

El Temporalismo
MANIFIESTO DEL TEMPORALISMO
Nosotros, los temporalistas, declaramos:
Que el tiempo no es solo un medio: es el material principal del arte.
Que toda obra que ignore que algún día desaparecerá es una mentira maquillada.
Que el artista actual no crea solo formas: crea procesos que duran, cosas que se desgastan, lo que todavía no ha ocurrido y las ruinas del futuro.
Durante siglos el arte fingió ser eterno. Nosotros decimos lo contrario: toda obra es como un reloj que se estropea mientras sigue funcionando.
I. Contra la ilusión de que todo dura para siempre
La pintura quiso atrapar un instante. La escultura quiso dejar fijo un gesto.
La literatura quiso conservar una voz. Pero los instantes se pierden, los gestos se desgastan y las voces se olvidan. Negar esto es agarrarse a una idea falsa y obsoleta. El temporalista no busca que su obra sea inmortal, sino que se vea cómo envejece. El arte debe hacerse viejo delante del espectador, como una fruta que empieza a podrirse.
II.Laobsesióncomo método
Elartistatemporalistanocontrolaeltiempo:losufre. Nosololomira:looyerompersepocoapoco. Suformadetrabajarconsisteen: registrarpequeñoscambios repetirhastaquelarepeticiónyanoseaigual mostrareldeterioro valorarlaespera hacervisibleladuración Laimpacienciaessuperficial.Laprisaesvulgar.La obsesiónporloviralyloinmediatoeselenemigo
III. Guerra contra la inmediatez
El artista Proclamamos una rebelión contra:
La cultura del “todo ahora”
El consumo rápido
La producción sin proceso
La obra que no deja huella
El arte no debe consumirse rápidamente: debe experimentarse como quien atraviesa una estación.
IV. Estética del desgaste
Decimos que son bellos:
Una voz envejecida
Una cinta gastada
Un recuerdo borroso
Un archivo dañado
El metal oxidado
Un color que ya casi no se reconoce




V. Principio fundamental

No existen obras realmente terminadas.
Solo existen obras que el tiempo ha dejado atrás… o que todavía persigue. Juramento temporalista

