Este editorial nunca debió ser escrito, pero la realidad siempre se impone y no queda alternativa que hacerlo. Ha muerto Roberto Segre, en un absurdo accidente de tránsito, el domingo 10 de marzo de 2013 mientras realizaba sus periódicas caminatas por el barrio de Niteroi, Río de Janeiro. AAA se hace eco de ésta ya divulgada noticia, como
un homenaje a su memoria y un testamento a su ejemplar labor pionera en la historia y
la crítica arquitectónica de América Latina, y sobre todo, en estas marginadas latitudes del Gran Caribe. Con tal motivo, hemos preparado una serie de artículos, tanto inéditos como previamente publicados, que pretenden, de alguna manera, construir una memoria inmediata de su largo y profundo quehacer en estos menesteres.
Pocos meses antes de este evento, recibí uno más de sus incontables correos electrónicos con los que manteníamos contacto, con el comentario de que debía publicar, si alguna vez me tocaba escribir sobre él, después de su fallecimiento....