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Contando el tiempo
Guatemala, viernes 11 de agosto de 2017 Fotos: Archivo
—El Fundador de esta fue Iuan Croz Religioso de la Serafica Horden, Natural de La Señoria d GNOBA Como se ve, esas inscripciones dan razón del año en que se edificó la iglesia, de su fundador y de la persona que ayudó a la ejecución de la obra. Probablemente serían hoy esas las únicas noticias que se conservasen acerca de aquel suceso, si no existiere un manuscrito de 25 páginas que las da tan amplias como puede desearse respecto a ese pequeño pero interesante y antiguo santuario, anterior, con mucho, a la fundación de la ciudad. Intitúlase el manuscrito Testimonio de los instrumentos auténticos sobre el origen de las dos santas imágenes: del Carmen en el cerro de la Hermita, y del Viejo en el pueblo de este nombre. Con advertencia de que poco despues de compulsado el presente testimonio se perdieron los originales. A 12 de Octubre de 1806. Aunque el testimonio lleva en la carátula la fecha de 1806, la información se había seguido en 1762, a instancia de don Juan José Morales Rox y Alfarol, que cuidaba por aquel tiempo de la iglesia del cerro del Carmen, tenía en su poder los papeles viejos y poseía otras noticias curiosas relativas al mismo asunto, que se agregaron a las diligencias.
Un genovés llamado Juan
El nombre fue acuñado a principios de la época colonial, cuando al conquistador don Héctor de la Barreda le fue otorgado dicho valle en calidad de repartimiento. Esta fotografía data de 1875.
La ermita del cerro del Carmen
Sobre una colina poco elevada, al noreste de esta capital, hay una pequeña y antigua iglesia, cuya historia es poco conocida por la generalidad de los habitantes de Guatemala. Ella dio nombre al valle en que se edificó esta ciudad, que lo tomó, a su vez, de aquel, viniendo a llamarse La Ermita, con cuya denominación aún se designa a Guatemala en algunos pueblos circunvecinos.
José Milla y Vidaurre*
obre la puerta de la sacristía de esa iglesia, hay una lápida, o mejor dicho, tres mal unidas lápidas, en las cuales con trabajo puede descifrar el curioso observador las siguientes inscripciones, que copio textualmente: —El que alludo AL fundador de esta Casa Fue El Ylltre. Dn. Anto Maria Creber y D. Justiano Conquistador.— —La Birgen Madre de Dios Concebida sin pecado original: — 1620 (Aquí un signo: dos ramas entrelazadas y las iniciales IHS en el centro).
De todo ello aparece que, algunos años antes de 1620, vino al Reino de Guatemala un genovés llamado Juan Corz, y no Croz, como dice la inscripción que he copiado arriba, de quien también hace mención el padre Vásquez en su Crónica de Guatemala. El referido genovés había hecho su visita a los santos lugares y al volver de su peregrinación, pasó por la ciudad de Ávila, en España. Como supiesen las religiosas del convento de Santa Teresa de dicha ciudad que Corz proyectaba venir al Reino de Guatemala, lo llamaron y le recomendaron trajese una imagen de Nuestra Señora del Carmen, que la santa fundadora había destinado para estas comarcas. Otra imagen de Nuestra Señora en el misterio de su concepción inmaculada, que Santa Teresa tenía también en su oratorio, fue entregada por la misma santa a un hermano suyo que vino de gobernador a Nicaragua, y es la que menciona el manuscrito con el título de Nuestra Señora de la Concepción del Viejo, porque fue en el viejo León donde se quedó la efigie. Vásquez da una noticia más circunstanciada del carácter y virtudes del genovés Juan Corz que la que se encuentra en el manuscrito que me ha suministrado datos para esta relación; pero este es más abundante en detalles respecto a la fundación de la iglesia del cerro del Carmen. Hablando de Corz, dice el cronista: “Era este sugeto (sic) de suave y espiritual conversación, bien dispuesto en la corpulencia, hermoso de rostro, affable (sic), humilde, comedido y que con pocos años pasaba de los cuarenta.” Tanto la Crónica como el manuscrito agregan pormenores acerca de la vida contemplative y penitente del fundador de la iglesia del cerro; pormenores que no carecen de interés, por referirse a una persona cuya memoria está unida al templo más antiguo de Guatemala. El piadoso varón aceptó el encargo de las religiosas de Ávila y trajo consigo la imagen, haciendo la travesía desde España hasta nuestras costas del norte, en la nave llamada María Fortaleza, donde fue recibido por caridad. Habiéndose internado en el país, fijó su residencia entre