20 VERSIÓN FINAL SALUD Maracaibo, jueves, 4 de marzo de 2010
Acudir a un médico quiropráctico puede ayudarle a mitigar el dolor
El doloroso problema de las hernias discales Esta patología puede causar dolor en las piernas, espalda o el cuello. A veces las malas posturas y levantar peso incorrectamente puede ser un factor importante en la aparición de la enfermedad. Redacción
L
a hernia discal es una protrusión o saliente que se forma en los discos intervertebrales como consecuencia de esfuerzos importantes bruscos o repetitivos. Las hernias de disco son más frecuentes a nivel cervical y lumbar (es decir en la parte de su columna entre la parte inferior de sus costillas y sus caderas), por ser estos los segmentos con mayor movilidad de la columna, aunque también pueden aparecer en la columna dorsal. Según José Manuel Barboza, traumatólogo, los tipos de hernias discales se clasifican en función de hacia qué parte del cuerpo humano se desplaza el núcleo de la vértebra. Si el núcleo se mueve hacia los lados, hablamos de hernias dorsales, si se mueve hacia abajo las hernias son lumbares y si el núcleo de la vértebra se mueve hacia el centro, nos encontramos entonces ante hernias cervicales. Estas últimas y las lumbares son las más frecuentes. Ante una hernia lumbar el dolor se extiende hacia las piernas, y el dolor de las hernias dorsales aparece por la zona del tórax. Si el
ESTUDIOS CLÍNICOS Según el traumatólogo, lo primero que se debe hacer a un paciente que se sospeche tenga una hernia es la elaboración de la historia clínica, donde se hacen preguntas acerca de su trabajo, accidentes, herencia familiar, entre otros. Luego se hace un examen físico, donde se hacen pruebas de sensibilidad en los músculos. Después se pasa a la radiografía donde se puede constatar si algún disco esta fuera de su sitio. Finalmente se pasa a la resonancia magnética, la cual se hace para tener un detalle más exacto del tipo de hernia.
dolor no sigue ninguno de estos caminos y baja desde el cuello hacia los brazos a través del territorio de un nervio, indica que la hernia es cervical. “El dolor por causa de una hernia discal usualmente es peor cuando usted está activo y mejora cuando está descansando. Toser, estornudar, sentarse, manejar y doblarse hacia adelante pueden hacer que el dolor empeore”, acotó Barboza. A medida que las personas envejecen sus discos se aplanan es decir se vuelven menos “acolchonados”. Si se debilitan demasiado, la parte externa se puede rajar y la parte interna empuja a través de la rajadura y pone presión en los nervios que están junto a éste. Por eso es que las hernias discales son más comunes en las personas en la tercera y cuarta década de vida. Como en todas las enfermedades existen dos factores: la herencia y el medio ambiente. Existen familias completas en las cuales se observa la enfermedad. Los trabajos forzados como manipular pesos, choferes de camiones, y también las malas posturas pueden ocasionar la patología.
Vértebra y discos normales
Hernia discal cervical
DIAGRAMACIÓM: JENNIFFER LEÓN
Hernia He H eern rrnniiaa discal diissccaal
CON RESPECTO A SU POSTURA La buena postura, es decir pararse y sentarse derecho, levantar con la espalda derecha, puede ayudar su espalda disminuyendo la presión que tienen que soportar sus discos: Hernia Discal
1. Doble las rodillas y las caderas cuando levante algo y mantenga la espalda recta.
¿Qué hacer para mitigar el dolor? Su médico le puede sugerir medicamento para el dolor. Probablemente puede ser más activo después de tomar el medicamento durante dos días. Hacerse más activo le ayudará a mejorar más rápido. Si el dolor es muy fuerte el médico le puede sugerir descanso en cama durante uno o dos días, en
caso de que pare el malestar, el galeno puede optar por ponerle una inyección en la columna, esto puede parar el dolor, aunque a veces puede necesitar más de una inyección. Por lo general estirar la espalda, ya sea que lo haga un médico o un quiropráctico, ayuda a mitigar el dolor.
2. Cuando cargue un objeto, manténgalo cerca de su cuerpo. 3. Si permanece parado durante largo tiempo, coloque un pie sobre un pequeño taburete o sobre una caja durante algún tiempo.
4. Si permanece sentado durante largo tiempo, ponga sus pies sobre un taburete pequeño de modo tal que sus rodillas estén a un nivel más alto que sus caderas.
5. No use zapatos de tacón alto. 6. No duerma boca abajo.