D O M I N G O 20
14/ NOTIVIAL
DE
MARZ
Caso: Ases
Funcionarios de Pemex y SIAPA fueron los responsables de la la Perla de Occidente ocurrió en 1992; las redes de gas
“Jefe” Gaytán
L
a más dramática tragedia urbana ocurrida en la capital jalisciense (Guadalajara) fue sufrida por sus habitantes el 21 de abril de 1992, al explotar redes de gas de las empresas Pemex y SIAPA con resultado de cientos de muertos. Este pavoroso episodio que enlutó al país entero y que trascendió nuestras fronteras, estuvo rodeado de negligencia por parte de funcionarios que fueron alertados sobre el peligro que se cernía sobre la población y que no hicieron nada para evitar la catástrofe, que ha dejado huella permanente en el corazón de los tapatíos, que nunca podrán olvidar esa sangrienta fecha. En entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, ante la magnitud de los lamentables hechos ordenó una investigación a fondo para dar con los responsables y efectivamente dentro del plazo perentorio que dio de 72 horas para aclarar los hechos, cayeron los culpables, cuya responsabilidad fue totalmente demostrada. En primer lugar, figuró el entonces edil de Guadalajara, Enrique Dau Flores, que
al ocurrir la hecatombe tenía sólo veinte días de haber ocupado su cargo, cuando sobrevino la tragedia que consternó y lleno de luto a la nación. Este sujeto, al precipitarse el drama pidió licencia temporal “para facilitar las investigaciones”. Pues éstas al principio lo ubicaron como responsable por omisión en el ejercicio de sus funciones, ya que no actuó a tiempo para evitar la masacre, a pesar que se avisó con tiempo de la alarmante concentración del carburante. Al estar sujeto a las indagatorias extrañamente se realizaron plantones en las afueras de palacio de gobierno solicitando su inmediata libertad, ya que contaba con muchos adeptos. Entre otros también fue detenido Aristeo Mejía Durán, secretario de Desarrollo Urbano, pues se le comunicó igualmente la alarma popular por las fugas de los citados carburantes y sus fuertes emanaciones demostrándosele el grave peligro en que se encontraban los vecinos del Sector Reforma y en ningún momento demostró preocupación alguna. De tal forma, fue responsable del delito
de dejar hacer y decir que “no pasaba nada” y “no había por qué preocuparse”. Juan Antonio Delgado Escareño siguió en la lista, superintendente de Petróleos Mexicanos, al que se le demostró negligencia en sus obligaciones, ya que tuvo conocimiento del grave peligro que se cernía sobre el mencionado Sector Reforma y sus miles de moradores, a pesar de ello su actitud fue también de negligencia y dejadez. Por eso fue que el drama no se hizo esperar. José Adán Avalos Solórzano, jefe de Operaciones de Petróleos Mexicanos, supo de la magnitud del drama, y a pesar de saberlo, prefirió irse a su casa a descansar, dejando que por cientos murieran, ¿Cómo fue que a un ser tan irresponsable se le haya dado un puesto de tanta importancia? Angel Bravo Rivadeneira, jefe del Area Comercial de Petróleos Mexicanos, igualmente fue culpable de negligencia en el cumplimiento de sus obligaciones. Siendo el encargado de la seguridad de la planta de Pemex en la capital jalisciense, sabiendo que había alta concentración de sustancias explosivas en los ductos del drenaje, no exigió un informe sobre el inminente siniestro. Todo lo contrario, mostró una actitud pasiva, justo en el momento que
debía actuarse con toda la celeridad posible. Esa dejadez significó cientos de muertos y un drama, que deseamos jamás vuelva a suceder. Roberto Arrieta Maldonado, jefe de Ductos de Pemex, fue culpable, ya que a pesar que se rumoraba en los corrillos municipales del peligro existente, prefirió irse a su cantón tranquilamente. Sus colaboradores dijeron que le habían advertido sobre el peligro. José Luis Gutiérrez Gómez, gerente de Operación y Mantenimiento de SIAPA (Servicio Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado) ya que un día anterior a la tragedia fue informado de la broncota en las alcantarillas y se hizo maje, guardando el reporte y no dio aviso a las autoridades correspondientes para que pusieran el remedio. Jorge Humberto Huízar Herrera, gerente de Control de Calidad del Agua de SIAPA contribuyó con su negligencia, al actuar sin criterio de alertar sobre el grave e inminente peligro. Manuel Jiménez López, gerente del Uso Eficiente de Agua de SIAPA, fue otro de los monstruos que prefirió su comodidad antes de velar
Funcionarios de Pemex y SIAPA, señalados como culpables por su negligencia en las pavorosas explosiones que dejaron decenas de muertos en el año de 1992, en Guadalajara.
El Gua
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