Skip to main content

GOLD III: El acceso a los servicios básicos y el proceso de urbanización mundial

Page 43

RESUMEN EJECUTIVO

Rapid Transit-BRT). El punto de referencia para esta nueva generación de transporte es el Transmilenio en Bogotá, inaugurado en 2000, que sirvió de modelo para otras metrópolis de la región. Hoy en día, muchas de las grandes ciudades de América Latina tienen una o varias líneas de este tipo. Gestión y financiación de los servicios básicos Gestión Durante los años 80 y 90, muchos países latinoamericanos implementaron políticas de desregulación y privatización de los servicios básicos. La participación del sector privado tenía como meta atraer innovaciones e inversiones significativas para los servicios básicos con el fin de mejorar su eficiencia. Como demuestran las encuestas realizadas para este informe, las autoridades locales están de acuerdo en que la privatización no ha dado lugar a una afluencia masiva de recursos, no ha permitido reducir costes y el grado de transparencia e información han sido insuficientes. En los años 2000, varios de estos procesos colapsaron afectados por la crisis económica (Argentina) o por protestas populares (Bolivia). En América Latina el agua es generalmente provista por el sector público. Alrededor de un tercio de los países encuestados disponen de servicios municipales para el suministro de agua y saneamiento, incluyendo empresas públicas locales que prestan servicios en las zonas urbanas. La prestación en el área rural está dominada por juntas de agua (bajo diferentes formas jurídicas como asociaciones comunitarias, cooperativas, etc.). Los gobiernos regionales de­ sempeñan un papel importante en la prestación de servicios de agua en Argentina, Chile, Brasil, México y Venezuela. Por otra parte, las empresas nacionales de servicios públicos predominan en Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Pa-

raguay, República Dominicana y Uruguay. La gestión municipal de los residuos sólidos (por parte de servicios municipales o de empresas municipales autónomas) representa el 50,6% de los servicios de recogida de residuos en la región y el 52,8% de su disposición final. Chile es una excepción: ha otorgado concesiones para la mayoría de los servicios de recogida de residuos sólidos y sólo se proporcionan servicios municipales directamente al 18% de la población. En cuanto a la disposición final, El Salvador, Colombia y Chile son los países que han externalizado los servicios en la mayor medida (más del 80%), mientras que en el extremo opuesto Bolivia, Ecuador, Guatemala, Honduras, República Dominicana y Uruguay proporcionan el 70% de los servicios directamente a través de sus municipalidades. Un cambio importante en la organización del sector es el aumento de la cooperación a través de asociaciones intermunicipales, instrumento que permite lograr economías de escala y el cumplimiento de los estándares reglamentarios. Estas asociaciones son especialmente importantes para grandes áreas metropolitanas, donde la mayoría de los ayuntamientos están urbanizados, o para distritos que carecen de suelo para el tratamiento de los desechos. También está creciendo la prestación de servicios por parte de microempresas, cooperativas y ONGs, que representa el 3,3% en términos generales y alcanza el 7,8% en las grandes ciudades, especialmente en barrios marginales y asentamientos informales. En general, los servicios de transporte urbano en América Latina se dividen en varios sectores: el sector formal es gestionado por un reducido grupo de grandes operadores (ya sean del sector público o privado); el resto, más tradicional y que comprende una gran parte del transporte público urbano, se compone de numerosos operadores privados pequeños y, en ocasiones, también incluye operadores del


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook