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ta en la evaluación). La normativa europea no obliga a los Estados miembros a crear organismos reguladores de los servicios públicos básicos analizados en el presente informe, a excepción del abastecimiento eléctrico. Por ende, estos organismos no son comunes en los niveles nacional y local. Desafíos presentes y emergentes La crisis financiera, económica y social que comenzó en 2008 ha planteado nuevos desafíos con respecto a los servicios públicos básicos. Ha producido un “efecto tijera”: por un lado, surgen nuevas necesidades debido al aumento de la vulnerabilidad y de la pobreza en una proporción creciente de la población europea. Desarrollar los servicios públicos para satisfacer estas necesidades es esencial. Por otro lado, los servicios públicos básicos y sus usuarios se enfrentan a una escasez de recursos, como consecuencia de las políticas de ajuste y de austeridad. Responder a los retos de la crisis y a sus efectos: los servicios públicos básicos han actuado como “amortiguador” de los efectos de la crisis. Desde esta perspectiva, la situación actual exige que se fortalezcan, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo. Cambios profundos: demografía y movilidad, desigualdad, exclusión y pobreza, cambio climático y sostenibilidad, TIC: los gobiernos locales europeos se enfrentan a una gran diversidad de retos y disponen de diferentes recursos para hacerles frente. Más eficiencia y calidad: Los recortes en el gasto del sector público y en sus recursos humanos significan que será necesaria una gestión ejemplar e innovadora para que los servicios públicos básicos puedan desarrollarse con eficacia. La innovación en la gobernanza plantea nuevos problemas para los gobiernos locales, los cuales se encuentran en el centro de los debates existentes
en Europa y que giran en torno a: la creciente búsqueda de eficiencia y eficacia; la definición y la implementación de nuevos servicios; el desarrollo de formas de cooperación entre las autoridades públicas, la economía social y solidaria así como con otros operadores privados; la definición de modelos de financiación basados en el principio de solidaridad (por ejemplo, acceso gratuito o subsidiado). Conclusiones y recomendaciones La definición, organización, financiación, regulación y gobernanza de los servicios públicos básicos en Europa no son uniformes, sino que están inexorablemente relacionados con los contrastes entre su unidad y diversidad, convergencia y singularidades, y con la evolución de la interacción entre tres tendencias estructurales (la nacional, la sectorial y la europeización). Estos procesos condujeron al desarrollo de un debate europeo sobre la gobernanza “multinivel”, que no puede ser aplicada ni de manera lineal ni jerárquica, sino más bien circular y basada en la cooperación entre niveles. Combinar la unidad y la diversidad: Para cada servicio público local, la gobernanza implica tomar en cuenta las especificidades de cada territorio y organizar a los ciudadanos y a los usuarios para que puedan manifestar sus necesidades (sean particulares, profesionales o comunitarias). La definición adecuada de la autoridad organizadora y de su territorio de cobertura deben ser establecidos caso por caso. Sin embargo, esta responsabilidad no puede ser exclusiva. Los diferentes niveles institucionales deben cooperar para desarrollar relaciones horizontales con otras entidades, y promover sinergias y un enfoque holístico. Aclarar la distribución de competencias y responsabilidades: Es necesario clarificar las competencias y responsabilidades de cada nivel, teniendo en cuenta las especifi-