Issuu on Google+

puesto que este personaje recibe el crédito de haber “acreditado” a San Marcos, dato que ahora usa como señuelo para hacer un pingüe negocio en nuestro país, acreditando “internacionalmente” a cuanta universidad se lo solicite (y pague por ello), desacreditando así la acreditación (es contagioso eso de las cantinfladas y lo dejamos aquí).

UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS Fundada en 1551

ACUERDO INSTITUCIONAL SANMARQUINO

De cómo no hay mal que dure cien años Boletín Nº 38

Pero, no hay mal que dure cien años. Izquierdo y sus secuaces lo saben. En su desesperación, no han dudado en quebrar la institucionalidad de San Marcos, perpetrando el fraude del año pasado en las elecciones para la Asamblea Universitaria; manteniendo a varias facultades en la ilegalidad, con decanatos “encargados” (paralizando así trámites básicos, con perjuicio de docentes, estudiantes y egresados); imponiendo en el Postgrado, sin los votos suficientes, al “doctor” de Alas Peruanas; repartiendo prebendas entre operadores “estudiantiles” mafiosos; queriendo ganarse alguito con los políticos de turno (para eso están los honoris causa, tal como se lo ofreció a Alan García ni bien este fue elegido); haciendo leña de la imagen de San Marcos, que tanto costó recuperar. De hecho, no hay mal que dure cien años. Ellos lo saben; por eso se preparan para completar el fraude. Pero, como ocurrió el año pasado, con el apoyo mayoritario de los docentes y estudiantes honestos, los derrotaremos otra vez en las elecciones de mayo próximo. A la vista de lo que ocurre en nuestra castigada universidad constituye una cuestión de elemental dignidad. Una condición para reconstruir San Marcos, entre todos, y restituir su protagonismo nacional en la defensa de la Universidad Pública.

Lima, Marzo de 2011

LA CALIDAD ACADÉMICA SEGÚN IZQUIERDO De cómo se destruye la credibilidad

A

ntes de terminar su deprimente periodo de des-gobierno, el increíble rector que deja San Marcos literalmente entre escombros (físicos, como el del cerco perimétrico, y morales, como los que exhiben sus secuaces), ha decidido cambiar la triste realidad por un certificado de dudosa procedencia que nos otorga la “acreditación institucional internacional” (¡!). Después de conocer que la Dirección de la Escuela de Postgrado (el más alto nivel académico de la universidad) ha sido ilegalmente entregada a un oscuro personaje que certifica su condición de “doctor” con un diploma de la “universidad” Alas Peruanas, entendemos la seriedad con que toman el tema de la calidad académica y que aquella acreditación es tan digna de crédito como el doctorado de quien ha capturado, para afrenta de los sanmarquinos, la Escuela de Postgrado.

Lima, 11 de marzo de 2011. [visite nuestra página: www.acuerdosanmarcos.edu.pe] Acuerdo Institucional Sanmarquino Universidad abierta al futuro INICIO

¿QUIENES SOMOS?

SOBRE LA UNIVERSIDAD

Lista de temas Acuerdos en los medios

Boletines

ÁREAS

PUBLICACIONES

Cuadernos Gestión 2001-2006

GALERÍA

BLOGS

Periodicos Propuestas

CONTACTO

De cómo se valida un “doctorado” a cambio de un voto, aunque nos des-acredite En cuanto a Carlos Cabrera, el “doctor” de Alas Peruanas al que se ha entregado la Dirección de la Escuela de Postgrado para sumar otro voto


en la fraudulenta Asamblea Universitaria que elegirá al nuevo rector, se nota a leguas que su trayectoria lo conducía en caída libre al círculo de Izquierdo-Cotillo (Dios los cría y ellos se juntan): Por gracia de un anterior decano de la Facultad de Ingeniería Geológica, Minera, Metalúrgica y Geográfica, ingresó allí como docente, aunque el título que traía de la Universidad Villarreal era de ingeniero pesquero (seguramente para enseñar estratigrafía de las olas marinas o de sus resacas, o cómo preparar bien sazonadas aleaciones de tramboyo con abundantes mariscos). Con un raro sentido de la lealtad, común a los que rondan este rectorado, después de haber sido considerado brazo derecho de aquel decano, apenas lo sucedió en el cargo lo echó de su entorno, sumiéndolo en el ostracismo. Experimentado en esto de ser “brazo derecho”, se subió al carro de Izquierdo-Cotillo, asumiendo luego el cargo de Presidente de la Comisión del “nuevo muro” de San Marcos (sí, el mismo que parece malla de gallinero). Como se ve, pura “calidad”. De “acreditaciones” (y honoris causa) que des-acreditan En lo que respecta a la curiosa “acreditación”, cabe notar que ha sido durante el periodo de Izquierdo que se constituyó el CONEAU (Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria). Huelga decir que San Marcos no ha tenido participación alguna en la constitución de ese organismo nacional, ante el cual tendremos luego que acreditarnos cuando este tema vaya en serio. Ello ha sido así, porque esta gestión rectoral, demasiado ocupada con el reparto de prebendas para asegurar dudosas lealtades, nos ha hecho perder protagonismo nacional en todos los temas que afectan a la universidad peruana (incluyendo el de la acreditación), precisamente en un contexto de agresiva expansión de las universidades privadas con fines de lucro, a las que, en el colmo de la incompetencia política, se legitima con decisiones como la entrega de la Dirección de nuestro Postgrado a un “doctor” de Alas Peruanas (recordamos que, antes, el mafioso personaje que dirige esa

“universidad” fue condecorado por Izquierdo en acto solemne)… Nunca habíamos caído tan bajo… Por si eso fuera poco, en la última sesión del Consejo Universitario, el rector puso como punto prioritario de la agenda el otorgamiento del doctorado Honoris Causa a la carismática Eliane Karp. Los alumnos, que seguramente conocen su fecunda obra intelectual tanto como nosotros (es decir, nada, porque no la tiene), tuvieron más tino que el rector y algunos decanos incondicionales, y rechazaron ese despropósito. De cómo los acreditados financian los créditos de sus acreditadores Por su parte, el cantinflesco señor Jorge Gonzales (es una delicia oírlo discursear, con aires de “profundidad”, sobre estructuras, superestructuras e infraestructuras que sólo él entiende), presidente de la RIEV, acreditadora mexicana a la que en su propio país nadie parece dar crédito, acredita el enorme logro que significa para nuestro Postgrado que su director posea un “doctorado” de Alas Peruanas. También acredita la notable calidad académica del fraudulento “decano” de Medicina, según el cual, los dinosaurios se comían a los seres humanos: toda una revolución en paleontología. Por si fuera poco, nos sorprende acreditando “internacionalmente” que la mejor forma de fortalecer institucionalmente a San Marcos es perpetrando fraudes, rompiendo las normas, interviniendo sus facultades. Parece haberse tomado tan en serio lo de la evaluación “externa”, que la hizo tan externa, pero tan externa que ni siquiera se fijó en las “estructuras e infraestructuras” derruidas del cerco perimetral, reemplazado por las “superestructuras” de los contenedores. Es el mundo al revés. El mundo de Izquierdo, Cotillo, Wong, Cachay, Niño y Toña Castro, al que vino a sumarse (con una fuerte suma de por medio) Jorge Gonzales. En el mundo real, no es Gonzales quien acredita a San Marcos. Es San Marcos el que se desacredita acreditando a Gonzales (¡y encima gasta en ello unos 250 mil soles!),


La calidad académica según izquierdo