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Ciencia de los

Orígenes

Ene ro - Abril 200 1

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N. 58

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Una publ icació n d el Geoscience Rese arch In s t itu te (Instituto de Investigación e n Geociencia ) Estudia la Tierra y la Vid a : Su origen, s us c ambios , s u preservación

CINCUENTA AÑOS DE DATACIÓN POR RADIO CARBONO El a llIOl; DI: R. E. Tarlo}' (cn.ló/o) es el di rector d el Laboratorio d e

Radiocarl}()lIo, Illstituto de Ge(~!rsic(l y risica PllIllcwria. Unipersidod de C{f/~fo rl1i(/. Ril'erside. Po ,. eSllIr e¡ '-Ie lodos las pedido de muchos

lICllUllmf!l/le in C0I7}()}"ado

ciencias, y

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estudian fes lectores ¡Olere.mi/os eJI mlÍs dlllO ,\' perrill cl1tes. solicillll1l0S (//

Dr. Tay/or Sil (' o/ahuración. A mahlemente no s p r f!.\'(' l llo est e

articulo , que es li no edición más red ucida .r (/dlll'wda de Sil lIrl íc u/o puhlicado en la rel'üra American SciC11lis' 81i( 1): 60-67. Las cili'as son las ~e ller{{lm e1l1e {¡('ep l a das por lo s c iel/t(fteos seculares y pued en !lO siempre re.flejar las sostenidas p or

GRI.

La datac ión por radiocarbono ("e). ahora en su qu inta década de apl icación. continú a como el método m<Ís empleado para obtener la edad o cronometría de los materi ales orgánicos de los últimos 40 a 50 mil años. Tomados g lobalmente. la mayoría de las cronol ogías para el

pasado prehistórico reciente se basan directa o indirectam e nt e en la determina ción por I~C. Su escala cron ológica ha llegado a ser el "estándar dorado" para estudios geocronológicos.

Su exactitud general en determinaciones de edad es apoyada por los datos en un número de di sc iplinas. Tambi é n d e te rmin ac ion es d e radiocarbono se consideran definitivas pa ra confirmar o d esc ontar la

uUlenticidad de elementos más rec ientes

como el caso del Sudario de Turín , que algunos sos tenían ser de Cri sto, pero res ultó ser de Europa Medieval y no del Siglo I O.e. Madera recob rada de un pico alto del MI. Ararat, este de Turqu ía. asociada con una estructura grande de madera (¿ un barco'), datado por sei s laboratorios de radiocarbono, por su "e resultó ser más probable del sig lo 7 u 8 O.e. Cin co déc adas de refinamiento técnico y des arollo meto dológico continuo, han producido un método muy ve rsátil pa ra fec har y d e a mpli a aplicación en muchas di sc iplinas. Su intluencia es elocuentemente retlejada por Willard F. Libby (1 905- 1980), el

qu ímico que concibió la técnica y que lo ll evó a la nominac ión del Premi o Nobel en 1960, cuando dijo: "Rara vez en química ha habido un descubrimiento que haya te nido tal impac to sobre el pe nsar e n tantos campos del empe ño humano." Ini c ialm e nte el áre a que má s directam e nte se be nefic ió con la datación por "e fu e la arqu eolog ía, específi came nte la pre hi stórica. Su desarroll o y aplicación a los materiales arqueoló g ico s es c o ns iderado extensamente como un evento divisorio

e n la hi sto ria d e a rqu eo lo g ía y contribu yó g randem e nt e al av an ce científico después de la Segunda Guerra e n el ca mp o de la in ves tigación N. 58

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arqu eo lóg ica. L a influ e ncia m ás inmedi ata y visi ble fue la di sponibilidad de una escala temporal de rata fija de ap licación mundial. A l proporcionar un marco común de re ferenc ia temporal para el Pleistoceno tardío y el Holoceno. la datación por l~C por vez primera hizo pos ible una prehi storia global, al conceder una escala q ue trascendía los esq uemas cronológ icos loca les, reg ionales, y continentales que ofrecían só lo ordenación relativa. Como indicó e l arqueólo go britán ico, Gr a ham e C lark, e l radi ocarbono " ha contribuido, más que ni ngún otro factor. a co mpletar la co bertura global de la arqueo logía pre hi s tórica, sin mencionar cómo ha ayudado a los eruditos a sincronizar fe nómenos en diversas partes d e l mundo." Sin la esca la del I·C lo s pre hi s to riadores aun estarían , en palabra s de J . De s mond C lark , prehistoriador africano, "zozobrando en el mar de las imprecis iones, inspirados a veces por cálculos de conj etura pero la mayor de las veces por la especulación imaginativa." El prehistoriador británico y es tudi oso de la arqueo logía . Glyn Daniel , ig ualó el desc ubr imiento del método en e l s iglo 20 co n e l de la antigüedad de la especie humana en el siglo 19. El comienzo tard ío del período postglacial hace 10 000-11 000 años " c , y la ant igüe dad de la ag ricultura y soc ied ad de los pu e blos e n el Asia Suroeste en el mile nio siete a ocho A. e. , como también úreas de Europa Occ idental y Mesoamérica en el milenio cuatro a cinco Ae. son áreas donde las primeras dos décadas de datación por "c res ultaron e n cond ic io nes qu e ca mbi aro n los co nc epto s convenc ionales de la prehi storia de estas reg iones. Hubo una corre lación de las fechas ex puesta s e n e l antiguo calendario de los Mayas de la Península de Yucatán, México, con las expresadas en e l calendario del Occ idente. Esto se obtuvo gracias a la datación por I·C de varios trozos de madera de dinteles de Tika l sobre las que hallaron grabadas las fec has de la "cuenta larga" de los mayas. Lue go de varias dificultades en la 2 Ciencia de los Orígenes

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docume ntació n de l contexto geológico, la edad " c de te rminó e l t1 n de la edad de l Pl e istoceno para las primera s pob laciones en el Nuevo Mun do.

desi nteg ra en e l tejido v ivo, se ree m p laz a co ntín uamentc por la ingestión de tejido vegeta l o ani mal. Una vez que el proceso metabólico cesa, como en el caso de muerte, la cantidad d e l~C comieza a disminuir por des in tegració n radiactiva-en el caso de l~C por desintegración beta-a razón de u nos 5 73 0 añ os de vi da media (se miperíodo radiac ti vo) de He. La edad radi ocar bono de una muestra se basa en e l contenido residual d e'·e. Para qu e la e dad "c sea equivalente a su edad actual o solar con un relativo nivel de prec isi ón, una serie de pre s up os iciones neces itan se r satisfechas. Estas presu posiciones son: (1) La razó n " c I" C en cada embalse de ca rbono se ha mantenido ese ncia lmente cons tante a través del ti empo escala del " e., (2) ha habido una mezcla completa y rápida del HC a tra vés de varios embalses de carbono en una base global, (3) las proporciones de isótopos de carbono (por ejemplo " CI l1C) e n la s mu es tras no han sido a lt e radas sino so lamen te por la

Base de la Datación por Radiocarbono Durante el primer cuarto de siglo de su desarroll o. e l modelo sobre e l cual se basaba e l método de I· C llegó a se r aceptado en general a medida que los supuestos parecían sostenerse en una aproximación de primer orden a pesar de algunas indicaciones ini ciales de c ie rtas categorías de ano mal ías. Como se ilustra e n la fi gura 1, la producc ión natural de I4C es un efecto secundario de las interacciones de rayos cósmicos con moléculas de gases atmosfé ricos que p roducen neut r o nes. El radiocarbono se fo rma por la reacción de neutrones termalizados de menor ene rgía con l-1N. Lu ego se ox idan rápidamente para formar "Ca , . Así e l "c se distribuye por la atmósfera por los vientos estratosféricos, y se mezcla bi en en el tiempo necesario para que mol éc ulas de ca , marc a das con l-1e RAYO llegue n a la superficie P R del plane ta. La mayor o o parte, unos 85%, de l u • NEUTRÓN • 14 N NlJ CLEO e "c es absorbido por e los océanos, y 1- 2% I o ll ega a formar parte N PRODUCTOS DE ESPALACIÓN de la bio s fe ra, ma yor me nte por la f otosí ntesi s. Los OXIDACIÓN materiales vegetales y animales, que directa D 14 C 0 2 I o indirectam ente I depende n de FOTOSÍNTESIS R I vegeta les, se fichan I 8 U co mo co nten edores eI de " e. o Los pro cesos N m e tabólicos en -~?=='__=-_,,-,,::,,_-=-_~\COl DISUELTO orga ni smos vivo s CARBONATO BICARBONATO m a nti e ne n el conte nid o de " c en DES INT. eq uil ib ri o GRA "t~ : ca, 5700 AÑos CION a pro x im ado con e l FIGURA 1 carbo no catorce atmosférico, es dec ir. Fig. l. Modelo de Dl!l{/cióll por RadioclirhOllO: producdúll. disTribuciólI que mientras el HC se ydl',\'illlegraciólI C (De Táyfor !YR7).

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desintegración de " C desde la muerte del organismo, (4) la vida media de ¡.le es conocida con precisión razonable, y (5) los ni veles naturales de "C pueden ser medidos hasta niveles apropiados de exactitud y precisión. El med io de med ic ión usado por Libby era emplear "carbón sólido" ele-

mental en un contador Geiger de tipo especial que él había desarrollado originalmente para su tesis de

investigación en radiactividad natural para eleme nt os de tierra rara en la U niversidad de California, Berkeley, a mediado de los 1930s. Usando esa tecnología entre 1944 y 1955, él y su

grupo en la Universidad de Chicago desarrollaron un a técnica para medir

niv eles natural es de"C. Los que colaboraron con é l en esta tarea, J. R. Arnold y E. C. Anderson, han documentado las grandes dificultades vencidas para determinar si el método de datación de radi oca rbono funcionaría.

La clave de este proceso fue realizar medici ones de "C factible s para ser usados en form a rutin aria. El medio de alcanzarlo involucró una manera

efectiva de distinguir entre la radiación ionizante ambiental de fondo de la desintegración beta baja y débil, y el "C exhibido en muestras naturales. Esta técnica fue el conteo anticoincidente en la cual los pulsos del contador que tenía la muestra eran comparados con los pulsos recibidos del grupo de contadores Geiger ("ani llo guardián"). Solamente lo s pulsos que estaba n en "anticoincidencia" reflejaban eventos de real desintegración dentro del contador de muestras. Sin este enfoque, hubiera sido

necesario

e nriquecer isotópicamente cada muestra, eso habría

hecho ex tremad amente cos toso el proceso y por lo tanto, no práctico para

ser usado en forma rutinaria. Usando tecnología anticoincidente, Libby y sus colaboradores pudieron demostrar con " La Curva de Conocimientos" la correlación entre el contenido de "C y la edad de una serie de ani llo s de c recimi e nto de árbo les o muestras históricas fechadas (Fig. 2). Las manera s cómo e l "C de

concentración natural en las muestras era medido, sufrió modificaciones en la década posterior a la introducción del método. La producción de cantidades masivas de "bomba "c" artificiales como consecuencia de pruebas atmosféricas de armas nucleares en la década de 1950 y la primera parte de 1960 complicó el uso de carbono e lemental para mediciones de "c de bajo nivel. Co mo consecuencia, en la mitad de la década de 1950, el gas proporcional (CO" CH" C, H ,) y la cintilación líquida (C, H , ) habían reemplazado la técnica de conteo origi nal de carbón sólido. En las siguientes cinco décadas, estas nuevas técnicas de desintegración. implementadas en más de 40 laboratorios de radiocarbono en el mundo, ll egaron a ser la base de decenas de mi les de dataciones de

radiocarbono.

y el tiempo empleado en el conteo- y hasta cierto grado, la cantidad de muestra disponible para el análisis. Actualmente los laboratorios con contadores diseñados para trabajar con muestras más antiguas, usando de rutina muestras de tamaño moderado, (3-7 gramos de carbón) alcanzan a medir hasta 50 mil años. Si se usan muestras mayores, entre 10 y 15 gramos de carbón, algunos laboratorios han desarrollado la capacidad de llegar a un estimado de 70 mil años. Con enriquecimiento isotóp ico, usando cantidades de 15 o más gramos, algunas mu estras han sido reportadas que alcanzan 75 mil años. Calibración de Tiempo Radiocarbono La historia de cinco décadas de datación por "c puede ser e n parte caracterizada por el tipo de tecnología empleada y, en parte por las décadas en que se desarrollaron comprensiones más completas entre la relación tiempo radiocarbono y el tiempo calendario/

En la actualidad las determinaciones de edad proveen una escala desde unos 300 años entre 40 mil y 75 mil años. Las limitaciones en el extremo joven de la escala son una consecuencia del complejo juego de 100 efectos natural es y antropogénicos (e ,j. "bomba" "c y com90 DJ::NDROCRONOJ .oc;f A11 072 TX.') bustibl e fósil) que +DENDROCRONOLOG1A(580 De ) hacen que actividades g DENDROCRQN OI.oc.iA ¡S1S O C) recientes de l.te son w e SISLlI\ÚOO' 100 s.e) ~ 80 difíciles de interpretar PTOLEtoIY (200 ± 150 a.e) en la serie del tiempo. ~ TAYINAT (675 :t50 e.c) Las edades máximas + REDWOOO (979 :!S2 B.C.) 70 que se pueden inferir ~ dependen de las

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características de las NIPPUR

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instrumentaciones y las configuraciones experimentales de los lab o ratorios -po r ejemplo, la presencia de radiación

ambiente , muest ras que no deberían de mostrar J.te pero lo hacen debido a condiciones experimentales, el tamaño del contador,

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EDAD HISTÓRICA EN AÑos

FIGURA 2

"Curva Ji! Sabidas" original de Libh: ú' re!{/cián dc la edad la edad el-l de la cOIICl'llfracióll. Tomado de Libhy (1955) p e ro modificada por la .HI.'i1iwción del po}"cl'llwje de aCl il'idlld di' Fig.2.

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radioca rbollo II/odemo. por la radillCfi\'idad específica ab.5o/lIw ellla escal(l

ordellada. Ll/llluestra indicada CO/I '·Biblia " era mUf pordón de refa d e los Rollos del Mar Muer/o" EI/ ese tiempo l/O se cO/1ocía SJI ·'edad rea/'" IJ//L'.\" '10

IU/bia

cOIllroversia

sobe 051/ dataciólI N. 58

Ciencia de los Orígenes 3


solar. En este aspecto, ya en 1958, el in ves tigador holandés, Hessel de Vries, había notado la discrepancia entre el tiempo radiocarbono y el tiempo "real". Primordialmente debido a las implicaciones geofísicas de estas variaciones, varios in vestigadores, notablemente el finado Hans Suess de la Universidad de California, San Diego, junto co n in ves ti gado re s de la s univers idades de ArilOna y Pennsylvania, dirigieron su atención a la magnitud y extensión de un fenómeno que llegó a ser concebido por tener una tendencia mayor o de largo período sobre el cual se sobre ponía un período menor de componentes de frecuencia más elevada. Se les dio la designac ión de "Efectos De Vries", pero informalmente recibieron

apodos como "culebreos", "meneos", "arrug one s" , "tort u os i dade s" , "curvaturas de tiempo", en las series de tie mpo de"C. La presencia de desvíos tanto de período largo como de período corto en el tiempo "C indicaba que por lo me nos uno de lo s su pues tos del método- más probablemente el supuesto de una cantidad constante de 14C

en orga ni smos vivos-se estaba

viola ndo e n g ra dos var iabl es en e l tiempo escala de"C. En los primeros años de la década de 1970, el desvío entre e l tiempo " C y e l ti empo aceptado como solar o "real"

fue determinado con e l uso de "C en par con la dendrocronología (a nillos de crecim iento en troncos). Se basaba la determinación de edades usando gene ralmente troncos de Seqlloia fiigall/ea de California y e l Pillll S arista/a, ahora, IOllgaeva. Este proceso inició una serie de estrategias diferentes para "ca librar" los va lo res de "C conv irtiendo los valores expresados en "años " C" a edades expresadas en años so lares mediante la suma o resta de los desvíos documentados para datos de re lac ión " C /dendrocro nología. La compone nte de va ri ació n sec ular de la rgo período de "C inicia lmente fue co ns iderada mej or representada po r función " onda de seno" co n una desv iación máxima de 800 a 1000 años a la distancia en el pasado de unos 7000 años. Eso se entendía que entre unos 1000 a 5 000 años A.C, las edades "C e ra n c rec iente mente "de ma siado jóvenes". La Fig ura 3 representa e l conjunto de datos de calibració n que se aceptaba a fines del primer cuarto siglo de investigación de radiocarbono. En los 25 años siguientes. los datos provistos con sec uoya y pino bristlecone que ha n documentado los siete milenios de tiempo 14C ha n sido ad icionado s por la seri e dendrocronológica europea y por otros métodos de datación que ll eva hasta el

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FIGURA 3 Fig. 3. Calibración de /a escala de tiempo radiocarbollo: {)esl';aciólI de delldrocrO/wlogía. {Jriw:ifJ(lfmC'lI/t! de pillO y seCl/oyll.

tomado de n/y/o/" 1987). 4 Ciencia de los Orígenes

eN de fechas obtenidas por

0-6 (JOO mIos AP. (AdllpU/do de Kleill /982"

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Pleistoceno. Las comparac iones de "C con los fechados de ndrocro nológ icos del roble irlandés, el roble a lemán, y el pino alemán para edades mayores, combinados con secuoya y pino aristata. para períodos posteriores, ahora llevan a unos 11 ,800 años de tiempo solar. Esta datación ha sido recientemente reseñada en un número de la revista Radiocarbon edi tado por Min ze Stuiver de la Un iversidad de Washington. Para el períod o a nt e rior a la disponibilidad del co ntrol de la dendrocronología muestras de los pares uranio/torio ('''U/''''T h ) y 14C d e so ndaj es de formaciones de coral , proveén los datos principales sobre los c ua les una curva de calibración de "C de Pleistoceno tardío se ha extendido a 24 000 años en "tiempo real" o, 20 300 años antes del presente. La Figura 4 represen ta la gráfica de las desviac iones entre "C y las supuestas edades "rea les" de los últimos 20.000 años basados pri maria ment e en la más corriente combinación dendrocronológica/ " C y la serie uranio/ "C cora l, como se presenta en el compendio desarrollado por Stui ver y sus colegas colaboradores. Basado e n datos de ca li brac ión más amplios, aparece que la anomalía "c por la variación secul ar de largo período en los últimos 25 mil años puede ser

caracteri zada como representación de la función de la lenta desintegración sobre la que han sido puestas interpretaciones de pe ríodo med io y corto ("efectos De Vrie s"). Los da tos del conjunto de ca li bración "c disponibles de 1970 se representa en el rec uadro derecho de la Figura 4. Para el período anterior a los 25 mil calibrados AP.(antes de l presente), los estimados del "C y otros métodos de datación del Cuaternario aplicados a muestras obtenidas de una variedad de co nte xtos, en c ierto g rado son inconsistentes co n re specto a indicaciones de la magnitud de los desvíos de la edad ¡'C y los estimados de las edades te rmol umini scentes de materiales de fogones del Lago Mungo, Australia, sugieren desviaciones en el rango de 3.5 mil a 5 mil años entre 27 mil y 3 1mil AP. Los estudios de la


EDAD CALENDARIO CALIBRADA ANTEPRESENTE

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FIGURA 4 Fig.4. Calibración de la escala de tiempo radiocarbO/w; Extensión hasta el Plioceno. Dt'.\úaci611 de eN de fechas obtenida,l' por dCJIdrocrol1ologla y por d(lladrJll de UfF/¡ de corales (diamantes ): 0- 30000 mIos AP. (Adaptado de Srr;)'('/" y BraziwUls 1993. y tomado de 7(lylor el. aI.l9(6). El rectángulo a la derecha es la porció/1 represelJfada por la escala del tiempo indicada en Fig. 3.

variación en la intensidad del campo magnético bipolar de la Tierra-que actualmente se considera causa mayor de variación secular de 14C de largo período----{;omo también comparaciones con las determinaciones precisas de "c y valores asociados de "'Ar/lOAr de depósitos volcánicos, sugieren menores desvíos para este período. No obstante, una interpretación de datos geomagnéticos, sugiere un incremento de desvío de 14C /tiempo solar, en eJ rango de 1,500-2,700 años entre 25-40 mil años, pero predice una buena concordancia entre tiempo 14C y solar en los alrededores de 45-50 mil años. Más estudios detallados serán necesarios para clarificar la magnitud de los desvíos en 14C para el período previo a los 25 mil añosAP.

El Desarrollo del Acelerador Espectrometría de Masa Desde el inicio de [os estudios de Libby en 1946 hasta fines de la década de 1970, la base para inferir

concentraciones de "C, y por ende, la edad 14C de muestras, utilizaba exclusivamente la tecnología de conteo por desintegración, en que las concentraciones isotópicas se miden por el conteo de eventos de desintegración en un detector de ionización o cintilación y luego se compara el dato observado en una muestra de edad desconocida con la que exhibe los estándares apropiados bajo un conjunto común de condiciones experimentales. Para "c, esto involucra contar las partículas beta, un ejemplo sería, los electrones cargados negativamente emitidos del núcleo "c cuando se desintegra formando " N. En el conteo de desintegración, una fracción relativamente pequeña de los átomos "c presentes en una muestra de carbón son actualmente detectados durante el curso de su medición. Aunque hay aproximadamente 5,9x 10'0 átomos de "c en un gramo de carbón "pre bomba", como promedio, en un tiempo de un minuto, menos de

14 de estos átomos se desintegrarán y quedarán disponibles para la detección. En gran medida, fue esta ineficiencia inherente en el conteo de desintegración que dió ímpetu a los esfuerzos para desarrollar la tecnología del conteo directo o por iones, en que se usa una forma de espectrometría de masa, donde se emplea un espectrómetro de masa en paralelo con un acelerador de partículas para realizarespectrometría de masa por acelerador, con la sigla (AMS). Dentro del año de la publicación inicial por R. Muller de la Universidad de California, Berkeley, del concepto en que se basaba el enfoque de AMS, se publicó el resultado de la primera edad "c por AMS aplicada a una muestra arqueológica usando el Ciclotrón de 224 Clll. del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de la Universidad de California. Desafortunadamente, problemas técnicos en el uso del ciclotrón basado en sistemas AMS para medidas de niveles naturales de "c en base rutinaria aparecieron, y como resultado, otro tipo de acelerador de partículas fue empleado para el conteo de "c, el acelerador tándem. En 1977, dos grupos de físicos simultáneamente publicaron propuestas acerca de cómo podría usarse el acelerador tándem para medir "c y otros isótopos cosmogénicos en concentraciones naturales usando solo miligramos de carbono. Este enfoque conocido como AceleradorTándem para Espectrometría Masa (TAMS) resultó ser una tecnología práctica, no solo para "c, sino también para un amplio conjunto de isótopos cosmogénicos. Hasta la fecha, casi todas las determinaciones de edades AMS de "c han sido obtenidos en tipos TAMS de instrumentos AMS . La Figura 5 es una representción del tipo TAMS del sistema AMS en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de la Universidad de California. Se habían anticipado tres ventajas de la tecnología AMS para mediciones de "c por la mayor eficiencia detectada en el sistema TAMS. Primera, gran reducción en tamaño de las muestrasdesde gramos a miligramos, y con un N. 58

Ciencia de los Orígenes 5


poco más de esfuerzo, hasta un nivel menor de 100 microgramos. Segunda. gran reducción posible en el tiempo de conteo. Reducción desde varios días, o semanas, o aun meses con el sistema

de

micro

y

mini

conteo

de

desintegración, a pocos minutos de

conteo con el sistema AMS alcanzando ±I % de estadística de conteo. Finalmente, se anticipó que grandes incrementos en la aplicación al marco del tiempo-desde la rutina corriente de 40 a 50 mil años hasta una cifra de 100 mil años. En las últimas dos décadas, las dos primeras ventajas de la nueva tecnología- reducción en tamaño, y reducción en tiempo de conteo~han sido alcanzadas plenamente. Porque ya ambas ventajas han sido posibles en usos rutinarios. La tercera no ha sido alcanzada todavía debido a la imposibilidad de evitar la microcontaminación de las muestras con carbono actual durante la preparación de

muestras. Mucha de esta contaminación se debe al requerimiento que tienen la mayoría de los laboratorios que las muestras deben ser convertidas en carbón grafítico para uso en la fuente de iones del sistema AMS. Aun partes por millón de contaminación de carbón moderno afectan los niveles de base y limitan generalmente las edades

ITIUXIITIUS

AMS de

alcanzables en la datación hasta los 40 milo 50 mil

"c

años.

El desarrollo de la tecnología AMS ha provisto un medio técnico para que un muy bajo contenido de carbono en las muestras, como los extractos de hueso y de cerámica, junto con

materiales de microlTIuestras como semillas o pelos , puedan ser rutinariamente datados por "c. Debe ser recalcado que las determinaciones de edad I'C en base de AMS no son necesariamente ni más ni menos exactas o precisas que las basadas en conteo de desintegración. Corri e ntemente la ventaja principal de la tecnologíaAMS para aplicaciones de "c es la posibilidad de obtener datación significativa con muestras que contienen solamente microgramos de carbón. En la última década , el uso extensivo de tipo AMS para el análisis I.J-C ha continuado a crear nuevas y más extensas áreas de investigación donde los datos de I'C han dado nuevos e importantes conocimientos que no hubieran sido posibles o prácticos con conteo convencional de el desintegración. En las ciencias biomédicas, enfoques completamente nuevos para estudios de elementos de trazo usando concentraciones de I-l C natural en lugar de concentraciones de

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FIGURA 5

Fig. 5. Aceleradorde ESpt'ctrometría de Masa : Represen/adón esquemática dI' los principales elemelltos del tipo TAMS- sistell/o AMS del LlIboratorio ÚlI\ '/'/'IlCl' Ul'ermo re de la Universidad de Cal!f'úmia (LLNL), (Preparado coJ/ la generosa asistencia de.l. R, SOl/tl/(J/l (LLNLI Y tomado de Taylor 1997),

6 Ciencia de los Orígenes

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trazo de ]'C, han hecho posible estudios no posibles antes en investigaciones o clínicas. En arqueología han habido varios temas y tópicos que han recibido impactos significativos por la nueva posibilidad de obtener medidas de ]'C con muestras de solo unos miligramos. Robert Hedges, del Laboratorio AMS de Oxford ha hecho notar que las ventajas de micromuestras de l~ C para el análisis tiene la habilidad de incrementar la confianza en el estimado de edades de ]' C como también la generación de información cronológica nueva . Incremento: la capacidad de medir nuevamente resultados de datados problemáticos, la posibilidad de aplicar estrategias altamente selectivas por su pretratamiento químico, la habilidad de comparar diferentes fracciones químicas de la misma muestra y elegir el material de la muestra que sea más relevante, todos estos han sido factibles por el análisis de I"C a través del método basado en AMS. Una buena ilustración del efecto de poder medir con certeza muestras de miligramos es el estudio de muestras de maíz excavadas de dos refugios rocosos en el Valle de Tehuacán , México. Muestras de Zea l1W}'S de estos refugios habían sido considerados los primeros cultivos de maíz en el Nuevo Mundo. En los primeros años de la década de 1970 su edad había sido estimada en base a determinaciones convencionales de ]' C obtenidos de carbonilla supuestamente asociada estratigráficamente con las muestras del Valle de Tehuacán. En contraste con los valores de 5 350 a 7 000 AP. dados por la carbonilla asociada, los valores dados por solamente miligramos usando el análisis por la base AMS, reportado por Austin Long de la Universidad de Arizona, fue de I 560 a 4 700 AP. para las muestras de Cueva San Marcos, y 450 a 4 090 AP. para las de Cueva Coxcatlán. La aparición tan tardía del maíz en Tehuacán levanta interrogaciones acerca de los supuestos acerca de dónde apareció la domesticación del maíz en Mesoamérica,


Resumen Al llegar a la quinta década del uso de datación por radiocarbono, el método continúa proveyendo firme s bases sobre las que la mayoría de las escalas temporale s de la arqueo logia prehistórica se basan para los últimos 40 a 50 mil allos. El gran éxito técnico del método " C ha provisto un ímpetu mayor para el carácter interdisciplinario de la investigación arqueológica contemporánea. Fue por lo tanto plenamente congruente que un temprano proponente de es tudio s interdisciplinarios en arqueo logía, el extinto Frederick lohnson, llegó a ser un adelantado sustentador del método por "c entre sus colegas. El tema general de sus inquietudes en los orígenes del método aún mantiene su importancia a medida que miramos hacia adelante a los hori zon tes que continúan expandién dose en la aplicación de "c a los estudios arqueológico s: "EI progreso en el desarrollo . .. [de da/ación radiocarhollo} depende en gran m edida del carácter de colaboración [entre arqueólogos}' o/ms cientificos} El valor .fillll/'O r la u/i1idad del método depende ell mayor grado del éx ito de la contil/ua colahoración elltrefisicos. arqueólogos. geólogos, holól1icos, y ollvs. ,. Bibliografia Hanl, E. 1991<. Gcoch :mkal and gl!ophysicn] implications 01' radiol:. calih.Geo('himim el COSIIWC!Jillli('(/ Act. 62:2025·X. Uanl. E. Amold. 13. Hamcl in, N. Tisnl!ra t- Labordc & G. Cahim;h. 199X. RadlOcarhon calíb. by mcansof mass speclromct 23U,Fh/2J4U & 14C ¡:ora[ agcs. An updatcd based samplcs from Barbados. Mururoa and Tahili. Radiocarholl, in press. BdL \V.T. 1991. T hcmlo1um inescc:ncc: datl!s 101' the Lukc: Mungo uborigina l lí replacl's and lhcirnplil:adtion fOf lh\.' radiocarhon 11m\.' sC<l lc. Arc/¡aeolll('/I:¡'

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FE DE ERRATAS Lamen/amos realmente que en el nlÍmero anterior (set.-dic 2000, N °57) en la página 6, indicamos erróneamente que laja/agrafia era de Rich Kirchller. Debe leerse, lose( Puschl. gerente de alimentación del barco_ De/ectado gracias a Rober/ Nansen. _

L~RíGENES

ULA&ONU (NUt

lA Clf.N(IA y LAS UClITUIIAS

¡Ellihm ql/e l'lfJertíVWl1os.' LlI Casa Edifo/"{/ SlId(lllJu;ClIlI(I (S. Marfill .J555,

Florida Oe.He, Buellos Ain's ) dI! Algelllilla, a('ab" de publica/" es/a obm del DI: Roth. Libro cllm!>rt' para la clase de Cie/lcia y Religióll (Filo'\"tifía de fa Ciclláa),.\· ¡mm rado (! /1 c r eaciolli.wl(), Ya t'.~/(í ell

interesado

idiomas. Sugerimos que /¡l1l{Wl ,w.~ "edid(}.~ .l"ill demora /JIIc.t podrá agolllrSt! mlly pmlllo. •

Iradl/ccitÍll a sf!Ís O/fm;

N. 5B

Ciencia de los Orígenes 7


Sol.

Tamano a Escala

El CUARTO DIA Algunas Discusiones acerca de los Eventos de la Creación de Génesis Dr. Arie! A. ROlh

El llamado "Juicio del MOllo" es famoso en Estados Unidos porque se llevó contra un maestro e n Tennessee, John Scopes, e n 1925 , por e nseñar evolución en escuela pública . Esto contrariaba una nueva ley del estado de Tennessee. El fiscal demandante fue el creacionis ta W.J.Bryan, tres veces candidato a la presidencia de los EEUU; el defensor fue un famoso abogado que apoyaba la evolución, C. Darrow. En el ju icio, Darrow preguntó a Bryan ¿cómo pudo haber tarde y mañana en los primeros cuatro días de la semana de la creación antes de la existencia del sol, c reado e n el cuarto día? Bryan respondi ó sugirie ndo que los días de la c reación pueden haber s ido largos períodos. Su argumento no resolvió el problema de tener tardes y mañanas sin un sol. E l juicio encontró a Scopes cu lpable, pero la decisión fue cambiada más tarde e n base a c uestio nes legales. Ambas pal1es declararon la victoria, y muchas cuestiones quedaron sin respuesta.' El juicio tuvo un dramático efecto e n reducir la cobertura de la evo lución en los textos de las escuelas secundarias du rante décadas. Parece, a l menos e n principio , bastante incongruente que haya una tarde y una mañan a antes de la creación de un sol, como la secuencia en el relato del Génesis. Algunos han usado este prob lema para sugerir que el relato bíblico de la creación tiene poco significado.' La Biblia no lo presenta como tal. Lea Génesis 1: 1 a 2: 15 . Cons iderare m os las siguen te s preguntas: ¿Qué fue creado en el cuarto día? ¿Implicó la creación de todos los 8 Ciencia de los Orígenes

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objetos celestiales, o só lo del sol y de la luna , o existen otras posibles inte rpretac iones? ¿Cuá l fue la fuente de luz creada e n el primer día? ¿S ugie ren los primeros dos versículos del relato de Génesis que la materia de la tierra y los objetos celestiales estaban en su lugar en e l mome nto en que co me nzó la semana de la creación? ¿Cuándo fueron creadas las estrellas? Modelos Entre lo s muchos modelos diferentes acerca de la semana de la c reación, resumiré só lo tres de los principales. 1.- TODO SE CREÓ DURANTE LA SEMANA DE LA CREACiÓN La materia de la tierra fue creada en el día l. La vida se creó en los días 3, 5 y 6. El sol, la lun a, y el resto del universo se creó en el día 4. La luz de los tres primeros días fue creada de un a manera no revelada por Dios, y después proporcionada por el sol. El uni verso entero tiene solamente unos pocos miles de años de edad. 2.- EL SISTEMA SOLA R SE CREÓ DURANTE LA SEMANA DE LA CREAC IÓN , EL RESTO DEL UN IVERSO ES MUY ANTIGUO. Las estrellas, galaxias, etc., fueron creadas por Dios hace muchos millones de años. El sistema solar tiene solamente unos pocos miles de años. La materia de la tierra fue creada en el día 1, la vida e n los días 3, 5 y 6. El sol, la luna y los planetas fueron creados en el día 4. La luz de los tres primeros días fue creada de una manera especial por Dios y a partir del día 4 fue proporcionada por el sol. 3.- LA VIDA EN LA TIERRA FUE

Afie! ROl/¡ es director cm ériro de GR!,

COI!

d(lCTorado en hiologÍa de la U,,¡ver.\'idad de MidJigol/.

CREADA RECIENTEMENTE DURANTE LA SEMANA DE LA CREACIÓN. TODO EL RESTO DEL UN IV ERSO, INCLUYEND O EL SISTEMA SOLAR, FUE CREADO HACE MUCHO TIEMPO. El universo fue creado en el pasado di s tante. Esta creación incluyó el s istema solar y una tierra oscura y vacía. La tierra estaba preparada para la vida y la vida fue creada sobre ella hace unos pocos miles de años durante la semana de la creación. Durante la semana de la creación la luz procedía del sol, que ya existía. Un aclaramie nto parcial de las densas nubes en el día 1 de la semana de la creación iluminó la tierra, pero el so l, la luna y las estre ll as, aunque estaban presentes, no eran visibles desde la tierra. La luz era simi lar a la de un día encapotado. El aclaramiento completo de la c ubierta de nubes e n el día 4 permitió que el sol, la luna y las estrellas, que ya existían previamente, fu eran plenamente visibles desde la superficie de la tierra.' De esta manera su presencia se registra en ese día. Discusión Una aceptación literal del relato de la c reación en Génesis indica claramente que cada día de la creación fue de aproximadamente 24 horas de duración. La sugerencia de que los días de la


creación fueron extensos períodos de tiempo, una explicación popular, no es considerada en el texto bíblico mismo. Para cada uno los seis días de la c reación , la Biblia declara de manera clara que hubo una tarde y una mañana. Más discutible es la cuestión acerca de la fuente de la luz en los tres primeros días de la creación, puesto que el sol no se menciona hasta el día 4. El libro de Génesis registra la producción de luz tanto en el día I como en e l día 4 (Gén 1:3, 15) de la semana de la creación. M ientras que no se dan los detalles sobre la fuente de la luz en el día 1, no sería impensable que un Dios que pudo crear un universo de estrella s, también proporcionara luz en los días I al 3. Si hubiera una fuente localizada y si la tierra ya estuviera rotando, habría tarde

y mañana en la manera convencional. Se ha sugerido también que Dios mismo pudo haber sido la fuente de la lu z. dado que se le describe en otro luga r de la Biblia como deslumbrante luz (Ez 1:2728; Dan 7:9-10, I Tim 1:16), y Él será la fuente de la luz para la Tierra Nueva, e n donde no habrá necesidad del solo de la luna (Ap 21 :23 y 22:5). En esta línea de pensamiento. una de las preguntas que frequentemente surge acerca de la semana de la creación se refiere al ti empo que tarda la luz para llegar de estre llas lejanas. En una noche clara, in c lu so sin un telescopio. uno puede ver la casi imperceptible nebulosa de Andrómeda, cuya luz tarda más de un millón de años en ll ega r ha sta nue stros ojos. Si las estrellas fueron creadas en e l día 4 (Gén 1: 16) unos pocos miles de años atrás. ¿cómo podemos ver la luz de las estrellas distantes, algunas de las cuales están tan lejos que su luz tarda miles de millones de años en ll egar hasta nosotros? Una manera de resolver este problema es aceptar que las estrellas fueron creadas mucho antes de la semana de la creación. Algunos sug ieren que Dios pudo haber creado las estrellas recientemente, haciendo que su lu z llegara instantáneamente a la tierra y e l hombre pudiera verla y disfrutar de ella. Además, debido a que Dios creó a un Adán en su madurez y tambi én árboles

maduros, ¿por qué no crear también un uni verso aparentemente maduro con

respecto al molde radiante de luz? E sto último es una posibilidad definida, aunque más urdida. Se puede pensar en las razones para crear a un Adán maduro (los bebés no se valen por sí mismos) o árboles maduros (los pimpollos no producen la fruta necesaria), pero que Dios haga parecer que la luz haya estado viajando durante miles de millones de años luz. cuando en realidad no lo había hecho, parece menos esencial y ha sido interpretado por algunos co mo un desafío a su integridad. El Dios descrito en la Biblia es veraz y nunca dice una mentira (Isa 45: 19; Ti 1:2; Heb 6: 18). Algunos se sienten mejor con la idea de que al menos las estre llas fueron creadas hace mucho tiempo, permiti endo así que la luz tuviera el

tiempo necesario para alcanzar la tierra. Una interpre ta ción común relacionada con este punto es que la referencia a la s estrellas en la descripción del día 4 de la semana de la creación ("Hizo también las estrellas" - Gen 1: 16 ) es una declaración parentética diferente de la s otras acti vidades del día 4. y es solamente una declaración de que las estrellas fueron creadas por la misma deidad. Por otra parte, se ha sugerido algunas veces que debido a que la palabra " hizo" fue insertada en la traducción y no es parte de los manuscritos hebreos, las estrellas fueron creadas tambi én en e l día 4, juntamente con el sol y las luna. Esta última co nclu s ión puede no ser la intención del autor original, puesto que anteriormente (Gen 1: 16a y también 1: 14) se habla solamente de Dios haciendo las dos grandes luminarias. Según esto, la declaración "también las estrellas" no parece parentética. Algunas veces el énfasis está en las palabras originales hebreas usadas en los primeros manuscritos. "Crear" (hora) se usa para describir algunos de los actos creadores de Dios, mientras que "hacer" (asah) se usa para el sol, la luna, las estrellas, etc. La implicación es que las luminaria s están en una diferente categoría de los actos de la creación. Sin e mbargo, puesto que tanto asa" como

bara se usan más tarde para describir la creación del hombre (por ej. Gen 1:2627) en el día 6, la distinción no parece muy significativa. De la misma ma nera, el lenguaje hebreo no tiene una forma verbal de pasado perfecto y no puede distinguir entre Dios "hizo" y "había hecho" el sol y la luna (Gen 1: 16 primera parte). De este modo, basados en la sintaxis, los esc rito s or iginale s no pudieron proporcionar una preferencia por los modelos I y 2 (sistema so lar joven) comparado con el modelo 3 (sistema solar muy antiguo), o viceversa.

Una de la grandes incógnitas por resolver respecto al relato de la creación del Génesis es la interpretación de los dos primeros versículos de Génesis que declaran que Dios creó los cielos y la tierra, y continúa con una descripción de una oscura tierra vacía y con agua. ¿Se aplica esa descripción a una tierra que existió durante un ex tenso período anterior a la semana de la creac ión, o se

refiere a la tierra tal como se formó en el día 10 La mayoría de las traducciones

,

6,

,~' •

SalUnlO con 5115 II/nas l1I(Jyore.{. Vea seccián

NOTICIAS pal'll los últimos daros

proporcionan una traducción equívoca, debido a que e l hebreo permite más de una inte rpretación . Algunas traducciones favorec en la primera interpretación comenzando el relato co mo " Cl/ando Dios emprendió la creación de los cielos y la tierra -siendo el mundo entonces tul yermo sin/orma, COIl oscl/ridad sobre los océanos.v sólo 1m aterrador vielllo se movía sobre el agl/a- dijo Dios, 'Haya luz . .. " Estas traducciones definidamente implican la existencia del planeta tierra antes de la

creación descrita en lo s siguiente s N. 58

Ciencia de los Orígenes 9


ve rsíc ulos. Con referencia a lo s

de una edad muy antigua para la mate-

manuscritos hebreos, lino parece tener una elecc ión aquí.

ri a tanto de la tierra como del uni verso.7

La descripción de una tierra oscura y vacía cubierta de agua (Gén 1:2) podría implicar que la tierra existió en este estado un tiempo suficientemente largo como para merecer se r descrita.

Esto está reforzado por descripciones sim ilares en otros lugares de la Biblia. Job 38:9 habla de una tierra original con una cubielta de nubes que la envolvía en "pañales", y muchas traducciones de 2 Ped 3:5 hablan de la creación de una tierra "surgida del agua." Esto parece im plicar algo en existenc ia antes de la

semana de la creación. Estos tres pasajes pueden sugerir una tierra original y

oscura cubierta

C011

agua, que podría

haber estado aquí por un largo tiempo

antes. No hay una mención específica de la creación del agua e n el relato de la creaci6n en Génesis, pero su creación está implícita en Juan 1:3 y Col 1: 16. El libro de J ob puede estar describiendo las estrellas presentes en el momento de la creación de la tierra, cuando declara "Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios" (Job 38:7). En este ve rs íc ulo las estre llas han sido interpretadas por varios comentadores bíblicos tanto representando ángeles' como es trellas reales.' La última interpre tación requiere un universo ex istente anteriormente a la semana de

la creac ión. Se ha argumentado ta mbién que puesto que el cuarto mandamiento (Ex 20: 11) declara que Dios creo los "cielos y la tierra" en seis días, todo debe haberse creado e nt onces. Este argumento es equívoco, puesto que el términ o usado para cielo en el original

hebreo (.I'hall1l1yilll) se usa de diferentes formas y no es totalmente inclusivo. Se aplica al firmam e nto (Gén 1:8), a la fuente de la lluvia (Gén 8:2; Deut 11: 11), al lugar para las estrellas (Gén 1: 17; Deut 10:22) y para los pájaros (Gén 1:20; Sal 104: 12). Algunos datos científicos, además de la questión an teriormente mencionada sobre la luz de las estrellas, pueden ser presentados como evidencia 10 Ciencia de los Origenes

N, 58

Aunque no todo s estos datos son consiste ntes ,' son parte d e la información qu e procede de la naturaleza y que ayuda a resol ver cuestiones y detalles que la Biblia no trata directamente. Estos datos no deberían ser ignorados,

Conclusiones Obviamente el breve relato del Génes is acerca de los comienzos dej a muchas intcn'ogantes sin respuesta, y son

posibles di versas interpretaciones. No hay mucha cabida al dogmatismo aquí. La declaración de la creación de la luz por Dios en e l día 1, responde a la objeción de la ocurrencia de la luz antes de la aparición del sol en el día 4. Podría responder también a la objeción de que no habría tarde ni mañana si la luz fuera procedente de una fuente ex terna para una tierra en rotación, Por otra pm1e, si

el sol estaba ya presente antes de la semana de la creación, la cuestión de la lu z puede resolverse de acuerdo con el escenario propuesto por el Modelo 3. Las cuestiones más rel evantes acerca de la semana de la creac ión surgen de ulla

ausencia de infonmlción detallada y no de la con tradición. El Modelo 1 propone que todo fue creado durante la semana de la creación. Encaja bien con parte del relato de la creación (Gén 1:3-2:3). Tiene que responder a sugerenc ias (pero

no

afirmaciones) en la Biblia acerca de la existencia de una tierra y de las estrellas antes de la semana de la creación (Gén 1: 1-2; Job 38:7,9; 2Ped 3:5). Tiene que responde r también a la objeción resul tante de que la luz ll ega a la tierra desde millones de años luz de distancia, así como otrdS evidencias de un uni verso

vieJo. El Modelo 2 propone un uni verso viejo y un sistema solar reciente. Esto responde a la objeción del tiempo que tarda la luz en llegar desde estrellas muy distantes. Además, artic ula bien con el relato específico de la semana de la creación (Gén 1:3-2:3), pero no articula con las inferencias bíblicas de una tierra existente anterior a la semana de la creación. Tampoco empalma con las

interpretaciones que sugiere n una edad antigua para la materia de la tierra. Se podría sugerir una tierra antigua vacía en existencia por largo tiempo antes de la semana de la creación sin un sistema

solar asociado en el que gira, pero esto parece raro. Otra alternativa es que el so l fuera creado e n e l día 1. para proporcionar lu z, pero que no llegó a ser claramente visible hasta el día 4, tal como lo sugiere el Modelo 3. El Modelo 3 propone que existía un a ti erra vacía y todo el resto del sistema solar, antes de la semana de la

creación. Esto resue lve efecti vamente la cuestión de la luz y de la existencia de tarde y mañan a antes de que el so l aparec iera en e l día 4. La lu z preexistente y las luminarias se hicieron visibles en los días 1 y 4 respectivamente por e l aclaramiento de un a den sa cubie rta de nubes. Sin embargo, este proceso e n dos etapas (día I y día 4) de aclaram iento de la cubie rta de nubes de la tierra parece urdido. En este modelo, el sol y la luna no son creados en el día 4 como parece implicado en el relato bíblico, sino que aparecen en el día 4. Articula bien con muc hos de los datos que sugieren un universo anti guo,

incluye ndo la materia de la ti erra, y también con las inferencias bíblicas de una ti erra existente antes de la semana de la creación. Cuando se ti ene en cuenta

tanto el relato bíblico como los datos c ientífi cos, el Modelo 3 responde a mu cha s preg unt as, pero nue stra

información acerca del pasado es tan limitada que no hay garantía de ninguna concl usión definiti va. Es importante notar que ninguno de los tres modelo s propuestos arriba desafía el concepto de una semana de creación en seis días y que Dios descansó el séplimo día, sábado. Esos importantes aspectos del relato de la creac ión de Génesis (Gén 1: 1-2: 15 ) y el cuarto mandamiento (Ex 20: 11 ) permanecen intactos independientemente del modelo co ns iderado. Como es e l caso para muchas áreas del co noc imiento, no

tenemos todos los detalles que nos gustaría, pero la Biblia nos da la visión general. Referencias en p. 12


HOMBRES DE CIENCIA y DE FE EN DIOS ======Pa¡1e XXIX====== Por el DI: Be/I Clause/I JOSEPH HENRY (1797-1878), fue el principal físico americano de la primera mitad del siglo XIX. creía que

ense ñó Física, Química, Geología, y Min eralogía, Astronomía Arquitectura. Era una persona reservada

el conocimiento científico resultaba en

y quie ta, pero un profesor popular; sus clas es "proporcionan muchas impresiolla11tes pru.eba.\' de la

el mejoramiento 1110ral porque conducía a la contemplación de la creación de Dios. Siendo adol esce nte . Henry fue grandemente influenciado por la obra de George Gregory Popular LecllIres ()JI

Experi/l/elllal P/¡i!osophy. AStrollollly. a/l{l Chelllist/)'. Dijo una vez que este libro "I)(~io la Prol'idenóa ejerció ulla Ilo/(lhle influencia en mi vii/l/ ... jijó mi mente en el estudio de la 11{/(lIrale-;.o". Allí encontró "que la Divina Sabiduría actúa y gobierna eL universo IIlateriar. A la ciencia la consideraba un baluarte para la religión. Como estudiante en Academia AI bany. en Nueva York, Henry usó el C/¡e/l/ica l CatecislII [catecismo químico]. Este libro, al revelar las normalmente ocultas "leyes de la ""'feria", dio al lector

"l/JI

cuerpo de ill-

cOJ1trovertible evidellcia acerca de la sabiduría y beneficencia de la Deidad' y la defendió de "la il//l/oralidad, la irreligión y el escepticismo". También asistió a clases sobre la teoría geológica del diluvio: la tierra era el resultado de la acción del agua en el gran diluvio bíblico de Noé. En 1826 Henry se convirtió en profesor de Mate máticas y de Filosofía Natural en la Academia Albany. La Teología Natural se enseñaba como curso culminante "para arestiguar que lo c i ellcia (lumellta la religión cristiana" y '1 ue el estudio del "diseíio" e n la naturaleza, pued e revelar la existencia de Dios. Henry suponía que la filo sofía mecánica "proporciona el argumellto extrínseco más poderoso que se pllede aduc ir en apoyo de la verdad de la religión revelada". El "meCaJ1iS1UO de la lUltu.raleza "da lugar a un "sentido de la e.ristellcia y los

atribulOs de la Deidad". Desde 1832 hasta 1846 Henry fue profesor en la Universidad Princeton y

beneficencia, la sabiduría y el poder del Creador ". Sus estudios en electromagnetismo en Albany y en la Universidad Princeton le ll eva ron a la construcción del electroimán más poderoso de su tiempo.

al

uso

de

un

transmisor

electromagnético (importante para e l telégrafo). y al descubrimiento de la inductancia (resistencia). La unidad física de inductancia -el henry- recibió su nombre. Su creencia en la existencia de otras mentes como la s uya lo cond ujo a la conclusión d e que hay una Mente

Todopoderosa universo.

impregnando

el

Después que Darwin publicara su libro. Henry aceptó la evolución y la

selección natural con unas pocas dudas. El creía en la compatibilidad entre la ciencia geológica y las revelaciones bíbli cas . En sus clases de geología y revelación de los años 1840 en adelante. él declaró que "Toda verdad a la que el hombre puede llegar es p"rcial". Las tres divi s iones d e l

conocimiento humano ----ciencias físicas, psicología y revelaci6n-" loda s cOllducell al estoblecimiellto de la misma verdad sl/perlativa acerca de la

lose})/¡ f/(,IJ/'Y (1797 · J878 }

existencül y los atributos de Dios ". El

encontró "la JUlturale~a marcada COH designio". y creía que la naturaleza del Diseñador fue "dada por revelación ". La revelación proporciona "ideas a las cllales no podríam os llegar desde e:rperiellcias externas o illterl1as, los atribulOS morales de Dios, nuestra dedi cación a El" Y las cosa s "I'/.{!cesarias para Iluestro bienestar aquí v desde aqu(". "El !i ra" tell1a de

la Biblia es la revelación de la nlOral, no la \'erdad jlsicCl"" sin embargo, las dos son confluentes. La geología indi ca un comienzo y que el hombre ha caído y neces ita un salvador. Aunque "los malos hombres se hall esforzado por

pe/vertir las verdades de {la geología}. esta s mi,nl1as verdades han sido des cubiertas por hombres píos y buenos". La geología "correctamente entendida serlÍ hallada en cO/lcordaJlcia COll la Biblia correctameJZte interpretada ". Los dos puntos de apare nte discrepancia eran la edad del mundo y la introducción del pecado. He nry fue el primer secretario de la Smithsonian Institution. Ayudó a fundar la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) a finales de lo s años 40 del siglo XIX. L a operación de la s leyes físicas "me

parece

que

está

en

perfecta

concordancia co n las más altas

CIENCIA de los ORIGENES es una publicación cuatrimestral del GEOSCIENCE RESEARCH INSTITUTE de Loma Linda University, California. Las Divisiones de Inter y Sud América proveen el franqueo para que llegue gratuitamente a los profesores y alumnos interesados en sus colegios superiores y a centros y grupos de estudiante s universitario s adventistas. Grupos de cinco o más estudiantes pueden recibirla gratuitamente enviando cada año. a través del Departamento de Educación de su campo, la dirección y el número de est udiantes en el grupo. Otros in teresados deben enviar el franqueo y el cupón provisto en la última página. Director James Gibson

Redactor David H. Rhys

Redactores Asociados Edmundo Alva Ben Clausen

Secretaria Jan Williams

CONSEJO EDITORIAL - James Gibson (Direet. GRI), Benjamin Clause n, Katherine Ching, Elaine Kennedy, Clyde Webster

N. 58

Ciencia de los Orígenes 11


concepciol1es espiril/lales del carácter de la Deidad y es la mallera en la qlte la di\'ilw sabiduría opera al producir l()s fenómenos dc la nafllraleza. De dirixir III alención desde la nalurole:'l/ (1 la lIalurale:,a de D ios ". Henry fue miembro fundador de la Academ i a Naciona l de Cie ncias en 1863. y su segundo presidente desde 1868 hasta su muerte . A su funeral asistió el Presidente de l os Estados Unidos con su Gabi nete. l os jueces de la Corte Suprema. muchos miembros del

Congreso y muchos científicos. (Pri,ICl' IOII U11 i \'en i 1): ¡" II,://I//(I/It! ri a ll ./lriIl CL'!OIl. (' du/ ! '(/II I/llI s l l' I\'II!,·(l m/wll ú l/l/¡'e llry-ios{!l'h./¡fm l

El Cuarto Dia ...

. viene de p. 10

REFERENCIAS 1 Para má ... dl.'!a ll ~, al.'l.'n:a del juicio. D ¡ty~

G inger, llJ5 X. (1

SCOpl..'" r3l.:<l1..'011

} •

\'~r:

I;;tl R,

or Fo rl! ve r'.l Tenn. \. Jo hn T

Prl.'~!-. . Bo~!On;

lo ' L. H. Alkn (I..'d,). 1967. Bryan & nafro\\' at Dayton . R ll~~1! 1I &. RlI'~ ..

N. Yurk. ~ Pm l'J.:mplo: ( ;1' J . Sk illlll.'L 19JO. !Jucrnatioll;¡1 Crilical C UlIlllll!nl ary. Vu!' I T. & T. Cl ar"-, h hnhurgh. p, 1: ¡h) H . J. Van T il!. I IJ}:tí. The Four1h Day. Wm B. Erdmam Pub!. Cn. Grand Rapilb. I'vllchigan. p. KO. J Ver : R. E. Hn\!n. I lJ5 J. ('rcator & Hi, Wtlrbh\)p. P. P. Puh]¡~h in gA,~ .. Mm11llai n Vic w. C A. pp. 17- 21. ~ E. A. S pe i ~r. I %~. n I': !\ nch(lr S ihle: G": l1c~i" Dl. luhkday & C\I .. Inl.' .. Garden City. N, York. p. J. 1. P. Sm ith (ell .). lYJ5 . Thl..' Old Tl!slalll..:nl. The Bihle: Amerkan Tran~lalion . Un.uf Chil'tlgn Pre s ~. p. l . .5 A. Clar!.;..: . Holy !3i h le: Old Tl!st. V. 111: Joh lO So!ullltln. Re", ed. A b i~do n-Cokes hll ry Pre ~!'>. N. Y\lfk. 6 p,lr ej .. S . R. Dri"cr y G . B, Gray, In l . A critica! & E xegel il..'al COlll menwry on lhe Book n f Joh, S. R, Driwr. A. Plumll1l.!r. y C. Brisges (I!ds. l. The Intern . Critica! Cnmmclllary, V.I O. T & 1'. Clark. Edinhurgh 7 R. H. Brown. ! IJK !. Geo anJ Cu ... m il' Chronolngy, Ori ~i ns K:2 0- ~.5,

KA . Rolh. IlJlJX. O ri g in ~ . Li nking Se. & Sn iplurl!. pp. 2-16-274-. H a~\!na'l W n MI). R. & H. Puh!. A ~s , •

NOTICIAS DE CIENCIA - DI: Dari" H. Rf¡ys-

TEMPLO EN EL FONDO DEL

So n lunas pequeñas con diámetros

TlTlCACA Científicos de Bolivia. Brasil.

elípticas.

se hallan cerca de las islas del Sol y la

Luna.

(Astronomy. 3/ 2001 , p.32) •

el Lago Titicaca a unos 700 metros de prorundidad . de nt ro de Bolivia. los

restos que consideran ser de un templo de unos 200 metros de largo. Posiblemente sea del período tiahuanaco

con ulla antigüedad de unos I 500 años. En ell11 isl11o sitio se halló un mu ro y un camino de unos 800 metros. Los restos ( Vall.

Del.

n -()() ). •

NUEVAS LUNAS DE SATURNO y JÚPITER

CARTAS DE LECTORES (El número de Ciencia de los

En el mes de octubre pasado

Orígenes con tributo a Carl Sagan) ... me

astrónomos de dos (lb se rvatorio~ comunica ron e l descubrimiento de 4 nuevas lunas para Saturno . Por tre s meses sería el planeta de mayor número de lunas. 22. El siguiente era Urano con

ha dejado algo intrigado. Sin duda era

2 l lunas. El astrónomo Gladman y su equ ipo de Nice . Fra nc i a. lIsando el Observatorio Europeo del Sur situado en La Silla . Chile lo s avistasron en

agosto. Se trasladaron en setiembre al telescopio de Canadá-Franeia-Hawaii de Mauna Kea (Hawaii). y confirmaron su cleseubri miento de Chile. pero hallaron otros dos objetos que han catalogado

C0l110 lunas.

Todas son lunas l11uy

di stantes de Satu rno . a más de 15 millones de kilómetros de su superficie.

(se le cobarará sólo franqueo y envoltura) Sírvase Enviarme CIencia de los Orígenes para 2001 (3 números) Nombre ______________________________________________________ Calle y número __________________________________________________ Cu idad _____________________________________________________ País ____________________________________________________________ Incluyo la cantidad de $ _ _____ (dólares) (USA y México, $1.50, otros países $2.50) (En U5A puede enviar 3 sobres con dirección y timbrados , $0.45) Envíe a: Geoscience Research Institute (C. de los Or.) Loma linda University, Loma Linda, Ca lifornia 92350, USA.

N. 58

(Se. N. l/m'. 4-()(})

Luego el 5 de enero le llegó el turno a Júpiter. La Universidad de Hawai mediante su telescopio de 2,2 metros de lente, en la cima de Mauna Kea , descubrió 11 nuevas lunas para Jupiter, usando elementos de carga acoplada (CCO) que produce imágenes digitales. (www.ifa.HawaiiJ . Pero esto no termin a; el Centro Nacional de Investigación de Nice, Francia , anuncia 6 lunas más para Saturno. llevando su total a 30 lunas.

Alemania, Rumania, e Italia. hallaron en

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12 Ciencia de los Orígenes

menores de 50 km. y órbitas mu y

un hombre brillante y un gran comunicador: pero. ¿debe ser admirado

por los creacionistas? Me parece que su vida se dedicó mucho en ridicularizar y luchar contra los que creen en el origen

divino de todas las cosas .... Mis disculpas por esta referencia negativa. cuando la revista nos trae constantemente datos tan excelentes . (L. W. Montemorelos. Méx.) Leí ,\'// Ilota indicando la smpre,m de ql/e en Cien cia de los Orígenes el1 19YX o/mreciem, de.~pl/és de su ml/erte, /111 tribmo a Carl Saglll/ COII/() 'paladín de Ja ciellcia', s iendo que repelidll .\' l'e ce.\· .Iitslig á /a pmkián crcacionisw. Es mlly cierto lo que Ud. menciol/a acerca de Sil w/ra¡;oJIisJIlo al creaciollisl/Io, pIles mús de l/l/O I'e: COIlt'('J'sr! personalmente {'on Sagan acerca del origen dh';,/(} de la rida. También el! S// libm CONTAer inlrod//ce 1/11 problema /l/l/y difíc il al cre.reme híblico q//e 110 e:'ité m//y (~firlllado el1 el C01lOci/J/ienlO del "Cmu COI~flic{o ". COI/ lodo, creímos que a los lectores de Ciellcia de los Orígenes le,\' illleresa saher C/Ullldo hay Itlla I/oticia salieme acerca de hombres I/ofables de ciencia, especialme1Ile si lienen que ver con teorías sobre el origen de Jo vida, Apreciamos SIl crítico ('ollstructivlI Ime.\·llo.\' 1I1erln dé' que términos COII/O «Iriblllo" n un hombre de ciellda, pueden enrellClerse como apoyo a sus [ogros pero tambi én, a sus errores. Mucha s gracias, profesor amigo. (D.H. Rhys) •

Ciencia de los Orígenes - Número 58  

Revista de creacionismo.

Ciencia de los Orígenes - Número 58  

Revista de creacionismo.

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