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14/ NOTIVIAL
DE
M
Caso: “El Ara
Uno de los ratas de rufos, asaltante y ho “Jefe” Gaytán
U
más en busca de emociones fuertes con alguna de las damiselas que practicaban la prostitución, sin embargo, Pedro Hernández Cervantes “El Araña”, avezado, peligroso y curtido delincuente, no lo perdió de vista, pues ese sujeto con tipo de policía tampoco le había “latido”. Sabía perfectamente que era buscado afanosamente por tener cuentas pendientes con la justicia, el hampón tomó sus precauciones y estaba a las puras vivas a cualquier acción de los representantes de la ley y de aquel sospechoso que le daba maña “espina”. Y al moverse rumbo al estacionamiento donde había dejado su automóvil para “desafanarse”, “El Araña” comprobó que no se había equivocado en sus apreciaciones, pues en caliente aquel tipo también se fue detrás de él y sus acompañantes que ya estaban igualmente alertados. El hampón, de pronto sacó su pistola que llevaba fajada a la cintura y disparó en repetidas ocasiones en contra del detective, con tan mala puntería que no logró su objetivo de matar al policía y así escapar de
la trampa que ya le había tejido a él y sus cómplices el judicial. Con habilidad, Pedro Hernández Cervantes “El Araña”, trató desesperadamente de darse a la fuga pistola en mano, seguido por sus secuaces, abordando el auto Datsun Sakura, color blanco, con placas del estado de Querétaro, pero fueron perseguidos tenazmente en forma peliculesca por
En la foto aparecen (de izquierda a derecha) el licenciado Francisco Guerra y el mayor Federico Barrera Juncal, entonces procurador de Justicia y director de la Policía Judicial del estado de Querétaro.
Primer comandante de la PJ queretana (hace algunos años) José Luis Aguilar Becerril, dijo que durante años “El Araña” le dio dolores de cabeza a la policía.
n escurridizo y astuto ladrón de automóviles, asaltante y homicida que era reclamado por las corporaciones policíacas de varios estado de la República mexicana por sus múltiples atracos y crímenes durante su larga y tormentosa carrera delictiva, fue atrapado en la ciudad de Querétaro, luego que estuvo a punto de asesinar a sangre fría a un agente de la policía judicial. La aprehensión de Pedro Hernández Cervantes mejor conocido en el mundo de la delincuencia como “El Araña”, se llevó a cabo en la carretera MéxicoQuerétaro, después que salió con varios integrantes de su banda de la zona de tolerancia “El Pueblito”, donde fue sacado a balcón por el judicial Jorge Rojo, que hacía su servicio de vigilancia en ese lugar y se le hizo muy sospechosa la presencia de cuatro sujetos, quienes al verlo “se calentaron”, pues se presentó una especie de “cortocircuito” muy común entre representantes de la ley y delincuentes. El agente policíaco actuó con inteligencia y simuló ser un parroquiano
Una Caribe roja con placas del Estado de México, un Datsun armas, dinero y droga le fueron decomisados al delincue elementos preventivos y durante la “corretiza” intercambiaron disparos. Los preventivos, al mando del director de esa corporación (entonces) Rafael Roa Torres alcanzaron a los delincuentes sobre la carretera MéxicoQuerétaro, pero desafortunadamente para los elementos policíacos los tres acompañantes del hampón lograron darse a la fuga con rumbo desconocido entre una lluvia de balas. “El Araña” había caído en la red que le tendió la policía, sin embargo, no se daba por vencido y trataba a toda costa defender su libertad, pero finalmente fue sometido y presentado a las instalaciones de la corporación judicial queretana. Ya ante el mayor Barrera Juncal, en aquella época jefe de la Policía Judicial, “El Araña” fue sometido a intenso interrogatorio y después de una tozuda resistencia para reconocer la larga lista de atracos y homicidios que había cometido, finalmente confesó ser el autor de varios homicidios, robos a mano armada contra automovilistas y un sin fin de otros ilícitos durante su tormentosa carrera delictiva, narrando a sus captores con lujo de detalles asaltos contra instituciones bancarias, establecimientos comerciales, robos a casas-habitación, conductores de automóviles y asesinatos durante sus espectaculares atracos en