Skip to main content

GOLD III: El acceso a los servicios básicos y el proceso de urbanización mundial

Page 108

105

En muchos países la fiscalidad local no parece ser lo suficientemente dinámica como para permitir un crecimiento de los ingresos locales que se corresponda con el aumento de responsabilidades transferidas a los ayuntamientos. El potencial del impuesto sobre la propiedad - el impuesto local más recomendado y utilizado a nivel mundialno parece haberse realizado50. Inciden en ello las barreras políticas impuestas por el gobierno central (o los estados en países federales) o por la misma reticencia de los gobiernos locales a aumentar los impuestos. La otra fuente principal de ingresos propios son las tarifas por los servicios. En Canadá y los EE.UU. los gobiernos locales generan una cuarta parte de sus ingresos a través de tarifas; en la Unión Europea, estos ingresos por servicios alcanzaron el 10,6 % en 2011. La situación es muy diferente en muchos países de ingresos medianos y bajos, donde las tarifas representan una contribución limitada a los presupuestos locales debido a la escasa capacidad local de recaudación, agravada en ciertos países por la baja capacidad de pago de la población por los servicios. Las transferencias del gobierno central son una segunda fuente de ingresos. Según un estudio de ONU-Hábitat, éstas representan el 47 % de los ingresos del gobierno local en los países en desarrollo, y en torno al 36 % en los países desarrollados (un porcentaje que aumentó en la década del 2000, mientras que los ingresos propios fueron disminuyendo)51. Lejos de ser una solución fácil para financiar la prestación de los servicios, el uso de transferencias plantea una serie de problemas a los gobiernos locales, como la imprevisibilidad y la falta de transparencia en su distribución (como en África occidental y central); o la vulnerabilidad ante recortes presupuestarios intempestivos (ej. en Eurasia). Asimismo una excesiva dependencia de transferencias, en particular si son condicionadas, limita la autonomía del go-

bierno local y orientan el gasto local exclusivamente hacia las prioridades definidas por el gobierno central. Y lo que es más importante, una proporción excesiva de transferencias en los presupuestos locales puede crear incentivos perversos para la generación de ingresos, socavando la movilización local de recursos y la responsabilidad del gobierno local ante sus propios habitantes. Los recursos también pueden ser distribuidos de manera muy desigual y concentrarse en las ciudades principales y regiones centrales. Las grandes ciudades, con bases fiscales más amplias y una mayor capacidad para movilizar recursos, disponen por lo general de más medios para financiar servicios. Pero es en las ciudades intermedias dónde se necesita una mayor inversión pues allí se concentrará el crecimiento urbano en las próximas décadas. El problema es que muchos países carecen de mecanismos de igualación o de redistribución de las transferencias que son esenciales para mejorar el acceso a los servicios básicos en las regiones y ciudades con más dificultades. En África, sólo unos pocos países (entre ellos, Marruecos y Sudáfrica) han introducido este tipo de mecanismos, y en Medio Oriente y Asia occidental generalmente no existe. La situación es un poco mejor en América Latina. Algunos países asiáticos utilizan transferencias de igualación (por ejemplo, Australia, Indonesia y Japón), pero otros prácticamente ignoran las disparidades fiscales. La brecha financiera entre la descentralización del gasto y de los ingresos se tradujo, en términos generales, en un aumento de la presión financiera sobre los gobiernos locales. Paradójicamente, la tendencia global hacia la descentralización se acompaña a menudo de la centralización de los ingresos52. Después de dos décadas de descentralización gradual, los gobiernos locales

Véase GOLD II. En Eurasia, el presupuesto para el gasto anual promedio per cápita de los gobiernos locales es de alrededor de 232 dólares EUA; en Latinoamérica es de 133 dólares EUA; y en los países de ingresos bajos y medianos de Asia, de 92 dólares EUA. 49

En países en un estadio medio de desarrollo, el impuesto sobre la propiedad ingresa un 0,5% del PIB, en comparación con el 2% en los países desarro­ llados. El impuesto sobre la propiedad no se aplica en muchos países (de Asia y Medio Oriente, así como de África, Eurasia y América Latina). Es difícil y costoso de administrar, especialmente en países sin registros de la propiedad actualizados y con muchas áreas informales, o con poca capacidad local para hacer avalúos y garantizar la recaudación. Véase GOLD II. 50

Mathur (2012). Esta tendencia de las transferencias es también destacada por la OCDE [Claire Charbit (2011)]. Pero en Europa, los impuestos y tasas locales aumentaron a un ritmo similar al de las transferencias en la última década (excepto durante el período 2009-2010), y representan alrededor del 54,7% de los presupuestos locales. Luego, las transferencias cayeron entre 2010-2012 (-5,5%), mientras que los ingresos propios se incrementaron (ver CMRE-Dexia, verano 2012). En América Latina, los ingresos propios representan alrededor del 40% de los presupuestos locales (promedio para 15 países), aunque existe una gran diferencia entre países. También en África, un promedio del 40% de los presupuestos locales provienen de los ingresos propios y el 60% de las transferencias (muestra de 15 países). 51


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook