Maracaibo, miércoles, 15 de diciembre de 2010 HISTORIA VERSIÓN FINAL 9 ARCHIVO
Sectores como Carmen de Uria presentaron escenas dantescas en medio de las lluvias
Hace 11 años Vargas se derrumbó Una vaguada provocó inundaciones y deslaves jamás vistos. Desde el Ávila caían rocas de hasta dos metros de alto, que rodaban a velocidades espantosas por las barriadas. Nunca se ha podido recuperar el litoral de semejante tragedia. Abraham Puche (LUZ 2002) apuche@versionfinal.com.ve
M
iles de venezolanos recibirán el año 2011 refugiados en albergues. Las fuertes precipitaciones de las últimas semanas afectaron aproximadamente a 72 mil personas, y alrededor de 90 mil se quedaron en la calle. Pero no es la primera vez que el país sufre por los embates de la naturaleza. Hace 11 años, mientras los venezolanos estaban refrendando una nueva Carta Magna, impulsada por el presidente Hugo Chávez, el país padeció el peor desastre natural conocido del siglo pasado. En ese entonces, torrenciales aguaceros cayeron sobre el territorio nacional, siendo los estados Vargas, Miranda y Falcón los más afectados. Quedó en la memoria de los venezolanos las dantescas imágenes transmitidas por televisión, cuando toneladas de rocas y barro devastaron varias poblaciones del litoral central del país.
Dicho fenómeno fue bautizado como “la tragedia de Vargas”, y según cifras extraoficiales, se estimaron alrededor de 50 mil fallecidos y decenas de miles de damnificados. Advertencias La primera alarma se disparó el cinco de diciembre de ese año, cuando las autoridades de Defensa Civil de Vargas advirtieron que las precipitaciones habían destruido 200 viviendas en el litoral. No obstante, tales señales de alerta fueron opacadas mediáticamente por la campaña política, que giraba en torno a la aprobación de la Constitución nacional recién elaborada. Cinco días después, el Ministerio del Ambiente emitió un nuevo llamado de alerta. Las precipitaciones en la entidad habían acumulado 250 mililitros de agua, y comenzaron a producirse los primeros deslizamientos de tierra. El 14 de diciembre, mientras los venezolanos se preparaban para votar en el referendum por la nueva Carta Magna, que se efectuaría al día siguiente, las lluvias en Vargas acumularon 400 mililitros de agua, y todavía se vaticinaban 48 horas más de precipitaciones. El día 15 ocurrió lo peor. Las interminables lluvias generaron crecidas de los ríos de la ladera norte de la Serranía El Ávila, arrastrando cerca de un millón 700 mil metros cúbicos de rocas y lodo hacia el mar, a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora. En minutos quedaron devastadas varias poblaciones, entre ellas Los Corales, Caraballeda, Naiguatá y Macuto. Carmen de Uria desapareció literalmente del mapa, y fue de-
clarada camposanto. Al día siguiente, la celebración de los oficialistas por su triunfo electoral duró poco tiempo. Los medios de comunicación comenzaron a transmitir masivamente lo que estaba ocurriendo. En total, 11 entidades estaban afectadas por las lluvias que todavía seguían cayendo, y se habían acumulado unos mil 200 mililitros de agua en apenas dos semanas. Con todas las carreteras destruidas por los deslizamientos de tierra, se inició el rescate de los damnificados por vía aérea. El Gobierno nacional estimó 16 mil muertos, 94 mil damnificados y 130 mil evacuados. Se calcularon pérdidas materiales por cuatro mil millones de dólares. En el estado Zulia, las carreteras Carrasquero-El Escondido, GuareroGuana y Sinamaica.Puerto Cuervito quedaron bloqueadas por las aguas. Historia repetida El presidente Hugo Chávez se comprometió a no permitir ranchos ni viviendas en zonas de alto riesgo, como pendientes de montañas y cerca de quebradas. Anunció un plan agresivo de construcción de casas en lugares seguros. No obstante, 11 años después se repite la misma historia. Aunque la tragedia de Vargas fue mucho peor, todavía miles de venezolanos siguen viviendo en zonas inseguras, y perdieron lo poco que tenían tras los recientes chaparrones. ¿Será necesario otro deslave de grandes proporciones para corregir, de una vez por todas, el déficit de más de dos millones de casas en el país?
RECHAZÓ LA AYUDA
Venezuela se despidió de un gran actor cómico Alberto Debrock (Jorge Tuero) fue la única personalidad famosa que murió en el deslave de Vargas. Estaba en su casa en Los Corales, cuando ocurrió la tragedia. Es recordado por sus personajes cómicos: “El terror del llano” y “Rico McRico”.
60 países y decenas de organismos internacionales ayudadon a Venezuela para la reconstrucción de Vargas. El gobierno de Estados Unidos donó $ 20 millones, y posteriormente el presidente Bill Clinton autorizó el envío de dos navíos con 450 ingenieros de la Armada y soldados “marines”, así como tractores, bulldozers y maquinaria de ingeniería. Sin embargo, a pesar de que la vaguada había cobrado miles de vidas, el mandatario Hugo Chávez rechazó ese apoyo, y devolvió las embarcaciones con sus tropas de regreso a casa.
Efectivos del Ejército venezolano, y miles de voluntarios, acudieron al estado Vargas a rescatar a los damnificados. Las pérdidas materiales fueron incalculables.