Maracaibo, jueves, 30 de agosto de 2012 REPORTAJE VERSIÓN FINAL 3
Tragedia en Amuay José Vacca Gutiérrez, tío de una de las víctimas, relató los últimos minutos antes de la explosión Desmintió la versión oficial de que, supuestamente, no había humo en los momentos previos al accidente. Aseguró que llegará “hasta las últimas consecuencias” para dar con los responsables. AFP presentó un balance de las contradicciones detrás de las averiguaciones.
“Mi cuñado avisó que había humo, pero no dio chance de escapar”
Abraham Puche / AFP
J
osé Vacca Gutiérrez, tío de Carmen Jackeline Acosta Vacca, la joven liceísta de 15 años que fue hallada muerta debajo de unos escombros cerca de la Refinería “Amuay”, relató los amargos momentos vividos previo a este terrible accidente que, hasta los momentos, ha cobrado la vida de 42 personas. Tanto la joven como su hermana, madre de la víctima, murieron en medio de la explosión. En una entrevista concedida ayer a Globovisión, aseguró que aproximadamente media hora antes del accidente un cuñado suyo avisó a su hermana, por vía celular, que había mucho humo en los alrededores de “Amuay”. “Mi cuñado avisó a mi hermana que salieran de su casa porque había mucho humo al frente de su casa que era contaminante, que era gas, y que trataran de salir lo más pronto posible porque la planta iba a explotar”, fueron sus palabras textuales. Lamentablemente, sus familiares no tuvieron oportunidad de escapar, y a la 1:15 de la madrugada de ese sábado, comenzó el infierno. Posteriormente, el cadáver de su hermana fue hallado el mismo sábado en horas del mediodía, mientras que el cuerpo de la sobrina fue encontrado el martes en la mañana. En medio del dolor, pero con un tono de voz aplomado, José Vacca expresó que no dejará que esta tragedia se quede impune. Hago un llamado a las autoridades, en especial al Ministerio Público, a que investigue bien. Quiero llegar hasta las últimas consecuencias. Tiene que haber un responsable, porque yo no soy un niño, soy una persona adulta y sé que tiene que haber un responsable”. Su testimonio, al igual que muchos lugareños más, contradicen las afirmaciones dadas por el presidente de la República, Hugo Chávez, del presidente de Pdvsa, Rafael Ra-
José Vacca Gutiérrez, hermano y tío de dos de las víctimas de la tragedia de “Amuay”, relató que un cuñado suyo observó la presencia de gas cerca de la Refinería.
mírez, así como de otros gerentes de la Refinería, que aseguran que no había ninguna fuga de gas momentos antes de la explosión. Contradicciones y dudas Por su parte, la prestigiosa Agencia Francesa de Prensa (AFP) presentó un análisis sobre las contradicciones en estos primeros días de las investigaciones: desde la cifra definitiva de fallecidos hasta las interrogantes que el Gobierno tiene que responder. “El número exacto de muertos y heridos hasta las causas de la tragedia o el impacto en la industria petrolera, son muchas las preguntas que suscitó el accidente en la mayor refinería venezolana cuyas respuestas exigen opositores, sindicalistas y expertos. El presidente Hugo Chávez admitió que el gobierno desconoce por ahora qué causó la fuga de gas y la consiguiente explosión del sábado en la refinería de Amuay. ‘Ellos (la oposición) no tienen información y nosotros tampoco la tenemos’, reconoció el presidente,
poco después de que se extinguieran las últimas llamas que ardieron durante más de 80 horas en la zona de almacenamiento de Amuay. De lo que no hay lugar a dudas es que este accidente es el peor en la historia petrolera mundial de los últimos 25 años, a juzgar por la gran cantidad de muertos y heridos, así como las pérdidas económicas y el impacto en el país. El último saldo oficial sobre el número de muertos, ofrecido por la ministra de Salud, Eugenia Sader, fue de 41 personas, la mayoría militares y sus familiares, una cifra que -según la agencia de noticias oficial AVN- fue finalmente confirmada por la gobernadora de Falcón, Stella Lugo, que había informado previamente de 48 fallecidos. El número de heridos todavía ingresados rondaría la treintena, según varias fuentes oficiales, mientras el Ministerio Público dijo haber recibido denuncias de seis desapariciones. Otras muertes han sido destacadas por la prensa local, sin que por ahora hayan sido confirmadas.
‘Ha habido confusión sobre el número de víctimas. Se han pronunciado varias personalidades y los saldos no han coincidido. El país tiene derecho a conocer las cifras de la tragedia’, señaló a la AFP José Bodas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores de Petróleo de Venezuela. Para Bodas, ese balance debería correr a cuenta de una comisión de investigación “independiente”, que estuviera encargada además de analizar las causas del accidente que dañó al menos nueve tanques de combustible y obligó a paralizar desde el sábado las operaciones en la mayor refinería del país. Similar opinión expresó Teresa Albanes, presidenta de la Comisión electoral de la MUD: ‘No debería ser una comisión policial, sino un grupo técnico altamente calificado del negocio y la ingeniería petrolera. Debe contar con gente de Pdvsa, pero también con técnicos de fuera, que den credibilidad a la investigación’. Para el sociólogo Ignacio Ávalos, “los venezolanos deberían saber qué pasó y cuál va a ser el impac-
to económico del accidente, pero en Venezuela la información pública es opaca. No hay cómo establecer mecanismos objetivos (de evaluación) y por lo tanto es difícil aplicar correctivos’. Ávalos cree que si las causas de la tragedia fueran una falta de mantenimiento en las instalaciones petroleras de Pdvsa, como han denunciado algunos trabajadores y expertos, “difícilmente” saldría a la luz. Este profesor de Políticas Públicas de la Universidad Central de Venezuela destaca además que la polarización en el país, dividido entre partidarios y detractores de Chávez, impide también a los venezolanos “conocer la verdad” de las cosas que les afectan”, culmina el análisis de AFP. Mientras tanto, los heridos que están en el hospital “Coromoto” de Maracaibo se encuentran en condiciones estables. Los últimos ocho sobrevivientes que, hasta ahora, han ingresado al “Coromoto”, sufrieron quemaduras menores y cortaduras. Se recuperan satisfactoriamente.