RESUMEN EJECUTIVO
Véase el capítulo sobre África: cada hogar pobre recibe de forma gratuita los prime ros 200 litros de agua por día y alrededor de 50 - 100 kWh al mes de forma gratuita. En 2012, el programa llegó al 86% de los hogares. 40
Algunas instituciones internacionales son críticas con las subvenciones, argumentando que “socavan la gestión eficiente”. Ver Komives et al (2005). 41
Véase OCDE (2009), páginas 21-22, para un análisis más detallado de los pros y los contras de las diferentes tarifas sociales. 42
Foster y Briceño-Garmendia (2010) p. 11. Esta política también es criticada en Eurasia y en algunos países de América Latina. 43
La información de esta sección está extraída principalmente del Informe GOLD II y se refiere a finales de la década del 2000. 44
Datos de la OCDE, Claire Charbit (2011); en 27 países de la Unión Europea los ingresos y gastos de los niveles sub-nacionales representan el 35.8% y 34%, respecti vamente del total del sector público en 2011, para Europa véase CMRE-Dexia, Subnational public Finance in the European Union, Verano 2012, 11 ª edición. El GFS-FMI dan los siguientes valores medios: en 2008, los gobiernos locales de todo el mundo fueron responsables del 17,8% del gasto público y del 12,2% de los ingresos públicos. En los países desarrollados estos porcentajes son: 22,6% y 16,3%, respectivamente; y en los países en desarrollo: 14,5% y 9,4% (Om Prakash Mathur, 2012). 45
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Fuente: GOLD II
Fuente: GOLD II. Thierry Paulais (2012) calcula la proporción de los gastos locales / gastos públicos en un 11,7% en 2010. 47
Sin embargo, varía de 15.872 euros en Dinamarca a 97 euros en Malta (véase el capítulo de Europa). 48
tegia permitió una mejora significativa del acceso a los servicios en los últimos quince años, aunque no ha logrado proveer un acceso universal al agua potable. Una estrategia más común es la de establecer precios diferenciados, generalmente a través de subsidios cruzados, para apoyar a las familias de ingresos bajos41. Otra alternativa son las subvenciones directas -a través de subvenciones o transferencias de efectivo-, tal como se practica en Chile y Colombia. En Asia, hay ejemplos de subsidios para conexiones al servicio en lugar del consumo, lo que es una medida eficaz para identificar los colectivos más pobres en los lugares donde el acceso a la red es bajo. Los subsidios deben ser predecibles, transparentes, focalizados hacia un grupo concreto y, de ser posible, que disminuyan gradualmente con el tiempo. Este informe también proporciona ejemplos de tarifas diferenciadas en base a: volumen de consumo (en América Latina o en Europa), tarifas por barrios o estándares de servicio (por ejemplo grifos públicos en África y Asia, con agua muy económica o gratuita), el apoyo a la acción comunitaria (como la construcción de aseos públicos en colaboración con las ONGs y las asociaciones de la comunidad, en Mumbai)42. Las políticas que mantienen tarifas reducidas para todos los usuarios acostumbran a ser problemáticas, ya que difícilmente benefician al colectivo más vulnerable, ni garantizan la sostenibilidad financiera del servicio. Por ejemplo, en África, el 90 % de las personas que reciben agua o los servicios de electricidad con tarifas subsidiadas pertenecen al 60% de los más ricos de la población43. La asequibilidad también es crítica para aquellos hogares sin acceso a los servicios que dependen de los proveedores informales: ello hace que a menudo paguen más que los usuarios de los servicios en red, lo que supone un gran impacto sobre la renta familiar. Los gobiernos locales deberían intervenir en esta situación.
Los presupuestos locales: una fuente clave para la financiación de servicios básicos, pero problemática44 En la mayoría de países, la descentralización de los gastos es mayor que la de los ingresos. En los países de la OCDE, los gobiernos sub-nacionales representan el 22 % de los ingresos generales del gobierno, pero el 31 % del gasto público45. En América Latina, el gobierno local representa el 12% de los ingresos nacionales, pero el 19% de los gastos46, y en el caso del África subsahariana, en torno al 3% de los ingresos y el 8% de los gastos47. Hay un contraste notable entre los países de ingresos altos y la mayoría de países de ingresos medianos y bajos, en términos de la participación de los gobiernos locales en el gasto general del gobierno. En la Unión Europea (27 países), el gasto de los gobiernos locales representa el 24,3% del gasto general del gobierno - esto es, 1,3 veces el porcentaje de América Latina, y tres veces más que África subsahariana. A finales de la década del 2000, los gobiernos locales de los EE.UU. y Europa gastaban 3.000 4.000 dólares EUA por persona y por año48, mientras que en África el gasto fue sólo de 36 dólares EUA49. La creciente brecha entre el gasto y los ingresos se debe en gran medida a la limitación de los poderes (y muchas veces capacidades) de los gobiernos locales para movilizar recursos, uno de los fundamentos de la descentralización. Tradicionalmente, los recursos del gobierno local provienen de tres fuentes principales: 1) los impuestos locales y las tarifas por servicios (“ingresos propios”), 2) las transferencias de otros niveles de gobierno, y 3) endeudamiento. Sin embargo, muchos gobiernos locales tienen una capacidad limitada para movilizar sus propios recursos, así como escaso control sobre las transferencias.