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Profesiones 199

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ACTUALIDAD !

Mª VICTORIA ROSELL AGUILAR , Delegada del Gobierno contra la Violencia de Género

«Nuestra línea de formación especializada contra la violencia de género debería ser capaz de llegar a los Consejos y Colegios Profesionales» Elisa McCausland En el abordaje y prevención de la violencia de géneroconfluyen distintas profesiones y profesionales, una cuestión clave, desde nuestro punto de vista, dada la complejidad de la materia. ¿Cómo podría mejorarse esa coordinación de perspectivas para garantizar una mayor efectividad en la toma de decisiones? Se necesita un compromiso claro en contra, no solo de la violencia de género, sino contra todas las violencias en todos los estratos de la sociedad y profesionales. Aunque resulte evidente, la formación de los profesionales debe ser básica. Esta formación debe abordar y aunar las diversas perspectivas y dirigirse a todas las ramas profesionales de manera que todas sepan cómo proceder en cada situación de violencia contra las mujeres, desde la más flagrante a la más sutil. La reciente Ley Orgánica 10/2022, de Garantía Integral de la Libertad Sexual (LOGILS), establece las medidas de formación necesarias para garantizar la especialización de profesionales con responsabilidad directa en la prevención y detección de la violencia sexual, así como en la atención integral, la protección y la justicia. Esta Ley, como en su día la Ley Orgánica 1/2004, de Violencia de Género, pero superando sus previsiones, contiene medidas de formación en el ámbito docente y educativo, sanitario, socio sanitario, de servicios sociales, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de las Carreras Judicial y Fiscal y del personal de la Administración de Justicia, abogacía, ámbito forense y penitenciario; y también del personal de España en el exterior. Para asegurar la prevención, una respuesta efectiva a las víctimas y la sanción proporcional de las conductas de violencia, la LOGILS confiere una importancia central a la puesta en marcha de medidas transversales integrales e interdisciplinares de actuación institucional y profesional especializada y coordinada.

cia contra la violencia de género durante la pandemia, que se sometió al Consejo de Ministros a los tres días de la entrada en vigor del estado de alarma, el 17 de marzo de 2020, que declaró como servicios esenciales los recursos de protección y asistencia y que contenía una Guía de Actuación para las mujeres que sufrieron violencia en situación de permanencia domiciliaria, entre otras medidas. Pusimos en marcha un servicio a través de WhatsApp que prestaba atención psicológica y contención emocional, para víctimas que ni siquiera podían hacer una llamada en voz alta desde sus casas. Y adecuamos el 016 al teletrabajo. No estaba previsto, y habría tenido que cerrar, cuando además su uso se incrementó al inicio del confinamiento hasta un 400%. El balance que se puede hacer sobre el combate contra la violencia machista en lo que se refiere a políticas públicas, movilización social y concienciación es positivo. En España se han desarrollado en los últimos tiempos verdaderos hitos normativos y de políticas públicas para promover la igualdad de género y combatir la violencia contra las mujeres. Es un camino lento porque se trata de erradicar un problema que está en el ADN de nuestra cultura machista, y cambiar los patrones de una sociedad requiere mucho tiempo y esfuerzo, pero sin duda ha habido avances notables. Por destacar, dos reformas legales: las normas de protección frente a la violencia vicaria bajo el principio de que “un maltratador no puede ser un buen padre, en la LO 8/2021 de protección a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, y la Ley 10/2022 de garantía integral de la libertad sexual, que cierra la brecha entre las víctimas de violencia en pareja y de las demás formas de violencia contra las mujeres, que eran víctimas de primera y de segunda. Además, desde marzo de 2021 se ha extendido el ámbito de atención del 016 a todas las violencias contra las mujeres recogidas en el Convenio de Estambul y desde marzo de 2022 a las víctimas de trata y/o explotación sexual.

Además de poner de relieve la esencialidad de profesiones como las socio-sanitarias, el periodo pandémico ha expuesto las mecánicas estructurales de poder y violencia que padecen las mujeres. ¿Qué balance hace la Delegación de este periodo, así como de las políticas que se han llevado a cabo a raíz de esta situación? Los mecanismos de control y aislamiento utilizados por los agresores se potenciaron en el contexto de la pandemia. El control de las mujeres es el elemento esencial de la violencia de género. Cuando aumenta el control, no hay tanta violencia extrema, lo que explica una disminución de los asesinatos durante el confinamiento. Pero hay una violencia oculta que puede ser constante, veinticuatro horas al día, y con mayor dificultad para identificarla y para pedir ayuda, o para acceder a los recursos asistenciales y las distintas puertas de salida de la violencia. Ante estas circunstancias pusimos en marcha un Plan de Contingen-

Una de las iniciativas más celebradas a este respecto ha sido Mascarilla 19, proyecto nacido durante el confinamiento de la colaboración entre los Colegios de Farmacéuticos de Las Palmas y Tenerife y el Gobierno. Cuenta con el apoyo del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos y, en estos momentos, suma más de 16.000 farmacias comunitarias en todo el territorio estatal. ¿Qué valoración hacéis? Una valoración muy positiva de una iniciativa que no partió de la DGVG sino del Instituto canario de Igualdad, del Gobierno de Canarias. Las personas que trabajan en el ámbito farmacéutico, como el ámbito de la atención primaria, son las más accesibles para la mayoría de la población: de ahí la importancia de convertir las farmacias en espacios seguros que comenzó con esa campaña de petición de ayuda durante la pandemia y culminó con un protocolo común de actuación,

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nº 199 g septiembre-octubre 2022


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