooo a nadieee nel de invitados. registradooo con Para aumentar Kaaa...! Amsterdam 270 su indignación, KaliEl científico kósmico aún tuvo la ofreció a los kavernoides la contraseña de participación que mala suerte de toparse en un pasillo con previamente había recibido de una cientí- Hercatuto Dos, gris hombre de ciencia que fica conocida suya, pero sin imaginar que lo saludó con ironía. –¡Hola, colega, me apena que no esté se trataba de un acceso falso, otorgado de mala fe o como producto de una trai- usted incluido en el congreso, y lamento ción. Intentó comunicarse con el presiden- que no podamos oír nada acerca de esa te del comité organizador, obscuro buró- mentada antimateria fractal que usted decrata al servicio de la Federación fiende –dijo Hercatuto, punzante. Kalikósmico devolvió el comentario Intergaláctica, pero quien de tan turbio de manera tranquila, siempre en su tono se mostró inaccesible. –¡Vámonos de aquí, capitán, nos han didáctico: –Bueno, la antimateria está aquí, junengañado! –exclamó Fractalio, molesto; mientras Xenoma PHI intentaba otras to a mi. ¿La ve usted? Aunque quizá algestiones de comunicación, también fa- gunas mentes obtusas como la de usted no puedan verlo. Quizá sea porque, como llidas, empleando su videocomunicador. –No, Fractalio –respondió dijo Arthur Koesler, la masa negativa esKalikósmico–; eso es precisamente lo que capa a su imaginación. –¡Ja, ja...! Vaquieren éstos: que nos vayamos y les demos, colega, no la vejemos el foro libre para sus enjuagues. Sobre la gran pizarra digital del mos porque... no exisevento, podía confirmarse que el nombre te. 36


los materiales, Kalikósmico sostenía que mientras se utilizara menos materia, más se ganaba en energía, enfatizando las soluciones a aplicar: más velocidad, menos peso, nuevos materiales y sistemas constructivos, mayor prefabricación instantánea. Gertrúdegendi se desesperó: –¡Esa historia suya parece una eternidad! Pero el científico dijo: –No, amigo, precisamente, eternidad es todo aquello que perdura a través del cambio constante. Pero veo que usted no entiende. –¡Usted no sabe explicar bien! –intervino el viejo Fatruty, para quien también hubo una respuesta precisa: –¡Lo difícil es que los viejos de espíritu tardío puedan apoyar lo nuevo. ¿Será porque están seguros de que lo nuevo es la muerte de lo viejo?

–¡Claro que existe! Aquí está, pero para verlo tendría que expandir su mente y, francamente, creo que eso sería imposible... a su edad. –¡Ja, ja... adiós, colega! Retirándose del mausoleo, Kalikósmico se topó con otros dos adversarios: Gertúdegendi y Fatruty 54-04, individuos convencionales desde el punto de vista profesional, cuya trayectoria se estrellaba contra cualquier discusión sobre la ligereza de los materiales. El planteamiento de Kalikósmico ponía en jaMausoleo que a los intereses que ellos representaban: los de la industria de la gravedad; independientemente de que lo único que aquellos hombres podían erigir eran contratos de obra planetaria artesanal, amén de obtenerlos mediante vicios ocultos. En su postura sobre la necesidad de aligerar 37


del acero a la fibra de vidrio... Ahora, debemos ir hacia la fibra de carbono, al holograma, al agua fractal y la espuma estructural, a los magnetos, al plasma, los aerogeles; llegando a la psicoestructura! –dijo, captando el interés del improvisado auditorio. Dentro del Mausoleo, quedaban los defensores de trabes y columnas de estilo egipcio; los amigos de la edificación de castillos que representaran grandes espacios de poder para los hombres –generalmente con tendencias dictatoriales o fachadistas–; o bien de ámbitos intrascendentes hechos con materiales del lugar, meramente ligados al folclore o a la artesanía planetaria. Afuera, los interesados en escuchar a Kalikósmico, repasaban algunos puntos destacables sobre la historia de la antimateria fractal; conceptos básicos cuidadosamente descritos por el orador, quien mediante un haz de luz proyectado por su pulsera sobre un retén escalonado de espuma flotante, pudo dar su plática. Sobre dicho haz brotaron las imágenes de los pilares de la física cuántica:

Rafael, La Escuela de Atenas

Pronto, a Kalikósmico quedó claro que aquellas interpelaciones formaban parte de una provocación, ante lo cual acató la petición de Fractalio y de Xenoma PHI de retirarse de la sede del evento. Sin embargo, llegando a las escalinatas del Mausoleo, Kalikósmico se encontró con que decenas de jóvenes científicos que también habían sido excluidos de participar. A ellos tuvo entonces la oportunidad de continuar su explicación sobre el conocimiento de nuevos materiales y sistemas: –¡Hemos pasado de la madera al barro, de la piedra al concreto pretensado, 38


desde Albert Einstein, quien vio que la materia era una forma de energía; y Paul Dirac, quien reconcilió la física de las partículas con la teoría de la relatividad, recibiendo el premio Nobel al descubrir que la fórmula de Einstein: E=mc2, también podía expresarse a la inversa: E= menos mc2. En otro momento de su plática, Kalikósmico recordó que Dirac desarrolló una fórmula que predecía que los electrones de carga negativa, tenían una réplica al otro lado del espejo: una imagen proveniente de algún sitio del universo a la que varios años más tarde fue llamada Positrón. Porque la teoría de la antimateria explicaba que para que se formara un electrón tenía que formarse necesariamente un antielectrón”. Kalikósmico dedicó otros espacios para recordar a otros hombres esféricos, cuyos descubrimientos en la física fueron fundamentales:

–Max Planck, quien se alejó de las ideas clásicas al proponer la teoría de que la energía se propaga en cantidades discretas llamadas Cuantos. –Ernest Rutherford, quien en su época afirmó que un átomo estaba constituido en gran medida por un espacio vacío, con un núcleo con carga positiva en el centro y en torno al cual orbitaban los electrones, cargados negativamente. –Niels Bohr, famoso por sus aportaciones fundamentales en el campo de la física nuclear y en el de la estructura atómica. –Arnold Sommerfeld, quien sugirió que los electrones en los metales se encontraban en una disposición en la que los niveles de baja energía disponibles para los electrones se hallaban casi completamente ocupados. –Werner Heisenberg, conocido sobre todo por formular 39


Fractal

el principio de “incertidumbre”, una contribución al desarrollo de la teoría cuántica. –Erwin Schrödinger, conocido por su teoría matemática de la mecánica ondulatoria de los electrones. –Max Born, excelente físico teórico, famoso por sus contribuciones fundamentales a la teoría cuántica. –Benoît B. Mandelbrot, matemático polaco, nacionalizado francés, que desarrolló la geometría fractal como campo independiente de las matemáticas. –Louis Victor de Broglie, físico francés, galardonado con el Premio Nobel de Física por su descubrimiento de la naturaleza ondulatoria de los electrones. –¿Cómo podemos aplicar a nuestro trabajo la obra de estos hombres? –preguntó un alumno y el orador respondió: 40

"Somos parte del cosmos y el cosmos es parte de nosotros mismos. Podemos crear módulos fractales, partiendo de dimensiones sensoriales donde se desarrolle en equilibrio lo más humano de lo humano". Kalikósmico aludió a la necesidad de entender la integración cósmica: –Debemos diseñar en el espacio cósmico para salvar lo que nos queda de los mundos que habitamos. Quiérase o no, terminaremos por hacer estrellas energéticas sobre los planetas. Tendremos relaciones cósmicas, conviviendo con Luz, Sonido y Comunicación. Iremos hacia un pensamiento estructural esférico. Mientras tanto, actuemos con la fórmula: Menos materia a más velocidad, más espacio en menos tiempo. Pero Kalikósmico tampoco iba a poder concluir su disertación en el exterior del Mausoleo, ya que los kavernoides giraron la orden para desalojar la zona. Otra estrategia desesperada de Hercatuto y sus aliados, equivalente a sepultar todas las palabras y argumentos bajo una tormenta de rocas. Continuará


REÍR ES ARRIESGARSE A PARECER TONTO, LLORAR ES ARRIESGARSE A PARECER SENTIMENTAL, BUSCAR A ALGUIEN ES CORRER EL RIESGO DE INVOLUCRARSE, EXPRESAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS ES ARRIESGARSE A SER RECHAZADO, MOSTRAR LOS SUEÑOS A LA GENTE ES ARRIESGARSE AL RIDICULO. (...)

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Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Espacios fractales

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4


Aventuras de Kalikósmico DIES*

El eco de la naturaleza

Voladores de Papantla

–¡No caigamos en la provocación. Retirémonos! –dijo Kalikósmico Dies*, acostumbrado a ganar sus batallas con el pensamiento cósmico y no por la fuerza. Xenoma PHI y Fractalio probaron junto a su maestro el sabor de la derrota por aquella batalla, seguidos de un grupo de jóvenes científicos que los fueron escoltando hacia la ruta de escape. La Nave K era su mejor refugio, así que en unos cuantos segundos, retomaban los controles de ésta y volvían a elevarla por encima del planetoide de la ignominia. Abajo, quedaba el Mausoleo y la fallida intervención en el Congreso, reunión copada por los intereses. Arriba, los navegantes representaban una minoría en un sistema planetario que se resistía a predecir su inminente desaparición.

El método es necesario para la investigación de la verdad: Descartes

P

oco a poco, un haz de energía negativa desplegado por los kavernoides, fue obligando a Kalikósmico y a su numerosa audiencia a desalojar las escalerillas del Gran Mausoleo de Convenciones. –¡Cuidado... miren arriba! –eran los gritos del gentío. Una lluvia de aerolitos caía del cielo para ahuyentar a quienes ocupaban la plaza. Nada podía hacerse para enfrentar el poder desplegado por los organizadores, azuzados por Hercatuto y su gente. * DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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–Pero... la conferencia no ha terminado –dijo Kalikósmico, mayormente enfático, llamando la atención de Xenoma PHI, quien apenas se recuperaba del nerviosismo. –¿Como dices? Sereno, el capitán dio una nueva e ingeniosa orden a Fractalio. –Por favor, enlázate al Eco de la Naturaleza. Continuaremos la charla por ese medio, y nada podrán hacer para acallarnos... Efectivamente; gracias al gran sistema de comunicación con la naturaleza, la voz de Kalikósmico ahora podía ser captada en todo el sistema planetario. Inclusive, traducida de manera instantánea a todos los idiomas y con capacidad para ser percibida

por seres humanos, animales, plantas y piedras. El pensamiento de Kalikósmico era la justificación de sus esfuerzos. Emitida desde la Nave K, su voz se escuchaba de manera contundente, sin que Hercatuto y sus aliados pudieran hacer algo para evitarlo. El discurso de Kalikósmico era premonitorio de todo aquello que el futuro deparaba al sistema planetario. Hasta entonces, la inmensa mayoría de la población planetaria vivía aglomerada en las grandes urbes, las cuales crecían de modo incontrolable. La falta de 45


alimentos, la explosión demográfica, la contaminación eran desenfrenadas. En contraparte, los constructores ignoraban la necesidad de emplear materiales ligeros, haciendo insoportable el peso de todo. De acuerdo al pronóstico de Kalikósmico, los nuevos espacios del hombre trascenderían hacia técnicas de hibernación, estado de coma prolongado, minería del espacio, dominio del océano, ingeniería planetaria, modificación del sistema solar, control del magnetismo y de la antigravedad, el reciclaje de energías que se irían sintetizando. En su disertación, Kalikósmico planteaba que, más adelante, surgirían nuevas cuestiones de ecología moral y biótica. Que toda innovación tecnológica tendería a provocar una reacción en cadena en el medio ambiente, y en la conciencia moral del sistema de valores. Que sería la ciencia la que creara los valores, abriéndose camino a la tesis de que el hombre no había creado la ciencia de la tecnología, sino

que ésta había sido la creadora de aquél. –Poco a poco, la gente comenzará a descubrir que sí es posible el espacio inmaterial fractal, y en el sistema planetario comenzará a hablarse de algo que años atrás era futurología: una revolución de los espacios y la energía. Esfera

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com . a r sfe o o n . www

–¿Será posible todo eso? –Si volvemos a lo que dijimos del hombre prehistórico, y lo comparamos con el de hoy, nos daremos cuenta de que el proceso de desmaterialización comenzó hace tiempo. Pensemos en la Entropía, concepto ligado a la Segunda Ley de Termodinámica, formulada por el científico francés Sadi Carnot en el siglo XIX, quien ya predecía una pérdida de toda la energía disponible en el sistema. –¿El fin de todo? –Mejor dicho: un nuevo comienzo. Si regresamos al evolucionismo, veremos que éste continuará; que no necesitaremos de las musculaturas, la vista, el cabello, las distancias ya no se medirán con las piernas,

–¿Cómo ocurrirá eso? –preguntó Xenoma PHI, actuando como entrevistadora de la conferencia virtual esférica. –Como ya he dicho anteriormente, iremos hacia la antimateria fractal –fue la contundente respuesta. –¿Será peligroso? –Creo que no debemos asustarnos. Será parte de un proceso que resultará benéfico: replantear todo lo inmaterial por encima de todo lo que hasta ahora conocemos en espacio-tiempo-espacio. –¿Ese será el futuro? –Pues más que futuro... para lo inmaterial esférico fractal no existirá tal cosa, como tampoco el pasado ni el presente. El tiempo que ahora conocemos desaparecerá, ya no habrá materia, pero sí la noosfera, que elevará nuestro espíritu consciente. 47


lo que demostrará que el cuerpo también estará en proceso de Involución. Poco a poco, las mentes de los hombres estarán entrando en lo inmaterial, evolucionando hacia la psicoestructura. –¿Puede explicarlo mejor? –Si nos ponemos frente a un espejo y observamos nuestra imagen, veremos que en el espejo somos inmateriales. Obviamente, la materia es la que se puso frente a él, pero tenemos que encontrar el instante con la mente para desmaterializarnos. ¿Cuál es la distancia más corta para unir dos puntos? Obviamente que una línea recta, pero que al momento de hacerla geodésica, permite que los puntos se toquen, terminando con el espacio-tiempo-espacio. Kalikósmico citó al diseñador estadounidense Richard Buckminster Fuller, especialmente conocido por la invención de la cúpula geodésica, estructura ligera

formada por tetraedros entrelazados, y con la cual demostraba una vez más que la tecnología podía usarse con eficiencia para responder a las necesidades de la vida moderna. –Ya me compliqué – dijo Fractalio. –Es complicado entrar a fondo en el tema del espacio inmaterial fractal. Se tardara mucho en agotar

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el espacio en el sentido de llegar a una situación límite. Sin embargo, como he dicho, ya está sucediendo. La civilización no se orientará más hacia la economía del dinero ni hacia la técnica, que serán cosas superadas. Nos orientaremos, más bien, hacia el ocio creativo, el performance, la ocupación intelectual y la filosofía; llevándonos a una diversión del espíritu, a cosas más interesantes. –¿Decrecerá el tiempo dedicado al trabajo?

–Si, especialmente para quienes hacen cosas más interesantes. Se distinguirá entre ocupaciones mecánicas y creativas, y éstas se identificarán casi con el ocio. Para mí, la actividad que desarrollo como Dies me divierte. Es supercreativa, por lo tanto me interesa. De todos modos, esta no es la opinión de quienes deban ocuparse en una fábrica cósmica. –¿Que cambios físicos se producirán en el ser humano? –Vendrá el proceso de desmaterialización. El cuerpo tenderá a desaparecer y a quedar la mente no como materia, sino como energía creativa. Vendrá la clonación; po49


dremos transmutarnos en entes cóncavo-convexos y en animales: volvernos delfines, aves o peces; inclusive en plantas y árboles. Ya no existirá el espacio-tiempo-espacio, formaremos nuestro propio medio ambiente, construyendo psicoespacios fractales en nuestro interior. –¿Cómo enfrentará el hombre su llegada al espacio inmaterial? –preguntó Xenoma PHI –Bueno, para preguntas difíciles, respuestas fáciles. Decía el filósofo franciscano inglés William of Occam: Lo vano es hacer con Más lo que puede hacerse con Menos. Sin embargo, de alguna manera tendremos que entrar a contraponer los volúmenes en el espacio de una forma de habitat es-

piritual, ya que será el verdadero espíritu creador del hombre quien marque la pauta a seguir. La conversación iba viento en popa cuando Fractalio notó que una sucesión de luces rojas parpadeaba sobre el tablero de mando. –¡Es una alerta, capitán! –Así es, Fractalio; el sistema nos advierte que estamos muy cerca de la Triada

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infernal. –¿Triada infernal..? –Significa que nos aproximamos al primero de los tres astros que componen la Sociedad de los Planetas Muertos (Herco, Ignominión y Pragmatón). Haremos un respectivo viaje de exploración en cada uno... –¿Sera peligroso? –preguntó Xenoma. –Hummm... quizá –respondió el científico con la serenidad de un monje cósmico. Continuará


(...) AMAR, AL FIN, ES ARRIESGARSE A NO SER AMADO A SU VEZ, E IR HACIA ADELANTE CONTRA LA SUERTE. ES ARRIESGARSE A FRACASAR, PERO DEBE CORRERSE EL RIESGO, PORQUE EL MAYOR RIESGO EN LA VIDA ES NUNCA ARRIESGAR NADA. EL QUE NO ARRIESGA NADA, NUNCA HACE NADA, NO TIENE NADA, NO ES NADA; PUEDE EVITAR EL SUFRIMIENTO Y EL DOLOR. PERO NO PUEDE APRENDER, SENTIR, CAMBIAR, CRECER, NI AMAR. ENCADENADO POR SU SEGURIDAD Y SU CERTEZA, ES UN ESCLAVO, HA PECADO CONTRA LA LIBERTAD. PORQUE SOLO AQUÉL QUE TOMA RIESGOS ES REALMENTE LIBRE.

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES(*)

Centro Asturiano, Cuautla

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Aventuras de Kalikósmico DIES(*)

¡Peligro: gravedad! No ofrece ninguna duda que todo conocimiento empieza con la experiencia: Kant

Teorema de Pitágoras

–¿Quién se cree... ése? Sin embargo, Kalikósmico no se negó a la comunicación. –Bien, sepamos qué quiere –dijo el científico y se colocó ante su monitor. Al principio, varias luces zigzaguearon sobre el monitor; colores fugitivos que no tardaron en precisarse. Luego, una forma vaporosa onduló ante sus ojos, hasta que se precisó el rostro de un hombre azul. –Hercatuto te saluda... colega. –empezó. Pero tengo que informarte que, si coperas conmigo, no causaré ningún mal a tu nave o tripulación. El único deseo que me mueve es hablar contigo... –¿De qué quieres hablar conmigo? –Deseo organizar otro congreso, ahora en mi planeta, y quisiera contar con

A

l pasar cerca de Herco –primero de los tres planetas que visitarían–, la Nave K sufre un extraño desperfecto, el cual primero enloquece a los controles y después la obliga a detenerse en la quietud espacial. Fractalio, hábil copiloto, apenas tomaba conciencia del suceso, cuando a sus audífonos llegó un mensaje. Primero, un repiqueteo y luego la voz de Hercatuto, pidiendo hablar con Kalikósmico Dies*. –Es Hercatuto; quiere hablar con usted, capitán –dijo Fractalio, mientras que Xenoma PHI, sorprendida por el hecho, manifestó su enojo:

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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tu participación. Me interesa tu teoría... para que veas en la práctica que es... absurda y antieconómica. Pero Kalikósmico no se contuvo para responder: –¿Vas a organizar un congreso para tu Sociedad de los Planetas Muertos: esa academia donde Cuervos se entregan premios reciclados? ¿Acaso deseas convencerme de que en los Sorprendido por tan precisas resplanetas que tienes bajo tu dominio se puestas, Hercatuto esbozó su enojo. vive... maravillosamente? ¿Pretendes de–¡Cómo te atreves a hablarme así? cirme que no controlas la gravedad para ¡Si yo quisiera, ahora mismo podría desdefender tus intereses? ¿Que no dominas truirte junto con tus argumentos. Pero te a tus sociedades por medio de comida, repito que no quiero perjudicarte... casa, trabajo, vestido y una mediana sa–¿Qué ocurrirá el día en que tu amlud? ¿Que no los empleas como simples bición rebase los límites del sistema?– fabricas de materiales gravitacionales? repreguntó Kalikósmico, incisivo. ¿Que tu bardósfera continua, reguSe produjo un lada por la geometría primitiva, no prolongado silencio, opera como una forma de fascismo durante el cual feudal? ¡Vamos! Kalikósmico obser¡Mucho de todo vó la turbación del esto me recuerda a hombre de quien no Albert Speer, el arpodía soportar la soquitecto de Hitler! berbia. 55


se encargó de hacerla descender de manera suave. Y es que Hercatuto deseaba saborear la turbación de sus forzados visitantes. –¡Ocurra lo que ocurra, seguiremos con los ideales y principios que nos brinda la naturaleza! –advirtió Kalikósmico a su tripulación. Abierta la portezuela del K, los viajeros tuvieron un espectáculo sorprendente. El paisaje se extendía como gran extensión piramidal verde, dentro de la cual destacaban bloques de piedra a manera de construcciones erigidas apresuradamente o con fechas fijas de inauguración. Apenas descendieron –y como resultado del manejo extraordinario que el dueño del planeta ejercía sobre la gravedad– todo pareció modificarse: los árboles se inclinaron y sus ramas, antes apuntando al espacio, fueron atraídas hacia el suelo, contra el cual permanecieron pegadas. Los mismos troncos acabaron por quebrarse con

–¡Basta! –tronó Hercatuto, dejándose llevar por la ira–. No puedes intimidarme. ¡Ahora mismo, tu nave ha perdido toda capacidad de movimiento y en unos instantes verás cómo te obligo a venir a Herco para rendirme pleitesía! Las palabras de Hercatuto resonaron en el interior de la Nave K, misma que al instante comenzó a desplazarse hacia Herco. –¡Qué sucede con los controles! ¡No obedecen! –exclamó Fractalio. Pese a contar con sistemas que podían contrarrestar la gravedad de planetoides como Herco, la sorpresa operó a favor de Hercatuto, quien en unos cuantos segundos logró atrapar la Nave K gracias a la supergravedad. Una sonrisa sardónica vagó por los labios de Hercatuto, cuyo rostro se desvaneció bruscamente de la pantalla. Pronto, el K estuvo a unos segundos de chocar contra la superficie de Herco. Sin embargo, la fuerza que la había atrapado 56


se abrió una puerta monumental, al mismo tiempo que los kavernoides se detenían para señalar el interior. Coliseo romano Los visitantes dudaron antes de franquear el umbral, pero finalmente avanzaron en silencio, quedando sorprendidos por el grandioso espectáculo que se ofreció a sus ojos. El salón era inmenso, hecho con mano de obra de los Garapiños: repleto de pilastras y columnas desmesuradas, esculpidas con imagenes de historias triunfales en bajo relieve, cuyo peso no tenía parangón posible. Un extenso friso en piedra maciza y dorada podía verse cerca del patio central. En los muros, algunos bajo relieves semiplanos y coloreados añadían una suntuosidad insolente que se revelaba también en los menores detalles. En el centro, y sobre una especie de pedestal, una criatura impasible, encaramada sobre un trono, abigarrado y esculpido de hocicos de animales quiméricos, contemplaba.

siniestros crujidos. Pronto les tocó el turno a dos construcciones de piedra. Se las vio vacilar bajo el efecto de una fuerza increíble. Finalmente se desmoronaron, abatiéndose con estrépito. De pronto, Kalikósmico y sus acompañantes fueron rodeados por un grupo de kavernoides que ejercían diversas coordenadas de fuerza gravitacional que ahora los obligaban a subir a un enorme insecto de metal, el cual se elevó al instante, poniendo rumbo hacia el centro de la concentración espacial. Sobre el paisaje verde, vieron un palacio que de línea horizontal provisto de terrazas y jardines colgantes. En la parte superior podía verse una larga llama, símbolo de poderío. Empujada por las fuerzas gravitacionales, la tripulación del K ascendió por una imponente escalera marmolinera y penetró en el fabuloso palacio que parecía surgir de un cuento de Las mil y una noches. En el fondo de una amplia estancia, 57


–¡Hercatuto! ¡El amo todopoderoso –¿Acaso niegas a del planeta Herco! –se escuchó una voz. Isaac Newton o a RoEfectivamente; era Hercatuto, rodea- berto Hooke, quienes Isaac Newton do de sus ministros y de algunos funcio- nos enseñaron los benenarios organizadores del Congreso de la ficios que podíamos obSociedad de los Planetas Muertos. tener de la gravedad? En el rostro de Hercatuto, la insensibi- ¿Olvidas que yo manejo lidad parecía resbalar como una gota de ese poder de manera esagua lo hacía sobre el piso. Dos guardias pléndida y que puedo muy engalanados se hicieron a un lado, al usarlo contra ti? Roberto Hooke tiempo que éste salía de su inmovilidad Kalikósmico esbopara decir: zó una sonrisa y, en aquel duelo oratorio, –¡Sed bienvenido, Kalikósmico y se jugó el resto. acompañantes! Espero que vuestra llega–¡Tú tienes Newtonmanía! Las enda pueda indicarme que pronto va a reali- señanzas de Newton, al igual que las de zarse esta alianza que deseo contigo. De- Tolomeo, Copérnico, Galileo, Descarbes saber que la supremacía de la grave- tes o Kepler son muy respetables; sin emdad sólo pertenece a seres elegidos... bargo, sin haberse olvidado, ya han sido como yo. superadas. Ahora, también tenemos que –¡Estás fuera de ti! ¡Yo jamás te re- aprender de la antigravitación –dijo conoceré! Tus teorías están muertas hace Kalikósmico a Hercatuto, quien resultamucho tiempo, si es que alguna vez tu- ba herido en su vanidad. vieron validez. Tu empleas la gravedad Tolomeo Nicolás Copérnico Galileo Galilei sólo para atizar tu nefasta fábrica de materiales. Un asombro sin límites se reflejó en el azulado rostro de Hercatuto. 58


alentar el consumo de todos los materiales imaginables, así como sistemas obsoletos que resultaban del todo eclécticos. Rápidamente, Kalikósmico tomó nota mental de los ángulos y los distancias, pero no pudo evitar reírse ante lo primitivo que le resultaba aquello. Cruzó miradas con sus compañeros, dándoles a entender que había llegado el momento de actuar. Consultó su cronómetro, se concedió una pausa y después dijo a Hercatuto, pausadamente: –Lamento decirte que si bien tu explicación ha sido amplia, todo esto me parece muy arcaico y... bastante aburrido. Será mejor que nos retiremos. Lívido de rabia, Hercatuto estalló: –¿Te burlas? ¿Acaso crees que existe en el cosmos una fuerza superior a la mía? Kalikósmico emitió una carcajada. Parecía evidente que Hercatuto y sus asesores poco o nada habían escuchado de que la gravedad tenía su contraparte en la antigravitación fractal, misma que el científico dominaba, en beneficio de un sistema planetario autosustentable.

Enojado, el líder planetario advirtió: –¡No desafíes mi hospitalidad! Ahora mismo, si lo deseo, puedo enviarte a una prisión gravitacional donde jamás podrás salir. Pero antes, observa esa pantalla. Te concedo el honor de que conozcas la potencia incuestionable de mi sistema gravitacional. Ante el ojo atento de la tripulación del K; empezaron a desfilar por la pantalla imágenes fantasiosas, pertenecientes a un magno desfile de Garapiños. Después apareció un mapa en relieve, con el emplazamiento de un triángulo cósmico. En el primer ángulo, se veía el planeta Herco, en su calidad de fabricante de materiales gravitacionales. En el ángulo derecho, el planeta de esclavos, Ignominión, sostenidos a base de ignorancia. En el tercero, se veía Pragmatón, planetoide de ridículas experimentaciones estéticas, donde todo era pretexto para René Descartes

Johannes Kepler

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que se contraponía a la propia, Hercatuto y sus ministros fueron empujados contra el techo del palacio en posiciones ridículas. Se oyeron gritos, gemidos, pero la presión severamente controlada desde la astronave, si bien no era mortal, era sin embargo suficiente para impedir a todos el menor movimiento. Sólo Kalikósmico y sus acompañantes, gracias a sus reguladores de gravedad, podían moverse libremente. –¡Vámonos de aquí! –dijo el comandante, sin más. –¡Inmediatamente! –respondió Xenoma PHI, animada. Fractalio abrió las compuertas de la nave, encendió la energía y se alejó tan pronto pudo. Ansiaba alejarse de aquél planeta del Nunca jamás. Pegado contra sus propios muros, reflejado en uno de sus múltiples espejos de soberbia, Hercatuto quedaba como una caricatura de si mismo. (Continuará)

–Puedo probártelo ahora mismo... Sin preocuparse por la cólera de Hercatuto y por la inquietud sembrada entre sus ministros, Kalikósmico conectó con un gesto breve el chip emisor-receptor que llevaba integrado a su oído. Al mismo instante, una vibración le advirtió que había contactado los sistemas antigravitacionales de la Nave K. –¡Gracias por tu hospitalidad, Hercatuto, pero nosotros nos vamos! –Ja, ja, ja... ¿Cómo lo harás? Kalikósmico no tuvo nada qué explicar. En una fracción de segundo, un fenómeno antigravitacional se desencadenó en el área con una antifuerza inaudita, haciendo volar a los kavernoides y al propio Hercatuto por el aire, llevándolos a pegarse contra muros y techos. Aquél era un dominio total sobre fenómenos de la antigravitación, la antimateria, el magnetismo y la entropía. Incapaces de resistir a la gran fuerza 60


NO TE ENFRENTES AL HURACÁN CONVIÉRTETE EN VIENTO-AIRE-LIGEREZA DE LA NADA NO TE ENFRENTES AL VOLCÁN EN ERUPCIÓN CONVIÉRTETE EN FUEGO DE LA MUJER AMADA NO TE ENFRENTES AL MAR BRAVÍO CONVIÉRTETE EN COPO DE NIEVE FRACTAL, DE ALMA TRANSPARENTE Y CRISTALINA GOTA DE AGUA EN EL ROCÍO NO TE ENFRENTES A NINGUNA SACUDIDA DE TERRIBLES TERREMOTOS (...)

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

TAPO

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

El planeta de los esclavos El oráculo me ha escogido a mi como el más sabio de los atenienses, porque soy el único que sabe que no sé nada: Sócrates

E

quilibrado por la fuerza sustentadora de su energía de eyección, la Nave K descendió lentamente sobre la superficie de Ignominión, segundo astro perteneciente a la Sociedad de los Planetas Muertos. Era una civilización primitiva y de apariencia folclórica, la cual no contaba con sistemas para detectar la presencia de naves espaciales. No en balde, ahí residían centenas de miles de hombres ignorantes que solamente estaban condenados al trabajo, en

calidad de esclavos, sometidos por la fuerza que ejercía sobre ellos un equipo de insectos metálicos de gran fuerza y que operaban para su amo: Gertrúdegendi. –¡Increíble que nadie se percatara de nuestra llegada! –comentó Fractalio, animado por la aventura que le parecía ese furtivo aterrizaje del K. –¿No será peligroso? –preguntó Xenoma PHI y Kalikósmico respondió pausadamente y con algo de malicia.

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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cias notorias, destacaban algunas espaciosas residencias hechas con grandes aplanados y acabado rústico, así como fuentes e íconos que simulaban combinar con la geografía. Una señal emitida desde la nave K hasta el auricular de Kalikósmico, indicaban al capitán que una presencia extraña comenzaba a rodearlos. Era dos pequeñas naves las que ahora abrían sus puertas para dejar salir a una docena de grandes y extraños insectos, llamados Aplanetas, quienes de inmediato coparon a los visitantes, impresionándolos con brazas de fuego vomitadas desde sus abdómenes, al tiempo que de un sitio desconocido surgía una voz: –¡Escucha, Kalikósmico! ¿Cómo te has atrevido a pisar suelo de

–Puede ser... Pero eso no cambia el motivo de nuestra visita.. Vamos a provocarle algo a Gertrúdegendi... Vas a ver. –¿Y si nos ponen presos? –Eso podrá ocurrir. Pero tampoco cambiará nuestra misión de aprendizaje. Yo sólo les pido paciencia y tenacidad. Era un suelo muy accidentado el de Ignominión; escabroso, sembrado de grietas y macizos montañosos de complicadas estructuras en forma de serpientes. En sus áreas abiertas, se veían bancos de materiales por doquier, miles de pilas conteniendo millones de cuadrángulos hechos al parecer con barro compactado de color rojo o con arena gris, los cuales servían para edificar construcciones en serie que parecían habitadas por los propios esclavos. Con algunas diferen65


–Entren... y hagan exactamente lo que les indiquemos –dijo un gran insecto, quien parecía el administrador de aquello que no era más que un penal retenedor de concien-

Ignominión sin haberte concedido un permiso? Aunque no podía verlo, Kalikósmico reconoció la voz de Getrúdegendi, señor de aquellas tierras rústicas, y a quien se dirigió sin temor. –He venido en una misión educativa... Deseo conocer a tu gente... Getrúdegendi estalló en una carcajada. –¡Ja, ja, ja..! ¿Piensas que soy tonto para dejarte hacer eso? ¡Si de verdad quieres conocer a mi gente, conocerás... las prisiones! Quizá, ahora sí, aprendas que la vida no es ocio creativo; sino trabajo intenso. Je, je, je... Dicho lo anterior, el grupo de insectos obligó a los tripulantes del K a seguirlos a bordo de uno de los artefactos rodantes hasta un campo de trabajo. Ahí residían miles de prisioneros, de entre quienes destacaban los más rebeldes de la población de ese planeta, confinados para ejercer penas de castigo y a base de trabajo muy rudo.

cias universales. –¡Ay¡ ¡Qué aventura! –suspiró Fractalio, un tanto resignado a sufrir aquello que, en ocasiones, le parecían sólo ocurrencias de su capitán. –Sabes lo que haces, ¿verdad? –preguntó Xenoma PHI a Kalikósmico, no sin mostrar cierta desazón. –No te preocupes. Esto forma parte de una experiencia que tenemos que vivir para completar nuestra aventura del conocimiento. Ahora, mantengamos la calma –dijo Kalikósmico, guiñando un ojo. La comida era raquítica en aquella prisión y un delgado arroyo, dispuesto en forma de canaletas alrededor de los campos de trabajo al aire libre les llevaba apenas unas gotas de agua; bastante contaminada, por cierto. 66


humor que en esos momentos sus acompañantes no entendían. –¿Por qué nos encierran? ¿A qué le temen? –preguntó Fractalio, mientras veía que eran conducidos hasta un lugar apartado del grueso de los prisioneros. –Temen que revelemos a los otros, que transmitamos el fruto Marlon Brando de nuestra civilización cósmica antigravitacional. Pero, insisto, no se preocupen. La serenidad de Kalikósmico tranquilizaba a sus dos compañeros de celda, quienes ahora lo veían hurgar debajo de la piel de su muñeca, donde había ocultado su pulsera digital y en la que traía algunos apuntes. Ciertamente, era sorprendente la manera tan parsimoniosa conque

Obviamente, aquella vida enclaustrada no era del agrado de nadie. El trabajo era por demás insulso: romper y trasladar troncos de barro y arena hasta depósitos que luego serían trasladados hacia otros confines del universo. Además de ejercer su trabajo en ese ignominioso planeta, algunas cuadrillas de esclavos trabajadores eran enviadas en calidad de arriendo o préstamo hacia otros planetas que formaban parte del triángulo de poder que desplegaba Gertúdegendi, Fartruty y Hercatuto, mediante la Sociedad de los Planetas Muertos. –¿Con qué derecho nos retienen? – exclamó Xenoma PHI–. Somos visitantes y no estamos, de ningún modo, obligados a doblegarnos a sus reglas y costumbres. Esto es un abuso de autoridad. –No te preocupes... Pronto te va a resultar divertido todo esto –dijo Kalikósmico, con un peculiar sentido del

El Zorro

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el capitán enfrentaba las dificultades. –¿Qué irán a hacer con nuestra nave? –se Confucio preguntó Fractalio. –¿Querrán destruirla? –preguntó Xenoma PHI, mirando a Kalikósmico, quien respondió sin descuidar sus pensamientos. –Aunque lo intentaran, no lograrían destruirla. No poseen los medios para hacerlo. Un grupo de robots de la guardia de Getrúdegendi vigilaban a los viajeros. Sin embargo, no se percataron de que lo que Kalikósmico hacía en esos momentos era conectarse con la Nave K, aún estacionada en el rincón solitario del planeta, con intenciones de emitir desde ahí una señal de audio que a oídos de los insectos guardianes era totalmente imperceptible, pero no así para las mentes de los prisioneros ni del resto de la población de esclavos. Era una frecuencia de gran alcance, la cual rápidamente se esparció por el planeta y que fue generando, primero, una cierta efervescencia que empezó a mos-

Sócrates

Platón

Aristóteles

trarse entre la población, presa del pánico; luego, una franca rebelión que hizo arrojar las herramientas de trabajo. Los kavernoides intentaron intervenir, pero las revueltas estallaron en todos los rincones. Bruscamente, fue una multitud aullante la que apareció, descendiendo de la colina, parecida a una caterva de titanes montando al asalto del Olimpo. Los guardias fueron pisoteados, los cercados derribados, y a los clamores se mezclaron los gritos de libertad. Kalikósmico y sus acompañantes fueron rápidamente liberados por la multitud que también tomaba por asalto la prisión, entre gritos de júbilo. Más sorprendidos que Getrúdegendi –ahora en poder de un grupo de esclavos en rebeldía–, ni Xenoma PHI o Fractalio podían entender el extraño fenómeno que su capitán había desatado en unos cuantos segundos. 68


Francisco Petrarca

Michel de Montaigne

Juan Jacobo Rosseau

Federico Froebel

Francis Bacon

Al cruzar la estancia, un sudor frío corría por el pálido semblante de Fractalio y Xenoma PHI se dio cuenta de que sus manos temblaban. Llegaron los tres hasta el gran salón y, sin embargo, no había nada dentro de éste, salvo una Tomás Moro gigantesca cascada, cuyas aguas quietas servían como magnificente espejo. Ahí se reflejaban las azoradas figuras de los visitantes, y también las de otros rostros: los de aquellos hombres de ciencia a quienes Kalikósmico Teilhard de Chardin llamaba: esféricos. Eran las figuras de Confucio, Sócrates, Platón, Aristóteles, Petrarca, Montaigne, Rousseau, Froebel, Francis Bacon, Tomás Moro, Teilhard de Chardin y Berta Von Glümer. Seres universales distinguidos

–¿Cómo logró eso, capitán? –preguntaron, pero Kalikósmico ahora sólo se reía, pensando en una célebre frase de Arquímedes: Dame un punto de apoyo y moveré al mundo. De todas partes surgieron aclamaciones a los visitantes, quienes de inmediato fueron liberados y luego guiados hacia la residencia del Consejo de los Venerables de Ignominión, edificio de acabado preciosista, hecho con aplanados y pisos rústicos que intentaban remitir a las características geográficas del planetoide. El Consejo había sido contactado previamente por Kalikósmico, a fin de emplearlo como enlace para llegar a la mayoría de la población de esclavos. Un destacamento de insectos intentó oponerse a su entrada, pero fue rápidamente hecho a un lado por la población, quien conminó a Kalikósmico a ingresar. 69


ciente de obtener vivienda y satisfactores básicos de vida. Esto lo había logrado haciendo expandir entre la población una epidemia, cuyo sustento no era más que un virus muy elemental para los sensores biológicos que tiene la Nave K. –¿Como lo hiciste? –Bastó una simple vibración auditiva de pensamiento esférico: un ataque de eco, para reventar al virus, y devolver a esta sociedad el conocimiento adquirido y reubicarla en vías del aprendizaje continuo. Dicho lo anterior, Kalikósmico transmitió sus coordenadas relativas al emplazamiento de la Nave K, que muy pronto estuvo para abrir su esclusa y alejarse de un planeta que ahora sí continuaba su proceso natural. Apoltronado en su butaca magnética, Kalikósmico reía, satisfecho, mientras Xenoma PHI hacía un comentario: –¡Pobre Getrúdegendi! ¡No imagino la cara que habrá puesto! (Continuará)

por su lucha contra la ignorancia. –Aquí tienen al Consejo de Notables –dijo Kalikósmico a sus acompañantes, sin dejar de sonreír. –Pero... no hay nadie. Sólo se ven en el reflejo –dijo Fractalio, nervioso. –¿Cómo? –preguntó Xenoma II. –Son notables, ciertamente, que quizá ahora vemos como seres inmateriales. Sin embargo, aquí están. Basta recordarlos y utilizar todas sus enseñanzas para devolver la fe al individuo y adquirir la libertad. –Sí, pero ¿cómo hiciste para transmitírselo a todos los demás? ¿Parece que todo mundo hubiera estado dormido –insistió Xenoma PHI. –Exactamente. Eso ocurría en este planeta. Getrúdegendi era tan primitivo que su fórmula se basaba en sostener la ignorancia de la gente a fin de explotarla en su beneficio, y entretenerla con el ali70


(...) CONVIÉRTETE EN TIERRA DE FINA ARENA DE LUGARES CERCANOS O REMOTOS Y VUÉLVETE MORENO EN EL CÁLIDO OASIS DE TU INTERIOR DESIERTO Y ASÍ PODRÁS ELEVAR TU ESPÍRITU MEDITANDO EN EL INFINITO DE INFINITOS DEL SILENCIO PARA LOGRAR QUE SIEMPRE TU TODO DE TU TODO ESTÉ DESPIERTO

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

Centro teológico, Tulpetec

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

El "estilo" de Fartruty Saratustra

Ningún mortal puede acercarse a los dioses: Edmond Halley

–¡Nubes en un medio sin atmósfera! –exclamó–. ¡Es el colmo! –¿Son realmente nubes? –intervino Xenoma PHI–. ¿No se tratará más bien de un adorno artificial? ¿Una simple idea de mal gusto? –Sí, puede ser, pero pronto lo sabremos, cuando nos acerquemos más –respondió Kalikósmico, todavía sin percatarse, para mayor sorpresa y jocosidad, de que detrás de las nubes se proyectaba la imagen de ciertas figuritas decorativas: ángeles danzantes. La tripulación del K había decidido aceptar una invitación para visitar el planeta Pragmatón, tierra del viejo Fartruty, adversario de Kalikósmico pero a la vez ducho en las artes de la política, dada su

F

ue Fractalio el primero en percibir las curiosas formaciones geométricas que parecían flotar en el horizonte del planeta Pragmatón –tercero de la ruta– por encima de las recortadas crestas. Eran como nubes rojizas, navegando lentamente, muy bajas, tomando casi todas las figuras geométricas, y unidas entre sí por puntos sombríos de líneas curvas, rectas, mixtas o paralelas. Unas eran simples, otras dobles o triples. La estupefacción de Kalikósmico Dies* fue tal que a punto estuvo de dejar caer la bebida con etiqueta negra que sostenía en la mano. * DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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herencia familiar, y quien deseaba ofrecerle un recibimiento de “invitado distinguido”; un hecho que el viajero del cosmos realmente sólo aprovechaba para intentar un estudio más cercano del planeta, considerado por algunos especialistas como “el más bello de todos”. –Pero... veremos que se entiende por “bello” –decía Kalikósmico, escéptico por naturaleza. El Sol estaba ya en el cenit, cuando Xenoma PHI hizo notar de pronto: –Las nubes desaparecieron, pero ¿ahora qué es todo esto? Kalikósmico se reunió con la chica ante la pantalla que ampliaba la imagen del exterior. Se trataba de cientos de columnas de estilo corintio, jónico, dórico y salomónico, sumadas a un conjunto de esculturas de todos tipos que sobrevolaban la atmósfera a manera de gran nube só-

lida. Había figuras pétreas de caballos, cisnes, toros, faunos, musas griegas cubiertas por túnicas y ama- David zonas de todo tipo. –¿Que significa esto? –Son iconos de muy discutible gusto. Significa que estamos por llegar a tierras de Fartruty... el cursi. Efectivamente. El viejo Fatruty aguardaba a Kalikósmico con bombo y oropel. Una centena de sus hombres, en vistosos atavíos que representaban “elegancia y poder”, llamados Estilones, se aprestaba para interpretar una marcha de bienvenida a los ocupantes de la Nave K, quienes eran acompañados por una lluvia de estrellitas doradas que algunos empleados provistos de trajes volantes dejaban caer sobre sus cabezas.

Shakespeare

Hermafrodita

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Dotados de paciencia, Kalikósmico y sus acompañantes siguieron a aquél indeciso hombre que completaba la trilogía de la Sociedad de los Planetas Muertos; grupo de intereses a la que también pertenecían Hercatuto y Gertúdegendi. Pragmatón servía como espacio de experimentación para edificar estilos preciosistas, folclóricos, "de moda" o seudo modernistas; sólo hechos para justificar el consumo de materiales gravitacionales fabricados en Herco, planeta de Hercatuto, y montados gracias al empleo de la mano de obra traída desde Ignominión, tierra de Gertrúdegendy. Una triada infernal y un negocio redondo y mera comercialización, a la cual contribuía Fatruty gracias a su peculiar manera de... quedar bien con todos. Ahora mismo, el jefe planetario intentaba ganarse a Kalikósmico, ofreciéndole un espacio en Pragmatón para edificar “el estilo que deseara” –dijo– sobre la superficie.

–Bienvenido seas, Kalikós-mico. Mi planeta se siente muy honrado con tu presencia, de tu bella acompañante y del famoso Fractalio –dijo Fatruty, adulador como se había caracterizado siempre. –Gracias, Fatruty... Te recuerdo que yo he venido solamente a dialogar acerca de nuestras diferencias, y a fijar posturas acerca del futuro del orden planetario – respondió Kalikósmico, siempre al grano, aunque pareciera rudo. –Sí, claro, después de que hagamos un recorrido por Pragmatón, si me lo permites. –Pero... –No despreciarás al pueblo que a venido a recibirte, ¿verdad? 76


–¡Aquí podrás hacer toda la arquitectura que desees! –dijo Fartruty a Kalikósmico, ignorando lo que el científico pensaba de ese oficio: –¡El término arquitectura lo inventaron los pedantes... para poder clasificar sus estilos! Sin embargo, en Pragmatón ocurría algo más grave y que nadie parecía tomar en cuenta: la tierra del planeta era muy árida, y sólo la conjunción de edificaciones de todos los gustos destacaba en un horizonte donde el elemento predominante era el viento; un viento furioso que levantaba grandes remolinos de polvo, Neogótico perdiéndose en el

Coco Chanel, Claudia Schiffer, París Hilton

cielo. Otros se abatían en anchas barrenas a través de las humosas sombras de una arenosa planicie. Caminando al lado de sus acompañantes y de la comitiva de recibimiento, Kalikósmico, vio despejarse delante de él una gran nube de polvo y se detuvo, preguntando a Fartuty. –¿Qué es eso? Los vientos soplaban en ráfagas, liberados por el asalto impetuoso de invisibles fuerzas. Bernini Detrás de estos, un espectáculo se descubría poco a poco a través de los remolinos de polvo.

Barroco

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Una estatua reluciente de púrpura dominaba las extasiadas sombras, cuyas ramificaciones en largos tentáculos parecían perderse en un cráneo sin ojos, enorme. –Hermoso, ¿no? –dijo Fartruty y los recién llegados cruzaron miradas. –Sí... hermoso. Más adelante, los viajeros se toparían con un templo aureolado de púrpura, ofreciendo su inmensa boca, cuyos labios eran bajo relieves esculpidos de monstruos quiméricos de vidriosas pupilas. Kalikósmico tuvo la sensación de abalanzarse de horror, dentro de aquella desmesurada boca que se abría en un interior sombrío. Un viento glacial llegó al olfato de Kalikósmico, llevando hasta él un hedor de moho que destilaba de un negro mármol de flores abandonadas a la voracidad de un grupo de escorpiones de piedra. Fractalio gritó del susto, pero éste prácticamente golpeo sus oídos, tras rebotar en las figuras pétreas, con forma de serpientes. Tuvo la impresión de que sus oídos estallarían y que una mano de piedra apretaba su garganta.

–¿Son rocas? Rocas voladoras. Es ADN un espectáculo organizado para ti –respondió Fartruy, al parecer orgulloso de su ocurrencia. Inmensas rocas talladas, levantadas por la violencia del viento, flotaban, reuniéndose y uniéndose en forma extraña a una masa que pronto empezó a tomar forma, como obra de un escultor renacentista cuya obra estuviera fuera del tiempo-espacio. Antorchas de arco iris se cruzaban por debajo de un inmenso rosetón. Una flecha partió en el pálido cielo, cuando nacían, bajo el cincel de un invisible artista quemezclaba todos los estilos, arcos, capiteles, arbotantes, gárgolas y toda una gama de florones de adorno. El viento silbaba, desencadenando los remolinos de polvo como rizadas velas, descubriendo otras apariciones surgidas de la más espantosa de las pesadillas del mal gusto. Una roca tomó la forma de un león cuyos colmillos de piedra despedían fuego de piedra. 78


–No nos entendemos, Fatruty... –Sí podemos, pero debieras ser más flexible... –No entiendo... –Sí entiendes... Inútilmente, Fartruty intentaba halagar a Kalikósmico o sostener una conversación en torno a la belleza de las construcciones, los estilos, los valores regionales y el folclore; discusión que el científico rechazaba, diciendo: –Bajo esa premisa, nada de lo que ahora podamos construir, sobrevivirá al momento de llegar la extinción total... –Bueno, falta mucho para eso... –No es cuestión de tiempo, sino de principios: creatividad es agregar un gramo a lo existente y no querer negar el pasado para ser original. Pero... veo que no entiendes. –No te explicas bien... Kalikósmico se desesperaba con la conversación insulsa, pero podía soportarla. Sin embargo, había algo más de lo cual Fatruty seguramente no tenia idea.

Kalikósmico, quien entre sus debilidades no se encontraba la de ser político, sabía bien que aquél diálogo era fingido, y que Fartruty sólo intentaba coptarlo, a la usanza en aquél planeta: mantener alianzas mediante vicios ocultos. –Te ofrezco una cuarta parte de mi planeta para que construyas lo que quieras. El estilo que desees, aquí puedes aplicarlo y comercializarlo –ofreció Fartruty, pero Kalikósmico devolvió. –Yo no hago... estilos ni comercializo nada. Veo que no comprendes que éstos son sólo pretextos para perpetuar la edificación de obras inasibles en estos momentos del cosmos. –Bueno, yo no te cuestiono en eso, sólo te ofrezco espacio para que edifiques lo que te parezca más bonito: esferas, domos, lonarias... Tierra

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Los sensores instalados en la pulsera de Kalikósmico, sincronizados con los de la Nave K, le advertían la urgencia de marcharse cuanto antes de aquél planeta donde la furia del viento estaba por convertirse en su mayor enemigo. –Nos tenemos que retirar, Fratruty. Gracias por tu hospitalidad. Dicho lo anterior, Kalikósmico hizo una señal a Fractalio, quien a través de su pulsera digital hizo traer hasta el sitio donde se encontraban una pequeña esfera voladora, salida de la nave K. Antes de abordar la esfera, Kalikósmico se despidió con ironía: –Adios, Fatruty, te veo cuando te vea... Y, de hecho, apenas dio tiempo a la tripulación de K llegar a ésta e iniciar el despegue, cuando las ráfagas de viento pronosticadas hicieron su aparición en el horizonte de Pragmatón. Vientos furiosos que, además, acarreaban agua y fuego volcánico, con lluvia de rocas y objetos. Columnas jónicas, caballos, faunos, culebras y ángeles panzones, pétreas fi-

guras desprendidas de sus asideros, fueron agregándose a una demoledora ola y nube. –¡Qué horror! –gri- tó Xenoma PHI y Kalikósmico buscó tranquilizarla. Luego, el capitán dio unos pasos en silencio y se plantó ante una ventanilla opuesta al planeta del desastre, dejando vagar su mirada por el vacío. Pensaba en aquellos mundos perdidos entre los resplandores de las estrellas, diseminados por el cosmos: “Cuánto daño se hace al intentar parar el espacio-tiempo-espacio y no querer saber que arriesgarse al cambio no es la muerte... sino la existencia del infinito”. Sonrió tristemente, mientras Xenoma PHI dijo con entusiasmo: –¡Ha sido toda una experiencia! La Nave K seguía su rumbo; ignorando sus tripulantes que aún les aguardaba un viaje... al pasado, único espaciotiempo-espacio donde podían aprenderse los principios fundamentales del eterno equilibrio de la estética. (Continuará) 80


LA VIDA ES UN SEGUNDO QUE TE PRESTA LA MUERTE. Y SI CREES QUE UN DÍA SALISTE DE TU TUMBA, SÓLO FUÉ PARA SOÑAR. Y REGRESAR A ELLA SIN SABER EL MOMENTO DEL PASO DE LA MATERIA A SU ESTADO INMATERIAL ¿ACASO TODAS LAS TUMBAS ESTÁN VACIAS? Y SÓLO QUEDA EL EPITAFIO. GRAFISMO DEL RECUERDO, QUE LA GENTE LEE Y REELE SIN IMPORTARLE ORTOGRAFÍA, DICCIÓN, SENTIDO DEL MENSAJE; QUE EL TIEMPO SE ENCARGA DE DECIR LO QUE YA NADIE ENTIENDE. (...)

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Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

La Máquina del Tiempo

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Casa de plástico, Museo de Arte Moderno


Aventuras de Kalikósmico DIES*

Viaje al pasado... y al final de todo El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho: Jorge Luis Borges

Bing-Bang

U

Kalikósmico Dies*, quien en momentos de angustia recurría a la poesía de Jorge Luis Borges, tranquilizó a su equipo: –No se preocupen. Prometo que el siguiente viaje será más relajante. –¿Relajante? ¿Hacia dónde vamos? –preguntó Fractalio, mirando al capitán con cierta angustia. –¿Hacia atrás? –¿Cómo? ¿RegresaBorges remos con Hercatuto? Kailikósmico rió, animadamente, antes de acomodarse delante del tablero de mandos y girar nuevas instrucciones al copiloto.

n recuerdo de pesadilla había quedado en Xenoma PHI y en Fractalio después de la sucesiva visita de la Nave K a los tres astros que integraban la Sociedad de los Planetas Muertos. –No podría decir en dónde me sentí peor: si con Hercatuto, Fartruty o con Gertrúdegendy. Ese trío me pareció nefasto –dijo la bella mientras que el capitán reflexionaba: "¡Qué inconsciencia para el futuro del cosmos! Nunca entendieron el peso que les representó varios siglos de decadencia espiritual.

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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–Ahí está, –No... Fractalio. Mejor, adelante. ¿Lo prepárate para que iniciemos ves, Fractalio? un proceso de aceleración que, –dijo el capisin duda, te parecerá más que tán, fascinavertiginoso. do por la maDicho lo anterior, KalikósEl Túnel del Tiempo gistral nebulosa obsmico comenzó a acelerar la Nave cura que ya se percibía muy bien desK de un modo inusual, alcanzando en unos cuantos minutos la ve- l o c i - de la cabina, aproximándose. –Sí, pero... ¿qué es? –preguntó dad de una “g” –fuerza similar a la de la gravedad de la Tierra, equivalente a 9.806 Xenoma PHI. –Rompiendo la geodésica, es un metros por segundo cuadrado–. –Eso quiere decir que comenzare- Agujero de Gusano. Un túnel que nos llemos a avanzar en el futuro, ¿o no? –pre- vará hacia regiones separadas del espaguntó Xenoma PHI, conocedora de las cio-tiempo-espacio. Retrocederemos en el espacio-tiempo-espacio de la Tierra... teoría de la física. –¿La Tierra? ¿Iremos a la Tierra? –Sí... pero en este caso, iremos al contrario –explicó Kalikósmico, quien Pero si ya no existe... ¿o sí? –Existe... en el pasado. Y hacia allá continuó–, pero hará falta encontrar algo... –¿Algo...? –preguntó Fractalio, a vamos. Verán que la experiencia será muy quien sudaba la frente debido a la veloci- ilustrativa y comprenderemos muchas de las situaciones que conocimos en nuestro dad que alcanzaba la nave. Y ese “algo” muy pronto estuvo a la viaje por la trilogía de la Sociedad de los vista de la tripulación, y que fue fácilmente Planetas Muertos. Así las cosas, la Nave K cruzó vehallado por Kalikósmico gracias a algunas coordenadas que pudo leer en su pul- lozmente el gran agujero de gusano, para sorprender al final del túnel a la tripulasera digital. 85


sas épocas represención, delante de cuyos tativas de la vida del ojos el paisaje de la hombre, Kalikósmico Tierra se ofrecía marase dio tiempo para villoso. Un mundo de Einstein y colaboradores resumir a su tripulapensamientos se volcó en sus mentes, mientras que Xenoma PHI ción algunas tesis científicas que se han tejido en relación con los viajes en el esdecía: –No lo creo. Es imposible. Parece pacio-tiempo-espacio. Mencionó la teoría de la relatividad una alucinación. Fractalio pasó un pañuelo sobre su de Einstein, sobre la cual, dijo, se basó el físico alemán Karl Schwarzschild para frente sudorosa. predecir la existencia –¡Increíble! ¡Es real! de los Agujeros NeEl gran planeta Tierra estaba ahí, gros, mismos que más apenas cubierto por algo de bruma. adelante se confirma–¿Aterrizaremos? – preguntó el corían gracias a la invenpiloto. ción del telescopio di–No –respondió Kalikósmico, antes señado por Edwin P. de ofrecer una explicación–. Piensen que Hubble. estamos viajando en el tiempo... y nuesSchwarzschild tra presencia podría alterar la cronología. Hubble Ahora, sólo observaremos y haremos reflexiones científicas. Es el momento de entender qué fuimos, qué somos, en dónde estamos y hacia dónde vamos. Convertida la Nave K en una virtual Máquina del tiempo; sobrevolando con toda calma, y en sentido inverso, diver86


te por encima de las altas y frondosas hierbas. Los viajeros no podían dar crédito a sus ojos. ¡Aquel mundo poseía una atmósfera impecable! ¡Agua! ¡VegetaHawking ción! ¡Equilibrio! Todo lo que, en una palabra, había sido indispensable para el desenvolvimiento de la vida. Fue entonces cuando en movimientos algo agitados de la Nave K, entrando y saliendo de espesas nubes que aletargaban los cambios de espacio-tiempo-espacio, fue apareciendo a los ojos de la tripulación una sucesión de estampas – aparentemente vivas, aunque virtuales– de las civilizaciones creadas por el hombre en esa superficie: en orden reciente, las eras Global, Moderna e Industrial. Anteriormente, Grecia, Roma, Egipto, Teotihuacán, Mesopotamia, Persia, hasta llegar a las primeras culturas, cuPirámide yos habitantes apede Keops nas descubrían los elementos: agua, aire, tierra y fuego.

También habló de Stephen Hawking, científico estadounidense y moderno Newton de Cambridge, quien ha planteado la tesis de que el universo se protegería a sí mismo contra una eventual alteración de su cronología... motivo por el cual, precisamente, la Nave K sólo observaría el planeta de una manera virtual, sin interferir sobre lo acontecido en éste. Desde el espacio, la luminosidad de la Tierra se apreciaba espectacular, y al cabo de unos instantes, la vista del cielo, por debajo de ellos, les ofreció una visión de lo que era ese planeta en sus orígenes y sus primeros siglos. Al traspasar las capas nubosas, la configuración del suelo se reveló con anchas franjas verdes, pardas y azules. Fueron sobrevolando un lago, un vasto continente, un archipiélago, un mar, una isla, un océano, después otro continente donde crecía toda suerte de vegetales y vigorosos tallos que una ligera brisa hacía ondular suavemen87


–Las primeras construcciones creadas por el hombre son fundamentales, porque respondían a una justificación del tiempo y el momento –explicó Kalikósmico, antes de referirse a la evolución de los materiales y técnicas constructivas aplicadas en la Tierra. –¡Qué espectáculo! –estalló Xenoma PHI, preguntando al capitán por cada una de las majestuosas edificaciones que aparecían delante de sus ojos– ¿Qué son aquellas construcciones? –Allá está la Pirámide de Keops, allá Teotihuacán, Palenque y Chichén Itzá; más adelante, los Dólmenes de Stonehenge... Conforme la Nave K sobrevolaba las respectivas épocas, el experto fue destacando la obra de hombres que consideraba esféricos: El Astronauta, Palenque (izquierda) Observatorio, Chichén Itzá (abajo)

Leonardo da Vinci, El hombre de Vitrubio

Vitrubio, arquitecto romano que escribió el primer tratado de arquitectura, inaugurando el primer modulor de diseño, que luego serían sintetizados por Giordano y Leonardo; Eratóstenes, quien midió por primera vez y con relativa exactitud el meridiano terrestre; Adriano, emperador romano que ordenó contruir el Panteón de Agripa; así como los arquitectos Ictino y Calícrates, autores de El partenón, principal templo de la Acrópolis de Atenas. Giordano y su modulor de diseño

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El Panteón de Agripa

un círculo vicioso que más adelante llevaría a la Tierra hacia extinción total. Lo que se llamaba: arquitectura cayó en una especie de eclecticismo, comenzando a repetir los ingredientes del siglo XIX; buscando sólo justificar su presencia en la historia, convirtiéndose en un medio de subsistencia para una burguesía planetaria en decadencia. –Ya entiendo. Ahí es donde aparecieron los Hercatutos y los Fatrutys... –Así es. Se pasó a un proceso de explotación de la industria y del individuo, olvidándose toda justificación cósmica consciente. –El mundo se volvió hiperpesado... –Sí, olvidaron las estructuras ligeras y crearon urbes de materiales que, sobre su propio peso, pronto se colapsarían. Un mundo pesado, efectivamente. Porque a diferencia de los insectos, que crean y habitan inteligentes telarañas o panales, el hombre se volvió idiota al construir casas de piedra sobre piedra que, inevitablemente, lo llevaron a mo-

El Partenón

Avanzando desde el año 6000 A. C. hasta los primeros 19 siglos, Kalikósmico citó otras construcciones fundamentales de la Tierra: desde las ruinas de Constantinopla y Turquía hasta la Torre Eiffel o Cabo Cañaveral, pasando por las catedrales de Saint Chapelle, en París; las cúpulas de San Pedro y Bruneleshi, en Italia; así como el Taj Majal, en India. –Aquellas obras se orientaban a comprender los materiales y los sistemas constructivos. Sus autores ofrecían respuestas de sentido común y, al mismo tiempo, revolucionarias en sus respectivas épocas. Poco a poco, eso se fue olvidando –dijo Kalikósmico. –¿Qué ocurrió luego? –preguntó Xenoma PHI. –A partir del siglo XX se fue perdiendo la conciencia de los materiales y de los fenómenos naturales, cayéndose en 89


Una gran descarga eléctrica provocaba un espantoso fuego de artificio. El viento, que parecía caer subiendo, silbaba sobre la superficie de la Tierra, en tanto que gigantescas olas saltaban de los mares de manera desaforada. Un grupo de volcanes eruptaba fuego, al tiempo que el subsuelo registraba temblores insospechados. La atmósfera se llenó de siluetas ominosa. Nubes obscuras estallaban por doquier, primero como delgados chorros de agua y granizo, hasta convertirse en diluvios rugientes, similares a aquellos que en diversas épocas sirvieron a los artistas para ilustrar cuadros que tenían al Noé bíblico como personaje central. –No quiero ver. Por favor, vamonos pronto de aquí –suplicó Xenoma PHI y Kalikósmico asintió, comprensivo. Fractalio no lo pensó dos veces para desear alejarse también y retomó los controles. –¡Claro que sí, capitán! ¡Universo galáctico: regresamos contigo! –exclamó eufórico.

rir debajo de éstas. Al no respetarse las leyes naturales... huracanes, temblores, maremotos y erupciones volcánicas se encargaron del resto. Para mayor claridad de su explicación, Kalikósmico pidió a Fractalio que avanzara un poco más en el tiempo, y apenas rebasando el siglo XXI, el paisaje de la Tierra cobró un llamativo cambio. Ahora, la oscuridad prevalecía en el horizonte, y fuertes vientos soplaban en la superficie terráquea, levantando nubes de polvo, mientras en el cielo, un tinte plomizo empalidecía los rayos de las estrellas. –¿Nos afectará la borrasca? –preguntó, mirando en el tablero de mandos que el indicador de la velocidad del viento en la superficie marcaba un aceleramiento. –De ninguna manera, recuerda que este viaje es sólo virtual... –¡Pues yo lo veo bastante real! –exclamó Xenoma PHI, azorada por el estremecedor paisaje. 90

(continuará)


(...) ¿QUE ERES ETERNO? ¿PORQUE ALGUIEN DIJO QUE LO ERES? ¿O ERES ETERNO PORQUE TIENES CONTROL DE LA NO MATERIA? IMAGEN VIRTUAL, ACORDE CON LUCES Y SONIDOS, VIBRANDO PARA ESCUCHAR TU CONCIERTO EN ARMONÍA. SI VIBRAS Y ASI SIENTES QUE EXISTES, ¿PARA QUÉ NECESITAS TUMBAS SI TU TUMBA ES EL ESPACIO? ESPACIO TOTAL INTERNO CÓSMICO ABSOLUTO, TUMBA EN CONTINUO MOVIMIENTO ¿PARA QUÉ PANTEONES? ¿PARA QUE HACER UN ALTO EN EL CAMINO? SI: ETERNIDAD ES TODO AQUELLO QUE PERDURA A TRAVÉS DEL CAMBIO CONSTANTE. EN FIN. TU SABES O TE TENGO QUE DECIR: ¿PARA QUÉ TUMBAS?

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

Museo Gota de Agua

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

Museo Gota de Agua

La creatividad del hombre Los creyentes y los incrédulos hablan dos lenguas diferentes, y no pueden entenderse: Balzac

“Somos parte del cosmos, y el cosmos es parte de nosotros mismos”, era una de las frases que podían leerse sobre la tableta digital de Kalikósmico, instrumento de escritura virtual al que frecuentemente echaba un ojo Xenoma PHI, interesada en asimilar toda la enseñanza que el experto pudiera transmitirle. –¿Desaparecerá la Tierra? ¿Lo que vimos fue el final de todo? –preguntó la mujer, aún inquieta por la devastación natural que la tripulación de la Nave K pudo observar durante el reciente viaje por el tiempo.

–Más que un final, sobrevendrá un nuevo principio: el hombre hará del planeta Tierra la primera estrella artificial pensante. Con la llegada del mundo inmaterial fractal esférico, ésta será un espacio exclusivo para la diversión y, sobre todo, para ejercer el ocio creativo. –Pero en la Tierra siempre existió la creatividad... –Claro, pero se llegó a un límite, y ocurrió la extinción de todo lo superfluo;

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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pitán de la Nave K, ideas en apariencia abstractas que, finalmente, lograban asideros en la realidad científica. No en balde, como todo investigador, él era también un recopilador de “curiosidades” de todos los tiempos y culturas. A este respecto, de entre los archivos digitales que el maestro investigaba, se hallaba uno que refería a un momento representativo de la Tierra, el cual por alguna razón que hasta ahora no comprendía, parecía establecer un vínculo directo con él, quizá heredado de eventuales antepasados suyos, millones de años anteriores. El caso es que dicho archivo, cargado de imágenes, parecía causarle un aprecio muy particular. Esto pudo comprobarlo Xenoma PHI, quien aprovechando un descanso del maestro, se dio tiempo para consultarlo en la tableta virtual y así hallar diversas referencias que parecían personales.

de todo aquello que era innecesario. Sin embargo, lo fundamental es lo que permanece, como todo aquello que se proyecta en nuestro propio espíritu. El tema de la creatividad obsesionaba a Kalikósmico, quien apuntaba que el individuo, para ser original, debía aportar algo nuevo a lo existente sin negar los principios del pasado. –Así puede lograrse que una obra sobreviva... –Claro, por ello no me cansaré de repetir: eternidad es todo aquello que perdura a través del cambio constante. Aquella noche, Kalikósmico soñó con libélulas, luciérnagas y hadas; también con ballenas espaciales y con grandes cetáceos nadando a través del firmamento, con sus cuerpos translúcidos, llenos de membranas luminosas como los peces de las profundidades abismales de los océanos, y... Sí, porque así eran los pensamientos del ca95


Ahí se encontraba referido otro grupo de seres creativos de una determinada época y sitio de la Tierra, a quienes Kalikósmico –con todo y lo escéptico que se mostraba siempre ante esa actividad que la cultura de la Tierra conocía como Arquitectos –sin tener consciencia de ser en realidad: Diseñadores de Espacios y Sistemas–, les reconocía una influencia determinante sobre el espacio-tiempo-espacio que habitaron, atribuyéndoles también un motivo para el recuerdo. Ellos eran: Pedro Ramírez Vázquez: arquitecto de un lugar y tiempo de la Tierra, a quien se le atribuía el calificativo de: concepto, orden y organización; maestro que dejó a Kalikósmico la herencia de muchos de sus principios.

Augusto H. Álvarez Torre Latinoamericana

Matías Goeritz El animal del Pedregal

Enrique de la Mora: ligereza y estética Augusto Álvarez: el módulo continuo. Juan Sordo Madaleno: invertir, desarrollo y riesgo. Matías Goeritz: la escala y el espacio. Carlos Obregón Santacilia: el cambio. Mario Pani: el urbanista. Agustín Hernández: la geometría. Ricardo Prado: valor de la historia. Juan O´Gorman: la síntesis. Carlos González Lobo: honestidad y respeto.

Pedro Ramírez Vázquez, Museo Nacional de Antropología

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Carlos Obregón Santacilia Monumento a la Revolución

Juan O´Gorman. Biblioteca, UNAM

Agustín Hernández. Casa en el Aire

Octavio Barreda: docencia y espacio geométrico. Antonio Ruíz Galindo y DM Nacional: industrialización y prefabricación. Javier Rivero Zebada: educación y principios. Carlos Flores Marini: preservar el pasado. 97


Ausencio Lomelín y Roberto Núñez: la realidad revolvente. Arturo Fajardo: el comunicador. Francisco, Nina, Dafni y Marilú: el lenguaje digital 3-D. Carmen Linares: clonación de mi primer memoria. José Luis Moreno y Tridinet: Alpha el hacedor espacial. Roberto Domínguez y Aztecalita: unidad de unidades. José Villagrán García: el Tolomeo del Siglo XX. Ing. Ortíz y Rotoplas: la velocidad. Ernesto Barroso, Reynaldo Reyes Retana y ANIPAC: el apoyo. Marc Cohen y la NASA: diseño cósmico. Guillermo Trotty, Larry Bell y SICSA: los amigos lanzadores del espacio.

Centro Histórico, Ciudad de México

Muy pronto, la curiosidad de Xenoma PHI descubrió que en la tarjeta digital de Kalikósmico se encontraba otro curioso archivo, el cual contenía un grupo de imágenes que, de primera impresión, le resultaban muy extrañas. –¿Qué serán estas cosas? –se preguntó la bella, al tiempo que observó que los diversos objetos representados pertenecieron, alguna vez, a determinado espacio tiempo de la Tierra. Eran imágenes que parecían navegar en la mente de Kalikósmico, y que si bien pudieran ser parte de su imaginación,

Teotihuacán

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también servían para establecer vínculos del científico con algunos seres cercanos, quizá con antepasados. Objetos de uso cotidiano, los cuales, según pudo leerlo Xenoma II en la propia tableta, habían servido al hombre para tomar conciencia de la ligereza de los materiales y de cómo fueron evolu-

cionando éstos: de una maleta metálica a una de lona ligera, de unos pesados anteojos a unas livianas micas, de una carbonizada plancha a un instrumento ligerísimo, de hoscos abrigos de borrega y zapatos de cuero a discretas prendas de nylon o licra, como las que por ejemplo lucía ahora Xenoma PHI.

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Piezas industriales que a través de su propia evolución fueron cambiando los usos comerciales, popularizándose de tal manera que, inclusive, muchos de ellos dejaron de ser sujetos de la explotación de patentes o franquicias esclavizantes para quedar en calidad de donativo al servicio de la humanidad; tal y como en sus respecticas épocas lo habían hecho Marie y Pierre Curie, descubridores en 1898 de los elementos radio y polonio; así como el doctor Jonas Edward Salk, desarrollador de la vacuna contra la poliomielitis, en 1952; a diferencia del industrial Simon Sturtevant, quien si bien obtuvo en 1612 la primera patente inglesa por su aplicación del uso del carbón como combustible para la fabricaMarie Curie

Pierre Curie

Jonas E. Salk

ción del hierro, años después fue despojado de ésta, por razones de utilidad púPatentes universales blica. Kalikósmico vislumbraba el advenimiento de toda una revolución de los materiales destinados a fabricar en calidad de patentes universales toda clase de objetos de uso cotidiano, así como síntesis naturales, siempre en beneficio de la humanidad. Mientras tanto, otro sueño de Kalikósmico continuaba. Ahora, eran criaturas colosales que aparecían cantando melodías diversas para comunicarse a la distancia, meciéndose como si un fuerte viento las empujase hacia su destino: el cosmos. Sin embargo, pronto la asistente del capitán pudo percatarse de que el plácido sueño se había convertido en fiebre. El cuerpo de Kalikósmico sufría estremecimientos y su frente escurría cascadas de sudor. Un grito y luego la alerta general: –Fractalio, ayúdame; el capitán está enfermo... (continuará)

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CONCAVO CONVEXO EXISTES PORQUE TE NECESITO Y SI TU DICES QUE EXISTES PIDIENDO QUE YO NO EXISTA EN ESE INSTANTE DEJASTE DE EXISTIR Y DÁNDOTE CUENTA QUE TÚ NECESITAS QUE YO EXISTA PARA QUE TÚ EXISTAS EN ESE MOMENTO ME DIRÁS, COMO YO TE DIGO: EXISTES PORQUE TE NECESITO.

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* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

Aventuras de KALIKÓSMICO DIES*

Espacio fractal, Amsterdam 270 Galatea de las Esferas, Salvador Dalí

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Aventuras de Kalikósmico DIES*

La eternidad de la esfera Aunque su organismo permita a los zoólogos rehacer un primate, el hombre ha inaugurado sobre la Tierra una esfera nueva: la esfera de los conocimientos racionales, de las construcciones artificiales y de la totalidad organizada: Pierre Teilhard de Chardin

Sinfonía planetaria

–No lo entiendo. Aquí se indica: estabilidad del cuerpo, pero a la vez se marca un movimiento extraño del cerebro. Su temperatura es alta e indica fiebre, aunque eso es todo lo que veo... Ignorando que cuanto acontecía dentro de la Nave K formaba parte de un proceso natural... hacia la inmaterialidad fractal del individuo –ese porvenir que Kalikósmico siempre había previsto en sus estudios y apuntes–, los miembros de la tripulación dudaban, sin imaginar que ellos también estaban a punto de experimentar síntomas parecidos... y también desvanecerse. –Me siento rara, la cabeza me da vueltas –dijo la bella. –Serán los nervios, pero me siento igual –acotó el copiloto.

En la historia no hay retorno porque toda ella es transformación y novedad. Ninguna raza vuelve; cada una plantea su misión, la cumple y se va: José Vasconcelos, La Raza Cósmica.

V

íctima de un súbito desvanecimiento que por ahora no comprendía la tripulación de la nave, Kalikósmico Dies* seguía soñando con delfines espaciales, zonas nebulosas en estallido e imágenes de estrellas que se desplazaban por el cosmos a una velocidad vertiginosa. –¿Está enfermo el capitán? –preguntó Fractalio, mientras Xenoma PHI, inquieta, buscaba indicios en la pulsera digital que estaba integrada en la piel del comandante.

* DIES: Diseñador de Espacios y Sistemas

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rialidad fractal comenzaba a transformarlo, paulatinamente, en una gran esfera luminosa. Las piernas, de las cuales se sirvió tanto para la exploración física sobre terrenos conocidos y desconocidos, dejaban de cumplir su misión... y se desintegraban. Manos, brazos y todos los órganos del torso desaparecían también, paulatinamente, desprendiéndose como piezas de un rompecabezas y luego desintegrándose en el espacio: arterias, intestinos, páncreas y glándulas. Ojos, nariz y boca, fundamentales para el ejercicio de los sentidos, se eliminaban también. El cráneo –sin llegar a convertirse en osamenta– se abría también para dejar salir un cerebro cuya masa después se volvía polvo de estrellas conscientes.

Mientras esto ocurría, la mente de Kalikósmico seguía afiebrada, reconociendo imágenes. Ahora, se veía delante de toda la energía contenida en el cosmos estallando delante suyo, y luego viajando aceleradamente por confines desconocidos, al lado de animales marinos, anfibios, aves y mamíferos, así como árboles, plantas y toda clase de flores. Estaban también las imagenes difusas de sus seres cercanos: hermanos, padres, nana, amigos, colaboradores; todos ellos que con diferentes ejemplos, apoyos y expresiones de amor lo habían formado física y espiritualmente. Eran figuras como salidas de la nada, que acompañaban su cuerAndrés Vesalio po hacia un viaje que derivaría en su transformación evolutiva. Oía la Sinfonía Fantastica, de Berlioz, al tiempo que su proceso de inmate105


Para científicos como Gottfied Wilhelm Leibwitz (1646-1716), la materia nunca es “inactiva y muerta”, sino “todo es movimiento animado y energía activa. Decía que “las partículas elementales son fuerzas vivas y no actúan mecánicamente, sino por un principio propio: son unidades espirituales”. Ernst Haeckel (18341919), también decía: “Las discusiones sobre las particularidades de los átomos podemos aclararlas con la suposición de que estas pequeñísimas partículas, en su calidad de centros de fuerza, están dotadas con alma, que da a cada átomo sentido y movimiento”. Lord Ernest Rutherford (Premio Nobel 1908), luego de haber publicado su teoría de que el átomo constaba de un núcleo central, con carga positiva, y electrones con carga negativa, que giraban alrededor del núcleo de una especie

Sin embargo, Kalikósmico seguía ahí, ahora como parte de un ciclo evolutivo que no solamente estaba previsto por diversas doctrinas de fe dentro del universo humano, sino también por destacados pensadores y hombres de ciencia: Tomás de Aquino ya había previsto que, “al morir el hombre, el alma no muere con él; porque ésta no sólo vivifica al cuerpo, sino que también es capaz de vivir sola: es forma del cuerpo y al mismo tiempo es sustancia”. El filósofo italiano afirmaba que la inmortalidad, como tal, era imposible; porque terminaría con los premios y los castigos en la vida futura. Por ello, decía, el hombre tendrá que demostrar filosóficamente que el espíritu es... individual y que puede moverse de manera independiente, sin necesidad del cuerpo. Esto mismo, era lo que ocurría con Kalikósmico. Ya la mayoría de los grandes filósofos, desde Anaxágoras hasta Epicuro, Lucrecio y Galileo creían que los átomos tenían alma propia. 106


que no tenemos ningún control. Tan determinado para un insecto como para una estrella. Los seres humanos, los vegetales o las partículas cósmicas... todos bailamos al ritmo de una tonada misteriosa que quizá toca en la distancia un gaitero invisible.” El momento no podía ser mejor para recordar las Seis Propuestas para el Nuevo Milenio, del escritor Italo Calvino: Levedad, Rapidez, Exactitud, Visibilidad, Multiplicidad y Consistencia. La nave K apenas se alejaba del espacio-tiempo-espacio donde la Tierra concluía su proceso de desmaterialización fractal, cuando esta también quedó integrada al pensamiento de Kalikósmico, quien ahora se transformaba en una esfera-fractal-luminosa-consciente. Kalikósmico, quien nunca tuvo una descripción física de sí mismo, ahora trascendía hacia una dimensión esféricafractal: el viajero espacial ya podía moverse sin necesidad de su estación de vuelo y navegar acompañado por Xenoma

de nube, comparaba el átomo con el sistema solar. “Así como giran los planetas alrededor del Sol, en órbita elíptica, así también giran con gran velocidad los electrones alrededor del núcleo del átomo”. Max Planck (premio Nobel de física en 1918), decía: “La materia concreta es mera apariencia. Siendo que en el universo no existe fuerza inteligente ni fuerza abstracta eterna alguna –la humanidad nunca pudo inventar un perpetum mobile–, debemos admitir que detrás de la fuerza mencionada está la presencia de un espíritu consciente e inteligente. El fundamento esencial de la materia es dicho espíritu, por lo cual debemos admitir, forzosamente, la existencia de seres espirituales”. El científico Albert Einstein no lo pudo describir mejor: “El Todo está determinado por fuerzas sobre las 107


poder desplazarse entre la materia y la antimateria fractal, pasando por.. la nada. La comuniYing-Yang cación era esférica, el pensamiento estructural y la energía reciclable, mientras que sentiEpcot Center mientos como el amor eran continuos. Kalikósmico podía cargar energía en la playa de un agujero negro, crear planetas materiales e inmateriales; sobre todo, realizar estudios de investigación científica en beneficio de la única capacidad que a partir de entonces tendrían los seres vivientes: la creatividad a través del amor continuo.

PHI, quien ya se había integrado a un mismo módulo de conciencia dual, cóncavo y convexo, representativo del sentimiento primario de los seres vivientes: el amor. Transformados en una esfera dual, Kalikósmico y Xenoma PHI podían clonarse en entidad cóncavo-convexa; anciano o niño; en animal volador, terrestre o acuático; en planta, roca, minerales, estrella, energía negativa o positiva y en el todo. Vivía en el psicotiempo y en la psicoestructura; espacios que, vistos delante del espejo cósmico, significaban 108


Su pensamiento creativo le ofrecía un control total sobre los elementos cósmicos. La tierra, el fuego, el agua y el aire ya no operaban como enemigos, sino como aliados.

Alberto Durero Los 4 Jinetes del Apocalipsis

El orden planetario era muy diferente al conocido antes del ostracismo decadente. La Tierra, al igual que otros planetas, eran ya espacios destinados exclusivamente a la recreación, donde todos los viejos sistemas de explotación humana habían desaparecido.

Romeo y Julieta

Videojuego

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Kalikósmico y Xenoma PHI conservaban los sueños, sí. Pero provistos de una nueva experiencia de la vida real e inmaterial, aún iban por más... mucho más. Su propio canon era la plataforma cósmica y nueva realidad: Disneylandia, Mickey Mouse Realizar con la magia de la y su creador: Walt Disney música el habitat en los espacios del silencio, como un renacimiento del Ahora, la libertad reinante les brin- propio espíritu, el cual se proyectará al daba tiempo para todo y para todos, aun- exterior-interior para convertirse en que éste ya no se medía o calculaba de la nuestro Espacio tiempo-Espacio cósmisma forma conocida. mico fractal... Un fluir constante en el La esfera fractal: Kalikósmico- cosmos para llegar a ser un mar de Xenoma PHI sólo flotaba, disfrutando, estrellas conscientes, que unidas en el como todo ser viviente y con toda su ca- amor formen un conjunto de galaxias pacidad sensorial, de la creatividad a tra- sensoriales como parte de un Todo vés del amor continuo. universal... Crear un espacio Una manera distinta de mirar un futu- psicoestructural que brille siendo parte ro de felicidad en El Todo, de nosotros mismos, sintetizado en un siempre actuando bajo la pensamiento holográmicopremisa: esférico-fractal"Eternidad es todo consciente, entrando aquello que perdura a y saliendo de dimentravés del cambio conssiones aún desconocitante". das. 110 Psicoestructura


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KALIKOSMIA: hacia un mundo inmaterial  Aventuras de KALIKÓSMICO DIES(*)


3 KALIKOSMIA: HACIA UN MUNDO INMATERIAL