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Diario Versión Final

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12 VERSIÓN FINAL SALUD Maracaibo, martes, 13 de agosto de 2013

Más de un millón 500 mil venezolanos padecen de este desequilibrio mental. Los afectados sufren los embates de un mar de estados de ánimos que no los deja vivir. El entorno familiar es crucial en su tratamiento. Orlando Ortega

S

on las 3:00 de la mañana. Marta llora, grita desesperadamente. Así inicia sus días. Nada malo está ocurriendo dentro de su casa. De hecho, la quietud típica de una madrugada predomina. Ella está nerviosa sin motivo aparente. Sigue gritando. Camina de un lado a otro. Llama a sus familiares, quienes aún duermen. No deja de gritar. En menos de una hora ya ha armado una revolución dentro de su hogar. Los rayos del sol todavía no se asoman en el horizonte y Marta, quien tiene 64 años y es la protagonista de esta historia, decide escuchar música a todo volumen. Su hija menor debe salir a trabajar tan pronto amanezca; está desesperada. Su mamá no la ha dejado dormir en toda la madrugada. Sus hijos no saben qué hacer con ella. Se debaten constantemente entre quién tiene más responsabilidad que el otro. “Esto no es fácil. No cualquiera se la cala. A veces me provoca irme de mi casa porque yo no sé cómo sobrellevar esta situación”, afirma su hija. Su rostro la delata: está cansada. “¡Me voy a morir!”, “¡me duele el estómago!”, “¡me estoy ahogando!”, dice Marta, a quien se escucha gritar en reiteradas oportunidades. Las manías también se hacen presentes, a veces se cree “la que todo lo puede”. Finge toser. Ya ha ido varias veces al baño. Los nervios y la ansiedad se apoderan de ella. Aún no son las 6:00 de la mañana. Intenta desayunar, pero no puede. Dice que se atraganta. No deja de llamar en voz alta a sus allegados, aún cuando están a su lado. Pide ayuda a los vecinos. Ella quiere que todo el mundo le haga un favor. Algunos ceden, otros no. Ya la conocen. Se hunde en la depresión; otras veces se infla de grandeza. De pronto, puede estar como si nunca hubiera estado enferma. Hay que entenderla, ella padece del trastorno bipolar. La especialista del Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, Zuleida Castillo, explica que “se trata de

El Hospital Psiquiátrico de Maracaibo ofrece atención a los pacientes que sufren este trastorno

Bipolares: Las dos caras de una patología CIFRAS

COMPRENSIÓN FAMILIAR

En el Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, según estimaciones de su directora, María Zavala, de los 52 pacientes internados, 15 son bipolares, y de las 450 consultas externas que se realizan, un total de 120 corresponden a estos casos. Según sus investigaciones, la bipolaridad es la segunda afección mental que afecta a los venezolanos, solo superada por la esquizofrenia

una enfermedad crónica, recurrente, en la que el paciente cursa períodos de depresión y otros de manía. Sin embargo, predominan los caracterizados por una mezcla de ambos. Durante un lapso y otro puede llegar la calma”. Castillo afirma que hay momentos en los que el paciente se encuentra desanimado. De repente puede estar como si nada estuviera pasando. Y en un abrir y cerrar de ojos llega la manía y las ideas de grandeza, habla mucho, se viste de forma extravagante, aumenta su actividad sexual y hasta puede adoptar conductas inapropiadas, como salir sin ropa a la calle”. El trastorno en cifras Ya han pasado más de 50 años desde que a Marta le detectaron la enfermedad que, según estimaciones difundidas por la presidenta de la Fundación Venezolana del paciente Bipolar y sus Familiares, Zaida Abraham, afecta a más de un millón 500 mil habitantes. Por su parte la directora del Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, María Zavala, asegura que el

La psiquiatra del Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, Zuleida Castillo, afirma que “la comprensión de la familia es crucial para el tratamiento de quienes luchan a diario contra este trastorno. Deben documentarse y tratar bien a estas personas

trastorno de la bipolaridad es la segunda enfermedad mental con mayores casos en el país, tan solo superada por la esquizofrenia. “En nuestro hospital se mantienen esas estadísticas”, refiere. “En este centro tenemos hospitalizados a un total de 52 pacientes, de los cuales 15 padecen de bipolaridad. En promedio, de las 450 consultas externas mensuales que se realizan, más de 120 casos corresponden a esta alteración mental”, puntualiza Zavala. En Estados Unidos, según la Universidad de Chicago, la enfermedad afecta a 5,7 millones de ciudadanos cada año y su primer episodio maníaco aparece en una edad promedio entre los 20 y los 25 años. Marta la padece desde los 11. No se trata de una extraña enfermedad, pero pocos la entienden. Ni siquiera los pacientes saben a ciencia cierta el por qué de su aparición. Solamente son esclavos de

un mal que no pidieron, que no reconocen, que no controlan. La paciente Marta ha pedido la muerte sin quererla. “La enfermedad puede producirse por múltiples factores que pueden ir desde de la genética, en la que hasta un ochenta por ciento de los hijos puede heredarla, pasando por factores biológicos hasta llegar a las causas ambientales, el entorno familiar y el estrés”, indica Castillo. “Cada paciente es particular. Es normal que los afectados, en su estado más crítico, tengan ideas persecutorias, tendencias suicidas o ínfulas de superioridad, es decir, se convierten en megalómanos”, agrega la psiquiatra. Apoyo familiar Los años han pasado. La enfermedad, que no tiene cura sino tratamiento, ha evolucionado. Los períodos de duración de las crisis emocionales de Marta son cada

vezz má ve máss ex exte tens nsos o . Sus tensos. familiares, a p al pa arec ecer er,, no parecer, comprenden n er erme meda me dad da d. la eenf enfermedad. Ello El loss tamb mbié mb ién ié n ne n Ellos también ne-c si ce sita tan ay yud da. a cesitan ayuda. Al rrespecto, espe es peect cto, o llaa p ps siqui iqui u at atra ra C asti as till lo ll psiquiatra Castillo d ice q uee ““e es m es uy dice que “es muy importan an nte eell en entorr importante famil i iar. Se puede no familiar. tooma m r el m mej ejor o meditomar mejor came men nto, p eroo si n er o ha ay camento, pero no hay nsiión el apoyo y la comprens comprensión dee la familia sobre el paciente, en nto tonces no se está haciendo la laentonces bor completa”. María Zavala lo recalca: "El entendimiento y apoyo de la familia ante esta enfermedad es crucial”. Por esta razón razón, en las instalaciones del Hospital Psiquiátrico de Maracaibo se dictan talleres a los pacientes que padecen de afecciones mentales y a sus familiares. Las horas de la noche transcurren para Marta con la misma energía que tenía en la mañana. Un caso fue que hasta 90 veces llegó a llamar a cada uno de sus hijos. Son las 2:00 de la mañana del día siguiente. La jornada aún no termina para Marta. Ella sigue “dando función”. Se siente mal, está agobiada. Pide a gritos sentirse bien. Al cabo de media hora, por fin se duerme. Ella, sus familiares y hasta los vecinos quieren que al despertar pueda sentirse mejor. Eso está en veremos.


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