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Autores: Antonio Mendoza C.I.V- 5.321.692 Yessica Caicedo C.I.V-15.566.969 Yuraima Contreras C.I.V-10.154.053


UNIVERSIDAD YACAMBÚ VICERRECTORADO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

San Cristóbal. Junio 2014


Por: Yessica Caicedo

Los Wayuu o Guajiros son aborígenes de la Península de la Guajira, sobre el mar Caribe,

que

habitan

territorios de Colombia y Venezuela, sin tener en cuenta las fronteras entre estos dos países sudamericanos. Ocupan un territorio de 15.300 Km2 dentro del departamento colombiano de la Guajira, Colombia y 12.000 Km2 dentro del estado Zulia, Venezuela. El clima de sabana xerófila al sur y occidente (Baja Guajira) y de estepa árida o semiárida al norte y oriente (Alta Guajira), es cálido y seco, la lluviosidad de esta región es muy reducida y sólo hay lluvias en el juyapu, entre septiembre y diciembre. En la Alta Guajira está el denominado Macizo Guajiro conformado por las serranías Macuira, Jala'la, Chiare, Cojoro y Cocinas y el cerro Epitsú, que alcanzan hasta 900 m.s.n.m. Al sur de la baja Guajira corren, hacia el occidente el río Ranchería y el río Limón hacia el oriente. Es una región con un clima cálido, seco e inhóspito, bañada por los ríos Ranchería (Colombia) y El Limón (Venezuela). Presenta unas estaciones climáticas marcadas por una primera temporada de lluvias, denominada Juyapu, que se desarrolla durante los meses de septiembre a diciembre, seguida de una época de sequía, conocida como Jemial, que va desde diciembre hasta abril. Posteriormente, viene la segunda temporada de lluvias, llamada Iwa, para terminar con una larga temporada de sequía que va desde mayo a septiembre.


Antonio Mendoza. En la Guajira, los indígenas wayuu viven en pequeños asentamientos de casas dispersas llamadas comunidades, en donde algunas de ellas, pueden encontrarse cerca a una fuente de agua, generalmente algún pozo de agua permanente o un jagüey del cual en muchas ocasiones y dependiendo de la necesidad los indígenas se ven obligados a consumir agua en condiciones deplorables de salubridad. Estas comunidades están habitadas por familias emparentadas, regidas por un sistema matrilineal, cuyo jefe es generalmente el tío materno o taulala; todos los miembros vinculados entre sí por lazos de consanguinidad por la línea materna, llamados apushi, son los parientes "de carne" y pertenecen a una casta de los cuales podemos resaltar la casta Uriana, la casta Epieyú, la casta Jusayu entre otras.

En ocasiones los wayuu utilizan como nombre propio sitios que suelen identificarse

con

ciertos

espacios

geográficos de la península. Algunas familias viven en modestas casas de una sola pieza y otras en sus autóctonas "waurushe" o chozas de paja y madera sin paredes

Para sobrevivir, los wayuu venden chinchorros, cobijas, bolsos y mantas adornadas con imágenes de la vida wayuu; también hacen gorras y "guaireñas", un calzado muy sencillo de piel, madera o paja, que venden y confeccionan ellos mismos aunque no hayan tenido capacitación previa en estos temas, probando así, la inteligencia innata y la tradición artesanal conservada por generaciones.


En los diferentes sectores que componen el departamento de la guajira, se pueden encontrar también, las distintas maneras de sobrevivir del wayuu, en donde es fácil encontrar comunidades que dependiendo del área donde se encuentren viven de la cría de animales, del cultivo del maíz, la yuca, las hortalizas entre otros; igualmente, viven de la quema de la madera para convertirla en carbón, de la venta de gasolina y en general de la comercialización de diferentes productos. Por cultura, los wayuu en su mayoría viven en sus rancherías, ubicadas en las zonas rurales de los asentamientos urbanos, en donde el acceso a la educación en muchas de ellas, solo se da para beneficiar a la población infantil. El acceso de la educación a la población adulta es muy limitado o nulo; prueba de esto, es el índice tan alto de personas en situación de analfabetismo que registra la población adulta wayuu. La vulnerabilidad en los wayuu no solo es en el aspecto académico sino también en el aspecto nutricional, psicológico y ambiental, siendo este último, producto del desaseo en que se encuentran muchas de las comunidades indígenas, en donde es fácil encontrar indígenas de todas las edades viviendo inmersos en las basuras acumuladas en sus rancherías, considerados todos ellos por tal motivo, en situaciones de riesgo debido al nivel de vulnerabilidad en que se hallan tanto en su salud física como en su salud emocional.


Yuraima Contreras

Aunque el contacto con los conquistadores europeos data del siglo XVI, los wayuús no fueron conquistados sino hasta muy tardíamente, después de la independencia de Colombia y Venezuela. En esto influyó tanto la resistencia indígena, como las duras condiciones ambientales del desierto, que sirvió como refugio a los wayuús. Los Wayuu creen en el poder de los sueños y asumen que éstos, son predicciones de hechos que realmente van a suceder. Por esto, si el sueño es un mal presagio, se reúnen con otros amigos y hacen una danza ritual para que el sueño no se cumpla. El Idioma: Pertenece a la familia Arawak y se denomina Wayuunaiki. El lenguaje Wayuunaiki es más que todo pronunciado por la garganta del Guajiro, un lenguaje único e interesante, por el que fue bendecido este extraordinario pueblo indígena del mundo

Alfabeto Wayuu Estudios de investigación revelan que la lengua Wayuunaiki posee un alfabeto conformado por 22 letras de los cuales 6 son vocales y 16 consonantes.

Vocales a, e, i, o, u, ü

Consonantes ch, j, k, i, m, n, ñ, p, r, s, sh, t, v, w, y,


Organización Social: La sociedad wayuu presenta una estructura compleja, es de carácter matrilineal y clánica, teniendo unos 30 clanes. Cada uno con su propio territorio y su propio animal totémico. Existen todavía las autoridades tradicionales, y existe una forma específica de administrar justicia, las figuras de los putchipu que son los portadores de la palabra y también los que ayudan a resolver conflictos entre los clanes. Dentro de la familia extendida, la autoridad máxima le corresponde al tío materno, que es quien interviene en todos los problemas familiares y domésticos. Dentro de la familia nuclear, los hijos son dirigidos prácticamente por el hermano de la madre y no por el propio padre biológico. La mujer tiene un papel muy importante se puede decir que es la conductora y organizadora del clan y políticamente son muy activas en su sociedad, son también muy activas e independientes.

Matrimonio: El matrimonio siempre se contrae con una persona de otro linaje uterino, con la particularidad de que implica, por parte de los padres del hombre, el pago de una dote a los padres de

la

mujer.

ocasionalmente

Los la

wayuu

practican

poligamia,

que

constituye un marco de prestigio. Dentro de

la

sociedad

wayuu,

las

mujeres

desempeñan un importante papel social.

Agricultura: La agricultura se practica a pequeña escala, pero tiene menos importancia que el pastoreo que es la base económica; se trata de un pastoreo itinerante.

Caza y Pesca: Lo hacen en menos escala, pero también existen wayuu pescadores


Por: Yessica Caicedo y Yuraima Contreras

Para los Wayuu existen gran variedad de personajes mitológicos como lo son: Juya que vive generalmente en las alturas celestiales más allá del sol, él es guerrero, seductor y progenitor, es además andariego, símbolo de la movilidad, que para los guajiros representa la masculinidad. Por su parte, Juya tiene una esposa que es Pulowi que es lo contrario a él, dentro de su percepción asocian a Juya como móvil y único, mientras que Pulowi es fija y múltiple. Además Pulowi simboliza la estación seca, el hambre, la hostilidad y pobreza del medio ambiente y al unir con su esposo la tierra se transforma en fecunda.


Dentro de sus rituales más destacados se encuentran los funerales que constituyen un evento social porque sugiere que sus muertos mueren más de una vez, en el marco de este acontecimiento se sacrifican animales que se reunirán con el difunto en Jepirra, lugar en el cual habitan los muertos y donde gozan del mismo estatus que poseían vivos. El Jepirra es descrito como una isla en medio del mar, siendo el espacio en el que deambulan por allí los fallecidos hasta que se transforman en Yoluja o sombra, mantendrán durante algún tiempo los mismos rasgos con los cuales los reconocían en vida y después perderán toda característica, éste se será el momento preciso en el que podrán volver a nacer. Así la máxima expresión religiosa es la del culto a los muertos, el segundo entierro sirve de motivo para reagrupar al clan, experimentar la fortaleza y reafirmarse como sociedad guajira. Los Wayuú no poseen autoridad religiosa constante, sin embargo, poseen shamanes que son mujeres en su mayoría sirviendo de intermediarias entre los espíritus y su comunidad, significando una pertenencia a dos mundos, el de los vivos y los muertos, para ser considerada sagrada e intocable.

Artesanía: La industria más desarrollada es la textil, seguida por la cerámica. Las mujeres son expertas tejedoras y han conservado los bellos diseños tradicionales en las hamacas, en las mantas, que son los trajes que usan las mujeres y en los susu, que son las carteras tejidas, así han desarrollado también numerosos objetos de utilidad tejidos con colores muy vistosos


CULTURA WAYUU La cultura Wayuu o comunidad Wayuu es la defensa de la tradición de valores morales, espirituales y

éticos.

Estos

son

transmitidos de generación en

generación

por

sus

ancianos, tíos. Todas las realidades culturales

poseen

un

contenido simbólico formalizado. Cada pueblo posee un modo determinado de formalizar la realidad que se expresa en la lengua, vestido y religión.

CARACTERÍSTICAS ECONÓMICAS DE LA ETNIA WAYUU

Las actividades económicas de los Wayuu son: El pastoreo de ovejas, vacas y reses en generales El cultivo de frijol, maiz, patilla, mezón, en una huerta llamada (yujaa) La extraccion de la sal o El tejido de: 

Mochilas

Chinchoros


ANTONIO MENDOZA COSTUMBRES

-Matrimonios: El

matrimonio

siempre se contrae con una persona de

otro

linaje

uterino,

con

la

particularidad de que implica, por parte de los padres del hombre, el pago de una dote a los padres de la mujer.

Los

wayuu

practican

ocasionalmente la poligamia, que constituye un marco de prestigio. Dentro de la sociedad wayuu, la mujeres desempeñan un importante papel social.

- Ritos: Los wayuu tienen shamanes masculinos y femeninos, quienes para sus curaciones utilizan las técnicas tradicionales: canto con maraca, uso de tabaco, succión de los elementos patógenos, etc.

-Ritos funerarios: Los huesos del difunto se colocan en una urna funeraria y las mujeres deben bañar al difunto. Se realizan dos entierros.


ANÁLISIS DE LOS ARTÍCULOS DE LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA, RELACIONADOS CON LOS INDÍGENAS VENEZOLANOS (DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS) Y SU SITUACIÓN ACTUAL.

La temática referida a los derechos de los pueblos indios de Venezuela cobró vigencia en la opinión pública, sobre todo durante el proceso constituyente, cuando este debate se hizo relevante y los derechos de éstos pueblos fueron incluidos como un capítulo especial dentro de la nueva Carta Magna. A pesar de esto, la falta de desarrollo de la normativa constitucional y de voluntad política para garantizar estos derechos de manera coherente y coordinada como una política de estado sigue reflejándose en la desmejora de sus condiciones médico - sanitarias, en la degradación de su ambiente y en el irrespeto a su derecho a la participación y a las formas autónomas de organización social y política, es decir, a la autodeterminación. Este último derecho se vió especialmente vulnerado en las luchas de los pueblos indígenas a la demanda por la demarcación de su territorio así como la protesta de los pueblos Pemón, Akawaio y Kariña de la Gran Sabana e Imataca (Edo. Bolívar) contra el tendido eléctrico a Brasil y por la anulación definitiva del Decreto 1850 que abre la Reserva Forestal Imataca a la actividad minera, de igual forma a la actividad minera y la lucha del pueblo pemón de la Gran Sabana por el respeto a los lugares y monumentos sagrados, la protesta del pueblo Yukpa y Barí (Edo Zulia) contra las carboneras, el rechazo del pueblo Warao del Delta del orinoco (Edo. Delta Amacuro) a la actividad petrolera por la amenaza que implica para sus condiciones de vida, el reclamo de los pueblos indígenas de Amazonas (Edo. Amazonas) por el derecho a la información y consulta cuando se pretenda hacer uso de recursos genéticos en sus territorios. Cada una de estas luchas reflejan una contradicción: por un lado, sus protagonistas son los habitantes originarios del territorio nacional antes de haberse conformado el EstadoNación, razón de más para que sus derechos sean respetados y oídas sus reivindicaciones, por otro lado, se encuentran marginados política, legal y geográficamente, se les priva del derecho al usufructo de sus más valiosos recursos, como los son el aire, la tierra y el agua


limpia, negándoles de esta manera el derecho mismo a la vida. Las demandas de estos pueblos por el reconocimiento de sus territorios y autodeterminación y el resurgimiento de protestas de índole cultural, representan una lucha por su sobrevivencia y una protesta contra el neocolonialismo y la modernidad homogeneizante. Lejos de aspirar a vivir en el pasado, estos pueblos reclaman el pleno derecho sobre su territorio y recursos en nombre de un próspero presente al que tienen derecho para vivir en su cultura, desarrollarla y fortalecerla. Entre los avances en la materia se encuentran los siguientes: el reconocimiento de la sociedad venezolana como multiétnica y pluricultural (preambulo); las lenguas indígenas son consideradas idiomas oficiales en los pueblos indígenas (artículo 9); se garantiza el derecho de estos pueblos a mantener y desarrollar una cultura diferente, con un ordenamiento político, social y religioso acorde con su sabiduría ancestral, sobre la base de un sistema económico de educación y de salud propios y con derecho a definir sus prioridades de desarrollo (artículos 119, 121, 122 y 123); se garantiza el derecho a la propiedad colectiva de sus conocimientos y se prohíbe el registro de patentes sobre sus recursos y conocimientos (artículo 124), se reconoce el derecho consuetudinario indígena (artículo 260) y se establece la participación de tres diputados indígenas en la Asamblea Nacional (artículo 186). A pesar de éstos avances, algunas de las reivindicaciones fundamentales que les corresponden como pueblos originarios y preexistentes a la conformación del Estado Venezolano, no quedarón del todo satisfechas pese a que las mismas forman parte de los estándares internacionales de derechos humanos. Tal es el caso del derecho al territorio. La controversia que generó esta expresión hizo que se la sustituyera por la expresión “habitat indígena”, al tiempo que se continúa empleando la palabra “tierra”. Cabe aclarar que el término “habitat” hace referencia al espacio o entorno biológico y no necesariamente a la ocupación territorial o área geográfica que se encuentra bajo la influencia cultural de un pueblo, mientras que el vocablo “tierra” remite a una porción de la naturaleza que es apropiable por un individuo o persona jurídica, de esta forma, al no reconocerse el derecho al territorio y continuar usándose el término “tierra” se desconoce uno de los derechos elementales de estos pueblos. Esta negativa,


hecha en nombre de la Soberanía Nacional, tal como ocurrió durante el debate constituyente, refleja la ignorancia del tema, como afirma el experto Vladimir Aguilar ya que “...el reconocimientos de los derechos indígenas sobre sus territorios no significa el desconocimientos de la soberanía del Estado sobre sus recursos naturales, sino al contrario, refuerza esta última por la vía de otorgarle legitimidad a quinees han sido sus principales garantes...” Así mismo lo reconocieron los pueblos indígenas del país, cuando afirmaron a través de un comunicado público: “...Los pueblos indígenas de Venezuela nunca hemos sido un peligro para la soberanía e integridad territorial de Venezuela, al contrario hemos sido los habitantes permanentes del 80% de sus fronteras y por ello, vigilantes naturales de su integridad...”. El artículo referido a los derechos indígenas e la Constitución Nacional, tampoco garantiza el derecho a la auto demarcación de su territorio. El mismo aparece en los siguientes términos: “...Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras...” con lo cual se desplaza hacia el estado el protagonismo de los pueblos indios, quienes por ser los pisatarios originarios y dada la estrecha relación con su entorno físico y natural, son los principales conocedores de su historia, su cultura y sus prioridades de desarrollo. Por el contrario el articulado debió haber reconocido ampliamente este derecho a la autodeterminación instando a la colaboración y el apoyo del ejecutivo nacional. Así mismo ocurre con el artículo 120 referente al aprovechamiento de los recursos del habitat indígena por parte del Estado. A pesar de que dicho aprovechamiento está sujeto a previa información y consulta con las comunidades, no se garantizará el derecho al libre consentimiento, negándose de esta forma el principio fundamental de la libre determinación, consagrado en el artículo 123 de la misma Constitución que establece el derecho a “...definir sus prioridades...” de desarrollo.


LA CULTURA MAYA CONSIDERADA COMO SOCIEDAD AUTOSUFICIENTE La

cultura

maya

era

considerada sociedad autosuficiente ya

que

alimentos,

producían bienes,

su

propios

servicios

y

cultura. Se organizaban para ejercer autoridad e impartir las leyes, es decir, podían valerse por sí mismas, sin depender de otros para poder subsistir, sin embargo, las culturas Precolombinas de los Mayas, Incas y Aztecas fueron capaces de adelantarse en el tiempo y aplicar una serie de técnicas agrícolas, dominaban un lenguaje escrito, eran hábiles arquitectos, arriesgados comerciantes y talentosos artistas, todo esto les permitió cumplir con las necesidades básicas de los integrantes de sus comunidades. En conclusión, estas civilizaciones representaron las más grandes y perfectas culturas Precolombinas, que aunque no pudieron impedir la conquista Española, lograron legarnos grandes avances en arquitectura, estructuras sociales, políticas y culturales que los convirtieron en una de las civilizaciones, que hasta el día de hoy, es de un inmenso valor histórico.


CONCLUSIONES

Según lo antes expuesto podemos concluir que los wayuu están integrados por comunidades tradicionales de sistemas matrilineal y clanica, sus principales actividades son la artesanía y el comercio del cual dependen sus ingresos familiares, con un sistema autosuficiente en el que poseen su propia lengua, un tipo muy particular de vivienda y su propio sistema para administrar justicia y resolver sus conflictos. A

pesar de que los derechos de las comunidades indígenas fueron incluidos en la

Constitución de 1999 no es menos cierto que la falta de desarrollo de la normativa constitucional y de voluntad política para garantizar estos derechos se cumplan como una política de estado se hace evidente en la desmejora de sus condiciones médico - sanitarias, de su salud física y mental y en la degradación de las condiciones de su medio ambiente. Actualmente a pesar de que sus derechos sean reconocidos por la CRBV aun se encuentran marginados política, legal y geográficamente, privándoseles del derecho al usufructo de sus más valiosos recursos, como los son el aire, la tierra y el agua limpia, negándoles de esta manera el derecho mismo a la vida y en el caso de los adultos el derecho universal a la educación y a la salud.


BIBLIOGRAFÍA

Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Pueblo wayú Carmen Laura Paz Reverol. "La sociedad wayuú ante las medidas del estado venezolano (18401850)". Revista de Ciencias Sociales. Septiembre-diciembre de 2000, vol. VI, n° 3,Maracaibo: Universidad de Zulia, pp. 399-415 Chaves, Milciades (1953) "La Guajira: una región y una cultura de Colombia"; Revista Colombiana de Antropología 1: 123-195. Bogotá Fernando Arellano (1987). Una introducción a la Venezuela prehispánica: culturas de las naciones indígenas venezolanas. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello, pp. 398, ISBN 980244-006-X

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Ubuntu Linux in Wayuunaiki - proyecto para tener soporte de Wayuunaiki en Ubuntu Linux Vergara Gozález, Otto (1990) "Los Wayuu: hombres del desierto"; Introducción a la Colombia Amerindia: 27-38. Bogotá: ICAN

http://ramonmodus.tripod.com/id12.html http://www.todacolombia.com/etnias/gruposindigenas/wayuu.html http://turismozulia.tumblr.com/post/25039785693/etnias-del-zulia

Cacique Catia  

Conozca un poco de la Etnia Wayuu

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