RESUMEN EJECUTIVO
los contextos locales, haciendo hincapié en que no hay “modelos” y que se necesita dejar cierto espacio “para la experimentación y la adaptación a las condiciones locales”. El informe de la Comisión Regional de las Naciones Unidas señala diferencias en la realización de los objetivos a nivel local que no necesariamente están relacionadas con el nivel de ingresos de la población y defiende el valor añadido de la participación de los gobiernos locales. El informe del Grupo de Alto Nivel reconoce explícitamente a los gobiernos locales como importantes actores del desarrollo y afirma que “las autoridades locales son un puente entre los gobiernos nacionales, las comunidades y los ciudadanos y tendrán un papel esencial en la nueva alianza global”.
La pobreza urbana en la agenda post-2015 Los informes del Secretario General y del Grupo de Alto Nivel reconocen el poder de transformación de los procesos de urbanización y los retos que conllevan. El informe del Grupo de Alto Nivel afirma que “la batalla por el desarrollo sostenible se ganará o se perderá en las ciudades”, lo que implica que la capacidad de los gobiernos locales para hacer frente a la pobreza urbana es un factor decisivo. Este informe reconoce la magnitud de estos desafíos y la creciente responsabilidad de los gobiernos de las ciudades, afirmando que “el buen gobierno local, la gestión y la planificación son las claves para asegurarse de que la migración a las ciudades no reemplace una forma de pobreza por otra”. De manera encomiable, el informe del Grupo de Alto Nivel también señala que “el problema más urgente no es oponer lo urbana a lo rural, sino cómo fomentar un enfoque local, territorial, dentro de la agenda post2015. El Grupo considera que esto puede hacerse mediante la desagregación de los datos por lugar y dando a las autoridades locales un papel más importante en la defi-
nición de prioridades, la implementación, el seguimiento de los resultados y fomentando la participación de los actores económicos y de las comunidades”. También se sugiere que una manera de apoyar a los gobiernos locales “sería, por ejemplo, reconocer que los objetivos puedan ser definidos de manera diferente a nivel sub- nacional para diferenciar la pobreza urbana de la pobreza rural”.
El desarrollo local... pero ¿cómo? El informe del Grupo de Alto Nivel reconoce las funciones esenciales de los gobiernos locales, pero no menciona la descentralización ni específica cómo pueden contribuir los gobiernos locales. En este texto, como en muchos otros documentos con recomendaciones globales, no se reconoce que los gobiernos locales deben ser incluidos en la definición y en la adopción de los compromisos. No se analizan los desafíos a los que enfrentan los gobiernos rurales y urbanos para hacer de la reducción de la pobreza una realidad. Los objetivos pueden ser universales, pero las metas e indicadores deben reconocer las diferencias y la interdependencia de los contextos rurales y urbanos y la necesidad de la cohesión social y territorial. Aún más preocupante, el Grupo recomienda una conferencia internacional para abordar la financiación del desarrollo sostenible, pero no menciona reforzar la financiación para los gobiernos sub-nacionales. Los gobiernos locales no podrán desarrollar todo su potencial para contribuir a la agenda de desarrollo, si no cuentan con los recursos adecuados.
La buena gobernanza: una innovación en la agenda post-2015 El tema de la buena gobernanza no fue incluido en los ODM, pero se ha convertido en un debate central en la agenda post-2015. Durante la última década, las agencias in-