16
LOCALES / JUEVES, 9 DE AGOSTO DE 2012 El periódico de Puerto Rico
Ocupan guagua de exjuez Supremo MIGUEL RIVERA PUIG, EL VOCERO
Una guagua Nissan Murano propiedad del licenciado Carlos Irizarry Yunqué, exjuez del Tribunal Supremo, fue ocupada por las autoridades el pasado mes para ser sometida a diversas pruebas en el Instituto de Ciencias Forenses, como parte de la pesquisa en torno al asesinato de su esposa Georgina Ortiz, ocurrido el 17 de agosto del 2010 en su apartamento en El Condado. Han transcurrido dos años del asesinato de la septuagenaria y las autoridades que han tenido distintos ángulos, como el de una supuesta venganza por parte de la mucama de la familia, aparentemente están lejos de resolver el caso. Este es uno de los casos bajo pesquisa que no le fue entregado a la Policía la semana
pasada después de reuniones de alto nivel, que tuvieron como resultado que los agentes del CIC tuvieran control de las investigaciones y no los fiscales. Irizarry Yunqué hasta la fecha nunca ha sido sospechoso ni persona de interés en el caso, pero sorprende que casi a dos años de la muerte de doña Georgina, se pretenda buscar huellas de sangre en la guagua. Las fuentes consultadas por EL VOCERO desconocen los resultados de la búsqueda de evidencia en la Nissan Murano. A raíz del asesinato y como un asunto de rutina, se ocuparon los teléfonos celulares y las computadoras, para seguir el tracto de las comunicaciones que había tenido
EL VOCERO / Archivo
Autoridades buscan huellas de sangre dos años después de la muerte de Georgina Ortiz, esposa del licenciado Carlos Irizarry Yunqué
Ortiz fue asesinada el 17 de agosto de 2010 en su apartamento en El Condado.
la mujer antes de que la mataran con un cuchillo en su apartamento en el condominio Laguna Terrace. Para esta fecha el pasado año, el fiscal general Obdulio Meléndez enumeró una larga lista de gestiones en torno a la pesquisa para demostrar que no está “engavetado”. Ha transcurrido otro año, y de lo poco que se sabe se han realizado varios viajes a Estados
Unidos para localizar a un individuo que estaba vinculado a la testigo, Aída De los Santos, quien también usaba el nombre de Carmen Pichardo, de 49 años de edad, y quien había vivido indocumentada en Puerto Rico por más de una década. En la actualidad la mujer se encuentra en República Dominicana. El control de la pesquisa está en manos de la fiscal Elba Acevedo y del fiscal general Meléndez.